{"collection":"Bible & Christianity","html_url":"https://unchartedknowledge.5gfusion.net/browse/bib/wb/spa/exo.htm","path":"bib/wb/spa/exo.htm","source_url":"https://sacred-texts.com/bib/wb/spa/exo.htm","text":"1:1 ESTOS son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto con Jacob; cada uno entr\u00f3 con su familia.\n1:2 Rub\u00e9n, Sime\u00f3n, Lev\u00ed y Jud\u00e1;\n1:3 Issach\u00e2r, Zabul\u00f3n y Benjam\u00edn;\n1:4 Dan y Nephtal\u00ed, Gad y Aser.\n1:5 Y todas las almas de los que salieron del muslo de Jacob, fueron setenta. Y Jos\u00e9 estaba en Egipto.\n1:6 Y muri\u00f3 Jos\u00e9, y todos sus hermanos, y toda aquella generaci\u00f3n.\n1:7 Y los hijos de Israel crecieron, y multiplicaron, y fueron aumentados y corroborados en extremo; y llen\u00f3se la tierra de ellos.\n1:8 Levant\u00f3se entretanto un nuevo rey sobre Egipto, que no conoc\u00eda \u00e1 Jos\u00e9; el cual dijo \u00e1 su pueblo:\n1:9 He aqu\u00ed, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y m\u00e1s fuerte que nosotros:\n1:10 Ahora, pues, seamos sabios para con \u00e9l, porque no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, \u00e9l tambi\u00e9n se junte con nuestros enemigos, y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra.\n1:11 Entonces pusieron sobre \u00e9l comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron \u00e1 Fara\u00f3n las ciudades de los bastimentos, Phithom y Raamses.\n1:12 Empero cuanto m\u00e1s los oprim\u00edan, tanto m\u00e1s se multiplicaban y crec\u00edan: as\u00ed que estaban ellos fastidiados de los hijos de Israel.\n1:13 Y los Egipcios hicieron servir \u00e1 los hijos de Israel con dureza:\n1:14 Y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo, y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigorismo.\n1:15 Y habl\u00f3 el rey de Egipto \u00e1 las parteras de las Hebreas, una de las cuales se llamaba Siphra, y otra Ph\u00faa, y d\u00edjoles:\n1:16 Cuando parteareis \u00e1 las Hebreas, y mirareis los asientos, si fuere hijo, matadlo; y si fuere hija, entonces viva.\n1:17 Mas las parteras temieron \u00e1 Dios, y no hicieron como les mand\u00f3 el rey de Egipto, sino que reservaban la vida \u00e1 los ni\u00f1os.\n1:18 Y el rey de Egipto hizo llamar \u00e1 las parteras y d\u00edjoles: \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00e9is hecho esto, que hab\u00e9is reservado la vida \u00e1 los ni\u00f1os?\n1:19 Y las parteras respondieron \u00e1 Fara\u00f3n: Porque las mujeres Hebreas no son como las Egipcias: porque son robustas, y paren antes que la partera venga \u00e1 ellas.\n1:20 Y Dios hizo bien \u00e1 las parteras: y el pueblo se multiplic\u00f3, y se corroboraron en gran manera.\n1:21 Y por haber las parteras temido \u00e1 Dios, \u00e9l les hizo casas.\n1:22 Entonces Fara\u00f3n mand\u00f3 \u00e1 todo su pueblo, diciendo: Echad en el r\u00edo todo hijo que naciere, y \u00e1 toda hija reservad la vida.\n2:1 UN var\u00f3n de la familia de Lev\u00ed fu\u00e9, y tom\u00f3 por mujer una hija de Lev\u00ed:\n2:2 La cual concibi\u00f3, y pari\u00f3 un hijo: y vi\u00e9ndolo que era hermoso, t\u00favole escondido tres meses.\n2:3 Pero no pudiendo ocultarle m\u00e1s tiempo, tom\u00f3 una arquilla de juncos, y calafate\u00f3la con pez y bet\u00fan, y coloc\u00f3 en ella al ni\u00f1o, y p\u00fasolo en un carrizal \u00e1 la orilla del r\u00edo:\n2:4 Y par\u00f3se una hermana suya \u00e1 lo lejos, para ver lo que le acontecer\u00eda.\n2:5 Y la hija de Fara\u00f3n descendi\u00f3 \u00e1 lavarse al r\u00edo, y pase\u00e1ndose sus doncellas por la ribera del r\u00edo, vi\u00f3 ella la arquilla en el carrizal, y envi\u00f3 una criada suya \u00e1 que la tomase.\n2:6 Y como la abri\u00f3, vi\u00f3 al ni\u00f1o; y he aqu\u00ed que el ni\u00f1o lloraba. Y teniendo compasi\u00f3n de \u00e9l, dijo: De los ni\u00f1os de los Hebreos es \u00e9ste.\n2:7 Entonces su hermana dijo \u00e1 la hija de Fara\u00f3n: \u00bfIr\u00e9 \u00e1 llamarte un ama de las Hebreas, para que te cr\u00ede este ni\u00f1o?\n2:8 Y la hija de Fara\u00f3n respondi\u00f3: Ve. Entonces fu\u00e9 la doncella, y llam\u00f3 \u00e1 la madre del ni\u00f1o;\n2:9 A la cual dijo la hija de Fara\u00f3n: Lleva este ni\u00f1o, y cr\u00edamelo, y yo te lo pagar\u00e9. Y la mujer tom\u00f3 al ni\u00f1o, y cri\u00f3lo.\n2:10 Y como creci\u00f3 el ni\u00f1o, ella lo trajo \u00e1 la hija de Fara\u00f3n, la cual lo prohij\u00f3, y p\u00fasole por nombre Mois\u00e9s, diciendo: Porque de las aguas lo saqu\u00e9.\n2:11 Y en aquellos d\u00edas acaeci\u00f3 que, crecido ya Mois\u00e9s, sali\u00f3 \u00e1 sus hermanos, y vi\u00f3 sus cargas: y observ\u00f3 \u00e1 un Egipcio que her\u00eda \u00e1 uno de los Hebreos, sus hermanos.\n2:12 Y mir\u00f3 \u00e1 todas partes, y viendo que no parec\u00eda nadie, mat\u00f3 al Egipcio, y escondi\u00f3lo en la arena.\n2:13 Y sali\u00f3 al d\u00eda siguiente, y viendo \u00e1 dos Hebreos que re\u00f1\u00edan, dijo al que hac\u00eda la injuria: \u00bfPor qu\u00e9 hieres \u00e1 tu pr\u00f3jimo?\n2:14 Y \u00e9l respondi\u00f3: \u00bfQui\u00e9n te ha puesto \u00e1 ti por pr\u00edncipe y juez sobre nosotros? \u00bfpiensas matarme como mataste al Egipcio? Entonces Mois\u00e9s tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esta cosa es descubierta.\n2:15 Y oyendo Fara\u00f3n este negocio, procur\u00f3 matar \u00e1 Mois\u00e9s: mas Mois\u00e9s huy\u00f3 de delante de Fara\u00f3n, y habit\u00f3 en la tierra de Madi\u00e1n; y sent\u00f3se junto \u00e1 un pozo.\n2:16 Ten\u00eda el sacerdote de Madi\u00e1n siete hijas, las cuales vinieron \u00e1 sacar agua, para llenar las pilas y dar de beber \u00e1 las ovejas de su padre.\n2:17 Mas los pastores vinieron, y ech\u00e1ronlas: Entonces Mois\u00e9s se levant\u00f3 y defendi\u00f3las, y abrev\u00f3 sus ovejas.\n2:18 Y volviendo ellas \u00e1 Rag\u00fcel su padre, d\u00edjoles \u00e9l: \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00e9is hoy venido tan presto?\n2:19 Y ellas respondieron: Un var\u00f3n Egipcio nos defendi\u00f3 de mano de los pastores, y tambi\u00e9n nos sac\u00f3 el agua, y abrev\u00f3 las ovejas.\n2:20 Y dijo \u00e1 sus hijas: \u00bfY d\u00f3nde est\u00e1? \u00bfpor qu\u00e9 hab\u00e9is dejado ese hombre? llamadle para que coma pan.\n2:21 Y Mois\u00e9s acord\u00f3 en morar con aquel var\u00f3n; y \u00e9l di\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s \u00e1 su hija S\u00e9phora:\n2:22 La cual le pari\u00f3 un hijo, y \u00e9l le puso por nombre Gersom: porque dijo: Peregrino soy en tierra ajena.\n2:23 Y aconteci\u00f3 que despu\u00e9s de muchos d\u00edas muri\u00f3 el rey de Egipto, y los hijos de Israel suspiraron \u00e1 causa de la servidumbre, y clamaron: y subi\u00f3 \u00e1 Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre.\n2:24 Y oy\u00f3 Dios el gemido de ellos, y acord\u00f3se de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob.\n2:25 Y mir\u00f3 Dios \u00e1 los hijos de Israel, y reconoci\u00f3los Dios.\n3:1 Y APACENTANDO Mois\u00e9s las ovejas de Jethro su suegro, sacerdote de Madi\u00e1n, llev\u00f3 las ovejas detr\u00e1s del desierto, y vino \u00e1 Horeb, monte de Dios.\n3:2 Y apareci\u00f3sele el Angel de Jehov\u00e1 en una llama de fuego en medio de una zarza: y \u00e9l mir\u00f3, y vi\u00f3 que la zarza ard\u00eda en fuego, y la zarza no se consum\u00eda.\n3:3 Entonces Mois\u00e9s dijo: Ir\u00e9 yo ahora, y ver\u00e9 esta grande visi\u00f3n, por qu\u00e9 causa la zarza no se quema.\n3:4 Y viendo Jehov\u00e1 que iba \u00e1 ver, llam\u00f3lo Dios de en medio de la zarza, y dijo: Mois\u00e9s, Mois\u00e9s! Y \u00e9l respondi\u00f3: Heme aqu\u00ed.\n3:5 Y dijo: No te llegues ac\u00e1: quita tus zapatos de tus pies, porque el lugar en que t\u00fa est\u00e1s, tierra santa es.\n3:6 Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob. Entonces Mois\u00e9s cubri\u00f3 su rostro, porque tuvo miedo de mirar \u00e1 Dios.\n3:7 Y dijo Jehov\u00e1: Bien he visto la aflicci\u00f3n de mi pueblo que est\u00e1 en Egipto, y he o\u00eddo su clamor \u00e1 causa de sus exactores; pues tengo conocidas sus angustias:\n3:8 Y he descendido para librarlos de mano de los Egipcios, y sacarlos de aquella tierra \u00e1 una tierra buena y ancha, \u00e1 tierra que fluye leche y miel, \u00e1 los lugares del Cananeo, del Hetheo, del Amorrheo, del Pherezeo, del Heveo, y del Jebuseo.\n3:9 El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de m\u00ed, y tambi\u00e9n he visto la opresi\u00f3n con que los Egipcios los oprimen.\n3:10 Ven por tanto ahora, y enviarte he \u00e1 Fara\u00f3n, para que saques \u00e1 mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto.\n3:11 Entonces Mois\u00e9s respondi\u00f3 \u00e1 Dios: \u00bfQui\u00e9n soy yo, para que vaya \u00e1 Fara\u00f3n, y saque de Egipto \u00e1 los hijos de Israel?\n3:12 Y \u00e9l le respondi\u00f3: Ve, porque yo ser\u00e9 contigo; y esto te ser\u00e1 por se\u00f1al de que yo te he enviado: luego que hubieres sacado este pueblo de Egipto, servir\u00e9is \u00e1 Dios sobre este monte.\n3:13 Y dijo Mois\u00e9s \u00e1 Dios: He aqu\u00ed que llego yo \u00e1 los hijos de Israel, y les digo, El Dios de vuestros padres me ha enviado \u00e1 vosotros; si ellos me preguntaren: \u00bfCu\u00e1l es su nombre? \u00bfqu\u00e9 les responder\u00e9?\n3:14 Y respondi\u00f3 Dios \u00e1 Mois\u00e9s: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: As\u00ed dir\u00e1s \u00e1 los hijos de Israel: YO SOY me ha enviado \u00e1 vosotros.\n3:15 Y dijo m\u00e1s Dios \u00e1 Mois\u00e9s: As\u00ed dir\u00e1s \u00e1 los hijos de Israel: Jehov\u00e1, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado \u00e1 vosotros. Este es mi nombre para siempre, este es mi memorial por todos los siglos.\n3:16 Ve, y junta los ancianos de Israel, y diles: Jehov\u00e1, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac, y de Jacob, me apareci\u00f3, diciendo: De cierto os he visitado, y visto lo que se os hace en Egipto;\n3:17 Y he dicho: Yo os sacar\u00e9 de la aflicci\u00f3n de Egipto \u00e1 la tierra del Cananeo, y del Hetheo, y del Amorrheo, y del Pherezeo, y del Heveo, y del Jebuseo, \u00e1 una tierra que fluye leche y miel.\n3:18 Y oir\u00e1n tu voz; \u00e9 ir\u00e1s t\u00fa, y los ancianos de Israel, al rey de Egipto, y le dir\u00e9is: Jehov\u00e1, el Dios de los Hebreos, nos ha encontrado; por tanto nosotros iremos ahora camino de tres d\u00edas por el desierto, para que sacrifiquemos \u00e1 Jehov\u00e1 nuestro Dios.\n3:19 Mas yo s\u00e9 que el rey de Egipto no os dejar\u00e1 ir sino por mano fuerte.\n3:20 Empero yo extender\u00e9 mi mano, y herir\u00e9 \u00e1 Egipto con todas mis maravillas que har\u00e9 en \u00e9l, y entonces os dejar\u00e1 ir.\n3:21 Y yo dar\u00e9 \u00e1 este pueblo gracia en los ojos de los Egipcios, para que cuando os partiereis, no salg\u00e1is vac\u00edos:\n3:22 Sino que demandar\u00e1 cada mujer \u00e1 su vecina y \u00e1 su hu\u00e9speda vasos de plata, vasos de oro, y vestidos: los cuales pondr\u00e9is sobre vuestros hijos y vuestras hijas, y despojar\u00e9is \u00e1 Egipto.\n4:1 ENTONCES Mois\u00e9s respondi\u00f3, y dijo: He aqu\u00ed que ellos no me creer\u00e1n, ni oir\u00e1n mi voz; porque dir\u00e1n: No te ha aparecido Jehov\u00e1.\n4:2 Y Jehov\u00e1 dijo: \u00bfQu\u00e9 es eso que tienes en tu mano? Y \u00e9l respondi\u00f3: Una vara.\n4:3 Y \u00e9l le dijo: \u00c9chala en tierra. Y \u00e9l la ech\u00f3 en tierra, y torn\u00f3se una culebra: y Mois\u00e9s hu\u00eda de ella.\n4:4 Entonces dijo Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s: Extiende tu mano, y t\u00f3mala por la cola. Y \u00e9l extendi\u00f3 su mano, y tom\u00f3la, y torn\u00f3se vara en su mano.\n4:5 Por esto creer\u00e1n que se te ha aparecido Jehov\u00e1, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob.\n4:6 Y d\u00edjole m\u00e1s Jehov\u00e1: Mete ahora tu mano en tu seno. Y \u00e9l meti\u00f3 la mano en su seno; y como la sac\u00f3, he aqu\u00ed que su mano estaba leprosa como la nieve.\n4:7 Y dijo: Vuelve \u00e1 meter tu mano en tu seno: y \u00e9l volvi\u00f3 \u00e1 meter su mano en su seno; y volvi\u00e9ndola \u00e1 sacar del seno, he aqu\u00ed que se hab\u00eda vuelto como la otra carne.\n4:8 Si aconteciere, que no te creyeren, ni obedecieren \u00e1 la voz de la primera se\u00f1al, creer\u00e1n \u00e1 la voz de la postrera.\n4:9 Y si a\u00fan no creyeren \u00e1 estas dos se\u00f1ales, ni oyeren tu voz, tomar\u00e1s de las aguas del r\u00edo, y derr\u00e1malas en tierra; y volverse han aquellas aguas que tomar\u00e1s del r\u00edo, se volver\u00e1n sangre en la tierra.\n4:10 Entonces dijo Mois\u00e9s \u00e1 Jehov\u00e1: Ay Se\u00f1or! yo no soy hombre de palabras de ayer ni de anteayer, ni aun desde que t\u00fa hablas \u00e1 tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.\n4:11 Y Jehov\u00e1 le respondi\u00f3: \u00bfQui\u00e9n di\u00f3 la boca al hombre? \u00bf\u00f3 qui\u00e9n hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? \u00bfno soy yo Jehov\u00e1?\n4:12 Ahora pues, ve, que yo ser\u00e9 en tu boca, y te ense\u00f1ar\u00e9 lo que hayas de hablar.\n4:13 Y \u00e9l dijo: Ay Se\u00f1or! env\u00eda por mano del que has de enviar.\n4:14 Entonces Jehov\u00e1 se enoj\u00f3 contra Mois\u00e9s, y dijo: \u00bfNo conozco yo \u00e1 tu hermano Aar\u00f3n, Levita, y que \u00e9l hablar\u00e1? Y aun he aqu\u00ed que \u00e9l te saldr\u00e1 \u00e1 recibir, y en vi\u00e9ndote, se alegrar\u00e1 en su coraz\u00f3n.\n4:15 T\u00fa hablar\u00e1s \u00e1 \u00e9l, y pondr\u00e1s en su boca las palabras, y yo ser\u00e9 en tu boca y en la suya, y os ense\u00f1ar\u00e9 lo que hay\u00e1is de hacer.\n4:16 Y \u00e9l hablar\u00e1 por ti al pueblo; y \u00e9l te ser\u00e1 \u00e1 ti en lugar de boca, y t\u00fa ser\u00e1s para \u00e9l en lugar de Dios.\n4:17 Y tomar\u00e1s esta vara en tu mano, con la cual har\u00e1s las se\u00f1ales.\n4:18 As\u00ed se fu\u00e9 Mois\u00e9s, y volviendo \u00e1 su suegro Jethro, d\u00edjole: Ir\u00e9 ahora, y volver\u00e9 \u00e1 mis hermanos que est\u00e1n en Egipto, para ver si a\u00fan viven. Y Jethro dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Ve en paz.\n4:19 Dijo tambi\u00e9n Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s en Madi\u00e1n: Ve, y vu\u00e9lvete \u00e1 Egipto, porque han muerto todos los que procuraban tu muerte.\n4:20 Entonces Mois\u00e9s tom\u00f3 su mujer y sus hijos, y p\u00fasolos sobre un asno, y volvi\u00f3se \u00e1 tierra de Egipto: tom\u00f3 tambi\u00e9n Mois\u00e9s la vara de Dios en su mano.\n4:21 Y dijo Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s: Cuando hubiereis vuelto \u00e1 Egipto, mira que hagas delante de Fara\u00f3n todas las maravillas que he puesto en tu mano: yo empero endurecer\u00e9 su coraz\u00f3n, de modo que no dejar\u00e1 ir al pueblo.\n4:22 Y dir\u00e1s \u00e1 Fara\u00f3n: Jehov\u00e1 ha dicho as\u00ed: Israel es mi hijo, mi primog\u00e9nito.\n4:23 Ya te he dicho que dejes ir \u00e1 mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir: he aqu\u00ed yo voy \u00e1 matar \u00e1 tu hijo, tu primog\u00e9nito.\n4:24 Y aconteci\u00f3 en el camino, que en una posada le sali\u00f3 al encuentro Jehov\u00e1, y quiso matarlo.\n4:25 Entonces S\u00e9phora cogi\u00f3 un afilado pedernal, y cort\u00f3 el prepucio de su hijo, y ech\u00f3lo \u00e1 sus pies, diciendo: A la verdad t\u00fa me eres un esposo de sangre.\n4:26 As\u00ed le dej\u00f3 luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, \u00e1 causa de la circuncisi\u00f3n.\n4:27 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Aar\u00f3n: Ve \u00e1 recibir \u00e1 Mois\u00e9s al desierto. Y \u00e9l fue, y encontr\u00f3lo en el monte de Dios, y bes\u00f3le.\n4:28 Entonces cont\u00f3 Mois\u00e9s \u00e1 Aar\u00f3n todas las palabras de Jehov\u00e1 que le enviaba, y todas las se\u00f1ales que le hab\u00eda dado.\n4:29 Y fueron Mois\u00e9s y Aar\u00f3n, y juntaron todos los ancianos de los hijos de Israel:\n4:30 Y habl\u00f3 Aar\u00f3n todas las palabras que Jehov\u00e1 hab\u00eda dicho \u00e1 Mois\u00e9s, \u00e9 hizo las se\u00f1ales delante de los ojos del pueblo.\n4:31 Y el pueblo crey\u00f3: y oyendo que Jehov\u00e1 hab\u00eda visitado los hijos de Israel, y que hab\u00eda visto su aflicci\u00f3n, inclin\u00e1ronse y adoraron.\n5:1 DESPU\u00c9S entraron Mois\u00e9s y Aar\u00f3n \u00e1 Fara\u00f3n, y le dijeron: Jehov\u00e1, el Dios de Israel, dice as\u00ed: Deja ir \u00e1 mi pueblo \u00e1 celebrarme fiesta en el desierto.\n5:2 Y Fara\u00f3n respondi\u00f3: \u00bfQui\u00e9n es Jehov\u00e1, para que yo oiga su voz y deje ir \u00e1 Israel? Yo no conozco \u00e1 Jehov\u00e1, ni tampoco dejar\u00e9 ir \u00e1 Israel.\n5:3 Y ellos dijeron: El Dios de los Hebreos nos ha encontrado: iremos, pues, ahora camino de tres d\u00edas por el desierto, y sacrificaremos \u00e1 Jehov\u00e1 nuestro Dios; porque no venga sobre nosotros con pestilencia \u00f3 con espada.\n5:4 Entonces el rey de Egipto les dijo: Mois\u00e9s y Aar\u00f3n, \u00bfpor qu\u00e9 hac\u00e9is cesar al pueblo de su obra? idos \u00e1 vuestros cargos.\n5:5 Dijo tambi\u00e9n Fara\u00f3n: He aqu\u00ed el pueblo de la tierra es ahora mucho, y vosotros les hac\u00e9is cesar de sus cargos.\n5:6 Y mand\u00f3 Fara\u00f3n aquel mismo d\u00eda \u00e1 los cuadrilleros del pueblo que le ten\u00edan \u00e1 su cargo, y \u00e1 sus gobernadores, diciendo:\n5:7 De aqu\u00ed adelante no dar\u00e9is paja al pueblo para hacer ladrillo, como ayer y antes de ayer; vayan ellos y recojan por s\u00ed mismos la paja:\n5:8 Y hab\u00e9is de ponerles la tarea del ladrillo que hac\u00edan antes, y no les disminuir\u00e9is nada; porque est\u00e1n ociosos, y por eso levantan la voz diciendo: Vamos y sacrificaremos \u00e1 nuestro Dios.\n5:9 Agr\u00e1vese la servidumbre sobre ellos, para que se ocupen en ella, y no atiendan \u00e1 palabras de mentira.\n5:10 Y saliendo los cuadrilleros del pueblo y sus gobernadores, hablaron al pueblo, diciendo: As\u00ed ha dicho Fara\u00f3n: Yo no os doy paja.\n5:11 Id vosotros, y recoged paja donde la hallareis; que nada se disminuir\u00e1 de vuestra tarea.\n5:12 Entonces el pueblo se derram\u00f3 por toda la tierra de Egipto \u00e1 coger rastrojo en lugar de paja.\n5:13 Y los cuadrilleros los apremiaban, diciendo: Acabad vuestra obra, la tarea del d\u00eda en su d\u00eda, como cuando se os daba paja.\n5:14 Y azotaban \u00e1 los capataces de los hijos de Israel, que los cuadrilleros de Fara\u00f3n hab\u00edan puesto sobre ellos, diciendo: \u00bfPor qu\u00e9 no hab\u00e9is cumplido vuestra tarea de ladrillo ni ayer ni hoy, como antes?\n5:15 Y los capataces de los hijos de Israel vinieron \u00e1 Fara\u00f3n, y se quejaron \u00e1 \u00e9l, diciendo: \u00bfPor qu\u00e9 lo haces as\u00ed con tus siervos?\n5:16 No se da paja \u00e1 tus siervos, y con todo nos dicen: Haced el ladrillo. Y he aqu\u00ed tus siervos son azotados, y tu pueblo cae en falta.\n5:17 Y \u00e9l respondi\u00f3: Est\u00e1is ociosos, s\u00ed, ociosos, y por eso dec\u00eds: Vamos y sacrifiquemos \u00e1 Jehov\u00e1.\n5:18 Id pues ahora, y trabajad. No se os dar\u00e1 paja, y hab\u00e9is de dar la tarea del ladrillo.\n5:19 Entonces los capataces de los hijos de Israel se vieron en aflicci\u00f3n, habi\u00e9ndoseles dicho: No se disminuir\u00e1 nada de vuestro ladrillo, de la tarea de cada d\u00eda.\n5:20 Y encontrando \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n, que estaban \u00e1 la vista de ellos cuando sal\u00edan de Fara\u00f3n,\n5:21 Dij\u00e9ronles: Mire Jehov\u00e1 sobre vosotros, y juzgue; pues hab\u00e9is hecho heder nuestro olor delante de Fara\u00f3n y de sus siervos, d\u00e1ndoles el cuchillo en las manos para que nos maten.\n5:22 Entonces Mois\u00e9s se volvi\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1, y dijo: Se\u00f1or, \u00bfpor qu\u00e9 afliges \u00e1 este pueblo? \u00bfpara qu\u00e9 me enviaste?\n5:23 Porque desde que yo vine \u00e1 Fara\u00f3n para hablarle en tu nombre, ha afligido \u00e1 este pueblo; y t\u00fa tampoco has librado \u00e1 tu pueblo.\n6:1 JEHOVA respondi\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s: Ahora ver\u00e1s lo que yo har\u00e9 \u00e1 Fara\u00f3n; porque con mano fuerte los ha de dejar ir; y con mano fuerte los ha de echar de su tierra.\n6:2 Habl\u00f3 todav\u00eda Dios \u00e1 Mois\u00e9s, y d\u00edjole: Yo soy JEHOVA;\n6:3 Y aparec\u00ed \u00e1 Abraham, \u00e1 Isaac y \u00e1 Jacob bajo el nombre de Dios Omnipotente, mas en mi nombre JEHOVA no me notifiqu\u00e9 \u00e1 ellos.\n6:4 Y tambi\u00e9n establec\u00ed mi pacto con ellos, de darles la tierra de Cana\u00e1n, la tierra en que fueron extranjeros, y en la cual peregrinaron.\n6:5 Y asimismo yo he o\u00eddo el gemido de los hijos de Israel, \u00e1 quienes hacen servir los Egipcios, y heme acordado de mi pacto.\n6:6 Por tanto dir\u00e1s \u00e1 los hijos de Israel: YO JEHOVA; y yo os sacar\u00e9 de debajo de las cargas de Egipto, y os librar\u00e9 de su servidumbre, y os redimir\u00e9 con brazo extendido, y con juicios grandes:\n6:7 Y os tomar\u00e9 por mi pueblo y ser\u00e9 vuestro Dios: y vosotros sabr\u00e9is que yo soy Jehov\u00e1 vuestro Dios, que os saco de debajo de las cargas de Egipto:\n6:8 Y os meter\u00e9 en la tierra, por la cual alc\u00e9 mi mano que la dar\u00eda \u00e1 Abraham, \u00e1 Isaac y \u00e1 Jacob: y yo os la dar\u00e9 por heredad. YO JEHOVA.\n6:9 De esta manera habl\u00f3 Mois\u00e9s \u00e1 los hijos de Israel: mas ellos no escuchaban \u00e1 Mois\u00e9s \u00e1 causa de la congoja de esp\u00edritu, y de la dura servidumbre.\n6:10 Y habl\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n6:11 Entra, y habla \u00e1 Fara\u00f3n rey de Egipto, que deje ir de su tierra \u00e1 los hijos de Israel.\n6:12 Y respondi\u00f3 Mois\u00e9s delante de Jehov\u00e1, diciendo: He aqu\u00ed, los hijos de Israel no me escuchan: \u00bfc\u00f3mo pues me escuchar\u00e1 Fara\u00f3n, mayormente siendo yo incircunciso de labios?\n6:13 Entonces Jehov\u00e1 habl\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n, y di\u00f3les mandamiento para los hijos de Israel, y para Fara\u00f3n rey de Egipto, para que sacasen \u00e1 los hijos de Israel de la tierra de Egipto.\n6:14 Estas son las cabezas de las familias de sus padres. Los hijos de Rub\u00e9n, el primog\u00e9nito de Israel: Hanoch y Phall\u00fa, Hezr\u00f3n y Carmi: estas son las familias de Rub\u00e9n.\n6:15 Los hijos de Sime\u00f3n: Jemuel, y Jam\u00edn, y Ohad, y Jach\u00een, y Zoar, y Sa\u00fal, hijo de una Cananea: estas son las familias de Sime\u00f3n.\n6:16 Y estos son los nombres de los hijos de Lev\u00ed por sus linajes: Gers\u00f3n, y Coath, y Merari: Y los a\u00f1os de la vida de Lev\u00ed fueron ciento treinta y siete a\u00f1os.\n6:17 Y los hijos de Gers\u00f3n: Libni, y Shimi, por sus familias.\n6:18 Y los hijos de Coath: Amram, \u00e9 Izhar, y Hebr\u00f3n, y Uzziel. Y los a\u00f1os de la vida de Coath fueron ciento treinta y tres a\u00f1os.\n6:19 Y los hijos de Merari: Mahali, y Musi: estas son las familias de Lev\u00ed por sus linajes.\n6:20 Y Amram tom\u00f3 por mujer \u00e1 Joch\u00eabed su t\u00eda, la cual le pari\u00f3 \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 Mois\u00e9s. Y los a\u00f1os de la vida de Amram fueron ciento treinta y siete a\u00f1os.\n6:21 Y los hijos de Izhar: Cora, y Nepheg y Zithri.\n6:22 Y los hijos de Uzziel: Misael, y Elzaph\u00e1n y Zithri.\n6:23 Y tom\u00f3se Aar\u00f3n por mujer \u00e1 Elisabeth, hija de Aminadab, hermana de Naas\u00f3n; la cual le pari\u00f3 \u00e1 Nadab, y \u00e1 Abi\u00fa, y \u00e1 Eleazar, y \u00e1 Ithamar.\n6:24 Y los hijos de Cora: Assir, y Elcana, y Abiasaph: estas son las familias de los Coritas.