{"collection":"Bible & Christianity","html_url":"https://unchartedknowledge.5gfusion.net/browse/bib/wb/spa/kg2.htm","path":"bib/wb/spa/kg2.htm","source_url":"https://sacred-texts.com/bib/wb/spa/kg2.htm","text":"1:1 DESPU\u00c9S de la muerte de Ach\u00e2b rebel\u00f3se Moab contra Israel.\n1:2 Y Och\u00f4z\u00edas cay\u00f3 por las celos\u00edas de una sala de la casa que ten\u00eda en Samaria; y estando enfermo envi\u00f3 mensajeros, y d\u00edjoles: Id, y consultad \u00e1 Baal-zebub dios de Ecr\u00f3n, si tengo de sanar de esta mi enfermedad.\n1:3 Entonces el \u00e1ngel de Jehov\u00e1 habl\u00f3 \u00e1 El\u00edas Thisbita, diciendo: Lev\u00e1ntate, y sube \u00e1 encontrarte con los mensajeros del rey de Samaria, y les dir\u00e1s: \u00bfNo hay Dios en Israel, que vosotros vais \u00e1 consultar \u00e1 Baal-zebub dios de Ecr\u00f3n?\n1:4 Por tanto as\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: Del lecho en que subiste no descender\u00e1s, antes morir\u00e1s ciertamente. Y El\u00edas se fu\u00e9.\n1:5 Y como los mensajeros se volvieron al rey, \u00e9l les dijo: \u00bfPor qu\u00e9 pues os hab\u00e9is vuelto?\n1:6 Y ellos le respondieron: Encontramos un var\u00f3n que nos dijo: Id, y volveos al rey que os envi\u00f3, y decidle: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: \u00bfNo hay Dios en Israel, que t\u00fa env\u00edas \u00e1 consultar \u00e1 Baal-zebub dios de Ecr\u00f3n? Por tanto, del lecho en que subiste no descender\u00e1s\n1:7 Entonces \u00e9l les dijo: \u00bfQu\u00e9 h\u00e1bito era el de aquel var\u00f3n que encontrasteis, y os dijo tales palabras?\n1:8 Y ellos le respondieron: Un var\u00f3n velloso, y ce\u00f1\u00eda sus lomos con un cinto de cuero. Entonces \u00e9l dijo: El\u00edas Thisbita es.\n1:9 Y envi\u00f3 luego \u00e1 \u00e9l un capit\u00e1n de cincuenta con sus cincuenta, el cual subi\u00f3 \u00e1 \u00e9l; y he aqu\u00ed que \u00e9l estaba sentado en la cumbre del monte. Y \u00e9l le dijo: Var\u00f3n de Dios, el rey ha dicho que desciendas.\n1:10 Y El\u00edas respondi\u00f3, y dijo al capit\u00e1n de cincuenta: Si yo soy var\u00f3n de Dios, descienda fuego del cielo, y cons\u00famate con tus cincuenta. Y descendi\u00f3 fuego del cielo, que lo consumi\u00f3 \u00e1 \u00e9l y \u00e1 sus cincuenta.\n1:11 Volvi\u00f3 el rey \u00e1 enviar \u00e1 \u00e9l otro capit\u00e1n de cincuenta con sus cincuenta; y habl\u00f3le, y dijo: Varon de Dios, el rey ha dicho as\u00ed: Desciende presto.\n1:12 Y respondi\u00f3le El\u00edas, y dijo: Si yo soy var\u00f3n de Dios, descienda fuego del cielo, y cons\u00famate con tus cincuenta. Y descendi\u00f3 fuego del cielo, que lo consumi\u00f3 \u00e1 \u00e9l y \u00e1 sus cincuenta.\n1:13 Y volvi\u00f3 \u00e1 enviar el tercer capit\u00e1n de cincuenta con sus cincuenta: y subiendo aquel tercer capit\u00e1n de cincuenta, hinc\u00f3se de rodillas delante de El\u00edas, y rog\u00f3le, diciendo: Var\u00f3n de Dios, ru\u00e9gote que sea de valor delante de tus ojos mi vida y la vida de es\n1:14 He aqu\u00ed ha descendido fuego del cielo, y ha consumido los dos primeros capitanes de cincuenta, con sus cincuenta; sea ahora mi vida de valor delante de tus ojos.\n1:15 Entonces el \u00e1ngel de Jehov\u00e1 dijo \u00e1 El\u00edas: Desciende con \u00e9l; no hayas de \u00e9l miedo. Y \u00e9l se levant\u00f3, y descendi\u00f3 con \u00e9l al rey.\n1:16 Y d\u00edjole: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: Pues que enviaste mensajeros \u00e1 consultar \u00e1 Baal-zebub dios de Ecr\u00f3n, \u00bfno hay Dios en Israel para consultar en su palabra? No descender\u00e1s, por tanto, del lecho en que subiste, antes morir\u00e1s de cierto.\n1:17 Y muri\u00f3 conforme \u00e1 la palabra de Jehov\u00e1 que hab\u00eda hablado El\u00edas; y rein\u00f3 en su lugar Joram, en el segundo a\u00f1o de Joram, hijo de Josaphat rey de Jud\u00e1; porque Och\u00f4z\u00edas no ten\u00eda hijo.\n1:18 Y lo dem\u00e1s de los hechos de Och\u00f4z\u00edas, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Israel?\n2:1 Y ACONTECIO que, cuando quiso Jehov\u00e1 alzar \u00e1 El\u00edas en un torbellino al cielo, El\u00edas ven\u00eda con Eliseo de Gilgal.\n2:2 Y dijo El\u00edas \u00e1 Eliseo: Qu\u00e9date ahora aqu\u00ed, porque Jehov\u00e1 me ha enviado \u00e1 Beth-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehov\u00e1, y vive tu alma, que no te dejar\u00e9. Descendieron pues \u00e1 Beth-el.\n2:3 Y saliendo \u00e1 Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Beth-el, dij\u00e9ronle: \u00bfSabes c\u00f3mo Jehov\u00e1 quitar\u00e1 hoy \u00e1 tu se\u00f1or de tu cabeza? Y \u00e9l dijo: S\u00ed, yo lo s\u00e9; callad.\n2:4 Y El\u00edas le volvi\u00f3 \u00e1 decir: Eliseo, qu\u00e9date aqu\u00ed ahora, porque Jehov\u00e1 me ha enviado \u00e1 Jeric\u00f3. Y \u00e9l dijo: Vive Jehov\u00e1, y vive tu alma, que no te dejar\u00e9. Vinieron pues \u00e1 Jeric\u00f3.\n2:5 Y lleg\u00e1ronse \u00e1 Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jeric\u00f3, y dij\u00e9ronle: \u00bfSabes c\u00f3mo Jehov\u00e1 quitar\u00e1 hoy \u00e1 tu se\u00f1or de tu cabeza? Y \u00e9l respondi\u00f3: S\u00ed, yo lo s\u00e9; callad.\n2:6 Y El\u00edas le dijo: Ru\u00e9gote que te quedes aqu\u00ed, porque Jehov\u00e1 me ha enviado al Jord\u00e1n. Y \u00e9l dijo: Vive Jehov\u00e1, y vive tu alma, que no te dejar\u00e9. Fueron pues ambos \u00e1 dos.\n2:7 Y vinieron cincuenta varones de los hijos de los profetas, y par\u00e1ronse enfrente \u00e1 lo lejos: y ellos dos se pararon junto al Jord\u00e1n.\n2:8 Tomando entonces El\u00edas su manto, dobl\u00f3lo, \u00e9 hiri\u00f3 las aguas, las cuales se apartaron \u00e1 uno y \u00e1 otro lado, y pasaron ambos en seco.\n2:9 Y como hubieron pasado, El\u00edas dijo \u00e1 Eliseo: Pide lo que quieres que haga por ti, antes que sea quitado de contigo. Y dijo Eliseo: Ru\u00e9gote que las dos partes de tu esp\u00edritu sean sobre m\u00ed.\n2:10 Y \u00e9l le dijo: Cosa dif\u00edcil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te ser\u00e1 as\u00ed hecho; mas si no, no.\n2:11 Y aconteci\u00f3 que, yendo ellos hablando, he aqu\u00ed, un carro de fuego con caballos de fuego apart\u00f3 \u00e1 los dos: y El\u00edas subi\u00f3 al cielo en un torbellino.\n2:12 Y vi\u00e9ndolo Eliseo, clamaba: Padre m\u00edo, padre m\u00edo, carro de Israel y su gente de \u00e1 caballo! Y nunca m\u00e1s le vi\u00f3, y trabando de sus vestidos, rompi\u00f3los en dos partes.\n2:13 Alz\u00f3 luego el manto de El\u00edas que se le hab\u00eda ca\u00eddo, y volvi\u00f3, y par\u00f3se \u00e1 la orilla del Jord\u00e1n.\n2:14 Y tomando el manto de El\u00edas que se le hab\u00eda ca\u00eddo, hiri\u00f3 las aguas, y dijo: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Jehov\u00e1, el Dios de El\u00edas? Y as\u00ed que hubo del mismo modo herido las aguas, apart\u00e1ronse \u00e1 uno y \u00e1 otro lado, y pas\u00f3 Eliseo.\n2:15 Y vi\u00e9ndole los hijos de los profetas que estaban en Jeric\u00f3 de la otra parte, dijeron: El esp\u00edritu de El\u00edas repos\u00f3 sobre Eliseo. Y vini\u00e9ronle \u00e1 recibir, \u00e9 inclin\u00e1ronse \u00e1 \u00e9l hasta la tierra.\n2:16 Y dij\u00e9ronle: He aqu\u00ed hay con tus siervos cincuenta varones fuertes: vayan ahora y busquen \u00e1 tu se\u00f1or; quiz\u00e1 lo ha levantado el esp\u00edritu de Jehov\u00e1, y lo ha echado en alg\u00fan monte \u00f3 en alg\u00fan valle. Y \u00e9l les dijo: No envi\u00e9is.\n2:17 Mas ellos le importunaron, hasta que avergonz\u00e1ndose, dijo: Enviad. Entonces ellos enviaron cincuenta hombres, los cuales lo buscaron tres d\u00edas, mas no lo hallaron.\n2:18 Y cuando volvieron \u00e1 \u00e9l, que se hab\u00eda quedado en Jeric\u00f3, \u00e9l les dijo: \u00bfNo os dije yo que no fueseis?\n2:19 Y los hombres de la ciudad dijeron \u00e1 Eliseo: He aqu\u00ed el asiento de esta ciudad es bueno, como mi se\u00f1or ve; mas las aguas son malas, y la tierra enferma.\n2:20 Entonces \u00e9l dijo: Traedme una botija nueva, y poned en ella sal. Y traj\u00e9ronsela.\n2:21 Y saliendo \u00e9l \u00e1 los manaderos de las aguas, ech\u00f3 dentro la sal, y dijo: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: Yo san\u00e9 estas aguas, y no habr\u00e1 m\u00e1s en ellas muerte ni enfermedad.\n2:22 Y fueron sanas las aguas hasta hoy, conforme \u00e1 la palabra que habl\u00f3 Eliseo.\n2:23 Despu\u00e9s subi\u00f3 de all\u00ed \u00e1 Beth-el; y subiendo por el camino, salieron los muchachos de la ciudad, y se burlaban de \u00e9l, diciendo: Calvo, sube! calvo, sube!\n2:24 Y mirando \u00e9l atr\u00e1s, vi\u00f3los, y mald\u00edjolos en el nombre de Jehov\u00e1. Y salieron dos osos del monte, y despedazaron de ellos cuarenta y dos muchachos.\n2:25 De all\u00ed fu\u00e9 al monte de Carmelo, y de all\u00ed volvi\u00f3 \u00e1 Samaria.\n3:1 Y JORAM hijo de Ach\u00e2b comenz\u00f3 \u00e1 reinar en Samaria sobre Israel el a\u00f1o dieciocho de Josaphat rey de Jud\u00e1; y rein\u00f3 doce a\u00f1os.\n3:2 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1, aunque no como su padre y su madre; porque quit\u00f3 las estatuas de Baal que su padre hab\u00eda hecho.\n3:3 Mas alleg\u00f3se \u00e1 los pecados de Jeroboam, hijo de Nabat, que hizo pecar \u00e1 Israel; y no se apart\u00f3 de ellos.\n3:4 Entonces Mesa rey de Moab era propietario de ganados, y pagaba al rey de Israel cien mil corderos y cien mil carneros con sus vellones.\n3:5 Mas muerto Ach\u00e2b, el rey de Moab se rebel\u00f3 contra el rey de Israel.\n3:6 Y sali\u00f3 entonces de Samaria el rey Joram, \u00e9 inspeccion\u00f3 \u00e1 todo Israel.\n3:7 Y fu\u00e9 y envi\u00f3 \u00e1 decir \u00e1 Josaphat rey de Jud\u00e1: El rey de Moab se ha rebelado contra m\u00ed: \u00bfir\u00e1s t\u00fa conmigo \u00e1 la guerra contra Moab? Y \u00e9l respondi\u00f3: Ir\u00e9, porque como yo, as\u00ed t\u00fa; como mi pueblo, as\u00ed tu pueblo; como mis caballos, as\u00ed tambi\u00e9n tus caballos.\n3:8 Y dijo: \u00bfPor qu\u00e9 camino iremos? Y \u00e9l respondi\u00f3: Por el camino del desierto de Idumea.\n3:9 Partieron pues el rey de Israel, y el rey de Jud\u00e1, y el rey de Idumea; y como anduvieron rodeando por el desierto siete d\u00edas de camino, falt\u00f3les el agua para el ej\u00e9rcito, y para las bestias que los segu\u00edan.\n3:10 Entonces el rey de Israel dijo: Ah! que ha llamado Jehov\u00e1 estos tres reyes para entregarlos en manos de los Moabitas.\n3:11 Mas Josaphat dijo: \u00bfNo hay aqu\u00ed profeta de Jehov\u00e1, para que consultemos \u00e1 Jehov\u00e1 por \u00e9l? Y uno de los siervos del rey de Israel respondi\u00f3 y dijo: Aqu\u00ed est\u00e1 Eliseo hijo de Saphat, que daba agua \u00e1 manos \u00e1 El\u00edas.\n3:12 Y Josaphat dijo: Este tendr\u00e1 palabra de Jehov\u00e1. Y descendieron \u00e1 \u00e9l el rey de Israel, y Josaphat, y el rey de Idumea.\n3:13 Entonces Eliseo dijo al rey de Israel: \u00bfQu\u00e9 tengo yo contigo? Ve \u00e1 los profetas de tu padre, y \u00e1 los profetas de tu madre. Y el rey de Israel le respondi\u00f3: No; porque ha juntado Jehov\u00e1 estos tres reyes para entregarlos en manos de los Moabitas.\n3:14 Y Eliseo dijo: Vive Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos, en cuya presencia estoy, que si no tuviese respeto al rostro de Josaphat rey de Jud\u00e1, no mirara \u00e1 ti, ni te viera.\n3:15 Mas ahora traedme un ta\u00f1edor. Y mientras el ta\u00f1edor tocaba, la mano de Jehov\u00e1 fu\u00e9 sobre Eliseo.\n3:16 Y dijo: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: Haced en este valle muchas acequias.\n3:17 Porque Jehov\u00e1 ha dicho as\u00ed: No ver\u00e9is viento, ni ver\u00e9is lluvia, y este valle ser\u00e1 lleno de agua, y beber\u00e9is vosotros, y vuestras bestias, y vuestros ganados.\n3:18 Y esto es cosa ligera en los ojos de Jehov\u00e1; dar\u00e1 tambi\u00e9n \u00e1 los Moabitas en vuestras manos.\n3:19 Y vosotros herir\u00e9is \u00e1 toda ciudad fortalecida y \u00e1 toda villa hermosa, y talar\u00e9is todo buen \u00e1rbol, y cegar\u00e9is todas las fuentes de aguas, y destruir\u00e9is con piedras toda tierra f\u00e9rtil.\n3:20 Y aconteci\u00f3 que por la ma\u00f1ana, cuando se ofrece el sacrificio, he aqu\u00ed vinieron aguas por el camino de Idumea, y la tierra fu\u00e9 llena de aguas.\n3:21 Y todos los de Moab, como oyeron que los reyes sub\u00edan \u00e1 pelear contra ellos, junt\u00e1ronse desde todos los que ce\u00f1\u00edan talabarte arriba, y pusi\u00e9ronse en la frontera.\n3:22 Y como se levantaron por la ma\u00f1ana, y luci\u00f3 el sol sobre las aguas, vieron los de Moab desde lejos las aguas rojas como sangre;\n3:23 Y dijeron: Sangre es esta de espada! Los reyes se han revuelto, y cada uno ha muerto \u00e1 su compa\u00f1ero. Ahora pues, Moab, \u00e1 la presa!\n3:24 Mas cuando llegaron al campo de Israel, levant\u00e1ronse los Israelitas \u00e9 hirieron \u00e1 los de Moab, los cuales huyeron delante de ellos: siguieron empero hiriendo todav\u00eda \u00e1 los de Moab.\n3:25 Y asolaron las ciudades, y en todas las heredades f\u00e9rtiles ech\u00f3 cada uno su piedra, y las llenaron; cegaron tambi\u00e9n todas las fuentes de las aguas, y derribaron todos los buenos \u00e1rboles; hasta que en Kir-hareseth solamente dejaron sus piedras; porque los\n3:26 Y cuando el rey de Moab vi\u00f3 que la batalla lo venc\u00eda, tom\u00f3 consigo setecientos hombres que sacaban espada, para romper contra el rey de Idumea: mas no pudieron.\n3:27 Entonces arrebat\u00f3 \u00e1 su primog\u00e9nito que hab\u00eda de reinar en su lugar, y sacrific\u00f3le en holocausto sobre el muro. Y hubo grande enojo en Israel; y retir\u00e1ronse de \u00e9l, y volvi\u00e9ronse \u00e1 su tierra.\n4:1 UNA mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clam\u00f3 \u00e1 Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido es muerto; y t\u00fa sabes que tu siervo era temeroso de Jehov\u00e1: y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos m\u00edos por siervos.\n4:2 Y Eliseo le dijo: \u00bfQu\u00e9 te har\u00e9 yo? Decl\u00e1rame qu\u00e9 tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una botija de aceite.\n4:3 Y \u00e9l le dijo: Ve, y pide para ti vasos prestados de todos tus vecinos, vasos vac\u00edos, no pocos.\n4:4 Entra luego, y cierra la puerta tras ti y tras tus hijos; y echa en todos los vasos, y en estando uno lleno, ponlo aparte.\n4:5 Y parti\u00f3se la mujer de \u00e9l, y cerr\u00f3 la puerta tras s\u00ed y tras sus hijos; y ellos le llegaban los vasos, y ella echaba del aceite.\n4:6 Y como los vasos fueron llenos, dijo \u00e1 un hijo suyo: Tr\u00e1eme a\u00fan otro vaso. Y \u00e9l dijo: No hay m\u00e1s vasos. Entonces ces\u00f3 el aceite.\n4:7 Vino ella luego, y cont\u00f3lo al var\u00f3n de Dios, el cual dijo: Ve, y vende el aceite, y paga \u00e1 tus acreedores; y t\u00fa y tus hijos vivid de lo que quedare.\n4:8 Y aconteci\u00f3 tambi\u00e9n que un d\u00eda pasaba Eliseo por Sunem; y hab\u00eda all\u00ed una mujer principal, la cual le constri\u00f1\u00f3 \u00e1 que comiese del pan: y cuando por all\u00ed pasaba, ven\u00edase \u00e1 su casa \u00e1 comer del pan.\n4:9 Y ella dijo \u00e1 su marido: He aqu\u00ed ahora, yo entiendo que \u00e9ste que siempre pasa por nuestra casa, es var\u00f3n de Dios santo.\n4:10 Yo te ruego que hagas una peque\u00f1a c\u00e1mara de paredes, y pongamos en ella cama, y mesa, y silla, y candelero, para que cuando viniere \u00e1 nosotros, se recoja en ella.\n4:11 Y aconteci\u00f3 que un d\u00eda vino \u00e9l por all\u00ed, y recogi\u00f3se en aquella c\u00e1mara, y durmi\u00f3 en ella.\n4:12 Entonces dijo \u00e1 Giezi su criado: Llama \u00e1 esta Sunamita. Y como \u00e9l la llam\u00f3, pareci\u00f3 ella delante de \u00e9l.\n4:13 Y dijo \u00e9l \u00e1 Giezi: Dile: He aqu\u00ed t\u00fa has estado sol\u00edcita por nosotros con todo este esmero: \u00bfqu\u00e9 quieres que haga por ti? \u00bfhas menester que hable por ti al rey, \u00f3 al general del ej\u00e9rcito? Y ella respondi\u00f3: Yo habito en medio de mi pueblo.\n4:14 Y \u00e9l dijo: \u00bfQu\u00e9 pues haremos por ella? Y Giezi respondi\u00f3: He aqu\u00ed ella no tiene hijo, y su marido es viejo.\n4:15 Dijo entonces: Ll\u00e1mala. Y \u00e9l la llam\u00f3, y ella se par\u00f3 \u00e1 la puerta.\n4:16 Y \u00e9l le dijo: A este tiempo seg\u00fan el tiempo de la vida, abrazar\u00e1s un hijo. Y ella dijo: No, se\u00f1or m\u00edo, var\u00f3n de Dios, no hagas burla de tu sierva.\n4:17 Mas la mujer concibi\u00f3, y pari\u00f3 un hijo \u00e1 aquel tiempo que Eliseo le hab\u00eda dicho, seg\u00fan el tiempo de la vida.\n4:18 Y como el ni\u00f1o fu\u00e9 grande, aconteci\u00f3 que un d\u00eda sali\u00f3 \u00e1 su padre, \u00e1 los segadores.\n4:19 Y dijo \u00e1 su padre: Mi cabeza, mi cabeza! Y \u00e9l dijo \u00e1 un criado: Ll\u00e9valo \u00e1 su madre.\n4:20 Y habi\u00e9ndole \u00e9l tomado, y tra\u00eddolo \u00e1 su madre, estuvo sentado sobre sus rodillas hasta medio d\u00eda, y muri\u00f3se.\n4:21 Ella entonces subi\u00f3, y p\u00fasolo sobre la cama del var\u00f3n de Dios, y cerr\u00e1ndole la puerta, sali\u00f3se.\n4:22 Llamando luego \u00e1 su marido, d\u00edjole: Ru\u00e9gote que env\u00edes conmigo \u00e1 alguno de los criados y una de las asnas, para que yo vaya corriendo al var\u00f3n de Dios, y vuelva.