{"collection":"Bible & Christianity","html_url":"https://unchartedknowledge.5gfusion.net/browse/bib/wb/spa/lev.htm","path":"bib/wb/spa/lev.htm","source_url":"https://sacred-texts.com/bib/wb/spa/lev.htm","text":"1:1 Y LLAMO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, y habl\u00f3 con \u00e9l desde el tabern\u00e1culo del testimonio, diciendo:\n1:2 Habla \u00e1 los hijos de Israel, y diles: Cuando alguno de entre vosotros ofreciere ofrenda \u00e1 Jehov\u00e1, de ganado vacuno \u00fa ovejuno har\u00e9is vuestra ofrenda.\n1:3 Si su ofrenda fuere holocausto de vacas, macho sin tacha lo ofrecer\u00e1: de su voluntad lo ofrecer\u00e1 \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio delante de Jehov\u00e1.\n1:4 Y pondr\u00e1 su mano sobre la cabeza del holocausto; y \u00e9l lo aceptar\u00e1 para expiarle.\n1:5 Entonces degollar\u00e1 el becerro en la presencia de Jehov\u00e1; y los sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n, ofrecer\u00e1n la sangre, y la rociar\u00e1n alrededor sobre el altar, el cual est\u00e1 \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio.\n1:6 Y desollar\u00e1 el holocausto, y lo dividir\u00e1 en sus piezas.\n1:7 Y los hijos de Aar\u00f3n sacerdote pondr\u00e1n fuego sobre el altar, y compondr\u00e1n la le\u00f1a sobre el fuego.\n1:8 Luego los sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n, acomodar\u00e1n las piezas, la cabeza y el reda\u00f1o, sobre la le\u00f1a que est\u00e1 sobre el fuego, que habr\u00e1 encima del altar:\n1:9 Y lavar\u00e1 con agua sus intestinos y sus piernas: y el sacerdote har\u00e1 arder todo sobre el altar: holocausto es, ofrenda encendida de olor suave \u00e1 Jehov\u00e1.\n1:10 Y si su ofrenda para holocausto fuere de ovejas, de los corderos, \u00f3 de las cabras, macho sin defecto lo ofrecer\u00e1.\n1:11 Y ha de degollarlo al lado septentrional del altar delante de Jehov\u00e1: y los sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n, rociar\u00e1n su sangre sobre el altar alrededor.\n1:12 Y lo dividir\u00e1 en sus piezas, con su cabeza y su reda\u00f1o; y el sacerdote las acomodar\u00e1 sobre la le\u00f1a que est\u00e1 sobre el fuego, que habr\u00e1 encima del altar;\n1:13 Y lavar\u00e1 sus entra\u00f1as y sus piernas con agua; y el sacerdote lo ofrecer\u00e1 todo, y har\u00e1lo arder sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor suave \u00e1 Jehov\u00e1.\n1:14 Y si el holocausto se hubiere de ofrecer \u00e1 Jehov\u00e1 de aves, presentar\u00e1 su ofrenda de t\u00f3rtolas, \u00f3 de palominos.\n1:15 Y el sacerdote la ofrecer\u00e1 sobre el altar, y ha de quitarle la cabeza, y har\u00e1 que arda en el altar; y su sangre ser\u00e1 exprimida sobre la pared del altar.\n1:16 Y le ha de quitar el buche y las plumas, lo cual echar\u00e1 junto al altar, hacia el oriente, en el lugar de las cenizas.\n1:17 Y la hender\u00e1 por sus alas, mas no la dividir\u00e1 en dos: y el sacerdote la har\u00e1 arder sobre el altar, sobre la le\u00f1a que estar\u00e1 en el fuego; holocausto es, ofrenda encendida de olor suave \u00e1 Jehov\u00e1.\n2:1 Y CUANDO alguna persona ofreciere oblaci\u00f3n de presente \u00e1 Jehov\u00e1, su ofrenda ser\u00e1 flor de harina, sobre la cual echar\u00e1 aceite, y pondr\u00e1 sobre ella incienso:\n2:2 Y la traer\u00e1 \u00e1 los sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n; y de ello tomar\u00e1 el sacerdote su pu\u00f1o lleno de su flor de harina y de su aceite, con todo su incienso, y lo har\u00e1 arder sobre el altar: ofrenda encendida para recuerdo, de olor suave \u00e1 Jehov\u00e1.\n2:3 Y la sobra del presente ser\u00e1 de Aar\u00f3n y de sus hijos: es cosa sant\u00edsima de las ofrendas que se queman \u00e1 Jehov\u00e1.\n2:4 Y cuando ofrecieres ofrenda de presente cocida en horno, ser\u00e1 de tortas de flor de harina sin levadura, amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite.\n2:5 Mas si tu presente fuere ofrenda de sart\u00e9n, ser\u00e1 de flor de harina sin levadura, amasada con aceite,\n2:6 La cual partir\u00e1s en piezas, y echar\u00e1s sobre ella aceite: es presente.\n2:7 Y si tu presente fuere ofrenda cocida en cazuela, har\u00e1se de flor de harina con aceite.\n2:8 Y traer\u00e1s \u00e1 Jehov\u00e1 la ofrenda que se har\u00e1 de estas cosas, y la presentar\u00e1s al sacerdote, el cual la llegar\u00e1 al altar.\n2:9 Y tomar\u00e1 el sacerdote de aquel presente, en memoria del mismo, y har\u00e1lo arder sobre el altar; ofrenda encendida, de suave olor \u00e1 Jehov\u00e1.\n2:10 Y lo restante del presente ser\u00e1 de Aar\u00f3n y de sus hijos; es cosa sant\u00edsima de las ofrendas que se queman \u00e1 Jehov\u00e1.\n2:11 Ningun presente que ofreciereis \u00e1 Jehov\u00e1, ser\u00e1 con levadura: porque de ninguna cosa leuda, ni de ninguna miel, se ha de quemar ofrenda \u00e1 Jehov\u00e1.\n2:12 En la ofrenda de las primicias las ofrecer\u00e9is \u00e1 Jehov\u00e1: mas no subir\u00e1n sobre el altar en olor de suavidad.\n2:13 Y sazonar\u00e1s toda ofrenda de tu presente con sal; y no har\u00e1s que falte jam\u00e1s de tu presente la sal de la alianza de tu Dios: en toda ofrenda tuya ofrecer\u00e1s sal.\n2:14 Y si ofrecieres \u00e1 Jehov\u00e1 presente de primicias, tostar\u00e1s al fuego las espigas verdes, y el grano desmenuzado ofrecer\u00e1s por ofrenda de tus primicias.\n2:15 Y pondr\u00e1s sobre ella aceite, y pondr\u00e1s sobre ella incienso: es presente.\n2:16 Y el sacerdote har\u00e1 arder, en memoria del don, parte de su grano desmenuzado, y de su aceite con todo su incienso; es ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1.\n3:1 Y SI su ofrenda fuere sacrificio de paces, si hubiere de ofrecerlo de ganado vacuno, sea macho \u00f3 hembra, sin defecto lo ofrecer\u00e1 delante de Jehov\u00e1:\n3:2 Y pondr\u00e1 su mano sobre la cabeza de su ofrenda, y la degollar\u00e1 \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio; y los sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n, rociar\u00e1n su sangre sobre el altar en derredor.\n3:3 Luego ofrecer\u00e1 del sacrificio de las paces, por ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1, el sebo que cubre los intestinos, y todo el sebo que est\u00e1 sobre las entra\u00f1as,\n3:4 Y los dos ri\u00f1ones, y el sebo que est\u00e1 sobre ellos, y sobre los ijares, y con los ri\u00f1ones quitar\u00e1 el reda\u00f1o que est\u00e1 sobre el h\u00edgado.\n3:5 Y los hijos de Aar\u00f3n har\u00e1n arder esto en el altar, sobre el holocausto que estar\u00e1 sobre la le\u00f1a que habr\u00e1 encima del fuego; es ofrenda de olor suave \u00e1 Jehov\u00e1.\n3:6 Mas si de ovejas fuere su ofrenda para sacrificio de paces \u00e1 Jehov\u00e1, sea macho \u00f3 hembra, ofrecer\u00e1la sin tacha.\n3:7 Si ofreciere cordero por su ofrenda, ha de ofrecerlo delante de Jehov\u00e1:\n3:8 Y pondr\u00e1 su mano sobre la cabeza de su ofrenda, y despu\u00e9s la degollar\u00e1 delante del tabern\u00e1culo del testimonio; y los hijos de Aar\u00f3n rociar\u00e1n su sangre sobre el altar en derredor.\n3:9 Y del sacrificio de las paces ofrecer\u00e1 por ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1, su sebo, y la cola entera, la cual quitar\u00e1 \u00e1 ra\u00edz del espinazo, y el sebo que cubre los intestinos, y todo el sebo que est\u00e1 sobre las entra\u00f1as:\n3:10 Asimismo los dos ri\u00f1ones, y el sebo que est\u00e1 sobre ellos, y el que est\u00e1 sobre los ijares, y con los ri\u00f1ones quitar\u00e1 el reda\u00f1o de sobre el h\u00edgado.\n3:11 Y el sacerdote har\u00e1 arder esto sobre el altar; vianda de ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1.\n3:12 Y si fuere cabra su ofrenda ofrecer\u00e1la delante de Jehov\u00e1:\n3:13 Y pondr\u00e1 su mano sobre la cabeza de ella, y la degollar\u00e1 delante del tabern\u00e1culo del testimonio; y los hijos de Aar\u00f3n rociar\u00e1n su sangre sobre el altar en derredor.\n3:14 Despu\u00e9s ofrecer\u00e1 de ella su ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1; el sebo que cubre los intestinos, y todo el sebo que est\u00e1 sobre las entra\u00f1as,\n3:15 Y los dos ri\u00f1ones, y el sebo que est\u00e1 sobre ellos, y el que est\u00e1 sobre los ijares, y con los ri\u00f1ones quitar\u00e1 el reda\u00f1o de sobre el h\u00edgado.\n3:16 Y el sacerdote har\u00e1 arder esto sobre el altar; es vianda de ofrenda que se quema en olor de suavidad \u00e1 Jehov\u00e1: el sebo todo es de Jehov\u00e1.\n3:17 Estatuto perpetuo por vuestras edades; en todas vuestras moradas, ning\u00fan sebo ni ninguna sangre comer\u00e9is.\n4:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n4:2 Habla \u00e1 los hijos de Israel, diciendo: Cuando alguna persona pecare por yerro en alguno de los mandamientos de Jehov\u00e1 sobre cosas que no se han de hacer, y obrare contra alguno de ellos;\n4:3 Si sacerdote ungido pecare seg\u00fan el pecado del pueblo, ofrecer\u00e1 \u00e1 Jehov\u00e1, por su pecado que habr\u00e1 cometido, un becerro sin tacha para expiaci\u00f3n.\n4:4 Y traer\u00e1 el becerro \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio delante de Jehov\u00e1, y pondr\u00e1 su mano sobre la cabeza del becerro, y lo degollar\u00e1 delante de Jehov\u00e1.\n4:5 Y el sacerdote ungido tomar\u00e1 de la sangre del becerro, y la traer\u00e1 al tabern\u00e1culo del testimonio;\n4:6 Y mojar\u00e1 el sacerdote su dedo en la sangre, y rociar\u00e1 de aquella sangre siete veces delante de Jehov\u00e1, hacia el velo del santuario.\n4:7 Y pondr\u00e1 el sacerdote de la sangre sobre los cuernos del altar del perfume arom\u00e1tico, que est\u00e1 en el tabern\u00e1culo del testimonio delante de Jehov\u00e1: y echar\u00e1 toda la sangre del becerro al pie del altar del holocausto, que est\u00e1 \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo de\n4:8 Y tomar\u00e1 del becerro para la expiaci\u00f3n todo su sebo, el sebo que cubre los intestinos, y todo el sebo que est\u00e1 sobre las entra\u00f1as,\n4:9 Y los dos ri\u00f1ones, y el sebo que est\u00e1 sobre ellos, y el que est\u00e1 sobre los ijares, y con los ri\u00f1ones quitar\u00e1 el reda\u00f1o de sobre el h\u00edgado,\n4:10 De la manera que se quita del buey del sacrificio de las paces: y el sacerdote lo har\u00e1 arder sobre el altar del holocausto.\n4:11 Y el cuero del becerro, y toda su carne, con su cabeza, y sus piernas, y sus intestinos, y su esti\u00e9rcol,\n4:12 En fin, todo el becerro sacar\u00e1 fuera del campo, \u00e1 un lugar limpio, donde se echan las cenizas, y lo quemar\u00e1 al fuego sobre la le\u00f1a: en donde se echan las cenizas ser\u00e1 quemado.\n4:13 Y si toda la congregaci\u00f3n de Israel hubiere errado, y el negocio estuviere oculto \u00e1 los ojos del pueblo, y hubieren hecho algo contra alguno de los mandamientos de Jehov\u00e1 en cosas que no se han de hacer, y fueren culpables;\n4:14 Luego que fuere entendido el pecado sobre que delinquieron, la congregaci\u00f3n ofrecer\u00e1 un becerro por expiaci\u00f3n, y lo traer\u00e1n delante del tabern\u00e1culo del testimonio.\n4:15 Y los ancianos de la congregaci\u00f3n pondr\u00e1n sus manos sobre la cabeza del becerro delante de Jehov\u00e1; y en presencia de Jehov\u00e1 degollar\u00e1n aquel becerro.\n4:16 Y el sacerdote ungido meter\u00e1 de la sangre del becerro en el tabern\u00e1culo del testimonio.\n4:17 Y mojar\u00e1 el sacerdote su dedo en la misma sangre, y rociar\u00e1 siete veces delante de Jehov\u00e1 hacia el velo.\n4:18 Y de aquella sangre pondr\u00e1 sobre los cuernos del altar que est\u00e1 delante de Jehov\u00e1 en el tabern\u00e1culo del testimonio, y derramar\u00e1 toda la sangre al pie del altar del holocausto, que est\u00e1 \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio.\n4:19 Y le quitar\u00e1 todo el sebo, y har\u00e1lo arder sobre el altar.\n4:20 Y har\u00e1 de aquel becerro como hizo con el becerro de la expiaci\u00f3n; lo mismo har\u00e1 de \u00e9l: as\u00ed har\u00e1 el sacerdote expiaci\u00f3n por ellos, y obtendr\u00e1n perd\u00f3n.\n4:21 Y sacar\u00e1 el becerro fuera del campamento, y lo quemar\u00e1 como quem\u00f3 el primer becerro; expiaci\u00f3n de la congregaci\u00f3n.\n4:22 Y cuando pecare el pr\u00edncipe, \u00e9 hiciere por yerro algo contra alguno de todos los mandamientos de Jehov\u00e1 su Dios, sobre cosas que no se han de hacer, y pecare;\n4:23 Luego que le fuere conocido su pecado en que ha delinquido, presentar\u00e1 por su ofrenda un macho cabr\u00edo sin defecto.\n4:24 Y pondr\u00e1 su mano sobre la cabeza del macho cabr\u00edo, y lo degollar\u00e1 en el lugar donde se deg\u00fcella el holocausto delante de Jehov\u00e1; es expiaci\u00f3n.\n4:25 Y tomar\u00e1 el sacerdote con su dedo de la sangre de la expiaci\u00f3n, y pondr\u00e1 sobre los cuernos del altar del holocausto, y derramar\u00e1 la sangre al pie del altar del holocausto:\n4:26 Y quemar\u00e1 todo su sebo sobre el altar, como el sebo del sacrificio de las paces: as\u00ed har\u00e1 el sacerdote por \u00e9l la expiaci\u00f3n de su pecado, y tendr\u00e1 perd\u00f3n.\n4:27 Y si alguna persona del com\u00fan del pueblo pecare por yerro, haciendo algo contra alguno de los mandamientos de Jehov\u00e1 en cosas que no se han de hacer, y delinquiere;\n4:28 Luego que le fuere conocido su pecado que cometi\u00f3, traer\u00e1 por su ofrenda una hembra de las cabras, una cabra sin defecto, por su pecado que habr\u00e1 cometido:\n4:29 Y pondr\u00e1 su mano sobre la cabeza de la expiaci\u00f3n, y la degollar\u00e1 en el lugar del holocausto.\n4:30 Luego tomar\u00e1 el sacerdote en su dedo de su sangre, y pondr\u00e1 sobre los cuernos del altar del holocausto, y derramar\u00e1 toda su sangre al pie del altar.\n4:31 Y le quitar\u00e1 todo su sebo, de la manera que fue quitado el sebo del sacrificio de las paces; y el sacerdote lo har\u00e1 arder sobre el altar en olor de suavidad \u00e1 Jehov\u00e1: as\u00ed har\u00e1 el sacerdote expiaci\u00f3n por \u00e9l, y ser\u00e1 perdonado.\n4:32 Y si trajere cordero para su ofrenda por el pecado, hembra sin defecto traer\u00e1.\n4:33 Y pondr\u00e1 su mano sobre la cabeza de la expiaci\u00f3n, y la degollar\u00e1 por expiaci\u00f3n en el lugar donde se deg\u00fcella el holocausto.\n4:34 Despu\u00e9s tomar\u00e1 el sacerdote con su dedo de la sangre de la expiaci\u00f3n, y pondr\u00e1 sobre los cuernos del altar del holocausto; y derramar\u00e1 toda la sangre al pie del altar.\n4:35 Y le quitar\u00e1 todo su sebo, como fu\u00e9 quitado el sebo del sacrificio de las paces, y har\u00e1lo el sacerdote arder en el altar sobre la ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1: y le har\u00e1 el sacerdote expiaci\u00f3n de su pecado que habr\u00e1 cometido, y ser\u00e1 perdonado.\n5:1 Y CUANDO alguna persona pecare, que hubiere o\u00eddo la voz del que jur\u00f3, y \u00e9l fuere testigo que vi\u00f3, \u00f3 supo, si no lo denunciare, \u00e9l llevar\u00e1 su pecado.\n5:2 Asimismo la persona que hubiere tocado en cualquiera cosa inmunda, sea cuerpo muerto de bestia inmunda, \u00f3 cuerpo muerto de animal inmundo, \u00f3 cuerpo muerto de reptil inmundo, bien que no lo supiere, ser\u00e1 inmunda y habr\u00e1 delinquido:\n5:3 O si tocare \u00e1 hombre inmundo en cualquiera inmundicia suya de que es inmundo, y no lo echare de ver; si despu\u00e9s llega \u00e1 saberlo, ser\u00e1 culpable.\n5:4 Tambi\u00e9n la persona que jurare, pronunciando con sus labios hacer mal \u00f3 bien, en cualesquiera cosas que el hombre profiere con juramento, y \u00e9l no lo conociere; si despu\u00e9s lo entiende, ser\u00e1 culpado en una de estas cosas.\n5:5 Y ser\u00e1 que cuando pecare en alguna de estas cosas, confesar\u00e1 aquello en que pec\u00f3:\n5:6 Y para su expiaci\u00f3n traer\u00e1 \u00e1 Jehov\u00e1 por su pecado que ha cometido, una hembra de los reba\u00f1os, una cordera \u00f3 una cabra como ofrenda de expiaci\u00f3n; y el sacerdote har\u00e1 expiaci\u00f3n por \u00e9l de su pecado.\n5:7 Y si no le alcanzare para un cordero, traer\u00e1 en expiaci\u00f3n por su pecado que cometi\u00f3, dos t\u00f3rtolas \u00f3 dos palominos \u00e1 Jehov\u00e1; el uno para expiaci\u00f3n, y el otro para holocausto.\n5:8 Y ha de traerlos al sacerdote, el cual ofrecer\u00e1 primero el que es para expiaci\u00f3n, y desunir\u00e1 su cabeza de su cuello, mas no la apartar\u00e1 del todo:\n5:9 Y rociar\u00e1 de la sangre de la expiaci\u00f3n sobre la pared del altar; y lo que sobrare de la sangre lo exprimir\u00e1 al pie del altar; es expiaci\u00f3n.\n5:10 Y del otro har\u00e1 holocausto conforme al rito; y har\u00e1 por \u00e9l el sacerdote expiaci\u00f3n de su pecado que cometi\u00f3, y ser\u00e1 perdonado.\n5:11 Mas si su posibilidad no alcanzare para dos t\u00f3rtolas, \u00f3 dos palominos, el que pec\u00f3 traer\u00e1 por su ofrenda la d\u00e9cima parte de un epha de flor de harina por expiaci\u00f3n. No pondr\u00e1 sobre ella aceite, ni sobre ella pondr\u00e1 incienso, porque es expiaci\u00f3n.\n5:12 Traer\u00e1la, pues, al sacerdote, y el sacerdote tomar\u00e1 de ella su pu\u00f1o lleno, en memoria suya, y la har\u00e1 arder en el altar sobre las ofrendas encendidas \u00e1 Jehov\u00e1: es expiaci\u00f3n.\n5:13 Y har\u00e1 el sacerdote expiaci\u00f3n por \u00e9l de su pecado que cometi\u00f3 en alguna de estas cosas, y ser\u00e1 perdonado; y el sobrante ser\u00e1 del sacerdote, como el presente de vianda.