{"collection":"Bible & Christianity","html_url":"https://unchartedknowledge.5gfusion.net/browse/bib/wb/spa/gen.htm","path":"bib/wb/spa/gen.htm","source_url":"https://sacred-texts.com/bib/wb/spa/gen.htm","text":"1:1 EN el principio cri\u00f3 Dios los cielos y la tierra.\n1:2 Y la tierra estaba desordenada y vac\u00eda, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Esp\u00edritu de Dios se mov\u00eda sobre la haz de las aguas.\n1:3 Y dijo Dios: Sea la luz: y fu\u00e9 la luz.\n1:4 Y vi\u00f3 Dios que la luz era buena: y apart\u00f3 Dios la luz de las tinieblas.\n1:5 Y llam\u00f3 Dios \u00e1 la luz D\u00eda, y \u00e1 las tinieblas llam\u00f3 Noche: y fu\u00e9 la tarde y la ma\u00f1ana un d\u00eda.\n1:6 Y dijo Dios: Haya expansi\u00f3n en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.\n1:7 E hizo Dios la expansi\u00f3n, y apart\u00f3 las aguas que estaban debajo de la expansi\u00f3n, de las aguas que estaban sobre la expansi\u00f3n: y fu\u00e9 as\u00ed.\n1:8 Y llam\u00f3 Dios \u00e1 la expansi\u00f3n Cielos: y fu\u00e9 la tarde y la ma\u00f1ana el d\u00eda segundo.\n1:9 Y dijo Dios: J\u00fantense las aguas que est\u00e1n debajo de los cielos en un lugar, y desc\u00fabrase la seca: y fu\u00e9 as\u00ed.\n1:10 Y llam\u00f3 Dios \u00e1 la seca Tierra, y \u00e1 la reuni\u00f3n de las aguas llam\u00f3 Mares: y vi\u00f3 Dios que era bueno.\n1:11 Y dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que d\u00e9 simiente; \u00e1rbol de fruto que d\u00e9 fruto seg\u00fan su g\u00e9nero, que su simiente est\u00e9 en \u00e9l, sobre la tierra: y fu\u00e9 as\u00ed.\n1:12 Y produjo la tierra hierba verde, hierba que da simiente seg\u00fan su naturaleza, y \u00e1rbol que da fruto, cuya simiente est\u00e1 en \u00e9l, seg\u00fan su g\u00e9nero: y vi\u00f3 Dios que era bueno.\n1:13 Y fu\u00e9 la tarde y la ma\u00f1ana el d\u00eda tercero.\n1:14 Y dijo Dios: Sean lumbreras en la expansi\u00f3n de los cielos para apartar el d\u00eda y la noche: y sean por se\u00f1ales, y para las estaciones, y para d\u00edas y a\u00f1os;\n1:15 Y sean por lumbreras en la expansi\u00f3n de los cielos para alumbrar sobre la tierra: y fue.\n1:16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que se\u00f1orease en el d\u00eda, y la lumbrera menor para que se\u00f1orease en la noche: hizo tambi\u00e9n las estrellas.\n1:17 Y p\u00fasolas Dios en la expansi\u00f3n de los cielos, para alumbrar sobre la tierra,\n1:18 Y para se\u00f1orear en el d\u00eda y en la noche, y para apartar la luz y las tinieblas: y vi\u00f3 Dios que era bueno.\n1:19 Y fu\u00e9 la tarde y la ma\u00f1ana el d\u00eda cuarto.\n1:20 Y dijo Dios: Produzcan las aguas reptil de \u00e1nima viviente, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansi\u00f3n de los cielos.\n1:21 Y cri\u00f3 Dios las grandes ballenas, y toda cosa viva que anda arrastrando, que las aguas produjeron seg\u00fan su g\u00e9nero, y toda ave alada seg\u00fan su especie: y vi\u00f3 Dios que era bueno.\n1:22 Y Dios los bendijo diciendo: Fructificad y multiplicad, y henchid las aguas en los mares, y las aves se multipliquen en la tierra.\n1:23 Y fu\u00e9 la tarde y la ma\u00f1ana el d\u00eda quinto.\n1:24 Y dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes seg\u00fan su g\u00e9nero, bestias y serpientes y animales de la tierra seg\u00fan su especie: y fu\u00e9 as\u00ed.\n1:25 E hizo Dios animales de la tierra seg\u00fan su g\u00e9nero, y ganado seg\u00fan su g\u00e9nero, y todo animal que anda arrastrando sobre la tierra seg\u00fan su especie: y vi\u00f3 Dios que era bueno.\n1:26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre \u00e1 nuestra imagen, conforme \u00e1 nuestra semejanza; y se\u00f1oree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra.\n1:27 Y cri\u00f3 Dios al hombre \u00e1 su imagen, \u00e1 imagen de Dios lo cri\u00f3; var\u00f3n y hembra los cri\u00f3.\n1:28 Y los bendijo Dios; y d\u00edjoles Dios: Fructificad y multiplicad, y henchid la tierra, y sojuzgadla, y se\u00f1oread en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.\n1:29 Y dijo Dios: He aqu\u00ed que os he dado toda hierba que da simiente, que est\u00e1 sobre la haz de toda la tierra; y todo \u00e1rbol en que hay fruto de \u00e1rbol que da simiente, seros ha para comer.\n1:30 Y \u00e1 toda bestia de la tierra, y \u00e1 todas las aves de los cielos, y \u00e1 todo lo que se mueve sobre la tierra, en que hay vida, toda hierba verde les ser\u00e1 para comer: y fu\u00e9 as\u00ed.\n1:31 Y vi\u00f3 Dios todo lo que hab\u00eda hecho, y he aqu\u00ed que era bueno en gran manera. Y fu\u00e9 la tarde y la ma\u00f1ana el d\u00eda sexto.\n2:1 Y FUERON acabados los cielos y la tierra, y todo su ornamento.\n2:2 Y acab\u00f3 Dios en el d\u00eda s\u00e9ptimo su obra que hizo, y repos\u00f3 el d\u00eda s\u00e9ptimo de toda su obra que hab\u00eda hecho.\n2:3 Y bendijo Dios al d\u00eda s\u00e9ptimo, y santific\u00f3lo, porque en \u00e9l repos\u00f3 de toda su obra que hab\u00eda Dios criado y hecho.\n2:4 Estos son los or\u00edgenes de los cielos y de la tierra cuando fueron criados, el d\u00eda que Jehov\u00e1 Dios hizo la tierra y los cielos,\n2:5 Y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese: porque aun no hab\u00eda Jehov\u00e1 Dios hecho llover sobre la tierra, ni hab\u00eda hombre para que labrase la tierra;\n2:6 Mas sub\u00eda de la tierra un vapor, que regaba toda la faz de la tierra.\n2:7 Form\u00f3, pues, Jehov\u00e1 Dios al hombre del polvo de la tierra, y alent\u00f3 en su nariz soplo de vida; y fu\u00e9 el hombre en alma viviente.\n2:8 Y hab\u00eda Jehov\u00e1 Dios plantado un huerto en Ed\u00e9n al oriente, y puso all\u00ed al hombre que hab\u00eda formado.\n2:9 Y hab\u00eda Jehov\u00e1 Dios hecho nacer de la tierra todo \u00e1rbol delicioso \u00e1 la vista, y bueno para comer: tambi\u00e9n el \u00e1rbol de vida en medio del huerto, y el \u00e1rbol de ciencia del bien y del mal.\n2:10 Y sal\u00eda de Ed\u00e9n un r\u00edo para regar el huerto, y de all\u00ed se repart\u00eda en cuatro ramales.\n2:11 El nombre del uno era Pis\u00f3n: \u00e9ste es el que cerca toda la tierra de Havilah, donde hay oro:\n2:12 Y el oro de aquella tierra es bueno: hay all\u00ed tambi\u00e9n bdelio y piedra cornerina.\n2:13 El nombre del segundo r\u00edo es Gih\u00f3n: \u00e9ste es el que rodea toda la tierra de Etiop\u00eda.\n2:14 Y el nombre del tercer r\u00edo es Hiddekel: \u00e9ste es el que va delante de Asiria. Y el cuarto r\u00edo es el Eufrates.\n2:15 Tom\u00f3, pues, Jehov\u00e1 Dios al hombre, y le puso en el huerto de Ed\u00e9n, para que lo labrara y lo guardase.\n2:16 Y mand\u00f3 Jehov\u00e1 Dios al hombre, diciendo: De todo \u00e1rbol del huerto comer\u00e1s;\n2:17 Mas del \u00e1rbol de ciencia del bien y del mal no comer\u00e1s de \u00e9l; porque el d\u00eda que de \u00e9l comieres, morir\u00e1s.\n2:18 Y dijo Jehov\u00e1 Dios: No es bueno que el hombre est\u00e9 solo; har\u00e9le ayuda id\u00f3nea para \u00e9l.\n2:19 Form\u00f3, pues, Jehov\u00e1 Dios de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y tr\u00e1jolas \u00e1 Adam, para que viese c\u00f3mo les hab\u00eda de llamar; y todo lo que Adam llam\u00f3 \u00e1 los animales vivientes, ese es su nombre.\n2:20 Y puso Adam nombres \u00e1 toda bestia y ave de los cielos y \u00e1 todo animal del campo: mas para Adam no hall\u00f3 ayuda que estuviese id\u00f3nea para \u00e9l.\n2:21 Y Jehov\u00e1 Dios hizo caer sue\u00f1o sobre Adam, y se qued\u00f3 dormido: entonces tom\u00f3 una de sus costillas, y cerr\u00f3 la carne en su lugar;\n2:22 Y de la costilla que Jehov\u00e1 Dios tom\u00f3 del hombre, hizo una mujer, y tr\u00e1jola al hombre.\n2:23 Y dijo Adam: Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne: \u00e9sta ser\u00e1 llamada Varona, porque del var\u00f3n fu\u00e9 tomada.\n2:24 Por tanto, dejar\u00e1 el hombre \u00e1 su padre y \u00e1 su madre, y allegarse ha \u00e1 su mujer, y ser\u00e1n una sola carne.\n2:25 Y estaban ambos desnudos, Adam y su mujer, y no se avergonzaban.\n3:1 EMPERO la serpiente era astuta, m\u00e1s que todos los animales del campo que Jehov\u00e1 Dios hab\u00eda hecho; la cual dijo \u00e1 la mujer: \u00bfConque Dios os ha dicho: No com\u00e1is de todo \u00e1rbol del huerto?\n3:2 Y la mujer respondi\u00f3 \u00e1 la serpiente: Del fruto de los \u00e1rboles del huerto comemos;\n3:3 Mas del fruto del \u00e1rbol que est\u00e1 en medio del huerto dijo Dios: No comer\u00e9is de \u00e9l, ni le tocar\u00e9is, porque no mur\u00e1is.\n3:4 Entonces la serpiente dijo \u00e1 la mujer: No morir\u00e9is;\n3:5 Mas sabe Dios que el d\u00eda que comiereis de \u00e9l, ser\u00e1n abiertos vuestros ojos, y ser\u00e9is como dioses sabiendo el bien y el mal.\n3:6 Y vi\u00f3 la mujer que el \u00e1rbol era bueno para comer, y que era agradable \u00e1 los ojos, y \u00e1rbol codiciable para alcanzar la sabidur\u00eda; y tom\u00f3 de su fruto, y comi\u00f3; y di\u00f3 tambi\u00e9n \u00e1 su marido, el cual comi\u00f3 as\u00ed como ella.\n3:7 Y fueron abiertos los ojos de entrambos, y conocieron que estaban desnudos: entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.\n3:8 Y oyeron la voz de Jehov\u00e1 Dios que se paseaba en el huerto al aire del d\u00eda: y escondi\u00f3se el hombre y su mujer de la presencia de Jehov\u00e1 Dios entre los \u00e1rboles del huerto.\n3:9 Y llam\u00f3 Jehov\u00e1 Dios al hombre, y le dijo: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1s t\u00fa?\n3:10 Y \u00e9l respondi\u00f3: O\u00ed tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y escond\u00edme.\n3:11 Y d\u00edjole: \u00bfQui\u00e9n te ense\u00f1\u00f3 que estabas desnudo? \u00bfHas comido del \u00e1rbol de que yo te mand\u00e9 no comieses?\n3:12 Y el hombre respondi\u00f3: La mujer que me diste por compa\u00f1era me di\u00f3 del \u00e1rbol, y yo com\u00ed.\n3:13 Entonces Jehov\u00e1 Dios dijo \u00e1 la mujer: \u00bfQu\u00e9 es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me enga\u00f1\u00f3, y com\u00ed.\n3:14 Y Jehov\u00e1 Dios dijo \u00e1 la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita ser\u00e1s entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andar\u00e1s, y polvo comer\u00e1s todos los d\u00edas de tu vida:\n3:15 Y enemistad pondr\u00e9 entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; \u00e9sta te herir\u00e1 en la cabeza, y t\u00fa le herir\u00e1s en el calca\u00f1ar.\n3:16 A la mujer dijo: Multiplicar\u00e9 en gran manera tus dolores y tus pre\u00f1eces; con dolor parir\u00e1s los hijos; y \u00e1 tu marido ser\u00e1 tu deseo, y \u00e9l se ense\u00f1orear\u00e1 de ti.\n3:17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste \u00e1 la voz de tu mujer, y comiste del \u00e1rbol de que te mand\u00e9 diciendo, No comer\u00e1s de \u00e9l; maldita ser\u00e1 la tierra por amor de ti; con dolor comer\u00e1s de ella todos los d\u00edas de tu vida;\n3:18 Espinos y cardos te producir\u00e1, y comer\u00e1s hierba del campo;\n3:19 En el sudor de tu rostro comer\u00e1s el pan hasta que vuelvas \u00e1 la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres, y al polvo ser\u00e1s tornado.\n3:20 Y llam\u00f3 el hombre el nombre de su mujer, Eva; por cuanto ella era madre de todos lo vivientes.\n3:21 Y Jehov\u00e1 Dios hizo al hombre y \u00e1 su mujer t\u00fanicas de pieles, y visti\u00f3los.\n3:22 Y dijo Jehov\u00e1 Dios: He aqu\u00ed el hombre es como uno de Nos sabiendo el bien y el mal: ahora, pues, porque no alargue su mano, y tome tambi\u00e9n del \u00e1rbol de la vida, y coma, y viva para siempre:\n3:23 Y sac\u00f3lo Jehov\u00e1 del huerto de Ed\u00e9n, para que labrase la tierra de que fu\u00e9 tomado.\n3:24 Ech\u00f3, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Ed\u00e9n querubines, y una espada encendida que se revolv\u00eda \u00e1 todos lados, para guardar el camino del \u00e1rbol de la vida.\n4:1 Y CONOCIO Adam \u00e1 su mujer Eva, la cual concibi\u00f3 y pari\u00f3 \u00e1 Ca\u00edn, y dijo: Adquirido he var\u00f3n por Jehov\u00e1.\n4:2 Y despu\u00e9s pari\u00f3 \u00e1 su hermano Abel. Y fu\u00e9 Abel pastor de ovejas, y Ca\u00edn fu\u00e9 labrador de la tierra.\n4:3 Y aconteci\u00f3 andando el tiempo, que Ca\u00edn trajo del fruto de la tierra una ofrenda \u00e1 Jehov\u00e1.\n4:4 Y Abel trajo tambi\u00e9n de los primog\u00e9nitos de sus ovejas, y de su grosura. Y mir\u00f3 Jehov\u00e1 con agrado \u00e1 Abel y \u00e1 su ofrenda;\n4:5 Mas no mir\u00f3 propicio \u00e1 Ca\u00edn y \u00e1 la ofrenda suya. Y ensa\u00f1\u00f3se Ca\u00edn en gran manera, y decay\u00f3 su semblante.\n4:6 Entonces Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Ca\u00edn: \u00bfPor qu\u00e9 te has ensa\u00f1ado, y por qu\u00e9 se ha inmutado tu rostro?\n4:7 Si bien hicieres, \u00bfno ser\u00e1s ensalzado? y si no hicieres bien, el pecado est\u00e1 \u00e1 la puerta: con todo esto, \u00e1 ti ser\u00e1 su deseo, y t\u00fa te ense\u00f1orear\u00e1s de \u00e9l.\n4:8 Y habl\u00f3 Ca\u00edn \u00e1 su hermano Abel: y aconteci\u00f3 que estando ellos en el campo, Ca\u00edn se levant\u00f3 contra su hermano Abel, y le mat\u00f3.\n4:9 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Ca\u00edn: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Abel tu hermano? Y \u00e9l respondi\u00f3: No s\u00e9; \u00bfsoy yo guarda de mi hermano?\n4:10 Y \u00e9l le dijo: \u00bfQu\u00e9 has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama \u00e1 m\u00ed desde la tierra.\n4:11 Ahora pues, maldito seas t\u00fa de la tierra que abri\u00f3 su boca para recibir la sangre de tu hermano de tu mano:\n4:12 Cuando labrares la tierra, no te volver\u00e1 \u00e1 dar su fuerza: errante y extranjero ser\u00e1s en la tierra.\n4:13 Y dijo Ca\u00edn \u00e1 Jehov\u00e1: Grande es mi iniquidad para ser perdonada.\n4:14 He aqu\u00ed me echas hoy de la faz de la tierra, y de tu presencia me esconder\u00e9; y ser\u00e9 errante y extranjero en la tierra; y suceder\u00e1 que cualquiera que me hallare, me matar\u00e1.\n4:15 Y respondi\u00f3le Jehov\u00e1: Cierto que cualquiera que matare \u00e1 Ca\u00edn, siete veces ser\u00e1 castigado. Entonces Jehov\u00e1 puso se\u00f1al en Ca\u00edn, para que no lo hiriese cualquiera que le hallara.\n4:16 Y sali\u00f3 Ca\u00edn de delante de Jehov\u00e1, y habit\u00f3 en tierra de Nod, al oriente de Ed\u00e9n.\n4:17 Y conoci\u00f3 Ca\u00edn \u00e1 su mujer, la cual concibi\u00f3 y pari\u00f3 \u00e1 Henoch: y edific\u00f3 una ciudad, y llam\u00f3 el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Henoch.\n4:18 Y \u00e1 Henoch naci\u00f3 Irad, \u00e9 Irad engendr\u00f3 \u00e1 Mehujael, y Mehujael engendr\u00f3 \u00e1 Methusael, y Methusael engendr\u00f3 \u00e1 Lamech.\n4:19 Y tom\u00f3 para s\u00ed Lamech dos mujeres; el nombre de la una fu\u00e9 Ada, y el nombre de la otra Zilla.\n4:20 Y Ada pari\u00f3 \u00e1 Jabal, el cual fu\u00e9 padre de los que habitan en tiendas, y cr\u00edan ganados.\n4:21 Y el nombre de su hermano fu\u00e9 Jubal, el cual fu\u00e9 padre de todos los que manejan arpa y \u00f3rgano.\n4:22 Y Zilla tambi\u00e9n pari\u00f3 \u00e1 Tubal-Ca\u00edn, acicalador de toda obra de metal y de hierro: y la hermana de Tubal-Ca\u00edn fu\u00e9 Naama.\n4:23 Y dijo Lamech \u00e1 sus mujeres: Ada y Zilla, oid mi voz; Mujeres de Lamech, escuchad mi dicho: Que var\u00f3n matar\u00e9 por mi herida, Y mancebo por mi golpe:\n4:24 Si siete veces ser\u00e1 vengado Ca\u00edn, Lamech en verdad setenta veces siete lo ser\u00e1.\n4:25 Y conoci\u00f3 de nuevo Adam \u00e1 su mujer, la cual pari\u00f3 un hijo, y llam\u00f3 su nombre Seth: Porque Dios (dijo ella) me ha sustitu\u00eddo otra simiente en lugar de Abel, \u00e1 quien mat\u00f3 Ca\u00edn.\n4:26 Y \u00e1 Seth tambi\u00e9n le naci\u00f3 un hijo, y llam\u00f3 su nombre En\u00f3s. Entonces los hombres comenzaron \u00e1 llamarse del nombre de Jehov\u00e1.\n5:1 ESTE es el libro de las generaciones de Adam. El d\u00eda en que cri\u00f3 Dios al hombre, \u00e1 la semejanza de Dios lo hizo;\n5:2 Var\u00f3n y hembra los cri\u00f3; y los bendijo, y llam\u00f3 el nombre de ellos Adam, el d\u00eda en que fueron criados.\n5:3 Y vivi\u00f3 Adam ciento y treinta a\u00f1os, y engendr\u00f3 un hijo \u00e1 su semejanza, conforme \u00e1 su imagen, y llam\u00f3 su nombre Seth.\n5:4 Y fueron los d\u00edas de Adam, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Seth, ochocientos a\u00f1os: y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n5:5 Y fueron todos los d\u00edas que vivi\u00f3 Adam novecientos y treinta a\u00f1os, y muri\u00f3.\n5:6 Y vivi\u00f3 Seth ciento y cinco a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 En\u00f3s.\n5:7 Y vivi\u00f3 Seth, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 En\u00f3s, ochocientos y siete a\u00f1os: y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n5:8 Y fueron todos los d\u00edas de Seth novecientos y doce a\u00f1os; y muri\u00f3.\n5:9 Y vivi\u00f3 En\u00f3s noventa a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 Cain\u00e1n.\n5:10 Y vivi\u00f3 En\u00f3s despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Cain\u00e1n, ochocientos y quince a\u00f1os: y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n5:11 Y fueron todos los d\u00edas de En\u00f3s novecientos y cinco a\u00f1os; y muri\u00f3.\n5:12 Y vivi\u00f3 Cain\u00e1n setenta a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 Mahalaleel.\n5:13 Y vivi\u00f3 Cain\u00e1n, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Mahalaleel, ochocientos y cuarenta a\u00f1os: y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n5:14 Y fueron todos los d\u00edas de Cain\u00e1n novecientos y diez a\u00f1os; y muri\u00f3.\n5:15 Y vivi\u00f3 Mahalaleel sesenta y cinco a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 Jared.\n5:16 Y vivi\u00f3 Mahalaleel, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Jared, ochocientos y treinta a\u00f1os: y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n5:17 Y fueron todos los d\u00edas de Mahalaleel ochocientos noventa y cinco a\u00f1os; y muri\u00f3.\n5:18 Y vivi\u00f3 Jared ciento sesenta y dos a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 Henoch.\n5:19 Y vivi\u00f3 Jared, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Henoch, ochocientos a\u00f1os: y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n5:20 Y fueron todos los d\u00edas de Jared novecientos sesenta y dos a\u00f1os; y muri\u00f3.\n5:21 Y vivi\u00f3 Henoch sesenta y cinco a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 Mathusalam.\n5:22 Y camin\u00f3 Henoch con Dios, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Mathusalam, trescientos a\u00f1os: y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n5:23 Y fueron todos los d\u00edas de Henoch trescientos sesenta y cinco a\u00f1os.\n5:24 Camin\u00f3, pues, Henoch con Dios, y desapareci\u00f3, porque le llev\u00f3 Dios.\n5:25 Y vivi\u00f3 Mathusalam ciento ochenta y siete a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 Lamech.\n5:26 Y vivi\u00f3 Mathusalam, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Lamech, setecientos ochenta y dos a\u00f1os: y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n5:27 Fueron, pues, todos los d\u00edas de Mathusalam, novecientos sesenta y nueve a\u00f1os; y muri\u00f3.\n5:28 Y vivi\u00f3 Lamech ciento ochenta y dos a\u00f1os, y engendr\u00f3 un hijo:\n5:29 Y llam\u00f3 su nombre No\u00e9, diciendo: Este nos aliviar\u00e1 de nuestras obras, y del tabajo de nuestras manos, \u00e1 causa de la tierra que Jehov\u00e1 maldijo.\n5:30 Y vivi\u00f3 Lamech, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 No\u00e9, quinientos noventa y cinco a\u00f1os: y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n5:31 Y fueron todos los d\u00edas de Lamech setecientos setenta y siete a\u00f1os; y muri\u00f3.\n5:32 Y siendo No\u00e9 de quinientos a\u00f1os, engendr\u00f3 \u00e1 Sem, Ch\u00e2m, y \u00e1 Japhet.\n6:1 Y ACAECIO que, cuando comenzaron los hombres \u00e1 multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas,\n6:2 Viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tom\u00e1ronse mujeres, escogiendo entre todas.\n6:3 Y dijo Jehov\u00e1: No contender\u00e1 mi esp\u00edritu con el hombre para siempre, porque ciertamente \u00e9l es carne: mas ser\u00e1n sus d\u00edas ciento y veinte a\u00f1os.\n6:4 Hab\u00eda gigantes en la tierra en aquellos d\u00edas, y tambi\u00e9n despu\u00e9s que entraron los hijos de Dios \u00e1 las hijas de los hombres, y les engendraron hijos: \u00e9stos fueron los valientes que desde la antig\u00fcedad fueron varones de nombre.\n6:5 Y vi\u00f3 Jehov\u00e1 que la malicia de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del coraz\u00f3n de ellos era de continuo solamente el mal.\n6:6 Y arrepinti\u00f3se Jehov\u00e1 de haber hecho hombre en la tierra, y pes\u00f3le en su coraz\u00f3n.\n6:7 Y dijo Jehov\u00e1: Raer\u00e9 los hombres que he criado de sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo: porque me arrepiento de haberlos hecho.\n6:8 Empero No\u00e9 hall\u00f3 gracia en los ojos de Jehov\u00e1.\n6:9 Estas son las generaciones de No\u00e9: No\u00e9, var\u00f3n justo, perfecto fu\u00e9 en sus generaciones; con Dios camin\u00f3 No\u00e9.\n6:10 Y engendr\u00f3 No\u00e9 tres hijos: \u00e1 Sem, \u00e1 Ch\u00e2m, y \u00e1 Japhet.\n6:11 Y corrompi\u00f3se la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia.\n6:12 Y mir\u00f3 Dios la tierra, y he aqu\u00ed que estaba corrompida; porque toda carne hab\u00eda corrompido su camino sobre la tierra.\n6:13 Y dijo Dios \u00e1 No\u00e9: El fin de toda carne ha venido delante de m\u00ed; porque la tierra est\u00e1 llena de violencia \u00e1 causa de ellos; y he aqu\u00ed que yo los destruir\u00e9 con la tierra.\n6:14 Hazte un arca de madera de Gopher: har\u00e1s aposentos en el arca y la embetunar\u00e1s con brea por dentro y por fuera.\n6:15 Y de esta manera la har\u00e1s: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura.\n6:16 Una ventana har\u00e1s al arca, y la acabar\u00e1s \u00e1 un codo de elevaci\u00f3n por la parte de arriba: y pondr\u00e1s la puerta del arca \u00e1 su lado; y le har\u00e1s piso bajo, segundo y tercero.\n6:17 Y yo, he aqu\u00ed que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya esp\u00edritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morir\u00e1.\n6:18 Mas establecer\u00e9 mi pacto contigo, y entrar\u00e1s en el arca t\u00fa, y tus hijos y tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo.\n6:19 Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meter\u00e1s en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra ser\u00e1n.\n6:20 De las aves seg\u00fan su especie, y de las bestias seg\u00fan su especie, de todo reptil de la tierra seg\u00fan su especie, dos de cada especie entrar\u00e1n contigo para que hayan vida.\n6:21 Y toma contigo de toda vianda que se come, y all\u00e9gala \u00e1 ti; servir\u00e1 de alimento para ti y para ellos.\n6:22 E h\u00edzolo as\u00ed No\u00e9; hizo conforme \u00e1 todo lo que Dios le mand\u00f3.\n7:1 Y JEHOVA dijo \u00e1 No\u00e9: Entra t\u00fa y toda tu casa en el arca porque \u00e1 ti he visto justo delante de m\u00ed en esta generaci\u00f3n.\n7:2 De todo animal limpio te tomar\u00e1s de siete en siete, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, dos, macho y su hembra.\n7:3 Tambi\u00e9n de las aves de los cielos de siete en siete, macho y hembra; para guardar en vida la casta sobre la faz de toda la tierra.\n7:4 Porque pasados a\u00fan siete d\u00edas, yo har\u00e9 llover sobre la tierra cuarenta d\u00edas y cuarenta noches; y raer\u00e9 toda sustancia que hice de sobre la faz de la tierra.\n7:5 E hizo No\u00e9 conforme \u00e1 todo lo que le mand\u00f3 Jehov\u00e1.\n7:6 Y siendo No\u00e9 de seiscientos a\u00f1os, el diluvio de las aguas fu\u00e9 sobre la tierra.\n7:7 Y vino No\u00e9, y sus hijos, y su mujer, y las mujeres de sus hijos con \u00e9l al arca, por las aguas del diluvio.\n7:8 De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que anda arrastrando sobre la tierra,\n7:9 De dos en dos entraron \u00e1 No\u00e9 en el arca: macho y hembra, como mand\u00f3 Dios \u00e1 No\u00e9.\n7:10 Y sucedi\u00f3 que al s\u00e9ptimo d\u00eda las aguas del diluvio fueron sobre la tierra.\n7:11 El a\u00f1o seiscientos de la vida de No\u00e9, en el mes segundo \u00e1 diecisiete d\u00edas del mes, aquel d\u00eda fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas;\n7:12 Y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta d\u00edas y cuarenta noches.\n7:13 En este mismo d\u00eda entr\u00f3 No\u00e9, y Sem, y Ch\u00e2m y Japhet, hijos de No\u00e9, la mujer de No\u00e9, y las tres mujeres de sus hijos con \u00e9l en el arca;\n7:14 Ellos y todos los animales silvestres seg\u00fan sus especies, y todos los animales mansos seg\u00fan sus especies, y todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra seg\u00fan su especie, y toda ave seg\u00fan su especie, todo p\u00e1jaro, toda especie de vol\u00e1til.\n7:15 Y vinieron \u00e1 No\u00e9 al arca, de dos en dos de toda carne en que hab\u00eda esp\u00edritu de vida.\n7:16 Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le hab\u00eda mandado Dios: y Jehov\u00e1 le cerr\u00f3 la puerta\n7:17 Y fu\u00e9 el diluvio cuarenta d\u00edas sobre la tierra; y las aguas crecieron, y alzaron el arca, y se elev\u00f3 sobre la tierra.\n7:18 Y prevalecieron las aguas, y crecieron en gran manera sobre la tierra; y andaba el arca sobre la faz de las aguas.\n7:19 Y las aguas prevalecieron mucho en extremo sobre la tierra; y todos los montes altos que hab\u00eda debajo de todos los cielos, fueron cubiertos.\n7:20 Quince codos en alto prevalecieron las aguas; y fueron cubiertos los montes.\n7:21 Y muri\u00f3 toda carne que se mueve sobre la tierra, as\u00ed de aves como de ganados, y de bestias, y de todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, y todo hombre:\n7:22 Todo lo que ten\u00eda aliento de esp\u00edritu de vida en sus narices, de todo lo que hab\u00eda en la tierra, muri\u00f3.\n7:23 As\u00ed fu\u00e9 destru\u00edda toda sustancia que viv\u00eda sobre la faz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, y los reptiles, y las aves del cielo; y fueron ra\u00eddos de la tierra; y qued\u00f3 solamente No\u00e9, y lo que con \u00e9l estaba en el arca.\n7:24 Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento y cincuenta d\u00edas.\n8:1 Y ACORDOSE Dios de No\u00e9, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con \u00e9l en el arca; \u00e9 hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.\n8:2 Y se cerraron las fuentes del abismo, y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fu\u00e9 detenida.\n8:3 Y torn\u00e1ronse las aguas de sobre la tierra, yendo y volviendo: y decrecieron las aguas al cabo de ciento y cincuenta d\u00edas.\n8:4 Y repos\u00f3 el arca en el mes s\u00e9ptimo, \u00e1 dicisiete d\u00edas del mes, sobre los montes de Armenia.\n8:5 Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes d\u00e9cimo: en el d\u00e9cimo, al primero del mes, se descubrieron las cimas de los montes.\n8:6 Y sucedi\u00f3 que, al cabo de cuarenta d\u00edas, abri\u00f3 No\u00e9 la ventana del arca que hab\u00eda hecho,\n8:7 Y envi\u00f3 al cuervo, el cual sali\u00f3, y estuvo yendo y tornando hasta que las aguas se secaron de sobre la tierra.\n8:8 Envi\u00f3 tambi\u00e9n de s\u00ed \u00e1 la paloma, para ver si las aguas se hab\u00edan retirado de sobre la faz de la tierra;\n8:9 Y no hall\u00f3 la paloma donde sentar la planta de su pie, y volvi\u00f3se \u00e1 \u00e9l al arca, porque las aguas estaban a\u00fan sobre la faz de toda la tierra: entonces \u00e9l extendi\u00f3 su mano y cogi\u00e9ndola, h\u00edzola entrar consigo en el arca.\n8:10 Y esper\u00f3 a\u00fan otros siete d\u00edas, y volvi\u00f3 \u00e1 enviar la paloma fuera del arca.\n8:11 Y la paloma volvi\u00f3 \u00e1 \u00e9l \u00e1 la hora de la tarde: y he aqu\u00ed que tra\u00eda una hoja de oliva tomada en su pico: y entendi\u00f3 No\u00e9 que las aguas se hab\u00edan retirado de sobre la tierra.\n8:12 Y esper\u00f3 a\u00fan otros siete d\u00edas, y envi\u00f3 la paloma, la cual no volvi\u00f3 ya m\u00e1s \u00e1 \u00e9l.\n8:13 Y sucedi\u00f3 que en el a\u00f1o seiscientos y uno de No\u00e9, en el mes primero, al primero del mes, las aguas se enjugaron de sobre la tierra y quit\u00f3 No\u00e9 la cubierta del arca, y mir\u00f3, y he aqu\u00ed que la faz de la tierra estaba enjuta.