\n4:23 Y \u00e9l dijo: \u00bfPara qu\u00e9 has de ir \u00e1 \u00e9l hoy? No es nueva luna, ni s\u00e1bado. Y ella respondi\u00f3: Paz.\n4:24 Despu\u00e9s hizo enalbardar una borrica, y dijo al mozo: Gu\u00eda y anda; y no me hagas detener para que suba, sino cuando yo te lo dijere.\n4:25 Parti\u00f3se pues, y vino al var\u00f3n de Dios al monte del Carmelo. Y cuando el var\u00f3n de Dios la vi\u00f3 de lejos, dijo \u00e1 su criado Giezi: He aqu\u00ed la Sunamita:\n4:26 Ru\u00e9gote que vayas ahora corriendo \u00e1 recibirla, y dile: \u00bfTienes paz? \u00bfy tu marido, y tu hijo? Y ella dijo: Paz.\n4:27 Y luego que lleg\u00f3 al var\u00f3n de Dios en el monte, asi\u00f3 de sus pies. Y lleg\u00f3se Giezi para quitarla; mas el var\u00f3n de Dios le dijo: D\u00e9jala, porque su alma est\u00e1 en amargura, y Jehov\u00e1 me ha encubierto el motivo, y no me lo ha revelado.\n4:28 Y ella dijo: \u00bfPed\u00ed yo hijo \u00e1 mi se\u00f1or? \u00bfNo dije yo, que no me burlases?\n4:29 Entonces dijo \u00e9l \u00e1 Giezi: Ci\u00f1e tus lomos, y toma mi bord\u00f3n en tu mano, y ve; y si alguno te encontrare, no lo saludes; y si alguno te saludare, no le respondas: y pondr\u00e1s mi bord\u00f3n sobre el rostro del ni\u00f1o.\n4:30 Y dijo la madre del ni\u00f1o: Vive Jehov\u00e1, y vive tu alma, que no te dejar\u00e9.\n4:31 El entonces se levant\u00f3, y sigui\u00f3la. Y Giezi hab\u00eda ido delante de ellos, y hab\u00eda puesto el bord\u00f3n sobre el rostro del ni\u00f1o, mas ni ten\u00eda voz ni sentido; y as\u00ed se hab\u00eda vuelto para encontrar \u00e1 Eliseo; y declar\u00f3selo, diciendo: El mozo no despierta.\n4:32 Y venido Eliseo \u00e1 la casa, he aqu\u00ed el ni\u00f1o que estaba tendido muerto sobre su cama.\n4:33 Entrando \u00e9l entonces, cerr\u00f3 la puerta sobre ambos, y or\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1.\n4:34 Despu\u00e9s subi\u00f3, y ech\u00f3se sobre el ni\u00f1o, poniendo su boca sobre la boca de \u00e9l, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las manos suyas; as\u00ed se tendi\u00f3 sobre \u00e9l, y calent\u00f3se la carne del joven.\n4:35 Volvi\u00e9ndose luego, pas\u00e9ose por la casa \u00e1 una parte y \u00e1 otra, y despu\u00e9s subi\u00f3, y tendi\u00f3se sobre \u00e9l; y el joven estornud\u00f3 siete veces, y abri\u00f3 sus ojos.\n4:36 Entonces llam\u00f3 \u00e9l \u00e1 Giezi, y d\u00edjole: Llama \u00e1 esta Sunamita. Y \u00e9l la llam\u00f3. Y entrando ella, \u00e9l le dijo: Toma tu hijo.\n4:37 Y as\u00ed que ella entr\u00f3, ech\u00f3se \u00e1 sus pies, \u00e9 inclin\u00f3se \u00e1 tierra: despu\u00e9s tom\u00f3 su hijo, y sali\u00f3se.\n4:38 Y Eliseo se volvi\u00f3 \u00e1 Gilgal. Hab\u00eda entonces grande hambre en la tierra. Y los hijos de los profetas estaban con \u00e9l, por lo que dijo \u00e1 su criado: Pon una grande olla, y haz potaje para los hijos de los profetas.\n4:39 Y sali\u00f3 uno al campo \u00e1 coger hierbas, y hall\u00f3 una como parra mont\u00e9s, y cogi\u00f3 de ella una faldada de calabazas silvestres: y volvi\u00f3, y cort\u00f3las en la olla del potaje: porque no sab\u00eda lo que era.\n4:40 Ech\u00f3se despu\u00e9s para que comieran los hombres; pero sucedi\u00f3 que comiendo ellos de aquel guisado, dieron voces, diciendo: Var\u00f3n de Dios, la muerte en la olla! Y no lo pudieron comer.\n4:41 El entonces dijo: Traed harina. Y esparci\u00f3la en la olla, y dijo: Echa de comer \u00e1 la gente. Y no hubo m\u00e1s mal en la olla.\n4:42 Vino entonces un hombre de Baal-salisa, el cual trajo al var\u00f3n de Dios panes de primicias, veinte panes de cebada, y trigo nuevo en su espiga. Y \u00e9l dijo: Da \u00e1 la gente para que coman.\n4:43 Y respondi\u00f3 su sirviente: \u00bfC\u00f3mo he de poner esto delante de cien hombres? Mas \u00e9l torn\u00f3 \u00e1 decir: Da \u00e1 la gente para que coman, porque as\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: Comer\u00e1n, y sobrar\u00e1.\n4:44 Entonces \u00e9l lo puso delante de ellos, y comieron, y sobr\u00f3les, conforme \u00e1 la palabra de Jehov\u00e1.\n5:1 NAAMAN, general del ej\u00e9rcito del rey de Siria, era gran var\u00f3n delante de su se\u00f1or, y en alta estima, porque por medio de \u00e9l hab\u00eda dado Jehov\u00e1 salvamento \u00e1 la Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso.\n5:2 Y de Siria hab\u00edan salido cuadrillas, y hab\u00edan llevado cautiva de la tierra de Israel una muchacha; la cual sirviendo \u00e1 la mujer de Naam\u00e1n,\n5:3 Dijo \u00e1 su se\u00f1ora: Si rogase mi se\u00f1or al profeta que est\u00e1 en Samaria, \u00e9l lo sanar\u00eda de su lepra.\n5:4 Y entrando Naam\u00e1n \u00e1 su se\u00f1or, declar\u00f3selo, diciendo: As\u00ed y as\u00ed ha dicho una muchacha que es de la tierra de Israel.\n5:5 Y d\u00edjole el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviar\u00e9 letras al rey de Israel. Parti\u00f3 pues \u00e9l, llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y diez mudas de vestidos.\n5:6 Tom\u00f3 tambi\u00e9n letras para el rey de Israel, que dec\u00edan as\u00ed: Luego en llegando \u00e1 ti estas letras, sabe por ellas que yo env\u00edo \u00e1 ti mi siervo Naam\u00e1n, para que lo sanes de su lepra.\n5:7 Y luego que el rey de Israel ley\u00f3 las cartas, rasg\u00f3 sus vestidos, y dijo: \u00bfSoy yo Dios, que mate y d\u00e9 vida, para que \u00e9ste env\u00ede \u00e1 m\u00ed \u00e1 que sane un hombre de su lepra? Considerad ahora, y ved c\u00f3mo busca ocasi\u00f3n contra m\u00ed.\n5:8 Y como Eliseo, var\u00f3n de Dios oy\u00f3 que el rey de Israel hab\u00eda rasgado sus vestidos, envi\u00f3 \u00e1 decir al rey: \u00bfPor qu\u00e9 has rasgado tus vestidos? Venga ahora \u00e1 m\u00ed, y sabr\u00e1 que hay profeta en Israel.\n5:9 Y vino Naam\u00e1n con sus caballos y con su carro, y par\u00f3se \u00e1 las puertas de la casa de Eliseo.\n5:10 Entonces Eliseo le envi\u00f3 un mensajero, diciendo: Ve, y l\u00e1vate siete veces en el Jord\u00e1n, y tu carne se te restaurar\u00e1, y ser\u00e1s limpio.\n5:11 Y Naam\u00e1n se fu\u00e9 enojado, diciendo: He aqu\u00ed yo dec\u00eda para m\u00ed: Saldr\u00e1 \u00e9l luego, y estando en pie invocar\u00e1 el nombre de Jehov\u00e1 su Dios, y alzar\u00e1 su mano, y tocar\u00e1 el lugar, y sanar\u00e1 la lepra.\n5:12 Abana y Pharphar, r\u00edos de Damasco, \u00bfno son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, \u00bfno ser\u00e9 tambi\u00e9n limpio? Y volvi\u00f3se, y fu\u00e9se enojado.\n5:13 Mas sus criados se llegaron \u00e1 \u00e9l, y habl\u00e1ronle, diciendo: Padre m\u00edo, si el profeta te mandara alguna gran cosa, \u00bfno la hicieras? \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s, dici\u00e9ndote: L\u00e1vate, y ser\u00e1s limpio?\n5:14 El entonces descendi\u00f3, y zambull\u00f3se siete veces en el Jord\u00e1n, conforme \u00e1 la palabra del var\u00f3n de Dios: y su carne se volvi\u00f3 como la carne de un ni\u00f1o, y fu\u00e9 limpio.\n5:15 Y volvi\u00f3 al var\u00f3n de Dios, \u00e9l y toda su compa\u00f1\u00eda, y p\u00fasose delante de \u00e9l, y dijo: He aqu\u00ed ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel. Ru\u00e9gote que recibas alg\u00fan presente de tu siervo.\n5:16 Mas \u00e9l dijo: Vive Jehov\u00e1, delante del cual estoy, que no lo tomar\u00e9. E importun\u00e1ndole que tomase, \u00e9l nunca quiso.\n5:17 Entonces Naam\u00e1n dijo: Ru\u00e9gote pues, \u00bfno se dar\u00e1 \u00e1 tu siervo una carga de un par de ac\u00e9milas de aquesta tierra? porque de aqu\u00ed adelante tu siervo no sacrificar\u00e1 holocausto ni sacrificio \u00e1 otros dioses, sino \u00e1 Jehov\u00e1.\n5:18 En esto perdone Jehov\u00e1 \u00e1 tu siervo: que cuando mi se\u00f1or entrare en el templo de Rimm\u00f3n, y para adorar en \u00e9l se apoyare sobre mi mano, si yo tambi\u00e9n me inclinare en el templo de Rimm\u00f3n, si en el templo de Rimm\u00f3n me inclino, Jehov\u00e1 perdone en esto \u00e1 tu sier\n5:19 Y \u00e9l le dijo: Vete en paz. Parti\u00f3se pues de \u00e9l, y camin\u00f3 como el espacio de una milla.\n5:20 Entonces Giezi, criado de Eliseo el var\u00f3n de Dios, dijo entre s\u00ed: He aqu\u00ed mi se\u00f1or estorb\u00f3 \u00e1 este Siro Naam\u00e1n, no tomando de su mano las cosas que hab\u00eda tra\u00eddo. Vive Jehov\u00e1, que correr\u00e9 yo tras \u00e9l, y tomar\u00e9 de \u00e9l alguna cosa.\n5:21 Y sigui\u00f3 Giezi \u00e1 Naam\u00e1n: y como le vi\u00f3 Naam\u00e1n que ven\u00eda corriendo tras \u00e9l, ape\u00f3se del carro para recibirle, y dijo: \u00bfVa bien?\n5:22 Y \u00e9l dijo: Bien. Mi se\u00f1or me env\u00eda \u00e1 decir: He aqu\u00ed vinieron \u00e1 m\u00ed en esta hora del monte de Ephraim dos mancebos de los hijos de los profetas: ru\u00e9gote que les des un talento de plata, y sendas mudas de vestidos.\n5:23 Y Naam\u00e1n dijo: Ru\u00e9gote que tomes dos talentos. Y \u00e9l le constri\u00f1\u00f3, y at\u00f3 dos talentos de plata en dos sacos, y dos mudas de vestidos, y p\u00fasolo \u00e1 cuestas \u00e1 dos de sus criados, que lo llevasen delante de \u00e9l.\n5:24 Y llegado que hubo \u00e1 un lugar secreto, \u00e9l lo tom\u00f3 de mano de ellos, y guard\u00f3lo en casa: luego mand\u00f3 \u00e1 los hombres que se fuesen.\n5:25 Y \u00e9l entr\u00f3, y p\u00fasose delante de su se\u00f1or. Y Eliseo le dijo: \u00bfDe d\u00f3nde vienes, Giezi? Y \u00e9l dijo: Tu siervo no ha ido \u00e1 ninguna parte.\n5:26 El entonces le dijo: \u00bfNo fu\u00e9 tambi\u00e9n mi coraz\u00f3n, cuando el hombre volvi\u00f3 de su carro \u00e1 recibirte? \u00bfes tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, vi\u00f1as, ovejas, bueyes, siervos y siervas?\n5:27 La lepra de Naam\u00e1n se te pegar\u00e1 \u00e1 ti, y \u00e1 tu simiente para siempre. Y sali\u00f3 de delante de \u00e9l leproso, blanco como la nieve.\n6:1 LOS hijos de los profetas dijeron \u00e1 Eliseo: He aqu\u00ed, el lugar en que moramos contigo nos es estrecho.\n6:2 Vamos ahora al Jord\u00e1n, y tomemos de all\u00ed cada uno una viga, y hag\u00e1monos all\u00ed lugar en que habitemos. Y \u00e9l dijo: Andad.\n6:3 Y dijo uno: Rog\u00e1moste que quieras venir con tus siervos. Y \u00e9l respondi\u00f3: Yo ir\u00e9.\n6:4 Fu\u00e9se pues con ellos; y como llegaron al Jord\u00e1n, cortaron la madera.\n6:5 Y aconteci\u00f3 que derribando uno un \u00e1rbol, cay\u00f3sele el hacha en el agua; y di\u00f3 voces, diciendo: Ah, se\u00f1or m\u00edo, que era emprestada!\n6:6 Y el var\u00f3n de Dios dijo: \u00bfD\u00f3nde cay\u00f3? Y \u00e9l le mostr\u00f3 el lugar. Entonces cort\u00f3 \u00e9l un palo, y ech\u00f3lo all\u00ed; \u00e9 hizo nadar el hierro.\n6:7 Y dijo: T\u00f3malo. Y \u00e9l tendi\u00f3 la mano, y tom\u00f3lo.\n6:8 Ten\u00eda el rey de Siria guerra contra Israel, y consultando con sus siervos, dijo: En tal y tal lugar estar\u00e1 mi campamento.\n6:9 Y el var\u00f3n de Dios envi\u00f3 \u00e1 decir al rey de Israel: Mira que no pases por tal lugar, porque los Siros van all\u00ed.\n6:10 Entonces el rey de Israel envi\u00f3 \u00e1 aquel lugar que el var\u00f3n de Dios hab\u00eda dicho y amonest\u00e1dole; y guard\u00f3se de all\u00ed, no una vez ni dos.\n6:11 Y el coraz\u00f3n del rey de Siria fu\u00e9 turbado de esto; y llamando \u00e1 sus siervos, d\u00edjoles: \u00bfNo me declarar\u00e9is vosotros qui\u00e9n de los nuestros es del rey de Israel?\n6:12 Entonces uno de los siervos dijo: No, rey, se\u00f1or m\u00edo; sino que el profeta Eliseo est\u00e1 en Israel, el cual declara al rey de Israel las palabras que t\u00fa hablas en tu m\u00e1s secreta c\u00e1mara.\n6:13 Y \u00e9l dijo: Id, y mirad d\u00f3nde est\u00e1, para que yo env\u00ede \u00e1 tomarlo. Y fu\u00e9le dicho: He aqu\u00ed \u00e9l est\u00e1 en Doth\u00e1n.\n6:14 Entonces envi\u00f3 el rey all\u00e1 gente de \u00e1 caballo, y carros, y un grande ej\u00e9rcito, los cuales vinieron de noche, y cercaron la ciudad.\n6:15 Y levant\u00e1ndose de ma\u00f1ana el que serv\u00eda al var\u00f3n de Dios, para salir, he aqu\u00ed el ej\u00e9rcito que ten\u00eda cercada la ciudad, con gente de \u00e1 caballo y carros. Entonces su criado le dijo: Ah, se\u00f1or m\u00edo! \u00bfqu\u00e9 haremos?\n6:16 Y \u00e9l le dijo: No hayas miedo: porque m\u00e1s son los que est\u00e1n con nosotros que los que est\u00e1n con ellos.\n6:17 Y or\u00f3 Eliseo, y dijo: Ru\u00e9gote, oh Jehov\u00e1, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehov\u00e1 abri\u00f3 los ojos del mozo, y mir\u00f3: y he aqu\u00ed que el monte estaba lleno de gente de \u00e1 caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.\n6:18 Y luego que los Siros descendieron \u00e1 \u00e9l, or\u00f3 Eliseo \u00e1 Jehov\u00e1, y dijo: Ru\u00e9gote que hieras \u00e1 esta gente con ceguedad. E hiri\u00f3los con ceguedad, conforme al dicho de Eliseo.\n6:19 Despu\u00e9s les dijo Eliseo: No es este el camino, ni es esta la ciudad; seguidme, que yo os guiar\u00e9 al hombre que busc\u00e1is. Y gui\u00f3los \u00e1 Samaria.\n6:20 Y as\u00ed que llegaron \u00e1 Samaria, dijo Eliseo: Jehov\u00e1, abre los ojos de \u00e9stos, para que vean. Y Jehov\u00e1 abri\u00f3 sus ojos, y miraron, y hall\u00e1ronse en medio de Samaria.\n6:21 Y cuando el rey de Israel los hubo visto, dijo \u00e1 Eliseo: \u00bfHerir\u00e9los, padre m\u00edo?\n6:22 Y \u00e9l le respondi\u00f3: No los hieras; \u00bfherir\u00edas t\u00fa \u00e1 los que tomaste cautivos con tu espada y con tu arco? Pon delante de ellos pan y agua, para que coman y beban, y se vuelvan \u00e1 sus se\u00f1ores.\n6:23 Entonces les fu\u00e9 aparejada grande comida: y como hubieron comido y bebido, envi\u00f3los, y ellos se volvieron \u00e1 su se\u00f1or. Y nunca m\u00e1s vinieron cuadrillas de Siria \u00e1 la tierra de Israel.\n6:24 Despu\u00e9s de esto aconteci\u00f3, que Ben-adad rey de Siria junt\u00f3 todo su ej\u00e9rcito, y subi\u00f3, y puso cerco \u00e1 Samaria.\n6:25 Y hubo grande hambre en Samaria, teniendo ellos cerco sobre ella; tanto, que la cabeza de un asno era vendida por ochenta piezas de plata, y la cuarta de un cabo de esti\u00e9rcol de palomas por cinco piezas de plata.\n6:26 Y pasando el rey de Israel por el muro, una mujer le di\u00f3 voces, y dijo: Salva, rey se\u00f1or m\u00edo.\n6:27 Y \u00e9l dijo: Si no te salva Jehov\u00e1, \u00bfde d\u00f3nde te tengo de salvar yo? \u00bfdel alfol\u00ed, \u00f3 del lagar?\n6:28 Y d\u00edjole el rey: \u00bfQu\u00e9 tienes? Y ella respondi\u00f3: Esta mujer me dijo: Da ac\u00e1 tu hijo, y com\u00e1moslo hoy, y ma\u00f1ana comeremos el m\u00edo.\n6:29 Cocimos pues mi hijo, y le comimos. El d\u00eda siguiente yo le dije: Da ac\u00e1 tu hijo, y com\u00e1moslo. Mas ella ha escondido su hijo.\n6:30 Y como el rey oy\u00f3 las palabras de aquella mujer, rasg\u00f3 sus vestidos, y pas\u00f3 as\u00ed por el muro: y lleg\u00f3 \u00e1 ver el pueblo el saco que tra\u00eda interiormente sobre su carne.\n6:31 Y \u00e9l dijo: As\u00ed me haga Dios, y as\u00ed me a\u00f1ada, si la cabeza de Eliseo hijo de Saphat quedare sobre \u00e9l hoy.\n6:32 Estaba \u00e1 la saz\u00f3n Eliseo sentado en su casa, y con \u00e9l estaban sentados los ancianos: y el rey envi\u00f3 \u00e1 \u00e9l un hombre. Mas antes que el mensajero viniese \u00e1 \u00e9l, dijo \u00e9l \u00e1 los ancianos: \u00bfNo hab\u00e9is visto como este hijo del homicida me env\u00eda \u00e1 quitar la cabeza?\n6:33 Aun estaba \u00e9l hablando con ellos, y he aqu\u00ed el mensajero que descend\u00eda \u00e1 \u00e9l; y dijo: Ciertamente este mal de Jehov\u00e1 viene. \u00bfPara qu\u00e9 tengo de esperar m\u00e1s \u00e1 Jehov\u00e1?\n7:1 DIJO entonces Eliseo: Oid palabra de Jehov\u00e1: As\u00ed dijo Jehov\u00e1: Ma\u00f1ana \u00e1 estas horas valdr\u00e1 el seah de flor de harina un siclo, y dos seah de cebada un siclo, \u00e1 la puerta de Samaria.\n7:2 Y un pr\u00edncipe sobre cuya mano el rey se apoyaba, respondi\u00f3 al var\u00f3n de Dios, y dijo: Si Jehov\u00e1 hiciese ahora ventanas en el cielo, \u00bfser\u00eda esto as\u00ed? Y \u00e9l dijo: He aqu\u00ed t\u00fa lo ver\u00e1s con tus ojos, mas no comer\u00e1s de ello.\n7:3 Y hab\u00eda cuatro hombres leprosos \u00e1 la entrada de la puerta, los cuales dijeron el uno al otro: \u00bfPara qu\u00e9 nos estamos aqu\u00ed hasta que muramos?\n7:4 Si trat\u00e1remos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aqu\u00ed, tambi\u00e9n moriremos. Vamos pues ahora, y pas\u00e9monos al ej\u00e9rcito de los Siros: si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muert\n7:5 Levant\u00e1ronse pues en el principio de la noche, para irse al campo de los Siros; y llegando \u00e1 las primeras estancias de los Siros, no hab\u00eda all\u00ed hombre.\n7:6 Porque el Se\u00f1or hab\u00eda hecho que en el campo de los Siros se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estr\u00e9pito de grande ej\u00e9rcito; y dij\u00e9ronse los unos \u00e1 los otros: He aqu\u00ed el rey de Israel ha pagado contra nosotros \u00e1 los reyes de los Heteos, y \u00e1 l\n7:7 Y as\u00ed se hab\u00edan levantado y hu\u00eddo al principio de la noche, dejando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campo como se estaba; y hab\u00edan hu\u00eddo por salvar las vidas.