{"collection":"Bible & Christianity","html_url":"https://unchartedknowledge.5gfusion.net/browse/bib/wb/spa/heb.htm","path":"bib/wb/spa/heb.htm","source_url":"https://sacred-texts.com/bib/wb/spa/heb.htm","text":"1:1 DIOS, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo \u00e1 los padres por los profetas,\n1:2 En estos porstreros d\u00edas nos ha hablado por el Hijo, al cual constituy\u00f3 heredero de todo, por el cual asimismo hizo el universo:\n1:3 El cual siendo el resplandor de su gloria, y la misma imagen de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, habiendo hecho la purgaci\u00f3n de nuestros pecados por s\u00ed mismo, se sent\u00f3 \u00e1 la diestra de la Majestad en las alturas,\n1:4 Hecho tanto m\u00e1s excelente que los \u00e1ngeles, cuanto alcanz\u00f3 por herencia m\u00e1s excelente nombre que ellos.\n1:5 Porque \u00bf\u00e1 cu\u00e1l de los \u00e1ngeles dijo Dios jam\u00e1s: Mi hijo eres t\u00fa, Hoy yo te he engendrado? Y otra vez: Yo ser\u00e9 \u00e1 \u00e9l Padre, Y \u00e9l me ser\u00e1 \u00e1 m\u00ed hijo?\n1:6 Y otra vez, cuando introduce al Primog\u00e9nito en la tierra, dice: Y ad\u00f3renle todos los \u00e1ngeles de Dios.\n1:7 Y ciertamente de los \u00e1ngeles dice: El que hace \u00e1 sus \u00e1ngeles esp\u00edritus, Y \u00e1 sus ministros llama de fuego.\n1:8 Mas al hijo: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Vara de equidad la vara de tu reino;\n1:9 Has amado la justicia, y aborrecido la maldad; Por lo cual te ungi\u00f3 Dios, el Dios tuyo, Con \u00f3leo de alegr\u00eda m\u00e1s que \u00e1 tus compa\u00f1eros.\n1:10 Y: T\u00fa, oh Se\u00f1or, en el principio fundaste la tierra; Y los cielos son obras de tus manos:\n1:11 Ellos perecer\u00e1n, mas t\u00fa eres permanente; Y todos ellos se envejecer\u00e1n como una vestidura;\n1:12 Y como un vestido los envolver\u00e1s, y ser\u00e1n mudados; Empero t\u00fa eres el mismo, Y tus a\u00f1os no acabar\u00e1n.\n1:13 Pues, \u00bf\u00e1 cu\u00e1l de los \u00e1ngeles dijo jam\u00e1s: Si\u00e9ntate \u00e1 mi diestra, Hasta que ponga \u00e1 tus enemigos por estrado de tus pies?\n1:14 \u00bfNo son todos esp\u00edritus administradores, enviados para servicio \u00e1 favor de los que ser\u00e1n herederos de salud?\n2:1 POR tanto, es menester que con m\u00e1s diligencia atendamos \u00e1 las cosas que hemos o\u00eddo, porque acaso no nos escurramos.\n2:2 Porque si la palabra dicha por los \u00e1ngeles fu\u00e9 firme, y toda rebeli\u00edon y desobediencia recibi\u00f3 justa paga de retribuci\u00f3n,\n2:3 \u00bfC\u00f3mo escaparemos nosotros, si tuvi\u00e9remos en poco una salud tan grande? La cual, habiendo comenzado \u00e1 ser publicada por el Se\u00f1or, ha sido confirmada hasta nosotros por los que oyeron;\n2:4 Testificando juntamente con ellos Dios, con se\u00f1ales y milagros, y diversas maravillas, y repartimientos del Esp\u00edritu Santo seg\u00fan su voluntad.\n2:5 Porque no sujet\u00f3 \u00e1 los \u00e1ngeles el mundo venidero, del cual hablamos.\n2:6 Testific\u00f3 empero uno en cierto lugar, diciendo: \u00bfQu\u00e9 es el hombre, que te acuerdas de \u00e9l? \u00bfO el hijo del hombre, que le visitas?\n2:7 T\u00fa le hiciste un poco menor que los \u00e1ngeles, Coron\u00e1stele de gloria y de honra, Y pus\u00edstete sobre las obras de tus manos;\n2:8 Todas las cosas sujetaste debajo de sus pies. Porque en cuanto le sujet\u00f3 todas las cosas, nada dej\u00f3 que no sea sujeto \u00e1 \u00e9l; mas aun no vemos que todas las cosas le sean sujetas.\n2:9 Empero vemos coronado de gloria y de honra, por el padecimiento de muerte, \u00e1 aquel Jes\u00fas que es hecho un poco menor que los \u00e1ngeles, para que por gracia de Dios gustase la muerte por todos.\n2:10 Porque conven\u00eda que aquel por cuya causa son todas las cosas, y por el cual todas las cosas subsisten, habiendo de llevar \u00e1 la gloria \u00e1 muchos hijos, hiciese consumado por aflicciones al autor de la salud de ellos.\n2:11 Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos: por lo cual no se averg\u00fcenza de llamarlos hermanos,\n2:12 Diciendo: Anunciar\u00e9 \u00e1 mis hermanos tu nombre, En medio de la congregaci\u00f3n te alabar\u00e9.\n2:13 Y otra vez: Yo confiar\u00e9 en \u00e9l. Y otra vez: He aqu\u00ed, yo y los hijos que me di\u00f3 Dios.\n2:14 As\u00ed que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, \u00e9l tambi\u00e9n particip\u00f3 de lo mismo, para destruir por la muerte al que ten\u00eda el imperio de la muerte, es \u00e1 saber, al diablo,\n2:15 Y librar \u00e1 los que por el temor de la muerte estaban por toda la vida sujetos \u00e1 servidumbre.\n2:16 Porque ciertamente no tom\u00f3 \u00e1 los \u00e1ngeles, sino \u00e1 la simiente de Abraham tom\u00f3.\n2:17 Por lo cual, deb\u00eda ser en todo semejante \u00e1 los hermanos, para venir \u00e1 ser misericordioso y fiel Pont\u00edfice en lo que es para con Dios, para expiar los pecados del pueblo.\n2:18 Porque en cuanto \u00e9l mismo padeci\u00f3 siendo tentado, es poderoso para socorrer \u00e1 los que son tentados.\n3:1 POR tanto, hermanos santos, participantes de la vocaci\u00f3n celestial, considerad al Ap\u00f3stol y Pont\u00edfice de nuestra profesi\u00f3n, Cristo Jes\u00fas;\n3:2 El cual es fiel al que le constituy\u00f3, como tambi\u00e9n lo fu\u00e9 Mois\u00e9s sobre toda su casa.