{"collection":"Bible & Christianity","html_url":"https://unchartedknowledge.5gfusion.net/browse/bib/wb/spa/psa.htm","path":"bib/wb/spa/psa.htm","source_url":"https://sacred-texts.com/bib/wb/spa/psa.htm","text":"1:1 BIENAVENTURADO el var\u00f3n que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;\n1:2 Antes en la ley de Jehov\u00e1 est\u00e1 su delicia, Y en su ley medita de d\u00eda y de noche.\n1:3 Y ser\u00e1 como el \u00e1rbol plantado junto \u00e1 arroyos de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperar\u00e1.\n1:4 No as\u00ed los malos: Sino como el tamo que arrebata el viento.\n1:5 Por tanto no se levantar\u00e1n los malos en el juicio, Ni los pecadores en la congregaci\u00f3n de los justos.\n1:6 Porque Jehov\u00e1 conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecer\u00e1.\n2:1 \u00bfPOR qu\u00e9 se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan vanidad?\n2:2 Estar\u00e1n los reyes de la tierra, Y pr\u00edncipes consultar\u00e1n unidos Contra Jehov\u00e1, y contra su ungido, diciendo:\n2:3 Rompamos sus coyundas, Y echemos de nosotros sus cuerdas.\n2:4 El que mora en los cielos se reir\u00e1; El Se\u00f1or se burlar\u00e1 de ellos.\n2:5 Entonces hablar\u00e1 \u00e1 ellos en su furor, Y turbar\u00e1los con su ira.\n2:6 Yo empero he puesto mi rey Sobre Si\u00f3n, monte de mi santidad.\n2:7 Yo publicar\u00e9 el decreto: Jehov\u00e1 me ha dicho: Mi hijo eres t\u00fa; Yo te engendr\u00e9 hoy.\n2:8 P\u00eddeme, y te dar\u00e9 por heredad las gentes, Y por posesi\u00f3n tuya los t\u00e9rminos de la tierra.\n2:9 Quebrantarlos has con vara de hierro: Como vaso de alfarero los desmenuzar\u00e1s.\n2:10 Y ahora, reyes, entended: Admitid correcci\u00f3n, jueces de la tierra.\n2:11 Servid \u00e1 Jehov\u00e1 con temor, Y alegraos con temblor.\n2:12 Besad al Hijo, porque no se enoje, y perezc\u00e1is en el camino, Cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en \u00e9l conf\u00edan.\n3:1 Salmo de David, cuando hu\u00eda de adelante de Absalom su hijo. OH Jehov\u00e1, cu\u00e1nto se han multiplicado mis enemigos! Muchos se levantan contra m\u00ed.\n3:2 Muchos dicen de mi vida: No hay para \u00e9l salud en Dios. (Selah.)\n3:3 Mas t\u00fa, Jehov\u00e1, eres escudo alrededor de m\u00ed: Mi gloria, y el que ensalza mi cabeza.\n3:4 Con mi voz clam\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1, Y \u00e9l me respondi\u00f3 desde el monte de su santidad. (Selah.)\n3:5 Yo me acost\u00e9, y dorm\u00ed, Y despert\u00e9; porque Jehov\u00e1 me sostuvo.\n3:6 No temer\u00e9 de diez millares de pueblos, Que pusieren cerco contra m\u00ed.\n3:7 Lev\u00e1ntate, Jehov\u00e1; s\u00e1lvame, Dios m\u00edo: Porque t\u00fa heriste \u00e1 todos mis enemigos en la quijada; Los dientes de los malos quebrantaste.\n3:8 De Jehov\u00e1 es la salud: Sobre tu pueblo ser\u00e1 tu bendici\u00f3n. (Selah.)\n4:1 Al M\u00fasico principal: sobre Neginoth: Salmo de David. RESPONDEME cuando clamo, oh Dios de mi justicia: Estando en angustia, t\u00fa me hiciste ensanchar: Ten misericordia de m\u00ed, y oye mi oraci\u00f3n.\n4:2 Hijos de los hombres, \u00bfhasta cu\u00e1ndo volver\u00e9is mi honra en infamia, Amar\u00e9is la vanidad, y buscar\u00e9is la mentira? (Selah.)\n4:3 Sabed pues, que Jehov\u00e1 hizo apartar al p\u00edo para s\u00ed: Jehov\u00e1 oir\u00e1 cuando yo \u00e1 \u00e9l clamare.\n4:4 Temblad, y no pequ\u00e9is: Conversad en vuestro coraz\u00f3n sobre vuestra cama, y desistid. (Selah.)\n4:5 Ofreced sacrificios de justicia, Y confiad en Jehov\u00e1.\n4:6 Muchos dicen: \u00bfQui\u00e9n nos mostrar\u00e1 el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehov\u00e1, la luz de tu rostro.\n4:7 T\u00fa diste alegr\u00eda en mi coraz\u00f3n, M\u00e1s que tienen ellos en el tiempo que se multiplic\u00f3 su grano y su mosto.\n4:8 En paz me acostar\u00e9, y asimismo dormir\u00e9; Porque solo t\u00fa, Jehov\u00e1, me har\u00e1s estar confiado.\n5:1 Al M\u00fasico principal: sobre Nehiloth: Salmo de David. ESCUCHA, oh Jehov\u00e1, mis palabras; Considera la meditaci\u00f3n m\u00eda.\n5:2 Est\u00e1 atento \u00e1 la voz de mi clamor, Rey m\u00edo y Dios m\u00edo, Porque \u00e1 ti orar\u00e9.\n5:3 Oh Jehov\u00e1, de ma\u00f1ana oir\u00e1s mi voz; De ma\u00f1ana me presentar\u00e9 \u00e1 ti, y esperar\u00e9.\n5:4 Porque t\u00fa no eres un Dios que ame la maldad: El malo no habitar\u00e1 junto \u00e1 ti.\n5:5 No estar\u00e1n los insensatos delante de tus ojos: Aborreces \u00e1 todos los que obran iniquidad.\n5:6 Destruir\u00e1s \u00e1 los que hablan mentira: Al hombre de sangres y de enga\u00f1o abominar\u00e1 Jehov\u00e1.\n5:7 Y yo en la multitud de tu misericordia entrar\u00e9 en tu casa: Adorar\u00e9 hacia el templo de tu santidad en tu temor.\n5:8 Gu\u00edame, Jehov\u00e1, en tu justicia \u00e1 causa de mis enemigos; Endereza delante de m\u00ed tu camino.\n5:9 Porque no hay en su boca rectitud: Sus entra\u00f1as son pravedades; Sepulcro abierto su garganta: Con su lengua lisonjear\u00e1n.\n5:10 Desbar\u00e1talos, oh Dios; Caigan de sus consejos: Por la multitud de sus rebeliones \u00e9chalos, Porque se rebelaron contra ti.\n5:11 Y alegrarse han todos los que en ti conf\u00edan; Para siempre dar\u00e1n voces de j\u00fabilo, porque t\u00fa los defiendes: Y en ti se regocijar\u00e1n los que aman tu nombre.\n5:12 Porque t\u00fa, oh Jehov\u00e1, bendecir\u00e1s al justo; Lo cercar\u00e1s de benevolencia como con un escudo.\n6:1 Al M\u00fasico principal: en Neginoth sobre Seminith: Salmo de David. JEHOVA, no me reprendas en tu furor, Ni me castigues con tu ira.\n6:2 Ten misericordia de m\u00ed, oh Jehov\u00e1, porque yo estoy debilitado: S\u00e1name, oh Jehov\u00e1, porque mis huesos est\u00e1n conmovidos.\n6:3 Mi alma asimismo est\u00e1 muy conturbada: Y t\u00fa, Jehov\u00e1, \u00bfhasta cu\u00e1ndo?\n6:4 Vuelve, oh Jehov\u00e1, libra mi alma; S\u00e1lvame por tu misericordia.\n6:5 Porque en la muerte no hay memoria de ti: \u00bfQui\u00e9n te loar\u00e1 en el sepulcro?\n6:6 Heme consumido \u00e1 fuerza de gemir: Todas las noches inundo mi lecho, Riego mi estrado con mis l\u00e1grimas.\n6:7 Mis ojos est\u00e1n carcomidos de descontento; Hanse envejecido \u00e1 causa de todos mis angustiadores.\n6:8 Apartaos de m\u00ed, todos los obradores de iniquidad; Porque Jehov\u00e1 ha o\u00eddo la voz de mi lloro.\n6:9 Jehov\u00e1 ha o\u00eddo mi ruego; Ha recibido Jehov\u00e1 mi oraci\u00f3n.\n6:10 Se avergonzar\u00e1n, y turbar\u00e1nse mucho todos mis enemigos; Volver\u00e1nse y ser\u00e1n avergonzados subit\u00e1neamente.\n7:1 Sigai\u00f3n de David, que cant\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1 sobre las palabras de Cus, hijo de Benjam\u00edn. JEHOVA Dios m\u00edo, en ti he confiado: S\u00e1lvame de todos los que me persiguen, y l\u00edbrame;\n7:2 No sea que arrebate mi alma, cual le\u00f3n Que despedaza, sin que haya quien libre.\n7:3 Jehov\u00e1 Dios m\u00edo, si yo he hecho esto, Si hay en mis manos iniquidad;\n7:4 Si d\u00ed mal pago al pac\u00edfico conmigo, (Hasta he libertado al que sin causa era mi enemigo;)\n7:5 Persiga el enemigo mi alma, y alc\u00e1nce la; Y pise en tierra mi vida, Y mi honra ponga en el polvo. (Selah.)\n7:6 Lev\u00e1ntate; oh Jehov\u00e1, con tu furor; Alzate \u00e1 causa de las iras de mis angustiadores, Y despierta en favor m\u00edo el juicio que mandaste.\n7:7 Y te rodear\u00e1 concurso de pueblo; Por cuyo amor vu\u00e9lvete luego \u00e1 levantar en alto.\n7:8 Jehov\u00e1 juzgar\u00e1 los pueblos: J\u00fazgame, oh Jehov\u00e1, conforme \u00e1 mi justicia y conforme \u00e1 mi integridad.\n7:9 Cons\u00famase ahora la malicia de los inicuos, y establece al justo; Pues el Dios justo prueba los corazones y los ri\u00f1ones.\n7:10 Mi escudo est\u00e1 en Dios, Que salva \u00e1 los rectos de coraz\u00f3n.\n7:11 Dios es el que juzga al justo: Y Dios est\u00e1 airado todos los d\u00edas contra el imp\u00edo.\n7:12 Si no se convirtiere, \u00e9l afilar\u00e1 su espada: Armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.\n7:13 Asimismo ha aparejado para \u00e9l armas de muerte; Ha labrado sus saetas para los que persiguen.\n7:14 He aqu\u00ed ha tenido parto de iniquidad: Concibi\u00f3 trabajo, y pari\u00f3 mentira.\n7:15 Pozo ha cavado, y ahond\u00e1dolo; Y en la fosa que hizo caer\u00e1.\n7:16 Su trabajo se tornar\u00e1 sobre su cabeza, Y su agravio descender\u00e1 sobre su mollera.\n7:17 Alabar\u00e9 yo \u00e1 Jehov\u00e1 conforme \u00e1 su justicia, Y cantar\u00e9 al nombre de Jehov\u00e1 el Alt\u00edsimo.\n8:1 Al M\u00fasico principal: sobre Gittith: Salmo de David. OH Jehov\u00e1, Se\u00f1or nuestro, Cu\u00e1n grande es tu nombre en toda la tierra, Que has puesto tu gloria sobre los cielos!\n8:2 De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer cesar al enemigo, y al que se venga.\n8:3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que t\u00fa formaste:\n8:4 Digo: \u00bfQu\u00e9 es el hombre, para que tengas de \u00e9l memoria, Y el hijo del hombre, que lo visites?\n8:5 Pues le has hecho poco menor que los \u00e1ngeles, Y coron\u00e1stelo de gloria y de lustre.\n8:6 Hic\u00edstelo ense\u00f1orear de las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies:\n8:7 Ovejas, y bueyes, todo ello; Y asimismo las bestias del campo,\n8:8 Las aves de los cielos, y los peces de la mar; Todo cuanto pasa por los senderos de la mar.\n8:9 Oh Jehov\u00e1, Se\u00f1or nuestro, Cu\u00e1n grande es tu nombre en toda la tierra!\n9:1 Al M\u00fasico principal: sobre Muth-labben: Salmo de David. TE alabar\u00e9, oh Jehov\u00e1, con todo mi coraz\u00f3n; Contar\u00e9 todas tus maravillas.\n9:2 Alegrar\u00e9me y regocijar\u00e9me en ti: Cantar\u00e9 \u00e1 tu nombre, oh Alt\u00edsimo;\n9:3 Por haber sido mis enemigos vueltos atr\u00e1s: Caer\u00e1n y perecer\u00e1n delante de ti.\n9:4 Porque has hecho mi juicio y mi causa: Sent\u00e1stete en silla juzgando justicia.\n9:5 Reprendiste gentes, destruiste al malo, Ra\u00edste el nombre de ellos para siempre jam\u00e1s.\n9:6 Oh enemigo, acabados son para siempre los asolamientos; Y las ciudades que derribaste, Su memoria pereci\u00f3 con ellas.\n9:7 Mas Jehov\u00e1 permanecer\u00e1 para siempre: Dispuesto ha su trono para juicio.\n9:8 Y \u00e9l juzgar\u00e1 el mundo con justicia; Y juzgar\u00e1 los pueblos con rectitud.\n9:9 Y ser\u00e1 Jehov\u00e1 refugio al pobre, Refugio para el tiempo de angustia.\n9:10 Y en ti confiar\u00e1n los que conocen tu nombre; Por cuanto t\u00fa, oh Jehov\u00e1, no desamparaste \u00e1 los que te buscaron.\n9:11 Cantad \u00e1 Jehov\u00e1, que habita en Si\u00f3n: Noticiad en los pueblos sus obras.\n9:12 Porque demandando la sangre se acord\u00f3 de ellos: No se olvid\u00f3 del clamor de los pobres.\n9:13 Ten misericordia de m\u00ed, Jehov\u00e1: Mira mi aflicci\u00f3n que padezco de los que me aborrecen, T\u00fa que me levantas de las puertas de la muerte;\n9:14 Porque cuente yo todas tus alabanzas En las puertas de la hija de Si\u00f3n, Y me goce en tu salud.\n9:15 Hundi\u00e9ronse las gentes en la fosa que hicieron; En la red que escondieron fu\u00e9 tomado su pie.\n9:16 Jehov\u00e1 fu\u00e9 conocido en el juicio que hizo; En la obra de sus manos fu\u00e9 enlazado el malo. (Higaion. Selah.)\n9:17 Los malos ser\u00e1n trasladados al infierno, Todas las gentes que se olvidan de Dios.\n9:18 Porque no para siempre ser\u00e1 olvidado el pobre; Ni la esperanza de los pobres perecer\u00e1 perpetuamente.\n9:19 Lev\u00e1ntate, oh Jehov\u00e1; no se fortalezca el hombre; Sean juzgadas las gentes delante de ti.\n9:20 Pon, oh Jehov\u00e1, temor en ellos: Conozcan las gentes que son no m\u00e1s que hombres. (Selah.)\n10:1 \u00bfPOR qu\u00e9 est\u00e1s lejos, oh Jehov\u00e1, Y te escondes en el tiempo de la tribulaci\u00f3n?\n10:2 Con arrogancia el malo persigue al pobre: Ser\u00e1n cogidos en los artificios que han ideado.\n10:3 Por cuanto se alaba el malo del deseo de su alma, Y bendice al codicioso \u00f3 quien Jehov\u00e1 aborrece.\n10:4 El malo, por la altivez de su rostro, no busca \u00e1 Dios: No hay Dios en todos sus pensamientos.\n10:5 Sus caminos son viciosos en todo tiempo: Tus juicios los tiene muy lejos de su vista: Echa bocanadas en orden \u00e1 todos sus enemigos.\n10:6 Dice en su coraz\u00f3n: No ser\u00e9 movido en ning\u00fan tiempo, Ni jam\u00e1s me alcanzar\u00e1 el infortunio.\n10:7 Llena est\u00e1 su boca de maldici\u00f3n, y de enga\u00f1os y fraude: Debajo de su lengua, vejaci\u00f3n y maldad.\n10:8 Est\u00e1 en las guaridas de las aldeas: En los escondrijos mata al inocente: Sus ojos est\u00e1n acechando al pobre.\n10:9 Acecha en oculto, como el le\u00f3n desde su cama: Acecha para arrebatar al pobre: Arrebata al pobre tray\u00e9ndolo \u00e1 su red.\n10:10 Enc\u00f3gese, ag\u00e1chase, Y caen en sus fuerzas muchos desdichados.\n10:11 Dice en su coraz\u00f3n: Dios est\u00e1 olvidado, Ha encubierto su rostro; nunca lo ver\u00e1.\n10:12 Lev\u00e1ntate, oh Jehov\u00e1 Dios, alza tu mano, No te olvides de los pobres.\n10:13 \u00bfPor qu\u00e9 irrita el malo \u00e1 Dios? En su coraz\u00f3n ha dicho que no lo inquirir\u00e1s.\n10:14 T\u00fa lo tienes visto: porque t\u00fa miras el trabajo, y la vejaci\u00f3n, para vengar le por tu mano: A ti se acoge el pobre, T\u00fa eres el amparo del hu\u00e9rfano.\n10:15 Quebranta el brazo del malo: Del maligno buscar\u00e1s su maldad, hasta que ninguna halles.\n10:16 Jehov\u00e1, Rey eterno y perpetuo: De su tierra fueron destru\u00eddas las gentes.\n10:17 El deseo de los humildes o\u00edste, oh Jehov\u00e1: T\u00fa dispones su coraz\u00f3n, y haces atento tu o\u00eddo;\n10:18 Para juzgar al hu\u00e9rfano y al pobre, A fin de que no vuelva m\u00e1s \u00e1 hacer violencia el hombre de la tierra.\n11:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David. EN Jehov\u00e1 he confiado; \u00bfC\u00f3mo dec\u00eds \u00e1 mi alma: Escapa al monte cual ave?\n11:2 Porque he aqu\u00ed, los malos flecharon el arco, Apercibieron sus saetas sobre la cuerda, Para asaetear en oculto \u00e1 los rectos de coraz\u00f3n.\n11:3 Si fueren destru\u00eddos los fundamentos, \u00bfQu\u00e9 ha de hacer el justo?\n11:4 Jehov\u00e1 en el templo de su santidad: La silla de Jehov\u00e1 est\u00e1 en el cielo: Sus ojos ven, sus p\u00e1rpados examinan \u00e1 los hijos de los hombres.\n11:5 Jehov\u00e1 prueba al justo; Empero al malo y al que ama la violencia, su alma aborrece.\n11:6 Sobre los malos llover\u00e1 lazos; Fuego y azufre, con vientos de torbellinos, ser\u00e1 la porci\u00f3n del c\u00e1liz de ellos.\n11:7 Porque el justo Jehov\u00e1 ama la justicia: Al recto mirar\u00e1 su rostro.\n12:1 Al M\u00fasico principal: sobre Seminith: Salmo de David. SALVA, oh Jehov\u00e1, porque se acabaron los misericordiosos: Porque se han acabado los fieles de entre los hijos de los hombres.\n12:2 Mentira habla cada uno con su pr\u00f3jimo; Con labios lisonjeros, con coraz\u00f3n doble hablan.