\n7:8 Y como los leprosos llegaron \u00e1 las primeras estancias, entr\u00e1ronse en una tienda, y comieron y bebieron, y tomaron de all\u00ed plata, y oro, y vestido, y fueron, y escondi\u00e9ronlo: y vueltos, entraron en otra tienda, y de all\u00ed tambi\u00e9n tomaron, y fueron, y escond\n7:9 Y dij\u00e9ronse el uno al otro: No hacemos bien: hoy es d\u00eda de buena nueva, y nosotros callamos: y si esperamos hasta la luz de la ma\u00f1ana, nos alcanzar\u00e1 la maldad. Vamos pues ahora, entremos, y demos la nueva en casa del rey.\n7:10 Y vinieron, y dieron voces \u00e1 los guardas de la puerta de la ciudad, y declar\u00e1ronles, diciendo: Nosotros fuimos al campo de los Siros, y he aqu\u00ed que no hab\u00eda all\u00ed hombre, ni voz de hombre, sino caballos atados, asnos tambi\u00e9n atados, y el campo como se esta\n7:11 Y los porteros dieron voces, y declar\u00e1ronlo dentro, en el palacio del rey.\n7:12 Y levant\u00f3se el rey de noche, y dijo \u00e1 sus siervos: Yo os declarar\u00e9 lo que nos han hecho los Siros. Ellos saben que tenemos hambre, y hanse salido de las tiendas y escond\u00eddose en el campo, diciendo: Cuando hubieren salido de la ciudad, los tomaremos vivos,\n7:13 Entonces respondi\u00f3 uno de sus siervos, y dijo: Tomen ahora cinco de los caballos que han quedado en la ciudad, (porque ellos tambi\u00e9n son como toda la multitud de Israel que ha quedado en ella; tambi\u00e9n ellos son como toda la multitud de Israel que ha perec\n7:14 Tomaron pues dos caballos de un carro, y envi\u00f3 el rey tras el campo de los Siros, diciendo: Id, y ved.\n7:15 Y ellos fueron, y sigui\u00e9ronlos hasta el Jord\u00e1n: y he aqu\u00ed, todo el camino estaba lleno de vestidos y enseres que los Siros hab\u00edan arrojado con la premura. Y volvieron los mensajeros, \u00e9 hici\u00e9ronlo saber al rey.\n7:16 Entonces el pueblo sali\u00f3, y saquearon el campo de los Siros. Y fu\u00e9 vendido un seah de flor de harina por un siclo, y dos seah de cebada por un siclo, conforme \u00e1 la palabra de Jehov\u00e1.\n7:17 Y el rey puso \u00e1 la puerta a aquel pr\u00edncipe sobre cuya mano \u00e9l se apoyaba: y atropell\u00f3le el pueblo \u00e1 la entrada, y muri\u00f3, conforme \u00e1 lo que hab\u00eda dicho el var\u00f3n de Dios, lo que habl\u00f3 cuando el rey descendi\u00f3 \u00e1 \u00e9l.\n7:18 Aconteci\u00f3 pues de la manera que el var\u00f3n de Dios hab\u00eda hablado al rey, diciendo: Dos seah de cebada por un siclo, y el seah de flor de harina ser\u00e1 vendido por un siclo ma\u00f1ana \u00e1 estas horas, \u00e1 la puerta de Samaria.\n7:19 A lo cual aquel pr\u00edncipe hab\u00eda respondido al var\u00f3n de Dios, diciendo: Aunque Jehov\u00e1 hiciese ventanas en el cielo, \u00bfpudiera ser eso? Y \u00e9l dijo: He aqu\u00ed t\u00fa lo ver\u00e1s con tus ojos, mas no comer\u00e1s de ello.\n7:20 Y v\u00ednole as\u00ed; porque el pueblo le atropell\u00f3 \u00e1 la entrada, y muri\u00f3.\n8:1 Y HABLO Eliseo \u00e1 aquella mujer \u00e1 cuyo hijo hab\u00eda hecho vivir, diciendo: Lev\u00e1ntate, vete t\u00fa y toda tu casa \u00e1 vivir donde pudieres; porque Jehov\u00e1 ha llamado el hambre, la cual vendr\u00e1 tambi\u00e9n sobre la tierra siete a\u00f1os.\n8:2 Entonces la mujer se levant\u00f3, \u00e9 hizo como el var\u00f3n de Dios le dijo: y parti\u00f3se ella con su familia, y vivi\u00f3 en tierra de los Filisteos siete a\u00f1os.\n8:3 Y como fueron pasados los siete a\u00f1os, la mujer volvi\u00f3 de la tierra de los Filisteos: despu\u00e9s sali\u00f3 para clamar al rey por su casa, y por sus tierras.\n8:4 Y hab\u00eda el rey hablado con Giezi, criado del var\u00f3n de Dios, dici\u00e9ndole: Ru\u00e9gote que me cuentes todas las maravillas que ha hecho Eliseo.\n8:5 Y contando \u00e9l al rey c\u00f3mo hab\u00eda hecho vivir \u00e1 un muerto, he aqu\u00ed la mujer, \u00e1 cuyo hijo hab\u00eda hecho vivir, que clamaba al rey por su casa y por sus tierras. Entonces dijo Giezi: Rey se\u00f1or m\u00edo, esta es la mujer, y este es su hijo, al cual Eliseo hizo vivir.\n8:6 Y preguntando el rey \u00e1 la mujer, ella se lo cont\u00f3. Entonces el rey le di\u00f3 un eunuco, dici\u00e9ndole: Hazle volver todas las cosas que eran suyas, y todos los frutos de la tierras desde el d\u00eda que dej\u00f3 el pa\u00eds hasta ahora.\n8:7 Eliseo se fu\u00e9 luego \u00e1 Damasco, y Ben-adad rey de Siria estaba enfermo, al cual dieron aviso, diciendo: El var\u00f3n de Dios ha venido aqu\u00ed.\n8:8 Y el rey dijo \u00e1 Hazael: Toma en tu mano un presente, y ve \u00e1 recibir al var\u00f3n de Dios, y consulta por \u00e9l \u00e1 Jehov\u00e1, diciendo: \u00bfTengo de sanar de esta enfermedad?\n8:9 Tom\u00f3 pues Hazael en su mano un presente de todos los bienes de Damasco, cuarenta camellos cargados, y sali\u00f3lo \u00e1 recibir: y lleg\u00f3, y p\u00fasose delante de \u00e9l, y dijo: Tu hijo Ben-adad, rey de Siria, me ha enviado \u00e1 ti, diciendo: \u00bfTengo de sanar de esta enferme\n8:10 Y Eliseo le dijo: Ve, dile: Seguramente vivir\u00e1s. Empero Jehov\u00e1 me ha mostrado que \u00e9l ha de morir ciertamente.\n8:11 Y el var\u00f3n de Dios le volvi\u00f3 el rostro afirmadamente, y est\u00favose as\u00ed una gran pieza; y llor\u00f3 el var\u00f3n de Dios.\n8:12 Entonces d\u00edjole Hazael: \u00bfPor qu\u00e9 llora mi se\u00f1or? Y \u00e9l respondi\u00f3: Porque s\u00e9 el mal que has de hacer \u00e1 los hijos de Israel: \u00e1 sus fortalezas pegar\u00e1s fuego, y \u00e1 sus mancebos matar\u00e1s \u00e1 cuchillo, y estrellar\u00e1s \u00e1 sus ni\u00f1os, y abrir\u00e1s \u00e1 sus pre\u00f1adas.\n8:13 Y Hazael dijo: \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfes tu siervo perro, que har\u00e1 esta gran cosa? Y respondi\u00f3 Eliseo: Jehov\u00e1 me ha mostrado que t\u00fa has de ser rey de Siria.\n8:14 Y \u00e9l se parti\u00f3 de Eliseo, y vino \u00e1 su se\u00f1or, el cual le dijo: \u00bfQu\u00e9 te ha dicho Eliseo? Y \u00e9l respondi\u00f3: D\u00edjome que seguramente vivir\u00e1s.\n8:15 El d\u00eda siguiente tom\u00f3 un pa\u00f1o basto, y meti\u00f3lo en agua, y tendi\u00f3lo sobre el rostro de Ben-adad, y muri\u00f3: y rein\u00f3 Hazael en su lugar.\n8:16 En el quinto a\u00f1o de Joram hijo de Ach\u00e2b rey de Israel, y siendo Josaphat rey de Jud\u00e1, comenz\u00f3 \u00e1 reinar Joram hijo de Josaphat rey de Jud\u00e1.\n8:17 De treinta y dos a\u00f1os era cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y ocho a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusalem.\n8:18 Y anduvo en el camino de los reyes de Israel, como hizo la casa de Ach\u00e2b, porque una hija de Ach\u00e2b fu\u00e9 su mujer; \u00e9 hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1.\n8:19 Con todo eso, Jehov\u00e1 no quiso cortar \u00e1 Jud\u00e1, por amor de David su siervo, como le hab\u00eda prometido darle l\u00e1mpara de sus hijos perpetuamente.\n8:20 En su tiempo se rebel\u00f3 Edom de debajo de la mano de Jud\u00e1, y pusieron rey sobre s\u00ed.\n8:21 Joram por tanto pas\u00f3 \u00e1 Seir, y todos sus carros con \u00e9l: y levant\u00e1ndose de noche hiri\u00f3 \u00e1 los Idumeos, los cuales le hab\u00edan cercado, y \u00e1 los capitanes de los carros: y el pueblo huy\u00f3 \u00e1 sus estancias.\n8:22 Sustr\u00e1jose no obstante Edom de bajo la mano de Jud\u00e1, hasta hoy. Rebel\u00f3se adem\u00e1s Libna en el mismo tiempo.\n8:23 Lo dem\u00e1s de los hechos de Joram, y todas las cosas que hizo, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Jud\u00e1?\n8:24 Y durmi\u00f3 Joram con sus padres, y fu\u00e9 sepultado con sus padres en la ciudad de David: y rein\u00f3 en lugar suyo Och\u00f4z\u00edas, su hijo.\n8:25 En el a\u00f1o doce de Joram hijo de Ach\u00e2b rey de Israel, comenz\u00f3 \u00e1 reinar Och\u00f4z\u00edas hijo de Joram rey de Jud\u00e1.\n8:26 De veintid\u00f3s a\u00f1os era Och\u00f4z\u00edas cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y rein\u00f3 un a\u00f1o en Jerusalem. El nombre de su madre fu\u00e9 Athal\u00eda hija de Omri rey de Israel.\n8:27 Y anduvo en el camino de la casa de Ach\u00e2b, \u00e9 hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1, como la casa de Ach\u00e2b: porque era yerno de la casa de Ach\u00e2b.\n8:28 Y fu\u00e9 \u00e1 la guerra con Joram hijo de Ach\u00e2b \u00e1 Ramoth de Galaad, contra Hazael rey de Siria; y los Siros hirieron \u00e1 Joram.\n8:29 Y el rey Joram se volvi\u00f3 \u00e1 Jezreel, para curarse de las heridas que los Siros le hicieron delante de Ramoth, cuando pele\u00f3 contra Hazael rey de Siria. Y descendi\u00f3 Och\u00f4z\u00edas hijo de Joram rey de Jud\u00e1, \u00e1 visitar \u00e1 Joram hijo de Ach\u00e2b en Jezreel, porque estaba\n9:1 ENTONCES el profeta Eliseo llam\u00f3 \u00e1 uno de los hijos de los profetas, y d\u00edjole: Ci\u00f1e tus lomos, y toma esta alcuza de aceite en tu mano, y ve \u00e1 Ramoth de Galaad.\n9:2 Y cuando llegares all\u00e1, ver\u00e1s all\u00ed \u00e1 Jeh\u00fa hijo de Josaphat hijo de Nimsi; y entrando, haz que se levante de entre sus hermanos, y m\u00e9telo en la rec\u00e1mara.\n9:3 Toma luego la alcuza de aceite, y derr\u00e1mala sobre su cabeza, y di: As\u00ed dijo Jehov\u00e1: Yo te he ungido por rey sobre Israel. Y abriendo la puerta, echa \u00e1 huir, y no esperes.\n9:4 Fu\u00e9 pues el mozo, el mozo del profeta, \u00e1 Ramoth de Galaad.\n9:5 Y como \u00e9l entr\u00f3, he aqu\u00ed los pr\u00edncipes del ej\u00e9rcito que estaban sentados. Y \u00e9l dijo: Pr\u00edncipe, una palabra tengo que decirte. Y Jeh\u00fa dijo: \u00bfA cu\u00e1l de todos nosotros? Y \u00e9l dijo: A ti, pr\u00edncipe.\n9:6 Y \u00e9l se levant\u00f3, y entr\u00f3se en casa; y el otro derram\u00f3 el aceite sobre su cabeza, y d\u00edjole: As\u00ed dijo Jehov\u00e1 Dios de Israel: Yo te he ungido por rey sobre el pueblo de Jehov\u00e1, sobre Israel.\n9:7 Y herir\u00e1s la casa de Ach\u00e2b tu se\u00f1or, para que yo vengue la sangre de mis siervos los profetas, y la sangre de todos los siervos de Jehov\u00e1, de la mano de Jezabel.\n9:8 Y perecer\u00e1 toda la casa de Ach\u00e2b, y talar\u00e9 de Ach\u00e2b todo meante \u00e1 la pared, as\u00ed al guardado como al desamparado en Israel.\n9:9 Y yo pondr\u00e9 la casa de Ach\u00e2b como la casa de Jeroboam hijo de Nabat, y como la casa de Baasa hijo de Ah\u00eda.\n9:10 Y \u00e1 Jezabel comer\u00e1n perros en el campo de Jezreel, y no habr\u00e1 quien la sepulte. En seguida abri\u00f3 la puerta, y ech\u00f3 \u00e1 huir.\n9:11 Despu\u00e9s sali\u00f3 Jeh\u00fa \u00e1 los siervos de su se\u00f1or, y dij\u00e9ronle: \u00bfHay paz? \u00bfpara qu\u00e9 entr\u00f3 \u00e1 ti aquel loco? Y \u00e9l les dijo: Vosotros conoc\u00e9is al hombre y sus palabras.\n9:12 Y ellos dijeron: Mentira; decl\u00e1ranoslo ahora. Y \u00e9l dijo: As\u00ed y as\u00ed me habl\u00f3, diciendo: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: Yo te he ungido por rey sobre Israel.\n9:13 Entonces tomaron prestamente su ropa, y p\u00fasola cada uno debajo de \u00e9l en un trono alto, y tocaron corneta, y dijeron: Jeh\u00fa es rey.\n9:14 As\u00ed conjur\u00f3 Jeh\u00fa hijo de Josaphat hijo de Nimsi, contra Joram. (Estaba Joram guardando \u00e1 Ramoth de Galaad con todo Israel, por causa de Hazael rey de Siria.\n9:15 Hab\u00edase empero vuelto el rey Joram \u00e1 Jezreel, para curarse de las heridas que los Siros le hab\u00edan hecho, peleando contra Hazael rey de Siria.) Y Jeh\u00fa dijo: Si es vuestra voluntad, ninguno escape de la ciudad, para ir \u00e1 dar las nuevas en Jezreel.\n9:16 Entonces Jeh\u00fa cabalg\u00f3, y fu\u00e9se \u00e1 Jezreel, porque Joram estaba all\u00ed enfermo. Tambi\u00e9n Och\u00f4z\u00edas rey de Jud\u00e1 hab\u00eda descendido \u00e1 visitar \u00e1 Joram.\n9:17 Y el atalaya que estaba en la torre de Jezreel, vi\u00f3 la cuadrilla de Jeh\u00fa, que ven\u00eda, y dijo: Yo veo una cuadrilla. Y Joram dijo: Toma uno de \u00e1 caballo, y env\u00eda \u00e1 reconocerlos, y que les diga: \u00bfHay paz?\n9:18 Fu\u00e9 pues el de \u00e1 caballo \u00e1 reconocerlos, y dijo: El rey dice as\u00ed: \u00bfHay paz? Y Jeh\u00fa le dijo: \u00bfQu\u00e9 tienes t\u00fa que ver con la paz? vu\u00e9lvete tras m\u00ed. El atalaya di\u00f3 luego aviso, diciendo: El mensajero lleg\u00f3 hasta ellos, y no vuelve.\n9:19 Entonces envi\u00f3 otro de \u00e1 caballo, el cual llegando \u00e1 ellos, dijo: El rey dice as\u00ed: \u00bfHay paz? Y Jeh\u00fa respondi\u00f3: \u00bfQu\u00e9 tienes t\u00fa que ver con la paz? vu\u00e9lvete tras m\u00ed.\n9:20 El atalaya volvi\u00f3 \u00e1 decir: Tambi\u00e9n \u00e9ste lleg\u00f3 \u00e1 ellos y no vuelve: mas el marchar del que viene es como el marchar de Jeh\u00fa hijo de Nimsi, porque viene impetuosamente.\n9:21 Entonces Joram dijo: Unce. Y uncido que fu\u00e9 su carro, sali\u00f3 Joram rey de Israel, y Och\u00f4z\u00edas rey de Jud\u00e1, cada uno en su carro, y salieron \u00e1 encontrar \u00e1 Jeh\u00fa, al cual hallaron en la heredad de Naboth de Jezreel.\n9:22 Y en viendo Joram \u00e1 Jeh\u00fa, dijo: \u00bfHay paz, Jeh\u00fa? Y \u00e9l respondi\u00f3: \u00bfQu\u00e9 paz, con las fornicaciones de Jezabel tu madre, y sus muchas hechicer\u00edas?\n9:23 Entonces Joram volviendo la mano huy\u00f3, y dijo \u00e1 Och\u00f4z\u00edas: Traici\u00f3n, Och\u00f4z\u00edas!\n9:24 Mas Jeh\u00fa flech\u00f3 su arco, \u00e9 hiri\u00f3 \u00e1 Joram entre las espaldas, y la saeta sali\u00f3 por su coraz\u00f3n, y cay\u00f3 en su carro.\n9:25 Dijo luego Jeh\u00fa \u00e1 Bidkar su capit\u00e1n: T\u00f3malo y \u00e9chalo \u00e1 un cabo de la heredad de Naboth de Jezreel. Acu\u00e9rdate que cuando t\u00fa y yo \u00edbamos juntos con la gente de Ach\u00e2b su padre, Jehov\u00e1 pronunci\u00f3 esta sentencia sobre \u00e9l, diciendo:\n9:26 Que yo he visto ayer las sangres de Naboth, y las sangres de sus hijos, dijo Jehov\u00e1; y tengo de darte la paga en esta heredad, dijo Jehov\u00e1. T\u00f3male pues ahora, y \u00e9chalo en la heredad, conforme \u00e1 la palabra de Jehov\u00e1.\n9:27 Y viendo esto Och\u00f4z\u00edas rey de Jud\u00e1, huy\u00f3 por el camino de la casa del huerto. Y sigui\u00f3lo Jeh\u00fa, diciendo: Herid tambi\u00e9n \u00e1 \u00e9ste en el carro. Y le hirieron \u00e1 la subida de Gur, junto \u00e1 Ibleam. Y \u00e9l huy\u00f3 \u00e1 Megiddo, y muri\u00f3 all\u00ed.\n9:28 Y sus siervos le llevaron en un carro \u00e1 Jerusalem, y all\u00e1 le sepultaron con sus padres, en su sepulcro en la ciudad de David.\n9:29 En el und\u00e9cimo a\u00f1o de Joram hijo de Ach\u00e2b, comenz\u00f3 \u00e1 reinar Och\u00f4z\u00edas sobre Jud\u00e1.\n9:30 Vino despu\u00e9s Jeh\u00fa \u00e1 Jezreel: y como Jezabel lo oy\u00f3, adorn\u00f3 sus ojos con alcohol, y atavi\u00f3 su cabeza, y asom\u00f3se \u00e1 una ventana.\n9:31 Y como entraba Jeh\u00fa por la puerta, ella dijo: \u00bfSucedi\u00f3 bien \u00e1 Zimri, que mat\u00f3 \u00e1 su se\u00f1or?\n9:32 Alzando \u00e9l entonces su rostro hacia la ventana, dijo: \u00bfQui\u00e9n es conmigo? \u00bfqui\u00e9n? Y miraron hacia \u00e9l dos \u00f3 tres eunucos.\n9:33 Y \u00e9l les dijo: Echadla abajo. Y ellos la echaron: y parte de su sangre fu\u00e9 salpicada en la pared, y en los caballos; y \u00e9l la atropell\u00f3.\n9:34 Entr\u00f3 luego, y despu\u00e9s que comi\u00f3 y bebi\u00f3, dijo: Id ahora \u00e1 ver aquella maldita, y sepultadla; que es hija de rey.\n9:35 Empero cuando fueron para sepultarla, no hallaron de ella m\u00e1s que la calavera, y los pies, y las palmas de las manos.\n9:36 Y volvieron, y dij\u00e9ronselo. Y \u00e9l dijo: La palabra de Dios es \u00e9sta, la cual \u00e9l habl\u00f3 por mano de su siervo El\u00edas Thisbita, diciendo: En la heredad de Jezreel comer\u00e1n los perros las carnes de Jezabel.\n9:37 Y el cuerpo de Jezabel fu\u00e9 cual esti\u00e9rcol sobre la faz de la tierra en la heredad de Jezreel; de manera que nadie pueda decir: Esta es Jezabel.\n10:1 Y TENIA Ach\u00e2b en Samaria setenta hijos; y escribi\u00f3 letras Jeh\u00fa, y envi\u00f3las \u00e1 Samaria \u00e1 los principales de Jezreel, \u00e1 los ancianos y \u00e1 los ayos de Ach\u00e2b, diciendo:\n10:2 Luego en llegando estas letras \u00e1 vosotros lo que ten\u00e9is los hijos de vuestro se\u00f1or, y los que ten\u00e9is carros y gente de \u00e1 caballo, la ciudad pertrechada, y las armas,\n10:3 Mirad cu\u00e1l es el mejor y \u00e9l m\u00e1s recto de los hijos de vuestro se\u00f1or, y ponedlo en el trono de su padre, y pelead por la casa de vuestro se\u00f1or.\n10:4 Mas ellos tuvieron gran temor, y dijeron: He aqu\u00ed dos reyes no pudieron resistirle, \u00bfc\u00f3mo le resistiremos nosotros?\n10:5 Y el mayordomo, y el presidente de la ciudad, y los ancianos, y los ayos, enviaron \u00e1 decir \u00e1 Jeh\u00fa: Siervos tuyos somos, y haremos todo lo que nos mandares: no elegiremos por rey \u00e1 ninguno; t\u00fa har\u00e1s lo que bien te pareciere.\n10:6 El entonces les escribi\u00f3 la segunda vez diciendo: Si sois m\u00edos, y quer\u00e9is obedecerme, tomad las cabezas de los varones hijos de vuestro se\u00f1or, y venid ma\u00f1ana \u00e1 estas horas \u00e1 m\u00ed \u00e1 Jezreel. Y los hijos del rey, setenta varones, estaban con los principales d\n10:7 Y como las letras llegaron \u00e1 ellos, tomaron \u00e1 los hijos del rey, y degollaron setenta varones, y pusieron sus cabezas en canastillos, y envi\u00e1ronselas \u00e1 Jezreel.