\n6:25 Y Eleazar, hijo de Aar\u00f3n, tom\u00f3 para s\u00ed mujer de las hijas de Phutiel, la cual le pari\u00f3 \u00e1 Phinees: Y estas son las cabezas de los padres de los Levitas por sus familias.\n6:26 Este es aquel Aar\u00f3n y aquel Mois\u00e9s, \u00e1 los cuales Jehov\u00e1 dijo: Sacad \u00e1 los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus escuadrones.\n6:27 Estos son los que hablaron \u00e1 Fara\u00f3n rey de Egipto, para sacar de Egipto \u00e1 los hijos de Israel. Mois\u00e9s y Aar\u00f3n fueron \u00e9stos.\n6:28 Cuando Jehov\u00e1 habl\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s en la tierra de Egipto,\n6:29 Entonces Jehov\u00e1 habl\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo: Yo soy JEHOVA; di \u00e1 Fara\u00f3n rey de Egipto todas las cosas que yo te digo \u00e1 ti.\n6:30 Y Mois\u00e9s respondi\u00f3 delante de Jehov\u00e1: He aqu\u00ed, yo soy incircunciso de labios, \u00bfc\u00f3mo pues me ha de o\u00edr Fara\u00f3n?\n7:1 JEHOVA dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Mira, yo te he constitu\u00eddo dios para Fara\u00f3n, y tu hermano Aar\u00f3n ser\u00e1 tu profeta.\n7:2 T\u00fa dir\u00e1s todas las cosas que yo te mandar\u00e9, y Aar\u00f3n tu hermano hablar\u00e1 \u00e1 Fara\u00f3n, para que deje ir de su tierra \u00e1 los hijos de Israel.\n7:3 Y yo endurecer\u00e9 el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n, y multiplicar\u00e9 en la tierra de Egipto mis se\u00f1ales y mis maravillas.\n7:4 Y Fara\u00f3n no os oir\u00e1; mas yo pondr\u00e9 mi mano sobre Egipto, y sacar\u00e9 \u00e1 mis ej\u00e9rcitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios.\n7:5 Y sabr\u00e1n los Egipcios que yo soy Jehov\u00e1, cuando extender\u00e9 mi mano sobre Egipto, y sacar\u00e9 los hijos de Israel de en medio de ellos.\n7:6 E hizo Mois\u00e9s y Aar\u00f3n como Jehov\u00e1 les mand\u00f3: hici\u00e9ronlo as\u00ed.\n7:7 Y era Mois\u00e9s de edad de ochenta a\u00f1os, y Aar\u00f3n de edad de ochenta y tres, cuando hablaron \u00e1 Fara\u00f3n.\n7:8 Y habl\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n, diciendo:\n7:9 Si Fara\u00f3n os respondiere diciendo, Mostrad milagro; dir\u00e1s \u00e1 Aar\u00f3n: Toma tu vara, y \u00e9chala delante de Fara\u00f3n, para que se torne culebra.\n7:10 Vinieron, pues, Mois\u00e9s y Aar\u00f3n \u00e1 Fara\u00f3n, \u00e9 hicieron como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda mandado: y ech\u00f3 Aar\u00f3n su vara delante de Fara\u00f3n y de sus siervos, y torn\u00f3se culebra.\n7:11 Entonces llam\u00f3 tambi\u00e9n Fara\u00f3n sabios y encantadores; \u00e9 hicieron tambi\u00e9n lo mismo los encantadores de Egipto con sus encantamientos;\n7:12 Pues ech\u00f3 cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras: mas la vara de Aar\u00f3n devor\u00f3 las varas de ellos.\n7:13 Y el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n se endureci\u00f3, y no los escuch\u00f3; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda dicho.\n7:14 Entonces Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: El coraz\u00f3n de Fara\u00f3n est\u00e1 agravado, que no quiere dejar ir al pueblo.\n7:15 Ve por la ma\u00f1ana \u00e1 Fara\u00f3n, he aqu\u00ed que \u00e9l sale \u00e1 las aguas; y t\u00fa ponte \u00e1 la orilla del r\u00edo delante de \u00e9l, y toma en tu mano la vara que se volvi\u00f3 culebra,\n7:16 Y dile: Jehov\u00e1 el Dios de los Hebreos me ha enviado \u00e1 ti, diciendo: Deja ir \u00e1 mi pueblo, para que me sirvan en el desierto; y he aqu\u00ed que hasta ahora no has querido oir.\n7:17 As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: En esto conocer\u00e1s que yo soy Jehov\u00e1: he aqu\u00ed, yo herir\u00e9 con la vara que tengo en mi mano el agua que est\u00e1 en el r\u00edo, y se convertir\u00e1 en sangre:\n7:18 Y los peces que hay en el r\u00edo morir\u00e1n, y heder\u00e1 el r\u00edo, y tendr\u00e1n asco los Egipcios de beber el agua del r\u00edo.\n7:19 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Di \u00e1 Aar\u00f3n: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus r\u00edos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus dep\u00f3sitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la regi\n7:20 Y Mois\u00e9s y Aar\u00f3n hicieron como Jehov\u00e1 lo mand\u00f3; y alzando la vara hiri\u00f3 las aguas que hab\u00eda en el r\u00edo, en presencia de Fara\u00f3n y de sus siervos; y todas las aguas que hab\u00eda en el r\u00edo se convirtieron en sangre.\n7:21 Asimismo los peces que hab\u00eda en el r\u00edo murieron; y el r\u00edo se corrompi\u00f3, que los Egipcios no pod\u00edan beber de \u00e9l: y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.\n7:22 Y los encantadores de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos: y el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n se endureci\u00f3, y no los escuch\u00f3; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda dicho.\n7:23 Y tornando Fara\u00f3n volvi\u00f3se \u00e1 su casa, y no puso su coraz\u00f3n aun en esto.\n7:24 Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del r\u00edo para beber, porque no pod\u00edan beber de las aguas del r\u00edo.\n7:25 Y cumpli\u00e9ronse siete d\u00edas despu\u00e9s que Jehov\u00e1 hiri\u00f3 el r\u00edo.\n8:1 ENTONCES Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Entra \u00e1 Fara\u00f3n, y dile: Jehov\u00e1 ha dicho as\u00ed: Deja ir \u00e1 mi pueblo, para que me sirvan.\n8:2 Y si no lo quisieres dejar ir, he aqu\u00ed yo herir\u00e9 con ranas todos tus t\u00e9rminos:\n8:3 Y el r\u00edo criar\u00e1 ranas, las cuales subir\u00e1n, y entrar\u00e1n en tu casa, y en la c\u00e1mara de tu cama, y sobre tu cama, y en las casas de tus siervos, y en tu pueblo, y en tus hornos, y en tus artesas:\n8:4 Y las ranas subir\u00e1n sobre ti, y sobre tu pueblo, y sobre todos tus siervos.\n8:5 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Di \u00e1 Aar\u00f3n: Extiende tu mano con tu vara sobre los r\u00edos, arroyos, y estanques, para que haga venir ranas sobre la tierra de Egipto.\n8:6 Entonces Aar\u00f3n extendi\u00f3 su mano sobre las aguas de Egipto, y subieron ranas que cubrieron la tierra de Egipto.\n8:7 Y los encantadores hicieron lo mismo con sus encantamientos, \u00e9 hicieron venir ranas sobre la tierra de Egipto.\n8:8 Entonces Fara\u00f3n llam\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n, y d\u00edjoles: Orad \u00e1 Jehov\u00e1 que quite las ranas de m\u00ed y de mi pueblo; y dejar\u00e9 ir al pueblo, para que sacrifique \u00e1 Jehov\u00e1.\n8:9 Y dijo Mois\u00e9s \u00e1 Fara\u00f3n: Glor\u00edate sobre m\u00ed: \u00bfcu\u00e1ndo orar\u00e9 por ti, y por tus siervos, y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de ti, y de tus casas, y que solamente se queden en el r\u00edo?\n8:10 Y \u00e9l dijo: Ma\u00f1ana. Y Mois\u00e9s respondi\u00f3: Se har\u00e1 conforme \u00e1 tu palabra, para que conozcas que no hay como Jehov\u00e1 nuestro Dios:\n8:11 Y las ranas se ir\u00e1n de ti, y de tus casas, y de tus siervos, y de tu pueblo, y solamente se quedar\u00e1n en el r\u00edo.\n8:12 Entonces salieron Mois\u00e9s y Aar\u00f3n de con Fara\u00f3n, y clam\u00f3 Mois\u00e9s \u00e1 Jehov\u00e1 sobre el negocio de las ranas que hab\u00eda puesto \u00e1 Fara\u00f3n.\n8:13 E hizo Jehov\u00e1 conforme \u00e1 la palabra de Mois\u00e9s, y murieron las ranas de las casas, de los cortijos, y de los campos.\n8:14 Y las juntaron en montones, y apestaban la tierra.\n8:15 Y viendo Fara\u00f3n que le hab\u00edan dado reposo, agrav\u00f3 su coraz\u00f3n, y no los escuch\u00f3; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda dicho.\n8:16 Entonces Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Di \u00e1 Aar\u00f3n: Extiende tu vara, y hiere el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por todo el pa\u00eds de Egipto.\n8:17 Y ellos lo hicieron as\u00ed; y Aar\u00f3n extendi\u00f3 su mano con su vara, \u00e9 hiri\u00f3 el polvo de la tierra, el cual se volvi\u00f3 piojos, as\u00ed en los hombres como en las bestias: todo el polvo de la tierra se volvi\u00f3 piojos en todo el pa\u00eds de Egipto.\n8:18 Y los encantadores hicieron as\u00ed tambi\u00e9n, para sacar piojos con sus encantamientos; mas no pudieron. Y hab\u00eda piojos as\u00ed en los hombres como en las bestias.\n8:19 Entonces los magos dijeron \u00e1 Fara\u00f3n: Dedo de Dios es este. Mas el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n se endureci\u00f3, y no los escuch\u00f3; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda dicho.\n8:20 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Lev\u00e1ntate de ma\u00f1ana y ponte delante de Fara\u00f3n, he aqu\u00ed \u00e9l sale \u00e1 las aguas; y dile: Jehov\u00e1 ha dicho as\u00ed: Deja ir \u00e1 mi pueblo, para que me sirva.\n8:21 Porque si no dejares ir \u00e1 mi pueblo, he aqu\u00ed yo enviar\u00e9 sobre ti, y sobre tus siervos, y sobre tu pueblo, y sobre tus casas toda suerte de moscas; y las casas de los Egipcios se henchir\u00e1n de toda suerte de moscas, y asimismo la tierra donde ellos estuvier\n8:22 Y aquel d\u00eda yo apartar\u00e9 la tierra de Gos\u00e9n, en la cual mi pueblo habita, para que ninguna suerte de moscas haya en ella; \u00e1 fin de que sepas que yo soy Jehov\u00e1 en medio de la tierra.\n8:23 Y yo pondr\u00e9 redenci\u00f3n entre mi pueblo y el tuyo. Ma\u00f1ana ser\u00e1 esta se\u00f1al.\n8:24 Y Jehov\u00e1 lo hizo as\u00ed: que vino toda suerte de moscas molest\u00edsimas sobre la casa de Fara\u00f3n, y sobre las casas de sus siervos, y sobre todo el pa\u00eds de Egipto; y la tierra fu\u00e9 corrompida \u00e1 causa de ellas.\n8:25 Entonces Fara\u00f3n llam\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n, y d\u00edjoles: Andad, sacrificad \u00e1 vuestro Dios en la tierra.\n8:26 Y Mois\u00e9s respondi\u00f3: No conviene que hagamos as\u00ed, porque sacrificar\u00edamos \u00e1 Jehov\u00e1 nuestro Dios la abominaci\u00f3n de los Egipcios. He aqu\u00ed, si sacrific\u00e1ramos la abominaci\u00f3n de los Egipcios delante de ellos, \u00bfno nos apedrear\u00edan?\n8:27 Camino de tres d\u00edas iremos por el desierto, y sacrificaremos \u00e1 Jehov\u00e1 nuestro Dios, como \u00e9l nos dir\u00e1.\n8:28 Y dijo Fara\u00f3n: Yo os dejar\u00e9 ir para que sacrifiqu\u00e9is \u00e1 Jehov\u00e1 vuestro Dios en el desierto, con tal que no vay\u00e1is m\u00e1s lejos: orad por m\u00ed.\n8:29 Y respondi\u00f3 Mois\u00e9s: He aqu\u00ed, en saliendo yo de contigo, rogar\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1 que las diversas suertes de moscas se vayan de Fara\u00f3n, y de sus siervos, y de su pueblo ma\u00f1ana; con tal que Fara\u00f3n no falte m\u00e1s, no dejando ir al pueblo \u00e1 sacrificar \u00e1 Jehov\u00e1.\n8:30 Entonces Mois\u00e9s sali\u00f3 de con Fara\u00f3n, y or\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1.\n8:31 Y Jehov\u00e1 hizo conforme \u00e1 la palabra de Mois\u00e9s; y quit\u00f3 todas aquellas moscas de Fara\u00f3n, y de sus siervos, y de su pueblo, sin que quedara una.\n8:32 Mas Fara\u00f3n agrav\u00f3 a\u00fan esta vez su coraz\u00f3n, y no dej\u00f3 ir al pueblo.\n9:1 ENTONCES Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Entra \u00e1 Fara\u00f3n, y dile: Jehov\u00e1, el Dios de los Hebreos, dice as\u00ed: Deja ir \u00e1 mi pueblo, para que me sirvan;\n9:2 Porque si no lo quieres dejar ir, y los detuvieres a\u00fan,\n9:3 He aqu\u00ed la mano de Jehov\u00e1 ser\u00e1 sobre tus ganados que est\u00e1n en el campo, caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas, con pestilencia grav\u00edsima:\n9:4 Y Jehov\u00e1 har\u00e1 separaci\u00f3n entre los ganados de Israel y los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo de los hijos de Israel.\n9:5 Y Jehov\u00e1 se\u00f1al\u00f3 tiempo, diciendo: Ma\u00f1ana har\u00e1 Jehov\u00e1 esta cosa en la tierra.\n9:6 Y el d\u00eda siguiente Jehov\u00e1 hizo aquello, y muri\u00f3 todo el ganado de Egipto; mas del ganado de los hijos de Israel no muri\u00f3 uno.\n9:7 Entonces Fara\u00f3n envi\u00f3, y he aqu\u00ed que del ganado de los hijos de Israel no hab\u00eda muerto uno. Mas el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n se agrav\u00f3, y no dej\u00f3 ir al pueblo.\n9:8 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n: Tomad pu\u00f1ados de ceniza de un horno, y esp\u00e1rzala Mois\u00e9s hacia el cielo delante de Fara\u00f3n:\n9:9 Y vendr\u00e1 \u00e1 ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, el cual originar\u00e1 sarpullido que cause tumores apostemados en los hombres y en las bestias, por todo el pa\u00eds de Egipto.\n9:10 Y tomaron la ceniza del horno, y pusi\u00e9ronse delante de Fara\u00f3n, y esparci\u00f3la Mois\u00e9s hacia el cielo; y vino un sarpullido que causaba tumores apostemados as\u00ed en los hombres como en las bestias.\n9:11 Y los magos no pod\u00edan estar delante de Mois\u00e9s \u00e1 causa de los tumores, porque hubo sarpullido en los magos y en todos los Egipcios.\n9:12 Y Jehov\u00e1 endureci\u00f3 el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n, y no los oy\u00f3; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda dicho \u00e1 Mois\u00e9s.\n9:13 Entonces Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Lev\u00e1ntate de ma\u00f1ana, y ponte delante de Fara\u00f3n, y dile: Jehov\u00e1, el Dios de los Hebreos, dice as\u00ed: Deja ir \u00e1 mi pueblo, para que me sirva.\n9:14 Porque yo enviar\u00e9 esta vez todas mis plagas \u00e1 tu coraz\u00f3n, sobre tus siervos, y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra.\n9:15 Porque ahora yo extender\u00e9 mi mano para herirte \u00e1 ti y \u00e1 tu pueblo de pestilencia, y ser\u00e1s quitado de la tierra.\n9:16 Y \u00e1 la verdad yo te he puesto para declarar en ti mi potencia, y que mi Nombre sea contado en toda la tierra.\n9:17 \u00bfTodav\u00eda te ensalzas t\u00fa contra mi pueblo, para no dejarlos ir?\n9:18 He aqu\u00ed que ma\u00f1ana \u00e1 estas horas yo har\u00e9 llover granizo muy grave, cual nunca fu\u00e9 en Egipto, desde el d\u00eda que se fund\u00f3 hasta ahora.\n9:19 Env\u00eda, pues, \u00e1 recoger tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre \u00f3 animal que se hallare en el campo, y no fuere recogido \u00e1 casa, el granizo descender\u00e1 sobre \u00e9l, y morir\u00e1.\n9:20 De los siervos de Fara\u00f3n el que temi\u00f3 la palabra de Jehov\u00e1, hizo huir sus criados y su ganado \u00e1 casa:\n9:21 Mas el que no puso en su coraz\u00f3n la palabra de Jehov\u00e1, dej\u00f3 sus criados y sus ganados en el campo.\n9:22 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Extiende tu mano hacia el cielo, para que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre toda la hierba del campo en el pa\u00eds de Egipto.\n9:23 Y Mois\u00e9s extendi\u00f3 su vara hacia el cielo, y Jehov\u00e1 hizo tronar y granizar, y el fuego discurr\u00eda por la tierra; y llovi\u00f3 Jehov\u00e1 granizo sobre la tierra de Egipto.\n9:24 Hubo pues granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan grande, cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fu\u00e9 habitada.\n9:25 Y aquel granizo hiri\u00f3 en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, as\u00ed hombres como bestias; asimismo hiri\u00f3 el granizo toda la hierba del campo, y desgaj\u00f3 todos los \u00e1rboles del pa\u00eds.\n9:26 Solamente en la tierra de Gos\u00e9n, donde los hijos de Israel estaban, no hubo granizo.\n9:27 Entonces Fara\u00f3n envi\u00f3 \u00e1 llamar \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n, y les dijo: He pecado esta vez: Jehov\u00e1 es justo, y yo y mi pueblo imp\u00edos.\n9:28 Orad \u00e1 Jehov\u00e1: y cesen los truenos de Dios y el granizo; y yo os dejar\u00e9 ir, y no os detendr\u00e9is m\u00e1s.\n9:29 Y respondi\u00f3le Mois\u00e9s: En saliendo yo de la ciudad extender\u00e9 mis manos \u00e1 Jehov\u00e1, y los truenos cesar\u00e1n, y no habr\u00e1 m\u00e1s granizo; para que sepas que de Jehov\u00e1 es la tierra.\n9:30 Mas yo s\u00e9 que ni t\u00fa ni tus siervos temer\u00e9is todav\u00eda la presencia del Dios Jehov\u00e1.\n9:31 El lino, pues, y la cebada fueron heridos; porque la cebada estaba ya espigada, y el lino en ca\u00f1a.\n9:32 Mas el trigo y el centeno no fueron heridos; porque eran tard\u00edos.\n9:33 Y salido Mois\u00e9s de con Fara\u00f3n de la ciudad, extendi\u00f3 sus manos \u00e1 Jehov\u00e1, y cesaron los truenos y el granizo; y la lluvia no cay\u00f3 m\u00e1s sobre la tierra.\n9:34 Y viendo Fara\u00f3n que la lluvia hab\u00eda cesado y el granizo y los truenos, persever\u00f3 en pecar, y agrav\u00f3 su coraz\u00f3n, \u00e9l y sus siervos.\n9:35 Y el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n se endureci\u00f3, y no dej\u00f3 ir \u00e1 los hijos de Israel; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda dicho por medio de Mois\u00e9s.\n10:1 Y JEHOVA dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Entra \u00e1 Fara\u00f3n; porque yo he agravado su coraz\u00f3n, y el coraz\u00f3n de sus siervos, para dar entre ellos estas mis se\u00f1ales;\n10:2 Y para que cuentes \u00e1 tus hijos y \u00e1 tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, y mis se\u00f1ales que d\u00ed entre ellos; y para que sep\u00e1is que yo soy Jehov\u00e1.\n10:3 Entonces vinieron Mois\u00e9s y Aar\u00f3n \u00e1 Fara\u00f3n, y le dijeron: Jehov\u00e1, el Dios de los Hebreos ha dicho as\u00ed: \u00bfHasta cu\u00e1ndo no querr\u00e1s humillarte delante de m\u00ed? Deja ir \u00e1 mi pueblo para que me sirvan.\n10:4 Y si a\u00fan rehusas dejarlo ir, he aqu\u00ed que yo traer\u00e9 ma\u00f1ana langosta en tus t\u00e9rminos,\n10:5 La cual cubrir\u00e1 la faz de la tierra, de modo que no pueda verse la tierra; y ella comer\u00e1 lo que qued\u00f3 salvo, lo que os ha quedado del granizo; comer\u00e1 asimismo todo \u00e1rbol que os produce fruto en el campo:\n10:6 Y llenarse han tus casas, y las casas de todos tus siervos, y las casas de todos los Egipcios, cual nunca vieron tus padres ni tus abuelos, desde que ellos fueron sobre la tierra hasta hoy. Y volvi\u00f3se, y sali\u00f3 de con Fara\u00f3n.\n10:7 Entonces los siervos de Fara\u00f3n le dijeron: \u00bfHasta cu\u00e1ndo nos ha de ser \u00e9ste por lazo? Deja ir \u00e1 estos hombres, para que sirvan \u00e1 Jehov\u00e1 su Dios; \u00bfaun no sabes que Egipto est\u00e1 destruido?\n10:8 Y Mois\u00e9s y Aar\u00f3n volvieron \u00e1 ser llamados \u00e1 Fara\u00f3n, el cual les dijo: Andad, servid \u00e1 Jehov\u00e1 vuestro Dios. \u00bfQui\u00e9n y qui\u00e9n son los que han de ir?\n10:9 Y Mois\u00e9s respondi\u00f3: Hemos de ir con nuestros ni\u00f1os y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas: con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir; porque tenemos solemnidad de Jehov\u00e1.\n10:10 Y \u00e9l les dijo: As\u00ed sea Jehov\u00e1 con vosotros como yo os dejar\u00e9 ir \u00e1 vosotros y \u00e1 vuestros ni\u00f1os: mirad como el mal est\u00e1 delante de vuestro rostro.\n10:11 No ser\u00e1 as\u00ed: id ahora vosotros los varones, y servid \u00e1 Jehov\u00e1: pues esto es lo que vosotros demandasteis. Y ech\u00e1ronlos de delante de Fara\u00f3n.\n10:12 Entonces Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para langosta, \u00e1 fin de que suba sobre el pa\u00eds de Egipto, y consuma todo lo que el granizo dej\u00f3.\n10:13 Y extendi\u00f3 Mois\u00e9s su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehov\u00e1 trajo un viento oriental sobre el pa\u00eds todo aquel d\u00eda y toda aquella noche; y \u00e1 la ma\u00f1ana el viento oriental trajo la langosta:\n10:14 Y subi\u00f3 la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y asent\u00f3se en todos los t\u00e9rminos de Egipto, en gran manera grave: antes de ella no hubo langosta semejante, ni despu\u00e9s de ella vendr\u00e1 otra tal;\n10:15 Y cubri\u00f3 la faz de todo el pa\u00eds, y oscureci\u00f3se la tierra; y consumi\u00f3 toda la hierba de la tierra, y todo el fruto de los \u00e1rboles que hab\u00eda dejado el granizo; que no qued\u00f3 cosa verde en \u00e1rboles ni en hierba del campo, por toda la tierra de Egipto.\n10:16 Entonces Fara\u00f3n hizo llamar apriesa \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n, y dijo: He pecado contra Jehov\u00e1 vuestro Dios, y contra vosotros.\n10:17 Mas ruego ahora que perdones mi pecado solamente esta vez, y que or\u00e9is \u00e1 Jehov\u00e1 vuestro Dios que quite de m\u00ed solamente esta muerte.\n10:18 Y sali\u00f3 de con Fara\u00f3n, y or\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1.\n10:19 Y Jehov\u00e1 volvi\u00f3 un viento occidental fort\u00edsimo, y quit\u00f3 la langosta, y arroj\u00f3la en el mar Bermejo: ni una langosta qued\u00f3 en todo el t\u00e9rmino de Egipto.\n10:20 Mas Jehov\u00e1 endureci\u00f3 el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n; y no envi\u00f3 los hijos de Israel.\n10:21 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tales que cualquiera las palpe.\n10:22 Y extendi\u00f3 Mois\u00e9s su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas tres d\u00edas por toda la tierra de Egipto.\n10:23 Ninguno vi\u00f3 \u00e1 su pr\u00f3jimo, ni nadie se levant\u00f3 de su lugar en tres d\u00edas; mas todos los hijos de Israel ten\u00edan luz en sus habitaciones.\n10:24 Entonces Fara\u00f3n hizo llamar \u00e1 Mois\u00e9s, y dijo: Id, servid \u00e1 Jehov\u00e1; solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas: vayan tambi\u00e9n vuestros ni\u00f1os con vosotros.\n10:25 Y Mois\u00e9s respondi\u00f3: T\u00fa tambi\u00e9n nos entregar\u00e1s sacrificios y holocaustos que sacrifiquemos \u00e1 Jehov\u00e1 nuestro Dios.\n10:26 Nuestros ganados ir\u00e1n tambi\u00e9n con nosotros; no quedar\u00e1 ni una u\u00f1a; porque de ellos hemos de tomar para servir \u00e1 Jehov\u00e1 nuestro Dios; y no sabemos con qu\u00e9 hemos de servir \u00e1 Jehov\u00e1, hasta que lleguemos all\u00e1.\n10:27 Mas Jehov\u00e1 endureci\u00f3 el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n, y no quiso dejarlos ir.\n10:28 Y d\u00edjole Fara\u00f3n: Ret\u00edrate de m\u00ed: gu\u00e1rdate que no veas m\u00e1s mi rostro, porque en cualquier d\u00eda que vieres mi rostro, morir\u00e1s.\n10:29 Y Mois\u00e9s respondi\u00f3: Bien has dicho; no ver\u00e9 m\u00e1s tu rostro.\n11:1 Y JEHOVA dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Una plaga traer\u00e9 a\u00fan sobre Fara\u00f3n, y sobre Egipto; despu\u00e9s de la cual \u00e9l os dejar\u00e1 ir de aqu\u00ed; y seguramente os echar\u00e1 de aqu\u00ed del todo.\n11:2 Habla ahora al pueblo, y que cada uno demande \u00e1 su vecino, y cada una \u00e1 su vecina, vasos de plata y de oro.\n11:3 Y Jehov\u00e1 di\u00f3 gracia al pueblo en los ojos de los Egipcios. Tambi\u00e9n Mois\u00e9s era muy gran var\u00f3n en la tierra de Egipto, \u00e1 los ojos de los siervos de Fara\u00f3n, y \u00e1 los ojos del pueblo.\n11:4 Y dijo Mois\u00e9s: Jehov\u00e1 ha dicho as\u00ed: A la media noche yo saldr\u00e9 por medio de Egipto,\n11:5 Y morir\u00e1 todo primog\u00e9nito en tierra de Egipto, desde el primog\u00e9nito de Fara\u00f3n que se sienta en su trono, hasta el primog\u00e9nito de la sierva que est\u00e1 tras la muela; y todo primog\u00e9nito de las bestias.\n11:6 Y habr\u00e1 gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca fu\u00e9, ni jam\u00e1s ser\u00e1.\n11:7 Mas entre todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro mover\u00e1 su lengua: para que sep\u00e1is que har\u00e1 diferencia Jehov\u00e1 entre los Egipcios y los Israelitas.\n11:8 Y descender\u00e1n \u00e1 m\u00ed todos estos tus siervos, \u00e9 inclinados delante de m\u00ed dir\u00e1n: Sal t\u00fa, y todo el pueblo que est\u00e1 bajo de ti; y despu\u00e9s de esto yo saldr\u00e9. Y sali\u00f3se muy enojado de con Fara\u00f3n.