\n5:14 Habl\u00f3 m\u00e1s Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n5:15 Cuando alguna persona cometiere falta, y pecare por yerro en las cosas santificadas \u00e1 Jehov\u00e1, traer\u00e1 su expiaci\u00f3n \u00e1 Jehov\u00e1, un carnero sin tacha de los reba\u00f1os, conforme \u00e1 tu estimaci\u00f3n, en siclos de plata del siclo del santuario, en ofrenda por el pecado\n5:16 Y pagar\u00e1 aquello de las cosas santas en que hubiere pecado, y a\u00f1adir\u00e1 \u00e1 ello el quinto, y lo dar\u00e1 al sacerdote: y el sacerdote har\u00e1 expiaci\u00f3n por \u00e9l con el carnero del sacrificio por el pecado, y ser\u00e1 perdonado.\n5:17 Finalmente, si una persona pecare, \u00f3 hiciere alguna de todas aquellas cosas que por mandamiento de Jehov\u00e1 no se han de hacer, aun sin hacerlo \u00e1 sabiendas, es culpable, y llevar\u00e1 su pecado.\n5:18 Traer\u00e1, pues, al sacerdote por expiaci\u00f3n, seg\u00fan t\u00fa lo estimes, un carnero sin tacha de los reba\u00f1os: y el sacerdote har\u00e1 expiaci\u00f3n por \u00e9l de su yerro que cometi\u00f3 por ignorancia, y ser\u00e1 perdonado.\n5:19 Es infracci\u00f3n, y ciertamente delinqui\u00f3 contra Jehov\u00e1.\n6:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n6:2 Cuando una persona pecare, \u00e9 hiciere prevaricaci\u00f3n contra Jehov\u00e1, y negare \u00e1 su pr\u00f3jimo lo encomendado \u00f3 dejado en su mano, \u00f3 bien robare, \u00f3 calumniare \u00e1 su pr\u00f3jimo;\n6:3 O sea que hallando lo perdido, despu\u00e9s lo negare, y jurare en falso, en alguna de todas aquellas cosas en que suele pecar el hombre:\n6:4 Entonces ser\u00e1 que, puesto habr\u00e1 pecado y ofendido, restituir\u00e1 aquello que rob\u00f3, \u00f3 por el da\u00f1o de la calumnia, \u00f3 el dep\u00f3sito que se le encomend\u00f3, \u00f3 lo perdido que hall\u00f3,\n6:5 O todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituir\u00e1, pues, por entero, y a\u00f1adir\u00e1 \u00e1 ello la quinta parte, que ha de pagar \u00e1 aquel \u00e1 quien pertenece en el d\u00eda de su expiaci\u00f3n.\n6:6 Y por su expiaci\u00f3n traer\u00e1 \u00e1 Jehov\u00e1 un carnero sin tacha de los reba\u00f1os, conforme \u00e1 tu estimaci\u00f3n, al sacerdote para la expiaci\u00f3n.\n6:7 Y el sacerdote har\u00e1 expiaci\u00f3n por \u00e9l delante de Jehov\u00e1, y obtendr\u00e1 perd\u00f3n de cualquiera de todas las cosas en que suele ofender.\n6:8 Habl\u00f3 a\u00fan Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n6:9 Manda \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos diciendo: Esta es la ley del holocausto: (es holocausto, porque se quema sobre el altar toda la noche hasta la ma\u00f1ana, y el fuego del altar arder\u00e1 en \u00e9l:)\n6:10 El sacerdote se pondr\u00e1 su vestimenta de lino, y se vestir\u00e1 pa\u00f1etes de lino sobre su carne; y cuando el fuego hubiere consumido el holocausto, apartar\u00e1 \u00e9l las cenizas de sobre el altar, y pondr\u00e1las junto al altar.\n6:11 Despu\u00e9s se desnudar\u00e1 de sus vestimentas, y se pondr\u00e1 otras vestiduras, y sacar\u00e1 las cenizas fuera del real al lugar limpio.\n6:12 Y el fuego encendido sobre el altar no ha de apagarse, sino que el sacerdote pondr\u00e1 en \u00e9l le\u00f1a cada ma\u00f1ana, y acomodar\u00e1 sobre \u00e9l el holocausto, y quemar\u00e1 sobre \u00e9l los sebos de las paces.\n6:13 El fuego ha de arder continuamente en el altar; no se apagar\u00e1.\n6:14 Y esta es la ley del presente: Han de ofrecerlo los hijos de Aar\u00f3n delante de Jehov\u00e1, delante del altar.\n6:15 Y tomar\u00e1 de \u00e9l un pu\u00f1ado de la flor de harina del presente, y de su aceite, y todo el incienso que est\u00e1 sobre el presente, y har\u00e1lo arder sobre el altar por memoria, en olor suav\u00edsimo \u00e1 Jehov\u00e1.\n6:16 Y el sobrante de ella lo comer\u00e1n Aar\u00f3n y sus hijos: sin levadura se comer\u00e1 en el lugar santo; en el atrio del tabern\u00e1culo del testimonio lo comer\u00e1n.\n6:17 No se cocer\u00e1 con levadura: helo dado \u00e1 ellos por su porci\u00f3n de mis ofrendas encendidas; es cosa sant\u00edsima, como la expiaci\u00f3n por el pecado, y como la expiaci\u00f3n por la culpa.\n6:18 Todos los varones de los hijos de Aar\u00f3n comer\u00e1n de ella. Estatuto perpetuo ser\u00e1 para vuestras generaciones tocante \u00e1 las ofrendas encendidas de Jehov\u00e1: toda cosa que tocare en ellas ser\u00e1 santificada.\n6:19 Y habl\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n6:20 Esta es la ofrenda de Aar\u00f3n y de sus hijos, que ofrecer\u00e1n \u00e1 Jehov\u00e1 el d\u00eda que ser\u00e1n ungidos: la d\u00e9cima parte de un epha de flor de harina, presente perpetuo, la mitad \u00e1 la ma\u00f1ana y la mitad \u00e1 la tarde.\n6:21 En sart\u00e9n se aderezar\u00e1 con aceite; frita la traer\u00e1s, y los pedazos cocidos del presente ofrecer\u00e1s \u00e1 Jehov\u00e1 en olor de suavidad.\n6:22 Y el sacerdote que en lugar de Aar\u00f3n fuere ungido de entre sus hijos, har\u00e1 la ofrenda; estatuto perpetuo de Jehov\u00e1: toda ella ser\u00e1 quemada.\n6:23 Y todo presente de sacerdote ser\u00e1 enteramente quemado; no se comer\u00e1.\n6:24 Y habl\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n6:25 Habla \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos, diciendo: Esta es la ley de la expiaci\u00f3n: en el lugar donde ser\u00e1 degollado el holocausto, ser\u00e1 degollada la expiaci\u00f3n por el pecado delante de Jehov\u00e1: es cosa sant\u00edsima.\n6:26 El sacerdote que la ofreciere por expiaci\u00f3n, la comer\u00e1: en el lugar santo ser\u00e1 comida, en el atrio del tabern\u00e1culo del testimonio.\n6:27 Todo lo que en su carne tocare, ser\u00e1 santificado; y si cayere de su sangre sobre el vestido, lavar\u00e1s aquello sobre que cayere, en el lugar santo.\n6:28 Y la vasija de barro en que fuere cocida, ser\u00e1 quebrada: y si fuere cocida en vasija de metal, ser\u00e1 fregada y lavada con agua.\n6:29 Todo var\u00f3n de entre los sacerdotes la comer\u00e1: es cosa sant\u00edsima.\n6:30 Mas no se comer\u00e1 de expiaci\u00f3n alguna, de cuya sangre se metiere en el tabern\u00e1culo del testimonio para reconciliar en el santuario: al fuego ser\u00e1 quemada.\n7:1 ASIMISMO esta es la ley de la expiaci\u00f3n de la culpa: es cosa muy santa.\n7:2 En el lugar donde degollaren el holocausto, degollar\u00e1n la v\u00edctima por la culpa; y rociar\u00e1 su sangre en derredor sobre el altar:\n7:3 Y de ella ofrecer\u00e1 todo su sebo, la cola, y el sebo que cubre los intestinos.\n7:4 Y los dos ri\u00f1ones, y el sebo que est\u00e1 sobre ellos, y el que est\u00e1 sobre los ijares; y con los ri\u00f1ones quitar\u00e1 el reda\u00f1o de sobre el h\u00edgado.\n7:5 Y el sacerdote lo har\u00e1 arder sobre el altar; ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1: es expiaci\u00f3n de la culpa.\n7:6 Todo var\u00f3n de entre los sacerdotes la comer\u00e1: ser\u00e1 comida en el lugar santo: es cosa muy santa.\n7:7 Como la expiaci\u00f3n por el pecado, as\u00ed es la expiaci\u00f3n de la culpa: una misma ley tendr\u00e1n: ser\u00e1 del sacerdote que habr\u00e1 hecho la reconciliaci\u00f3n con ella.\n7:8 Y el sacerdote que ofreciere holocausto de alguno, el cuero del holocausto que ofreciere, ser\u00e1 para \u00e9l.\n7:9 Asimismo todo presente que se cociere en horno, y todo el que fuere aderezado en sart\u00e9n, \u00f3 en cazuela, ser\u00e1 del sacerdote que lo ofreciere.\n7:10 Y todo presente amasado con aceite, y seco, ser\u00e1 de todos los hijos de Aar\u00f3n, tanto al uno como al otro.\n7:11 Y esta es la ley del sacrificio de las paces, que se ofrecer\u00e1 \u00e1 Jehov\u00e1:\n7:12 Si se ofreciere en hacimiento de gracias, ofrecer\u00e1 por sacrificio de hacimiento de gracias tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y flor de harina frita en tortas amasadas con aceite.\n7:13 Con tortas de pan leudo ofrecer\u00e1 su ofrenda en el sacrificio de hacimiento de gracias de sus paces.\n7:14 Y de toda la ofrenda presentar\u00e1 una parte por ofrenda elevada \u00e1 Jehov\u00e1, y ser\u00e1 del sacerdote que rociare la sangre de los pac\u00edficos.\n7:15 Y la carne del sacrificio de sus pac\u00edficos en hacimiento de gracias, se comer\u00e1 en el d\u00eda que fuere ofrecida: no dejar\u00e1n de ella nada para otro d\u00eda.\n7:16 Mas si el sacrificio de su ofrenda fuere voto, \u00f3 voluntario, el d\u00eda que ofreciere su sacrificio ser\u00e1 comido; y lo que de \u00e9l quedare, comerse ha el d\u00eda siguiente:\n7:17 Y lo que quedare para el tercer d\u00eda de la carne del sacrificio, ser\u00e1 quemado en el fuego.\n7:18 Y si se comiere de la carne del sacrificio de sus paces el tercer d\u00eda, el que lo ofreciere no ser\u00e1 acepto, ni le ser\u00e1 imputado; abominaci\u00f3n ser\u00e1, y la persona que de \u00e9l comiere llevar\u00e1 su pecado.\n7:19 Y la carne que tocare \u00e1 alguna cosa inmunda, no se comer\u00e1; al fuego ser\u00e1 quemada; mas cualquiera limpio comer\u00e1 de aquesta carne.\n7:20 Y la persona que comiere la carne del sacrificio de paces, el cual es de Jehov\u00e1, estando inmunda, aquella persona ser\u00e1 cortada de sus pueblos.\n7:21 Adem\u00e1s, la persona que tocare alguna cosa inmunda, en inmundicia de hombre, \u00f3 en animal inmundo, \u00f3 en cualquiera abominaci\u00f3n inmunda, y comiere la carne del sacrificio de las paces, el cual es de Jehov\u00e1, aquella persona ser\u00e1 cortada de sus pueblos.\n7:22 Habl\u00f3 a\u00fan Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n7:23 Habla \u00e1 los hijos de Israel, diciendo: Ning\u00fan sebo de buey, ni de cordero, ni de cabra, comer\u00e9is.\n7:24 El sebo de animal mortecino, y el sebo del que fu\u00e9 arrebatado de fieras, se aparejar\u00e1 para cualquiera otro uso, mas no lo comer\u00e9is.\n7:25 Porque cualquiera que comiere sebo de animal, del cual se ofrece \u00e1 Jehov\u00e1 ofrenda encendida, la persona que lo comiere, ser\u00e1 cortada de sus pueblos.\n7:26 Adem\u00e1s, ninguna sangre comer\u00e9is en todas vuestras habitaciones, as\u00ed de aves como de bestias.\n7:27 Cualquiera persona que comiere alguna sangre, la tal persona ser\u00e1 cortada de sus pueblos.\n7:28 Habl\u00f3 m\u00e1s Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n7:29 Habla \u00e1 los hijos de Israel, diciendo: El que ofreciere sacrificio de sus paces \u00e1 Jehov\u00e1, traer\u00e1 su ofrenda del sacrificio de sus paces \u00e1 Jehov\u00e1;\n7:30 Sus manos traer\u00e1n las ofrendas que se han de quemar \u00e1 Jehov\u00e1: traer\u00e1 el sebo con el pecho: el pecho para que \u00e9ste sea agitado, como sacrificio agitado delante de Jehov\u00e1;\n7:31 Y el sebo lo har\u00e1 arder el sacerdote en el altar, mas el pecho ser\u00e1 de Aar\u00f3n y de sus hijos.\n7:32 Y dar\u00e9is al sacerdote para ser elevada en ofrenda, la espaldilla derecha de los sacrificios de vuestras paces.\n7:33 El que de los hijos de Aar\u00f3n ofreciere la sangre de las paces, y el sebo, de \u00e9l ser\u00e1 en porci\u00f3n la espaldilla derecha;\n7:34 Porque he tomado de los hijos de Israel, de los sacrificios de sus paces, el pecho que se agita, y la espaldilla elevada en ofrenda, y lo he dado \u00e1 Aar\u00f3n el sacerdote y \u00e1 sus hijos, por estatuto perpetuo de los hijos de Israel.\n7:35 Esta es por la unci\u00f3n de Aar\u00f3n y la unci\u00f3n de sus hijos, la parte de ellos en las ofrendas encendidas \u00e1 Jehov\u00e1, desde el d\u00eda que \u00e9l los alleg\u00f3 para ser sacerdotes de Jehov\u00e1:\n7:36 Lo cual mand\u00f3 Jehov\u00e1 que les diesen, desde el d\u00eda que \u00e9l los ungi\u00f3 de entre los hijos de Israel, por estatuto perpetuo en sus generaciones.\n7:37 Esta es la ley del holocausto, del presente, de la expiaci\u00f3n por el pecado, y de la culpa, y de las consagraciones, y del sacrificio de las paces:\n7:38 La cual intim\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, en el monte de Sina\u00ed, el d\u00eda que mand\u00f3 \u00e1 los hijos de Israel que ofreciesen sus ofrendas \u00e1 Jehov\u00e1 en el desierto de Sina\u00ed.\n8:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n8:2 Toma \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos con \u00e9l, y las vestimentas, y el aceite de la unci\u00f3n, y el becerro de la expiaci\u00f3n, y los dos carneros, y el canastillo de los \u00e1zimos;\n8:3 Y re\u00fane toda la congregaci\u00f3n \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio.\n8:4 Hizo, pues, Mois\u00e9s como Jehov\u00e1 le mand\u00f3, y junt\u00f3se la congregaci\u00f3n \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio.\n8:5 Y dijo Mois\u00e9s \u00e1 la congregaci\u00f3n: Esto es lo que Jehov\u00e1 ha mandado hacer.\n8:6 Entonces Mois\u00e9s hizo llegar \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos, y lav\u00f3los con agua.\n8:7 Y puso sobre \u00e9l la t\u00fanica, y ci\u00f1\u00f3lo con el cinto; visti\u00f3le despu\u00e9s el manto, y puso sobre \u00e9l el ephod, y ci\u00f1\u00f3lo con el cinto del ephod, y ajust\u00f3lo con \u00e9l.\n8:8 P\u00fasole luego encima el racional, y en \u00e9l puso el Urim y Thummim.\n8:9 Despu\u00e9s puso la mitra sobre su cabeza; y sobre la mitra en su frente delantero puso la plancha de oro, la diadema santa; como Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n8:10 Y tom\u00f3 Mois\u00e9s el aceite de la unci\u00f3n, y ungi\u00f3 el tabern\u00e1culo, y todas las cosas que estaban en \u00e9l, y santific\u00f3las.\n8:11 Y roci\u00f3 de \u00e9l sobre el altar siete veces, y ungi\u00f3 el altar y todos sus vasos, y la fuente y su basa, para santificarlos.\n8:12 Y derram\u00f3 del aceite de la unci\u00f3n sobre la cabeza de Aar\u00f3n, y ungi\u00f3lo para santificarlo.\n8:13 Despu\u00e9s Mois\u00e9s hizo llegar los hijos de Aar\u00f3n, y visti\u00f3les las t\u00fanicas, y ci\u00f1\u00f3los con cintos, y ajust\u00f3les los chapeos (tiaras), como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n8:14 Hizo luego llegar el becerro de la expiaci\u00f3n, y Aar\u00f3n y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del becerro de la expiaci\u00f3n.\n8:15 Y degoll\u00f3lo; y Mois\u00e9s tom\u00f3 la sangre, y puso con su dedo sobre los cuernos del altar alrededor, y purific\u00f3 el altar; y ech\u00f3 la dem\u00e1s sangre al pie del altar, y santific\u00f3lo para reconciliar sobre \u00e9l.\n8:16 Despu\u00e9s tom\u00f3 todo el sebo que estaba sobre los intestinos, y el reda\u00f1o del h\u00edgado, y los dos ri\u00f1ones, y el sebo de ellos, \u00e9 h\u00edzolo Mois\u00e9s arder sobre el altar.\n8:17 Mas el becerro, y su cuero, y su carne, y su esti\u00e9rcol, quem\u00f3lo al fuego fuera del real; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n8:18 Despu\u00e9s hizo llegar el carnero del holocausto, y Aar\u00f3n y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero:\n8:19 Y degoll\u00f3lo; y roci\u00f3 Mois\u00e9s la sangre sobre el altar en derredor.\n8:20 Y cort\u00f3 el carnero en trozos; y Mois\u00e9s hizo arder la cabeza, y los trozos, y el sebo.\n8:21 Lav\u00f3 luego con agua los intestinos y piernas, y quem\u00f3 Mois\u00e9s todo el carnero sobre el altar: holocausto en olor de suavidad, ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1; como lo hab\u00eda Jehov\u00e1 mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n8:22 Despu\u00e9s hizo llegar el otro carnero, el carnero de las consagraciones, y Aar\u00f3n y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero:\n8:23 Y degoll\u00f3lo; y tom\u00f3 Mois\u00e9s de su sangre, y puso sobre la ternilla de la oreja derecha de Aar\u00f3n, y sobre el dedo pulgar de su mano derecha, y sobre el dedo pulgar de su pie derecho.\n8:24 Hizo llegar luego los hijos de Aar\u00f3n, y puso Mois\u00e9s de la sangre sobre la ternilla de sus orejas derechas, y sobre los pulgares de sus manos derechas, y sobre los pulgares de sus pies derechos: y roci\u00f3 Mois\u00e9s la sangre sobre el altar en derredor;\n8:25 Y despu\u00e9s tom\u00f3 el sebo, y la cola, y todo el sebo que estaba sobre los intestinos, y el reda\u00f1o del h\u00edgado, y los dos ri\u00f1ones, y el sebo de ellos, y la espaldilla derecha;\n8:26 Y del canastillo de los \u00e1zimos, que estaba delante de Jehov\u00e1, tom\u00f3 una torta sin levadura, y una torta de pan de aceite, y una lasa\u00f1a, y p\u00fasolo con el sebo y con la espaldilla derecha;\n8:27 Y p\u00fasolo todo en las manos de Aar\u00f3n, y en las manos de sus hijos, \u00e9 h\u00edzolo mecer: ofrenda agitada delante de Jehov\u00e1.\n8:28 Despu\u00e9s tom\u00f3 aquellas cosas Mois\u00e9s de las manos de ellos, \u00e9 h\u00edzolas arder en el altar sobre el holocausto: las consagraciones en olor de suavidad, ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1.\n8:29 Y tom\u00f3 Mois\u00e9s el pecho, y meci\u00f3lo, ofrenda agitada delante de Jehov\u00e1: del carnero de las consagraciones aquella fue la parte de Mois\u00e9s; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n8:30 Luego tom\u00f3 Mois\u00e9s del aceite de la unci\u00f3n, y de la sangre que estaba sobre el altar, y roci\u00f3 sobre Aar\u00f3n, y sobre sus vestiduras, sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de sus hijos con \u00e9l; y santific\u00f3 \u00e1 Aar\u00f3n, y sus vestiduras, y \u00e1 sus hijos, y las vest\n8:31 Y dijo Mois\u00e9s \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos: Comed la carne \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio; y comedla all\u00ed con el pan que est\u00e1 en el canastillo de las consagraciones, seg\u00fan yo he mandado, diciendo: Aar\u00f3n y sus hijos la comer\u00e1n.