\n8:14 Y en el mes segundo, \u00e1 los veintisiete d\u00edas del mes, se sec\u00f3 la tierra.\n8:15 Y habl\u00f3 Dios \u00e1 No\u00e9 diciendo:\n8:16 Sal del arca t\u00fa, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo.\n8:17 Todos los animales que est\u00e1n contigo de toda carne, de aves y de bestias y de todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, sacar\u00e1s contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen, y multipl\u00edquense sobre la tierra.\n8:18 Entonces sali\u00f3 No\u00e9, y sus hijos, y su mujer, y las mujeres de sus hijos con \u00e9l.\n8:19 Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra seg\u00fan sus especies, salieron del arca.\n8:20 Y edific\u00f3 No\u00e9 un altar \u00e1 Jehov\u00e1 y tom\u00f3 de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreci\u00f3 holocausto en el altar.\n8:21 Y percibi\u00f3 Jehov\u00e1 olor de suavidad; y dijo Jehov\u00e1 en su coraz\u00f3n: No tornar\u00e9 m\u00e1s \u00e1 maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del coraz\u00f3n del hombre es malo desde su juventud: ni volver\u00e9 m\u00e1s \u00e1 destruir todo viviente, como he hecho.\n8:22 Todav\u00eda ser\u00e1n todos los tiempos de la tierra; la sementera y la siega, y el fr\u00edo y calor, verano \u00e9 invierno, y d\u00eda y noche, no cesar\u00e1n.\n9:1 Y BENDIJO Dios \u00e1 No\u00e9 y \u00e1 sus hijos, y d\u00edjoles: Fructificad, y multiplicad, y henchid la tierra:\n9:2 Y vuestro temor y vuestro pavor ser\u00e1 sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mover\u00e1 en la tierra, y en todos los peces del mar: en vuestra mano son entregados.\n9:3 Todo lo que se mueve y vive, os ser\u00e1 para mantenimiento: as\u00ed como las legumbres y hierbas, os lo he dado todo.\n9:4 Empero carne con su vida, que es su sangre, no comer\u00e9is.\n9:5 Porque ciertamente demandar\u00e9 la sangre de vuestras vidas; de mano de todo animal la demandar\u00e9, y de mano del hombre; de mano del var\u00f3n su hermano demandar\u00e9 la vida del hombre.\n9:6 El que derramare sangre del hombre, por el hombre su sangre ser\u00e1 derramada; porque \u00e1 imagen de Dios es hecho el hombre.\n9:7 Mas vosotros fructificad, y multiplicaos; procread abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella.\n9:8 Y habl\u00f3 Dios \u00e1 No\u00e9 y \u00e1 sus hijos con \u00e9l, diciendo:\n9:9 Yo, he aqu\u00ed que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestra simiente despu\u00e9s de vosotros;\n9:10 Y con toda alma viviente que est\u00e1 con vosotros, de aves, de animales, y de toda bestia de la tierra que est\u00e1 con vosotros; desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra.\n9:11 Establecer\u00e9 mi pacto con vosotros, y no fenecer\u00e1 ya m\u00e1s toda carne con aguas de diluvio; ni habr\u00e1 m\u00e1s diluvio para destruir la tierra.\n9:12 Y dijo Dios: Esta ser\u00e1 la se\u00f1al del pacto que yo establezco entre m\u00ed y vosotros y toda alma viviente que est\u00e1 con vosotros, por siglos perpetuos:\n9:13 Mi arco pondr\u00e9 en las nubes, el cual ser\u00e1 por se\u00f1al de convenio entre m\u00ed y la tierra.\n9:14 Y ser\u00e1 que cuando har\u00e9 venir nubes sobre la tierra, se dejar\u00e1 ver entonces mi arco en las nubes.\n9:15 Y acordarme he del pacto m\u00edo, que hay entre m\u00ed y vosotros y toda alma viviente de toda carne; y no ser\u00e1n m\u00e1s las aguas por diluvio para destruir toda carne.\n9:16 Y estar\u00e1 el arco en las nubes, y verlo he para acordarme del pacto perpetuo entre Dios y toda alma viviente, con toda carne que hay sobre la tierra.\n9:17 Dijo, pues, Dios \u00e1 No\u00e9: Esta ser\u00e1 la se\u00f1al del pacto que he establecido entre m\u00ed y toda carne que est\u00e1 sobre la tierra.\n9:18 Y los hijos de No\u00e9 que salieron del arca fueron Sem, Ch\u00e2m y Japhet: y Ch\u00e2m es el padre de Cana\u00e1n.\n9:19 Estos tres son los hijos de No\u00e9; y de ellos fu\u00e9 llena toda la tierra.\n9:20 Y comenz\u00f3 No\u00e9 \u00e1 labrar la tierra, y plant\u00f3 una vi\u00f1a:\n9:21 Y bebi\u00f3 del vino, y se embriag\u00f3, y estaba descubierto en medio de su tienda.\n9:22 Y Ch\u00e2m, padre de Cana\u00e1n, vi\u00f3 la desnudez de su padre, y d\u00edjolo \u00e1 sus dos hermanos \u00e1 la parte de afuera.\n9:23 Entonces Sem y Japhet tomaron la ropa, y la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atr\u00e1s, cubrieron la desnudez de su padre teniendo vueltos sus rostros, y as\u00ed no vieron la desnudez de su padre.\n9:24 Y despert\u00f3 No\u00e9 de su vino, y supo lo que hab\u00eda hecho con \u00e9l su hijo el m\u00e1s joven;\n9:25 Y dijo: Maldito sea Cana\u00e1n; Siervo de siervos ser\u00e1 \u00e1 sus hermanos.\n9:26 Dijo m\u00e1s: Bendito Jehov\u00e1 el Dios de Sem, Y s\u00e9ale Cana\u00e1n siervo.\n9:27 Engrandezca Dios \u00e1 Japhet, Y habite en las tiendas de Sem, Y s\u00e9ale Cana\u00e1n siervo.\n9:28 Y vivi\u00f3 No\u00e9 despu\u00e9s del diluvio trescientos y cincuenta a\u00f1os.\n9:29 Y fueron todos los d\u00edas de No\u00e9 novecientos y cincuenta a\u00f1os; y muri\u00f3.\n10:1 ESTAS son las generaciones de los hijos de No\u00e9: Sem, Ch\u00e2m y Japhet, \u00e1 los cuales nacieron hijos despu\u00e9s del diluvio.\n10:2 Los hijos de Japhet: Gomer, y Magog, y Madai, y Jav\u00e1n, y Tubal, y Meshech, y Tiras.\n10:3 Y los hijos de Gomer: Ashkenaz, y Riphat, y Togorma.\n10:4 Y los hijos de Jav\u00e1n: Elisa, y Tarsis, Kittim, y Dodanim.\n10:5 Por \u00e9stos fueron repartidas las islas de las gentes en sus tierras, cada cual seg\u00fan su lengua, conforme \u00e1 sus familias en sus naciones.\n10:6 Los hijos de Ch\u00e2m: Cush, y Mizraim, y Phut, y Cana\u00e1n.\n10:7 Y los hijos de Cush: Seba, Havila, y Sabta, y Raama, y Sabtecha. Y los hijos de Raama: Sheba y Ded\u00e1n.\n10:8 Y Cush engendr\u00f3 \u00e1 Nimrod, \u00e9ste comenz\u00f3 \u00e1 ser poderoso en la tierra.\n10:9 Este fu\u00e9 vigoroso cazador delante de Jehov\u00e1; por lo cual se dice: As\u00ed como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehov\u00e1.\n10:10 Y fu\u00e9 la cabecera de su reino Babel, y Erech, y Accad, y Calneh, en la tierra de Shinar.\n10:11 De aquesta tierra sali\u00f3 Assur, y edific\u00f3 \u00e1 N\u00ednive, y \u00e1 Rehoboth, y \u00e1 Calah,\n10:12 Y \u00e1 Ressen entre N\u00ednive y Calah; la cual es ciudad grande.\n10:13 Y Mizraim engendr\u00f3 \u00e1 Ludim, y \u00e1 Anamim, y \u00e1 Lehabim, y \u00e1 Naphtuhim,\n10:14 Y \u00e1 Pathrusim, y \u00e1 Casluim de donde salieron los Filisteos, y \u00e1 Caphtorim.\n10:15 Y Cana\u00e1n engendr\u00f3 \u00e1 Sid\u00f3n, su primog\u00e9nito y \u00e1 Heth,\n10:16 Y al Jebuseo, y al Amorrheo, y al Gergeseo,\n10:17 Y al Heveo, y al Araceo, y al Sineo,\n10:18 Y al Aradio, y al Samareo, y al Amatheo: y despu\u00e9s se derramaron las familias de los Cananeos.\n10:19 Y fu\u00e9 el t\u00e9rmino de los Cananeos desde Sid\u00f3n, viniendo \u00e1 Gerar hasta Gaza, hasta entrar en Sodoma y Gomorra, Adma, y Zeboim hasta Lasa.\n10:20 Estos son los hijos de Ch\u00e2m por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.\n10:21 Tambi\u00e9n le nacieron hijos \u00e1 Sem, padre de todos los hijos de Heber, y hermano mayor de Japhet.\n10:22 Y los hijos de Sem: Elam, y Assur, y Arphaxad, y Lud, y Aram.\n10:23 Y los hijos de Aram: Uz, y Hul, y Gether, y Mas.\n10:24 Y Arphaxad engendr\u00f3 \u00e1 Sala, y Sala engendr\u00f3 \u00e1 Heber.\n10:25 Y \u00e1 Heber nacieron dos hijos: el nombre de uno fu\u00e9 Peleg, porque en sus d\u00edas fu\u00e9 repartida la tierra; y el nombre de su hermano, Joct\u00e1n.\n10:26 Y Joct\u00e1n engendr\u00f3 \u00e1 Almodad, y \u00e1 Sheleph, y Hazarmaveth, y \u00e1 Jera,\n10:27 Y \u00e1 Hadoram, y \u00e1 Uzal, y \u00e1 Dicla,\n10:28 Y \u00e1 Obal, y \u00e1 Abimael, y \u00e1 Seba,\n10:29 Y \u00e1 Ophir, y \u00e1 Havila, y \u00e1 Jobad: todos estos fueron hijos de Joct\u00e1n.\n10:30 Y fu\u00e9 su habitaci\u00f3n desde Mesa viniendo de Sephar, monte \u00e1 la parte del oriente.\n10:31 Estos fueron los hijos de Sem por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.\n10:32 Estas son las familias de No\u00e9 por sus descendencias, en sus naciones; y de \u00e9stos fueron divididas las gentes en la tierra despu\u00e9s del diluvio.\n11:1 ERA entonces toda la tierra de una lengua y unas mismas palabras.\n11:2 Y aconteci\u00f3 que, como se partieron de oriente, hallaron una vega en la tierra de Shinar, y asentaron all\u00ed.\n11:3 Y dijeron los unos \u00e1 los otros: Vaya, hagamos ladrillo y coz\u00e1moslo con fuego. Y fu\u00e9les el ladrillo en lugar de piedra, y el bet\u00fan en lugar de mezcla.\n11:4 Y dijeron: Vamos, edifiqu\u00e9monos una ciudad y una torre, cuya c\u00faspide llegue al cielo; y hag\u00e1monos un nombre, por si fu\u00e9remos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.\n11:5 Y descendi\u00f3 Jehov\u00e1 para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres.\n11:6 Y dijo Jehov\u00e1: He aqu\u00ed el pueblo es uno, y todos \u00e9stos tienen un lenguaje: y han comenzado \u00e1 obrar, y nada les retraer\u00e1 ahora de lo que han pensando hacer.\n11:7 Ahora pues, descendamos, y confundamos all\u00ed sus lenguas, para que ninguno entienda el habla de su compa\u00f1ero.\n11:8 As\u00ed los esparci\u00f3 Jehov\u00e1 desde all\u00ed sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.\n11:9 Por esto fu\u00e9 llamado el nombre de ella Babel, porque all\u00ed confudi\u00f3 Jehov\u00e1 el lenguaje de toda la tierra, y desde all\u00ed los esparci\u00f3 sobre la faz de toda la tierra.\n11:10 Estas son las generaciones de Sem: Sem, de edad de cien a\u00f1os, engendr\u00f3 \u00e1 Arphaxad, dos a\u00f1os despu\u00e9s del diluvio.\n11:11 Y vivi\u00f3 Sem, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Arphaxad quinientos a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n11:12 Y Arphaxad vivi\u00f3 treinta y cinco a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 Sala.\n11:13 Y vivi\u00f3 Arphaxad, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Sala, cuatrocientos y tres a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n11:14 Y vivi\u00f3 Sala treinta a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 Heber.\n11:15 Y vivi\u00f3 Sala, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Heber, cuatrocientos y tres a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n11:16 Y vivi\u00f3 Heber treinta y cuatro a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 Peleg.\n11:17 Y vivi\u00f3 Heber, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Peleg, cuatrocientos y treinta a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n11:18 Y vivi\u00f3 Peleg, treinta a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 Reu.\n11:19 Y vivi\u00f3 Peleg, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Reu, doscientos y nueve a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n11:20 Y Reu vivi\u00f3 treinta y dos a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 Serug.\n11:21 Y vivi\u00f3 Reu, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Serug, doscientos y siete a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n11:22 Y vivi\u00f3 Serug treinta a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 Nach\u00f4r.\n11:23 Y vivi\u00f3 Serug, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Nach\u00f4r, doscientos a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n11:24 Y vivi\u00f3 Nach\u00f4r veintinueve a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 Thare.\n11:25 Y vivi\u00f3 Nach\u00f4r, despu\u00e9s que engendr\u00f3 \u00e1 Thare, ciento diecinueve a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos \u00e9 hijas.\n11:26 Y vivi\u00f3 Thare setenta a\u00f1os, y engendr\u00f3 \u00e1 Abram, y \u00e1 Nach\u00f4r, y \u00e1 Har\u00e1n.\n11:27 Estas son las generaciones de Thare: Thare engendr\u00f3 \u00e1 Abram, y \u00e1 Nach\u00f4r, y \u00e1 Har\u00e1n; y Har\u00e1n engendr\u00f3 \u00e1 Lot.\n11:28 Y muri\u00f3 Har\u00e1n antes que su padre Thare en la tierra de su naturaleza, en Ur de los Caldeos.\n11:29 Y tomaron Abram y Nach\u00f4r para s\u00ed mujeres: el nombre de la mujer de Abram fu\u00e9 Sarai, y el nombre de la mujer de Nach\u00f4r, Milca, hija de Har\u00e1n, padre de Milca y de Isca.\n11:30 Mas Sarai fu\u00e9 esteril, y no ten\u00eda hijo.\n11:31 Y tom\u00f3 Thare \u00e1 Abram su hijo, y \u00e1 Lot hijo de Har\u00e1n, hijo de su hijo, y \u00e1 Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo: y sali\u00f3 con ellos de Ur de los Caldeos, para ir \u00e1 la tierra de Cana\u00e1n: y vinieron hasta Har\u00e1n, y asentaron all\u00ed.\n11:32 Y fueron los d\u00edas de Thare doscientos y cinco a\u00f1os; y muri\u00f3 Thare en Har\u00e1n.\n12:1 EMPERO Jehov\u00e1 hab\u00eda dicho \u00e1 Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, \u00e1 la tierra que te mostrar\u00e9;\n12:2 Y har\u00e9 de ti una naci\u00f3n grande, y bendecirte he, y engrandecer\u00e9 tu nombre, y ser\u00e1s bendici\u00f3n:\n12:3 Y bendecir\u00e9 \u00e1 los que te bendijeren, y \u00e1 los que te maldijeren maldecir\u00e9: y ser\u00e1n benditas en ti todas las familias de la tierra.\n12:4 Y fu\u00e9se Abram, como Jehov\u00e1 le dijo; y fu\u00e9 con \u00e9l Lot: y era Abram de edad de setenta y cinco a\u00f1os cuando sali\u00f3 de Har\u00e1n.\n12:5 Y tom\u00f3 Abram \u00e1 Sarai su mujer, y \u00e1 Lot hijo de su hermano, y toda su hacienda que hab\u00edan ganado, y las almas que hab\u00edan adquirido en Har\u00e1n, y salieron para ir \u00e1 tierra de Cana\u00e1n; y \u00e1 tierra de Cana\u00e1n llegaron.\n12:6 Y pas\u00f3 Abram por aquella tierra hasta el lugar de Sich\u00eam, hasta el valle de Moreh: y el Cananeo estaba entonces en la tierra.\n12:7 Y apareci\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Abram, y le dijo: A tu simiente dar\u00e9 esta tierra. Y edific\u00f3 all\u00ed un altar \u00e1 Jehov\u00e1, que le hab\u00eda aparecido.\n12:8 Y pas\u00f3se de all\u00ed \u00e1 un monte al oriente de Bethel, y tendi\u00f3 su tienda, teniendo \u00e1 Bethel al occidente y Hai al oriente: y edific\u00f3 all\u00ed altar \u00e1 Jehov\u00e1 \u00e9 invoc\u00f3 el nombre de Jehov\u00e1.\n12:9 Y movi\u00f3 Abram de all\u00ed, caminando y yendo hacia el Mediod\u00eda.\n12:10 Y hubo hambre en la tierra, y descendi\u00f3 Abram \u00e1 Egipto para peregrinar all\u00e1; porque era grande el hambre en la tierra.\n12:11 Y aconteci\u00f3 que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo \u00e1 Sarai su mujer: He aqu\u00ed, ahora conozco que eres mujer hermosa de vista;\n12:12 Y ser\u00e1 que cuando te habr\u00e1n visto los Egipcios, dir\u00e1n: Su mujer es: y me matar\u00e1n \u00e1 m\u00ed, y \u00e1 ti te reservar\u00e1n la vida.\n12:13 Ahora pues, di que eres mi hermana, para que yo haya bien por causa tuya, y viva mi alma por amor de ti.\n12:14 Y aconteci\u00f3 que, como entr\u00f3 Abram en Egipto, los Egipcios vieron la mujer que era hermosa en gran manera.\n12:15 Vi\u00e9ronla tambi\u00e9n los pr\u00edncipes de Fara\u00f3n, y se la alabaron; y fu\u00e9 llevada la mujer \u00e1 casa de Fara\u00f3n:\n12:16 E hizo bien \u00e1 Abram por causa de ella; y tuvo ovejas, y vacas, y asnos, y siervos, y criadas, y asnas y camellos.\n12:17 Mas Jehov\u00e1 hiri\u00f3 \u00e1 Fara\u00f3n y \u00e1 su casa con grandes plagas, por causa de Sarai mujer de Abram.\n12:18 Entonces Fara\u00f3n llam\u00f3 \u00e1 Abram y le dijo: \u00bfQu\u00e9 es esto que has hecho conmigo? \u00bfPor qu\u00e9 no me declaraste que era tu mujer?\n12:19 \u00bfPor qu\u00e9 dijiste: Es mi hermana? poni\u00e9ndome en ocasi\u00f3n de tomarla para m\u00ed por mujer? Ahora pues, he aqu\u00ed tu mujer, t\u00f3mala y vete.\n12:20 Entonces Fara\u00f3n di\u00f3 orden \u00e1 sus gentes acerca de Abram; y le acompa\u00f1aron, y \u00e1 su mujer con todo lo que ten\u00eda.\n13:1 SUBIO, pues, Abram de Egipto hacia el Mediod\u00eda, \u00e9l y su mujer, con todo lo que ten\u00eda, y con \u00e9l Lot.\n13:2 Y Abram era riqu\u00edsimo en ganado, en plata y oro.\n13:3 Y volvi\u00f3 por sus jornadas de la parte del Mediod\u00eda hacia Bethel, hasta el lugar donde hab\u00eda estado antes su tienda entre Bethel y Hai;\n13:4 Al lugar del altar que hab\u00eda hecho all\u00ed antes: \u00e9 invoc\u00f3 all\u00ed Abram el nombre de Jehov\u00e1.\n13:5 Y asimismo Lot, que andaba con Abram, ten\u00eda ovejas, y vacas, y tiendas.\n13:6 Y la tierra no pod\u00eda darles para que habitasen juntos: porque su hacienda era mucha, y no pod\u00edan morar en un mismo lugar.\n13:7 Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot: y el Cananeo y el Pherezeo habitaban entonces en la tierra.\n13:8 Entonces Abram dijo \u00e1 Lot: No haya ahora altercado entre m\u00ed y ti, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos.\n13:9 \u00bfNo est\u00e1 toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de m\u00ed. Si fueres \u00e1 la mano izquierda, yo ir\u00e9 \u00e1 la derecha: y si t\u00fa \u00e1 la derecha, yo ir\u00e9 \u00e1 la izquierda.\n13:10 Y alz\u00f3 Lot sus ojos, y vi\u00f3 toda la llanura del Jord\u00e1n, que toda ella era de riego, antes que destruyese Jehov\u00e1 \u00e1 Sodoma y \u00e1 Gomorra, como el huerto de Jehov\u00e1, como la tierra de Egipto entrando en Zoar.\n13:11 Entonces Lot escogi\u00f3 para s\u00ed toda la llanura del Jord\u00e1n: y parti\u00f3se Lot de Oriente, y apart\u00e1ronse el uno del otro.\n13:12 Abram asent\u00f3 en la tierra de Cana\u00e1n, y Lot asent\u00f3 en las ciudades de la llanura, y fu\u00e9 poniendo sus tiendas hasta Sodoma.\n13:13 Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores para con Jehov\u00e1 en gran manera.\n13:14 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Abram, despu\u00e9s que Lot se apart\u00f3 de \u00e9l: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde est\u00e1s hacia el Aquil\u00f3n, y al Mediod\u00eda, y al Oriente y al Occidente;\n13:15 Porque toda la tierra que ves, la dar\u00e9 \u00e1 ti y \u00e1 tu simiente para siempre.\n13:16 Y har\u00e9 tu simiente como el polvo de la tierra: que si alguno podr\u00e1 contar el polvo de la tierra, tambi\u00e9n tu simiente ser\u00e1 contada.\n13:17 Lev\u00e1ntate, ve por la tierra \u00e1 lo largo de ella y \u00e1 su ancho; porque \u00e1 ti la tengo de dar.\n13:18 Abram, pues, removiendo su tienda, vino y mor\u00f3 en el alcornocal de Mamre, que es en Hebr\u00f3n, y edific\u00f3 all\u00ed altar \u00e1 Jehov\u00e1.\n14:1 Y ACONTECIO en los d\u00edas de Amraphel, rey de Shinar, Arioch, rey de Elazar, Ch\u00eadorlaomer, rey de El\u00e1, y Tidal, rey de naciones,\n14:2 Que \u00e9stos hicieron guerra contra Bera, rey de Sodoma, y contra Birsha, rey de Gomorra, y contra Shinab, rey de Adma, y contra Shemeber, rey de Zeboim, y contra el rey de Bela, la cual es Zoar.\n14:3 Todos estos se juntaron en el valle de Siddim, que es el mar salado.\n14:4 Doce a\u00f1os hab\u00edan servido \u00e1 Ch\u00eadorlaomer, y al d\u00e9cimotercio a\u00f1o se rebelaron.\n14:5 Y en el a\u00f1o d\u00e9cimocuarto vino Ch\u00eadorlaomer, y los reyes que estaban de su parte, y derrotaron \u00e1 los Raphaitas en Ashteroth-carnaim, \u00e1 los Zuzitas en Ham, y \u00e1 los Emitas en Shave-Kiriataim.\n14:6 Y \u00e1 los Horeos en el monte de Seir, hasta la llanura de Par\u00e1n, que est\u00e1 junto al desierto.\n14:7 Y volvieron y vinieron \u00e1 Emmisphat, que es Cades, y devastaron todas las haciendas de los Amalacitas, y tambi\u00e9n al Amorrheo, que habitaba en Hazez\u00f3n-tamar.\n14:8 Y sali\u00f3 el rey de Sodoma, y el rey de Gomorra, y el rey de Adma, y el rey de Zeboim, y el rey de Bela, que es Zoar, y ordenaron contra ellos batalla en el valle de Siddim;\n14:9 Es \u00e1 saber, contra Ch\u00eadorlaomer, rey de Elam, y Tidal, rey de naciones, y Amraphel, rey de Shinar, y Arioch, rey de Elasar; cuatro reyes contra cinco.\n14:10 Y el valle de Siddim estaba lleno de pozos de bet\u00fan: y huyeron el rey de Sodoma y el de Gomorra, y cayeron all\u00ed; y los dem\u00e1s huyeron al monte.\n14:11 Y tomaron toda la riqueza de Sodoma y de Gomorra, y todas sus vituallas, y se fueron.\n14:12 Tomaron tambi\u00e9n \u00e1 Lot, hijo del hermano de Abram, que moraba en Sodoma, y su hacienda, y se fueron.\n14:13 Y vino uno de los que escaparon, y denunci\u00f3lo \u00e1 Abram el Hebreo, que habitaba en el valle de Mamre Amorrheo, hermano de Esch\u00f4l y hermano de Aner, los cuales estaban confederados con Abram.\n14:14 Y oy\u00f3 Abram que su hermano estaba prisionero, y arm\u00f3 sus criados, los criados de su casa, trescientos dieciocho, y sigui\u00f3los hasta Dan.\n14:15 Y derram\u00f3se sobre ellos de noche \u00e9l y sus siervos, \u00e9 hiri\u00f3los, y fu\u00e9los siguiendo hasta Hobah, que est\u00e1 \u00e1 la izquierda de Damasco.\n14:16 Y recobr\u00f3 todos los bienes, y tambi\u00e9n \u00e1 Lot su hermano y su hacienda, y tambi\u00e9n las mujeres y gente.\n14:17 Y sali\u00f3 el rey de Sodoma \u00e1 recibirlo, cuando volv\u00eda de la derrota de Ch\u00eadorlaomer y de los reyes que con \u00e9l estaban, al valle de Shave, que es el valle del Rey.\n14:18 Entonces Melch\u00eesedec, rey de Salem, sac\u00f3 pan y vino; el cual era sacerdote del Dios alto;\n14:19 Y bend\u00edjole, y dijo: Bendito sea Abram del Dios alto, poseedor de los cielos y de la tierra;\n14:20 Y bendito sea el Dios alto, que entreg\u00f3 tus enemigos en tu mano. Y di\u00f3le Abram los diezmos de todo.\n14:21 Entonces el rey de Sodoma dijo \u00e1 Abram: Dame las personas, y toma para ti la hacienda.\n14:22 Y respondi\u00f3 Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano \u00e1 Jehov\u00e1 Dios alto, poseedor de los cielos y de la tierra,\n14:23 Que desde un hilo hasta la correa de un calzado, nada tomar\u00e9 de todo lo que es tuyo, porque no digas: Yo enriquec\u00ed \u00e1 Abram:\n14:24 Sacando solamente lo que comieron los mancebos, y la porci\u00f3n de los varones que fueron conmigo, Aner, Esch\u00f4l, y Mamre; los cuales tomar\u00e1n su parte.\n15:1 DESPU\u00c9S de estas cosas fu\u00e9 la palabra de Jehov\u00e1 \u00e1 Abram en visi\u00f3n, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galard\u00f3n sobremanera grande.\n15:2 Y respondi\u00f3 Abram: Se\u00f1or Jehov\u00e1 \u00bfqu\u00e9 me has de dar, siendo as\u00ed que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese Damasceno Eliezer?\n15:3 Dijo m\u00e1s Abram: Mira que no me has dado prole, y he aqu\u00ed que es mi heredero uno nacido en mi casa.\n15:4 Y luego la palabra de Jehov\u00e1 fu\u00e9 \u00e1 \u00e9l diciendo: No te heredar\u00e1 \u00e9ste, sino el que saldr\u00e1 de tus entra\u00f1as ser\u00e1 el que te herede.\n15:5 Y sac\u00f3le fuera, y dijo: Mira ahora \u00e1 los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: As\u00ed ser\u00e1 tu simiente.\n15:6 Y crey\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1, y cont\u00f3selo por justicia.\n15:7 Y d\u00edjole: Yo soy Jehov\u00e1, que te saqu\u00e9 de Ur de los Caldeos, para darte \u00e1 heredar esta tierra.\n15:8 Y \u00e9l respondi\u00f3: Se\u00f1or Jehov\u00e1 \u00bfen qu\u00e9 conocer\u00e9 que la tengo de heredar?\n15:9 Y le dijo: Ap\u00e1rtame una becerra de tres a\u00f1os, y una cabra de tres a\u00f1os, y un carnero de tres a\u00f1os, una t\u00f3rtola tambi\u00e9n, y un palomino.\n15:10 Y tom\u00f3 \u00e9l todas estas cosas, y parti\u00f3las por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de otra; mas no parti\u00f3 las aves.\n15:11 Y descend\u00edan aves sobre los cuerpos muertos, y oje\u00e1balas Abram.\n15:12 Mas \u00e1 la ca\u00edda del sol sobrecogi\u00f3 el sue\u00f1o \u00e1 Abram, y he aqu\u00ed que el pavor de una grande obscuridad cay\u00f3 sobre \u00e9l.\n15:13 Entonces dijo \u00e1 Abram: Ten por cierto que tu simiente ser\u00e1 peregrina en tierra no suya, y servir\u00e1 \u00e1 los de all\u00ed, y ser\u00e1n por ellos afligidos cuatrocientos a\u00f1os.\n15:14 Mas tambi\u00e9n \u00e1 la gente \u00e1 quien servir\u00e1n, juzgar\u00e9 yo; y despu\u00e9s de esto saldr\u00e1n con grande riqueza.\n15:15 Y t\u00fa vendr\u00e1s \u00e1 tus padres en paz, y ser\u00e1s sepultado en buena vejez.\n15:16 Y en la cuarta generaci\u00f3n volver\u00e1n ac\u00e1: porque aun no est\u00e1 cumplida la maldad del Amorrheo hasta aqu\u00ed.\n15:17 Y sucedi\u00f3 que puesto el sol, y ya obscurecido, dej\u00f3se ver un horno humeando, y una antorcha de fuego que pas\u00f3 por entre los animales divididos.\n15:18 En aquel d\u00eda hizo Jehov\u00e1 un pacto con Abram diciendo: A tu simiente dar\u00e9 esta tierra desde el r\u00edo de Egipto hasta el r\u00edo grande, el r\u00edo Eufrates;\n15:19 Los Cineos, y los Ceneceos, y los Cedmoneos,\n15:20 Y los Hetheos, y los Pherezeos, y los Raphaitas,\n15:21 Y los Amorrheos, y los Cananeos, y los Gergeseos, y los Jebuseos.\n16:1 Y SARAI, mujer de Abram no le par\u00eda: y ella ten\u00eda una sierva egipcia, que se llamaba Agar.\n16:2 Dijo, pues, Sarai \u00e1 Abram: Ya ves que Jehov\u00e1 me ha hecho est\u00e9ril: ru\u00e9gote que entres \u00e1 mi sierva; quiz\u00e1 tendr\u00e9 hijos de ella. Y atendi\u00f3 Abram al dicho de Sarai.\n16:3 Y Sarai, mujer de Abram, tom\u00f3 \u00e1 Agar su sierva egipcia, al cabo de diez a\u00f1os que hab\u00eda habitado Abram en la tierra de Cana\u00e1n, y di\u00f3la \u00e1 Abram su marido por mujer.\n16:4 Y \u00e9l cohabit\u00f3 con Agar, la cual concibi\u00f3: y cuando vi\u00f3 que hab\u00eda concebido, miraba con desprecio \u00e1 su se\u00f1ora.\n16:5 Entonces Sarai dijo \u00e1 Abram: Mi afrenta sea sobre ti: yo puse mi sierva en tu seno, y vi\u00e9ndose embarazada, me mira con desprecio; juzgue Jehov\u00e1 entre m\u00ed y ti.\n16:6 Y respondi\u00f3 Abram \u00e1 Sarai: He ah\u00ed tu sierva en tu mano, haz con ella lo que bien te pareciere. Y como Sarai la afligiese, huy\u00f3se de su presencia.\n16:7 Y hall\u00f3la el \u00e1ngel de Jehov\u00e1 junto \u00e1 una fuente de agua en el desierto, junto \u00e1 la fuente que est\u00e1 en el camino del Sur.\n16:8 Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, \u00bfde d\u00f3nde vienes t\u00fa, y \u00e1 d\u00f3nde vas? Y ella respondi\u00f3: Huyo de delante de Sarai, mi se\u00f1ora.\n16:9 Y d\u00edjole el \u00e1ngel de Jehov\u00e1: Vu\u00e9lvete \u00e1 tu se\u00f1ora, y ponte sumisa bajo de su mano.\n16:10 D\u00edjole tambi\u00e9n el \u00e1ngel de Jehov\u00e1: Multiplicar\u00e9 tanto tu linaje, que no ser\u00e1 contado \u00e1 causa de la muchedumbre.\n16:11 D\u00edjole a\u00fan el \u00e1ngel de Jehov\u00e1: He aqu\u00ed que has concebido, y parir\u00e1s un hijo, y llamar\u00e1s su nombre Ismael, porque o\u00eddo ha Jehov\u00e1 tu aflicci\u00f3n.\n16:12 Y \u00e9l ser\u00e1 hombre fiero; su mano contra todos, y las manos de todos contra \u00e9l, y delante de todos sus hermanos habitar\u00e1.\n16:13 Entonces llam\u00f3 el nombre de Jehov\u00e1 que con ella hablaba: T\u00fa eres el Dios de la vista; porque dijo: \u00bfNo he visto tambi\u00e9n aqu\u00ed al que me ve?\n16:14 Por lo cual llam\u00f3 al pozo, Pozo del Viviente que me ve. He aqu\u00ed est\u00e1 entre Cades y Bered.\n16:15 Y pari\u00f3 Agar \u00e1 Abram un hijo y llam\u00f3 Abram el nombre de su hijo que le pari\u00f3 Agar, Ismael.\n16:16 Y era Abram de edad de ochenta y seis a\u00f1os, cuando pari\u00f3 Agar \u00e1 Ismael.\n17:1 Y SIENDO Abram de edad de noventa y nueve a\u00f1os, apareci\u00f3le Jehov\u00e1, y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de m\u00ed, y s\u00e9 perfecto.\n17:2 Y pondr\u00e9 mi pacto entre m\u00ed y ti, y multiplicarte he mucho en gran manera.\n17:3 Entonces Abram cay\u00f3 sobre su rostro, y Dios habl\u00f3 con \u00e9l diciendo:\n17:4 Yo, he aqu\u00ed mi pacto contigo: Ser\u00e1s padre de muchedumbre de gentes:\n17:5 Y no se llamar\u00e1 m\u00e1s tu nombre Abram, sino que ser\u00e1 tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.\n17:6 Y multiplicarte he mucho en gran manera, y te pondr\u00e9 en gentes, y reyes saldr\u00e1n de ti.\n17:7 Y establecer\u00e9 mi pacto entre m\u00ed y ti, y tu simiente despu\u00e9s de ti en sus generaciones, por alianza perpetua, para serte \u00e1 ti por Dios, y \u00e1 tu simiente despu\u00e9s de ti.\n17:8 Y te dar\u00e9 \u00e1 ti, y \u00e1 tu simiente despu\u00e9s de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Cana\u00e1n en heredad perpetua; y ser\u00e9 el Dios de ellos.\n17:9 Dijo de nuevo Dios \u00e1 Abraham: T\u00fa empero guardar\u00e1s mi pacto, t\u00fa y tu simiente despu\u00e9s de ti por sus generaciones.