\n12:3 Destruir\u00e1 Jehov\u00e1 todos los labios lisonjeros, La lengua que habla grandezas,\n12:4 Que dijeron: Por nuestra lengua prevaleceremos; Nuestros labios est\u00e1n con nosotros: \u00bfqui\u00e9n nos es se\u00f1or?\n12:5 Por la opresi\u00f3n de los pobres, por el gemido de los menesterosos, Ahora me levantar\u00e9, dice Jehov\u00e1: Pondr\u00e9los en salvo del que contra ellos se engr\u00ede.\n12:6 Las palabras de Jehov\u00e1, palabras limpias; Plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces.\n12:7 T\u00fa, Jehov\u00e1, los guardar\u00e1s; Gu\u00e1rdalos para siempre de aquesta generaci\u00f3n.\n12:8 Cercando andan los malos, Mientras son exaltados los m\u00e1s viles de los hijos de los hombres.\n13:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David. \u00bfHASTA cu\u00e1ndo, Jehov\u00e1? \u00bfme olvidar\u00e1s para siempre? \u00bfHasta cu\u00e1ndo esconder\u00e1s tu rostro de m\u00ed?\n13:2 \u00bfHasta cu\u00e1ndo pondr\u00e9 consejos en mi alma, Con ansiedad en mi coraz\u00f3n cada d\u00eda? \u00bfHasta cu\u00e1ndo ser\u00e1 enaltecido mi enemigo sobre m\u00ed?\n13:3 Mira, \u00f3yeme, Jehov\u00e1 Dios m\u00edo: Alumbra mis ojos, porque no duerma en muerte;\n13:4 Porque no diga mi enemigo, Venc\u00edlo: Mis enemigos se alegrar\u00e1n, si yo resbalare.\n13:5 Mas yo en tu misericordia he confiado: Alegrar\u00e1se mi coraz\u00f3n en tu salud.\n13:6 Cantar\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1, Porque me ha hecho bien.\n14:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David. DIJO el necio en su coraz\u00f3n: No hay Dios. Corrompi\u00e9ronse, hicieron obras abominables; No hay quien haga bien.\n14:2 Jehov\u00e1 mir\u00f3 desde los cielos sobre los hijos de los hombres, Por ver si hab\u00eda alg\u00fan entendido, Que buscara \u00e1 Dios.\n14:3 Todos declinaron, juntamente se han corrompido: No hay quien haga bien, no hay ni siquiera uno.\n14:4 \u00bfNo tendr\u00e1n conocimiento todos los que obran iniquidad, Que devoran \u00e1 mi pueblo como si pan comiesen, Y \u00e1 Jehov\u00e1 no invocaron?\n14:5 All\u00ed temblaron de espanto; Porque Dios est\u00e1 con la naci\u00f3n de los justos.\n14:6 El consejo del pobre hab\u00e9is escarnecido, Por cuanto Jehov\u00e1 es su esperanza.\n14:7 Qui\u00e9n diese de Si\u00f3n la salud de Israel! En tornando Jehov\u00e1 la cautividad de su pueblo, Se gozar\u00e1 Jacob, y alegrar\u00e1se Israel.\n15:1 Salmo de David. JEHOVA, \u00bfqui\u00e9n habitar\u00e1 en tu tabern\u00e1culo? \u00bfQui\u00e9n residir\u00e1 en el monte de tu santidad?\n15:2 El que anda en integridad, y obra justicia, Y habla verdad en su coraz\u00f3n.\n15:3 El que no detrae con su lengua, Ni hace mal \u00e1 su pr\u00f3jimo, Ni contra su pr\u00f3jimo acoge oprobio alguno.\n15:4 Aquel \u00e1 cuyos ojos es menospreciado el vil; Mas honra \u00e1 los que temen \u00e1 Jehov\u00e1: Y habiendo jurado en da\u00f1o suyo, no por eso muda.\n15:5 Quien su dinero no di\u00f3 \u00e1 usura, Ni contra el inocente tom\u00f3 cohecho. El que hace estas cosas, no resbalar\u00e1 para siempre.\n16:1 Michtham de David. GUARDAME, oh Dios, porque en ti he confiado.\n16:2 Dijiste, oh alma m\u00eda, \u00e1 Jehov\u00e1: T\u00fa eres el Se\u00f1or: Mi bien \u00e1 ti no aprovecha;\n16:3 Sino \u00e1 los santos que est\u00e1n en la tierra, Y \u00e1 los \u00edntegros: toda mi afici\u00f3n en ellos.\n16:4 Multiplicar\u00e1nse los dolores de aquellos que sirven diligentes \u00e1 otro dios: No ofrecer\u00e9 yo sus libaciones de sangre, Ni en mis labios tomar\u00e9 sus nombres.\n16:5 Jehov\u00e1 es la porci\u00f3n de mi parte y de mi copa; T\u00fa sustentar\u00e1s mi suerte.\n16:6 Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, Y es hermosa la heredad que me ha tocado.\n16:7 Bendecir\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1 que me aconseja: Aun en las noches me ense\u00f1an mis ri\u00f1ones.\n16:8 A Jehov\u00e1 he puesto siempre delante de m\u00ed: Porque est\u00e1 \u00e1 mi diestra no ser\u00e9 conmovido.\n16:9 Alegr\u00f3se por tanto mi coraz\u00f3n, y se goz\u00f3 mi gloria: Tambi\u00e9n mi carne reposar\u00e1 segura.\n16:10 Porque no dejar\u00e1s mi alma en el sepulcro; Ni permitir\u00e1s que tu santo vea corrupci\u00f3n.\n16:11 Me mostrar\u00e1s la senda de la vida: Hartura de alegr\u00edas hay con tu rostro; Deleites en tu diestra para siempre.\n17:1 Oraci\u00f3n de David. OYE, oh Jehov\u00e1, justicia; est\u00e1 atento \u00e1 mi clamor; Escucha mi oraci\u00f3n hecha sin labios de enga\u00f1o.\n17:2 De delante de tu rostro salga mi juicio; Vean tus ojos la rectitud.\n17:3 T\u00fa has probado mi coraz\u00f3n, hasme visitado de noche; Me has apurado, y nada inicuo hallaste: Heme propuesto que mi boca no ha de propasarse.\n17:4 Para las obras humanas, por la palabra de tus labios Yo me he guardado de las v\u00edas del destructor.\n17:5 Sustenta mis pasos en tus caminos, Porque mis pies no resbalen.\n17:6 Yo te he invocado, por cuanto t\u00fa me oir\u00e1s, oh Dios: Inclina \u00e1 m\u00ed tu o\u00eddo, escucha mi palabra.\n17:7 Muestra tus estupendas misericordias, t\u00fa que salvas \u00e1 los que en ti conf\u00edan. De los que se levantan contra tu diestra.\n17:8 Gu\u00e1rdame como lo negro de la ni\u00f1eta del ojo, Esc\u00f3ndeme con la sombra de tus alas,\n17:9 De delante de los malos que me oprimen, De mis enemigos que me cercan por la vida.\n17:10 Cerrados est\u00e1n con su grosura; Con su boca hablan soberbiamente.\n17:11 Nuestros pasos nos han cercado ahora: Puestos tienen sus ojos para echar nos por tierra.\n17:12 Parecen al le\u00f3n que desea hacer presa, Y al leoncillo que est\u00e1 escondido.\n17:13 Lev\u00e1ntate, oh Jehov\u00e1; Prev\u00e9n su encuentro, p\u00f3strale: Libra mi alma del malo con tu espada;\n17:14 De los hombres con tu mano, oh Jehov\u00e1, De los hombres de mundo, cuya parte es en esta vida, Y cuyo vientre hinches de tu tesoro: Hartan sus hijos, Y dejan el resto \u00e1 sus chiquitos.\n17:15 Yo en justicia ver\u00e9 tu rostro: Ser\u00e9 saciado cuando despertare \u00e1 tu semejanza.\n18:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David, siervo de Jehov\u00e1, el cual profiri\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1 las palabras de este c\u00e1ntico el d\u00eda que le libr\u00f3 Jehov\u00e1 de mano de todos sus enemigos, y de mano de Sa\u00fal. Entonces dijo: AMARTE he, oh Jehov\u00e1, fortaleza m\u00eda.\n18:2 Jehov\u00e1, roca m\u00eda y castillo m\u00edo, y mi libertador; Dios m\u00edo, fuerte m\u00edo, en \u00e9l confiar\u00e9; Escudo m\u00edo, y el cuerno de mi salud, mi refugio.\n18:3 Invocar\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1, digno de ser alabado, Y ser\u00e9 salvo de mis enemigos.\n18:4 Cerc\u00e1ronme dolores de muerte, Y torrentes de perversidad me atemorizaron.\n18:5 Dolores del sepulcro me rodearon, Previni\u00e9ronme lazos de muerte.\n18:6 En mi angustia invoqu\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1, Y clam\u00e9 \u00e1 mi Dios: El oy\u00f3 mi voz desde su templo, Y mi clamor lleg\u00f3 delante de \u00e9l, \u00e1 sus o\u00eddos.\n18:7 Y la tierra fu\u00e9 conmovida y tembl\u00f3; Y movi\u00e9ronse los fundamentos de los montes, Y se estremecieron, porque se indign\u00f3 \u00e9l.\n18:8 Humo subi\u00f3 de su nariz, Y de su boca consumidor fuego; Carbones fueron por \u00e9l encendidos.\n18:9 Y baj\u00f3 los cielos, y descendi\u00f3; Y oscuridad debajo de sus pies.\n18:10 Y cabalg\u00f3 sobre un querub\u00edn, y vol\u00f3: Vol\u00f3 sobre las alas del viento.\n18:11 Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabell\u00f3n en derredor de s\u00ed; Oscuridad de aguas, nubes de los cielos.\n18:12 Por el resplandor delante de \u00e9l, sus nubes pasaron; Granizo y carbones ardientes.\n18:13 Y tron\u00f3 en los cielos Jehov\u00e1, Y el Alt\u00edsimo di\u00f3 su voz; Granizo y carbones de fuego.\n18:14 Y envi\u00f3 sus saetas, y desbarat\u00f3los; Y ech\u00f3 rel\u00e1mpagos, y los destruy\u00f3.\n18:15 Y aparecieron las honduras de las aguas, Y descubri\u00e9ronse los cimientos del mundo, A tu reprensi\u00f3n, oh Jehov\u00e1, Por el soplo del viento de tu nariz.\n18:16 Envi\u00f3 desde lo alto; tom\u00f3me, S\u00e1come de las muchas aguas.\n18:17 Libr\u00f3me de mi poderoso enemigo, Y de los que me aborrec\u00edan, aunque eran ellos m\u00e1s fuertes que yo.\n18:18 Asalt\u00e1ronme en el d\u00eda de mi quebranto: Mas Jehov\u00e1 fu\u00e9 mi apoyo.\n18:19 Y sac\u00f3me \u00e1 anchura: Libr\u00f3me, porque se agrad\u00f3 de m\u00ed.\n18:20 Hame pagado Jehov\u00e1 conforme \u00e1 mi justicia: Conforme \u00e1 la limpieza de mis manos me ha vuelto.\n18:21 Porque yo he guardado los caminos de Jehov\u00e1, Y no me apart\u00e9 imp\u00edamente de mi Dios.\n18:22 Pues todos sus juicios estuvieron delante de m\u00ed, Y no ech\u00e9 de m\u00ed sus estatutos.\n18:23 Y fu\u00ed integro para con \u00e9l, y cautel\u00e9me de mi maldad.\n18:24 Pag\u00f3me pues Jehov\u00e1 conforme \u00e1 mi justicia; Conforme \u00e1 la limpieza de mis manos delante de sus ojos.\n18:25 Con el misericordioso te mostrar\u00e1s misericordioso, Y recto para con el hombre \u00edntegro.\n18:26 Limpio te mostrar\u00e1s para con el limpio, Y severo ser\u00e1s para con el perverso.\n18:27 Y t\u00fa salvar\u00e1s al pueblo humilde, Y humillar\u00e1s los ojos altivos.\n18:28 T\u00fa pues alumbrar\u00e1s mi l\u00e1mpara: Jehov\u00e1 mi Dios alumbrar\u00e1 mis tinieblas.\n18:29 Porque contigo deshar\u00e9 ej\u00e9rcitos; Y con mi Dios asaltar\u00e9 muros.\n18:30 Dios, perfecto su camino: Es acendrada la palabra de Jehov\u00e1: Escudo es \u00e1 todos los que en \u00e9l esperan.\n18:31 Porque \u00bfqu\u00e9 Dios hay fuera de Jehov\u00e1? \u00bfY qu\u00e9 fuerte fuera de nuestro Dios?\n18:32 Dios es el que me ci\u00f1e de fuerza, E hizo perfecto mi camino;\n18:33 Quien pone mis pies como pies de ciervas, E h\u00edzome estar sobre mis alturas;\n18:34 Quien ense\u00f1a mis manos para la batalla, Y ser\u00e1 quebrado con mis brazos el arco de acero.\n18:35 D\u00edsteme asimismo el escudo de tu salud: Y tu diestra me sustent\u00f3, Y tu benignidad me ha acrecentado.\n18:36 Ensanchaste mis pasos debajo de m\u00ed, Y no titubearon mis rodillas.\n18:37 Perseguido he mis enemigos, y alcanc\u00e9los, Y no volv\u00ed hasta acabarlos.\n18:38 Helos herido, y no podr\u00e1n levantarse: Cayeron debajo de mis pies.\n18:39 Pues me ce\u00f1iste de fortaleza para la pelea; Has agobiado mis enemigos debajo de m\u00ed.\n18:40 Y d\u00edsteme la cerviz de mis enemigos, Y destru\u00ed \u00e1 los que me aborrec\u00edan.\n18:41 Clamaron, y no hubo quien salvase: Aun \u00e1 Jehov\u00e1, mas no los oy\u00f3.\n18:42 Y mol\u00edlos como polvo delante del viento; Esparc\u00edlos como lodo de las calles.\n18:43 Libr\u00e1steme de contiendas de pueblo: Pus\u00edsteme por cabecera de gentes: Pueblo que yo no conoc\u00eda, me sirvi\u00f3.\n18:44 As\u00ed que hubo o\u00eddo, me obedeci\u00f3; Los hijos de extra\u00f1os me mintieron;\n18:45 Los extra\u00f1os flaquearon, Y tuvieron miedo desde sus encerramientos.\n18:46 Viva Jehov\u00e1, y sea bendita mi roca; Y ensalzado sea el Dios de mi salud:\n18:47 El Dios que me da las venganzas, Y sujet\u00f3 pueblos \u00e1 m\u00ed.\n18:48 Mi libertador de mis enemigos: Hic\u00edsteme tambi\u00e9n superior de mis adversarios; Libr\u00e1steme de var\u00f3n violento.\n18:49 Por tanto yo te confesar\u00e9 entre las gentes, oh Jehov\u00e1, Y cantar\u00e9 \u00e1 tu nombre.\n18:50 El cual engrandece las saludes de su rey, Y hace misericordia \u00e1 su ungido, A David y \u00e1 su simiente, para siempre.\n19:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David. LOS cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansi\u00f3n denuncia la obra de sus manos.\n19:2 El un d\u00eda emite palabra al otro d\u00eda, Y la una noche \u00e1 la otra noche declara sabidur\u00eda.\n19:3 No hay dicho, ni palabras, Ni es o\u00edda su voz.\n19:4 Por toda la tierra sali\u00f3 su hilo, Y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabern\u00e1culo para el sol.\n19:5 Y \u00e9l, como un novio que sale de su t\u00e1lamo, Al\u00e9grase cual gigante para correr el camino.\n19:6 Del un cabo de los cielos es su salida, Y su giro hasta la extremidad de ellos: Y no hay quien se esconda de su calor.\n19:7 La ley de Jehov\u00e1 es perfecta, que vuelve el alma: El testimonio de Jehov\u00e1, fiel, que hace sabio al peque\u00f1o.\n19:8 Los mandamientos de Jehov\u00e1 son rectos, que alegran el coraz\u00f3n: El precepto de Jehov\u00e1, puro, que alumbra los ojos.\n19:9 El temor de Jehov\u00e1, limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehov\u00e1 son verdad, todos justos.\n19:10 Deseables son m\u00e1s que el oro, y m\u00e1s que mucho oro afinado; Y dulces m\u00e1s que miel, y que la que destila del panal.\n19:11 Tu siervo es adem\u00e1s amonestado con ellos: En guardarlos hay grande galard\u00f3n.\n19:12 Los errores, \u00bfqui\u00e9n los entender\u00e1? L\u00edbrame de los que me son ocultos.\n19:13 Det\u00e9n asimismo \u00e1 tu siervo de las soberbias; Que no se ense\u00f1oreen de m\u00ed: Entonces ser\u00e9 \u00edntegro, y estar\u00e9 limpio de gran rebeli\u00f3n.\n19:14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditaci\u00f3n de mi coraz\u00f3n delante de ti, Oh Jehov\u00e1, roca m\u00eda, y redentor m\u00edo\n20:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David. OIGATE Jehov\u00e1 en el d\u00eda de conflicto; Defi\u00e9ndate el nombre del Dios de Jacob.\n20:2 Env\u00edete ayuda desde el santuario, Y desde Si\u00f3n te sostenga.\n20:3 Haga memoria de todos tus presentes, Y reduzca \u00e1 ceniza tu holocausto. (Selah.)\n20:4 D\u00e9te conforme \u00e1 tu coraz\u00f3n, Y cumpla todo tu consejo.\n20:5 Nosotros nos alegraremos por tu salud, Y alzaremos pend\u00f3n en el nombre de nuestro Dios: Cumpla Jehov\u00e1 todas tus peticiones.\n20:6 Ahora echo de ver que Jehov\u00e1 guarda \u00e1 su ungido: Oir\u00e1lo desde los cielos de su santidad, Con la fuerza de la salvaci\u00f3n de su diestra.\n20:7 Estos conf\u00edan en carros, y aqu\u00e9llos en caballos: Mas nosotros del nombre de Jehov\u00e1 nuestro Dios tendremos memoria.\n20:8 Ellos arrodillaron, y cayeron; Mas nosotros nos levantamos, y nos enhestamos.\n20:9 Salva, Jehov\u00e1: Que el Rey nos oiga el d\u00eda que lo invoc\u00e1remos.\n21:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David. ALEGRARASE el rey en tu fortaleza, oh Jehov\u00e1; Y en tu salud se gozar\u00e1 mucho.\n21:2 El deseo de su coraz\u00f3n le diste, Y no le negaste lo que sus labios pronunciaron. (Selah.)\n21:3 Pues le has salido al encuentro con bendiciones de bien: Corona de oro fino has puesto sobre su cabeza.\n21:4 Vida te demand\u00f3, y d\u00edstele Largura de d\u00edas por siglos y siglos.