\n8:32 Y lo que sobrare de la carne y del pan, hab\u00e9is de quemarlo al fuego.\n8:33 De la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio no saldr\u00e9is en siete d\u00edas, hasta el d\u00eda que se cumplieren los d\u00edas de vuestras consagraciones: porque por siete d\u00edas ser\u00e9is consagrados.\n8:34 De la manera que hoy se ha hecho, mand\u00f3 hacer Jehov\u00e1 para expiaros.\n8:35 A la puerta, pues, del tabern\u00e1culo del testimonio estar\u00e9is d\u00eda y noche por siete d\u00edas, y guardar\u00e9is la ordenanza delante de Jehov\u00e1, para que no mur\u00e1is; porque as\u00ed me ha sido mandado.\n8:36 Y Aar\u00f3n y sus hijos hicieron todas las cosas que mand\u00f3 Jehov\u00e1 por medio de Mois\u00e9s.\n9:1 Y FU\u00c9 en el d\u00eda octavo, que Mois\u00e9s llam\u00f3 \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos, y \u00e1 los ancianos de Israel;\n9:2 Y dijo \u00e1 Aar\u00f3n: Toma de la vacada un becerro para expiaci\u00f3n, y un carnero para holocausto, sin defecto, y ofr\u00e9celos delante de Jehov\u00e1.\n9:3 Y \u00e1 los hijos de Israel hablar\u00e1s, diciendo: Tomad un macho cabr\u00edo para expiaci\u00f3n, y un becerro y un cordero de un a\u00f1o, sin tacha, para holocausto;\n9:4 Asimismo un buey y un carnero para sacrificio de paces, que inmol\u00e9is delante de Jehov\u00e1; y un presente amasado con aceite: porque Jehov\u00e1 se aparecer\u00e1 hoy \u00e1 vosotros.\n9:5 Y llevaron lo que mand\u00f3 Mois\u00e9s delante del tabern\u00e1culo del testimonio, y lleg\u00f3se toda la congregaci\u00f3n, y pusi\u00e9ronse delante de Jehov\u00e1.\n9:6 Entonces Mois\u00e9s dijo: Esto es lo que mand\u00f3 Jehov\u00e1; hacedlo, y la gloria de Jehov\u00e1 se os aparecer\u00e1.\n9:7 Y dijo Mois\u00e9s \u00e1 Aar\u00f3n: Ll\u00e9gate al altar, y haz tu expiaci\u00f3n, y tu holocausto, y haz la reconciliaci\u00f3n por ti y por el pueblo: haz tambi\u00e9n la ofrenda del pueblo, y haz la reconciliaci\u00f3n por ellos; como ha mandado Jehov\u00e1.\n9:8 Entonces lleg\u00f3se Aar\u00f3n al altar; y degoll\u00f3 su becerro de la expiaci\u00f3n que era por \u00e9l.\n9:9 Y los hijos de Aar\u00f3n le trajeron la sangre; y \u00e9l moj\u00f3 su dedo en la sangre, y puso sobre los cuernos del altar, y derram\u00f3 la dem\u00e1s sangre al pie del altar;\n9:10 Y el sebo y ri\u00f1ones y reda\u00f1o del h\u00edgado, de la expiaci\u00f3n, h\u00edzolos arder sobre el altar; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n9:11 Mas la carne y el cuero los quem\u00f3 al fuego fuera del real.\n9:12 Degoll\u00f3 asimismo el holocausto, y los hijos de Aar\u00f3n le presentaron la sangre, la cual roci\u00f3 \u00e9l alrededor sobre el altar.\n9:13 Present\u00e1ronle despu\u00e9s el holocausto, \u00e1 trozos, y la cabeza; \u00e9 h\u00edzolos quemar sobre el altar.\n9:14 Luego lav\u00f3 los intestinos y las piernas, y quem\u00f3los sobre el holocausto en el altar.\n9:15 Ofreci\u00f3 tambi\u00e9n la ofrenda del pueblo, y tom\u00f3 el macho cabr\u00edo que era para la expiaci\u00f3n del pueblo, y degoll\u00f3lo, y lo ofreci\u00f3 por el pecado como el primero.\n9:16 Y ofreci\u00f3 el holocausto, \u00e9 hizo seg\u00fan el rito.\n9:17 Ofreci\u00f3 asimismo el presente, \u00e9 hinchi\u00f3 de \u00e9l su mano, y lo hizo quemar sobre el altar, adem\u00e1s del holocausto de la ma\u00f1ana.\n9:18 Degoll\u00f3 tambi\u00e9n el buey y el carnero en sacrificio de paces, que era del pueblo: y los hijos de Aar\u00f3n le presentaron la sangre (la cual roci\u00f3 \u00e9l sobre el altar alrededor),\n9:19 Y los sebos del buey; y del carnero la cola con lo que cubre las entra\u00f1as, y los ri\u00f1ones, y el reda\u00f1o del h\u00edgado:\n9:20 Y pusieron los sebos sobre los pechos, y \u00e9l quem\u00f3 los sebos sobre el altar:\n9:21 Empero los pechos, con la espaldilla derecha, meci\u00f3los Aar\u00f3n por ofrenda agitada delante de Jehov\u00e1; como Jehov\u00e1 lo hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n9:22 Despu\u00e9s alz\u00f3 Aar\u00f3n sus manos hacia el pueblo y bend\u00edjolos: y descendi\u00f3 de hacer la expiaci\u00f3n, y el holocausto, y el sacrificio de las paces.\n9:23 Y entraron Mois\u00e9s y Aar\u00f3n en el tabern\u00e1culo del testimonio; y salieron, y bendijeron al pueblo: y la gloria de Jehov\u00e1 se apareci\u00f3 \u00e1 todo el pueblo.\n9:24 Y sali\u00f3 fuego de delante de Jehov\u00e1, y consumi\u00f3 el holocausto y los sebos sobre el altar; y vi\u00e9ndolo todo el pueblo, alabaron, y cayeron sobre sus rostros.\n10:1 Y LOS hijos de Aar\u00f3n, Nadab y Abi\u00fa, tomaron cada uno su incensario, y pusieron fuego en ellos, sobre el cual pusieron perfume, y ofrecieron delante de Jehov\u00e1 fuego extra\u00f1o, que \u00e9l nunca les mand\u00f3.\n10:2 Y sali\u00f3 fuego de delante de Jehov\u00e1 que los quem\u00f3, y murieron delante de Jehov\u00e1.\n10:3 Entonces dijo Mois\u00e9s \u00e1 Aar\u00f3n: Esto es lo que habl\u00f3 Jehov\u00e1, diciendo: En mis allegados me santificar\u00e9, y en presencia de todo el pueblo ser\u00e9 glorificado. Y Aar\u00f3n call\u00f3.\n10:4 Y llam\u00f3 Mois\u00e9s \u00e1 Misael, y \u00e1 Elzaph\u00e1n, hijos de Uzziel, t\u00edo de Aar\u00f3n, y d\u00edjoles: Llegaos y sacad \u00e1 vuestros hermanos de delante del santuario fuera del campo.\n10:5 Y ellos llegaron, y sac\u00e1ronlos con sus t\u00fanicas fuera del campo, como dijo Mois\u00e9s.\n10:6 Entonces Mois\u00e9s dijo \u00e1 Aar\u00f3n, y \u00e1 Eleazar y \u00e1 Ithamar, sus hijos: No descubr\u00e1is vuestras cabezas, ni rasgu\u00e9is vuestros vestidos, porque no mur\u00e1is, ni se levante la ira sobre toda la congregaci\u00f3n: empero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, lamentar\u00e1\n10:7 Ni saldr\u00e9is de la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio, porque morir\u00e9is; por cuanto el aceite de la unci\u00f3n de Jehov\u00e1 est\u00e1 sobre vosotros. Y ellos hicieron conforme al dicho de Mois\u00e9s.\n10:8 Y Jehov\u00e1 habl\u00f3 \u00e1 Aar\u00f3n, diciendo:\n10:9 T\u00fa, y tus hijos contigo, no beber\u00e9is vino ni sidra, cuando hubiereis de entrar en el tabern\u00e1culo del testimonio, porque no mur\u00e1is: estatuto perpetuo por vuestras generaciones;\n10:10 Y para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio;\n10:11 Y para ense\u00f1ar \u00e1 los hijos de Israel todos los estatutos que Jehov\u00e1 les ha dicho por medio de Mois\u00e9s.\n10:12 Y Mois\u00e9s dijo \u00e1 Aar\u00f3n, y \u00e1 Eleazar y \u00e1 Ithamar, sus hijos que hab\u00edan quedado: Tomad el presente que queda de las ofrendas encendidas \u00e1 Jehov\u00e1, y comedlo sin levadura junto al altar, porque es cosa muy santa.\n10:13 Hab\u00e9is, pues, de comerlo en el lugar santo: porque esto es fuero para ti, y fuero para tus hijos, de las ofrendas encendidas \u00e1 Jehov\u00e1, pues que as\u00ed me ha sido mandado.\n10:14 Comer\u00e9is asimismo en lugar limpio, t\u00fa y tus hijos y tus hijas contigo, el pecho de la mecida, y la espaldilla elevada, porque por fuero para ti, y fuero para tus hijos, son dados de los sacrificios de las paces de los hijos de Israel.\n10:15 Con las ofrendas de los sebos que se han de encender, traer\u00e1n la espaldilla que se ha de elevar, y el pecho que ser\u00e1 mecido, para que lo mezas por ofrenda agitada delante de Jehov\u00e1: y ser\u00e1 por fuero perpetuo tuyo, y de tus hijos contigo, como Jehov\u00e1 lo ha\n10:16 Y Mois\u00e9s demand\u00f3 el macho cabr\u00edo de la expiaci\u00f3n, y hall\u00f3se que era quemado: y enoj\u00f3se contra Eleazar \u00e9 Ithamar, los hijos de Aar\u00f3n que hab\u00edan quedado, diciendo:\n10:17 \u00bfPor qu\u00e9 no comisteis la expiaci\u00f3n en el lugar santo? porque es muy santa, y di\u00f3la \u00e9l \u00e1 vosotros para llevar la iniquidad de la congregaci\u00f3n, para que sean reconciliados delante de Jehov\u00e1.\n10:18 Veis que su sangre no fue metida dentro del santuario: hab\u00edais de comerla en el lugar santo, como yo mand\u00e9.\n10:19 Y respondi\u00f3 Aar\u00f3n \u00e1 Mois\u00e9s: He aqu\u00ed hoy han ofrecido su expiaci\u00f3n y su holocausto delante de Jehov\u00e1: pero me han acontecido estas cosas: pues si comiera yo hoy de la expiaci\u00f3n, \u00bfHubiera sido acepto \u00e1 Jehov\u00e1?\n10:20 Y cuando Mois\u00e9s oy\u00f3 esto, di\u00f3se por satisfecho.\n11:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n, dici\u00e9ndoles:\n11:2 Hablad \u00e1 los hijos de Israel, diciendo: Estos son los animales que comer\u00e9is de todos los animales que est\u00e1n sobre la tierra.\n11:3 De entre los animales, todo el de pezu\u00f1a, y que tiene las pezu\u00f1as hendidas, y que rumia, \u00e9ste comer\u00e9is.\n11:4 Estos empero no comer\u00e9is de los que rumian y de los que tienen pezu\u00f1a: el camello, porque rumia mas no tiene pezu\u00f1a hendida, hab\u00e9is de tenerlo por inmundo;\n11:5 Tambi\u00e9n el conejo, porque rumia, mas no tiene pezu\u00f1a, tendr\u00e9islo por inmundo;\n11:6 Asimismo la liebre, porque rumia, mas no tiene pezu\u00f1a, tendr\u00e9isla por inmunda;\n11:7 Tambi\u00e9n el puerco, porque tiene pezu\u00f1as, y es de pezu\u00f1as hendidas, mas no rumia, tendr\u00e9islo por inmundo.\n11:8 De la carne de ellos no comer\u00e9is, ni tocar\u00e9is su cuerpo muerto: tendr\u00e9islos por inmundos.\n11:9 Esto comer\u00e9is de todas las cosas que est\u00e1n en las aguas: todas las cosas que tienen aletas y escamas en las aguas de la mar, y en los r\u00edos, aquellas comer\u00e9is;\n11:10 Mas todas las cosas que no tienen aletas ni escamas en la mar y en los r\u00edos, as\u00ed de todo reptil de agua como de toda cosa viviente que est\u00e1 en las aguas, las tendr\u00e9is en abominaci\u00f3n.\n11:11 Os ser\u00e1n, pues, en abominaci\u00f3n: de su carne no comer\u00e9is, y abominar\u00e9is sus cuerpos muertos.\n11:12 Todo lo que no tuviere aletas y escamas en las aguas, tendr\u00e9islo en abominaci\u00f3n.\n11:13 Y de las aves, \u00e9stas tendr\u00e9is en abominaci\u00f3n; no se comer\u00e1n, ser\u00e1n abominaci\u00f3n: el \u00e1guila, el quebrantahuesos, el esmerej\u00f3n,\n11:14 El milano, y el buitre seg\u00fan su especie;\n11:15 Todo cuervo seg\u00fan su especie;\n11:16 El avestruz, y la lechuza, y el laro, y el gavil\u00e1n seg\u00fan su especie;\n11:17 Y el buho, y el somormujo, y el ibis,\n11:18 Y el calam\u00f3n, y el cisne, y el onocr\u00f3talo,\n11:19 Y el herodi\u00f3n, y el caradri\u00f3n, seg\u00fan su especie, y la abubilla, y el murci\u00e9lago.\n11:20 Todo reptil alado que anduviere sobre cuatro pies, tendr\u00e9is en abominaci\u00f3n.\n11:21 Empero esto comer\u00e9is de todo reptil alado que anda sobre cuatro pies, que tuviere piernas adem\u00e1s de sus pies para saltar con ellas sobre la tierra;\n11:22 Estos comer\u00e9is de ellos: la langosta seg\u00fan su especie, y el langost\u00edn seg\u00fan su especie, y el aregol seg\u00fan su especie, y el haghab seg\u00fan su especie.\n11:23 Todo reptil alado que tenga cuatro pies, tendr\u00e9is en abominaci\u00f3n.\n11:24 Y por estas cosas ser\u00e9is inmundos: cualquiera que tocare \u00e1 sus cuerpos muertos, ser\u00e1 inmundo hasta la tarde:\n11:25 Y cualquiera que llevare de sus cuerpos muertos, lavar\u00e1 sus vestidos, y ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n11:26 Todo animal de pezu\u00f1a, pero que no tiene pezu\u00f1a hendida, ni rumia, tendr\u00e9is por inmundo: cualquiera que los tocare ser\u00e1 inmundo.\n11:27 Y de todos los animales que andan \u00e1 cuatro pies, tendr\u00e9is por inmundo cualquiera que ande sobre sus garras: cualquiera que tocare sus cuerpos muertos, ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n11:28 Y el que llevare sus cuerpos muertos, lavar\u00e1 sus vestidos, y ser\u00e1 inmundo hasta la tarde: hab\u00e9is de tenerlos por inmundos.\n11:29 Y estos tendr\u00e9is por inmundos de los reptiles que van arrastrando sobre la tierra: la comadreja, y el rat\u00f3n, y la rana seg\u00fan su especie,\n11:30 Y el erizo, y el lagarto, y el caracol, y la babosa, y el topo.\n11:31 Estos tendr\u00e9is por inmundos de todos los reptiles: cualquiera que los tocare, cuando estuvieren muertos, ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n11:32 Y todo aquello sobre que cayere alguno de ellos despu\u00e9s de muertos, ser\u00e1 inmundo; as\u00ed vaso de madera, como vestido, \u00f3 piel, \u00f3 saco, cualquier instrumento con que se hace obra, ser\u00e1 metido en agua, y ser\u00e1 inmundo hasta la tarde, y as\u00ed ser\u00e1 limpio.\n11:33 Y toda vasija de barro dentro de la cual cayere alguno de ellos, todo lo que estuviere en ella ser\u00e1 inmundo, y quebrar\u00e9is la vasija:\n11:34 Toda vianda que se come, sobre la cual viniere el agua de tales vasijas, ser\u00e1 inmunda: y toda bebida que se bebiere, ser\u00e1 en todas esas vasijas inmunda:\n11:35 Y todo aquello sobre que cayere algo del cuerpo muerto de ellos, ser\u00e1 inmundo: el horno \u00fa hornillos se derribar\u00e1n; son inmundos, y por inmundos los tendr\u00e9is.\n11:36 Con todo, la fuente y la cisterna donde se recogen aguas, ser\u00e1n limpias: mas lo que hubiere tocado en sus cuerpos muertos ser\u00e1 inmundo.\n11:37 Y si cayere de sus cuerpos muertos sobre alguna simiente que se haya de sembrar, ser\u00e1 limpia.\n11:38 Mas si se hubiere puesto agua en la simiente, y cayere de sus cuerpos muertos sobre ella, tendr\u00e9isla por inmunda.\n11:39 Y si alg\u00fan animal que tuviereis para comer se muriere, el que tocare su cuerpo muerto ser\u00e1 inmundo hasta la tarde:\n11:40 Y el que comiere de su cuerpo muerto, lavar\u00e1 sus vestidos, y ser\u00e1 inmundo hasta la tarde: asimismo el que sacare su cuerpo muerto, lavar\u00e1 sus vestidos, y ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n11:41 Y todo reptil que va arrastrando sobre la tierra, es abominaci\u00f3n; no se comer\u00e1.\n11:42 Todo lo que anda sobre el pecho, y todo lo que anda sobre cuatro \u00f3 m\u00e1s pies, de todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, no lo comer\u00e9is, porque es abominaci\u00f3n.\n11:43 No ensuci\u00e9is vuestras personas con ning\u00fan reptil que anda arrastrando, ni os contamin\u00e9is con ellos, ni se\u00e1is inmundos por ellos.\n11:44 Pues que yo soy Jehov\u00e1 vuestro Dios, vosotros por tanto os santificar\u00e9is, y ser\u00e9is santos, porque yo soy santo: as\u00ed que no ensuci\u00e9is vuestras personas con ning\u00fan reptil que anduviere arrastrando sobre la tierra.\n11:45 Porque yo soy Jehov\u00e1, que os hago subir de la tierra de Egipto para seros por Dios: ser\u00e9is pues santos, porque yo soy santo.\n11:46 Esta es la ley de los animales y de las aves, y de todo ser viviente que se mueve en las aguas, y de todo animal que anda arrastrando sobre la tierra;\n11:47 Para hacer diferencia entre inmundo y limpio, y entre los animales que se pueden comer y los animales que no se pueden comer.\n12:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n12:2 Habla \u00e1 los hijos de Israel, diciendo: La mujer cuando concibiere y pariere var\u00f3n, ser\u00e1 inmunda siete d\u00edas; conforme \u00e1 los d\u00edas que est\u00e1 separada por su menstruo, ser\u00e1 inmunda.\n12:3 Y al octavo d\u00eda circuncidar\u00e1 la carne de su prepucio.\n12:4 Mas ella permanecer\u00e1 treinta y tres d\u00edas en la sangre de su purgaci\u00f3n: ninguna cosa santa tocar\u00e1, ni vendr\u00e1 al santuario, hasta que sean cumplidos los d\u00edas de su purgaci\u00f3n.\n12:5 Y si pariere hembra ser\u00e1 inmunda dos semanas, conforme \u00e1 su separaci\u00f3n, y sesenta y seis d\u00edas estar\u00e1 purific\u00e1ndose de su sangre.\n12:6 Y cuando los d\u00edas de su purgaci\u00f3n fueren cumplidos, por hijo \u00f3 por hija, traer\u00e1 un cordero de un a\u00f1o para holocausto, y un palomino \u00f3 una t\u00f3rtola para expiaci\u00f3n, \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio, al sacerdote:\n12:7 Y \u00e9l ofrecer\u00e1 delante de Jehov\u00e1, y har\u00e1 expiaci\u00f3n por ella, y ser\u00e1 limpia del flujo de su sangre. Esta es la ley de la que pariere var\u00f3n \u00f3 hembra.\n12:8 Y si no alcanzare su mano lo suficiente para un cordero, tomar\u00e1 entonces dos t\u00f3rtolas \u00f3 dos palominos, uno para holocausto, y otro para expiaci\u00f3n: y el sacerdote har\u00e1 expiaci\u00f3n por ella, y ser\u00e1 limpia.\n13:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n, diciendo:\n13:2 Cuando el hombre tuviere en la piel de su carne hinchaz\u00f3n, \u00f3 postilla, \u00f3 mancha blanca, y hubiere en la piel de su carne como llaga de lepra, ser\u00e1 tra\u00eddo \u00e1 Aar\u00f3n el sacerdote, \u00f3 \u00e1 uno de los sacerdotes sus hijos:\n13:3 Y el sacerdote mirar\u00e1 la llaga en la piel de la carne: si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga m\u00e1s hundida que la tez de la carne, llaga de lepra es; y el sacerdote le reconocer\u00e1, y le dar\u00e1 por inmundo.\n13:4 Y si en la piel de su carne hubiere mancha blanca, pero no pareciere m\u00e1s hundida que la tez, ni su pelo se hubiere vuelto blanco, entonces el sacerdote encerrar\u00e1 al llagado por siete d\u00edas;\n13:5 Y al s\u00e9ptimo d\u00eda el sacerdote lo mirar\u00e1; y si la llaga a su parecer se hubiere estancado, no habi\u00e9ndose extendido en la piel, entonces el sacerdote le volver\u00e1 \u00e1 encerrar por otros siete d\u00edas.