\n3:3 Porque de tanto mayor gloria que Mois\u00e9s \u00e9ste es estimado digno, cuanto tiene mayor dignidad que la casa el que la fabric\u00f3.\n3:4 Porque toda casa es edificada de alguno: mas el que cri\u00f3 todas las cosas es Dios.\n3:5 Y Mois\u00e9s \u00e1 la verdad fu\u00e9 fiel sobre toda su casa, como siervo, para testificar lo que se hab\u00eda de decir;\n3:6 Mas Cristo como hijo, sobre su casa; la cual casa somos nosotros, si hasta el cabo retuvi\u00e9remos firme la confianza y la gloria de la esperanza.\n3:7 Por lo cual, como dice el Esp\u00edritu Santo: Si oyereis hoy su voz,\n3:8 No endurezc\u00e1is vuestros corazones Como en la provocaci\u00f3n, en el d\u00eda de la tentaci\u00f3n en el desierto,\n3:9 Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, Y vieron mis obras cuarenta a\u00f1os.\n3:10 A causa de lo cual me enemist\u00e9 con esta generaci\u00f3n, Y dije: Siempre divagan ellos de coraz\u00f3n, Y no han conocido mis caminos.\n3:11 Jur\u00e9, pues, en mi ira: No entrar\u00e1n en mi reposo.\n3:12 Mirad, hermanos, que en ninguno de vosotros haya coraz\u00f3n malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo:\n3:13 Antes exhortaos los unos \u00e1 los otros cada d\u00eda, entre tanto que se dice Hoy; porque ninguno de vosotros se endurezca con enga\u00f1o de pecado:\n3:14 Porque participantes de Cristo somos hechos, con tal que conservemos firme hasta el fin el principio de nuestra confianza;\n3:15 Entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, No endurezc\u00e1is vuestros corazones, como en la provocaci\u00f3n.\n3:16 Porque algunos de los que hab\u00edan salido de Egipto con Mois\u00e9s, habiendo o\u00eddo, provocaron, aunque no todos.\n3:17 Mas \u00bfcon cu\u00e1les estuvo enojado cuarenta a\u00f1os? \u00bfNo fu\u00e9 con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?\n3:18 \u00bfY \u00e1 qui\u00e9nes jur\u00f3 que no entrar\u00edan en su reposo, sino \u00e1 aquellos que no obedecieron?\n3:19 Y vemos que no pudieron entrar \u00e1 causa de incredulidad.\n4:1 TEMAMOS, pues, que quedando a\u00fan la promesa de entrar en su reposo, parezca alguno de vosotros haberse apartado.\n4:2 Porque tambi\u00e9n \u00e1 nosotros se nos ha evangelizado como \u00e1 ellos; mas no les aprovech\u00f3 el oir la palabra \u00e1 los que la oyeron sin mezclar fe.\n4:3 Empero entramos en el reposo los que hemos cre\u00eddo, de la manera que dijo: Como jur\u00e9 en mi ira, No entrar\u00e1n en mi reposo: aun acabadas las obras desde el principio del mundo.\n4:4 Porque en un cierto lugar dijo as\u00ed del s\u00e9ptimo d\u00eda: Y repos\u00f3 Dios de todas sus obras en el s\u00e9ptimo d\u00eda.\n4:5 Y otra vez aqu\u00ed: No entrar\u00e1n en mi reposo.\n4:6 As\u00ed que, pues que resta que algunos han de entrar en \u00e9l, y aquellos \u00e1 quienes primero fu\u00e9 anunciado no entraron por causa de desobediencia,\n4:7 Determina otra vez un cierto d\u00eda, diciendo por David: Hoy, despu\u00e9s de tanto tiempo; como est\u00e1 dicho: Si oyereis su voz hoy, No endurezc\u00e1is vuestros corazones.\n4:8 Porque si Josu\u00e9 les hubiera dado el reposo, no hablar\u00eda despu\u00e9s de otro d\u00eda.\n4:9 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.\n4:10 Porque el que ha entrado en su reposo, tambi\u00e9n \u00e9l ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.\n4:11 Procuremos pues de entrar en aquel reposo; que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.\n4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y m\u00e1s penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el esp\u00edritu, y las coyunturas y tu\u00e9tanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del coraz\u00f3n.\n4:13 Y no hay cosa criada que no sea manifiesta en su presencia; antes todas las cosas est\u00e1n desnudas y abiertas \u00e1 los ojos de aquel \u00e1 quien tenemos que dar cuenta.\n4:14 Por tanto, teniendo un gran Pont\u00edfice, que penetr\u00f3 los cielos, Jes\u00fas el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesi\u00f3n.\n4:15 Porque no tenemos un Pont\u00edfice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo seg\u00fan nuestra semejanza, pero sin pecado.\n4:16 Llegu\u00e9monos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro.\n5:1 PORQUE todo pont\u00edfice, tomado de entre los hombres, es constitu\u00eddo \u00e1 favor de los hombres en lo que \u00e1 Dios toca, para que ofrezca presentes y sacrificios por los pecados:\n5:2 Que se pueda compadecer de los ignorantes y extraviados, pues que \u00e9l tambi\u00e9n est\u00e1 rodeado de flaqueza;\n5:3 Y por causa de ella debe, como por s\u00ed mismo, as\u00ed tambi\u00e9n por el pueblo, ofrecer por los pecados.\n5:4 Ni nadie toma para s\u00ed la honra, sino el que es llamado de Dios, como Aar\u00f3n.\n5:5 As\u00ed tambi\u00e9n Cristo no se glorific\u00f3 \u00e1 s\u00ed mismo haci\u00e9ndose Pont\u00edfice, mas el que le dijo: T\u00fa eres mi Hijo, Yo te he engendrado hoy;\n5:6 Como tambi\u00e9n dice en otro lugar: T\u00fa eres sacerdote eternamente, Seg\u00fan el orden de Melch\u00eesedec.\n5:7 El cual en los d\u00edas de su carne, ofreciendo ruegos y s\u00faplicas con gran clamor y l\u00e1grimas al que le pod\u00eda librar de la muerte, fu\u00e9 o\u00eddo por su reverencial miedo.