\n21:5 Grande es su gloria en tu salud: Honra y majestad has puesto sobre \u00e9l.\n21:6 Porque lo has bendecido para siempre; Llen\u00e1stelo de alegr\u00eda con tu rostro.\n21:7 Por cuanto el rey conf\u00eda en Jehov\u00e1, Y en la misericordia del Alt\u00edsimo, no ser\u00e1 conmovido.\n21:8 Alcanzar\u00e1 tu mano \u00e1 todos tus enemigos; Tu diestra alcanzar\u00e1 \u00e1 los que te aborrecen.\n21:9 Ponerlos has como horno de fuego en el tiempo de tu ira: Jehov\u00e1 los deshar\u00e1 en su furor, Y fuego los consumir\u00e1.\n21:10 Su fruto destruir\u00e1s de la tierra, Y su simiente de entre los hijos de los hombres.\n21:11 Porque trazaron el mal contra ti: Fraguaron maquinaciones, mas no prevalecer\u00e1n.\n21:12 Pues t\u00fa los pondr\u00e1s en fuga, Cuando aparejares en tus cuerdas las saetas contra sus rostros.\n21:13 Ens\u00e1lzate, oh Jehov\u00e1, con tu fortaleza: Cantaremos y alabaremos tu poder\u00edo.\n22:1 Al M\u00fasico principal, sobre Ajeleth-sahar Salmo de David. DIOS m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has dejado? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor?\n22:2 Dios m\u00edo, clamo de d\u00eda, y no oyes; Y de noche, y no hay para m\u00ed silencio.\n22:3 T\u00fa empero eres santo, T\u00fa que habitas entre las alabanzas de Israel.\n22:4 En ti esperaron nuestros padres: Esperaron, y t\u00fa los libraste.\n22:5 Clamaron \u00e1 ti, y fueron librados: Esperaron en ti, y no se avergonzaron.\n22:6 Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y desecho del pueblo.\n22:7 Todos los que me ven, escarnecen de m\u00ed; Estiran los labios, menean la cabeza, diciendo:\n22:8 Rem\u00edtese \u00e1 Jehov\u00e1, l\u00edbrelo; S\u00e1lvele, puesto que en \u00e9l se complac\u00eda.\n22:9 Empero t\u00fa eres el que me sac\u00f3 del vientre, El que me haces esperar desde que estaba \u00e1 los pechos de mi madre.\n22:10 Sobre ti fu\u00ed echado desde la matriz: Desde el vientre de mi madre, t\u00fa eres mi Dios.\n22:11 No te alejes de m\u00ed, porque la angustia est\u00e1 cerca; Porque no hay quien ayude.\n22:12 Hanme rodeado muchos toros; Fuertes toros de Bas\u00e1n me han cercado.\n22:13 Abrieron sobre m\u00ed su boca, Como le\u00f3n rapante y rugiente.\n22:14 Heme escurrido como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron: Mi coraz\u00f3n fu\u00e9 como cera, Desli\u00e9ndose en medio de mis entra\u00f1as.\n22:15 Sec\u00f3se como un tiesto mi vigor, Y mi lengua se peg\u00f3 \u00e1 mi paladar; Y me has puesto en el polvo de la muerte.\n22:16 Porque perros me han rodeado, Hame cercado cuadrilla de malignos: Horadaron mis manos y mis pies.\n22:17 Contar puedo todos mis huesos; Ellos miran, consid\u00e9ranme.\n22:18 Partieron entre s\u00ed mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes.\n22:19 Mas t\u00fa, Jehov\u00e1, no te alejes; Fortaleza m\u00eda, apres\u00farate para mi ayuda.\n22:20 Libra de la espada mi alma; Del poder del perro mi \u00fanica.\n22:21 S\u00e1lvame de la boca del le\u00f3n, Y \u00f3yeme libr\u00e1ndome de los cuernos de los unicornios.\n22:22 Anunciar\u00e9 tu nombre \u00e1 mis hermanos: En medio de la congregaci\u00f3n te alabar\u00e9.\n22:23 Los que tem\u00e9is \u00e1 Jehov\u00e1, alabadle; Glorificadle, simiente toda de Jacob; Y temed de \u00e9l, vosotros, simiente toda de Israel.\n22:24 Porque no menospreci\u00f3 ni abomin\u00f3 la aflicci\u00f3n del pobre, Ni de \u00e9l escondi\u00f3 su rostro; Sino que cuando clam\u00f3 \u00e1 \u00e9l, oy\u00f3le.\n22:25 De ti ser\u00e1 mi alabanza en la grande congregaci\u00f3n; Mis votos pagar\u00e9 delante de los que le temen.\n22:26 Comer\u00e1n los pobres, y ser\u00e1n saciados: Alabar\u00e1n \u00e1 Jehov\u00e1 los que le buscan: Vivir\u00e1 vuestro coraz\u00f3n para siempre.\n22:27 Acordarse han, y volver\u00e1nse \u00e1 Jehov\u00e1 todos los t\u00e9rminos de la tierra; Y se humillar\u00e1n delante de ti todas las familias de las gentes.\n22:28 Porque de Jehov\u00e1 es el reino; Y \u00e9l se ense\u00f1orear\u00e1 de las gentes.\n22:29 Comer\u00e1n y adorar\u00e1n todos los poderosos de la tierra: Postrar\u00e1nse delante de \u00e9l todos los que descienden al polvo, Si bien ninguno puede conservar la vida \u00e1 su propia alma.\n22:30 La posteridad le servir\u00e1; Ser\u00e1 ella contada por una generaci\u00f3n de Jehov\u00e1.\n22:31 Vendr\u00e1n, y anunciar\u00e1n al pueblo que naciere, Su justicia que \u00e9l hizo.\n23:1 Salmo de David. JEHOVA es mi pastor; nada me faltar\u00e1.\n23:2 En lugares de delicados pastos me har\u00e1 yacer: Junto \u00e1 aguas de reposo me pastorear\u00e1.\n23:3 Confortar\u00e1 mi alma; Gui\u00e1rame por sendas de justicia por amor de su nombre.\n23:4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temer\u00e9 mal alguno; porque t\u00fa estar\u00e1s conmigo: Tu vara y tu cayado me infundir\u00e1n aliento.\n23:5 Aderezar\u00e1s mesa delante de m\u00ed, en presencia de mis angustiadores: Ungiste mi cabeza con aceite: mi copa est\u00e1 rebosando.\n23:6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguir\u00e1n todos los d\u00edas de mi vida: Y en la casa de Jehov\u00e1 morar\u00e9 por largos d\u00edas.\n24:1 Salmo de David. DE Jehov\u00e1 es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en \u00e9l habitan.\n24:2 Porque \u00e9l la fund\u00f3 sobre los mares, Y afirm\u00f3la sobre los r\u00edos.\n24:3 \u00bfQui\u00e9n subir\u00e1 al monte de Jehov\u00e1? \u00bfY qui\u00e9n estar\u00e1 en el lugar de su santidad?\n24:4 El limpio de manos, y puro de coraz\u00f3n: El que no ha elevado su alma \u00e1 la vanidad, Ni jurado con enga\u00f1o.\n24:5 El recibir\u00e1 bendici\u00f3n de Jehov\u00e1, Y justicia del Dios de salud.\n24:6 Tal es la generaci\u00f3n de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. (Selah.)\n24:7 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrar\u00e1 el Rey de gloria.\n24:8 \u00bfQui\u00e9n es este Rey de gloria? Jehov\u00e1 el fuerte y valiente, Jehov\u00e1 el poderoso en batalla.\n24:9 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrar\u00e1 el Rey de gloria.\n24:10 \u00bfQui\u00e9n es este Rey de gloria? Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos, El es el Rey de la gloria. (Selah.)\n25:1 Salmo de David. A TI, oh Jehov\u00e1, levantar\u00e9 mi alma.\n25:2 Dios m\u00edo, en ti conf\u00edo; No sea yo avergonzado, No se alegren de m\u00ed mis enemigos.\n25:3 Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan ser\u00e1 confundido: Ser\u00e1n avergonzados los que se rebelan sin causa.\n25:4 Mu\u00e9strame, oh Jehov\u00e1, tus caminos; Ens\u00e9\u00f1ame tus sendas.\n25:5 Encam\u00edname en tu verdad, y ens\u00e9\u00f1ame; Porque t\u00fa eres el Dios de mi salud: En ti he esperado todo el d\u00eda.\n25:6 Acu\u00e9rdate, oh Jehov\u00e1, de tus conmiseraciones y de tus misericordias, Que son perpetuas.\n25:7 De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes; Conforme \u00e1 tu misericordia acu\u00e9rdate de m\u00ed, Por tu bondad, oh Jehov\u00e1.\n25:8 Bueno y recto es Jehov\u00e1: Por tanto \u00e9l ense\u00f1ar\u00e1 \u00e1 los pecadores el camino.\n25:9 Encaminar\u00e1 \u00e1 los humildes por el juicio, Y ense\u00f1ar\u00e1 \u00e1 los mansos su carrera.\n25:10 Todas las sendas de Jehov\u00e1 son misericordia y verdad, Para los que guardan su pacto y sus testimonios.\n25:11 Por amor de tu nombre, oh Jehov\u00e1, Perdonar\u00e1s tambi\u00e9n mi pecado; porque es grande.\n25:12 \u00bfQui\u00e9n es el hombre que teme \u00e1 Jehov\u00e1? El le ense\u00f1ar\u00e1 el camino que ha de escoger.\n25:13 Su alma reposar\u00e1 en el bien, Y su simiente heredar\u00e1 la tierra.\n25:14 El secreto de Jehov\u00e1 es para los que le temen; Y \u00e1 ellos har\u00e1 conocer su alianza.\n25:15 Mis ojos est\u00e1n siempre hacia Jehov\u00e1; Porque \u00e9l sacar\u00e1 mis pies de la red.\n25:16 M\u00edrame, y ten misericordia de m\u00ed; Porque estoy solo y afligido.\n25:17 Las angustias de mi coraz\u00f3n se han aumentado: S\u00e1came de mis congojas.\n25:18 Mira mi aflicci\u00f3n y mi trabajo: Y perdona todos mis pecados.\n25:19 Mira mis enemigos, que se han multiplicado, Y con odio violento me aborrecen.\n25:20 Guarda mi alma, y l\u00edbrame: No sea yo avergonzado, porque en ti confi\u00e9.\n25:21 Integridad y rectitud me guarden; Porque en ti he esperado.\n25:22 Redime, oh Dios, \u00e1 Israel De todas sus angustias.\n26:1 Salmo de David. JUZGAME, oh Jehov\u00e1, porque yo en mi integridad he andado: Confiado he asimismo en Jehov\u00e1, no vacilar\u00e9.\n26:2 Pru\u00e9bame, oh Jehov\u00e1, y sond\u00e9ame: Examina mis ri\u00f1ones y mi coraz\u00f3n.\n26:3 Porque tu misericordia est\u00e1 delante de mis ojos, Y en tu verdad ando.\n26:4 No me he sentado con hombres de falsedad; Ni entr\u00e9 con los que andan encubiertamente.\n26:5 Aborrec\u00ed la reuni\u00f3n de los malignos, Y con los imp\u00edos nunca me sent\u00e9.\n26:6 Lavar\u00e9 en inocencia mis manos, Y andar\u00e9 alrededor de tu altar, oh Jehov\u00e1:\n26:7 Para exclamar con voz de acci\u00f3n de gracias, Y para contar todas tus maravillas.\n26:8 Jehov\u00e1, la habitaci\u00f3n de tu casa he amado, Y el lugar del tabern\u00e1culo de tu gloria.\n26:9 No juntes con los pecadores mi alma, Ni con los hombres de sangres mi vida:\n26:10 En cuyas manos est\u00e1 el mal, Y su diestra est\u00e1 llena de sobornos.\n26:11 Yo empero andar\u00e9 en mi integridad: Red\u00edmeme, y ten misericordia de m\u00ed.\n26:12 Mi pie ha estado en rectitud: En las congregaciones bendecir\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1.\n27:1 Salmo de David. JEHOVA es mi luz y mi salvaci\u00f3n: \u00bfde qui\u00e9n temer\u00e9? Jehov\u00e1 es la fortaleza de mi vida: \u00bfde qui\u00e9n he de atemorizarme?\n27:2 Cuando se allegaron contra m\u00ed los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.\n27:3 Aunque se asiente campo contra m\u00ed, No temer\u00e1 mi coraz\u00f3n: Aunque contra m\u00ed se levante guerra, Yo en esto conf\u00edo.\n27:4 Una cosa he demandado \u00e1 Jehov\u00e1, \u00e9sta buscar\u00e9: Que est\u00e9 yo en la casa de Jehov\u00e1 todos los d\u00edas de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehov\u00e1, y para inquirir en su templo.\n27:5 Porque \u00e9l me esconder\u00e1 en su tabern\u00e1culo en el d\u00eda del mal; Ocultar\u00e1me en lo reservado de su pabell\u00f3n; Pondr\u00e1me en alto sobre una roca.\n27:6 Y luego ensalzar\u00e1 mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de m\u00ed: Y yo sacrificar\u00e9 en su tabern\u00e1culo sacrificios de j\u00fabilo: Cantar\u00e9 y salmear\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1.\n27:7 Oye, oh Jehov\u00e1, mi voz con que \u00e1 ti clamo; Y ten misericordia de m\u00ed, resp\u00f3ndeme.\n27:8 Mi coraz\u00f3n ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscar\u00e9, oh Jehov\u00e1.\n27:9 No escondas tu rostro de m\u00ed, No apartes con ira \u00e1 tu siervo: Mi ayuda has sido; No me dejes y no me desampares, Dios de mi salud.\n27:10 Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehov\u00e1 con todo me recoger\u00e1.\n27:11 Ens\u00e9\u00f1ame, oh Jehov\u00e1, tu camino, Y gu\u00edame por senda de rectitud, A causa de mis enemigos.\n27:12 No me entregues \u00e1 la voluntad de mis enemigos; Porque se han levantado contra m\u00ed testigos falsos, y los que respiran crueldad.\n27:13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehov\u00e1 En la tierra de los vivientes.\n27:14 Aguarda \u00e1 Jehov\u00e1; Esfu\u00e9rzate, y ali\u00e9ntese tu coraz\u00f3n: S\u00ed, espera \u00e1 Jehov\u00e1.\n28:1 Salmo de David. A TI clamar\u00e9, oh Jehov\u00e1, Fortaleza m\u00eda: no te desentiendas de m\u00ed; Porque no sea yo, dej\u00e1ndome t\u00fa, Semejante \u00e1 los que descienden al sepulcro.\n28:2 Oye la voz de mis ruegos cuando clamo \u00e1 ti, Cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad.\n28:3 No me arrebates \u00e1 una con los malos, Y con los que hacen iniquidad: Los cuales hablan paz con sus pr\u00f3jimos, Y la maldad est\u00e1 en su coraz\u00f3n.\n28:4 Dales conforme \u00e1 su obra, y conforme \u00e1 la malicia de sus hechos: Dales conforme \u00e1 la obra de sus manos, Dales su paga.\n28:5 Porque no atendieron \u00e1 las obras de Jehov\u00e1, Ni al hecho de sus manos, Derribar\u00e1los, y no los edificar\u00e1.\n28:6 Bendito Jehov\u00e1, Que oy\u00f3 la voz de mis ruegos.\n28:7 Jehov\u00e1 es mi fortaleza y mi escudo: En \u00e9l esper\u00f3 mi coraz\u00f3n, y fu\u00ed ayudado; Por lo que se goz\u00f3 mi coraz\u00f3n, Y con mi canci\u00f3n le alabar\u00e9.\n28:8 Jehov\u00e1 es su fuerza, Y la fortaleza de las saludes de su ungido.\n28:9 Salva \u00e1 tu pueblo, y bendice \u00e1 tu heredad; Y pastor\u00e9alos y ens\u00e1lzalos para siempre.\n29:1 Salmo de David. DAD \u00e1 Jehov\u00e1, oh hijos de fuertes, Dad \u00e1 Jehov\u00e1 la gloria y la fortaleza.\n29:2 Dad \u00e1 Jehov\u00e1 la gloria debida \u00e1 su nombre: Humillaos \u00e1 Jehov\u00e1 en el glorioso santuario.\n29:3 Voz de Jehov\u00e1 sobre las aguas: Hizo tronar el Dios de gloria: Jehov\u00e1 sobre las muchas aguas.\n29:4 Voz de Jehov\u00e1 con potencia; Voz de Jehov\u00e1 con gloria.\n29:5 Voz de Jehov\u00e1 que quebranta los cedros; Y quebrant\u00f3 Jehov\u00e1 los cedros del L\u00edbano.\n29:6 E h\u00edzolos saltar como becerros; Al L\u00edbano y al Siri\u00f3n como hijos de unicornios.\n29:7 Voz de Jehov\u00e1 que derrama llamas de fuego.\n29:8 Voz de Jehov\u00e1 que har\u00e1 temblar el desierto; Har\u00e1 temblar Jehov\u00e1 el desierto de Cades.\n29:9 Voz de Jehov\u00e1 que har\u00e1 estar de parto \u00e1 las ciervas, Y desnudar\u00e1 la bre\u00f1as: Y en su templo todos los suyos le dicen gloria.\n29:10 Jehov\u00e1 preside en el diluvio, Y asent\u00f3se Jehov\u00e1 por rey para siempre.\n29:11 Jehov\u00e1 dar\u00e1 fortaleza \u00e1 su pueblo: Jehov\u00e1 bendecir\u00e1 \u00e1 su pueblo en paz. Salmo de David.\n30:1 Salmo cantado en la dedicaci\u00f3n de la Casa: GLORIFICARTE he, oh Jehov\u00e1; porque me has ensalzado, Y no hiciste \u00e1 mis enemigos alegrarse de m\u00ed.\n30:2 Jehov\u00e1 Dios m\u00edo, A ti clam\u00e9, y me sanaste.\n30:3 Oh Jehov\u00e1, hiciste subir mi alma del sepulcro; D\u00edsteme vida, para que no descendiese \u00e1 la sepultura.\n30:4 Cantad \u00e1 Jehov\u00e1, vosotros sus santos, Y celebrad la memoria de su santidad.\n30:5 Porque un momento ser\u00e1 su furor; Mas en su voluntad est\u00e1 la vida: Por la tarde durar\u00e1 el llor\u00f3, Y \u00e1 la ma\u00f1ana vendr\u00e1 la alegr\u00eda.\n30:6 Y dije yo en mi prosperidad: No ser\u00e9 jam\u00e1s conmovido;\n30:7 Porque t\u00fa, Jehov\u00e1, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fu\u00ed conturbado.\n30:8 A ti, oh Jehov\u00e1, clamar\u00e9; Y al Se\u00f1or suplicar\u00e9.\n30:9 \u00bfQu\u00e9 provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda al hoyo? \u00bfTe alabar\u00e1 el polvo? \u00bfanunciar\u00e1 tu verdad?