\n10:8 Y vino un mensajero que le di\u00f3 las nuevas, diciendo: Tra\u00eddo han las cabezas de los hijos del rey. Y \u00e9l le dijo: Ponedlas en dos montones \u00e1 la entrada de la puerta hasta la ma\u00f1ana.\n10:9 Venida la ma\u00f1ana, sali\u00f3 \u00e9l, y estando en pie dijo \u00e1 todo el pueblo: Vosotros sois justos: he aqu\u00ed yo he conspirado contra mi se\u00f1or, y lo he muerto: \u00bfmas qui\u00e9n ha muerto \u00e1 todos estos?\n10:10 Sabed ahora que de la palabra de Jehov\u00e1 que habl\u00f3 sobre la casa de Ach\u00e2b, nada caer\u00e1 en tierra: y que Jehov\u00e1 ha hecho lo que dijo por su siervo El\u00edas.\n10:11 Mat\u00f3 entonces Jeh\u00fa \u00e1 todos los que hab\u00edan quedado de la casa de Ach\u00e2b en Jezreel, y \u00e1 todos sus pr\u00edncipes, y \u00e1 todos sus familiares, y \u00e1 sus sacerdotes, que no le qued\u00f3 ninguno.\n10:12 Y levant\u00f3se de all\u00ed, y vino \u00e1 Samaria; y llegando \u00e9l en el camino \u00e1 una casa de esquileo de pastores,\n10:13 Hall\u00f3 all\u00ed \u00e1 los hermanos de Och\u00f4z\u00edas rey de Jud\u00e1, y d\u00edjoles: \u00bfQui\u00e9n sois vosotros? Y ellos dijeron: Somos hermanos de Och\u00f4z\u00edas, y hemos venido \u00e1 saludar \u00e1 los hijos del rey, y \u00e1 los hijos de la reina.\n10:14 Entonces \u00e9l dijo: Prendedlos vivos. Y despu\u00e9s que los tomaron vivos, degoll\u00e1ronlos junto al pozo de la casa de esquileo, cuarenta y dos varones, sin dejar ninguno de ellos.\n10:15 Parti\u00e9ndose luego de all\u00ed encontr\u00f3se con Jonadab hijo de Rech\u00e2b; y despu\u00e9s que lo hubo saludado, d\u00edjole: \u00bfEs recto tu coraz\u00f3n, como el m\u00edo es recto con el tuyo? Y Jonadab dijo: Lo es. Pues que lo es, dame la mano. Y \u00e9l le di\u00f3 su mano. H\u00edzolo luego subir c\n10:16 Y d\u00edjole: Ven conmigo, y ver\u00e1s mi celo por Jehov\u00e1. Pusi\u00e9ronlo pues en su carro.\n10:17 Y luego que hubo Jeh\u00fa llegado \u00e1 Samaria, mat\u00f3 \u00e1 todos los que hab\u00edan quedado de Ach\u00e2b en Samaria, hasta extirparlos, conforme \u00e1 la palabra de Jehov\u00e1, que hab\u00eda hablado por El\u00edas.\n10:18 Y junt\u00f3 Jeh\u00fa todo el pueblo, y d\u00edjoles: Ach\u00e2b sirvi\u00f3 poco \u00e1 Baal; mas Jeh\u00fa lo servir\u00e1 mucho.\n10:19 Llamadme pues luego \u00e1 todos los profetas de Baal, \u00e1 todos sus siervos, y \u00e1 todos sus sacerdotes; que no falte uno, porque tengo un gran sacrifico para Baal; cualquiera que faltare, no vivir\u00e1. Esto hac\u00eda Jeh\u00fa con astucia, para destruir \u00e1 los que honraban \u00e1\n10:20 Y dijo Jeh\u00fa: Santificad un d\u00eda solemne \u00e1 Baal. Y ellos convocaron.\n10:21 Y envi\u00f3 Jeh\u00fa por todo Israel, y vinieron todos los siervos de Baal, que no falt\u00f3 ninguno que no viniese. Y entraron en el templo de Baal, y el templo de Baal se llen\u00f3 de cabo \u00e1 cabo.\n10:22 Entonces dijo al que ten\u00eda el cargo de las vestiduras: Saca vestiduras para todos lo siervos de Baal. Y \u00e9l les sac\u00f3 vestimentas.\n10:23 Y entr\u00f3 Jeh\u00fa con Jonadab hijo de Rech\u00e2b en el templo de Baal, y dijo \u00e1 los siervos de Baal: Mirad y ved que por dicha no haya aqu\u00ed entre vosotros alguno de los siervos de Jehov\u00e1, sino solos los siervos de Baal.\n10:24 Y como ellos entraron para hacer sacrificios y holocaustos, Jeh\u00fa puso fuera ochenta hombres, y d\u00edjoles: Cualquiera que dejare vivo alguno de aquellos hombres que yo he puesto en vuestras manos, su vida ser\u00e1 por la del otro.\n10:25 Y despu\u00e9s que acabaron ellos de hacer el holocausto, Jeh\u00fa dijo \u00e1 los de su guardia y \u00e1 los capitanes: Entrad, y matadlos; que no escape ninguno. Y los hirieron \u00e1 cuchillo: y dej\u00e1ronlos tendidos los de la guardia y los capitanes, y fueron hasta la ciudad d\n10:26 Y sacaron las estatuas de la casa de Baal, y quem\u00e1ronlas.\n10:27 Y quebraron la estatua de Baal, y derribaron la casa de Baal, \u00e9 hici\u00e9ronla necesaria, hasta hoy.\n10:28 As\u00ed extingui\u00f3 Jeh\u00fa \u00e1 Baal de Israel.\n10:29 Con todo eso Jeh\u00fa no se apart\u00f3 de los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, que hizo pecar \u00e1 Israel; \u00e1 saber, de en pos de los becerros de oro que estaban en Beth-el y en Dan.\n10:30 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Jeh\u00fa: Por cuanto has hecho bien ejecutando lo recto delante de mis ojos, \u00e9 hiciste \u00e1 la casa de Ach\u00e2b conforme \u00e1 todo lo que estaba en mi coraz\u00f3n, tus hijos se sentar\u00e1n en el trono de Israel hasta la cuarta generaci\u00f3n.\n10:31 Mas Jeh\u00fa no cuid\u00f3 de andar en la ley de Jehov\u00e1 Dios de Israel con todo su coraz\u00f3n, ni se apart\u00f3 de los pecados de Jeroboam, el que hab\u00eda hecho pecar \u00e1 Israel.\n10:32 En aquellos d\u00edas comenz\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 talar en Israel: \u00e9 hiri\u00f3los Hazael en todos los t\u00e9rminos de Israel,\n10:33 Desde el Jord\u00e1n al nacimiento del sol, toda la tierra de Galaad, de Gad, de Rub\u00e9n, y de Manas\u00e9s, desde Aroer que est\u00e1 junto al arroyo de Arn\u00f3n, \u00e1 Galaad y \u00e1 Bas\u00e1n.\n10:34 Lo dem\u00e1s de los hechos de Jeh\u00fa, y todas las cosas que hizo, y toda su valent\u00eda, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Israel?\n10:35 Y durmi\u00f3 Jeh\u00fa con sus padres, y sepult\u00e1ronlo en Samaria: y rein\u00f3 en su lugar Joach\u00e2z su hijo.\n10:36 El tiempo que rein\u00f3 Jeh\u00fa sobre Israel en Samaria, fu\u00e9 veintiocho a\u00f1os.\n11:1 Y ATHALIA madre de Och\u00f4z\u00edas, viendo que su hijo era muerto, levant\u00f3se, y destruy\u00f3 toda la simiente real.\n11:2 Pero tomando Josaba hija del rey Joram, hermana de Och\u00f4z\u00edas, \u00e1 Joas hijo de Och\u00f4z\u00edas, sac\u00f3lo furtivamente de entre los hijos del rey, que se mataban, y ocult\u00f3lo de delante de Athal\u00eda, \u00e1 \u00e9l y \u00e1 su ama, en la c\u00e1mara de las camas, y as\u00ed no lo mataron.\n11:3 Y estuvo con ella escondido en la casa de Jehov\u00e1 seis a\u00f1os: y Athal\u00eda fu\u00e9 reina sobre el pa\u00eds.\n11:4 Mas al s\u00e9ptimo a\u00f1o envi\u00f3 Joiada, y tom\u00f3 centuriones, capitanes, y gente de la guardia, y meti\u00f3los consigo en la casa de Jehov\u00e1: \u00e9 hizo con ellos liga, jurament\u00e1ndolos en la casa de Jehov\u00e1; y mostr\u00f3les al hijo del rey.\n11:5 Y mand\u00f3les, diciendo: Esto es lo que hab\u00e9is de hacer: la tercera parte de vosotros, los que entrar\u00e1n el s\u00e1bado, tendr\u00e1n la guardia de la casa del rey;\n11:6 Y la otra tercera parte estar\u00e1 \u00e1 la puerta del sur, y la otra tercera parte \u00e1 la puerta del postigo de los de la guardia: as\u00ed guardar\u00e9is la casa, para que no sea allanada.\n11:7 Y las dos partes de vosotros, es \u00e1 saber, todos los que salen el s\u00e1bado, tendr\u00e9is la guarda de la casa de Jehov\u00e1 junto al rey.\n11:8 Y estar\u00e9is alrededor del rey de todas partes, teniendo cada uno sus armas en las manos, y cualquiera que entrare dentro de estos \u00f3rdenes, sea muerto. Y hab\u00e9is de estar con el rey cuando saliere, y cuando entrare.\n11:9 Los centuriones pues, hicieron todo como el sacerdote Joiada les mand\u00f3: y tomando cada uno los suyos, es \u00e1 saber, los que hab\u00edan de entrar el s\u00e1bado, y los que hab\u00edan salido el s\u00e1bado, vini\u00e9ronse \u00e1 Joiada el sacerdote.\n11:10 Y el sacerdote di\u00f3 \u00e1 los centuriones las picas y los escudos que hab\u00edan sido del rey David, que estaban en la casa de Jehov\u00e1.\n11:11 Y los de la guardia se pusieron en orden, teniendo cada uno sus armas en sus manos, desde el lado derecho de la casa hasta el lado izquierdo, junto al altar y el templo, en derredor del rey.\n11:12 Sacando luego Joiada al hijo del rey, p\u00fasole la corona y el testimonio, \u00e9 hici\u00e9ronle rey ungi\u00e9ndole; y batiendo las manos dijeron: Viva el rey!\n11:13 Y oyendo Athal\u00eda el estruendo del pueblo que corr\u00eda, entr\u00f3 al pueblo en el templo de Jehov\u00e1;\n11:14 Y como mir\u00f3, he aqu\u00ed el rey que estaba junto \u00e1 la columna, conforme \u00e1 la costumbre, y los pr\u00edncipes y los trompetas junto al rey; y que todo el pueblo del pa\u00eds hac\u00eda alegr\u00edas, y que tocaban las trompetas. Entonces Athal\u00eda, rasgando sus vestidos, clam\u00f3 \u00e1 v\n11:15 Mas el sacerdote Joiada mand\u00f3 \u00e1 los centuriones que gobernaban el ej\u00e9rcito, y d\u00edjoles: Sacadla fuera del recinto del templo, y al que la siguiere, matadlo \u00e1 cuchillo. (Porque el sacerdote dijo que no la matasen en el templo de Jehov\u00e1.)\n11:16 Di\u00e9ronle pues lugar, y como iba el camino por donde entran los de \u00e1 caballo \u00e1 la casa del rey, all\u00ed la mataron.\n11:17 Entonces Joiada hizo alianza entre Jehov\u00e1 y el rey y el pueblo, que ser\u00edan pueblo de Jehov\u00e1: y asimismo entre el rey y el pueblo.\n11:18 Y todo el pueblo de la tierra entr\u00f3 en el templo de Baal, y derrib\u00e1ronlo: asimismo despedazaron enteramente sus altares y sus im\u00e1genes, y mataron \u00e1 Math\u00e1n sacerdote de Baal delante de los altares. Y el sacerdote puso guarnici\u00f3n sobre la casa de Jehov\u00e1.\n11:19 Despu\u00e9s tom\u00f3 los centuriones, y capitanes, y los de la guardia, y \u00e1 todo el pueblo de la tierra, y llevaron al rey desde la casa de Jehov\u00e1, y vinieron por el camino de la puerta de los de la guardia \u00e1 la casa del rey; y sent\u00f3se el rey sobre el trono de lo\n11:20 Y todo el pueblo de la tierra hizo alegr\u00edas, y la ciudad estuvo en reposo, habiendo sido Athal\u00eda muerta \u00e1 cuchillo junto \u00e1 la casa del rey.\n11:21 Era Joas de siete a\u00f1os cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar.\n12:1 EN el s\u00e9ptimo a\u00f1o de Jeh\u00fa comenz\u00f3 \u00e1 reinar Joas, y rein\u00f3 cuarenta a\u00f1os en Jerusalem. El nombre de su madre fu\u00e9 Sibia, de Beer-seba.\n12:2 Y Joas hizo lo recto en ojos de Jehov\u00e1 todo el tiempo que le dirigi\u00f3 el sacerdote Joiada.\n12:3 Con todo eso los altos no se quitaron; que a\u00fan sacrificaba y quemaba el pueblo perfumes en los altos.\n12:4 Y Joas dijo \u00e1 los sacerdotes: Todo el dinero de las santificaciones que se suele traer \u00e1 la casa de Jehov\u00e1, el dinero de los que pasan en cuenta, el dinero por las personas, cada cual seg\u00fan su tasa, y todo el dinero que cada uno de su propia voluntad mete\n12:5 Rec\u00edbanlo los sacerdotes, cada uno de sus familiares, y reparen los portillos del templo donde quiera que se hallare abertura.\n12:6 Pero el a\u00f1o veintitr\u00e9s del rey Joas, no hab\u00edan a\u00fan reparado los sacerdotes las aberturas del templo.\n12:7 Llamando entonces el rey Joas al pont\u00edfice Joiada y \u00e1 los sacerdotes, d\u00edjoles: \u00bfPor qu\u00e9 no repar\u00e1is las aberturas del templo? Ahora pues, no tom\u00e9is m\u00e1s el dinero de vuestros familiares, sino dadlo para reparar las roturas del templo.\n12:8 Y los sacerdotes consintieron en no tomar m\u00e1s dinero del pueblo, ni tener cargo de reparar las aberturas del templo.\n12:9 Mas el pont\u00edfice Joiada tom\u00f3 un arca, \u00e9 h\u00edzole en la tapa un agujero, y p\u00fasola junto al altar, \u00e1 la mano derecha como se entra en le templo de Jehov\u00e1; y los sacerdotes que guardaban la puerta, pon\u00edan all\u00ed todo el dinero que se met\u00eda en la casa de Jehov\u00e1.\n12:10 Y cuando ve\u00edan que hab\u00eda mucho dinero en el arca, ven\u00eda el notario del rey y el gran sacerdote, y contaban el dinero que hallaban en el templo de Jehov\u00e1, y guard\u00e1banlo.\n12:11 Y daban el dinero suficiente en mano de los que hac\u00edan la obra, y de los que ten\u00edan el cargo de la casa de Jehov\u00e1; y ellos lo expend\u00edan en pagar los carpinteros y maestros que reparaban la casa de Jehov\u00e1,\n12:12 Y los alba\u00f1iles y canteros; y en comprar la madera y piedra de canter\u00eda para reparar las aberturas de la casa de Jehov\u00e1; y en todo lo que se gastaba en la casa para repararla.\n12:13 Mas de aquel dinero que se tra\u00eda \u00e1 la casa de Jehov\u00e1, no se hac\u00edan tazas de plata, ni salterios, ni jofainas, ni trompetas; ni ning\u00fan otro vaso de oro ni de plata se hac\u00eda para el templo de Jehov\u00e1:\n12:14 Porque lo daban \u00e1 los que hac\u00edan la obra, y con \u00e9l reparaban la casa de Jehov\u00e1.\n12:15 Y no se tomaba en cuenta \u00e1 los hombres en cuyas manos el dinero era entregado, para que ellos lo diesen \u00e1 los que hac\u00edan la obra: porque lo hac\u00edan ellos fielmente.\n12:16 El dinero por el delito, y el dinero por los pecados, no se met\u00eda en la casa de Jehov\u00e1; porque era de los sacerdotes.\n12:17 Entonces subi\u00f3 Hazael rey de Siria, y pele\u00f3 contra Gath, y tom\u00f3la: y puso Hazael su rostro para subir contra Jerusalem;\n12:18 Por lo que tom\u00f3 Joas rey de Jud\u00e1 todas las ofrendas que hab\u00eda dedicado Josaphat, y Joram y Och\u00f4z\u00edas sus padres, reyes de Jud\u00e1, y las que \u00e9l hab\u00eda dedicado, y todo el oro que se hall\u00f3 en los tesoros de la casa de Jehov\u00e1, y en la casa del rey, y envi\u00f3lo \u00e1 H\n12:19 Lo dem\u00e1s de los hechos de Joas, y todas las cosas que hizo, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Jud\u00e1?\n12:20 Y levant\u00e1ronse sus siervos, y conspiraron en conjuraci\u00f3n, y mataron \u00e1 Joas en la casa de Millo, descendiendo \u00e9l \u00e1 Silla;\n12:21 Pues Josach\u00e2r hijo de Simaath, y Jozabad hijo de Somer, sus siervos, hiri\u00e9ronle, y muri\u00f3. Y sepult\u00e1ronle con sus padres en la ciudad de David, y rein\u00f3 en su lugar Amas\u00edas su hijo.\n13:1 EN el a\u00f1o veintitr\u00e9s de Joas hijo de Och\u00f4z\u00edas, rey de Jud\u00e1, comenz\u00f3 \u00e1 reinar Joach\u00e2z hijo de Jeh\u00fa sobre Israel en Samaria; y rein\u00f3 diecisiete a\u00f1os.\n13:2 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1, y sigui\u00f3 los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar \u00e1 Israel; y no se apart\u00f3 de ellos.\n13:3 Y encendi\u00f3se el furor de Jehov\u00e1 contra Israel, y entreg\u00f3los en mano de Hazael rey de Siria, y en mano de Ben-adad hijo de Hazael, por largo tiempo.\n13:4 Mas Joach\u00e2z or\u00f3 \u00e1 la faz de Jehov\u00e1, y Jehov\u00e1 lo oy\u00f3: porque mir\u00f3 la aflicci\u00f3n de Israel, pues el rey de Siria los aflig\u00eda.\n13:5 (Y di\u00f3 Jehov\u00e1 salvador \u00e1 Israel, y salieron de bajo la mano de los Siros; y habitaron los hijos de Israel en sus estancias, como antes.\n13:6 Con todo eso no se apartaron de los pecados de la casa de Jeroboam, el que hizo pecar \u00e1 Israel: en ellos anduvieron; y tambi\u00e9n el bosque permaneci\u00f3 en Samaria.)\n13:7 Porque no le hab\u00eda quedado gente \u00e1 Joach\u00e2z, sino cincuenta hombres de \u00e1 caballo, y diez carros, y diez mil hombres de \u00e1 pi\u00e9; pues el rey de Siria los hab\u00eda destru\u00eddo, y los hab\u00eda puesto como polvo para hollar.\n13:8 Lo dem\u00e1s de los hechos de Joach\u00e2z, y todo lo que hizo, y sus valent\u00edas, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Israel?\n13:9 Y durmi\u00f3 Joach\u00e2z con sus padres, y sepult\u00e1ronlo en Samaria: y rein\u00f3 en su lugar Joas su hijo.\n13:10 El a\u00f1o treinta y siete de Joas rey de Jud\u00e1, comenz\u00f3 \u00e1 reinar Joas hijo de Joach\u00e2z sobre Israel en Samaria; y rein\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os.\n13:11 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1: no se apart\u00f3 de todos los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar \u00e1 Israel; en ellos anduvo.\n13:12 Lo dem\u00e1s de los hechos de Joas, y todas las cosas que hizo, y su esfuerzo con que guerre\u00f3 contra Amas\u00edas rey de Jud\u00e1, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Israel?\n13:13 Y durmi\u00f3 Joas con sus padres, y sent\u00f3se Jeroboam sobre su trono: y Joas fu\u00e9 sepultado en Samaria con los reyes de Israel.\n13:14 Estaba Eliseo enfermo de aquella su enfermedad de que muri\u00f3. Y descendi\u00f3 \u00e1 \u00e9l Joas rey de Israel, y llorando delante de \u00e9l, dijo: Padre m\u00edo, padre m\u00edo, carro de Israel y su gente de \u00e1 caballo!\n13:15 Y d\u00edjole Eliseo: Toma un arco y unas saetas. Tom\u00f3se \u00e9l entonces un arco y unas saetas.\n13:16 Y dijo Eliseo al rey de Israel: Pon tu mano sobre el arco. Y puso \u00e9l su mano sobre el arco. Entonces puso Eliseo sus manos sobre las manos del rey,\n13:17 Y dijo: Abre la ventana de hacia el oriente. Y como \u00e9l la abri\u00f3 dijo Eliseo: Tira. Y tirando \u00e9l, dijo Eliseo: Saeta de salud de Jehov\u00e1, y saeta de salud contra Siria: porque herir\u00e1s \u00e1 los Siros en Aphec, hasta consumirlos.