\n11:9 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Fara\u00f3n no os oir\u00e1, para que mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto.\n11:10 Y Mois\u00e9s y Aar\u00f3n hicieron todos estos prodigios delante de Fara\u00f3n: mas Jehov\u00e1 hab\u00eda endurecido el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n, y no envi\u00f3 \u00e1 los hijos de Israel fuera de su pa\u00eds.\n12:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n en la tierra de Egipto, diciendo:\n12:2 Este mes os ser\u00e1 principio de los meses; ser\u00e1 este para vosotros el primero en los meses del a\u00f1o.\n12:3 Hablad \u00e1 toda la congregaci\u00f3n de Israel, diciendo: En el diez de aqueste mes t\u00f3mese cada uno un cordero por las familias de los padres, un cordero por familia:\n12:4 Mas si la familia fuere peque\u00f1a que no baste \u00e1 comer el cordero, entonces tomar\u00e1 \u00e1 su vecino inmediato \u00e1 su casa, y seg\u00fan el n\u00famero de las personas, cada uno conforme \u00e1 su comer, echar\u00e9is la cuenta sobre el cordero.\n12:5 El cordero ser\u00e1 sin defecto, macho de un a\u00f1o: tomar\u00e9islo de las ovejas \u00f3 de las cabras:\n12:6 Y hab\u00e9is de guardarlo hasta el d\u00eda catorce de este mes; y lo inmolar\u00e1 toda la congregaci\u00f3n del pueblo de Israel entre las dos tardes.\n12:7 Y tomar\u00e1n de la sangre, y pondr\u00e1n en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.\n12:8 Y aquella noche comer\u00e1n la carne asada al fuego, y panes sin levadura: con hierbas amargas lo comer\u00e1n.\n12:9 Ninguna cosa comer\u00e9is de \u00e9l cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus intestinos.\n12:10 Ninguna cosa dejar\u00e9is de \u00e9l hasta la ma\u00f1ana; y lo que habr\u00e1 quedado hasta la ma\u00f1ana, hab\u00e9is de quemarlo en el fuego.\n12:11 Y as\u00ed hab\u00e9is de comerlo: ce\u00f1idos vuestros lomos, vuestros zapatos en vuestros pies, y vuestro bord\u00f3n en vuestra mano; y lo comer\u00e9is apresuradamente: es la Pascua de Jehov\u00e1.\n12:12 Pues yo pasar\u00e9 aquella noche por la tierra de Egipto, y herir\u00e9 \u00e1 todo primog\u00e9nito en la tierra de Egipto, as\u00ed en los hombres como en las bestias: y har\u00e9 juicios en todos los dioses de Egipto. YO JEHOVA.\n12:13 Y la sangre os ser\u00e1 por se\u00f1al en las casas donde vosotros est\u00e9is; y ver\u00e9 la sangre, y pasar\u00e9 de vosotros, y no habr\u00e1 en vosotros plaga de mortandad, cuando herir\u00e9 la tierra de Egipto.\n12:14 Y este d\u00eda os ha de ser en memoria, y hab\u00e9is de celebrarlo como solemne \u00e1 Jehov\u00e1 durante vuestras generaciones: por estatuto perpetuo lo celebrar\u00e9is.\n12:15 Siete d\u00edas comer\u00e9is panes sin levadura; y as\u00ed el primer d\u00eda har\u00e9is que no haya levadura en vuestras casas: porque cualquiera que comiere leudado desde el primer d\u00eda hasta el s\u00e9ptimo, aquella alma ser\u00e1 cortada de Israel.\n12:16 El primer d\u00eda habr\u00e1 santa convocaci\u00f3n, y asimismo en el s\u00e9ptimo d\u00eda tendr\u00e9is una santa convocaci\u00f3n: ninguna obra se har\u00e1 en ellos, excepto solamente que aderec\u00e9is lo que cada cual hubiere de comer.\n12:17 Y guardar\u00e9is la fiesta de los \u00e1zimos, porque en aqueste mismo d\u00eda saqu\u00e9 vuestros ej\u00e9rcitos de la tierra de Egipto: por tanto guardar\u00e9is este d\u00eda en vuestras generaciones por costumbre perpetua.\n12:18 En el mes primero, el d\u00eda catorce del mes por la tarde, comer\u00e9is los panes sin levadura, hasta el veintiuno del mes por la tarde.\n12:19 Por siete d\u00edas no se hallar\u00e1 levadura en vuestras casas, porque cualquiera que comiere leudado, as\u00ed extranjero como natural del pa\u00eds, aquella alma ser\u00e1 cortada de la congregaci\u00f3n de Israel.\n12:20 Ninguna cosa leudada comer\u00e9is; en todas vuestras habitaciones comer\u00e9is panes sin levadura.\n12:21 Y Mois\u00e9s convoc\u00f3 \u00e1 todos los ancianos de Israel, y d\u00edjoles: Sacad, y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua.\n12:22 Y tomad un manojo de hisopo, y mojadle en la sangre que estar\u00e1 en una jofaina, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estar\u00e1 en la jofaina; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la ma\u00f1ana.\n12:23 Porque Jehov\u00e1 pasar\u00e1 hiriendo \u00e1 los Egipcios; y como ver\u00e1 la sangre en el dintel y en los dos postes, pasar\u00e1 Jehov\u00e1 aquella puerta, y no dejar\u00e1 entrar al heridor en vuestras casas para herir.\n12:24 Y guardar\u00e9is esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre.\n12:25 Y ser\u00e1, cuando habr\u00e9is entrado en la tierra que Jehov\u00e1 os dar\u00e1, como tiene hablado, que guardar\u00e9is este rito.\n12:26 Y cuando os dijeren vuestros hijos: \u00bfQu\u00e9 rito es este vuestro?\n12:27 Vosotros responder\u00e9is: Es la v\u00edctima de la Pascua de Jehov\u00e1, el cual pas\u00f3 las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hiri\u00f3 \u00e1 los Egipcios, y libr\u00f3 nuestras casas. Entonces el pueblo se inclin\u00f3 y ador\u00f3.\n12:28 Y los hijos de Israel se fueron, \u00e9 hicieron puntualmente as\u00ed; como Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n.\n12:29 Y aconteci\u00f3 que \u00e1 la medianoche Jehov\u00e1 hiri\u00f3 \u00e1 todo primog\u00e9nito en la tierra de Egipto, desde el primog\u00e9nito de Fara\u00f3n que se sentaba sobre su trono, hasta el primog\u00e9nito del cautivo que estaba en la c\u00e1rcel, y todo primog\u00e9nito de los animales.\n12:30 Y levant\u00f3se aquella noche Fara\u00f3n, \u00e9l y todos sus siervos, y todos los Egipcios; y hab\u00eda un gran clamor en Egipto, porque no hab\u00eda casa donde no hubiese muerto.\n12:31 E hizo llamar \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n de noche, y d\u00edjoles: Salid de en medio de mi pueblo vosotros, y los hijos de Israel; \u00e9 id, servid \u00e1 Jehov\u00e1, como hab\u00e9is dicho.\n12:32 Tomad tambi\u00e9n vuestras ovejas y vuestras vacas, como hab\u00e9is dicho, \u00e9 idos; y bendecidme tambi\u00e9n \u00e1 m\u00ed.\n12:33 Y los Egipcios apremiaban al pueblo, d\u00e1ndose priesa \u00e1 echarlos de la tierra; porque dec\u00edan: Todos somos muertos.\n12:34 Y llev\u00f3 el pueblo su masa antes que se leudase, sus masas envueltas en sus s\u00e1banas sobre sus hombros.\n12:35 E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Mois\u00e9s, demandando \u00e1 los Egipcios vasos de plata, y vasos de oro, y vestidos.\n12:36 Y Jehov\u00e1 di\u00f3 gracia al pueblo delante de los Egipcios, y prest\u00e1ronles; y ellos despojaron \u00e1 los Egipcios.\n12:37 Y partieron los hijos de Israel de Rameses \u00e1 Succoth, como seiscientos mil hombres de \u00e1 pie, sin contar los ni\u00f1os.\n12:38 Y tambi\u00e9n subi\u00f3 con ellos grande multitud de diversa suerte de gentes; y ovejas, y ganados muy muchos.\n12:39 Y cocieron tortas sin levadura de la masa que hab\u00edan sacado de Egipto; porque no hab\u00eda leudado, por cuanto ech\u00e1ndolos los Egipcios, no hab\u00edan podido detenerse, ni aun prepararse comida.\n12:40 El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto, fu\u00e9 cuatrocientos treinta a\u00f1os.\n12:41 Y pasados cuatrocientos treinta a\u00f1os, en el mismo d\u00eda salieron todos los ej\u00e9rcitos de Jehov\u00e1 de la tierra de Egipto.\n12:42 Es noche de guardar \u00e1 Jehov\u00e1, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardar \u00e1 Jehov\u00e1 todos los hijos de Israel en sus generaciones.\n12:43 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n: Esta es la ordenanza de la Pascua: Ning\u00fan extra\u00f1o comer\u00e1 de ella:\n12:44 Mas todo siervo humano comprado por dinero, comer\u00e1 de ella despu\u00e9s que lo hubieres circuncidado.\n12:45 El extranjero y el asalariado no comer\u00e1n de ella.\n12:46 En una casa se comer\u00e1, y no llevar\u00e1s de aquella carne fuera de casa, ni quebrar\u00e9is hueso suyo.\n12:47 Toda la congregaci\u00f3n de Israel le sacrificar\u00e1.\n12:48 Mas si alg\u00fan extranjero peregrinare contigo, y quisiere hacer la pascua \u00e1 Jehov\u00e1, s\u00e9ale circuncidado todo var\u00f3n, y entonces se llegar\u00e1 \u00e1 hacerla, y ser\u00e1 como el natural de la tierra; pero ning\u00fan incircunciso comer\u00e1 de ella.\n12:49 La misma ley ser\u00e1 para el natural y para el extranjero que peregrinare entre vosotros.\n12:50 As\u00ed lo hicieron todos los hijos de Israel; como mand\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n, as\u00ed lo hicieron.\n12:51 Y en aquel mismo d\u00eda sac\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus escuadrones.\n13:1 Y JEHOVA habl\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n13:2 Santif\u00edcame todo primog\u00e9nito, cualquiera que abre matriz entre los hijos de Israel, as\u00ed de los hombres como de los animales: m\u00edo es.\n13:3 Y Mois\u00e9s dijo al pueblo: Tened memoria de aqueste d\u00eda, en el cual hab\u00e9is salido de Egipto, de la casa de servidumbre; pues Jehov\u00e1 os ha sacado de aqu\u00ed con mano fuerte; por tanto, no comer\u00e9is leudado.\n13:4 Vosotros sal\u00eds hoy en el mes de Abib.\n13:5 Y cuando Jehov\u00e1 te hubiere metido en la tierra del Cananeo, y del Hetheo, y del Amorrheo, y del Hebeo, y del Jebuseo, la cual jur\u00f3 \u00e1 tus padres que te dar\u00eda, tierra que destila leche y miel, har\u00e1s esta servicio en aqueste mes.\n13:6 Siete d\u00edas comer\u00e1s por leudar, y el s\u00e9ptimo d\u00eda ser\u00e1 fiesta \u00e1 Jehov\u00e1.\n13:7 Por los siete d\u00edas se comer\u00e1n los panes sin levadura; y no se ver\u00e1 contigo leudado, ni levadura en todo tu t\u00e9rmino.\n13:8 Y contar\u00e1s en aquel d\u00eda \u00e1 tu hijo, diciendo: H\u00e1cese esto con motivo de lo que Jehov\u00e1 hizo conmigo cuando me sac\u00f3 de Egipto.\n13:9 Y serte ha como una se\u00f1al sobre tu mano, y como una memoria delante de tus ojos, para que la ley de Jehov\u00e1 est\u00e9 en tu boca; por cuanto con mano fuerte te sac\u00f3 Jehov\u00e1 de Egipto.\n13:10 Por tanto, t\u00fa guardar\u00e1s este rito en su tiempo de a\u00f1o en a\u00f1o.\n13:11 Y cuando Jehov\u00e1 te hubiere metido en la tierra del Cananeo, como te ha jurado \u00e1 ti y \u00e1 tus padres, y cuando te la hubiere dado,\n13:12 Har\u00e1s pasar \u00e1 Jehov\u00e1 todo lo que abriere la matriz, asimismo todo primerizo que abriere la matriz de tus animales: los machos ser\u00e1n de Jehov\u00e1.\n13:13 Mas todo primog\u00e9nito de asno redimir\u00e1s con un cordero; y si no lo redimieres, le degollar\u00e1s: asimismo redimir\u00e1s todo humano primog\u00e9nito de tus hijos.\n13:14 Y cuando ma\u00f1ana te preguntare tu hijo, diciendo: \u00bfQu\u00e9 es esto? decirle has: Jehov\u00e1 nos sac\u00f3 con mano fuerte de Egipto, de casa de servidumbre;\n13:15 Y endureci\u00e9ndose Fara\u00f3n en no dejarnos ir, Jehov\u00e1 mat\u00f3 en la tierra de Egipto \u00e1 todo primog\u00e9nito, desde el primog\u00e9nito humano hasta el primog\u00e9nito de la bestia: y por esta causa yo sacrifico \u00e1 Jehov\u00e1 todo primog\u00e9nito macho, y redimo todo primog\u00e9nito de mi\n13:16 Serte ha, pues, como una se\u00f1al sobre tu mano, y por una memoria delante de tus ojos; ya que Jehov\u00e1 nos sac\u00f3 de Egipto con mano fuerte.\n13:17 Y luego que Fara\u00f3n dej\u00f3 ir al pueblo, Dios no los llev\u00f3 por el camino de la tierra de los Filisteos, que estaba cerca; porque dijo Dios: Que quiz\u00e1 no se arrepienta el pueblo cuando vieren la guerra, y se vuelvan \u00e1 Egipto:\n13:18 Mas hizo Dios al pueblo que rodease por el camino del desierto del mar Bermejo. Y subieron los hijos de Israel de Egipto armados.\n13:19 Tom\u00f3 tambi\u00e9n consigo Mois\u00e9s los huesos de Jos\u00e9, el cual hab\u00eda juramentado \u00e1 los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitar\u00e1, y har\u00e9is subir mis huesos de aqu\u00ed con vosotros.\n13:20 Y partidos de Succoth, asentaron campo en Etham, \u00e1 la entrada del desierto.\n13:21 Y Jehov\u00e1 iba delante de ellos de d\u00eda en una columna de nube, para guiarlos por el camino; y de noche en una columna de fuego para alumbrarles; \u00e1 fin de que anduviesen de d\u00eda y de noche.\n13:22 Nunca se parti\u00f3 de delante del pueblo la columna de nube de d\u00eda, ni de noche la columna de fuego.\n14:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n14:2 Habla \u00e1 los hijos de Israel que den la vuelta, y asienten su campo delante de Pihahiroth, entre Migdol y la mar hacia Baalzeph\u00f3n: delante de \u00e9l asentar\u00e9is el campo, junto \u00e1 la mar.\n14:3 Porque Fara\u00f3n dir\u00e1 de los hijos de Israel: Encerrados est\u00e1n en la tierra, el desierto los ha encerrado.\n14:4 Y yo endurecer\u00e9 el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n para que los siga; y ser\u00e9 glorificado en Fara\u00f3n y en todo su ej\u00e9rcito; y sabr\u00e1n los Egipcios que yo soy Jehov\u00e1. Y ellos lo hicieron as\u00ed.\n14:5 Y fu\u00e9 dado aviso al rey de Egipto c\u00f3mo el pueblo se hu\u00eda: y el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n y de sus siervos se volvi\u00f3 contra el pueblo, y dijeron: \u00bfC\u00f3mo hemos hecho esto de haber dejado ir \u00e1 Israel, para que no nos sirva?\n14:6 Y unci\u00f3 su carro, y tom\u00f3 consigo su pueblo;\n14:7 y tom\u00f3 seiscientos carros escogidos, y todos los carros de Egipto, y los capitanes sobre ellos.\n14:8 Y endureci\u00f3 Jehov\u00e1 el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n rey de Egipto, y sigui\u00f3 \u00e1 los hijos de Israel; pero los hijos de Israel hab\u00edan salido con mano poderosa.\n14:9 Sigui\u00e9ndolos, pues, los Egipcios, con toda la caballer\u00eda y carros de Fara\u00f3n, su gente de \u00e1 caballo, y todo su ej\u00e9rcito, alcanz\u00e1ronlos asentando el campo junto \u00e1 la mar, al lado de Pihahiroth, delante de Baalzeph\u00f3n.\n14:10 Y cuando Fara\u00f3n se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aqu\u00ed los Egipcios que ven\u00edan tras ellos; por lo que temieron en gran manera, y clamaron los hijos de Israel \u00e1 Jehov\u00e1.\n14:11 Y dijeron \u00e1 Mois\u00e9s: \u00bfNo hab\u00eda sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? \u00bfPor qu\u00e9 lo has hecho as\u00ed con nosotros, que nos has sacado de Egipto?\n14:12 \u00bfNo es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: D\u00e9janos servir \u00e1 los Egipcios? Que mejor nos fuera servir \u00e1 los Egipcios, que morir nosotros en el desierto.\n14:13 Y Mois\u00e9s dijo al pueblo: No tem\u00e1is; estaos quedos, y ved la salud de Jehov\u00e1, que \u00e9l har\u00e1 hoy con vosotros; porque los Egipcios que hoy hab\u00e9is visto, nunca m\u00e1s para siempre los ver\u00e9is.\n14:14 Jehov\u00e1 pelear\u00e1 por vosotros, y vosotros estar\u00e9is quedos.\n14:15 Entonces Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: \u00bfPor qu\u00e9 clamas \u00e1 m\u00ed? Di \u00e1 los hijos de Israel que marchen.\n14:16 Y t\u00fa alza tu vara, y extiende tu mano sobre la mar, y div\u00eddela; y entren los hijos de Israel por medio de la mar en seco.\n14:17 Y yo, he aqu\u00ed yo endurecer\u00e9 el coraz\u00f3n de los Egipcios, para que los sigan: y yo me glorificar\u00e9 en Fara\u00f3n, y en todo su ej\u00e9rcito, y en sus carros, y en su caballer\u00eda;\n14:18 Y sabr\u00e1n los Egipcios que yo soy Jehov\u00e1, cuando me glorificar\u00e9 en Fara\u00f3n, en sus carros, y en su gente de \u00e1 caballo.\n14:19 Y el \u00e1ngel de Dios que iba delante del campo de Israel, se apart\u00f3, \u00e9 iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos, se apart\u00f3, y p\u00fasose \u00e1 sus espaldas:\n14:20 E iba entre el campo de los Egipcios y el campo de Israel; y era nube y tinieblas para aqu\u00e9llos, y alumbraba \u00e1 Israel de noche: y en toda aquella noche nunca llegaron los unos \u00e1 los otros.\n14:21 Y extendi\u00f3 Mois\u00e9s su mano sobre la mar, \u00e9 hizo Jehov\u00e1 que la mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y torn\u00f3 la mar en seco, y las aguas quedaron divididas.\n14:22 Entonces los hijos de Israel entraron por medio de la mar en seco, teniendo las aguas como muro \u00e1 su diestra y \u00e1 su siniestra:\n14:23 Y sigui\u00e9ndolos los Egipcios, entraron tras ellos hasta el medio de la mar, toda la caballer\u00eda de Fara\u00f3n, sus carros, y su gente de \u00e1 caballo.\n14:24 Y aconteci\u00f3 \u00e1 la vela de la ma\u00f1ana, que Jehov\u00e1 mir\u00f3 al campo de los Egipcios desde la columna de fuego y nube, y perturb\u00f3 el campo de los Egipcios.\n14:25 Y quit\u00f3les las ruedas de sus carros, y trastorn\u00f3los gravemente. Entonces los Egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel, porque Jehov\u00e1 pelea por ellos contra los Egipcios.\n14:26 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Extiende tu mano sobre la mar, para que las aguas vuelvan sobre los Egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballer\u00eda.\n14:27 Y Mois\u00e9s extendi\u00f3 su mano sobre la mar, y la mar se volvi\u00f3 en su fuerza cuando amanec\u00eda; y los Egipcios iban hacia ella: y Jehov\u00e1 derrib\u00f3 \u00e1 los Egipcios en medio de la mar.\n14:28 Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballer\u00eda, y todo el ej\u00e9rcito de Fara\u00f3n que hab\u00eda entrado tras ellos en la mar; no qued\u00f3 de ellos ni uno.\n14:29 Y los hijos de Israel fueron por medio de la mar en seco, teniendo las aguas por muro \u00e1 su diestra y \u00e1 su siniestra.\n14:30 As\u00ed salv\u00f3 Jehov\u00e1 aquel d\u00eda \u00e1 Israel de mano de los Egipcios; \u00e9 Israel vi\u00f3 \u00e1 los Egipcios muertos \u00e1 la orilla de la mar.\n14:31 Y vi\u00f3 Israel aquel grande hecho que Jehov\u00e1 ejecut\u00f3 contra los Egipcios: y el pueblo temi\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1, y creyeron \u00e1 Jehov\u00e1 y \u00e1 Mois\u00e9s su siervo.\n15:1 ENTONCES cant\u00f3 Mois\u00e9s y los hijos de Israel este c\u00e1ntico \u00e1 Jehov\u00e1, y dijeron: Cantar\u00e9 yo \u00e1 Jehov\u00e1, porque se ha magnificado grandemente, Echando en la mar al caballo y al que en \u00e9l sub\u00eda.\n15:2 Jehov\u00e1 es mi fortaleza, y mi canci\u00f3n, Y hame sido por salud: Este es mi Dios, y \u00e1 \u00e9ste engrandecer\u00e9; Dios de mi padre, y \u00e1 \u00e9ste ensalzar\u00e9.\n15:3 Jehov\u00e1, var\u00f3n de guerra; Jehov\u00e1 es su nombre.\n15:4 Los carros de Fara\u00f3n y \u00e1 su ej\u00e9rcito ech\u00f3 en la mar; Y sus escogidos pr\u00edncipes fueron hundidos en el mar Bermejo.\n15:5 Los abismos los cubrieron; Como piedra descendieron \u00e1 los profundos.\n15:6 Tu diestra, oh Jehov\u00e1, ha sido magnificada en fortaleza; Tu diestra, oh Jehov\u00e1, ha quebrantado al enemigo.\n15:7 Y con la grandeza de tu poder has trastornado \u00e1 los que se levantaron contra ti: Enviaste tu furor; los trag\u00f3 como \u00e1 hojarasca.\n15:8 Con el soplo de tus narices se amontonaron las aguas; Par\u00e1ronse las corrientes como en un mont\u00f3n; Los abismos se cuajaron en medio de la mar.\n15:9 El enemigo dijo: Perseguir\u00e9, prender\u00e9, repartir\u00e9 despojos; Mi alma se henchir\u00e1 de ellos; Sacar\u00e9 mi espada, destruirlos ha mi mano.\n15:10 Soplaste con tu viento, cubri\u00f3los la mar: Hundi\u00e9ronse como plomo en las impetuosas aguas.\n15:11 \u00bfQui\u00e9n como t\u00fa, Jehov\u00e1, entre los dioses? \u00bfQui\u00e9n como t\u00fa, magn\u00edfico en santidad, Terrible en loores, hacedor de maravillas?\n15:12 Extendiste tu diestra; La tierra los trag\u00f3.\n15:13 Condujiste en tu misericordia \u00e1 este pueblo, al cual salvaste; Llev\u00e1stelo con tu fortaleza \u00e1 la habitaci\u00f3n de tu santuario.\n15:14 Oir\u00e1nlo los pueblos, y temblar\u00e1n; Apoderarse ha dolor de los moradores de Palestina.\n15:15 Entonces los pr\u00edncipes de Edom se turbar\u00e1n; A los robustos de Moab los ocupar\u00e1 temblor; Abatirse han todos los moradores de Cana\u00e1n.\n15:16 Caiga sobre ellos temblor y espanto; A la grandeza de tu brazo enmudezcan como una piedra; Hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehov\u00e1, Hasta que haya pasado este pueblo que t\u00fa rescataste.\n15:17 T\u00fa los introducir\u00e1s y los plantar\u00e1s en el monte de tu heredad, En el lugar de tu morada, que t\u00fa has aparejado, oh Jehov\u00e1; En el santuario del Se\u00f1or, que han afirmado tus manos.\n15:18 Jehov\u00e1 reinar\u00e1 por los siglos de los siglos.\n15:19 Porque Fara\u00f3n entr\u00f3 cabalgando con sus carros y su gente de \u00e1 caballo en la mar, y Jehov\u00e1 volvi\u00f3 \u00e1 traer las aguas de la mar sobre ellos; mas los hijos de Israel fueron en seco por medio de la mar.\n15:20 Y Mar\u00eda la profetisa, hermana de Aar\u00f3n, tom\u00f3 un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas.\n15:21 Y Mar\u00eda les respond\u00eda: Cantad \u00e1 Jehov\u00e1; porque en extremo se ha engrandecido, Echando en la mar al caballo, y al que en \u00e9l sub\u00eda.\n15:22 E hizo Mois\u00e9s que partiese Israel del mar Bermejo, y salieron al desierto de Shur; y anduvieron tres d\u00edas por el desierto sin hallar agua.\n15:23 Y llegaron \u00e1 Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara.\n15:24 Entonces el pueblo murmur\u00f3 contra Mois\u00e9s, y dijo: \u00bfQu\u00e9 hemos de beber?\n15:25 Y Mois\u00e9s clam\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1; y Jehov\u00e1 le mostr\u00f3 un \u00e1rbol, el cual met\u00eddolo que hubo dentro de las aguas, las aguas se endulzaron. All\u00ed les di\u00f3 estatutos y ordenanzas, y all\u00ed los prob\u00f3;\n15:26 Y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehov\u00e1 tu Dios, \u00e9 hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres o\u00eddo \u00e1 sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envi\u00e9 \u00e1 los Egipcios te enviar\u00e9 \u00e1 ti; porque yo soy Jehov\u00e1 tu\n15:27 Y llegaron \u00e1 Elim, donde hab\u00eda doce fuentes de aguas, y setenta palmas; y asentaron all\u00ed junto \u00e1 las aguas.\n16:1 Y PARTIENDO de Elim toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel, vino al desierto de Sin, que est\u00e1 entre Elim y Sina\u00ed, \u00e1 los quince d\u00edas del segundo mes despu\u00e9s que salieron de la tierra de Egipto.\n16:2 Y toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel murmur\u00f3 contra Mois\u00e9s y Aar\u00f3n en el desierto;\n16:3 Y dec\u00edanles los hijos de Israel: Ojal\u00e1 hubi\u00e9ramos muerto por mano de Jehov\u00e1 en la tierra de Egipto, cuando nos sent\u00e1bamos \u00e1 las ollas de las carnes, cuando com\u00edamos pan en hartura; pues nos hab\u00e9is sacado \u00e1 este desierto, para matar de hambre \u00e1 toda esta m\n16:4 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: He aqu\u00ed yo os har\u00e9 llover pan del cielo; y el pueblo saldr\u00e1, y coger\u00e1 para cada un d\u00eda, para que yo le pruebe si anda en mi ley, \u00f3 no.\n16:5 Mas al sexto d\u00eda aparejar\u00e1n lo que han de encerrar, que ser\u00e1 el doble de lo que sol\u00edan coger cada d\u00eda.\n16:6 Entonces dijo Mois\u00e9s y Aar\u00f3n \u00e1 todos los hijos de Israel: A la tarde sabr\u00e9is que Jehov\u00e1 os ha sacado de la tierra de Egipto:\n16:7 Y \u00e1 la ma\u00f1ana ver\u00e9is la gloria de Jehov\u00e1; porque \u00e9l ha o\u00eddo vuestras murmuraciones contra Jehov\u00e1; que nosotros, \u00bfqu\u00e9 somos, para que vosotros murmur\u00e9is contra nosotros?