\n13:6 Y al s\u00e9ptimo d\u00eda el sacerdote le reconocer\u00e1 de nuevo; y si parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha cundido en la piel, entonces el sacerdote lo dar\u00e1 por limpio: era postilla; y lavar\u00e1 sus vestidos, y ser\u00e1 limpio.\n13:7 Mas si hubiere ido creciendo la postilla en la piel, despu\u00e9s que fu\u00e9 mostrado al sacerdote para ser limpio, ser\u00e1 visto otra vez del sacerdote:\n13:8 Y si reconoci\u00e9ndolo el sacerdote, ve que la postilla ha crecido en la piel, el sacerdote lo dar\u00e1 por inmundo: es lepra.\n13:9 Cuando hubiere llaga de lepra en el hombre, ser\u00e1 tra\u00eddo al sacerdote;\n13:10 Y el sacerdote mirar\u00e1, y si pareciere tumor blanco en la piel, el cual haya mudado el color del pelo, y se descubre asimismo la carne viva,\n13:11 Lepra es envejecida en la piel de su carne; y le dar\u00e1 por inmundo el sacerdote, y no le encerrar\u00e1, porque es inmundo.\n13:12 Mas si brotare la lepra cundiendo por el cutis, y ella cubriere toda la piel del llagado desde su cabeza hasta sus pies, \u00e1 toda vista de ojos del sacerdote;\n13:13 Entonces el sacerdote le reconocer\u00e1; y si la lepra hubiere cubierto toda su carne, dar\u00e1 por limpio al llagado: hase vuelto toda ella blanca; y \u00e9l es limpio.\n13:14 Mas el d\u00eda que apareciere en \u00e9l la carne viva, ser\u00e1 inmundo.\n13:15 Y el sacerdote mirar\u00e1 la carne viva, y lo dar\u00e1 por inmundo. Es inmunda la carne viva: es lepra.\n13:16 Mas cuando la carne viva se mudare y volviere blanca, entonces vendr\u00e1 al sacerdote;\n13:17 Y el sacerdote mirar\u00e1, y si la llaga se hubiere vuelto blanca, el sacerdote dar\u00e1 por limpio al que ten\u00eda la llaga, y ser\u00e1 limpio.\n13:18 Y cuando en la carne, en su piel, hubiere apostema, y se sanare,\n13:19 Y sucediere en el lugar de la apostema tumor blanco, \u00f3 mancha blanca embermejecida, ser\u00e1 mostrado al sacerdote:\n13:20 Y el sacerdote mirar\u00e1; y si pareciere estar m\u00e1s baja que su piel, y su pelo se hubiere vuelto blanco, dar\u00e1lo el sacerdote por inmundo: es llaga de lepra que se origin\u00f3 en la apostema.\n13:21 Y si el sacerdote la considerare, y no pareciere en ella pelo blanco, ni estuviere m\u00e1s baja que la piel, sino oscura, entonces el sacerdote lo encerrar\u00e1 por siete d\u00edas:\n13:22 Y si se fuere extendiendo por la piel, entonces el sacerdote lo dar\u00e1 por inmundo: es llaga.\n13:23 Empero si la mancha blanca se estuviere en su lugar, que no haya cundido, es la costra de la apostema; y el sacerdote lo dar\u00e1 por limpio.\n13:24 Asimismo cuando la carne tuviere en su piel quemadura de fuego, y hubiere en lo sanado del fuego mancha blanquecina, bermejiza \u00f3 blanca,\n13:25 El sacerdote la mirar\u00e1; y si el pelo se hubiere vuelto blanco en la mancha, y pareciere estar m\u00e1s hundida que la piel, es lepra que sali\u00f3 en la quemadura; y el sacerdote declarar\u00e1 al sujeto inmundo, por ser llaga de lepra.\n13:26 Mas si el sacerdote la mirare, y no pareciere en la mancha pelo blanco, ni estuviere m\u00e1s baja que la tez, sino que est\u00e1 oscura, le encerrar\u00e1 el sacerdote por siete d\u00edas;\n13:27 Y al s\u00e9ptimo d\u00eda el sacerdote la reconocer\u00e1: si se hubiere ido extendiendo por la piel, el sacerdote lo dar\u00e1 por inmundo: es llaga de lepra.\n13:28 Empero si la mancha se estuviere en su lugar, y no se hubiere extendido en la piel, sino que est\u00e1 oscura, hinchaz\u00f3n es de la quemadura: dar\u00e1lo el sacerdote por limpio; que se\u00f1al de la quemadura es.\n13:29 Y al hombre \u00f3 mujer que le saliere llaga en la cabeza, \u00f3 en la barba,\n13:30 El sacerdote mirar\u00e1 la llaga; y si pareciere estar m\u00e1s profunda que la tez, y el pelo en ella fuera rubio y adelgazado, entonces el sacerdote lo dar\u00e1 por inmundo: es ti\u00f1a, es lepra de la cabeza \u00f3 de la barba.\n13:31 Mas cuando el sacerdote hubiere mirado la llaga de la ti\u00f1a, y no pareciere estar m\u00e1s profunda que la tez, ni fuere en ella pelo negro, el sacerdote encerrar\u00e1 al llagado de la ti\u00f1a por siete d\u00edas:\n13:32 Y al s\u00e9ptimo d\u00eda el sacerdote mirar\u00e1 la llaga: y si la ti\u00f1a no pareciere haberse extendido, ni hubiere en ella pelo rubio, ni pareciere la ti\u00f1a m\u00e1s profunda que la tez,\n13:33 Entonces lo trasquilar\u00e1n, mas no trasquilar\u00e1n el lugar de la ti\u00f1a: y encerrar\u00e1 el sacerdote al que tiene la ti\u00f1a por otros siete d\u00edas.\n13:34 Y al s\u00e9ptimo d\u00eda mirar\u00e1 el sacerdote la ti\u00f1a; y si la ti\u00f1a no hubiere cundido en la piel, ni pareciere estar m\u00e1s profunda que la tez, el sacerdote lo dar\u00e1 por limpio; y lavar\u00e1 sus vestidos, y ser\u00e1 limpio.\n13:35 Empero si la ti\u00f1a se hubiere ido extendiendo en la piel despu\u00e9s de su purificaci\u00f3n,\n13:36 Entonces el sacerdote la mirar\u00e1; y si la ti\u00f1a hubiere cundido en la piel, no busque el sacerdote el pelo rubio, es inmundo.\n13:37 Mas si le pareciere que la ti\u00f1a est\u00e1 detenida, y que ha salido en ella el pelo negro, la ti\u00f1a est\u00e1 sanada; \u00e9l est\u00e1 limpio, y por limpio lo dar\u00e1 el sacerdote.\n13:38 Asimismo el hombre \u00f3 mujer, cuando en la piel de su carne tuviere manchas, manchas blancas,\n13:39 El sacerdote mirar\u00e1: y si en la piel de su carne parecieren manchas blancas algo oscurecidas, es empeine que brot\u00f3 en la piel, est\u00e1 limpia la persona.\n13:40 Y el hombre, cuando se le pelare la cabeza, es calvo, mas limpio.\n13:41 Y si \u00e1 la parte de su rostro se le pelare la cabeza, es calvo por delante, pero limpio.\n13:42 Mas cuando en la calva \u00f3 en la antecalva hubiere llaga blanca rojiza, lepra es que brota en su calva \u00f3 en su antecalva.\n13:43 Entonces el sacerdote lo mirar\u00e1, y si pareciere la hinchaz\u00f3n de la llaga blanca rojiza en su calva \u00f3 en su antecalva, como el parecer de la lepra de la tez de la carne,\n13:44 Leproso es, es inmundo; el sacerdote lo dar\u00e1 luego por inmundo; en su cabeza tiene su llaga.\n13:45 Y el leproso en quien hubiere llaga, sus vestidos ser\u00e1n deshechos y su cabeza descubierta, y embozado pregonar\u00e1: Inmundo! inmundo!\n13:46 Todo el tiempo que la llaga estuviere en \u00e9l, ser\u00e1 inmundo; estar\u00e1 impuro: habitar\u00e1 solo; fuera del real ser\u00e1 su morada.\n13:47 Y cuando en el vestido hubiere plaga de lepra, en vestido de lana, \u00f3 en vestido de lino;\n13:48 O en estambre \u00f3 en trama, de lino \u00f3 de lana, \u00f3 en piel, \u00f3 en cualquiera obra de piel;\n13:49 Y que la plaga sea verde, \u00f3 bermeja, en vestido \u00f3 en piel, \u00f3 en estambre, \u00f3 en trama, \u00f3 en cualquiera obra de piel; plaga es de lepra, y se ha de mostrar al sacerdote.\n13:50 Y el sacerdote mirar\u00e1 la plaga, y encerrar\u00e1 la cosa plagada por siete d\u00edas.\n13:51 Y al s\u00e9ptimo d\u00eda mirar\u00e1 la plaga: y si hubiere cundido la plaga en el vestido, \u00f3 estambre, \u00f3 en la trama, \u00f3 en piel, \u00f3 en cualquiera obra que se hace de pieles, lepra roedora es la plaga; inmunda ser\u00e1.\n13:52 Ser\u00e1 quemado el vestido, \u00f3 estambre \u00f3 trama, de lana \u00f3 de lino, \u00f3 cualquiera obra de pieles en que hubiere tal plaga; porque lepra roedora es; al fuego ser\u00e1 quemada.\n13:53 Y si el sacerdote mirare, y no pareciere que la plaga se haya extendido en el vestido, \u00f3 estambre, \u00f3 en la trama, \u00f3 en cualquiera obra de pieles;\n13:54 Entonces el sacerdote mandar\u00e1 que laven donde est\u00e1 la plaga, y lo encerrar\u00e1 otra vez por siete d\u00edas.\n13:55 Y el sacerdote mirar\u00e1 despu\u00e9s que la plaga fuere lavada; y si pareciere que la plaga no ha mudado su aspecto, bien que no haya cundido la plaga, inmunda es; la quemar\u00e1s al fuego; corrosi\u00f3n es penetrante, est\u00e9 lo ra\u00eddo en la haz \u00f3 en el rev\u00e9s de aquella co\n13:56 Mas si el sacerdote la viere, y pareciere que la plaga se ha oscurecido despu\u00e9s que fu\u00e9 lavada, la cortar\u00e1 del vestido, \u00f3 de la piel, \u00f3 del estambre, \u00f3 de la trama.\n13:57 Y si apareciere m\u00e1s en el vestido, \u00f3 estambre, \u00f3 trama, \u00f3 en cualquiera cosa de pieles, reverdeciendo en ella, quemar\u00e1s al fuego aquello donde estuviere la plaga.\n13:58 Empero el vestido, \u00f3 estambre, \u00f3 trama, \u00f3 cualquiera cosa de piel que lavares, y que se le quitare la plaga, lavarse ha segunda vez, y entonces ser\u00e1 limpia.\n13:59 Esta es la ley de la plaga de la lepra del vestido de lana \u00f3 de lino, \u00f3 del estambre, \u00f3 de la trama, \u00f3 de cualquiera cosa de piel, para que sea dada por limpia \u00f3 por inmunda.\n14:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n14:2 Esta ser\u00e1 la ley del leproso cuando se limpiare: Ser\u00e1 tra\u00eddo al sacerdote:\n14:3 Y el sacerdote saldr\u00e1 fuera del real; y mirar\u00e1 el sacerdote, y viendo que est\u00e1 sana la plaga de la lepra del leproso,\n14:4 El sacerdote mandar\u00e1 luego que se tomen para el que se purifica dos avecillas vivas, limpias, y palo de cedro, y grana, \u00e9 hisopo;\n14:5 Y mandar\u00e1 el sacerdote matar la una avecilla en un vaso de barro sobre aguas vivas;\n14:6 Despu\u00e9s tomar\u00e1 la avecilla viva, y el palo de cedro, y la grana, y el hisopo, y lo mojar\u00e1 con la avecilla viva en la sangre de la avecilla muerta sobre las aguas vivas:\n14:7 Y rociar\u00e1 siete veces sobre el que se purifica de la lepra, y le dar\u00e1 por limpio; y soltar\u00e1 la avecilla viva sobre la haz del campo.\n14:8 Y el que se purifica lavar\u00e1 sus vestidos, y raer\u00e1 todos sus pelos, y se ha de lavar con agua, y ser\u00e1 limpio: y despu\u00e9s entrar\u00e1 en el real, y morar\u00e1 fuera de su tienda siete d\u00edas.\n14:9 Y ser\u00e1, que al s\u00e9ptimo d\u00eda raer\u00e1 todos sus pelos, su cabeza, y su barba, y las cejas de sus ojos; finalmente, raer\u00e1 todo su pelo, y lavar\u00e1 sus vestidos, y lavar\u00e1 su carne en aguas, y ser\u00e1 limpio.\n14:10 Y el d\u00eda octavo tomar\u00e1 dos corderos sin defecto, y una cordera de un a\u00f1o sin tacha; y tres d\u00e9cimas de flor de harina para presente amasada con aceite, y un log de aceite.\n14:11 Y el sacerdote que le purifica presentar\u00e1 con aquellas cosas al que se ha de limpiar delante de Jehov\u00e1, \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio:\n14:12 Y tomar\u00e1 el sacerdote el un cordero, y ofrecer\u00e1lo por la culpa, con el log de aceite, y lo mecer\u00e1 como ofrenda agitada delante de Jehov\u00e1:\n14:13 Y degollar\u00e1 el cordero en el lugar donde deg\u00fcellan la v\u00edctima por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario: porque como la v\u00edctima por el pecado, as\u00ed tambi\u00e9n la v\u00edctima por la culpa es del sacerdote: es cosa muy sagrada.\n14:14 Y tomar\u00e1 el sacerdote de la sangre de la v\u00edctima por la culpa, y pondr\u00e1 el sacerdote sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho.\n14:15 Asimismo tomar\u00e1 el sacerdote del log de aceite, y echar\u00e1 sobre la palma de su mano izquierda:\n14:16 Y mojar\u00e1 su dedo derecho en el aceite que tiene en su mano izquierda, y esparcir\u00e1 del aceite con su dedo siete veces delante de Jehov\u00e1:\n14:17 Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondr\u00e1 el sacerdote sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho, sobre la sangre de la expiaci\u00f3n por la culpa:\n14:18 Y lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondr\u00e1 sobre la cabeza del que se purifica: y har\u00e1 el sacerdote expiaci\u00f3n por \u00e9l delante de Jehov\u00e1.\n14:19 Ofrecer\u00e1 luego el sacerdote el sacrificio por el pecado, y har\u00e1 expiaci\u00f3n por el que se ha de purificar de su inmundicia, y despu\u00e9s degollar\u00e1 el holocausto:\n14:20 Y har\u00e1 subir el sacerdote el holocausto y el presente sobre el altar. As\u00ed har\u00e1 el sacerdote expiaci\u00f3n por \u00e9l, y ser\u00e1 limpio.\n14:21 Mas si fuere pobre, que no alcanzare su mano \u00e1 tanto, entonces tomar\u00e1 un cordero para ser ofrecido como ofrenda agitada por la culpa, para reconciliarse, y una d\u00e9cima de flor de harina amasada con aceite para presente, y un log de aceite;\n14:22 Y dos t\u00f3rtolas, \u00f3 dos palominos, lo que alcanzare su mano: y el uno ser\u00e1 para expiaci\u00f3n por el pecado, y el otro para holocausto;\n14:23 Las cuales cosas traer\u00e1 al octavo d\u00eda de su purificaci\u00f3n al sacerdote, \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio delante de Jehov\u00e1.\n14:24 Y el sacerdote tomar\u00e1 el cordero de la expiaci\u00f3n por la culpa, y el log de aceite, y mecer\u00e1lo el sacerdote como ofrenda agitada delante de Jehov\u00e1;\n14:25 Luego degollar\u00e1 el cordero de la culpa, y tomar\u00e1 el sacerdote de la sangre de la culpa, y pondr\u00e1 sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho.\n14:26 Y el sacerdote echar\u00e1 del aceite sobre la palma de su mano izquierda;\n14:27 Y con su dedo derecho rociar\u00e1 el sacerdote del aceite que tiene en su mano izquierda, siete veces delante de Jehov\u00e1.\n14:28 Tambi\u00e9n pondr\u00e1 el sacerdote del aceite que tiene en su mano sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho, en el lugar de la sangre de la culpa.\n14:29 Y lo que sobrare del aceite que el sacerdote tiene en su mano, pondr\u00e1lo sobre la cabeza del que se purifica, para reconciliarlo delante de Jehov\u00e1.\n14:30 Asimismo ofrecer\u00e1 la una de las t\u00f3rtolas, \u00f3 de los palominos, lo que alcanzare su mano:\n14:31 El uno de lo que alcanzare su mano, en expiaci\u00f3n por el pecado, y el otro en holocausto, adem\u00e1s del presente: y har\u00e1 el sacerdote expiaci\u00f3n por el que se ha de purificar, delante de Jehov\u00e1.\n14:32 Esta es la ley del que hubiere tenido plaga de lepra, cuya mano no alcanzare lo prescrito para purificarse.\n14:33 Y habl\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n, diciendo:\n14:34 Cuando hubieres entrado en la tierra de Cana\u00e1n, la cual yo os doy en posesi\u00f3n, y pusiere yo plaga de lepra en alguna casa de la tierra de vuestra posesi\u00f3n,\n14:35 Vendr\u00e1 aqu\u00e9l cuya fuere la casa, y dar\u00e1 aviso al sacerdote, diciendo: Como plaga ha aparecido en mi casa.\n14:36 Entonces mandar\u00e1 el sacerdote, y despejar\u00e1n la casa antes que el sacerdote entre \u00e1 mirar la plaga, por que no sea contaminado todo lo que estuviere en la casa: y despu\u00e9s el sacerdote entrar\u00e1 \u00e1 reconocer la casa:\n14:37 Y mirar\u00e1 la plaga: y si se vieren manchas en las paredes de la casa, cavernillas verdosas \u00f3 rojas, las cuales parecieren m\u00e1s hundidas que la pared,\n14:38 El sacerdote saldr\u00e1 de la casa \u00e1 la puerta de ella, y cerrar\u00e1 la casa por siete d\u00edas.\n14:39 Y al s\u00e9ptimo d\u00eda volver\u00e1 el sacerdote, y mirar\u00e1: y si la plaga hubiere crecido en las paredes de la casa,\n14:40 Entonces mandar\u00e1 el sacerdote, y arrancar\u00e1n las piedras en que estuviere la plaga, y las echar\u00e1n fuera de la ciudad, en lugar inmundo:\n14:41 Y har\u00e1 descostrar la casa por dentro alrededor, y derramar\u00e1n el polvo que descostraren fuera de la ciudad en lugar inmundo:\n14:42 Y tomar\u00e1n otras piedras, y las pondr\u00e1n en lugar de las piedras quitadas; y tomar\u00e1n otro barro, y encostrar\u00e1n la casa.\n14:43 Y si la plaga volviere \u00e1 reverdecer en aquella casa, despu\u00e9s que hizo arrancar las piedras, y descostrar la casa, y despu\u00e9s que fue encostrada,\n14:44 Entonces el sacerdote entrar\u00e1 y mirar\u00e1; y si pareciere haberse extendido la plaga en la casa, lepra roedora est\u00e1 en la casa: inmunda es.\n14:45 Derribar\u00e1, por tanto, la tal casa, sus piedras, y sus maderos, y toda la mezcla de la casa; y lo sacar\u00e1 fuera de la ciudad \u00e1 lugar inmundo.\n14:46 Y cualquiera que entrare en aquella casa todos los d\u00edas que la mand\u00f3 cerrar, ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n14:47 Y el que durmiere en aquella casa, lavar\u00e1 sus vestidos; tambi\u00e9n el que comiere en la casa, lavar\u00e1 sus vestidos.\n14:48 Mas si entrare el sacerdote y mirare, y viere que la plaga no se ha extendido en la casa despu\u00e9s que fue encostrada, el sacerdote dar\u00e1 la casa por limpia, porque la plaga ha sanado.\n14:49 Entonces tomar\u00e1 para limpiar la casa dos avecillas, y palo de cedro, y grana, \u00e9 hisopo:\n14:50 Y degollar\u00e1 la una avecilla en una vasija de barro sobre aguas vivas:\n14:51 Y tomar\u00e1 el palo de cedro, y el hisopo, y la grana, y la avecilla viva, y mojar\u00e1lo en la sangre de la avecilla muerta y en las aguas vivas, y rociar\u00e1 la casa siete veces:\n14:52 Y purificar\u00e1 la casa con la sangre de la avecilla, y con las aguas vivas, y con la avecilla viva, y el palo de cedro, y el hisopo, y la grana:\n14:53 Luego soltar\u00e1 la avecilla viva fuera de la ciudad sobre la haz del campo: As\u00ed har\u00e1 expiaci\u00f3n por la casa, y ser\u00e1 limpia.