{"collection":"Bible & Christianity","html_url":"https://unchartedknowledge.5gfusion.net/browse/bib/wb/spa/ch2.htm","path":"bib/wb/spa/ch2.htm","source_url":"https://sacred-texts.com/bib/wb/spa/ch2.htm","text":"1:1 Y SALOMON hijo de David fu\u00e9 afirmado en su reino; y Jehov\u00e1 su Dios fu\u00e9 con \u00e9l, y le engrandeci\u00f3 sobremanera.\n1:2 Y llam\u00f3 Salom\u00f3n \u00e1 todo Israel, tribunos, centuriones, y jueces, y \u00e1 todos los pr\u00edncipes de todo Israel, cabezas de familias.\n1:3 Y fu\u00e9 Salom\u00f3n, y con \u00e9l toda esta junta, al alto que hab\u00eda en Gaba\u00f3n; porque all\u00ed estaba el tabern\u00e1culo del testimonio de Dios, que Mois\u00e9s siervo de Jehov\u00e1 hab\u00eda hecho en el desierto.\n1:4 Mas David hab\u00eda tra\u00eddo el arca de Dios de Ch\u00eeriath-jearim al lugar que \u00e9l le hab\u00eda preparado; porque \u00e9l le hab\u00eda tendido una tienda en Jerusalem.\n1:5 Asimismo el altar de bronce que hab\u00eda hecho Bezaleel hijo de Uri hijo de Hur, estaba all\u00ed delante del tabern\u00e1culo de Jehov\u00e1, al cual fu\u00e9 \u00e1 consultar Salom\u00f3n con aquella junta.\n1:6 Subi\u00f3 pues Salom\u00f3n all\u00e1 delante de Jehov\u00e1, al altar de bronce que estaba en el tabern\u00e1culo del testimonio, y ofreci\u00f3 sobre \u00e9l mil holocaustos.\n1:7 Y aquella noche apareci\u00f3 Dios \u00e1 Salom\u00f3n, y d\u00edjole: Demanda lo que quisieres que yo te d\u00e9.\n1:8 Y Salom\u00f3n dijo \u00e1 Dios: T\u00fa has hecho con David mi padre grande misericordia, y \u00e1 m\u00ed me has puesto por rey en lugar suyo.\n1:9 Conf\u00edrmese pues ahora, oh Jehov\u00e1 Dios, tu palabra dada \u00e1 David mi padre; porque t\u00fa me has puesto por rey sobre un pueblo en muchedumbre como el polvo de la tierra.\n1:10 Dame ahora sabidur\u00eda y ciencia, para salir y entrar delante de este pueblo: porque \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 juzgar este tu pueblo tan grande?\n1:11 Y dijo Dios \u00e1 Salom\u00f3n: Por cuanto esto fu\u00e9 en tu coraz\u00f3n, que no pediste riquezas, hacienda, \u00f3 gloria, ni el alma de los que te quieren mal, ni pediste muchos d\u00edas, sino que has pedido para ti sabidur\u00eda y ciencia para juzgar mi pueblo, sobre el cual te he\n1:12 Sabidur\u00eda y ciencia te es dada; y tambi\u00e9n te dar\u00e9 riquezas, hacienda, y gloria, cual nunca hubo en los reyes que han sido antes de ti, ni despu\u00e9s de ti habr\u00e1 tal.\n1:13 Y volvi\u00f3 Salom\u00f3n \u00e1 Jerusalem del alto que estaba en Gaba\u00f3n, de ante el tabern\u00e1culo del testimonio; y rein\u00f3 sobre Israel.\n1:14 Y junt\u00f3 Salom\u00f3n carros y gente de \u00e1 caballo; y tuvo mil y cuatrocientos carros, y doce mil jinetes, los cuales puso en las ciudades de los carros, y con el rey en Jerusalem.\n1:15 Y puso el rey plata y oro en Jerusalem como piedras, y cedro como cabrahigos que nacen en los campos en abundancia.\n1:16 Y sacaban caballos y lienzos finos de Egipto para Salom\u00f3n; pues por contrato tomaban all\u00ed los mercaderes del rey caballos y lienzos.\n1:17 Y sub\u00edan, y sacaban de Egipto, un carro por seiscientas piezas de plata, y un caballo por ciento y cincuenta: y as\u00ed se sacaban por medio de ellos para todos los reyes de los Hetheos, y para los reyes de Siria.\n2:1 DETERMINO pues Salom\u00f3n edificar casa al nombre de Jehov\u00e1, y otra casa para su reino.\n2:2 Y cont\u00f3 Salom\u00f3n setenta mil hombres que llevasen cargas, y ochenta mil hombres que cortasen en el monte, y tres mil y seiscientos que los gobernasen.\n2:3 Y envi\u00f3 \u00e1 decir Salom\u00f3n \u00e1 Hiram rey de Tiro: Haz conmigo como hiciste con David mi padre, envi\u00e1ndole cedros para que edificara para s\u00ed casa en que morase.\n2:4 He aqu\u00ed yo tengo que edificar casa al nombre de Jehov\u00e1 mi Dios, para consagr\u00e1rsela, para quemar perfumes arom\u00e1ticos delante de \u00e9l, y para la colocaci\u00f3n continua de los panes de la proposici\u00f3n, y para holocaustos \u00e1 ma\u00f1ana y tarde, y los s\u00e1bados, y nuevas l\n2:5 Y la casa que tengo que edificar, ha de ser grande: porque el Dios nuestro es grande sobre todos los dioses.\n2:6 Mas \u00bfqui\u00e9n ser\u00e1 tan poderoso que le edifique casa? Los cielos y los cielos de los cielos no le pueden comprender; \u00bfqui\u00e9n pues soy yo, que le edifique casa, sino para quemar perfumes delante de \u00e9l?\n2:7 Env\u00edame pues ahora un hombre h\u00e1bil, que sepa trabajar en oro, y en plata, y en metal, y en hierro, en p\u00farpura, y en grana, y en c\u00e1rdeno, y que sepa esculpir con los maestros que est\u00e1n conmigo en Jud\u00e1 y en Jerusalem, los cuales previno mi padre.\n2:8 Env\u00edame tambi\u00e9n madera de cedro, de haya, de pino, del L\u00edbano: porque yo s\u00e9 que tus siervos entienden de cortar madera en el L\u00edbano; y he aqu\u00ed, mis siervos ir\u00e1n con los tuyos,\n2:9 Para que me apresten mucha madera, porque la casa que tengo de edificar ha de ser grande y portentosa.\n2:10 Y he aqu\u00ed para los operarios tus siervos, cortadores de la madera, he dado veinte mil coros de trigo en grano, y veinte mil coros de cebada, y veinte mil batos de vino, y veinte mil batos de aceite.\n2:11 Entonces Hiram rey de Tiro respondi\u00f3 por letras, las que envi\u00f3 \u00e1 Salom\u00f3n: Porque Jehov\u00e1 am\u00f3 \u00e1 su pueblo, te ha puesto por rey sobre ellos.\n2:12 Y adem\u00e1s dec\u00eda Hiram: Bendito sea Jehov\u00e1 el Dios de Israel, que hizo los cielos y la tierra, y que di\u00f3 al rey David hijo sabio, entendido, cuerdo y prudente, que edifique casa \u00e1 Jehov\u00e1, y casa para su reino.\n2:13 Yo pues te he enviado un hombre h\u00e1bil y entendido, que fu\u00e9 de Hiram mi padre,\n2:14 Hijo de una mujer de las hijas de Dan, mas su padre fu\u00e9 de Tiro; el cual sabe trabajar en oro, y plata, y metal, y hierro, en piedra y en madera, en p\u00farpura, y en c\u00e1rdeno, en lino y en carmes\u00ed; asimismo para esculpir todas figuras, y sacar toda suerte de\n2:15 Ahora pues, enviar\u00e1 mi se\u00f1or \u00e1 sus siervos el trigo y cebada, y aceite y vino, que ha dicho;\n2:16 Y nosotros cortaremos en el L\u00edbano la madera que hubieres menester, y te la traeremos en balsas por la mar hasta Joppe, y t\u00fa la har\u00e1s llevar hasta Jerusalem.\n2:17 Y cont\u00f3 Salom\u00f3n todos los hombres extranjeros que estaban en la tierra de Israel, despu\u00e9s de haberlos ya contado David su padre, y fueron hallados ciento cincuenta y tres mil seiscientos.\n2:18 Y se\u00f1al\u00f3 de ellos setenta mil para llevar cargas, y ochenta mil que cortasen en el monte, y tres mil y seiscientos por sobrestantes para hacer trabajar al pueblo.\n3:1 Y COMENZO Salom\u00f3n \u00e1 edificar la casa en Jerusalem, en el monte Moria que hab\u00eda sido mostrado \u00e1 David su padre, en el lugar que David hab\u00eda preparado en la era de Orn\u00e1n Jebuseo.\n3:2 Y comenz\u00f3 \u00e1 edificar en el mes segundo, \u00e1 dos del mes, en el cuarto a\u00f1o de su reinado.\n3:3 Estas son las medidas de que Salom\u00f3n fund\u00f3 el edificio de la casa de Dios. La primera medida fu\u00e9, la longitud de sesenta codos; y la anchura de veinte codos.\n3:4 El p\u00f3rtico que estaba en la delantera de la longitud, era de veinte codos al frente del ancho de la casa, y su altura de ciento y veinte: y cubri\u00f3lo por dentro de oro puro.\n3:5 Y tech\u00f3 la casa mayor con madera de haya, la cual cubri\u00f3 de buen oro, \u00e9 hizo resaltar sobre ella palmas y cadenas.\n3:6 Cubri\u00f3 tambi\u00e9n la casa de piedras preciosas por excelencia: y el oro era oro de Parvaim.\n3:7 As\u00ed cubri\u00f3 la casa, sus vigas, sus umbrales, sus paredes, y sus puertas, con oro; y esculpi\u00f3 querubines por las paredes.\n3:8 Hizo asimismo la casa del lugar sant\u00edsimo, cuya longitud era de veinte codos seg\u00fan el ancho del frente de la casa, y su anchura de veinte codos: y cubri\u00f3la de buen oro que ascend\u00eda \u00e1 seiscientos talentos.\n3:9 Y el peso de los clavos tuvo cincuenta siclos de oro. Cubri\u00f3 tambi\u00e9n de oro las salas.\n3:10 Y dentro del lugar sant\u00edsimo hizo dos querubines de forma de ni\u00f1os, los cuales cubrieron de oro.\n3:11 El largo de las alas de los querubines era de veinte codos: porque la una ala era de cinco codos: la cual llegaba hasta la pared de la casa; y la otra ala de cinco codos, la cual llegaba al ala del otro querub\u00edn.\n3:12 De la misma manera la una ala del otro querub\u00edn era de cinco codos: la cual llegaba hasta la pared de la casa; y la otra ala era de cinco codos, que tocaba al ala del otro querub\u00edn.\n3:13 As\u00ed las alas de estos querubines estaban extendidas por veinte codos: y ellos estaban en pie con los rostros hacia la casa.\n3:14 Hizo tambi\u00e9n el velo de c\u00e1rdeno, p\u00farpura, carmes\u00ed y lino, \u00e9 hizo resaltar en \u00e9l querubines.\n3:15 Delante de la casa hizo dos columnas de treinta y cinco codos de longitud, con sus capiteles encima, de cinco codos.\n3:16 Hizo asimismo cadenas en el oratorio, y p\u00fasolas sobre los capiteles de las columnas: \u00e9 hizo cien granadas, las cuales puso en las cadenas.\n3:17 Y asent\u00f3 las columnas delante del templo, la una \u00e1 la mano derecha, y la otra \u00e1 la izquierda; y \u00e1 la de la mano derecha llam\u00f3 Jach\u00een, y \u00e1 la de la izquierda, Boaz.\n4:1 HIZO adem\u00e1s un altar de bronce de veinte codos de longitud, y veinte codos de anchura, y diez codos de altura.\n4:2 Tambi\u00e9n hizo un mar de fundici\u00f3n, el cual ten\u00eda diez codos del un borde al otro, enteramente redondo: su altura era de cinco codos, y una l\u00ednea de treinta codos lo ce\u00f1\u00eda alrededor.\n4:3 Y debajo de \u00e9l hab\u00eda figuras de bueyes que lo circundaban, diez en cada codo todo alrededor: eran dos \u00f3rdenes de bueyes fundidos juntamente con el mar.\n4:4 Y estaba asentado sobre doce bueyes, tres de los cuales miraban al septentri\u00f3n, y tres al occidente, y tres al mediod\u00eda, y tres al oriente: y el mar asentaba sobre ellos, y todas sus traseras estaban \u00e1 la parte de adentro.\n4:5 Y ten\u00eda de grueso un palmo, y el borde era de la hechura del borde de un c\u00e1liz, \u00f3 flor de lis. Y hac\u00eda tres mil batos.\n4:6 Hizo tambi\u00e9n diez fuentes, y puso cinco \u00e1 la derecha y cinco \u00e1 la izquierda, para lavar y limpiar en ellas la obra del holocausto; mas el mar era para lavarse los sacerdotes en \u00e9l.\n4:7 Hizo asimismo diez candeleros de oro seg\u00fan su forma, los cuales puso en el templo, cinco \u00e1 la derecha, y cinco \u00e1 la izquierda.\n4:8 Adem\u00e1s hizo diez mesas y p\u00fasolas en el templo, cinco \u00e1 la derecha, y cinco \u00e1 la izquierda: igualmente hizo cien tazones de oro.\n4:9 A m\u00e1s de esto hizo el atrio de los sacerdotes, y el gran atrio, y las portadas del atrio, y cubri\u00f3 las puertas de ellas de bronce.\n4:10 Y asent\u00f3 el mar al lado derecho hacia el oriente, enfrente del mediod\u00eda.\n4:11 Hizo tambi\u00e9n Hiram calderos, y palas, y tazones; y acab\u00f3 Hiram la obra que hac\u00eda al rey Salom\u00f3n para la casa de Dios;\n4:12 Dos columnas, y los cordones, los capiteles sobre las cabezas de las dos columnas, y dos redes para cubrir las dos bolas de los capiteles que estaban encima de las columnas;\n4:13 Cuatrocientas granadas en las dos redecillas, dos \u00f3rdenes de granadas en cada redecilla, para que cubriesen las dos bolas de los capiteles que estaban encima de las columnas.\n4:14 Hizo tambi\u00e9n las basas, sobre las cuales asent\u00f3 las fuentes;\n4:15 Un mar, y doce bueyes debajo de \u00e9l:\n4:16 Y calderos, y palas, y garfios; y todos sus enseres hizo Hiram su padre al rey Salom\u00f3n para la casa de Jehov\u00e1, de metal pur\u00edsimo.\n4:17 Y fundi\u00f3los el rey en los llanos del Jord\u00e1n, en tierra arcillosa, entre Such\u00f4t y Seredat.\n4:18 Y Salom\u00f3n hizo todos estos vasos en grande abundancia, porque no pudo ser hallado el peso del metal.\n4:19 As\u00ed hizo Salom\u00f3n todos los vasos para la casa de Dios, y el altar de oro, y las mesas sobre las cuales se pon\u00edan los panes de la proposici\u00f3n;\n4:20 Asimismo los candeleros y sus candilejas, de oro puro, para que las encendiesen delante del oratorio conforme \u00e1 la costumbre.\n4:21 Y las flores, y las lamparillas, y las despabiladeras se hicieron de oro, de oro perfecto;\n4:22 Tambi\u00e9n los platillos, y las jofainas, y las cucharas, y los incensarios, de oro puro. Cuanto \u00e1 la entrada de la casa, sus puertas interiores para el lugar sant\u00edsimo, y las puertas de la casa del templo, de oro.\n5:1 Y ACABADA que fu\u00e9 toda la obra que hizo Salom\u00f3n para la casa de Jehov\u00e1, meti\u00f3 Salom\u00f3n en ella las cosas que David su padre hab\u00eda dedicado; y puso la plata, y el oro, y todos los vasos, en los tesoros de la casa de Dios.\n5:2 Entonces Salom\u00f3n junt\u00f3 en Jerusalem los ancianos de Israel, y todos los pr\u00edncipes de las tribus, los cabezas de las familias de los hijos de Israel, para que trajesen el arca del pacto de Jehov\u00e1 de la ciudad de David, que es Si\u00f3n.\n5:3 Y junt\u00e1ronse al rey todos los varones de Israel, \u00e1 la solemnidad del mes s\u00e9ptimo.\n5:4 Y vinieron todos los ancianos de Israel, y tomaron los Levitas el arca:\n5:5 Y llevaron el arca, y el tabern\u00e1culo del testimonio, y todos los vasos del santuario que estaban en el tabern\u00e1culo: los sacerdotes y los Levitas los llevaron.\n5:6 Y el rey Salom\u00f3n, y toda la congregaci\u00f3n de Israel que se hab\u00eda \u00e1 \u00e9l reunido delante del arca, sacrificaron ovejas y bueyes, que por la multitud no se pudieron contar ni numerar.\n5:7 Y los sacerdotes metieron el arca del pacto de Jehov\u00e1 en su lugar, en el oratorio de la casa, en el lugar sant\u00edsimo, bajo las alas de los querubines:\n5:8 Pues los querubines extend\u00edan las alas sobre el asiento del arca, y cubr\u00edan los querubines por encima as\u00ed el arca como sus barras.\n5:9 E hicieron salir fuera las barras, de modo que se viesen las cabezas de las barras del arca delante del oratorio, mas no se ve\u00edan desde fuera: y all\u00ed estuvieron hasta hoy.\n5:10 En el arca no hab\u00eda sino las dos tablas que Mois\u00e9s hab\u00eda puesto en Horeb, con las cuales Jehov\u00e1 hab\u00eda hecho alianza con los hijos de Israel, despu\u00e9s que salieron de Egipto.\n5:11 Y como los sacerdotes salieron del santuario, (porque todos los sacerdotes que se hallaron hab\u00edan sido santificados, y no guardaban sus veces;\n5:12 Y los Levitas cantores, todos los de Asaph, los de Hem\u00e1n, y los de Jeduth\u00fan, juntamente con sus hijos y sus hermanos, vestidos de lino fino, estaban con c\u00edmbalos y salterios y arpas al oriente del altar; y con ellos ciento veinte sacerdotes que tocaban tr\n5:13 Sonaban pues las trompetas, y cantaban con la voz todos \u00e1 una, para alabar y confesar \u00e1 Jehov\u00e1: y cuando alzaban la voz con trompetas y c\u00edmbalos \u00e9 instrumentos de m\u00fasica, cuando alababan \u00e1 Jehov\u00e1, diciendo: Porque es bueno, porque su misericordia es para\n5:14 Y no pod\u00edan los sacerdotes estar para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehov\u00e1 hab\u00eda henchido la casa de Dios.\n6:1 ENTONCES dijo Salom\u00f3n: Jehov\u00e1 ha dicho que \u00e9l habitar\u00eda en la oscuridad.\n6:2 Yo pues he edificado una casa de morada para ti, y una habitaci\u00f3n en que mores para siempre.\n6:3 Y volviendo el rey su rostro, bendijo \u00e1 toda la congregaci\u00f3n de Israel: y toda la congregaci\u00f3n de Israel estaba en pie.\n6:4 Y \u00e9l dijo: Bendito sea Jehov\u00e1 Dios de Israel, el cual con su mano ha cumplido lo que habl\u00f3 por su boca \u00e1 David mi padre, diciendo:\n6:5 Desde el d\u00eda que saqu\u00e9 mi pueblo de la tierra de Egipto, ninguna ciudad he elegido de todas las tribus de Israel para edificar casa donde estuviese mi nombre, ni he escogido var\u00f3n que fuese pr\u00edncipe sobre mi pueblo Israel.\n6:6 Mas \u00e1 Jerusalem he elegido para que en ella est\u00e9 mi nombre, y \u00e1 David he elegido para que fuese sobre mi pueblo Israel.\n6:7 Y David mi padre tuvo en el coraz\u00f3n edificar casa al nombre de Jehov\u00e1 Dios de Israel.\n6:8 Mas Jehov\u00e1 dijo \u00e1 David mi padre: Respecto \u00e1 haber tenido en tu coraz\u00f3n edificar casa \u00e1 mi nombre, bien has hecho en haber tenido esto en tu coraz\u00f3n.\n6:9 Empero t\u00fa no edificar\u00e1s la casa, sino tu hijo que saldr\u00e1 de tus lomos, \u00e9l edificar\u00e1 casa \u00e1 mi nombre.\n6:10 Y Jehov\u00e1 ha cumplido su palabra que hab\u00eda dicho, pues levant\u00e9me yo en lugar de David mi padre, y heme sentado en el trono de Israel, como Jehov\u00e1 hab\u00eda dicho, y he edificado casa al nombre de Jehov\u00e1 Dios de Israel.\n6:11 Y en ella he puesto el arca, en la cual est\u00e1 el pacto de Jehov\u00e1 que concert\u00f3 con los hijos de Israel.\n6:12 P\u00fasose luego Salom\u00f3n delante del altar de Jehov\u00e1, en presencia de toda la congregaci\u00f3n de Israel, y extendi\u00f3 sus manos.\n6:13 Porque Salom\u00f3n hab\u00eda hecho un p\u00falpito de metal, de cinco codos de largo, y de cinco codos de ancho, y de altura de tres codos, y lo hab\u00eda puesto en medio del atrio: y p\u00fasose sobre \u00e9l, \u00e9 hinc\u00f3se de rodillas delante de toda la congregaci\u00f3n de Israel, y exte\n6:14 Jehov\u00e1 Dios de Israel, no hay Dios semejante \u00e1 ti en el cielo ni en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia \u00e1 tus siervos que caminan delante de ti de todo su coraz\u00f3n;\n6:15 Que has guardado \u00e1 tu siervo David mi padre lo que le dijiste: t\u00fa lo dijiste de tu boca, mas con tu mano lo has cumplido, como parece este d\u00eda.\n6:16 Ahora pues, Jehov\u00e1 Dios de Israel, guarda \u00e1 tu siervo David mi padre lo que le has prometido, diciendo: No faltar\u00e1 de ti var\u00f3n delante de m\u00ed, que se siente en el trono de Israel, \u00e1 condici\u00f3n que tus hijos guarden su camino, andando en mi ley, como t\u00fa dela\n6:17 Ahora pues, oh Jehov\u00e1 Dios de Israel, verif\u00edquese tu palabra que dijiste \u00e1 tu siervo David.\n6:18 Mas \u00bfes verdad que Dios ha de habitar con el hombre en la tierra? He aqu\u00ed, los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte: \u00bfcu\u00e1nto menos esta casa que he edificado?\n6:19 Mas t\u00fa mirar\u00e1s \u00e1 la oraci\u00f3n de tu siervo, y \u00e1 su ruego, oh Jehov\u00e1 Dios m\u00edo, para oir el clamor y la oraci\u00f3n con que tu siervo ora delante de ti.\n6:20 Que tus ojos est\u00e9n abiertos sobre esta casa de d\u00eda y de noche, sobre el lugar del cual dijiste, Mi nombre estar\u00e1 all\u00ed; que oigas la oraci\u00f3n con que tu siervo ora en este lugar.\n6:21 Asimismo que oigas el ruego de tu siervo, y de tu pueblo Israel, cuando en este lugar hicieren oraci\u00f3n, que t\u00fa oir\u00e1s desde los cielos, desde el lugar de tu morada: que oigas y perdones.\n6:22 Si alguno pecare contra su pr\u00f3jimo, y \u00e9l le pidiere juramento haci\u00e9ndole jurar, y el juramento viniere delante de tu altar en esta casa,\n6:23 T\u00fa oir\u00e1s desde los cielos, y obrar\u00e1s, y juzgar\u00e1s \u00e1 tus siervos, dando la paga al imp\u00edo, torn\u00e1ndole su proceder sobre su cabeza, y justificando al justo en darle conforme \u00e1 su justicia.