\n17:10 Este ser\u00e1 mi pacto, que guardar\u00e9is entre m\u00ed y vosotros y tu simiente despu\u00e9s de ti: Ser\u00e1 circuncidado todo var\u00f3n de entre vosotros.\n17:11 Circuncidar\u00e9is, pues, la carne de vuestro prepucio, y ser\u00e1 por se\u00f1al del pacto entre m\u00ed y vosotros.\n17:12 Y de edad de ocho d\u00edas ser\u00e1 circuncidado todo var\u00f3n entre vosotros por vuestras generaciones: el nacido en casa, y el comprado \u00e1 dinero de cualquier extranjero, que no fuere de tu simiente.\n17:13 Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero: y estar\u00e1 mi pacto en vuestra carne para alianza perpetua.\n17:14 Y el var\u00f3n incircunciso que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona ser\u00e1 borrada de su pueblo; ha violado mi pacto.\n17:15 Dijo tambi\u00e9n Dios \u00e1 Abraham: A Sarai tu mujer no la llamar\u00e1s Sarai, mas Sara ser\u00e1 su nombre.\n17:16 Y bendecirla he, y tambi\u00e9n te dar\u00e9 de ella hijo; s\u00ed, la bendecir\u00e9, y vendr\u00e1 \u00e1 ser madre de naciones; reyes de pueblos ser\u00e1n de ella.\n17:17 Entonces Abraham cay\u00f3 sobre su rostro, y ri\u00f3se, y dijo en su coraz\u00f3n: \u00bfA hombre de cien a\u00f1os ha de nacer hijo? \u00bfy Sara, ya de noventa a\u00f1os, ha de parir?\n17:18 Y dijo Abraham \u00e1 Dios: Ojal\u00e1 Ismael viva delante de ti.\n17:19 Y respondi\u00f3 Dios: Ciertamente Sara tu mujer te parir\u00e1 un hijo, y llamar\u00e1s su nombre Isaac; y confirmar\u00e9 mi pacto con \u00e9l por alianza perpetua para su simiente despu\u00e9s de \u00e9l.\n17:20 Y en cuanto \u00e1 Ismael, tambi\u00e9n te he o\u00eddo: he aqu\u00ed que le bendecir\u00e9, y le har\u00e9 fructificar y multiplicar mucho en gran manera: doce pr\u00edncipes engendrar\u00e1, y ponerlo he por gran gente.\n17:21 Mas yo establecer\u00e9 mi pacto con Isaac, al cual te parir\u00e1 Sara por este tiempo el a\u00f1o siguiente.\n17:22 Y acab\u00f3 de hablar con \u00e9l, y subi\u00f3 Dios de con Abraham.\n17:23 Entonces tom\u00f3 Abraham \u00e1 Ismael su hijo, y \u00e1 todos los siervos nacidos en su casa, y \u00e1 todos los comprados por su dinero, \u00e1 todo var\u00f3n entre los dom\u00e9sticos de la casa de Abraham, y circuncid\u00f3 la carne del prepucio de ellos en aquel mismo d\u00eda, como Dios le\n17:24 Era Abraham de edad de noventa y nueve a\u00f1os cuando circuncid\u00f3 la carne de su prepucio.\n17:25 E Ismael su hijo era de trece a\u00f1os cuando fu\u00e9 circuncidada la carne de su prepucio.\n17:26 En el mismo d\u00eda fu\u00e9 circuncidado Abraham \u00e9 Ismael su hijo.\n17:27 Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en casa, y el comprado por dinero del extranjero, fueron circuncidados con \u00e9l.\n18:1 Y APARECIOLE Jehov\u00e1 en el valle de Mamre, estando \u00e9l sentado \u00e1 la puerta de su tienda en el calor del d\u00eda.\n18:2 Y alz\u00f3 sus ojos y mir\u00f3, y he aqu\u00ed tres varones que estaban junto \u00e1 \u00e9l: y cuando los vi\u00f3, sali\u00f3 corriendo de la puerta de su tienda \u00e1 recibirlos, \u00e9 inclin\u00f3se hacia la tierra,\n18:3 Y dijo: Se\u00f1or, si ahora he hallado gracia en tus ojos, ru\u00e9gote que no pases de tu siervo.\n18:4 Que se traiga ahora un poco de agua, y lavad vuestros pies; y recostaos debajo de un \u00e1rbol,\n18:5 Y traer\u00e9 un bocado de pan, y sustentad vuestro coraz\u00f3n; despu\u00e9s pasar\u00e9is: porque por eso hab\u00e9is pasado cerca de vuestro siervo. Y ellos dijeron: Haz as\u00ed como has dicho.\n18:6 Entonces Abraham fu\u00e9 de priesa \u00e1 la tienda \u00e1 Sara, y le dijo: Toma presto tres medidas de flor de harina, amasa y haz panes cocidos debajo del rescoldo.\n18:7 Y corri\u00f3 Abraham \u00e1 las vacas, y tom\u00f3 un becerro tierno y bueno, y di\u00f3lo al mozo, y di\u00f3se \u00e9ste priesa \u00e1 aderezarlo.\n18:8 Tom\u00f3 tambi\u00e9n manteca y leche, y el becerro que hab\u00eda aderezado, y p\u00fasolo delante de ellos; y \u00e9l estaba junto \u00e1 ellos debajo del \u00e1rbol; y comieron.\n18:9 Y le dijeron: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Sara tu mujer? Y \u00e9l respondi\u00f3: Aqu\u00ed en la tienda.\n18:10 Entonces dijo: De cierto volver\u00e9 \u00e1 ti seg\u00fan el tiempo de la vida, y he aqu\u00ed, tendr\u00e1 un hijo Sara tu mujer. Y Sara escuchaba \u00e1 la puerta de la tienda, que estaba detr\u00e1s de \u00e9l.\n18:11 Y Abraham y Sara eran viejos, entrados en d\u00edas: \u00e1 Sara hab\u00eda cesado ya la costumbre de las mujeres.\n18:12 Ri\u00f3se, pues, Sara entre s\u00ed, diciendo: \u00bfDespu\u00e9s que he envejecido tendr\u00e9 deleite, siendo tambi\u00e9n mi se\u00f1or ya viejo?\n18:13 Entonces Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Abraham: \u00bfPor qu\u00e9 se ha re\u00eddo Sara diciendo: Ser\u00e1 cierto que he de parir siendo ya vieja?\n18:14 \u00bfHay para Dios alguna cosa dif\u00edcil? Al tiempo se\u00f1alado volver\u00e9 \u00e1 ti, seg\u00fan el tiempo de la vida, y Sara tendr\u00e1 un hijo.\n18:15 Entonces Sara neg\u00f3 diciendo: No me re\u00ed; porque tuve miedo. Y \u00e9l dijo: No es as\u00ed, sino que te has re\u00eddo.\n18:16 Y los varones se levantaron de all\u00ed, y miraron hacia Sodoma: y Abraham iba con ellos acompa\u00f1\u00e1ndolos.\n18:17 Y Jehov\u00e1 dijo: \u00bfEncubrir\u00e9 yo \u00e1 Abraham lo que voy \u00e1 hacer,\n18:18 Habiendo de ser Abraham en una naci\u00f3n grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en \u00e9l todas las gentes de la tierra?\n18:19 Porque yo lo he conocido, s\u00e9 que mandar\u00e1 \u00e1 sus hijos y \u00e1 su casa despu\u00e9s de s\u00ed, que guarden el camino de Jehov\u00e1, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehov\u00e1 sobre Abraham lo que ha hablado acerca de \u00e9l.\n18:20 Entonces Jehov\u00e1 le dijo: Por cuanto el clamor de Sodoma y Gomorra se aumenta m\u00e1s y m\u00e1s, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo,\n18:21 Descender\u00e9 ahora, y ver\u00e9 si han consumado su obra seg\u00fan el clamor que ha venido hasta m\u00ed; y si no, saberlo he.\n18:22 Y apart\u00e1ronse de all\u00ed los varones, y fueron hacia Sodoma: mas Abraham estaba a\u00fan delante de Jehov\u00e1.\n18:23 Y acerc\u00f3se Abraham y dijo: \u00bfDestruir\u00e1s tambi\u00e9n al justo con el imp\u00edo?\n18:24 Quiz\u00e1 hay cincuenta justos dentro de la ciudad: \u00bfdestruir\u00e1s tambi\u00e9n y no perdonar\u00e1s al lugar por cincuenta justos que est\u00e9n dentro de \u00e9l?\n18:25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el imp\u00edo y que sea el justo tratado como el imp\u00edo; nunca tal hagas. El juez de toda la tierra, \u00bfno ha de hacer lo que es justo?\n18:26 Entonces respondi\u00f3 Jehov\u00e1: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonar\u00e9 \u00e1 todo este lugar por amor de ellos.\n18:27 Y Abraham replic\u00f3 y dijo: He aqu\u00ed ahora que he comenzado \u00e1 hablar \u00e1 mi Se\u00f1or, aunque soy polvo y ceniza:\n18:28 Quiz\u00e1 faltar\u00e1n de cincuenta justos cinco: \u00bfdestruir\u00e1s por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruir\u00e9, si hallare all\u00ed cuarenta y cinco.\n18:29 Y volvi\u00f3 \u00e1 hablarle, y dijo: Quiz\u00e1 se hallar\u00e1n all\u00ed cuarenta. Y respondi\u00f3: No lo har\u00e9 por amor de los cuarenta.\n18:30 Y dijo: No se enoje ahora mi Se\u00f1or, si hablare: quiz\u00e1 se hallar\u00e1n all\u00ed treinta. Y respondi\u00f3: No lo har\u00e9 si hallare all\u00ed treinta.\n18:31 Y dijo: He aqu\u00ed ahora que he emprendido el hablar \u00e1 mi Se\u00f1or: quiz\u00e1 se hallar\u00e1n all\u00ed veinte. No la destruir\u00e9, respondi\u00f3, por amor de los veinte.\n18:32 Y volvi\u00f3 \u00e1 decir: No se enoje ahora mi Se\u00f1or, si hablare solamente una vez: quiz\u00e1 se hallar\u00e1n all\u00ed diez. No la destruir\u00e9, respondi\u00f3, por amor de los diez.\n18:33 Y fu\u00e9se Jehov\u00e1, luego que acab\u00f3 de hablar \u00e1 Abraham: y Abraham se volvi\u00f3 \u00e1 su lugar.\n19:1 LLEGARON, pues, los dos \u00e1ngeles \u00e1 Sodoma \u00e1 la ca\u00edda de la tarde: y Lot estaba sentado \u00e1 la puerta de Sodoma. Y vi\u00e9ndolos Lot, levant\u00f3se \u00e1 recibirlos, \u00e9 inclin\u00f3se hacia el suelo;\n19:2 Y dijo: Ahora, pues, mis se\u00f1ores, os ruego que veng\u00e1is \u00e1 casa de vuestro siervo y os hosped\u00e9is, y lavar\u00e9is vuestros pies: y por la ma\u00f1ana os levantar\u00e9is, y seguir\u00e9is vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la plaza nos quedaremos esta noche.\n19:3 Mas \u00e9l porfi\u00f3 con ellos mucho, y se vinieron con \u00e9l, y entraron en su casa; \u00e9 h\u00edzoles banquete, y coci\u00f3 panes sin levadura y comieron.\n19:4 Y antes que se acostasen, cercaron la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el m\u00e1s joven hasta el m\u00e1s viejo;\n19:5 Y llamaron \u00e1 Lot, y le dijeron: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los varones que vinieron \u00e1 ti esta noche? s\u00e1canoslos, para que los conozcamos.\n19:6 Entonces Lot sali\u00f3 \u00e1 ellos \u00e1 la puerta, y cerr\u00f3 las puertas tras s\u00ed,\n19:7 Y dijo: Os ruego, hermanos m\u00edos, que no hag\u00e1is tal maldad.\n19:8 He aqu\u00ed ahora yo tengo dos hijas que no han conocido var\u00f3n; os las sacar\u00e9 afuera, y haced de ellas como bien os pareciere: solamente \u00e1 estos varones no hag\u00e1is nada, pues que vinieron \u00e1 la sombra de mi tejado.\n19:9 Y ellos respondieron: Quita all\u00e1: y a\u00f1adieron: Vino \u00e9ste aqu\u00ed para habitar como un extra\u00f1o, \u00bfy habr\u00e1 de erigirse en juez? Ahora te haremos m\u00e1s mal que \u00e1 ellos. Y hac\u00edan gran violencia al var\u00f3n, \u00e1 Lot, y se acercaron para romper las puertas.\n19:10 Entonces los varones alargaron la mano, y metieron \u00e1 Lot en casa con ellos, y cerraron las puertas.\n19:11 Y \u00e1 los hombres que estaban \u00e1 la puerta de la casa desde el menor hasta el mayor, hirieron con ceguera; mas ellos se fatigaban por hallar la puerta.\n19:12 Y dijeron los varones \u00e1 Lot: \u00bfTienes aqu\u00ed alguno m\u00e1s? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, s\u00e1calo de este lugar:\n19:13 Porque vamos \u00e1 destruir este lugar, por cuanto el clamor de ellos ha subido de punto delante de Jehov\u00e1; por tanto Jehov\u00e1 nos ha enviado para destruirlo.\n19:14 Entonces sali\u00f3 Lot, y habl\u00f3 \u00e1 sus yernos, los que hab\u00edan de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehov\u00e1 va \u00e1 destruir esta ciudad. Mas pareci\u00f3 \u00e1 sus yernos como que se burlaba.\n19:15 Y al rayar el alba, los \u00e1ngeles daban prisa \u00e1 Lot, diciendo: Lev\u00e1ntate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aqu\u00ed, porque no perezcas en el castigo de la ciudad.\n19:16 Y deteni\u00e9ndose \u00e9l, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer, y de las manos de sus dos hijas seg\u00fan la misericordia de Jehov\u00e1 para con \u00e9l; y le sacaron, y le pusieron fuera de la ciudad.\n19:17 Y fu\u00e9 que cuando los hubo sacado fuera, dijo: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas.\n19:18 Y Lot les dijo: No, yo os ruego, se\u00f1ores m\u00edos;\n19:19 He aqu\u00ed ahora ha hallado tu siervo gracia en tus ojos, y has engrandecido tu misericordia que has hecho conmigo d\u00e1ndome la vida; mas yo no podr\u00e9 escapar al monte, no sea caso que me alcance el mal y muera.\n19:20 He aqu\u00ed ahora esta ciudad est\u00e1 cerca para huir all\u00e1, la cual es peque\u00f1a; escapar\u00e9 ahora all\u00e1, (\u00bfno es ella peque\u00f1a?) y vivir\u00e1 mi alma.\n19:21 Y le respondi\u00f3: He aqu\u00ed he recibido tambi\u00e9n tu s\u00faplica sobre esto, y no destruir\u00e9 la ciudad de que has hablado.\n19:22 Date priesa, esc\u00e1pate all\u00e1; porque nada podr\u00e9 hacer hasta que all\u00ed hayas llegado. Por esto fu\u00e9 llamado el nombre de la ciudad, Zoar.\n19:23 El sol sal\u00eda sobre la tierra, cuando Lot lleg\u00f3 \u00e1 Zoar.\n19:24 Entonces llovi\u00f3 Jehov\u00e1 sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehov\u00e1 desde los cielos;\n19:25 Y destruy\u00f3 las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.\n19:26 Entonces la mujer de Lot mir\u00f3 atr\u00e1s, \u00e1 espaldas de \u00e9l, y se volvi\u00f3 estatua de sal.\n19:27 Y subi\u00f3 Abraham por la ma\u00f1ana al lugar donde hab\u00eda estado delante de Jehov\u00e1:\n19:28 Y mir\u00f3 hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura mir\u00f3; y he aqu\u00ed que el humo sub\u00eda de la tierra como el humo de un horno.\n19:29 As\u00ed fu\u00e9 que, cuando destruy\u00f3 Dios las ciudades de la llanura, acord\u00f3se Dios de Abraham, y envi\u00f3 fuera \u00e1 Lot de en medio de la destrucci\u00f3n, al asolar las ciudades donde Lot estaba.\n19:30 Empero Lot subi\u00f3 de Zoar, y asent\u00f3 en el monte, y sus dos hijas con \u00e9l; porque tuvo miedo de quedar en Zoar, y se aloj\u00f3 en una cueva \u00e9l y sus dos hijas.\n19:31 Entonces la mayor dijo \u00e1 la menor: Nuestro padre es viejo, y no queda var\u00f3n en la tierra que entre \u00e1 nosotras conforme \u00e1 la costumbre de toda la tierra:\n19:32 Ven, demos \u00e1 beber vino \u00e1 nuestro padre, y durmamos con \u00e9l, y conservaremos de nuestro padre generaci\u00f3n.\n19:33 Y dieron \u00e1 beber vino \u00e1 su padre aquella noche: y entr\u00f3 la mayor, y durmi\u00f3 con su padre; mas \u00e9l no sinti\u00f3 cu\u00e1ndo se acost\u00f3 ella, ni cu\u00e1ndo se levant\u00f3.\n19:34 El d\u00eda siguiente dijo la mayor \u00e1 la menor: He aqu\u00ed yo dorm\u00ed la noche pasada con mi padre; d\u00e9mosle \u00e1 beber vino tambi\u00e9n esta noche, y entra y duerme con \u00e9l, para que conservemos de nuestro padre generaci\u00f3n.\n19:35 Y dieron \u00e1 beber vino \u00e1 su padre tambi\u00e9n aquella noche: y levant\u00f3se la menor, y durmi\u00f3 con \u00e9l; pero no ech\u00f3 de ver cu\u00e1ndo se acost\u00f3 ella, ni cu\u00e1ndo se levant\u00f3.\n19:36 Y concibieron las dos hijas de Lot, de su padre.\n19:37 Y pari\u00f3 la mayor un hijo, y llam\u00f3 su nombre Moab, el cual es padre de los Moabitas hasta hoy.\n19:38 La menor tambi\u00e9n pari\u00f3 un hijo, y llam\u00f3 su nombre Ben-amm\u00ed, el cual es padre de los Ammonitas hasta hoy.\n20:1 DE all\u00ed parti\u00f3 Abraham \u00e1 la tierra del Mediod\u00eda, y asent\u00f3 entre Cades y Shur, y habit\u00f3 como forastero en Gerar.\n20:2 Y dijo Abraham de Sara su mujer: Mi hermana es. Y Abimelech, rey de Gerar, envi\u00f3 y tom\u00f3 \u00e1 Sara.\n20:3 Empero Dios vino \u00e1 Abimelech en sue\u00f1os de noche, y le dijo: He aqu\u00ed muerto eres \u00e1 causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido.\n20:4 Mas Abimelech no hab\u00eda llegado \u00e1 ella, y dijo: Se\u00f1or, \u00bfmatar\u00e1s tambi\u00e9n la gente justa?\n20:5 \u00bfNo me dijo \u00e9l: Mi hermana es; y ella tambi\u00e9n dijo: Es mi hermano? Con sencillez de mi coraz\u00f3n, y con limpieza de mis manos he hecho esto.\n20:6 Y d\u00edjole Dios en sue\u00f1os: Yo tambi\u00e9n s\u00e9 que con integridad de tu coraz\u00f3n has hecho esto; y yo tambi\u00e9n te detuve de pecar contra m\u00ed, y as\u00ed no te permit\u00ed que la tocases.\n20:7 Ahora, pues, vuelve la mujer \u00e1 su marido; porque es profeta, y orar\u00e1 por ti, y vivir\u00e1s. Y si t\u00fa no la volvieres, sabe que de cierto morir\u00e1s, con todo lo que fuere tuyo.\n20:8 Entonces Abimelech se levant\u00f3 de ma\u00f1ana, y llam\u00f3 \u00e1 todos sus siervos, y dijo todas estas palabras en los o\u00eddos de ellos; y temieron los hombres en gran manera.\n20:9 Despu\u00e9s llam\u00f3 Abimelech \u00e1 Abraham y le dijo: \u00bfQu\u00e9 nos has hecho? \u00bfy en qu\u00e9 pequ\u00e9 yo contra ti, que has atra\u00eddo sobre m\u00ed y sobre mi reino tan gran pecado? lo que no debiste hacer has hecho conmigo.\n20:10 Y dijo m\u00e1s Abimelech \u00e1 Abraham: \u00bfQu\u00e9 viste para que hicieses esto?\n20:11 Y Abraham respondi\u00f3: Porque dije para m\u00ed: Cierto no hay temor de Dios en este Lugar, y me matar\u00e1n por causa de mi mujer.\n20:12 Y \u00e1 la verdad tambi\u00e9n es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y tom\u00e9la por mujer.\n20:13 Y fue que, cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que t\u00fa me har\u00e1s, que en todos los lugares donde lleg\u00e1remos, digas de m\u00ed: Mi hermano es.\n20:14 Entonces Abimelech tom\u00f3 ovejas y vacas, y siervos y siervas, y di\u00f3lo \u00e1 Abraham, y devolvi\u00f3le \u00e1 Sara su mujer.\n20:15 Y dijo Abimelech: He aqu\u00ed mi tierra est\u00e1 delante de ti, habita donde bien te pareciere.\n20:16 Y \u00e1 Sara dijo: He aqu\u00ed he dado mil monedas de plata \u00e1 tu hermano; mira que \u00e9l te es por velo de ojos para todos los que est\u00e1n contigo, y para con todos: as\u00ed fu\u00e9 reprendida.\n20:17 Entonces Abraham or\u00f3 \u00e1 Dios; y Dios san\u00f3 \u00e1 Abimelech y \u00e1 su mujer, y \u00e1 sus siervas, y parieron.\n20:18 Porque hab\u00eda del todo cerrado Jehov\u00e1 toda matriz de la casa de Abimelech, \u00e1 causa de Sara mujer de Abraham.\n21:1 Y VISITO Jehov\u00e1 \u00e1 Sara, como hab\u00eda dicho, \u00e9 hizo Jehov\u00e1 con Sara como hab\u00eda hablado.\n21:2 Y concibi\u00f3 y pari\u00f3 Sara \u00e1 Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le hab\u00eda dicho.\n21:3 Y llam\u00f3 Abraham el nombre de su hijo que le naci\u00f3, que le pari\u00f3 Sara, Isaac.\n21:4 Y circuncid\u00f3 Abraham \u00e1 su hijo Isaac de ocho d\u00edas, como Dios le hab\u00eda mandado.\n21:5 Y era Abraham de cien a\u00f1os, cuando le naci\u00f3 Isaac su hijo.\n21:6 Entonces dijo Sara: Dios me ha hecho reir, y cualquiera que lo oyere, se reir\u00e1 conmigo.\n21:7 Y a\u00f1adi\u00f3: \u00bfQui\u00e9n dijera \u00e1 Abraham que Sara hab\u00eda de dar de mamar \u00e1 hijos? pues que le he parido un hijo \u00e1 su vejez.\n21:8 Y creci\u00f3 el ni\u00f1o, y fu\u00e9 destetado; \u00e9 hizo Abraham gran banquete el d\u00eda que fu\u00e9 destetado Isaac.\n21:9 Y vi\u00f3 Sara al hijo de Agar la Egipcia, el cual hab\u00eda \u00e9sta parido \u00e1 Abraham, que se burlaba.\n21:10 Por tanto dijo \u00e1 Abraham: Echa \u00e1 esta sierva y \u00e1 su hijo; que el hijo de esta sierva no ha de heredar con mi hijo, con Isaac.\n21:11 Este dicho pareci\u00f3 grave en gran manera \u00e1 Abraham \u00e1 causa de su hijo.\n21:12 Entonces dijo Dios \u00e1 Abraham: No te parezca grave \u00e1 causa del muchacho y de tu sierva; en todo lo que te dijere Sara, oye su voz, porque en Isaac te ser\u00e1 llamada descendencia.\n21:13 Y tambi\u00e9n al hijo de la sierva pondr\u00e9 en gente, porque es tu simiente.\n21:14 Entonces Abraham se levant\u00f3 muy de ma\u00f1ana, y tom\u00f3 pan, y un odre de agua, y di\u00f3lo \u00e1 Agar, poni\u00e9ndolo sobre su hombro, y entreg\u00f3le el muchacho, y despidi\u00f3la. Y ella parti\u00f3, y andaba errante por el desierto de Beer-seba.\n21:15 Y falt\u00f3 el agua del odre, y ech\u00f3 al muchacho debajo de un \u00e1rbol;\n21:16 Y fu\u00e9se y sent\u00f3se enfrente, alej\u00e1ndose como un tiro de arco; porque dec\u00eda: No ver\u00e9 cuando el muchacho morir\u00e1: y sent\u00f3se enfrente, y alz\u00f3 su voz y llor\u00f3.\n21:17 Y oy\u00f3 Dios la voz del muchacho; y el \u00e1ngel de Dios llam\u00f3 \u00e1 Agar desde el cielo, y le dijo: \u00bfQu\u00e9 tienes, Agar? No temas; porque Dios ha o\u00eddo la voz del muchacho en donde est\u00e1.\n21:18 Lev\u00e1ntate, alza al muchacho, y \u00e1sele de tu mano, porque en gran gente lo tengo de poner.\n21:19 Entonces abri\u00f3 Dios sus ojos, y vi\u00f3 una fuente de agua; y fu\u00e9, y llen\u00f3 el odre de agua, y di\u00f3 de beber al muchacho.\n21:20 Y fu\u00e9 Dios con el muchacho; y creci\u00f3, y habit\u00f3 en el desierto, y fu\u00e9 tirador de arco.\n21:21 Y habit\u00f3 en el desierto de Par\u00e1n; y su madre le tom\u00f3 mujer de la tierra de Egipto.\n21:22 Y aconteci\u00f3 en aquel mismo tiempo que habl\u00f3 Abimelech, y Phicol, pr\u00edncipe de su ej\u00e9rcito, \u00e1 Abraham diciendo: Dios es contigo en todo cuanto haces.\n21:23 Ahora pues, j\u00farame aqu\u00ed por Dios, que no faltar\u00e1s \u00e1 m\u00ed, ni \u00e1 mi hijo, ni \u00e1 mi nieto; sino que conforme \u00e1 la bondad que yo hice contigo, har\u00e1s t\u00fa conmigo y con la tierra donde has peregrinado.\n21:24 Y respondi\u00f3 Abraham: Yo jurar\u00e9.\n21:25 Y Abraham reconvino \u00e1 Abimelech \u00e1 causa de un pozo de agua, que los siervos de Abimelech le hab\u00edan quitado.\n21:26 Y respondi\u00f3 Abimelech: No s\u00e9 qui\u00e9n haya hecho esto, ni tampoco t\u00fa me lo hiciste saber, ni yo lo he o\u00eddo hasta hoy.\n21:27 Y tom\u00f3 Abraham ovejas y vacas, y di\u00f3 \u00e1 Abimelech; \u00e9 hicieron ambos alianza.\n21:28 Y puso Abraham siete corderas del reba\u00f1o aparte.\n21:29 Y dijo Abimelech \u00e1 Abraham: \u00bfQu\u00e9 significan esas siete corderas que has puesto aparte?\n21:30 Y \u00e9l respondi\u00f3: Que estas siete corderas tomar\u00e1s de mi mano, para que me sean en testimonio de que yo cav\u00e9 este pozo.\n21:31 Por esto llam\u00f3 \u00e1 aquel lugar Beer-seba; porque all\u00ed juraron ambos.\n21:32 As\u00ed hicieron alianza en Beer-seba: y levant\u00f3se Abimelech y Phicol, pr\u00edncipe de su ej\u00e9rcito, y se volvieron \u00e1 tierra de los Filisteos.\n21:33 Y plant\u00f3 Abraham un bosque en Beer-seba, \u00e9 invoc\u00f3 all\u00ed el nombre de Jehov\u00e1 Dios eterno.\n21:34 Y mor\u00f3 Abraham en tierra de los Filisteos muchos d\u00edas.\n22:1 Y ACONTECIO despu\u00e9s de estas cosas, que tent\u00f3 Dios \u00e1 Abraham, y le dijo: Abraham. Y \u00e9l respondi\u00f3: Heme aqu\u00ed.\n22:2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu \u00fanico, Isaac, \u00e1 quien amas, y vete \u00e1 tierra de Moriah, y ofr\u00e9celo all\u00ed en holocausto sobre uno de los montes que yo te dir\u00e9.\n22:3 Y Abraham se levant\u00f3 muy de ma\u00f1ana, y enalbard\u00f3 su asno, y tom\u00f3 consigo dos mozos suyos, y \u00e1 Isaac su hijo: y cort\u00f3 le\u00f1a para el holocausto, y levant\u00f3se, y fu\u00e9 al lugar que Dios le dijo.\n22:4 Al tercer d\u00eda alz\u00f3 Abraham sus ojos, y vi\u00f3 el lugar de lejos.\n22:5 Entonces dijo Abraham \u00e1 sus mozos: Esperaos aqu\u00ed con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta all\u00ed, y adoraremos, y volveremos \u00e1 vosotros.\n22:6 Y tom\u00f3 Abraham la le\u00f1a del holocausto, y p\u00fasola sobre Isaac su hijo: y \u00e9l tom\u00f3 en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos.\n22:7 Entonces habl\u00f3 Isaac \u00e1 Abraham su padre, y dijo: Padre m\u00edo. Y \u00e9l respondi\u00f3: Heme aqu\u00ed, mi hijo. Y \u00e9l dijo: He aqu\u00ed el fuego y la le\u00f1a; mas \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el cordero para el holocausto?\n22:8 Y respondi\u00f3 Abraham: Dios se proveer\u00e1 de cordero para el holocausto, hijo m\u00edo. E iban juntos.\n22:9 Y como llegaron al lugar que Dios le hab\u00eda dicho, edific\u00f3 all\u00ed Abraham un altar, y compuso la le\u00f1a, y at\u00f3 \u00e1 Isaac su hijo, y p\u00fasole en el altar sobre la le\u00f1a.\n22:10 Y extendi\u00f3 Abraham su mano, y tom\u00f3 el cuchillo, para degollar \u00e1 su hijo.\n22:11 Entonces el \u00e1ngel de Jehov\u00e1 le di\u00f3 voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y \u00e9l respondi\u00f3: Heme aqu\u00ed.\n22:12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ya conozco que temes \u00e1 Dios, pues que no me rehusaste tu hijo, tu \u00fanico;\n22:13 Entonces alz\u00f3 Abraham sus ojos, y mir\u00f3, y he aqu\u00ed un carnero \u00e1 sus espaldas trabado en un zarzal por sus cuernos: y fu\u00e9 Abraham, y tom\u00f3 el carnero, y ofreci\u00f3le en holocausto en lugar de su hijo.\n22:14 Y llam\u00f3 Abraham el nombre de aquel lugar, Jehov\u00e1 proveer\u00e1. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehov\u00e1 ser\u00e1 provisto.\n22:15 Y llam\u00f3 el \u00e1ngel de Jehov\u00e1 \u00e1 Abraham segunda vez desde el cielo,\n22:16 Y dijo: Por m\u00ed mismo he jurado, dice Jehov\u00e1, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu \u00fanico;\n22:17 Bendiciendo te bendecir\u00e9, y multiplicando multiplicar\u00e9 tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que est\u00e1 \u00e1 la orilla del mar; y tu simiente poseer\u00e1 las puertas de sus enemigos:\n22:18 En tu simiente ser\u00e1n benditas todas las gentes de la tierra, por cuanto obedeciste \u00e1 mi voz.\n22:19 Y torn\u00f3se Abraham \u00e1 sus mozos, y levant\u00e1ronse y se fueron juntos \u00e1 Beer-seba; y habit\u00f3 Abraham en Beer-seba.\n22:20 Y aconteci\u00f3 despu\u00e9s de estas cosas, que fu\u00e9 dada nueva \u00e1 Abraham, diciendo: He aqu\u00ed que tambi\u00e9n Milca ha parido hijos \u00e1 Nach\u00f4r tu hermano:\n22:21 A Huz su primog\u00e9nito, y \u00e1 Buz su hermano, y \u00e1 Kemuel padre de Aram.\n22:22 Y \u00e1 Ch\u00eased, y \u00e1 Hazo, y \u00e1 Pildas, y \u00e1 Jidlaph, y \u00e1 Bethuel.\n22:23 Y Bethuel engendr\u00f3 \u00e1 Rebeca. Estos ocho pari\u00f3 Milca \u00e1 Nach\u00f4r, hermano de Abraham.\n22:24 Y su concubina, que se llamaba Re\u00fama, pari\u00f3 tambi\u00e9n \u00e1 Teba, y \u00e1 Gaham, y \u00e1 Taas, y \u00e1 Maach\u00e2.\n23:1 Y FU\u00c9 la vida de Sara ciento veintisiete a\u00f1os: tantos fueron los a\u00f1os de la vida de Sara.\n23:2 Y muri\u00f3 Sara en Kiriath-arba, que es Hebr\u00f3n, en la tierra de Cana\u00e1n: y vino Abraham \u00e1 hacer el duelo \u00e1 Sara y \u00e1 llorarla.\n23:3 Y levant\u00f3se Abraham de delante de su muerto, y habl\u00f3 \u00e1 los hijos de Heth, diciendo:\n23:4 Peregrino y advenedizo soy entre vosotros; dadme heredad de sepultura con vosotros, y sepultar\u00e9 mi muerto de delante de m\u00ed.\n23:5 Y respondieron los hijos de Heth \u00e1 Abraham, y dij\u00e9ronle:\n23:6 Oyenos, se\u00f1or m\u00edo, eres un pr\u00edncipe de Dios entre nosotros; en lo mejor de nuestras sepulturas sepulta \u00e1 tu muerto; ninguno de nosotros te impedir\u00e1 su sepultura, para que entierres tu muerto.\n23:7 Y Abraham se levant\u00f3, \u00e9 inclin\u00f3se al pueblo de aquella tierra, \u00e1 los hijos de Heth;\n23:8 Y habl\u00f3 con ellos, diciendo: Si ten\u00e9is voluntad que yo sepulte mi muerto de delante de m\u00ed, oidme, \u00e9 interceded por m\u00ed con Ephr\u00f3n, hijo de Zohar,\n23:9 Para que me d\u00e9 la cueva de Macpela, que tiene al cabo de su heredad: que por su justo precio me la d\u00e9, para posesi\u00f3n de sepultura en medio de vosotros.\n23:10 Este Ephr\u00f3n hall\u00e1base entre los hijos de Heth: y respondi\u00f3 Ephr\u00f3n Hetheo \u00e1 Abraham, en o\u00eddos de los hijos de Heth, de todos los que entraban por la puerta de su ciudad, diciendo:\n23:11 No, se\u00f1or m\u00edo, \u00f3yeme: te doy la heredad, y te doy tambi\u00e9n la cueva que est\u00e1 en ella; delante de los hijos de mi pueblo te la doy; sepulta tu muerto.\n23:12 Y Abraham se inclin\u00f3 delante del pueblo de la tierra.\n23:13 Y respondi\u00f3 \u00e1 Ephr\u00f3n en o\u00eddos del pueblo de la tierra, diciendo: Antes, si te place, ru\u00e9gote que me oigas; yo dar\u00e9 el precio de la heredad, t\u00f3malo de m\u00ed, y sepultar\u00e9 en ella mi muerto.\n23:14 Y respondi\u00f3 Ephr\u00f3n \u00e1 Abraham, dici\u00e9ndole:\n23:15 Se\u00f1or m\u00edo, esc\u00fachame: la tierra vale cuatrocientos siclos de plata: \u00bfqu\u00e9 es esto entre m\u00ed y ti? entierra pues tu muerto.\n23:16 Entonces Abraham se convino con Ephr\u00f3n, y pes\u00f3 Abraham \u00e1 Ephr\u00f3n el dinero que dijo, oy\u00e9ndolo los hijos de Heth, cuatrocientos siclos de plata, de buena ley entre mercaderes.\n23:17 Y qued\u00f3 la heredad de Ephr\u00f3n que estaba en Macpela enfrente de Mamre, la heredad y la cueva que estaba en ella, y todos los \u00e1rboles que hab\u00eda en la heredad, y en todo su t\u00e9rmino al derredor,\n23:18 Por de Abraham en posesi\u00f3n, \u00e1 vista de los hijos de Heth, y de todos los que entraban por la puerta de la ciudad.\n23:19 Y despu\u00e9s de esto sepult\u00f3 Abraham \u00e1 Sara su mujer en la cueva de la heredad de Macpela enfrente de Mamre, que es Hebr\u00f3n en la tierra de Cana\u00e1n.\n23:20 Y qued\u00f3 la heredad y la cueva que en ella hab\u00eda, por de Abraham, en posesi\u00f3n de sepultura adquirida de los hijos de Heth.\n24:1 Y ABRAHAM era viejo, y bien entrado en d\u00edas; y Jehov\u00e1 hab\u00eda bendecido \u00e1 Abraham en todo.