\n16:8 Y dijo Mois\u00e9s: Jehov\u00e1 os dar\u00e1 \u00e1 la tarde carne para comer, y \u00e1 la ma\u00f1ana pan en hartura; por cuanto Jehov\u00e1 ha o\u00eddo vuestras murmuraciones con que hab\u00e9is murmurado contra \u00e9l: que nosotros, \u00bfqu\u00e9 somos? vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino con\n16:9 Y dijo Mois\u00e9s \u00e1 Aar\u00f3n: Di \u00e1 toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel: Acercaos \u00e1 la presencia de Jehov\u00e1; que \u00e9l ha o\u00eddo vuestras murmuraciones.\n16:10 Y hablando Aar\u00f3n \u00e1 toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel, miraron hacia el desierto, y he aqu\u00ed la gloria de Jehov\u00e1, que apareci\u00f3 en la nube.\n16:11 Y Jehov\u00e1 habl\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n16:12 Yo he o\u00eddo las murmuraciones de los hijos de Israel; h\u00e1blales, diciendo: Entre las dos tardes comer\u00e9is carne, y por la ma\u00f1ana os hartar\u00e9is de pan, y sabr\u00e9is que yo soy Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n16:13 Y venida la tarde subieron codornices que cubrieron el real; y \u00e1 la ma\u00f1ana descendi\u00f3 roc\u00edo en derredor del real.\n16:14 Y como el roc\u00edo ces\u00f3 de descender, he aqu\u00ed sobre la haz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como una helada sobre la tierra.\n16:15 Y vi\u00e9ndolo los hijos de Israel, se dijeron unos \u00e1 otros: \u00bfQu\u00e9 es esto? porque no sab\u00edan qu\u00e9 era. Entonces Mois\u00e9s les dijo: Es el pan que Jehov\u00e1 os da para comer.\n16:16 Esto es lo que Jehov\u00e1 ha mandado: Cogereis de \u00e9l cada uno seg\u00fan pudiere comer; un gomer por cabeza, conforme al n\u00famero de vuestras personas, tomar\u00e9is cada uno para los que est\u00e1n en su tienda.\n16:17 Y los hijos de Israel lo hicieron as\u00ed: y recogieron unos m\u00e1s, otros menos:\n16:18 Y med\u00edanlo por gomer, y no sobraba al que hab\u00eda recogido mucho, ni faltaba al que hab\u00eda recogido poco: cada uno recogi\u00f3 conforme \u00e1 lo que hab\u00eda de comer.\n16:19 Y d\u00edjoles Mois\u00e9s: Ninguno deje nada de ello para ma\u00f1ana.\n16:20 Mas ellos no obedecieron \u00e1 Mois\u00e9s, sino que algunos dejaron de ello para otro d\u00eda, y cri\u00f3 gusanos, y pudri\u00f3se; y enoj\u00f3se contra ellos Mois\u00e9s.\n16:21 Y recog\u00edanlo cada ma\u00f1ana, cada uno seg\u00fan lo que hab\u00eda de comer: y luego que el sol calentaba, derret\u00edase.\n16:22 En el sexto d\u00eda recogieron doblada comida, dos gomeres para cada uno: y todos los pr\u00edncipes de la congregaci\u00f3n vinieron \u00e1 Mois\u00e9s, y se lo hicieron saber.\n16:23 Y \u00e9l les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehov\u00e1: Ma\u00f1ana es el santo s\u00e1bado, el reposo de Jehov\u00e1: lo que hubiereis de cocer, cocedlo hoy, y lo que hubiereis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para ma\u00f1ana.\n16:24 Y ellos lo guardaron hasta la ma\u00f1ana, seg\u00fan que Mois\u00e9s hab\u00eda mandado, y no se pudri\u00f3, ni hubo en \u00e9l gusano.\n16:25 Y dijo Mois\u00e9s: Comedlo hoy, porque hoy es s\u00e1bado de Jehov\u00e1: hoy no hallar\u00e9is en el campo.\n16:26 En los seis d\u00edas lo recoger\u00e9is; mas el s\u00e9ptimo d\u00eda es s\u00e1bado, en el cual no se hallar\u00e1.\n16:27 Y aconteci\u00f3 que algunos del pueblo salieron en el s\u00e9ptimo d\u00eda \u00e1 recoger, y no hallaron.\n16:28 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: \u00bfHasta cu\u00e1ndo no querr\u00e9is guardar mis mandamientos y mis leyes?\n16:29 Mirad que Jehov\u00e1 os di\u00f3 el s\u00e1bado, y por eso os da en el sexto d\u00eda pan para dos d\u00edas. Est\u00e9se, pues, cada uno en su estancia, y nadie salga de su lugar en el s\u00e9ptimo d\u00eda.\n16:30 As\u00ed el pueblo repos\u00f3 el s\u00e9ptimo d\u00eda.\n16:31 Y la casa de Israel lo llam\u00f3 Man\u00e1; y era como simiente de culantro, blanco, y su sabor como de hojuelas con miel.\n16:32 Y dijo Mois\u00e9s: Esto es lo que Jehov\u00e1 ha mandado: Henchir\u00e1s un gomer de \u00e9l para que se guarde para vuestros descendientes, \u00e1 fin de que vean el pan que yo os d\u00ed \u00e1 comer en el desierto, cuando yo os saqu\u00e9 de la tierra de Egipto.\n16:33 Y dijo Mois\u00e9s \u00e1 Aar\u00f3n: Toma un vaso y pon en \u00e9l un gomer lleno de man\u00e1, y ponlo delante de Jehov\u00e1, para que sea guardado para vuestros descendientes.\n16:34 Y Aar\u00f3n lo puso delante del Testimonio para guardarlo, como Jehov\u00e1 lo mand\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s.\n16:35 As\u00ed comieron los hijos de Israel man\u00e1 cuarenta a\u00f1os, hasta que entraron en la tierra habitada: man\u00e1 comieron hasta que llegaron al t\u00e9rmino de la tierra de Cana\u00e1n.\n16:36 Y un gomer es la d\u00e9cima parte del epha.\n17:1 Y TODA la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel parti\u00f3 del desierto de Sin, por sus jornadas, al mandamiento de Jehov\u00e1, y asentaron el campo en Rephidim: y no hab\u00eda agua para que el pueblo bebiese.\n17:2 Y alterc\u00f3 el pueblo con Mois\u00e9s, y dijeron: Danos agua que bebamos. Y Mois\u00e9s les dijo: \u00bfPor qu\u00e9 alterc\u00e1is conmigo? \u00bfpor qu\u00e9 tent\u00e1is \u00e1 Jehov\u00e1?\n17:3 As\u00ed que el pueblo tuvo all\u00ed sed de agua, y murmur\u00f3 contra Mois\u00e9s, y dijo: \u00bfPor qu\u00e9 nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed \u00e1 nosotros, y \u00e1 nuestros hijos y \u00e1 nuestros ganados?\n17:4 Entonces clam\u00f3 Mois\u00e9s \u00e1 Jehov\u00e1, diciendo: \u00bfQu\u00e9 har\u00e9 con este pueblo? de aqu\u00ed \u00e1 un poco me apedrear\u00e1n.\n17:5 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Pasa delante del pueblo, y toma contigo de los ancianos de Israel; y toma tambi\u00e9n en tu mano tu vara, con que heriste el r\u00edo, y ve:\n17:6 He aqu\u00ed que yo estoy delante de ti all\u00ed sobre la pe\u00f1a en Horeb; y herir\u00e1s la pe\u00f1a, y saldr\u00e1n de ella aguas, y beber\u00e1 el pueblo. Y Mois\u00e9s lo hizo as\u00ed en presencia de los ancianos de Israel.\n17:7 Y llam\u00f3 el nombre de aquel lugar Massah y Meribah, por la rencilla de los hijos de Israel, y porque tentaron \u00e1 Jehov\u00e1, diciendo: \u00bfEst\u00e1, pues, Jehov\u00e1 entre nosotros, \u00f3 no?\n17:8 Y vino Amalec y pele\u00f3 con Israel en Rephidim.\n17:9 Y dijo Mois\u00e9s \u00e1 Josu\u00e9: Esc\u00f3genos varones, y sal, pelea con Amalec: ma\u00f1ana yo estar\u00e9 sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano.\n17:10 E hizo Josu\u00e9 como le dijo Mois\u00e9s, peleando con Amalec; y Mois\u00e9s y Aar\u00f3n y Hur subieron \u00e1 la cumbre del collado.\n17:11 Y suced\u00eda que cuando alzaba Mois\u00e9s su mano, Israel prevalec\u00eda; mas cuando \u00e9l bajaba su mano, prevalec\u00eda Amalec.\n17:12 Y las manos de Mois\u00e9s estaban pesadas; por lo que tomaron una piedra, y pusi\u00e9ronla debajo de \u00e9l, y se sent\u00f3 sobre ella; y Aar\u00f3n y Hur sustentaban sus manos, el uno de una parte y el otro de otra; as\u00ed hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.\n17:13 Y Josu\u00e9 deshizo \u00e1 Amalec y \u00e1 su pueblo \u00e1 filo de espada.\n17:14 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Escribe esto para memoria en un libro, y di \u00e1 Josu\u00e9 que del todo tengo de raer la memoria de Amalec de debajo del cielo.\n17:15 Y Mois\u00e9s edific\u00f3 un altar, y llam\u00f3 su nombre Jehov\u00e1-nissi;\n17:16 Y dijo: Por cuanto la mano sobre el trono de Jehov\u00e1, Jehov\u00e1 tendr\u00e1 guerra con Amalec de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.\n18:1 Y OYO Jethro, sacerdote de Madi\u00e1n, suegro de Mois\u00e9s, todas las cosas que Dios hab\u00eda hecho con Mois\u00e9s, y con Israel su pueblo, y c\u00f3mo Jehov\u00e1 hab\u00eda sacado \u00e1 Israel de Egipto:\n18:2 Y tom\u00f3 Jethro, suegro de Mois\u00e9s \u00e1 S\u00e9phora la mujer de Mois\u00e9s, despu\u00e9s que \u00e9l la envi\u00f3,\n18:3 Y \u00e1 sus dos hijos; el uno se llamaba Gers\u00f3m, porque dijo: Peregrino he sido en tierra ajena;\n18:4 Y el otro se llamaba Eliezer, porque dijo, El Dios de mi padre me ayud\u00f3, y me libr\u00f3 del cuchillo de Fara\u00f3n.\n18:5 Y Jethro el suegro de Mois\u00e9s, con sus hijos y su mujer, lleg\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s en el desierto, donde ten\u00eda el campo junto al monte de Dios;\n18:6 Y dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Yo tu suegro Jethro vengo \u00e1 ti, con tu mujer, y sus dos hijos con ella.\n18:7 Y Mois\u00e9s sali\u00f3 \u00e1 recibir \u00e1 su suegro, \u00e9 inclin\u00f3se, y bes\u00f3lo: y pregunt\u00e1ronse el uno al otro c\u00f3mo estaban, y vinieron \u00e1 la tienda.\n18:8 Y Mois\u00e9s cont\u00f3 \u00e1 su suegro todas las cosas que Jehov\u00e1 hab\u00eda hecho \u00e1 Fara\u00f3n y \u00e1 los Egipcios por amor de Israel, y todo el trabajo que hab\u00edan pasado en el camino, y c\u00f3mo los hab\u00eda librado Jehov\u00e1.\n18:9 Y alegr\u00f3se Jethro de todo el bien que Jehov\u00e1 hab\u00eda hecho \u00e1 Israel, que lo hab\u00eda librado de mano de los Egipcios.\n18:10 Y Jethro dijo: Bendito sea Jehov\u00e1, que os libr\u00f3 de mano de los Egipcios, y de la mano de Fara\u00f3n, y que libr\u00f3 al pueblo de la mano de los Egipcios.\n18:11 Ahora conozco que Jehov\u00e1 es grande m\u00e1s que todos los dioses; hasta en lo que se ensoberbecieron contra ellos.\n18:12 Y tom\u00f3 Jethro, suegro de Mois\u00e9s, holocaustos y sacrificios para Dios: y vino Aar\u00f3n y todos los ancianos de Israel \u00e1 comer pan con el suegro de Mois\u00e9s delante de Dios.\n18:13 Y aconteci\u00f3 que otro d\u00eda se sent\u00f3 Mois\u00e9s \u00e1 juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo delante de Mois\u00e9s desde la ma\u00f1ana hasta la tarde.\n18:14 Y viendo el suegro de Mois\u00e9s todo lo que \u00e9l hac\u00eda con el pueblo, dijo: \u00bfQu\u00e9 es esto que haces t\u00fa con el pueblo? \u00bfpor qu\u00e9 te sientas t\u00fa solo, y todo el pueblo est\u00e1 delante de ti desde la ma\u00f1ana hasta la tarde?\n18:15 Y Mois\u00e9s respondi\u00f3 \u00e1 su suegro: Porque el pueblo viene \u00e1 m\u00ed para consultar \u00e1 Dios:\n18:16 Cuando tienen negocios, vienen \u00e1 m\u00ed; y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro las ordenanzas de Dios y sus leyes.\n18:17 Entonces el suegro de Mois\u00e9s le dijo: No haces bien:\n18:18 Desfallecer\u00e1s del todo, t\u00fa, y tambi\u00e9n este pueblo que est\u00e1 contigo; porque el negocio es demasiado pesado para ti; no podr\u00e1s hacerlo t\u00fa solo.\n18:19 Oye ahora mi voz; yo te aconsejar\u00e9, y Dios ser\u00e1 contigo. Est\u00e1 t\u00fa por el pueblo delante de Dios, y somete t\u00fa los negocios \u00e1 Dios.\n18:20 Y ense\u00f1a \u00e1 ellos las ordenanzas y las leyes, y mu\u00e9strales el camino por donde anden, y lo que han de hacer.\n18:21 Adem\u00e1s inquiere t\u00fa de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y constituir\u00e1s \u00e1 \u00e9stos sobre ellos caporales sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta y sobre diez.\n18:22 Los cuales juzgar\u00e1n al pueblo en todo tiempo; y ser\u00e1 que todo negocio grave lo traer\u00e1n \u00e1 ti, y ellos juzgar\u00e1n todo negocio peque\u00f1o: alivia as\u00ed la carga de sobre ti, y llevarla han ellos contigo.\n18:23 Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, t\u00fa podr\u00e1s persistir, y todo este pueblo se ir\u00e1 tambi\u00e9n en paz \u00e1 su lugar.\n18:24 Y oy\u00f3 Mois\u00e9s la voz de su suegro, \u00e9 hizo todo lo que dijo.\n18:25 Y escogi\u00f3 Mois\u00e9s varones de virtud de todo Israel, y p\u00fasolos por cabezas sobre el pueblo, caporales sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez.\n18:26 Y juzgaban al pueblo en todo tiempo: el negocio \u00e1rduo tra\u00edanlo \u00e1 Mois\u00e9s, y ellos juzgaban todo negocio peque\u00f1o.\n18:27 Y despidi\u00f3 Mois\u00e9s \u00e1 su suegro, y fu\u00e9se \u00e1 su tierra.\n19:1 AL mes tercero de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en aquel d\u00eda vinieron al desierto de Sina\u00ed.\n19:2 Porque partieron de Rephidim, y llegaron al desierto de Sina\u00ed, y asentaron en el desierto; y acamp\u00f3 all\u00ed Israel delante del monte.\n19:3 Y Mois\u00e9s subi\u00f3 \u00e1 Dios; y Jehov\u00e1 lo llam\u00f3 desde el monte, diciendo: As\u00ed dir\u00e1s \u00e1 la casa de Jacob, y denunciar\u00e1s \u00e1 los hijos de Israel:\n19:4 Vosotros visteis lo que hice \u00e1 los Egipcios, y c\u00f3mo os tom\u00e9 sobre alas de \u00e1guilas, y os he tra\u00eddo \u00e1 m\u00ed.\n19:5 Ahora pues, si diereis o\u00eddo \u00e1 mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros ser\u00e9is mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque m\u00eda es toda la tierra.\n19:6 Y vosotros ser\u00e9is mi reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dir\u00e1s \u00e1 los hijos de Israel.\n19:7 Entonces vino Mois\u00e9s, y llam\u00f3 \u00e1 los ancianos del pueblo, y propuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehov\u00e1 le hab\u00eda mandado.\n19:8 Y todo el pueblo respondi\u00f3 \u00e1 una, y dijeron: Todo lo que Jehov\u00e1 ha dicho haremos. Y Mois\u00e9s refiri\u00f3 las palabras del pueblo \u00e1 Jehov\u00e1.\n19:9 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: He aqu\u00ed, yo vengo \u00e1 ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y tambi\u00e9n para que te crean para siempre. Y Mois\u00e9s denunci\u00f3 las palabras del pueblo \u00e1 Jehov\u00e1.\n19:10 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Ve al pueblo, y santif\u00edcalos hoy y ma\u00f1ana, y laven sus vestidos;\n19:11 Y est\u00e9n apercibidos para el d\u00eda tercero, porque al tercer d\u00eda Jehov\u00e1 descender\u00e1, \u00e1 ojos de todo el pueblo, sobre el monte de Sina\u00ed.\n19:12 Y se\u00f1alar\u00e1s t\u00e9rmino al pueblo en derredor, diciendo: Guardaos, no sub\u00e1is al monte, ni toqu\u00e9is \u00e1 su t\u00e9rmino: cualquiera que tocare el monte, de seguro morir\u00e1:\n19:13 No le tocar\u00e1 mano, mas ser\u00e1 apedreado \u00f3 asaeteado; sea animal \u00f3 sea hombre, no vivir\u00e1. En habiendo sonado largamente la bocina, subir\u00e1n al monte.\n19:14 Y descendi\u00f3 Mois\u00e9s del monte al pueblo, y santific\u00f3 al pueblo; y lavaron sus vestidos.\n19:15 Y dijo al pueblo: Estad apercibidos para el tercer d\u00eda; no llegu\u00e9is \u00e1 mujer.\n19:16 Y aconteci\u00f3 al tercer d\u00eda cuando vino la ma\u00f1ana, que vinieron truenos y rel\u00e1mpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y estremeci\u00f3se todo el pueblo que estaba en el real.\n19:17 Y Mois\u00e9s sac\u00f3 del real al pueblo \u00e1 recibir \u00e1 Dios; y pusi\u00e9ronse \u00e1 lo bajo del monte.\n19:18 Y todo el monte de Sina\u00ed humeaba, porque Jehov\u00e1 hab\u00eda descendido sobre \u00e9l en fuego: y el humo de \u00e9l sub\u00eda como el humo de un horno, y todo el monte se estremeci\u00f3 en gran manera.\n19:19 Y el sonido de la bocina iba esforz\u00e1ndose en extremo: Mois\u00e9s hablaba, y Dios le respond\u00eda en voz.\n19:20 Y descendi\u00f3 Jehov\u00e1 sobre el monte de Sina\u00ed, sobre la cumbre del monte: y llam\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s \u00e1 la cumbre del monte, y Mois\u00e9s subi\u00f3.\n19:21 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Desciende, requiere al pueblo que no traspasen el t\u00e9rmino por ver \u00e1 Jehov\u00e1, porque caer\u00e1 multitud de ellos.\n19:22 Y tambi\u00e9n los sacerdotes que se llegan \u00e1 Jehov\u00e1, se santifiquen, porque Jehov\u00e1 no haga en ellos estrago.\n19:23 Y Mois\u00e9s dijo \u00e1 Jehov\u00e1: El pueblo no podr\u00e1 subir al monte de Sina\u00ed, porque t\u00fa nos has requerido diciendo: Se\u00f1ala t\u00e9rminos al monte, y santif\u00edcalo.\n19:24 Y Jehov\u00e1 le dijo: Ve, desciende, y subir\u00e1s t\u00fa, y Aar\u00f3n contigo: mas los sacerdotes y el pueblo no traspasen el t\u00e9rmino por subir \u00e1 Jehov\u00e1, porque no haga en ellos estrago.\n19:25 Entonces Mois\u00e9s descendi\u00f3 al pueblo y habl\u00f3 con ellos.\n20:1 Y HABLO Dios todas estas palabras, diciendo:\n20:2 Yo soy JEHOVA tu Dios, que te saqu\u00e9 de la tierra de Egipto, de casa de siervos.\n20:3 No tendr\u00e1s dioses ajenos delante de m\u00ed.\n20:4 No te har\u00e1s imagen, ni ninguna semejanza de cosa que est\u00e9 arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra:\n20:5 No te inclinar\u00e1s \u00e1 ellas, ni las honrar\u00e1s; porque yo soy Jehov\u00e1 tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, \u00e1 los que me aborrecen,\n20:6 Y que hago misericordia en millares \u00e1 los que me aman, y guardan mis mandamientos.\n20:7 No tomar\u00e1s el nombre de Jehov\u00e1 tu Dios en vano; porque no dar\u00e1 por inocente Jehov\u00e1 al que tomare su nombre en vano.\n20:8 Acordarte has del d\u00eda del reposo, para santificarlo:\n20:9 Seis d\u00edas trabajar\u00e1s, y har\u00e1s toda tu obra;\n20:10 Mas el s\u00e9ptimo d\u00eda ser\u00e1 reposo para Jehov\u00e1 tu Dios: no hagas en \u00e9l obra alguna, t\u00fa, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que est\u00e1 dentro de tus puertas:\n20:11 Porque en seis d\u00edas hizo Jehov\u00e1 los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y repos\u00f3 en el s\u00e9ptimo d\u00eda: por tanto Jehov\u00e1 bendijo el d\u00eda del reposo y lo santific\u00f3.\n20:12 Honra \u00e1 tu padre y \u00e1 tu madre, porque tus d\u00edas se alarguen en la tierra que Jehov\u00e1 tu Dios te da.\n20:13 No matar\u00e1s.\n20:14 No cometer\u00e1s adulterio.\n20:15 No hurtar\u00e1s.\n20:16 No hablar\u00e1s contra tu pr\u00f3jimo falso testimonio.\n20:17 No codiciar\u00e1s la casa de tu pr\u00f3jimo, no codiciar\u00e1s la mujer de tu pr\u00f3jimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu pr\u00f3jimo.\n20:18 Todo el pueblo consideraba las voces, y las llamas, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba: y vi\u00e9ndolo el pueblo, temblaron, y pusi\u00e9ronse de lejos.\n20:19 Y dijeron \u00e1 Mois\u00e9s: Habla t\u00fa con nosotros, que nosotros oiremos; mas no hable Dios con nosotros, porque no muramos.\n20:20 Y Mois\u00e9s respondi\u00f3 al pueblo: No tem\u00e1is; que por probaros vino Dios, y porque su temor est\u00e9 en vuestra presencia para que no pequ\u00e9is.\n20:21 Entonces el pueblo se puso de lejos, y Mois\u00e9s se lleg\u00f3 \u00e1 la osbcuridad en la cual estaba Dios.\n20:22 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: As\u00ed dir\u00e1s \u00e1 los hijos de Israel: Vosotros hab\u00e9is visto que he hablado desde el cielo con vosotros.\n20:23 No hag\u00e1is conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os har\u00e9is.\n20:24 Altar de tierra har\u00e1s para m\u00ed, y sacrificar\u00e1s sobre \u00e9l tus holocaustos y tus pac\u00edficos, tus ovejas y tus vacas: en cualquier lugar donde yo hiciere que est\u00e9 la memoria de mi nombre, vendr\u00e9 \u00e1 ti, y te bendecir\u00e9.\n20:25 Y si me hicieres altar de piedras, no las labres de canter\u00eda; porque si alzares tu pico sobre \u00e9l, t\u00fa lo profanar\u00e1s.\n20:26 Y no subir\u00e1s por gradas \u00e1 mi altar, porque tu desnudez no sea junto \u00e1 \u00e9l descubierta.\n21:1 Y ESTOS son los derechos que les propondr\u00e1s.\n21:2 Si comprares siervo hebreo, seis a\u00f1os servir\u00e1; mas al s\u00e9ptimo saldr\u00e1 horro de balde.\n21:3 Si entr\u00f3 solo, solo saldr\u00e1: si ten\u00eda mujer, saldr\u00e1 \u00e9l y su mujer con \u00e9l.\n21:4 Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le hubiere parido hijos \u00f3 hijas, la mujer y sus hijos ser\u00e1n de su amo, y \u00e9l saldr\u00e1 solo.\n21:5 Y si el siervo dijere: Yo amo \u00e1 mi se\u00f1or, \u00e1 mi mujer y \u00e1 mis hijos, no saldr\u00e9 libre:\n21:6 Entonces su amo lo har\u00e1 llegar \u00e1 los jueces, y har\u00e1le llegar \u00e1 la puerta \u00f3 al poste; y su amo le horadar\u00e1 la oreja con lesna, y ser\u00e1 su siervo para siempre.\n21:7 Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldr\u00e1 como suelen salir los siervos.\n21:8 Si no agradare \u00e1 su se\u00f1or, por lo cual no la tom\u00f3 por esposa, permitirle ha que se rescate, y no la podr\u00e1 vender \u00e1 pueblo extra\u00f1o cuando la desechare.\n21:9 Mas si la hubiere desposado con su hijo, har\u00e1 con ella seg\u00fan la costumbre de las hijas.\n21:10 Si le tomare otra, no disminuir\u00e1 su alimento, ni su vestido, ni el d\u00e9bito conyugal.\n21:11 Y si ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldr\u00e1 de gracia sin dinero.\n21:12 El que hiriere \u00e1 alguno, haci\u00e9ndole as\u00ed morir, \u00e9l morir\u00e1.\n21:13 Mas el que no arm\u00f3 asechanzas, sino que Dios lo puso en sus manos, entonces yo te se\u00f1alar\u00e9 lugar al cual ha de huir.\n21:14 Adem\u00e1s, si alguno se ensoberbeciere contra su pr\u00f3jimo, y lo matare con alevos\u00eda, de mi altar lo quitar\u00e1s para que muera.\n21:15 Y el que hiriere \u00e1 su padre \u00f3 \u00e1 su madre, morir\u00e1.\n21:16 Asimismo el que robare una persona, y la vendiere, \u00f3 se hallare en sus manos, morir\u00e1.\n21:17 Igualmente el que maldijere \u00e1 su padre \u00f3 \u00e1 su madre, morir\u00e1.\n21:18 Adem\u00e1s, si algunos ri\u00f1eren, y alguno hiriere \u00e1 su pr\u00f3jimo con piedra \u00f3 con el pu\u00f1o, y no muriere, pero cayere en cama;\n21:19 Si se levantare y anduviere fuera sobre su b\u00e1culo, entonces ser\u00e1 el que le hiri\u00f3 absuelto: solamente le satisfar\u00e1 lo que estuvo parado, y har\u00e1 que le curen.\n21:20 Y si alguno hiriere \u00e1 su siervo \u00f3 \u00e1 su sierva con palo, y muriere bajo de su mano, ser\u00e1 castigado:\n21:21 Mas si durare por un d\u00eda \u00f3 dos, no ser\u00e1 castigado, porque su dinero es.\n21:22 Si algunos ri\u00f1eren, \u00e9 hiriesen \u00e1 mujer pre\u00f1ada, y \u00e9sta abortare, pero sin haber muerte, ser\u00e1 penado conforme \u00e1 lo que le impusiere el marido de la mujer y juzgaren los \u00e1rbitros.\n21:23 Mas si hubiere muerte, entonces pagar\u00e1s vida por vida,\n21:24 Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,\n21:25 Quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.\n21:26 Y cuando alguno hiriere el ojo de su siervo, \u00f3 el ojo de su sierva, y lo entortare, dar\u00e1le libertad por raz\u00f3n de su ojo.\n21:27 Y si sacare el diente de su siervo, \u00f3 el diente de su sierva, por su diente le dejar\u00e1 ir libre.\n21:28 Si un buey acorneare hombre \u00f3 mujer, y de resultas muriere, el buey ser\u00e1 apedreado, y no se comer\u00e1 su carne; mas el due\u00f1o del buey ser\u00e1 absuelto.\n21:29 Pero si el buey era acorneador desde ayer y antes de ayer, y \u00e1 su due\u00f1o le fu\u00e9 hecho requerimiento, y no lo hubiere guardado, y matare hombre \u00f3 mujer, el buey ser\u00e1 apedreado, y tambi\u00e9n morir\u00e1 su due\u00f1o.\n21:30 Si le fuere impuesto rescate, entonces dar\u00e1 por el rescate de su persona cuanto le fuere impuesto.\n21:31 Haya acorneado hijo, \u00f3 haya acorneado hija, conforme \u00e1 este juicio se har\u00e1 con \u00e9l.\n21:32 Si el buey acorneare siervo \u00f3 sierva, pagar\u00e1 treinta siclos de plata su se\u00f1or, y el buey ser\u00e1 apedreado.\n21:33 Y si alguno abriere hoyo, \u00f3 cavare cisterna, y no la cubriere, y cayere all\u00ed buey \u00f3 asno,\n21:34 El due\u00f1o de la cisterna pagar\u00e1 el dinero, resarciendo \u00e1 su due\u00f1o, y lo que fue muerto ser\u00e1 suyo.