\n6:24 Si tu pueblo Israel cayere delante de los enemigos, por haber prevaricado contra ti, y se convirtieren, y confesaren tu nombre, y rogaren delante de ti en esta casa,\n6:25 T\u00fa oir\u00e1s desde los cielos, y perdonar\u00e1s el pecado de tu pueblo Israel, y los volver\u00e1s \u00e1 la tierra que diste \u00e1 ellos y \u00e1 sus padres.\n6:26 Si los cielos se cerraren, que no haya lluvias por haber pecado contra ti, si oraren \u00e1 ti en este lugar, y confesaren tu nombre, y se convirtieren de sus pecados, cuando los afligieres,\n6:27 T\u00fa los oir\u00e1s en los cielos, y perdonar\u00e1s el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, y les ense\u00f1ar\u00e1s el buen camino para que anden en \u00e9l, y dar\u00e1s lluvia sobre tu tierra, la cual diste por heredad \u00e1 tu pueblo.\n6:28 Y si hubiere hambre en la tierra, \u00f3 si hubiere pestilencia, si hubiere tizoncillo \u00f3 a\u00f1ublo, langosta \u00f3 pulg\u00f3n; \u00f3 si los cercaren sus enemigos en la tierra de su domicilio; cualquiera plaga \u00f3 enfermedad que sea;\n6:29 Toda oraci\u00f3n y todo ruego que hiciere cualquier hombre, \u00f3 todo tu pueblo Israel, cualquiera que conociere su llaga y su dolor en su coraz\u00f3n, si extendiere sus manos \u00e1 esta casa,\n6:30 T\u00fa oir\u00e1s desde los cielos, desde el lugar de tu habitaci\u00f3n, y perdonar\u00e1s, y dar\u00e1s \u00e1 cada uno conforme \u00e1 sus caminos, habiendo conocido su coraz\u00f3n; (porque solo t\u00fa conoces el coraz\u00f3n de los hijos de los hombres;)\n6:31 Para que te teman y anden en tus caminos, todos los d\u00edas que vivieren sobre la haz de la tierra que t\u00fa diste \u00e1 nuestros padres.\n6:32 Y tambi\u00e9n al extranjero que no fuere de tu pueblo Israel, que hubiere venido de lejanas tierras \u00e1 causa de tu grande nombre, y de tu mano fuerte, y de tu brazo extendido, si vinieren, y oraren en esta casa,\n6:33 T\u00fa oir\u00e1s desde los cielos, desde el lugar de tu morada, y har\u00e1s conforme \u00e1 todas las cosas por las cuales hubiere clamado \u00e1 ti el extranjero; para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre, y te teman como tu pueblo Israel, y sepan que tu nomb\n6:34 Si tu pueblo saliere \u00e1 la guerra contra sus enemigos por el camino que t\u00fa los enviares, y oraren \u00e1 ti hacia esta ciudad que t\u00fa elegiste, hacia la casa que he edificado \u00e1 tu nombre,\n6:35 T\u00fa oir\u00e1s desde los cielos su oraci\u00f3n y su ruego, y amparar\u00e1s su derecho.\n6:36 Si pecaren contra ti, (pues no hay hombre que no peque,) y te airares contra ellos, y los entregares delante de sus enemigos, para que los que los tomaren los lleven cautivos \u00e1 tierra de enemigos, lejos \u00f3 cerca,\n6:37 Y ellos volvieren en s\u00ed en la tierra donde fueren llevados cautivos; si se convirtieren, y oraren \u00e1 ti en la tierra de su cautividad, y dijeren: Pecamos, hemos hecho inicuamente, imp\u00edamente hemos obrado;\n6:38 Si se convirtieren \u00e1 ti de todo su coraz\u00f3n y de toda su alma en la tierra de su cautividad, donde los hubieren llevado cautivos, y oraren hacia su tierra que t\u00fa diste \u00e1 sus padres, hacia la ciudad que tu elegiste, y hacia la casa que he edificado \u00e1 tu nom\n6:39 T\u00fa oir\u00e1s desde los cielos, desde el lugar de tu morada, su oraci\u00f3n y su ruego, y amparar\u00e1s su causa, y perdonar\u00e1s \u00e1 tu pueblo que pec\u00f3 contra ti.\n6:40 Ahora pues, oh Dios m\u00edo, ru\u00e9gote est\u00e9n abiertos tus ojos, y atentos tus o\u00eddos \u00e1 la oraci\u00f3n en este lugar.\n6:41 Oh Jehov\u00e1 Dios, lev\u00e1ntate ahora para habitar en tu reposo, t\u00fa y el arca de tu fortaleza; sean, oh Jehov\u00e1 Dios, vestidos de salud tus sacerdotes, y gocen de bien tus santos.\n6:42 Jehov\u00e1 Dios, no hagas volver el rostro de tu ungido: acu\u00e9rdate de las misericordias de David tu siervo.\n7:1 Y COMO Salom\u00f3n acab\u00f3 de orar, el fuego descendi\u00f3 de los cielos, y consumi\u00f3 el holocausto y las v\u00edctimas; y la gloria de Jehov\u00e1 hinchi\u00f3 la casa.\n7:2 Y no pod\u00edan entrar los sacerdotes en la casa de Jehov\u00e1, porque la gloria de Jehov\u00e1 hab\u00eda henchido la casa de Jehov\u00e1.\n7:3 Y como vieron todos los hijos de Israel descender el fuego y la gloria de Jehov\u00e1 sobre la casa, cayeron en tierra sobre sus rostros en el pavimento, y adoraron, confesando \u00e1 Jehov\u00e1 y diciendo: Que es bueno, que su misericordia es para siempre.\n7:4 Entonces el rey y todo el pueblo sacrificaron v\u00edctimas delante de Jehov\u00e1.\n7:5 Y ofreci\u00f3 el rey Salom\u00f3n en sacrificio veinte y dos mil bueyes, y ciento y veinte mil ovejas; y as\u00ed dedicaron la casa de Dios el rey y todo el pueblo.\n7:6 Y los sacerdotes asist\u00edan en su ministerio; y los Levitas con los instrumentos de m\u00fasica de Jehov\u00e1, los cuales hab\u00eda hecho el rey David para confesar \u00e1 Jehov\u00e1, que su misericordia es para siempre; cuando David alababa por mano de ellos. Asimismo los sacer\n7:7 Tambi\u00e9n santific\u00f3 Salom\u00f3n el medio del atrio que estaba delante de la casa de Jehov\u00e1, por cuanto hab\u00eda ofrecido all\u00ed los holocaustos, y los sebos de los pac\u00edficos; porque en el altar de bronce que Salom\u00f3n hab\u00eda hecho, no pod\u00edan caber los holocaustos, y el\n7:8 Entonces hizo Salom\u00f3n fiesta siete d\u00edas, y con \u00e9l todo Israel, una grande congregaci\u00f3n, desde la entrada de Hamath hasta el arroyo de Egipto.\n7:9 Al octavo d\u00eda hicieron convocaci\u00f3n, porque hab\u00edan hecho la dedicaci\u00f3n del altar en siete d\u00edas, y hab\u00edan celebrado la solemnidad por siete d\u00edas.\n7:10 Y \u00e1 los veintitr\u00e9s del mes s\u00e9ptimo envi\u00f3 al pueblo \u00e1 sus estancias, alegres y gozosos de coraz\u00f3n por los beneficios que Jehov\u00e1 hab\u00eda hecho \u00e1 David, y \u00e1 Salom\u00f3n, y \u00e1 su pueblo Israel.\n7:11 Acab\u00f3 pues Salom\u00f3n la casa de Jehov\u00e1, y la casa del rey: y todo lo que Salom\u00f3n tuvo en voluntad de hacer en la casa de Jehov\u00e1 y en su casa, fu\u00e9 prosperado.\n7:12 Y apareci\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Salom\u00f3n de noche, y d\u00edjole: Yo he o\u00eddo tu oraci\u00f3n, y he elegido para m\u00ed este lugar por casa de sacrificio.\n7:13 Si yo cerrare los cielos, que no haya lluvia, y si mandare \u00e1 la langosta que consuma la tierra, \u00f3 si enviare pestilencia \u00e1 mi pueblo;\n7:14 Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oir\u00e9 desde los cielos, y perdonar\u00e9 sus pecados, y sanar\u00e9 su tierra.\n7:15 Ahora estar\u00e1n abiertos mis ojos, y atentos mis o\u00eddos, \u00e1 la oraci\u00f3n en este lugar:\n7:16 Pues que ahora he elegido y santificado esta casa, para que est\u00e9 en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi coraz\u00f3n estar\u00e1n ah\u00ed para siempre.\n7:17 Y t\u00fa, si anduvieres delante de m\u00ed, como anduvo David tu padre, \u00e9 hicieres todas las cosas que yo te he mandado, y guardares mis estatutos y mis derechos,\n7:18 Yo confirmar\u00e9 el trono de tu reino, como concert\u00e9 con David tu padre, diciendo: No faltar\u00e1 var\u00f3n de ti que domine en Israel.\n7:19 Mas si vosotros os volviereis, y dejareis mis estatutos y mis preceptos que os he propuesto, y fuereis y sirviereis \u00e1 dioses ajenos, y los adorareis,\n7:20 Yo los arrancar\u00e9 de mi tierra que les he dado; y esta casa que he santificado \u00e1 mi nombre, yo la echar\u00e9 de delante de m\u00ed, y pondr\u00e9la por proverbio y f\u00e1bula en todos los pueblos.\n7:21 Y esta casa que habr\u00e1 sido ilustre, ser\u00e1 espanto \u00e1 todo el que pasare, y dir\u00e1: \u00bfPor qu\u00e9 ha hecho as\u00ed Jehov\u00e1 \u00e1 esta tierra y \u00e1 esta casa?\n7:22 Y se responder\u00e1: Por cuanto dejaron \u00e1 Jehov\u00e1 Dios de sus padres, el cual los sac\u00f3 de la tierra de Egipto, y han abrazado dioses ajenos, y los adoraron y sirvieron: por eso \u00e9l ha tra\u00eddo todo este mal sobre ellos.\n8:1 Y ACONTECIO que al cabo de veinte a\u00f1os que Salom\u00f3n hab\u00eda edificado la casa de Jehov\u00e1 y su casa,\n8:2 Reedific\u00f3 Salom\u00f3n las ciudades que Hiram le hab\u00eda dado, y estableci\u00f3 en ellas \u00e1 los hijos de Israel.\n8:3 Despu\u00e9s vino Salom\u00f3n \u00e1 Amath de Soba, y la tom\u00f3.\n8:4 Y edific\u00f3 \u00e1 Tadmor en el desierto, y todas las ciudades de municiones que edific\u00f3 en Hamath.\n8:5 Asimismo reedific\u00f3 \u00e1 Beth-oron la de arriba, y \u00e1 Beth-oron la de abajo, ciudades fortificadas, de muros, puertas, y barras;\n8:6 Y \u00e1 Baalath, y \u00e1 todas las villas de munici\u00f3n que Salom\u00f3n ten\u00eda; tambi\u00e9n todas las ciudades de los carros y las de la gente de \u00e1 caballo; y todo lo que Salom\u00f3n quiso edificar en Jerusalem, y en el L\u00edbano, y en toda la tierra de su se\u00f1or\u00edo.\n8:7 Y \u00e1 todo el pueblo que hab\u00eda quedado de los Hetheos, Amorrheos, Pherezeos, Heveos, y Jebuseos, que no eran de Israel,\n8:8 Los hijos de los que hab\u00edan quedado en la tierra despu\u00e9s de ellos, \u00e1 los cuales los hijos de Israel no destruyeron del todo, hizo Salom\u00f3n tributarios hasta hoy.\n8:9 Y de los hijos de Israel no puso Salom\u00f3n siervos en su obra; porque eran hombres de guerra, y sus pr\u00edncipes y sus capitanes, y comandantes de sus carros, y su gente de \u00e1 caballo.\n8:10 Y ten\u00eda Salom\u00f3n doscientos y cincuenta principales de los gobernadores, los cuales mandaban en aquella gente.\n8:11 Y pas\u00f3 Salom\u00f3n \u00e1 la hija de Fara\u00f3n, de la ciudad de David \u00e1 la casa que \u00e9l le hab\u00eda edificado; porque dijo: Mi mujer no morar\u00e1 en la casa de David rey de Israel, porque aquellas habitaciones donde ha entrado el arca de Jehov\u00e1, son sagradas.\n8:12 Entonces ofreci\u00f3 Salom\u00f3n holocaustos \u00e1 Jehov\u00e1 sobre el altar de Jehov\u00e1, que hab\u00eda \u00e9l edificado delante del p\u00f3rtico,\n8:13 Para que ofreciesen cada cosa en su d\u00eda, conforme al mandamiento de Mois\u00e9s, en los s\u00e1bados, en las nuevas lunas, y en las solemnidades, tres veces en el a\u00f1o, \u00e1 saber, en la fiesta de los panes \u00e1zimos, en la fiesta de las semanas, y en la fiesta de las cab\n8:14 Y constituy\u00f3 los repartimientos de los sacerdotes en sus oficios, conforme \u00e1 la ordenaci\u00f3n de David su padre; y los Levitas por sus \u00f3rdenes, para que alabasen y ministrasen delante de los sacerdotes, casa cosa en su d\u00eda; asimismo los porteros por su orden\n8:15 Y no salieron del mandamiento del rey, cuanto \u00e1 los sacerdotes y Levitas, y los tesoros, y todo negocio:\n8:16 Porque toda la obra de Salom\u00f3n estaba preparada desde el d\u00eda en que la casa de Jehov\u00e1 fu\u00e9 fundada hasta que se acab\u00f3, hasta que la casa de Jehov\u00e1 fu\u00e9 acabada del todo.\n8:17 Entonces Salom\u00f3n fu\u00e9 \u00e1 Esion-geber, y \u00e1 Eloth, \u00e1 la costa de la mar en la tierra de Edom.\n8:18 Porque Hiram le hab\u00eda enviado nav\u00edos por mano de sus siervos, y marineros diestros en la mar, los cuales fueron con los siervos de Salom\u00f3n \u00e1 Ophir, y tomaron de all\u00e1 cuatrocientos y cincuenta talentos de oro, y los trajeron al rey Salom\u00f3n.\n9:1 Y OYENDO la reina de Seba la fama de Salom\u00f3n, vino \u00e1 Jerusalem con un muy grande s\u00e9quito, con camellos cargados de aroma, y oro en abundancia, y piedras preciosas, para tentar \u00e1 Salom\u00f3n con preguntas dif\u00edciles. Y luego que vino \u00e1 Salom\u00f3n, habl\u00f3 con \u00e9l tod\n9:2 Pero Salom\u00f3n le declar\u00f3 todas sus palabras: ninguna cosa qued\u00f3 que Salom\u00f3n no le declarase.\n9:3 Y viendo la reina de Seba la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, y la casa que hab\u00eda edificado,\n9:4 Y las viandas de su mesa, y el asiento de sus siervos, y el estado de sus criados, y los vestidos de ellos, sus maestresalas y sus vestidos, y su subida por donde sub\u00eda \u00e1 la casa de Jehov\u00e1, no qued\u00f3 m\u00e1s esp\u00edritu en ella.\n9:5 Y dijo al rey: Verdad es lo que hab\u00eda o\u00eddo en mi tierra de tus cosas y de tu sabidur\u00eda;\n9:6 Mas yo no cre\u00eda las palabras de ellos, hasta que he venido, y mis ojos han visto: y he aqu\u00ed que ni aun la mitad de la grandeza de tu sabidur\u00eda me hab\u00eda sido dicha; porque t\u00fa sobrepujas la fama que yo hab\u00eda o\u00eddo.\n9:7 Bienaventurados tus hombres, y dichosos estos tus siervos, que est\u00e1n siempre delante de ti, y oyen tu sabidur\u00eda.\n9:8 Jehov\u00e1 tu Dios sea bendito, el cual se ha agradado en ti para ponerte sobre su trono por rey de Jehov\u00e1 tu Dios: por cuanto tu Dios am\u00f3 \u00e1 Israel para afirmarlo perpetuamente, por eso te ha puesto por rey sobre ellos, para que hagas juicio y justicia.\n9:9 Y di\u00f3 al rey ciento y veinte talentos de oro, y gran copia de aromas, y piedras preciosas: nunca hubo tales aromas como los que di\u00f3 la reina de Seba al rey Salom\u00f3n.\n9:10 Tambi\u00e9n los siervos de Hiram y los siervos de Salom\u00f3n, que hab\u00edan tra\u00eddo el oro de Ophir, trajeron madera de Algummim, y piedras preciosas.\n9:11 E hizo el rey de la madera de Algummim gradas en la casa de Jehov\u00e1, y en las casas reales, y arpas y salterios para los cantores: nunca en tierra de Jud\u00e1 se hab\u00eda visto madera semejante.\n9:12 Y el rey Salom\u00f3n di\u00f3 \u00e1 la reina de Seba todo lo que ella quiso y le pidi\u00f3, m\u00e1s de lo que hab\u00eda tra\u00eddo al rey. Despu\u00e9s se volvi\u00f3 y fu\u00e9se \u00e1 su tierra con sus siervos.\n9:13 Y el peso de oro que ven\u00eda \u00e1 Salom\u00f3n cada un a\u00f1o, era seiscientos sesenta y seis talentos de oro,\n9:14 Sin lo que tra\u00edan los mercaderes y negociantes; y tambi\u00e9n todos los reyes de Arabia y los pr\u00edncipes de la tierra tra\u00edan oro y plata \u00e1 Salom\u00f3n.\n9:15 Hizo tambi\u00e9n el rey Salom\u00f3n doscientos paveses de oro de martillo, cada uno de los cuales ten\u00eda seiscientos siclos de oro labrado:\n9:16 Asimismo trescientos escudos de oro batido, teniendo cada escudo trescientos siclos de oro: y p\u00fasolos el rey en la casa del bosque del L\u00edbano.\n9:17 Hizo adem\u00e1s el rey un gran trono de marfil, y cubri\u00f3lo de oro puro.\n9:18 Y hab\u00eda seis gradas al trono, con un estrado de oro al mismo, y brazos de la una parte y de la otra al lugar del asiento, y dos leones que estaban junto \u00e1 los brazos.\n9:19 Hab\u00eda tambi\u00e9n all\u00ed doce leones sobre las seis gradas de la una parte y de la otra. Jam\u00e1s fu\u00e9 hecho otro semejante en reino alguno.\n9:20 Toda la vajilla del rey Salom\u00f3n era de oro, y toda la vajilla de la casa del bosque del L\u00edbano, de oro puro. En los d\u00edas de Salom\u00f3n la plata no era de estima.\n9:21 Porque la flota del rey iba \u00e1 Tharsis con los siervos de Hiram, y cada tres a\u00f1os sol\u00edan venir las naves de Tharsis, y tra\u00edan oro, plata, marfil, simios, y pavos.\n9:22 Y excedi\u00f3 el rey Salom\u00f3n \u00e1 todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabidur\u00eda.\n9:23 Y todos los reyes de la tierra procuraban ver el rostro de Salom\u00f3n, por oir su sabidur\u00eda, que Dios hab\u00eda puesto en su coraz\u00f3n:\n9:24 Y de \u00e9stos, cada uno tra\u00eda su presente, vasos de plata, vasos de oro, vestidos, armas, aromas, caballos y ac\u00e9milas, todos los a\u00f1os.\n9:25 Tuvo tambi\u00e9n Salom\u00f3n cuatro mil caballerizas para los caballos y carros, y doce mil jinetes, los cuales puso en las ciudades de los carros, y con el rey en Jerusalem.\n9:26 Y tuvo se\u00f1or\u00edo sobre todos los reyes desde el r\u00edo hasta la tierra de los Filisteos, y hasta el t\u00e9rmino de Egipto.\n9:27 Y puso el rey plata en Jerusalem como piedras, y cedros como los cabrahigos que nacen por las campi\u00f1as en abundancia.\n9:28 Sacaban tambi\u00e9n caballos para Salom\u00f3n, de Egipto y de todas las provincias.\n9:29 Lo dem\u00e1s de los hechos de Salom\u00f3n, primeros y postreros, \u00bfno est\u00e1 todo escrito en los libros de Nath\u00e1n profeta, y en la profec\u00eda de Ah\u00edas Silonita, y en las profec\u00edas del vidente Iddo contra Jeroboam hijo de Nabat?\n9:30 Y rein\u00f3 Salom\u00f3n en Jerusalem sobre todo Israel cuarenta a\u00f1os.\n9:31 Y durmi\u00f3 Salom\u00f3n con sus padres, y sepult\u00e1ronlo en la ciudad de David su padre: y rein\u00f3 en su lugar Roboam su hijo.\n10:1 Y ROBOAM fu\u00e9 \u00e1 Sich\u00eam porque en Sich\u00eam se hab\u00eda juntado todo Israel para hacerlo rey.\n10:2 Y como lo oy\u00f3 Jeroboam hijo de Nabat, el cual estaba en Egipto, donde hab\u00eda hu\u00eddo \u00e1 causa del rey Salom\u00f3n, volvi\u00f3 de Egipto.\n10:3 Y enviaron y llam\u00e1ronle. Vino pues Jeroboam, y todo Israel, y hablaron \u00e1 Roboam, diciendo:\n10:4 Tu padre agrav\u00f3 nuestro yugo: afloja t\u00fa, pues, ahora algo de la dura servidumbre, y del grave yugo con que tu padre nos apremi\u00f3, y te serviremos.\n10:5 Y \u00e9l les dijo: Volved \u00e1 m\u00ed de aqu\u00ed \u00e1 tres d\u00edas. Y el pueblo se fu\u00e9.\n10:6 Entonces el rey Roboam tom\u00f3 consejo con los viejos, que hab\u00edan estado delante de Salom\u00f3n su padre cuando viv\u00eda, y d\u00edjoles: \u00bfC\u00f3mo aconsej\u00e1is vosotros que responda \u00e1 este pueblo?\n10:7 Y ellos le hablaron, diciendo: Si te condujeres humanamente con este pueblo, y los agradares, y les hablares buenas palabras, ellos te servir\u00e1n perpetuamente.\n10:8 Mas \u00e9l, dejando el consejo que le dieron los viejos, tom\u00f3 consejo con los mancebos que se hab\u00edan criado con \u00e9l, y que delante de \u00e9l asist\u00edan;\n10:9 Y d\u00edjoles: \u00bfQu\u00e9 aconsej\u00e1is vosotros que respondamos \u00e1 este pueblo, que me ha hablado, diciendo: Alivia algo del yugo que tu padre puso sobre nosotros?\n10:10 Entonces los mancebos que se hab\u00edan criado con \u00e9l, le hablaron, diciendo: As\u00ed dir\u00e1s al pueblo que te ha hablado diciendo, Tu padre agrav\u00f3 nuestro yugo, mas t\u00fa desc\u00e1rganos: as\u00ed les dir\u00e1s: Lo m\u00e1s menudo m\u00edo es m\u00e1s grueso que los lomos de mi padre.\n10:11 As\u00ed que, mi padre os carg\u00f3 de grave yugo, y yo a\u00f1adir\u00e9 \u00e1 vuestro yugo: mi padre os castig\u00f3 con azotes, y yo con escorpiones.\n10:12 Vino pues Jeroboam con todo el pueblo \u00e1 Roboam al tercer d\u00eda: seg\u00fan el rey les hab\u00eda mandado deciendo: Volved \u00e1 m\u00ed de aqu\u00ed \u00e1 tres d\u00edas.\n10:13 Y respondi\u00f3les el rey \u00e1speramente; pues dej\u00f3 el rey Roboam el consejo de los viejos,\n10:14 Y habl\u00f3les conforme al consejo de los mancebos, diciendo: Mi padre agrav\u00f3 vuestro yugo, y yo a\u00f1adir\u00e9 \u00e1 vuestro yugo: mi padre os castig\u00f3 con azotes, y yo con escorpiones.\n10:15 Y no escuch\u00f3 el rey al pueblo; porque la causa era de Dios, para cumplir Jehov\u00e1 su palabra que hab\u00eda hablado, por Ah\u00edas Silonita, \u00e1 Jeroboam hijo de Nabat.