\n14:54 Esta es la ley acerca de toda plaga de lepra, y de ti\u00f1a;\n14:55 Y de la lepra del vestido, y de la casa;\n14:56 Y acerca de la hinchaz\u00f3n, y de la postilla, y de la mancha blanca:\n14:57 Para ense\u00f1ar cu\u00e1ndo es inmundo, y cu\u00e1ndo limpio. Aquesta es la ley tocante \u00e1 la lepra.\n15:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s y \u00e1 Aar\u00f3n, diciendo:\n15:2 Hablad \u00e1 los hijos de Israel, y decidles: Cualquier var\u00f3n, cuando su simiente manare de su carne, ser\u00e1 inmundo.\n15:3 Y esta ser\u00e1 su inmundicia en su flujo; sea que su carne destil\u00f3 por causa de su flujo, \u00f3 que su carne se obstruy\u00f3 \u00e1 causa de su flujo, \u00e9l ser\u00e1 inmundo.\n15:4 Toda cama en que se acostare el que tuviere flujo, ser\u00e1 inmunda; y toda cosa sobre que se sentare, inmunda ser\u00e1.\n15:5 Y cualquiera que tocare \u00e1 su cama, lavar\u00e1 sus vestidos; lavar\u00e1se tambi\u00e9n \u00e1 s\u00ed mismo con agua, y ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n15:6 Y el que se sentare sobre aquello en que se hubiere sentado el que tiene flujo, lavar\u00e1 sus vestidos, se lavar\u00e1 tambi\u00e9n \u00e1 s\u00ed mismo con agua, y ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n15:7 Asimismo el que tocare la carne del que tiene flujo, lavar\u00e1 sus vestidos, y \u00e1 s\u00ed mismo se lavar\u00e1 con agua, y ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n15:8 Y si el que tiene flujo escupiere sobre el limpio, \u00e9ste lavar\u00e1 sus vestidos, y despu\u00e9s de haberse lavado con agua, ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n15:9 Y toda aparejo sobre que cabalgare el que tuviere flujo, ser\u00e1 inmundo.\n15:10 Y cualquiera que tocare cualquiera cosa que haya estado debajo de \u00e9l, ser\u00e1 inmundo hasta la tarde; y el que la llevare, lavar\u00e1 sus vestidos, y despu\u00e9s de lavarse con agua, ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n15:11 Y todo aquel \u00e1 quien tocare el que tiene flujo, y no lavare con agua sus manos, lavar\u00e1 sus vestidos, y \u00e1 s\u00ed mismo se lavar\u00e1 con agua, y ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n15:12 Y la vasija de barro en que tocare el que tiene flujo, ser\u00e1 quebrada; y toda vasija de madera ser\u00e1 lavada con agua.\n15:13 Y cuando se hubiere limpiado de su flujo el que tiene flujo, se ha de contar siete d\u00edas desde su purificaci\u00f3n, y lavar\u00e1 sus vestidos, y lavar\u00e1 su carne en aguas vivas, y ser\u00e1 limpio.\n15:14 Y el octavo d\u00eda tomar\u00e1 dos t\u00f3rtolas, \u00f3 dos palominos, y vendr\u00e1 delante de Jehov\u00e1 \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio, y los dar\u00e1 al sacerdote:\n15:15 Y har\u00e1los el sacerdote, el uno ofrenda por el pecado, y el otro holocausto: y le purificar\u00e1 el sacerdote de su flujo delante de Jehov\u00e1.\n15:16 Y el hombre, cuando de \u00e9l saliere derramamiento de semen, lavar\u00e1 en aguas toda su carne, y ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n15:17 Y toda vestimenta, \u00f3 toda piel sobre la cual hubiere el derramamiento del semen, lavar\u00e1se con agua, y ser\u00e1 inmunda hasta la tarde.\n15:18 Y la mujer con quien el var\u00f3n tuviera ayuntamiento de semen, ambos se lavar\u00e1n con agua, y ser\u00e1n inmundos hasta la tarde.\n15:19 Y cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo fuere en su carne, siete d\u00edas estar\u00e1 apartada; y cualquiera que tocare en ella, ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n15:20 Y todo aquello sobre que ella se acostare mientras su separaci\u00f3n, ser\u00e1 inmundo: tambi\u00e9n todo aquello sobre que se sentare, ser\u00e1 inmundo.\n15:21 Y cualquiera que tocare \u00e1 su cama, lavar\u00e1 sus vestidos, y despu\u00e9s de lavarse con agua, ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n15:22 Tambi\u00e9n cualquiera que tocare cualquier mueble sobre que ella se hubiere sentado, lavar\u00e1 sus vestidos; lavar\u00e1se luego \u00e1 s\u00ed mismo con agua, y ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n15:23 Y si estuviere sobre la cama, \u00f3 sobre la silla en que ella se hubiere sentado, el que tocare en ella ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n15:24 Y si alguno durmiere con ella, y su menstruo fuere sobre \u00e9l, ser\u00e1 inmundo por siete d\u00edas; y toda cama sobre que durmiere, ser\u00e1 inmunda.\n15:25 Y la mujer, cuando siguiere el flujo de su sangre por muchos d\u00edas fuera del tiempo de su costumbre, \u00f3 cuando tuviere flujo de sangre m\u00e1s de su costumbre; todo el tiempo del flujo de su inmundicia, ser\u00e1 inmunda como en los d\u00edas de su costumbre.\n15:26 Toda cama en que durmiere todo el tiempo de su flujo, le ser\u00e1 como la cama de su costumbre; y todo mueble sobre que se sentare, ser\u00e1 inmundo, como la inmundicia de su costumbre.\n15:27 Cualquiera que tocare en esas cosas ser\u00e1 inmundo; y lavar\u00e1 sus vestidos, y \u00e1 s\u00ed mismo se lavar\u00e1 con agua, y ser\u00e1 inmundo hasta la tarde.\n15:28 Y cuando fuere libre de su flujo, se ha de contar siete d\u00edas, y despu\u00e9s ser\u00e1 limpia.\n15:29 Y el octavo d\u00eda tomar\u00e1 consigo dos t\u00f3rtolas, \u00f3 dos palominos, y los traer\u00e1 al sacerdote, \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio:\n15:30 Y el sacerdote har\u00e1 el uno ofrenda por el pecado, y el otro holocausto; y la purificar\u00e1 el sacerdote delante de Jehov\u00e1 del flujo de su inmundicia.\n15:31 As\u00ed apartar\u00e9is los hijos de Israel de sus inmundicias, \u00e1 fin de que no mueran por sus inmundicias, ensuciando mi tabern\u00e1culo que est\u00e1 entre ellos.\n15:32 Esta es la ley del que tiene flujo, y del que sale derramamiento de semen, viniendo \u00e1 ser inmundo \u00e1 causa de ello;\n15:33 Y de la que padece su costumbre, y acerca del que tuviere flujo, sea var\u00f3n \u00f3 hembra, y del hombre que durmiere con mujer inmunda.\n16:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, despu\u00e9s que murieron los dos hijos de Aar\u00f3n, cuando se llegaron delante de Jehov\u00e1, y murieron;\n16:2 Y Jehov\u00e1 dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Di \u00e1 Aar\u00f3n tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario del velo adentro, delante de la cubierta que est\u00e1 sobre el arca, para que no muera: porque yo aparecer\u00e9 en la nube sobre la cubierta.\n16:3 Con esto entrar\u00e1 Aar\u00f3n en el santuario: con un becerro por expiaci\u00f3n, y un carnero en holocausto.\n16:4 La t\u00fanica santa de lino se vestir\u00e1, y sobre su carne tendr\u00e1 pa\u00f1etes de lino, y ce\u00f1ir\u00e1se el cinto de lino; y con la mitra de lino se cubrir\u00e1: son las santas vestiduras: con ellas, despu\u00e9s de lavar su carne con agua, se ha de vestir.\n16:5 Y de la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel tomar\u00e1 dos machos de cabr\u00edo para expiaci\u00f3n, y un carnero para holocausto.\n16:6 Y har\u00e1 allegar Aar\u00f3n el becerro de la expiaci\u00f3n, que es suyo, y har\u00e1 la reconciliaci\u00f3n por s\u00ed y por su casa.\n16:7 Despu\u00e9s tomar\u00e1 los dos machos de cabr\u00edo, y los presentar\u00e1 delante de Jehov\u00e1 \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio.\n16:8 Y echar\u00e1 suertes Aar\u00f3n sobre los dos machos de cabr\u00edo; la una suerte por Jehov\u00e1, y la otra suerte por Azazel.\n16:9 Y har\u00e1 allegar Aar\u00f3n el macho cabr\u00edo sobre el cual cayere la suerte por Jehov\u00e1, y ofrecer\u00e1lo en expiaci\u00f3n.\n16:10 Mas el macho cabr\u00edo, sobre el cual cayere la suerte por Azazel, lo presentar\u00e1 vivo delante de Jehov\u00e1, para hacer la reconciliaci\u00f3n sobre \u00e9l, para enviarlo \u00e1 Azazel al desierto.\n16:11 Y har\u00e1 llegar Aar\u00f3n el becerro que era suyo para expiaci\u00f3n, y har\u00e1 la reconciliaci\u00f3n por s\u00ed y por su casa, y degollar\u00e1 en expiaci\u00f3n el becerro que es suyo.\n16:12 Despu\u00e9s tomar\u00e1 el incensario lleno de brasas de fuego, del altar de delante de Jehov\u00e1, y sus pu\u00f1os llenos del perfume arom\u00e1tico molido, y meter\u00e1lo del velo adentro:\n16:13 Y pondr\u00e1 el perfume sobre el fuego delante de Jehov\u00e1, y la nube del perfume cubrir\u00e1 la cubierta que est\u00e1 sobre el testimonio, y no morir\u00e1.\n16:14 Tomar\u00e1 luego de la sangre del becerro, y rociar\u00e1 con su dedo hacia la cubierta al lado oriental: hacia la cubierta esparcir\u00e1 siete veces de aquella sangre con su dedo.\n16:15 Despu\u00e9s degollar\u00e1 en expiaci\u00f3n el macho cabr\u00edo, que era del pueblo, y meter\u00e1 la sangre de \u00e9l del velo adentro; y har\u00e1 de su sangre como hizo de la sangre del becerro, y esparcir\u00e1 sobre la cubierta y delante de la cubierta:\n16:16 Y limpiar\u00e1 el santuario, de las inmundicias de los hijos de Israel, y de sus rebeliones, y de todos sus pecados: de la misma manera har\u00e1 tambi\u00e9n al tabern\u00e1culo del testimonio, el cual reside entre ellos en medio de sus inmundicias.\n16:17 Y ning\u00fan hombre estar\u00e1 en el tabern\u00e1culo del testimonio cuando \u00e9l entrare \u00e1 hacer la reconciliaci\u00f3n en el santuario, hasta que \u00e9l salga, y haya hecho la reconciliaci\u00f3n por s\u00ed, y por su casa, y por toda la congregaci\u00f3n de Israel.\n16:18 Y saldr\u00e1 al altar que est\u00e1 delante de Jehov\u00e1, y lo expiar\u00e1; y tomar\u00e1 de la sangre del becerro, y de la sangre del macho cabr\u00edo, y pondr\u00e1 sobre los cuernos del altar alrededor.\n16:19 Y esparcir\u00e1 sobre \u00e9l de la sangre con su dedo siete veces, y lo limpiar\u00e1, y lo santificar\u00e1 de las inmundicias de los hijos de Israel.\n16:20 Y cuando hubiere acabado de expiar el santuario, y el tabern\u00e1culo del testimonio, y el altar, har\u00e1 llegar el macho cabr\u00edo vivo:\n16:21 Y pondr\u00e1 Aar\u00f3n ambas manos suyas sobre la cabeza del macho cabr\u00edo vivo, y confesar\u00e1 sobre \u00e9l todas las iniquidades de los hijos de Israel, y todas sus rebeliones, y todos sus pecados, poni\u00e9ndolos as\u00ed sobre la cabeza del macho cabr\u00edo, y lo enviar\u00e1 al desie\n16:22 Y aquel macho cabr\u00edo llevar\u00e1 sobre s\u00ed todas las iniquidades de ellos \u00e1 tierra inhabitada: y dejar\u00e1 ir el macho cabr\u00edo por el desierto.\n16:23 Despu\u00e9s vendr\u00e1 Aar\u00f3n al tabern\u00e1culo del testimonio, y se desnudar\u00e1 las vestimentas de lino, que hab\u00eda vestido para entrar en el santuario, y pondr\u00e1las all\u00ed.\n16:24 Lavar\u00e1 luego su carne con agua en el lugar del santuario, y despu\u00e9s de ponerse sus vestidos saldr\u00e1, y har\u00e1 su holocausto, y el holocausto del pueblo, y har\u00e1 la reconciliaci\u00f3n por s\u00ed y por el pueblo.\n16:25 Y quemar\u00e1 el sebo de la expiaci\u00f3n sobre el altar.\n16:26 Y el que hubiere llevado el macho cabr\u00edo \u00e1 Azazel, lavar\u00e1 sus vestidos, lavar\u00e1 tambi\u00e9n con agua su carne, y despu\u00e9s entrar\u00e1 en el real.\n16:27 Y sacar\u00e1 fuera del real el becerro del pecado, y el macho cabr\u00edo de la culpa, la sangre de los cuales fu\u00e9 metida para hacer la expiaci\u00f3n en el santuario; y quemar\u00e1n en el fuego sus pellejos, y sus carnes, y su esti\u00e9rcol.\n16:28 Y el que los quemare, lavar\u00e1 sus vestidos, lavar\u00e1 tambi\u00e9n su carne con agua, y despu\u00e9s entrar\u00e1 en el real.\n16:29 Y esto tendr\u00e9is por estatuto perpetuo: En el mes s\u00e9ptimo, \u00e1 los diez del mes, afligir\u00e9is vuestras almas, y ninguna obra har\u00e9is, ni el natural ni el extranjero que peregrina entre vosotros:\n16:30 Porque en este d\u00eda se os reconciliar\u00e1 para limpiaros; y ser\u00e9is limpios de todos vuestros pecados delante de Jehov\u00e1.\n16:31 S\u00e1bado de reposo es para vosotros, y afligir\u00e9is vuestras almas, por estatuto perpetuo.\n16:32 Y har\u00e1 la reconciliaci\u00f3n el sacerdote que fuere ungido, y cuya mano hubiere sido llena para ser sacerdote en lugar de su padre; y se vestir\u00e1 las vestimentas de lino, las vestiduras sagradas:\n16:33 Y expiar\u00e1 el santuario santo, y el tabern\u00e1culo del testimonio; expiar\u00e1 tambi\u00e9n el altar, y \u00e1 los sacerdotes, y \u00e1 todo el pueblo de la congregaci\u00f3n.\n16:34 Y esto tendr\u00e9is por estatuto perpetuo, para expiar \u00e1 los hijos de Israel de todos sus pecados una vez en el a\u00f1o. Y Mois\u00e9s lo hizo como Jehov\u00e1 le mand\u00f3.\n17:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n17:2 Habla \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos, y \u00e1 todos los hijos de Israel, y diles: Esto es lo que ha mandado Jehov\u00e1, diciendo:\n17:3 Cualquier var\u00f3n de la casa de Israel que degollare buey, \u00f3 cordero, \u00f3 cabra, en el real, \u00f3 fuera del real,\n17:4 Y no lo trajere \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio, para ofrecer ofrenda \u00e1 Jehov\u00e1 delante del tabern\u00e1culo de Jehov\u00e1, sangre ser\u00e1 imputada al tal var\u00f3n: sangre derram\u00f3; cortado ser\u00e1 el tal var\u00f3n de entre su pueblo:\n17:5 A fin de que traigan los hijos de Israel sus sacrificios, los que sacrifican sobre la haz del campo, para que los traigan \u00e1 Jehov\u00e1 \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio al sacerdote, y sacrifiquen ellos sacrificios de paces \u00e1 Jehov\u00e1.\n17:6 Y el sacerdote esparcir\u00e1 la sangre sobre el altar de Jehov\u00e1, \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio, y quemar\u00e1 el sebo en olor de suavidad \u00e1 Jehov\u00e1.\n17:7 Y nunca m\u00e1s sacrificar\u00e1n sus sacrificios \u00e1 los demonios, tras de los cuales han fornicado: tendr\u00e1n esto por estatuto perpetuo por sus edades.\n17:8 Les dir\u00e1s tambi\u00e9n: Cualquier var\u00f3n de la casa de Israel, \u00f3 de los extranjeros que peregrinan entre vosotros, que ofreciere holocausto \u00f3 sacrificio,\n17:9 Y no lo trajere \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio, para hacerlo \u00e1 Jehov\u00e1, el tal var\u00f3n ser\u00e1 igualmente cortado de sus pueblos.\n17:10 Y cualquier var\u00f3n de la casa de Israel, \u00f3 de los extranjeros que peregrinan entre ellos, que comiere alguna sangre, yo pondr\u00e9 mi rostro contra la persona que comiere sangre, y le cortar\u00e9 de entre su pueblo.\n17:11 Porque la vida de la carne en la sangre est\u00e1: y yo os la he dado para expiar vuestras personas sobre el altar: por lo cual la misma sangre expiar\u00e1 la persona.\n17:12 Por tanto, he dicho \u00e1 los hijos de Israel: Ninguna persona de vosotros comer\u00e1 sangre, ni el extranjero que peregrina entre vosotros comer\u00e1 sangre.\n17:13 Y cualquier var\u00f3n de los hijos de Israel, \u00f3 de los extranjeros que peregrinan entre ellos, que cogiere caza de animal \u00f3 de ave que sea de comer, derramar\u00e1 su sangre y cubrir\u00e1la con tierra:\n17:14 Porque el alma de toda carne, su vida, est\u00e1 en su sangre: por tanto he dicho \u00e1 los hijos de Israel: No comer\u00e9is la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere ser\u00e1 cortado.\n17:15 Y cualquiera persona que comiere cosa mortecina \u00f3 despedazada por fiera, as\u00ed de los naturales como de los extranjeros, lavar\u00e1 sus vestidos y \u00e1 s\u00ed mismo se lavar\u00e1 con agua, y ser\u00e1 inmundo hasta la tarde; y se limpiar\u00e1.\n17:16 Y si no los lavare, ni lavare su carne, llevar\u00e1 su iniquidad.\n18:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n18:2 Habla \u00e1 los hijos de Israel, y diles: Yo soy Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n18:3 No har\u00e9is como hacen en la tierra de Egipto, en la cual morasteis; ni har\u00e9is como hacen en la tierra de Cana\u00e1n, \u00e1 la cual yo os conduzco; ni andar\u00e9is en sus estatutos.\n18:4 Mis derechos pondr\u00e9is por obra, y mis estatutos guardar\u00e9is, andando en ellos: Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n18:5 Por tanto mis estatutos y mis derechos guardar\u00e9is, los cuales haciendo el hombre, vivir\u00e1 en ellos: Yo Jehov\u00e1.\n18:6 Ning\u00fan var\u00f3n se allegue \u00e1 ninguna cercana de su carne, para descubrir su desnudez: Yo Jehov\u00e1.\n18:7 La desnudez de tu padre, \u00f3 la desnudez de tu madre, no descubrir\u00e1s: tu madre es, no descubrir\u00e1s su desnudez.\n18:8 La desnudez de la mujer de tu padre no descubrir\u00e1s; es la desnudez de tu padre.\n18:9 La desnudez de tu hermana, hija de tu padre, \u00f3 hija de tu madre, nacida en casa \u00f3 nacida fuera, su desnudez no descubrir\u00e1s.\n18:10 La desnudez de la hija de tu hijo, \u00f3 de la hija de tu hija, su desnudez no descubir\u00e1s, porque es la desnudez tuya.\n18:11 La desnudez de la hija de la mujer de tu padre, engendrada de tu padre, tu hermana es, su desnudez no descubrir\u00e1s.\n18:12 La desnudez de la hermana de tu padre no descubrir\u00e1s: es parienta de tu padre.\n18:13 La desnudez de la hermana de tu madre no descubrir\u00e1s: porque parienta de tu madre es.\n18:14 La desnudez del hermano de tu padre no descubrir\u00e1s: no llegar\u00e1s \u00e1 su mujer: es mujer del hermano de tu padre.\n18:15 La desnudez de tu nuera no descubrir\u00e1s: mujer es de tu hijo, no descubrir\u00e1s su desnudez.\n18:16 La desnudez de la mujer de tu hermano no descubrir\u00e1s: es la desnudez de tu hermano.