\n13:18 Y torn\u00f3le \u00e1 decir: Toma las saetas. Y luego que el rey de Israel las hubo tomado, d\u00edjole: Hiere la tierra. Y \u00e9l hiri\u00f3 tres veces, y ces\u00f3.\n13:19 Entonces el var\u00f3n de Dios, enojado con \u00e9l, le dijo: A herir cinco \u00f3 seis veces, herir\u00edas \u00e1 Siria, hasta no quedar ninguno: empero ahora tres veces herir\u00e1s \u00e1 Siria.\n13:20 Y muri\u00f3 Eliseo, y sepult\u00e1ronlo. Entrado el a\u00f1o vinieron partidas de Moabitas \u00e1 la tierra.\n13:21 Y aconteci\u00f3 que al sepultar unos un hombre, s\u00fabitamente vieron una partida, y arrojaron al hombre en el sepulcro de Eliseo: y cuando lleg\u00f3 \u00e1 tocar el muerto los huesos de Eliseo, revivi\u00f3, y levant\u00f3se sobre sus pies.\n13:22 Hazael pues, rey de Siria, afligi\u00f3 \u00e1 Israel todo el tiempo de Joach\u00e2z.\n13:23 Mas Jehov\u00e1 tuvo misericordia de ellos, y compadeci\u00f3se de ellos, y mir\u00f3los, por amor de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob; y no quiso destruirlos ni echarlos de delante de s\u00ed hasta ahora.\n13:24 Y muri\u00f3 Hazael rey de Siria, y rein\u00f3 en su lugar Ben-adad su hijo.\n13:25 Y volvi\u00f3 Joas hijo de Joach\u00e2z, y tom\u00f3 de mano de Ben-adad hijo de Hazael, las ciudades que \u00e9l hab\u00eda tomado de mano de Joach\u00e2z su padre en guerra. Tres veces lo bati\u00f3 Joas, y restituy\u00f3 las ciudades \u00e1 Israel.\n14:1 EN el a\u00f1o segundo de Joas hijo de Joach\u00e2z rey de Israel, comenz\u00f3 \u00e1 reinar Amas\u00edas hijo de Joas rey de Jud\u00e1.\n14:2 Cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar era de veinticinco a\u00f1os, y veintinueve a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusalem: el nombre de su madre fu\u00e9 Joaddan, de Jerusalem.\n14:3 Y \u00e9l hizo lo recto en ojos de Jehov\u00e1, aunque no como David su padre: hizo conforme \u00e1 todas las cosas que hab\u00eda hecho Joas su padre.\n14:4 Con todo eso los altos no fueron quitados; que el pueblo aun sacrificaba y quemaba perfumes en los altos.\n14:5 Y luego que el reino fu\u00e9 confirmado en su mano, hiri\u00f3 \u00e1 sus siervos, los que hab\u00edan muerto al rey su padre.\n14:6 Mas no mat\u00f3 \u00e1 los hijos de los que le mataron, conforme \u00e1 lo que est\u00e1 escrito en el libro de la ley de Mois\u00e9s, donde Jehov\u00e1 mand\u00f3, diciendo: No matar\u00e1n \u00e1 los padres por los hijos, ni \u00e1 los hijos por los padres: mas cada uno morir\u00e1 por su pecado.\n14:7 Este hiri\u00f3 asimismo diez mil Idumeos en el valle de las Salinas, y tom\u00f3 \u00e1 Sela por guerra, y llam\u00f3la Jocteel, hasta hoy.\n14:8 Entonces Amas\u00edas envi\u00f3 embajadores \u00e1 Joas, hijo de Joach\u00e2z hijo de Jeh\u00fa, rey de Israel, diciendo: Ven, y ve\u00e1monos de rostro.\n14:9 Y Joas rey de Israel envi\u00f3 \u00e1 Amas\u00edas rey de Jud\u00e1 esta respuesta: El cardillo que est\u00e1 en el L\u00edbano envi\u00f3 \u00e1 decir al cedro que est\u00e1 en el L\u00edbano: Da tu hija por mujer \u00e1 mi hijo. Y pasaron las bestias fieras que est\u00e1n en el L\u00edbano, y hollaron el cardillo.\n14:10 Ciertamente has herido \u00e1 Edom, y tu coraz\u00f3n te ha envanecido: glor\u00edate pues, mas est\u00e1te en tu casa. \u00bfY por qu\u00e9 te entrometer\u00e1s en un mal, para que caigas t\u00fa, y Jud\u00e1 contigo?\n14:11 Mas Amas\u00edas no di\u00f3 o\u00eddos; por lo que subi\u00f3 Joas rey de Israel, y vi\u00e9ronse de rostro \u00e9l y Amas\u00edas rey de Jud\u00e1, en Beth-semes, que es de Jud\u00e1.\n14:12 Y Jud\u00e1 cay\u00f3 delante de Israel, y huyeron cada uno \u00e1 sus estancias.\n14:13 Adem\u00e1s Joas rey de Israel tom\u00f3 \u00e1 Amas\u00edas rey de Jud\u00e1, hijo de Joas hijo de Och\u00f4z\u00edas, en Beth-semes: y vino \u00e1 Jerusalem, y rompi\u00f3 el muro de Jerusalem desde la puerta de Ephraim hasta la puerta de la esquina, cuatrocientos codos.\n14:14 Y tom\u00f3 todo el oro y la plata, y todos los vasos que fueron hallados en la casa de Jehov\u00e1, y en los tesoros de la casa del rey, y los hijos en rehenes, y volvi\u00f3se \u00e1 Samaria.\n14:15 Lo dem\u00e1s de los hechos de Joas que ejecut\u00f3, y sus haza\u00f1as, y c\u00f3mo pele\u00f3 contra Amas\u00edas rey de Jud\u00e1, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Israel?\n14:16 Y durmi\u00f3 Joas con sus padres, y fu\u00e9 sepultado en Samaria con los reyes de Israel; y rein\u00f3 en su lugar Jeroboam su hijo.\n14:17 Y Amas\u00edas hijo de Joas rey de Jud\u00e1, vivi\u00f3 despu\u00e9s de la muerte de Joas hijo de Joach\u00e2z rey de Israel, quince a\u00f1os.\n14:18 Lo dem\u00e1s de los hechos de Amas\u00edas, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Jud\u00e1?\n14:19 E hicieron conspiraci\u00f3n contra \u00e9l en Jerusalem, y \u00e9l huy\u00f3 \u00e1 Lach\u00ees; mas enviaron tras \u00e9l \u00e1 Lach\u00ees, y all\u00e1 lo mataron.\n14:20 Traj\u00e9ronlo luego sobre caballos, y sepult\u00e1ronlo en Jerusalem con sus padres, en la ciudad de David.\n14:21 Entonces todo el pueblo de Jud\u00e1 tom\u00f3 \u00e1 Azar\u00edas, que era de diez y seis a\u00f1os, \u00e9 hici\u00e9ronlo rey en lugar de Amas\u00edas su padre.\n14:22 Edific\u00f3 \u00e9l \u00e1 Elath, y la restituy\u00f3 \u00e1 Jud\u00e1, despu\u00e9s que el rey durmi\u00f3 con sus padres.\n14:23 El a\u00f1o quince de Amas\u00edas hijo de Joas rey de Jud\u00e1, comenz\u00f3 \u00e1 reinar Jeroboam hijo de Joas sobre Israel en Samaria; y rein\u00f3 cuarenta y un a\u00f1os.\n14:24 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1, y no se apart\u00f3 de todos los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar \u00e1 Israel.\n14:25 El restituy\u00f3 los t\u00e9rminos de Israel desde la entrada de Amath hasta la mar de la llanura, conforme \u00e1 la palabra de Jehov\u00e1 Dios de Israel, la cual hab\u00eda \u00e9l hablado por su siervo Jon\u00e1s hijo de Amittai, profeta que fu\u00e9 de Gath-hepher.\n14:26 Por cuanto Jehov\u00e1 mir\u00f3 la muy amarga aflicci\u00f3n de Israel; que no hab\u00eda guardado ni desamparado, ni quien diese ayuda \u00e1 Israel;\n14:27 Y Jehov\u00e1 no hab\u00eda determinado raer el nombre de Israel de debajo del cielo: por tanto, los salv\u00f3 por mano de Jeroboam hijo de Joas.\n14:28 Y lo dem\u00e1s de los hechos de Jeroboam, y todas las cosas que hizo, y su valent\u00eda, y todas las guerras que hizo, y c\u00f3mo restituy\u00f3 \u00e1 Jud\u00e1 en Israel \u00e1 Damasco y \u00e1 Hamath, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Israel?\n14:29 Y durmi\u00f3 Jeroboam con sus padres, los reyes de Israel, y rein\u00f3 en su lugar Zach\u00e2r\u00edas su hijo.\n15:1 EN el a\u00f1o veintisiete de Jeroboam, rey de Israel, comenz\u00f3 \u00e1 reinar Azar\u00edas hijo de Amas\u00edas rey de Jud\u00e1.\n15:2 Cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar era de diecis\u00e9is a\u00f1os, y cincuenta y dos a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusalem; el nombre de su madre fu\u00e9 Jecol\u00eda, de Jerusalem.\n15:3 E hizo lo recto en ojos de Jehov\u00e1, conforme \u00e1 todas las cosas que su padre Amas\u00edas hab\u00eda hecho.\n15:4 Con todo eso los altos no se quitaron; que el pueblo sacrificaba a\u00fan y quemaba perfumes en los altos.\n15:5 Mas Jehov\u00e1 hiri\u00f3 al rey con lepra, y fu\u00e9 leproso hasta el d\u00eda de su muerte, y habit\u00f3 en casa separada, y Jotham hijo del rey ten\u00eda el cargo del palacio, gobernando al pueblo de la tierra.\n15:6 Lo dem\u00e1s de los hechos de Azar\u00edas, y todas las cosas que hizo, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Jud\u00e1?\n15:7 Y durmi\u00f3 Azar\u00edas con sus padres, y sepult\u00e1ronlo con sus padres en la ciudad de David: y rein\u00f3 en su lugar Jotham su hijo.\n15:8 En el a\u00f1o treinta y ocho de Azar\u00edas rey de Jud\u00e1, rein\u00f3 Zach\u00e2r\u00edas hijo de Jeroboam sobre Israel seis meses.\n15:9 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1, como hab\u00edan hecho sus padres: no se apart\u00f3 de los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar \u00e1 Israel.\n15:10 Contra \u00e9l se conjur\u00f3 Sallum hijo de Jabes, y lo hiri\u00f3 en presencia de su pueblo, y mat\u00f3lo, y rein\u00f3 en su lugar.\n15:11 Lo dem\u00e1s de los hechos de Zach\u00e2r\u00edas, he aqu\u00ed est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Israel.\n15:12 Y esta fu\u00e9 la palabra de Jehov\u00e1 que hab\u00eda hablado \u00e1 Jeh\u00fa, diciendo: Tus hijos hasta la cuarta generaci\u00f3n se sentar\u00e1n en el trono de Israel. Y fu\u00e9 as\u00ed.\n15:13 Sallum hijo de Jabes comenz\u00f3 \u00e1 reinar en el a\u00f1o treinta y nueve de Uzz\u00eda rey de Jud\u00e1, y rein\u00f3 el tiempo de un mes en Samaria;\n15:14 Pues subi\u00f3 Manahem hijo de Gadi, de Thirsa, y vino \u00e1 Samaria, \u00e9 hiri\u00f3 \u00e1 Sallum hijo de Jabes en Samaria, y mat\u00f3lo, y rein\u00f3 en su lugar.\n15:15 Lo dem\u00e1s de los hechos de Sallum, y su conjuraci\u00f3n con que conspir\u00f3, he aqu\u00ed est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Israel.\n15:16 Entonces hiri\u00f3 Manahem \u00e1 Tiphsa, y \u00e1 todos los que estaban en ella, y tambi\u00e9n sus t\u00e9rminos desde Thirsa; \u00e9 hiri\u00f3la porque no le hab\u00edan abierto; y abri\u00f3 \u00e1 todas sus pre\u00f1adas.\n15:17 En el a\u00f1o treinta y nueve de Azar\u00edas rey de Jud\u00e1, rein\u00f3 Manahem hijo de Gadi sobre Israel diez a\u00f1os, en Samaria.\n15:18 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1: no se apart\u00f3 en todo su tiempo de los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar \u00e1 Israel.\n15:19 Y vino Phul rey de Asiria \u00e1 la tierra; y di\u00f3 Manahem \u00e1 Phul mil talentos de plata porque le ayudara \u00e1 confirmarse en el reino.\n15:20 E impuso Manahem este dinero sobre Israel, sobre todos los poderosos y opulentos: de cada uno cincuenta siclos de plata, para dar al rey de Asiria, y el rey de Asiria se volvi\u00f3, y no se detuvo all\u00ed en la tierra.\n15:21 Lo dem\u00e1s de los hechos de Manahem, y todas las cosas que hizo, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Israel?\n15:22 Y durmi\u00f3 Manahem con sus padres, y rein\u00f3 en su lugar Peka\u00eda su hijo.\n15:23 En el a\u00f1o cincuenta de Azar\u00edas rey de Jud\u00e1, rein\u00f3 Peka\u00eda hijo de Manahem sobre Israel en Samaria, dos a\u00f1os.\n15:24 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1: no se apart\u00f3 de los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar \u00e1 Israel.\n15:25 Y conspir\u00f3 contra \u00e9l Peka hijo de Remal\u00edas, capit\u00e1n suyo, \u00e9 hiri\u00f3lo en Samaria, en el palacio de la casa real, en compa\u00f1\u00eda de Argob y de Ariph, y con cincuenta hombres de los hijos de los Galaaditas; y mat\u00f3lo, y rein\u00f3 en su lugar.\n15:26 Lo dem\u00e1s de los hechos de Peka\u00eda, y todas las cosas que hizo, he aqu\u00ed est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Israel.\n15:27 En el a\u00f1o cincuenta y dos de Azar\u00edas rey de Jud\u00e1, rein\u00f3 Peka hijo de Remal\u00edas sobre Israel en Samaria; y rein\u00f3 veinte a\u00f1os.\n15:28 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1; no se apart\u00f3 de los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar \u00e1 Israel.\n15:29 En los d\u00edas de Peka rey de Israel, vino Tiglath-pileser rey de los Asirios, y tom\u00f3 \u00e1 Ahi\u00f3n, Abel-beth-maach\u00e2, y Janoa, y Cedes, y Asor, y Galaad, y Galilea, y toda la tierra de Nephtal\u00ed; y trasport\u00f3los \u00e1 Asiria.\n15:30 Y Oseas hijo de Ela hizo conjuraci\u00f3n contra Peka hijo de Remal\u00edas, \u00e9 hiri\u00f3lo, y mat\u00f3lo, y rein\u00f3 en su lugar, \u00e1 los veinte a\u00f1os de Jotham hijo de Uzz\u00eda.\n15:31 Lo dem\u00e1s de los hechos de Peka, y todo lo que hizo, he aqu\u00ed est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Israel.\n15:32 En el segundo a\u00f1o de Peka hijo de Remal\u00edas rey de Israel, comenz\u00f3 \u00e1 reinar Jotham hijo de Uzz\u00eda rey de Jud\u00e1.\n15:33 Cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar era de veinticinco a\u00f1os, y rein\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusalem. El nombre de su madre fu\u00e9 Jerusa hija de Sadoc.\n15:34 Y \u00e9l hizo lo recto en ojos de Jehov\u00e1; hizo conforme \u00e1 todas las cosas que hab\u00eda hecho su padre Uzz\u00eda.\n15:35 Con todo eso los altos no fueron quitados; que el pueblo sacrificaba a\u00fan, y quemaba perfumes en los altos. Edific\u00f3 \u00e9l la puerta m\u00e1s alta de la casa de Jehov\u00e1.\n15:36 Lo dem\u00e1s de los hechos de Jotham, y todas las cosas que hizo, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Jud\u00e1?\n15:37 En aquel tiempo comenz\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 enviar contra Jud\u00e1 \u00e1 Res\u00edn rey de Siria, y \u00e1 Peka hijo de Remal\u00edas.\n15:38 Y durmi\u00f3 Jotham con sus padres, y fu\u00e9 sepultado con sus padres en la ciudad de David su padre: y rein\u00f3 en su lugar Ach\u00e2z su hijo.\n16:1 EN el a\u00f1o diecisiete de Peka hijo de Remal\u00edas, comenz\u00f3 \u00e1 reinar Ach\u00e2z hijo de Jotham rey de Jud\u00e1.\n16:2 Cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar Ach\u00e2z, era de veinte a\u00f1os, y rein\u00f3 en Jerusalem diecis\u00e9is a\u00f1os: y no hizo lo recto en ojos de Jehov\u00e1 su Dios, como David su padre;\n16:3 Antes anduvo en el camino de los reyes de Israel, y aun hizo pasar por el fuego \u00e1 su hijo, seg\u00fan las abominaciones de las gentes que Jehov\u00e1 ech\u00f3 de delante de los hijos de Israel.\n16:4 Asimismo sacrific\u00f3, y quem\u00f3 perfumes en los altos, y sobre los collados, y debajo de todo \u00e1rbol umbroso.\n16:5 Entonces Res\u00edn rey de Siria, y Peka hijo de Remal\u00edas rey de Israel, subieron \u00e1 Jerusalem para hacer guerra, y cercar \u00e1 Ach\u00e2z; mas no pudieron tomarla.\n16:6 En aquel tiempo Res\u00edn rey de Siria restituy\u00f3 Elath \u00e1 Siria, y ech\u00f3 \u00e1 los Jud\u00edos de Elath; y los Siros vinieron \u00e1 Elath, y habitaron all\u00ed hasta hoy.\n16:7 Entonces Ach\u00e2z envi\u00f3 embajadores \u00e1 Tiglath-pileser rey de Asiria, diciendo: Yo soy tu siervo y tu hijo: sube, y defi\u00e9ndeme de mano del rey de Siria, y de mano del rey de Israel, que se han levantado contra m\u00ed.\n16:8 Y tomando Ach\u00e2z la plata y el oro que se hall\u00f3 en la casa de Jehov\u00e1, y en los tesoros de la casa real, envi\u00f3 al rey de Asiria un presente.\n16:9 Y atendi\u00f3le el rey de Asiria; pues subi\u00f3 el rey de Asiria contra Damasco, y tom\u00f3la, y trasport\u00f3 los moradores \u00e1 Kir, y mat\u00f3 \u00e1 Res\u00edn.\n16:10 Y fu\u00e9 el rey Ach\u00e2z \u00e1 encontrar \u00e1 Tiglath-pileser rey de Asiria en Damasco; y visto que hubo el rey Ach\u00e2z el altar que estaba en Damasco, envi\u00f3 \u00e1 Ur\u00edas sacerdote el dise\u00f1o y la descripci\u00f3n del altar, conforme \u00e1 toda su hechura.\n16:11 Y Ur\u00edas el sacerdote edific\u00f3 el altar; conforme \u00e1 todo lo que el rey Ach\u00e2z hab\u00eda enviado de Damasco, as\u00ed lo hizo el sacerdote Ur\u00edas, entre tanto que el rey Ach\u00e2z ven\u00eda de Damasco.\n16:12 Y luego que vino el rey de Damasco, y hubo visto el altar, acerc\u00f3se el rey \u00e1 \u00e9l, y sacrific\u00f3 en \u00e9l;\n16:13 Y encendi\u00f3 su holocausto, y su presente, y derram\u00f3 sus libaciones, y esparci\u00f3 la sangre de sus pac\u00edficos junto al altar.\n16:14 Y el altar de bronce que estaba delante de Jehov\u00e1, h\u00edzolo acercar delante de la frontera de la casa, entre el altar y el templo de Jehov\u00e1, y p\u00fasolo al lado del altar hacia el aquil\u00f3n.\n16:15 Y mand\u00f3 el rey Ach\u00e2z al sacerdote Ur\u00edas, diciendo: En el gran altar encender\u00e1s el holocausto de la ma\u00f1ana y el presente de la tarde, y el holocausto del rey y su presente, y asimismo el holocausto de todo el pueblo de la tierra y su presente y sus libacio\n16:16 E hizo el sacerdote Ur\u00edas conforme \u00e1 todas las cosas que el rey Ach\u00e2z le mand\u00f3.\n16:17 Y cort\u00f3 el rey Ach\u00e2z las cintas de las basas, y quit\u00f3les las fuentes; quit\u00f3 tambi\u00e9n el mar de sobre los bueyes de bronce que estaban debajo de \u00e9l, y p\u00fasolo sobre el solado de piedra.\n16:18 Asimismo la tienda del s\u00e1bado que hab\u00edan edificado en la casa, y el pasadizo de afuera del rey, mud\u00f3los del templo de Jehov\u00e1, por causa del rey de Asiria.\n16:19 Lo dem\u00e1s de los hechos de Ach\u00e2z que puso por obra, \u00bfno est\u00e1 todo escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Jud\u00e1?\n16:20 Y durmi\u00f3 el rey Ach\u00e2z con sus padres y fu\u00e9 sepultado con sus padres en la ciudad de David: y rein\u00f3 en su lugar Ezech\u00eeas su hijo.\n17:1 EN el a\u00f1o duod\u00e9cimo de Ach\u00e2z rey de Jud\u00e1, comenz\u00f3 \u00e1 reinar Oseas hijo de Ela en Samaria sobre Israel; y rein\u00f3 nueve a\u00f1os.\n17:2 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1, aunque no como los reyes de Israel que antes de \u00e9l hab\u00edan sido.