\n30:10 Oye, oh Jehov\u00e1, y ten misericordia de m\u00ed: Jehov\u00e1, s\u00e9 t\u00fa mi ayudador.\n30:11 Has tornado mi endecha en baile; Desataste mi saco, y ce\u00f1\u00edsteme de alegr\u00eda.\n30:12 Por tanto \u00e1 ti cantar\u00e9, gloria m\u00eda, y no estar\u00e9 callado. Jehov\u00e1 Dios m\u00edo, te alabar\u00e9 para siempre.\n31:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David. EN ti, oh Jehov\u00e1, he esperado; no sea yo confundido para siempre: L\u00edbrame en tu justicia.\n31:2 Inclina \u00e1 m\u00ed tu o\u00eddo, l\u00edbrame presto; S\u00e9me por roca de fortaleza, por casa fuerte para salvarme.\n31:3 Porque t\u00fa eres mi roca y mi castillo; Y por tu nombre me guiar\u00e1s, y me encaminar\u00e1s.\n31:4 Me sacar\u00e1s de la red que han escondido para m\u00ed; Porque t\u00fa eres mi fortaleza.\n31:5 En tu mano encomiendo mi esp\u00edritu: T\u00fa me has redimido, oh Jehov\u00e1, Dios de verdad.\n31:6 Aborrec\u00ed \u00e1 los que esperan en vanidades ilusorias; Mas yo en Jehov\u00e1 he esperado.\n31:7 Me gozar\u00e9 y alegrar\u00e9 en tu misericordia; Porque has visto mi aflicci\u00f3n; Has conocido mi alma en las angustias:\n31:8 Y no me encerraste en mano del enemigo; Hiciste estar mis pies en anchura.\n31:9 Ten misericordia de m\u00ed, oh Jehov\u00e1, que estoy en angustia: Hanse consumido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entra\u00f1as.\n31:10 Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis a\u00f1os de suspirar: Hase enflaquecido mi fuerza \u00e1 causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.\n31:11 De todos mis enemigos he sido oprobio, Y de mis vecinos en gran manera, y horror \u00e1 mis conocidos: Los que me ve\u00edan fuera, hu\u00edan de m\u00ed.\n31:12 He sido olvidado de su coraz\u00f3n como un muerto: He venido \u00e1 ser como un vaso perdido.\n31:13 Porque he o\u00eddo afrenta de muchos; Miedo por todas partes, Cuando consultaban juntos contra m\u00ed, E ideaban quitarme la vida.\n31:14 Mas yo en ti confi\u00e9, oh Jehov\u00e1: Yo dije: Dios m\u00edo eres t\u00fa.\n31:15 En tu mano est\u00e1n mis tiempos: L\u00edbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.\n31:16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo: S\u00e1lvame por tu misericordia.\n31:17 No sea yo confundido, oh Jehov\u00e1, ya que te he invocado; Sean corridos los imp\u00edos, est\u00e9n mudos en el profundo.\n31:18 Enmudezcan los labios mentirosos, Que hablan contra el justo cosas duras, Con soberbia y menosprecio.\n31:19 Cu\u00e1n grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, Que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!\n31:20 Los esconder\u00e1s en el secreto de tu rostro de las arrogancias del hombre: Los pondr\u00e1s en un tabern\u00e1culo \u00e1 cubierto de contenci\u00f3n de lenguas.\n31:21 Bendito Jehov\u00e1, Porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fuerte.\n31:22 Y dec\u00eda yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos: T\u00fa empero o\u00edste la voz de mis ruegos, cuando \u00e1 ti clamaba.\n31:23 Amad \u00e1 Jehov\u00e1 todos vosotros sus santos: A los fieles guarda Jehov\u00e1, Y paga abundantemente al que obra con soberbia.\n31:24 Esforzaos todos vosotros los que esper\u00e1is en Jehov\u00e1, Y tome vuestro coraz\u00f3n aliento.\n32:1 Salmo de David: Masquil. BIENAVENTURADO aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.\n32:2 Bienaventurado el hombre \u00e1 quien no imputa Jehov\u00e1 la iniquidad, Y en cuyo esp\u00edritu no hay supercher\u00eda.\n32:3 Mientras call\u00e9, envejeci\u00e9ronse mis huesos En mi gemir todo el d\u00eda.\n32:4 Porque de d\u00eda y de noche se agrav\u00f3 sobre m\u00ed tu mano; Volvi\u00f3se mi verdor en sequedades de est\u00edo. (Selah.)\n32:5 Mi pecado te declar\u00e9, y no encubr\u00ed mi iniquidad. Confesar\u00e9, dije, contra m\u00ed mis rebeliones \u00e1 Jehov\u00e1; Y t\u00fa perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.)\n32:6 Por esto orar\u00e1 \u00e1 ti todo santo en el tiempo de poder hallarte: Ciertamente en la inundaci\u00f3n de muchas aguas no llegar\u00e1n \u00e9stas \u00e1 \u00e9l.\n32:7 T\u00fa eres mi refugio; me guardar\u00e1s de angustia; Con c\u00e1nticos de liberaci\u00f3n me rodear\u00e1s. (Selah.)\n32:8 Te har\u00e9 entender, y te ense\u00f1ar\u00e9 el camino en que debes andar: Sobre ti fijar\u00e9 mis ojos.\n32:9 No se\u00e1is como el caballo, \u00f3 como el mulo, sin entendimiento: Con cabestro y con freno su boca ha de ser reprimida, Para que no lleguen \u00e1 ti.\n32:10 Muchos dolores para el imp\u00edo; Mas el que espera en Jehov\u00e1, lo cercar\u00e1 misericordia.\n32:11 Alegraos en Jehov\u00e1, y gozaos, justos: Y cantad todos vosotros los rectos de coraz\u00f3n.\n33:1 ALEGRAOS, justos, en Jehov\u00e1: A los rectos es hermosa la alabanza.\n33:2 Celebrad \u00e1 Jehov\u00e1 con arpa: Cantadle con salterio y decacordio.\n33:3 Cantadle canci\u00f3n nueva: Hacedlo bien ta\u00f1endo con j\u00fabilo.\n33:4 Porque recta es la palabra de Jehov\u00e1, Y toda su obra con verdad hecha.\n33:5 El ama justicia y juicio: De la misericordia de Jehov\u00e1 est\u00e1 llena la tierra.\n33:6 Por la palabra de Jehov\u00e1 fueron hechos los cielos, Y todo el ej\u00e9rcito de ellos por el esp\u00edritu de su boca.\n33:7 El junta como en un mont\u00f3n las aguas de la mar: El pone en dep\u00f3sitos los abismos.\n33:8 Tema \u00e1 Jehov\u00e1 toda la tierra: Teman de \u00e9l todos los habitadores del mundo.\n33:9 Porque \u00e9l dijo, y fu\u00e9 hecho; El mand\u00f3, y existi\u00f3.\n33:10 Jehov\u00e1 hace nulo el consejo de las gentes, Y frustra las maquinaciones de los pueblos.\n33:11 El consejo de Jehov\u00e1 permanecer\u00e1 para siempre; Los pensamientos de su coraz\u00f3n por todas las generaciones.\n33:12 Bienaventurada la gente de que Jehov\u00e1 es su Dios; El pueblo \u00e1 quien escogi\u00f3 por heredad para s\u00ed.\n33:13 Desde los cielos mir\u00f3 Jehov\u00e1; Vi\u00f3 \u00e1 todos los hijos de los hombres:\n33:14 Desde la morada de su asiento mir\u00f3 Sobre todos los moradores de la tierra.\n33:15 El form\u00f3 el coraz\u00f3n de todos ellos; El considera todas sus obras.\n33:16 El rey no es salvo con la multitud del ej\u00e9rcito: No escapa el valiente por la mucha fuerza.\n33:17 Vanidad es el caballo para salvarse: Por la grandeza de su fuerza no librar\u00e1.\n33:18 He aqu\u00ed, el ojo de Jehov\u00e1 sobre los que le temen, Sobre los que esperan en su misericordia;\n33:19 Para librar sus almas de la muerte, Y para darles vida en el hambre.\n33:20 Nuestra alma esper\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1; Nuestra ayuda y nuestro escudo es \u00e9l.\n33:21 Por tanto en \u00e9l se alegrar\u00e1 nuestro coraz\u00f3n, Porque en su santo nombre hemos confiado.\n33:22 Sea tu misericordia, oh Jehov\u00e1, sobre nosotros, Como esperamos en ti.\n34:1 Salmo de David, cuando mud\u00f3 su semblante delante de Abimelech, y \u00e9l lo ech\u00f3, y fu\u00e9se. BENDECIR\u00c9 \u00e1 Jehov\u00e1 en todo tiempo; Su alabanza ser\u00e1 siempre en mi boca.\n34:2 En Jehov\u00e1 se gloriar\u00e1 mi alma: Oir\u00e1nlo los mansos, y se alegrar\u00e1n.\n34:3 Engrandeced \u00e1 Jehov\u00e1 conmigo, Y ensalcemos su nombre \u00e1 una.\n34:4 Busqu\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1, y \u00e9l me oy\u00f3, Y libr\u00f3me de todos mis temores.\n34:5 A \u00e9l miraron y fueron alumbrados: Y sus rostros no se avergonzaron.\n34:6 Este pobre clam\u00f3, y oy\u00f3le Jehov\u00e1, Y libr\u00f3lo de todas sus angustias.\n34:7 El \u00e1ngel de Jehov\u00e1 acampa en derredor de los que le temen, Y los defiende.\n34:8 Gustad, y ved que es bueno Jehov\u00e1: Dichoso el hombre que confiar\u00e1 en \u00e9l.\n34:9 Temed \u00e1 Jehov\u00e1, vosotros sus santos; Porque no hay falta para los que le temen.\n34:10 Los leoncillos necesitaron, y tuvieron hambre; Pero los que buscan \u00e1 Jehov\u00e1, no tendr\u00e1n falta de ning\u00fan bien.\n34:11 Venid, hijos, oidme; El temor de Jehov\u00e1 os ense\u00f1ar\u00e9.\n34:12 \u00bfQui\u00e9n es el hombre que desea vida, Que codicia d\u00edas para ver bien?\n34:13 Guarda tu lengua de mal, Y tus labios de hablar enga\u00f1o.\n34:14 Ap\u00e1rtate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y s\u00edguela.\n34:15 Los ojos de Jehov\u00e1 est\u00e1n sobre los justos, Y atentos sus o\u00eddos al clamor de ellos.\n34:16 La ira de Jehov\u00e1 contra los que mal hacen, Para cortar de la tierra la memoria de ellos.\n34:17 Clamaron los justos, y Jehov\u00e1 oy\u00f3, Y libr\u00f3los de todas sus angustias.\n34:18 Cercano est\u00e1 Jehov\u00e1 \u00e1 los quebrantados de coraz\u00f3n; Y salvar\u00e1 \u00e1 los contritos de esp\u00edritu.\n34:19 Muchos son los males del justo; Mas de todos ellos lo librar\u00e1 Jehov\u00e1.\n34:20 El guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos ser\u00e1 quebrantado.\n34:21 Matar\u00e1 al malo la maldad; Y los que aborrecen al justo ser\u00e1n asolados.\n34:22 Jehov\u00e1 redime el alma de sus siervos; Y no ser\u00e1n asolados cuantos en \u00e9l conf\u00edan.\n35:1 Salmo de David. DISPUTA, oh Jehov\u00e1, con los que contra m\u00ed contienden; Pelea con los que me combaten.\n35:2 Echa mano al escudo y al pav\u00e9s, Y lev\u00e1ntate en mi ayuda.\n35:3 Y saca la lanza, cierra contra mis perseguidores; Di \u00e1 mi alma: Yo soy tu salud.\n35:4 Averg\u00fc\u00e9ncense y conf\u00fandanse los que buscan mi alma: Vuelvan atr\u00e1s, y sean avergonzados los que mi mal intentan.\n35:5 Sean como el tamo delante del viento; Y el \u00e1ngel de Jehov\u00e1 los acose.\n35:6 Sea su camino oscuridad y resbaladeros; Y el \u00e1ngel de Jehov\u00e1 los persiga.\n35:7 Porque sin causa escondieron para m\u00ed su red en un hoyo; Sin causa hicieron hoyo para mi alma.\n35:8 V\u00e9ngale el quebrantamiento que no sepa, Y su red que escondi\u00f3 lo prenda: Con quebrantamiento en ella caiga.\n35:9 Y g\u00f3cese mi alma en Jehov\u00e1; Y al\u00e9grese en su salud.\n35:10 Todos mis huesos dir\u00e1n: Jehov\u00e1, \u00bfqui\u00e9n como t\u00fa, Que libras al afligido del m\u00e1s fuerte que \u00e9l, Y al pobre y menesteroso del que le despoja?\n35:11 Levant\u00e1ronse testigos falsos; Demand\u00e1ronme lo que no sab\u00eda;\n35:12 Volvi\u00e9ronme mal por bien, Para abatir \u00e1 mi alma.\n35:13 Mas yo, cuando ellos enfermaron, me vest\u00ed de saco; Aflig\u00ed con ayuno mi alma, Y mi oraci\u00f3n se revolv\u00eda en mi seno.\n35:14 Como por mi compa\u00f1ero, como por mi hermano andaba; Como el que trae luto por madre, enlutado me humillaba.\n35:15 Pero ellos se alegraron en mi adversidad, y se juntaron; Junt\u00e1ronse contra m\u00ed gentes despreciables, y yo no lo entend\u00eda: Despedaz\u00e1banme, y no cesaban;\n35:16 Con los lisonjeros escarnecedores truhanes, Crujiendo sobre m\u00ed sus dientes.\n35:17 Se\u00f1or, \u00bfhasta cu\u00e1ndo ver\u00e1s esto? Recobra mi alma de sus quebrantamientos, mi \u00fanica de los leones.\n35:18 Te confesar\u00e9 en grande congregaci\u00f3n; Te alabar\u00e9 entre numeroso pueblo.\n35:19 No se alegren de m\u00ed mis enemigos injustos: Ni los que me aborrecen sin causa hagan del ojo.\n35:20 Porque no hablan paz; Y contra los mansos de la tierra piensan palabras enga\u00f1osas.\n35:21 Y ensancharon sobre m\u00ed su boca; Dijeron: Ea, ea, nuestros ojos lo han visto!\n35:22 T\u00fa lo has visto, oh Jehov\u00e1; no calles: Se\u00f1or, de m\u00ed no te alejes.\n35:23 Mu\u00e9vete y despierta para mi juicio, Para mi causa, Dios m\u00edo y Se\u00f1or m\u00edo.\n35:24 J\u00fazgame conforme \u00e1 tu justicia, Jehov\u00e1 Dios m\u00edo; Y no se alegren de m\u00ed.\n35:25 No digan en su coraz\u00f3n: Ea, alma nuestra! No digan: H\u00e9moslo devorado!\n35:26 Averg\u00fcencense, y sean confundidos \u00e1 una los que de mi mal se alegran: V\u00edstanse de verg\u00fcenza y de confusi\u00f3n los que se engrandecen contra m\u00ed.\n35:27 Canten y al\u00e9grense los que est\u00e1n \u00e1 favor de mi justa causa, Y digan siempre: Sea ensalzado Jehov\u00e1, Que ama la paz de su siervo.\n35:28 Y mi lengua hablar\u00e1 de tu justicia, Y de tu loor todo el d\u00eda.\n36:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David, siervo del Se\u00f1or. LA iniquidad del imp\u00edo me dice al coraz\u00f3n: No hay temor de Dios delante de sus ojos.\n36:2 Lisonj\u00e9ase, por tanto, en sus propios ojos, Hasta que su iniquidad sea hallada aborrecible.\n36:3 Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; No quiso entender para bien hacer.\n36:4 Iniquidad piensa sobre su cama; Est\u00e1 en camino no bueno, El mal no aborrece.\n36:5 Jehov\u00e1, hasta los cielos es tu misericordia; Tu verdad hasta las nubes.\n36:6 Tu justicia como los montes de Dios, Tus juicios abismo grande: Oh Jehov\u00e1, al hombre y al animal conservas.\n36:7 Cu\u00e1n ilustre, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.\n36:8 Embriagarse han de la grosura de tu casa; Y t\u00fa los abrevar\u00e1s del torrente de tus delicias.\n36:9 Porque contigo est\u00e1 el manantial de la vida: En tu luz veremos la luz.\n36:10 Extiende tu misericordia \u00e1 los que te conocen, Y tu justicia \u00e1 los rectos de coraz\u00f3n.\n36:11 No venga contra m\u00ed pie de soberbia; Y mano de imp\u00edos no me mueva.\n36:12 All\u00ed cayeron los obradores de iniquidad; Fueron rempujados, y no pudieron levantarse.\n37:1 Salmo de David. NO te impacientes \u00e1 causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.\n37:2 Porque como hierba ser\u00e1n presto cortados, Y decaer\u00e1n como verdor de renuevo.\n37:3 Espera en Jehov\u00e1, y haz bien; Vivir\u00e1s en la tierra, y en verdad ser\u00e1s alimentado.\n37:4 Pon asimismo tu delicia en Jehov\u00e1, Y \u00e9l te dar\u00e1 las peticiones de tu coraz\u00f3n.\n37:5 Encomienda \u00e1 Jehov\u00e1 tu camino, Y espera en \u00e9l; y \u00e9l har\u00e1.\n37:6 Y exhibir\u00e1 tu justicia como la luz, Y tus derechos como el medio d\u00eda.\n37:7 Calla \u00e1 Jehov\u00e1, y espera en \u00e9l: No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades.\n37:8 D\u00e9jate de la ira, y dep\u00f3n el enojo: No te excites en manera alguna \u00e1 hacer lo malo.\n37:9 Porque los malignos ser\u00e1n talados, Mas los que esperan en Jehov\u00e1, ellos heredar\u00e1n la tierra.\n37:10 Pues de aqu\u00ed \u00e1 poco no ser\u00e1 el malo: Y contemplar\u00e1s sobre su lugar, y no parecer\u00e1.\n37:11 Pero los mansos heredar\u00e1n la tierra, Y se recrear\u00e1n con abundancia de paz.\n37:12 Maquina el imp\u00edo contra el justo, Y cruje sobre \u00e9l sus dientes.\n37:13 El Se\u00f1or se reir\u00e1 de \u00e9l; Porque ve que viene su d\u00eda.\n37:14 Los imp\u00edos desenvainaron espada, y entesaron su arco, Para derribar al pobre y al menesteroso, Para matar \u00e1 los de recto proceder.