\n21:35 Y si el buey de alguno hiriere al buey de su pr\u00f3jimo, y \u00e9ste muriere, entonces vender\u00e1n el buey vivo, y partir\u00e1n el dinero de \u00e9l, y tambi\u00e9n partir\u00e1n el muerto.\n21:36 Mas si era notorio que el buey era acorneador de ayer y antes de ayer, y su due\u00f1o no lo hubiere guardado, pagar\u00e1 buey por buey, y el muerto ser\u00e1 suyo.\n22:1 CUANDO alguno hurtare buey \u00fa oveja, y le degollare \u00f3 vendiere, por aquel buey pagar\u00e1 cinco bueyes, y por aquella oveja cuatro ovejas.\n22:2 Si el ladr\u00f3n fuere hallado forzando una casa, y fuere herido y muriere, el que le hiri\u00f3 no ser\u00e1 culpado de su muerte.\n22:3 Si el sol hubiere sobre \u00e9l salido, el matador ser\u00e1 reo de homicidio: el ladr\u00f3n habr\u00e1 de restituir cumplidamente; si no tuviere, ser\u00e1 vendido por su hurto.\n22:4 Si fuere hallado con el hurto en la mano, sea buey \u00f3 asno \u00fa oveja vivos, pagar\u00e1 el duplo.\n22:5 Si alguno hiciere pacer campo \u00f3 vi\u00f1a, y metiere su bestia, y comiere la tierra de otro, de lo mejor de su tierra y de lo mejor de su vi\u00f1a pagar\u00e1.\n22:6 Cuando rompiere un fuego, y hallare espinas, y fuere quemado mont\u00f3n, \u00f3 haza, \u00f3 campo, el que encendi\u00f3 el fuego pagar\u00e1 lo quemado.\n22:7 Cuando alguno diere \u00e1 su pr\u00f3jimo plata \u00f3 alhajas \u00e1 guardar, y fuere hurtado de la casa de aquel hombre, si el ladr\u00f3n se hallare, pagar\u00e1 el doble.\n22:8 Si el ladr\u00f3n no se hallare, entonces el due\u00f1o de la casa ser\u00e1 presentado \u00e1 los jueces, para ver si ha metido su mano en la hacienda de su pr\u00f3jimo.\n22:9 Sobre todo negocio de fraude, sobre buey, sobre asno, sobre oveja, sobre vestido, sobre toda cosa perdida, cuando uno dijere: Esto es m\u00edo, la causa de ambos vendr\u00e1 delante de los jueces; y el que los jueces condenaren, pagar\u00e1 el doble \u00e1 su pr\u00f3jimo.\n22:10 Si alguno hubiere dado \u00e1 su pr\u00f3jimo asno, \u00f3 buey, \u00fa oveja, \u00f3 cualquier otro animal \u00e1 guardar, y se muriere \u00f3 se perniquebrare, \u00f3 fuere llevado sin verlo nadie;\n22:11 Juramento de Jehov\u00e1 tendr\u00e1 lugar entre ambos de que no ech\u00f3 su mano \u00e1 la hacienda de su pr\u00f3jimo: y su due\u00f1o lo aceptar\u00e1, y el otro no pagar\u00e1.\n22:12 Mas si le hubiere sido hurtado, resarcir\u00e1 \u00e1 su due\u00f1o.\n22:13 Y si le hubiere sido arrebatado por fiera, traerle ha testimonio, y no pagar\u00e1 lo arrebatado.\n22:14 Pero si alguno hubiere tomado prestada bestia de su pr\u00f3jimo, y fuere estropeada \u00f3 muerta, ausente su due\u00f1o, deber\u00e1 pagar la.\n22:15 Si el due\u00f1o estaba presente, no la pagar\u00e1. Si era alquilada, \u00e9l vendr\u00e1 por su alquiler.\n22:16 Y si alguno enga\u00f1are \u00e1 alguna doncella que no fuere desposada, y durmiere con ella, deber\u00e1 dotarla y tomarla por mujer.\n22:17 Si su padre no quisiere d\u00e1rsela, \u00e9l le pesar\u00e1 plata conforme al dote de las v\u00edrgenes.\n22:18 A la hechicera no dejar\u00e1s que viva.\n22:19 Cualquiera que tuviere ayuntamiento con bestia, morir\u00e1.\n22:20 El que sacrificare \u00e1 dioses, excepto \u00e1 s\u00f3lo Jehov\u00e1, ser\u00e1 muerto.\n22:21 Y al extranjero no enga\u00f1ar\u00e1s, ni angustiar\u00e1s, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.\n22:22 A ninguna viuda ni hu\u00e9rfano afligir\u00e9is.\n22:23 Que si t\u00fa llegas \u00e1 afligirle, y \u00e9l \u00e1 m\u00ed clamare, ciertamente oir\u00e9 yo su clamor;\n22:24 Y mi furor se encender\u00e1, y os matar\u00e9 \u00e1 cuchillo, y vuestras mujeres ser\u00e1n viudas, y hu\u00e9rfanos vuestros hijos.\n22:25 Si dieres \u00e1 mi pueblo dinero emprestado, al pobre que est\u00e1 contigo, no te portar\u00e1s con \u00e9l como logrero, ni le impondr\u00e1s usura.\n22:26 Si tomares en prenda el vestido de tu pr\u00f3jimo, \u00e1 puestas del sol se lo volver\u00e1s:\n22:27 Porque s\u00f3lo aquello es su cubierta, es aquel el vestido para cubrir sus carnes, en el que ha de dormir: y ser\u00e1 que cuando \u00e9l \u00e1 m\u00ed clamare, yo entonces le oir\u00e9, porque soy misericordioso.\n22:28 No denostar\u00e1s \u00e1 los jueces, ni maldecir\u00e1s al pr\u00edncipe de tu pueblo.\n22:29 No dilatar\u00e1s la primicia de tu cosecha, ni de tu licor, me dar\u00e1s el primog\u00e9nito de tus hijos.\n22:30 As\u00ed har\u00e1s con el de tu buey y de tu oveja: siete d\u00edas estar\u00e1 con su madre, y al octavo d\u00eda me lo dar\u00e1s.\n22:31 Y hab\u00e9is de serme varones santos: y no comer\u00e9is carne arrebatada de las fieras en el campo; \u00e1 los perros la echar\u00e9is.\n23:1 NO admitir\u00e1s falso rumor. No te concertar\u00e1s con el imp\u00edo para ser testigo falso.\n23:2 No seguir\u00e1s \u00e1 los muchos para mal hacer; ni responder\u00e1s en litigio inclin\u00e1ndote \u00e1 los m\u00e1s para hacer agravios;\n23:3 Ni al pobre distinguir\u00e1s en su causa.\n23:4 Si encontrares el buey de tu enemigo \u00f3 su asno extraviado, vuelve \u00e1 llev\u00e1rselo.\n23:5 Si vieres el asno del que te aborrece ca\u00eddo debajo de su carga, \u00bfle dejar\u00e1s entonces desamparado? Sin falta ayudar\u00e1s con \u00e9l \u00e1 levantarlo.\n23:6 No pervertir\u00e1s el derecho de tu mendigo en su pleito.\n23:7 De palabra de mentira te alejar\u00e1s, y no matar\u00e1s al inocente y justo; porque yo no justificar\u00e9 al imp\u00edo.\n23:8 No recibir\u00e1s presente; porque el presente ciega \u00e1 los que ven, y pervierte las palabras justas.\n23:9 Y no angustiar\u00e1s al extranjero: pues vosotros sab\u00e9is c\u00f3mo se halla el alma del extranjero, ya que extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.\n23:10 Seis a\u00f1os sembrar\u00e1s tu tierra, y allegar\u00e1s su cosecha:\n23:11 Mas el s\u00e9ptimo la dejar\u00e1s vacante y soltar\u00e1s, para que coman los pobres de tu pueblo; y de lo que quedare comer\u00e1n las bestias del campo; as\u00ed har\u00e1s de tu vi\u00f1a y de tu olivar.\n23:12 Seis d\u00edas har\u00e1s tus negocios, y al s\u00e9ptimo d\u00eda holgar\u00e1s, \u00e1 fin que descanse tu buey y tu asno, y tome refrigerio el hijo de tu sierva, y el extranjero.\n23:13 Y en todo lo que os he dicho ser\u00e9is avisados. Y nombre de otros dioses no mentar\u00e9is, ni se oir\u00e1 de vuestra boca.\n23:14 Tres veces en el a\u00f1o me celebrar\u00e9is fiesta.\n23:15 La fiesta de los \u00e1zimos guardar\u00e1s: Siete d\u00edas comer\u00e1s los panes sin levadura, como yo te mand\u00e9, en el tiempo del mes de Abib; porque en \u00e9l saliste de Egipto: y ninguno comparecer\u00e1 vac\u00edo delante de m\u00ed:\n23:16 Tambi\u00e9n la fiesta de la siega, los primeros frutos de tus labores que hubieres sembrado en el campo; y la fiesta de la cosecha \u00e1 la salida del a\u00f1o, cuando habr\u00e1s recogido tus labores del campo.\n23:17 Tres veces en el a\u00f1o parecer\u00e1 todo var\u00f3n tuyo delante del Se\u00f1or Jehov\u00e1.\n23:18 No ofrecer\u00e1s con pan leudo la sangre de mi sacrificio, ni el sebo de mi v\u00edctima quedar\u00e1 de la noche hasta la ma\u00f1ana.\n23:19 Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traer\u00e1s \u00e1 la casa de Jehov\u00e1 tu Dios. No guisar\u00e1s el cabrito con la leche de su madre.\n23:20 He aqu\u00ed yo env\u00edo el Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.\n23:21 Gu\u00e1rdate delante de \u00e9l, y oye su voz; no le seas rebelde; porque \u00e9l no perdonar\u00e1 vuestra rebeli\u00f3n: porque mi nombre est\u00e1 en \u00e9l.\n23:22 Pero si en verdad oyeres su voz, \u00e9 hicieres todo lo que yo te dijere, ser\u00e9 enemigo \u00e1 tus enemigos, y afligir\u00e9 \u00e1 los que te afligieren.\n23:23 Porque mi Angel ir\u00e1 delante de ti, y te introducir\u00e1 al Amorrheo, y al Hetheo, y al Pherezeo, y al Cananeo, y al Heveo, y al Jebuseo, \u00e1 los cuales yo har\u00e9 destruir.\n23:24 No te inclinar\u00e1s \u00e1 sus dioses, ni los servir\u00e1s, ni har\u00e1s como ellos hacen; antes los destruir\u00e1s del todo, y quebrantar\u00e1s enteramente sus estatuas.\n23:25 Mas \u00e1 Jehov\u00e1 vuestro Dios servir\u00e9is, y \u00e9l bendecir\u00e1 tu pan y tus aguas; y yo quitar\u00e9 toda enfermedad de en medio de ti.\n23:26 No habr\u00e1 mujer que aborte, ni est\u00e9ril en tu tierra; y yo cumplir\u00e9 el n\u00famero de tus d\u00edas.\n23:27 Yo enviar\u00e9 mi terror delante de ti, y consternar\u00e9 \u00e1 todo pueblo donde t\u00fa entrares, y te dar\u00e9 la cerviz de todos tus enemigos.\n23:28 Yo enviar\u00e9 la avispa delante de ti, que eche fuera al Heveo, y al Cananeo, y al Hetheo, de delante de ti:\n23:29 No los echar\u00e9 de delante de ti en un a\u00f1o, porque no quede la tierra desierta, y se aumenten contra ti las bestias del campo.\n23:30 Poco \u00e1 poco los echar\u00e9 de delante de ti, hasta que te multipliques y tomes la tierra por heredad.\n23:31 Y yo pondr\u00e9 tu t\u00e9rmino desde el mar Bermejo hasta la mar de Palestina, y desde el desierto hasta el r\u00edo: porque pondr\u00e9 en vuestras manos los moradores de la tierra, y t\u00fa los echar\u00e1s de delante de ti.\n23:32 No har\u00e1s alianza con ellos, ni con sus dioses.\n23:33 En tu tierra no habitar\u00e1n, no sea que te hagan pecar contra m\u00ed sirviendo \u00e1 sus dioses: porque te ser\u00e1 de tropiezo.\n24:1 Y DIJO \u00e1 Mois\u00e9s: Sube \u00e1 Jehov\u00e1, t\u00fa, y Aar\u00f3n, Nadab, y Abi\u00fa, y setenta de los ancianos de Israel; y os inclinar\u00e9is desde lejos.\n24:2 Mas Mois\u00e9s s\u00f3lo se llegar\u00e1 \u00e1 Jehov\u00e1; y ellos no se lleguen cerca, ni suba con \u00e9l el pueblo.\n24:3 Y Mois\u00e9s vino y cont\u00f3 al pueblo todas las palabras de Jehov\u00e1, y todos los derechos: y todo el pueblo respondi\u00f3 \u00e1 una voz, y dijeron: Ejecutaremos todas las palabras que Jehov\u00e1 ha dicho.\n24:4 Y Mois\u00e9s escribi\u00f3 todas las palabras de Jehov\u00e1, y levant\u00e1ndose de ma\u00f1ana edific\u00f3 un altar al pie del monte, y doce columnas, seg\u00fan las doce tribus de Israel.\n24:5 Y envi\u00f3 \u00e1 los mancebos de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos y sacrificaron pac\u00edficos \u00e1 Jehov\u00e1, becerros.\n24:6 Y Mois\u00e9s tom\u00f3 la mitad de la sangre, y p\u00fasola en tazones, y esparci\u00f3 la otra mitad de la sangre sobre el altar.\n24:7 Y tom\u00f3 el libro de la alianza, y ley\u00f3 \u00e1 o\u00eddos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehov\u00e1 ha dicho, y obedeceremos.\n24:8 Entonces Mois\u00e9s tom\u00f3 la sangre, y roci\u00f3 sobre el pueblo, y dijo: He aqu\u00ed la sangre de la alianza que Jehov\u00e1 ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas.\n24:9 Y subieron Mois\u00e9s y Aar\u00f3n, Nadab y Abi\u00fa, y setenta de los ancianos de Israel;\n24:10 Y vieron al Dios de Israel; y hab\u00eda debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando est\u00e1 sereno.\n24:11 Mas no extendi\u00f3 su mano sobre los pr\u00edncipes de los hijos de Israel: y vieron \u00e1 Dios, y comieron y bebieron.\n24:12 Entonces Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Sube \u00e1 m\u00ed al monte, y espera all\u00e1, y te dar\u00e9 tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para ense\u00f1arlos.\n24:13 Y levant\u00f3se Mois\u00e9s, y Josu\u00e9 su ministro; y Mois\u00e9s subi\u00f3 al monte de Dios.\n24:14 Y dijo \u00e1 los ancianos: Esperadnos aqu\u00ed hasta que volvamos \u00e1 vosotros: y he aqu\u00ed Aar\u00f3n y Hur est\u00e1n con vosotros: el que tuviere negocios, ll\u00e9guese \u00e1 ellos.\n24:15 Entonces Mois\u00e9s subi\u00f3 al monte, y una nube cubri\u00f3 el monte.\n24:16 Y la gloria de Jehov\u00e1 repos\u00f3 sobre el monte Sina\u00ed, y la nube lo cubri\u00f3 por seis d\u00edas: y al s\u00e9ptimo d\u00eda llam\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s de en medio de la nube.\n24:17 Y el parecer de la gloria de Jehov\u00e1 era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, \u00e1 los ojos de los hijos de Israel.\n24:18 Y entr\u00f3 Mois\u00e9s en medio de la nube, y subi\u00f3 al monte: y estuvo Mois\u00e9s en el monte cuarenta d\u00edas y cuarenta noches.\n25:1 Y JEHOVA habl\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n25:2 Di \u00e1 los hijos de Israel que tomen para m\u00ed ofrenda: de todo var\u00f3n que la diere de su voluntad, de coraz\u00f3n, tomar\u00e9is mi ofrenda.\n25:3 Y esta es la ofrenda que tomar\u00e9is de ellos: Oro, y plata, y cobre,\n25:4 Y jacinto, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino fino, y pelo de cabras,\n25:5 Y cueros de carneros te\u00f1idos de rojo, y cueros de tejones, y madera de Sittim;\n25:6 Aceite para la luminaria, especias para el aceite de la unci\u00f3n, y para el sahumerio arom\u00e1tico;\n25:7 Piedras de onix, y piedras de engastes, para el ephod, y para el racional.\n25:8 Y hacerme han un santuario, y yo habitar\u00e9 entre ellos.\n25:9 Conforme \u00e1 todo lo que yo te mostrare, el dise\u00f1o del tabern\u00e1culo, y el dise\u00f1o de todos sus vasos, as\u00ed lo har\u00e9is.\n25:10 Har\u00e1n tambi\u00e9n un arca de madera de Sittim, cuya longitud ser\u00e1 de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio.\n25:11 Y la cubrir\u00e1s de oro puro; por dentro y por fuera la cubrir\u00e1s; y har\u00e1s sobre ella una cornisa de oro alrededor.\n25:12 Y para ella har\u00e1s de fundici\u00f3n cuatro anillos de oro, que pondr\u00e1s \u00e1 sus cuatro esquinas; dos anillos al un lado de ella, y dos anillos al otro lado.\n25:13 Y har\u00e1s unas varas de madera de Sittim, las cuales cubrir\u00e1s de oro.\n25:14 Y meter\u00e1s las varas por los anillos \u00e1 los lados del arca, para llevar el arca con ellas.\n25:15 Las varas se estar\u00e1n en los anillos del arca: no se quitar\u00e1n de ella.\n25:16 Y pondr\u00e1s en el arca el testimonio que yo te dar\u00e9.\n25:17 Y har\u00e1s una cubierta de oro fino, cuya longitud ser\u00e1 de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio.\n25:18 Har\u00e1s tambi\u00e9n dos querubines de oro, labrados \u00e1 martillo los har\u00e1s, en los dos cabos de la cubierta.\n25:19 Har\u00e1s, pues, un querub\u00edn al extremo de un lado, y un querub\u00edn al otro extremo del lado opuesto: de la calidad de la cubierta har\u00e1s los querubines en sus dos extremidades.\n25:20 Y los querubines extender\u00e1n por encima las alas, cubriendo con sus alas la cubierta: sus caras la una enfrente de la otra, mirando \u00e1 la cubierta las caras de los querubines.\n25:21 Y pondr\u00e1s la cubierta encima del arca, y en el arca pondr\u00e1s el testimonio que yo te dar\u00e9.\n25:22 Y de all\u00ed me declarar\u00e9 \u00e1 ti, y hablar\u00e9 contigo de sobre la cubierta, de entre los dos querubines que est\u00e1n sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandar\u00e9 para los hijos de Israel.\n25:23 Har\u00e1s asimismo una mesa de madera de Sittim: su longitud ser\u00e1 de dos codos, y de uu codo su anchura, y su altura de codo y medio.\n25:24 Y la cubrir\u00e1s de oro puro, y le has de hacer una cornisa de oro alrededor.\n25:25 Hacerle has tambi\u00e9n una moldura alrededor, del ancho de una mano, \u00e1 la cual moldura har\u00e1s una cornisa de oro en circunferencia.\n25:26 Y le har\u00e1s cuatro anillos de oro, los cuales pondr\u00e1s \u00e1 las cuatro esquinas que corresponden \u00e1 sus cuatro pies.\n25:27 Los anillos estar\u00e1n antes de la moldura, por lugares de las varas, para llevar la mesa.\n25:28 Y har\u00e1s las varas de madera de Sittim, y las cubrir\u00e1s de oro, y con ellas ser\u00e1 llevada la mesa.\n25:29 Har\u00e1s tambi\u00e9n sus platos, y sus cucharas, y sus cubiertas, y sus tazones, con que se libar\u00e1: de oro fino los har\u00e1s.\n25:30 Y pondr\u00e1s sobre la mesa el pan de la proposici\u00f3n delante de m\u00ed continuamente.\n25:31 Har\u00e1s adem\u00e1s un candelero de oro puro; labrado \u00e1 martillo se har\u00e1 el candelero: su pie, y su ca\u00f1a, sus copas, sus manzanas, y sus flores, ser\u00e1n de lo mismo:\n25:32 Y saldr\u00e1n seis brazos de sus lados: tres brazos del candelero del un lado suyo, y tres brazos del candelero del otro su lado:\n25:33 Tres copas en forma de almendras en el un brazo, una manzana y una flor; y tres copas, figura de almendras en el otro brazo, una manzana y una flor: as\u00ed pues, en los seis brazos que salen del candelero:\n25:34 Y en el candelero cuatro copas en forma de almendras, sus manzanas y sus flores.\n25:35 Habr\u00e1 una manzana debajo de los dos brazos de lo mismo, otra manzana debajo de los otros dos brazos de lo mismo, y otra manzana debajo de los otros dos brazos de lo mismo, en conformidad \u00e1 los seis brazos que salen del candelero.\n25:36 Sus manzanas y sus brazos ser\u00e1n de lo mismo, todo ello una pieza labrada \u00e1 martillo, de oro puro.\n25:37 Y hacerle has siete candilejas, las cuales encender\u00e1s para que alumbren \u00e1 la parte de su delantera:\n25:38 Tambi\u00e9n sus despabiladeras y sus platillos, de oro puro.\n25:39 De un talento de oro fino lo har\u00e1s, con todos estos vasos.\n25:40 Y mira, y hazlos conforme \u00e1 su modelo, que te ha sido mostrado en el monte.\n26:1 Y HARAS el tabern\u00e1culo de diez cortinas de lino torcido, c\u00e1rdeno, y p\u00farpura, y carmes\u00ed: y har\u00e1s querubines de obra delicada.\n26:2 La longitud de la una cortina de veintiocho codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos: todas las cortinas tendr\u00e1n una medida.\n26:3 Cinco cortinas estar\u00e1n juntas la una con la otra, y cinco cortinas unidas la una con la otra.\n26:4 Y har\u00e1s lazadas de c\u00e1rdeno en la orilla de la una cortina, en el borde, en la juntura: y as\u00ed har\u00e1s en la orilla de la postrera cortina en la juntura segunda.\n26:5 Cincuenta lazadas har\u00e1s en la una cortina, y cincuenta lazadas har\u00e1s en el borde de la cortina que est\u00e1 en la segunda juntura: las lazadas estar\u00e1n contrapuestas la una \u00e1 la otra.\n26:6 Har\u00e1s tambi\u00e9n cincuenta corchetes de oro, con los cuales juntar\u00e1s las cortinas la una con la otra, y se formar\u00e1 un tabern\u00e1culo.\n26:7 Har\u00e1s asimismo cortinas de pelo de cabras para una cubierta sobre el tabern\u00e1culo; once cortinas har\u00e1s.\n26:8 La longitud de la una cortina ser\u00e1 de treinta codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos: una medida tendr\u00e1n las once cortinas.\n26:9 Y juntar\u00e1s las cinco cortinas aparte y las otras seis cortinas separadamente; y doblar\u00e1s la sexta cortina delante de la faz del tabern\u00e1culo.\n26:10 Y har\u00e1s cincuenta lazadas en la orilla de la una cortina, al borde en la juntura, y cincuenta lazadas en la orilla de la segunda cortina en la otra juntura.\n26:11 Har\u00e1s asimismo cincuenta corchetes de alambre, los cuales meter\u00e1s por las lazadas: y juntar\u00e1s la tienda, para que se haga una sola cubierta.\n26:12 Y el sobrante que resulta en las cortinas de la tienda, la mitad de la una cortina que sobra, quedar\u00e1 \u00e1 las espaldas del tabern\u00e1culo.\n26:13 Y un codo de la una parte, y otro codo de la otra que sobra en la longitud de las cortinas de la tienda, cargar\u00e1 sobre los lados del tabern\u00e1culo de la una parte y de la otra, para cubrirlo.\n26:14 Har\u00e1s tambi\u00e9n \u00e1 la tienda una cubierta de cueros de carneros, te\u00f1idos de rojo, y una cubierta de cueros de tejones encima.\n26:15 Y har\u00e1s para el tabern\u00e1culo tablas de madera de Sittim, que est\u00e9n derechas.\n26:16 La longitud de cada tabla ser\u00e1 de diez codos, y de codo y medio la anchura de cada tabla.\n26:17 Dos quicios tendr\u00e1 cada tabla, trabadas la una con la otra; as\u00ed har\u00e1s todas las tablas del tabern\u00e1culo.\n26:18 Har\u00e1s, pues, las tablas del tabern\u00e1culo: veinte tablas al lado del mediod\u00eda, al austro.\n26:19 Y har\u00e1s cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas; dos basas debajo de la una tabla para sus dos quicios, y dos basas debajo de la otra tabla para sus dos quicios.\n26:20 Y al otro lado del tabern\u00e1culo, \u00e1 la parte del aquil\u00f3n, veinte tablas;\n26:21 Y sus cuarenta basas de plata: dos basas debajo de la una tabla, y dos basas debajo de la otra tabla.\n26:22 Y para el lado del tabern\u00e1culo, al occidente, har\u00e1s seis tablas.\n26:23 Har\u00e1s adem\u00e1s dos tablas para las esquinas del tabern\u00e1culo en los dos \u00e1ngulos posteriores;\n26:24 Las cuales se unir\u00e1n por abajo, y asimismo se juntar\u00e1n por su alto \u00e1 un gozne: as\u00ed ser\u00e1 de las otras dos que estar\u00e1n \u00e1 las dos esquinas.\n26:25 De suerte que ser\u00e1n ocho tablas, con sus basas de plata, diez y seis basas; dos basas debajo de la una tabla, y dos basas debajo de la otra tabla.\n26:26 Har\u00e1s tambi\u00e9n cinco barras de madera de Sittim, para las tablas del un lado del tabern\u00e1culo,\n26:27 Y cinco barras para las tablas del otro lado del tabern\u00e1culo, y cinco barras para el otro lado del tabern\u00e1culo, que est\u00e1 al occidente.\n26:28 Y la barra del medio pasar\u00e1 por medio de las tablas, del un cabo al otro.\n26:29 Y cubrir\u00e1s las tablas de oro, y har\u00e1s sus anillos de oro para meter por ellos las barras: tambi\u00e9n cubrir\u00e1s las barras de oro.\n26:30 Y alzar\u00e1s el tabern\u00e1culo conforme \u00e1 su traza que te fue mostrada en el monte.\n26:31 Y har\u00e1s tambi\u00e9n un velo de c\u00e1rdeno, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y de lino torcido: ser\u00e1 hecho de primorosa labor, con querubines:\n26:32 Y has de ponerlo sobre cuatro columnas de madera de Sittim cubiertas de oro; sus capiteles de oro, sobre basas de plata.\n26:33 Y pondr\u00e1s el velo debajo de los corchetes, y meter\u00e1s all\u00ed, del velo adentro, el arca del testimonio; y aquel velo os har\u00e1 separaci\u00f3n entre el lugar santo y el sant\u00edsimo.\n26:34 Y pondr\u00e1s la cubierta sobre el arca del testimonio en el lugar sant\u00edsimo.\n26:35 Y pondr\u00e1s la mesa fuera del velo, y el candelero enfrente de la mesa al lado del tabern\u00e1culo al mediod\u00eda; y pondr\u00e1s la mesa al lado del aquil\u00f3n.\n26:36 Y har\u00e1s \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo una cortina de c\u00e1rdeno, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino torcido, obra de bordador.\n26:37 Y har\u00e1s para la cortina cinco columnas de madera de Sittim, las cuales cubrir\u00e1s de oro, con sus capiteles de oro: y hacerlas has de fundici\u00f3n cinco basas de metal.\n27:1 HARAS tambi\u00e9n altar de madera de Sittim de cinco codos de longitud, y de cinco codos de anchura: ser\u00e1 cuadrado el altar, y su altura de tres codos.\n27:2 Y har\u00e1s sus cuernos \u00e1 sus cuatro esquinas; los cuernos ser\u00e1n de lo mismo; y lo cubrir\u00e1s de metal.\n27:3 Har\u00e1s tambi\u00e9n sus calderas para echar su ceniza; y sus paletas, y sus tazones, y sus garfios, y sus braseros: har\u00e1s todos sus vasos de metal.\n27:4 Y le har\u00e1s un enrejado de metal de obra de malla; y sobre el enrejado har\u00e1s cuatro anillos de metal \u00e1 sus cuatro esquinas.\n27:5 Y lo has de poner dentro del cerco del altar abajo; y llegar\u00e1 el enrejado hasta el medio del altar.\n27:6 Har\u00e1s tambi\u00e9n varas para el altar, varas de madera de Sittim, las cuales cubrir\u00e1s de metal.\n27:7 Y sus varas se meter\u00e1n por los anillos: y estar\u00e1n aquellas varas \u00e1 ambos lados del altar, cuando hubiere de ser llevado.