\n17:3 Contra \u00e9ste subi\u00f3 Salmanasar rey de los Asirios; y Oseas fu\u00e9 hecho su siervo, y pag\u00e1bale tributo.\n17:4 Mas el rey de Asiria hall\u00f3 que Oseas hac\u00eda conjuraci\u00f3n: porque hab\u00eda enviado embajadores \u00e1 So, rey de Egipto, y no pagaba tributo al rey de Asiria, como cada a\u00f1o: por lo que el rey de Asiria le detuvo, y le aprision\u00f3 en la casa de la c\u00e1rcel.\n17:5 Y el rey de Asiria parti\u00f3 contra todo el pa\u00eds, y subi\u00f3 contra Samaria, y estuvo sobre ella tres a\u00f1os.\n17:6 En el a\u00f1o nueve de Oseas tom\u00f3 el rey de Asiria \u00e1 Samaria, y trasport\u00f3 \u00e1 Israel \u00e1 Asiria, y p\u00fasolos en Hala, y en Habor, junto al r\u00edo de Goz\u00e1n, y en las ciudades de los Medos.\n17:7 Porque como los hijos de Israel pecasen contra Jehov\u00e1 su Dios, que los sac\u00f3 de tierra de Egipto de bajo la mano de Fara\u00f3n rey de Egipto, y temiesen \u00e1 dioses ajenos,\n17:8 Y anduviesen en los estatutos de las gentes que Jehov\u00e1 hab\u00eda lanzado delante de los hijos de Israel, y en los de los reyes de Israel, que hicieron;\n17:9 Y como los hijos de Israel paliasen cosas no rectas contra Jehov\u00e1 su Dios, edific\u00e1ndose altos en todas sus ciudades, desde las torres de las atalayas hasta las ciudades fuertes,\n17:10 Y se levantasen estatuas y bosques en todo collado alto, y debajo de todo \u00e1rbol umbroso,\n17:11 Y quemasen all\u00ed perfumes en todos los altos, \u00e1 la manera de las gentes que hab\u00eda Jehov\u00e1 traspuesto delante de ellos, \u00e9 hiciesen cosas muy malas para provocar \u00e1 ira \u00e1 Jehov\u00e1,\n17:12 Pues serv\u00edan \u00e1 los \u00eddolos, de los cuales Jehov\u00e1 les hab\u00eda dicho: Vosotros no hab\u00e9is de hacer esto;\n17:13 Jehov\u00e1 protestaba entonces contra Israel y contra Jud\u00e1, por mano de todos los profetas, y de todos los videntes, diciendo: Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme \u00e1 todas las leyes que yo prescrib\u00ed \u00e1 vuestr\n17:14 Mas ellos no obedecieron, antes endurecieron su cerviz, como la cerviz de sus padres, los cuales no creyeron en Jehov\u00e1 su Dios.\n17:15 Y desecharon sus estatutos, y su pacto que \u00e9l hab\u00eda concertado con sus padres, y sus testimonios que \u00e9l hab\u00eda protestado contra ellos; y siguieron la vanidad, y se hicieron vanos, y fueron en pos de las gentes que estaban alrededor de ellos, de las cuales\n17:16 Y dejaron todos los mandamientos de Jehov\u00e1 su Dios, \u00e9 hici\u00e9ronse vaciadizos dos becerros, y tambi\u00e9n bosques, y adoraron \u00e1 todo el ej\u00e9rcito del cielo, y sirvieron \u00e1 Baal:\n17:17 E hicieron pasar \u00e1 sus hijos y \u00e1 sus hijas por fuego; y di\u00e9ronse \u00e1 adivinaciones y ag\u00fceros, y entreg\u00e1ronse \u00e1 hacer lo malo en ojos de Jehov\u00e1, provoc\u00e1ndole \u00e1 ira.\n17:18 Jehov\u00e1 por tanto se air\u00f3 en gran manera contra Israel, y quit\u00f3los de delante de su rostro; que no qued\u00f3 sino s\u00f3lo la tribu de Jud\u00e1.\n17:19 Mas ni aun Jud\u00e1 guard\u00f3 los mandamientos de Jehov\u00e1 su Dios; antes anduvieron en los estatutos de Israel, los cuales hab\u00edan ellos hecho.\n17:20 Y desech\u00f3 Jehov\u00e1 toda la simiente de Israel, y afligi\u00f3los, y entreg\u00f3los en manos de saqueadores, hasta echarlos de su presencia.\n17:21 Porque cort\u00f3 \u00e1 Israel de la casa de David, y ellos se hicieron rey \u00e1 Jeroboam hijo de Nabat; y Jeroboam rempuj\u00f3 \u00e1 Israel de en pos de Jehov\u00e1, \u00e9 h\u00edzoles cometer gran pecado.\n17:22 Y los hijos de Israel anduvieron en todos los pecados de Jeroboam que \u00e9l hizo, sin apartarse de ellos;\n17:23 Hasta tanto que Jehov\u00e1 quit\u00f3 \u00e1 Israel de delante de su rostro, como lo hab\u00eda \u00e9l dicho por mano de todos los profetas sus siervos: \u00e9 Israel fu\u00e9 trasportado de su tierra \u00e1 Asiria, hasta hoy.\n17:24 Y trajo el rey de Asiria gente de Babilonia, y de Cutha, y de Ava, y de Hamath, y de Sepharvaim, y p\u00fasolos en las ciudades de Samaria, en lugar de los hijos de Israel; y poseyeron \u00e1 Samaria, y habitaron en sus ciudades.\n17:25 Y aconteci\u00f3 al principio, cuando comenzaron \u00e1 habitar all\u00ed, que no temiendo ellos \u00e1 Jehov\u00e1, envi\u00f3 Jehov\u00e1 contra ellos leones que los mataban.\n17:26 Entonces dijeron ellos al rey de Asiria: Las gentes que t\u00fa traspasaste y pusiste en las ciudades de Samaria, no saben la costumbre del Dios de aquella tierra, y \u00e9l ha echado leones en ellos, y he aqu\u00ed los matan, porque no saben la costumbre del Dios de la\n17:27 Y el rey de Asiria mand\u00f3, diciendo: Llevad all\u00ed \u00e1 alguno de los sacerdote que trajisteis de all\u00e1, y vayan y habiten all\u00ed, y ens\u00e9\u00f1enles la costumbre del Dios del pa\u00eds.\n17:28 Y vino uno de los sacerdotes que hab\u00edan trasportado de Samaria, y habit\u00f3 en Beth-el, y ense\u00f1\u00f3les c\u00f3mo hab\u00edan de temer \u00e1 Jehov\u00e1.\n17:29 Mas cada naci\u00f3n se hizo sus dioses, y pusi\u00e9ronlos en los templos de los altos que hab\u00edan hecho los de Samaria; cada naci\u00f3n en su ciudad donde habitaba.\n17:30 Los de Babilonia hicieron \u00e1 Succoth-benoth, y los de Cutha hicieron \u00e1 Nergal, y los de Hamath hicieron \u00e1 Asima;\n17:31 Los Heveos hicieron \u00e1 Nibhaz y \u00e1 Tharthac; y los de Sepharvaim quemaban sus hijos al fuego \u00e1 Adra-melech y \u00e1 Anamelech, dioses de Sepharvaim.\n17:32 Y tem\u00edan \u00e1 Jehov\u00e1; \u00e9 hicieron del pueblo bajo sacerdotes de los altos, quienes sacrificaban para ellos en los templos de los altos.\n17:33 Tem\u00edan \u00e1 Jehov\u00e1, y honraban \u00e1 sus dioses, seg\u00fan la costumbre de las gentes de donde hab\u00edan sido trasladados.\n17:34 Hasta hoy hacen como primero; que ni temen \u00e1 Jehov\u00e1, ni guardan sus estatutos, ni sus ordenanzas, ni hacen seg\u00fan la ley y los mandamientos que prescribi\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 los hijos de Jacob, al cual puso el nombre de Israel;\n17:35 Con los cuales hab\u00eda Jehov\u00e1 hecho pacto, y les mand\u00f3, diciendo: No temer\u00e9is \u00e1 otros dioses, ni los adorar\u00e9is, ni les servir\u00e9is, ni les sacrificar\u00e9is:\n17:36 Mas \u00e1 Jehov\u00e1, que os sac\u00f3 de tierra de Egipto con grande poder y brazo extendido, \u00e1 \u00e9ste temer\u00e9is, y \u00e1 \u00e9ste adorar\u00e9is, y \u00e1 \u00e9ste har\u00e9is sacrificio.\n17:37 Los estatutos y derechos y ley y mandamientos que os di\u00f3 por escrito, cuidar\u00e9is siempre de ponerlos por obra, y no temer\u00e9is dioses ajenos.\n17:38 Y no olvidar\u00e9is el pacto que hice con vosotros; ni temer\u00e9is dioses ajenos:\n17:39 Mas temed \u00e1 Jehov\u00e1 vuestro Dios, y \u00e9l os librar\u00e1 de mano de todos vuestros enemigos.\n17:40 Empero ellos no escucharon; antes hicieron seg\u00fan su costumbre antigua.\n17:41 As\u00ed temieron \u00e1 Jehov\u00e1 aquellas gentes, y juntamente sirvieron \u00e1 sus \u00eddolos: y tambi\u00e9n sus hijos y sus nietos, seg\u00fan que hicieron sus padres, as\u00ed hacen hasta hoy.\n18:1 EN el tercer a\u00f1o de Oseas hijo de Ela rey de Israel, comenz\u00f3 \u00e1 reinar Ezech\u00eeas hijo de Ach\u00e2z rey de Jud\u00e1.\n18:2 Cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar era de venticinco a\u00f1os, y rein\u00f3 en Jerusalem veintinueve a\u00f1os. El nombre de su madre fu\u00e9 Abi hija de Zach\u00e2r\u00edas.\n18:3 Hizo lo recto en ojos de Jehov\u00e1, conforme \u00e1 todas las cosas que hab\u00eda hecho David su padre.\n18:4 El quit\u00f3 los altos, y quebr\u00f3 las im\u00e1genes, y tal\u00f3 los bosques, \u00e9 hizo pedazos la serpiente de bronce que hab\u00eda hecho Mois\u00e9s, porque hasta entonces le quemaban perfumes los hijos de Israel; y llam\u00f3le por nombre Nehust\u00e1n.\n18:5 En Jehov\u00e1 Dios de Israel puso su esperanza: despu\u00e9s ni antes de \u00e9l no hubo otro como \u00e9l en todos los reyes de Jud\u00e1.\n18:6 Porque se lleg\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1, y no se apart\u00f3 de \u00e9l, sino que guard\u00f3 los mandamientos que Jehov\u00e1 prescribi\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s.\n18:7 Y Jehov\u00e1 fu\u00e9 con \u00e9l; y en todas las cosas \u00e1 que sal\u00eda prosperaba. El se rebel\u00f3 contra el rey de Asiria, y no le sirvi\u00f3.\n18:8 Hiri\u00f3 tambi\u00e9n \u00e1 los Filisteos hasta Gaza y sus t\u00e9rminos, desde las torres de las atalayas hasta la ciudad fortalecida.\n18:9 En el cuarto a\u00f1o del rey Ezech\u00eeas, que era el a\u00f1o s\u00e9ptimo de Oseas hijo de Ela rey de Israel, subi\u00f3 Salmanasar rey de los Asirios contra Samaria, y cerc\u00f3la.\n18:10 Y tom\u00e1ronla al cabo de tres a\u00f1os: esto es, en el sexto a\u00f1o de Ezech\u00eeas, el cual era el a\u00f1o nono de Oseas rey de Israel, fu\u00e9 Samaria tomada.\n18:11 Y el rey de Asiria traspuso \u00e1 Israel \u00e1 Asiria, y p\u00fasolos en Hala, y en Habor, junto al r\u00edo de Goz\u00e1n, y en las ciudades de los Medos:\n18:12 Por cuanto no hab\u00edan atendido la voz de Jehov\u00e1 su Dios, antes hab\u00edan quebrantado su pacto; y todas las cosas que Mois\u00e9s siervo de Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado, ni las hab\u00edan escuchado, ni puesto por obra.\n18:13 Y \u00e1 los catorce a\u00f1os del rey Ezech\u00eeas, subi\u00f3 Sennach\u00earib rey de Asiria contra todas las ciudades fuertes de Jud\u00e1, y tom\u00f3las.\n18:14 Entonces Ezech\u00eeas rey de Jud\u00e1 envi\u00f3 \u00e1 decir al rey de Asiria en Lach\u00ees: Yo he pecado: vu\u00e9lvete de m\u00ed, y llevar\u00e9 todo lo que me impusieres. Y el rey de Asiria impuso \u00e1 Ezech\u00eeas rey de Jud\u00e1 trescientos talentos de plata, y treinta talentos de oro.\n18:15 Di\u00f3 por tanto Ezech\u00eeas toda la plata que fu\u00e9 hallada en la casa de Jehov\u00e1, y en los tesoros de la casa real.\n18:16 Entonces descompuso Ezech\u00eeas las puertas del templo de Jehov\u00e1, y los quiciales que el mismo rey Ezech\u00eeas hab\u00eda cubierto de oro, y di\u00f3lo al rey de Asiria.\n18:17 Despu\u00e9s el rey de Asiria envi\u00f3 al rey Ezech\u00eeas, desde Lach\u00ees contra Jerusalem, \u00e1 Thart\u00e1n y \u00e1 Rabsaris y \u00e1 Rabsaces, con un grande ej\u00e9rcito: y subieron, y vinieron \u00e1 Jerusalem. Y habiendo subido, vinieron y pararon junto al conducto del estanque de arriba,\n18:18 Llamaron luego al rey, y sali\u00f3 \u00e1 ellos Eliacim hijo de Hilc\u00edas, que era mayordomo, y Sebna escriba, y Joah hijo de Asaph, canciller.\n18:19 Y d\u00edjoles Rabsaces: Decid ahora \u00e1 Ezech\u00eeas: As\u00ed dice el gran rey de Asiria: \u00bfQu\u00e9 confianza es esta en que t\u00fa est\u00e1s?\n18:20 Dices, (por cierto palabras de labios): Consejo tengo y esfuerzo para la guerra. Mas \u00bfen qu\u00e9 conf\u00edas, que te has rebelado contra m\u00ed?\n18:21 He aqu\u00ed t\u00fa conf\u00edas ahora en este bord\u00f3n de ca\u00f1a cascada, en Egipto, en el que si alguno se apoyare, entrar\u00e1le por la mano, y se le pasar\u00e1. Tal es Fara\u00f3n rey de Egipto, para todos los que en \u00e9l conf\u00edan.\n18:22 Y si me dec\u00eds: Nosotros confiamos en Jehov\u00e1 nuestro Dios: \u00bfno es aqu\u00e9l cuyos altos y altares ha quitado Ezech\u00eeas, y ha dicho \u00e1 Jud\u00e1 y \u00e1 Jerusalem: Delante de este altar adorar\u00e9is en Jerusalem?\n18:23 Por tanto, ahora yo te ruego que des rehenes \u00e1 mi se\u00f1or, el rey de Asiria, y yo te dar\u00e9 dos mil caballos, si t\u00fa pudieres dar jinetes para ellos.\n18:24 \u00bfC\u00f3mo pues har\u00e1s volver el rostro de un capit\u00e1n el menor de los siervos de mi se\u00f1or, aunque est\u00e9s confiado en Egipto por sus carros y su gente de \u00e1 caballo?\n18:25 Adem\u00e1s, \u00bfhe venido yo ahora sin Jehov\u00e1 \u00e1 este lugar, para destruirlo? Jehov\u00e1 me ha dicho: Sube \u00e1 esta tierra, y destr\u00fayela.\n18:26 Entonces dijo Eliacim hijo de Hilc\u00edas, y Sebna y Joah, \u00e1 Rabsaces: Ru\u00e9gote que hables \u00e1 tus siervos siriaco, porque nosotros lo entendemos, y no hables con nosotros judaico \u00e1 o\u00eddos del pueblo que est\u00e1 sobre el muro.\n18:27 Y Rabsaces les dijo: \u00bfHame enviado mi se\u00f1or \u00e1 ti y \u00e1 tu se\u00f1or para decir estas palabras, y no antes \u00e1 los hombres que est\u00e1n sobre el muro, para comer su esti\u00e9rcol, y beber el agua de sus pies con vosotros?\n18:28 Par\u00f3se luego Rabsaces, y clam\u00f3 \u00e1 gran voz en judaico, y habl\u00f3, diciendo: Oid la palabra del gran rey, el rey de Asiria.\n18:29 As\u00ed ha dicho el rey: No os enga\u00f1e Ezech\u00eeas, porque no os podr\u00e1 librar de mi mano.\n18:30 Y no os haga Ezech\u00eeas confiar en Jehov\u00e1, diciendo: De cierto nos librar\u00e1 Jehov\u00e1, y esta ciudad no ser\u00e1 entregada en mano del rey de Asiria.\n18:31 No oig\u00e1is \u00e1 Ezech\u00eeas, porque as\u00ed dice el rey de Asiria: Haced conmigo paz, y salid \u00e1 m\u00ed, y cada uno comer\u00e1 de su vid, y de su higuera, y cada uno beber\u00e1 las aguas de su pozo;\n18:32 Hasta que yo venga, y os lleve \u00e1 una tierra como la vuestra, tierra de grano y de vino, tierra de pan y de vi\u00f1as, tierra de olivas, de aceite, y de miel; y vivir\u00e9is, y no morir\u00e9is. No oig\u00e1is \u00e1 Ezech\u00eeas, porque os enga\u00f1a cuando dice: Jehov\u00e1 nos librar\u00e1.\n18:33 \u00bfAcaso alguno de los dioses de las gentes ha librado su tierra de la mano del rey de Asiria?\n18:34 \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el dios de Hamath, y de Arphad? \u00bfd\u00f3nde el dios de Sepharvaim, de Hena, y de Hiva? \u00bfpudieron \u00e9stos librar \u00e1 Samaria de mi mano?\n18:35 \u00bfQu\u00e9 dios de todos los dioses de las provincias ha librado \u00e1 su provincia de mi mano, para que libre Jehov\u00e1 de mi mano \u00e1 Jerusalem?\n18:36 Y el pueblo call\u00f3, que no le respondieron palabra: porque hab\u00eda mandamiento del rey, el cual hab\u00eda dicho: No le respond\u00e1is.\n18:37 Entonces Eliacim hijo de Hilc\u00edas, que era mayordomo, y Sebna el escriba, y Joah hijo de Asaph, canciller, vinieron \u00e1 Ezech\u00eeas, rotos sus vestidos, y recit\u00e1ronle las palabras de Rabsaces.\n19:1 Y COMO el rey Ezech\u00eeas lo oy\u00f3, rasg\u00f3 sus vestidos, y cubri\u00f3se de saco, y entr\u00f3se en la casa de Jehov\u00e1.\n19:2 Y envi\u00f3 \u00e1 Eliacim el mayordomo, y \u00e1 Sebna escriba, y \u00e1 los ancianos de los sacerdotes, vestidos de sacos \u00e1 Isa\u00edas profeta hijo de Am\u00f3s,\n19:3 Que le dijesen: As\u00ed ha dicho Ezech\u00eeas: Este d\u00eda es d\u00eda de angustia, y de reprensi\u00f3n, y de blasfemia; porque los hijos han venido hasta la rotura, y la que pare no tiene fuerzas.\n19:4 Quiz\u00e1 oir\u00e1 Jehov\u00e1 tu Dios todas las palabras de Rabsaces, al cual el rey de los Asirios su se\u00f1or ha enviado para injuriar al Dios vivo, y \u00e1 vituperar con palabras, las cuales Jehov\u00e1 tu Dios ha o\u00eddo: por tanto, eleva oraci\u00f3n por las reliquias que aun se ha\n19:5 Vinieron pues los siervos del rey Ezech\u00eeas \u00e1 Isa\u00edas.\n19:6 E Isa\u00edas les respondi\u00f3: As\u00ed dir\u00e9is \u00e1 vuestro se\u00f1or: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1; No temas por las palabras que has o\u00eddo, con las cuales me han blasfemado los siervos del rey de Asiria.\n19:7 He aqu\u00ed pondr\u00e9 yo en \u00e9l un esp\u00edritu, y oir\u00e1 rumor, y volver\u00e1se \u00e1 su tierra: y yo har\u00e9 que en su tierra caiga \u00e1 cuchillo.\n19:8 Y regresando Rabsaces, hall\u00f3 al rey de Asiria combatiendo \u00e1 Libna; porque hab\u00eda o\u00eddo que se hab\u00eda partido de Lach\u00ees.\n19:9 Y oy\u00f3 decir de Thiraca rey de Ethiop\u00eda: He aqu\u00ed es salido para hacerte guerra. Entonces volvi\u00f3 \u00e9l, y envi\u00f3 embajadores \u00e1 Ezech\u00eeas, diciendo:\n19:10 As\u00ed dir\u00e9is \u00e1 Ezech\u00eeas rey de Jud\u00e1: No te enga\u00f1e tu Dios en quien t\u00fa conf\u00edas, para decir: Jerusalem no ser\u00e1 entregada en mano del rey de Asiria.\n19:11 He aqu\u00ed t\u00fa has o\u00eddo lo que han hecho los reyes de Asiria \u00e1 todas las tierras, destruy\u00e9ndolas; \u00bfy has t\u00fa de escapar?\n19:12 \u00bfLibr\u00e1ronlas los dioses de las gentes, que mis padres destruyeron, es \u00e1 saber, Goz\u00e1n, y Har\u00e1n, y Reseph, y los hijos de Ed\u00e9n que estaban en Thalasar?\n19:13 \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el rey de Hamath, el rey de Arphad, el rey de la ciudad de Sepharvaim, de Hena, y de Hiva?\n19:14 Y tom\u00f3 Ezech\u00eeas las letras de mano de los embajadores; y despu\u00e9s que las hubo le\u00eddo, subi\u00f3 \u00e1 la casa de Jehov\u00e1, y extendi\u00f3las Ezech\u00eeas delante de Jehov\u00e1.\n19:15 Y or\u00f3 Ezech\u00eeas delante de Jehov\u00e1, diciendo: Jehov\u00e1 Dios de Israel, que habitas entre los querubines, t\u00fa solo eres Dios de todos los reinos de la tierra; t\u00fa hiciste el cielo y la tierra.