\n24:2 Y dijo Abraham \u00e1 un criado suyo, el m\u00e1s viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que ten\u00eda: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo,\n24:3 Y te juramentar\u00e9 por Jehov\u00e1, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no has de tomar mujer para mi hijo de las hijas de los Cananeos, entre los cuales yo habito;\n24:4 Sino que ir\u00e1s \u00e1 mi tierra y \u00e1 mi parentela, y tomar\u00e1s mujer para mi hijo Isaac.\n24:5 Y el criado le respondi\u00f3: Quiz\u00e1 la mujer no querr\u00e1 venir en pos de m\u00ed \u00e1 esta tierra: \u00bfvolver\u00e9, pues, tu hijo \u00e1 la tierra de donde saliste?\n24:6 Y Abraham le dijo: Gu\u00e1rdate que no vuelvas \u00e1 mi hijo all\u00e1.\n24:7 Jehov\u00e1, Dios de los cielos, que me tom\u00f3 de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habl\u00f3 y me jur\u00f3, diciendo: A tu simiente dar\u00e9 esta tierra; \u00e9l enviar\u00e1 su \u00e1ngel delante de ti, y t\u00fa tomar\u00e1s de all\u00e1 mujer para mi hijo.\n24:8 Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, ser\u00e1s libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas all\u00e1 \u00e1 mi hijo.\n24:9 Entonces el criado puso su mano debajo del muslo de Abraham su se\u00f1or, y jur\u00f3le sobre este negocio.\n24:10 Y el criado tom\u00f3 diez camellos de los camellos de su se\u00f1or, y fu\u00e9se, pues ten\u00eda \u00e1 su disposici\u00f3n todos los bienes de su se\u00f1or: y puesto en camino, lleg\u00f3 \u00e1 Mesopotamia, \u00e1 la ciudad de Nach\u00f4r.\n24:11 E hizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad, junto \u00e1 un pozo de agua, \u00e1 la hora de la tarde, \u00e1 la hora en que salen las mozas por agua.\n24:12 Y dijo: Jehov\u00e1, Dios de mi se\u00f1or Abraham, dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi se\u00f1or Abraham.\n24:13 He aqu\u00ed yo estoy junto \u00e1 la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad salen por agua:\n24:14 Sea, pues, que la moza \u00e1 quien yo dijere: Baja tu c\u00e1ntaro, te ruego, para que yo beba; y ella respondiere: Bebe, y tambi\u00e9n dar\u00e9 de beber \u00e1 tus camellos: que sea \u00e9sta la que t\u00fa has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conocer\u00e9 que habr\u00e1s hecho miseric\n24:15 Y aconteci\u00f3 que antes que \u00e9l acabase de hablar, he aqu\u00ed Rebeca, que hab\u00eda nacido \u00e1 Bethuel, hijo de Milca, mujer de Nach\u00f4r hermano de Abraham, la cual sal\u00eda con su c\u00e1ntaro sobre su hombro.\n24:16 Y la moza era de muy hermoso aspecto, virgen, \u00e1 la que var\u00f3n no hab\u00eda conocido; la cual descendi\u00f3 \u00e1 la fuente, y llen\u00f3 su c\u00e1ntaro, y se volv\u00eda.\n24:17 Entonces el criado corri\u00f3 hacia ella, y dijo: Ru\u00e9gote que me des \u00e1 beber un poco de agua de tu c\u00e1ntaro.\n24:18 Y ella respondi\u00f3: Bebe, se\u00f1or m\u00edo: y di\u00f3se prisa \u00e1 bajar su c\u00e1ntaro sobre su mano, y le di\u00f3 \u00e1 beber.\n24:19 Y cuando acab\u00f3 de darle \u00e1 beber, dijo: Tambi\u00e9n para tus camellos sacar\u00e9 agua, hasta que acaben de beber.\n24:20 Y di\u00f3se prisa, y vaci\u00f3 su c\u00e1ntaro en la pila, y corri\u00f3 otra vez al pozo para sacar agua, y sac\u00f3 para todos sus camellos.\n24:21 Y el hombre estaba maravillado de ella, callando, para saber si Jehov\u00e1 hab\u00eda prosperado \u00f3 no su viaje.\n24:22 Y fu\u00e9 que como los camellos acabaron de beber, present\u00f3le el hombre un pendiente de oro que pesaba medio siclo, y dos brazaletes que pesaban diez:\n24:23 Y dijo: \u00bfDe qui\u00e9n eres hija? Ru\u00e9gote me digas, \u00bfhay lugar en casa de tu padre donde posemos?\n24:24 Y ella respondi\u00f3: Soy hija de Bethuel, hijo de Milca, el cual pari\u00f3 ella \u00e1 Nach\u00f4r.\n24:25 Y a\u00f1adi\u00f3: Tambi\u00e9n hay en nuestra casa paja y mucho forraje, y lugar para posar.\n24:26 El hombre entonces se inclin\u00f3, y ador\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1.\n24:27 Y dijo: Bendito sea Jehov\u00e1, Dios de mi amo Abraham, que no apart\u00f3 su misericordia y su verdad de mi amo, gui\u00e1ndome Jehov\u00e1 en el camino \u00e1 casa de los hermanos de mi amo.\n24:28 Y la moza corri\u00f3, \u00e9 hizo saber en casa de su madre estas cosas.\n24:29 Y Rebeca ten\u00eda un hermano que se llamaba Lab\u00e1n, el cual corri\u00f3 afuera al hombre, \u00e1 la fuente;\n24:30 Y fu\u00e9 que como vi\u00f3 el pendiente y los brazaletes en las manos de su hermana, que dec\u00eda, As\u00ed me habl\u00f3 aquel hombre; vino \u00e1 \u00e9l: y he aqu\u00ed que estaba junto \u00e1 los camellos \u00e1 la fuente.\n24:31 Y d\u00edjole: Ven, bendito de Jehov\u00e1; \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1s fuera? yo he limpiado la casa, y el lugar para los camellos.\n24:32 Entonces el hombre vino \u00e1 casa, y Lab\u00e1n desat\u00f3 los camellos; y di\u00f3les paja y forraje, y agua para lavar los pi\u00e9s de \u00e9l, y los pi\u00e9s de los hombres que con \u00e9l ven\u00edan.\n24:33 Y pusi\u00e9ronle delante qu\u00e9 comer; mas \u00e9l dijo: No comer\u00e9 hasta que haya dicho mi mensaje. Y \u00e9l le dijo: Habla.\n24:34 Entonces dijo: Yo soy criado de Abraham;\n24:35 Y Jehov\u00e1 ha bendecido mucho \u00e1 mi amo, y \u00e9l se ha engrandecido: y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos.\n24:36 Y Sara, mujer de mi amo, pari\u00f3 en su vejez un hijo \u00e1 mi se\u00f1or, quien le ha dado todo cuanto tiene.\n24:37 Y mi amo me hizo jurar, diciendo: No tomar\u00e1s mujer para mi hijo de las hijas de los Cananeos, en cuya tierra habito;\n24:38 Sino que ir\u00e1s \u00e1 la casa de mi padre, y \u00e1 mi parentela, y tomar\u00e1s mujer para mi hijo.\n24:39 Y yo dije: Quiz\u00e1s la mujer no querr\u00e1 seguirme.\n24:40 Entonces \u00e9l me respondi\u00f3: Jehov\u00e1, en cuya presencia he andado, enviar\u00e1 su \u00e1ngel contigo, y prosperar\u00e1 tu camino; y tomar\u00e1s mujer para mi hijo de mi linaje y de la casa de mi padre:\n24:41 Entonces ser\u00e1s libre de mi juramento, cuando hubieres llegado \u00e1 mi linaje; y si no te la dieren, ser\u00e1s libre de mi juramento.\n24:42 Llegu\u00e9, pues, hoy \u00e1 la fuente, y dije: Jehov\u00e1, Dios de mi se\u00f1or Abraham, si t\u00fa prosperas ahora mi camino por el cual ando;\n24:43 He aqu\u00ed yo estoy junto \u00e1 la fuente de agua; sea, pues, que la doncella que saliere por agua, \u00e1 la cual dijere: Dame \u00e1 beber, te ruego, un poco de agua de tu c\u00e1ntaro;\n24:44 Y ella me respondiere, Bebe t\u00fa, y tambi\u00e9n para tus camellos sacar\u00e9 agua: \u00e9sta sea la mujer que destin\u00f3 Jehov\u00e1 para el hijo de mi se\u00f1or.\n24:45 Y antes que acabase de hablar en mi coraz\u00f3n, he aqu\u00ed Rebeca, que sal\u00eda con su c\u00e1ntaro sobre su hombro; y descendi\u00f3 \u00e1 la fuente, y sac\u00f3 agua; y le dije: Ru\u00e9gote que me des \u00e1 beber.\n24:46 Y prestamente baj\u00f3 su c\u00e1ntaro de encima de s\u00ed, y dijo: Bebe, y tambi\u00e9n \u00e1 tus camellos dar\u00e9 \u00e1 beber. Y beb\u00ed, y di\u00f3 tambi\u00e9n de beber \u00e1 mis camellos.\n24:47 Entonces pregunt\u00e9le, y dije: \u00bfDe qui\u00e9n eres hija? Y ella respondi\u00f3: Hija de Bethuel, hijo de Nach\u00f4r, que le pari\u00f3 Milca. Entonces p\u00fasele un pendiente sobre su nariz, y brazaletes sobre sus manos:\n24:48 E inclin\u00e9me, y ador\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1, y bendije \u00e1 Jehov\u00e1, Dios de mi se\u00f1or Abraham, que me hab\u00eda guiado por camino de verdad para tomar la hija del hermano de mi se\u00f1or para su hijo.\n24:49 Ahora pues, si vosotros hac\u00e9is misericordia y verdad con mi se\u00f1or, declar\u00e1dmelo; y si no, declar\u00e1dmelo; y echar\u00e9 \u00e1 la diestra \u00f3 \u00e1 la siniestra.\n24:50 Entonces Lab\u00e1n y Bethuel respondieron y dijeron: De Jehov\u00e1 ha salido esto; no podemos hablarte malo ni bueno.\n24:51 He ah\u00ed Rebeca delante de ti; t\u00f3mala y vete, y sea mujer del hijo de tu se\u00f1or, como lo ha dicho Jehov\u00e1.\n24:52 Y fu\u00e9, que como el criado de Abraham oy\u00f3 sus palabras, inclin\u00f3se \u00e1 tierra \u00e1 Jehov\u00e1.\n24:53 Y sac\u00f3 el criado vasos de plata y vasos de oro y vestidos, y di\u00f3 \u00e1 Rebeca: tambi\u00e9n di\u00f3 cosas preciosas \u00e1 su hermano y \u00e1 su madre.\n24:54 Y comieron y bebieron \u00e9l y los varones que ven\u00edan con \u00e9l, y durmieron; y levant\u00e1ndose de ma\u00f1ana, dijo: Enviadme \u00e1 mi se\u00f1or.\n24:55 Entonces respondi\u00f3 su hermano y su madre: Espere la moza con nosotros \u00e1 lo menos diez d\u00edas, y despu\u00e9s ir\u00e1.\n24:56 Y \u00e9l les dijo: No me deteng\u00e1is, pues que Jehov\u00e1 ha prosperado mi camino; despachadme para que me vaya \u00e1 mi se\u00f1or.\n24:57 Ellos respondieron entonces: Llamemos la moza y pregunt\u00e9mosle.\n24:58 Y llamaron \u00e1 Rebeca, y dij\u00e9ronle: \u00bfIr\u00e1s t\u00fa con este var\u00f3n? Y ella respondi\u00f3: S\u00ed, ir\u00e9.\n24:59 Entonces dejaron ir \u00e1 Rebeca su hermana, y \u00e1 su nodriza, y al criado de Abraham y \u00e1 sus hombres.\n24:60 Y bendijeron \u00e1 Rebeca, y dij\u00e9ronle: Nuestra hermana eres; seas en millares de millares, y tu generaci\u00f3n posea la puerta de sus enemigos.\n24:61 Levant\u00f3se entonces Rebeca y sus mozas, y subieron sobre los camellos, y siguieron al hombre; y el criado tom\u00f3 \u00e1 Rebeca, y fu\u00e9se.\n24:62 Y ven\u00eda Isaac del pozo del Viviente que me ve; porque \u00e9l habitaba en la tierra del Mediod\u00eda;\n24:63 Y hab\u00eda salido Isaac \u00e1 orar al campo, \u00e1 la hora de la tarde; y alzando sus ojos mir\u00f3, y he aqu\u00ed los camellos que ven\u00edan.\n24:64 Rebeca tambi\u00e9n alz\u00f3 sus ojos, y vi\u00f3 \u00e1 Isaac, y descendi\u00f3 del camello;\n24:65 Porque hab\u00eda preguntado al criado: \u00bfQui\u00e9n es este var\u00f3n que viene por el campo hacia nosotros? Y el siervo hab\u00eda respondido: Este es mi se\u00f1or. Ella entonces tom\u00f3 el velo, y cubri\u00f3se.\n24:66 Entonces el criado cont\u00f3 \u00e1 Isaac todo lo que hab\u00eda hecho.\n24:67 E introd\u00fajola Isaac \u00e1 la tienda de su madre Sara, y tom\u00f3 \u00e1 Rebeca por mujer; y am\u00f3la: y consol\u00f3se Isaac despu\u00e9s de la muerte de su madre.\n25:1 Y ABRAHAM tom\u00f3 otra mujer, cuyo nombre fu\u00e9 Cetura;\n25:2 La cual le pari\u00f3 \u00e1 Zimram, y \u00e1 Joksan, y \u00e1 Medan, y \u00e1 Midiam, y \u00e1 Ishbak, y \u00e1 Sua.\n25:3 Y Joksan engendr\u00f3 \u00e1 Seba, y \u00e1 Ded\u00e1n: \u00e9 hijos de Ded\u00e1n fueron Assurim, y Letusim, y Leummim.\n25:4 E hijos de Midiam: Epha, y Epher, y Enech, y Abida, y Eldaa. Todos estos fueron hijos de Cetura.\n25:5 Y Abraham di\u00f3 todo cuanto ten\u00eda \u00e1 Isaac.\n25:6 Y \u00e1 los hijos de sus concubinas di\u00f3 Abraham dones, y envi\u00f3los de junto Isaac su hijo, mientras \u00e9l viv\u00eda, hacia el oriente, \u00e1 la tierra oriental.\n25:7 Y estos fueron los d\u00edas de vida que vivi\u00f3 Abraham: ciento setenta y cinco a\u00f1os.\n25:8 Y exhal\u00f3 el esp\u00edritu, y muri\u00f3 Abraham en buena vejez, anciano y lleno de d\u00edas y fu\u00e9 unido \u00e1 su pueblo.\n25:9 Y sepult\u00e1ronlo Isaac \u00e9 Ismael sus hijos en la cueva de Macpela, en la heredad de Ephr\u00f3n, hijo de Zoar Hetheo, que est\u00e1 enfrente de Mamre;\n25:10 Heredad que compr\u00f3 Abraham de los hijos de Heth; all\u00ed fu\u00e9 Abraham sepultado, y Sara su mujer.\n25:11 Y sucedi\u00f3, despu\u00e9s de muerto Abraham, que Dios bendijo \u00e1 Isaac su hijo: y habit\u00f3 Isaac junto al pozo del Viviente que me ve.\n25:12 Y estas son las generaciones de Ismael, hijo de Abraham, que le pari\u00f3 Agar Egipcia, sierva de Sara:\n25:13 Estos, pues, son los nombres de los hijos de Ismael, por sus nombres, por sus linajes: El primog\u00e9nito de Ismael, Nabaioth; luego Cedar, y Abdeel, y Mibsam,\n25:14 Y Misma, y Duma, y Massa,\n25:15 Hadad, y Tema, y Jetur, y Naphis, y Cedema.\n25:16 Estos son los hijos de Ismael, y estos sus nombres por sus villas y por sus campamentos; doce pr\u00edncipes por sus familias.\n25:17 Y estos fueron los a\u00f1os de la vida de Ismael, ciento treinta y siete a\u00f1os: y exhal\u00f3 el esp\u00edritu Ismael, y muri\u00f3; y fu\u00e9 unido \u00e1 su pueblo.\n25:18 Y habitaron desde Havila hasta Shur, que est\u00e1 enfrente de Egipto viniendo \u00e1 Asiria; y muri\u00f3 en presencia de todos sus hermanos.\n25:19 Y estas son las generaciones de Isaac, hijo de Abraham. Abraham engendr\u00f3 \u00e1 Isaac:\n25:20 Y era Isaac de cuarenta a\u00f1os cuando tom\u00f3 por mujer \u00e1 Rebeca, hija de Bethuel Arameo de Padan-aram, hermana de Lab\u00e1n Arameo.\n25:21 Y or\u00f3 Isaac \u00e1 Jehov\u00e1 por su mujer, que era est\u00e9ril; y acept\u00f3lo Jehov\u00e1, y concibi\u00f3 Rebeca su mujer.\n25:22 Y los hijos se combat\u00edan dentro de ella; y dijo: Si es as\u00ed \u00bfpara qu\u00e9 vivo yo? Y fue \u00e1 consultar \u00e1 Jehov\u00e1.\n25:23 Y respondi\u00f3le Jehov\u00e1: Dos gentes hay en tu seno, Y dos pueblos ser\u00e1n divididos desde tus entra\u00f1as: Y el un pueblo ser\u00e1 m\u00e1s fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servir\u00e1 al menor.\n25:24 Y como se cumplieron sus d\u00edas para parir, he aqu\u00ed mellizos en su vientre.\n25:25 Y sali\u00f3 el primero rubio, y todo \u00e9l velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esa\u00fa.\n25:26 Y despu\u00e9s sali\u00f3 su hermano, trabada su mano al calca\u00f1ar de Esa\u00fa: y fu\u00e9 llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta a\u00f1os cuando ella los pari\u00f3.\n25:27 Y crecieron los ni\u00f1os, y Esa\u00fa fu\u00e9 diestro en la caza, hombre del campo: Jacob empero era var\u00f3n quieto, que habitaba en tiendas.\n25:28 Y am\u00f3 Isaac \u00e1 Esa\u00fa, porque com\u00eda de su caza; mas Rebeca amaba \u00e1 Jacob.\n25:29 Y guis\u00f3 Jacob un potaje; y volviendo Esa\u00fa del campo cansado,\n25:30 Dijo \u00e1 Jacob: Ru\u00e9gote que me des \u00e1 comer de eso bermejo, pues estoy muy cansado. Por tanto fu\u00e9 llamado su nombre Edom.\n25:31 Y Jacob respondi\u00f3: V\u00e9ndeme en este d\u00eda tu primogenitura.\n25:32 Entonces dijo Esa\u00fa: He aqu\u00ed yo me voy \u00e1 morir; \u00bfpara qu\u00e9, pues, me servir\u00e1 la primogenitura?\n25:33 Y dijo Jacob: J\u00farame lo en este d\u00eda. Y \u00e9l le jur\u00f3, y vendi\u00f3 \u00e1 Jacob su primogenitura.\n25:34 Entonces Jacob di\u00f3 \u00e1 Esa\u00fa pan y del guisado de las lentejas; y \u00e9l comi\u00f3 y bebi\u00f3, y levant\u00f3se, y fu\u00e9se. As\u00ed menospreci\u00f3 Esa\u00fa la primogenitura.\n26:1 Y HUBO hambre en la tierra, adem\u00e1s de la primera hambre que fu\u00e9 en los d\u00edas de Abraham: y fu\u00e9se Isaac \u00e1 Abimelech rey de los Filisteos, en Gerar.\n26:2 Y apareci\u00f3sele Jehov\u00e1, y d\u00edjole: No desciendas \u00e1 Egipto: habita en la tierra que yo te dir\u00e9;\n26:3 Habita en esta tierra, y ser\u00e9 contigo, y te bendecir\u00e9; porque \u00e1 ti y \u00e1 tu simiente dar\u00e9 todas estas tierras, y confirmar\u00e9 el juramento que jur\u00e9 \u00e1 Abraham tu padre:\n26:4 Y multiplicar\u00e9 tu simiente como las estrellas del cielo, y dar\u00e9 \u00e1 tu simiente todas estas tierras; y todas las gentes de la tierra ser\u00e1n benditas en tu simiente.\n26:5 Por cuanto oy\u00f3 Abraham mi voz, y guard\u00f3 mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.\n26:6 Habit\u00f3, pues, Isaac en Gerar.\n26:7 Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y \u00e9l respondi\u00f3: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; que tal vez, dijo, los hombres del lugar me matar\u00edan por causa de Rebeca; porque era de hermoso aspecto.\n26:8 Y sucedi\u00f3 que, despu\u00e9s que \u00e9l estuvo all\u00ed muchos d\u00edas, Abimelech, rey de los Filisteos, mirando por una ventana, vi\u00f3 \u00e1 Isaac que jugaba con Rebeca su mujer.\n26:9 Y llam\u00f3 Abimelech \u00e1 Isaac, y dijo: He aqu\u00ed ella es de cierto tu mujer: \u00bfc\u00f3mo, pues, dijiste: Es mi hermana? E Isaac le respondi\u00f3: Porque dije: Quiz\u00e1 morir\u00e9 por causa de ella.\n26:10 Y Abimelech dijo: \u00bfPor qu\u00e9 nos has hecho esto? Por poco hubiera dormido alguno del pueblo con tu mujer, y hubieras tra\u00eddo sobre nosotros el pecado.\n26:11 Entonces Abimelech mand\u00f3 \u00e1 todo el pueblo, diciendo: El que tocare \u00e1 este hombre \u00f3 \u00e1 su mujer, de cierto morir\u00e1.\n26:12 Y sembr\u00f3 Isaac en aquella tierra, y hall\u00f3 aquel a\u00f1o ciento por uno: y bend\u00edjole Jehov\u00e1.\n26:13 Y el var\u00f3n se engrandeci\u00f3, y fu\u00e9 adelantando y engrandeci\u00e9ndose, hasta hacerse muy poderoso:\n26:14 Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y grande apero; y los Filisteos le tuvieron envidia.\n26:15 Y todos los pozos que hab\u00edan abierto, los criados de Abraham su padre en sus d\u00edas, los Filisteos los hab\u00edan cegado y llenado de tierra.\n26:16 Y dijo Abimelech \u00e1 Isaac: Ap\u00e1rtate de nosotros, porque mucho m\u00e1s poderoso que nosotros te has hecho.\n26:17 E Isaac se fu\u00e9 de all\u00ed; y asent\u00f3 sus tiendas en el valle de Gerar, y habit\u00f3 all\u00ed.\n26:18 Y volvi\u00f3 \u00e1 abrir Isaac los pozos de agua que hab\u00edan abierto en los d\u00edas de Abraham su padre, y que los Filisteos hab\u00edan cegado, muerto Abraham; y llam\u00f3los por los nombres que su padre los hab\u00eda llamado.\n26:19 Y los siervos de Isaac cavaron en el valle, y hallaron all\u00ed un pozo de aguas vivas.\n26:20 Y los pastores de Gerar ri\u00f1eron con los pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra: por eso llam\u00f3 el nombre del pozo Esek, porque hab\u00edan altercado con \u00e9l.\n26:21 Y abrieron otro pozo, y tambi\u00e9n ri\u00f1eron sobre \u00e9l: y llam\u00f3 su nombre Sitnah.\n26:22 Y apart\u00f3se de all\u00ed, y abri\u00f3 otro pozo, y no ri\u00f1eron sobre \u00e9l: y llam\u00f3 su nombre Rehoboth, y dijo: Porque ahora nos ha hecho ensanchar Jehov\u00e1 y fructificaremos en la tierra.\n26:23 Y de all\u00ed subi\u00f3 \u00e1 Beer-seba.\n26:24 Y apareci\u00f3sele Jehov\u00e1 aquella noche, y dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre: no temas, que yo soy contigo, y yo te bendecir\u00e9, y multiplicar\u00e9 tu simiente por amor de Abraham mi siervo.\n26:25 Y edific\u00f3 all\u00ed un altar, \u00e9 invoc\u00f3 el nombre de Jehov\u00e1, y tendi\u00f3 all\u00ed su tienda: y abrieron all\u00ed los siervos de Isaac un pozo.\n26:26 Y Abimelech vino \u00e1 \u00e9l desde Gerar, y Ahuzzath, amigo suyo, y Phicol, capit\u00e1n de su ej\u00e9rcito.\n26:27 Y d\u00edjoles Isaac: \u00bfPor qu\u00e9 ven\u00eds \u00e1 m\u00ed, pues que me hab\u00e9is aborrecido, y me echasteis de entre vosotros?\n26:28 Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehov\u00e1 es contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros, entre nosotros y ti, y haremos alianza contigo:\n26:29 Que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado, y como solamente te hemos hecho bien, y te enviamos en paz: t\u00fa ahora, bendito de Jehov\u00e1.\n26:30 Entonces \u00e9l les hizo banquete, y comieron y bebieron.\n26:31 Y se levantaron de madrugada, y juraron el uno al otro; \u00e9 Isaac los despidi\u00f3, y ellos se partieron de \u00e9l en paz.\n26:32 Y en aquel d\u00eda sucedi\u00f3 que vinieron los criados de Isaac, y di\u00e9ronle nuevas acerca del pozo que hab\u00edan abierto, y le dijeron: Agua hemos hallado.\n26:33 Y llam\u00f3lo Seba: por cuya causa el nombre de aquella ciudad es Beer-seba hasta este d\u00eda.\n26:34 Y cuando Esa\u00fa fu\u00e9 de cuarenta a\u00f1os, tom\u00f3 por mujer \u00e1 Judith hija de Beeri Hetheo, y \u00e1 Basemat hija de El\u00f3n Hetheo:\n26:35 Y fueron amargura de esp\u00edritu \u00e1 Isaac y \u00e1 Rebeca.\n27:1 Y ACONTECIO que cuando hubo Isaac envejecido, y sus ojos se ofuscaron quedando sin vista, llam\u00f3 \u00e1 Esa\u00fa, su hijo el mayor, y d\u00edjole: Mi hijo. Y \u00e9l respondi\u00f3: Heme aqu\u00ed.\n27:2 Y \u00e9l dijo: He aqu\u00ed ya soy viejo, no s\u00e9 el d\u00eda de mi muerte:\n27:3 Toma, pues, ahora tus armas, tu aljaba y tu arco, y sal al campo, y c\u00f3geme caza;\n27:4 Y hazme un guisado, como yo gusto, y tr\u00e1eme lo, y comer\u00e9: para que te bendiga mi alma antes que muera.\n27:5 Y Rebeca estaba oyendo, cuando hablaba Isaac \u00e1 Esa\u00fa su hijo: y fu\u00e9se Esa\u00fa al campo para coger la caza que hab\u00eda de traer.\n27:6 Entonces Rebeca habl\u00f3 \u00e1 Jacob su hijo, diciendo: He aqu\u00ed yo he o\u00eddo \u00e1 tu padre que hablaba con Esa\u00fa tu hermano, diciendo:\n27:7 Tr\u00e1eme caza, y hazme un guisado, para que coma, y te bendiga delante de Jehov\u00e1 antes que yo muera.\n27:8 Ahora pues, hijo m\u00edo, obedece \u00e1 mi voz en lo que te mando;\n27:9 Ve ahora al ganado, y tr\u00e1eme de all\u00ed dos buenos cabritos de las cabras, y har\u00e9 de ellos viandas para tu padre, como \u00e9l gusta;\n27:10 Y t\u00fa las llevar\u00e1s \u00e1 tu padre, y comer\u00e1, para que te bendiga antes de su muerte.\n27:11 Y Jacob dijo \u00e1 Rebeca su madre: He aqu\u00ed Esa\u00fa mi hermano es hombre velloso, y yo lampi\u00f1o:\n27:12 Quiz\u00e1 me tentar\u00e1 mi padre, y me tendr\u00e1 por burlador, y traer\u00e9 sobre m\u00ed maldici\u00f3n y no bendici\u00f3n.\n27:13 Y su madre respondi\u00f3: Hijo m\u00edo, sobre m\u00ed tu maldici\u00f3n: solamente obedece \u00e1 mi voz, y ve y tr\u00e1emelos.\n27:14 Entonces \u00e9l fu\u00e9, y tom\u00f3, y tr\u00e1jolos \u00e1 su madre: y su madre hizo guisados, como su padre gustaba.\n27:15 Y tom\u00f3 Rebeca los vestidos de Esa\u00fa su hijo mayor, los preciosos, que ella ten\u00eda en casa, y visti\u00f3 \u00e1 Jacob su hijo menor:\n27:16 E h\u00edzole vestir sobre sus manos y sobre la cerviz donde no ten\u00eda vello, las pieles de los cabritos de las cabras;\n27:17 Y entreg\u00f3 los guisados y el pan que hab\u00eda aderezado, en mano de Jacob su hijo.\n27:18 Y \u00e9l fu\u00e9 \u00e1 su padre, y dijo: Padre m\u00edo: y \u00e9l respondi\u00f3: Heme aqu\u00ed, \u00bfqui\u00e9n eres, hijo m\u00edo?\n27:19 Y Jacob dijo \u00e1 su padre: Yo soy Esa\u00fa tu primog\u00e9nito; he hecho como me dijiste: lev\u00e1ntate ahora, y si\u00e9ntate, y come de mi caza, para que me bendiga tu alma.\n27:20 Entonces Isaac dijo \u00e1 su hijo: \u00bfC\u00f3mo es que la hallaste tan presto, hijo m\u00edo? Y \u00e9l respondi\u00f3: Porque Jehov\u00e1 tu Dios hizo que se encontrase delante de m\u00ed.\n27:21 E Isaac dijo \u00e1 Jacob: Ac\u00e9rcate ahora, y te palpar\u00e9, hijo m\u00edo, por si eres mi hijo Esa\u00fa \u00f3 no.\n27:22 Y lleg\u00f3se Jacob \u00e1 su padre Isaac; y \u00e9l le palp\u00f3, y dijo: La voz es la voz de Jacob, mas las manos, las manos de Esa\u00fa.\n27:23 Y no le conoci\u00f3, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esa\u00fa: y le bendijo.\n27:24 Y dijo: \u00bfEres t\u00fa mi hijo Esa\u00fa? Y \u00e9l respondi\u00f3: Yo soy.\n27:25 Y dijo: Ac\u00e9rcamela, y comer\u00e9 de la caza de mi hijo, para que te bendiga mi alma; y \u00e9l se la acerc\u00f3, y comi\u00f3: tr\u00e1jole tambi\u00e9n vino, y bebi\u00f3.\n27:26 Y d\u00edjole Isaac su padre: Ac\u00e9rcate ahora, y b\u00e9same, hijo m\u00edo.\n27:27 Y \u00e9l se lleg\u00f3, y le bes\u00f3; y oli\u00f3 Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, y dijo: Mira, el olor de mi hijo Como el olor del campo que Jehov\u00e1 ha bendecido:\n27:28 Dios, pues, te d\u00e9 del roc\u00edo del cielo, Y de las grosuras de la tierra, Y abundancia de trigo y de mosto.\n27:29 S\u00edrvante pueblos, Y naciones se inclinen \u00e1 ti: S\u00e9 se\u00f1or de tus hermanos, E incl\u00ednense \u00e1 ti los hijos de tu madre: Malditos los que te maldijeren, Y benditos los que te bendijeren.\n27:30 Y aconteci\u00f3, luego que hubo Isaac acabado de bendecir \u00e1 Jacob, y apenas hab\u00eda salido Jacob de delante de Isaac su padre, que Esa\u00fa su hermano vino de su caza.\n27:31 E hizo \u00e9l tambi\u00e9n guisados, y trajo \u00e1 su padre, y d\u00edjole: Lev\u00e1ntese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga tu alma.\n27:32 Entonces Isaac su padre le dijo: \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa? Y \u00e9l dijo: Yo soy tu hijo, tu primog\u00e9nito, Esa\u00fa.\n27:33 Y Estremeci\u00f3se Isaac con grande estremecimiento, y dijo: \u00bfQui\u00e9n es el que vino aqu\u00ed, que cogi\u00f3 caza, y me trajo, y com\u00ed de todo antes que vinieses? Yo le bendije, y ser\u00e1 bendito.\n27:34 Como Esa\u00fa oy\u00f3 las palabras de su padre clam\u00f3 con una muy grande y muy amarga exclamaci\u00f3n, y le dijo: Bend\u00edceme tambi\u00e9n \u00e1 m\u00ed, padre m\u00edo.\n27:35 Y \u00e9l dijo: Vino tu hermano con enga\u00f1o, y tom\u00f3 tu bendici\u00f3n.\n27:36 Y \u00e9l respondi\u00f3: Bien llamaron su nombre Jacob, que ya me ha enga\u00f1ado dos veces; alz\u00f3se con mi primogenitura, y he aqu\u00ed ahora ha tomado mi bendici\u00f3n. Y dijo: \u00bfNo has guardado bendici\u00f3n para m\u00ed?\n27:37 Isaac respondi\u00f3 y dijo \u00e1 Esa\u00fa: He aqu\u00ed yo le he puesto por se\u00f1or tuyo, y le he dado por siervos \u00e1 todos sus hermanos: de trigo y de vino le he provisto: \u00bfqu\u00e9, pues, te har\u00e9 \u00e1 ti ahora, hijo m\u00edo?\n27:38 Y Esa\u00fa respondi\u00f3 \u00e1 su padre: \u00bfNo tienes m\u00e1s que una sola bendici\u00f3n, padre m\u00edo? bend\u00edceme tambi\u00e9n \u00e1 m\u00ed, padre m\u00edo. Y alz\u00f3 Esa\u00fa su voz, y llor\u00f3.\n27:39 Entonces Isaac su padre habl\u00f3 y d\u00edjole: He aqu\u00ed ser\u00e1 tu habitaci\u00f3n en grosuras de la tierra, Y del roc\u00edo de los cielos de arriba;\n27:40 Y por tu espada vivir\u00e1s, y \u00e1 tu hermano servir\u00e1s: Y suceder\u00e1 cuando te ense\u00f1orees, Que descargar\u00e1s su yugo de tu cerviz.\n27:41 Y aborreci\u00f3 Esa\u00fa \u00e1 Jacob por la bendici\u00f3n con que le hab\u00eda bendecido, y dijo en su coraz\u00f3n: Llegar\u00e1n los d\u00edas del luto de mi padre, y yo matar\u00e9 \u00e1 Jacob mi hermano.\n27:42 Y fueron dichas \u00e1 Rebeca las palabras de Esa\u00fa su hijo mayor: y ella envi\u00f3 y llam\u00f3 \u00e1 Jacob su hijo menor, y d\u00edjole: He aqu\u00ed, Esa\u00fa tu hermano se consuela acerca de ti con la idea de matarte.\n27:43 Ahora pues, hijo m\u00edo, obedece \u00e1 mi voz; lev\u00e1ntate, y h\u00fayete \u00e1 Lab\u00e1n mi hermano, \u00e1 Har\u00e1n.\n27:44 Y mora con \u00e9l algunos d\u00edas, hasta que el enojo de tu hermano se mitigue;\n27:45 Hasta que se aplaque la ira de tu hermano contra ti, y se olvide de lo que le has hecho: yo enviar\u00e9 entonces, y te traer\u00e9 de all\u00e1: \u00bfpor qu\u00e9 ser\u00e9 privada de vosotros ambos en un d\u00eda?\n27:46 Y dijo Rebeca \u00e1 Isaac: Fastidio tengo de mi vida, \u00e1 causa de las hijas de Heth. Si Jacob toma mujer de las hijas de Heth, como \u00e9stas, de las hijas de esta tierra, \u00bfpara qu\u00e9 quiero la vida?\n28:1 ENTONCES Isaac llam\u00f3 \u00e1 Jacob, y bend\u00edjolo, y mand\u00f3le diciendo: No tomes mujer de las hijas de Cana\u00e1n.\n28:2 Lev\u00e1ntate, ve \u00e1 Padan-aram, \u00e1 casa de Bethuel, padre de tu madre, y toma all\u00ed mujer de las hijas de Lab\u00e1n, hermano de tu madre.\n28:3 Y el Dios omnipotente te bendiga y te haga fructificar, y te multiplique, hasta venir \u00e1 ser congregaci\u00f3n de pueblos;\n28:4 Y te d\u00e9 la bendici\u00f3n de Abraham, y \u00e1 tu simiente contigo, para que heredes la tierra de tus peregrinaciones, que Dios di\u00f3 \u00e1 Abraham.\n28:5 As\u00ed envi\u00f3 Isaac \u00e1 Jacob, el cual fu\u00e9 \u00e1 Padan-aram, \u00e1 Lab\u00e1n, hijo de Bethuel Arameo, hermano de Rebeca, madre de Jacob y de Esa\u00fa.\n28:6 Y vi\u00f3 Esa\u00fa c\u00f3mo Isaac hab\u00eda bendecido \u00e1 Jacob, y le hab\u00eda enviado \u00e1 Padan-aram, para tomar para s\u00ed mujer de all\u00ed; y que cuando le bendijo, le hab\u00eda mandado, diciendo: No tomar\u00e1s mujer de las hijas de Cana\u00e1n;\n28:7 Y que Jacob hab\u00eda obedecido \u00e1 su padre y \u00e1 su madre, y se hab\u00eda ido \u00e1 Padan-aram.\n28:8 Vi\u00f3 asimismo Esa\u00fa que las hijas de Cana\u00e1n parec\u00edan mal \u00e1 Isaac su padre;\n28:9 Y fu\u00e9se Esa\u00fa \u00e1 Ismael, y tom\u00f3 para s\u00ed por mujer \u00e1 Mahaleth, hija de Ismael, hijo de Abraham, hermana de Nabaioth, adem\u00e1s de sus otras mujeres.