\n27:8 De tablas lo har\u00e1s, hueco: de la manera que te fue mostrado en el monte, as\u00ed lo har\u00e1s.\n27:9 Asimismo har\u00e1s el atrio del tabern\u00e1culo: al lado del mediod\u00eda, al austro, tendr\u00e1 el atrio cortinas de lino torcido, de cien codos de longitud cada un lado;\n27:10 Sus veinte columnas, y sus veinte basas ser\u00e1n de metal; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata.\n27:11 Y de la misma manera al lado del aquil\u00f3n habr\u00e1 \u00e1 lo largo cortinas de cien codos de longitud, y sus veinte columnas, con sus veinte basas de metal; los capiteles de sus columnas y sus molduras, de plata.\n27:12 Y el ancho del atrio del lado occidental tendr\u00e1 cortinas de cincuenta codos; sus columnas diez, con sus diez basas.\n27:13 Y en el ancho del atrio por la parte de levante, al oriente, habr\u00e1 cincuenta codos.\n27:14 Y las cortinas del un lado ser\u00e1n de quince codos; sus columnas tres, con sus tres basas.\n27:15 Al otro lado quince codos de cortinas; sus columnas tres, con sus tres basas.\n27:16 Y \u00e1 la puerta del atrio habr\u00e1 un pabell\u00f3n de veinte codos, de c\u00e1rdeno, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino torcido, de obra de bordador: sus columnas cuatro, con sus cuatro basas.\n27:17 Todas las columnas del atrio en derredor ser\u00e1n ce\u00f1idas de plata; sus capiteles de plata, y sus basas de metal.\n27:18 La longitud del atrio ser\u00e1 de cien codos, y la anchura cincuenta por un lado y cincuenta por el otro, y la altura de cinco codos: sus cortinas de lino torcido, y sus basas de metal.\n27:19 Todos los vasos del tabern\u00e1culo en todo su servicio, y todos sus clavos, y todos los clavos del atrio, ser\u00e1n de metal.\n27:20 Y t\u00fa mandar\u00e1s \u00e1 los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas, molido, para la luminaria, para hacer arder continuamente las l\u00e1mparas.\n27:21 En el tabern\u00e1culo del testimonio, afuera del velo que est\u00e1 delante del testimonio, las pondr\u00e1 en orden Aar\u00f3n y sus hijos, delante de Jehov\u00e1 desde la tarde hasta la ma\u00f1ana, como estatuto perpetuo de los hijos de Israel por sus generaciones.\n28:1 Y TU allega \u00e1 ti \u00e1 Aar\u00f3n tu hermano, y \u00e1 sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; \u00e1 Aar\u00f3n, Nadab y Abi\u00fa, Eleazar \u00e9 Ithamar, hijos de Aar\u00f3n.\n28:2 Y har\u00e1s vestidos sagrados \u00e1 Aar\u00f3n tu hermano, para honra y hermosura.\n28:3 Y t\u00fa hablar\u00e1s \u00e1 todos los sabios de coraz\u00f3n, \u00e1 quienes yo he henchido de esp\u00edritu de sabidur\u00eda; \u00e1 fin que hagan los vestidos de Aar\u00f3n, para consagrarle \u00e1 que me sirva de sacerdote.\n28:4 Los vestidos que har\u00e1n son estos: el racional, y el ephod, y el manto, y la t\u00fanica labrada, la mitra, y el cintur\u00f3n. Hagan, pues, los sagrados vestidos \u00e1 Aar\u00f3n tu hermano, y \u00e1 sus hijos, para que sean mis sacerdotes.\n28:5 Tomar\u00e1n oro, y c\u00e1rdeno, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino torcido.\n28:6 Y har\u00e1n el ephod de oro y c\u00e1rdeno, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino torcido de obra de bordador.\n28:7 Tendr\u00e1 dos hombreras que se junten \u00e1 sus dos lados, y se juntar\u00e1.\n28:8 Y el artificio de su cinto que est\u00e1 sobre \u00e9l, ser\u00e1 de su misma obra, de lo mismo; de oro, c\u00e1rdeno, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino torcido.\n28:9 Y tomar\u00e1s dos piedras oniquinas, y grabar\u00e1s en ellas los nombres de los hijos de Israel:\n28:10 Los seis de sus nombres en la una piedra, y los otros seis nombres en la otra piedra, conforme al nacimiento de ellos.\n28:11 De obra de escultor en piedra \u00e1 modo de grabaduras de sello, har\u00e1s grabar aquellas dos piedras con los nombres de los hijos de Israel; har\u00e1sles alrededor engastes de oro.\n28:12 Y pondr\u00e1s aquellas dos piedras sobre los hombros del ephod, para piedras de memoria \u00e1 los hijos de Israel; y Aar\u00f3n llevar\u00e1 los nombres de ellos delante de Jehov\u00e1 en sus dos hombros por memoria.\n28:13 Har\u00e1s pues, engastes de oro,\n28:14 Y dos cadenillas de oro fino; las cuales har\u00e1s de hechura de trenza; y fijar\u00e1s las cadenas de hechura de trenza en los engastes.\n28:15 Har\u00e1s asimismo el racional del juicio de primorosa obra, le has de hacer conforme \u00e1 la obra del ephod, de oro, y c\u00e1rdeno, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino torcido.\n28:16 Ser\u00e1 cuadrado y doble, de un palmo de largo y un palmo de ancho:\n28:17 Y lo llenar\u00e1s de pedrer\u00eda con cuatro \u00f3rdenes de piedras: un orden de una piedra s\u00e1rdica, un topacio, y un carbunclo; ser\u00e1 el primer orden;\n28:18 El segundo orden, una esmeralda, un zafiro, y un diamante;\n28:19 El tercer orden, un rub\u00ed, un \u00e1gata, y una amatista;\n28:20 Y el cuarto orden, un berilo, un onix, y un jaspe: estar\u00e1n engastadas en oro en sus encajes.\n28:21 Y ser\u00e1n aquellas piedra seg\u00fan los nombres de los hijos de Israel, doce seg\u00fan sus nombres; como grabaduras de sello cada una con su nombre, vendr\u00e1n \u00e1 ser seg\u00fan las doce tribus.\n28:22 Har\u00e1s tambi\u00e9n en el racional cadenetas de hechura de trenzas de oro fino.\n28:23 Y har\u00e1s en el racional dos anillos de oro, los cuales dos anillos pondr\u00e1s \u00e1 las dos puntas del racional.\n28:24 Y pondr\u00e1s las dos trenzas de oro en los dos anillos \u00e1 las dos puntas del racional:\n28:25 Y los dos cabos de las dos trenzas sobre los dos engastes, y las pondr\u00e1s \u00e1 los lados del ephod en la parte delantera.\n28:26 Har\u00e1s tambi\u00e9n dos anillos de oro, los cuales pondr\u00e1s \u00e1 las dos puntas del racional, en su orilla que est\u00e1 al lado del ephod de la parte de dentro.\n28:27 Har\u00e1s asimismo dos anillos de oro, los cuales pondr\u00e1s \u00e1 los dos lados del ephod abajo en la parte delantera, delante de su juntura sobre el cinto del ephod.\n28:28 Y juntar\u00e1n el racional con sus anillos \u00e1 los anillos del ephod con un cord\u00f3n de jacinto, para que est\u00e9 sobre el cinto del ephod, y no se aparte el racional del ephod.\n28:29 Y llevar\u00e1 Aar\u00f3n los nombres de los hijos de Israel en el racional del juicio sobre su coraz\u00f3n, cuando entrare en el santuario, para memoria delante de Jehov\u00e1 continuamente.\n28:30 Y pondr\u00e1s en el racional del juicio Urim y Thummim, para que est\u00e9n sobre el coraz\u00f3n de Aar\u00f3n cuando entrare delante de Jehov\u00e1: y llevar\u00e1 siempre Aar\u00f3n el juicio de los hijos de Israel sobre su coraz\u00f3n delante de Jehov\u00e1.\n28:31 Har\u00e1s el manto del ephod todo de jacinto:\n28:32 Y en medio de \u00e9l por arriba habr\u00e1 una abertura, la cual tendr\u00e1 un borde alrededor de obra de tejedor, como el cuello de un coselete, para que no se rompa.\n28:33 Y abajo en sus orillas har\u00e1s granadas de jacinto, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, por sus bordes alrededor; y entre ellas campanillas de oro alrededor.\n28:34 Una campanilla de oro y una granada, campanilla de oro y granada, por las orillas del manto alrededor.\n28:35 Y estar\u00e1 sobre Aar\u00f3n cuando ministrare; y oir\u00e1se su sonido cuando \u00e9l entrare en el santuario delante de Jehov\u00e1 y cuando saliere, porque no muera.\n28:36 Har\u00e1s adem\u00e1s una plancha de oro fino, y grabar\u00e1s en ella grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVA.\n28:37 Y la pondr\u00e1s con un cord\u00f3n de jacinto, y estar\u00e1 sobre la mitra; por el frente anterior de la mitra estar\u00e1.\n28:38 Y estar\u00e1 sobre la frente de Aar\u00f3n: y llevar\u00e1 Aar\u00f3n el pecado de las cosas santas, que los hijos de Israel hubieren consagrado en todas sus santas ofrendas; y sobre su frente estar\u00e1 continuamente para que hayan gracia delante de Jehov\u00e1.\n28:39 Y bordar\u00e1s una t\u00fanica de lino, y har\u00e1s una mitra de lino; har\u00e1s tambi\u00e9n un cinto de obra de recamador.\n28:40 Y para los hijos de Aar\u00f3n har\u00e1s t\u00fanicas; tambi\u00e9n les har\u00e1s cintos, y les formar\u00e1s chapeos (tiaras) para honra y hermosura.\n28:41 Y con ellos vestir\u00e1s \u00e1 Aar\u00f3n tu hermano, y \u00e1 sus hijos con \u00e9l: y los ungir\u00e1s, y los consagrar\u00e1s, y santificar\u00e1s, para que sean mis sacerdotes.\n28:42 Y les har\u00e1s pa\u00f1etes de lino para cubrir la carne vergonzosa; ser\u00e1n desde los lomos hasta los muslos:\n28:43 Y estar\u00e1n sobre Aar\u00f3n y sobre sus hijos cuando entraren en el tabern\u00e1culo de testimonio, \u00f3 cuando se llegaren al altar para servir en el santuario, porque no lleven pecado, y mueran. Estatuto perpetuo para \u00e9l, y para su simiente despu\u00e9s de \u00e9l.\n29:1 Y ESTO es lo que les har\u00e1s para consagrarlos, para que sean mis sacerdotes: Toma un becerro de la vacada, y dos carneros sin tacha;\n29:2 Y panes sin levadura, y tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite; las cuales cosas har\u00e1s de flor de harina de trigo:\n29:3 Y las pondr\u00e1s en un canastillo, y en el canastillo las ofrecer\u00e1s, con el becerro y los dos carneros.\n29:4 Y har\u00e1s llegar \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio, y los lavar\u00e1s con agua.\n29:5 Y tomar\u00e1s las vestiduras, y vestir\u00e1s \u00e1 Aar\u00f3n la t\u00fanica y el manto del ephod, y el ephod, y el racional, y le ce\u00f1ir\u00e1s con el cinto del ephod;\n29:6 Y pondr\u00e1s la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondr\u00e1s la diadema santa.\n29:7 Y tomar\u00e1s el aceite de la unci\u00f3n, y derramar\u00e1s sobre su cabeza, y le ungir\u00e1s.\n29:8 Y har\u00e1s llegar sus hijos, y les vestir\u00e1s las t\u00fanicas.\n29:9 Y les ce\u00f1ir\u00e1s el cinto, \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos, y les atar\u00e1s los chapeos (tiaras), y tendr\u00e1n el sacerdocio por fuero perpetuo: y henchir\u00e1s las manos de Aar\u00f3n y de sus hijos.\n29:10 Y har\u00e1s llegar el becerro delante del tabern\u00e1culo del testimonio, y Aar\u00f3n y sus hijos pondr\u00e1n sus manos sobre la cabeza del becerro.\n29:11 Y matar\u00e1s el becerro delante de Jehov\u00e1 \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio.\n29:12 Y tomar\u00e1s de la sangre del becerro, y pondr\u00e1s sobre los cuernos del altar con tu dedo, y derramar\u00e1s toda la dem\u00e1s sangre al pie del altar.\n29:13 Tomar\u00e1s tambi\u00e9n todo el sebo que cubre los intestinos, y el reda\u00f1o de sobre el h\u00edgado, y los dos ri\u00f1ones, y el sebo que est\u00e1 sobre ellos, y los quemar\u00e1s sobre el altar.\n29:14 Empero consumir\u00e1s \u00e1 fuego fuera del campo la carne del becerro, y su pellejo, y su esti\u00e9rcol: es expiaci\u00f3n.\n29:15 Asimismo tomar\u00e1s el un carnero, y Aar\u00f3n y sus hijos pondr\u00e1n sus manos sobre la cabeza del carnero.\n29:16 Y matar\u00e1s el carnero, y tomar\u00e1s su sangre, y rociar\u00e1s sobre el altar alrededor.\n29:17 Y cortar\u00e1s el carnero en pedazos, y lavar\u00e1s sus intestinos y sus piernas, y las pondr\u00e1s sobre sus trozos y sobre su cabeza.\n29:18 Y quemar\u00e1s todo el carnero sobre el altar: es holocausto \u00e1 Jehov\u00e1, olor grato, es ofrenda quemada \u00e1 Jehov\u00e1.\n29:19 Tomar\u00e1s luego el otro carnero, y Aar\u00f3n y sus hijos pondr\u00e1n sus manos sobre la cabeza del carnero:\n29:20 Y matar\u00e1s el carnero, y tomar\u00e1s de su sangre, y pondr\u00e1s sobre la ternilla de la oreja derecha de Aar\u00f3n, y sobre la ternilla de las orejas de sus hijos, y sobre el dedo pulgar de las manos derechas de ellos, y sobre el dedo pulgar de los pies derechos de e\n29:21 Y tomar\u00e1s de la sangre que hay sobre el altar, y del aceite de la unci\u00f3n, y esparcir\u00e1s sobre Aar\u00f3n, y sobre sus vestiduras, y sobre sus hijos, y sobre las vestimentas de \u00e9stos; y \u00e9l ser\u00e1 santificado, y sus vestiduras, y sus hijos, y las vestimentas de sus\n29:22 Luego tomar\u00e1s del carnero el sebo, y la cola, y el sebo que cubre los intestinos, y el reda\u00f1o del h\u00edgado, y los dos ri\u00f1ones, y el sebo que est\u00e1 sobre ellos, y la espaldilla derecha; porque es carnero de consagraciones:\n29:23 Tambi\u00e9n una torta de pan, y una hojaldre amasada con aceite, y una lasa\u00f1a del canastillo de los \u00e1zimos presentado \u00e1 Jehov\u00e1;\n29:24 Y lo has de poner todo en las manos de Aar\u00f3n, y en las manos de sus hijos; y lo mecer\u00e1s agit\u00e1ndolo delante de Jehov\u00e1.\n29:25 Despu\u00e9s lo tomar\u00e1s de sus manos, y lo har\u00e1s arder sobre el altar en holocausto, por olor agradable delante de Jehov\u00e1. Es ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1.\n29:26 Y tomar\u00e1s el pecho del carnero de las consagraciones, que fue inmolado para la de Aar\u00f3n, y lo mecer\u00e1s por ofrenda agitada delante de Jehov\u00e1; y ser\u00e1 porci\u00f3n tuya.\n29:27 Y apartar\u00e1s el pecho de la ofrenda mecida, y la espaldilla de la santificaci\u00f3n, lo que fue mecido y lo que fue santificado del carnero de las consagraciones de Aar\u00f3n y de sus hijos:\n29:28 Y ser\u00e1 para Aar\u00f3n y para sus hijos por estatuto perpetuo de los hijos de Israel, porque es porci\u00f3n elevada; y ser\u00e1 tomada de los hijos de Israel de sus sacrificios pac\u00edficos, porci\u00f3n de ellos elevada en ofrenda \u00e1 Jehov\u00e1.\n29:29 Y las vestimentas santas, que son de Aar\u00f3n, ser\u00e1n de sus hijos despu\u00e9s de \u00e9l, para ser ungidos con ellas, y para ser con ellas consagrados.\n29:30 Por siete d\u00edas las vestir\u00e1 el sacerdote de sus hijos, que en su lugar viniere al tabern\u00e1culo del testimonio \u00e1 servir en el santuario.\n29:31 Y tomar\u00e1s el carnero de las consagraciones, y cocer\u00e1s su carne en el lugar del santuario.\n29:32 Y Aar\u00f3n y sus hijos comer\u00e1n la carne del carnero, y el pan que est\u00e1 en el canastillo, \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio.\n29:33 Y comer\u00e1n aquellas cosas con las cuales se hizo expiaci\u00f3n, para henchir sus manos para ser santificados: mas el extranjero no comer\u00e1, porque es cosa santa.\n29:34 Y si sobrare algo de la carne de las consagraciones y del pan hasta la ma\u00f1ana, quemar\u00e1s al fuego lo que hubiere sobrado: no se comer\u00e1, porque es cosa santa.\n29:35 As\u00ed pues har\u00e1s \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos, conforme \u00e1 todas las cosas que yo te he mandado: por siete d\u00edas los consagrar\u00e1s.\n29:36 Y sacrificar\u00e1s el becerro de la expiaci\u00f3n en cada d\u00eda para las expiaciones; y purificar\u00e1s el altar en habiendo hecho expiaci\u00f3n por \u00e9l, y lo ungir\u00e1s para santificarlo.\n29:37 Por siete d\u00edas expiar\u00e1s el altar, y lo santificar\u00e1s, y ser\u00e1 un altar sant\u00edsimo: cualquiera cosa que tocare al altar, ser\u00e1 santificada.\n29:38 Y esto es lo que ofrecer\u00e1s sobre el altar: dos corderos de un a\u00f1o cada d\u00eda, sin intermisi\u00f3n.\n29:39 Ofrecer\u00e1s el un cordero \u00e1 la ma\u00f1ana, y el otro cordero ofrecer\u00e1s \u00e1 la ca\u00edda de la tarde:\n29:40 Adem\u00e1s una d\u00e9cima parte de un epha de flor de harina amasada con la cuarta parte de un hin de aceite molido: y la libaci\u00f3n ser\u00e1 la cuarta parte de un hin de vino con cada cordero.\n29:41 Y ofrecer\u00e1s el otro cordero \u00e1 la ca\u00edda de la tarde, haciendo conforme \u00e1 la ofrenda de la ma\u00f1ana, y conforme \u00e1 su libaci\u00f3n, en olor de suavidad; ser\u00e1 ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1.\n29:42 Esto ser\u00e1 holocausto continuo por vuestras generaciones \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio delante de Jehov\u00e1, en el cual me concertar\u00e9 con vosotros, para hablaros all\u00ed.\n29:43 Y all\u00ed testificar\u00e9 de m\u00ed \u00e1 los hijos de Israel, y el lugar ser\u00e1 santificado con mi gloria.\n29:44 Y santificar\u00e9 el tabern\u00e1culo del testimonio y el altar: santificar\u00e9 asimismo \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos, para que sean mis sacerdotes.\n29:45 Y habitar\u00e9 entre los hijos de Israel, y ser\u00e9 su Dios.\n29:46 Y conocer\u00e1n que yo soy Jehov\u00e1 su Dios, que los saqu\u00e9 de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos: Yo Jehov\u00e1 su Dios.\n30:1 HARAS asimismo un altar de sahumerio de perfume: de madera de Sittim lo har\u00e1s.\n30:2 Su longitud ser\u00e1 de un codo, y su anchura de un codo: ser\u00e1 cuadrado: y su altura de dos codos: y sus cuernos ser\u00e1n de lo mismo.\n30:3 Y cubrirlo has de oro puro, su techado, y sus paredes en derredor, y sus cuernos: y le har\u00e1s en derredor una corona de oro.\n30:4 Le har\u00e1s tambi\u00e9n dos anillos de oro debajo de su corona \u00e1 sus dos esquinas en ambos lados suyos, para meter los varales con que ser\u00e1 llevado.\n30:5 Y har\u00e1s los varales de madera de Sittim, y los cubrir\u00e1s de oro.\n30:6 Y lo pondr\u00e1s delante del velo que est\u00e1 junto al arca del testimonio, delante de la cubierta que est\u00e1 sobre el testimonio, donde yo te testificar\u00e9 de m\u00ed.\n30:7 Y quemar\u00e1 sobre \u00e9l Aar\u00f3n sahumerio de aroma cada ma\u00f1ana cuando aderezare las l\u00e1mparas lo quemar\u00e1.\n30:8 Y cuando Aar\u00f3n encender\u00e1 las l\u00e1mparas al anochecer, quemar\u00e1 el sahumerio: rito perpetuo delante de Jehov\u00e1 por vuestras edades.\n30:9 No ofrecer\u00e9is sobre \u00e9l sahumerio extra\u00f1o, ni holocausto, ni presente; ni tampoco derramar\u00e9is sobre \u00e9l libaci\u00f3n.\n30:10 Y sobre sus cuernos har\u00e1 Aar\u00f3n expiaci\u00f3n una vez en el a\u00f1o con la sangre de la expiaci\u00f3n para las reconciliaciones: una vez en el a\u00f1o har\u00e1 expiaci\u00f3n sobre \u00e9l en vuestras edades: ser\u00e1 muy santo \u00e1 Jehov\u00e1.\n30:11 Y habl\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n30:12 Cuando tomares el n\u00famero de los hijos de Israel conforme \u00e1 la cuenta de ellos, cada uno dar\u00e1 \u00e1 Jehov\u00e1 el rescate de su persona, cuando los contares, y no habr\u00e1 en ellos mortandad por haberlos contado.\n30:13 Esto dar\u00e1 cualquiera que pasare por la cuenta, medio siclo conforme al siclo del santuario. El siclo es de veinte \u00f3bolos: la mitad de un siclo ser\u00e1 la ofrenda \u00e1 Jehov\u00e1.\n30:14 Cualquiera que pasare por la cuenta, de veinte a\u00f1os arriba, dar\u00e1 la ofrenda \u00e1 Jehov\u00e1.\n30:15 Ni el rico aumentar\u00e1, ni el pobre disminuir\u00e1 de medio siclo, cuando dieren la ofrenda \u00e1 Jehov\u00e1 para hacer expiaci\u00f3n por vuestras personas.\n30:16 Y tomar\u00e1s de los hijos de Israel el dinero de las expiaciones, y lo dar\u00e1s para la obra del tabern\u00e1culo del testimonio: y ser\u00e1 por memoria \u00e1 los hijos de Israel delante de Jehov\u00e1, para expiar vuestras personas.\n30:17 Habl\u00f3 m\u00e1s Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n30:18 Har\u00e1s tambi\u00e9n una fuente de metal, con su basa de metal, para lavar; y la has de poner entre el tabern\u00e1culo del testimonio y el altar; y pondr\u00e1s en ella agua.\n30:19 Y de ella se lavar\u00e1n Aar\u00f3n y sus hijos sus manos y sus pies:\n30:20 Cuando entraren en el tabern\u00e1culo del testimonio, se han de lavar con agua, y no morir\u00e1n: y cuando se llegaren al altar para ministrar, para encender \u00e1 Jehov\u00e1 la ofrenda que se ha de consumir al fuego,\n30:21 Tambi\u00e9n se lavar\u00e1n las manos y los pies, y no morir\u00e1n. Y lo tendr\u00e1n por estatuto perpetuo \u00e9l y su simiente por sus generaciones.\n30:22 Habl\u00f3 m\u00e1s Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n30:23 Y t\u00fa has de tomar de las principales drogas; de mirra excelente quinientos siclos, y de canela arom\u00e1tica la mitad, esto es, doscientos y cincuenta, y de c\u00e1lamo arom\u00e1tico doscientos y cincuenta,\n30:24 Y de casia quinientos, al peso del santuario, y de aceite de olivas un hin:\n30:25 Y har\u00e1s de ello el aceite de la santa unci\u00f3n, superior ung\u00fcento, obra de perfumador, el cual ser\u00e1 el aceite de la unci\u00f3n sagrada.\n30:26 Con \u00e9l ungir\u00e1s el tabern\u00e1culo del testimonio, y el arca del testimonio,\n30:27 Y la mesa, y todos sus vasos, y el candelero, y todos sus vasos, y el altar del perfume,\n30:28 Y el altar del holocausto, todos sus vasos, y la fuente y su basa.\n30:29 As\u00ed los consagrar\u00e1s, y ser\u00e1n cosas sant\u00edsimas: todo lo que tocare en ellos, ser\u00e1 santificado.\n30:30 Ungir\u00e1s tambi\u00e9n \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos, y los consagrar\u00e1s para que sean mis sacerdotes.\n30:31 Y hablar\u00e1s \u00e1 los hijos de Israel, diciendo: Este ser\u00e1 mi aceite de la santa unci\u00f3n por vuestras edades.\n30:32 Sobre carne de hombre no ser\u00e1 untado, ni har\u00e9is otro semejante, conforme \u00e1 su composici\u00f3n: santo es; por santo hab\u00e9is de tenerlo vosotros.\n30:33 Cualquiera que compusiere ung\u00fcento semejante, y que pusiere de \u00e9l sobre extra\u00f1o, ser\u00e1 cortado de sus pueblos.\n30:34 Dijo a\u00fan Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s: T\u00f3mate aromas, estacte y u\u00f1a olorosa y g\u00e1lbano arom\u00e1tico \u00e9 incienso limpio; de todo en igual peso:\n30:35 Y har\u00e1s de ello una confecci\u00f3n arom\u00e1tica de obra de perfumador, bien mezclada, pura y santa:\n30:36 Y moler\u00e1s alguna de ella pulveriz\u00e1ndola, y la pondr\u00e1s delante del testimonio en el tabern\u00e1culo del testimonio, donde yo te testificar\u00e9 de m\u00ed. Os ser\u00e1 cosa sant\u00edsima.\n30:37 Como la confecci\u00f3n que har\u00e1s, no os har\u00e9is otra seg\u00fan su composici\u00f3n: te ser\u00e1 cosa sagrada para Jehov\u00e1.\n30:38 Cualquiera que hiciere otra como ella para olerla, ser\u00e1 cortado de sus pueblos.\n31:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n31:2 Mira, yo he llamado por su nombre \u00e1 Bezaleel, hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Jud\u00e1;\n31:3 Y lo he henchido de esp\u00edritu de Dios, en sabidur\u00eda, y en inteligencia, y en ciencia, y en todo artificio,\n31:4 Para inventar dise\u00f1os, para trabajar en oro, y en plata, y en metal,\n31:5 Y en artificio de piedras para engastar las, y en artificio de madera; para obrar en toda suerte de labor.\n31:6 Y he aqu\u00ed que yo he puesto con \u00e9l \u00e1 Aholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan: y he puesto sabidur\u00eda en el \u00e1nimo de todo sabio de coraz\u00f3n, para que hagan todo lo que te he mandado:\n31:7 El tabern\u00e1culo del testimonio, y el arca del testimonio, y la cubierta que est\u00e1 sobre ella, y todos los vasos del tabern\u00e1culo;\n31:8 Y la mesa y sus vasos, y el candelero limpio y todos sus vasos, y el altar del perfume;\n31:9 Y el altar del holocausto y todos sus vasos, y la fuente y su basa;\n31:10 Y los vestidos del servicio, y las santas vestiduras para Aar\u00f3n el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos, para que ejerzan el sacerdocio;\n31:11 Y el aceite de la unci\u00f3n, y el perfume arom\u00e1tico para el santuario: har\u00e1n conforme \u00e1 todo lo que te he mandado.\n31:12 Habl\u00f3 adem\u00e1s Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n31:13 Y t\u00fa hablar\u00e1s \u00e1 los hijos de Israel, diciendo: Con todo eso vosotros guardar\u00e9is mis s\u00e1bados: porque es se\u00f1al entre m\u00ed y vosotros por vuestras edades, para que sep\u00e1is que yo soy Jehov\u00e1 que os santifico.