\n18:17 La desnudez de la mujer y de su hija no descubrir\u00e1s: no tomar\u00e1s la hija de su hijo, ni la hija de su hija, para descubrir su desnudez: son parientas, es maldad.\n18:18 No tomar\u00e1s mujer juntamente con su hermana, para hacerla su rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida.\n18:19 Y no llegar\u00e1s \u00e1 la mujer en el apartamiento de su inmundicia, para descubrir su desnudez.\n18:20 Adem\u00e1s, no tendr\u00e1s acto carnal con la mujer de tu pr\u00f3jimo, contamin\u00e1ndote en ella.\n18:21 Y no des de tu simiente para hacerla pasar por el fuego \u00e1 Moloch; no contamines el nombre de tu Dios: Yo Jehov\u00e1.\n18:22 No te echar\u00e1s con var\u00f3n como con mujer: es abominaci\u00f3n.\n18:23 Ni con ning\u00fan animal tendr\u00e1s ayuntamiento amancill\u00e1ndote con \u00e9l; ni mujer alguna se pondr\u00e1 delante de animal para ayuntarse con \u00e9l: es confusi\u00f3n.\n18:24 En ninguna de estas cosas os amancillar\u00e9is; porque en todas estas cosas se han ensuciado las gentes que yo echo de delante de vosotros:\n18:25 Y la tierra fue contaminada; y yo visit\u00e9 su maldad sobre ella, y la tierra vomit\u00f3 sus moradores.\n18:26 Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis derechos, y no hag\u00e1is ninguna de todas estas abominaciones: ni el natural ni el extranjero que peregrina entre vosotros.\n18:27 (Porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de la tierra, que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada:)\n18:28 Y la tierra no os vomitar\u00e1, por haberla contaminado, como vomit\u00f3 \u00e1 la gente que fu\u00e9 antes de vosotros.\n18:29 Porque cualquiera que hiciere alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hicieren, ser\u00e1n cortadas de entre su pueblo.\n18:30 Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo de las pr\u00e1cticas abominables que tuvieron lugar antes de vosotros, y no os ensuci\u00e9is en ellas: Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n19:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n19:2 Habla \u00e1 toda la congregaci\u00f3n de los hijos de Israel, y diles: Santos ser\u00e9is, porque santo soy yo Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n19:3 Cada uno temer\u00e1 \u00e1 su madre y \u00e1 su padre, y mis s\u00e1bados guardar\u00e9is: Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n19:4 No os volver\u00e9is \u00e1 los \u00eddolos, ni har\u00e9is para vosotros dioses de fundici\u00f3n: Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n19:5 Y cuando sacrificareis sacrificio de paces \u00e1 Jehov\u00e1, de vuestra voluntad lo sacrificar\u00e9is.\n19:6 Ser\u00e1 comido el d\u00eda que lo sacrificareis, y el siguiente d\u00eda: y lo que quedare para el tercer d\u00eda, ser\u00e1 quemado en el fuego.\n19:7 Y si se comiere el d\u00eda tercero, ser\u00e1 abominaci\u00f3n; no ser\u00e1 acepto:\n19:8 Y el que lo comiere, llevar\u00e1 su delito, por cuanto profan\u00f3 lo santo de Jehov\u00e1; y la tal persona ser\u00e1 cortada de sus pueblos.\n19:9 Cuando segareis la mies de vuestra tierra, no acabar\u00e1s de segar el rinc\u00f3n de tu haza, ni espigar\u00e1s tu tierra segada.\n19:10 Y no rebuscar\u00e1s tu vi\u00f1a, ni recoger\u00e1s los granos ca\u00eddos de tu vi\u00f1a; para el pobre y para el extranjero los dejar\u00e1s: Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n19:11 No hurtar\u00e9is, y no enga\u00f1ar\u00e9is, ni mentir\u00e9is ninguno \u00e1 su pr\u00f3jimo.\n19:12 Y no jurar\u00e9is en mi nombre con mentira, ni profanar\u00e1s el nombre de tu Dios: Yo Jehov\u00e1.\n19:13 No oprimir\u00e1s \u00e1 tu pr\u00f3jimo, ni le robar\u00e1s. No se detendr\u00e1 el trabajo del jornalero en tu casa hasta la ma\u00f1ana.\n19:14 No maldigas al sordo, y delante del ciego no pongas tropiezo, mas tendr\u00e1s temor de tu Dios: Yo Jehov\u00e1.\n19:15 No har\u00e1s agravio en el juicio: no tendr\u00e1s respeto al pobre, ni honrar\u00e1s la cara del grande: con justicia juzgar\u00e1s \u00e1 tu pr\u00f3jimo.\n19:16 No andar\u00e1s chismeando en tus pueblos. No te pondr\u00e1s contra la sangre de tu pr\u00f3jimo: Yo Jehov\u00e1.\n19:17 No aborrecer\u00e1s \u00e1 tu hermano en tu coraz\u00f3n: ingenuamente reprender\u00e1s \u00e1 tu pr\u00f3jimo, y no consentir\u00e1s sobre \u00e9l pecado.\n19:18 No te vengar\u00e1s, ni guardar\u00e1s rencor \u00e1 los hijos de tu pueblo: mas amar\u00e1s \u00e1 tu pr\u00f3jimo como \u00e1 ti mismo: Yo Jehov\u00e1.\n19:19 Mis estatutos guardar\u00e9is. A tu animal no har\u00e1s ayuntar para misturas; tu haza no sembrar\u00e1s con mistura de semillas, y no te pondr\u00e1s vestidos con mezcla de diversas cosas.\n19:20 Y cuando un hombre tuviere c\u00f3pula con mujer, y ella fuere sierva desposada con alguno, y no estuviere rescatada, ni le hubiere sido dada libertad, ambos ser\u00e1n azotados: no morir\u00e1n, por cuanto ella no es libre.\n19:21 Y \u00e9l traer\u00e1 \u00e1 Jehov\u00e1, \u00e1 la puerta del tabern\u00e1culo del testimonio, un carnero en expiaci\u00f3n por su culpa.\n19:22 Y con el carnero de la expiaci\u00f3n lo reconciliar\u00e1 el sacerdote delante de Jehov\u00e1, por su pecado que cometi\u00f3: y se le perdonar\u00e1 su pecado que ha cometido.\n19:23 Y cuando hubiereis entrado en la tierra, y plantareis todo \u00e1rbol de comer, quitar\u00e9is su prepucio, lo primero de su fruto: tres a\u00f1os os ser\u00e1 incircunciso: su fruto no se comer\u00e1.\n19:24 Y el cuarto a\u00f1o todo su fruto ser\u00e1 santidad de loores \u00e1 Jehov\u00e1.\n19:25 Mas al quinto a\u00f1o comer\u00e9is el fruto de \u00e9l, para que os haga crecer su fruto: Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n19:26 No comer\u00e9is cosa alguna con sangre. No ser\u00e9is agoreros, ni adivinar\u00e9is.\n19:27 No cortar\u00e9is en redondo las extremidades de vuestras cabezas, ni da\u00f1ar\u00e1s la punta de tu barba.\n19:28 Y no har\u00e9is rasgu\u00f1os en vuestra carne por un muerto, ni imprimir\u00e9is en vosotros se\u00f1al alguna: Yo Jehov\u00e1.\n19:29 No contaminar\u00e1s tu hija haci\u00e9ndola fornicar: porque no se prostituya la tierra, y se hincha de maldad.\n19:30 Mis s\u00e1bados guardar\u00e9is, y mi santuario tendr\u00e9is en reverencia: Yo Jehov\u00e1.\n19:31 No os volv\u00e1is \u00e1 los encantadores y \u00e1 los adivinos: no los consult\u00e9is ensuci\u00e1ndoos con ellos: Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n19:32 Delante de las canas te levantar\u00e1s, y honrar\u00e1s el rostro del anciano, y de tu Dios tendr\u00e1s temor: Yo Jehov\u00e1.\n19:33 Y cuando el extranjero morare contigo en vuestra tierra, no le oprimir\u00e9is.\n19:34 Como \u00e1 un natural de vosotros tendr\u00e9is al extranjero que peregrinare entre vosotros; y \u00e1malo como \u00e1 ti mismo; porque peregrinos fuisteis en la tierra de Egipto: Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n19:35 No hag\u00e1is agravio en juicio, en medida de tierra, ni en peso, ni en otra medida.\n19:36 Balanzas justas, pesas justas, epha justo, \u00e9 hin justo tendr\u00e9is: Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios, que os saqu\u00e9 de la tierra de Egipto.\n19:37 Guardad pues todos mis estatutos, y todos mis derechos, y ponedlos por obra: Yo Jehov\u00e1.\n20:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s diciendo:\n20:2 Dir\u00e1s asimismo \u00e1 los hijos de Israel: Cualquier var\u00f3n de los hijos de Israel, \u00f3 de los extranjeros que peregrinan en Israel, que diere de su simiente \u00e1 Moloch, de seguro morir\u00e1: el pueblo de la tierra lo apedrear\u00e1 con piedras.\n20:3 Y yo pondr\u00e9 mi rostro contra el tal var\u00f3n, y lo cortar\u00e9 de entre su pueblo; por cuanto di\u00f3 de su simiente \u00e1 Moloch, contaminando mi santuario, y amancillando mi santo nombre.\n20:4 Que si escondiere el pueblo de la tierra sus ojos de aquel var\u00f3n que hubiere dado de su simiente \u00e1 Moloch, para no matarle,\n20:5 Entonces yo pondr\u00e9 mi rostro contra aquel var\u00f3n, y contra su familia, y le cortar\u00e9 de entre su pueblo, con todos los que fornicaron en pos de \u00e9l, prostituy\u00e9ndose con Moloch.\n20:6 Y la persona que atendiere \u00e1 encantadores \u00f3 adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondr\u00e9 mi rostro contra la tal persona, y cortar\u00e9la de entre su pueblo.\n20:7 Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehov\u00e1 soy vuestro Dios.\n20:8 Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra: Yo Jehov\u00e1 que os santifico.\n20:9 Porque var\u00f3n que maldijere \u00e1 su padre \u00f3 \u00e1 su madre, de cierto morir\u00e1: \u00e1 su padre \u00f3 \u00e1 su madre maldijo; su sangre ser\u00e1 sobre \u00e9l.\n20:10 Y el hombre que adulterare con la mujer de otro, el que cometiere adulterio con la mujer de su pr\u00f3jimo, indefectiblemente se har\u00e1 morir al ad\u00faltero y \u00e1 la ad\u00faltera.\n20:11 Y cualquiera que se echare con la mujer de su padre, la desnudez de su padre descubri\u00f3; ambos han de ser muertos; su sangre ser\u00e1 sobre ellos.\n20:12 Y cualquiera que durmiere con su nuera, ambos han de morir: hicieron confusi\u00f3n; su sangre ser\u00e1 sobre ellos.\n20:13 Y cualquiera que tuviere ayuntamiento con var\u00f3n como con mujer, abominaci\u00f3n hicieron: entrambos han de ser muertos; sobre ellos ser\u00e1 su sangre.\n20:14 Y el que tomare mujer y \u00e1 la madre de ella, comete vileza: quemar\u00e1n en fuego \u00e1 \u00e9l y \u00e1 ellas, porque no haya vileza entre vosotros.\n20:15 Y cualquiera que tuviere c\u00f3pula con bestia, ha de ser muerto; y matar\u00e9is \u00e1 la bestia.\n20:16 Y la mujer que se allegare \u00e1 alg\u00fan animal, para tener ayuntamiento con \u00e9l, \u00e1 la mujer y al animal matar\u00e1s: morir\u00e1n infaliblemente; ser\u00e1 su sangre sobre ellos.\n20:17 Y cualquiera que tomare \u00e1 su hermana, hija de su padre \u00f3 hija de su madre, y viere su desnudez, y ella viere la suya, cosa es execrable; por tanto ser\u00e1n muertos \u00e1 ojos de los hijos de su pueblo: descubri\u00f3 la desnudez de su hermana; su pecado llevar\u00e1.\n20:18 Y cualquiera que durmiere con mujer menstruosa, y descubriere su desnudez, su fuente descubri\u00f3, y ella descubri\u00f3 la fuente de su sangre: ambos ser\u00e1n cortados de entre su pueblo.\n20:19 La desnudez de la hermana de tu madre, \u00f3 de la hermana de tu padre, no descubrir\u00e1s: por cuanto descubri\u00f3 su parienta, su iniquidad llevar\u00e1n.\n20:20 Y cualquiera que durmiere con la mujer del hermano de su padre, la desnudez del hermano de su padre descubri\u00f3; su pecado llevar\u00e1n; morir\u00e1n sin hijos.\n20:21 Y el que tomare la mujer de su hermano, es suciedad; la desnudez de su hermano descubri\u00f3; sin hijos ser\u00e1n.\n20:22 Guardad, pues, todos mis estatutos y todos mis derechos, y ponedlos por obra: y no os vomitar\u00e1 la tierra, en la cual yo os introduzco para que habit\u00e9is en ella.\n20:23 Y no and\u00e9is en las pr\u00e1cticas de la gente que yo echar\u00e9 de delante de vosotros: porque ellos hicieron todas estas cosas, y los tuve en abominaci\u00f3n.\n20:24 Empero \u00e1 vosotros os he dicho: Vosotros poseer\u00e9is la tierra de ellos, y yo os la dar\u00e9 para que la pose\u00e1is por heredad, tierra que fluye leche y miel: Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios, que os he apartado de los pueblos.\n20:25 Por tanto, vosotros har\u00e9is diferencia entre animal limpio \u00e9 inmundo, y entre ave inmunda y limpia: y no ensuci\u00e9is vuestras personas en los animales, ni en las aves, ni en ninguna cosa que va arrastrando por la tierra, las cuales os he apartado por inmunda\n20:26 Hab\u00e9is, pues, de serme santos, porque yo Jehov\u00e1 soy santo, y os he apartado de los pueblos, para que se\u00e1is m\u00edos.\n20:27 Y el hombre \u00f3 la mujer en quienes hubiere esp\u00edritu phit\u00f3nico \u00f3 de adivinaci\u00f3n, han de ser muertos: los apedrear\u00e1n con piedras; su sangre sobre ellos.\n21:1 Y JEHOVA dijo \u00e1 Mois\u00e9s: Habla \u00e1 los sacerdotes hijos de Aar\u00f3n, y diles que no se contaminen por un muerto en sus pueblos.\n21:2 Mas por su pariente cercano \u00e1 s\u00ed, por su madre, \u00f3 por su padre, \u00f3 por su hijo, \u00f3 por su hermano,\n21:3 O por su hermana virgen, \u00e1 \u00e9l cercana, la cual no haya tenido marido, por ella se contaminar\u00e1.\n21:4 No se contaminar\u00e1, porque es pr\u00edncipe en sus pueblos, haci\u00e9ndose inmundo.\n21:5 No har\u00e1n calva en su cabeza, ni raer\u00e1n la punta de su barba, ni en su carne har\u00e1n rasgu\u00f1os.\n21:6 Santos ser\u00e1n \u00e1 su Dios, y no profanar\u00e1n el nombre de su Dios; porque los fuegos de Jehov\u00e1 y el pan de su Dios ofrecen: por tanto ser\u00e1n santos.\n21:7 Mujer ramera \u00f3 infame no tomar\u00e1n: ni tomar\u00e1n mujer repudiada de su marido: porque es santo \u00e1 su Dios.\n21:8 Lo santificar\u00e1s por tanto, pues el pan de tu Dios ofrece: santo ser\u00e1 para ti, porque santo soy yo Jehov\u00e1 vuestro santificador.\n21:9 Y la hija del var\u00f3n sacerdote, si comenzare \u00e1 fornicar, \u00e1 su padre amancilla: quemada ser\u00e1 al fuego.\n21:10 Y el sumo sacerdote entre sus hermanos, sobre cuya cabeza fu\u00e9 derramado el aceite de la unci\u00f3n, y que hinchi\u00f3 su mano para vestir las vestimentas, no descubrir\u00e1 su cabeza, ni romper\u00e1 sus vestidos:\n21:11 Ni entrar\u00e1 donde haya alguna persona muerta, ni por su padre, \u00f3 por su madre se contaminar\u00e1.\n21:12 Ni saldr\u00e1 del santuario, ni contaminar\u00e1 el santuario de su Dios; porque la corona del aceite de la unci\u00f3n de su Dios est\u00e1 sobre \u00e9l: Yo Jehov\u00e1.\n21:13 Y tomar\u00e1 \u00e9l mujer con su virginidad.\n21:14 Viuda, \u00f3 repudiada, \u00f3 infame, \u00f3 ramera, \u00e9stas no tomar\u00e1: mas tomar\u00e1 virgen de sus pueblos por mujer.\n21:15 Y no amancillar\u00e1 su simiente en sus pueblos; porque yo Jehov\u00e1 soy el que los santifico.\n21:16 Y Jehov\u00e1 habl\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n21:17 Habla \u00e1 Aar\u00f3n, y dile: El var\u00f3n de tu simiente en sus generaciones, en el cual hubiere falta, no se allegar\u00e1 para ofrecer el pan de su Dios.\n21:18 Porque ning\u00fan var\u00f3n en el cual hubiere falta, se allegar\u00e1: var\u00f3n ciego, \u00f3 cojo, \u00f3 falto, \u00f3 sobrado,\n21:19 O var\u00f3n en el cual hubiere quebradura de pie \u00f3 rotura de mano,\n21:20 O corcobado, \u00f3 laga\u00f1oso, \u00f3 que tuviere nube en el ojo, \u00f3 que tenga sarna, \u00f3 empeine, \u00f3 compa\u00f1\u00f3n relajado;\n21:21 Ning\u00fan var\u00f3n de la simiente de Aar\u00f3n sacerdote, en el cual hubiere falta, se allegar\u00e1 para ofrecer las ofrendas encendidas de Jehov\u00e1. Hay falta en \u00e9l; no se allegar\u00e1 \u00e1 ofrecer el pan de su Dios.\n21:22 El pan de su Dios, de lo muy santo y las cosas santificadas, comer\u00e1.\n21:23 Empero no entrar\u00e1 del velo adentro, ni se allegar\u00e1 al altar, por cuanto hay falta en \u00e9l: y no profanar\u00e1 mi santuario, porque yo Jehov\u00e1 soy el que los santifico.\n21:24 Y Mois\u00e9s habl\u00f3 esto \u00e1 Aar\u00f3n, y \u00e1 sus hijos, y \u00e1 todos los hijos de Israel.\n22:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n22:2 Di \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos, que se abstengan de las santificaciones de los hijos de Israel, y que no profanen mi santo nombre en lo que ellos me santifican: Yo Jehov\u00e1.\n22:3 Diles: Todo var\u00f3n de toda vuestra simiente en vuestras generaciones que llegare \u00e1 las cosas sagradas, que los hijos de Israel consagran \u00e1 Jehov\u00e1, teniendo inmundicia sobre s\u00ed, de delante de m\u00ed ser\u00e1 cortada su alma: Yo Jehov\u00e1.\n22:4 Cualquier var\u00f3n de la simiente de Aar\u00f3n que fuere leproso, \u00f3 padeciere flujo, no comer\u00e1 de las cosas sagradas hasta que est\u00e9 limpio: y el que tocare cualquiera cosa inmunda de mortecino, \u00f3 el var\u00f3n del cual hubiere salido derramamiento de semen;\n22:5 O el var\u00f3n que hubiere tocado cualquier reptil, por el cual ser\u00e1 inmundo, \u00fa hombre por el cual venga \u00e1 ser inmundo, conforme \u00e1 cualquiera inmundicia suya;\n22:6 La persona que lo tocare, ser\u00e1 inmunda hasta la tarde, y no comer\u00e1 de las cosas sagradas antes que haya lavado su carne con agua.\n22:7 Y cuando el sol se pusiere, ser\u00e1 limpio; y despu\u00e9s comer\u00e1 las cosas sagradas, porque su pan es.\n22:8 Mortecino ni despedazado por fiera no comer\u00e1, para contaminarse en ello: Yo Jehov\u00e1.\n22:9 Guarden, pues, mi ordenanza, y no lleven pecado por ello, no sea que as\u00ed mueran cuando la profanaren: Yo Jehov\u00e1 que los santifico.\n22:10 Ning\u00fan extra\u00f1o comer\u00e1 cosa sagrada; el hu\u00e9sped del sacerdote, ni el jornalero, no comer\u00e1 cosa sagrada.\n22:11 Mas el sacerdote, cuando comprare persona de su dinero, \u00e9sta comer\u00e1 de ella, y el nacido en su casa: estos comer\u00e1n de su pan.\n22:12 Empero la hija del sacerdote, cuando se casare con var\u00f3n extra\u00f1o, ella no comer\u00e1 de la ofrenda de las cosas sagradas.\n22:13 Pero si la hija del sacerdote fuere viuda, \u00f3 repudiada, y no tuviere prole, y se hubiere vuelto \u00e1 la casa de su padre, como en su mocedad, comer\u00e1 del pan de su padre; mas ning\u00fan extra\u00f1o coma de \u00e9l.