\n10:16 Y viendo todo Israel que el rey no les hab\u00eda o\u00eddo, respondi\u00f3 el pueblo al rey, diciendo: \u00bfQu\u00e9 parte tenemos nosotros con David, ni herencia en el hijo de Isa\u00ed? Israel, cada uno \u00e1 sus estancias! David, mira ahora por tu casa! As\u00ed se fu\u00e9 todo Israel \u00e1 sus\n10:17 Mas rein\u00f3 Roboam sobre los hijos de Israel que habitaban en las ciudades de Jud\u00e1.\n10:18 Envi\u00f3 luego el rey Roboam \u00e1 Adoram, que ten\u00eda cargo de los tributos; pero le apedrearon los hijos de Israel, y muri\u00f3. Entonces se esforz\u00f3 el rey Roboam, y subiendo en un carro huy\u00f3 \u00e1 Jerusalem.\n10:19 As\u00ed se apart\u00f3 Israel de la casa de David hasta hoy.\n11:1 Y COMO vino Roboam \u00e1 Jerusalem, junt\u00f3 la casa de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn, ciento y ochenta mil hombres escogidos de guerra, para pelear contra Israel y volver el reino \u00e1 Roboam.\n11:2 Mas fu\u00e9 palabra de Jehov\u00e1 \u00e1 Seme\u00edas var\u00f3n de Dios, diciendo:\n11:3 Habla \u00e1 Roboam hijo de Salom\u00f3n, rey de Jud\u00e1, y \u00e1 todos los Israelitas en Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, dici\u00e9ndoles:\n11:4 As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: No sub\u00e1is ni pele\u00e9is contra vuestros hermanos; vu\u00e9lvase casa uno \u00e1 su casa, porque yo he hecho este negocio. Y ellos oyeron la palabra de Jehov\u00e1, y torn\u00e1ronse, y no fueron contra Jeroboam.\n11:5 Y habit\u00f3 Roboam en Jerusalem, y edific\u00f3 ciudades para fortificar \u00e1 Jud\u00e1.\n11:6 Y edific\u00f3 \u00e1 Beth-lehem, y \u00e1 Etham, y \u00e1 Tecoa,\n11:7 Y \u00e1 Beth-sur, y \u00e1 Soch\u00f4, y \u00e1 Adullam,\n11:8 Y \u00e1 Gath, y \u00e1 Maresa, y \u00e1 Ziph,\n11:9 Y \u00e1 Adoraim, y \u00e1 Lach\u00ees, y \u00e1 Acech\u00e2,\n11:10 Y \u00e1 Sora, y \u00e1 Ajal\u00f3n, y \u00e1 Hebr\u00f3n, que eran en Jud\u00e1 y en Benjam\u00edn, ciudades fuertes.\n11:11 Fortific\u00f3 tambi\u00e9n las fortalezas, y puso en ellas capitanes, y vituallas, y vino, y aceite;\n11:12 Y en todas las ciudades, escudos y lanzas. Fortific\u00f3las pues en gran manera, y Jud\u00e1 y Benjam\u00edn le estaban sujetos.\n11:13 Y los sacerdotes y Levitas que estaban en todo Israel, se juntaron \u00e1 \u00e9l de todos sus t\u00e9rminos.\n11:14 Porque los Levitas dejaban sus ejidos y sus posesiones, y se ven\u00edan \u00e1 Jud\u00e1 y \u00e1 Jerusalem: pues Jeroboam y sus hijos los echaban del ministerio de Jehov\u00e1.\n11:15 Y \u00e9l se hizo sacerdotes para los altos, y para los demonios, y para los becerros que \u00e9l hab\u00eda hecho.\n11:16 Tras aqu\u00e9llos acudieron tambi\u00e9n de todas las tribus de Israel los que hab\u00edan puesto su coraz\u00f3n en buscar \u00e1 Jehov\u00e1 Dios de Israel; y vini\u00e9ronse \u00e1 Jerusalem para sacrificar \u00e1 Jehov\u00e1, el Dios de sus padres.\n11:17 As\u00ed fortificaron el reino de Jud\u00e1, y confirmaron \u00e1 Roboam hijo de Salom\u00f3n, por tres a\u00f1os; porque tres a\u00f1os anduvieron en el camino de David y de Salom\u00f3n.\n11:18 Y tom\u00f3se Roboam por mujer \u00e1 Mahalath, hija de Jerimoth hijo de David, y \u00e1 Abihail, hija de Eliab hijo de Esa\u00ed.\n11:19 La cual le pari\u00f3 hijos: \u00e1 Jeus, y \u00e1 Samaria, y \u00e1 Zaham.\n11:20 Despu\u00e9s de ella tom\u00f3 \u00e1 Maach\u00e2 hija de Absalom, la cual le pari\u00f3 \u00e1 Ab\u00edas, \u00e1 Athai, Ziza, y Selomith.\n11:21 Mas Roboam am\u00f3 \u00e1 Maach\u00e2 hija de Absalom sobre todas sus mujeres y concubinas; porque tom\u00f3 diez y ocho mujeres y sesenta concubinas, y engendr\u00f3 veintiocho hijos y sesenta hijas.\n11:22 Y puso Roboam \u00e1 Ab\u00edas hijo de Maach\u00e2 por cabeza y pr\u00edncipe de sus hermanos, porque quer\u00eda hacerle rey.\n11:23 E h\u00edzole instruir, y esparci\u00f3 todos sus hijos por todas las tierras de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn, y por todas las ciudades fuertes, y di\u00f3les vituallas en abundancia, y pidi\u00f3 muchas mujeres.\n12:1 Y COMO Roboam hubo confirmado el reino, dej\u00f3 la ley de Jehov\u00e1, y con \u00e9l todo Israel.\n12:2 Y en el quinto a\u00f1o del rey Roboam subi\u00f3 Sisac rey de Egipto contra Jerusalem, (por cuanto se hab\u00edan rebelado contra Jehov\u00e1,)\n12:3 Con mil y doscientos carros, y con sesenta mil hombres de \u00e1 caballo: mas el pueblo que ven\u00eda con \u00e9l de Egipto, no ten\u00eda n\u00famero; \u00e1 saber, de Libios, Sukienos, y Etiopes.\n12:4 Y tom\u00f3 las ciudades fuertes de Jud\u00e1, y lleg\u00f3 hasta Jerusalem.\n12:5 Entonces vino Seme\u00edas profeta \u00e1 Roboam y \u00e1 los pr\u00edncipes de Jud\u00e1, que estaban reunidos en Jerusalem por causa de Sisac, y d\u00edjoles: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: Vosotros me hab\u00e9is dejado, y yo tambi\u00e9n os he dejado en manos de Sisac.\n12:6 Y los pr\u00edncipes de Israel y el rey se humillaron, y dijeron: Justo es Jehov\u00e1.\n12:7 Y como vi\u00f3 Jehov\u00e1 que se hab\u00edan humillado, fu\u00e9 palabra de Jehov\u00e1 \u00e1 Seme\u00edas, diciendo: Hanse humillado; no los destruir\u00e9; antes los salvare en breve, y no se derramar\u00e1 mi ira contra Jerusalem por mano de Sisac.\n12:8 Empero ser\u00e1n sus siervos; para que sepan qu\u00e9 es servirme \u00e1 m\u00ed, y servir \u00e1 los reinos de las naciones.\n12:9 Subi\u00f3 pues Sisac rey de Egipto \u00e1 Jerusalem, y tom\u00f3 los tesoros de la casa de Jehov\u00e1, y los tesoros de la casa del rey; todo lo llev\u00f3: y tom\u00f3 los paveses de oro que Salom\u00f3n hab\u00eda hecho.\n12:10 Y en lugar de ellos hizo el rey Roboam paveses de metal, y entreg\u00f3los en manos de los jefes de la guardia, los cuales custodiaban la entrada de la casa del rey.\n12:11 Y cuando el rey iba \u00e1 la casa de Jehov\u00e1, ven\u00edan los de la guardia, y tra\u00edanlos, y despu\u00e9s los volv\u00edan \u00e1 la c\u00e1mara de la guardia.\n12:12 Y como \u00e9l se humill\u00f3, la ira de Jehov\u00e1 se apart\u00f3 de \u00e9l, para no destruirlo del todo: y tambi\u00e9n en Jud\u00e1 las cosas fueron bien.\n12:13 Fortificado pues Roboam, rein\u00f3 en Jerusalem: y era Roboam de cuarenta y un a\u00f1os cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y diecisiete a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusalem, ciudad que escogi\u00f3 Jehov\u00e1 de todas las tribus de Israel, para poner en ella su nombre. Y el nombre de su madre f\n12:14 E hizo lo malo, porque no apercibi\u00f3 su coraz\u00f3n para buscar \u00e1 Jehov\u00e1.\n12:15 Y las cosas de Roboam, primeras y postreras, \u00bfno est\u00e1n escritas en los libros de Seme\u00edas profeta y de Iddo vidente, en la cuenta de los linajes? Y entre Roboam y Jeroboam hubo perpetua guerra.\n12:16 Y durmi\u00f3 Roboam con sus padres, y fu\u00e9 sepultado en la ciudad de David: y rein\u00f3 en su lugar Ab\u00edas su hijo.\n13:1 A LOS dieciocho a\u00f1os del rey Jeroboam, rein\u00f3 Ab\u00edas sobre Jud\u00e1.\n13:2 Y rein\u00f3 tres a\u00f1os en Jerusalem. El nombre de su madre fu\u00e9 Mich\u00e2\u00eda hija de Uriel de Gabaa. Y hubo guerra entre Ab\u00edas y Jeroboam.\n13:3 Entonces orden\u00f3 Ab\u00edas batalla con un ej\u00e9rcito de cuatrocientos mil hombres de guerra valerosos y escogidos: y Jeroboam orden\u00f3 batalla contra \u00e9l con ochocientos mil hombres escogidos, fuertes y valerosos.\n13:4 Y levant\u00f3se Ab\u00edas sobre el monte de Semaraim, que es en los montes de Ephraim, y dijo: Oidme, Jeroboam y todo Israel.\n13:5 \u00bfNo sab\u00e9is vosotros, que Jehov\u00e1 Dios de Israel di\u00f3 el reino \u00e1 David sobre Israel para siempre, \u00e1 \u00e9l y \u00e1 sus hijos en alianza de sal?\n13:6 Pero Jeroboam hijo de Nabat, siervo de Salom\u00f3n hijo de David, se levant\u00f3 y rebel\u00f3 contra su se\u00f1or.\n13:7 Y se allegaron \u00e1 el hombres vanos, hijos de iniquidad, y pudieron m\u00e1s que Roboam hijo de Salom\u00f3n, porque Roboam era mozo y tierno de coraz\u00f3n, y no se defendi\u00f3 de ellos.\n13:8 Y ahora vosotros trat\u00e1is de fortificaros contra el reino de Jehov\u00e1 en mano de los hijos de David, porque sois muchos, y ten\u00e9is con vosotros los becerros de oro que Jeroboam os hizo por dioses.\n13:9 \u00bfNo echasteis vosotros \u00e1 los sacerdotes de Jehov\u00e1, \u00e1 los hijos de Aar\u00f3n, y \u00e1 los Levitas, y os hab\u00e9is hecho sacerdotes \u00e1 la manera de los pueblos de otras tierras, para que cualquiera venga \u00e1 consagrarse con un becerro y siete carneros, y as\u00ed sea sacerdot\n13:10 Mas en cuanto \u00e1 nosotros, Jehov\u00e1 es nuestro Dios, y no le hemos dejado: y los sacerdotes que ministran \u00e1 Jehov\u00e1 son los hijos de Aar\u00f3n, y los Levitas en la obra;\n13:11 Los cuales queman \u00e1 Jehov\u00e1 los holocaustos cada ma\u00f1ana y cada tarde, y los perfumes arom\u00e1ticos; y ponen los panes sobre la mesa limpia, y el candelero de oro con sus candilejas para que ardan cada tarde: porque nosotros guardamos la ordenanza de Jehov\u00e1 nu\n13:12 Y he aqu\u00ed Dios est\u00e1 con nosotros por cabeza, y sus sacerdotes con las trompetas del j\u00fabilo para que suenen contra vosotros. Oh hijos de Israel, no pele\u00e9is contra Jehov\u00e1 el Dios de vuestros padres, porque no os suceder\u00e1 bien.\n13:13 Pero Jeroboam hizo girar una emboscada para venir \u00e1 ellos por la espalda: y estando as\u00ed delante de ellos, la emboscada estaba \u00e1 espaldas de Jud\u00e1.\n13:14 Y como mir\u00f3 Jud\u00e1, he aqu\u00ed que ten\u00eda batalla delante y \u00e1 las espaldas; por lo que clamaron \u00e1 Jehov\u00e1, y los sacerdotes tocaron las trompetas.\n13:15 Entonces los de Jud\u00e1 alzaron grita; y as\u00ed que ellos alzaron grita, Dios desbarat\u00f3 \u00e1 Jeroboam y \u00e1 todo Israel delante de Ab\u00edas y de Jud\u00e1:\n13:16 Y huyeron los hijos de Israel delante de Jud\u00e1, y Dios los entreg\u00f3 en sus manos.\n13:17 Y Ab\u00edas y su gente hac\u00edan en ellos gran mortandad; y cayeron heridos de Israel quinientos mil hombres escogidos.\n13:18 As\u00ed fueron humillados los hijos de Israel en aquel tiempo: mas los hijos de Jud\u00e1 se fortificaron, porque se apoyaban en Jehov\u00e1 el Dios de sus padres.\n13:19 Y sigui\u00f3 Ab\u00edas \u00e1 Jeroboam, y tom\u00f3le algunas ciudades, \u00e1 Beth-el con sus aldeas, \u00e1 Jesana con sus aldeas, y \u00e1 Ephraim con sus aldeas.\n13:20 Y nunca m\u00e1s tuvo Jeroboam poder\u00edo en los d\u00edas de Ab\u00edas: \u00e9 hiri\u00f3le Jehov\u00e1, y muri\u00f3.\n13:21 Empero se fortific\u00f3 Ab\u00edas; y tom\u00f3 catorce mujeres, y engendr\u00f3 veintid\u00f3s hijos, y diecis\u00e9is hijas.\n13:22 Lo dem\u00e1s de los hechos de Ab\u00edas, sus caminos y sus negocios, est\u00e1 escrito en la historia de Iddo profeta.\n14:1 Y DURMIO Ab\u00edas con sus padres, y fu\u00e9 sepultado en la ciudad de David. Y rein\u00f3 en su lugar su hijo Asa, en cuyos d\u00edas tuvo sosiego el pa\u00eds por diez a\u00f1os.\n14:2 E hizo Asa lo bueno y lo recto en los ojos de Jehov\u00e1 su Dios.\n14:3 Porque quit\u00f3 los altares del culto ajeno, y los altos; quebr\u00f3 las im\u00e1genes, y tal\u00f3 los bosques;\n14:4 Y mand\u00f3 \u00e1 Jud\u00e1 que buscasen \u00e1 Jehov\u00e1 el Dios de sus padres, y pusiesen por obra la ley y sus mandamientos.\n14:5 Quit\u00f3 asimismo de todas las ciudades de Jud\u00e1 los altos y las im\u00e1genes, y estuvo el reino quieto delante de \u00e9l.\n14:6 Y edific\u00f3 ciudades fuertes en Jud\u00e1, por cuanto hab\u00eda paz en la tierra, y no hab\u00eda guerra contra \u00e9l en aquellos tiempos; porque Jehov\u00e1 le hab\u00eda dado reposo.\n14:7 Dijo por tanto \u00e1 Jud\u00e1: Edifiquemos estas ciudades, y cerqu\u00e9moslas de muros con torres, puertas, y barras, ya que la tierra es nuestra: porque hemos buscado \u00e1 Jehov\u00e1 nuestro Dios, h\u00e9mosle buscado, y \u00e9l nos ha dado reposo de todas partes. Edificaron pues, y\n14:8 Tuvo tambi\u00e9n Asa ej\u00e9rcito que tra\u00eda escudos y lanzas: de Jud\u00e1 trescientos mil, y de Benjam\u00edn doscientos y ochenta mil que tra\u00edan escudos y flechaban arcos; todos hombres diestros.\n14:9 Y sali\u00f3 contra ellos Zera Etiope con un ej\u00e9rcito de mil millares, y trescientos carros; y vino hasta Maresa.\n14:10 Entonces sali\u00f3 Asa contra \u00e9l, y ordenaron la batalla en el valle de Sephata junto \u00e1 Maresa.\n14:11 Y clam\u00f3 Asa \u00e1 Jehov\u00e1 su Dios, y dijo: Jehov\u00e1, no tienes t\u00fa m\u00e1s con el grande que con el que ninguna fuerza tiene, para dar ayuda. Ay\u00fadanos, oh Jehov\u00e1 Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ej\u00e9rcito. Oh Jehov\u00e1, t\u00fa eres\n14:12 Y Jehov\u00e1 deshizo los Etiopes delante de Asa y delante de Jud\u00e1; y huyeron los Etiopes.\n14:13 Y Asa, y el pueblo que con \u00e9l estaba, lo sigui\u00f3 hasta Gerar: y cayeron los Etiopes hasta no quedar en ellos aliento; porque fueron deshechos delante de Jehov\u00e1 y de su ej\u00e9rcito. Y les tomaron muy grande despojo.\n14:14 Batieron tambi\u00e9n todas las ciudades alrededor de Gerar, porque el terror de Jehov\u00e1 fu\u00e9 sobre ellos: y saquearon todas las ciudades, porque hab\u00eda en ellas gran despojo.\n14:15 Asimismo dieron sobre las caba\u00f1as de los ganados, y trajeron muchas ovejas y camellos, y volvi\u00e9ronse \u00e1 Jerusalem.\n15:1 Y FU\u00c9 el esp\u00edritu de Dios sobre Azar\u00edas hijo de Obed;\n15:2 Y sali\u00f3 al encuentro \u00e1 Asa, y d\u00edjole: Oidme, Asa, y todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn: Jehov\u00e1 es con vosotros, si vosotros fueres con \u00e9l: y si le buscareis, ser\u00e1 hallado de vosotros; mas si le dejareis, \u00e9l tambi\u00e9n os dejar\u00e1.\n15:3 Muchos d\u00edas ha estado Israel sin verdadero Dios y sin sacerdote, y sin ense\u00f1ador y sin ley:\n15:4 Mas cuando en su tribulaci\u00f3n se convirtieron \u00e1 Jehov\u00e1 Dios de Israel, y le buscaron, \u00e9l fu\u00e9 hallado de ellos.\n15:5 En aquellos tiempos no hubo paz, ni para el que entraba, ni para el que sal\u00eda, sino muchas aflicciones sobre todos los habitadores de las tierras.\n15:6 Y la una gente destru\u00eda \u00e1 la otra, y una ciudad \u00e1 otra ciudad: porque Dios los conturb\u00f3 con todas calamidades.\n15:7 Esforzaos empero vosotros, y no desfallezcan vuestras manos; que salario hay para vuestra obra.\n15:8 Y como oy\u00f3 Asa las palabras y profec\u00eda de Obed profeta, fu\u00e9 confortado, y quit\u00f3 las abominaciones de toda la tierra de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn, y de las ciudades que \u00e9l hab\u00eda tomado en el monte de Ephraim; y repar\u00f3 el altar de Jehov\u00e1 que estaba delante del p\u00f3r\n15:9 Despu\u00e9s hizo juntar \u00e1 todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, y con ellos los extranjeros de Ephraim, y de Manas\u00e9s, y de Sime\u00f3n: porque muchos de Israel se hab\u00edan pasado \u00e1 \u00e9l, viendo que Jehov\u00e1 su Dios era con \u00e9l.\n15:10 Junt\u00e1ronse pues en Jerusalem en el mes tercero del a\u00f1o d\u00e9cimoquinto del reinado de Asa.\n15:11 Y en aquel mismo d\u00eda sacrificaron \u00e1 Jehov\u00e1, de los despojos que hab\u00edan tra\u00eddo, setecientos bueyes y siete mil ovejas.\n15:12 Y entraron en concierto de que buscar\u00edan \u00e1 Jehov\u00e1 el Dios de sus padres, de todo su coraz\u00f3n y de toda su alma;\n15:13 Y que cualquiera que no buscase \u00e1 Jehov\u00e1 el Dios de Israel, muriese, grande \u00f3 peque\u00f1o, hombre \u00f3 mujer.\n15:14 Y juraron \u00e1 Jehov\u00e1 con gran voz y j\u00fabilo, \u00e1 son de trompetas y de bocinas:\n15:15 Del cual juramento todos los de Jud\u00e1 se alegraron; porque de todo su coraz\u00f3n lo juraban, y de toda su voluntad lo buscaban: y fu\u00e9 hallado de ellos; y di\u00f3les Jehov\u00e1 reposo de todas partes.\n15:16 Y aun \u00e1 Maach\u00e2 madre del rey Asa, \u00e9l mismo la depuso de su dignidad, porque hab\u00eda hecho un \u00eddolo en el bosque: y Asa deshizo su \u00eddolo, y lo desmenuz\u00f3, y quem\u00f3 en el torrente de Cedr\u00f3n.\n15:17 Mas con todo eso los altos no eran quitados de Israel, aunque el coraz\u00f3n de Asa fu\u00e9 perfecto mientras vivi\u00f3.\n15:18 Y meti\u00f3 en la casa de Dios lo que su padre hab\u00eda dedicado, y lo que \u00e9l hab\u00eda consagrado, plata y oro y vasos.\n15:19 Y no hubo guerra hasta los treinta y cinco a\u00f1os del reinado de Asa.\n16:1 EN el a\u00f1o treinta y seis del reinado de Asa, subi\u00f3 Baasa rey de Israel contra Jud\u00e1, y edific\u00f3 \u00e1 Rama, para no dejar salir ni entrar \u00e1 ninguno al rey Asa, rey de Jud\u00e1.\n16:2 Entonces sac\u00f3 Asa la plata y el oro de los tesoros de la casa de Jehov\u00e1 y de la casa real, y envi\u00f3 \u00e1 Ben-adad rey de Siria, que estaba en Damasco, diciendo:\n16:3 Haya alianza entre m\u00ed y ti, como la hubo entre mi padre y tu padre; he aqu\u00ed yo te he enviado plata y oro, para que vengas y deshagas la alianza que tienes con Baasa rey de Israel, \u00e1 fin de que se retire de m\u00ed.\n16:4 Y consinti\u00f3 Ben-adad con el rey Asa, y envi\u00f3 los capitanes de sus ej\u00e9rcitos \u00e1 la ciudades de Israel: y batieron \u00e1 Ion, Dan, y Abel-maim, y las ciudades fuertes de Nephtal\u00ed.\n16:5 Y oyendo esto Baasa, ces\u00f3 de edificar \u00e1 Rama, y dej\u00f3 su obra.\n16:6 Entonces el rey Asa tom\u00f3 \u00e1 todo Jud\u00e1, y llev\u00e1ronse de Rama la piedra y madera con que Baasa edificaba, y con ella edific\u00f3 \u00e1 Gibaa y Mizpa.\n16:7 En aquel tiempo vino Hanani vidente \u00e1 Asa rey de Jud\u00e1, y d\u00edjole: Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehov\u00e1 tu Dios, por eso el ej\u00e9rcito del rey de Siria ha escapado de tus manos.\n16:8 Los Etiopes y los Libios, \u00bfno eran un ej\u00e9rcito numeros\u00edsimo, con carros y muy mucha gente de \u00e1 caballo? con todo, porque te apoyaste en Jehov\u00e1, \u00e9l los entreg\u00f3 en tus manos.\n16:9 Porque los ojos de Jehov\u00e1 contemplan toda la tierra, para corroborar \u00e1 los que tienen coraz\u00f3n perfecto para con \u00e9l. Locamente has hecho en esto; porque de aqu\u00ed adelante habr\u00e1 guerra contra ti.\n16:10 Y enojado Asa contra el vidente, ech\u00f3lo en la casa de la c\u00e1rcel, porque fu\u00e9 en extremo conmovido \u00e1 causa de esto. Y oprimi\u00f3 Asa en aquel tiempo algunos del pueblo.\n16:11 Mas he aqu\u00ed, los hechos de Asa, primeros y postreros, est\u00e1n escritos en el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel.\n16:12 Y el a\u00f1o treinta y nueve de su reinado enferm\u00f3 Asa de los pies para arriba, y en su enfermedad no busc\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1, sino \u00e1 los m\u00e9dicos.\n16:13 Y durmi\u00f3 Asa con sus padres, y muri\u00f3 en el a\u00f1o cuarenta y uno de su reinado.\n16:14 Y sepult\u00e1ronlo en sus sepulcros que \u00e9l hab\u00eda hecho para s\u00ed en la ciudad de David;\n17:1 Y REINO en su lugar Josaphat su hijo, el cual prevaleci\u00f3 contra Israel.\n17:2 Y puso ej\u00e9rcito en todas las ciudades fuertes de Jud\u00e1, y coloc\u00f3 gente de guarnici\u00f3n, en tierra de Jud\u00e1, y asimismo en las ciudades de Ephraim que su padre Asa hab\u00eda tomado.