\n37:15 La espada de ellos entrar\u00e1 en su mismo coraz\u00f3n, Y su arco ser\u00e1 quebrado.\n37:16 Mejor es lo poco del justo, Que las riquezas de muchos pecadores.\n37:17 Porque los brazos de los imp\u00edos ser\u00e1n quebrados: Mas el que sostiene \u00e1 los justos es Jehov\u00e1.\n37:18 Conoce Jehov\u00e1 los d\u00edas de los perfectos: Y la heredad de ellos ser\u00e1 para siempre.\n37:19 No ser\u00e1n avergonzados en el mal tiempo; Y en los d\u00edas de hambre ser\u00e1n hartos.\n37:20 Mas los imp\u00edos perecer\u00e1n, Y los enemigos de Jehov\u00e1 como la grasa de los carneros Ser\u00e1n consumidos: se disipar\u00e1n como humo.\n37:21 El imp\u00edo toma prestado, y no paga; Mas el justo tiene misericordia, y da.\n37:22 Porque los benditos de \u00e9l heredar\u00e1n la tierra; Y los malditos de \u00e9l ser\u00e1n talados.\n37:23 Por Jehov\u00e1 son ordenados los pasos del hombre, Y aprueba su camino.\n37:24 Cuando cayere, no quedar\u00e1 postrado; Porque Jehov\u00e1 sostiene su mano.\n37:25 Mozo fu\u00ed, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su simiente que mendigue pan.\n37:26 En todo tiempo tiene misericordia, y presta; Y su simiente es para bendici\u00f3n.\n37:27 Ap\u00e1rtate del mal, y haz el bien, Y vivir\u00e1s para siempre.\n37:28 Porque Jehov\u00e1 ama la rectitud, Y no desampara sus santos: Mas la simiente de los imp\u00edos ser\u00e1 extirpada.\n37:29 Los justos heredar\u00e1n la tierra, Y vivir\u00e1n para siempre sobre ella.\n37:30 La boca del justo hablara sabidur\u00eda; Y su lengua proferir\u00e1 juicio.\n37:31 La ley de su Dios est\u00e1 en su coraz\u00f3n; Por tanto sus pasos no vacilar\u00e1n.\n37:32 Acecha el imp\u00edo al justo, Y procura matarlo.\n37:33 Jehov\u00e1 no lo dejar\u00e1 en sus manos, Ni lo condenar\u00e1 cuando le juzgaren.\n37:34 Espera en Jehov\u00e1, y guarda su camino, Y \u00e9l te ensalzar\u00e1 para heredar la tierra: Cuando ser\u00e1n talados los pecadores, lo ver\u00e1s.\n37:35 Vi yo al imp\u00edo sumamente ensalzado, Y que se extend\u00eda como un laurel verde.\n37:36 Empero pas\u00f3se, y he aqu\u00ed no parece; Y busqu\u00e9lo, y no fu\u00e9 hallado.\n37:37 Considera al \u00edntegro, y mira al justo: Que la postrimer\u00eda de cada uno de ellos es paz.\n37:38 Mas los transgresores fueron todos \u00e1 una destru\u00eddos: La postrimer\u00eda de los imp\u00edos fu\u00e9 talada.\n37:39 Pero la salvaci\u00f3n de los justos es de Jehov\u00e1, Y \u00e9l es su fortaleza en el tiempo de angustia.\n37:40 Y Jehov\u00e1 los ayudar\u00e1, Y los librar\u00e1: y libertar\u00e1los de los imp\u00edos, y los salvar\u00e1, Por cuanto en \u00e9l esperaron.\n38:1 Salmo de David, para recordar. JEHOVA, no me reprendas en tu furor, Ni me castigues en tu ira.\n38:2 Porque tus saetas descendieron \u00e1 m\u00ed, Y sobre m\u00ed ha ca\u00eddo tu mano.\n38:3 No hay sanidad en mi carne \u00e1 causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos \u00e1 causa de mi pecado.\n38:4 Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: Como carga pesada se han agravado sobre m\u00ed.\n38:5 Pudri\u00e9ronse, corrompi\u00e9ronse mis llagas, A causa de mi locura.\n38:6 Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, Ando enlutado todo el d\u00eda.\n38:7 Porque mis lomos est\u00e1n llenos de irritaci\u00f3n, Y no hay sanidad en mi carne.\n38:8 Estoy debilitado y molido en gran manera; Bramo \u00e1 causa de la conmoci\u00f3n de mi coraz\u00f3n.\n38:9 Se\u00f1or, delante de ti est\u00e1n todos mis deseos; Y mi suspiro no te es oculto.\n38:10 Mi coraz\u00f3n est\u00e1 acongojado, hame dejado mi vigor; Y aun la misma luz de mis ojos no est\u00e1 conmigo.\n38:11 Mis amigos y mis compa\u00f1eros se quitaron de delante de mi plaga; Y mis cercanos se pusieron lejos.\n38:12 Y los que buscaban mi alma armaron lazos; Y los que procuraban mi mal hablaban iniquidades, Y meditaban fraudes todo el d\u00eda.\n38:13 Mas yo, como si fuera sordo no o\u00eda; Y estaba como un mudo, que no abre su boca.\n38:14 Fu\u00ed pues como un hombre que no oye, Y que en su boca no tiene reprensiones.\n38:15 Porque \u00e1 ti, oh Jehov\u00e1, esper\u00e9 yo: T\u00fa responder\u00e1s, Jehov\u00e1 Dios m\u00edo.\n38:16 Porque dije: Que no se alegren de m\u00ed: Cuando mi pie resbalaba, sobre m\u00ed se engrandec\u00edan.\n38:17 Empero yo estoy \u00e1 pique de claudicar, Y mi dolor est\u00e1 delante de m\u00ed continuamente.\n38:18 Por tanto denunciar\u00e9 mi maldad; Congojar\u00e9me por mi pecado.\n38:19 Porque mis enemigos est\u00e1n vivos y fuertes: Y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa:\n38:20 Y pagando mal por bien Me son contrarios, por seguir yo lo bueno.\n38:21 No me desampares, oh Jehov\u00e1: Dios m\u00edo, no te alejes de m\u00ed.\n38:22 Apres\u00farate \u00e1 ayudarme, Oh Se\u00f1or, mi salud.\n39:1 Al M\u00fasico principal, \u00e1 Jeduth\u00fan: Salmo de David. YO DIJE: Atender\u00e9 \u00e1 mis caminos, Para no pecar con mi lengua: Guardar\u00e9 mi boca con freno, En tanto que el imp\u00edo fuere contra m\u00ed.\n39:2 Enmudec\u00ed con silencio, call\u00e9me aun respecto de lo bueno: Y excit\u00f3se mi dolor.\n39:3 Enardeci\u00f3se mi coraz\u00f3n dentro de m\u00ed; Encendi\u00f3se fuego en mi meditaci\u00f3n, Y as\u00ed profer\u00ed con mi lengua:\n39:4 Hazme saber, Jehov\u00e1, mi fin, Y cu\u00e1nta sea la medida de mis d\u00edas; Sepa yo cu\u00e1nto tengo de ser del mundo.\n39:5 He aqu\u00ed diste \u00e1 mis d\u00edas t\u00e9rmino corto, Y mi edad es como nada delante de ti: Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.)\n39:6 Ciertamente en tinieblas anda el hombre; Ciertamente en vano se inquieta: Junta, y no sabe qui\u00e9n lo allegar\u00e1.\n39:7 Y ahora, Se\u00f1or, \u00bfqu\u00e9 esperar\u00e9? Mi esperanza en ti est\u00e1.\n39:8 L\u00edbrame de todas mis rebeliones; No me pongas por escarnio del insensato.\n39:9 Enmudec\u00ed, no abr\u00ed mi boca; Porque t\u00fa lo hiciste.\n39:10 Quita de sobre m\u00ed tu plaga; De la guerra de tu mano soy consumido.\n39:11 Con castigos sobre el pecado corriges al hombre, Y haces consumirse como de polilla su grandeza: Ciertamente vanidad es todo hombre. (Selah.)\n39:12 Oye mi oraci\u00f3n, oh Jehov\u00e1, y escucha mi clamor: No calles \u00e1 mis l\u00e1grimas; Porque peregrino soy para contigo, Y advenedizo, como todos mis padres.\n39:13 D\u00e9jame, y tomar\u00e9 fuerzas, Antes que vaya y perezca.\n40:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David. RESIGNADAMENTE esper\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1, E inclin\u00f3se \u00e1 m\u00ed, y oy\u00f3 mi clamor.\n40:2 E h\u00edzome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; Y puso mis pies sobre pe\u00f1a, y enderez\u00f3 mis pasos.\n40:3 Puso luego en mi boca canci\u00f3n nueva, alabanza \u00e1 nuestro Dios. Ver\u00e1n esto muchos, y temer\u00e1n, Y esperar\u00e1n en Jehov\u00e1.\n40:4 Bienaventurado el hombre que puso \u00e1 Jehov\u00e1 por su confianza, Y no mira \u00e1 los soberbios, ni \u00e1 los que declinan \u00e1 la mentira.\n40:5 Aumentado has t\u00fa, oh Jehov\u00e1 Dios m\u00edo, tus maravillas; Y tus pensamientos para con nosotros, No te los podremos contar: Si yo anunciare y hablare de ellos, No pueden ser enarrados.\n40:6 Sacrificio y presente no te agrada; Has abierto mis o\u00eddos; Holocausto y expiaci\u00f3n no has demandado.\n40:7 Entonces dije: He aqu\u00ed, vengo; En el envoltorio del libro est\u00e1 escrito de m\u00ed:\n40:8 El hacer tu voluntad, Dios m\u00edo, hame agradado; Y tu ley est\u00e1 en medio de mis entra\u00f1as.\n40:9 Anunciado he justicia en grande congregaci\u00f3n: He aqu\u00ed no detuve mis labios, Jehov\u00e1, t\u00fa lo sabes.\n40:10 No encubr\u00ed tu justicia dentro de mi coraz\u00f3n: Tu verdad y tu salvaci\u00f3n he dicho: No ocult\u00e9 tu misericordia y tu verdad en grande concurso.\n40:11 T\u00fa, Jehov\u00e1, no apartes de m\u00ed tus misericordias: Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.\n40:12 Porque me han cercado males hasta no haber cuento: Hanme comprendido mis maldades, y no puedo levantar la vista: Hanse aumentado m\u00e1s que los cabellos de mi cabeza, y mi coraz\u00f3n me falta.\n40:13 Quieras, oh Jehov\u00e1, librarme; Jehov\u00e1, apres\u00farate \u00e1 socorrerme.\n40:14 Sean avergonzados y confusos \u00e1 una Los que buscan mi vida para cortarla: Vuelvan atr\u00e1s y averg\u00fc\u00e9ncense Los que mi mal desean.\n40:15 Sean asolados en pago de su afrenta Los que me dicen: Ea, ea!\n40:16 G\u00f3cense y al\u00e9grense en ti todos los que te buscan; Y digan siempre los que aman tu salud: Jehov\u00e1 sea ensalzado.\n40:17 Aunque afligido yo y necesitado, Jehov\u00e1 pensar\u00e1 de m\u00ed: Mi ayuda y mi libertador eres t\u00fa; Dios m\u00edo, no te tardes.\n41:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David. BIENAVENTURADO el que piensa en el pobre: En el d\u00eda malo lo librar\u00e1 Jehov\u00e1.\n41:2 Jehov\u00e1 lo guard\u00e9, y le d\u00e9 vida: sea bienaventurado en la tierra, Y no lo entregues \u00e1 la voluntad de sus enemigos.\n41:3 Jehov\u00e1 lo sustentar\u00e1 sobre el lecho del dolor: Mullir\u00e1s toda su cama en su enfermedad.\n41:4 Yo dije: Jehov\u00e1, ten misericordia de m\u00ed; Sana mi alma, porque contra ti he pecado.\n41:5 Mis enemigos dicen mal de m\u00ed preguntando: \u00bfCu\u00e1ndo morir\u00e1, y perecer\u00e1 su nombre?\n41:6 Y si ven\u00eda \u00e1 ver me, hablaba mentira: Su coraz\u00f3n se amontonaba iniquidad; Y salido fuera, habl\u00e1ba la.\n41:7 Reunidos murmuraban contra m\u00ed todos los que me aborrec\u00edan: Contra m\u00ed pensaban mal, diciendo de m\u00ed:\n41:8 Cosa pestilencial de \u00e9l se ha apoderado; Y el que cay\u00f3 en cama, no volver\u00e1 \u00e1 levantarse.\n41:9 Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan com\u00eda, Alz\u00f3 contra m\u00ed el calca\u00f1ar.\n41:10 Mas t\u00fa, Jehov\u00e1, ten misericordia de m\u00ed, y hazme levantar, Y dar\u00e9les el pago.\n41:11 En esto habr\u00e9 conocido que te he agradado, Que mi enemigo no se holgar\u00e1 de m\u00ed.\n41:12 En cuanto \u00e1 m\u00ed, en mi integridad me has sustentado, Y me has hecho estar delante de ti para siempre.\n41:13 Bendito sea Jehov\u00e1, el Dios de Israel, Por siglos de siglos. Am\u00e9n y Am\u00e9n.\n42:1 Al M\u00fasico principal: Masquil \u00e1 los hijos de Cor\u00e9. COMO el ciervo brama por las corrientes de las aguas, As\u00ed clama por ti, oh Dios, el alma m\u00eda.\n42:2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: Cu\u00e1ndo vendr\u00e9, y parecer\u00e9 delante de Dios!\n42:3 Fueron mis l\u00e1grimas mi pan de d\u00eda y de noche, Mientras me dicen todos los d\u00edas: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu Dios?\n42:4 Acordar\u00e9me de estas cosas, y derramar\u00e9 sobre m\u00ed mi alma: Cuando pasar\u00e9 en el n\u00famero, ir\u00e9 con ellos hasta la casa de Dios, Con voz de alegr\u00eda y de alabanza, haciendo fiesta la multitud.\n42:5 \u00bfPor qu\u00e9 te abates, oh alma m\u00eda, Y te conturbas en m\u00ed? Espera \u00e1 Dios; porque aun le tengo de alabar Por las saludes de su presencia.\n42:6 Dios m\u00edo, mi alma est\u00e1 en m\u00ed abatida: Acordar\u00e9me por tanto de ti desde tierra del Jord\u00e1n, Y de los Hermonitas, desde el monte de Mizhar.\n42:7 Un abismo llama \u00e1 otro \u00e1 la voz de tus canales: Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre m\u00ed.\n42:8 De d\u00eda mandar\u00e1 Jehov\u00e1 su misericordia, Y de noche su canci\u00f3n ser\u00e1 conmigo, Y oraci\u00f3n al Dios de mi vida.\n42:9 Dir\u00e9 \u00e1 Dios: Roca m\u00eda, \u00bfpor qu\u00e9 te has olvidado de m\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 andar\u00e9 yo enlutado por la opresi\u00f3n del enemigo?\n42:10 Mientras se est\u00e1n quebrantando mis huesos, mis enemigos me afrentan, Dici\u00e9ndome cada d\u00eda: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu Dios?\n42:11 \u00bfPor qu\u00e9 te abates, oh alma m\u00eda, Y por qu\u00e9 te conturbas en m\u00ed? Espera \u00e1 Dios; porque aun le tengo de alabar; Es \u00e9l salvamento delante de m\u00ed, y el Dios m\u00edo.\n43:1 JUZGAME, oh Dios, y aboga mi causa: L\u00edbrame de gente imp\u00eda, del hombre de enga\u00f1o \u00e9 iniquidad.\n43:2 Pues que t\u00fa eres el Dios de mi fortaleza, \u00bfpor qu\u00e9 me has desechado? \u00bfPor qu\u00e9 andar\u00e9 enlutado por la opresi\u00f3n del enemigo?\n43:3 Env\u00eda tu luz y tu verdad: \u00e9stas me guiar\u00e1n, Me conducir\u00e1n al monte de tu santidad, Y \u00e1 tus tabern\u00e1culos.\n43:4 Y entrar\u00e9 al altar de Dios, Al Dios alegr\u00eda de mi gozo; Y alabar\u00e9te con arpa, oh Dios, Dios m\u00edo.\n43:5 \u00bfPor qu\u00e9 te abates, oh alma m\u00eda, Y por qu\u00e9 te conturbes en m\u00ed? Espera \u00e1 Dios; porque aun le tengo de alabar; Es \u00e9l salvamento delante de m\u00ed, y el Dios m\u00edo.\n44:1 Al M\u00fasico principal: de los hijos de Cor\u00e9: Masquil. OH Dios, con nuestros o\u00eddos hemos o\u00eddo, nuestros padres nos han contado, La obra que hiciste en sus d\u00edas, en los tiempos antiguos.\n44:2 T\u00fa con tu mano echaste las gentes, y los plantaste \u00e1 ellos; Afligiste los pueblos, y los arrojaste.\n44:3 Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, Ni su brazo los libr\u00f3; Sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, Porque te complaciste en ellos.\n44:4 T\u00fa, oh Dios, eres mi rey: Manda saludes \u00e1 Jacob.\n44:5 Por medio de ti sacudiremos \u00e1 nuestros enemigos: En tu nombre atropellaremos \u00e1 nuestros adversarios.\n44:6 Porque no confiar\u00e9 en mi arco, Ni mi espada me salvar\u00e1.\n44:7 Pues t\u00fa nos has guardado de nuestros enemigos, Y has avergonzado \u00e1 los que nos aborrec\u00edan.\n44:8 En Dios nos gloriaremos todo tiempo, Y para siempre loaremos tu nombre. (Selah.)\n44:9 Empero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; Y no sales en nuestros ej\u00e9rcitos.\n44:10 Nos hiciste retroceder del enemigo, Y saque\u00e1ron nos para s\u00ed los que nos aborrec\u00edan.\n44:11 Pus\u00edstenos como \u00e1 ovejas para comida, Y esparc\u00edstenos entre las gentes.\n44:12 Has vendido tu pueblo de balde, Y no pujaste en sus precios.\n44:13 Pus\u00edstenos por verg\u00fcenza \u00e1 nuestros vecinos, Por escarnio y por burla \u00e1 los que nos rodean.\n44:14 Pus\u00edstenos por proverbio entre las gentes, Por movimiento de cabeza en los pueblos.\n44:15 Cada d\u00eda mi verg\u00fcenza est\u00e1 delante de m\u00ed, Y c\u00fabreme la confusi\u00f3n de mi rostro,\n44:16 Por la voz del que me vitupera y deshonra, Por raz\u00f3n del enemigo y del que se venga.\n44:17 Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti; Y no hemos faltado \u00e1 tu pacto.\n44:18 No se ha vuelto atr\u00e1s nuestro coraz\u00f3n, Ni tampoco se han apartado nuestros pasos de tus caminos.