\n19:16 Inclina, oh Jehov\u00e1, tu o\u00eddo, y oye; abre, oh Jehov\u00e1, tus ojos, y mira: y oye las palabras de Sennach\u00earib, que ha enviado \u00e1 blasfemar al Dios viviente.\n19:17 Es verdad, oh Jehov\u00e1, que los reyes de Asiria han destru\u00eddo las gentes y sus tierras;\n19:18 Y que pusieron en el fuego \u00e1 sus dioses, por cuanto ellos no eran dioses, sino obra de manos de hombres, madera \u00f3 piedra, y as\u00ed los destruyeron.\n19:19 Ahora pues, oh Jehov\u00e1 Dios nuestro, s\u00e1lvanos, te suplico, de su mano, para que sepan todos los reinos de la tierra que t\u00fa solo, Jehov\u00e1, eres Dios.\n19:20 Entonces Isa\u00edas hijo de Am\u00f3s envi\u00f3 \u00e1 decir \u00e1 Ezech\u00eeas: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1, Dios de Israel: Lo que me rogaste acerca de Sennach\u00earib rey de Asiria, he o\u00eddo.\n19:21 Esta es la palabra que Jehov\u00e1 ha hablado contra \u00e9l: Hate menospreciado, hate escarnecido la virgen hija de Si\u00f3n; ha movido su cabeza detr\u00e1s de ti la hija de Jerusalem.\n19:22 \u00bfA qui\u00e9n has injuriado y \u00e1 qui\u00e9n has blasfemado? \u00bfy contra qui\u00e9n has hablado alto, y has alzado en alto tus ojos? Contra el Santo de Israel.\n19:23 Por mano de tus mensajeros has proferido injuria contra el Se\u00f1or, y has dicho: Con la multitud de mis carros he subido \u00e1 las cumbres de los montes, \u00e1 las cuestas del L\u00edbano; y cortar\u00e9 sus altos cedros, sus hayas escogidas; y entrar\u00e9 \u00e1 la morada de su t\u00e9rm\n19:24 Yo he cavado y bebido las aguas ajenas, y he secado con las plantas de mis pies todos los r\u00edos de lugares bloqueados.\n19:25 \u00bfNunca has o\u00eddo que mucho tiempo ha yo lo hice, y de d\u00edas antiguos lo he formado? Y ahora lo he hecho venir, y fu\u00e9 para desolaci\u00f3n de ciudades fuertes en montones de ruinas.\n19:26 Y sus moradores, cortos de manos, quebrantados y confusos, fueron cual hierba del campo, como legumbre verde, y heno de los tejados, que antes que venga \u00e1 madurez es seco.\n19:27 Yo he sabido tu asentarte, tu salir y tu entrar, y tu furor contra m\u00ed.\n19:28 Por cuanto te has airado contra m\u00ed, y tu estruendo ha subido \u00e1 mis o\u00eddos, yo por tanto pondr\u00e9 mi anzuelo en tus narices, y mi bocado en tus labios, y te har\u00e9 volver por el camino por donde viniste.\n19:29 Y esto te ser\u00e1 por se\u00f1al Ezech\u00eeas: Este a\u00f1o comer\u00e1s lo que nacer\u00e1 de suyo, y el segundo a\u00f1o lo que nacer\u00e1 de suyo; y el tercer a\u00f1o har\u00e9is sementera, y segar\u00e9is, y plantar\u00e9is vi\u00f1as, y comer\u00e9is el fruto de ellas.\n19:30 Y lo que hubiere escapado, lo que habr\u00e1 quedado de la casa de Jud\u00e1, tornar\u00e1 \u00e1 echar ra\u00edz abajo, y har\u00e1 fruto arriba.\n19:31 Porque saldr\u00e1n de Jerusalem reliquias, y los que escapar\u00e1n, del monte de Si\u00f3n: el celo de Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos har\u00e1 esto.\n19:32 Por tanto, Jehov\u00e1 dice as\u00ed del rey de Asiria: No entrar\u00e1 en esta ciudad, ni echar\u00e1 saeta en ella; ni vendr\u00e1 delante de ella escudo, ni ser\u00e1 echado contra ella baluarte.\n19:33 Por el camino que vino se volver\u00e1, y no entrar\u00e1 en esta ciudad, dice Jehov\u00e1.\n19:34 Porque yo amparar\u00e9 \u00e1 esta ciudad para salvarla, por amor de m\u00ed, y por amor de David mi siervo.\n19:35 Y aconteci\u00f3 que la misma noche sali\u00f3 el \u00e1ngel de Jehov\u00e1, \u00e9 hiri\u00f3 en el campo de los Asirios ciento ochenta y cinco mil; y como se levantaron por la ma\u00f1ana, he aqu\u00ed los cuerpos de los muertos.\n19:36 Entonces Sennach\u00earib, rey de Asiria se parti\u00f3, y se fu\u00e9 y torn\u00f3 \u00e1 N\u00ednive, donde se estuvo.\n19:37 Y aconteci\u00f3 que, estando \u00e9l adorando en el templo de Nisroch su dios, Adramelech y Saresar sus hijos lo hirieron \u00e1 cuchillo; y huy\u00e9ronse \u00e1 tierra de Ararat. Y rein\u00f3 en su lugar Esar-had\u00f3n su hijo.\n20:1 EN aquellos d\u00edas cay\u00f3 Ezech\u00eeas enfermo de muerte, y vino \u00e1 \u00e9l Isa\u00edas profeta hijo de Am\u00f3s, y d\u00edjole: Jehov\u00e1 dice as\u00ed: Disp\u00f3n de tu casa, porque has de morir, y no vivir\u00e1s.\n20:2 Entonces volvi\u00f3 \u00e9l su rostro \u00e1 la pared, y or\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1, y dijo:\n20:3 Ru\u00e9gote, oh Jehov\u00e1, ru\u00e9gote hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad \u00e9 \u00edntegro coraz\u00f3n, y que he hecho las cosas que te agradan. Y llor\u00f3 Ezech\u00eeas con gran lloro.\n20:4 Y antes que Isa\u00edas saliese hasta la mitad del patio, fu\u00e9 palabra de Jehov\u00e1 \u00e1 Isa\u00edas, diciendo:\n20:5 Vuelve, y di \u00e1 Ezech\u00eeas, pr\u00edncipe de mi pueblo: As\u00ed dice Jehov\u00e1, el Dios de David tu padre: Yo he o\u00eddo tu oraci\u00f3n, y he visto tus l\u00e1grimas: he aqu\u00ed yo te sano; al tercer d\u00eda subir\u00e1s \u00e1 la casa de Jehov\u00e1.\n20:6 Y a\u00f1adir\u00e9 \u00e1 tus d\u00edas quince a\u00f1os, y te librar\u00e9 \u00e1 ti y \u00e1 esta ciudad de mano del rey de Asiria; y amparar\u00e9 esta ciudad por amor de m\u00ed, y por amor de David mi siervo.\n20:7 Y dijo Isa\u00edas: Tomad masa de higos. Y tom\u00e1ndola, pusieron sobre la llaga, y san\u00f3.\n20:8 Y Ezech\u00eeas hab\u00eda dicho \u00e1 Isa\u00edas: \u00bfQu\u00e9 se\u00f1al tendr\u00e9 de que Jehov\u00e1 me sanar\u00e1, y que subir\u00e9 \u00e1 la casa de Jehov\u00e1 al tercer d\u00eda?\n20:9 Y respondi\u00f3 Isa\u00edas: Esta se\u00f1al tendr\u00e1s de Jehov\u00e1, de que har\u00e1 Jehov\u00e1 esto que ha dicho: \u00bfAvanzar\u00e1 la sombra diez grados, \u00f3 retroceder\u00e1 diez grados?\n20:10 Y Ezech\u00eeas respondi\u00f3: F\u00e1cil cosa es que la sombra decline diez grados: pero, que la sombra vuelva atr\u00e1s diez grados.\n20:11 Entonces el profeta Isa\u00edas clam\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1; \u00e9 hizo volver la sombra por los grados que hab\u00eda descendido en el reloj de Ach\u00e2z, diez grados atr\u00e1s.\n20:12 En aquel tiempo Berodach-balad\u00e1n hijo de Balad\u00e1n, rey de Babilonia, envi\u00f3 letras y presentes \u00e1 Ezech\u00eeas, porque hab\u00eda o\u00eddo que Ezech\u00eeas hab\u00eda ca\u00eddo enfermo.\n20:13 Y Ezech\u00eeas los oy\u00f3, y mostr\u00f3les toda la casa de las cosas preciosas, plata, oro, y especier\u00eda, y preciosos ung\u00fcentos; y la casa de sus armas, y todo lo que hab\u00eda en sus tesoros: ninguna cosa qued\u00f3 que Ezech\u00eeas no les mostrase, as\u00ed en su casa como en todo\n20:14 Entonces el profeta Isa\u00edas vino al rey Ezech\u00eeas, y d\u00edjole: \u00bfQu\u00e9 dijeron aquellos varones, y de d\u00f3nde vinieron \u00e1 ti? Y Ezech\u00eeas le respondi\u00f3: De lejanas tierras han venido, de Babilonia.\n20:15 Y \u00e9l le volvi\u00f3 \u00e1 decir: \u00bfQu\u00e9 vieron en tu casa? Y Ezech\u00eeas respondi\u00f3: Vieron todo lo que hab\u00eda en mi casa; nada qued\u00f3 en mis tesoros que no les mostrase.\n20:16 Entonces Isa\u00edas dijo \u00e1 Ezech\u00eeas: Oye palabra de Jehov\u00e1:\n20:17 He aqu\u00ed vienen d\u00edas, en que todo lo que est\u00e1 en tu casa, y todo lo que tus padres han atesorado hasta hoy, ser\u00e1 llevado \u00e1 Babilonia, sin quedar nada, dijo Jehov\u00e1.\n20:18 Y de tus hijos que saldr\u00e1n de ti, que habr\u00e1s engendrado, tomar\u00e1n; y ser\u00e1n eunucos en el palacio del rey de Babilonia.\n20:19 Entonces Ezech\u00eeas dijo \u00e1 Isa\u00edas: La palabra de Jehov\u00e1 que has hablado, es buena. Despu\u00e9s dijo: \u00bfMas no habr\u00e1 paz y verdad en mis d\u00edas?\n20:20 Lo dem\u00e1s de los hechos de Ezech\u00eeas, y todo su vigor, y c\u00f3mo hizo el estanque, y el conducto, y meti\u00f3 las aguas en la ciudad, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Jud\u00e1?\n20:21 Y durmi\u00f3 Ezech\u00eeas con sus padres, y rein\u00f3 en su lugar Manas\u00e9s su hijo.\n21:1 DE doce a\u00f1os era Manas\u00e9s cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y rein\u00f3 en Jerusalem cincuenta y cinco a\u00f1os: el nombre de su madre fu\u00e9 Hepsiba.\n21:2 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1, seg\u00fan las abominaciones de las gentes que Jehov\u00e1 hab\u00eda echado delante de los hijos de Israel.\n21:3 Porque \u00e9l volvi\u00f3 \u00e1 edificar los altos que Ezech\u00eeas su padre hab\u00eda derribado, y levant\u00f3 altares \u00e1 Baal, \u00e9 hizo bosque, como hab\u00eda hecho Ach\u00e2b rey de Israel: y ador\u00f3 \u00e1 todo el ej\u00e9rcito del cielo, y sirvi\u00f3 \u00e1 aquellas cosas.\n21:4 Asimismo edific\u00f3 altares en la casa de Jehov\u00e1, de la cual Jehov\u00e1 hab\u00eda dicho: Yo pondr\u00e9 mi nombre en Jerusalem.\n21:5 Y edific\u00f3 altares para todo el ej\u00e9rcito del cielo en los dos atrios de la casa de Jehov\u00e1.\n21:6 Y pas\u00f3 \u00e1 su hijo por fuego, y mir\u00f3 en tiempos, y fu\u00e9 agorero, \u00e9 instituy\u00f3 pythones y adivinos, multiplicando as\u00ed el hacer lo malo en ojos de Jehov\u00e1, para provocarlo \u00e1 ira.\n21:7 Y puso una entalladura del bosque que \u00e9l hab\u00eda hecho, en la casa de la cual hab\u00eda Jehov\u00e1 dicho \u00e1 David y \u00e1 Salom\u00f3n su hijo: Yo pondr\u00e9 mi nombre para siempre en esta casa, y en Jerusalem, \u00e1 la cual escog\u00ed de todas las tribus de Israel:\n21:8 Y no volver\u00e9 \u00e1 hacer que el pie de Israel sea movido de la tierra que d\u00ed \u00e1 sus padres, con tal que guarden y hagan conforme \u00e1 todas las cosas que yo les he mandado, y conforme \u00e1 toda la ley que mi siervo Mois\u00e9s les mand\u00f3.\n21:9 Mas ellos no escucharon; y Manas\u00e9s los indujo \u00e1 que hiciesen m\u00e1s mal que las gentes que Jehov\u00e1 destruy\u00f3 delante de los hijos de Israel.\n21:10 Y habl\u00f3 Jehov\u00e1 por mano de sus siervos los profetas, diciendo:\n21:11 Por cuanto Manas\u00e9s rey de Jud\u00e1 ha hecho estas abominaciones, y ha hecho m\u00e1s mal que todo lo que hicieron los Amorrheos que fueron antes de \u00e9l, y tambi\u00e9n ha hecho pecar \u00e1 Jud\u00e1 en sus \u00eddolos;\n21:12 Por tanto, as\u00ed ha dicho Jehov\u00e1 el Dios de Israel: He aqu\u00ed yo traigo tal mal sobre Jerusalem y sobre Jud\u00e1, que el que lo oyere, le reti\u00f1ir\u00e1n ambos o\u00eddos.\n21:13 Y extender\u00e9 sobre Jerusalem el cordel de Samaria, y el plomo de la casa de Ach\u00e2b: y yo limpiar\u00e9 \u00e1 Jerusalem como se limpia una escudilla, que despu\u00e9s que la han limpiado, la vuelven sobre su haz.\n21:14 Y desamparar\u00e9 las reliquias de mi heredad, y entregarlas he en manos de sus enemigos; y ser\u00e1n para saco y para robo \u00e1 todos sus adversarios;\n21:15 Por cuanto han hecho lo malo en mis ojos, y me han provocado \u00e1 ira, desde el d\u00eda que sus padres salieron de Egipto hasta hoy.\n21:16 Fuera de esto, derram\u00f3 Manas\u00e9s mucha sangre inocente en gran manera, hasta henchir \u00e1 Jerusalem de cabo \u00e1 cabo: adem\u00e1s de su pecado con que hizo pecar \u00e1 Jud\u00e1, para que hiciese lo malo en ojos de Jehov\u00e1.\n21:17 Lo dem\u00e1s de los hechos de Manas\u00e9s, y todas las cosas que hizo, y su pecado que cometi\u00f3, \u00bfno est\u00e1 todo escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Jud\u00e1?\n21:18 Y durmi\u00f3 Manas\u00e9s con sus padres, y fu\u00e9 sepultado en el huerto de su casa, en el huerto de Uzza; y rein\u00f3 en su lugar Am\u00f3n su hijo.\n21:19 De veinte y dos a\u00f1os era Am\u00f3n cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y rein\u00f3 dos a\u00f1os en Jerusalem. El nombre de su madre fu\u00e9 Mesalemeth hija de Harus de Jotba.\n21:20 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1, como hab\u00eda hecho Manas\u00e9s su padre.\n21:21 Y anduvo en todos los caminos en que su padre anduvo, y sirvi\u00f3 \u00e1 las inmundicias \u00e1 las cuales hab\u00eda servido su padre, y \u00e1 ellas ador\u00f3;\n21:22 Y dej\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1 el Dios de sus padres, y no anduvo en el camino de Jehov\u00e1.\n21:23 Y los siervos de Am\u00f3n conspiraron contra \u00e9l, y mataron al rey en su casa.\n21:24 Entonces el pueblo de la tierra hiri\u00f3 \u00e1 todos los que hab\u00edan conspirado contra el rey Am\u00f3n; y puso el pueblo de la tierra por rey en su lugar \u00e1 Jos\u00edas su hijo.\n21:25 Lo dem\u00e1s de los hechos de Am\u00f3n, que efectuara, \u00bfno est\u00e1 todo escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Jud\u00e1?\n21:26 Y fu\u00e9 sepultado en su sepulcro en el huerto de Uzza, y rein\u00f3 en su lugar Jos\u00edas su hijo.\n22:1 CUANDO Jos\u00edas comenz\u00f3 \u00e1 reinar era de ocho a\u00f1os, y rein\u00f3 en Jerusalem treinta y un a\u00f1os. El nombre de su madre fu\u00e9 Idida hija de Ada\u00eda de Boscath.\n22:2 E hizo lo recto en ojos de Jehov\u00e1, y anduvo en todo el camino de David su padre, sin apartarse \u00e1 diestra ni \u00e1 siniestra.\n22:3 Y \u00e1 los dieciocho a\u00f1os del rey Jos\u00edas, fu\u00e9 que envi\u00f3 el rey \u00e1 Saph\u00e1n hijo de Azal\u00eda, hijo de Mesullam, escriba, \u00e1 la casa de Jehov\u00e1, diciendo:\n22:4 Ve \u00e1 Hilc\u00edas, sumo sacerdote: dile que recoja el dinero que se ha metido en la casa de Jehov\u00e1, que han juntado del pueblo los guardianes de la puerta,\n22:5 Y que lo pongan en manos de los que hacen la obra, que tienen cargo de la casa de Jehov\u00e1, y que lo entreguen \u00e1 los que hacen la obra de la casa de Jehov\u00e1, para reparar las aberturas de la casa:\n22:6 A los carpinteros, \u00e1 los maestros y alba\u00f1iles, para comprar madera y piedra de canter\u00eda para reparar la casa;\n22:7 Y que no se les cuente el dinero cuyo manejo se les confiare, porque ellos proceden con fidelidad.\n22:8 Entonces dijo el sumo sacerdote Hilc\u00edas \u00e1 Saph\u00e1n escriba: El libro de la ley he hallado en la casa de Jehov\u00e1. E Hilc\u00edas di\u00f3 el libro \u00e1 Saph\u00e1n, y ley\u00f3lo.\n22:9 Viniendo luego Saph\u00e1n escriba al rey, di\u00f3 al rey la respuesta, y dijo: Tus siervos han juntado el dinero que se hall\u00f3 en el templo, y lo han entregado en poder de los que hacen la obra, que tienen cargo de la casa de Jehov\u00e1.\n22:10 Asimismo Saph\u00e1n escriba declar\u00f3 al rey, diciendo: Hilc\u00edas el sacerdote me ha dado un libro. Y ley\u00f3lo Saph\u00e1n delante del rey.\n22:11 Y cuando el rey hubo o\u00eddo las palabras del libro de la ley, rasg\u00f3 sus vestidos.\n22:12 Luego mand\u00f3 el rey \u00e1 Hilc\u00edas el sacerdote, y \u00e1 Ahicam hijo de Saph\u00e1n, y \u00e1 Achbor hijo de Mich\u00e2\u00eda, y \u00e1 Saph\u00e1n escriba, y \u00e1 Asa\u00eda siervo del rey, diciendo:\n22:13 Id, y preguntad \u00e1 Jehov\u00e1 por m\u00ed, y por el pueblo, y por todo Jud\u00e1, acerca de las palabras de este libro que se ha hallado: porque grande ira de Jehov\u00e1 es la que ha sido encendida contra nosotros, por cuanto nuestros padres no escucharon las palabras de es\n22:14 Entonces fu\u00e9 Hilc\u00edas el sacerdote, y Ahicam y Achbor y Saph\u00e1n y Asa\u00eda, \u00e1 Hulda profetisa, mujer de Sallum hijo de Ticva hijo de Araas, guarda de las vestiduras, la cual moraba en Jerusalem en la segunda parte de la ciudad, y hablaron con ella.\n22:15 Y ella les dijo: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1 el Dios de Israel: Decid al var\u00f3n que os envi\u00f3 \u00e1 m\u00ed:\n22:16 As\u00ed dijo Jehov\u00e1: He aqu\u00ed yo traigo mal sobre este lugar, y sobre los que en \u00e9l moran, \u00e1 saber, todas las palabras del libro que ha le\u00eddo el rey de Jud\u00e1:\n22:17 Por cuanto me dejaron \u00e1 m\u00ed, y quemaron perfumes \u00e1 dioses ajenos, provoc\u00e1ndome \u00e1 ira en toda obra de sus manos; y mi furor se ha encendido contra este lugar, y no se apagar\u00e1.\n22:18 Mas al rey de Jud\u00e1 que os ha enviado para que preguntaseis \u00e1 Jehov\u00e1, dir\u00e9is as\u00ed: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1 el Dios de Israel: Por cuanto o\u00edste las palabras del libro,\n22:19 Y tu coraz\u00f3n se enterneci\u00f3, y te humillaste delante de Jehov\u00e1, cuando o\u00edste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores, que vendr\u00edan \u00e1 ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, tambi\u00e9n yo te he o\u00ed\n22:20 Por tanto, he aqu\u00ed yo te recoger\u00e9 con tus padres, y t\u00fa ser\u00e1s recogido \u00e1 tu sepulcro en paz, y no ver\u00e1n tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este lugar. Y ellos dieron al rey la respuesta.\n23:1 ENTONCES el rey envi\u00f3, y juntaron \u00e1 \u00e9l todos los ancianos de Jud\u00e1 y de Jerusalem.