\n17:3 Y fu\u00e9 Jehov\u00e1 con Josaphat, porque anduvo en los primeros caminos de David su padre, y no busc\u00f3 \u00e1 los Baales;\n17:4 Sino que busc\u00f3 al Dios de su padre, y anduvo en sus mandamientos, y no seg\u00fan las obras de Israel.\n17:5 Jehov\u00e1 por tanto confirm\u00f3 el reino en su mano, y todo Jud\u00e1 di\u00f3 \u00e1 Josaphat presentes; y tuvo riquezas y gloria en abundancia.\n17:6 Y anim\u00f3se su coraz\u00f3n en los caminos de Jehov\u00e1, y quit\u00f3 los altos y los bosques de Jud\u00e1.\n17:7 Al tercer a\u00f1o de su reinado envi\u00f3 sus pr\u00edncipes Ben-hail, Obd\u00edas, Zach\u00e2r\u00edas, Nathaniel y Mich\u00eaas, para que ense\u00f1asen en las ciudades de Jud\u00e1;\n17:8 Y con ellos \u00e1 los Levitas, Seme\u00edas, Nethan\u00edas, Zebad\u00edas, y Asael, y Semiramoth, y Jonath\u00e1n, y Adon\u00edas, y Tob\u00edas, y Tobadon\u00edas, Levitas; y con ellos \u00e1 Elisama y \u00e1 Joram, sacerdotes.\n17:9 Y ense\u00f1aron en Jud\u00e1, teniendo consigo el libro de la ley de Jehov\u00e1, y rodearon por todas las ciudades de Jud\u00e1 ense\u00f1ando al pueblo.\n17:10 Y cay\u00f3 el pavor de Jehov\u00e1 sobre todos los reinos de las tierras que estaban alrededor de Jud\u00e1; que no osaron hacer guerra contra Josaphat.\n17:11 Y tra\u00edan de los Filisteos presentes \u00e1 Josaphat, y tributos de plata. Los Arabes tambi\u00e9n le trajeron ganados, siete mil y setecientos carneros y siete mil y setecientos machos de cabr\u00edo.\n17:12 Iba pues Josaphat creciendo altamente: y edific\u00f3 en Jud\u00e1 fortalezas y ciudades de dep\u00f3sitos.\n17:13 Tuvo adem\u00e1s muchas obras en las ciudades de Jud\u00e1, y hombres de guerra muy valientes en Jerusalem.\n17:14 Y este es el n\u00famero de ellos seg\u00fan las casas de sus padres: en Jud\u00e1, jefes de los millares: el general Adna, y con \u00e9l trescientos mil hombres muy esforzados;\n17:15 Despu\u00e9s de \u00e9l, el jefe Johan\u00e1n, y con \u00e9l doscientos y ochenta mil;\n17:16 Tras \u00e9ste, Amas\u00edas hijo de Zichri, el cual se hab\u00eda ofrecido voluntariamente \u00e1 Jehov\u00e1, y con \u00e9l doscientos mil hombres valientes;\n17:17 De Benjam\u00edn, Eliada, hombre muy valeroso, y con \u00e9l doscientos mil armados de arco y escudo;\n17:18 Tras \u00e9ste, Jozabad, y con \u00e9l ciento y ochenta mil apercibidos para la guerra.\n17:19 Estos eran siervos del rey, sin los que hab\u00eda el rey puesto en las ciudades de guarnici\u00f3n por toda Judea.\n18:1 TENIA pues Josaphat riquezas y gloria en abundancia, y trab\u00f3 parentesco con Ach\u00e2b.\n18:2 Y despu\u00e9s de algunos a\u00f1os descendi\u00f3 \u00e1 Ach\u00e2b \u00e1 Samaria; por lo que mat\u00f3 Ach\u00e2b muchas ovejas y bueyes para \u00e9l, y para la gente que con \u00e9l ven\u00eda: y persuadi\u00f3le que fuese con \u00e9l \u00e1 Ramoth de Galaad.\n18:3 Y dijo Ach\u00e2b rey de Israel \u00e1 Josaphat rey de Jud\u00e1: \u00bfQuieres venir conmigo \u00e1 Ramoth de Galaad? Y \u00e9l respondi\u00f3: Como yo, as\u00ed tambi\u00e9n t\u00fa; y como tu pueblo, as\u00ed tambi\u00e9n mi pueblo: iremos contigo \u00e1 la guerra.\n18:4 Adem\u00e1s dijo Josaphat al rey de Israel: Ru\u00e9gote que consultes hoy la palabra de Jehov\u00e1.\n18:5 Entonces el rey de Israel junt\u00f3 cuatrocientos profetas, y d\u00edjoles: \u00bfIremos \u00e1 la guerra contra Ramoth de Galaad, \u00f3 estar\u00e9me yo quieto? Y ellos dijeron: Sube, que Dios los entregar\u00e1 en mano del rey.\n18:6 Mas Josaphat dijo: \u00bfHay a\u00fan aqu\u00ed alg\u00fan profeta de Jehov\u00e1, para que por \u00e9l preguntemos?\n18:7 Y el rey de Israel respondi\u00f3 \u00e1 Josaphat: Aun hay aqu\u00ed un hombre por el cual podemos preguntar \u00e1 Jehov\u00e1: mas yo le aborrezco, porque nunca me profetiza cosa buena, sino siempre mal. Este es Mich\u00eaas, hijo de Imla. Y respondi\u00f3 Josaphat: No hable as\u00ed el rey.\n18:8 Entonces el rey de Israel llam\u00f3 un eunuco, y d\u00edjole: Haz venir luego \u00e1 Mich\u00eaas hijo de Imla.\n18:9 Y el rey de Israel y Josaphat rey de Jud\u00e1, estaban sentados cada uno en su trono, vestidos de sus ropas; y estaban sentados en la era \u00e1 la entrada de la puerta de Samaria, y todos los profetas profetizaban delante de ellos.\n18:10 Y Sedech\u00eeas hijo de Ch\u00eanaana se hab\u00eda hecho cuernos de hierro, y dec\u00eda: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: Con estos acornear\u00e1s \u00e1 los Siros hasta destruirlos del todo.\n18:11 De esta manera profetizaban tambi\u00e9n todos los profetas, diciendo: Sube \u00e1 Ramoth de Galaad, y s\u00e9 prosperado; porque Jehov\u00e1 la entregar\u00e1 en mano del rey.\n18:12 Y el mensajero que hab\u00eda ido \u00e1 llamar \u00e1 Mich\u00eaas, le habl\u00f3, diciendo: He aqu\u00ed las palabras de los profetas \u00e1 una boca anuncian al rey bienes; yo pues te ruego que tu palabra sea como la de uno de ellos, que hables bien.\n18:13 Y dijo Mich\u00eaas: Vive Jehov\u00e1, que lo que mi Dios me dijere, eso hablar\u00e9. Y vino al rey.\n18:14 Y el rey le dijo: Mich\u00eaas, \u00bfiremos \u00e1 pelear contra Ramoth de Galaad, \u00f3 estar\u00e9me yo quieto? Y \u00e9l respondi\u00f3: Subid, que ser\u00e9is prosperados, que ser\u00e1n entregados en vuestras manos.\n18:15 Y el rey le dijo: \u00bfHasta cu\u00e1ntas veces te conjurar\u00e9 por el nombre de Jehov\u00e1 que no me hables sino la verdad?\n18:16 Entonces \u00e9l dijo: He visto \u00e1 todo Israel derramado por los montes como ovejas sin pastor: y dijo Jehov\u00e1: Estos no tienen se\u00f1or; vu\u00e9lvase cada uno en paz en su casa.\n18:17 Y el rey de Israel dijo \u00e1 Josaphat: \u00bfNo te hab\u00eda yo dicho que no me profetizar\u00eda bien, sino mal?\n18:18 Entonces \u00e9l dijo: Oid pues palabra de Jehov\u00e1: Yo he visto \u00e1 Jehov\u00e1 sentado en su trono, y todo el ej\u00e9rcito de los cielos estaba \u00e1 su mano derecha y \u00e1 su izquierda.\n18:19 Y Jehov\u00e1 dijo: \u00bfQui\u00e9n inducir\u00e1 \u00e1 Ach\u00e2b rey de Israel, para que suba y caiga en Ramoth de Galaad? Y uno dec\u00eda as\u00ed, y otro dec\u00eda de otra manera.\n18:20 Mas sali\u00f3 un esp\u00edritu, que se puso delante de Jehov\u00e1, y dijo: Yo le inducir\u00e9. Y Jehov\u00e1 le dijo: \u00bfDe qu\u00e9 modo?\n18:21 Y \u00e9l dijo: Saldr\u00e9 y ser\u00e9 esp\u00edritu de mentira en la boca de todos los profetas. Y Jehov\u00e1 dijo: Incita, y tambi\u00e9n prevalece: sal, y hazlo as\u00ed.\n18:22 Y he aqu\u00ed ahora ha puesto Jehov\u00e1 esp\u00edritu de mentira en la boca de estos tus profetas; mas Jehov\u00e1 ha decretado el mal acerca de ti.\n18:23 Entonces Sedech\u00eeas hijo de Ch\u00eanaana se lleg\u00f3 \u00e1 \u00e9l, \u00e9 hiri\u00f3 \u00e1 Mich\u00eaas en la mejilla, y dijo: \u00bfPor qu\u00e9 camino se apart\u00f3 de m\u00ed el esp\u00edritu de Jehov\u00e1 para hablarte \u00e1 ti?\n18:24 Y Mich\u00eaas respondi\u00f3: He aqu\u00ed t\u00fa lo ver\u00e1s aquel d\u00eda, cuando te entrar\u00e1s de c\u00e1mara en c\u00e1mara para esconderte.\n18:25 Entonces el rey de Israel dijo: Tomad \u00e1 Mich\u00eaas, y volvedlo \u00e1 Am\u00f3n gobernador de la ciudad, y \u00e1 Joas hijo del rey.\n18:26 Y dir\u00e9is: El rey ha dicho as\u00ed: Poned \u00e1 \u00e9ste en la c\u00e1rcel, y sustentadle con pan de aflicci\u00f3n y agua de angustia, hasta que yo vuelva en paz.\n18:27 Y Mich\u00eaas dijo: Si t\u00fa volvieres en paz, Jehov\u00e1 no ha hablado por m\u00ed. Dijo adem\u00e1s: Oid lo, pueblos todos.\n18:28 Subi\u00f3 pues el rey de Israel, y Josaphat rey de Jud\u00e1, \u00e1 Ramoth de Galaad.\n18:29 Y dijo el rey de Israel \u00e1 Josaphat: Yo me disfrazar\u00e9 para entrar en la batalla: mas t\u00fa v\u00edstete tus vestidos. Y disfraz\u00f3se el rey de Israel, y entr\u00f3 en la batalla.\n18:30 Hab\u00eda el rey de Siria mandado \u00e1 los capitanes de los carros que ten\u00eda consigo, diciendo: No pele\u00e9is con chico ni con grande, sino s\u00f3lo con el rey de Israel.\n18:31 Y como los capitanes de los carros vieron \u00e1 Josaphat, dijeron: Este es el rey de Israel. Y cerc\u00e1ronlo para pelear; mas Josaphat clam\u00f3, y ayud\u00f3lo Jehov\u00e1, y apart\u00f3los Dios de \u00e9l:\n18:32 Pues viendo los capitanes de los carros que no era el rey de Israel, desistieron de acosarle.\n18:33 Mas disparando uno el arco \u00e1 la ventura, hiri\u00f3 al rey de Israel entre las junturas y el coselete. El entonces dijo al carretero: Vuelve tu mano, y s\u00e1came del campo, porque estoy mal herido.\n18:34 Y arreci\u00f3 la batalla aquel d\u00eda, por lo que estuvo el rey de Israel en pie en el carro enfrente de los Siros hasta la tarde; mas muri\u00f3 \u00e1 puestas del sol.\n19:1 Y JOSAPHAT rey de Jud\u00e1 se volvi\u00f3 en paz \u00e1 su casa en Jerusalem.\n19:2 Y sali\u00f3le al encuentro Jeh\u00fa el vidente, hijo de Hanani, y dijo al rey Josaphat: \u00bfAl imp\u00edo das ayuda, y amas \u00e1 los que aborrecen \u00e1 Jehov\u00e1? Pues la ira de la presencia de Jehov\u00e1 ser\u00e1 sobre ti por ello.\n19:3 Empero se han hallado en ti buenas cosas, porque cortaste de la tierra los bosques, y has apercibido tu coraz\u00f3n \u00e1 buscar \u00e1 Dios.\n19:4 Habit\u00f3 pues Josaphat en Jerusalem; mas daba vuelta y sal\u00eda al pueblo, desde Beer-seba hasta el monte de Ephraim, y reduc\u00edalos \u00e1 Jehov\u00e1 el Dios de sus padres.\n19:5 Y puso en la tierra jueces en todas las ciudades fuertes de Jud\u00e1, por todos los lugares.\n19:6 Y dijo \u00e1 los jueces: Mirad lo que hac\u00e9is: porque no juzgu\u00e9is en lugar de hombre, sino en lugar de Jehov\u00e1, el cual est\u00e1 con vosotros en el negocio del juicio.\n19:7 Sea pues con vosotros el temor de Jehov\u00e1; guardad y haced: porque en Jehov\u00e1 nuestro Dios no hay iniquidad, ni acepci\u00f3n de personas, ni recibir cohecho.\n19:8 Y puso tambi\u00e9n Josaphat en Jerusalem algunos de los Levitas y sacerdotes, y de los padres de familias de Israel, para el juicio de Jehov\u00e1 y para las causas. Y volvi\u00e9ronse \u00e1 Jerusalem.\n19:9 Y mand\u00f3les, diciendo: Proceder\u00e9is asimismo con temor de Jehov\u00e1, con verdad, y con coraz\u00f3n \u00edntegro.\n19:10 En cualquier causa que viniere \u00e1 vosotros de vuestros hermanos que habitan en las ciudades, entre sangre y sangre, entre ley y precepto, estatutos y derechos, hab\u00e9is de amonestarles que no pequen contra Jehov\u00e1, porque no venga ira sobre vosotros y sobre v\n19:11 Y he aqu\u00ed Amar\u00edas sacerdote ser\u00e1 el que os presida en todo negocio de Jehov\u00e1; y Zebad\u00edas hijo de Ismael, pr\u00edncipe de la casa de Jud\u00e1, en todos los negocios del rey; tambi\u00e9n los Levitas ser\u00e1n oficiales en presencia de vosotros. Esforzaos pues, y obrad; que\n20:1 PASADAS estas cosas, aconteci\u00f3 que los hijos de Moab y de Amm\u00f3n, y con ellos otros de los Ammonitas, vinieron contra Josaphat \u00e1 la guerra.\n20:2 Y acudieron, y dieron aviso \u00e1 Josaphat, diciendo: Contra ti viene una grande multitud de la otra parte de la mar, y de la Siria; y he aqu\u00ed ellos est\u00e1n en Hasas\u00f3n-tamar, que es Engedi.\n20:3 Entonces \u00e9l tuvo temor; y puso Josaphat su rostro para consultar \u00e1 Jehov\u00e1, \u00e9 hizo pregonar ayuno \u00e1 todo Jud\u00e1.\n20:4 Y junt\u00e1ronse los de Jud\u00e1 para pedir socorro \u00e1 Jehov\u00e1: y tambi\u00e9n de todas las ciudades de Jud\u00e1 vinieron \u00e1 pedir \u00e1 Jehov\u00e1.\n20:5 P\u00fasose entonces Josaphat en pie en la reuni\u00f3n de Jud\u00e1 y de Jerusalem, en la casa de Jehov\u00e1, delante del atrio nuevo;\n20:6 Y dijo: Jehov\u00e1 Dios de nuestros padres, \u00bfno eres t\u00fa Dios en los cielos, y te ense\u00f1oreas en todos los reinos de las Gentes? \u00bfno est\u00e1 en tu mano tal fuerza y potencia, que no hay quien te resista?\n20:7 Dios nuestro, \u00bfno echaste t\u00fa los moradores de aquesta tierra delante de tu pueblo Israel, y la diste \u00e1 la simiente de Abraham tu amigo para siempre?\n20:8 Y ellos han habitado en ella, y te han edificado en ella santuario \u00e1 tu nombre, diciendo:\n20:9 Si mal viniere sobre nosotros, \u00f3 espada de castigo, \u00f3 pestilencia, \u00f3 hambre, presentarnos hemos delante de esta casa, y delante de ti, (porque tu nombre est\u00e1 en esta casa,) y de nuestras tribulaciones clamaremos \u00e1 ti, y t\u00fa nos oir\u00e1s y salvar\u00e1s.\n20:10 Ahora pues, he aqu\u00ed los hijos de Amm\u00f3n y de Moab, y los del monte de Seir, \u00e1 la tierra de los cuales ni quisiste que pasase Israel cuando ven\u00edan de la tierra de Egipto, sino que se apartasen de ellos, y no los destruyesen;\n20:11 He aqu\u00ed ellos nos dan el pago, viniendo \u00e1 echarnos de tu heredad, que t\u00fa nos diste \u00e1 poseer.\n20:12 Oh Dios nuestro! \u00bfno los juzgar\u00e1s t\u00fa? porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros: no sabemos lo que hemos de hacer, mas \u00e1 ti volvemos nuestros ojos.\n20:13 Y todo Jud\u00e1 estaba en pie delante de Jehov\u00e1, con sus ni\u00f1os, y sus mujeres, y sus hijos.\n20:14 Y estaba all\u00ed Jahaziel hijo de Zach\u00e2r\u00edas, hijo de Bena\u00edas, hijo de Jeiel, hijo de Mathan\u00edas, Levita de los hijos de Asaph, sobre el cual vino el esp\u00edritu de Jehov\u00e1 en medio de la reuni\u00f3n;\n20:15 Y dijo: Oid, Jud\u00e1 todo, y vosotros moradores de Jerusalem, y t\u00fa, rey Josaphat. Jehov\u00e1 os dice as\u00ed: No tem\u00e1is ni os amedrent\u00e9is delante de esta tan grande multitud; porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.\n20:16 Ma\u00f1ana descender\u00e9is contra ellos: he aqu\u00ed que ellos subir\u00e1n por la cuesta de Sis, y los hallar\u00e9is junto al arroyo, antes del desierto de Jeruel.\n20:17 No habr\u00e1 para qu\u00e9 vosotros pele\u00e9is en este caso: paraos, estad quedos, y ved la salud de Jehov\u00e1 con vosotros. Oh Jud\u00e1 y Jerusalem, no tem\u00e1is ni desmay\u00e9is; salid ma\u00f1ana contra ellos, que Jehov\u00e1 ser\u00e1 con vosotros.\n20:18 Entonces Josaphat se inclin\u00f3 rostro por tierra, y asimismo todo Jud\u00e1 y los moradores de Jerusalem se postraron delante de Jehov\u00e1, y adoraron \u00e1 Jehov\u00e1.\n20:19 Y levant\u00e1ronse los Levitas de los hijos de Coath y de los hijos de Cor\u00e9, para alabar \u00e1 Jehov\u00e1 el Dios de Israel \u00e1 grande y alta voz.\n20:20 Y como se levantaron por la ma\u00f1ana, salieron por el desierto de Tecoa. Y mientras ellos sal\u00edan, Josaphat estando en pie, dijo: Oidme, Jud\u00e1 y moradores de Jerusalem. Creed \u00e1 Jehov\u00e1 vuestro Dios, y ser\u00e9is seguros; creed \u00e1 sus profetas, y ser\u00e9is prosperados.\n20:21 Y habido consejo con el pueblo, puso \u00e1 algunos que cantasen \u00e1 Jehov\u00e1, y alabasen en la hermosura de la santidad, mientras que sal\u00eda la gente armada, y dijesen: Glorificad \u00e1 Jehov\u00e1, porque su misericordia es para siempre.\n20:22 Y como comenzaron con clamor y con alabanza, puso Jehov\u00e1 contra los hijos de Amm\u00f3n, de Moab, y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que ven\u00edan contra Jud\u00e1, y mat\u00e1ronse los unos \u00e1 los otros:\n20:23 Pues los hijos de Amm\u00f3n y Moab se levantaron contra los del monte de Seir, para matarlos y destruirlos; y como hubieron acabado \u00e1 los del monte de Seir, cada cual ayud\u00f3 \u00e1 la destrucci\u00f3n de su compa\u00f1ero.\n20:24 Y luego que vino Jud\u00e1 \u00e1 la atalaya del desierto, miraron hacia la multitud; mas he aqu\u00ed yac\u00edan ellos en tierra muertos, que ninguno hab\u00eda escapado.\n20:25 Viniendo entonces Josaphat y su pueblo \u00e1 despojarlos, hallaron en ellos muchas riquezas entre los cad\u00e1veres, as\u00ed vestidos como preciosos enseres, los cuales tomaron para s\u00ed, tantos, que no los pod\u00edan llevar: tres d\u00edas dur\u00f3 el despojo, porque era mucho.\n20:26 Y al cuarto d\u00eda se juntaron en el valle de Beracah; porque all\u00ed bendijeron \u00e1 Jehov\u00e1, y por esto llamaron el nombre de aquel paraje el valle de Beracah, hasta hoy.\n20:27 Y todo Jud\u00e1 y los de Jerusalem, y Josaphat \u00e1 la cabeza de ellos, volvieron para tornarse \u00e1 Jerusalem con gozo, porque Jehov\u00e1 les hab\u00eda dado gozo de sus enemigos.\n20:28 Y vinieron \u00e1 Jerusalem con salterios, arpas, y bocinas, \u00e1 la casa de Jehov\u00e1.\n20:29 Y fu\u00e9 el pavor de Dios sobre todos los reinos de aquella tierra, cuando oyeron que Jehov\u00e1 hab\u00eda peleado contra los enemigos de Israel.\n20:30 Y el reino de Josaphat tuvo reposo; porque su Dios le di\u00f3 reposo de todas partes.\n20:31 As\u00ed rein\u00f3 Josaphat sobre Jud\u00e1: de treinta y cinco a\u00f1os era cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y rein\u00f3 veinte y cinco a\u00f1os en Jerusalem. El nombre de su madre fu\u00e9 Azuba, hija de Silhi.\n20:32 Y anduvo en el camino de Asa su padre, sin apartarse de \u00e9l, haciendo lo recto en los ojos de Jehov\u00e1.\n20:33 Con todo eso los altos no eran quitados; que el pueblo aun no hab\u00eda enderezado su coraz\u00f3n al Dios de sus padres.\n20:34 Lo dem\u00e1s de los hechos de Josaphat, primeros y postreros, he aqu\u00ed est\u00e1n escritos en las palabras de Jeh\u00fa hijo de Hanani, del cual es hecha menci\u00f3n en el libro de los reyes de Israel.\n20:35 Pasadas estas cosas, Josaphat rey de Jud\u00e1 trab\u00f3 amistad con Och\u00f4z\u00edas rey de Israel, el cual fu\u00e9 dado \u00e1 la impiedad:\n20:36 E hizo con \u00e9l compa\u00f1\u00eda para aparejar nav\u00edos que fuesen \u00e1 Tharsis; y construyeron los nav\u00edos en Esion-geber.\n20:37 Entonces Eliezer hijo de Dodava de Mareosah, profetiz\u00f3 contra Josaphat, diciendo: Por cuanto has hecho compa\u00f1\u00eda con Och\u00f4z\u00edas, Jehov\u00e1 destruir\u00e1 tus obras. Y los nav\u00edos se rompieron, y no pudieron ir \u00e1 Tharsis.\n21:1 Y DURMIO Josaphat con sus padres, y sepult\u00e1ronlo con sus padres en la ciudad de David. Y rein\u00f3 en su lugar Joram su hijo.\n21:2 Este tuvo hermanos, hijos de Josaphat, \u00e1 Azar\u00edas, Jehiel, Zach\u00e2r\u00edas, Azar\u00edas, Mich\u00e2el, y Sephat\u00edas. Todos estos fueron hijos de Josaphat rey de Israel.\n21:3 Y su padre les hab\u00eda dado muchos dones de oro y de plata, y cosas preciosas, y ciudades fuertes en Jud\u00e1; mas hab\u00eda dado el reino \u00e1 Joram, porque \u00e9l era el primog\u00e9nito.\n21:4 Fu\u00e9 pues elevado Joram al reino de su padre; y luego que se hizo fuerte, mat\u00f3 \u00e1 cuchillo \u00e1 todos sus hermanos, y asimismo algunos de los pr\u00edncipes de Israel.\n21:5 Cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar era de treinta y dos a\u00f1os, y rein\u00f3 ocho a\u00f1os en Jerusalem.\n21:6 Y anduvo en el camino de los reyes de Israel, como hizo la casa de Ach\u00e2b; porque ten\u00eda por mujer la hija de Ach\u00e2b, \u00e9 hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1.\n21:7 Mas Jehov\u00e1 no quiso destruir la casa de David, \u00e1 causa de la alianza que con David hab\u00eda hecho, y porque le hab\u00eda dicho que le dar\u00eda l\u00e1mpara \u00e1 \u00e9l y \u00e1 sus hijos perpetuamente.\n21:8 En los d\u00edas de \u00e9ste se rebel\u00f3 la Idumea, para no estar bajo el poder de Jud\u00e1, y pusieron rey sobre s\u00ed.\n21:9 Entonces pas\u00f3 Joram con sus pr\u00edncipes, y consigo todos sus carros; y levant\u00f3se de noche, \u00e9 hiri\u00f3 \u00e1 los Idumeos que le hab\u00edan cercado, y \u00e1 todos los comandantes de sus carros.