\n31:14 As\u00ed que guardar\u00e9is el s\u00e1bado, porque santo es \u00e1 vosotros: el que lo profanare, de cierto morir\u00e1; porque cualquiera que hiciere obra alguna en \u00e9l, aquella alma ser\u00e1 cortada de en medio de sus pueblos.\n31:15 Seis d\u00edas se har\u00e1 obra, mas el d\u00eda s\u00e9ptimo es s\u00e1bado de reposo consagrado \u00e1 Jehov\u00e1; cualquiera que hiciere obra el d\u00eda del s\u00e1bado, morir\u00e1 ciertamente.\n31:16 Guardar\u00e1n, pues, el s\u00e1bado los hijos de Israel: celebr\u00e1ndolo por sus edades por pacto perpetuo:\n31:17 Se\u00f1al es para siempre entre m\u00ed y los hijos de Israel; porque en seis d\u00edas hizo Jehov\u00e1 los cielos y la tierra, y en el s\u00e9ptimo d\u00eda ces\u00f3, y repos\u00f3.\n31:18 Y di\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s, como acab\u00f3 de hablar con \u00e9l en el monte de Sina\u00ed, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.\n32:1 MAS viendo el pueblo que Mois\u00e9s tardaba en descender del monte, alleg\u00f3se entonces \u00e1 Aar\u00f3n, y dij\u00e9ronle: Lev\u00e1ntate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque \u00e1 este Mois\u00e9s, aquel var\u00f3n que nos sac\u00f3 de la tierra de Egipto, no sabemos qu\u00e9 le haya a\n32:2 Y Aar\u00f3n les dijo: Apartad los zarcillos de oro que est\u00e1n en las orejas de vuestras mujeres, y de vuestros hijos, y de vuestras hijas, y tra\u00e9dmelos.\n32:3 Entonces todo el pueblo apart\u00f3 los zarcillos de oro que ten\u00edan en sus orejas, y traj\u00e9ronlos \u00e1 Aar\u00f3n:\n32:4 El cual los tom\u00f3 de las manos de ellos, y form\u00f3lo con buril, \u00e9 hizo de ello un becerro de fundici\u00f3n. Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.\n32:5 Y viendo esto Aar\u00f3n, edific\u00f3 un altar delante del becerro; y pregon\u00f3 Aar\u00f3n, y dijo: Ma\u00f1ana ser\u00e1 fiesta \u00e1 Jehov\u00e1.\n32:6 Y el d\u00eda siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron pac\u00edficos: y sent\u00f3se el pueblo \u00e1 comer y \u00e1 beber, y levant\u00e1ronse \u00e1 regocijarse.\n32:7 Entonces Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de tierra de Egipto se ha corrompido:\n32:8 Presto se han apartado del camino que yo les mand\u00e9, y se han hecho un becerro de fundici\u00f3n, y lo han adorado, y han sacrificado \u00e1 \u00e9l, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.\n32:9 Dijo m\u00e1s Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s: Yo he visto \u00e1 este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz:\n32:10 Ahora pues, d\u00e9jame que se encienda mi furor en ellos, y los consuma: y \u00e1 ti yo te pondr\u00e9 sobre gran gente.\n32:11 Entonces Mois\u00e9s or\u00f3 \u00e1 la faz de Jehov\u00e1 su Dios, y dijo: Oh Jehov\u00e1, \u00bfpor qu\u00e9 se encender\u00e1 tu furor en tu pueblo, que t\u00fa sacaste de la tierra de Egipto con gran fortaleza, y con mano fuerte?\n32:12 \u00bfPor qu\u00e9 han de hablar los Egipcios, diciendo: Para mal los sac\u00f3, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la haz de la tierra? Vu\u00e9lvete del furor de tu ira, y arrepi\u00e9ntete del mal de tu pueblo.\n32:13 Acu\u00e9rdate de Abraham, de Isaac, y de Israel tus siervos, \u00e1 los cuales has jurado por ti mismo, y d\u00edcholes: Yo multiplicar\u00e9 vuestra simiente como las estrellas del cielo; y dar\u00e9 \u00e1 vuestra simiente toda esta tierra que he dicho, y la tomar\u00e1n por heredad par\n32:14 Entonces Jehov\u00e1 se arrepinti\u00f3 del mal que dijo que hab\u00eda de hacer \u00e1 su pueblo.\n32:15 Y volvi\u00f3se Mois\u00e9s, y descendi\u00f3 del monte trayendo en su mano las dos tablas del testimonio, las tablas escritas por ambos lados; de una parte y de otra estaban escritas.\n32:16 Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas.\n32:17 Y oyendo Josu\u00e9 el clamor del pueblo que gritaba, dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Alarido de pelea hay en el campo.\n32:18 Y \u00e9l respondi\u00f3: No es eco de algazara de fuertes, ni eco de alaridos de flacos: algazara de cantar oigo yo.\n32:19 Y aconteci\u00f3, que como lleg\u00f3 \u00e9l al campo, y vi\u00f3 el becerro y las danzas, enardeci\u00f3sele la ira \u00e1 Mois\u00e9s, y arroj\u00f3 las tablas de sus manos, y quebr\u00f3las al pie del monte.\n32:20 Y tom\u00f3 el becerro que hab\u00edan hecho, y quem\u00f3lo en el fuego, y moli\u00f3lo hasta reducirlo \u00e1 polvo, que esparci\u00f3 sobre las aguas, y di\u00f3lo \u00e1 beber \u00e1 los hijos de Israel.\n32:21 Y dijo Mois\u00e9s \u00e1 Aar\u00f3n: \u00bfQu\u00e9 te ha hecho este pueblo, que has tra\u00eddo sobre \u00e9l tan gran pecado?\n32:22 Y respondi\u00f3 Aar\u00f3n: No se enoje mi se\u00f1or; t\u00fa conoces el pueblo, que es inclinado \u00e1 mal.\n32:23 Porque me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros, que \u00e1 este Mois\u00e9s, el var\u00f3n que nos sac\u00f3 de tierra de Egipto, no sabemos qu\u00e9 le ha acontecido.\n32:24 Y yo les respond\u00ed: \u00bfQui\u00e9n tiene oro? Apartadlo. Y di\u00e9ronmelo, y ech\u00e9lo en el fuego, y sali\u00f3 este becerro.\n32:25 Y viendo Mois\u00e9s que el pueblo estaba despojado, porque Aar\u00f3n lo hab\u00eda despojado para verg\u00fcenza entre sus enemigos,\n32:26 P\u00fasose Mois\u00e9s \u00e1 la puerta del real, y dijo: \u00bfQui\u00e9n es de Jehov\u00e1? j\u00fantese conmigo. Y junt\u00e1ronse con \u00e9l todos los hijos de Lev\u00ed.\n32:27 Y \u00e9l les dijo: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo: pasad y volved de puerta \u00e1 puerta por el campo, y matad cada uno \u00e1 su hermano, y \u00e1 su amigo, y \u00e1 su pariente.\n32:28 Y los hijos de Lev\u00ed lo hicieron conforme al dicho de Mois\u00e9s: y cayeron del pueblo en aquel d\u00eda como tres mil hombres.\n32:29 Entonces Mois\u00e9s dijo: Hoy os hab\u00e9is consagrado \u00e1 Jehov\u00e1, porque cada uno se ha consagrado en su hijo, y en su hermano, para que d\u00e9 \u00e9l hoy bendici\u00f3n sobre vosotros.\n32:30 Y aconteci\u00f3 que el d\u00eda siguiente dijo Mois\u00e9s al pueblo: Vosotros hab\u00e9is cometido un gran pecado: mas yo subir\u00e9 ahora \u00e1 Jehov\u00e1; quiz\u00e1 le aplacar\u00e9 acerca de vuestro pecado.\n32:31 Entonces volvi\u00f3 Mois\u00e9s \u00e1 Jehov\u00e1, y dijo: Ru\u00e9gote, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro,\n32:32 Que perdones ahora su pecado, y si no, r\u00e1eme ahora de tu libro que has escrito.\n32:33 Y Jehov\u00e1 respondi\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s: Al que pecare contra m\u00ed, \u00e1 \u00e9ste raer\u00e9 yo de mi libro.\n32:34 Ve pues ahora, lleva \u00e1 este pueblo donde te he dicho: he aqu\u00ed mi \u00e1ngel ir\u00e1 delante de ti; que en el d\u00eda de mi visitaci\u00f3n yo visitar\u00e9 en ellos su pecado.\n32:35 Y Jehov\u00e1 hiri\u00f3 al pueblo, porque hab\u00edan hecho el becerro que form\u00f3 Aar\u00f3n.\n33:1 Y JEHOVA dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Ve, sube de aqu\u00ed, t\u00fa y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, \u00e1 la tierra de la cual jur\u00e9 \u00e1 Abraham, Isaac, y Jacob, diciendo: A tu simiente la dar\u00e9:\n33:2 Y yo enviar\u00e9 delante de ti el \u00e1ngel, y echar\u00e9 fuera al Cananeo y al Amorrheo, y al Hetheo, y al Pherezeo, y al Heveo y al Jebuseo:\n33:3 (A la tierra que fluye leche y miel); porque yo no subir\u00e9 en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino.\n33:4 Y oyendo el pueblo esta sensible palabra, vistieron luto, y ninguno se puso sus atav\u00edos:\n33:5 Pues Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Di \u00e1 los hijos de Israel: Vosotros sois pueblo de dura cerviz: en un momento subir\u00e9 en medio de ti, y te consumir\u00e9: qu\u00edtate pues ahora tus atav\u00edos, que yo sabr\u00e9 lo que te tengo de hacer.\n33:6 Entonces los hijos de Israel se despojaron de sus atav\u00edos desde el monte Horeb.\n33:7 Y Mois\u00e9s tom\u00f3 el tabern\u00e1culo, y extendi\u00f3lo fuera del campo, lejos del campo, y llam\u00f3lo el Tabern\u00e1culo del Testimonio. Y fu\u00e9, que cualquiera que requer\u00eda \u00e1 Jehov\u00e1, sal\u00eda al tabern\u00e1culo del testimonio, que estaba fuera del campo.\n33:8 Y suced\u00eda que, cuando sal\u00eda Mois\u00e9s al tabern\u00e1culo, todo el pueblo se levantaba, y estaba cada cual en pie \u00e1 la puerta de su tienda, y miraban en pos de Mois\u00e9s, hasta que \u00e9l entraba en el tabern\u00e1culo.\n33:9 Y cuando Mois\u00e9s entraba en el tabern\u00e1culo, la columna de nube descend\u00eda, y pon\u00edase \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo, y Jehov\u00e1 hablaba con Mois\u00e9s.\n33:10 Y viendo todo el pueblo la columna de nube, que estaba \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo, levant\u00e1base todo el pueblo, cada uno \u00e1 la puerta de su tienda y adoraba.\n33:11 Y hablaba Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s cara \u00e1 cara, como habla cualquiera \u00e1 su compa\u00f1ero. Y volv\u00edase al campo; mas el joven Josu\u00e9, su criado, hijo de Nun, nunca se apartaba de en medio del tabern\u00e1culo.\n33:12 Y dijo Mois\u00e9s \u00e1 Jehov\u00e1: Mira, t\u00fa me dices \u00e1 m\u00ed: Saca este pueblo: y t\u00fa no me has declarado \u00e1 qui\u00e9n has de enviar conmigo: sin embargo, t\u00fa dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado tambi\u00e9n gracia en mis ojos.\n33:13 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, ru\u00e9gote que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, porque halle gracia en tus ojos: y mira que tu pueblo es aquesta gente.\n33:14 Y \u00e9l dijo: Mi rostro ir\u00e1 contigo, y te har\u00e9 descansar.\n33:15 Y \u00e9l respondi\u00f3: Si tu rostro no ha de ir conmigo, no nos saques de aqu\u00ed.\n33:16 \u00bfY en qu\u00e9 se conocer\u00e1 aqu\u00ed que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en andar t\u00fa con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que est\u00e1n sobre la faz de la tierra?\n33:17 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Tambi\u00e9n har\u00e9 esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre.\n33:18 El entonces dijo: Ru\u00e9gote que me muestres tu gloria.\n33:19 Y respondi\u00f3le: Yo har\u00e9 pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamar\u00e9 el nombre de Jehov\u00e1 delante de ti; y tendr\u00e9 misericordia del que tendr\u00e9 misericordia, y ser\u00e9 clemente para con el que ser\u00e9 clemente.\n33:20 Dijo m\u00e1s: No podr\u00e1s ver mi rostro: porque no me ver\u00e1 hombre, y vivir\u00e1.\n33:21 Y dijo a\u00fan Jehov\u00e1: He aqu\u00ed lugar junto \u00e1 m\u00ed, y t\u00fa estar\u00e1s sobre la pe\u00f1a:\n33:22 Y ser\u00e1 que, cuando pasare mi gloria, yo te pondr\u00e9 en una hendidura de la pe\u00f1a, y te cubrir\u00e9 con mi mano hasta que haya pasado:\n33:23 Despu\u00e9s apartar\u00e9 mi mano, y ver\u00e1s mis espaldas; mas no se ver\u00e1 mi rostro.\n34:1 Y JEHOVA dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Al\u00edsate dos tablas de piedra como las primeras, y escribir\u00e9 sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste.\n34:2 Aperc\u00edbete, pues, para ma\u00f1ana, y sube por la ma\u00f1ana al monte de Sina\u00ed, y est\u00e1me all\u00ed sobre la cumbre del monte.\n34:3 Y no suba hombre contigo, ni parezca alguno en todo el monte; ni ovejas ni bueyes pazcan delante del monte.\n34:4 Y Mois\u00e9s alis\u00f3 dos tablas de piedra como las primeras; y levant\u00f3se por la ma\u00f1ana, y subi\u00f3 al monte de Sina\u00ed, como le mand\u00f3 Jehov\u00e1, y llev\u00f3 en su mano las dos tablas de piedra.\n34:5 Y Jehov\u00e1 descendi\u00f3 en la nube, y estuvo all\u00ed con \u00e9l, proclamando el nombre de Jehov\u00e1.\n34:6 Y pasando Jehov\u00e1 por delante de \u00e9l, proclam\u00f3: Jehov\u00e1, Jehov\u00e1, fuerte, misericordioso, y piadoso; tardo para la ira, y grande en benignidad y verdad;\n34:7 Que guarda la misericordia en millares, que perdona la iniquidad, la rebeli\u00f3n, y el pecado, y que de ning\u00fan modo justificar\u00e1 al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre los terceros, y sobre los\n34:8 Entonces Mois\u00e9s, apresur\u00e1ndose, baj\u00f3 la cabeza hacia el suelo y encorv\u00f3se;\n34:9 Y dijo: Si ahora, Se\u00f1or, he hallado gracia en tus ojos, vaya ahora el Se\u00f1or en medio de nosotros; porque este es pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y pos\u00e9enos.\n34:10 Y \u00e9l dijo: He aqu\u00ed, yo hago concierto delante de todo tu pueblo: har\u00e9 maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en naci\u00f3n alguna; y ver\u00e1 todo el pueblo en medio del cual est\u00e1s t\u00fa, la obra de Jehov\u00e1; porque ha de ser cosa terrible la que yo h\n34:11 Guarda lo que yo te mando hoy; he aqu\u00ed que yo echo de delante de tu presencia al Amorrheo, y al Cananeo, y al Hetheo, y al Pherezeo, y al Heveo, y al Jebuseo.\n34:12 Gu\u00e1rdate que no hagas alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, porque no sean por tropezadero en medio de ti:\n34:13 Mas derribar\u00e9is sus altares, y quebrar\u00e9is sus estatuas, y talar\u00e9is sus bosques:\n34:14 Porque no te has de inclinar \u00e1 dios ajeno; que Jehov\u00e1, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.\n34:15 Por tanto no har\u00e1s alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicar\u00e1n en pos de sus dioses, y sacrificar\u00e1n \u00e1 sus dioses, y te llamar\u00e1n, y comer\u00e1s de sus sacrificios;\n34:16 O tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, har\u00e1n tambi\u00e9n fornicar \u00e1 tus hijos en pos de los dioses de ellas.\n34:17 No har\u00e1s dioses de fundici\u00f3n para ti.\n34:18 La fiesta de los \u00e1zimos guardar\u00e1s: siete d\u00edas comer\u00e1s por leudar, seg\u00fan te he mandado, en el tiempo del mes de Abib; porque en el mes de Abib saliste de Egipto.\n34:19 Todo lo que abre matriz, m\u00edo es; y de tu ganado todo primerizo de vaca \u00f3 de oveja que fuere macho.\n34:20 Empero redimir\u00e1s con cordero el primerizo del asno; y si no lo redimieres, le has de cortar la cabeza. Redimir\u00e1s todo primog\u00e9nito de tus hijos, y no ser\u00e1n vistos vac\u00edos delante de m\u00ed.\n34:21 Seis d\u00edas trabajar\u00e1s, mas en el s\u00e9ptimo d\u00eda cesar\u00e1s: cesar\u00e1s aun en la arada y en la siega.\n34:22 Y te har\u00e1s la fiesta de las semanas \u00e1 los principios de la siega del trigo: y la fiesta de la cosecha \u00e1 la vuelta del a\u00f1o.\n34:23 Tres veces en el a\u00f1o ser\u00e1 visto todo var\u00f3n tuyo delante del Se\u00f1oreador Jehov\u00e1, Dios de Israel.\n34:24 Porque yo arrojar\u00e9 las gentes de tu presencia, y ensanchar\u00e9 tu t\u00e9rmino: y ninguno codiciar\u00e1 tu tierra, cuando t\u00fa subieres para ser visto delante de Jehov\u00e1 tu Dios tres veces en el a\u00f1o.\n34:25 No ofrecer\u00e1s con leudo la sangre de mi sacrificio; ni quedar\u00e1 de la noche para la ma\u00f1ana el sacrificio de la fiesta de la pascua.\n34:26 La primicia de los primeros frutos de tu tierra meter\u00e1s en la casa de Jehov\u00e1 tu Dios. No cocer\u00e1s el cabrito en la leche de su madre.\n34:27 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Escribe t\u00fa estas palabras; porque conforme \u00e1 estas palabras he hecho la alianza contigo y con Israel.\n34:28 Y \u00e9l estuvo all\u00ed con Jehov\u00e1 cuarenta d\u00edas y cuarenta noches: no comi\u00f3 pan, ni bebi\u00f3 agua; y escribi\u00f3 en tablas las palabras de la alianza, las diez palabras.\n34:29 Y aconteci\u00f3, que descendiendo Mois\u00e9s del monte Sina\u00ed con las dos tablas del testimonio en su mano, mientras descend\u00eda del monte, no sab\u00eda \u00e9l que la tez de su rostro resplandec\u00eda, despu\u00e9s que hubo con El hablado.\n34:30 Y mir\u00f3 Aar\u00f3n y todos los hijos de Israel \u00e1 Mois\u00e9s, y he aqu\u00ed la tez de su rostro era resplandeciente; y tuvieron miedo de llegarse \u00e1 \u00e9l.\n34:31 Y llam\u00f3los Mois\u00e9s; y Aar\u00f3n y todos los pr\u00edncipes de la congregaci\u00f3n volvieron \u00e1 \u00e9l, y Mois\u00e9s les habl\u00f3.\n34:32 Y despu\u00e9s se llegaron todos los hijos de Israel, \u00e1 los cuales mand\u00f3 todas las cosas que Jehov\u00e1 le hab\u00eda dicho en el monte de Sina\u00ed.\n34:33 Y cuando hubo acabado Mois\u00e9s de hablar con ellos, puso un velo sobre su rostro.\n34:34 Y cuando ven\u00eda Mois\u00e9s delante de Jehov\u00e1 para hablar con \u00e9l, quit\u00e1base el velo hasta que sal\u00eda; y saliendo, hablaba con los hijos de Israel lo que le era mandado;\n34:35 Y ve\u00edan los hijos de Israel el rostro de Mois\u00e9s, que la tez de su rostro era resplandeciente; y volv\u00eda Mois\u00e9s \u00e1 poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba \u00e1 hablar con El.\n35:1 Y MOIS\u00c9S hizo juntar toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel, y d\u00edjoles: Estas son las cosas que Jehov\u00e1 ha mandado que hag\u00e1is.\n35:2 Seis d\u00edas se har\u00e1 obra, mas el d\u00eda s\u00e9ptimo os ser\u00e1 santo, s\u00e1bado de reposo \u00e1 Jehov\u00e1: cualquiera que en \u00e9l hiciere obra, morir\u00e1.\n35:3 No encender\u00e9is fuego en todas vuestras moradas en el d\u00eda del s\u00e1bado.\n35:4 Y habl\u00f3 Mois\u00e9s \u00e1 toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehov\u00e1 ha mandado, diciendo:\n35:5 Tomad de entre vosotros ofrenda para Jehov\u00e1: todo liberal de coraz\u00f3n la traer\u00e1 \u00e1 Jehov\u00e1: oro, plata, metal;\n35:6 Y c\u00e1rdeno, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino fino, y pelo de cabras;\n35:7 Y cueros rojos de carneros, y cueros de tejones, y madera de Sittim;\n35:8 Y aceite para la luminaria, y especias arom\u00e1ticas para el aceite de la unci\u00f3n, y para el perfume arom\u00e1tico;\n35:9 Y piedras de onix, y dem\u00e1s pedrer\u00eda, para el ephod, y para el racional.\n35:10 Y todo sabio de coraz\u00f3n de entre vosotros, vendr\u00e1 y har\u00e1 todas las cosas que Jehov\u00e1 ha mandado:\n35:11 El tabern\u00e1culo, su tienda, y su cubierta, y sus anillos, y sus tablas, sus barras, sus columnas, y sus basas;\n35:12 El arca, y sus varas, la cubierta, y el velo de la tienda;\n35:13 La mesa, y sus varas, y todos sus vasos, y el pan de la proposici\u00f3n.\n35:14 El candelero de la luminaria, y sus vasos, y sus candilejas, y el aceite para la luminaria;\n35:15 Y el altar del perfume, y sus varas, y el aceite de la unci\u00f3n, y el perfume arom\u00e1tico, y el pabell\u00f3n de la puerta, para la entrada del tabern\u00e1culo;\n35:16 El altar del holocausto, y su enrejado de metal, y sus varas, y todos sus vasos, y la fuente con su basa;\n35:17 Las cortinas del atrio, sus columnas, y sus basas, y el pabell\u00f3n de la puerta del atrio;\n35:18 Las estacas del tabern\u00e1culo, y las estacas del atrio, y sus cuerdas;\n35:19 Las vestiduras del servicio para ministrar en el santuario, las sagradas vestiduras de Aar\u00f3n el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos para servir en el sacerdocio.\n35:20 Y sali\u00f3 toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel de delante de Mois\u00e9s.\n35:21 Y vino todo var\u00f3n \u00e1 quien su coraz\u00f3n estimul\u00f3, y todo aquel \u00e1 quien su esp\u00edritu le di\u00f3 voluntad, y trajeron ofrenda \u00e1 Jehov\u00e1 para la obra del tabern\u00e1culo del testimonio, y para toda su f\u00e1brica, y para las sagradas vestiduras.\n35:22 Y vinieron as\u00ed hombres como mujeres, todo voluntario de coraz\u00f3n, y trajeron cadenas y zarcillos, sortijas y brazaletes, y toda joya de oro; y cualquiera ofrec\u00eda ofrenda de oro \u00e1 Jehov\u00e1.\n35:23 Todo hombre que se hallaba con jacinto, \u00f3 p\u00farpura, \u00f3 carmes\u00ed, \u00f3 lino fino, \u00f3 pelo de cabras, \u00f3 cueros rojos de carneros, \u00f3 cueros de tejones, lo tra\u00eda.\n35:24 Cualquiera que ofrec\u00eda ofrenda de plata \u00f3 de metal, tra\u00eda \u00e1 Jehov\u00e1 la ofrenda: y todo el que se hallaba con madera de Sittim, tra\u00edala para toda la obra del servicio.\n35:25 Adem\u00e1s todas las mujeres sabias de coraz\u00f3n hilaban de sus manos, y tra\u00edan lo que hab\u00edan hilado: c\u00e1rdeno, \u00f3 p\u00farpura, \u00f3 carmes\u00ed, \u00f3 lino fino.\n35:26 Y todas las mujeres cuyo coraz\u00f3n las levant\u00f3 en sabidur\u00eda, hilaron pelos de cabras.\n35:27 Y los pr\u00edncipes trajeron piedras de onix, y las piedras de los engastes para el ephod y el racional;\n35:28 Y la especia arom\u00e1tica y aceite, para la luminaria, y para el aceite de la unci\u00f3n, y para el perfume arom\u00e1tico.\n35:29 De los hijos de Israel, as\u00ed hombres como mujeres, todos los que tuvieron coraz\u00f3n voluntario para traer para toda la obra, que Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado por medio de Mois\u00e9s que hiciesen, trajeron ofrenda voluntaria \u00e1 Jehov\u00e1.\n35:30 Y dijo Mois\u00e9s \u00e1 los hijos de Israel: Mirad, Jehov\u00e1 ha nombrado \u00e1 Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Jud\u00e1;\n35:31 Y lo ha henchido de esp\u00edritu de Dios, en sabidur\u00eda, en inteligencia, y en ciencia, y en todo artificio,\n35:32 Para proyectar inventos, para trabajar en oro, y en plata, y en metal,\n35:33 Y en obra de pedrer\u00eda para engastar, y en obra de madera, para trabajar en toda invenci\u00f3n ingeniosa.\n35:34 Y ha puesto en su coraz\u00f3n el que pueda ense\u00f1ar, as\u00ed \u00e9l como Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan:\n35:35 Y los ha henchido de sabidur\u00eda de coraz\u00f3n, para que hagan toda obra de artificio, y de invenci\u00f3n, y de recamado en jacinto, y en p\u00farpura, y en carmes\u00ed, y en lino fino, y en telar; para que hagan toda labor, \u00e9 inventen todo dise\u00f1o.\n36:1 HIZO, pues, Bezaleel y Aholiab, y todo hombre sabio de coraz\u00f3n, \u00e1 quien Jehov\u00e1 di\u00f3 sabidur\u00eda \u00e9 inteligencia para que supiesen hacer toda la obra del servicio del santuario, todas las cosas que hab\u00eda mandado Jehov\u00e1.\n36:2 Y Mois\u00e9s llam\u00f3 \u00e1 Bezaleel y \u00e1 Aholiab, y \u00e1 todo var\u00f3n sabio de coraz\u00f3n, en cuyo coraz\u00f3n hab\u00eda dado Jehov\u00e1 sabidur\u00eda, y \u00e1 todo hombre \u00e1 quien su coraz\u00f3n le movi\u00f3 \u00e1 llegarse \u00e1 la obra, para trabajar en ella;\n36:3 Y tomaron de delante de Mois\u00e9s toda la ofrenda que los hijos de Israel hab\u00edan tra\u00eddo para la obra del servicio del santuario, \u00e1 fin de hacerla. Y ellos le tra\u00edan a\u00fan ofrenda voluntaria cada ma\u00f1ana.\n36:4 Vinieron, por tanto, todos los maestros que hac\u00edan toda la obra del santuario, cada uno de la obra que hac\u00eda.\n36:5 Y hablaron \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo: El pueblo trae mucho m\u00e1s de lo que es menester para la atenci\u00f3n de hacer la obra que Jehov\u00e1 ha mandado que se haga.\n36:6 Entonces Mois\u00e9s mand\u00f3 pregonar por el campo, diciendo: Ning\u00fan hombre ni mujer haga m\u00e1s obra para ofrecer para el santuario. Y as\u00ed fue el pueblo impedido de ofrecer;\n36:7 Pues tenia material abundante para hacer toda la obra, y sobraba.\n36:8 Y todos los sabios de coraz\u00f3n entre los que hac\u00edan la obra, hicieron el tabern\u00e1culo de diez cortinas, de lino torcido, y de jacinto, y de p\u00farpura y carmes\u00ed; las cuales hicieron de obra prima, con querubines.