\n23:2 Y subi\u00f3 el rey \u00e1 la casa de Jehov\u00e1 con todos los varones de Jud\u00e1, y con todos los moradores de Jerusalem, con los sacerdotes y profetas y con todo el pueblo, desde el m\u00e1s chico hasta el m\u00e1s grande; y ley\u00f3, oy\u00e9ndolo ellos, todas las palabras del libro del\n23:3 Y poni\u00e9ndose el rey en pie junto \u00e1 la columna, hizo alianza delante de Jehov\u00e1, de que ir\u00edan en pos de Jehov\u00e1, y guardar\u00edan sus mandamientos, y sus testimonios, y sus estatutos, con todo el coraz\u00f3n y con toda el alma, y que cumplir\u00edan las palabras de la al\n23:4 Entonces mand\u00f3 el rey al sumo sacerdote Hilc\u00edas, y \u00e1 los sacerdotes de segundo orden, y \u00e1 los guardianes de la puerta, que sacasen del templo de Jehov\u00e1 todos los vasos que hab\u00edan sido hechos para Baal, y para el bosque, y para toda la milicia del cielo; y\n23:5 Y quit\u00f3 \u00e1 los Camoreos, que hab\u00edan puesto los reyes de Jud\u00e1 para que quemasen perfumes en los altos en las ciudades de Jud\u00e1, y en los alrededores de Jerusalem; y asimismo \u00e1 los que quemaban perfumes \u00e1 Baal, al sol y \u00e1 la luna, y \u00e1 los signos, y \u00e1 todo el\n23:6 Hizo tambi\u00e9n sacar el bosque fuera de la casa de Jehov\u00e1, fuera de Jerusalem, al torrente de Cedr\u00f3n, y quem\u00f3lo en el torrente de Cedr\u00f3n, y torn\u00f3lo en polvo, y ech\u00f3 el polvo de \u00e9l sobre los sepulcros de los hijos del pueblo.\n23:7 Adem\u00e1s derrib\u00f3 las casas de los sodomitas que estaban en la casa de Jehov\u00e1, en las cuales tej\u00edan las mujeres pabellones para el bosque.\n23:8 E hizo venir todos los sacerdotes de las ciudades de Jud\u00e1, y profan\u00f3 los altos donde los sacerdotes quemaban perfumes, desde Gabaa hasta Beer-seba; y derrib\u00f3 los altares de las puertas que estaban \u00e1 la entrada de la puerta de Josu\u00e9, gobernador de la ciuda\n23:9 Empero los sacerdotes de los altos no sub\u00edan al altar de Jehov\u00e1 en Jerusalem, mas com\u00edan panes sin levadura entre sus hermanos.\n23:10 Asimismo profan\u00f3 \u00e1 Topheth, que est\u00e1 en el valle del hijo de Hinnom, porque ninguno pasase su hijo \u00f3 su hija por fuego \u00e1 Moloch.\n23:11 Quit\u00f3 tambi\u00e9n los caballos que los reyes de Jud\u00e1 hab\u00edan dedicado al sol \u00e1 la entrada del templo de Jehov\u00e1, junto \u00e1 la c\u00e1mara de Nathan-melech eunuco, el cual ten\u00eda cargo de los ejidos; y quem\u00f3 al fuego los carros del sol.\n23:12 Derrib\u00f3 adem\u00e1s el rey los altares que estaban sobre la techumbre de la sala de Ach\u00e2z, que los reyes de Jud\u00e1 hab\u00edan hecho, y los altares que hab\u00eda hecho Manas\u00e9s en los dos atrios de la casa de Jehov\u00e1; y de all\u00ed corri\u00f3 y arroj\u00f3 el polvo en el torrente de Ce\n23:13 Asimismo profan\u00f3 el rey los altos que estaban delante de Jerusalem, \u00e1 la mano derecha del monte de la destrucci\u00f3n, los cuales Salom\u00f3n rey de Israel hab\u00eda edificado \u00e1 Astharoth, abominaci\u00f3n de los Sidonios, y \u00e1 Ch\u00eamos abominaci\u00f3n de Moab, y \u00e1 Milcom abomin\n23:14 Y quebr\u00f3 las estatuas, y tal\u00f3 los bosques, \u00e9 hinchi\u00f3 el lugar de ellos de huesos de hombres.\n23:15 Igualmente el altar que estaba en Beth-el, y el alto que hab\u00eda hecho Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar \u00e1 Israel, aquel altar y el alto destruy\u00f3; y quem\u00f3 el alto, y lo torn\u00f3 en polvo, y puso fuego al bosque.\n23:16 Y volvi\u00f3se Jos\u00edas, y viendo los sepulcros que estaban all\u00ed en el monte, envi\u00f3 y sac\u00f3 los huesos de los sepulcros, y quem\u00f3los sobre el altar para contaminarlo, conforme \u00e1 la palabra de Jehov\u00e1 que hab\u00eda profetizado el var\u00f3n de Dios, el cual hab\u00eda anunciado\n23:17 Y despu\u00e9s dijo: \u00bfQu\u00e9 t\u00edtulo es este que veo? Y los de la ciudad le respondieron: Este es el sepulcro del var\u00f3n de Dios que vino de Jud\u00e1, y profetiz\u00f3 estas cosas que t\u00fa has hecho sobre el altar de Beth-el.\n23:18 Y \u00e9l dijo: Dedjadlo; ninguno mueva sus huesos: y as\u00ed fueron preservados sus huesos, y los huesos del profeta que hab\u00eda venido de Samaria.\n23:19 Y todas las casas de los altos que estaban en las ciudades de Samaria, las cuales hab\u00edan hecho los reyes de Israel para provocar \u00e1 ira, quit\u00f3las tambi\u00e9n Jos\u00edas, \u00e9 hizo de ellas como hab\u00eda hecho en Beth-el.\n23:20 Mat\u00f3 adem\u00e1s sobre los altares \u00e1 todos los sacerdotes de los altos que all\u00ed estaban, y quem\u00f3 sobre ellos huesos de hombres, y volvi\u00f3se \u00e1 Jerusalem.\n23:21 Entonces mand\u00f3 el rey \u00e1 todo el pueblo, diciendo: Haced la pascua \u00e1 Jehov\u00e1 vuestro Dios, conforme \u00e1 lo que est\u00e1 escrito en el libro de esta alianza.\n23:22 No fu\u00e9 hecha tal pascua desde los tiempos de los jueces que gobernaron \u00e1 Israel, ni en todos los tiempos de los reyes de Israel, y de los reyes de Jud\u00e1.\n23:23 A los diez y ocho a\u00f1os del rey Jos\u00edas fu\u00e9 hecha aquella pascua \u00e1 Jehov\u00e1 en Jerusalem.\n23:24 Asimismo barri\u00f3 Jos\u00edas los pythones, adivinos, y terapheos, y todas las abominaciones que se ve\u00edan en la tierra de Jud\u00e1 y en Jerusalem, para cumplir las palabras de la ley que estaban escritas en el libro que el sacerdote Hilc\u00edas hab\u00eda hallado en la casa\n23:25 No hubo tal rey antes de \u00e9l que se convirtiese \u00e1 Jehov\u00e1 de todo su coraz\u00f3n, y de toda su alma, y de todas su fuerzas, conforme \u00e1 toda la ley de Mois\u00e9s; ni despu\u00e9s de \u00e9l naci\u00f3 otro tal.\n23:26 Con todo eso, no se volvi\u00f3 Jehov\u00e1 del ardor de su grande ira, con que se hab\u00eda encendido su enojo contra Jud\u00e1, por todas las provocaciones con que Manas\u00e9s le hab\u00eda irritado.\n23:27 Y dijo Jehov\u00e1: Tambi\u00e9n he de quitar de mi presencia \u00e1 Jud\u00e1, como quit\u00e9 \u00e1 Israel, y abominar\u00e9 \u00e1 esta ciudad que hab\u00eda escogido, \u00e1 Jerusalem, y \u00e1 la casa de la cual hab\u00eda yo dicho: Mi nombre ser\u00e1 all\u00ed.\n23:28 Lo dem\u00e1s de los hechos de Jos\u00edas, y todas las cosas que hizo, \u00bfno est\u00e1 todo escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Jud\u00e1?\n23:29 En aquellos d\u00edas Fara\u00f3n Nech\u00e2o rey de Egipto subi\u00f3 contra el rey de Asiria al r\u00edo Eufrates, y sali\u00f3 contra \u00e9l el rey Jos\u00edas; pero aqu\u00e9l as\u00ed que le vi\u00f3, mat\u00f3lo en Megiddo.\n23:30 Y sus siervos lo pusieron en un carro, y traj\u00e9ronlo muerto de Megiddo \u00e1 Jerusalem, y sepult\u00e1ronlo en su sepulcro. Entonces el pueblo de la tierra tom\u00f3 \u00e1 Joach\u00e2z hijo de Jos\u00edas, y ungi\u00e9ronle y pusi\u00e9ronlo por rey en lugar de su padre.\n23:31 De veintitr\u00e9s a\u00f1os era Joach\u00e2z cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y rein\u00f3 tres meses en Jerusalem. El nombre de su madre fu\u00e9 Amutal, hija de Jerem\u00edas de Libna.\n23:32 Y \u00e9l hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1, conforme \u00e1 todas las cosas que sus padres hab\u00edan hecho.\n23:33 Y ech\u00f3lo preso Fara\u00f3n Nech\u00e2o en Ribla en la provincia de Hamath, reinando \u00e9l en Jerusalem; \u00e9 impuso sobre la tierra una multa de cien talentos de plata, y uno de oro.\n23:34 Entonces Fara\u00f3n Nech\u00e2o puso por rey \u00e1 Eliacim hijo de Jos\u00edas, en lugar de Jos\u00edas su padre, y mud\u00f3le el nombre en el de Joacim; y tom\u00f3 \u00e1 Joach\u00e2z, y llev\u00f3lo \u00e1 Egipto, y muri\u00f3 all\u00ed.\n23:35 Y Joacim pag\u00f3 \u00e1 Fara\u00f3n la plata y el oro; mas hizo apreciar la tierra para dar el dinero conforme al mandamiento de Fara\u00f3n, sacando la plata y oro del pueblo de la tierra, de cada uno seg\u00fan la estimaci\u00f3n de su hacienda, para dar \u00e1 Fara\u00f3n Nech\u00e2o.\n23:36 De veinticinco a\u00f1os era Joacim cuando comenz\u00f3 \u00e1 Reinar, y once a\u00f1os rein\u00f3 en Jerusalem. El nombre de su madre fu\u00e9 Zebuda hija de Pedaia, de Ruma.\n23:37 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1, conforme \u00e1 todas las cosas que sus padres hab\u00edan hecho.\n24:1 EN su tiempo subi\u00f3 Nabucodonosor rey de Babilonia, al cual sirvi\u00f3 Joacim tres a\u00f1os; volvi\u00f3se luego, y se rebel\u00f3 contra \u00e9l.\n24:2 Jehov\u00e1 empero envi\u00f3 contra \u00e9l tropas de Caldeos, y tropas de Siros, y tropas de Moabitas, y tropas de Ammonitas; los cuales envi\u00f3 contra Jud\u00e1 para que la destruyesen, conforme \u00e1 la palabra de Jehov\u00e1 que hab\u00eda hablado por sus siervos los profetas.\n24:3 Ciertamente vino esto contra Jud\u00e1 por dicho de Jehov\u00e1, para quitarla de su presencia, por los pecados de Manas\u00e9s, conforme \u00e1 todo lo que hizo;\n24:4 Asimismo por la sangre inocente que derram\u00f3, pues hinchi\u00f3 \u00e1 Jerusalem de sangre inocente: Jehov\u00e1 por tanto, no quiso perdonar.\n24:5 Lo dem\u00e1s de los hechos de Joacim, y todas las cosas que hizo, \u00bfno est\u00e1 escrito en el libro de las cr\u00f3nicas de los reyes de Jud\u00e1?\n24:6 Y durmi\u00f3 Joacim con sus padres, y rein\u00f3 en su lugar Joach\u00een su hijo.\n24:7 Y nunca m\u00e1s el rey de Egipto sali\u00f3 de su tierra: porque el rey de Babilonia le tom\u00f3 todo lo que era suyo, desde el r\u00edo de Egipto hasta el r\u00edo de Eufrates.\n24:8 De dieciocho a\u00f1os era Joach\u00een cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y rein\u00f3 en Jerusalem tres meses. El nombre de su madre fu\u00e9 Neusta hija de Elnath\u00e1n, de Jerusalem.\n24:9 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1, conforme \u00e1 todas las cosas que hab\u00eda hecho su padre.\n24:10 En aquel tiempo subieron los siervos de Nabucodonosor rey de Babilonia contra Jerusalem y la ciudad fu\u00e9 cercada.\n24:11 Vino tambi\u00e9n Nabucodonosor rey de Babilonia contra la ciudad, cuando sus siervos la ten\u00edan cercada.\n24:12 Entonces sali\u00f3 Joach\u00een rey de Jud\u00e1 al rey de Babilonia, \u00e9l, y su madre, y sus siervos, y sus pr\u00edncipes, y sus eunucos: y prendi\u00f3lo el rey de Babilonia en el octavo a\u00f1o de su reinado.\n24:13 Y sac\u00f3 de all\u00ed todos los tesoros de la casa de Jehov\u00e1, y los tesoros de la casa real, y quebr\u00f3 en piezas todos los vasos de oro que hab\u00eda hecho Salom\u00f3n rey de Israel en la casa de Jehov\u00e1, como Jehov\u00e1 hab\u00eda dicho.\n24:14 Y llev\u00f3 en cautiverio \u00e1 toda Jerusalem, \u00e1 todos los pr\u00edncipes, y \u00e1 todos los hombres valientes, hasta diez mil cautivos, y \u00e1 todos los oficiales y herreros; que no qued\u00f3 nadie, excepto los pobres del pueblo de la tierra.\n24:15 Asimismo trasport\u00f3 \u00e1 Joach\u00een \u00e1 Babilonia, y \u00e1 la madre del rey, y \u00e1 las mujeres del rey, y \u00e1 sus eunucos, y \u00e1 los poderosos de la tierra; cautivos los llev\u00f3 de Jerusalem \u00e1 Babilonia.\n24:16 A todos los hombre de guerra, que fueron siete mil, y \u00e1 los oficiales y herrreros, que fueron mil, y \u00e1 todos los valientes para hacer la guerra, llev\u00f3 cautivos el rey de Babilonia.\n24:17 Y el rey de Babilonia puso por rey en lugar de Joach\u00een \u00e1 Mathan\u00edas su t\u00edo, y mud\u00f3le el nombre en el de Sedec\u00edas.\n24:18 De veinti\u00fan a\u00f1os era Sedec\u00edas cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y rein\u00f3 en Jerusalem once a\u00f1os. El nombre de su madre fu\u00e9 Amutal hija de Jerem\u00edas, de Libna.\n24:19 E hizo lo malo en ojos de Jehov\u00e1, conforme \u00e1 todo lo que hab\u00eda hecho Joacim.\n24:20 Fu\u00e9 pues la ira de Jehov\u00e1 contra Jerusalem y Jud\u00e1, hasta que los ech\u00f3 de su presencia. Y Sedec\u00edas se rebel\u00f3 contra el rey de Babilonia.\n25:1 Y ACONTECIO \u00e1 los nueve a\u00f1os de su reinado, en el mes d\u00e9cimo, \u00e1 los diez del mes, que Nabucodonosor rey de Babilonia vino con todo su ej\u00e9rcito contra Jerusalem, y cerc\u00f3la; y levantaron contra ella ingenios alrededor.\n25:2 Y estuvo la ciudad cercada hasta el und\u00e9cimo a\u00f1o del rey Sedec\u00edas.\n25:3 A los nueve del mes prevaleci\u00f3 el hambre en la ciudad, que no hubo pan para el pueblo de la tierra.\n25:4 Abierta ya la ciudad, huyeron de noche todos los hombres de guerra por el camino de la puerta que estaba entre los dos muros, junto \u00e1 los huertos del rey, estando los Caldeos alrededor de la ciudad; y el rey se fu\u00e9 camino de la campi\u00f1a.\n25:5 Y el ej\u00e9rcito de los Caldeos sigui\u00f3 al rey, y tom\u00f3lo en las llanuras de Jeric\u00f3, habi\u00e9ndose esparcido de \u00e9l todo su ej\u00e9rcito.\n25:6 Tomado pues el rey, traj\u00e9ronle al rey de Babilonia \u00e1 Ribla, y profirieron contra \u00e9l sentencia.\n25:7 Y degollaron \u00e1 los hijos de Sedec\u00edas en presencia suya; y \u00e1 Sedec\u00edas sacaron los ojos, y atado con cadenas llev\u00e1ronlo \u00e1 Babilonia.\n25:8 En el mes quinto, \u00e1 los siete del mes, siendo el a\u00f1o diecinueve de Nabucodonosor rey de Babilonia, vino \u00e1 Jerusalem Nabuzarad\u00e1n, capit\u00e1n de los de la guardia, siervo del rey de Babilonia.\n25:9 Y quem\u00f3 la casa de Jehov\u00e1, y la casa del rey, y todas las casas de Jerusalem; y todas las casas de los pr\u00edncipes quem\u00f3 \u00e1 fuego.\n25:10 Y todo el ej\u00e9rcito de los Caldeos que estaba con el capit\u00e1n de la guardia, derrib\u00f3 los muros de Jerusalem alrededor.\n25:11 Y \u00e1 los del pueblo que hab\u00edan quedado en la ciudad, y \u00e1 los que se hab\u00edan juntado al rey de Babilonia, y \u00e1 los que hab\u00edan quedado del vulgo, trasport\u00f3lo Nabuzarad\u00e1n, capit\u00e1n de los de la guardia.\n25:12 Mas de los pobres de la tierra dej\u00f3 Nabuzarad\u00e1n, capit\u00e1n de los de la guardia, para que labrasen las vi\u00f1as y las tierras.\n25:13 Y quebraron los Caldeos las columnas de bronce que estaban en la casa de Jehov\u00e1, y las basas, y el mar de bronce que estaba en la casa de Jehov\u00e1, y llevaron el metal de ello \u00e1 Babilonia.\n25:14 Llev\u00e1ronse tambi\u00e9n los calderos, y las paletas, y las tenazas, y los cucharones, y todos los vasos de metal con que ministraban.\n25:15 Incensarios, cuencos, los que de oro, en oro, y los que de plata, en plata, todo lo llev\u00f3 el capit\u00e1n de los de la guardia;\n25:16 Las dos columnas, un mar, y las basas que Salom\u00f3n hab\u00eda hecho para la casa de Jehov\u00e1: no hab\u00eda peso de todos estos vasos.\n25:17 La altura de la una columna era diez y ocho codos y ten\u00eda encima un capitel de bronce, y la altura del capitel era de tres codos; y sobre el capitel hab\u00eda un enredado y granadas alrededor, todo de bronce: y semejante obra hab\u00eda en la otra columna con el e\n25:18 Tom\u00f3 entonces el capit\u00e1n de los de la guardia \u00e1 Sara\u00edas primer sacerdote, y \u00e1 Sophon\u00edas segundo sacerdote, y tres guardas de la vajilla;\n25:19 Y de la ciudad tom\u00f3 un eunuco, el cual era maestre de campo, y cinco varones de los continuos del rey, que se hallaron en la ciudad; y al principal escriba del ej\u00e9rcito, que hac\u00eda la rese\u00f1a de la gente del pa\u00eds; y sesenta varones del pueblo de la tierra,\n25:20 Estos tom\u00f3 Nabuzarad\u00e1n, capit\u00e1n de los de la guardia, y llev\u00f3los \u00e1 Ribla al rey de Babilonia.\n25:21 Y el rey de Babilonia los hiri\u00f3 y mat\u00f3 en Ribla, en tierra de Hamath. As\u00ed fu\u00e9 trasportado Jud\u00e1 de sobre su tierra.\n25:22 Y al pueblo que Nabucodonosor rey de Babilonia dej\u00f3 en tierra de Jud\u00e1, puso por gobernador \u00e1 Gedal\u00edas, hijo de Ahicam hijo de Saph\u00e1n.\n25:23 Y oyendo todos los pr\u00edncipes del ej\u00e9rcito, ellos y su gente, que el rey de Babilonia hab\u00eda puesto por gobernador \u00e1 Gedal\u00edas, vini\u00e9ronse \u00e1 \u00e9l en Mizpa, es \u00e1 saber, Ismael hijo de Nathan\u00edas, y Johan\u00e1n hijo de Carea, y Sara\u00eda hijo de Tanhumet Netofatita, y J\n25:24 Entonces Gedal\u00edas les hizo juramento, \u00e1 ellos y \u00e1 los suyos, y d\u00edjoles: No tem\u00e1is de ser siervos de los Caldeos; habitad en la tierra, y servid al rey de Babilonia, y os ir\u00e1 bien.\n25:25 Mas en el mes s\u00e9ptimo vino Ismael hijo de Nathan\u00edas, hijo de Elisama, de la estirpe real, y con \u00e9l diez varones, \u00e9 hirieron \u00e1 Gedal\u00edas, y muri\u00f3: y tambi\u00e9n \u00e1 los Jud\u00edos y Caldeos que estaban con \u00e9l en Mizpa.\n25:26 Y levant\u00e1ndose todo el pueblo, desde el menor hasta el mayor, con los capitanes del ej\u00e9rcito, fu\u00e9ronse \u00e1 Egipto por temor de los Caldeos.\n25:27 Y aconteci\u00f3 \u00e1 los treinta y siete a\u00f1os de la trasportaci\u00f3n de Joach\u00een rey de Jud\u00e1, en el mes duod\u00e9cimo, \u00e1 los veinte y siete del mes, que Evil-merodach rey de Babilonia, en el primer a\u00f1o de su reinado, levant\u00f3 la cabeza de Joach\u00een rey de Jud\u00e1, sac\u00e1ndolo d\n25:28 Y habl\u00f3le bien, y puso su asiento sobre el asiento de los reyes que con \u00e9l estaban en Babilonia.\n25:29 Y mud\u00f3le los vestidos de su prisi\u00f3n, y comi\u00f3 siempre delante de \u00e9l todos los d\u00edas de su vida.\n25:30 Y fu\u00e9le diariamente dada su comida de parte del rey de continuo, todos los d\u00edas de su vida.","title":"Spanish Bible: 2 Kings","type":"page"}