\n5:8 Y aunque era Hijo, por lo que padeci\u00f3 aprendi\u00f3 la obediencia;\n5:9 Y consumado, vino \u00e1 ser causa de eterna salud \u00e1 todos los que le obedecen;\n5:10 Nombrado de Dios pont\u00edfice seg\u00fan el orden de Melch\u00eesedec.\n5:11 Del cual tenemos mucho que decir, y dificultoso de declarar, por cuanto sois flacos para oir.\n5:12 Porque debiendo ser ya maestros \u00e1 causa del tiempo, ten\u00e9is necesidad de volver \u00e1 ser ense\u00f1ados cu\u00e1les sean los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y hab\u00e9is llegado \u00e1 ser tales que teng\u00e1is necesidad de leche, y no de manjar s\u00f3lido.\n5:13 Que cualquiera que participa de la leche, es inh\u00e1bil para la palabra de la justicia, porque es ni\u00f1o;\n5:14 Mas la vianda firme es para los perfectos, para los que por la costumbre tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.\n6:1 POR tanto, dejando la palabra del comienzo en la doctrina de Cristo, vamos adelante \u00e1 la perfecci\u00f3n; no echando otra vez el fundamento; no arrepentimiento de obras muertas, y de la fe en Dios,\n6:2 De la doctrina de bautismos, y de la imposici\u00f3n de manos, y de la resurrecci\u00f3n de los muertos, y del juicio eterno.\n6:3 Y esto haremos \u00e1 la verdad, si Dios lo permitiere.\n6:4 Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron el don celestial, y fueron hechos part\u00edcipes del Esp\u00edritu Santo.\n6:5 Y asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y las virtudes del siglo venidero,\n6:6 Y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para s\u00ed mismos al Hijo de Dios, y exponi\u00e9ndole \u00e1 vituperio.\n6:7 Porque la tierra que embebe el agua que muchas veces vino sobre ella, y produce hierba provechosa \u00e1 aquellos de los cuales es labrada, recibe bendici\u00f3n de Dios:\n6:8 Mas la que produce espinas y abrojos, es reprobada, y cercana de maldici\u00f3n; cuyo fin ser\u00e1 el ser abrasada.\n6:9 Pero de vosotros, oh amados, esperamos mejores cosas, y m\u00e1s cercanas \u00e1 salud, aunque hablamos as\u00ed.\n6:10 Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que hab\u00e9is mostrado \u00e1 su nombre, habiendo asistido y asistiendo a\u00fan \u00e1 los santos.\n6:11 Mas deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el cabo, para cumplimiento de la esperanza:\n6:12 Que no os hag\u00e1is perezosos, mas imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.\n6:13 Porque prometiendo Dios \u00e1 Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, jur\u00f3 por s\u00ed mismo,\n6:14 Diciendo: De cierto te bendecir\u00e9 bendiciendo, y multiplicando te multiplicar\u00e9.\n6:15 Y as\u00ed, esperando con largura de \u00e1nimo, alcanz\u00f3 la promesa.\n6:16 Porque los hombres ciertamente por el mayor que ellos juran: y el fin de todas sus controversias es el juramento para confirmaci\u00f3n.\n6:17 Por lo cual, queriendo Dios mostrar m\u00e1s abundantemente \u00e1 los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento;\n6:18 Para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fort\u00edsimo consuelo, los que nos acogemos \u00e1 trabarnos de la esperanza propuesta:\n6:19 La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que entra hasta dentro del velo;\n6:20 Donde entr\u00f3 por nosotros como precursor Jes\u00fas, hecho Pont\u00edfice eternalmente seg\u00fan el orden de Melch\u00eesedec.\n7:1 PORQUE este Melch\u00eesedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Alt\u00edsimo, el cual sali\u00f3 \u00e1 recibir \u00e1 Abraham que volv\u00eda de la derrota de los reyes, y le bendijo,\n7:2 Al cual asimismo di\u00f3 Abraham los diezmos de todo, primeramente \u00e9l se interpreta Rey de justicia; y luego tambi\u00e9n Rey de Salem, que es, Rey de paz;\n7:3 Sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de d\u00edas, ni fin de vida, mas hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.\n7:4 Mirad pues cu\u00e1n grande fu\u00e9 \u00e9ste, al cual aun Abraham el patriarca di\u00f3 diezmos de los despojos.\n7:5 Y ciertamente los que de los hijos de Lev\u00ed toman el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos seg\u00fan la ley, es \u00e1 saber, de sus hermanos aunque tambi\u00e9n hayan salido de los lomos de Abraham.\n7:6 Mas aqu\u00e9l cuya genealog\u00eda no es contada de ellos, tom\u00f3 de Abraham los diezmos, y bendijo al que ten\u00eda las promesas.\n7:7 Y sin contradicci\u00f3n alguna, lo que es menos es bendecido de lo que es m\u00e1s.\n7:8 Y aqu\u00ed ciertamente los hombres mortales toman los diezmos: mas all\u00ed, aquel del cual est\u00e1 dado testimonio que vive.\n7:9 Y, por decirlo as\u00ed, en Abraham fu\u00e9 diezmado tambi\u00e9n Lev\u00ed, que recibe los diezmos;\n7:10 Porque aun estaba en los lomos de su padre cuando Melch\u00eesedec le sali\u00f3 al encuentro.\n7:11 Si pues la perfecci\u00f3n era por el sacerdocio Lev\u00edtico (porque debajo de \u00e9l recibio el pueblo la ley) \u00bfqu\u00e9 necesidad hab\u00eda a\u00fan de que se levantase otro sacerdote seg\u00fan el orden de Melch\u00eesedec, y que no fuese llamado seg\u00fan el orden de Aar\u00f3n?