\n22:14 Y el que por yerro comiere cosa sagrada, a\u00f1adir\u00e1 \u00e1 ella su quinto, y dar\u00e1lo al sacerdote con la cosa sagrada.\n22:15 No profanar\u00e1n, pues, las cosas santas de los hijos de Israel, las cuales apartan para Jehov\u00e1:\n22:16 Y no les har\u00e1n llevar la iniquidad del pecado, comiendo las cosas santas de ellos: porque yo Jehov\u00e1 soy el que los santifico.\n22:17 Y habl\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n22:18 Habla \u00e1 Aar\u00f3n y \u00e1 sus hijos, y \u00e1 todos los hijos de Israel, y diles: Cualquier var\u00f3n de la casa de Israel, \u00f3 de los extranjeros en Israel, que ofreciere su ofrenda por todos sus votos, y por todas sus voluntarias oblaciones que ofrecieren \u00e1 Jehov\u00e1 en holo\n22:19 De vuestra voluntad ofrecer\u00e9is macho sin defecto de entre las vacas, de entre los corderos, \u00f3 de entre las cabras.\n22:20 Ninguna cosa en que haya falta ofrecer\u00e9is, porque no ser\u00e1 acepto por vosotros.\n22:21 Asimismo, cuando alguno ofreciere sacrificio de paces \u00e1 Jehov\u00e1 para presentar voto, \u00fa ofreciendo voluntariamente, sea de vacas \u00f3 de ovejas, sin tacha ser\u00e1 acepto; no ha de haber en \u00e9l falta.\n22:22 Ciego, \u00f3 perniquebrado, \u00f3 mutilado, \u00f3 verrugoso, \u00f3 sarnoso \u00f3 ro\u00f1oso, no ofrecer\u00e9is \u00e9stos \u00e1 Jehov\u00e1, ni de ellos pondr\u00e9is ofrenda encendida sobre el altar de Jehov\u00e1.\n22:23 Buey \u00f3 carnero que tenga de m\u00e1s \u00f3 de menos, podr\u00e1s ofrecer por ofrenda voluntaria; mas por voto no ser\u00e1 acepto.\n22:24 Herido \u00f3 magullado, rompido \u00f3 cortado, no ofrecer\u00e9is \u00e1 Jehov\u00e1, ni en vuestra tierra lo har\u00e9is.\n22:25 Y de mano de hijo de extranjero no ofrecer\u00e9is el pan de vuestro Dios de todas estas cosas; porque su corrupci\u00f3n est\u00e1 en ellas: hay en ellas falta, no se os aceptar\u00e1n.\n22:26 Y habl\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n22:27 El buey, \u00f3 el cordero, \u00f3 la cabra, cuando naciere, siete d\u00edas estar\u00e1 mamando de su madre: mas desde el octavo d\u00eda en adelante ser\u00e1 acepto para ofrenda de sacrificio encendido a Jehov\u00e1.\n22:28 Y sea buey \u00f3 carnero, no degollar\u00e9is en un d\u00eda \u00e1 el y \u00e1 su hijo.\n22:29 Y cuando sacrificareis sacrificio de hacimiento de gracias \u00e1 Jehov\u00e1, de vuestra voluntad lo sacrificar\u00e9is.\n22:30 En el mismo d\u00eda se comer\u00e1; no dejar\u00e9is de \u00e9l para otro d\u00eda: Yo Jehov\u00e1.\n22:31 Guardad pues mis mandamientos, y ejecutadlos: Yo Jehov\u00e1.\n22:32 Y no amancill\u00e9is mi santo nombre, y yo me santificar\u00e9 en medio de los hijos de Israel: Yo Jehov\u00e1 que os santifico;\n22:33 Que os saqu\u00e9 de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios: Yo Jehov\u00e1.\n23:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n23:2 Habla \u00e1 los hijos de Israel, y diles: Las solemnidades de Jehov\u00e1, las cuales proclamar\u00e9is santas convocaciones, aquestas ser\u00e1n mis solemnidades.\n23:3 Seis d\u00edas se trabajar\u00e1, y el s\u00e9ptimo d\u00eda s\u00e1bado de reposo ser\u00e1, convocaci\u00f3n santa: ninguna obra har\u00e9is; s\u00e1bado es de Jehov\u00e1 en todas vuestras habitaciones.\n23:4 Estas son las solemnidades de Jehov\u00e1, las convocaciones santas, \u00e1 las cuales convocar\u00e9is en sus tiempos.\n23:5 En el mes primero, \u00e1 los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehov\u00e1.\n23:6 Y \u00e1 los quince d\u00edas de este mes es la solemnidad de los \u00e1zimos \u00e1 Jehov\u00e1: siete d\u00edas comer\u00e9is \u00e1zimos.\n23:7 El primer d\u00eda tendr\u00e9is santa convocaci\u00f3n: ning\u00fana obra servil har\u00e9is.\n23:8 Y ofrecer\u00e9is \u00e1 Jehov\u00e1 siete d\u00edas ofrenda encendida: el s\u00e9ptimo d\u00eda ser\u00e1 santa convocaci\u00f3n; ninguna obra servil har\u00e9is.\n23:9 Y habl\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n23:10 Habla \u00e1 los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis entrado en la tierra que yo os doy, y segareis su mies, traer\u00e9is al sacerdote un omer por primicia de los primeros frutos de vuestra siega;\n23:11 El cual mecer\u00e1 el omer delante de Jehov\u00e1, para que se\u00e1is aceptos: el siguiente d\u00eda del s\u00e1bado lo mecer\u00e1 el sacerdote.\n23:12 Y el d\u00eda que ofrezc\u00e1is el omer, ofrecer\u00e9is un cordero de un a\u00f1o, sin defecto, en holocausto \u00e1 Jehov\u00e1.\n23:13 Y su presente ser\u00e1 dos d\u00e9cimas de flor de harina amasada con aceite, ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1 en olor suav\u00edsimo; y su libaci\u00f3n de vino, la cuarta parte de un hin.\n23:14 Y no comer\u00e9is pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo d\u00eda, hasta que hay\u00e1is ofrecido la ofrenda de vuestro Dios; estatuto perpetuo es por vuestras edades en todas vuestras habitaciones.\n23:15 Y os hab\u00e9is de contar desde el siguiente d\u00eda del s\u00e1bado, desde el d\u00eda en que ofrecisteis el omer de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas ser\u00e1n:\n23:16 Hasta el siguiente d\u00eda del s\u00e1bado s\u00e9ptimo contar\u00e9is cincuenta d\u00edas; entonces ofrecer\u00e9is nuevo presente a Jehov\u00e1.\n23:17 De vuestras habitaciones traer\u00e9is dos panes para ofrenda mecida, que ser\u00e1n de dos d\u00e9cimas de flor de harina, cocidos con levadura, por primicias \u00e1 Jehov\u00e1.\n23:18 Y ofrecer\u00e9is con el pan siete corderos de un a\u00f1o sin defecto, y un becerro de la vacada y dos carneros: ser\u00e1n holocausto \u00e1 Jehov\u00e1, con su presente y sus libaciones; ofrenda encendida de suave olor \u00e1 Jehov\u00e1.\n23:19 Ofrecer\u00e9is adem\u00e1s un macho de cabr\u00edo por expiaci\u00f3n; y dos corderos de un a\u00f1o en sacrificio de paces.\n23:20 Y el sacerdote los mecer\u00e1 en ofrenda agitada delante de Jehov\u00e1, con el pan de las primicias, y los dos corderos: ser\u00e1n cosa sagrada de Jehov\u00e1 para el sacerdote.\n23:21 Y convocar\u00e9is en este mismo d\u00eda; os ser\u00e1 santa convocaci\u00f3n: ninguna obra servil har\u00e9is: estatuto perpetuo en todas vuestras habitaciones por vuestras edades.\n23:22 Y cuando segareis la mies de vuestra tierra, no acabar\u00e1s de segar el rinc\u00f3n de tu haza, ni espigar\u00e1s tu siega; para el pobre, y para el extranjero la dejar\u00e1s: Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n23:23 Y habl\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n23:24 Habla \u00e1 los hijos de Israel, y diles: En el mes s\u00e9ptimo, al primero del mes tendr\u00e9is s\u00e1bado, una conmemoraci\u00f3n al son de trompetas, y una santa convocaci\u00f3n.\n23:25 Ninguna obra servil har\u00e9is; y ofrecer\u00e9is ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1.\n23:26 Y habl\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n23:27 Empero \u00e1 los diez de este mes s\u00e9ptimo ser\u00e1 el d\u00eda de las expiaciones: tendr\u00e9is santa convocaci\u00f3n, y afligir\u00e9is vuestras almas, y ofrecer\u00e9is ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1.\n23:28 Ninguna obra har\u00e9is en este mismo d\u00eda; porque es d\u00eda de expiaciones, para reconciliaros delante de Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n23:29 Porque toda persona que no se afligiere en este mismo d\u00eda, ser\u00e1 cortada de sus pueblos.\n23:30 Y cualquiera persona que hiciere obra alguna en este mismo d\u00eda, yo destruir\u00e9 la tal persona de entre su pueblo.\n23:31 Ninguna obra har\u00e9is: estatuto perpetuo es por vuestras edades en todas vuestras habitaciones.\n23:32 S\u00e1bado de reposo ser\u00e1 \u00e1 vosotros, y afligir\u00e9is vuestras almas, comenzando \u00e1 los nueve del mes en la tarde: de tarde \u00e1 tarde holgar\u00e9is vuestro s\u00e1bado.\n23:33 Y habl\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n23:34 Habla \u00e1 los hijos de Israel, y diles: A los quince d\u00edas de este mes s\u00e9ptimo ser\u00e1 la solemnidad de las caba\u00f1as \u00e1 Jehov\u00e1 por siete d\u00edas.\n23:35 El primer d\u00eda habr\u00e1 santa convocaci\u00f3n: ninguna obra servil har\u00e9is.\n23:36 Siete d\u00edas ofrecer\u00e9is ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1: el octavo d\u00eda tendr\u00e9is santa convocaci\u00f3n, y ofrecer\u00e9is ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1: es fiesta: ninguna obra servil har\u00e9is.\n23:37 Estas son las solemnidades de Jehov\u00e1, \u00e1 las que convocar\u00e9is santas reuniones, para ofrecer ofrenda encendida a Jehov\u00e1, holocausto y presente, sacrificio y libaciones, cada cosa en su tiempo:\n23:38 Adem\u00e1s de los s\u00e1bados de Jehov\u00e1 y adem\u00e1s de vuestros dones, y \u00e1 m\u00e1s de todos vuestros votos, y adem\u00e1s de todas vuestras ofrendas voluntarias, que dar\u00e9is \u00e1 Jehov\u00e1.\n23:39 Empero \u00e1 los quince del mes s\u00e9ptimo, cuando hubiereis allegado el fruto de la tierra, har\u00e9is fiesta a Jehov\u00e1 por siete d\u00edas: el primer d\u00eda ser\u00e1 s\u00e1bado; s\u00e1bado ser\u00e1 tambi\u00e9n el octavo d\u00eda.\n23:40 Y tomar\u00e9is el primer d\u00eda gajos con fruto de \u00e1rbol hermoso, ramos de palmas, y ramas de \u00e1rboles espesos, y sauces de los arroyos; y os regocijar\u00e9is delante de Jehov\u00e1 vuestro Dios por siete d\u00edas.\n23:41 Y le har\u00e9is fiesta \u00e1 Jehov\u00e1 por siete d\u00edas cada un a\u00f1o; ser\u00e1 estatuto perpetuo por vuestras edades; en el mes s\u00e9ptimo la har\u00e9is.\n23:42 En caba\u00f1as habitar\u00e9is siete d\u00edas: todo natural de Israel habitar\u00e1 en caba\u00f1as;\n23:43 Para que sepan vuestros descendientes que en caba\u00f1as hice yo habitar \u00e1 los hijos de Israel, cuando los saqu\u00e9 de la tierra de Egipto: Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n23:44 As\u00ed habl\u00f3 Mois\u00e9s \u00e1 los hijos de Israel sobre las solemnidades de Jehov\u00e1.\n24:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n24:2 Manda \u00e1 los hijos de Israel que te traigan aceite de olivas claro, molido, para la luminaria, para hacer arder las l\u00e1mparas de continuo.\n24:3 Fuera del velo del testimonio, en el tabern\u00e1culo del testimonio, las aderezar\u00e1 Aar\u00f3n desde la tarde hasta la ma\u00f1ana delante de Jehov\u00e1, de continuo: estatuto perpetuo por vuestras edades.\n24:4 Sobre el candelero limpio pondr\u00e1 siempre en orden las l\u00e1mparas delante de Jehov\u00e1.\n24:5 Y tomar\u00e1s flor de harina, y cocer\u00e1s de ella doce tortas: cada torta ser\u00e1 de dos d\u00e9cimas.\n24:6 Y has de ponerlas en dos \u00f3rdenes, seis en cada orden, sobre la mesa limpia delante de Jehov\u00e1.\n24:7 Pondr\u00e1s tambi\u00e9n sobre cada orden incienso limpio, y ser\u00e1 para el pan por perfume, ofrenda encendida \u00e1 Jehov\u00e1.\n24:8 Cada d\u00eda de s\u00e1bado lo pondr\u00e1 de continuo en orden delante de Jehov\u00e1, de los hijos de Israel por pacto sempiterno.\n24:9 Y ser\u00e1 de Aar\u00f3n y de sus hijos, los cuales lo comer\u00e1n en el lugar santo; porque es cosa muy santa para \u00e9l, de las ofrendas encendidas \u00e1 Jehov\u00e1, por fuero perpetuo.\n24:10 En aquella saz\u00f3n el hijo de una mujer Israelita, el cual era hijo de un Egipcio, sali\u00f3 entre los hijos de Israel; y el hijo de la Israelita y un hombre de Israel ri\u00f1eron en el real:\n24:11 Y el hijo de la mujer Israelita pronunci\u00f3 el Nombre, y maldijo: entonces le llevaron \u00e1 Mois\u00e9s. Y su madre se llamaba Selomith, hija de Dribi, de la tribu de Dan.\n24:12 Y pusi\u00e9ronlo en la c\u00e1rcel, hasta que les fuese declarado por palabra de Jehov\u00e1.\n24:13 Y Jehov\u00e1 habl\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n24:14 Saca al blasfemo fuera del real, y todos los que le oyeron pongan sus manos sobre la cabeza de \u00e9l, y apedr\u00e9elo toda la congregaci\u00f3n.\n24:15 Y \u00e1 los hijos de Israel hablar\u00e1s, diciendo: Cualquiera que maldijere \u00e1 su Dios, llevar\u00e1 su iniquidad.\n24:16 Y el que blasfemare el nombre de Jehov\u00e1, ha de ser muerto; toda la congregaci\u00f3n lo apedrear\u00e1: as\u00ed el extranjero como el natural, si blasfemare el Nombre, que muera.\n24:17 Asimismo el hombre que hiere de muerte \u00e1 cualquiera persona, que sufra la muerte.\n24:18 Y el que hiere \u00e1 alg\u00fan animal ha de restituirlo: animal por animal.\n24:19 Y el que causare lesi\u00f3n en su pr\u00f3jimo, seg\u00fan hizo, as\u00ed le sea hecho:\n24:20 Rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente: seg\u00fan la lesi\u00f3n que habr\u00e1 hecho \u00e1 otro, tal se har\u00e1 \u00e1 \u00e9l.\n24:21 El que hiere alg\u00fan animal, ha de restituirlo; mas el que hiere de muerte \u00e1 un hombre, que muera.\n24:22 Un mismo derecho tendr\u00e9is: como el extranjero, as\u00ed ser\u00e1 el natural: porque yo soy Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n24:23 Y habl\u00f3 Mois\u00e9s \u00e1 los hijos de Israel, y ellos sacaron al blasfemo fuera del real, y apedre\u00e1ronlo con piedras. Y los hijos de Israel hicieron seg\u00fan que Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado \u00e1 Mois\u00e9s.\n25:1 Y JEHOVA habl\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s en el monte de Sina\u00ed, diciendo:\n25:2 Habla \u00e1 los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis entrado en la tierra que yo os doy, la tierra har\u00e1 s\u00e1bado \u00e1 Jehov\u00e1.\n25:3 Seis a\u00f1os sembrar\u00e1s tu tierra, y seis a\u00f1os podar\u00e1s tu vi\u00f1a, y coger\u00e1s sus frutos;\n25:4 Y el s\u00e9ptimo a\u00f1o la tierra tendr\u00e1 s\u00e1bado de holganza, s\u00e1bado \u00e1 Jehov\u00e1: no sembrar\u00e1s tu tierra, ni podar\u00e1s tu vi\u00f1a.\n25:5 Lo que de suyo se naciere en tu tierra segada, no lo segar\u00e1s; y las uvas de tu vi\u00f1edo no vendimiar\u00e1s: a\u00f1o de holganza ser\u00e1 \u00e1 la tierra.\n25:6 Mas el s\u00e1bado de la tierra os ser\u00e1 para comer \u00e1 ti, y \u00e1 tu siervo, y \u00e1 tu sierva, y \u00e1 tu criado, y \u00e1 tu extranjero que morare contigo:\n25:7 Y \u00e1 tu animal, y \u00e1 la bestia que hubiere en tu tierra, ser\u00e1 todo el fruto de ella para comer.\n25:8 Y te has de contar siete semanas de a\u00f1os, siete veces siete a\u00f1os; de modo que los d\u00edas de las siete semanas de a\u00f1os vendr\u00e1n \u00e1 serte cuarenta y nueve a\u00f1os.\n25:9 Entonces har\u00e1s pasar la trompeta de jubilaci\u00f3n en el mes s\u00e9ptimo \u00e1 los diez del mes; el d\u00eda de la expiaci\u00f3n har\u00e9is pasar la trompeta por toda vuestra tierra.\n25:10 Y santificar\u00e9is el a\u00f1o cincuenta, y pregonar\u00e9is libertad en la tierra \u00e1 todos sus moradores: este os ser\u00e1 jubileo; y volver\u00e9is cada uno \u00e1 su posesi\u00f3n, y cada cual volver\u00e1 \u00e1 su familia.\n25:11 El a\u00f1o de los cincuenta a\u00f1os os ser\u00e1 jubileo: no sembrar\u00e9is, ni segar\u00e9is lo que naciere de suyo en la tierra, ni vendimiar\u00e9is sus vi\u00f1edos:\n25:12 Porque es jubileo: santo ser\u00e1 \u00e1 vosotros; el producto de la tierra comer\u00e9is.\n25:13 En este a\u00f1o de jubileo volver\u00e9is cada uno \u00e1 su posesi\u00f3n.\n25:14 Y cuando vendiereis algo \u00e1 vuestro pr\u00f3jimo, \u00f3 comprareis de mano de vuestro pr\u00f3jimo, no enga\u00f1e ninguno a su hermano:\n25:15 Conforme al n\u00famero de los a\u00f1os despu\u00e9s del jubileo comprar\u00e1s de tu pr\u00f3jimo; conforme al n\u00famero de los a\u00f1os de los frutos te vender\u00e1 \u00e9l \u00e1 ti.\n25:16 Conforme \u00e1 la multitud de los a\u00f1os aumentar\u00e1s el precio, y conforme \u00e1 la disminuci\u00f3n de los a\u00f1os disminuir\u00e1s el precio; porque seg\u00fan el n\u00famero de los rendimientos te ha de vender \u00e9l.\n25:17 Y no enga\u00f1e ninguno \u00e1 su pr\u00f3jimo; mas tendr\u00e1s temor de tu Dios: porque yo soy Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n25:18 Ejecutad, pues, mis estatutos, y guardad mis derechos, y ponedlos por obra, y habitar\u00e9is en la tierra seguros;\n25:19 Y la tierra dar\u00e1 su fruto, y comer\u00e9is hasta hartura, y habitar\u00e9is en ella con seguridad.\n25:20 Y si dijereis: \u00bfQu\u00e9 comeremos el s\u00e9ptimo a\u00f1o? he aqu\u00ed no hemos de sembrar, ni hemos de coger nuestros frutos:\n25:21 Entonces yo os enviar\u00e9 mi bendici\u00f3n el sexto a\u00f1o, y har\u00e1 fruto por tres a\u00f1os.\n25:22 Y sembrar\u00e9is el a\u00f1o octavo, y comer\u00e9is del fruto a\u00f1ejo; hasta el a\u00f1o noveno, hasta que venga su fruto comer\u00e9is del a\u00f1ejo.\n25:23 Y la tierra no se vender\u00e1 rematadamente, porque la tierra m\u00eda es; que vosotros peregrinos y extranjeros sois para conmigo.\n25:24 Por tanto, en toda la tierra de vuestra posesi\u00f3n, otorgar\u00e9is redenci\u00f3n \u00e1 la tierra.\n25:25 Cuando tu hermano empobreciere, y vendiere algo de su posesi\u00f3n, vendr\u00e1 el rescatador, su cercano, y rescatar\u00e1 lo que su hermano hubiere vendido.\n25:26 Y cuando el hombre no tuviere rescatador, si alcanzare su mano, y hallare lo que basta para su rescate;\n25:27 Entonces contar\u00e1 los a\u00f1os de su venta, y pagar\u00e1 lo que quedare al var\u00f3n \u00e1 quien vendi\u00f3, y volver\u00e1 \u00e1 su posesi\u00f3n.