\n44:19 Cuando nos quebrantaste en el lugar de los dragones, Y nos cubriste con sombra de muerte,\n44:20 Si nos hubi\u00e9semos olvidado del nombre de nuestro Dios, O alzado nuestras manos \u00e1 dios ajeno,\n44:21 \u00bfNo demandar\u00eda Dios esto? Porque \u00e9l conoce los secretos del coraz\u00f3n.\n44:22 Empero por tu causa nos matan cada d\u00eda; Somos tenidos como ovejas para el matadero.\n44:23 Despierta; \u00bfpor qu\u00e9 duermes, Se\u00f1or? Despierta, no te alejes para siempre.\n44:24 \u00bfPor qu\u00e9 escondes tu rostro, Y te olvidas de nuestra aflicci\u00f3n, y de la opresi\u00f3n nuestra?\n44:25 Porque nuestra alma est\u00e1 agobiada hasta el polvo: Nuestro vientre est\u00e1 pegado con la tierra.\n44:26 Lev\u00e1ntate para ayudarnos, Y red\u00edmenos por tu misericordia.\n45:1 Al M\u00fasico principal: sobre Sosannim: para los hijos de Cor\u00e9: Masquil: Canci\u00f3n de amores. REBOSA mi coraz\u00f3n palabra buena: Refiero yo al Rey mis obras: Mi lengua es pluma de escribiente muy ligero.\n45:2 Haste hermoseado m\u00e1s que los hijos de los hombres; La gracia se derram\u00f3 en tus labios: Por tanto Dios te ha bendecido para siempre.\n45:3 C\u00ed\u00f1ete tu espada sobre el muslo, oh valiente, Con tu gloria y con tu majestad.\n45:4 Y en tu gloria s\u00e9 prosperado: Cabalga sobre palabra de verdad, y de humildad, y de justicia; Y tu diestra te ense\u00f1ar\u00e1 cosas terribles.\n45:5 Tus saetas agudas Con que caer\u00e1n pueblos debajo de ti, Penetrar\u00e1n en el coraz\u00f3n de los enemigos del Rey.\n45:6 Tu trono, oh Dios, eterno y para siempre: Vara de justicia la vara de tu reino.\n45:7 Amaste la justicia y aborreciste la maldad: Por tanto te ungi\u00f3 Dios, el Dios tuyo, Con \u00f3leo de gozo sobre tus compa\u00f1eros.\n45:8 Mirra, \u00e1loe, y casia exhalan todos tus vestidos: En estancias de marfil te han recreado.\n45:9 Hijas de reyes entre tus ilustres: Est\u00e1 la reina \u00e1 tu diestra con oro de Ophir.\n45:10 Oye, hija, y mira, \u00e9 inclina tu o\u00eddo; Y olvida tu pueblo, y la casa de tu padre;\n45:11 Y desear\u00e1 el rey tu hermosura: E incl\u00ednate \u00e1 \u00e9l, porque \u00e9l es tu Se\u00f1or.\n45:12 Y las hijas de Tiro vendr\u00e1n con presente; Implorar\u00e1n tu favor los ricos del pueblo.\n45:13 Toda ilustre es de dentro la hija del rey: De brocado de oro es su vestido.\n45:14 Con vestidos bordados ser\u00e1 llevada al rey; V\u00edrgenes en pos de ella: Sus compa\u00f1eras ser\u00e1n tra\u00eddas \u00e1 ti.\n45:15 Ser\u00e1n tra\u00eddas con alegr\u00eda y gozo: Entrar\u00e1n en el palacio del rey.\n45:16 En lugar de tus padres ser\u00e1n tus hijos, A quienes har\u00e1s pr\u00edncipes en toda la tierra.\n45:17 Har\u00e9 perpetua la memoria de tu nombre en todas las generaciones: Por lo cual te alabar\u00e1n los pueblos eternamente y para siempre.\n46:1 Al M\u00fasico principal: de los hijos de Cor\u00e9: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.\n46:2 Por tanto no temeremos aunque la tierra sea removida; Aunque se traspasen los montes al coraz\u00f3n de la mar.\n46:3 Bramar\u00e1n, turbar\u00e1nse sus aguas; Temblar\u00e1n los montes \u00e1 causa de su braveza. (Selah.)\n46:4 Del r\u00edo sus conductos alegrar\u00e1n la ciudad de Dios, El santuario de las tiendas del Alt\u00edsimo.\n46:5 Dios est\u00e1 en medio de ella; no ser\u00e1 conmovida: Dios la ayudar\u00e1 al clarear la ma\u00f1ana.\n46:6 Bramaron las gentes, titubearon los reinos; Di\u00f3 \u00e9l su voz, derriti\u00f3se la tierra.\n46:7 Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos es con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.)\n46:8 Venid, ved las obras de Jehov\u00e1, Que ha puesto asolamientos en la tierra.\n46:9 Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra: Que quiebra el arco, corta la lanza, Y quema los carros en el fuego.\n46:10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: Ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado ser\u00e9 en la tierra.\n46:11 Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos es con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.)\n47:1 Al M\u00fasico principal: de los hijos de Cor\u00e9: Salmo. PUEBLOS todos, batid las manos; Aclamad \u00e1 Dios con voz de j\u00fabilo.\n47:2 Porque Jehov\u00e1 el Alt\u00edsimo es terrible; Rey grande sobre toda la tierra.\n47:3 El sujetar\u00e1 \u00e1 los pueblos debajo de nosotros, Y \u00e1 las gentes debajo de nuestros pies.\n47:4 El nos elegir\u00e1 nuestras heredades; La hermosura de Jacob, al cual am\u00f3. (Selah.)\n47:5 Subi\u00f3 Dios con j\u00fabilo, Jehov\u00e1 con sonido de trompeta.\n47:6 Cantad \u00e1 Dios, cantad: Cantad \u00e1 nuestro Rey, cantad.\n47:7 Porque Dios es el Rey de toda la tierra: Cantad con inteligencia.\n47:8 Rein\u00f3 Dios sobre las gentes: Asent\u00f3se Dios sobre su santo trono.\n47:9 Los pr\u00edncipes de los pueblos se juntaron Al pueblo del Dios de Abraham: Porque de Dios son los escudos de la tierra; El es muy ensalzado.\n48:1 Canci\u00f3n: Salmo de los hijos de Cor\u00e9. GRANDE es Jehov\u00e1 y digno de ser en gran manera alabado, En la ciudad de nuestro Dios, en el monte de su santuario.\n48:2 Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra Es el monte de Si\u00f3n, \u00e1 los lados del aquil\u00f3n, La ciudad del gran Rey.\n48:3 Dios en sus palacios es conocido por refugio.\n48:4 Porque he aqu\u00ed los reyes de la tierra se reunieron; Pasaron todos.\n48:5 Y vi\u00e9ndola ellos as\u00ed, maravill\u00e1ronse, Se turbaron, di\u00e9ronse priesa \u00e1 huir.\n48:6 Tom\u00f3los all\u00ed temblor; Dolor, como \u00e1 mujer que pare.\n48:7 Con viento solano Quiebras t\u00fa las naves de Tharsis.\n48:8 Como lo o\u00edmos, as\u00ed hemos visto En la ciudad de Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos, en la ciudad de nuestro Dios: Afirmar\u00e1la Dios para siempre. (Selah.)\n48:9 Esperamos tu misericordia, oh Dios, En medio de tu templo.\n48:10 Conforme \u00e1 tu nombre, oh Dios, As\u00ed es tu loor hasta los fines de la tierra: De justicia est\u00e1 llena tu diestra.\n48:11 Alegrar\u00e1se el monte de Si\u00f3n; Se gozar\u00e1n las hijas de Jud\u00e1 Por tus juicios.\n48:12 Andad alrededor de Si\u00f3n, y rodeadla: Contad sus torres.\n48:13 Poned vuestro coraz\u00f3n \u00e1 su antemuro, Mirad sus palacios; Para que lo cont\u00e9is \u00e1 la generaci\u00f3n venidera.\n48:14 Porque este Dios es Dios nuestro eternalmente y para siempre: El nos capitanear\u00e1 hasta la muerte.\n49:1 Al M\u00fasico principal: Salmo para los hijos de Cor\u00e9. OID esto, pueblos todos; Escuchad, habitadores todos del mundo:\n49:2 As\u00ed los plebeyos como los nobles, El rico y el pobre juntamente.\n49:3 Mi boca hablar\u00e1 sabidur\u00eda; Y el pensamiento de mi coraz\u00f3n inteligencia.\n49:4 Acomodar\u00e9 \u00e1 ejemplos mi o\u00eddo: Declarar\u00e9 con el arpa mi enigma.\n49:5 \u00bfPor qu\u00e9 he de temer en los d\u00edas de adversidad, Cuando la iniquidad de mis insidiadores me cercare?\n49:6 Los que conf\u00edan en sus haciendas, Y en la muchedumbre de sus riquezas se jactan,\n49:7 Ninguno de ellos podr\u00e1 en manera alguna redimir al hermano, Ni dar \u00e1 Dios su rescate.\n49:8 (Porque la redenci\u00f3n de su vida es de gran precio, Y no se har\u00e1 jam\u00e1s;)\n49:9 Que viva adelante para siempre, Y nunca vea la sepultura.\n49:10 Pues se ve que mueren los sabios, As\u00ed como el insensato y el necio perecen, Y dejan \u00e1 otros sus riquezas.\n49:11 En su interior tienen que sus casas ser\u00e1n eternas, Y sus habitaciones para generaci\u00f3n y generaci\u00f3n: Llamaron sus tierras de sus nombres.\n49:12 Mas el hombre no permanecer\u00e1 en honra: Es semejante \u00e1 las bestias que perecen.\n49:13 Este su camino es su locura: Con todo, corren sus descendientes por el dicho de ellos. (Selah.)\n49:14 Como reba\u00f1os ser\u00e1n puestos en la sepultura; La muerte se cebar\u00e1 en ellos; Y los rectos se ense\u00f1orear\u00e1n de ellos por la ma\u00f1ana: Y se consumir\u00e1 su bien parecer en el sepulcro de su morada.\n49:15 Empero Dios redimir\u00e1 mi vida del poder de la sepultura, Cuando me tomar\u00e1. (Selah.)\n49:16 No temas cuando se enriquece alguno, Cuando aumenta la gloria de su casa;\n49:17 Porque en muriendo no llevar\u00e1 nada, Ni descender\u00e1 tras \u00e9l su gloria.\n49:18 Si bien mientras viviere, dir\u00e1 dichosa \u00e1 su alma: Y t\u00fa ser\u00e1s loado cuando bien te tratares.\n49:19 Entrar\u00e1 \u00e1 la generaci\u00f3n de sus padres: No ver\u00e1n luz para siempre.\n49:20 El hombre en honra que no entiende, Semejante es \u00e1 las bestias que perecen.\n50:1 Salmo de Asaph. EL Dios de dioses, Jehov\u00e1, ha hablado, Y convocado la tierra desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.\n50:2 De Si\u00f3n, perfecci\u00f3n de hermosura, Ha Dios resplandecido.\n50:3 Vendr\u00e1 nuestro Dios, y no callar\u00e1: Fuego consumir\u00e1 delante de \u00e9l, Y en derredor suyo habr\u00e1 tempestad grande.\n50:4 Convocar\u00e1 \u00e1 los cielos de arriba, Y \u00e1 la tierra, para juzgar \u00e1 su pueblo.\n50:5 Juntadme mis santos; Los que hicieron conmigo pacto con sacrificio.\n50:6 Y denunciar\u00e1n los cielos su justicia; Porque Dios es el juez. (Selah.)\n50:7 Oye, pueblo m\u00edo, y hablar\u00e9: Escucha, Israel, y testificar\u00e9 contra ti: Yo soy Dios, el Dios tuyo.\n50:8 No te reprender\u00e9 sobre tus sacrificios, Ni por tus holocaustos, que delante de m\u00ed est\u00e1n siempre.\n50:9 No tomar\u00e9 de tu casa becerros, Ni machos cabr\u00edos de tus apriscos.\n50:10 Porque m\u00eda es toda bestia del bosque, Y los millares de animales en los collados.\n50:11 Conozco todas las aves de los montes, Y en mi poder est\u00e1n las fieras del campo.\n50:12 Si yo tuviese hambre, no te lo dir\u00eda \u00e1 ti: Porque m\u00edo es el mundo y su plenitud.\n50:13 \u00bfTengo de comer yo carne de toros, O de beber sangre de machos cabr\u00edos?\n50:14 Sacrifica \u00e1 Dios alabanza, Y paga tus votos al Alt\u00edsimo.\n50:15 E inv\u00f3came en el d\u00eda de la angustia: Te librar\u00e9, y t\u00fa me honrar\u00e1s.\n50:16 Pero al malo dijo Dios: \u00bfQu\u00e9 tienes t\u00fa que enarrar mis leyes, Y que tomar mi pacto en tu boca,\n50:17 Pues que t\u00fa aborreces el castigo, Y echas \u00e1 tu espalda mis palabras?\n50:18 Si ve\u00edas al ladr\u00f3n, t\u00fa corr\u00edas con \u00e9l; Y con los ad\u00falteros era tu parte.\n50:19 Tu boca met\u00edas en mal, Y tu lengua compon\u00eda enga\u00f1o.\n50:20 Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano: Contra el hijo de tu madre pon\u00edas infamia.\n50:21 Estas cosas hiciste, y yo he callado: Pensabas que de cierto ser\u00eda yo como t\u00fa: Yo te arg\u00fcir\u00e9, y pondr\u00e9 las delante de tus ojos.\n50:22 Entended ahora esto, los que os olvid\u00e1is de Dios; No sea que arrebate, sin que nadie libre.\n50:23 El que sacrifica alabanza me honrar\u00e1: Y al que ordenare su camino, Le mostrar\u00e9 la salud de Dios.\n51:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David, cuando despu\u00e9s que entr\u00f3 \u00e1 Bath-sebah, vino \u00e1 \u00e9l Nath\u00e1n el profeta. TEN piedad de m\u00ed, oh Dios, conforme \u00e1 tu misericordia: Conforme \u00e1 la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.\n51:2 L\u00e1vame m\u00e1s y m\u00e1s de mi maldad, Y l\u00edmpiame de mi pecado.\n51:3 Porque yo reconozco mis rebeliones; Y mi pecado est\u00e1 siempre delante de m\u00ed.\n51:4 A ti, \u00e1 ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos: Porque seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.\n51:5 He aqu\u00ed, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibi\u00f3 mi madre.\n51:6 He aqu\u00ed, t\u00fa amas la verdad en lo \u00edntimo: Y en lo secreto me has hecho comprender sabidur\u00eda.\n51:7 Purif\u00edcame con hisopo, y ser\u00e1 limpio: L\u00e1vame, y ser\u00e9 emblanquecido m\u00e1s que la nieve.\n51:8 Hazme oir gozo y alegr\u00eda; Y se recrear\u00e1n los huesos que has abatido.\n51:9 Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades.\n51:10 Crea en m\u00ed, oh Dios, un coraz\u00f3n limpio; Y renueva un esp\u00edritu recto dentro de m\u00ed.\n51:11 No me eches de delante de ti; Y no quites de m\u00ed tu santo esp\u00edritu.\n51:12 Vu\u00e9lveme el gozo de tu salud; Y el esp\u00edritu libre me sustente.\n51:13 Ense\u00f1ar\u00e9 \u00e1 los prevaricadores tus caminos; Y los pecadores se convertir\u00e1n \u00e1 ti.\n51:14 L\u00edbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud: Cantar\u00e1 mi lengua tu justicia.\n51:15 Se\u00f1or, abre mis labios; Y publicar\u00e1 mi boca tu alabanza.\n51:16 Porque no quieres t\u00fa sacrificio, que yo dar\u00eda; No quieres holocausto.\n51:17 Los sacrificios de Dios son el esp\u00edritu quebrantado: Al coraz\u00f3n contrito y humillado no despreciar\u00e1s t\u00fa, oh Dios.\n51:18 Haz bien con tu benevolencia \u00e1 Si\u00f3n: Edifica los muros de Jerusalem.\n51:19 Entonces te agradar\u00e1n los sacrificios de justicia, el holocausto \u00fa ofrenda del todo quemada: Entonces ofrecer\u00e1n sobre tu altar becerros.\n52:1 Al M\u00fasico principal: Masquil de David, cuando vino Doeg Idumeo y di\u00f3 cuenta \u00e1 Sa\u00fal, dici\u00e9ndole: David ha venido \u00e1 casa de Ahimelech. \u00bfPOR qu\u00e9 te glor\u00edas de maldad, oh poderoso? La misericordia de Dios es continua.\n52:2 Agravios maquina tu lengua: Como navaja amolada hace enga\u00f1o.\n52:3 Amaste el mal m\u00e1s que el bien; La mentira m\u00e1s que hablar justicia. (Selah.)\n52:4 Has amado toda suerte de palabras perniciosas, Enga\u00f1osa lengua.\n52:5 Por tanto Dios te derribar\u00e1 para siempre: Te asolar\u00e1 y te arrancar\u00e1 de tu morada, Y te desarraigar\u00e1 de la tierra de los vivientes. (Selah.)\n52:6 Y ver\u00e1n los justos, y temer\u00e1n; Y reir\u00e1nse de \u00e9l, diciendo:\n52:7 He aqu\u00ed el hombre que no puso \u00e1 Dios por su fortaleza, Sino que confi\u00f3 en la multitud de sus riquezas. Y se mantuvo en su maldad.\n52:8 Mas yo estoy como oliva verde en la casa de Dios: En la misericordia de Dios conf\u00edo perpetua y eternalmente.\n52:9 Te alabar\u00e9 para siempre por lo que has hecho: Y esperar\u00e9 en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.\n53:1 Al M\u00fasico principal: sobre Mahalath: Masquil de David. DIJO el necio en su coraz\u00f3n: No hay Dios. Corrompi\u00e9ronse \u00e9 hicieron abominable maldad: No hay quien haga bien.\n53:2 Dios desde los cielos mir\u00f3 sobre los hijos de los hombres, Por ver si hay alg\u00fan entendido Que busque \u00e1 Dios.\n53:3 Cada uno se hab\u00eda vuelto atr\u00e1s; todos se hab\u00edan corrompido: No hay quien haga bien, no hay ni aun uno.\n53:4 \u00bfNo tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad? Que comen \u00e1 mi pueblo como si comiesen pan: A Dios no han invocado.