\n7:12 Pues mudado el sacerdocio, necesario es que se haga tambi\u00e9n mudanza de la ley.\n7:13 Porque aquel del cual esto se dice, de otra tribu es, de la cual nadie asisti\u00f3 al altar.\n7:14 Porque notorio es que el Se\u00f1or nuestro naci\u00f3 de la tribu de Jud\u00e1, sobre cuya tribu nada habl\u00f3 Mois\u00e9s tocante al sacerdocio.\n7:15 Y aun m\u00e1s manifiesto es, si \u00e1 semejanza de Melch\u00eesedec se levanta otro sacerdote,\n7:16 El cual no es hecho conforme \u00e1 la ley del mandamiento carnal, sino seg\u00fan la virtud de vida indisoluble;\n7:17 Pues se da testimonio de \u00e9l: T\u00fa eres sacerdote para siempre, Seg\u00fan el orden de Melch\u00eesedec.\n7:18 El mandamiento precedente, cierto se abroga por su flaqueza \u00e9 inutilidad;\n7:19 Porque nada perfeccion\u00f3 la ley; mas h\u00edzolo la introducci\u00f3n de mejor esperanza, por la cual nos acercamos \u00e1 Dios.\n7:20 Y por cuanto no fu\u00e9 sin juramento,\n7:21 (Porque los otros cierto sin juramento fueron hechos sacerdotes; mas \u00e9ste, con juramento por el que le dijo: Jur\u00f3 el Se\u00f1or, y no se arrepentir\u00e1: T\u00fa eres sacerdote eternamente Seg\u00fan el orden de Melch\u00eesedec:)\n7:22 Tanto de mejor testamento es hecho fiador Jes\u00fas.\n7:23 Y los otros cierto fueron muchos sacerdotes, en cuanto por la muerte no pod\u00edan permanecer.\n7:24 Mas \u00e9ste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable:\n7:25 Por lo cual puede tambi\u00e9n salvar eternamente \u00e1 los que por \u00e9l se allegan \u00e1 Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.\n7:26 Porque tal pont\u00edfice nos conven\u00eda: santo, inocente, limpio, apartado de los pecadores, y hecho m\u00e1s sublime de los cielos;\n7:27 Que no tiene necesidad cada d\u00eda, como los otros sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus pecados, y luego por los del pueblo: porque esto lo hizo una sola vez, ofreci\u00e9ndose \u00e1 s\u00ed mismo.\n7:28 Porque la ley constituye sacerdotes \u00e1 hombres flacos; mas la palabra del juramento, despu\u00e9s de la ley, constituye al Hijo, hecho perfecto para siempre.\n8:1 ASI que, la suma acerca de lo dicho es: Tenemos tal pont\u00edfice que se asent\u00f3 \u00e1 la diestra del trono de la Majestad en los cielos;\n8:2 Ministro del santuario, y de aquel verdadero tabern\u00e1culo que el Se\u00f1or asent\u00f3, y no hombre.\n8:3 Porque todo pont\u00edfice es puesto para ofrecer presentes y sacrificios; por lo cual es necesario que tambi\u00e9n \u00e9ste tuviese algo que ofrecer.\n8:4 As\u00ed que, si estuviese sobre la tierra, ni aun ser\u00eda sacerdote, habiendo a\u00fan los sacerdotes que ofrecen los presentes seg\u00fan la ley;\n8:5 Los cuales sirven de bosquejo y sombre de las cosas celestiales, como fu\u00e9 respondido \u00e1 Mois\u00e9s cuando hab\u00eda de acabar el tabern\u00e1culo: Mira, dice, haz todas las cosas conforme al dechado que te ha sido mostrado en el monte.\n8:6 Mas ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, el cual ha sido formado sobre mejores promesas.\n8:7 Porque si aquel primero fuera sin falta, cierto no se hubiera procurado lugar de segundo.\n8:8 Porque reprendi\u00e9ndolos dice: He aqu\u00ed vienen d\u00edas, dice el Se\u00f1or, Y consumar\u00e9 para con la casa de Israel y para con la casa de Jud\u00e1 un nuevo pacto;\n8:9 No como el pacto que hice con sus padres El d\u00eda que los tom\u00e9 por la mano para sacarlos de la tierra de Egipto: Porque ellos no permanecieron en mi pacto, Y yo los menospreci\u00e9, dice el Se\u00f1or.\n8:10 Por lo cual, este es el pacto que ordenar\u00e9 \u00e1 la casa de Israel Despu\u00e9s de aquellos d\u00edas, dice el Se\u00f1or: Dar\u00e9 mis leyes en el alma de ellos, Y sobre el coraz\u00f3n de ellos las escribir\u00e9; Y ser\u00e9 \u00e1 ellos por Dios, Y ellos me ser\u00e1n \u00e1 m\u00ed por pueblo:\n8:11 Y ninguno enese\u00f1ar\u00e1 \u00e1 su pr\u00f3jimo, Ni ninguno \u00e1 su hermano, diciendo: Conoce al Se\u00f1or: Porque todos me conocer\u00e1n, Desde el menor de ellos hasta el mayor.\n8:12 Porque ser\u00e9 propicio \u00e1 sus injusticias, Y de sus pecados y de sus iniquidades no me acordar\u00e9 m\u00e1s.\n8:13 Diciendo, Nuevo pacto, di\u00f3 por viejo al primero; y lo que es dado por viejo y se envejece, cerca est\u00e1 de desvanecerse.\n9:1 TENIA empero tambi\u00e9n el primer pacto reglamentos del culto, y santuario mundano.\n9:2 Porque el tabern\u00e1culo fu\u00e9 hecho: el primero, en que estaban las l\u00e1mparas, y la mesa, y los panes de la proposici\u00f3n; lo que llaman el Santuario.\n9:3 Tras el segundo velo estaba el tabern\u00e1culo, que llaman el Lugar Sant\u00edsimo;\n9:4 El cual ten\u00eda un incensario de oro, y el arca del pacto cubierta de todas partes alrededor de oro; en la que estaba una urna de oro que conten\u00eda el man\u00e1, y la vara de Aar\u00f3n que reverdeci\u00f3, y las tablas del pacto;\n9:5 Y sobre ella los querubines de gloria que cubr\u00edan el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede ahora hablar en particular.