\n28:10 Y sali\u00f3 Jacob de Beer-seba, y fu\u00e9 \u00e1 Har\u00e1n;\n28:11 Y encontr\u00f3 con un lugar, y durmi\u00f3 all\u00ed porque ya el sol se hab\u00eda puesto: y tom\u00f3 de las piedras de aquel paraje y puso \u00e1 su cabecera, y acost\u00f3se en aquel lugar.\n28:12 Y so\u00f1\u00f3, y he aqu\u00ed una escala que estaba apoyada en tierra, y su cabeza tocaba en el cielo: y he aqu\u00ed \u00e1ngeles de Dios que sub\u00edan y descend\u00edan por ella.\n28:13 Y he aqu\u00ed, Jehov\u00e1 estaba en lo alto de ella, el cual dijo: Yo soy Jehov\u00e1, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac: la tierra en que est\u00e1s acostado te la dar\u00e9 \u00e1 ti y \u00e1 tu simiente.\n28:14 Y ser\u00e1 tu simiente como el polvo de la tierra, y te extender\u00e1s al occidente, y al oriente, y al aquil\u00f3n, y al mediod\u00eda; y todas las familias de la tierra ser\u00e1n benditas en ti y en tu simiente.\n28:15 Y he aqu\u00ed, yo soy contigo, y te guardar\u00e9 por donde quiera que fueres, y te volver\u00e9 \u00e1 esta tierra; porque no te dejar\u00e9 hasta tanto que haya hecho lo que te he dicho.\n28:16 Y despert\u00f3 Jacob de su sue\u00f1o dijo: Ciertamente Jehov\u00e9 est\u00e1 en este lugar, y yo no lo sab\u00eda.\n28:17 Y tuvo miedo, y dijo: Cu\u00e1n terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo.\n28:18 Y levant\u00f3se Jacob de ma\u00f1ana, y tom\u00f3 la piedra que hab\u00eda puesto de cabecera, y alz\u00f3la por t\u00edtulo, y derram\u00f3 aceite encima de ella.\n28:19 Y llam\u00f3 el nombre de aquel lugar Beth-el, bien que Luz era el nombre de la ciudad primero.\n28:20 E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir,\n28:21 Y si tornare en paz \u00e1 casa de mi padre, Jehov\u00e1 ser\u00e1 mi Dios,\n28:22 Y esta piedra que he puesto por t\u00edtulo, ser\u00e1 casa de Dios: y de todo lo que me dieres, el diezmo lo he de apartar para ti.\n29:1 Y SIGUIO Jacob su camino, y fu\u00e9 \u00e1 la tierra de los orientales.\n29:2 Y mir\u00f3, y vi\u00f3 un pozo en el campo: y he aqu\u00ed tres reba\u00f1os de ovejas que yac\u00edan cerca de \u00e9l; porque de aquel pozo abrevaban los ganados: y hab\u00eda una gran piedra sobre la boca del pozo.\n29:3 Y junt\u00e1banse all\u00ed todos los reba\u00f1os; y revolv\u00edan la piedra de sobre la boca del pozo, y abrevaban las ovejas; y volv\u00edan la piedra sobre la boca del pozo \u00e1 su lugar.\n29:4 Y d\u00edjoles Jacob: Hermanos m\u00edos, \u00bfde d\u00f3nde sois? Y ellos respondieron: De Har\u00e1n somos.\n29:5 Y \u00e9l les dijo: \u00bfConoc\u00e9is \u00e1 Lab\u00e1n, hijo de Nach\u00f4r? Y ellos dijeron: S\u00ed, le conocemos.\n29:6 Y \u00e9l les dijo: \u00bfTiene paz? Y ellos dijeron: Paz; y he aqu\u00ed Rach\u00eal su hija viene con el ganado.\n29:7 Y \u00e9l dijo: He aqu\u00ed el d\u00eda es a\u00fan grande; no es tiempo todav\u00eda de recoger el ganado; abrevad las ovejas, \u00e9 id \u00e1 apacentarlas.\n29:8 Y ellos respondieron: No podemos, hasta que se junten todos los ganados, y remuevan la piedra de sobre la boca del pozo, para que abrevemos las ovejas.\n29:9 Estando a\u00fan \u00e9l hablando con ellos Rach\u00eal vino con el ganado de su padre, porque ella era la pastora.\n29:10 Y sucedi\u00f3 que, como Jacob vi\u00f3 \u00e1 Rach\u00eal, hija de Lab\u00e1n hermano de su madre, y \u00e1 las ovejas de Lab\u00e1n, el hermano de su madre, lleg\u00f3se Jacob, y removi\u00f3 la piedra de sobre la boca del pozo, y abrev\u00f3 el ganado de Lab\u00e1n hermano de su madre.\n29:11 Y Jacob bes\u00f3 \u00e1 Rach\u00eal, y alz\u00f3 su voz, y llor\u00f3.\n29:12 Y Jacob dijo \u00e1 Rach\u00eal como \u00e9l era hermano de su padre, y como era hijo de Rebeca: y ella corri\u00f3, y di\u00f3 las nuevas \u00e1 su padre.\n29:13 Y as\u00ed que oy\u00f3 Lab\u00e1n las nuevas de Jacob, hijo de su hermana, corri\u00f3 \u00e1 recibirlo, y abraz\u00f3lo, y bes\u00f3lo, y tr\u00e1jole \u00e1 su casa: y \u00e9l cont\u00f3 \u00e1 Lab\u00e1n todas estas cosas.\n29:14 Y Lab\u00e1n le dijo: Ciertamente hueso m\u00edo y carne m\u00eda eres. Y estuvo con \u00e9l el tiempo de un mes.\n29:15 Entonces dijo Lab\u00e1n \u00e1 Jacob: \u00bfPor ser t\u00fa mi hermano, me has de servir de balde? decl\u00e1rame qu\u00e9 ser\u00e1 tu salario.\n29:16 Y Lab\u00e1n ten\u00eda dos hijas: el nombre de la mayor era Lea, y el nombre de la menor, Rach\u00eal.\n29:17 Y los ojos de Lea eran tiernos, pero Rach\u00eal era de lindo semblante y de hermoso parecer.\n29:18 Y Jacob am\u00f3 \u00e1 Rach\u00eal, y dijo: Yo te servir\u00e9 siete a\u00f1os por Rach\u00eal tu hija menor.\n29:19 Y Lab\u00e1n respondi\u00f3: Mejor es que te la d\u00e9 \u00e1 ti, que no que la d\u00e9 \u00e1 otro hombre: est\u00e1te conmigo.\n29:20 As\u00ed sirvi\u00f3 Jacob por Rach\u00eal siete a\u00f1os: y pareci\u00e9ronle como pocos d\u00edas, porque la amaba.\n29:21 Y dijo Jacob \u00e1 Lab\u00e1n: Dame mi mujer, porque mi tiempo es cumplido para que cohabite con ella.\n29:22 Entonces Lab\u00e1n junt\u00f3 \u00e1 todos los varones de aquel lugar, \u00e9 hizo banquete.\n29:23 Y sucedi\u00f3 que \u00e1 la noche tom\u00f3 \u00e1 Lea su hija, y se la trajo: y \u00e9l entr\u00f3 \u00e1 ella.\n29:24 Y di\u00f3 Lab\u00e1n su sierva Zilpa \u00e1 su hija Lea por criada.\n29:25 Y venida la ma\u00f1ana, he aqu\u00ed que era Lea: y \u00e9l dijo \u00e1 Lab\u00e1n: \u00bfQu\u00e9 es esto que me has hecho? \u00bfno te he servido por Rach\u00eal? \u00bfpor qu\u00e9, pues, me has enga\u00f1ado?\n29:26 Y Lab\u00e1n respondi\u00f3: No se hace as\u00ed en nuestro lugar, que se d\u00e9 la menor antes de la mayor.\n29:27 Cumple la semana de \u00e9sta, y se te dar\u00e1 tambi\u00e9n la otra, por el servicio que hicieres conmigo otros siete a\u00f1os.\n29:28 E hizo Jacob as\u00ed, y cumpli\u00f3 la semana de aqu\u00e9lla: y \u00e9l le di\u00f3 \u00e1 Rach\u00eal su hija por mujer.\n29:29 Y di\u00f3 Lab\u00e1n \u00e1 Rach\u00eal su hija por criada \u00e1 su sierva Bilha.\n29:30 Y entr\u00f3 tambi\u00e9n \u00e1 Rach\u00eal: y am\u00f3la tambi\u00e9n m\u00e1s que \u00e1 Lea: y sirvi\u00f3 con \u00e9l a\u00fan otros siete a\u00f1os.\n29:31 Y vi\u00f3 Jehov\u00e1 que Lea era aborrecida, y abri\u00f3 su matriz; pero Rach\u00eal era est\u00e9ril.\n29:32 Y concibi\u00f3 Lea, y pari\u00f3 un hijo, y llam\u00f3 su nombre Rub\u00e9n, porque dijo: Ya que ha mirado Jehov\u00e1 mi aflicci\u00f3n; ahora por tanto me amar\u00e1 mi marido.\n29:33 Y concibi\u00f3 otra vez, y pari\u00f3 un hijo, y dijo: Por cuanto oy\u00f3 Jehov\u00e1 que yo era aborrecida, me ha dado tambi\u00e9n \u00e9ste. Y llam\u00f3 su nombre Sime\u00f3n.\n29:34 Y concibi\u00f3 otra vez, y pari\u00f3 un hijo, y dijo: Ahora esta vez se unir\u00e1 mi marido conmigo, porque le he parido tres hijos: por tanto, llam\u00f3 su nombre Lev\u00ed.\n29:35 Y concibi\u00f3 ota vez, y pari\u00f3 un hijo, y dijo: Esta vez alabar\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1: por esto llam\u00f3 su nombre Jud\u00e1: y dej\u00f3 de parir.\n30:1 Y VIENDO Rach\u00eal que no daba hijos \u00e1 Jacob, tuvo envidia de su hermana, y dec\u00eda \u00e1 Jacob: Dame hijos, \u00f3 si no, me muero.\n30:2 Y Jacob se enojaba contra Rach\u00eal, y dec\u00eda: \u00bfSoy yo en lugar de Dios, que te impidi\u00f3 el fruto de tu vientre?\n30:3 Y ella dijo: He aqu\u00ed mi sierva Bilha; entra \u00e1 ella, y parir\u00e1 sobre mis rodillas, y yo tambi\u00e9n tendr\u00e9 hijos de ella.\n30:4 As\u00ed le di\u00f3 \u00e1 Bilha su sierva por mujer; y Jacob entr\u00f3 \u00e1 ella.\n30:5 Y concibi\u00f3 Bilha, y pari\u00f3 \u00e1 Jacob un hijo.\n30:6 Y dijo Rach\u00eal: Juzg\u00f3me Dios, y tambi\u00e9n oy\u00f3 mi voz, y di\u00f3me un hijo. Por tanto llam\u00f3 su nombre Dan.\n30:7 Y concibi\u00f3 otra vez Bilha, la sierva de Rach\u00eal, y pari\u00f3 el hijo segundo \u00e1 Jacob.\n30:8 Y dijo Rach\u00eal: Con luchas de Dios he contendido con mi hermana, y he vencido. Y llam\u00f3 su nombre Nephtal\u00ed.\n30:9 Y viendo Lea que hab\u00eda dejado de parir, tom\u00f3 \u00e1 Zilpa su sierva, y di\u00f3la \u00e1 Jacob por mujer.\n30:10 Y Zilpa, sierva de Lea, pari\u00f3 \u00e1 Jacob un hijo.\n30:11 Y dijo Lea: Vino la ventura. Y llam\u00f3 su nombre Gad.\n30:12 Y Zilpa, la sirva de Lea, pari\u00f3 otro hijo \u00e1 Jacob.\n30:13 Y dijo Lea: Para dicha m\u00eda; porque las mujeres me dir\u00e1n dichosa: y llam\u00f3 su nombre Aser.\n30:14 Y fu\u00e9 Rub\u00e9n en tiempo de la siega de los trigos, y hall\u00f3 mandr\u00e1goras en el campo, y tr\u00e1jolas \u00e1 Lea su madre: y dijo Rach\u00eal \u00e1 Lea: Ru\u00e9gote que me des de las mandr\u00e1goras de tu hijo.\n30:15 Y ella respondi\u00f3: \u00bfEs poco que hayas tomado mi marido, sino que tambi\u00e9n te has de llevar las mandr\u00e1goras de mi hijo? Y dijo Rach\u00eal: Pues dormir\u00e1 contigo esta noche por las mandr\u00e1goras de tu hijo.\n30:16 Y cuando Jacob volv\u00eda del campo \u00e1 la tarde, sali\u00f3 Lea \u00e1 \u00e9l, y le dijo: A m\u00ed has de entrar, porque \u00e1 la verdad te he alquilado por las mandr\u00e1goras de mi hijo. Y durmi\u00f3 con ella aquella noche.\n30:17 Y oy\u00f3 Dios \u00e1 Lea: y concibi\u00f3, y pari\u00f3 \u00e1 Jacob el quinto hijo.\n30:18 Y dijo Lea: Dios me ha dado mi recompensa, por cuanto d\u00ed mi sierva \u00e1 mi marido: por eso llam\u00f3 su nombre Issach\u00e2r.\n30:19 Y concibi\u00f3 Lea otra vez, y pari\u00f3 el sexto hijo \u00e1 Jacob.\n30:20 Y dijo Lea: Dios me ha dado una buena dote: ahora morar\u00e1 conmigo mi marido, porque le he parido seis hijos: y llam\u00f3 su nombre Zabul\u00f3n.\n30:21 Y despu\u00e9s pari\u00f3 una hija, y llam\u00f3 su nombre Dina.\n30:22 Y acord\u00f3se Dios de Rach\u00eal, y oy\u00f3la Dios, y abri\u00f3 su matriz.\n30:23 Y concibi\u00f3, y pari\u00f3 un hijo: y dijo: Quitado ha Dios mi afrenta:\n30:24 Y llam\u00f3 su nombre Jos\u00e9, diciendo: A\u00f1\u00e1dame Jehov\u00e1 otro hijo.\n30:25 Y aconteci\u00f3, cuando Rach\u00eal hubo parido \u00e1 Jos\u00e9, que Jacob dijo \u00e1 Lab\u00e1n: Env\u00edame, \u00e9 ir\u00e9 \u00e1 mi lugar, y \u00e1 mi tierra.\n30:26 Dame mis mujeres y mis hijos, por las cuales he servido contigo, y d\u00e9jame ir; pues t\u00fa sabes los servicios que te he hecho.\n30:27 Y Lab\u00e1n le respondi\u00f3: Halle yo ahora gracia en tus ojos, y qu\u00e9date; experimentado he que Jehov\u00e1 me ha bendecido por tu causa.\n30:28 Y dijo: Se\u00f1\u00e1lame tu salario, que yo lo dar\u00e9.\n30:29 Y \u00e9l respondi\u00f3: T\u00fa sabes c\u00f3mo te he servido, y c\u00f3mo ha estado tu ganado conmigo;\n30:30 Porque poco ten\u00edas antes de mi venida, y ha crecido en gran n\u00famero; y Jehov\u00e1 te ha bendecido con mi llegada: y ahora \u00bfcu\u00e1ndo tengo de hacer yo tambi\u00e9n por mi propia casa?\n30:31 Y \u00e9l dijo: \u00bfQu\u00e9 te dar\u00e9? Y respondi\u00f3 Jacob: No me des nada: si hicieres por m\u00ed esto, volver\u00e9 \u00e1 apacentar tus ovejas.\n30:32 Yo pasar\u00e9 hoy por todas tus ovejas, poniendo aparte todas las reses manchadas y de color vario, y todas las reses de color oscuro entre las ovejas, y las manchadas y de color vario entre las cabras; y esto ser\u00e1 mi salario.\n30:33 As\u00ed responder\u00e1 por m\u00ed mi justicia ma\u00f1ana cuando me viniere mi salario delante de ti: toda la que no fuere pintada ni manchada en las cabras y de color oscuro en las ovejas m\u00edas, se me ha de tener por de hurto.\n30:34 Y dijo Lab\u00e1n: Mira, ojal\u00e1 fuese como t\u00fa dices.\n30:35 Y apart\u00f3 aquel d\u00eda los machos de cabr\u00edo rayados y manchados; y todas las cabras manchadas y de color vario, y toda res que ten\u00eda en s\u00ed algo de blanco, y todas las de color oscuro entre las ovejas, y p\u00fasolas en manos de sus hijos;\n30:36 Y puso tres d\u00edas de camino entre s\u00ed y Jacob: y Jacob apacentaba las otras ovejas de Lab\u00e1n.\n30:37 Y tom\u00f3se Jacob varas de \u00e1lamo verdes, y de avellano, y de casta\u00f1o, y descortez\u00f3 en ellas mondaduras blancas, descubriendo as\u00ed lo blanco de las varas.\n30:38 Y puso las varas que hab\u00eda mondado en las pilas, delante del ganado, en los abrevaderos del agua donde ven\u00edan \u00e1 beber las ovejas, las cuales se recalentaban viniendo \u00e1 beber.\n30:39 Y conceb\u00edan las ovejas delante de las varas, y par\u00edan borregos listados, pintados y salpicados de diversos colores.\n30:40 Y apartaba Jacob los corderos, y pon\u00edalos con su reba\u00f1o, los listados, y todo lo que era oscuro en el hato de Lab\u00e1n. Y pon\u00eda su hato aparte, y no lo pon\u00eda con las ovejas de Lab\u00e1n.\n30:41 Y suced\u00eda que cuantas veces se recalentaban las tempranas, Jacob pon\u00eda las varas delante de las ovejas en las pilas, para que concibiesen \u00e1 la vista de las varas.\n30:42 Y cuando ven\u00edan las ovejas tard\u00edas, no las pon\u00eda: as\u00ed eran las tard\u00edas para Lab\u00e1n, y las tempranas para Jacob.\n30:43 Y acreci\u00f3 el var\u00f3n muy mucho, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, y camellos y asnos.\n31:1 Y OIA \u00e9l las palabras de los hijos de Lab\u00e1n que dec\u00edan: Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre; y de lo que era de nuestro padre ha adquirido toda esta grandeza.\n31:2 Miraba tambi\u00e9n Jacob el semblante de Lab\u00e1n, y ve\u00eda que no era para con \u00e9l como ayer y antes de ayer.\n31:3 Tambi\u00e9n Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Jacob: Vu\u00e9lvete \u00e1 la tierra de tus padres, y \u00e1 tu parentela; que yo ser\u00e9 contigo.\n31:4 Y envi\u00f3 Jacob, y llam\u00f3 \u00e1 Rach\u00eal y \u00e1 Lea al campo \u00e1 sus ovejas,\n31:5 Y d\u00edjoles: Veo que el semblante de vuestro padre no es para conmigo como ayer y antes de ayer: mas el Dios de mi padre ha sido conmigo.\n31:6 Y vosotras sab\u00e9is que con todas mis fuerzas he servido \u00e1 vuestro padre:\n31:7 Y vuestro padre me ha enga\u00f1ado, y me ha mudado el salario diez veces: pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal.\n31:8 Si \u00e9l dec\u00eda as\u00ed: Los pintados ser\u00e1n tu salario; entonces todas las ovejas par\u00edan pintados: y si dec\u00eda as\u00ed: Los listados ser\u00e1n tu salario; entonces todas las ovejas par\u00edan listados.\n31:9 As\u00ed quit\u00f3 Dios el ganado de vuestro padre, y di\u00f3melo \u00e1 m\u00ed.\n31:10 Y sucedi\u00f3 que al tiempo que las ovejas se recalentaban, alc\u00e9 yo mis ojos y vi en sue\u00f1os, y he aqu\u00ed los machos que cubr\u00edan \u00e1 las hembras eran listados, pintados y abigarrados.\n31:11 Y d\u00edjome el \u00e1ngel de Dios en sue\u00f1os: Jacob. Y yo dije: Heme aqu\u00ed.\n31:12 Y \u00e9l dijo: Alza ahora tus ojos, y ver\u00e1s todos los machos que cubren \u00e1 las ovejas listados, pintados y abigarrados; porque yo he visto todo lo que Lab\u00e1n te ha hecho.\n31:13 Yo soy el Dios de Beth-el, donde t\u00fa ungiste el t\u00edtulo, y donde me hiciste un voto. Lev\u00e1ntate ahora, y sal de esta tierra, y vu\u00e9lvete \u00e1 la tierra de tu naturaleza.\n31:14 Y respondi\u00f3 Rach\u00eal y Lea, y dij\u00e9ronle: \u00bfTenemos ya parte ni heredad en la casa de nuestro padre?\n31:15 \u00bfNo nos tiene ya como por extra\u00f1as, pues que nos vendi\u00f3, y aun se ha comido del todo nuestro precio?\n31:16 Porque toda la riqueza que Dios ha quitado \u00e1 nuestro padre, nuestra es y de nuestros hijos: ahora pues, haz todo lo que Dios te ha dicho.\n31:17 Entonces se levant\u00f3 Jacob, y subi\u00f3 sus hijos y sus mujeres sobre los camellos.\n31:18 Y puso en camino todo su ganado, y toda su hacienda que hab\u00eda adquirido, el ganado de su ganancia que hab\u00eda obtenido en Padan-aram, para volverse \u00e1 Isaac su padre en la tierra de Cana\u00e1n.\n31:19 Y Lab\u00e1n hab\u00eda ido \u00e1 trasquilar sus ovejas: y Rach\u00eal hurt\u00f3 los \u00eddolos de su padre.\n31:20 Y recat\u00f3 Jacob el coraz\u00f3n de Lab\u00e1n Arameo, en no hacerle saber que se hu\u00eda.\n31:21 Huy\u00f3, pues, con todo lo que ten\u00eda; y levant\u00f3se, y pas\u00f3 el r\u00edo, y puso su rostro al monte de Galaad.\n31:22 Y fu\u00e9 dicho \u00e1 Lab\u00e1n al tercero d\u00eda como Jacob se hab\u00eda hu\u00eddo.\n31:23 Entonces tom\u00f3 \u00e1 sus hermanos consigo, y fu\u00e9 tras \u00e9l camino de siete d\u00edas, y alcanz\u00f3le en el monte de Galaad.\n31:24 Y vino Dios \u00e1 Lab\u00e1n Arameo en sue\u00f1os aquella noche, y le dijo: Gu\u00e1rdate que no hables \u00e1 Jacob descomedidamente.\n31:25 Alcanz\u00f3 pues Lab\u00e1n \u00e1 Jacob, y \u00e9ste hab\u00eda fijado su tienda en el monte: y Lab\u00e1n plant\u00f3 la con sus hermanos en el monte de Galaad.\n31:26 Y dijo Lab\u00e1n \u00e1 Jacob: \u00bfQu\u00e9 has hecho, que me hurtaste el coraz\u00f3n, y has tra\u00eddo \u00e1 mis hijas como prisioneras de guerra?\n31:27 \u00bfPor qu\u00e9 te escondiste para huir, y me hurtaste, y no me diste noticia, para que yo te enviara con alegr\u00eda y con cantares, con tambor\u00edn y vihuela?\n31:28 Que aun no me dejaste besar mis hijos y mis hijas. Ahora locamente has hecho.\n31:29 Poder hay en mi mano para haceros mal: mas el Dios de vuestro padre me habl\u00f3 anoche diciendo: Gu\u00e1rdate que no hables \u00e1 Jacob descomedidamente.\n31:30 Y ya que te ibas, porque ten\u00edas deseo de la casa de tu padre, \u00bfpor qu\u00e9 me hurtaste mis dioses?\n31:31 Y Jacob respondi\u00f3, y dijo \u00e1 Lab\u00e1n: Porque tuve miedo; pues dije, que quiz\u00e1s me quitar\u00edas por fuerza tus hijas.\n31:32 En quien hallares tus dioses, no viva: delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviere tuyo, y ll\u00e9vatelo. Jacob no sab\u00eda que Rach\u00eal los hab\u00eda hurtado.\n31:33 Y entr\u00f3 Lab\u00e1n en la tienda de Jacob, y en la tienda de Lea, y en la tienda de las dos siervas, y no los hall\u00f3, y sali\u00f3 de la tienda de Lea, y vino \u00e1 la tienda de Rach\u00eal.\n31:34 Y tom\u00f3 Rach\u00eal los \u00eddolos, y p\u00fasolos en una albarda de un camello, y sent\u00f3se sobre ellos: y tent\u00f3 Lab\u00e1n toda la tienda y no los hall\u00f3.\n31:35 Y ella dijo \u00e1 su padre: No se enoje mi se\u00f1or, porque no me puedo levantar delante de ti; pues estoy con la costumbre de las mujeres. Y \u00e9l busc\u00f3, pero no hall\u00f3 los \u00eddolos.\n31:36 Entonces Jacob se enoj\u00f3, y rega\u00f1\u00f3 con Lab\u00e1n; y respondi\u00f3 Jacob y dijo \u00e1 Lab\u00e1n: \u00bfQu\u00e9 prevaricaci\u00f3n es la m\u00eda? \u00bfcu\u00e1l es mi pecado, que con tanto ardor has venido en seguimiento m\u00edo?\n31:37 Pues que has tentado todos mis muebles, \u00bfqu\u00e9 has hallado de todas las alhajas de tu casa? Ponlo aqu\u00ed denlante de mis hermanos y tuyos, y juzguen entre nosotros ambos.\n31:38 Estos veinte a\u00f1os he estado contigo: tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo com\u00ed carnero de tus ovejas.\n31:39 Nunca te traje lo arrebatado por las fieras; yo pagaba el da\u00f1o; lo hurtado as\u00ed de d\u00eda como de noche, de mi mano lo requer\u00edas.\n31:40 De d\u00eda me consum\u00eda el calor, y de noche la helada, y el sue\u00f1o se hu\u00eda de mis ojos.\n31:41 As\u00ed he estado veinte a\u00f1os en tu casa: catorce a\u00f1os te serv\u00ed por tus dos hijas, y seis a\u00f1os por tu ganado; y has mudado mi salario diez veces.\n31:42 Si el Dios de mi padre, el Dios de Abraham, y el temor de Isaac, no fuera conmigo, de cierto me enviar\u00edas ahora vac\u00edo: vi\u00f3 Dios mi aflicci\u00f3n y el trabajo de mis manos, y reprendi\u00f3te anoche.\n31:43 Y respondi\u00f3 Lab\u00e1n, y dijo \u00e1 Jacob: Las hijas son hijas m\u00edas, y los hijos, hijos m\u00edos son, y las ovejas son mis ovejas, y todo lo que t\u00fa ves es m\u00edo: \u00bfy que puedo yo hacer hoy \u00e1 estas mis hijas, \u00f3 \u00e1 sus hijos que ellas han parido?\n31:44 Ven pues ahora, hagamos alianza yo y t\u00fa; y sea en testimonio entre m\u00ed y entre ti.\n31:45 Entonces Jacob tom\u00f3 una piedra, y levant\u00f3la por t\u00edtulo.\n31:46 Y dijo Jacob \u00e1 sus hermanos: Coged piedras. Y tomaron piedras \u00e9 hicieron un majano; y comieron all\u00ed sobre aquel majano.\n31:47 Y llam\u00f3lo Lab\u00e1n Jegar Sahadutha: y lo llam\u00f3 Jacob Galaad.\n31:48 Porque Lab\u00e1n dijo: Este majano es testigo hoy entre m\u00ed y entre ti; por eso fu\u00e9 llamado su nombre Galaad.\n31:49 Y Mizpa, por cuanto dijo: Atalaye Jehov\u00e1 entre m\u00ed y entre ti, cuando nos apart\u00e1remos el uno del otro.\n31:50 Si afligieres mis hijas, \u00f3 si tomares otras mujeres adem\u00e1s de mis hijas, nadie est\u00e1 con nosotros; mira, Dios es testigo entre m\u00ed y entre ti.\n31:51 Dijo m\u00e1s Lab\u00e1n \u00e1 Jacob: He aqu\u00ed este majano, y he aqu\u00ed este t\u00edtulo, que he erigido entre m\u00ed y ti.\n31:52 Testigo sea este majano, y testigo sea este t\u00edtulo, que ni yo pasar\u00e9 contra ti este majano, ni t\u00fa pasar\u00e1s contra m\u00ed este majano ni este t\u00edtulo, para mal.\n31:53 El Dios de Abraham, y el Dios de Nach\u00f4r juzgue entre nosotros, el Dios de sus padres. Y Jacob jur\u00f3 por el temor de Isaac su padre.\n31:54 Entonces Jacob inmol\u00f3 v\u00edctimas en el monte, y llam\u00f3 \u00e1 sus hermanos \u00e1 comer pan: y comieron pan, y durmieron aquella noche en el monte.\n31:55 Y levant\u00f3se Lab\u00e1n de ma\u00f1ana, y bes\u00f3 sus hijos y sus hijas, y los bendijo; y retrocedi\u00f3 y volvi\u00f3so \u00e1 su lugar.\n32:1 Y JACOB se fu\u00e9 su camino, y sali\u00e9ronle al encuentro \u00e1ngeles de Dios.\n32:2 Y dijo Jacob cuando los vi\u00f3: El campo de Dios es este: y llam\u00f3 el nombre de aquel lugar Mahanaim.\n32:3 Y envi\u00f3 Jacob mensajeros delante de s\u00ed \u00e1 Esa\u00fa su hermano, \u00e1 la tierra de Seir, campo de Edom.\n32:4 Y mand\u00f3les diciendo: As\u00ed dir\u00e9is \u00e1 m\u00ed se\u00f1or Esa\u00fa: As\u00ed dice tu siervo Jacob: Con Lab\u00e1n he morado, y deten\u00eddome hasta ahora;\n32:5 Y tengo vacas, y asnos, y ovejas, y siervos y siervas; y env\u00edo \u00e1 decirlo \u00e1 mi se\u00f1or, por hallar gracia en tus ojos.\n32:6 Y los mensajeros volvieron \u00e1 Jacob, diciendo: Vinimos \u00e1 tu hermano Esa\u00fa, y \u00e9l tambi\u00e9n vino \u00e1 recibirte, y cuatrocientos hombres con \u00e9l.\n32:7 Entonces Jacob tuvo gran temor, y angusti\u00f3se; y parti\u00f3 el pueblo que ten\u00eda consigo, y las ovejas y las vacas y los camellos, en dos cuadrillas;\n32:8 Y dijo: Si viniere Esa\u00fa \u00e1 la una cuadrilla y la hiriere, la otra cuadrilla escapar\u00e1.\n32:9 Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehov\u00e1, que me dijiste: Vu\u00e9lvete \u00e1 tu tierra y \u00e1 tu parentela, y yo te har\u00e9 bien.\n32:10 Menor soy que todas las misericordias, y que toda la verdad que has usado para con tu siervo; que con mi bord\u00f3n pas\u00e9 este Jord\u00e1n, y ahora estoy sobre dos cuadrillas.\n32:11 L\u00edbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esa\u00fa, porque le temo; no venga quiz\u00e1, y me hiera la madre con los hijos.\n32:12 Y t\u00fa has dicho: Yo te har\u00e9 bien, y pondr\u00e9 tu simiente como la arena del mar, que no se puede contar por la multitud.\n32:13 Y durmi\u00f3 all\u00ed aquella noche, y tom\u00f3 de lo que le vino \u00e1 la mano un presente para su hermano Esa\u00fa.\n32:14 Doscientas cabras y veinte machos de cabr\u00edo, doscientas ovejas y veinte carneros,\n32:15 Treinta camellas paridas, con sus hijos, cuarenta vacas y diez novillos, veinte asnas y diez borricos.\n32:16 Y entreg\u00f3lo en mano de sus siervos, cada manada de por s\u00ed; y dijo \u00e1 sus siervos: Pasad delante de m\u00ed, y poned espacio entre manada y manada.\n32:17 Y mand\u00f3 al primero, diciendo: Si Esa\u00fa mi hermano te encontrare, y te preguntare, diciendo \u00bfDe qui\u00e9n eres? \u00bfy ad\u00f3nde vas? \u00bfy para qui\u00e9n es esto que llevas delante de ti?\n32:18 Entonces dir\u00e1s: Presente es de tu siervo Jacob, que env\u00eda \u00e1 mi se\u00f1or Esa\u00fa; y he aqu\u00ed tambi\u00e9n \u00e9l viene tras nosotros.\n32:19 Y mand\u00f3 tambi\u00e9n al segundo, y al tercero, y \u00e1 todos los que iban tras aquellas manadas, diciendo: Conforme \u00e1 esto hablar\u00e9is \u00e1 Esa\u00fa, cuando le hallareis.\n32:20 Y dir\u00e9is tambi\u00e9n: He aqu\u00ed tu siervo Jacob viene tras nosotros. Porque dijo: Apaciguar\u00e9 su ira con el presente que va delante de m\u00ed, y despu\u00e9s ver\u00e9 su rostro: quiz\u00e1 le ser\u00e9 acepto.\n32:21 Y pas\u00f3 el presente delante de \u00e9l; y \u00e9l durmi\u00f3 aquella noche en el campamento.\n32:22 Y levant\u00f3se aquella noche, y tom\u00f3 sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pas\u00f3 el vado de Jaboc.\n32:23 Tom\u00f3los pues, y pas\u00f3los el arroyo, \u00e9 hizo pasar lo que ten\u00eda.\n32:24 Y qued\u00f3se Jacob solo, y luch\u00f3 con \u00e9l un var\u00f3n hasta que rayaba el alba.\n32:25 Y como vi\u00f3 que no pod\u00eda con \u00e9l, toc\u00f3 en el sitio del encaje de su muslo, y descoyunt\u00f3se el muslo de Jacob mientras con \u00e9l luchaba.\n32:26 Y dijo: D\u00e9jame, que raya el alba. Y \u00e9l dijo: No te dejar\u00e9, si no me bendices.\n32:27 Y \u00e9l le dijo: \u00bfCu\u00e1l es tu nombre? Y \u00e9l respondi\u00f3: Jacob.\n32:28 Y \u00e9l dijo: No se dir\u00e1 m\u00e1s tu nombre Jacob, sino Israel: porque has peleado con Dios y con los hombres, y has vencido.\n32:29 Entonces Jacob le pregunt\u00f3, y dijo: Decl\u00e1rame ahora tu nombre. Y \u00e9l respondi\u00f3: \u00bfPor qu\u00e9 preguntas por mi nombre? Y bend\u00edjolo all\u00ed.\n32:30 Y llam\u00f3 Jacob el nombre de aquel lugar Peniel: porque vi \u00e1 Dios cara \u00e1 cara, y fu\u00e9 librada mi alma.\n32:31 Y sali\u00f3le el sol pasado que hubo \u00e1 Peniel; y cojeaba de su anca.\n32:32 Por esto no comen los hijos de Israel, hasta hoy d\u00eda, del tend\u00f3n que se contrajo, el cual est\u00e1 en el encaje del muslo: porque toc\u00f3 \u00e1 Jacob este sitio de su muslo en el tend\u00f3n que se contrajo.\n33:1 Y ALZANDO Jacob sus ojos mir\u00f3, y he aqu\u00ed ven\u00eda Esa\u00fa, y los cuatrocientos hombres con \u00e9l: entonces reparti\u00f3 \u00e9l los ni\u00f1os entre Lea y Rach\u00eal y las dos siervas.\n33:2 Y puso las siervas y sus ni\u00f1os delante; luego \u00e1 Lea y \u00e1 sus ni\u00f1os; y \u00e1 Rach\u00eal y \u00e1 Jos\u00e9 los postreros.\n33:3 Y \u00e9l pas\u00f3 delante de ellos, \u00e9 inclin\u00f3se \u00e1 tierra siete veces, hasta que lleg\u00f3 \u00e1 su hermano.\n33:4 Y Esa\u00fa corri\u00f3 \u00e1 su encuentro, y abraz\u00f3le, y ech\u00f3se sobre su cuello, y le bes\u00f3; y lloraron.\n33:5 Y alz\u00f3 sus ojos, y vi\u00f3 las mujeres y los ni\u00f1os, y dijo: \u00bfQu\u00e9 te tocan \u00e9stos? Y \u00e9l respondi\u00f3: Son los ni\u00f1os que Dios ha dado \u00e1 tu siervo.\n33:6 Y se llegaron las siervas, ellas y sus ni\u00f1os, \u00e9 inclin\u00e1ronse.\n33:7 Y lleg\u00f3se Lea con sus ni\u00f1os, \u00e9 inclin\u00e1ronse: y despu\u00e9s lleg\u00f3 Jos\u00e9 y Rach\u00eal, y tambi\u00e9n se inclinaron.\n33:8 Y \u00e9l dijo: \u00bfQu\u00e9 te propones con todas estas cuadrillas que he encontrado? Y \u00e9l respondi\u00f3: El hallar gracia en los ojos de mi se\u00f1or.\n33:9 Y dijo Esa\u00fa: Harto tengo yo, hermano m\u00edo: sea para ti lo que es tuyo.\n33:10 Y dijo Jacob: No, yo te ruego, si he hallado ahora gracia en tus ojos, toma mi presente de mi mano, pues que as\u00ed he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios; y hazme placer.\n33:11 Toma, te ruego, mi d\u00e1diva que te es tra\u00edda; porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aqu\u00ed es m\u00edo. Y porfi\u00f3 con \u00e9l, y tom\u00f3la.\n33:12 Y dijo: Anda, y vamos; y yo ir\u00e9 delante de ti.\n33:13 Y \u00e9l le dijo: Mi se\u00f1or sabe que los ni\u00f1os son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas; y si las fatigan, en un d\u00eda morir\u00e1n todas las ovejas.\n33:14 Pase ahora mi se\u00f1or delante de su siervo, y yo me ir\u00e9 poco \u00e1 poco al paso de la hacienda que va delante de m\u00ed, y al paso de los ni\u00f1os, hasta que llegue \u00e1 mi se\u00f1or \u00e1 Seir.\n33:15 Y Esa\u00fa dijo: Dejar\u00e9 ahora contigo de la gente que viene conmigo. Y \u00e9l dijo: \u00bfPara qu\u00e9 esto? halle yo gracia en los ojos de mi se\u00f1or.\n33:16 As\u00ed se volvi\u00f3 Esa\u00fa aquel d\u00eda por su camino \u00e1 Seir.