\n53:5 All\u00ed se sobresaltaron de pavor donde no hab\u00eda miedo: Porque Dios ha esparcido los huesos del que asent\u00f3 campo contra ti: Los avergonzaste, porque Dios los desech\u00f3.\n53:6 Oh qui\u00e9n diese de Si\u00f3n saludes \u00e1 Israel! En volviendo Dios la cautividad de su pueblo, Gozarse ha Jacob, y alegrar\u00e1se Israel.\n54:1 Al M\u00fasico principal: en Neginoth: Masquil de David, cuando vinieron los Zipheos y dijeron \u00e1 Sa\u00fal: \u00bfNo est\u00e1 David escondido en nuestra tierrra? OH Dios, s\u00e1lvame por tu nombre, Y con tu poder defi\u00e9ndeme.\n54:2 Oh Dios, oye mi oraci\u00f3n; Escucha las razones de mi boca.\n54:3 Porque extra\u00f1os se han levantado contra m\u00ed, Y fuertes buscan mi alma: No han puesto \u00e1 Dios delante de s\u00ed. (Selah.)\n54:4 He aqu\u00ed, Dios es el que me ayuda; El Se\u00f1or es con los que sostienen mi vida.\n54:5 El volver\u00e1 el mal \u00e1 mis enemigos: C\u00f3rtalos por tu verdad.\n54:6 Voluntariamente sacrificar\u00e9 \u00e1 ti; Alabar\u00e9 tu nombre, oh Jehov\u00e1, porque es bueno.\n54:7 Porque me ha librado de toda angustia, Y en mis enemigos vieron mis ojos mi deseo.\n55:1 Al M\u00fasico principal: en Neginoth: Masquil de David. ESCUCHA, oh Dios, mi oraci\u00f3n, Y no te escondas de mi s\u00faplica.\n55:2 Est\u00e1me atento, y resp\u00f3ndeme: Clamo en mi oraci\u00f3n, y levanto el grito,\n55:3 A causa de la voz del enemigo, Por la opresi\u00f3n del imp\u00edo; Porque echaron sobre m\u00ed iniquidad, Y con furor me han amenazado.\n55:4 Mi coraz\u00f3n est\u00e1 doloroso dentro de m\u00ed, Y terrores de muerte sobre m\u00ed han ca\u00eddo.\n55:5 Temor y temblor vinieron sobre m\u00ed, Y terror me ha cubierto.\n55:6 Y dije: Qui\u00e9n me diese alas como de paloma! Volar\u00eda yo, y descansar\u00eda.\n55:7 Ciertamente huir\u00eda lejos: Morar\u00eda en el desierto. (Selah.)\n55:8 Apresurar\u00edame \u00e1 escapar Del viento tempestuoso, de la tempestad.\n55:9 Deshace, oh Se\u00f1or, divide la lengua de ellos; Porque he visto violencia y rencilla en la ciudad.\n55:10 D\u00eda y noche la rodean sobre sus muros; E iniquidad y trabajo hay en medio de ella.\n55:11 Agravios hay en medio de ella, Y el fraude y enga\u00f1o no se apartan de sus plazas.\n55:12 Porque no me afrent\u00f3 un enemigo, Lo cual habr\u00eda soportado; Ni se alz\u00f3 contra m\u00ed el que me aborrec\u00eda, Porque me hubiera ocultado de \u00e9l:\n55:13 Mas t\u00fa, hombre, al parecer \u00edntimo m\u00edo, Mi gu\u00eda, y mi familiar:\n55:14 Que juntos comunic\u00e1bamos dulcemente los secretos, A la casa de Dios and\u00e1bamos en compa\u00f1\u00eda.\n55:15 Condenados sean \u00e1 muerte, Desciendan vivos al infierno: Porque maldades hay en su compa\u00f1\u00eda, entre ellos.\n55:16 Yo \u00e1 Dios clamar\u00e9; Y Jehov\u00e1 me salvar\u00e1.\n55:17 Tarde y ma\u00f1ana y \u00e1 medio d\u00eda orar\u00e9 y clamar\u00e9; Y \u00e9l oir\u00e1 mi voz.\n55:18 El ha redimido en paz mi alma de la guerra contra m\u00ed; Pues fueron contra m\u00ed muchos.\n55:19 Dios oir\u00e1, y los quebrantar\u00e1 luego, El que desde la antig\u00fcedad permanece (Selah); Por cuanto no se mudan, Ni temen \u00e1 Dios.\n55:20 Extendi\u00f3 sus manos contra sus pac\u00edficos: Vi\u00f3lo su pacto.\n55:21 Ablandan m\u00e1s que manteca su boca, Pero guerra hay en su coraz\u00f3n: Suavizan sus palabras m\u00e1s que el aceite, Mas ellas son cuchillos.\n55:22 Echa sobre Jehov\u00e1 tu carga, y \u00e9l te sustentar\u00e1; No dejar\u00e1 para siempre ca\u00eddo al justo.\n55:23 Mas t\u00fa, oh Dios, har\u00e1s descender aqu\u00e9llos al pozo de la sepultura: Los hombres sanguinarios y enga\u00f1adores no demediar\u00e1n sus d\u00edas: Empero yo confiar\u00e9 en ti.\n56:1 Al M\u00fasico principal: sobre La paloma silenciosa en paraje muy distante. Michtam de David, cuando los Filisteos le prendieron en Gath. TEN misericordia de m\u00ed, oh Dios, porque me devorar\u00eda el hombre: Me oprime combati\u00e9ndome cada d\u00eda.\n56:2 Ap\u00faranme mis enemigos cada d\u00eda; Porque muchos son los que pelean contra m\u00ed, oh Alt\u00edsimo.\n56:3 En el d\u00eda que temo, Yo en ti conf\u00edo.\n56:4 En Dios alabar\u00e9 su palabra: En Dios he confiado, no temer\u00e9 Lo que la carne me hiciere.\n56:5 Todos los d\u00edas me contristan mis negocios; Contra m\u00ed son todos sus pensamientos para mal.\n56:6 Re\u00fanense, esc\u00f3ndense, Miran ellos atentamente mis pasos, Esperando mi vida.\n56:7 \u00bfEscapar\u00e1n ellos por la iniquidad? Oh Dios, derriba en tu furor los pueblos.\n56:8 Mis hu\u00eddas has t\u00fa contado: Pon mis l\u00e1grimas en tu redoma: \u00bfNo est\u00e1n ellas en tu libro?\n56:9 Ser\u00e1n luego vueltos atr\u00e1s mis enemigos el d\u00eda que yo clamare: En esto conozco que Dios es por m\u00ed.\n56:10 En Dios alabar\u00e9 su palabra; En Jehov\u00e1 alabar\u00e9 su palabra.\n56:11 En Dios he confiado: no temer\u00e9 Lo que me har\u00e1 el hombre.\n56:12 Sobre m\u00ed, oh Dios, est\u00e1n tus votos: Te tributar\u00e9 alabanzas.\n56:13 Porque has librado mi vida de la muerte, Y mis pies de ca\u00edda, Para que ande delante de Dios En la luz de los que viven.\n57:1 Al M\u00fasico principal: sobre No destruyas: Michtam de David, cuando huy\u00f3 de delante de Sa\u00fal \u00e1 la cueva. TEN misericordia de m\u00ed, oh Dios, ten misericordia de m\u00ed; Porque en ti ha confiado mi alma, Y en la sombra de tus alas me amparar\u00e9, Hasta que pasen los qu\n57:2 Clamar\u00e9 al Dios Alt\u00edsimo, Al Dios que me favorece.\n57:3 El enviar\u00e1 desde los cielos, y me salvar\u00e1 De la infamia del que me apura; (Selah) Dios enviar\u00e1 su misericordia y su verdad.\n57:4 Mi vida est\u00e1 entre leones; Estoy echado entre hijos de hombres encendidos: Sus dientes son lanzas y saetas, Y su lengua cuchillo agudo.\n57:5 Ens\u00e1lzate sobre los cielos, oh Dios; Sobre toda la tierra tu gloria.\n57:6 Red han armado \u00e1 mis pasos; Hase abatido mi alma: Hoyo han cavado delante de m\u00ed; En medio de \u00e9l han ca\u00eddo. (Selah.)\n57:7 Pronto est\u00e1 mi coraz\u00f3n, oh Dios, mi coraz\u00f3n est\u00e1 dispuesto: Cantar\u00e9, y trovar\u00e9 salmos.\n57:8 Despierta, oh gloria m\u00eda; despierta, salterio y arpa: Levantar\u00e9me de ma\u00f1ana.\n57:9 Alabarte he en los pueblos, oh Se\u00f1or; Cantar\u00e9 de ti en las naciones.\n57:10 Porque grande es hasta los cielos tu misericordia, Y hasta las nubes tu verdad.\n57:11 Ens\u00e1lzate sobre los cielos, oh Dios; Sobre toda la tierra tu gloria.\n58:1 Al M\u00fasico principal: sobre No destruyas: Michtam de David. OH congregaci\u00f3n, \u00bfpronunci\u00e1is en verdad justicia? \u00bfJuzg\u00e1is rectamente, hijos de los hombres?\n58:2 Antes con el coraz\u00f3n obr\u00e1is iniquidades: Hac\u00e9is pesar la violencia de vuestras manos en la tierra.\n58:3 Enajen\u00e1ronse los imp\u00edos desde la matriz; Descarri\u00e1ronse desde el vientre, hablando mentira.\n58:4 Veneno tienen semejante al veneno de la serpiente: Son como \u00e1spide sordo que cierra su o\u00eddo;\n58:5 Que no oye la voz de los que encantan, Por m\u00e1s h\u00e1bil que el encantador sea.\n58:6 Oh Dios, quiebra sus dientes en sus bocas: Quiebra, oh Jehov\u00e1, las muelas de los leoncillos.\n58:7 Corr\u00e1nse como aguas que se van de suyo: En entesando sus saetas, luego sean hechas pedazos.\n58:8 Pasen ellos como el caracol que se desl\u00ede: Como el abortivo de mujer, no vean el sol.\n58:9 Antes que vuestras ollas sientan las espinas, As\u00ed vivos, as\u00ed airados, los arrebatar\u00e1 \u00e9l con tempestad.\n58:10 Alegrar\u00e1se el justo cuando viere la venganza: Sus pies lavar\u00e1 en la sangre del imp\u00edo.\n58:11 Entonces dir\u00e1 el hombre: Ciertamente hay fruto para el justo; Ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.\n59:1 Al M\u00fasico principal: sobre No destruyas: Michtam de David, cuando envi\u00f3 Sa\u00fal, y guardaron la casa para matarlo. LIBRAME de mis enemigos, oh Dios m\u00edo: Ponme en salvo de los que contra m\u00ed se levantan.\n59:2 L\u00edbrame de los que obran iniquidad, Y s\u00e1lvame de hombres sanguinarios.\n59:3 Porque he aqu\u00ed est\u00e1n acechando mi vida: Hanse juntado contra m\u00ed fuertes, No por falta m\u00eda, ni pecado m\u00edo, oh Jehov\u00e1.\n59:4 Sin delito m\u00edo corren y se aperciben: Despierta para venir \u00e1 mi encuentro, y mira.\n59:5 Y t\u00fa, Jehov\u00e1 Dios de los ej\u00e9rcitos, Dios de Israel, Despierta para visitar todas las gentes: No hayas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. (Selah.)\n59:6 Volver\u00e1nse \u00e1 la tarde, ladrar\u00e1n como perros, Y rodear\u00e1n la ciudad.\n59:7 He aqu\u00ed proferir\u00e1n con su boca; Cuchillos est\u00e1n en sus labios, Porque dicen: \u00bfQui\u00e9n oye?\n59:8 Mas t\u00fa, Jehov\u00e1, te reir\u00e1s de ellos, Te burlar\u00e1s de todas las gentes.\n59:9 De su fuerza esperar\u00e9 yo en ti: Porque Dios es mi defensa.\n59:10 El Dios de mi misericordia me prevendr\u00e1: Dios me har\u00e1 ver en mis enemigos mi deseo.\n59:11 No los matar\u00e1s, porque mi pueblo no se olvide: Hazlos vagar con tu fortaleza, y ab\u00e1telos. Oh Jehov\u00e1, escudo nuestro,\n59:12 Por el pecado de su boca, por la palabra de sus labios; Y sean presos por su soberbia, Y por la maldici\u00f3n y mentira que profieren.\n59:13 Ac\u00e1balos con furor, ac\u00e1balos, y no sean: Y sepan que Dios domina en Jacob Hasta los fines de la tierra. (Selah).\n59:14 Vuelvan pues \u00e1 la tarde, y ladren como perros, Y rodeen la ciudad.\n59:15 Anden ellos errantes para hallar qu\u00e9 comer: Y si no se saciaren, murmuren.\n59:16 Yo empero cantar\u00e9 tu fortaleza, Y loar\u00e9 de ma\u00f1ana tu misericordia: Porque has sido mi amparo Y refugio en el d\u00eda de mi angustia.\n59:17 Fortaleza m\u00eda, \u00e1 ti cantar\u00e9; Porque eres Dios de mi amparo, Dios de mi misericordia.\n60:1 Al M\u00fasico principal: sobre Susan-Heduth: Michtam de David, para ense\u00f1ar, cuando tuvo guerra contra Aram-Naharaim y contra Aram de Soba, y volvi\u00f3 Joab, \u00e9 hiri\u00f3 de Edom en el valle de las Salina doce mil. OH Dios, t\u00fa nos has desechado, nos disipaste; Te has\n60:2 Hiciste temblar la tierra, abr\u00edstela: Sana sus quiebras, porque titubea.\n60:3 Has hecho ver \u00e1 tu pueblo duras cosas: Hic\u00edstenos beber el vino de agitaci\u00f3n.\n60:4 Has dado \u00e1 los que te temen bandera Que alcen por la verdad. (Selah.)\n60:5 Para que se libren tus amados, Salva con tu diestra, y \u00f3yeme.\n60:6 Dios pronunci\u00f3 por su santuario; yo me alegrar\u00e9; Partir\u00e9 \u00e1 Sich\u00eam, y medir\u00e9 el valle de Succoth.\n60:7 M\u00edo es Galaad, y m\u00edo es Manas\u00e9s; Y Ephraim es la fortaleza de mi cabeza; Jud\u00e1, mi legislador;\n60:8 Moab, la vasija de mi lavatorio; Sobre Edom echar\u00e9 mi zapato: Haz j\u00fabilo sobre m\u00ed, oh Palestina.\n60:9 \u00bfQui\u00e9n me llevar\u00e1 \u00e1 la ciudad fortalecida? \u00bfQui\u00e9n me llevar\u00e1 hasta Idumea?\n60:10 Ciertamente, t\u00fa, oh Dios, que nos hab\u00edas desechado; Y no sal\u00edas, oh Dios, con nuestros ej\u00e9rcitos.\n60:11 Danos socorro contra el enemigo, Que vana es la salud de los hombres.\n60:12 En Dios haremos proezas; Y \u00e9l hollar\u00e1 nuestros enemigos.\n61:1 Al M\u00fasico principal: sobre Neginoth: Salmo de David. OYE, oh Dios, mi clamor; A mi oraci\u00f3n atiende.\n61:2 Desde el cabo de la tierra clamar\u00e9 \u00e1 ti, cuando mi coraz\u00f3n desmayare: A la pe\u00f1a m\u00e1s alta que yo me conduzcas.\n61:3 Porque t\u00fa has sido mi refugio, Y torre de fortaleza delante del enemigo.\n61:4 Yo habitar\u00e9 en tu tabern\u00e1culo para siempre: Estar\u00e9 seguro bajo la cubierta de tus alas.\n61:5 Porque t\u00fa, oh Dios, has o\u00eddo mis votos, Has dado heredad \u00e1 los que temen tu nombre.\n61:6 D\u00edas sobre d\u00edas a\u00f1adir\u00e1s al rey: Sus a\u00f1os ser\u00e1n como generaci\u00f3n y generaci\u00f3n.\n61:7 Estar\u00e1 para siempre delante de Dios: Misericordia y verdad prepara que lo conserven.\n61:8 As\u00ed cantar\u00e9 tu nombre para siempre, Pagando mis votos cada d\u00eda.\n62:1 Al M\u00fasico principal: \u00e1 Jeduth\u00fam: Salmo de David. EN Dios solamente est\u00e1 callada mi alma: De \u00e9l viene mi salud.\n62:2 El solamente es mi fuerte, y mi salud; Es mi refugio, no resbalar\u00e9 mucho.\n62:3 \u00bfHasta cu\u00e1ndo maquinar\u00e9is contra un hombre? Perecer\u00e9is todos vosotros, Caer\u00e9is como pared acostada, como cerca ruinosa.\n62:4 Solamente consultan de arrojarle de su grandeza; Aman la mentira, Con su boca bendicen, pero maldicen en sus entra\u00f1as. (Selah.)\n62:5 Alma m\u00eda, en Dios solamente reposa; Porque de \u00e9l es mi esperanza.\n62:6 El solamente es mi fuerte y mi salud: Es mi refugio, no resbalar\u00e9.\n62:7 En Dios est\u00e1 mi salvaci\u00f3n y mi gloria: En Dios est\u00e1 la roca de mi fortaleza, y mi refugio.\n62:8 Esperad en \u00e9l en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de \u00e9l vuestro coraz\u00f3n: Dios es nuestro amparo. (Selah.)\n62:9 Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de var\u00f3n: Pes\u00e1ndolos \u00e1 todos igualmente en la balanza, Ser\u00e1n menos que la vanidad.\n62:10 No confi\u00e9is en la violencia, Ni en la rapi\u00f1a; no os envanezc\u00e1is: Si se aumentare la hacienda, no pong\u00e1is el coraz\u00f3n en ella.\n62:11 Una vez habl\u00f3 Dios; Dos veces he o\u00eddo esto: Que de Dios es la fortaleza.\n62:12 Y de ti, oh Se\u00f1or, es la misericordia: Porque t\u00fa pagas \u00e1 cada uno conforme \u00e1 su obra.\n63:1 Salmo de David, estando en el desierto de Jud\u00e1. DIOS, Dios m\u00edo eres t\u00fa: levantar\u00e9me \u00e1 ti de ma\u00f1ana: Mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, En tierra de sequedad y transida sin aguas;\n63:2 Para ver tu fortaleza y tu gloria, As\u00ed como te he mirado en el santuario.\n63:3 Porque mejor es tu misericordia que la vida: Mis labios te alabar\u00e1n.\n63:4 As\u00ed te bendecir\u00e9 en mi vida: En tu nombre alzar\u00e9 mis manos.\n63:5 Como de meollo y de grosura ser\u00e1 saciada mi alma; Y con labios de j\u00fabilo te alabar\u00e1 mi boca,\n63:6 Cuando me acordar\u00e9 de ti en mi lecho, Cuando meditar\u00e9 de ti en las velas de la noche.\n63:7 Porque has sido mi socorro; Y as\u00ed en la sombra de tus alas me regocijar\u00e9.\n63:8 Est\u00e1 mi alma apegada \u00e1 ti: Tu diestra me ha sostenido.\n63:9 Mas los que para destrucci\u00f3n buscaron mi alma, Caer\u00e1n en los sitios bajos de la tierra.\n63:10 Destruir\u00e1nlos \u00e1 filo de espada; Ser\u00e1n porci\u00f3n de las zorras.\n63:11 Empero el rey se alegrar\u00e1 en Dios; Ser\u00e1 alabado cualquiera que por \u00e9l jura: Porque la boca de los que hablan mentira, ser\u00e1 cerrada.