\n21:10 Con todo eso Edom qued\u00f3 rebelado, sin estar bajo la mano de Jud\u00e1 hasta hoy. Tambi\u00e9n se rebel\u00f3 en el mismo tiempo Libna para no estar bajo su mano; por cuanto \u00e9l hab\u00eda dejado \u00e1 Jehov\u00e1 el Dios de sus padres.\n21:11 Dem\u00e1s de esto hizo altos en los montes de Jud\u00e1, \u00e9 hizo que los moradores de Jerusalem fornicasen, y \u00e1 ello impeli\u00f3 \u00e1 Jud\u00e1.\n21:12 Y vini\u00e9ronle letras del profeta El\u00edas, que dec\u00edan: Jehov\u00e1, el Dios de David tu padre, ha dicho as\u00ed: Por cuanto no has andado en los caminos de Josaphat tu padre, ni en los caminos de Asa, rey de Jud\u00e1,\n21:13 Antes has andado en el camino de los reyes de Israel, y has hecho que fornicase Jud\u00e1, y los moradores de Jerusalem, como fornic\u00f3 la casa de Ach\u00e2b; y adem\u00e1s has muerto \u00e1 tus hermanos, \u00e1 la familia de tu padre, los cuales eran mejores que t\u00fa:\n21:14 He aqu\u00ed Jehov\u00e1 herir\u00e1 tu pueblo de una grande plaga, y \u00e1 tus hijos y \u00e1 tus mujeres, y \u00e1 toda tu hacienda;\n21:15 Y \u00e1 ti con muchas enfermedades, con enfermedad de tus entra\u00f1as, hasta que las entra\u00f1as se te salgan \u00e1 causa de la enfermedad de cada d\u00eda.\n21:16 Entonces despert\u00f3 Jehov\u00e1 contra Joram el esp\u00edritu de los Filisteos, y de los Arabes que estaban junto \u00e1 los Etiopes;\n21:17 Y subieron contra Jud\u00e1, \u00e9 invadieron la tierra, y tomaron toda la hacienda que hallaron en la casa del rey, y \u00e1 sus hijos, y \u00e1 sus mujeres; que no le qued\u00f3 hijo, sino Joach\u00e2z el menor de sus hijos.\n21:18 Despu\u00e9s de todo esto Jehov\u00e1 lo hiri\u00f3 en las entra\u00f1as de una enfermedad incurable.\n21:19 Y aconteci\u00f3 que, pasando un d\u00eda tras otro, al fin, al cabo de dos a\u00f1os, las entra\u00f1as se le salieron con la enfermedad, muriendo as\u00ed de enfermedad muy penosa. Y no le hizo quema su pueblo, como las hab\u00eda hecho \u00e1 sus padres.\n21:20 Cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar era de treinta y dos a\u00f1os, y rein\u00f3 en Jerusalem ocho a\u00f1os; y fu\u00e9se sin ser deseado. Y sepult\u00e1ronlo en la ciudad de David, mas no en los sepulcros de los reyes.\n22:1 Y LOS moradores de Jerusalem hicieron rey en lugar suyo \u00e1 Och\u00f4z\u00edas su hijo menor: porque la tropa hab\u00eda venido con los Arabes al campo, hab\u00eda muerto \u00e1 todos los mayores; por lo cual rein\u00f3 Och\u00f4z\u00edas, hijo de Joram rey de Jud\u00e1.\n22:2 Cuando Och\u00f4z\u00edas comenz\u00f3 \u00e1 reinar era de cuarenta y dos a\u00f1os, y rein\u00f3 un a\u00f1o en Jerusalem. El nombre de su madre fu\u00e9 Athal\u00eda, hija de Omri.\n22:3 Tambi\u00e9n \u00e9l anduvo en los caminos de la casa de Ach\u00e2b: porque su madre le aconsejaba \u00e1 obrar imp\u00edamente.\n22:4 Hizo pues lo malo en ojos de Jehov\u00e1, como la casa de Ach\u00e2b; porque despu\u00e9s de la muerte de su padre, ellos le aconsejaron para su perdici\u00f3n.\n22:5 Y \u00e9l anduvo en los consejos de ellos, y fu\u00e9 \u00e1 la guerra con Joram hijo de Ach\u00e2b, rey de Israel, contra Hazael rey de Siria, \u00e1 Ramoth de Galaad, donde los Siros hirieron \u00e1 Joram.\n22:6 Y se volvi\u00f3 para curarse en Jezreel de las heridas que le hab\u00edan hecho en Rama, peleando con Hazael rey de Siria. Y descendi\u00f3 Azar\u00edas hijo de Joram, rey de Jud\u00e1, \u00e1 visitar \u00e1 Joram hijo de Ach\u00e2b, en Jezreel, porque all\u00ed estaba enfermo.\n22:7 Esto empero ven\u00eda de Dios, para que Och\u00f4z\u00edas fuese hollado viniendo \u00e1 Joram: porque siendo venido, sali\u00f3 con Joram contra Jeh\u00fa hijo de Nimsi, al cual Jehov\u00e1 hab\u00eda ungido para que talase la casa de Ach\u00e2b.\n22:8 Y fu\u00e9 que, haciendo juicio Jeh\u00fa con la casa de Ach\u00e2b, hall\u00f3 \u00e1 los pr\u00edncipes de Jud\u00e1, y \u00e1 los hijos de los hermanos de Och\u00f4z\u00edas, que serv\u00edan \u00e1 Och\u00f4z\u00edas, y mat\u00f3los.\n22:9 Y buscando \u00e1 Och\u00f4z\u00edas, el cual se hab\u00eda escondido en Samaria, tom\u00e1ronlo, y traj\u00e9ronlo \u00e1 Jeh\u00fa, y le mataron; y di\u00e9ronle sepultura, porque dijeron: Es hijo de Josaphat, el cual busc\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1 de todo su coraz\u00f3n. Y la casa de Och\u00f4z\u00edas no ten\u00eda fuerzas para p\n22:10 Entonces Athal\u00eda madre de Och\u00f4z\u00edas, viendo que su hijo era muerto, levant\u00f3se y destruy\u00f3 toda la simiente real de la casa de Jud\u00e1.\n22:11 Empero Josabeth, hija del rey, tom\u00f3 \u00e1 Joas hijo de Och\u00f4z\u00edas, y arrebat\u00f3lo de entre los hijos del rey, que mataban, y guard\u00f3le \u00e1 \u00e9l y \u00e1 su ama en la c\u00e1mara de los lechos. As\u00ed pues lo escondi\u00f3 Josabeth, hija del rey Joram, mujer de Joiada el sacerdote, (por\n22:12 Y estuvo con ellos escondido en la casa de Dios seis a\u00f1os. Entre tanto Athal\u00eda reinaba en el pa\u00eds.\n23:1 MAS el s\u00e9ptimo a\u00f1o se anim\u00f3 Joiada, y tom\u00f3 consigo en alianza \u00e1 los centuriones, Azar\u00edas hijo de Jeroam, y \u00e1 Ismael hijo de Johan\u00e1n, y \u00e1 Azar\u00edas hijo de Obed, y \u00e1 Maas\u00edas hijo de Ada\u00edas, y \u00e1 Elisaphat hijo de Zichri;\n23:2 Los cuales rodeando por Jud\u00e1, juntaron los Levitas de todas las ciudades de Jud\u00e1, y \u00e1 los pr\u00edncipes de las familias de Israel, y vinieron \u00e1 Jerusalem.\n23:3 Y toda la multitud hizo alianza con el rey en la casa de Dios. Y \u00e9l les dijo: He aqu\u00ed el hijo del rey, el cual reinar\u00e1, como Jehov\u00e1 lo tiene dicho de los hijos de David.\n23:4 Lo que hab\u00e9is de hacer es: la tercera parte de vosotros, los que entran de semana, estar\u00e1n de porteros con los sacerdotes y los Levitas;\n23:5 Y la tercera parte, \u00e1 la casa del rey; y la tercera parte, \u00e1 la puerta del fundamento: y todo el pueblo estar\u00e1 en los patios de la casa de Jehov\u00e1.\n23:6 Y ninguno entre en la casa de Jehov\u00e1, sino los sacerdotes y Levitas que sirven: \u00e9stos entrar\u00e1n, porque est\u00e1n consagrados; y todo el pueblo har\u00e1 la guardia de Jehov\u00e1.\n23:7 Y los Levitas rodear\u00e1n al rey por todas partes, y cada uno tendr\u00e1 sus armas en la mano; y cualquiera que entrare en la casa, muera: y estar\u00e9is con el rey cuando entrare, y cuando saliere.\n23:8 Y los Levitas y todo Jud\u00e1 lo hicieron todo como lo hab\u00eda mandado el sacerdote Joiada: y tom\u00f3 cada uno los suyos, los que entraban de semana, y los que sal\u00edan el s\u00e1bado: porque el sacerdote Joiada no di\u00f3 licencia \u00e1 las compa\u00f1\u00edas.\n23:9 Di\u00f3 tambi\u00e9n el sacerdote Joiada \u00e1 los centuriones las lanzas, paveses y escudos que hab\u00edan sido del rey David, que estaban en la casa de Dios;\n23:10 Y puso en orden \u00e1 todo el pueblo, teniendo cada uno su espada en la mano, desde el rinc\u00f3n derecho del templo hasta el izquierdo, hacia el altar y la casa, en derredor del rey por todas partes.\n23:11 Entonces sacaron al hijo del rey, y pusi\u00e9ronle la corona y el testimonio, \u00e9 hici\u00e9ronle rey; y Joiada y sus hijos le ungieron, diciendo luego: Viva el rey!\n23:12 Y como Athal\u00eda oy\u00f3 el estruendo de la gente que corr\u00eda, y de los que bendec\u00edan al rey, vino al pueblo \u00e1 la casa de Jehov\u00e1;\n23:13 Y mirando, vi\u00f3 al rey que estaba junto \u00e1 su columna \u00e1 la entrada, y los pr\u00edncipes y los trompetas junto al rey, y que todo el pueblo de la tierra hac\u00eda alegr\u00edas, y sonaban bocinas, y cantaban con instrumentos de m\u00fasica los que sab\u00edan alabar. Entonces Atha\n23:14 Y sacando el pont\u00edfice Joiada los centuriones y capitanes del ej\u00e9rcito, d\u00edjoles: Sacadla fuera del recinto; y el que la siguiere, muera \u00e1 cuchillo: porque el sacerdote hab\u00eda mandado que no la matasen en la casa de Jehov\u00e1.\n23:15 Ellos pues le echaron mano, y luego que hubo ella pasado la entrada de la puerta de los caballos de la casa del rey, all\u00ed la mataron.\n23:16 Y Joiada hizo pacto entre s\u00ed y todo el pueblo y el rey, que ser\u00edan pueblo de Jehov\u00e1.\n23:17 Despu\u00e9s de esto entr\u00f3 todo el pueblo en el templo de Baal, y derrib\u00e1ronlo, y tambi\u00e9n sus altares; \u00e9 hicieron pedazos sus im\u00e1genes, y mataron delante de los altares \u00e1 Math\u00e1n, sacerdote de Baal.\n23:18 Luego orden\u00f3 Joiada los oficios en la casa de Jehov\u00e1 bajo la mano de los sacerdotes y Levitas, seg\u00fan David los hab\u00eda distribu\u00eddo en la casa de Jehov\u00e1, para ofrecer \u00e1 Jehov\u00e1 los holocaustos, como est\u00e1 escrito en la ley de Mois\u00e9s, con gozo y cantares, confo\n23:19 Puso tambi\u00e9n porteros \u00e1 las puertas de la casa de Jehov\u00e1, para que por ninguna v\u00eda entrase ning\u00fan inmundo.\n23:20 Tom\u00f3 despu\u00e9s los centuriones, y los principales, y los que gobernaban el pueblo; y \u00e1 todo el pueblo de la tierra, y llev\u00f3 al rey de la casa de Jehov\u00e1; y viniendo hasta el medio de la puerta mayor de la casa del rey, sentaron al rey sobre el trono del rein\n23:21 Y todo el pueblo del pa\u00eds hizo alegr\u00edas: y la ciudad estuvo quieta, muerto que hubieron \u00e1 Athal\u00eda \u00e1 cuchillo.\n24:1 DE SIETE a\u00f1os era Joas cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y cuarenta a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusalem. El nombre de su madre fu\u00e9 Sibia, de Beer-seba.\n24:2 E hizo Joas lo recto en ojos de Jehov\u00e1 todos los d\u00edas de Joiada el sacerdote.\n24:3 Y tom\u00f3 para \u00e9l Joiada dos mujeres; y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n24:4 Despu\u00e9s de esto aconteci\u00f3 que Joas tuvo voluntad de reparar la casa de Jehov\u00e1.\n24:5 Y junt\u00f3 los sacerdotes y los Levitas, y d\u00edjoles: Salid por las ciudades de Jud\u00e1, y juntad dinero de todo Israel, para que cada a\u00f1o sea reparada la casa de vuestro Dios; y vosotros poned diligencia en el negocio. Mas los Levitas no pusieron diligencia.\n24:6 Por lo cual el rey llam\u00f3 \u00e1 Joiada el principal, y d\u00edjole: \u00bfPor qu\u00e9 no has procurado que los Levitas traigan de Jud\u00e1 y de Jerusalem al tabern\u00e1culo del testimonio, la ofrenda que impuso Mois\u00e9s siervo de Jehov\u00e1, y de la congregaci\u00f3n de Israel?\n24:7 Porque la imp\u00eda Athal\u00eda y sus hijos hab\u00edan destru\u00eddo la casa de Dios, y adem\u00e1s hab\u00edan gastado en los \u00eddolos todas las cosas consagradas \u00e1 la casa de Jehov\u00e1.\n24:8 Mand\u00f3 pues el rey que hiciesen un arca, la cual pusieron fuera \u00e1 la puerta de la casa de Jehov\u00e1;\n24:9 E hicieron pregonar en Jud\u00e1 y en Jerusalem, que trajesen \u00e1 Jehov\u00e1 la ofrenda que Mois\u00e9s siervo de Dios hab\u00eda impuesto \u00e1 Israel en el desierto.\n24:10 Y todos los pr\u00edncipes y todo el pueblo se holgaron: y tra\u00edan, y echaban en el arca hasta henchirla.\n24:11 Y como ven\u00eda el tiempo para llevar el arca al magistrado del rey por mano de los Levitas, cuando ve\u00edan que hab\u00eda mucho dinero, ven\u00eda el escriba del rey, y el que estaba puesto por el sumo sacerdote, y llevaban el arca, y vaci\u00e1banla, y volv\u00edanla \u00e1 su lugar\n24:12 El cual daba el rey y Joiada \u00e1 los que hac\u00edan la obra del servicio de la casa de Jehov\u00e1, y tomaban canteros y oficiales que reparasen la casa de Jehov\u00e1, y herreros y metalarios para componer la casa de Jehov\u00e1.\n24:13 Hac\u00edan pues los oficiales la obra, y por sus manos fu\u00e9 la obra restaurada, y restituyeron la casa de Dios \u00e1 su condici\u00f3n, y la consolidaron.\n24:14 Y cuando hubieron acabado, trajeron lo que quedaba del dinero al rey y \u00e1 Joiada, \u00e9 hicieron de \u00e9l vasos para la casa de Jehov\u00e1, vasos para el servicio, morteros, cucharas, vasos de oro y de plata. Y sacrificaban holocaustos continuamente en la casa de Jeh\n24:15 Mas Joiada envejeci\u00f3, y muri\u00f3 harto de d\u00edas: de ciento y treinta a\u00f1os era cuando muri\u00f3.\n24:16 Y sepult\u00e1ronlo en la ciudad de David con los reyes, por cuanto hab\u00eda hecho bien con Israel, y para con Dios, y con su casa.\n24:17 Muerto Joiada, vinieron los pr\u00edncipes de Jud\u00e1, \u00e9 hicieron acatamiento al rey; y el rey los oy\u00f3.\n24:18 Y desampararon la casa de Jehov\u00e1 el Dios de sus padres, y sirvieron \u00e1 los bosques y \u00e1 las im\u00e1genes esculpidas; y la ira vino sobre Jud\u00e1 y Jerusalem por este su pecado.\n24:19 Y envi\u00f3les profetas, para que los redujesen \u00e1 Jehov\u00e1, los cuales les protestaron: mas ellos no los escucharon.\n24:20 Y el esp\u00edritu de Dios envisti\u00f3 \u00e1 Zach\u00e2r\u00edas, hijo de Joiada el sacerdote, el cual estando sobre el pueblo, les dijo: As\u00ed ha dicho Dios: \u00bfPor qu\u00e9 quebrant\u00e1is los mandamientos de Jehov\u00e1? No os vendr\u00e1 bien de ello; porque por haber dejado \u00e1 Jehov\u00e1, el tambi\u00e9n\n24:21 Mas ellos hicieron conspiraci\u00f3n contra \u00e9l, y cubri\u00e9ronle de piedras por mandato del rey, en el patio de la casa de Jehov\u00e1.\n24:22 No tuvo pues memoria el rey Joas de la misericordia que su padre Joiada hab\u00eda hecho con \u00e9l, antes mat\u00f3le su hijo; el cual dijo al morir: Jehov\u00e1 lo vea, y lo requiera.\n24:23 A la vuelta del a\u00f1o subi\u00f3 contra \u00e9l el ej\u00e9rcito de Siria; y vinieron \u00e1 Jud\u00e1 y \u00e1 Jerusalem, y destruyeron en el pueblo \u00e1 todos los principales de \u00e9l, y enviaron todos sus despojos al rey \u00e1 Damasco.\n24:24 Porque aunque el ej\u00e9rcito de Siria hab\u00eda venido con poca gente, Jehov\u00e1 les entreg\u00f3 en sus manos un ej\u00e9rcito muy numeroso; por cuanto hab\u00edan dejado \u00e1 Jehov\u00e1 el Dios de sus padres. Y con Joas hicieron juicios.\n24:25 Y y\u00e9ndose de \u00e9l los Siros, dej\u00e1ronlo en muchas enfermedades; y conspiraron contra \u00e9l sus siervos \u00e1 causa de las sangres de los hijos de Joiada el sacerdote, \u00e9 hiri\u00e9ronle en su cama, y muri\u00f3: y sepult\u00e1ronle en la ciudad de David, mas no lo sepultaron en lo\n24:26 Los que conspiraron contra \u00e9l fueron Zabad, hijo de Simath Ammonita, y Jozabad, hijo de Simrith Moabita.\n24:27 De sus hijos, y de la multiplicaci\u00f3n que hizo de las rentas, y de la instauraci\u00f3n de la casa de Jehov\u00e1, he aqu\u00ed est\u00e1 escrito en la historia del libro de los reyes. Y rein\u00f3 en su lugar Amas\u00edas su hijo.\n25:1 DE VEINTICINCO a\u00f1os era Amas\u00edas cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y veintinueve a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusalem: el nombre de su madre fu\u00e9 Joaddan, de Jerusalem.\n25:2 Hizo \u00e9l lo recto en los ojos de Jehov\u00e1 aunque no de perfecto coraz\u00f3n.\n25:3 Y luego que fu\u00e9 confirmado en el reino, mat\u00f3 \u00e1 sus siervos que hab\u00edan muerto al rey su padre;\n25:4 Mas no mat\u00f3 \u00e1 los hijos de ellos, seg\u00fan lo que est\u00e1 escrito en la ley en el libro de Mois\u00e9s, donde Jehov\u00e1 mand\u00f3, diciendo: No morir\u00e1n los padres por los hijos, ni los hijos por los padres; mas cada uno morir\u00e1 por su pecado.\n25:5 Junt\u00f3 luego Amas\u00edas \u00e1 Jud\u00e1, y con arreglo \u00e1 las familias p\u00fasoles tribunos y centuriones por todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn; y tom\u00f3los por lista de veinte a\u00f1os arriba, y fueron hallados en ellos trescientos mil escogidos para salir \u00e1 la guerra, que ten\u00edan lanza y es\n25:6 Y de Israel tom\u00f3 \u00e1 sueldo cien mil hombres valientes, por cien talentos de plata.\n25:7 Mas un var\u00f3n de Dios vino \u00e1 \u00e9l, dici\u00e9ndole: Rey, no vaya contigo el ej\u00e9rcito de Israel; porque Jehov\u00e1 no es con Israel, ni con todos los hijos de Ephraim.\n25:8 Pero si t\u00fa vas, si lo haces, y te esfuerzas para pelear, Dios te har\u00e1 caer delante de los enemigos; porque en Dios est\u00e1 la fortaleza, \u00f3 para ayudar, \u00f3 para derribar.\n25:9 Y Amas\u00edas dijo al var\u00f3n de Dios: \u00bfQu\u00e9 pues se har\u00e1 de cien talentos que he dado al ej\u00e9rcito de Israel? Y el var\u00f3n de Dios respondi\u00f3: De Jehov\u00e1 es darte mucho m\u00e1s que esto.\n25:10 Entonces Amas\u00edas apart\u00f3 el escuadr\u00f3n de la gente que hab\u00eda venido \u00e1 \u00e9l de Ephraim, para que se fuesen \u00e1 sus casas: y ellos se enojaron grandemente contra Jud\u00e1, y volvi\u00e9ronse \u00e1 sus casas encolerizados.\n25:11 Esforz\u00e1ndose entonces Amas\u00edas, sac\u00f3 su pueblo, y vino al valle de la Sal: \u00e9 hiri\u00f3 de los hijos de Seir diez mil.\n25:12 Y los hijos de Jud\u00e1 tomaron vivos otros diez mil, los cuales llevaron \u00e1 la cumbre de un pe\u00f1asco, y de all\u00ed los despe\u00f1aron, y todos se hicieron pedazos.\n25:13 Empero los del escuadr\u00f3n que Amas\u00edas hab\u00eda despedido, porque no fuesen con \u00e9l \u00e1 la guerra, derram\u00e1ronse sobre las ciudades de Jud\u00e1, desde Samaria hasta Beth-oron, \u00e9 hirieron de ellos tres mil, y tomaron un grande despojo.\n25:14 Regresando luego Amas\u00edas de la matanza de los Idumeos, trajo tambi\u00e9n consigo los dioses de los hijos de Seir, y p\u00fasoselos para s\u00ed por dioses, y encorv\u00f3se delante de ellos, y quem\u00f3les perfumes.\n25:15 Encendi\u00f3se por tanto el furor de Jehov\u00e1 contra Amas\u00edas, y envi\u00f3 \u00e1 \u00e9l un profeta, que le dijo: \u00bfPor qu\u00e9 has buscado los dioses de gente, que no libraron \u00e1 su pueblo de tus manos?\n25:16 Y habl\u00e1ndole el profeta estas cosas, \u00e9l le respondi\u00f3: \u00bfHante puesto \u00e1 ti por consejero del rey? D\u00e9jate de eso: \u00bfpor qu\u00e9 quieres que te maten? Y al cesar, el profeta dijo luego: Yo s\u00e9 que Dios ha acordado destruirte, porque has hecho esto, y no obedeciste\n25:17 Y Amas\u00edas rey de Jud\u00e1, habido su consejo, envi\u00f3 \u00e1 decir \u00e1 Joas, hijo de Joach\u00e2z hijo de Jeh\u00fa, rey de Israel: Ven, y ve\u00e1monos cara \u00e1 cara.\n25:18 Entonces Joas rey de Israel envi\u00f3 \u00e1 decir \u00e1 Amas\u00edas rey de Jud\u00e1: El cardo que estaba en el L\u00edbano, envi\u00f3 al cedro que estaba en el L\u00edbano, diciendo: Da tu hija \u00e1 mi hijo por mujer. Y he aqu\u00ed que las bestias fieras que estaban en el L\u00edbano, pasaron, y holl\n25:19 T\u00fa dices: He aqu\u00ed he herido \u00e1 Edom; y tu coraz\u00f3n se enaltece para gloriarte: ahora est\u00e1te en tu casa; \u00bfpara qu\u00e9 te entrometes en mal, para caer t\u00fa y Jud\u00e1 contigo?\n25:20 Mas Amas\u00edas no quiso oir; porque estaba de Dios, que los quer\u00eda entregar en manos de sus enemigos, por cuanto hab\u00edan buscado los dioses de Edom.\n25:21 Subi\u00f3 pues Joas rey de Israel, y vi\u00e9ronse cara \u00e1 cara \u00e9l y Amas\u00edas rey de Jud\u00e1, en Beth-semes, la cual es de Jud\u00e1.\n25:22 Pero cay\u00f3 Jud\u00e1 delante de Israel, y huy\u00f3 cada uno \u00e1 su estancia.