\n33:17 Y Jacob se parti\u00f3 \u00e1 Succoth, y edific\u00f3 all\u00ed casa para s\u00ed, \u00e9 hizo caba\u00f1as para su ganado: por tanto llam\u00f3 el nombre de aquel lugar Succoth.\n33:18 Y vino Jacob sano \u00e1 la ciudad de Sich\u00eam, que est\u00e1 en la tierra de Cana\u00e1n, cuando ven\u00eda de Padan-aram; y acamp\u00f3 delante de la ciudad.\n33:19 Y compr\u00f3 una parte del campo, donde tendi\u00f3 su tienda, de mano de los hijos de Hamor, padre de Sich\u00eam, por cien piezas de moneda.\n33:20 Y erigi\u00f3 all\u00ed un altar, y llam\u00f3le: El Dios de Israel.\n34:1 Y SALIO Dina la hija de Lea, la cual hab\u00eda \u00e9sta parido \u00e1 Jacob, \u00e1 ver las hijas del pa\u00eds.\n34:2 Y vi\u00f3la Sich\u00eam, hijo de Hamor Heveo, pr\u00edncipe de aquella tierra, y tom\u00f3la, y ech\u00f3se con ella, y la deshonr\u00f3.\n34:3 Mas su alma se apeg\u00f3 \u00e1 Dina la hija de Lea, y enamor\u00f3se de la moza, y habl\u00f3 al coraz\u00f3n de la joven.\n34:4 Y habl\u00f3 Sich\u00eam \u00e1 Hamor su padre, diciendo: T\u00f3mame por mujer esta moza.\n34:5 Y oy\u00f3 Jacob que hab\u00eda Sich\u00eam amancillado \u00e1 Dina su hija: y estando sus hijos con su ganando en el campo, call\u00f3 Jacob hasta que ellos viniesen.\n34:6 Y dirigi\u00f3se Hamor padre de Sich\u00eam \u00e1 Jacob, para hablar con \u00e9l.\n34:7 Y los hijos de Jacob vinieron del campo cuando lo supieron; y se entristecieron los varones, y se ensa\u00f1aron mucho, porque hizo vileza en Israel ech\u00e1ndose con la hija de Jacob, lo que no se deb\u00eda haber hecho.\n34:8 Y Hamor habl\u00f3 con ellos, diciendo: El alma de mi hijo Sich\u00eam se ha apegado \u00e1 vuestra hija; ru\u00e9goos que se la deis por mujer.\n34:9 Y emparentad con nosotros; dadnos vuestras hijas, y tomad vosotros las nuestras.\n34:10 Y habitad con nostros; porque la tierra estar\u00e1 delante de vosotros; morad y negociad en ella, y tomad en ella posesi\u00f3n.\n34:11 Sich\u00eam tambi\u00e9n dijo \u00e1 su padre y \u00e1 sus hermanos: Halle yo gracia en vuestros ojos, y dar\u00e9 lo que me dijereis.\n34:12 Aumentad \u00e1 cargo m\u00edo mucho dote y dones, que yo dar\u00e9 cuanto me dijereis, y dadme la moza por mujer.\n34:13 Y respondieron los hijos de Jacob \u00e1 Sich\u00eam y \u00e1 Hamor su padre con enga\u00f1o; y parlaron, por cuanto hab\u00eda amancillado \u00e1 Dina su hermana.\n34:14 Y dij\u00e9ronles: No podemos hacer esto de dar nuestra hermana \u00e1 hombre que tiene prepucio; porque entre nosotros es abominaci\u00f3n.\n34:15 Mas con esta condici\u00f3n os haremos placer: si hab\u00e9is de ser como nosotros, que se circuncide entre vosotros todo var\u00f3n;\n34:16 Entonces os daremos nuestras hijas, y tomaremos nosotros las vuestras; y habitaremos con vosotros, y seremos un pueblo.\n34:17 Mas si no nos prestareis o\u00eddo para circuncidaros, tomaremos nuestra hija, y nos iremos.\n34:18 Y parecieron bien sus palabras \u00e1 Hamor y \u00e1 Sich\u00eam, hijo de Hamor.\n34:19 Y no dilat\u00f3 el mozo hacer aquello, porque la hija de Jacob le hab\u00eda agradado: y \u00e9l era el m\u00e1s honrado de toda la casa de su padre.\n34:20 Entonces Hamor y Sich\u00eam su hijo vinieron \u00e1 la puerta de su ciudad, y hablaron \u00e1 los varones de su ciudad, diciendo:\n34:21 Estos varones son pac\u00edficos con nosotros, y habitar\u00e1n en el pa\u00eds, y traficar\u00e1n en \u00e9l: pues he aqu\u00ed la tierra es bastante ancha para ellos: nosotros tomaremos sus hijas por mujeres, y les daremos las nuestras.\n34:22 Mas con esta condici\u00f3n nos har\u00e1n estos hombres el placer de habitar con nosotros, para que seamos un pueblo: si se circuncidare en nosotros todo var\u00f3n, as\u00ed como ellos son circuncidados.\n34:23 Sus ganados, y su hacienda y todas sus bestias, ser\u00e1n nuestras: solamente convengamos con ellos, y habitar\u00e1n con nosotros.\n34:24 Y obedecieron \u00e1 Hamor y \u00e1 Sich\u00eam su hijo todos los que sal\u00edan por la puerta de la ciudad, y circuncidaron \u00e1 todo var\u00f3n, \u00e1 cuantos sal\u00edan por la puerta de su ciudad.\n34:25 Y sucedi\u00f3 que al tercer d\u00eda, cuando sent\u00edan ellos el mayor dolor, los dos hijos de Jacob, Sime\u00f3n y Lev\u00ed, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, y vinieron contra la ciudad animosamente, y mataron \u00e1 todo var\u00f3n.\n34:26 Y \u00e1 Hamor y \u00e1 Sich\u00eam su hijo los mataron \u00e1 filo de espada: y tomaron \u00e1 Dina de casa de Sich\u00eam, y sali\u00e9ronse.\n34:27 Y los hijos de Jacob vinieron \u00e1 los muertos y saquearon la ciudad; por cuanto hab\u00edan amancillado \u00e1 su hermana.\n34:28 Tomaron sus ovejas y vacas y sus asnos, y lo que hab\u00eda en la ciudad y en el campo,\n34:29 Y toda su hacienda; se llevaron cautivos \u00e1 todos sus ni\u00f1os y sus mujeres, y robaron todo lo que hab\u00eda en casa.\n34:30 Entonces dijo Jacob \u00e1 Sime\u00f3n y \u00e1 Lev\u00ed: Hab\u00e9isme turbado con hacerme abominable \u00e1 los moradores de aquesta tierra, el Cananeo y el Pherezeo; y teniendo yo pocos hombres, juntarse han contra m\u00ed, y me herir\u00e1n, y ser\u00e9 destruido yo y mi casa.\n34:31 Y ellos respondieron \u00bfHab\u00eda \u00e9l de tratar \u00e1 nuestra hermana como \u00e1 una ramera?\n35:1 Y DIJO Dios \u00e1 Jacob: Lev\u00e1ntate, sube \u00e1 Beth-el, y est\u00e1te all\u00ed; y haz all\u00ed un altar al Dios que te apareci\u00f3 cuando hu\u00edas de tu hermano Esa\u00fa.\n35:2 Entonces Jacob dijo \u00e1 su familia y \u00e1 todos los que con \u00e9l estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos.\n35:3 Y levant\u00e9monos, y subamos \u00e1 Beth-el; y har\u00e9 all\u00ed altar al Dios que me respondi\u00f3 en el d\u00eda de mi angustia, y ha sido conmigo en el camino que he andado.\n35:4 As\u00ed dieron \u00e1 Jacob todos los dioses ajenos que hab\u00eda en poder de ellos, y los zarzillos que estaban en sus orejas; y Jacob los escondi\u00f3 debajo de una encina, que estaba junto \u00e1 Sich\u00eam.\n35:5 Y parti\u00e9ronse, y el terror de Dios fu\u00e9 sobre las ciudades que hab\u00eda en sus alrededores, y no siguieron tras los hijos de Jacob.\n35:6 Y lleg\u00f3 Jacob \u00e1 Luz, que est\u00e1 en tierra de Cana\u00e1n, (esta es Beth-el) \u00e9l y todo el pueblo que con \u00e9l estaba;\n35:7 Y edific\u00f3 all\u00ed un altar, y llam\u00f3 el lugar El-Beth-el, porque all\u00ed le hab\u00eda aparecido Dios, cuando hu\u00eda de su hermano.\n35:8 Entonces muri\u00f3 D\u00e9bora, ama de Rebeca, y fue sepultada \u00e1 las ra\u00edces de Beth-el, debajo de una encina: y llam\u00f3se su nombre Allon-Bacuth.\n35:9 Y apareci\u00f3se otra vez Dios \u00e1 Jacob, cuando se hab\u00eda vuelto de Padan-aram, y bend\u00edjole.\n35:10 Y d\u00edjole Dios: Tu nombre es Jacob; no se llamar\u00e1 m\u00e1s tu nombre Jacob, sino Israel ser\u00e1 tu nombre: y llam\u00f3 su nombre Israel.\n35:11 Y d\u00edjole Dios: Yo soy el Dios Omnipotente: crece y multipl\u00edcate; una naci\u00f3n y conjunto de naciones proceder\u00e1 de ti, y reyes saldr\u00e1n de tus lomos:\n35:12 Y la tierra que yo he dado \u00e1 Abraham y \u00e1 Isaac, la dar\u00e9 \u00e1 ti: y \u00e1 tu simiente despu\u00e9s de ti dar\u00e9 la tierra.\n35:13 Y fu\u00e9se de \u00e9l Dios, del lugar donde con \u00e9l hab\u00eda hablado.\n35:14 Y Jacob erigi\u00f3 un t\u00edtulo en el lugar donde hab\u00eda hablado con \u00e9l, un t\u00edtulo de piedra, y derram\u00f3 sobre \u00e9l libaci\u00f3n, y ech\u00f3 sobre \u00e9l aceite.\n35:15 Y llam\u00f3 Jacob el nombre de aquel lugar donde Dios hab\u00eda hablado con \u00e9l, Beth-el.\n35:16 Y partieron de Beth-el, y hab\u00eda a\u00fan como media legua de tierra para llegar \u00e1 Ephrata, cuando pari\u00f3 Rach\u00eal, y hubo trabajo en su parto.\n35:17 Y aconteci\u00f3, que como hab\u00eda trabajo en su parir, d\u00edjole la partera: No temas, que tambi\u00e9n tendr\u00e1s este hijo.\n35:18 Y acaeci\u00f3 que al sal\u00edrsele el alma, (pues muri\u00f3) llam\u00f3 su nombre Benoni; mas su padre lo llam\u00f3 Benjam\u00edn.\n35:19 As\u00ed muri\u00f3 Rach\u00eal, y fu\u00e9 sepultada en el camino del Ephrata, la cual es Beth-lehem.\n35:20 Y puso Jacob un t\u00edtulo sobre su sepultura: este es el t\u00edtulo de la sepultura de Rach\u00eal hasta hoy.\n35:21 Y parti\u00f3 Israel, y tendi\u00f3 su tienda de la otra parte de Migdaleder.\n35:22 Y acaeci\u00f3, morando Israel en aquella tierra, que fu\u00e9 Rub\u00e9n y durmi\u00f3 con Bilha la concubina de su padre; lo cual lleg\u00f3 \u00e1 entender Israel. Ahora bien, los hijos de Israel fueron doce:\n35:23 Los hijos de Lea: Rub\u00e9n el primog\u00e9nito de Jacob, y Sime\u00f3n, y Lev\u00ed, y Jud\u00e1, \u00e9 Issach\u00e2r, y Zabul\u00f3n.\n35:24 Los hijos de Rach\u00eal: Jos\u00e9, y Benjam\u00edn.\n35:25 Y los hijos de Bilha, sierva de Rach\u00eal: Dan, y Nephtal\u00ed.\n35:26 Y los hijos de Zilpa, sierva de Lea: Gad, y Aser. Estos fueron los hijos de Jacob, que le nacieron en Padan-aram.\n35:27 Y vino Jacob \u00e1 Isaac su padre \u00e1 Mamre, \u00e1 la ciudad de Arba, que es Hebr\u00f3n, donde habitaron Abraham \u00e9 Isaac.\n35:28 Y fueron los d\u00edas de Isaac ciento ochenta a\u00f1os.\n35:29 Y exhal\u00f3 Isaac el esp\u00edritu, y muri\u00f3, y fu\u00e9 recogido \u00e1 sus pueblos, viejo y harto de d\u00edas; y sepult\u00e1ronlo Esa\u00fa y Jacob sus hijos.\n36:1 Y ESTAS son las generaciones de Esa\u00fa, el cual es Edom.\n36:2 Esa\u00fa tom\u00f3 sus mujeres de las hijas de Cana\u00e1n: \u00e1 Ada, hija de El\u00f3n Hetheo, y \u00e1 Aholibama, hija de Ana, hija de Zibe\u00f3n el Heveo;\n36:3 Y \u00e1 Basemath, hija de Ismael, hermana de Navaioth.\n36:4 Y Ada pari\u00f3 \u00e1 Esa\u00fa \u00e1 Eliphaz; y Basemath pari\u00f3 \u00e1 Reuel.\n36:5 Y Aholibama pari\u00f3 \u00e1 Je\u00fas, y \u00e1 Jaalam, y \u00e1 Cora: estos son los hijos de Esa\u00fa, que le nacieron en la tierra de Cana\u00e1n.\n36:6 Y Esa\u00fa tom\u00f3 sus mujeres, y sus hijos, y sus hijas, y todas las personas de su casa, y sus ganados, y todas sus bestias, y toda su hacienda que hab\u00eda adquirido en la tierra de Cana\u00e1n, y fu\u00e9se \u00e1 otra tierra de delante de Jacob su hermano.\n36:7 Porque la hacienda de ellos era grande, y no pod\u00edan habitar juntos, ni la tierra de su peregrinaci\u00f3n los pod\u00eda sostener \u00e1 causa de sus ganados.\n36:8 Y Esa\u00fa habit\u00f3 en el monte de Seir: Esa\u00fa es Edom.\n36:9 Estos son los linajes de Esa\u00fa, padre de Edom, en el monte de Seir.\n36:10 Estos son los nombres de los hijos de Esa\u00fa: Eliphaz, hijo de Ada, mujer de Esa\u00fa; Reuel, hijo de Basemath, mujer de Esa\u00fa.\n36:11 Y los hijos de Eliphaz fueron Tem\u00e1n, Omar, Zepho, Gatam, y Cenaz.\n36:12 Y Timna fu\u00e9 concubina de Eliphaz, hijo de Esa\u00fa, la cual le pari\u00f3 \u00e1 Amalec: estos son los hijos de Ada, mujer de Esa\u00fa.\n36:13 Y los hijos de Reuel fueron Nahath, Zera, Samma, y Mizza: estos son los hijos de Basemath, mujer de Esa\u00fa.\n36:14 Estos fueron los hijos de Aholibama, mujer de Esa\u00fa, hija de Ana, que fu\u00e9 hija de Zibe\u00f3n: ella pari\u00f3 \u00e1 Esa\u00fa \u00e1 Je\u00fas, Jaalam, y Cora.\n36:15 Estos son los duques de los hijos de Esa\u00fa. Hijos de Eliphaz, primog\u00e9nito de Esa\u00fa: el duque Tem\u00e1n, el duque Omar, el duque Zepho, el duque Cenaz,\n36:16 El duque Cora, el duque Gatam, y el duque Amalec: estos son los duques de Eliphaz en la tierra de Edom; estos fueron los hijos de Ada.\n36:17 Y estos son los hijos de Reuel, hijo de Esa\u00fa: el duque Nahath, el duque Zera, el duque Samma, y el duque Mizza: estos son los duques de la l\u00ednea de Reuel en la tierra de Edom; estos hijos vienen de Basemath, mujer de Esa\u00fa.\n36:18 Y estos son los hijos de Aholibama, mujer de Esa\u00fa: el duque Je\u00fas, el duque Jaalam, y el duque Cora: estos fueron los duques que salieron de Aholibama, mujer de Esa\u00fa, hija de Ana.\n36:19 Estos, pues, son los hijos de Esa\u00fa, y sus duques: \u00e9l es Edom.\n36:20 Y estos son los hijos de Seir Horeo, moradores de aquella tierra: Lot\u00e1n, Sobal, Zibe\u00f3n, Ana,\n36:21 Dis\u00f3n, Ezer, y Dis\u00e1n: estos son los duques de los Horeos, hijos de Seir en la tierra de Edom.\n36:22 Los hijos de Lot\u00e1n fueron Hori y Hem\u00e1n; y Timna fu\u00e9 hermana de Lot\u00e1n.\n36:23 Y los hijos de Sobal fueron Alv\u00e1n, Manahath, Ebal, Sepho, y On\u00e1n.\n36:24 Y los hijos de Zibe\u00f3n fueron Aja, y Ana. Este Ana es el que descubri\u00f3 los mulos en el desierto, cuando apacentaba los asnos de Zibe\u00f3n su padre.\n36:25 Los hijos de Ana fueron Dis\u00f3n, y Aholibama, hija de Ana.\n36:26 Y estos fueron los hijos de Dis\u00f3n: Hemd\u00e1n, Eshb\u00e1n, Ithram, y Cher\u00e1n.\n36:27 Y estos fueron los hijos de Ezer: Bilh\u00e1n, Zaav\u00e1n, y Ac\u00e1n.\n36:28 Estos fueron los hijos de Dis\u00e1n: Huz, y Ar\u00e1n.\n36:29 Y estos fueron los duques de los Horeos: el duque Lot\u00e1n, el duque Sobal, el duque Zibe\u00f3n, el duque Ana.\n36:30 El duque Dis\u00f3n, el duque Ezer, el duque Dis\u00e1n: estos fueron los duques de los Horeos: por sus ducados en la tierra de Seir.\n36:31 Y los reyes que reinaron en la tierra de Edom, antes que reinase rey sobre los hijos de Israel, fueron estos:\n36:32 Bela, hijo de Beor, rein\u00f3 en Edom: y el nombre de su ciudad fu\u00e9 Dinaba.\n36:33 Y muri\u00f3 Bela, y rein\u00f3 en su lugar Jobab, hijo de Zera, de Bosra.\n36:34 Y muri\u00f3 Jobab, y en su lugar rein\u00f3 Husam, de tierra de Tem\u00e1n.\n36:35 Y muri\u00f3 Husam, y rein\u00f3 en su lugar Adad, hijo de Badad, el que hiri\u00f3 \u00e1 Midi\u00e1n en el campo de Moab: y el nombre de su ciudad fu\u00e9 Avith.\n36:36 Y muri\u00f3 Adad, y en su lugar rein\u00f3 Samla, de Masreca.\n36:37 Y muri\u00f3 Samla, y rein\u00f3 en su lugar Sa\u00fal, de Rehoboth del R\u00edo.\n36:38 Y muri\u00f3 Sa\u00fal, y en lugar suyo rein\u00f3 Baalan\u00e1n, hijo de Achbor.\n36:39 Y muri\u00f3 Baalan\u00e1n, hijo de Achbor, y rein\u00f3 Adar en lugar suyo: y el nombre de su ciudad fu\u00e9 Pau; y el nombre de su mujer Meetabel, hija de Matred, hija de Mezaab.\n36:40 Estos, pues, son los nombres de los duques de Esa\u00fa por sus linajes, por sus lugares, y sus nombres: el duque Timna, el duque Alva, el duque Jetheth,\n36:41 El duque Aholibama, el duque Ela, el duque Pin\u00f3n,\n36:42 El duque Cenaz, el duque Tem\u00e1n, el duque Mibzar,\n36:43 El duque Magdiel, y el duque Hiram. Estos fueron los duques de Edom por sus habitaciones en la tierra de su posesi\u00f3n. Edom es el mismo Esa\u00fa, padre de los Idumeos.\n37:1 Y HABITO Jacob en la tierra donde peregrin\u00f3 su padre, en la tierra de Cana\u00e1n.\n37:2 Estas fueron las generaciones de Jacob. Jos\u00e9, siendo de edad de diez y siete a\u00f1os apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha, y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre: y noticiaba Jos\u00e9 \u00e1 su padre la mala fama de\n37:3 Y amaba Israel \u00e1 Jos\u00e9 m\u00e1s que \u00e1 todos sus hijos, porque le hab\u00eda tenido en su vejez: y le hizo una ropa de diversos colores.\n37:4 Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba m\u00e1s que \u00e1 todos sus hermanos, aborrec\u00edanle, y no le pod\u00edan hablar pac\u00edficamente.\n37:5 Y so\u00f1\u00f3 Jos\u00e9 un sue\u00f1o y cont\u00f3lo \u00e1 sus hermanos; y ellos vinieron \u00e1 aborrecerle m\u00e1s todav\u00eda.\n37:6 Y \u00e9l les dijo: O\u00edd ahora este sue\u00f1o que he so\u00f1ado:\n37:7 He aqu\u00ed que at\u00e1bamos manojos en medio del campo, y he aqu\u00ed que mi manojo se levantaba, y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor, y se inclinaban al m\u00edo.\n37:8 Y respondi\u00e9ronle sus hermanos: \u00bfHas de reinar t\u00fa sobre nosotros, \u00f3 te has de ense\u00f1orear sobre nosotros? Y le aborrecieron a\u00fan m\u00e1s \u00e1 causa de sus sue\u00f1os y de sus palabras.\n37:9 Y so\u00f1\u00f3 a\u00fan otro sue\u00f1o, y cont\u00f3lo \u00e1 sus hermanos, diciendo: He aqu\u00ed que he so\u00f1ado otro sue\u00f1o, y he aqu\u00ed que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban \u00e1 m\u00ed.\n37:10 Y cont\u00f3lo \u00e1 su padre y \u00e1 sus hermanos: y su padre le reprendi\u00f3, y d\u00edjole: \u00bfQu\u00e9 sue\u00f1o es este que so\u00f1aste? \u00bfHemos de venir yo y tu madre, y tus hermanos, \u00e1 inclinarnos \u00e1 ti \u00e1 tierra?\n37:11 Y sus hermanos le ten\u00edan envidia, mas su padre paraba la consideraci\u00f3n en ello.\n37:12 Y fueron sus hermanos \u00e1 apacentar las ovejas de su padre en Sich\u00eam.\n37:13 Y dijo Israel \u00e1 Jos\u00e9: Tus hermanos apacientan las ovejas en Sich\u00eam: ven, y te enviar\u00e9 \u00e1 ellos. Y \u00e9l respondi\u00f3: Heme aqu\u00ed.\n37:14 Y \u00e9l le dijo: Ve ahora, mira c\u00f3mo est\u00e1n tus hermanos y c\u00f3mo est\u00e1n las ovejas, y tr\u00e1eme la respuesta. Y envi\u00f3lo del valle de Hebr\u00f3n, y lleg\u00f3 \u00e1 Sich\u00eam.\n37:15 Y hall\u00f3lo un hombre, andando \u00e9l perdido por el campo, y pregunt\u00f3le aquel hombre, diciendo: \u00bfQu\u00e9 buscas?\n37:16 Y \u00e9l respondi\u00f3: Busco \u00e1 mis hermanos: ru\u00e9gote que me muestres d\u00f3nde pastan.\n37:17 Y aquel hombre respondi\u00f3: Ya se han ido de aqu\u00ed; yo les o\u00ed decir: Vamos \u00e1 Doth\u00e1n. Entonces Jos\u00e9 fu\u00e9 tras de sus hermanos, y hall\u00f3los en Doth\u00e1n.\n37:18 Y como ellos lo vieron de lejos, antes que cerca de ellos llegara, proyectaron contra \u00e9l para matarle.\n37:19 Y dijeron el uno al otro: He aqu\u00ed viene el so\u00f1ador;\n37:20 Ahora pues, venid, y mat\u00e9moslo y ech\u00e9mosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia le devor\u00f3: y veremos qu\u00e9 ser\u00e1n sus sue\u00f1os.\n37:21 Y como Rub\u00e9n oy\u00f3 esto, libr\u00f3lo de sus manos y dijo: No lo matemos.\n37:22 Y d\u00edjoles Rub\u00e9n: No derram\u00e9is sangre; echadlo en esta cisterna que est\u00e1 en el desierto, y no pong\u00e1is mano en \u00e9l; por librarlo as\u00ed de sus manos, para hacerlo volver \u00e1 su padre.\n37:23 Y sucedi\u00f3 que, cuando lleg\u00f3 Jos\u00e9 \u00e1 sus hermanos, ellos hicieron desnudar \u00e1 Jos\u00e9 su ropa, la ropa de colores que ten\u00eda sobre s\u00ed;\n37:24 Y tom\u00e1ronlo, y ech\u00e1ronle en la cisterna; mas la cisterna estaba vac\u00eda, no hab\u00eda en ella agua.\n37:25 Y sent\u00e1ronse \u00e1 comer pan: y alzando los ojos miraron, y he aqu\u00ed una compa\u00f1\u00eda de Ismaelitas que ven\u00eda de Galaad, y sus camellos tra\u00edan aromas y b\u00e1lsamo y mirra, \u00e9 iban \u00e1 llevarlo \u00e1 Egipto.\n37:26 Entonces Jud\u00e1 dijo \u00e1 sus hermanos: \u00bfQu\u00e9 provecho el que matemos \u00e1 nuestro hermano y encubramos su muerte?\n37:27 Venid, y vend\u00e1mosle \u00e1 los Ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre \u00e9l; que nuestro hermano es nuestra carne. Y sus hermanos acordaron con \u00e9l.\n37:28 Y como pasaban los Midianitas mercaderes, sacaron ellos \u00e1 Jos\u00e9 de la cisterna, y traj\u00e9ronle arriba, y le vendieron \u00e1 los Ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron \u00e1 Jos\u00e9 \u00e1 Egipto.\n37:29 Y Rub\u00e9n volvi\u00f3 \u00e1 la cisterna, y no hall\u00f3 \u00e1 Jos\u00e9 dentro, y rasg\u00f3 sus vestidos.\n37:30 Y torn\u00f3 \u00e1 sus hermanos y dijo: El mozo no parece; y yo, \u00bfad\u00f3nde ir\u00e9 yo?\n37:31 Entonces tomaron ellos la ropa de Jos\u00e9, y degollaron un cabrito de las cabras, y ti\u00f1eron la ropa con la sangre;\n37:32 Y enviaron la ropa de colores y traj\u00e9ronla \u00e1 su padre, y dijeron: Esta hemos hallado, reconoce ahora si es \u00f3 no la ropa de tu hijo.\n37:33 Y \u00e9l la conoci\u00f3, y dijo: La ropa de mi hijo es; alguna mala bestia le devor\u00f3; Jos\u00e9 ha sido despedazado.\n37:34 Entonces Jacob rasg\u00f3 sus vestidos, y puso saco sobre sus lomos, y enlut\u00f3se por su hijo muchos d\u00edas.\n37:35 Y levant\u00e1ronse todos sus hijos y todas sus hijas para consolarlo; mas \u00e9l no quiso tomar consolaci\u00f3n, y dijo: Porque yo tengo de descender \u00e1 mi hijo enlutado hasta la sepultura. Y llor\u00f3lo su padre.\n37:36 Y los Midianitas lo vendieron en Egipto \u00e1 Potiphar, eunuco de Fara\u00f3n, capit\u00e1n de los de la guardia.\n38:1 Y ACONTECIO en aquel tiempo, que Jud\u00e1 descendi\u00f3 de con sus hermanos, y fu\u00e9se \u00e1 un var\u00f3n Adullamita, que se llamaba Hira.\n38:2 Y vi\u00f3 all\u00ed Jud\u00e1 la hija de un hombre Cananeo, el cual se llamaba S\u00faa; y tom\u00f3la, y entr\u00f3 \u00e1 ella:\n38:3 La cual concibi\u00f3, y pari\u00f3 un hijo; y llam\u00f3 su nombre Er.\n38:4 Y concibi\u00f3 otra vez, y pari\u00f3 un hijo, y llam\u00f3 su nombre On\u00e1n.\n38:5 Y volvi\u00f3 \u00e1 concebir, y pari\u00f3 un hijo, y llam\u00f3 su nombre Sela. Y estaba en Chezib cuando lo pari\u00f3.\n38:6 Y Jud\u00e1 tom\u00f3 mujer para su primog\u00e9nito Er, la cual se llamaba Thamar.\n38:7 Y Er, el primog\u00e9nito de Jud\u00e1, fu\u00e9 malo \u00e1 los ojos de Jehov\u00e1, y quit\u00f3le Jehov\u00e1 la vida.\n38:8 Entonces Jud\u00e1 dijo \u00e1 On\u00e1n: Entra \u00e1 la mujer de tu hermano, y desp\u00f3sate con ella, y suscita simiente \u00e1 tu hermano.\n38:9 Y sabiendo On\u00e1n que la simiente no hab\u00eda de ser suya, suced\u00eda que cuando entraba \u00e1 la mujer de su hermano vert\u00eda en tierra, por no dar simiente \u00e1 su hermano.\n38:10 Y desagrad\u00f3 en ojos de Jehov\u00e1 lo que hac\u00eda, y tambi\u00e9n quit\u00f3 \u00e1 \u00e9l la vida.\n38:11 Y Jud\u00e1 dijo \u00e1 Thamar su nuera: Est\u00e1te viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela mi hijo; porque dijo: Que quiz\u00e1 no muera \u00e9l tambi\u00e9n como sus hermanos. Y fu\u00e9se Thamar, y est\u00favose en casa de su padre.\n38:12 Y pasaron muchos d\u00edas, y muri\u00f3 la hija de S\u00faa, mujer de Jud\u00e1; y Jud\u00e1 se consol\u00f3, y sub\u00eda \u00e1 los trasquiladores de sus ovejas \u00e1 Timnath, \u00e9l y su amigo Hira el Adullamita.\n38:13 Y fu\u00e9 dado aviso \u00e1 Thamar, diciendo: He aqu\u00ed tu suegro sube \u00e1 Timnath \u00e1 trasquilar sus ovejas.\n38:14 Entonces quit\u00f3 ella de sobre s\u00ed los vestidos de su viudez, y cubri\u00f3se con un velo, y arreboz\u00f3se, y se puso \u00e1 la puerta de las aguas que est\u00e1n junto al camino de Timnath; porque ve\u00eda que hab\u00eda crecido Sela, y ella no era dada \u00e1 \u00e9l por mujer.\n38:15 Y vi\u00f3la Jud\u00e1, y t\u00favola por ramera, porque hab\u00eda ella cubierto su rostro.\n38:16 Y apart\u00f3se del camino hacia ella, y d\u00edjole: Ea, pues, ahora entrar\u00e9 \u00e1 ti; porque no sab\u00eda que era su nuera; y ella dijo: \u00bfQu\u00e9 me has de dar, si entrares \u00e1 m\u00ed?\n38:17 El respondi\u00f3: Yo te enviar\u00e9 del ganado un cabrito de las cabras. Y ella dijo: Hasme de dar prenda hasta que lo env\u00edes.\n38:18 Entonces \u00e9l dijo: \u00bfQu\u00e9 prenda te dar\u00e9? Ella respondi\u00f3: Tu anillo, y tu manto, y tu bord\u00f3n que tienes en tu mano. Y \u00e9l se los di\u00f3, y entr\u00f3 \u00e1 ella, la cual concibi\u00f3 de \u00e9l.\n38:19 Y levant\u00f3se, y fu\u00e9se: y quit\u00f3se el velo de sobre s\u00ed, y visti\u00f3se las ropas de su viudez.\n38:20 Y Jud\u00e1 envi\u00f3 el cabrito de las cabras por mano de su amigo el Adullamita, para que tomase la prenda de mano de la mujer; mas no la hall\u00f3.\n38:21 Y pregunt\u00f3 \u00e1 los hombres de aquel lugar, diciendo: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la ramera de las aguas junto al camino? Y ellos le dijeron: No ha estado aqu\u00ed ramera.\n38:22 Entonces \u00e9l se volvi\u00f3 \u00e1 Jud\u00e1, y dijo: No la he hallado; y tambi\u00e9n los hombres del lugar dijeron: Aqu\u00ed no ha estado ramera.\n38:23 Y Jud\u00e1 dijo: T\u00f3meselo para s\u00ed, porque no seamos menospreciados: he aqu\u00ed yo he enviado este cabrito, y t\u00fa no la hallaste.\n38:24 Y acaeci\u00f3 que al cabo de unos tres meses fu\u00e9 dado aviso \u00e1 Jud\u00e1, diciendo: Thamar tu nuera ha fornicado, y aun cierto est\u00e1 pre\u00f1ada de las fornicaciones. Y Jud\u00e1 dijo: Sacadla, y sea quemada.\n38:25 Y ella cuando la sacaban, envi\u00f3 \u00e1 decir \u00e1 su suegro: Del var\u00f3n cuyas son estas cosas, estoy pre\u00f1ada: y dijo m\u00e1s: Mira ahora cuyas son estas cosas, el anillo, y el manto, y el bord\u00f3n.\n38:26 Entonces Jud\u00e1 los reconoci\u00f3, y dijo: M\u00e1s justa es que yo, por cuanto no la he dado \u00e1 Sela mi hijo. Y nunca m\u00e1s la conoci\u00f3.\n38:27 Y aconteci\u00f3 que al tiempo del parir, he aqu\u00ed hab\u00eda dos en su vientre.\n38:28 Y sucedi\u00f3, cuando par\u00eda, que sac\u00f3 la mano el uno, y la partera tom\u00f3 y at\u00f3 \u00e1 su mano un hilo de grana, diciendo: Este sali\u00f3 primero.\n38:29 Empero fu\u00e9 que tornando \u00e9l \u00e1 meter la mano, he aqu\u00ed su hermano sali\u00f3; y ella dijo: \u00bfPor qu\u00e9 has hecho sobre ti rotura? Y llam\u00f3 su nombre Phares.\n38:30 Y despu\u00e9s sali\u00f3 su hermano, el que ten\u00eda en su mano el hilo de grana, y llam\u00f3 su nombre Zara.\n39:1 Y LLEVADO Jos\u00e9 \u00e1 Egipto, compr\u00f3lo Potiphar, eunuco de Fara\u00f3n, capit\u00e1n de los de la guardia, var\u00f3n Egipcio, de mano de los Ismaelitas que lo hab\u00edan llevado all\u00e1.\n39:2 Mas Jehov\u00e1 fu\u00e9 con Jos\u00e9, y fu\u00e9 var\u00f3n prosperado: y estaba en la casa de su se\u00f1or el Egipcio.\n39:3 Y vi\u00f3 su se\u00f1or que Jehov\u00e1 era con \u00e9l, y que todo lo que \u00e9l hac\u00eda, Jehov\u00e1 lo hac\u00eda prosperar en su mano.\n39:4 As\u00ed hall\u00f3 Jos\u00e9 gracia en sus ojos, y serv\u00edale; y \u00e9l le hizo mayordomo de su casa, y entreg\u00f3 en su poder todo lo que ten\u00eda.\n39:5 Y aconteci\u00f3 que, desde cuando le di\u00f3 el encargo de su casa, y de todo lo que ten\u00eda, Jehov\u00e1 bendijo la casa del Egipcio \u00e1 causa de Jos\u00e9; y la bendici\u00f3n de Jehov\u00e1 fu\u00e9 sobre todo lo que ten\u00eda, as\u00ed en casa como en el campo.\n39:6 Y dej\u00f3 todo lo que ten\u00eda en mano de Jos\u00e9; ni con \u00e9l sab\u00eda de nada m\u00e1s que del pan que com\u00eda. Y era Jos\u00e9 de hermoso semblante y bella presencia.\n39:7 Y aconteci\u00f3 despu\u00e9s de esto, que la mujer de su se\u00f1or puso sus ojos en Jos\u00e9, y dijo: Duerme conmigo.\n39:8 Y \u00e9l no quiso, y dijo \u00e1 la mujer de su se\u00f1or: He aqu\u00ed que mi se\u00f1or no sabe conmigo lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene:\n39:9 No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino \u00e1 ti, por cuanto t\u00fa eres su mujer; \u00bfc\u00f3mo, pues, har\u00eda yo este grande mal y pecar\u00eda contra Dios?\n39:10 Y fu\u00e9 que hablando ella \u00e1 Jos\u00e9 cada d\u00eda, y no escuch\u00e1ndola \u00e9l para acostarse al lado de ella, para estar con ella.\n39:11 Aconteci\u00f3 que entr\u00f3 \u00e9l un d\u00eda en casa para hacer su oficio, y no hab\u00eda nadie de los de casa all\u00ed en casa.\n39:12 Y asi\u00f3lo ella por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces dej\u00f3la \u00e9l su ropa en las manos, y huy\u00f3, y sali\u00f3se fuera.\n39:13 Y acaeci\u00f3 que cuando vi\u00f3 ella que le hab\u00eda dejado su ropa en sus manos, y hab\u00eda hu\u00eddo fuera,\n39:14 Llam\u00f3 \u00e1 los de casa, y habl\u00f3les diciendo: Mirad, nos ha tra\u00eddo un Hebreo, para que hiciese burla de nosotros: vino \u00e9l \u00e1 m\u00ed para dormir conmigo, y yo d\u00ed grandes voces;\n39:15 Y viendo que yo alzaba la voz y gritaba, dej\u00f3 junto \u00e1 m\u00ed su ropa, y huy\u00f3, y sali\u00f3se fuera.\n39:16 Y ella puso junto \u00e1 s\u00ed la ropa de \u00e9l, hasta que vino su se\u00f1or \u00e1 su casa.\n39:17 Entonces le habl\u00f3 ella semejantes palabras, diciendo: El siervo Hebreo que nos trajiste, vino \u00e1 m\u00ed para deshonrarme;\n39:18 Y como yo alc\u00e9 mi voz y grite, \u00e9l dej\u00f3 su ropa junto \u00e1 m\u00ed, y huy\u00f3 fuera.\n39:19 Y sucedi\u00f3 que como oy\u00f3 su se\u00f1or las palabras que su mujer le hablara, diciendo: As\u00ed me ha tratado tu siervo; encendi\u00f3se su furor.\n39:20 Y tom\u00f3 su se\u00f1or \u00e1 Jos\u00e9, y p\u00fasole en la casa de la c\u00e1rcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo all\u00ed en la casa de la c\u00e1rcel.\n39:21 Mas Jehov\u00e1 fu\u00e9 con Jos\u00e9, y extendi\u00f3 \u00e1 \u00e9l su misericordia, y di\u00f3le gracia en ojos del principal de la casa de la c\u00e1rcel.