\n9:6 Y estas cosas as\u00ed ordenadas, en el primer tabern\u00e1culo siempre entraban los sacerdotes para hacer los oficios del culto;\n9:7 Mas en el segundo, s\u00f3lo el pont\u00edfice una vez en el a\u00f1o, no sin sangre, la cual ofrece por s\u00ed mismo, y por los pecados de ignorancia del pueblo:\n9:8 Dando en esto \u00e1 entender el Esp\u00edritu Santo, que aun no estaba descubierto el camino para el santuario, entre tanto que el primer tabern\u00e1culo estuviese en pie.\n9:9 Lo cual era figura de aquel tiempo presente, en el cual se ofrec\u00edan presentes y sacrificios que no pod\u00edan hacer perfecto, cuanto \u00e1 la conciencia, al que serv\u00eda con ellos;\n9:10 Consistiendo s\u00f3lo en viandas y en bebidas, y en diversos lavamientos, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de la correcci\u00f3n.\n9:11 Mas estando ya presente Cristo, pont\u00edfice de los bienes que hab\u00edan de venir, por el m\u00e1s amplio y m\u00e1s perfecto tabern\u00e1culo, no hecho de manos, es \u00e1 saber, no de esta creaci\u00f3n;\n9:12 Y no por sangre de machos cabr\u00edos ni de becerros, mas por su propia sangre, entr\u00f3 una sola vez en el santuario, habiendo obtenido eterna redenci\u00f3n.\n9:13 Porque si la sangre de los toros y de los machos cabr\u00edos, y la ceniza de la becerra, rociada \u00e1 los inmundos, santifica para la purificaci\u00f3n de la carne,\n9:14 \u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s la sangre de Cristo, el cual por el Esp\u00edritu eterno se ofreci\u00f3 \u00e1 s\u00ed mismo sin mancha \u00e1 Dios, limpiar\u00e1 vuestras conciencias de las obras de muerte para que sirv\u00e1is al Dios vivo?\n9:15 As\u00ed que, por eso es mediador del nuevo testamento, para que interviniendo muerte para la remisi\u00f3n de las rebeliones que hab\u00eda bajo del primer testamento, los que son llamados reciban la promesa de la herencia eterna.\n9:16 Porque donde hay testamento, necesario es que intervenga muerte del testador.\n9:17 Porque el testamento con la muerte es confirmado; de otra manera no es v\u00e1lido entre tanto que el testador vive.\n9:18 De donde vino que ni aun el primero fu\u00e9 consagrado sin sangre.\n9:19 Porque habiendo le\u00eddo Mois\u00e9s todos los mandamientos de la ley \u00e1 todo el pueblo, tomando la sangre de los becerros y de los machos cabr\u00edos, con agua, y lana de grana, \u00e9 hisopo, roci\u00f3 al mismo libro, y tambi\u00e9n \u00e1 todo el pueblo,\n9:20 Diciendo: Esta es la sangre del testamento que Dios os ha mandado.\n9:21 Y adem\u00e1s de esto roci\u00f3 tambi\u00e9n con la sangre el tabern\u00e1culo y todos los vasos del ministerio.\n9:22 Y casi todo es purificado seg\u00fan la ley con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisi\u00f3n.\n9:23 Fu\u00e9, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas con estas cosas; empero las mismas cosas celestiales con mejores sacrificios que \u00e9stos.\n9:24 Porque no entr\u00f3 Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el mismo cielo para presentarse ahora por nosotros en la presencia de Dios.\n9:25 Y no para ofrecerse muchas veces \u00e1 s\u00ed mismo, como entra el pont\u00edfice en el santuario cada a\u00f1o con sangre ajena;\n9:26 De otra manera fuera necesario que hubiera padecido muchas veces desde el principio del mundo: mas ahora una vez en la consumaci\u00f3n de los siglos, para deshacimiento del pecado se present\u00f3 por el sacrificio de s\u00ed mismo.\n9:27 Y de la manera que est\u00e1 establecido \u00e1 los hombres que mueran una vez, y despu\u00e9s el juicio;\n9:28 As\u00ed tambi\u00e9n Cristo fu\u00e9 ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos; y la segunda vez, sin pecado, ser\u00e1 visto de los que le esperan para salud.\n10:1 PORQUE la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que ofrecen continuamente cada a\u00f1o, hacer perfectos \u00e1 los que se allegan.\n10:2 De otra manera cesar\u00edan de ofrecerse; porque los que tributan este culto, limpios de una vez, no tendr\u00edan m\u00e1s conciencia de pecado.\n10:3 Empero en estos sacrificios cada a\u00f1o se hace conmemoraci\u00f3n de los pecados.\n10:4 Porque la sangre de los toros y de los machos cabr\u00edos no puede quitar los pecados.\n10:5 Por lo cual, entrando en el mundo, dice: sacrificio y presente no quisiste; Mas me apropiaste cuerpo:\n10:6 Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.\n10:7 Entonces dije: Heme aqu\u00ed (En la cabecera del libro est\u00e1 escrito de m\u00ed) Para que haga, oh Dios, tu voluntad.\n10:8 Diciendo arriba: Sacrificio y presente, y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron, (las cuales cosas se ofrecen seg\u00fan la ley,)\n10:9 Entonces dijo: Heme aqu\u00ed para que haga, oh Dios, tu voluntad. Quita lo primero, para establecer lo postrero.\n10:10 En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez.\n10:11 As\u00ed que, todo sacerdote se presenta cada d\u00eda ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados:\n10:12 Pero \u00e9ste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, est\u00e1 sentado \u00e1 la diestra de Dios,\n10:13 Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.\n10:14 Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre \u00e1 los santificados.