\n25:28 Mas si no alcanzare su mano lo que basta para que vuelva \u00e1 \u00e9l, lo que vendi\u00f3 estar\u00e1 en poder del que lo compr\u00f3 hasta el a\u00f1o del jubileo; y al jubileo saldr\u00e1, y \u00e9l volver\u00e1 \u00e1 su posesi\u00f3n.\n25:29 Y el var\u00f3n que vendiere casa de morada en ciudad cercada, tendr\u00e1 facultad de redimirla hasta acabarse el a\u00f1o de su venta: un a\u00f1o ser\u00e1 el t\u00e9rmino de poderse redimir.\n25:30 Y si no fuere redimida dentro de un a\u00f1o entero, la casa que estuviere en la ciudad murada quedar\u00e1 para siempre por de aquel que la compr\u00f3, y para sus descendientes: no saldr\u00e1 en el jubileo.\n25:31 Mas las casas de las aldeas que no tienen muro alrededor, ser\u00e1n estimadas como una haza de tierra: tendr\u00e1n redenci\u00f3n, y saldr\u00e1n en el jubileo.\n25:32 Pero en cuanto \u00e1 las ciudades de los Levitas, siempre podr\u00e1n redimir los Levitas las casas de las ciudades que poseyeren.\n25:33 Y el que comprare de los Levitas, saldr\u00e1 de la casa vendida, \u00f3 de la ciudad de su posesi\u00f3n, en el jubileo: por cuanto las casas de las ciudades de los Levitas es la posesi\u00f3n de ellos entre los hijos de Israel.\n25:34 Mas la tierra del ejido de sus ciudades no se vender\u00e1, porque es perpetua posesi\u00f3n de ellos.\n25:35 Y cuando tu hermano empobreciere, y se acogiere \u00e1 ti, t\u00fa lo amparar\u00e1s: como peregrino y extranjero vivir\u00e1 contigo.\n25:36 No tomar\u00e1s usura de \u00e9l, ni aumento; mas tendr\u00e1s temor de tu Dios, y tu hermano vivir\u00e1 contigo.\n25:37 No le dar\u00e1s tu dinero \u00e1 usura, ni tu vitualla \u00e1 ganancia:\n25:38 Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios, que os saqu\u00e9 de la tierra de Egipto, para daros la tierra de Cana\u00e1n, para ser vuestro Dios.\n25:39 Y cuando tu hermano empobreciere, estando contigo, y se vendiere \u00e1 ti, no le har\u00e1s servir como siervo:\n25:40 Como criado, como extranjero estar\u00e1 contigo; hasta el a\u00f1o del jubileo te servir\u00e1.\n25:41 Entonces saldr\u00e1 de contigo, \u00e9l y sus hijos consigo, y volver\u00e1 \u00e1 su familia, y \u00e1 la posesi\u00f3n de sus padres se restituir\u00e1.\n25:42 Porque son mis siervos, los cuales saqu\u00e9 yo de la tierra de Egipto: no ser\u00e1n vendidos \u00e1 manera de siervos.\n25:43 No te ense\u00f1orear\u00e1s de \u00e9l con dureza, mas tendr\u00e1s temor de tu Dios.\n25:44 As\u00ed tu siervo como tu sierva que tuvieres, ser\u00e1n de las gentes que est\u00e1n en vuestro alrededor: de ellos comprar\u00e9is siervos y siervas.\n25:45 Tambi\u00e9n comprar\u00e9is de los hijos de los forasteros que viven entre vosotros, y de los que del linaje de ellos son nacidos en vuestra tierra, que est\u00e1n con vosotros; los cuales tendr\u00e9is por posesi\u00f3n:\n25:46 Y los poseer\u00e9is por juro de heredad para vuestros hijos despu\u00e9s de vosotros, como posesi\u00f3n hereditaria; para siempre os servir\u00e9is de ellos; empero en vuestros hermanos los hijos de Israel, no os ense\u00f1orear\u00e9is cada uno sobre su hermano con dureza.\n25:47 Y si el peregrino \u00f3 extranjero que est\u00e1 contigo, adquiriese medios, y tu hermano que est\u00e1 con \u00e9l empobreciere, y se vendiere al peregrino \u00f3 extranjero que est\u00e1 contigo, \u00f3 \u00e1 la raza de la familia del extranjero;\n25:48 Despu\u00e9s que se hubiere vendido, podr\u00e1 ser rescatado: uno de sus hermanos lo rescatar\u00e1;\n25:49 O su t\u00edo, \u00f3 el hijo de su t\u00edo lo rescatar\u00e1, \u00f3 el cercano de su carne, de su linaje, lo rescatar\u00e1; \u00f3 si sus medios alcanzaren, \u00e9l mismo se redimir\u00e1.\n25:50 Y contar\u00e1 con el que lo compr\u00f3, desde el a\u00f1o que se vendi\u00f3 \u00e1 \u00e9l hasta el a\u00f1o del jubileo: y ha de apreciarse el dinero de su venta conforme al n\u00famero de los a\u00f1os, y se har\u00e1 con \u00e9l conforme al tiempo de un criado asalariado.\n25:51 Si a\u00fan fueren muchos a\u00f1os, conforme \u00e1 ellos volver\u00e1 para su rescate del dinero por el cual se vendi\u00f3.\n25:52 Y si quedare poco tiempo hasta el a\u00f1o del jubileo, entonces contar\u00e1 con \u00e9l, y devolver\u00e1 su rescate conforme \u00e1 sus a\u00f1os.\n25:53 Como con tomado \u00e1 salario anualmente har\u00e1 con \u00e9l: no se ense\u00f1orear\u00e1 en \u00e9l con aspereza delante de tus ojos.\n25:54 Mas si no se redimiere en esos a\u00f1os, en el a\u00f1o del jubileo saldr\u00e1, \u00e9l, y sus hijos con \u00e9l.\n25:55 Porque mis siervos son los hijos de Israel; son siervos m\u00edos, \u00e1 los cuales saqu\u00e9 de la tierra de Egipto: Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n26:1 NO har\u00e9is para vosotros \u00eddolos, ni escultura, ni os levantar\u00e9is estatua, ni pondr\u00e9is en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros \u00e1 ella: porque yo soy Jehov\u00e1 vuestro Dios.\n26:2 Guardad mis s\u00e1bados, y tened en reverencia mi santuario: Yo Jehov\u00e1.\n26:3 Si anduviereis en mis decretos, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra;\n26:4 Yo dar\u00e9 vuestra lluvia en su tiempo, cy la tierra rendir\u00e1 sus producciones, y el \u00e1rbol del campo dar\u00e1 su fruto;\n26:5 Y la trilla os alcanzar\u00e1 \u00e1 la vendimia, y la vendimia alcanzar\u00e1 \u00e1 la sementera, y comer\u00e9is vuestro pan en hartura y habitar\u00e9is seguros en vuestra tierra:\n26:6 Y yo dar\u00e9 paz en la tierra, y dormir\u00e9is, y no habr\u00e1 quien os espante: y har\u00e9 quitar las malas bestias de vuestra tierra, y no pasar\u00e1 por vuestro pa\u00eds la espada:\n26:7 Y perseguir\u00e9is \u00e1 vuestros enemigos, y caer\u00e1n \u00e1 cuchillo delante de vosotros:\n26:8 Y cinco de vosotros perseguir\u00e1n \u00e1 ciento, y ciento de vosotros perseguir\u00e1n \u00e1 diez mil, y vuestros enemigos caer\u00e1n \u00e1 cuchillo delante de vosotros.\n26:9 Porque yo me volver\u00e9 \u00e1 vosotros, y os har\u00e9 crecer, y os multiplicar\u00e9, y afirmar\u00e9 mi pacto con vosotros:\n26:10 Y comer\u00e9is lo a\u00f1ejo de mucho tiempo, y sacareis fuera lo a\u00f1ejo \u00e1 causa de lo nuevo:\n26:11 Y pondr\u00e9 mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominar\u00e1:\n26:12 Y andar\u00e9 entre vosotros, y yo ser\u00e9 vuestro Dios, y vosotros ser\u00e9is mi pueblo.\n26:13 Yo Jehov\u00e1 vuestro Dios, que os saqu\u00e9 de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus siervos; y romp\u00ed las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar el rostro alto.\n26:14 Empero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos,\n26:15 Y si abominareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis derechos, no ejecutando todos mis mandamientos, \u00e9 invalidando mi pacto;\n26:16 Yo tambi\u00e9n har\u00e9 con vosotros esto: enviar\u00e9 sobre vosotros terror, extenuaci\u00f3n y calentura, que consuman los ojos y atormenten el alma: y sembrar\u00e9is en balde vuestra simiente, porque vuestros enemigos la comer\u00e1n:\n26:17 Y pondr\u00e9 mi ira sobre vosotros, y ser\u00e9is heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se ense\u00f1orear\u00e1n de vosotros, y huir\u00e9is sin que haya quien os persiga.\n26:18 Y si aun con estas cosas no me oyereis, yo tornar\u00e9 \u00e1 castigaros siete veces m\u00e1s por vuestros pecados.\n26:19 Y quebrantar\u00e9 la soberbia de vuestra fortaleza, y tornar\u00e9 vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como metal:\n26:20 Y vuestra fuerza se consumir\u00e1 en vano; que vuestra tierra no dar\u00e1 su esquilmo, y los \u00e1rboles de la tierra no dar\u00e1n su fruto.\n26:21 Y si anduviereis conmigo en oposici\u00f3n, y no me quisiereis o\u00edr, yo a\u00f1adir\u00e9 sobre vosotros siete veces m\u00e1s plagas seg\u00fan vuestros pecados.\n26:22 Enviar\u00e9 tambi\u00e9n contra vosotros bestias fieras que os arrebaten los hijos, y destruyan vuestros animales, y os apoquen, y vuestros caminos sean desiertos.\n26:23 Y si con estas cosas no fuereis corregidos, sino que anduviereis conmigo en oposici\u00f3n,\n26:24 Yo tambi\u00e9n proceder\u00e9 con vosotros, en oposici\u00f3n y os herir\u00e9 a\u00fan siete veces por vuestros pecados:\n26:25 Y traer\u00e9 sobre vosotros espada vengadora, en vindicaci\u00f3n del pacto; y os recoger\u00e9is \u00e1 vuestras ciudades; mas yo enviar\u00e9 pestilencia entre vosotros, y ser\u00e9is entregados en mano del enemigo.\n26:26 Cuando yo os quebrantare el arrimo del pan, cocer\u00e1n diez mujeres vuestro pan en un horno, y os devolver\u00e1n vuestro pan por peso; y comer\u00e9is, y no os hartar\u00e9is.\n26:27 Y si con esto no me oyereis, mas procediereis conmigo en oposici\u00f3n,\n26:28 Yo proceder\u00e9 con vosotros en contra y con ira, y os catigar\u00e9 a\u00fan siete veces por vuestros pecados.\n26:29 Y comer\u00e9is las carnes de vuestros hijos, y comer\u00e9is las carnes de vuestras hijas:\n26:30 Y destruir\u00e9 vuestros altos, y talar\u00e9 vuestras im\u00e1genes, y pondr\u00e9 vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros \u00eddolos, y mi alma os abominar\u00e1:\n26:31 Y pondr\u00e9 vuestras ciudades en desierto, y asolar\u00e9 vuestros santuarios, y no oler\u00e9 la fragancia de vuestro suave perfume.\n26:32 Yo asolar\u00e9 tambi\u00e9n la tierra, y se pasmar\u00e1n de ella vuestros enemigos que en ella moran:\n26:33 Y \u00e1 vosotros os esparcir\u00e9 por las gentes, y desenvainar\u00e9 espada en pos de vosotros: y vuestra tierra estar\u00e1 asolada, y yermas vuestras ciudades.\n26:34 Entonces la tierra holgar\u00e1 sus s\u00e1bados todos los d\u00edas que estuviere asolada, y vosotros en la tierra de vuestros enemigos: la tierra descansar\u00e1 entonces y gozar\u00e1 sus s\u00e1bados.\n26:35 Todo el tiempo que estar\u00e1 asolada, holgar\u00e1 lo que no holg\u00f3 en vuestros s\u00e1bados mientras habitabais en ella.\n26:36 Y \u00e1 los que quedaren de vosotros infundir\u00e9 en sus corazones tal cobard\u00eda, en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una hoja movida los perseguir\u00e1, y huir\u00e1n como de cuchillo, y caer\u00e1n sin que nadie los persiga:\n26:37 Y tropezar\u00e1n los unos en los otros, como si huyeran delante de cuchillo, aunque nadie los persiga; y no podr\u00e9is resistir delante de vuestros enemigos.\n26:38 Y perecer\u00e9is entre las gentes, y la tierra de vuestros enemigos os consumir\u00e1.\n26:39 Y los que quedaren de vosotros decaer\u00e1n en las tierras de vuestros enemigos por su iniquidad; y por la iniquidad de sus padres decaer\u00e1n con ellos:\n26:40 Y confesar\u00e1n su iniquidad, y la iniquidad de sus padres, por su prevaricaci\u00f3n con que prevaricaron contra m\u00ed: y tambi\u00e9n porque anduvieron conmigo en oposici\u00f3n,\n26:41 Yo tambi\u00e9n habr\u00e9 andado con ellos en contra, y los habr\u00e9 metido en la tierra de sus enemigos: y entonces se humillar\u00e1 su coraz\u00f3n incircunciso, y reconocer\u00e1n su pecado;\n26:42 Y yo me acordar\u00e9 de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y tambi\u00e9n de mi pacto con Abraham me acordar\u00e9; y har\u00e9 memoria de la tierra.\n26:43 Que la tierra estar\u00e1 desamparada de ellos, y holgar\u00e1 sus s\u00e1bados, estando yerma \u00e1 causa de ellos; mas entretanto se someter\u00e1n al castigo de sus iniquidades: por cuanto menospreciaron mis derechos, y tuvo el alma de ellos fastidio de mis estatutos.\n26:44 Y aun con todo esto, estando ellos en tierra de sus enemigos, yo no los desechar\u00e9, ni los abominar\u00e9 para consumirlos, invalidando mi pacto con ellos: porque yo Jehov\u00e1 soy su Dios:\n26:45 Antes me acordar\u00e9 de ellos por el pacto antiguo, cuando los saqu\u00e9 de la tierra de Egipto \u00e1 los ojos de las gentes, para ser su Dios: Yo Jehov\u00e1.\n26:46 Estos son los decretos, derechos y leyes que estableci\u00f3 Jehov\u00e1 entre s\u00ed y los hijos de Israel en el monte de Sina\u00ed por mano de Mois\u00e9s.\n27:1 Y HABLO Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, diciendo:\n27:2 Habla \u00e1 los hijos de Israel, y diles: Cuando alguno hiciere especial voto \u00e1 Jehov\u00e1, seg\u00fan la estimaci\u00f3n de las personas que se hayan de redimir, as\u00ed ser\u00e1 tu estimaci\u00f3n:\n27:3 En cuanto al var\u00f3n de veinte a\u00f1os hasta sesenta, tu estimaci\u00f3n ser\u00e1 cincuenta siclos de plata, seg\u00fan el siclo del santuario.\n27:4 Y si fuere hembra, la estimaci\u00f3n ser\u00e1 treinta siclos.\n27:5 Y si fuere de cinco a\u00f1os hasta veinte, tu estimaci\u00f3n ser\u00e1 respecto al var\u00f3n veinte siclos, y \u00e1 la hembra diez siclos.\n27:6 Y si fuere de un mes hasta cinco a\u00f1os, tu estimaci\u00f3n ser\u00e1 en orden al var\u00f3n, cinco siclos de plata; y por la hembra ser\u00e1 tu estimaci\u00f3n tres siclos de plata.\n27:7 Mas si fuere de sesenta a\u00f1os arriba, por el var\u00f3n tu estimaci\u00f3n ser\u00e1 quince siclos, y por la hembra diez siclos.\n27:8 Pero si fuere m\u00e1s pobre que tu estimaci\u00f3n, entonces comparecer\u00e1 ante el sacerdote, y el sacerdote le pondr\u00e1 tasa: conforme \u00e1 la facultad del votante le impondr\u00e1 tasa el sacerdote.\n27:9 Y si fuere animal de que se ofrece ofrenda \u00e1 Jehov\u00e1, todo lo que se diere de el \u00e1 Jehov\u00e1 ser\u00e1 santo.\n27:10 No ser\u00e1 mudado ni trocado, bueno por malo, ni malo por bueno; y si se permutare un animal por otro, \u00e9l y el dado por \u00e9l en cambio ser\u00e1n sagrados.\n27:11 Y si fuere alg\u00fan animal inmundo, de que no se ofrece ofrenda \u00e1 Jehov\u00e1, entonces el animal ser\u00e1 puesto delante del sacerdote:\n27:12 Y el sacerdote lo apreciar\u00e1, sea bueno \u00f3 sea malo; conforme \u00e1 la estimaci\u00f3n del sacerdote, as\u00ed ser\u00e1.\n27:13 Y si lo hubieren de redimir, a\u00f1adir\u00e1n su quinto sobre tu valuaci\u00f3n.\n27:14 Y cuando alguno santificare su casa consagr\u00e1ndola \u00e1 Jehov\u00e1, la apreciar\u00e1 el sacerdote, sea buena \u00f3 sea mala: seg\u00fan la apreciare el sacerdote, as\u00ed quedar\u00e1.\n27:15 Mas si el santificante redimiere su casa, a\u00f1adir\u00e1 \u00e1 tu valuaci\u00f3n el quinto del dinero de ella, y ser\u00e1 suya.\n27:16 Y si alguno santificare de la tierra de su posesi\u00f3n \u00e1 Jehov\u00e1, tu estimaci\u00f3n ser\u00e1 conforme \u00e1 su sembradura: un omer de sembradura de cebada se apreciar\u00e1 en cincuenta siclos de plata.\n27:17 Y si santificare su tierra desde el a\u00f1o del jubileo, conforme \u00e1 tu estimaci\u00f3n quedar\u00e1.\n27:18 Mas si despu\u00e9s del jubileo santificare su tierra, entonces el sacerdote har\u00e1 la cuenta del dinero conforme \u00e1 los a\u00f1os que quedaren hasta el a\u00f1o del jubileo, y se rebajar\u00e1 de tu estimaci\u00f3n.\n27:19 Y si el que santific\u00f3 la tierra quisiere redimirla, a\u00f1adir\u00e1 \u00e1 tu estimaci\u00f3n el quinto del dinero de ella, y quedar\u00e1se para \u00e9l.\n27:20 Mas si \u00e9l no redimiere la tierra, y la tierra se vendiere \u00e1 otro, no la redimir\u00e1 m\u00e1s;\n27:21 Sino que cuando saliere en el jubileo, la tierra ser\u00e1 santa \u00e1 Jehov\u00e1, como tierra consagrada: la posesi\u00f3n de ella ser\u00e1 del sacerdote.\n27:22 Y si santificare alguno \u00e1 Jehov\u00e1 la tierra que \u00e9l compr\u00f3, que no era de la tierra de su herencia,\n27:23 Entonces el sacerdote calcular\u00e1 con \u00e9l la suma de tu estimaci\u00f3n hasta el a\u00f1o del jubileo, y aquel d\u00eda dar\u00e1 tu se\u00f1alado precio, cosa consagrada \u00e1 Jehov\u00e1.\n27:24 En el a\u00f1o del jubileo, volver\u00e1 la tierra \u00e1 aqu\u00e9l de quien \u00e9l la compr\u00f3, cuya es la herencia de la tierra.\n27:25 Y todo lo que apreciares ser\u00e1 conforme al siclo del santuario: el siclo tiene veinte \u00f3bolos.\n27:26 Empero el primog\u00e9nito de los animales, que por la primogenitura es de Jehov\u00e1, nadie lo santificar\u00e1; sea buey \u00fa oveja, de Jehov\u00e1 es.\n27:27 Mas si fuere de los animales inmundos, lo redimir\u00e1n conforme \u00e1 tu estimaci\u00f3n, y a\u00f1adir\u00e1n sobre ella su quinto: y si no lo redimieren, se vender\u00e1 conforme \u00e1 tu estimaci\u00f3n.\n27:28 Pero ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere santificado \u00e1 Jehov\u00e1 de todo lo que tuviere, de hombres y animales, y de las tierras de su posesi\u00f3n, no se vender\u00e1, ni se redimir\u00e1: todo lo consagrado ser\u00e1 cosa sant\u00edsima \u00e1 Jehov\u00e1.\n27:29 Cualquier anatema (cosa consagrada) de hombres que se consagrare no ser\u00e1 redimido: indefectiblemente ha de ser muerto.\n27:30 Y todas las d\u00e9cimas de la tierra, as\u00ed de la simiente de la tierra como del fruto de los \u00e1rboles, de Jehov\u00e1 son: es cosa consagrada \u00e1 Jehov\u00e1.\n27:31 Y si alguno quisiere redimir algo de sus d\u00e9cimas, a\u00f1adir\u00e1 su quinto \u00e1 ello.\n27:32 Y toda d\u00e9cima de vacas \u00f3 de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, la d\u00e9cima ser\u00e1 consagrada \u00e1 Jehov\u00e1.\n27:33 No mirar\u00e1 si es bueno \u00f3 malo, ni lo trocar\u00e1: y si lo trocare, ello y su trueque ser\u00e1n cosas sagradas; no se redimir\u00e1.\n27:34 Estos son los mandamientos que orden\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 Mois\u00e9s, para los hijos de Israel, en el monte de Sina\u00ed.","title":"Spanish Bible: Leviticus","type":"page"}