\n25:23 Y Joas rey de Israel prendi\u00f3 en Beth-semes \u00e1 Amas\u00edas rey de Jud\u00e1, hijo de Joas hijo de Joach\u00e2z, y llev\u00f3lo \u00e1 Jerusalem: y derrib\u00f3 el muro de Jerusalem desde la puerta de Ephraim hasta la puerta del \u00e1ngulo, cuatrocientos codos.\n25:24 Asimismo tom\u00f3 todo el oro y plata, y todos los vasos que se hallaron en la casa de Dios en casa de Obed-edom, y los tesoros de la casa del rey, y los hijos de los pr\u00edncipes, y volvi\u00f3se \u00e1 Samaria.\n25:25 Y vivi\u00f3 Amas\u00edas hijo de Joas, rey de Jud\u00e1, quince a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Joas hijo de Joach\u00e2z rey de Israel.\n25:26 Lo dem\u00e1s de los hechos de Amas\u00edas, primeros y postreros, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel?\n25:27 Desde aquel tiempo que Amas\u00edas se apart\u00f3 de Jehov\u00e1, maquinaron contra \u00e9l conjuraci\u00f3n en Jerusalem; y habiendo \u00e9l hu\u00eddo \u00e1 Lach\u00ees, enviaron tras \u00e9l \u00e1 Lach\u00ees, y all\u00e1 lo mataron;\n25:28 Y traj\u00e9ronlo en caballos, y sepult\u00e1ronlo con sus padres en la ciudad de Jud\u00e1.\n26:1 ENTONCES todo el pueblo de Jud\u00e1 tom\u00f3 \u00e1 Uzz\u00edas, el cual era de diez y seis a\u00f1os, y pusi\u00e9ronlo por rey en lugar de Amas\u00edas su padre.\n26:2 Edific\u00f3 \u00e9l \u00e1 Eloth, y la restituy\u00f3 \u00e1 Jud\u00e1 despu\u00e9s que el rey durmi\u00f3 con sus padres.\n26:3 De diez y seis a\u00f1os era Uzz\u00edas cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y cincuenta y dos a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusalem. El nombre de su madre fu\u00e9 Jech\u00f4l\u00eda, de Jerusalem.\n26:4 E hizo lo recto en los ojos de Jehov\u00e1, conforme \u00e1 todas las cosas que hab\u00eda hecho Amas\u00edas su padre.\n26:5 Y persisti\u00f3 en buscar \u00e1 Dios en los d\u00edas de Zach\u00e2r\u00edas, entendido en visiones de Dios; y en estos d\u00edas que \u00e9l busc\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1, \u00e9l le prosper\u00f3.\n26:6 Y sali\u00f3, y pele\u00f3 contra los Filisteos, y rompi\u00f3 el muro de Gath, y el muro de Jabnia, y el muro de Asdod; y edific\u00f3 ciudades en Asdod, y en la tierra de los Filisteos.\n26:7 Y di\u00f3le Dios ayuda contra los Filisteos, y contra los Arabes que habitaban en Gur-baal, y contra los Ammonitas.\n26:8 Y dieron los Ammonitas presentes \u00e1 Uzz\u00edas, y divulg\u00f3se su nombre hasta la entrada de Egipto; porque se hab\u00eda hecho altamente poderoso.\n26:9 Edific\u00f3 tambi\u00e9n Uzz\u00edas torres en Jerusalem, junto \u00e1 la puerta del \u00e1ngulo, y junto \u00e1 la puerta del valle, y junto \u00e1 las esquinas; y fortific\u00f3las.\n26:10 Asimismo edific\u00f3 torres en el desierto, y abri\u00f3 muchas cisternas: porque tuvo muchos ganados, as\u00ed en los valles como en las vegas; y vi\u00f1as, y labranzas, as\u00ed en los montes como en los llanos f\u00e9rtiles; porque era amigo de la agricultura.\n26:11 Tuvo tambi\u00e9n Uzz\u00edas escuadrones de guerreros, los cuales sal\u00edan \u00e1 la guerra en ej\u00e9rcito, seg\u00fan que estaban por lista hecha por mano de Jehiel escriba y de Maas\u00edas gobernador, y por mano de Hanan\u00edas, uno de los pr\u00edncipes del rey.\n26:12 Todo el n\u00famero de los jefes de familias, valientes y esforzados, era dos mil y seiscientos.\n26:13 Y bajo la mano de \u00e9stos estaba el ej\u00e9rcito de guerra, de trescientos siete mil y quinientos guerreros poderosos y fuertes para ayudar al rey contra los enemigos.\n26:14 Y aprest\u00f3les Uzz\u00edas para todo el ej\u00e9rcito, escudos, lanzas, almetes, coseletes, arcos, y hondas de tirar piedras.\n26:15 E hizo en Jerusalem m\u00e1quinas por industria de ingenieros, para que estuviesen en las torres y en los baluartes, para arrojar saetas y grandes piedras, y su fama se extendi\u00f3 lejos, porque se ayud\u00f3 maravillosamente, hasta hacerse fuerte.\n26:16 Mas cuando fu\u00e9 fortificado, su coraz\u00f3n se enalteci\u00f3 hasta corromperse; porque se rebel\u00f3 contra Jehov\u00e1 su Dios, entrando en el templo de Jehov\u00e1 para quemar sahumerios en el altar del perfume.\n26:17 Y entr\u00f3 tras \u00e9l el sacerdote Azar\u00edas, y con \u00e9l ochenta sacerdotes de Jehov\u00e1, de los valientes.\n26:18 Y pusi\u00e9ronse contra el rey Uzz\u00edas, y dij\u00e9ronle: No \u00e1 ti, oh Uzz\u00edas, el quemar perfume \u00e1 Jehov\u00e1, sino \u00e1 los sacerdotes hijos de Aar\u00f3n, que son consagrados para quemarlo: sal del santuario, por que has prevaricado, y no te ser\u00e1 para gloria delante del Dios\n26:19 Y air\u00f3se Uzz\u00edas, que ten\u00eda el perfume en la mano para quemarlo; y en esta su ira contra los sacerdotes, la lepra le sali\u00f3 en la frente delante de los sacerdotes en la casa de Jehov\u00e1, junto al altar del perfume.\n26:20 Y mir\u00f3le Azar\u00edas el sumo sacerdote, y todos los sacerdotes, y he aqu\u00ed la lepra estaba en su frente; \u00e9 hici\u00e9ronle salir apriesa de aquel lugar; y \u00e9l tambi\u00e9n se di\u00f3 priesa \u00e1 salir, porque Jehov\u00e1 lo hab\u00eda herido.\n26:21 As\u00ed el rey Uzz\u00edas fu\u00e9 leproso hasta el d\u00eda de su muerte, y habit\u00f3 en una casa apartada, leproso, por lo que hab\u00eda sido separado de la casa de Jehov\u00e1; y Joatham su hijo tuvo cargo de la casa real, gobernando al pueblo de la tierra.\n26:22 Lo dem\u00e1s de los hechos de Uzz\u00edas, primeros y postreros, escribi\u00f3lo Isa\u00edas profeta, hijo de Am\u00f3s.\n26:23 Y durmi\u00f3 Uzz\u00edas con sus padres, y sepult\u00e1ronlo con sus padres en el campo de los sepulcros reales; porque dijeron: Leproso es. Y rein\u00f3 Joatham su hijo en lugar suyo.\n27:1 DE VEINTICINCO a\u00f1os era Joatham cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y diecis\u00e9is a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusalem. El nombre de su madre fu\u00e9 Jerusa, hija de Sadoc.\n27:2 E hizo lo recto en ojos de Jehov\u00e1, conforme \u00e1 todas las cosas que hab\u00eda hecho Uzz\u00edas su padre, salvo que no entr\u00f3 en el templo de Jehov\u00e1. Y el pueblo falseaba a\u00fan.\n27:3 Edific\u00f3 \u00e9l la puerta mayor de la casa de Jehov\u00e1, y en el muro de la fortaleza edific\u00f3 mucho.\n27:4 Adem\u00e1s edific\u00f3 ciudades en las monta\u00f1as de Jud\u00e1, y labr\u00f3 palacios y torres en los bosques.\n27:5 Tambi\u00e9n tuvo \u00e9l guerra con el rey de los hijos de Amm\u00f3n, \u00e1 los cuales venci\u00f3; y di\u00e9ronle los hijos de Amm\u00f3n en aquel a\u00f1o cien talentos de plata, y diez mil coros de trigo, y diez mil de cebada. Esto le dieron los hijos de Amm\u00f3n, y lo mismo en el segundo a\n27:6 As\u00ed que Joatham fu\u00e9 fortificado, porque prepar\u00f3 sus caminos delante de Jehov\u00e1 su Dios.\n27:7 Lo dem\u00e1s de los hechos de Joatham, y todas sus guerras, y sus caminos, he aqu\u00ed est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de Israel y de Jud\u00e1.\n27:8 Cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar era de veinticinco a\u00f1os, y diecis\u00e9is rein\u00f3 en Jerusalem.\n27:9 Y durmi\u00f3 Joatham con sus padres, y sepult\u00e1ronlo en la ciudad de David; y rein\u00f3 en su lugar Ach\u00e2z su hijo.\n28:1 DE VEINTE a\u00f1os era Ach\u00e2z cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y diecis\u00e9is a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusalem: mas no hizo lo recto en ojos de Jehov\u00e1, como David su padre.\n28:2 Antes anduvo en los caminos de los reyes de Israel, y adem\u00e1s hizo im\u00e1genes de fundici\u00f3n \u00e1 los Baales.\n28:3 Quem\u00f3 tambi\u00e9n perfume en el valle de los hijos de Hinnom, y quem\u00f3 sus hijos por fuego, conforme \u00e1 las abominaciones de las gentes que Jehov\u00e1 hab\u00eda echado delante de los hijos de Israel.\n28:4 Asimismo sacrific\u00f3 y quem\u00f3 perfumes en los altos, y en los collados, y debajo de todo \u00e1rbol espeso.\n28:5 Por lo cual Jehov\u00e1 su Dios lo entreg\u00f3 en manos del rey de los Siros, los cuales le derrotaron, y cogieron de \u00e9l una grande presa, que llevaron \u00e1 Damasco. Fu\u00e9 tambi\u00e9n entregado en manos del rey de Israel, el cual lo bati\u00f3 con gran mortandad.\n28:6 Porque Peca, hijo de Remal\u00edas mat\u00f3 en Jud\u00e1 en un d\u00eda ciento y veinte mil, todos hombres valientes; por cuanto hab\u00edan dejado \u00e1 Jehov\u00e1 el Dios de sus padres.\n28:7 Asimismo Zichri, hombre poderoso de Ephraim, mat\u00f3 \u00e1 Maas\u00edas hijo del rey, y \u00e1 Azricam su mayordomo, y \u00e1 Elcana, segundo despu\u00e9s del rey.\n28:8 Tomaron tambi\u00e9n cautivos los hijos de Israel de sus hermanos doscientos mil, mujeres, muchachos, y muchachas, \u00e1 m\u00e1s de haber saqueado de ellos un gran despojo, el cual trajeron \u00e1 Samaria.\n28:9 Hab\u00eda entonces all\u00ed un profeta de Jehov\u00e1, que se llamaba Obed, el cual sali\u00f3 delante del ej\u00e9rcito cuando entraba en Samaria, y d\u00edjoles: He aqu\u00ed Jehov\u00e1 el Dios de vuestros padres, por el enojo contra Jud\u00e1, los ha entregado en vuestras manos; y vosotros los\n28:10 Y ahora hab\u00e9is determinado sujetar \u00e1 vosotros \u00e1 Jud\u00e1 y \u00e1 Jerusalem por siervos y siervas: mas \u00bfno hab\u00e9is vosotros pecado contra Jehov\u00e1 vuestro Dios?\n28:11 Oidme pues ahora, y volved \u00e1 enviar los cautivos que hab\u00e9is tomado de vuestros hermanos: porque Jehov\u00e1 est\u00e1 airado contra vosotros.\n28:12 Levant\u00e1ronse entonces algunos varones de los principales de los hijos de Ephraim, Azar\u00edas hijo de Johan\u00e1n, y Berech\u00eeas hijo de Mesillemoth, y Ezech\u00eeas hijo de Sallum, y Amasa hijo de Hadlai, contra los que ven\u00edan de la guerra.\n28:13 Y dij\u00e9ronles: No met\u00e1is ac\u00e1 la cautividad; porque el pecado contra Jehov\u00e1 ser\u00e1 sobre nosotros. Vosotros trat\u00e1is de a\u00f1adir sobre nuestros pecados y sobre nuestras culpas, siendo asaz grande nuestro delito, y la ira del furor sobre Israel.\n28:14 Entonces el ej\u00e9rcito dej\u00f3 los cautivos y la presa delante de los pr\u00edncipes y de toda la multitud.\n28:15 Y levant\u00e1ronse los varones nombrados, y tomaron los cautivos, y vistieron del despojo \u00e1 los que de ellos estaban desnudos; visti\u00e9ronlos y calz\u00e1ronlos, y di\u00e9ronles de comer y de beber, y ungi\u00e9ronlos, y condujeron en asnos \u00e1 todos los flacos, y llev\u00e1ronlos\n28:16 En aquel tiempo envi\u00f3 \u00e1 pedir el rey Ach\u00e2z \u00e1 los reyes de Asiria que le ayudasen:\n28:17 Porque \u00e1 m\u00e1s de esto, los Idumeos hab\u00edan venido y herido \u00e1 los de Jud\u00e1, y hab\u00edan llevado cautivos.\n28:18 Asimismo los Filisteos se hab\u00edan derramado por las ciudades de la llanura, y al mediod\u00eda de Jud\u00e1, y hab\u00edan tomado \u00e1 Beth-semes, \u00e1 Ajal\u00f3n, Gederoth, y Soch\u00f4 con sus aldeas, Timna tambi\u00e9n con sus aldeas, y Gimzo con sus aldeas; y habitaban en ellas.\n28:19 Porque Jehov\u00e1 hab\u00eda humillado \u00e1 Jud\u00e1 por causa de Ach\u00e2z rey de Israel: por cuanto \u00e9l hab\u00eda desnudado \u00e1 Jud\u00e1, y rebel\u00e1dose gravemente contra Jehov\u00e1.\n28:20 Y vino contra \u00e9l Tilgath-pilneser, rey de los Asirios: pues lo redujo \u00e1 estrechez, y no lo fortific\u00f3.\n28:21 Aunque despoj\u00f3 Ach\u00e2z la casa de Jehov\u00e1, y la casa real, y las de los pr\u00edncipes, para dar al rey de los Asirios, con todo eso \u00e9l no le ayud\u00f3.\n28:22 Adem\u00e1s el rey Ach\u00e2z en el tiempo que aqu\u00e9l le apuraba, a\u00f1adi\u00f3 prevaricaci\u00f3n contra Jehov\u00e1;\n28:23 Porque sacrific\u00f3 \u00e1 los dioses de Damasco que le hab\u00edan herido, y dijo: Pues que los dioses de los reyes de Siria les ayudan, yo tambi\u00e9n sacrificar\u00e9 \u00e1 ellos para que me ayuden; bien que fueron \u00e9stos su ruina, y la de todo Israel.\n28:24 A m\u00e1s de eso recogi\u00f3 Ach\u00e2z los vasos de la casa de Dios, y quebr\u00f3los, y cerr\u00f3 las puertas de la casa de Jehov\u00e1, \u00e9 h\u00edzose altares en Jerusalem en todos los rincones.\n28:25 Hizo tambi\u00e9n altos en todas las ciudades de Jud\u00e1, para quemar perfumes \u00e1 los dioses ajenos, provocando as\u00ed \u00e1 ira \u00e1 Jehov\u00e1 el Dios de sus padres.\n28:26 Lo dem\u00e1s de sus hechos, y todos sus caminos, primeros y postreros, he aqu\u00ed ello est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel.\n28:27 Y durmi\u00f3 Ach\u00e2z con sus padres, y sepult\u00e1ronlo en la ciudad de Jerusalem: mas no le metieron en los sepulcros de los reyes de Israel; y rein\u00f3 en su lugar Ezech\u00eeas su hijo.\n29:1 Y Ezech\u00eeas comenz\u00f3 \u00e1 reinar siendo de veinticinco a\u00f1os, y rein\u00f3 veintinueve a\u00f1os en Jerusalem. El nombre de su madre fu\u00e9 Ab\u00eda, hija de Zach\u00e2r\u00edas.\n29:2 E hizo lo recto en ojos de Jehov\u00e1, conforme \u00e1 todas las cosas que hab\u00eda hecho David su padre.\n29:3 En el primer a\u00f1o de su reinado, en el mes primero, abri\u00f3 las puertas de la casa de Jehov\u00e1, y las repar\u00f3.\n29:4 E hizo venir los sacerdotes y Levitas, y junt\u00f3los en la plaza oriental.\n29:5 Y d\u00edjoles: Oidme, Levitas, y santificaos ahora, y santificar\u00e9is la casa de Jehov\u00e1 el Dios de vuestros padres, y sacar\u00e9is del santuario la inmundicia.\n29:6 Porque nuestros padres se han rebelado, y han hecho lo malo en ojos de Jehov\u00e1 nuestro Dios; que le dejaron, y apartaron sus ojos del tabern\u00e1culo de Jehov\u00e1, y le volvieron las espaldas.\n29:7 Y aun cerraron las puertas del p\u00f3rtico, y apagaron las l\u00e1mparas; no quemaron perfume, ni sacrificaron holocausto en el santuario al Dios de Israel.\n29:8 Por tanto la ira de Jehov\u00e1 ha venido sobre Jud\u00e1 y Jerusalem, y los ha entregado \u00e1 turbaci\u00f3n, y \u00e1 execraci\u00f3n y escarnio, como veis vosotros con vuestros ojos.\n29:9 Y he aqu\u00ed nuestros padres han ca\u00eddo \u00e1 cuchillo, nuestros hijos y nuestras hijas y nuestras mujeres son cautivas por esto.\n29:10 Ahora pues, yo he determinado hacer alianza con Jehov\u00e1 el Dios de Israel, para que aparte de nosotros la ira de su furor.\n29:11 Hijos m\u00edos, no os enga\u00f1\u00e9is ahora, porque Jehov\u00e1 os ha escogido \u00e1 vosotros para que est\u00e9is delante de \u00e9l, y le sirv\u00e1is, y se\u00e1is sus ministros, y le quem\u00e9is perfume.\n29:12 Entonces los Levitas se levantaron, Mahath hijo de Amasai, y Joel hijo de Azar\u00edas, de los hijos de Coath; y de los hijos de Merari, Cis hijo de Abdi, y Azar\u00edas hijo de Jehaleleel; y de los hijos de Gers\u00f3n, Joah hijo de Zimma, y Ed\u00e9n hijo de Joah;\n29:13 Y de los hijos de Elisaph\u00e1n, Simri y Jehiel; y de los hijos de Asaph, Zach\u00e2r\u00edas y Mathan\u00edas;\n29:14 Y de los hijos de Hem\u00e1n, Jehiel y Simi; y de los hijos de Jeduth\u00fan, Seme\u00edas y Uzziel.\n29:15 Estos juntaron \u00e1 sus hermanos, y santific\u00e1ronse, y entraron, conforme al mandamiento del rey y las palabras de Jehov\u00e1, para limpiar la casa de Jehov\u00e1.\n29:16 Y entrando los sacerdotes dentro de la casa de Jehov\u00e1 para limpiarla, sacaron toda la inmundicia que hallaron en el templo de Jehov\u00e1, al atrio de la casa de Jehov\u00e1; la cual tomaron los Levitas, para sacarla fuera al torrente de Cedr\u00f3n.\n29:17 Y comenzaron \u00e1 santificar el primero del mes primero, y \u00e1 los ocho del mismo mes vinieron al p\u00f3rtico de Jehov\u00e1: y santificaron la casa de Jehov\u00e1 en ocho d\u00edas, y en el diecis\u00e9is del mes primero acabaron.\n29:18 Luego pasaron al rey Ezech\u00eeas y dij\u00e9ronle: Ya hemos limpiado toda la casa de Jehov\u00e1, el altar del holocausto, y todos sus instrumentos, y la mesa de la proposici\u00f3n con todos sus utensilios.\n29:19 Asimismo hemos preparado y santificado todos los vasos que en su prevaricaci\u00f3n hab\u00eda maltratado el rey Ach\u00e2z, cuando reinaba: y he aqu\u00ed est\u00e1n delante del altar de Jehov\u00e1.\n29:20 Y levant\u00e1ndose de ma\u00f1ana el rey Ezech\u00eeas reuni\u00f3 los principales de la ciudad, y subi\u00f3 \u00e1 la casa de Jehov\u00e1.\n29:21 Y presentaron siete novillos, siete carneros, siete corderos, y siete machos de cabr\u00edo, para expiaci\u00f3n por el reino, por el santuario y por Jud\u00e1. Y dijo \u00e1 los sacerdotes hijos de Aar\u00f3n, que los ofreciesen sobre el altar de Jehov\u00e1.\n29:22 Mataron pues los bueyes, y los sacerdotes tomaron la sangre, y esparci\u00e9ronla sobre el altar; mataron luego los carneros, y esparcieron la sangre sobre el altar; asimismo mataron los corderos, y esparcieron la sangre sobre el altar.\n29:23 Hicieron despu\u00e9s llegar los machos cabr\u00edos de la expiaci\u00f3n delante del rey y de la multitud, y pusieron sobre ellos sus manos:\n29:24 Y los sacerdotes los mataron, y expiando esparcieron la sangre de ellos sobre el altar, para reconciliar \u00e1 todo Israel: porque por todo Israel mand\u00f3 el rey hacer el holocausto y la expiaci\u00f3n.\n29:25 Puso tambi\u00e9n Levitas en la casa de Jehov\u00e1 con c\u00edmbalos, y salterios, y arpas, conforme al mandamiento de David, y de Gad vidente del rey, y de Nath\u00e1n profeta: porque aquel mandamiento fu\u00e9 por mano de Jehov\u00e1, por mano de sus profetas.\n29:26 Y los Levitas estaban con los instrumentos de David, y los sacerdotes con trompetas.\n29:27 Entonces mand\u00f3 Ezech\u00eeas sacrificar el holocausto en el altar; y al tiempo que comenz\u00f3 el holocausto, comenz\u00f3 tambi\u00e9n el c\u00e1ntico de Jehov\u00e1, con las trompetas y los instrumentos de David rey de Israel.\n29:28 Y toda la multitud adoraba, y los cantores cantaban, y los trompetas sonaban las trompetas; todo hasta acabarse el holocausto.\n29:29 Y como acabaron de ofrecer, inclin\u00f3se el rey, y todos los que con \u00e9l estaban, y adoraron.\n29:30 Entonces el rey Ezech\u00eeas y los pr\u00edncipes dijeron \u00e1 los Levitas que alabasen \u00e1 Jehov\u00e1 por las palabras de David y de Asaph vidente: y ellos alabaron con grande alegr\u00eda, \u00e9 inclin\u00e1ndose adoraron.\n29:31 Y respondiendo Ezech\u00eeas dijo: Vosotros os hab\u00e9is consagrado ahora \u00e1 Jehov\u00e1; llegaos pues, y presentad sacrificios y alabanzas en la casa de Jehov\u00e1. Y la multitud present\u00f3 sacrificios y alabanzas; y todo liberal de coraz\u00f3n, holocaustos.\n29:32 Y fu\u00e9 el n\u00famero de los holocaustos que trajo la congregaci\u00f3n, setenta bueyes, cien carneros, doscientos corderos; todo para el holocausto de Jehov\u00e1.\n29:33 Y las ofrendas fueron seiscientos bueyes, y tres mil ovejas.\n29:34 Mas los sacerdotes eran pocos, y no pod\u00edan bastar \u00e1 desollar los holocaustos; y as\u00ed sus hermanos los Levitas les ayudaron hasta que acabaron la obra, y hasta que los sacerdotes se santificaron: porque los Levitas tuvieron mayor prontitud de coraz\u00f3n para s\n29:35 As\u00ed pues hubo gran multitud de holocaustos, con sebos de pac\u00edficos, y libaciones de cada holocausto. Y qued\u00f3 ordenado el servicio de la casa de Jehov\u00e1.\n29:36 Y alegr\u00f3se Ezech\u00eeas, y todo el pueblo, de que Dios hubiese preparado el pueblo; porque la cosa fu\u00e9 prestamente hecha.