\n10:15 Y atest\u00edguanos lo mismo el Esp\u00edritu Santo; que despu\u00e9s que dijo:\n10:16 Y este es el pacto que har\u00e9 con ellos Despu\u00e9s de aquellos d\u00edas, dice el Se\u00f1or: Dar\u00e9 mis leyes en sus corazones, Y en sus almas las escribir\u00e9:\n10:17 A\u00f1ade: Y nunca m\u00e1s me acordar\u00e9 de sus pecados \u00e9 iniquidades.\n10:18 Pues donde hay remisi\u00f3n de \u00e9stos, no hay m\u00e1s ofrenda por pecado.\n10:19 As\u00ed que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el santuario por la sangre de Jesucristo,\n10:20 Por el camino que \u00e9l nos consagr\u00f3 nuevo y vivo, por el velo, esto es, por su carne;\n10:21 Y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,\n10:22 Llegu\u00e9monos con coraz\u00f3n verdadero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua limpia.\n10:23 Mantengamos firme la profesi\u00f3n de nuestra fe sin fluctuar; que fiel es el que prometi\u00f3:\n10:24 Y consider\u00e9monos los unos \u00e1 los otros para provocarnos al amor y \u00e1 las buenas obras;\n10:25 No dejando nuestra congregaci\u00f3n, como algunos tienen por costumbre, mas exhort\u00e1ndonos; y tanto m\u00e1s, cuanto veis que aquel d\u00eda se acerca.\n10:26 Porque si pec\u00e1remos voluntariamente despu\u00e9s de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio por el pecado,\n10:27 Sino una horrenda esperanza de juicio, y hervor de fuego que ha de devorar \u00e1 los adversarios.\n10:28 El que menospreciare la ley de Mois\u00e9s, por el testimonio de dos \u00f3 de tres testigos muere sin ninguna misericordia:\n10:29 \u00bfCu\u00e1nto pens\u00e1is que ser\u00e1 m\u00e1s digno de mayor castigo, el que hollare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del testamento, en la cual fu\u00e9 santificado, \u00e9 hiciere afrenta al Esp\u00edritu de gracia?\n10:30 Sabemos qui\u00e9n es el que dijo: M\u00eda es la venganza, yo dar\u00e9 el pago, dice el Se\u00f1or. Y otra vez: El Se\u00f1or juzgar\u00e1 su pueblo.\n10:31 Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo.\n10:32 Empero traed \u00e1 la memoria los d\u00edas pasados, en los cuales, despu\u00e9s de haber sido iluminados, sufristeis gran combate de aflicciones:\n10:33 Por una parte, ciertamente, con vituperios y tribulaciones fuisteis hechos espect\u00e1culo; y por otra parte hechos compa\u00f1eros de los que estaban en tal estado.\n10:34 Porque de mis prisiones tambi\u00e9n os resentisteis conmigo, y el robo de vuestros bienes padecisteis con gozo, conociendo que ten\u00e9is en vosotros una mejor sustancia en los cielos, y que permanece.\n10:35 No perd\u00e1is pues vuestra confianza, que tiene grande remuneraci\u00f3n de galard\u00f3n:\n10:36 Porque la paciencia os es necesaria; para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obteng\u00e1is la promesa.\n10:37 Porque aun un poquito, Y el que ha de venir vendr\u00e1, y no tardar\u00e1.\n10:38 Ahora el justo vivir\u00e1 por fe; Mas si se retirare, no agradar\u00e1 \u00e1 mi alma.\n10:39 Pero nosotros no somos tales que nos retiremos para perdici\u00f3n, sino fieles para ganancia del alma.\n11:1 ES pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostraci\u00f3n de las cosas que no se ven.\n11:2 Porque por ella alcanzaron testimonio los antiguos.\n11:3 Por la fe entendemos haber sido compuestos los siglos por la palabra de Dios, siendo hecho lo que se ve, de lo que no se ve\u00eda.\n11:4 Por la fe Abel ofreci\u00f3 \u00e1 Dios mayor sacrificio que Ca\u00edn, por la cual alcanz\u00f3 testimonio de que era justo, dando Dios testimonio \u00e1 sus presentes; y difunto, aun habla por ella.\n11:5 Por la fe Enoc fu\u00e9 traspuesto para no ver muerte, y no fu\u00e9 hallado, porque lo traspuso Dios. Y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado \u00e1 Dios.\n11:6 Empero sin fe es imposible agradar \u00e1 Dios; porque es menester que el que \u00e1 Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.\n11:7 Por la fe No\u00e9, habiendo recibido respuesta de cosas que aun no se ve\u00edan, con temor aparej\u00f3 el arca en que su casa se salvase: por la cual fe conden\u00f3 al mundo, y fu\u00e9 hecho heredero de la justicia que es por la fe.\n11:8 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeci\u00f3 para salir al lugar que hab\u00eda de recibir por heredad; y sali\u00f3 sin saber d\u00f3nde iba.\n11:9 Por fe habit\u00f3 en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en caba\u00f1as con Isaac y Jacob, herederos juntamente de la misma promesa:\n11:10 Porque esperaba ciudad con fundamentos, el art\u00edfice y hacedor de la cual es Dios.\n11:11 Por la fe tambi\u00e9n la misma Sara, siendo est\u00e9ril, recibi\u00f3 fuerza para concebir simiente; y pari\u00f3 aun fuera del tiempo de la edad, porque crey\u00f3 ser fiel el que lo hab\u00eda prometido.\n11:12 Por lo cual tambi\u00e9n, de uno, y \u00e9se ya amortecido, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena inmunerable que est\u00e1 \u00e1 la orilla de la mar.\n11:13 Conforme \u00e1 la fe murieron todos \u00e9stos sin haber recibido las promesas, sino mir\u00e1ndolas de lejos, y crey\u00e9ndolas, y salud\u00e1ndolas, y confesando que eran peregrinos y advenedizos sobre la tierra.\n11:14 Porque los que esto dicen, claramente dan \u00e1 entender que buscan una patria.