\n39:22 Y el principal de la casa de la c\u00e1rcel entreg\u00f3 en mano de Jos\u00e9 todos los presos que hab\u00eda en aquella prisi\u00f3n; todo lo que hac\u00edan all\u00ed, \u00e9l lo hac\u00eda.\n39:23 No ve\u00eda el principal de la c\u00e1rcel cosa alguna que en su mano estaba; porque Jehov\u00e1 era con \u00e9l, y lo que \u00e9l hac\u00eda, Jehov\u00e1 lo prosperaba.\n40:1 Y ACONTECIO despu\u00e9s de estas cosas, que el copero del rey de Egipto y el panadero delinquieron contra su se\u00f1or el rey de Egipto.\n40:2 Y enoj\u00f3se Fara\u00f3n contra sus dos eunucos, contra el principal de los coperos, y contra el principal de los panaderos:\n40:3 Y p\u00fasolos en prisi\u00f3n en la casa del capit\u00e1n de los de la guardia, en la casa de la c\u00e1rcel donde Jos\u00e9 estaba preso.\n40:4 Y el capit\u00e1n de los de la guardia di\u00f3 cargo de ellos \u00e1 Jos\u00e9, y \u00e9l les serv\u00eda: y estuvieron d\u00edas en la prisi\u00f3n.\n40:5 Y ambos \u00e1 dos, el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban arrestados en la prisi\u00f3n, vieron un sue\u00f1o, cada uno su sue\u00f1o en una misma noche, cada uno conforme \u00e1 la declaraci\u00f3n de su sue\u00f1o.\n40:6 Y vino \u00e1 ellos Jos\u00e9 por la ma\u00f1ana, y mir\u00f3los, y he aqu\u00ed que estaban tristes.\n40:7 Y \u00e9l pregunt\u00f3 \u00e1 aquellos eunucos de Fara\u00f3n, que estaban con \u00e9l en la prisi\u00f3n de la casa de su se\u00f1or, diciendo: \u00bfPor qu\u00e9 parecen hoy mal vuestros semblantes?\n40:8 Y ellos le dijeron: Hemos tenido un sue\u00f1o, y no hay quien lo declare. Entonces les dijo Jos\u00e9: \u00bfNo son de Dios las declaraciones? Cont\u00e1dmelo ahora.\n40:9 Entonces el principal de los coperos cont\u00f3 su sue\u00f1o \u00e1 Jos\u00e9, y d\u00edjole: Yo so\u00f1aba que ve\u00eda una vid delante de m\u00ed,\n40:10 Y en la vid tres sarmientos; y ella como que brotaba, y arrojaba su flor, viniendo \u00e1 madurar sus racimos de uvas:\n40:11 Y que la copa de Fara\u00f3n estaba en mi mano, y tomaba yo las uvas, y las exprim\u00eda en la copa de Fara\u00f3n, y daba yo la copa en mano de Fara\u00f3n.\n40:12 Y d\u00edjole Jos\u00e9: Esta es su declaraci\u00f3n: Los tres sarmientos son tres d\u00edas:\n40:13 Al cabo de tres d\u00edas Fara\u00f3n te har\u00e1 levantar cabeza, y te restituir\u00e1 \u00e1 tu puesto: y dar\u00e1s la copa \u00e1 Fara\u00f3n en su mano, como sol\u00edas cuando eras su copero.\n40:14 Acu\u00e9rdate, pues, de m\u00ed para contigo cuando tuvieres ese bien, y ru\u00e9gote que uses conmigo de misericordia, y hagas menci\u00f3n de m\u00ed \u00e1 Fara\u00f3n, y me saques de esta casa:\n40:15 Porque hurtado he sido de la tierra de los Hebreos; y tampoco he hecho aqu\u00ed porqu\u00e9 me hubiesen de poner en la c\u00e1rcel.\n40:16 Y viendo el principal de los panaderos que hab\u00eda declarado para bien, dijo \u00e1 Jos\u00e9: Tambi\u00e9n yo so\u00f1aba que ve\u00eda tres canastillos blancos sobre mi cabeza;\n40:17 Y en el canastillo m\u00e1s alto hab\u00eda de todas las viandas de Fara\u00f3n, obra de panadero; y que las aves las com\u00edan del canastillo de sobre mi cabeza.\n40:18 Entonces respondi\u00f3 Jos\u00e9, y dijo: Esta es su declaraci\u00f3n: Los tres canastillos tres d\u00edas son;\n40:19 Al cabo de tres d\u00edas quitar\u00e1 Fara\u00f3n tu cabeza de sobre ti, y te har\u00e1 colgar en la horca, y las aves comer\u00e1n tu carne de sobre ti.\n40:20 Y fu\u00e9 el tercero d\u00eda el d\u00eda del nacimiento de Fara\u00f3n, \u00e9 hizo banquete \u00e1 todos sus sirvientes: y alz\u00f3 la cabeza del principal de los coperos, y la cabeza del principal de los panaderos, entre sus servidores.\n40:21 E hizo volver \u00e1 su oficio al principal de los coperos; y di\u00f3 \u00e9l la copa en mano de Fara\u00f3n.\n40:22 Mas hizo ahorcar al principal de los panaderos, como le hab\u00eda declarado Jos\u00e9.\n40:23 Y el principal de los coperos no se acord\u00f3 de Jos\u00e9, sino que le olvid\u00f3.\n41:1 Y ACONTECIO que pasados dos a\u00f1os tuvo Fara\u00f3n un sue\u00f1o: Parec\u00edale que estaba junto al r\u00edo;\n41:2 Y que del r\u00edo sub\u00edan siete vacas, hermosas \u00e1 la vista, y muy gordas, y pac\u00edan en el prado:\n41:3 Y que otras siete vacas sub\u00edan tras ellas del r\u00edo, de fea vista, y enjutas de carne, y se pararon cerca de las vacas hermosas \u00e1 la orilla del r\u00edo:\n41:4 Y que las vacas de fea vista y enjutas de carne devoraban \u00e1 las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despert\u00f3 Fara\u00f3n.\n41:5 Durmi\u00f3se de nuevo, y so\u00f1\u00f3 la segunda vez: Que siete espigas llenas y hermosas sub\u00edan de una sola ca\u00f1a:\n41:6 Y que otras siete espigas menudas y abatidas del Solano, sal\u00edan despu\u00e9s de ellas:\n41:7 Y las siete espigas menudas devoraban \u00e1 las siete espigas gruesas y llenas. Y despert\u00f3 Fara\u00f3n, y he aqu\u00ed que era sue\u00f1o.\n41:8 Y acaeci\u00f3 que \u00e1 la ma\u00f1ana estaba agitado su esp\u00edritu; y envi\u00f3 \u00e9 hizo llamar \u00e1 todos los magos de Egipto, y \u00e1 todos sus sabios: y cont\u00f3les Fara\u00f3n sus sue\u00f1os, mas no hab\u00eda quien \u00e1 Fara\u00f3n los declarase.\n41:9 Entonces el principal de los coperos habl\u00f3 \u00e1 Fara\u00f3n, diciendo: Acu\u00e9rdome hoy de mis faltas:\n41:10 Fara\u00f3n se enoj\u00f3 contra sus siervos, y \u00e1 m\u00ed me ech\u00f3 \u00e1 la prisi\u00f3n de la casa del capit\u00e1n de los de la guardia, \u00e1 m\u00ed y al principal de los panaderos:\n41:11 Y yo y \u00e9l vimos un sue\u00f1o una misma noche: cada uno so\u00f1\u00f3 conforme \u00e1 la declaraci\u00f3n de su sue\u00f1o.\n41:12 Y estaba all\u00ed con nosotros un mozo Hebreo, sirviente del capit\u00e1n de los de la guardia; y se lo contamos, y \u00e9l nos declar\u00f3 nuestros sue\u00f1os, y declar\u00f3 \u00e1 cada uno conforme \u00e1 su sue\u00f1o.\n41:13 Y aconteci\u00f3 que como \u00e9l nos declar\u00f3, as\u00ed fu\u00e9: \u00e1 m\u00ed me hizo volver \u00e1 mi puesto, \u00e9 hizo colgar al otro.\n41:14 Entonces Fara\u00f3n envi\u00f3 y llam\u00f3 \u00e1 Jos\u00e9; \u00e9 hici\u00e9ronle salir corriendo de la c\u00e1rcel, y le cortaron el pelo, y mudaron sus vestidos, y vino \u00e1 Fara\u00f3n.\n41:15 Y dijo Fara\u00f3n \u00e1 Jos\u00e9: Yo he tenido un sue\u00f1o, y no hay quien lo declare; mas he o\u00eddo decir de ti, que oyes sue\u00f1os para declararlos.\n41:16 Y respondi\u00f3 Jos\u00e9 \u00e1 Fara\u00f3n, diciendo: No est\u00e1 en m\u00ed; Dios ser\u00e1 el que responda paz \u00e1 Fara\u00f3n.\n41:17 Entonces Fara\u00f3n dijo \u00e1 Jos\u00e9: En mi sue\u00f1o parec\u00edame que estaba \u00e1 la orilla del r\u00edo:\n41:18 Y que del r\u00edo sub\u00edan siete vacas de gruesas carnes y hermosa apariencia, que pac\u00edan en el prado:\n41:19 Y que otras siete vacas sub\u00edan despu\u00e9s de ellas, flacas y de muy fea traza; tan extenuadas, que no he visto otras semejantes en toda la tierra de Egipto en fealdad:\n41:20 Y las vacas flacas y feas devoraban \u00e1 las siete primeras vacas gruesas:\n41:21 Y entraban en sus entra\u00f1as, mas no se conoc\u00eda que hubiese entrado en ellas, porque su parecer era a\u00fan malo, como de primero. Y yo despert\u00e9.\n41:22 Vi tambi\u00e9n so\u00f1ando, que siete espigas sub\u00edan en una misma ca\u00f1a llenas y hermosas;\n41:23 Y que otras siete espigas menudas, marchitas, abatidas del Solano, sub\u00edan despu\u00e9s de ellas:\n41:24 Y las espigas menudas devoraban \u00e1 las siete espigas hermosas: y helo dicho \u00e1 los magos, mas no hay quien me lo declare.\n41:25 Entonces respondi\u00f3 Jos\u00e9 \u00e1 Fara\u00f3n: El sue\u00f1o de Fara\u00f3n es uno mismo: Dios ha mostrado \u00e1 Fara\u00f3n lo que va \u00e1 hacer.\n41:26 Las siete vacas hermosas siete a\u00f1os son; y las espigas hermosas son siete a\u00f1os: el sue\u00f1o es uno mismo.\n41:27 Tambi\u00e9n las siete vacas flacas y feas que sub\u00edan tras ellas, son siete a\u00f1os; y las siete espigas menudas y marchitas del Solano, siete a\u00f1os ser\u00e1n de hambre.\n41:28 Esto es lo que respondo \u00e1 Fara\u00f3n. Lo que Dios va \u00e1 hacer, halo mostrado \u00e1 Fara\u00f3n.\n41:29 He aqu\u00ed vienen siete a\u00f1os de grande hartura en toda la tierra de Egipto:\n41:30 Y levantarse han tras ellos siete a\u00f1os de hambre; y toda la hartura ser\u00e1 olvidada en la tierra de Egipto; y el hambre consumir\u00e1 la tierra;\n41:31 Y aquella abundancia no se echar\u00e1 de ver \u00e1 causa del hambre siguiente, la cual ser\u00e1 grav\u00edsima.\n41:32 Y el suceder el sue\u00f1o \u00e1 Fara\u00f3n dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura \u00e1 hacerla.\n41:33 Por tanto, prov\u00e9ase ahora Fara\u00f3n de un var\u00f3n prudente y sabio, y p\u00f3ngalo sobre la tierra de Egipto.\n41:34 Haga esto Fara\u00f3n, y ponga gobernadores sobre el pa\u00eds, y quinte la tierra de Egipto en los siete a\u00f1os de la hartura;\n41:35 Y junten toda la provisi\u00f3n de estos buenos a\u00f1os que vienen, y alleguen el trigo bajo la mano de Fara\u00f3n para mantenimiento de las ciudades; y gu\u00e1rdenlo.\n41:36 Y est\u00e9 aquella provisi\u00f3n en dep\u00f3sito para el pa\u00eds, para los siete a\u00f1os del hambre que ser\u00e1n en la tierra de Egipto; y el pa\u00eds no perecer\u00e1 de hambre.\n41:37 Y el negocio pareci\u00f3 bien \u00e1 Fara\u00f3n, y \u00e1 sus siervos.\n41:38 Y dijo Fara\u00f3n \u00e1 sus siervos: \u00bfHemos de hallar otro hombre como \u00e9ste, en quien haya esp\u00edritu de Dios?\n41:39 Y dijo Fara\u00f3n \u00e1 Jos\u00e9: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como t\u00fa:\n41:40 T\u00fa ser\u00e1s sobre mi casa, y por tu dicho se gobernar\u00e1 todo mi pueblo: solamente en el trono ser\u00e9 yo mayor que t\u00fa.\n41:41 Dijo m\u00e1s Fara\u00f3n \u00e1 Jos\u00e9: He aqu\u00ed yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.\n41:42 Entonces Fara\u00f3n quit\u00f3 su anillo de su mano, y p\u00fasolo en la mano de Jos\u00e9, \u00e9 h\u00edzole vestir de ropas de lino fin\u00edsimo, y puso un collar de oro en su cuello;\n41:43 E h\u00edzolo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de \u00e9l: Doblad la rodilla: y p\u00fasole sobre toda la tierra de Egipto.\n41:44 Y dijo Fara\u00f3n \u00e1 Jos\u00e9: Yo Fara\u00f3n; y sin ti ninguno alzar\u00e1 su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto.\n41:45 Y llam\u00f3 Fara\u00f3n el nombre de Jos\u00e9, Zaphnath-paaneah; y di\u00f3le por mujer \u00e1 Asenath, hija de Potipherah, sacerdote de On. Y sali\u00f3 Jos\u00e9 por toda la tierra de Egipto.\n41:46 Y era Jos\u00e9 de edad de treinta a\u00f1os cuando fu\u00e9 presentado delante de Fara\u00f3n, rey de Egipto: y sali\u00f3 Jos\u00e9 de delante de Fara\u00f3n, y transit\u00f3 por toda la tierra de Egipto.\n41:47 E hizo la tierra en aquellos siete a\u00f1os de hartura \u00e1 montones.\n41:48 Y \u00e9l junt\u00f3 todo el mantenimiento de los siete a\u00f1os que fueron en la tierra de Egipto, y guard\u00f3 mantenimiento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el mantenimiento del campo de sus alrededores.\n41:49 Y acopi\u00f3 Jos\u00e9 trigo como arena de la mar, mucho en extremo, hasta no poderse contar, porque no ten\u00eda n\u00famero.\n41:50 Y nacieron \u00e1 Jos\u00e9 dos hijos antes que viniese el primer a\u00f1o del hambre, los cuales le pari\u00f3 Asenath, hija de Potipherah, sacerdote de On.\n41:51 Y llam\u00f3 Jos\u00e9 el nombre del primog\u00e9nito Manas\u00e9s; porque Dios (dijo) me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre.\n41:52 Y el nombre del segundo llam\u00f3lo Ephraim; porque Dios (dijo) me hizo f\u00e9rtil en la tierra de mi aflicci\u00f3n.\n41:53 Y cumpli\u00e9ronse los siete a\u00f1os de la hartura, que hubo en la tierra de Egipto.\n41:54 Y comenzaron \u00e1 venir los siete a\u00f1os del hambre, como Jos\u00e9 hab\u00eda dicho: y hubo hambre en todos los pa\u00edses, mas en toda la tierra de Egipto hab\u00eda pan.\n41:55 Y cuando se sinti\u00f3 el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clam\u00f3 \u00e1 Fara\u00f3n por pan. Y dijo Fara\u00f3n \u00e1 todos los Egipcios: Id \u00e1 Jos\u00e9, y haced lo que \u00e9l os dijere.\n41:56 Y el hambre estaba por toda la extensi\u00f3n del pa\u00eds. Entonces abri\u00f3 Jos\u00e9 todo granero donde hab\u00eda, y vend\u00eda \u00e1 los Egipcios; porque hab\u00eda crecido el hambre en la tierra de Egipto.\n41:57 Y toda la tierra ven\u00eda \u00e1 Egipto para comprar de Jos\u00e9, porque por toda la tierra hab\u00eda crecido el hambre.\n42:1 Y VIENDO Jacob que en Egipto hab\u00eda alimentos, dijo \u00e1 sus hijos: \u00bfPor qu\u00e9 os est\u00e1is mirando?\n42:2 Y dijo: He aqu\u00ed, yo he o\u00eddo que hay v\u00edveres en Egipto; descended all\u00e1, y comprad de all\u00ed para nosotros, para que podamos vivir, y no nos muramos.\n42:3 Y descendieron los diez hermanos de Jos\u00e9 \u00e1 comprar trigo \u00e1 Egipto.\n42:4 Mas Jacob no envi\u00f3 \u00e1 Benjam\u00edn hermano de Jos\u00e9 con sus hermanos; porque dijo: No sea acaso que le acontezca alg\u00fan desastre.\n42:5 Y vinieron los hijos de Israel \u00e1 comprar entre los que ven\u00edan: porque hab\u00eda hambre en la tierra de Cana\u00e1n.\n42:6 Y Jos\u00e9 era el se\u00f1or de la tierra, que vend\u00eda \u00e1 todo el pueblo de la tierra: y llegaron los hermanos de Jos\u00e9, \u00e9 inclin\u00e1ronse \u00e1 \u00e9l rostro por tierra.\n42:7 Y Jos\u00e9 como vi\u00f3 \u00e1 sus hermanos, conoci\u00f3los; mas hizo que no los conoc\u00eda, y habl\u00f3les \u00e1speramente, y les dijo: \u00bfDe d\u00f3nde hab\u00e9is venido? Ellos respondieron: De la tierra de Cana\u00e1n \u00e1 comprar alimentos.\n42:8 Jos\u00e9, pues, conoci\u00f3 \u00e1 sus hermanos; pero ellos no le conocieron.\n42:9 Entonces se acord\u00f3 Jos\u00e9 de los sue\u00f1os que hab\u00eda tenido de ellos, y d\u00edjoles: Esp\u00edas sois; por ver lo descubierto del pa\u00eds hab\u00e9is venido.\n42:10 Y ellos le respondieron: No, se\u00f1or m\u00edo: mas tus siervos han venido \u00e1 comprar alimentos.\n42:11 Todos nosotros somos hijos de un var\u00f3n: somos hombres de verdad: tus siervos nunca fueron esp\u00edas.\n42:12 Y \u00e9l les dijo: No; \u00e1 ver lo descubierto del pa\u00eds hab\u00e9is venido.\n42:13 Y ellos respondieron: Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un var\u00f3n en la tierra de Cana\u00e1n; y he aqu\u00ed el menor est\u00e1 hoy con nuestro padre, y otro no parece.\n42:14 Y Jos\u00e9 les dijo: Eso es lo que os he dicho, afirmando que sois esp\u00edas:\n42:15 En esto ser\u00e9is probados: Vive Fara\u00f3n que no saldr\u00e9is de aqu\u00ed, sino cuando vuestro hermano menor aqu\u00ed viniere.\n42:16 Enviad uno de vosotros, y traiga \u00e1 vuestro hermano; y vosotros quedad presos, y vuestras palabras ser\u00e1n probadas, si hay verdad con vosotros: y si no, vive Fara\u00f3n, que sois esp\u00edas.\n42:17 Y junt\u00f3los en la c\u00e1rcel por tres d\u00edas.\n42:18 Y al tercer d\u00eda d\u00edjoles Jos\u00e9: Haced esto, y vivid: Yo temo \u00e1 Dios:\n42:19 Si sois hombres de verdad, quede preso en la casa de vuestra c\u00e1rcel uno de vuestros hermanos; y vosotros id, llevad el alimento para el hambre de vuestra casa:\n42:20 Pero hab\u00e9is de traerme \u00e1 vuestro hermano menor, y ser\u00e1n verificadas vuestras palabras, y no morir\u00e9is. Y ellos lo hicieron as\u00ed.\n42:21 Y dec\u00edan el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, que vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le o\u00edmos: por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.\n42:22 Entonces Rub\u00e9n les respondi\u00f3, diciendo: \u00bfNo os habl\u00e9 yo y dije: No pequ\u00e9is contra el mozo; y no escuch\u00e1steis? He aqu\u00ed tambi\u00e9n su sangre es requerida.\n42:23 Y ellos no sab\u00edan que los entend\u00eda Jos\u00e9, porque hab\u00eda int\u00e9rprete entre ellos.\n42:24 Y apart\u00f3se \u00e9l de ellos, y llor\u00f3: despu\u00e9s volvi\u00f3 \u00e1 ellos, y les habl\u00f3, y tom\u00f3 de entre ellos \u00e1 Sime\u00f3n, y aprision\u00f3le \u00e1 vista de ellos.\n42:25 Y mand\u00f3 Jos\u00e9 que llenaran sus sacos de trigo, y devolviesen el dinero de cada uno de ellos, poni\u00e9ndolo en su saco, y les diesen comida para el camino: \u00e9 h\u00edzose as\u00ed con ellos.\n42:26 Y ellos pusieron su trigo sobre sus asnos, y fu\u00e9ronse de all\u00ed.\n42:27 Y abriendo uno de ellos su saco para dar de comer \u00e1 su asno en el mes\u00f3n, vi\u00f3 su dinero que estaba en la boca de su costal.\n42:28 Y dijo \u00e1 sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y aun helo aqu\u00ed en mi saco. Sobresalt\u00f3seles entonces el coraz\u00f3n, y espantados dijeron el uno al otro: \u00bfQu\u00e9 es esto que nos ha hecho Dios?\n42:29 Y venidos \u00e1 Jacob su padre en tierra de Cana\u00e1n, cont\u00e1ronle todo lo que les hab\u00eda acaecido, diciendo:\n42:30 Aquel var\u00f3n, se\u00f1or de la tierra, nos habl\u00f3 \u00e1speramente, y nos trat\u00f3 como \u00e1 esp\u00edas de la tierra:\n42:31 Y nosotros le dijimos: Somos hombres de verdad, nunca fuimos esp\u00edas:\n42:32 Somos doce hermanos, hijos de nuestro padre; uno no parece, y el menor est\u00e1 hoy con nuestro padre en la tierra de Cana\u00e1n.\n42:33 Y aquel var\u00f3n, se\u00f1or de la tierra, nos dijo: En esto conocer\u00e9 que sois hombres de verdad; dejad conmigo uno de vuestros hermanos, y tomad para el hambre de vuestras casas, y andad,\n42:34 Y traedme \u00e1 vuestro hermano el menor, para que yo sepa que no sois esp\u00edas, sino hombres de verdad: as\u00ed os dar\u00e9 \u00e1 vuestro hermano, y negociar\u00e9is en la tierra.\n42:35 Y aconteci\u00f3 que vaciando ellos sus sacos, he aqu\u00ed que en el saco de cada uno estaba el atado de su dinero: y viendo ellos y su padre los atados de su dinero, tuvieron temor.\n42:36 Entonces su padre Jacob les dijo: Hab\u00e9isme privado de mis hijos; Jos\u00e9 no parece, ni Sime\u00f3n tampoco, y \u00e1 Benjam\u00edn le llevar\u00e9is: contra m\u00ed son todas estas cosas.\n42:37 Y Rub\u00e9n habl\u00f3 \u00e1 su padre, diciendo: Har\u00e1s morir \u00e1 mis dos hijos, si no te lo volviere; entr\u00e9galo en mi mano, que yo lo volver\u00e9 \u00e1 ti.\n42:38 Y \u00e9l dijo: No descender\u00e1 mi hijo con vosotros; que su hermano es muerto, y \u00e9l solo ha quedado: y si le aconteciere alg\u00fan desastre en el camino por donde vais, har\u00e9is descender mis canas con dolor \u00e1 la sepultura.\n43:1 Y EL hambre era grande en la tierra.\n43:2 Y aconteci\u00f3 que como acabaron de comer el trigo que trajeron de Egipto, d\u00edjoles su padre: Volved, y comprad para nosotros un poco de alimento.\n43:3 Y respondi\u00f3 Jud\u00e1, diciendo: Aquel var\u00f3n nos protest\u00f3 con \u00e1nimo resuelto, diciendo: No ver\u00e9is mi rostro sin vuestro hermano con vosotros.\n43:4 Si enviares \u00e1 nuestro hermano con nosotros, descenderemos y te compraremos alimento:\n43:5 Pero si no le enviares, no descenderemos: porque aquel var\u00f3n nos dijo: No ver\u00e9is mi rostro sin vuestro hermano con vosotros.\n43:6 Y dijo Israel: \u00bfPor qu\u00e9 me hicisteis tanto mal, declarando al var\u00f3n que ten\u00edais m\u00e1s hermano?\n43:7 Y ellos respondieron: Aquel var\u00f3n nos pregunt\u00f3 expresamente por nosotros, y por nuestra parentela, diciendo: \u00bfVive a\u00fan vuestro padre? \u00bften\u00e9is otro hermano? y declar\u00e1mosle conforme \u00e1 estas palabras. \u00bfPod\u00edamos nosotros saber que hab\u00eda de decir: Haced venir\n43:8 Entonces Jud\u00e1 dijo \u00e1 Israel su padre: Env\u00eda al mozo conmigo, y nos levantaremos \u00e9 iremos, \u00e1 fin que vivamos y no muramos nosotros, y t\u00fa, y nuestros ni\u00f1os.\n43:9 Yo lo f\u00edo; \u00e1 m\u00ed me pedir\u00e1s cuenta de \u00e9l: si yo no te lo volviere y lo pusiere delante de ti, ser\u00e9 para ti el culpante todos los d\u00edas:\n43:10 Que si no nos hubi\u00e9ramos detenido, cierto ahora hubi\u00e9ramos ya vuelto dos veces.\n43:11 Entonces Israel su padre les respondi\u00f3: Pues que as\u00ed es, hacedlo; tomad de lo mejor de la tierra en vuestros vasos, y llevad \u00e1 aquel var\u00f3n un presente, un poco de b\u00e1lsamo, y un poco de miel, aromas y mirra, nueces y almendras.\n43:12 Y tomad en vuestras manos doblado dinero, y llevad en vuestra mano el dinero vuelto en las bocas de vuestros costales; quiz\u00e1 fu\u00e9 yerro.\n43:13 Tomad tambi\u00e9n \u00e1 vuestro hermano, y levantaos, y volved \u00e1 aquel var\u00f3n.\n43:14 Y el Dios Omnipotente os d\u00e9 misericordias delante de aquel var\u00f3n, y os suelte al otro vuestro hermano, y \u00e1 este Benjam\u00edn. Y si he de ser privado de mis hijos, s\u00e9alo.\n43:15 Entonces tomaron aquellos varones el presente, y tomaron en su mano doblado dinero, y \u00e1 Benjam\u00edn; y se levantaron, y descendieron \u00e1 Egipto, y present\u00e1ronse delante de Jos\u00e9.\n43:16 Y vi\u00f3 Jos\u00e9 \u00e1 Benjam\u00edn con ellos, y dijo al mayordomo de su casa: Mete en casa \u00e1 esos hombres, y deg\u00fcella v\u00edctima, y ader\u00e9za la; porque estos hombres comer\u00e1n conmigo al medio d\u00eda.\n43:17 E hizo el hombre como Jos\u00e9 dijo; y meti\u00f3 aquel hombre \u00e1 los hombres en casa de Jos\u00e9.\n43:18 Y aquellos hombres tuvieron temor, cuando fueron metidos en casa de Jos\u00e9, y dec\u00edan: Por el dinero que fu\u00e9 vuelto en nuestros costales la primera vez nos han metido aqu\u00ed, para revolver contra nosotros, y dar sobre nosotros, y tomarnos por siervos \u00e1 nosotro\n43:19 Y lleg\u00e1ronse al mayordomo de la casa de Jos\u00e9, y le hablaron \u00e1 la entrada de la casa.\n43:20 Y dijeron: Ay, se\u00f1or m\u00edo, nosotros en realidad de verdad descendimos al principio \u00e1 comprar alimentos:\n43:21 Y aconteci\u00f3 que como vinimos al mes\u00f3n y abrimos nuestros costales, he aqu\u00ed el dinero de cada uno estaba en la boca de su costal, nuestro dinero en su justo peso; y h\u00e9moslo vuelto en nuestras manos.\n43:22 Hemos tambi\u00e9n tra\u00eddo en nuestras manos otro dinero para comprar alimentos: nosotros no sabemos qui\u00e9n haya puesto nuestro dinero en nuestros costales.\n43:23 Y \u00e9l respondi\u00f3: Paz \u00e1 vosotros, no tem\u00e1is; vuestro Dios y el Dios de vuestro padre os di\u00f3 el tesoro en vuestros costales: vuestro dinero vino \u00e1 m\u00ed. Y sac\u00f3 \u00e1 Sime\u00f3n \u00e1 ellos.\n43:24 Y meti\u00f3 aquel var\u00f3n \u00e1 aquellos hombres en casa de Jos\u00e9: y di\u00f3les agua, y lavaron sus pies: y di\u00f3 de comer \u00e1 sus asnos.\n43:25 Y ellos prepararon el presente entretanto que ven\u00eda Jos\u00e9 al medio d\u00eda, porque hab\u00edan o\u00eddo que all\u00ed hab\u00edan de comer pan.\n43:26 Y vino Jos\u00e9 \u00e1 casa, y ellos le trajeron el presente que ten\u00edan en su mano dentro de casa, \u00e9 inclin\u00e1ronse \u00e1 \u00e9l hasta tierra.\n43:27 Entonces les pregunt\u00f3 \u00e9l c\u00f3mo estaban, y dijo: \u00bfVuestro padre, el anciano que dijisteis, lo pasa bien? \u00bfvive todav\u00eda?\n43:28 Y ellos respondieron: Bien va \u00e1 tu siervo nuestro padre; aun vive. Y se inclinaron, \u00e9 hicieron reverencia.\n43:29 Y alzando \u00e9l sus ojos vi\u00f3 \u00e1 Benjam\u00edn su hermano, hijo de su madre, y dijo: \u00bfEs \u00e9ste vuestro hermano menor, de quien me hablasteis? Y dijo: Dios tenga misericordia de ti, hijo m\u00edo.\n43:30 Entonces Jos\u00e9 se apresur\u00f3, porque se conmovieron sus entra\u00f1as \u00e1 causa de su hermano, y procur\u00f3 donde llorar: y entr\u00f3se en su c\u00e1mara, y llor\u00f3 all\u00ed.\n43:31 Y lav\u00f3 su rostro, y sali\u00f3 fuera, y reprimi\u00f3se, y dijo: Poned pan.\n43:32 Y pusieron para \u00e9l aparte, y separadamente para ellos, y aparte para los Egipcios que con \u00e9l com\u00edan: porque los Egipcios no pueden comer pan con los Hebreos, lo cual es abominaci\u00f3n \u00e1 los Egipcios.\n43:33 Y sent\u00e1ronse delante de \u00e9l, el mayor conforme \u00e1 su mayor\u00eda, y el menor conforme \u00e1 su menor\u00eda; y estaban aquellos hombres at\u00f3nitos mir\u00e1ndose el uno al otro.\n43:34 Y \u00e9l tom\u00f3 viandas de delante de s\u00ed para ellos; mas la porci\u00f3n de Benjam\u00edn era cinco veces como cualquiera de las de ellos. Y bebieron, y alegr\u00e1ronse con \u00e9l.\n44:1 Y MANDO Jos\u00e9 al mayordomo de su casa, diciendo: Hinche los costales de aquestos varones de alimentos, cuanto pudieren llevar, y pon el dinero de cada uno en la boca de su costal:\n44:2 Y pondr\u00e1s mi copa, la copa de plata, en la boca del costal del menor, con el dinero de su trigo. Y \u00e9l hizo como dijo Jos\u00e9.\n44:3 Venida la ma\u00f1ana, los hombres fueron despedidos con sus asnos.\n44:4 Habiendo ellos salido de la ciudad, de la que aun no se hab\u00edan alejado, dijo Jos\u00e9 \u00e1 su mayordomo: Lev\u00e1ntate, y sigue \u00e1 esos hombres; y cuando los alcanzares, diles: \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00e9is vuelto mal por bien?\n44:5 \u00bfNo es \u00e9sta en la que bebe mi se\u00f1or, y por la que suele adivinar? hab\u00e9is hecho mal en lo que hicisteis.\n44:6 Y como \u00e9l los alcanz\u00f3, d\u00edjoles estas palabras.\n44:7 Y ellos le respondieron: \u00bfPor qu\u00e9 dice mi se\u00f1or tales cosas? Nunca tal hagan tus siervos.\n44:8 He aqu\u00ed, el dinero que hallamos en la boca de nuestros costales, te lo volvimos \u00e1 traer desde la tierra de Cana\u00e1n; \u00bfc\u00f3mo, pues, hab\u00edamos de hurtar de casa de tu se\u00f1or plata ni oro?\n44:9 Aquel de tus siervos en quien fuere hallada la copa, que muera, y aun nosotros seremos siervos de mi se\u00f1or.\n44:10 Y \u00e9l dijo: Tambi\u00e9n ahora sea conforme \u00e1 vuestras palabras; aqu\u00e9l en quien se hallare, ser\u00e1 mi siervo, y vosotros ser\u00e9is sin culpa.\n44:11 Ellos entonces se dieron prisa, y derribando cada uno su costal en tierra, abri\u00f3 cada cual el costal suyo.\n44:12 Y busc\u00f3; desde el mayor comenz\u00f3, y acab\u00f3 en el menor; y la copa fu\u00e9 hallada en el costal de Benjam\u00edn.\n44:13 Entonces ellos rasgaron sus vestidos, y carg\u00f3 cada uno su asno, y volvieron \u00e1 la ciudad.\n44:14 Y lleg\u00f3 Jud\u00e1 con sus hermanos \u00e1 casa de Jos\u00e9, que aun estaba all\u00ed, y postr\u00e1ronse delante de \u00e9l en tierra.\n44:15 Y d\u00edjoles Jos\u00e9: \u00bfQu\u00e9 obra es esta que hab\u00e9is hecho? \u00bfno sab\u00e9is que un hombre como yo sabe adivinar?\n44:16 Entonces dijo Jud\u00e1: \u00bfQu\u00e9 diremos \u00e1 mi se\u00f1or? \u00bfqu\u00e9 hablaremos? \u00bf\u00f3 con qu\u00e9 nos justificaremos? Dios ha hallado la maldad de tus siervos: he aqu\u00ed, nosotros somos siervos de mi se\u00f1or, nosotros, y tambi\u00e9n aqu\u00e9l en cuyo poder fu\u00e9 hallada la copa.\n44:17 Y \u00e9l respondi\u00f3: Nunca yo tal haga: el var\u00f3n en cuyo poder fu\u00e9 hallada la copa, \u00e9l ser\u00e1 mi siervo; vosotros id en paz \u00e1 vuestro padre.\n44:18 Entonces Jud\u00e1 se lleg\u00f3 \u00e1 \u00e9l, y dijo: Ay se\u00f1or m\u00edo, ru\u00e9gote que hable tu siervo una palabra en o\u00eddos de mi se\u00f1or, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues que t\u00fa eres como Fara\u00f3n.\n44:19 Mi se\u00f1or pregunt\u00f3 \u00e1 sus siervos, diciendo: \u00bfTen\u00e9is padre \u00f3 hermano?\n44:20 Y nosotros respondimos \u00e1 mi se\u00f1or: Tenemos un padre anciano, y un mozo que le naci\u00f3 en su vejez, peque\u00f1o a\u00fan; y un hermano suyo muri\u00f3, y \u00e9l qued\u00f3 solo de su madre, y su padre lo ama.\n44:21 Y t\u00fa dijiste \u00e1 tus siervos: Tra\u00e9dmelo, y pondr\u00e9 mis ojos sobre \u00e9l.\n44:22 Y nosotros dijimos \u00e1 mi se\u00f1or: El mozo no puede dejar \u00e1 su padre, porque si le dejare, su padre morir\u00e1.\n44:23 Y dijiste \u00e1 tus siervos: Si vuestro hermano menor no descendiere con vosotros, no ve\u00e1is m\u00e1s mi rostro.\n44:24 Aconteci\u00f3 pues, que como llegamos \u00e1 mi padre tu siervo, cont\u00e1mosle las palabras de mi se\u00f1or.\n44:25 Y dijo nuestro padre: Volved \u00e1 comprarnos un poco de alimento.\n44:26 Y nosotros respondimos: No podemos ir: si nuestro hermano fuere con nosotros, iremos; porque no podemos ver el rostro del var\u00f3n, no estando con nosotros nuestro hermano el menor.