\n30:1 ENVIO tambi\u00e9n Ezech\u00eeas por todo Israel y Jud\u00e1, y escribi\u00f3 letras \u00e1 Ephraim y Manas\u00e9s, que viniesen \u00e1 Jerusalem \u00e1 la casa de Jehov\u00e1, para celebrar la pascua \u00e1 Jehov\u00e1 Dios de Israel.\n30:2 Y hab\u00eda el rey tomado consejo con sus pr\u00edncipes, y con toda la congregaci\u00f3n en Jerusalem, para celebrar la pascua en el mes segundo:\n30:3 Porque entonces no la pod\u00edan celebrar, por cuanto no hab\u00eda suficientes sacerdotes santificados, ni el pueblo estaba junto en Jerusalem.\n30:4 Esto agrad\u00f3 al rey y \u00e1 toda la multitud.\n30:5 Y determinaron hacer pasar preg\u00f3n por todo Israel, desde Beer-seba hasta Dan, para que viniesen \u00e1 celebrar la pascua \u00e1 Jehov\u00e1 Dios de Israel, en Jerusalem: porque en mucho tiempo no la hab\u00edan celebrado al modo que est\u00e1 escrito.\n30:6 Fueron pues correos con letras de mano del rey y de sus pr\u00edncipes por todo Israel y Jud\u00e1, como el rey lo hab\u00eda mandado, y dec\u00edan: Hijos de Israel, volveos \u00e1 Jehov\u00e1 el Dios de Abraham, de Isaac, y de Israel, y \u00e9l se volver\u00e1 \u00e1 las reliquias que os han queda\n30:7 No se\u00e1is como vuestros padres y como vuestros hermanos, que se rebelaron contra Jehov\u00e1 el Dios de sus padres, y \u00e9l los entreg\u00f3 \u00e1 desolaci\u00f3n, como vosotros veis.\n30:8 No endurezc\u00e1is pues ahora vuestra cerviz como vuestros padres: dad la mano \u00e1 Jehov\u00e1, y venid \u00e1 su santuario, el cual \u00e9l ha santificado para siempre; y servid \u00e1 Jehov\u00e1 vuestro Dios, y la ira de su furor se apartar\u00e1 de vosotros.\n30:9 Porque si os volviereis \u00e1 Jehov\u00e1, vuestros hermanos y vuestros hijos hallar\u00e1n misericordia delante de los que los tienen cautivos, y volver\u00e1n \u00e1 esta tierra: porque Jehov\u00e1 vuestro Dios es clemente y misericordioso, y no volver\u00e1 de vosotros su rostro, si vo\n30:10 Pasaron pues los correos de ciudad en ciudad por la tierra de Ephraim y Manas\u00e9s, hasta Zabul\u00f3n: mas se re\u00edan y burlaban de ellos.\n30:11 Con todo eso, algunos hombres de Aser, de Manas\u00e9s, y de Zabul\u00f3n, se humillaron, y vinieron \u00e1 Jerusalem.\n30:12 En Jud\u00e1 tambi\u00e9n fu\u00e9 la mano de Dios para darles un coraz\u00f3n para cumplir el mensaje del rey y de los pr\u00edncipes, conforme \u00e1 la palabra de Jehov\u00e1.\n30:13 Y junt\u00f3se en Jerusalem mucha gente para celebrar la solemnidad de los \u00e1zimos en el mes segundo; una vasta reuni\u00f3n.\n30:14 Y levant\u00e1ndose, quitaron los altares que hab\u00eda en Jerusalem; quitaron tambi\u00e9n todos los altares de perfumes, y ech\u00e1ronlos en el torrente de Cedr\u00f3n.\n30:15 Entonces sacrificaron la pascua, \u00e1 los catorce del mes segundo; y los sacerdotes y los Levitas se santificaron con verg\u00fcenza, y trajeron los holocaustos \u00e1 la casa de Jehov\u00e1.\n30:16 Y pusi\u00e9ronse en su orden conforme \u00e1 su costumbre, conforme \u00e1 la ley de Mois\u00e9s var\u00f3n de Dios; los sacerdotes esparc\u00edan la sangre que recib\u00edan de manos de los Levitas:\n30:17 Porque hab\u00eda muchos en la congregaci\u00f3n que no estaban santificados, y por eso los Levitas sacrificaban la pascua por todos los que no se hab\u00edan limpiado, para santificarlos \u00e1 Jehov\u00e1.\n30:18 Porque una gran multitud del pueblo de Ephraim y Manas\u00e9s, y de Issach\u00e2r y Zabul\u00f3n, no se hab\u00edan purificado, y comieron la pascua no conforme \u00e1 lo que est\u00e1 escrito. Mas Ezech\u00eeas or\u00f3 por ellos, diciendo: Jehov\u00e1, que es bueno, sea propicio \u00e1 todo aquel que h\n30:19 A Jehov\u00e1 el Dios de sus padres, aunque no est\u00e9 purificado seg\u00fan la purificaci\u00f3n del santuario.\n30:20 Y oy\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Ezech\u00eeas, y san\u00f3 al pueblo.\n30:21 As\u00ed celebraron los hijos de Israel que se hallaron en Jerusalem, la solemnidad de los panes sin levadura por siete d\u00edas con grande gozo: y alababan \u00e1 Jehov\u00e1 todos los d\u00edas los Levitas y los sacerdotes, cantando con instrumentos de fortaleza \u00e1 Jehov\u00e1.\n30:22 Y habl\u00f3 Ezech\u00eeas al coraz\u00f3n de todos los Levitas que ten\u00edan buena inteligencia en el servicio de Jehov\u00e1. Y comieron de lo sacrificado en la solemnidad por siete d\u00edas, ofreciendo sacrificios pac\u00edficos, y dando gracias \u00e1 Jehov\u00e1 el Dios de sus padres.\n30:23 Y toda aquella multitud determin\u00f3 que celebrasen otros siete d\u00edas; y celebraron otros siete d\u00edas con alegr\u00eda.\n30:24 Porque Ezech\u00eeas rey de Jud\u00e1 hab\u00eda dado \u00e1 la multitud mil novillos y siete mil ovejas; y tambi\u00e9n los pr\u00edncipes dieron al pueblo mil novillos y diez mil ovejas: y muchos sacerdotes se santificaron.\n30:25 Alegr\u00f3se pues toda la congregaci\u00f3n de Jud\u00e1, como tambi\u00e9n los sacerdotes y Levitas, y toda la multitud que hab\u00eda venido de Israel; asimismo los extranjeros que hab\u00edan venido de la tierra de Israel, y los que habitaban en Jud\u00e1.\n30:26 E hici\u00e9ronse grandes alegr\u00edas en Jerusalem: porque desde los d\u00edas de Salom\u00f3n hijo de David rey de Israel, no hab\u00eda habido cosa tal en Jerusalem.\n30:27 Levant\u00e1ndose despu\u00e9s los sacerdotes y Levitas, bendijeron al pueblo: y la voz de ellos fu\u00e9 o\u00edda, y su oraci\u00f3n lleg\u00f3 \u00e1 la habitaci\u00f3n de su santuario, al cielo.\n31:1 HECHAS todas estas cosas, todos los de Israel que se hab\u00edan hallado all\u00ed, salieron por las ciudades de Jud\u00e1, y quebraron las estatuas y destruyeron los bosques, y derribaron los altos y los altares por todo Jud\u00e1 y Benjam\u00edn, y tambi\u00e9n en Ephraim y Manas\u00e9s,\n31:2 Y arregl\u00f3 Ezech\u00eeas los repartimientos de los sacerdotes y de los Levitas conforme \u00e1 sus \u00f3rdenes, cada uno seg\u00fan su oficio, los sacerdotes y los Levitas para el holocausto y pac\u00edficos, para que ministrasen, para que confesasen y alabasen \u00e1 las puertas de l\n31:3 La contribuci\u00f3n del rey de su hacienda, era holocaustos \u00e1 ma\u00f1ana y tarde, y holocaustos para los s\u00e1bados, nuevas lunas, y solemnidades, como est\u00e1 escrito en la ley de Jehov\u00e1.\n31:4 Mand\u00f3 tambi\u00e9n al pueblo que habitaba en Jerusalem, que diesen la porci\u00f3n \u00e1 los sacerdotes y Levitas, para que se esforzasen en la ley de Jehov\u00e1.\n31:5 Y como este edicto fu\u00e9 divulgado, los hijos de Israel dieron muchas primicias de grano, vino, aceite, miel, y de todos los frutos de la tierra: trajeron asimismo los diezmos de todas las cosas en abundancia.\n31:6 Tambi\u00e9n los hijos de Israel y de Jud\u00e1, que habitaban en las ciudades de Jud\u00e1, dieron del mismo modo los diezmos de las vacas y de las ovejas: y trajeron los diezmos de lo santificado, de las cosas que hab\u00edan prometido \u00e1 Jehov\u00e1 su Dios, y pusi\u00e9ronlos por m\n31:7 En el mes tercero comenzaron \u00e1 fundar aquellos montones, y en el mes s\u00e9ptimo acabaron.\n31:8 Y Ezech\u00eeas y los pr\u00edncipes vinieron \u00e1 ver los montones, y bendijeron \u00e1 Jehov\u00e1, y \u00e1 su pueblo Israel.\n31:9 Y pregunt\u00f3 Ezech\u00eeas \u00e1 los sacerdotes y \u00e1 los Levitas acerca de los montones.\n31:10 Y respondi\u00f3le Azar\u00edas, sumo sacerdote, de la casa de Sadoc, y dijo: Desde que comenzaron \u00e1 traer la ofrenda \u00e1 la casa de Jehov\u00e1, hemos comido y saci\u00e1donos, y nos ha sobrado mucho: porque Jehov\u00e1 ha bendecido su pueblo, y ha quedado esta muchedumbre.\n31:11 Entonces mand\u00f3 Ezech\u00eeas que preparasen c\u00e1maras en la casa de Jehov\u00e1; y prepar\u00e1ronlas.\n31:12 Y metieron las primicias y diezmos y las cosas consagradas, fielmente; y dieron cargo de ello \u00e1 Ch\u00f4nan\u00edas Levita, el principal, y Simi su hermano fu\u00e9 el segundo.\n31:13 Y Jehiel, Azaz\u00edas, Nahath, Asael, Jerimoth, Josabad, Eliel, Ismach\u00eeas, Mahaath, y Bena\u00edas, fueron sobrestantes bajo la mano de Ch\u00f4nan\u00edas y de Simi su hermano, por mandamiento del rey Ezech\u00eeas y de Azar\u00edas, pr\u00edncipe de la casa de Dios.\n31:14 Y Cor\u00e9 hijo de Imna Levita, portero al oriente, ten\u00eda cargo de las limosnas de Dios, y de las ofrendas de Jehov\u00e1 que se daban, y de todo lo que se santificaba.\n31:15 Y \u00e1 su mano estaba Ed\u00e9n, Benjam\u00edn, Jeshua, Sema\u00edas, Amar\u00edas, y Sech\u00e2n\u00edas, en las ciudades de los sacerdotes, para dar con fidelidad \u00e1 sus hermanos sus partes conforme \u00e1 sus \u00f3rdenes, as\u00ed al mayor como al menor:\n31:16 A m\u00e1s de los varones anotados por sus linajes, de tres a\u00f1os arriba, \u00e1 todos los que entraban en la casa de Jehov\u00e1, su porci\u00f3n diaria por su ministerio, seg\u00fan sus oficios y clases;\n31:17 Tambi\u00e9n \u00e1 los que eran contados entre los sacerdotes por las familias de sus padres, y \u00e1 los Levitas de edad de veinte a\u00f1os arriba, conforme \u00e1 sus oficios y \u00f3rdenes;\n31:18 Asimismo \u00e1 los de su generaci\u00f3n con todos sus ni\u00f1os, y sus mujeres, y sus hijos \u00e9 hijas, \u00e1 toda la familia; porque con fidelidad se consagraban \u00e1 las cosas santas.\n31:19 Del mismo modo en orden \u00e1 los hijos de Aar\u00f3n, sacerdotes, que estaban en los ejidos de sus ciudades, por todas las ciudades, los varones nombrados ten\u00edan cargo de dar sus porciones \u00e1 todos los varones de los sacerdotes, y \u00e1 todo el linaje de los Levitas.\n31:20 De esta manera hizo Ezech\u00eeas en todo Jud\u00e1: y ejecut\u00f3 lo bueno, recto, y verdadero, delante de Jehov\u00e1 su Dios.\n31:21 En todo cuanto comenz\u00f3 en el servicio de la casa de Dios, y en la ley y mandamientos, busc\u00f3 \u00e1 su Dios, \u00e9 h\u00edzolo de todo coraz\u00f3n, y fu\u00e9 prosperado.\n32:1 DESPU\u00c9S de estas cosas y de esta fidelidad, vino Sennach\u00earib rey de los Asirios, entr\u00f3 en Jud\u00e1, y asent\u00f3 campo contra las ciudades fuertes, y determin\u00f3 de entrar en ellas.\n32:2 Viendo pues Ezech\u00eeas la venida de Sennach\u00earib, y su aspecto de combatir \u00e1 Jerusalem,\n32:3 Tuvo su consejo con sus pr\u00edncipes y con sus valerosos, sobre cegar las fuentes de las aguas que estaban fuera de la ciudad; y ellos le apoyaron.\n32:4 Junt\u00f3se pues mucho pueblo, y cegaron todas las fuentes, y el arroyo que derrama por en medio del territorio, diciendo: \u00bfPor qu\u00e9 han de hallar los reyes de Asiria muchas aguas cuando vinieren?\n32:5 Alent\u00f3se as\u00ed Ezech\u00eeas, y edific\u00f3 todos los muros ca\u00eddos, \u00e9 hizo alzar las torres, y otro muro por de fuera: fortific\u00f3 adem\u00e1s \u00e1 Millo en la ciudad de David, \u00e9 hizo muchas espadas y paveses.\n32:6 Y puso capitanes de guerra sobre el pueblo, \u00e9 h\u00edzolos reunir as\u00ed en la plaza de la puerta de la ciudad, y habl\u00f3les al coraz\u00f3n de ellos, diciendo:\n32:7 Esforzaos y confortaos; no tem\u00e1is, ni hay\u00e1is miedo del rey de Asiria, ni de toda su multitud que con \u00e9l viene; porque m\u00e1s son con nosotros que con \u00e9l.\n32:8 Con \u00e9l es el brazo de carne, mas con nosotros Jehov\u00e1 nuestro Dios para ayudarnos, y pelear nuestras batallas. Y afirm\u00f3se el pueblo sobre las palabras de Ezech\u00eeas rey de Jud\u00e1.\n32:9 Despu\u00e9s de esto Sennach\u00earib rey de los Asirios, estando \u00e9l sobre Lach\u00ees y con \u00e9l toda su potencia, envi\u00f3 sus siervos \u00e1 Jerusalem, para decir \u00e1 Ezech\u00eeas rey de Jud\u00e1, y \u00e1 todos los de Jud\u00e1 que estaban en Jerusalem:\n32:10 As\u00ed ha dicho Sennach\u00earib rey de los Asirios: \u00bfEn qui\u00e9n confi\u00e1is vosotros para estar cercados en Jerusalem?\n32:11 \u00bfNo os enga\u00f1a Ezech\u00eeas para entregaros \u00e1 muerte, \u00e1 hambre, y \u00e1 sed, diciendo: Jehov\u00e1 nuestro Dios nos librar\u00e1 de la mano del rey de Asiria?\n32:12 \u00bfNo es Ezech\u00eeas el que ha quitado sus altos y sus altares, y dijo \u00e1 Jud\u00e1 y \u00e1 Jerusalem: Delante de este solo altar adorar\u00e9is, y sobre \u00e9l quemar\u00e9is perfume?\n32:13 \u00bfNo hab\u00e9is sabido lo que yo y mis padres hemos hecho \u00e1 todos los pueblos de la tierra? \u00bfPudieron los dioses de las gentes de las tierras librar su tierra de mi mano?\n32:14 \u00bfQu\u00e9 dios hubo de todos los dioses de aquellas gentes que destruyeron mis padres, que pudiese salvar su pueblo de mis manos? \u00bfPor qu\u00e9 podr\u00e1 vuestro Dios libraros de mi mano?\n32:15 Ahora pues, no os enga\u00f1e Ezech\u00eeas, ni os persuada tal cosa, ni le cre\u00e1is; que si ning\u00fan dios de todas aquellas naciones y reinos pudo librar su pueblo de mis manos, y de las manos de mis padres, \u00bfcu\u00e1nto menos vuestro Dios os podr\u00e1 librar de mi mano?\n32:16 Y otras cosas hablaron sus siervos contra el Dios Jehov\u00e1, y contra su siervo Ezech\u00eeas.\n32:17 Adem\u00e1s de todo esto escribi\u00f3 letras en que blasfemaba \u00e1 Jehov\u00e1 el Dios de Israel, y hablaba contra \u00e9l, diciendo: Como los dioses de las gentes de los pa\u00edses no pudieron librar su pueblo de mis manos, tampoco el Dios de Ezech\u00eeas librar\u00e1 al suyo de mis mano\n32:18 Y clamaron \u00e1 gran voz en judaico al pueblo de Jerusalem que estaba en los muros, para espantarlos y ponerles temor, para tomar la ciudad.\n32:19 Y hablaron contra el Dios de Jerusalem, como contra los dioses de los pueblos de la tierra, obra de manos de hombres.\n32:20 Mas el rey Ezech\u00eeas, y el profeta Isa\u00edas hijo de Am\u00f3s, oraron por esto, y clamaron al cielo.\n32:21 Y Jehov\u00e1 envi\u00f3 un \u00e1ngel, el cual hiri\u00f3 \u00e1 todo valiente y esforzado, y \u00e1 los jefes y capitanes en el campo del rey de Asiria. Volvi\u00f3se por tanto con verg\u00fcenza de rostro \u00e1 su tierra; y entrando en el templo de su dios, all\u00ed lo mataron \u00e1 cuchillo los que hab\n32:22 As\u00ed salv\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Ezech\u00eeas y \u00e1 los moradores de Jerusalem de las manos de Sennach\u00earib rey de Asiria, y de las manos de todos: y preserv\u00f3los de todas partes.\n32:23 Y muchos trajeron ofrenda \u00e1 Jehov\u00e1 \u00e1 Jerusalem, y \u00e1 Ezech\u00eeas rey de Jud\u00e1, ricos dones; y fu\u00e9 muy grande delante de todas las gentes despu\u00e9s de esto.\n32:24 En aquel tiempo Ezech\u00eeas enferm\u00f3 de muerte: y or\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1, el cual le respondi\u00f3, y di\u00f3le una se\u00f1al.\n32:25 Mas Ezech\u00eeas no pag\u00f3 conforme al bien que le hab\u00eda sido hecho: antes se enalteci\u00f3 su coraz\u00f3n, y fu\u00e9 la ira contra \u00e9l, y contra Jud\u00e1 y Jerusalem.\n32:26 Empero Ezech\u00eeas, despu\u00e9s de haberse engre\u00eddo su coraz\u00f3n, se humill\u00f3, \u00e9l y los moradores de Jerusalem; y no vino sobre ellos la ira de Jehov\u00e1 en los d\u00edas de Ezech\u00eeas.\n32:27 Y tuvo Ezech\u00eeas riquezas y gloria mucha en gran manera; \u00e9 h\u00edzose de tesoros de plata y oro, de piedras preciosas, de aromas, de escudos, y de todas alhajas de desear;\n32:28 Asimismo dep\u00f3sitos para las rentas del grano, del vino, y aceite; establos para toda suerte de bestias, y majadas para los ganados.\n32:29 H\u00edzose tambi\u00e9n ciudades, y hatos de ovejas y de vacas en gran copia; porque Dios le hab\u00eda dado mucha hacienda.\n32:30 Este Ezech\u00eeas tap\u00f3 los manaderos de las aguas de Gih\u00f3n la de arriba, y encamin\u00f3las abajo al occidente de la ciudad de David. Y fu\u00e9 prosperado Ezech\u00eeas en todo lo que hizo.\n32:31 Empero en lo de los embajadores de los pr\u00edncipes de Babilonia, que enviaron \u00e1 \u00e9l para saber del prodigio que hab\u00eda acaecido en aquella tierra, Dios lo dej\u00f3, para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su coraz\u00f3n.\n32:32 Lo dem\u00e1s de los hechos de Ezech\u00eeas, y de sus misericordias, he aqu\u00ed todo est\u00e1 escrito en la profec\u00eda de Isa\u00edas profeta, hijo de Am\u00f3s, en el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel.\n32:33 Y durmi\u00f3 Ezech\u00eeas con sus padres, y sepult\u00e1ronlo en los m\u00e1s insignes sepulcros de los hijos de David, honr\u00e1ndole en su muerte todo Jud\u00e1 y los de Jerusalem: y rein\u00f3 en su lugar Manas\u00e9s su hijo.\n33:1 DE DOCE a\u00f1os era Manas\u00e9s cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y cincuenta y cinco a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusalem.\n33:2 Mas hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1, conforme \u00e1 las abominaciones de las gentes que hab\u00eda echado Jehov\u00e1 delante de los hijos de Israel:\n33:3 Porque \u00e9l reedific\u00f3 los altos que Ezech\u00eeas su padre hab\u00eda derribado, y levant\u00f3 altares \u00e1 los Baales, \u00e9 hizo bosques, y ador\u00f3 \u00e1 todo el ej\u00e9rcito de los cielos, y \u00e1 \u00e9l sirvi\u00f3.\n33:4 Edific\u00f3 tambi\u00e9n altares en la casa de Jehov\u00e1, de la cual hab\u00eda dicho Jehov\u00e1: En Jerusalem ser\u00e1 mi nombre perpetuamente.\n33:5 Edific\u00f3 asimismo altares \u00e1 todo el ej\u00e9rcito de los cielos en los dos atrios de la casa de Jehov\u00e1.\n33:6 Y pas\u00f3 sus hijos por fuego en el valle de los hijos de Hinnom; y miraba en los tiempos, miraba en ag\u00fceros, era dado \u00e1 adivinaciones, y consultaba pythones y encantadores: subi\u00f3 de punto en hacer lo malo en ojos de Jehov\u00e1, para irritarle.\n33:7 A m\u00e1s de esto puso una imagen de fundici\u00f3n, que hizo, en la casa de Dios, de la cual hab\u00eda dicho Dios \u00e1 David y \u00e1 Salom\u00f3n su hijo: En esta casa y en Jerusalem, la cual yo eleg\u00ed sobre todas las tribus de Israel, pondr\u00e9 mi nombre para siempre:\n33:8 Y nunca m\u00e1s quitar\u00e9 el pie de Israel de la tierra que yo entregu\u00e9 \u00e1 vuestros padres, \u00e1 condici\u00f3n que guarden y hagan todas las cosas que yo les he mandado, toda la ley, estatutos, y ordenanzas, por mano de Mois\u00e9s.\n33:9 Hizo pues Manas\u00e9s desviarse \u00e1 Jud\u00e1 y \u00e1 los moradores de Jerusalem, para hacer m\u00e1s mal que las gentes que Jehov\u00e1 destruy\u00f3 delante de los hijos de Israel.\n33:10 Y habl\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Manas\u00e9s y \u00e1 su pueblo, mas ellos no escucharon:\n33:11 (H33-10) por lo cual Jehov\u00e1 trajo contra ellos los generales del ej\u00e9rcito del rey de los Asirios, los cuales aprisionaron con grillos \u00e1 Manas\u00e9s, y atado con cadenas llev\u00e1ronlo \u00e1 Babilonia.\n33:12 (H33-11) Mas luego que fu\u00e9 puesto en angustias, or\u00f3 ante Jehov\u00e1 su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres.\n33:13 (H33-12) Y habiendo \u00e1 \u00e9l orado, fu\u00e9 atendido; pues que oy\u00f3 su oraci\u00f3n, y volvi\u00f3lo \u00e1 Jerusalem, \u00e1 su reino. Entonces conoci\u00f3 Manas\u00e9s que Jehov\u00e1 era Dios.\n33:14 (H33-13) Despu\u00e9s de esto edific\u00f3 el muro de afuera de la ciudad de David, al occidente de Gih\u00f3n, en el valle, \u00e1 la entrada de la puerta del pescado, y cerc\u00f3 \u00e1 Ophel, y alz\u00f3lo muy alto; y puso capitanes de ej\u00e9rcito en todas las ciudades fuertes por Jud\u00e1.