\n11:15 Que si se acordaran de aquella de donde salieron, cierto ten\u00edan tiempo para volverse:\n11:16 Empero deseaban la mejor, es \u00e1 saber, la celestial; por lo cual Dios no se averg\u00fcenza de llamarse Dios de ellos: porque les hab\u00eda aparejado ciudad.\n11:17 Por fe ofreci\u00f3 Abraham \u00e1 Isaac cuando fu\u00e9 probado, y ofrec\u00eda al unig\u00e9nito el que hab\u00eda recibido las promesas,\n11:18 Habi\u00e9ndole sido dicho: En Isaac te ser\u00e1 llamada simiente:\n11:19 Pensando que aun de los muertos es Dios poderoso para levantar; de donde tambi\u00e9n le volvi\u00f3 \u00e1 recibir por figura.\n11:20 Por fe bendijo Isaac \u00e1 Jacob y \u00e1 Esa\u00fa respecto \u00e1 cosas que hab\u00edan de ser.\n11:21 Por fe Jacob, muri\u00e9ndose, bendijo \u00e1 cada uno de los hijos de Jos\u00e9, y ador\u00f3 estribando sobre la punta de su bord\u00f3n.\n11:22 Por fe Jos\u00e9, muri\u00e9ndose, se acord\u00f3 de la partida de los hijos de Israel; y di\u00f3 mandamiento acerca de sus huesos.\n11:23 Por fe Mois\u00e9s, nacido, fu\u00e9 escondido de sus padres por tres meses, porque le vieron hermoso ni\u00f1o; y no temieron el mandamiento del rey.\n11:24 Por fe Mois\u00e9s, hecho ya grande, rehus\u00f3 ser llamado hijo de la hija de Fara\u00f3n;\n11:25 Escogiendo antes ser afligido con el pueblo de Dios, que gozar de comodidades temporales de pecado.\n11:26 Teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los Egipcios; porque miraba \u00e1 la remuneraci\u00f3n.\n11:27 Por fe dej\u00f3 \u00e1 Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.\n11:28 Por fe celebr\u00f3 la pascua y el derramamiento de la sangre, para que el que mataba los primog\u00e9nitos no los tocase.\n11:29 Por fe pasaron el mar Bermejo como por tierra seca: lo cual probando los Egipcios, fueron sumergidos.\n11:30 Por fe cayeron los muros de Jeric\u00f3 con rodearlos siete d\u00edas.\n11:31 Por fe Rahab la ramera no pereci\u00f3 juntamente con los incr\u00e9dulos, habiendo recibido \u00e1 los esp\u00edas con paz.\n11:32 \u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s digo? porque el tiempo me faltar\u00e1 contando de Gede\u00f3n, de Barac, de Sams\u00f3n, de Jepht\u00e9, de David, de Samuel, y de los profetas:\n11:33 Que por fe ganaron reinos, obraron justicia, alcanzaron promesas, taparon las bocas de leones,\n11:34 Apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de cuchillo, convalecieron de enfermedades, fueron hechos fuertes en batallas, trastornaron campos de extra\u00f1os.\n11:35 Las mujeres recibieron sus muertos por resurrecci\u00f3n; unos fueron estirados, no aceptando el rescate, para ganar mejor resurrecci\u00f3n;\n11:36 Otros experimentaron vituperios y azotes; y \u00e1 m\u00e1s de esto prisiones y c\u00e1rceles;\n11:37 Fueron apedreados, aserrados, tentados, muertos \u00e1 cuchillo; anduvieron de ac\u00e1 para all\u00e1 cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados;\n11:38 De los cuales el mundo no era digno; perdidos por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.\n11:39 Y todos \u00e9stos, aprobados por testimonio de la fe, no recibieron la promesa;\n11:40 Proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen perfeccionados sin nosotros.\n12:1 POR tanto nosotros tambi\u00e9n, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta,\n12:2 Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jes\u00fas; el cual, habi\u00e9ndole sido propuesto gozo, sufri\u00f3 la cruz, menospreciando la verg\u00fcenza, y sent\u00f3se \u00e1 la diestra del trono de Dios.\n12:3 Reducid pues \u00e1 vuestro pensameinto \u00e1 aquel que sufri\u00f3 tal contradicci\u00f3n de pecadores contra s\u00ed mismo, porque no os fatigu\u00e9is en vuestros \u00e1nimos desmayando.\n12:4 Que aun no hab\u00e9is resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado:\n12:5 Y est\u00e1is ya olvidados de la exhortaci\u00f3n que como con hijos habla con vosotros, diciendo: Hijo m\u00edo, no menosprecies el castigo del Se\u00f1or, Ni desmayes cuando eres de \u00e9l reprendido.\n12:6 Porque el Se\u00f1or al que ama castiga, Y azota \u00e1 cualquiera que recibe por hijo.\n12:7 Si sufr\u00eds el castigo, Dios se os presenta como \u00e1 hijos; porque \u00bfqu\u00e9 hijo es aquel \u00e1 quien el padre no castiga?\n12:8 Mas si est\u00e1is fuera del castigo, del cual todos han sido hechos participantes, luego sois bastardos, y no hijos.\n12:9 Por otra parte, tuvimos por castigadores \u00e1 los padres de nuestra carne, y los reverenci\u00e1bamos, \u00bfpor qu\u00e9 no obedeceremos mucho mejor al Padre de los esp\u00edritus, y viviremos?\n12:10 Y aqu\u00e9llos, \u00e1 la verdad, por pocos d\u00edas nos castigaban como \u00e1 ellos les parec\u00eda, mas \u00e9ste para lo que nos es provechoso, para que recibamos su santificaci\u00f3n.\n12:11 Es verdad que ning\u00fan castigo al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; mas despu\u00e9s da fruto apacible de justicia \u00e1 los que en \u00e9l son ejercitados.\n12:12 Por lo cual alzad las manos ca\u00eddas y las rodillas paralizadas;\n12:13 Y haced derechos pasos \u00e1 vuestros pies, porque lo que es cojo no salga fuera de camino, antes sea sanado.