\n44:27 Entonces tu siervo mi padre nos dijo: Vosotros sab\u00e9is que dos me pari\u00f3 mi mujer;\n44:28 Y el uno sali\u00f3 de conmigo, y pienso de cierto que fu\u00e9 despedazado, y hasta ahora no le he visto;\n44:29 Y si tomareis tambi\u00e9n \u00e9ste de delante de m\u00ed, y le aconteciere alg\u00fan desastre, har\u00e9is descender mis canas con dolor \u00e1 la sepultura.\n44:30 Ahora, pues, cuando llegare yo \u00e1 tu siervo mi padre, y el mozo no fuere conmigo, como su alma est\u00e1 ligada al alma de \u00e9l,\n44:31 Suceder\u00e1 que cuando no vea al mozo, morir\u00e1: y tus siervos har\u00e1n descender las canas de tu siervo nuestro padre con dolor \u00e1 la sepultura.\n44:32 Como tu siervo sali\u00f3 por fiador del mozo con mi padre, diciendo: Si no te lo volviere, entonces yo ser\u00e9 culpable para mi padre todos los d\u00edas;\n44:33 Ru\u00e9gote por tanto que quede ahora tu siervo por el mozo por siervo de mi se\u00f1or, y que el mozo vaya con sus hermanos.\n44:34 Porque \u00bfc\u00f3mo ir\u00e9 yo \u00e1 mi padre sin el mozo? No podr\u00e9, por no ver el mal que sobrevendr\u00e1 \u00e1 mi padre.\n45:1 NO pod\u00eda ya Jos\u00e9 contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo, y clam\u00f3: Haced salir de conmigo \u00e1 todos. Y no qued\u00f3 nadie con \u00e9l, al darse \u00e1 conocer Jos\u00e9 \u00e1 sus hermanos.\n45:2 Entonces se di\u00f3 \u00e1 llorar \u00e1 voz en grito; y oyeron los Egipcios, y oy\u00f3 tambi\u00e9n la casa de Fara\u00f3n.\n45:3 Y dijo Jos\u00e9 \u00e1 sus hermanos: Yo soy Jos\u00e9: \u00bfvive a\u00fan mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de \u00e9l.\n45:4 Entonces dijo Jos\u00e9 \u00e1 sus hermanos: Llegaos ahora \u00e1 m\u00ed. Y ellos se llegaron. Y \u00e9l dijo: Yo soy Jos\u00e9 vuestro hermano el que vendisteis para Egipto.\n45:5 Ahora pues, no os entristezc\u00e1is, ni os pese de haberme vendido ac\u00e1; que para preservaci\u00f3n de vida me envi\u00f3 Dios delante de vosotros:\n45:6 Que ya ha habido dos a\u00f1os de hambre en medio de la tierra, y aun quedan cinco a\u00f1os en que ni habr\u00e1 arada ni siega.\n45:7 Y Dios me envi\u00f3 delante de vosotros, para que vosotros quedaseis en la tierra, y para daros vida por medio de grande salvamento.\n45:8 As\u00ed pues, no me enviasteis vosotros ac\u00e1, sino Dios, que me ha puesto por padre de Fara\u00f3n, y por se\u00f1or de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto.\n45:9 Daos priesa, id \u00e1 mi padre y decidle: As\u00ed dice tu hijo Jos\u00e9: Dios me ha puesto por se\u00f1or de todo Egipto; ven \u00e1 m\u00ed, no te detengas:\n45:10 Y habitar\u00e1s en la tierra de Gos\u00e9n, y estar\u00e1s cerca de m\u00ed, t\u00fa y tus hijos, y los hijos de tus hijos, tus ganados y tus vacas, y todo lo que tienes.\n45:11 Y all\u00ed te alimentar\u00e9, pues aun quedan cinco a\u00f1os de hambre, porque no perezcas de pobreza t\u00fa y tu casa, y todo lo que tienes:\n45:12 Y he aqu\u00ed, vuestros ojos ven, y los ojos de mi hermano Benjam\u00edn, que mi boca os habla.\n45:13 Har\u00e9is pues saber \u00e1 mi padre toda mi gloria en Egipto, y todo lo que hab\u00e9is visto: y daos priesa, y traed \u00e1 mi padre ac\u00e1.\n45:14 Y ech\u00f3se sobre el cuello de Benjam\u00edn su hermano, y llor\u00f3; y tambi\u00e9n Benjam\u00edn llor\u00f3 sobre su cuello.\n45:15 Y bes\u00f3 \u00e1 todos sus hermanos, y llor\u00f3 sobre ellos: y despu\u00e9s sus hermanos hablaron con \u00e9l.\n45:16 Y oy\u00f3se la noticia en la casa de Fara\u00f3n, diciendo: Los hermanos de Jos\u00e9 han venido. Y plugo en los ojos de Fara\u00f3n y de sus siervos.\n45:17 Y dijo Fara\u00f3n \u00e1 Jos\u00e9: Di \u00e1 tus hermanos: Haced esto: cargad vuestras bestias, \u00e9 id, volved \u00e1 la tierra de Cana\u00e1n;\n45:18 Y tomad \u00e1 vuestro padre y vuestras familias, y venid \u00e1 m\u00ed, que yo os dar\u00e9 lo bueno de la tierra de Egipto y comer\u00e9is la grosura de la tierra.\n45:19 Y t\u00fa manda: Haced esto: tomaos de la tierra de Egipto carros para vuestros ni\u00f1os y vuestras mujeres; y tomad \u00e1 vuestro padre, y venid.\n45:20 Y no se os d\u00e9 nada de vuestras alhajas, porque el bien de la tierra de Egipto ser\u00e1 vuestro.\n45:21 E hici\u00e9ronlo as\u00ed los hijos de Israel: y di\u00f3les Jos\u00e9 carros conforme \u00e1 la orden de Fara\u00f3n, y suministr\u00f3les v\u00edveres para el camino.\n45:22 A cada uno de todos ellos di\u00f3 mudas de vestidos, y \u00e1 Benjam\u00edn di\u00f3 trescientas piezas de plata, y cinco mudas de vestidos.\n45:23 Y \u00e1 su padre envi\u00f3 esto: diez asnos cargados de lo mejor de Egipto, y diez asnas cargadas de trigo, y pan y comida, para su padre en el camino.\n45:24 Y despidi\u00f3 \u00e1 sus hermanos, y fu\u00e9ronse. Y \u00e9l les dijo: No ri\u00f1\u00e1is por el camino.\n45:25 Y subieron de Egipto, y llegaron \u00e1 la tierra de Cana\u00e1n \u00e1 Jacob su padre.\n45:26 Y di\u00e9ronle las nuevas, diciendo: Jos\u00e9 vive a\u00fan; y \u00e9l es se\u00f1or en toda la tierra de Egipto. Y su coraz\u00f3n se desmay\u00f3; pues no los cre\u00eda.\n45:27 Y ellos le contaron todas las palabras de Jos\u00e9, que \u00e9l les hab\u00eda hablado; y viendo \u00e9l los carros que Jos\u00e9 enviaba para llevarlo, el esp\u00edritu de Jacob su padre revivi\u00f3.\n45:28 Entonces dijo Israel: Basta; Jos\u00e9 mi hijo vive todav\u00eda: ir\u00e9, y le ver\u00e9 antes que yo muera.\n46:1 Y PARTIOSE Israel con todo lo que ten\u00eda, y vino \u00e1 Beer-seba, y ofreci\u00f3 sacrificios al Dios de su padre Isaac.\n46:2 Y habl\u00f3 Dios \u00e1 Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y \u00e9l respondi\u00f3: Heme aqu\u00ed.\n46:3 Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender \u00e1 Egipto, porque yo te pondr\u00e9 all\u00ed en gran gente.\n46:4 Yo descender\u00e9 contigo \u00e1 Egipto, y yo tambi\u00e9n te har\u00e9 volver: y Jos\u00e9 pondr\u00e1 su mano sobre tus ojos.\n46:5 Y levant\u00f3se Jacob de Beer-seba; y tomaron los hijos de Israel \u00e1 su padre Jacob, y \u00e1 sus ni\u00f1os, y \u00e1 sus mujeres, en los carros que Fara\u00f3n hab\u00eda enviado para llevarlo.\n46:6 Y tomaron sus ganados, y su hacienda que hab\u00eda adquirido en la tierra de Cana\u00e1n, y vini\u00e9ronse \u00e1 Egipto, Jacob, y toda su simiente consigo;\n46:7 Sus hijos, y los hijos de sus hijos consigo; sus hijas, y las hijas de sus hijos, y \u00e1 toda su simiente trajo consigo \u00e1 Egipto.\n46:8 Y estos son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto, Jacob y sus hijos: Rub\u00e9n, el primog\u00e9nito de Jacob.\n46:9 Y los hijos de Rub\u00e9n: Hanoch, y Phallu, y Hezr\u00f3n, y Carmi.\n46:10 Y los hijos de Sime\u00f3n: Jemuel, y Jam\u00edn, y Ohad, y Jach\u00een, y Zohar, y Sa\u00fal, hijo de la Cananea.\n46:11 Y los hijos de Lev\u00ed: Gers\u00f3n, Coath, y Merari.\n46:12 Y los hijos de Jud\u00e1: Er, y On\u00e1n, y Sela, y Phares, y Zara: mas Er y On\u00e1n, murieron en la tierra de Cana\u00e1n. Y los hijos de Phares fueron Hezr\u00f3n y Hamul.\n46:13 Y los hijos de Issach\u00e2r: Thola, y Phua, y Job, y Simr\u00f3n.\n46:14 Y los hijos de Zabul\u00f3n: Sered y El\u00f3n, y Jahleel.\n46:15 Estos fueron los hijos de Lea, los que pari\u00f3 \u00e1 Jacob en Padan-aram, y adem\u00e1s su hija Dina: treinta y tres las almas todas de sus hijos \u00e9 hijas.\n46:16 Y los hijos de Gad: Ziphi\u00f3n, y Aggi, y Ezb\u00f3n, y Suni, y Heri, y Arodi, y Areli.\n46:17 Y los hijos de Aser: Jimna, \u00e9 Ishua, \u00e9 Isui y Beria, y Sera, hermana de ellos. Los hijos de Beria: Heber, y Malch\u00eeel.\n46:18 Estos fueron los hijos de Zilpa, la que Lab\u00e1n di\u00f3 \u00e1 su hija Lea, y pari\u00f3 estos \u00e1 Jacob; todas diez y seis almas.\n46:19 Y los hijos de Rach\u00eal, mujer de Jacob: Jos\u00e9 y Benjam\u00edn.\n46:20 Y nacieron \u00e1 Jos\u00e9 en la tierra de Egipto Manas\u00e9s y Ephraim, los que le pari\u00f3 Asenath, hija de Potipherah, sacerdote de On.\n46:21 Y los hijos de Benjam\u00edn fueron Bela, y Bech\u00ear y Asbel, y Gera, y Naam\u00e1n, y Ehi, y Ros y Muppim, y Huppim, y Ard.\n46:22 Estos fueron los hijos de Rach\u00eal, que nacieron \u00e1 Jacob: en todas, catorce almas.\n46:23 Y los hijos de Dan: Husim.\n46:24 Y los hijos de Nephtal\u00ed: Jahzeel, y Guni, y Jezer, y Shillem.\n46:25 Estos fueron los hijos de Bilha, la que di\u00f3 Lab\u00e1n \u00e1 Rach\u00eal su hija, y pari\u00f3 estos \u00e1 Jacob; todas siete almas.\n46:26 Todas las personas que vinieron con Jacob \u00e1 Egipto, procedentes de sus lomos, sin las mujeres de los hijos de Jacob, todas las personas fueron sesenta y seis.\n46:27 Y los hijos de Jos\u00e9, que le nacieron en Egipto, dos personas. Todas las almas de la casa de Jacob, que entraron en Egipto, fueron setenta.\n46:28 Y envi\u00f3 \u00e1 Jud\u00e1 delante de s\u00ed \u00e1 Jos\u00e9, para que le viniese \u00e1 ver \u00e1 Gos\u00e9n; y llegaron \u00e1 la tierra de Gos\u00e9n.\n46:29 Y Jos\u00e9 unci\u00f3 su carro y vino \u00e1 recibir \u00e1 Israel su padre \u00e1 Gos\u00e9n; y se manifest\u00f3 \u00e1 \u00e9l, y ech\u00f3se sobre su cuello, y llor\u00f3 sobre su cuello bastante.\n46:30 Entonces Israel dijo \u00e1 Jos\u00e9: Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro, pues aun vives.\n46:31 Y Jos\u00e9 dijo \u00e1 sus hermanos, y \u00e1 la casa de su padre: Subir\u00e9 y har\u00e9 saber \u00e1 Fara\u00f3n, y dir\u00e9le: Mis hermanos y la casa de mi padre, que estaban en la tierra de Cana\u00e1n, han venido \u00e1 m\u00ed;\n46:32 Y los hombres son pastores de ovejas, porque son hombres ganaderos: y han tra\u00eddo sus ovejas y sus vacas, y todo lo que ten\u00edan.\n46:33 Y cuando Fara\u00f3n os llamare y dijere: \u00bfcu\u00e1l es vuestro oficio?\n46:34 Entonces dir\u00e9is: Hombres de ganader\u00eda han sido tus siervos desde nuestra mocedad hasta ahora, nosotros y nuestros padres; \u00e1 fin que mor\u00e9is en la tierra de Gos\u00e9n, porque los Egipcios abominan todo pastor de ovejas.\n47:1 Y JOS\u00c9 vino, \u00e9 hizo saber \u00e1 Fara\u00f3n, y dijo: Mi padre y mis hermanos, y sus ovejas y sus vacas, con todo lo que tienen, han venido de la tierra de Cana\u00e1n, y he aqu\u00ed, est\u00e1n en la tierra de Gos\u00e9n.\n47:2 Y de los postreros de sus hermanos tom\u00f3 cinco varones, y present\u00f3los delante de Fara\u00f3n.\n47:3 Y Fara\u00f3n dijo \u00e1 sus hermanos: \u00bfCu\u00e1l es vuestro oficio? Y ellos respondieron \u00e1 Fara\u00f3n: Pastores de ovejas son tus siervos, as\u00ed nosotros como nuestros padres.\n47:4 Dijeron adem\u00e1s \u00e1 Fara\u00f3n: Por morar en esta tierra hemos venido; porque no hay pasto para las ovejas de tus siervos, pues el hambre es grave en la tierra de Cana\u00e1n: por tanto, te rogamos ahora que habiten tus siervos en la tierra de Gos\u00e9n.\n47:5 Entonces Fara\u00f3n habl\u00f3 \u00e1 Jos\u00e9, diciendo: Tu padre y tus hermanos han venido \u00e1 ti;\n47:6 La tierra de Egipto delante de ti est\u00e1; en lo mejor de la tierra haz habitar \u00e1 tu padre y \u00e1 tus hermanos; habiten en la tierra de Gos\u00e9n; y si entiendes que hay entre ellos hombres eficaces, ponlos por mayorales del ganado m\u00edo.\n47:7 Y Jos\u00e9 introdujo \u00e1 su padre, y present\u00f3lo delante de Fara\u00f3n; y Jacob bendijo \u00e1 Fara\u00f3n.\n47:8 Y dijo Fara\u00f3n \u00e1 Jacob: \u00bfCu\u00e1ntos son los d\u00edas de los a\u00f1os de tu vida?\n47:9 Y Jacob respondi\u00f3 \u00e1 Fara\u00f3n: Los d\u00edas de los a\u00f1os de mi peregrinaci\u00f3n son ciento treinta a\u00f1os; pocos y malos han sido los d\u00edas de los a\u00f1os de mi vida, y no han llegado \u00e1 los d\u00edas de los a\u00f1os de la vida de mis padres en los d\u00edas de su peregrinaci\u00f3n.\n47:10 Y Jacob bendijo \u00e1 Fara\u00f3n, y sali\u00f3se de delante de Fara\u00f3n.\n47:11 As\u00ed Jos\u00e9 hizo habitar \u00e1 su padre y \u00e1 sus hermanos, y di\u00f3les posesi\u00f3n en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierra, en la tierra de Rameses como mand\u00f3 Fara\u00f3n.\n47:12 Y alimentaba Jos\u00e9 \u00e1 su padre y \u00e1 sus hermanos, y \u00e1 toda la casa de su padre, de pan, hasta la boca del ni\u00f1o.\n47:13 Y no hab\u00eda pan en toda la tierra, y el hambre era muy grave; por lo que desfalleci\u00f3 de hambre la tierra de Egipto y la tierra de Cana\u00e1n.\n47:14 Y recogi\u00f3 Jos\u00e9 todo el dinero que se hall\u00f3 en la tierra de Egipto y en la tierra de Cana\u00e1n, por los alimentos que de \u00e9l compraban; y meti\u00f3 Jos\u00e9 el dinero en casa de Fara\u00f3n.\n47:15 Y acabado el dinero de la tierra de Egipto y de la tierra de Cana\u00e1n, vino todo Egipto \u00e1 Jos\u00e9 diciendo: Danos pan: \u00bfpor qu\u00e9 moriremos delante de ti, por haberse acabado el dinero?\n47:16 Y Jos\u00e9 dijo: Dad vuestros ganados, y yo os dar\u00e9 por vuestros ganados, si se ha acabado el dinero.\n47:17 Y ellos trajeron sus ganados \u00e1 Jos\u00e9; y Jos\u00e9 les di\u00f3 alimentos por caballos, y por el ganado de las ovejas, y por el ganado de las vacas, y por asnos: y sustent\u00f3los de pan por todos sus ganados aquel a\u00f1o.\n47:18 Y acabado aquel a\u00f1o, vinieron \u00e1 \u00e9l el segundo a\u00f1o, y le dijeron: No encubriremos \u00e1 nuestro se\u00f1or que el dinero ciertamente se ha acabado; tambi\u00e9n el ganado es ya de nuestro se\u00f1or; nada ha quedado delante de nuestro se\u00f1or sino nuestros cuerpos y nuestra ti\n47:19 \u00bfPor qu\u00e9 moriremos delante de tus ojos, as\u00ed nosotros como nuestra tierra? C\u00f3mpranos \u00e1 nosotros y \u00e1 nuestra tierra por pan, y seremos nosotros y nuestra tierra siervos de Fara\u00f3n: y danos simiente para que vivamos y no muramos, y no sea asolada la tierra.\n47:20 Entonces compr\u00f3 Jos\u00e9 toda la tierra de Egipto para Fara\u00f3n; pues los Egipcios vendieron cada uno sus tierras, porque se agrav\u00f3 el hambre sobre ellos: y la tierra vino \u00e1 ser de Fara\u00f3n.\n47:21 Y al pueblo h\u00edzolo pasar \u00e1 las ciudades desde el un cabo del t\u00e9rmino de Egipto hasta el otro cabo.\n47:22 Solamente la tierra de los sacerdotes no compr\u00f3, por cuanto los sacerdotes ten\u00edan raci\u00f3n de Fara\u00f3n, y ellos com\u00edan su raci\u00f3n que Fara\u00f3n les daba: por eso no vendieron su tierra.\n47:23 Y Jos\u00e9 dijo al pueblo: He aqu\u00ed os he hoy comprado y \u00e1 vuestra tierra para Fara\u00f3n: ved aqu\u00ed simiente, y sembrar\u00e9is la tierra.\n47:24 Y ser\u00e1 que de los frutos dar\u00e9is el quinto \u00e1 Fara\u00f3n, y las cuatro partes ser\u00e1n vuestras para sembrar las tierras, y para vuestro mantenimiento, y de los que est\u00e1n en vuestras casas, y para que coman vuestros ni\u00f1os.\n47:25 Y ellos respondieron: La vida nos has dado: hallemos gracia en ojos de mi se\u00f1or, y seamos siervos de Fara\u00f3n.\n47:26 Entonces Jos\u00e9 lo puso por fuero hasta hoy sobre la tierra de Egipto, se\u00f1alando para Fara\u00f3n el quinto; excepto s\u00f3lo la tierra de los sacerdotes, que no fu\u00e9 de Fara\u00f3n.\n47:27 As\u00ed habit\u00f3 Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gos\u00e9n; y aposesion\u00e1ronse en ella, y se aumentaron, y multiplicaron en gran manera.\n47:28 Y vivi\u00f3 Jacob en la tierra de Egipto diecisiete a\u00f1os: y fueron los d\u00edas de Jacob, los a\u00f1os de su vida, ciento cuarenta y siete a\u00f1os.\n47:29 Y lleg\u00e1ronse los d\u00edas de Israel para morir, y llam\u00f3 \u00e1 Jos\u00e9 su hijo, y le dijo: Si he hallado ahora gracia en tus ojos, ru\u00e9gote que pongas tu mano debajo de mi muslo, y har\u00e1s conmigo misericordia y verdad; ru\u00e9gote que no me entierres en Egipto;\n47:30 Mas cuando durmiere con mis padres, llevarme has de Egipto, y me sepultar\u00e1s en el sepulcro de ellos. Y \u00e9l respondi\u00f3: Yo har\u00e9 como t\u00fa dices.\n47:31 Y \u00e9l dijo: J\u00faramelo. Y \u00e9l le jur\u00f3. Entonces Israel se inclin\u00f3 sobre la cabecera de la cama.\n48:1 Y SUCEDIO despu\u00e9s de estas cosas el haberse dicho \u00e1 Jos\u00e9: He aqu\u00ed tu padre est\u00e1 enfermo. Y \u00e9l tom\u00f3 consigo sus dos hijos Manas\u00e9s y Ephraim.\n48:2 Y se hizo saber \u00e1 Jacob, diciendo: He aqu\u00ed tu hijo Jos\u00e9 viene \u00e1 ti. Entonces se esforz\u00f3 Israel, y sent\u00f3se sobre la cama;\n48:3 Y dijo \u00e1 Jos\u00e9: El Dios Omnipotente me apareci\u00f3 en Luz en la tierra de Cana\u00e1n, y me bendijo,\n48:4 Y d\u00edjome: He aqu\u00ed, yo te har\u00e9 crecer, y te multiplicar\u00e9, y te pondr\u00e9 por estirpe de pueblos: y dar\u00e9 esta tierra \u00e1 tu simiente despu\u00e9s de ti por heredad perpetua.\n48:5 Y ahora tus dos hijos Ephraim y Manas\u00e9s, que te nacieron en la tierra de Egipto, antes que viniese \u00e1 ti \u00e1 la tierra de Egipto, m\u00edos son; como Rub\u00e9n y Sime\u00f3n, ser\u00e1n m\u00edos:\n48:6 Y los que despu\u00e9s de ellos has engendrado, ser\u00e1n tuyos; por el nombre de sus hermanos ser\u00e1n llamados en sus heredades.\n48:7 Porque cuando yo ven\u00eda de Padan-aram, se me muri\u00f3 Rach\u00eal en la tierra de Cana\u00e1n, en el camino, como media legua de tierra viniendo \u00e1 Ephrata; y sepult\u00e9la all\u00ed en el camino de Ephrata, que es Bethlehem.\n48:8 Y vi\u00f3 Israel los hijos de Jos\u00e9, y dijo: \u00bfQui\u00e9nes son \u00e9stos?\n48:9 Y respondi\u00f3 Jos\u00e9 \u00e1 su padre: Son mis hijos, que Dios me ha dado aqu\u00ed. Y \u00e9l dijo: All\u00e9galos ahora \u00e1 m\u00ed, y los bendecir\u00e9.\n48:10 Y los ojos de Israel estaban tan agravados de la vejez, que no pod\u00eda ver. H\u00edzoles, pues, llegar \u00e1 \u00e9l, y \u00e9l los bes\u00f3 y abraz\u00f3.\n48:11 Y dijo Israel \u00e1 Jos\u00e9: No pensaba yo ver tu rostro, y he aqu\u00ed Dios me ha hecho ver tambi\u00e9n tu simiente.\n48:12 Entonces Jos\u00e9 los sac\u00f3 de entre sus rodillas, \u00e9 inclin\u00f3se \u00e1 tierra.\n48:13 Y tom\u00f3los Jos\u00e9 \u00e1 ambos, Ephraim \u00e1 su diestra, \u00e1 la siniestra de Israel; y \u00e1 Manas\u00e9s \u00e1 su izquierda, \u00e1 la derecha de Israel; \u00e9 h\u00edzoles llegar \u00e1 \u00e9l.\n48:14 Entonces Israel extendi\u00f3 su diestra, y p\u00fasola sobre la cabeza de Ephraim, que era el menor, y su siniestra sobre la cabeza de Manas\u00e9s, colocando as\u00ed sus manos adrede, aunque Manas\u00e9s era el primog\u00e9nito.\n48:15 Y bendijo \u00e1 Jos\u00e9, y dijo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham \u00e9 Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este d\u00eda,\n48:16 El Angel que me liberta de todo mal, bendiga \u00e1 estos mozos: y mi nombre sea llamado en ellos, y el nombre de mis padres Abraham \u00e9 Isaac: y multipliquen en gran manera en medio de la tierra.\n48:17 Entonces viendo Jos\u00e9 que su padre pon\u00eda la mano derecha sobre la cabeza de Eprhaim, caus\u00f3le esto disgusto; y asi\u00f3 la mano de su padre, para mudarla de sobre la cabeza de Ephraim \u00e1 la cabeza de Manas\u00e9s.\n48:18 Y dijo Jos\u00e9 \u00e1 su padre: No as\u00ed, padre m\u00edo, porque \u00e9ste es el primog\u00e9nito; pon tu diestra sobre su cabeza.\n48:19 Mas su padre no quiso, y dijo: Lo s\u00e9, hijo m\u00edo, lo s\u00e9: tambi\u00e9n \u00e9l vendr\u00e1 \u00e1 ser un pueblo, y ser\u00e1 tambi\u00e9n acrecentado; pero su hermano menor ser\u00e1 m\u00e1s grande que \u00e9l, y su simiente ser\u00e1 plenitud de gentes.\n48:20 Y bend\u00edjolos aquel d\u00eda, diciendo: En ti bendecir\u00e1 Israel, diciendo: P\u00f3ngate Dios como \u00e1 Ephraim y como \u00e1 Manas\u00e9s. Y puso \u00e1 Ephraim delante de Manas\u00e9s.\n48:21 Y dijo Israel \u00e1 Jos\u00e9: He aqu\u00ed, yo muero, mas Dios ser\u00e1 con vosotros, y os har\u00e1 volver \u00e1 la tierra de vuestros padres.\n48:22 Y yo te he dado \u00e1 ti una parte sobre tus hermanos, la cual tom\u00e9 yo de mano del Amorrheo con mi espada y con mi arco.\n49:1 Y LLAMO Jacob \u00e1 sus hijos, y dijo: Juntaos, y os declarar\u00e9 lo que os ha de acontecer en los postreros d\u00edas.\n49:2 Juntaos y oid, hijos de Jacob; Y escuchad \u00e1 vuestro padre Israel.\n49:3 Rub\u00e9n, t\u00fa eres mi primog\u00e9nito, mi fortaleza, y el principio de mi vigor; Principal en dignidad, principal en poder.\n49:4 Corriente como las aguas, no seas el principal; Por cuanto subiste al lecho de tu padre: Entonces te envileciste, subiendo \u00e1 mi estrado.\n49:5 Sime\u00f3n y Lev\u00ed, hermanos: Armas de iniquidad sus armas.\n49:6 En su secreto no entre mi alma, Ni mi honra se junte en su compa\u00f1\u00eda; Que en su furor mataron var\u00f3n, Y en su voluntad arrancaron muro.\n49:7 Maldito su furor, que fu\u00e9 fiero; Y su ira, que fu\u00e9 dura: Yo los apartar\u00e9 en Jacob, Y los esparcir\u00e9 en Israel.\n49:8 Jud\u00e1, alabarte han tus hermanos: Tu mano en la cerviz de tus enemigos: Los hijos de tu padre se inclinar\u00e1n \u00e1 ti.\n49:9 Cachorro de le\u00f3n Jud\u00e1: De la presa subiste, hijo m\u00edo: Encorv\u00f3se, ech\u00f3se como le\u00f3n, As\u00ed como le\u00f3n viejo; \u00bfqui\u00e9n lo despertar\u00e1?\n49:10 No ser\u00e1 quitado el cetro de Jud\u00e1, Y el legislador de entre sus pi\u00e9s, Hasta que venga Shiloh; Y \u00e1 \u00e9l se congregar\u00e1n los pueblos.\n49:11 Atando \u00e1 la vid su pollino, Y \u00e1 la cepa el hijo de su asna, Lav\u00f3 en el vino su vestido, Y en la sangre de uvas su manto:\n49:12 Sus ojos bermejos del vino, Y los dientes blancos de la leche.\n49:13 Zabul\u00f3n en puertos de mar habitar\u00e1, Y ser\u00e1 para puerto de nav\u00edos; Y su t\u00e9rmino hasta Sid\u00f3n.\n49:14 Issach\u00e2r, asno huesudo Echado entre dos tercios:\n49:15 Y vi\u00f3 que el descanso era bueno, Y que la tierra era deleitosa; Y baj\u00f3 su hombro para llevar, Y sirvi\u00f3 en tributo.\n49:16 Dan juzgar\u00e1 \u00e1 su pueblo, Como una de las tribus de Israel.\n49:17 Ser\u00e1 Dan serpiente junto al camino, Cerasta junto \u00e1 la senda, Que muerde los talones de los caballos, Y hace caer por detr\u00e1s al cabalgador de ellos.\n49:18 Tu salud esper\u00e9, oh Jehov\u00e1.\n49:19 Gad, ej\u00e9rcito lo acometer\u00e1; Mas \u00e9l acometer\u00e1 al fin.\n49:20 El pan de Aser ser\u00e1 grueso, Y \u00e9l dar\u00e1 deleites al rey.\n49:21 Nephtal\u00ed, sierva dejada, Que dar\u00e1 dichos hermosos.\n49:22 Ramo fruct\u00edfero Jos\u00e9, Ramo fruct\u00edfero junto \u00e1 fuente, Cuyos v\u00e1stagos se extienden sobre el muro.\n49:23 Y caus\u00e1ronle amargura, Y asaete\u00e1ronle, Y aborreci\u00e9ronle los archeros:\n49:24 Mas su arco qued\u00f3 en fortaleza, Y los brazos de sus manos se corroboraron Por las manos del Fuerte de Jacob, (De all\u00ed el pastor, y la piedra de Israel,)\n49:25 Del Dios de tu padre, el cual te ayudar\u00e1, Y del Omnipotente, el cual te bendecir\u00e1 Con bendiciones de los cielos de arriba, Con bendiciones del abismo que est\u00e1 abajo, Con bendiciones del seno y de la matriz.\n49:26 Las bendiciones de tu padre Fueron mayores que las bendiciones de mis progenitores: Hasta el t\u00e9rmino de los collados eternos Ser\u00e1n sobre la cabeza de Jos\u00e9, Y sobre la mollera del Nazareo de sus hermanos.\n49:27 Benjam\u00edn, lobo arrebatador: A la ma\u00f1ana comer\u00e1 la presa, Y \u00e1 la tarde repartir\u00e1 los despojos.\n49:28 Todos estos fueron las doce tribus de Israel: y esto fu\u00e9 lo que su padre les dijo, y bend\u00edjolos; \u00e1 cada uno por su bendici\u00f3n los bendijo.\n49:29 Mand\u00f3les luego, y d\u00edjoles: Yo voy \u00e1 ser reunido con mi pueblo: sepultadme con mis padres en la cueva que est\u00e1 en el campo de Ephr\u00f3n el Hetheo;\n49:30 En la cueva que est\u00e1 en el campo de Macpela, que est\u00e1 delante de Mamre en la tierra de Cana\u00e1n, la cual compr\u00f3 Abraham con el mismo campo de Ephr\u00f3n el Hetheo, para heredad de sepultura.\n49:31 All\u00ed sepultaron \u00e1 Abraham y \u00e1 Sara su mujer; all\u00ed sepultaron \u00e1 Isaac y \u00e1 Rebeca su mujer; all\u00ed tambi\u00e9n sepult\u00e9 yo \u00e1 Lea.\n49:32 La compra del campo y de la cueva que est\u00e1 en \u00e9l, fu\u00e9 de los hijos de Heth.\n49:33 Y como acab\u00f3 Jacob de dar \u00f3rdenes \u00e1 sus hijos, encogi\u00f3 sus pies en la cama, y espir\u00f3: y fu\u00e9 reunido con sus padres.\n50:1 ENTONCES se ech\u00f3 Jos\u00e9 sobre el rostro de su padre, y llor\u00f3 sobre \u00e9l, y bes\u00f3lo.\n50:2 Y mand\u00f3 Jos\u00e9 \u00e1 sus m\u00e9dicos familiares que embalsamasen \u00e1 su padre: y los m\u00e9dicos embalsamaron \u00e1 Israel.\n50:3 Y cumpli\u00e9ronle cuarenta d\u00edas, porque as\u00ed cumpl\u00edan los d\u00edas de los embalsamados, y llor\u00e1ronlo los Egipcios setenta d\u00edas.\n50:4 Y pasados los d\u00edas de su luto, habl\u00f3 Jos\u00e9 \u00e1 los de la casa de Fara\u00f3n, diciendo: Si he hallado ahora gracia en vuestros ojos, os ruego que habl\u00e9is en o\u00eddos de Fara\u00f3n, diciendo:\n50:5 Mi padre me conjur\u00f3 diciendo: He aqu\u00ed yo muero; en mi sepulcro que yo cav\u00e9 para m\u00ed en la tierra de Cana\u00e1n, all\u00ed me sepultar\u00e1s; ruego pues que vaya yo ahora, y sepultar\u00e9 \u00e1 mi padre, y volver\u00e9.\n50:6 Y Fara\u00f3n dijo: Ve, y sepulta \u00e1 tu padre, como \u00e9l te conjur\u00f3.\n50:7 Entonces Jos\u00e9 subi\u00f3 \u00e1 sepultar \u00e1 su padre; y subieron con \u00e9l todos los siervos de Fara\u00f3n, los ancianos de su casa, y todos los ancianos de la tierra de Egipto.\n50:8 Y toda la casa de Jos\u00e9, y sus hermanos, y la casa de su padre: solamente dejaron en la tierra de Gos\u00e9n sus ni\u00f1os, y sus ovejas y sus vacas.\n50:9 Y subieron tambi\u00e9n con \u00e9l carros y gente de \u00e1 caballo, \u00e9 h\u00edzose un escuadr\u00f3n muy grande.\n50:10 Y llegaron hasta la era de Atad, que est\u00e1 \u00e1 la otra parte del Jord\u00e1n, y endecharon all\u00ed con grande y muy grave lamentaci\u00f3n: y Jos\u00e9 hizo \u00e1 su padre duelo por siete d\u00edas.\n50:11 Y viendo los moradores de la tierra, los Cananeos, el llanto en la era de Atad, dijeron: Llanto grande es este de los Egipcios: por eso fu\u00e9 llamado su nombre Abelmizraim, que est\u00e1 \u00e1 la otra parte del Jord\u00e1n.\n50:12 Hicieron, pues, sus hijos con \u00e9l, seg\u00fan les hab\u00eda mandado:\n50:13 Pues llev\u00e1ronlo sus hijos \u00e1 la tierra de Cana\u00e1n, y le sepultaron en la cueva del campo de Macpela, la que hab\u00eda comprado Abraham con el mismo campo, para heredad de sepultura, de Ephr\u00f3n el Hetheo, delante de Mamre.\n50:14 Y torn\u00f3se Jos\u00e9 \u00e1 Egipto, \u00e9l y sus hermanos, y todos los que subieron con \u00e9l \u00e1 sepultar \u00e1 su padre, despu\u00e9s que le hubo sepultado.\n50:15 Y viendo los hermanos de Jos\u00e9 que su padre era muerto, dijeron: Quiz\u00e1 nos aborrecer\u00e1 Jos\u00e9, y nos dar\u00e1 el pago de todo el mal que le hicimos.\n50:16 Y enviaron \u00e1 decir \u00e1 Jos\u00e9: Tu padre mand\u00f3 antes de su muerte, diciendo:\n50:17 As\u00ed dir\u00e9is \u00e1 Jos\u00e9: Ru\u00e9gote que perdones ahora la maldad de tus hermanos y su pecado, porque mal te trataron: por tanto ahora te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y Jos\u00e9 llor\u00f3 mientras hablaban.\n50:18 Y vinieron tambi\u00e9n sus hermanos, y postr\u00e1ronse delante de \u00e9l, y dijeron: Henos aqu\u00ed por tus siervos.\n50:19 Y respondi\u00f3les Jos\u00e9: No tem\u00e1is: \u00bfestoy yo en lugar de Dios?\n50:20 Vosotros pensasteis mal sobre m\u00ed, mas Dios lo encamin\u00f3 \u00e1 bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida \u00e1 mucho pueblo.\n50:21 Ahora, pues, no teng\u00e1is miedo; yo os sustentar\u00e9 \u00e1 vosotros y \u00e1 vuestros hijos. As\u00ed los consol\u00f3, y les habl\u00f3 al coraz\u00f3n.\n50:22 Y estuvo Jos\u00e9 en Egipto, \u00e9l y la casa de su padre: y vivi\u00f3 Jos\u00e9 ciento diez a\u00f1os.\n50:23 Y vi\u00f3 Jos\u00e9 los hijos de Ephraim hasta la tercera generaci\u00f3n: tambi\u00e9n los hijos de Mach\u00eer, hijo de Manas\u00e9s, fueron criados sobre las rodillas de Jos\u00e9.\n50:24 Y Jos\u00e9 dijo \u00e1 sus hermanos: Yo me muero; mas Dios ciertamente os visitar\u00e1, y os har\u00e1 subir de aquesta tierra \u00e1 la tierra que jur\u00f3 \u00e1 Abraham, \u00e1 Isaac, y \u00e1 Jacob.\n50:25 Y conjur\u00f3 Jos\u00e9 \u00e1 los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitar\u00e1, y har\u00e9is llevar de aqu\u00ed mis huesos.\n50:26 Y muri\u00f3 Jos\u00e9 de edad de ciento diez a\u00f1os; y embalsam\u00e1ronlo, y fu\u00e9 puesto en un ata\u00fad en Egipto.","title":"Spanish Bible: Genesis","type":"page"}