\n33:15 (H33-14) Asimismo quit\u00f3 los dioses ajenos, y el \u00eddolo de la casa de Jehov\u00e1, y todos los altares que hab\u00eda edificado en el monte de la casa de Jehov\u00e1 y en Jerusalem, y ech\u00f3los fuera de la ciudad.\n33:16 (H33-15) Repar\u00f3 luego el altar de Jehov\u00e1, y sacrific\u00f3 sobre \u00e9l sacrificios pac\u00edficos y de alabanza; y mand\u00f3 \u00e1 Jud\u00e1 que sirviesen \u00e1 Jehov\u00e1 Dios de Israel.\n33:17 (H33-16) Empero el pueblo aun sacrificaba en los altos, bien que \u00e1 Jehov\u00e1 su Dios.\n33:18 (H33-17) Lo dem\u00e1s de los hechos de Manas\u00e9s, y su oraci\u00f3n \u00e1 su Dios, y las palabras de los videntes que le hablaron en nombre de Jehov\u00e1 el Dios de Israel, he aqu\u00ed todo est\u00e1 escrito en los hechos de los reyes de Israel.\n33:19 (H33-18) Su oraci\u00f3n tambi\u00e9n, y c\u00f3mo fu\u00e9 o\u00eddo, todos sus pecados, y su prevaricaci\u00f3n, los lugares donde edific\u00f3 altos y hab\u00eda puesto bosques \u00e9 \u00eddolos antes que se humillase, he aqu\u00ed estas cosas est\u00e1n escritas en las palabras de los videntes.\n33:20 (H33-19) Y durmi\u00f3 Manas\u00e9s con sus padres, y sepult\u00e1ronlo en su casa: y rein\u00f3 en su lugar Am\u00f3n su hijo.\n33:21 (H33-20) De veinte y dos a\u00f1os era Am\u00f3n cuando comenzo \u00e1 reinar, y dos a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusalem.\n33:22 (H33-21) E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1, como hab\u00eda hecho Manas\u00e9s su padre: porque \u00e1 todos los \u00eddolos que su padre Manas\u00e9s hab\u00eda hecho, sacrific\u00f3 y sirvi\u00f3 Am\u00f3n.\n33:23 (H33-22) Mas nunca se humill\u00f3 delante de Jehov\u00e1, como se humill\u00f3 Manas\u00e9s su padre: antes aument\u00f3 el pecado.\n33:24 (H33-23) Y conspiraron contra \u00e9l sus siervos, y mat\u00e1ronlo en su casa.\n33:25 (H33-24) Mas el pueblo de la tierra hiri\u00f3 \u00e1 todos los que hab\u00edan conspirado contra el rey Am\u00f3n; y el pueblo de la tierra puso por rey en su lugar \u00e1 Jos\u00edas su hijo.\n34:1 DE OCHO a\u00f1os era Jos\u00edas cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y treinta y un a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusalem.\n34:2 Este hizo lo recto en ojos de Jehov\u00e1, y anduvo en los caminos de David su padre, sin apartarse \u00e1 la diestra ni \u00e1 la siniestra.\n34:3 A los ocho a\u00f1os de su reinado, siendo a\u00fan muchacho, comenz\u00f3 \u00e1 buscar al Dios de David su padre; y \u00e1 los doce a\u00f1os comenz\u00f3 \u00e1 limpiar \u00e1 Jud\u00e1 y \u00e1 Jerusalem de los altos, bosques, esculturas, \u00e9 im\u00e1genes de fundici\u00f3n.\n34:4 Y derribaron delante de \u00e9l los altares de los Baales, \u00e9 hizo pedazos las im\u00e1genes del sol, que estaban puestas encima; despedaz\u00f3 tambi\u00e9n los bosques, y las esculturas y estatuas de fundici\u00f3n, y desmenuz\u00f3las, y esparci\u00f3 el polvo sobre los sepulcros de los\n34:5 Quem\u00f3 adem\u00e1s los huesos de los sacerdotes sobre sus altares, y limpi\u00f3 \u00e1 Jud\u00e1 y \u00e1 Jerusalem.\n34:6 Lo mismo hizo en las ciudades de Manas\u00e9s, Ephraim, y Sime\u00f3n, hasta en Nephtal\u00ed, con sus lugares asolados alrededor.\n34:7 Y como hubo derribado los altares y los bosques, y quebrado y desmenuzado las esculturas, y destru\u00eddo todos los \u00eddolos por toda la tierra de Israel, volvi\u00f3se \u00e1 Jerusalem.\n34:8 A los dieciocho a\u00f1os de su reinado, despu\u00e9s de haber limpiado la tierra, y la casa, envi\u00f3 \u00e1 Saph\u00e1n hijo de Asal\u00edas, y \u00e1 Maas\u00edas gobernador de la ciudad, y \u00e1 Joah hijo de Joach\u00e2z, canciller, para que reparasen la casa de Jehov\u00e1 su Dios.\n34:9 Los cuales vinieron \u00e1 Hilc\u00edas, gran sacerdote, y dieron el dinero que hab\u00eda sido metido en la casa de Jehov\u00e1, que los Levitas que guardaban la puerta hab\u00edan recogido de mano de Manas\u00e9s y de Ephraim y de todas las reliquias de Israel, y de todo Jud\u00e1 y Benj\n34:10 Y entreg\u00e1ronlo en mano de los que hac\u00edan la obra, que eran sobrestantes en la casa de Jehov\u00e1; los cuales lo daban \u00e1 los que hac\u00edan la obra y trabajaban en la casa de Jehov\u00e1, para reparar y restaurar el templo.\n34:11 Daban asimismo \u00e1 los oficiales y alba\u00f1iles para que comprasen piedra de canter\u00eda, y madera para las trabazones, y para entabladura de las casas, las cuales hab\u00edan destru\u00eddo los reyes de Jud\u00e1.\n34:12 Y estos hombres proced\u00edan con fidelidad en la obra: y eran sus gobernadores Jahath y Abd\u00edas, Levitas de los hijos de Merari; y Zach\u00e2r\u00edas y Mesullam de los hijos de Coath, para que activasen la obra; y de los Levitas, todos los entendidos en instrumentos d\n34:13 Tambi\u00e9n velaban sobre los ganapanes, y eran sobrestantes de los que se ocupaban en cualquier clase de obra; y de los Levitas hab\u00eda esribas, gobernadores, y porteros.\n34:14 Y al sacar el dinero que hab\u00eda sido metido en la casa de Jehov\u00e1, Hilc\u00edas el sacerdote hall\u00f3 el libro de la ley de Jehov\u00e1 dada por mano de Mois\u00e9s.\n34:15 Y dando cuenta Hilc\u00edas, dijo \u00e1 Saph\u00e1n escriba: Yo he hallado el libro de la ley en la casa de Jehov\u00e1. Y di\u00f3 Hilc\u00edas el libro \u00e1 Saph\u00e1n.\n34:16 Y Saph\u00e1n lo llev\u00f3 al rey, y cont\u00f3le el negocio, diciendo: Tus siervos han cumplido todo lo que les fu\u00e9 dado \u00e1 cargo.\n34:17 Han reunido el dinero que se hall\u00f3 en la casa de Jehov\u00e1, y lo han entregado en mano de los comisionados, y en mano de los que hacen la obra.\n34:18 A m\u00e1s de esto, declar\u00f3 Saph\u00e1n escriba al rey, diciendo: El sacerdote Hilc\u00edas me di\u00f3 un libro. Y ley\u00f3 Saph\u00e1n en \u00e9l delante del rey.\n34:19 Y luego que el rey oy\u00f3 las palabras de la ley, rasg\u00f3 sus vestidos;\n34:20 Y mand\u00f3 \u00e1 Hilc\u00edas y \u00e1 Ahicam hijo de Saph\u00e1n, y \u00e1 Abd\u00f3n hijo de Mich\u00e2, y \u00e1 Saph\u00e1n escriba, y \u00e1 Asa\u00eda siervo del rey, diciendo:\n34:21 Andad, y consultad \u00e1 Jehov\u00e1 de m\u00ed, y de las reliquias de Israel y de Jud\u00e1, acerca de las palabras del libro que se ha hallado; porque grande es el furor de Jehov\u00e1 que ha ca\u00eddo sobre nosotros, por cuanto nuestros padres no guardaron la palabra de Jehov\u00e1, p\n34:22 Entonces Hilc\u00edas y los del rey fueron \u00e1 Hulda profetisa, mujer de Sallum, hijo de Tikvath, hijo de Hasra, guarda de las vestimentas, la cual moraba en Jerusalem en la casa de la doctrina; y dij\u00e9ronle las palabras dichas.\n34:23 Y ella respondi\u00f3: Jehov\u00e1 el Dios de Israel ha dicho as\u00ed: Decid al var\u00f3n que os ha enviado \u00e1 m\u00ed, que as\u00ed ha dicho Jehov\u00e1:\n34:24 He aqu\u00ed yo traigo mal sobre este lugar, y sobre los moradores de \u00e9l, y todas las maldiciones que est\u00e1n escritas en el libro que leyeron delante del rey de Jud\u00e1:\n34:25 Por cuanto me han dejado, y han sacrificado \u00e1 dioses ajenos, provoc\u00e1ndome \u00e1 ira en todas las obras de sus manos; por tanto mi furor destilar\u00e1 sobre este lugar, y no se apagar\u00e1.\n34:26 Mas al rey de Jud\u00e1, que os ha enviado \u00e1 consultar \u00e1 Jehov\u00e1, as\u00ed le dir\u00e9is: Jehov\u00e1 el Dios de Israel ha dicho as\u00ed: Por cuanto oiste las palabras del libro,\n34:27 Y tu coraz\u00f3n se enterneci\u00f3, y te humillaste delante de Dios al oir sus palabras sobre este lugar, y sobre sus moradores, y te humillaste delante de m\u00ed, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, yo tambi\u00e9n te he o\u00eddo, dice Jehov\u00e1.\n34:28 He aqu\u00ed que yo te recoger\u00e9 con tus padres, y ser\u00e1s recogido en tus sepulcros en paz, y tus ojos no ver\u00e1n todo el mal que yo traigo sobre este lugar, y sobre los moradores de \u00e9l. Y ellos refirieron al rey la respuesta.\n34:29 Entonces el rey envi\u00f3 y junt\u00f3 todos los ancianos de Jud\u00e1 y de Jerusalem.\n34:30 Y subi\u00f3 el rey \u00e1 la casa de Jehov\u00e1, y con \u00e9l todos los varones de Jud\u00e1, y los moradores de Jerusalem, y los sacerdotes, y los Levitas, y todo el pueblo desde el mayor hasta el m\u00e1s peque\u00f1o; y ley\u00f3 \u00e1 o\u00eddos de ellos todas las palabras del libro del pacto que\n34:31 Y estando el rey en pie en su sitio, hizo alianza delante de Jehov\u00e1 de caminar en pos de Jehov\u00e1, y de guardar sus mandamientos, sus testimonios, y sus estatutos, de todo su coraz\u00f3n y de toda su alma, poniendo por obra las palabras del pacto que estaban es\n34:32 E hizo que se obligaran \u00e1 ello todos los que estaban en Jerusalem y en Benjam\u00edn: y los moradores de Jerusalem hicieron conforme al pacto de Dios, del Dios de sus padres.\n34:33 Y quit\u00f3 Jos\u00edas todas las abominaciones de todas las tierras de los hijos de Israel, \u00e9 hizo \u00e1 todos los que se hallaron en Israel que sirviesen \u00e1 Jehov\u00e1 su Dios. No se apartaron de en pos de Jehov\u00e1 el Dios de sus padres, todo el tiempo que \u00e9l vivi\u00f3.\n35:1 Y JOSIAS hizo pascua \u00e1 Jehov\u00e1 en Jerusalem, y sacrificaron la pascua \u00e1 los catorce del mes primero.\n35:2 Y puso \u00e1 los sacerdotes en sus empleos, y confirm\u00f3los en el ministerio de la casa de Jehov\u00e1.\n35:3 Y dijo \u00e1 los Levitas que ense\u00f1aban \u00e1 todo Israel, y que estaban dedicados \u00e1 Jehov\u00e1: Poned el arca del santuario en la casa que edific\u00f3 Salom\u00f3n hijo de David, rey de Israel, para que no la cargu\u00e9is m\u00e1s sobre los hombros. Ahora servir\u00e9is \u00e1 Jehov\u00e1 vuestro Di\n35:4 Apercib\u00edo seg\u00fan las familias de vuestros padres, por vuestros \u00f3rdenes, conforme \u00e1 la prescripci\u00f3n de David rey de Israel, y de Salom\u00f3n su hijo.\n35:5 Estad en el santuario seg\u00fan la distribuci\u00f3n de las familias de vuestros hermanos los hijos del pueblo, y seg\u00fan la divisi\u00f3n de la familia de los Levitas.\n35:6 Sacrificad luego la pascua: y despu\u00e9s de santificaros, apercibid \u00e1 vuestros hermanos, para que hagan conforme \u00e1 la palabra de Jehov\u00e1 dada por mano de Mois\u00e9s.\n35:7 Y ofreci\u00f3 el rey Jos\u00edas \u00e1 los del pueblo ovejas, corderos, y cabritos de los reba\u00f1os, en n\u00famero de treinta mil, y tres mil bueyes, todo para la pascua, para todos los que se hallaron presentes: esto de la hacienda del rey.\n35:8 Tambi\u00e9n sus pr\u00edncipes ofrecieron con liberalidad al pueblo, y \u00e1 los sacerdotes y Levitas. Hilc\u00edas, Zach\u00e2r\u00edas y Jehiel, pr\u00edncipes de la casa de Dios, dieron \u00e1 los sacerdotes para hacer la pascua dos mil seiscientas ovejas, y trescientos bueyes.\n35:9 Asimismo Ch\u00f4nan\u00edas, y Seme\u00edas y Nathanael sus hermanos, y Hasab\u00edas, Jehiel, y Josabad, pr\u00edncipes de los Levitas, dieron \u00e1 los Levitas para los sacrificios de la pascua cinco mil ovejas, y quinientos bueyes.\n35:10 Aprestado as\u00ed el servicio, los sacerdotes se colocaron en sus puestos, y asimismo los Levitas en sus \u00f3rdenes, conforme al mandamiento del rey.\n35:11 Y sacrificaron la pascua; y esparc\u00edan los sacerdotes la sangre tomada de mano de los Levitas, y los Levitas desollaban.\n35:12 Tomaron luego del holocausto, para dar conforme \u00e1 los repartimientos por las familias de los del pueblo, \u00e1 fin de que ofreciesen \u00e1 Jehov\u00e1, seg\u00fan est\u00e1 escrito en el libro de Mois\u00e9s: y asimismo tomaron de los bueyes.\n35:13 Y asaron la pascua al fuego seg\u00fan la costumbre: mas lo que hab\u00eda sido santificado lo cocieron en ollas, en calderos, y calderas, y reparti\u00e9ron lo prestamente \u00e1 todo el pueblo.\n35:14 Y despu\u00e9s aderezaron para s\u00ed y para los sacerdotes; porque los sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n, estuvieron ocupados hasta la noche en el sacrificio de los holocaustos y de los sebos; por tanto, los Levitas aderezaron para s\u00ed, y para los sacerdotes hijos de Aar\n35:15 Asimismo los cantores hijos de Asaph estaban en su puesto, conforme al mandamiento de David, de Asaph y de Hem\u00e1n, y de Jeduth\u00fan vidente del rey; tambi\u00e9n los porteros estaban \u00e1 cada puerta; y no era menester que se apartasen de su ministerio, porque sus he\n35:16 As\u00ed fu\u00e9 aprestado todo el servicio de Jehov\u00e1 en aquel d\u00eda, para hacer la pascua, y sacrificar los holocaustos sobre el altar de Jehov\u00e1, conforme al mandamiento del rey Jos\u00edas.\n35:17 Y los hijos de Israel que se hallaron all\u00ed, hicieron la pascua en aquel tiempo, y la solemnidad de los panes sin levadura, por siete d\u00edas.\n35:18 Nunca tal pascua fu\u00e9 hecha en Israel desde los d\u00edas de Samuel el profeta; ni ning\u00fan rey de Israel hizo pascua tal como la que hizo el rey Jos\u00edas, y los sacerdotes y Levitas, y todo Jud\u00e1 \u00e9 Israel, los que se hallaron all\u00ed, juntamente con los moradores de J\n35:19 Esta pascua fu\u00e9 celebrada en el a\u00f1o dieciocho del rey Jos\u00edas.\n35:20 Despu\u00e9s de todas estas cosas, luego de haber Jos\u00edas preparado la casa, Nech\u00e2o rey de Egipto subi\u00f3 \u00e1 hacer guerra en Carch\u00eamis junto \u00e1 Eufrates; y sali\u00f3 Jos\u00edas contra \u00e9l.\n35:21 Y \u00e9l le envi\u00f3 embajadores, diciendo: \u00bfQu\u00e9 tenemos yo y t\u00fa, rey de Jud\u00e1? Yo no vengo contra ti hoy, sino contra la casa que me hace guerra: y Dios dijo que me apresurase. D\u00e9jate de meterte con Dios, que es conmigo, no te destruya.\n35:22 Mas Jos\u00edas no volvi\u00f3 su rostro de \u00e9l, antes disfraz\u00f3se para darle batalla, y no atendi\u00f3 \u00e1 las palabras de Nech\u00e2o, que eran de boca de Dios; y vino \u00e1 darle la batalla en el campo de Megiddo.\n35:23 Y los archeros tiraron al rey Jos\u00edas flechas; y dijo el rey \u00e1 sus siervos: Quitadme de aqu\u00ed, porque estoy herido gravemente.\n35:24 Entonces sus siervos lo quitaron de aquel carro, y pusi\u00e9ronle en otro segundo carro que ten\u00eda, y llev\u00e1ronle \u00e1 Jerusalem, y muri\u00f3; y sepult\u00e1ronle en los sepulcros de sus padres. Y todo Jud\u00e1 y Jerusalem hizo duelo por Jos\u00edas.\n35:25 Y endech\u00f3 Jerem\u00edas por Jos\u00edas, y todos los cantores y cantoras recitan sus lamentaciones sobre Jos\u00edas hasta hoy; y las dieron por norma para endechar en Israel, las cuales est\u00e1n escritas en las Lamentaciones.\n35:26 Lo dem\u00e1s de los hechos de Jos\u00edas, y sus piadosas obras, conforme \u00e1 lo que est\u00e1 escrito en la ley de Jehov\u00e1,\n35:27 Y sus hechos, primeros y postreros, he aqu\u00ed est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de Israel y de Jud\u00e1.\n36:1 ENTONCES el pueblo de la tierra tom\u00f3 \u00e1 Joach\u00e2z hijo de Jos\u00edas, \u00e9 hici\u00e9ronle rey en lugar de su padre en Jerusalem.\n36:2 De veinte y tres a\u00f1os era Joach\u00e2z cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y tres meses rein\u00f3 en Jerusalem.\n36:3 Y el rey de Egipto lo quit\u00f3 de Jerusalem, y conden\u00f3 la tierra en cien talentos de plata y uno de oro.\n36:4 Y constituy\u00f3 el rey de Egipto \u00e1 su hermano Eliacim por rey sobre Jud\u00e1 y Jerusalem, y mud\u00f3le el nombre en Joacim; y \u00e1 Joach\u00e2z su hermano tom\u00f3 Nech\u00e2o, y llev\u00f3lo \u00e1 Egipto.\n36:5 Cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar Joacim era de veinte y cinco a\u00f1os, y rein\u00f3 once a\u00f1os en Jerusalem: \u00e9 hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1 su Dios.\n36:6 Y subi\u00f3 contra \u00e9l Nabucodonosor rey de Babilonia, y atado con cadenas lo llev\u00f3 \u00e1 Babilonia.\n36:7 Tambi\u00e9n llev\u00f3 Nabucodonosor \u00e1 Babilonia de los vasos de la casa de Jehov\u00e1, y p\u00fasolos en su templo en Babilonia.\n36:8 Lo dem\u00e1s de los hechos de Joacim, y las abominaciones que hizo, y lo que en \u00e9l se hall\u00f3, he aqu\u00ed est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de Israel y de Jud\u00e1: y rein\u00f3 en su lugar Joach\u00een su hijo.\n36:9 De ocho a\u00f1os era Joach\u00een cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y rein\u00f3 tres meses y diez d\u00edas en Jerusalem: \u00e9 hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1.\n36:10 A la vuelta del a\u00f1o el rey Nabucodonosor envi\u00f3, \u00e9 h\u00edzolo llevar \u00e1 Babilonia juntamente con los vasos preciosos de la casa de Jehov\u00e1; y constituy\u00f3 \u00e1 Sedec\u00edas su hermano por rey sobre Jud\u00e1 y Jerusalem.\n36:11 De veinte y un a\u00f1os era Sedec\u00edas cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y once a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusalem.\n36:12 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1 su Dios, y no se humill\u00f3 delante de Jerem\u00edas profeta, que le hablaba de parte de Jehov\u00e1.\n36:13 Rebel\u00f3se asimismo contra Nabucodonosor, al cual hab\u00eda jurado por Dios; y endureci\u00f3 su cerviz, y obstin\u00f3 su coraz\u00f3n, para no volverse \u00e1 Jehov\u00e1 el Dios de Israel.\n36:14 Y tambi\u00e9n todos los pr\u00edncipes de los sacerdotes, y el pueblo, aumentaron la prevaricaci\u00f3n, siguiendo todas las abominaciones de las gentes, y contaminando la casa de Jehov\u00e1, la cual \u00e9l hab\u00eda santificado en Jerusalem.\n36:15 Y Jehov\u00e1 el Dios de sus padres envi\u00f3 \u00e1 ellos por mano de sus mensajeros, levant\u00e1ndose de ma\u00f1ana y enviando: porque \u00e9l ten\u00eda misericordia de su pueblo, y de su habitaci\u00f3n.\n36:16 Mas ellos hac\u00edan escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burl\u00e1ndose de sus profetas, hasta que subi\u00f3 el furor de Jehov\u00e1 contra su pueblo, y que no hubo remedio.\n36:17 Por lo cual trajo contra ellos al rey de los Caldeos, que mat\u00f3 \u00e1 cuchillo sus mancebos en la casa de su santuario, sin perdonar joven, ni doncella, ni viejo, ni decr\u00e9pito; todos los entreg\u00f3 en sus manos.\n36:18 Asimismo todos los vasos de la casa de Dios, grandes y chicos, los tesoros de la casa de Jehov\u00e1, y los tesoros del rey y de sus pr\u00edncipes, todo lo llev\u00f3 \u00e1 Babilonia.\n36:19 Y quemaron la casa de Dios, y rompieron el muro de Jerusalem, y consumieron al fuego todos sus palacios, y destruyeron todos sus vasos deseables.\n36:20 Los que quedaron del cuchillo, pas\u00e1ronlos \u00e1 Babilonia; y fueron siervos de \u00e9l y de sus hijos, hasta que vino el reino de los Persas;\n36:21 Para que se cumpliese la palabra de Jehov\u00e1 por la boca de Jerem\u00edas, hasta que la tierra hubo gozado sus s\u00e1bados: porque todo el tiempo de su asolamiento repos\u00f3, hasta que los setenta a\u00f1os fueron cumplidos.\n36:22 Mas al primer a\u00f1o de Ciro rey de los Persas, para que se cumpliese la palabra de Jehov\u00e1 por boca de Jerem\u00edas, Jehov\u00e1 excit\u00f3 el esp\u00edritu de Ciro rey de los Persas, el cual hizo pasar preg\u00f3n por todo su reino, y tambi\u00e9n por escrito, diciendo:\n36:23 As\u00ed dice Ciro rey de los Persas: Jehov\u00e1, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra; y \u00e9l me ha encargado que le edifique casa en Jerusalem, que es en Jud\u00e1. \u00bfQui\u00e9n de vosotros hay de todo su pueblo? Jehov\u00e1 su Dios sea con \u00e9l, y suba.","title":"Spanish Bible: 2 Chronicles","type":"page"}