\n36:9 La longitud de la una cortina era de veintiocho codos, y la anchura de cuatro codos: todas las cortinas ten\u00edan una misma medida.\n36:10 Y junt\u00f3 las cinco cortinas la una con la otra: asimismo uni\u00f3 las otras cinco cortinas la una con la otra.\n36:11 E hizo las lazadas de color de jacinto en la orilla de la una cortina, en el borde, \u00e1 la juntura; y as\u00ed hizo en la orilla al borde de la segunda cortina, en la juntura.\n36:12 Cincuenta lazadas hizo en la una cortina, y otras cincuenta en la segunda cortina, en el borde, en la juntura; las unas lazadas enfrente de las otras.\n36:13 Hizo tambi\u00e9n cincuenta corchetes de oro, con los cuales junt\u00f3 las cortinas, la una con la otra; \u00e9 h\u00edzose un tabern\u00e1culo.\n36:14 Hizo asimismo cortinas de pelo de cabras para la tienda sobre el tabern\u00e1culo, \u00e9 h\u00edzolas en n\u00famero de once.\n36:15 La longitud de la una cortina era de treinta codos, y la anchura de cuatro codos: las once cortinas ten\u00edan una misma medida.\n36:16 Y junt\u00f3 las cinco cortinas de por s\u00ed, y las seis cortinas aparte.\n36:17 Hizo adem\u00e1s cincuenta lazadas en la orilla de la postrera cortina en la juntura, y otras cincuenta lazadas en la orilla de la otra cortina en la juntura.\n36:18 Hizo tambi\u00e9n cincuenta corchetes de metal para juntar la tienda, de modo que fuese una.\n36:19 E hizo una cubierta para la tienda de cueros rojos de carneros, y una cubierta encima de cueros de tejones.\n36:20 Adem\u00e1s hizo las tablas para el tabern\u00e1culo de madera de Sittim, para estar derechas.\n36:21 La longitud de cada tabla de diez codos, y de codo y medio la anchura.\n36:22 Cada tabla ten\u00eda dos quicios enclavijados el uno delante del otro: as\u00ed hizo todas las tablas del tabern\u00e1culo.\n36:23 Hizo, pues, las tablas para el tabern\u00e1culo: veinte tablas al lado del austro, al mediod\u00eda.\n36:24 Hizo tambi\u00e9n las cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas: dos basas debajo de la una tabla para sus dos quicios, y dos basas debajo de la otra tabla para sus dos quicios.\n36:25 Y para el otro lado del tabern\u00e1culo, \u00e1 la parte del aquil\u00f3n, hizo veinte tablas,\n36:26 Con sus cuarenta basas de plata: dos basas debajo de la una tabla, y dos basas debajo de la otra tabla.\n36:27 Y para el lado occidental del tabern\u00e1culo hizo seis tablas.\n36:28 Para las esquinas del tabern\u00e1culo en los dos lados hizo dos tablas,\n36:29 Las cuales se juntaban por abajo, y asimismo por arriba \u00e1 un gozne: y as\u00ed hizo \u00e1 la una y \u00e1 la otra en las dos esquinas.\n36:30 Eran, pues, ocho tablas, y sus basas de plata diecis\u00e9is; dos basas debajo de cada tabla.\n36:31 Hizo tambi\u00e9n las barras de madera de Sittim; cinco para las tablas del un lado del tabern\u00e1culo,\n36:32 Y cinco barras para las tablas del otro lado del tabern\u00e1culo, y cinco barras para las tablas del lado del tabern\u00e1culo \u00e1 la parte occidental.\n36:33 E hizo que la barra del medio pasase por medio de las tablas del un cabo al otro.\n36:34 Y cubri\u00f3 las tablas de oro, \u00e9 hizo de oro los anillos de ellas por donde pasasen las barras: cubri\u00f3 tambi\u00e9n de oro las barras.\n36:35 Hizo asimismo el velo de c\u00e1rdeno, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino torcido, el cual hizo con querubines de delicada obra.\n36:36 Y para \u00e9l hizo cuatro columnas de madera de Sittim; y cubri\u00f3las de oro, los capiteles de las cuales eran de oro; \u00e9 hizo para ellas cuatro basas de plata de fundici\u00f3n.\n36:37 Hizo tambi\u00e9n el velo para la puerta del tabern\u00e1culo, de jacinto, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino torcido, obra de recamador;\n36:38 Y sus cinco columnas con sus capiteles: y cubri\u00f3 las cabezas de ellas y sus molduras de oro: pero sus cinco basas las hizo de metal.\n37:1 HIZO tambi\u00e9n Bezaleel el arca de madera de Sittim: su longitud era de dos codos y medio, y de codo y medio su anchura, y su altura de otro codo y medio:\n37:2 Y cubri\u00f3la de oro puro por de dentro y por de fuera, \u00e9 h\u00edzole una cornisa de oro en derredor.\n37:3 H\u00edzole adem\u00e1s de fundici\u00f3n cuatro anillos de oro \u00e1 sus cuatro esquinas; en el un lado dos anillos y en el otro lado dos anillos.\n37:4 Hizo tambi\u00e9n las varas de madera de Sittim, y cubri\u00f3las de oro.\n37:5 Y meti\u00f3 las varas por los anillos \u00e1 los lados del arca, para llevar el arca.\n37:6 Hizo asimismo la cubierta de oro puro: su longitud de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio.\n37:7 Hizo tambi\u00e9n los dos querubines de oro, h\u00edzolos labrados \u00e1 martillo, \u00e1 los dos cabos de la cubierta:\n37:8 El un querub\u00edn de esta parte al un cabo, y el otro querub\u00edn de la otra parte al otro cabo de la cubierta: hizo los querubines \u00e1 sus dos cabos.\n37:9 Y los querubines extend\u00edan sus alas por encima, cubriendo con sus alas la cubierta: y sus rostros el uno enfrente del otro, hacia la cubierta los rostros de los querubines.\n37:10 Hizo tambi\u00e9n la mesa de madera de Sittim; su longitud de dos codos, y su anchura de un codo, y de codo y medio su altura;\n37:11 Y cubri\u00f3la de oro puro, \u00e9 h\u00edzole una cornisa de oro en derredor.\n37:12 H\u00edzole tambi\u00e9n una moldura alrededor, del ancho de una mano, \u00e1 la cual moldura hizo la cornisa de oro en circunferencia.\n37:13 H\u00edzole asimismo de fundici\u00f3n cuatro anillos de oro, y p\u00fasolos \u00e1 las cuatro esquinas que correspond\u00edan \u00e1 los cuatro pies de ella.\n37:14 Delante de la moldura estaban los anillos, por los cuales se metiesen las varas para llevar la mesa.\n37:15 E hizo las varas de madera de Sittim para llevar la mesa, y cubri\u00f3las de oro.\n37:16 Tambi\u00e9n hizo los vasos que hab\u00edan de estar sobre la mesa, sus platos, y sus cucharas, y sus cubiertos y sus tazones con que se hab\u00eda de libar, de oro fino.\n37:17 Hizo asimismo el candelero de oro puro, \u00e9 h\u00edzolo labrado \u00e1 martillo: su pie y su ca\u00f1a, sus copas, sus manzanas y sus flores eran de lo mismo.\n37:18 De sus lados sal\u00edan seis brazos; tres brazos del un lado del candelero, y otros tres brazos del otro lado del candelero:\n37:19 En el un brazo, tres copas figura de almendras, una manzana y una flor; y en el otro brazo tres copas figura de almendras, una manzana y una flor: y as\u00ed en los seis brazos que sal\u00edan del candelero.\n37:20 Y en el candelero hab\u00eda cuatro copas figura de almendras, sus manzanas y sus flores:\n37:21 Y una manzana debajo de los dos brazos de lo mismo, y otra manzana debajo de los otros dos brazos de lo mismo, y otra manzana debajo de los otros dos brazos de lo mismo, conforme \u00e1 los seis brazos que sal\u00edan de \u00e9l.\n37:22 Sus manzanas y sus brazos eran de lo mismo; todo era una pieza labrada \u00e1 martillo, de oro puro.\n37:23 Hizo asimismo sus siete candilejas, y sus despabiladeras, y sus platillos, de oro puro;\n37:24 De un talento de oro puro lo hizo, con todos sus vasos.\n37:25 Hizo tambi\u00e9n el altar del perfume de madera de Sittim: un codo su longitud, y otro codo su anchura, era cuadrado; y su altura de dos codos; y sus cuernos de la misma pieza.\n37:26 Y cubri\u00f3lo de oro puro, su mesa y sus paredes alrededor, y sus cuernos: \u00e9 h\u00edzole una corona de oro alrededor.\n37:27 H\u00edzole tambi\u00e9n dos anillos de oro debajo de la corona en las dos esquinas \u00e1 los dos lados, para pasar por ellos las varas con que hab\u00eda de ser conducido.\n37:28 E hizo las varas de madera de Sittim, y cubri\u00f3las de oro.\n37:29 Hizo asimismo el aceite santo de la unci\u00f3n, y el fino perfume arom\u00e1tico, de obra de perfumador.\n38:1 IGUALMENTE hizo el altar del holocausto de madera de Sittim: su longitud de cinco codos, y su anchura de otros cinco codos, cuadrado, y de tres codos de altura.\n38:2 E h\u00edzole sus cuernos \u00e1 sus cuatro esquinas, los cuales eran de la misma pieza, y cubri\u00f3lo de metal.\n38:3 Hizo asimismo todos los vasos del altar: calderas, y tenazas, y tazones, y garfios, y palas: todos sus vasos hizo de metal.\n38:4 E hizo para el altar el enrejado de metal, de hechura de red, que puso en su cerco por debajo hasta el medio del altar.\n38:5 Hizo tambi\u00e9n cuatro anillos de fundici\u00f3n \u00e1 los cuatro cabos del enrejado de metal, para meter las varas.\n38:6 E hizo las varas de madera de Sittim, y cubri\u00f3las de metal.\n38:7 Y meti\u00f3 las varas por los anillos \u00e1 los lados del altar, para llevarlo con ellas: hueco lo hizo, de tablas.\n38:8 Tambi\u00e9n hizo la fuente de metal, con su basa de metal, de los espejos de las que velaban \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio.\n38:9 Hizo asimismo el atrio; \u00e1 la parte austral del mediod\u00eda las cortinas del atrio eran de cien codos, de lino torcido:\n38:10 Sus columnas veinte, con sus veinte basas de metal: los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata.\n38:11 Y \u00e1 la parte del aquil\u00f3n cortinas de cien codos: sus columnas veinte, con sus veinte basas de metal; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata.\n38:12 A la parte del occidente cortinas de cincuenta codos: sus columnas diez, y sus diez basas; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata.\n38:13 Y \u00e1 la parte oriental, al levante, cortinas de cincuenta codos:\n38:14 Al un lado cortinas de quince codos, sus tres columnas, y sus tres basas;\n38:15 Al otro lado, de la una parte y de la otra de la puerta del atrio, cortinas de \u00e1 quince codos, sus tres columnas, y sus tres basas.\n38:16 Todas las cortinas del atrio alrededor eran de lino torcido.\n38:17 Y las basas de las columnas eran de metal; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata; asimismo las cubiertas de las cabezas de ellas, de plata: y todas las columnas del atrio ten\u00edan molduras de plata.\n38:18 Y el pabell\u00f3n de la puerta del atrio fue de obra de recamado, de jacinto, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino torcido: la longitud de veinte codos, y la altura en el ancho de cinco codos, conforme \u00e1 las cortinas del atrio.\n38:19 Y sus columnas fueron cuatro con sus cuatro basas de metal: y sus capiteles de plata; y las cubiertas de los capiteles de ellas y sus molduras, de plata.\n38:20 Y todas las estacas del tabern\u00e1culo y del atrio alrededor fueron de metal.\n38:21 Estas son las cuentas del tabern\u00e1culo, del tabern\u00e1culo del testimonio, lo que fu\u00e9 contado de orden de Mois\u00e9s por mano de Ithamar, hijo de Aar\u00f3n sacerdote, para el ministerio de los Levitas.\n38:22 Y Bezaleel, hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Jud\u00e1, hizo todas las cosas que Jehov\u00e1 mand\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s.\n38:23 Y con \u00e9l estaba Aholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan, art\u00edfice, y dise\u00f1ador, y recamador en jacinto, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino fino.\n38:24 Todo el oro empleado en la obra, en toda la obra del santuario, el cual fu\u00e9 oro de ofrenda, fu\u00e9 veintinueve talentos, y setecientos y treinta siclos, seg\u00fan el siclo del santuario.\n38:25 Y la plata de los contados de la congregaci\u00f3n fu\u00e9 cien talentos, y mil setecientos setenta y cinco siclos, seg\u00fan el siclo del santuario:\n38:26 Medio por cabeza, medio siclo, seg\u00fan el siclo del santuario, \u00e1 todos los que pasaron por cuenta de edad de veinte a\u00f1os y arriba, que fueron seiscientos tres mil quinientos cincuenta.\n38:27 Hubo adem\u00e1s cien talentos de plata para hacer de fundici\u00f3n las basas del santuario y las basas del velo: en cien basas cien talentos, \u00e1 talento por basa.\n38:28 Y de los mil setecientos setenta y cinco siclos hizo los capiteles de las columnas, y cubri\u00f3 los capiteles de ellas, y las ci\u00f1\u00f3.\n38:29 Y el metal de la ofrenda fue setenta talentos, y dos mil cuatrocientos siclos;\n38:30 Del cual hizo las basas de la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio, y el altar de metal, y su enrejado de metal, y todos los vasos del altar.\n38:31 Y las basas del atrio alrededor, y las basas de la puerta del atrio, y todas las estacas del tabern\u00e1culo, y todas las estacas del atrio alrededor.\n39:1 Y DEL jacinto, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, hicieron las vestimentas del ministerio para ministrar en el santuario, y asimismo hicieron las vestiduras sagradas para Aar\u00f3n; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n39:2 Hizo tambi\u00e9n el ephod de oro, de c\u00e1rdeno y p\u00farpura y carmes\u00ed, y lino torcido.\n39:3 Y extendieron las planchas de oro, y cortaron hilos para tejerlos entre el jacinto, y entre la p\u00farpura, y entre el carmes\u00ed, y entre el lino, con delicada obra.\n39:4 Hici\u00e9ronle las hombreras que se juntasen; y un\u00edanse en sus dos lados.\n39:5 Y el cinto del ephod que estaba sobre \u00e9l, era de lo mismo, conforme \u00e1 su obra; de oro, jacinto, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino torcido; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n39:6 Y labraron las piedras oniquinas cercadas de engastes de oro, grabadas de grabadura de sello con los nombres de los hijos de Israel:\n39:7 Y p\u00fasolas sobre las hombreras del ephod, por piedras de memoria \u00e1 los hijos de Israel; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda \u00e1 Mois\u00e9s mandado.\n39:8 Hizo tambi\u00e9n el racional de primorosa obra, como la obra del ephod, de oro, jacinto, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino torcido.\n39:9 Era cuadrado: doblado hicieron el racional: su longitud era de un palmo, y de un palmo su anchura, doblado.\n39:10 Y engastaron en \u00e9l cuatro \u00f3rdenes de piedras. El primer orden era un sardio, un topacio, y un carbunclo: este el primer orden.\n39:11 El segundo orden, una esmeralda, un zafiro, y un diamante.\n39:12 El tercer orden, un ligurio, un \u00e1gata, y un amatista.\n39:13 Y el cuarto orden, un berilo, un onix, y un jaspe: cercadas y encajadas en sus engastes de oro.\n39:14 Las cuales piedras eran conforme \u00e1 los nombres de los hijos de Israel, doce seg\u00fan los nombres de ellos; como grabaduras de sello, cada una con su nombre seg\u00fan las doce tribus.\n39:15 Hicieron tambi\u00e9n sobre el racional las cadenas peque\u00f1as de hechura de trenza, de oro puro.\n39:16 Hicieron asimismo los dos engastes y los dos anillos, de oro; los cuales dos anillos de oro pusieron en los dos cabos del racional.\n39:17 Y pusieron las dos trenzas de oro en aquellos dos anillos \u00e1 los cabos del racional.\n39:18 Y fijaron los dos cabos de las dos trenzas en los dos engastes, que pusieron sobre las hombreras del ephod, en la parte delantera de \u00e9l.\n39:19 E hicieron dos anillos de oro, que pusieron en los dos cabos del racional, en su orilla, \u00e1 la parte baja del ephod.\n39:20 Hicieron adem\u00e1s dos anillos de oro, los cuales pusieron en las dos hombreras del ephod, abajo en la parte delantera, delante de su juntura, sobre el cinto del ephod.\n39:21 Y ataron el racional de sus anillos \u00e1 los anillos del ephod con un cord\u00f3n de jacinto, para que estuviese sobre el cinto del mismo ephod, y no se apartase el racional del ephod; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n39:22 Hizo tambi\u00e9n el manto del ephod de obra de tejedor, todo de jacinto.\n39:23 Con su abertura en medio de \u00e9l, como el cuello de un coselete, con un borde en derredor de la abertura, porque no se rompiese.\n39:24 E hicieron en las orillas del manto las granadas de jacinto, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, y lino torcido.\n39:25 Hicieron tambi\u00e9n las campanillas de oro puro, las cuales campanillas pusieron entre las granadas por las orillas del manto alrededor entre las granadas:\n39:26 Una campanilla y una granada, una campanilla y una granada alrededor, en las orillas del manto, para ministrar; como Jehov\u00e1 lo mand\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s.\n39:27 Igualmente hicieron las t\u00fanicas de lino fino de obra de tejedor, para Aar\u00f3n y para sus hijos;\n39:28 Asimismo la mitra de lino fino, y los adornos de los chapeos (tiaras) de lino fino, y los pa\u00f1etes de lino, de lino torcido;\n39:29 Tambi\u00e9n el cinto de lino torcido, y de jacinto, y p\u00farpura, y carmes\u00ed, de obra de recamador; como Jehov\u00e1 lo mand\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s.\n39:30 Hicieron asimismo la plancha de la diadema santa de oro puro, y escribieron en ella de grabadura de sello, el r\u00f3tulo, SANTIDAD A JEHOVA.\n39:31 Y pusieron en ella un cord\u00f3n de jacinto, para colocarla en alto sobre la mitra; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n39:32 Y fue acabada toda la obra del tabern\u00e1culo, del tabern\u00e1culo del testimonio: \u00e9 hicieron los hijos de Israel como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s: as\u00ed lo hicieron.\n39:33 Y trajeron el tabern\u00e1culo \u00e1 Mois\u00e9s, el tabern\u00e1culo y todos sus vasos; sus corchetes, sus tablas, sus barras, y sus columnas, y sus basas;\n39:34 Y la cubierta de pieles rojas de carneros, y la cubierta de pieles de tejones, y el velo del pabell\u00f3n;\n39:35 El arca del testimonio, y sus varas, y la cubierta;\n39:36 La mesa, todos sus vasos, y el pan de la proposici\u00f3n;\n39:37 El candelero limpio, sus candilejas, las l\u00e1mparas que deb\u00edan mantenerse en orden, y todos sus vasos, y el aceite para la luminaria;\n39:38 Y el altar de oro, y el aceite de la unci\u00f3n, y el perfume arom\u00e1tico, y el pabell\u00f3n para la puerta del tabern\u00e1culo;\n39:39 El altar de metal, con su enrejado de metal, sus varas, y todos sus vasos; y la fuente, y su basa;\n39:40 Las cortinas del atrio, y sus columnas, y sus basas, y el pabell\u00f3n para la puerta del atrio, y sus cuerdas, y sus estacas, y todos los vasos del servicio del tabern\u00e1culo, del tabern\u00e1culo del testimonio;\n39:41 Las vestimentas del servicio para ministrar en el santuario, las sagradas vestiduras para Aar\u00f3n el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos, para ministrar en el sacerdocio.\n39:42 En conformidad \u00e1 todas las cosas que Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s, as\u00ed hicieron los hijos de Israel toda la obra.\n39:43 Y vi\u00f3 Mois\u00e9s toda la obra, y he aqu\u00ed que la hab\u00edan hecho como Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado; y bend\u00edjolos.\n40:1 Y JEHOVA habl\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n40:2 En el primer d\u00eda del mes primero har\u00e1s levantar el tabern\u00e1culo, el tabern\u00e1culo del testimonio:\n40:3 Y pondr\u00e1s en \u00e9l el arca del testimonio, y la cubrir\u00e1s con el velo:\n40:4 Y meter\u00e1s la mesa, y la pondr\u00e1s en orden: meter\u00e1s tambi\u00e9n el candelero y encender\u00e1s sus l\u00e1mparas:\n40:5 Y pondr\u00e1s el altar de oro para el perfume delante del arca del testimonio, y pondr\u00e1s el pabell\u00f3n delante de la puerta del tabern\u00e1culo.\n40:6 Despu\u00e9s pondr\u00e1s el altar del holocausto delante de la puerta del tabern\u00e1culo, del tabern\u00e1culo del testimonio.\n40:7 Luego pondr\u00e1s la fuente entre el tabern\u00e1culo del testimonio y el altar; y pondr\u00e1s agua en ella.\n40:8 Finalmente pondr\u00e1s el atrio en derredor, y el pabell\u00f3n de la puerta del atrio.\n40:9 Y tomar\u00e1s el aceite de la unci\u00f3n y ungir\u00e1s el tabern\u00e1culo, y todo lo que est\u00e1 en \u00e9l; y le santificar\u00e1s con todos sus vasos, y ser\u00e1 santo.\n40:10 Ungir\u00e1s tambi\u00e9n el altar del holocausto y todos sus vasos: y santificar\u00e1s el altar, y ser\u00e1 un altar sant\u00edsimo.\n40:11 Asimismo ungir\u00e1s la fuente y su basa, y la santificar\u00e1s.\n40:12 Y har\u00e1s llegar \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio, y los lavar\u00e1s con agua.\n40:13 Y har\u00e1s vestir \u00e1 Aar\u00f3n las vestiduras sagradas, y lo ungir\u00e1s, y lo consagrar\u00e1s, para que sea mi sacerdote.\n40:14 Despu\u00e9s har\u00e1s llegar sus hijos, y les vestir\u00e1s las t\u00fanicas:\n40:15 Y los ungir\u00e1s como ungiste \u00e1 su padre, y ser\u00e1n mis sacerdotes: y ser\u00e1 que su unci\u00f3n les servir\u00e1 por sacerdocio perpetuo por sus generaciones.\n40:16 Y Mois\u00e9s hizo conforme \u00e1 todo lo que Jehov\u00e1 le mand\u00f3; as\u00ed lo hizo.\n40:17 Y as\u00ed en el d\u00eda primero del primer mes, en el segundo a\u00f1o, el tabern\u00e1culo fu\u00e9 erigido.\n40:18 Y Mois\u00e9s hizo levantar el tabern\u00e1culo, y asent\u00f3 sus basas, y coloc\u00f3 sus tablas, y puso sus barras, \u00e9 hizo alzar sus columnas.\n40:19 Y extendi\u00f3 la tienda sobre el tabern\u00e1culo, y puso la sobrecubierta encima del mismo; como Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n40:20 Y tom\u00f3 y puso el testimonio dentro del arca, y coloc\u00f3 las varas en el arca, y encima la cubierta sobre el arca:\n40:21 Y meti\u00f3 el arca en el tabern\u00e1culo, y puso el velo de la tienda, y cubri\u00f3 el arca del testimonio; como Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n40:22 Y puso la mesa en el tabern\u00e1culo del testimonio, al lado septentrional del pabell\u00f3n, fuera del velo:\n40:23 Y sobre ella puso por orden los panes delante de Jehov\u00e1, como Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n40:24 Y puso el candelero en el tabern\u00e1culo del testimonio, enfrente de la mesa, al lado meridional del pabell\u00f3n.\n40:25 Y encendi\u00f3 las l\u00e1mparas delante de Jehov\u00e1; como Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n40:26 Puso tambi\u00e9n el altar de oro en el tabern\u00e1culo del testimonio, delante del velo:\n40:27 Y encendi\u00f3 sobre \u00e9l el perfume arom\u00e1tico; como Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n40:28 Puso asimismo la cortina de la puerta del tabern\u00e1culo.\n40:29 Y coloc\u00f3 el altar del holocausto \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo, del tabern\u00e1culo del testimonio; y ofreci\u00f3 sobre \u00e9l holocausto y presente; como Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n40:30 Y puso la fuente entre el tabern\u00e1culo del testimonio y el altar; y puso en ella agua para lavar.\n40:31 Y Mois\u00e9s y Aar\u00f3n y sus hijos lavaban en ella sus manos y sus pies.\n40:32 Cuando entraban en el tabern\u00e1culo del testimonio, y cuando se llegaban al altar, se lavaban; como Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n40:33 Finalmente erigi\u00f3 el atrio en derredor del tabern\u00e1culo y del altar, y puso la cortina de la puerta del atrio. Y as\u00ed acab\u00f3 Mois\u00e9s la obra.\n40:34 Entonces una nube cubri\u00f3 el tabern\u00e1culo del testimonio, y la gloria de Jehov\u00e1 hinchi\u00f3 el tabern\u00e1culo.\n40:35 Y no pod\u00eda Mois\u00e9s entrar en el tabern\u00e1culo del testimonio, porque la nube estaba sobre \u00e9l, y la gloria de Jehov\u00e1 lo ten\u00eda lleno.\n40:36 Y cuando la nube se alzaba del tabern\u00e1culo, los hijos de Israel se mov\u00edan en todas sus jornadas:\n40:37 Pero si la nube no se alzaba, no se part\u00edan hasta el d\u00eda en que ella se alzaba.\n40:38 Porque la nube de Jehov\u00e1 estaba de d\u00eda sobre el tabern\u00e1culo, y el fuego estaba de noche en \u00e9l, \u00e1 vista de toda la casa de Israel, en todas sus jornadas.","title":"Spanish Bible: Exodus","type":"page"}