\n12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie ver\u00e1 al Se\u00f1or:\n12:15 Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna ra\u00edz de amargura brotando os impida, y por ella muchos sean contaminados;\n12:16 Que ninguno sea fornicario, \u00f3 profano, como Esa\u00fa, que por una vianda vendi\u00f3 su primogenitura.\n12:17 Porque ya sab\u00e9is que aun despu\u00e9s, deseando heredar la bendici\u00f3n, fue reprobado (que no hall\u00f3 lugar de arrepentimiento), aunque la procur\u00f3 con l\u00e1grimas.\n12:18 Porque no os hab\u00e9is llegado al monte que se pod\u00eda tocar, y al fuego encendido, y al turbi\u00f3n, y \u00e1 la oscuridad, y \u00e1 la tempestad,\n12:19 Y al sonido de la trompeta, y \u00e1 la voz de las palabras, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase m\u00e1s;\n12:20 Porque no pod\u00edan tolerar lo que se mandaba: Si bestia tocare al monte, ser\u00e1 apedreada, \u00f3 pasada con dardo.\n12:21 Y tan terrible cosa era lo que se ve\u00eda, que Mois\u00e9s dijo: Estoy asombrado y temblando.\n12:22 Mas os hab\u00e9is llegado al monte de Si\u00f3n, y \u00e1 la ciudad del Dios vivo, Jerusalem la celestial, y \u00e1 la compa\u00f1\u00eda de muchos millares de \u00e1ngeles,\n12:23 Y \u00e1 la congregaci\u00f3n de los primog\u00e9nitos que est\u00e1n alistados en los cielos, y \u00e1 Dios el Juez de todos, y \u00e1 los esp\u00edritus de los justos hechos perfectos,\n12:24 Y \u00e1 Jes\u00fas el Mediador del nuevo testamento, y \u00e1 la sangre del esparcimiento que habla mejor que la de Abel.\n12:25 Mirad que no desech\u00e9is al que habla. Porque si aquellos no escaparon que desecharon al que hablaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desech\u00e1ramos al que habla de los cielos.\n12:26 La voz del cual entonces conmovi\u00f3 la tierra; mas ahora ha denunciado, diciendo: Aun una vez, y yo conmover\u00e9 no solamente la tierra, mas aun el cielo.\n12:27 Y esta palabra, Aun una vez, declara la mudanza de las cosas movibles, como de cosas que son firmes.\n12:28 As\u00ed que, tomando el reino inm\u00f3vil, vamos \u00e1 Dios agrad\u00e1ndole con temor y reverencia;\n12:29 Porque nuestro Dios es fuego consumidor.\n13:1 PERMANEZCA el amor fraternal.\n13:2 No olvid\u00e9is la hospitalidad, porque por \u00e9sta algunos, sin saberlo, hospedaron \u00e1ngeles.\n13:3 Acordaos de los presos, como presos juntamente con ellos; y de los afligidos, como que tambi\u00e9n vosotros mismos sois del cuerpo.\n13:4 Honroso es en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; \u00f9mas \u00e1 los fornicarios y \u00e1 los ad\u00falteros juzgar\u00e1 Dios.\n13:5 Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque \u00e9l dijo: No te desamparar\u00e9, ni te dejar\u00e9.\n13:6 De tal manera que digamos confiadamente: El Se\u00f1or es mi ayudador; no temer\u00e9 Lo que me har\u00e1 el hombre.\n13:7 Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; la fe de los cuales imitad, considerando cu\u00e1l haya sido el \u00e9xito de su conducta.\n13:8 Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.\n13:9 No se\u00e1is llevados de ac\u00e1 para all\u00e1 por doctrinas diversas y extra\u00f1as; porque buena cosa es afirmar el coraz\u00f3n en la gracia, no en viandas, que nunca aprovecharon \u00e1 los que anduvieron en ellas.\n13:10 Tenemos un altar, del cual no tienen facultad de comer los que sirven al tabern\u00e1culo.\n13:11 Porque los cuerpos de aquellos animales, la sangre de los cuales es metida por el pecado en el santuario por el pont\u00edfice, son quemados fuera del real.\n13:12 Por lo cual tambi\u00e9n Jes\u00fas, para santificar al pueblo por su propia sangre, padeci\u00f3 fuera de la puerta.\n13:13 Salgamos pues \u00e1 \u00e9l fuera del real, llevando su vituperio.\n13:14 Porque no tenemos aqu\u00ed ciudad permanente, mas buscamos la por venir.\n13:15 As\u00ed que, ofrezcamos por medio de \u00e9l \u00e1 Dios siempre sacrificio de alabanza, es \u00e1 saber, fruto de labios que confiesen \u00e1 su nombre.\n13:16 Y de hacer bien y de la comunicaci\u00f3n no os olvid\u00e9is: porque de tales sacrificios se agrada Dios.\n13:17 Obedeced \u00e1 vuestros pastores, y sujetaos \u00e1 ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como aquellos que han de dar cuenta; para que lo hagan con alegr\u00eda, y no gimiendo; porque esto no os es \u00fatil.\n13:18 Orad por nosotros: porque confiamos que tenemos buena conciencia, deseando conversar bien en todo.\n13:19 Y m\u00e1s os ruego que lo hag\u00e1is as\u00ed, para que yo os sea m\u00e1s presto restitu\u00eddo.\n13:20 Y el Dios de paz que sac\u00f3 de los muertos \u00e1 nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del testamento eterno,\n13:21 Os haga aptos en toda obra buena para que hag\u00e1is su voluntad, haciendo \u00e9l en vosotros lo que es agradable delante de \u00e9l por Jesucristo: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.\n13:22 Empero os ruego, hermanos, que soport\u00e9is la palabra de exhortaci\u00f3n; porque os he escrito en breve.\n13:23 Sabed que nuestro hermano Timoteo est\u00e1 suelto; con el cual, si viniere m\u00e1s presto, os ir\u00e9 \u00e1 ver.\n13:24 Saludad \u00e1 todos vuestros pastores, y \u00e1 todos los santos. Los de Italia os saludan.\n13:25 La gracia sea con todos vosotros. Am\u00e9n.","title":"Spanish Bible: Hebrews","type":"page"}