\n64:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David. ESCUCHA, oh Dios, mi voz en mi oraci\u00f3n: Guarda mi vida del miedo del enemigo.\n64:2 Esc\u00f3ndeme del secreto consejo de los malignos; De la conspiraci\u00f3n de los que obran iniquidad:\n64:3 Que amolaron su lengua como cuchillo, Y armaron por su saeta palabra amarga;\n64:4 Para asaetear \u00e1 escondidas al \u00edntegro: De improviso lo asaetean, y no temen.\n64:5 Obstinados en su inicuo designio, Tratan de esconder los lazos, Y dicen: \u00bfQui\u00e9n los ha de ver?\n64:6 Inquieren iniquidades, hacen una investigaci\u00f3n exacta; Y el \u00edntimo pensamiento de cada uno de ellos, as\u00ed como el coraz\u00f3n, es profundo.\n64:7 Mas Dios los herir\u00e1 con saeta; De repente ser\u00e1n sus plagas.\n64:8 Y har\u00e1n caer sobre s\u00ed sus mismas lenguas: Se espantar\u00e1n todos los que los vieren.\n64:9 Y temer\u00e1n todos los hombres, Y anunciar\u00e1n la obra de Dios, Y entender\u00e1n su hecho.\n64:10 Alegrar\u00e1se el justo en Jehov\u00e1, y confiar\u00e1se en \u00e9l; Y se gloriar\u00e1n todos los rectos de coraz\u00f3n.\n65:1 Al M\u00fasico principal: Salmo: C\u00e1ntico de David. A TI es pl\u00e1cida la alabanza en Si\u00f3n, oh Dios: Y \u00e1 ti se pagar\u00e1n los votos.\n65:2 T\u00fa oyes la oraci\u00f3n: A ti vendr\u00e1 toda carne.\n65:3 Palabras de iniquidades me sobrepujaron: Mas nuestras rebeliones t\u00fa las perdonar\u00e1s.\n65:4 Dichoso el que t\u00fa escogieres, \u00e9 hicieres llegar \u00e1 ti, Para que habite en tus atrios: Seremos saciados del bien de tu casa, De tu santo templo.\n65:5 Con tremendas cosas, en justicia, nos responder\u00e1s t\u00fa, Oh Dios de nuestra salud, Esperanza de todos los t\u00e9rminos de la tierra, Y de los m\u00e1s remotos confines de la mar.\n65:6 T\u00fa, el que afirma los montes con su potencia, Ce\u00f1ido de valent\u00eda:\n65:7 El que amansa el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas, Y el alboroto de las gentes.\n65:8 Por tanto los habitadores de los fines de la tierra temen de tus maravillas. T\u00fa haces alegrar las salidas de la ma\u00f1ana y de la tarde.\n65:9 Visitas la tierra, y la riegas: En gran manera la enriqueces Con el r\u00edo de Dios, lleno de aguas: Preparas el grano de ellos, cuando as\u00ed la dispones.\n65:10 Haces se empapen sus surcos, Haces descender sus canales: Abl\u00e1ndasla con lluvias, Bendices sus renuevos.\n65:11 T\u00fa coronas el a\u00f1o de tus bienes; Y tus nubes destilan grosura.\n65:12 Destilan sobre las estancias del desierto; Y los collados se ci\u00f1en de alegr\u00eda.\n65:13 V\u00edstense los llanos de manadas, Y los valles se cubren de grano: Dan voces de j\u00fabilo, y aun cantan.\n66:1 Al M\u00fasico principal: C\u00e1ntico: Salmo. ACLAMAD \u00e1 Dios con alegr\u00eda, toda la tierra:\n66:2 Cantad la gloria de su nombre: Poned gloria en su alabanza.\n66:3 Decid \u00e1 Dios: Cu\u00e1n terribles tus obras! Por lo grande de tu fortaleza te mentir\u00e1n tus enemigos.\n66:4 Toda la tierra te adorar\u00e1, Y cantar\u00e1 \u00e1 ti; Cantar\u00e1n \u00e1 tu nombre. (Selah.)\n66:5 Venid, y ved las obras de Dios, Terrible en hechos sobre los hijos de los hombres.\n66:6 Volvi\u00f3 la mar en seco; Por el r\u00edo pasaron \u00e1 pie; All\u00ed en \u00e9l nos alegramos.\n66:7 El se ense\u00f1orea con su fortaleza para siempre: Sus ojos atalayan sobre las gentes: Los rebeldes no ser\u00e1n ensalzados. (Selah.)\n66:8 Bendecid, pueblos, \u00e1 nuestro Dios, Y haced oir la voz de su alabanza.\n66:9 El es el que puso nuestra alma en vida, Y no permiti\u00f3 que nuestros pies resbalasen.\n66:10 Porque t\u00fa nos probaste, oh Dios: Ensay\u00e1stenos como se afina la plata.\n66:11 Nos metiste en la red; Pusiste apretura en nuestros lomos.\n66:12 Hombres hiciste subir sobre nuestra cabeza; Entramos en fuego y en aguas, Y sac\u00e1stenos \u00e1 hartura.\n66:13 Entrar\u00e9 en tu casa con holocaustos: Te pagar\u00e9 mis votos,\n66:14 Que pronunciaron mis labios, Y habl\u00f3 mi boca, cuando angustiado estaba.\n66:15 Holocaustos de cebados te ofrecer\u00e9, Con perfume de carneros: Sacrificar\u00e9 bueyes y machos cabr\u00edos. (Selah.)\n66:16 Venid, oid todos los que tem\u00e9is \u00e1 Dios, Y contar\u00e9 lo que ha hecho \u00e1 mi alma.\n66:17 A \u00e9l clam\u00e9 con mi boca, Y ensalzado fu\u00e9 con mi lengua.\n66:18 Si en mi coraz\u00f3n hubiese yo mirado \u00e1 la iniquidad, El Se\u00f1or no me oyera.\n66:19 Mas ciertamente me oy\u00f3 Dios; Antendi\u00f3 \u00e1 la voz de mi s\u00faplica.\n66:20 Bendito Dios, Que no ech\u00f3 de s\u00ed mi oraci\u00f3n, ni de m\u00ed su misericordia.\n67:1 Al M\u00fasico principal: en Neginoth: Salmo: C\u00e1ntico. DIOS tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; Haga resplandecer su rostro sobre nosotros (Selah);\n67:2 Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las gentes tu salud.\n67:3 Al\u00e1bente los pueblos, oh Dios; Al\u00e1bente los pueblos todos.\n67:4 Al\u00e9grense y goc\u00e9nse las gentes; Porque juzgar\u00e1s los pueblos con equidad, Y pastorear\u00e1s las naciones en la tierra. (Selah.)\n67:5 Al\u00e1bente los pueblos, oh Dios: Todos los pueblos te alaben.\n67:6 La tierra dar\u00e1 su fruto: Nos bendecir\u00e1 Dios, el Dios nuestro.\n67:7 Bend\u00edganos Dios, Y t\u00e9manlo todos los fines de la tierra.\n68:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David: Canci\u00f3n. LEVANTESE Dios, sean esparcidos sus enemigos, Y huyan de su presencia los que le aborrecen.\n68:2 Como es lanzado el humo, los lanzar\u00e1s: Como se derrite la cera delante del fuego, As\u00ed perecer\u00e1n los imp\u00edos delante de Dios.\n68:3 Mas los justos se alegrar\u00e1n: gozarse han delante de Dios, Y saltar\u00e1n de alegr\u00eda.\n68:4 Cantad \u00e1 Dios, cantad salmos \u00e1 su nombre: Ensalzad al que sube sobre los cielos En JAH su nombre, y alegraos delante de \u00e9l.\n68:5 Padre de hu\u00e9rfanos y defensor de viudas, Es Dios en la morada de su santuario:\n68:6 El Dios que hace habitar en familia los solos; Que saca \u00e1 los aprisionados con grillos: Mas los rebeldes habitan en sequedad.\n68:7 Oh Dios, cuando t\u00fa saliste delante de tu pueblo, Cuando anduviste por el desierto, (Selah,)\n68:8 La tierra tembl\u00f3; Tambi\u00e9n destilaron los cielos \u00e1 la presencia de Dios: Aquel Sina\u00ed tembl\u00f3 delante de Dios, del Dios de Israel.\n68:9 Abundante lluvia esparciste, oh Dios, \u00e1 tu heredad; Y cuando se cans\u00f3, t\u00fa la recreaste.\n68:10 Los que son de tu grey han morado en ella: Por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre.\n68:11 El Se\u00f1or daba palabra: De las evangelizantes hab\u00eda grande ej\u00e9rcito.\n68:12 Huyeron, huyeron reyes de ej\u00e9rcitos; Y las que se quedaban en casa part\u00edan los despojos.\n68:13 Bien que fuiesteis echados entre los tiestos, Ser\u00e9is como las alas de la paloma cubierta de plata, Y sus plumas con amarillez de oro.\n68:14 Cuando esparci\u00f3 el Omnipotente los reyes en ella, Emblanqueci\u00f3se \u00e9sta como la nieve en Salm\u00f3n.\n68:15 Monte de Dios es el monte de Bas\u00e1n; Monte alto el de Bas\u00e1n.\n68:16 \u00bfPor qu\u00e9 os levant\u00e1is, oh montes altos? Este monte am\u00f3 Dios para su asiento; Ciertamente Jehov\u00e1 habitar\u00e1 en \u00e9l para siempre.\n68:17 Los carros de Dios son veinte mil, y m\u00e1s millares de \u00e1ngeles. El Se\u00f1or entre ellos, como en Sina\u00ed, as\u00ed en el santuario.\n68:18 Subiste \u00e1 lo alto, cautivaste la cautividad, Tomaste dones para los hombres, Y tambi\u00e9n para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios.\n68:19 Bendito el Se\u00f1or; cada d\u00eda nos colma de beneficios El Dios de nuestra salud. (Selah.)\n68:20 Dios, nuestro Dios ha de salvarnos; Y de Dios Jehov\u00e1 es el librar de la muerte.\n68:21 Ciertamente Dios herir\u00e1 la cabeza de sus enemigos, La cabelluda mollera del que camina en sus pecados.\n68:22 El Se\u00f1or dijo: De Bas\u00e1n har\u00e9 volver, Te har\u00e9 volver de los profundos de la mar:\n68:23 Porque tu pie se enrojecer\u00e1 de sangre de tus enemigos, Y de ella la lengua de tus perros.\n68:24 Vieron tus caminos, oh Dios; Los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario.\n68:25 Los cantores iban delante, los ta\u00f1edores detr\u00e1s; En medio, las doncellas, con adufes.\n68:26 Bendecid \u00e1 Dios en congregaciones: Al Se\u00f1or, vosotros de la estirpe de Israel.\n68:27 All\u00ed estaba el joven Benjam\u00edn se\u00f1oreador de ellos, Los pr\u00edncipes de Jud\u00e1 en su congregaci\u00f3n, Los pr\u00edncipes de Zabul\u00f3n, los pr\u00edncipes de Nephtal\u00ed.\n68:28 Tu Dios ha ordenado tu fuerza; Confirma, oh Dios, lo que has obrado en nosotros.\n68:29 Por raz\u00f3n de tu templo en Jerusalem Los reyes te ofrecer\u00e1n dones.\n68:30 Reprime la reuni\u00f3n de gentes armadas, La multitud de toros con los becerros de los pueblos, Hasta que todos se sometan con sus piezas de plata: Disipa los pueblos que se complacen en la guerra.\n68:31 Vendr\u00e1n pr\u00edncipes de Egipto; Etiop\u00eda apresurar\u00e1 sus manos \u00e1 Dios.\n68:32 Reinos de la tierra, cantad \u00e1 Dios, Cantad al Se\u00f1or (Selah);\n68:33 Al que cabalga sobre los cielos de los cielos que son de antiguo: He aqu\u00ed \u00e1 su voz dar\u00e1 voz de fortaleza.\n68:34 Atribuid fortaleza \u00e1 Dios: Sobre Israel es su magnificencia, Y su poder est\u00e1 en los cielos.\n68:35 Terrible eres, oh Dios, desde tus santuarios: El Dios de Israel, \u00e9l da fortaleza y vigor \u00e1 su pueblo. Bendito Dios.\n69:1 Al M\u00fasico principal: sobre Sosannim: Salmo de David. SALVAME, oh Dios, Porque las aguas han entrado hasta el alma.\n69:2 Estoy hundido en cieno profundo, donde no hay pie: He venido \u00e1 abismos de aguas, y la corriente me ha anegado.\n69:3 Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; Han desfallecido mis ojos esperando \u00e1 mi Dios.\n69:4 Hanse aumentado m\u00e1s que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; Hanse fortalecido mis enemigos, los que me destruyen sin por qu\u00e9: He venido pues \u00e1 pagar lo que no he tomado.\n69:5 Dios, t\u00fa sabes mi locura; Y mis delitos no te son ocultos.\n69:6 No sean avergonzados por mi causa los que te esperan, oh Se\u00f1or Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos; No sean confusos por m\u00ed los que te buscan, oh Dios de Israel.\n69:7 Porque por amor de ti he sufrido afrenta; Confusi\u00f3n ha cubierto mi rostro.\n69:8 He sido extra\u00f1ado de mis hermanos, Y extra\u00f1o \u00e1 los hijos de mi madre.\n69:9 Porque me consumi\u00f3 el celo de tu casa; Y los denuestos de los que te vituperaban, cayeron sobre m\u00ed.\n69:10 Y llor\u00e9 afligiendo con ayuno mi alma; Y esto me ha sido por afrenta.\n69:11 Puse adem\u00e1s saco por mi vestido; Y vine \u00e1 serles por proverbio.\n69:12 Hablaban contra m\u00ed los que se sentaban \u00e1 la puerta, Y me zaher\u00edan en las canciones de los bebederos de sidra.\n69:13 Empero yo enderezaba mi oraci\u00f3n \u00e1 ti, oh Jehov\u00e1, al tiempo de tu buena voluntad: Oh Dios, por la multitud de tu misericordia, Por la verdad de tu salud, \u00f3yeme.\n69:14 S\u00e1came del lodo, y no sea yo sumergido: Sea yo libertado de los que me aborrecen, y del profundo de las aguas.\n69:15 No me anegue el \u00edmpetu de las aguas, Ni me suerba la hondura, Ni el pozo cierre sobre m\u00ed su boca.\n69:16 Oyeme, Jehov\u00e1, porque apacible es tu misericordia; M\u00edrame conforme \u00e1 la multitud de tus miseraciones.\n69:17 Y no escondas tu rostro de tu siervo; Porque estoy angustiado; apres\u00farate, \u00f3yeme.\n69:18 Ac\u00e9rcate \u00e1 mi alma, red\u00edmela: L\u00edbrame \u00e1 causa de mis enemigos.\n69:19 T\u00fa sabes mi afrenta, y mi confusi\u00f3n, y mi oprobio: Delante de ti est\u00e1n todos mis enemigos.\n69:20 La afrenta ha quebrantado mi coraz\u00f3n, y estoy acongojado: Y esper\u00e9 quien se compadeciese de m\u00ed, y no lo hubo: Y consoladores, y ninguno hall\u00e9.\n69:21 Pusi\u00e9ronme adem\u00e1s hiel por comida, Y en mi sed me dieron \u00e1 beber vinagre.\n69:22 Sea su mesa delante de ellos por lazo, Y lo que es para bien por tropiezo.\n69:23 Sean oscurecidos sus ojos para ver, Y haz siempre titubear sus lomos.\n69:24 Derrama sobre ellos tu ira, Y el furor de tu enojo los alcance.\n69:25 Sea su palacio asolado: En sus tiendas no haya morador.\n69:26 Porque persiguieron al que t\u00fa heriste; Y cuentan del dolor de los que t\u00fa llagaste.\n69:27 Pon maldad sobre su maldad, Y no entren en tu justicia.\n69:28 Sean ra\u00eddos del libro de los vivientes, Y no sean escritos con los justos.\n69:29 Y yo afligido y dolorido, Tu salud, oh Dios, me defender\u00e1.\n69:30 Alabar\u00e9 yo el nombre de Dios con c\u00e1ntico, Ensalzar\u00e9lo con alabanza.\n69:31 Y agradar\u00e1 \u00e1 Jehov\u00e1 m\u00e1s que sacrificio de buey, O becerro que echa cuernos y u\u00f1as.\n69:32 Ver\u00e1nlo los humildes, y se gozar\u00e1n; Buscad \u00e1 Dios, y vivir\u00e1 vuestro coraz\u00f3n.\n69:33 Porque Jehov\u00e1 oye \u00e1 los menesterosos, Y no menosprecia \u00e1 sus prisioneros.\n69:34 Al\u00e1benlo los cielos y la tierra, Los mares, y todo lo que se mueve en ellos.\n69:35 Porque Dios guardar\u00e1 \u00e1 Si\u00f3n, y reedificar\u00e1 las ciudades de Jud\u00e1; Y habitar\u00e1n all\u00ed, y la poseer\u00e1n.\n69:36 Y la simiente de sus siervos la heredar\u00e1, Y los que aman su nombre habitar\u00e1n en ella.\n70:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David, para conmemorar. OH Dios, acude \u00e1 librarme; Apres\u00farate, oh Dios, \u00e1 socorrerme.\n70:2 Sean avergonzados y confusos Los que buscan mi vida; Sean vueltos atr\u00e1s y avergonzados Los que mi mal desean.\n70:3 Sean vueltos, en pago de su afrenta hecha, Los que dicen: Ah! ah!\n70:4 G\u00f3cense y al\u00e9grense en ti todos los que te buscan; Y digan siempre los que aman tu salud: Engrandecido sea Dios.\n70:5 Yo estoy afligido y menesteroso; Apres\u00farate \u00e1 m\u00ed, oh Dios: Ayuda m\u00eda y mi libertador eres t\u00fa; Oh Jehov\u00e1, no te detengas.\n71:1 EN ti, oh Jehov\u00e1, he esperado; No sea yo confuso para siempre.\n71:2 Hazme escapar, y l\u00edbrame en tu justicia: Inclina tu o\u00eddo y s\u00e1lvame.\n71:3 S\u00e9me por pe\u00f1a de estancia, adonde recurra yo continuamente: Mandado has que yo sea salvo; Porque t\u00fa eres mi roca, y mi fortaleza.\n71:4 Dios m\u00edo, l\u00edbrame de la mano del imp\u00edo, De la mano del perverso y violento.\n71:5 Porque t\u00fa, oh Se\u00f1or Jehov\u00e1, eres mi esperanza: Seguridad m\u00eda desde mi juventud.\n71:6 Por ti he sido sustentado desde el vientre: De las entra\u00f1as de mi madre t\u00fa fuiste el que me sacaste: De ti ser\u00e1 siempre mi alabanza.\n71:7 Como prodigio he sido \u00e1 muchos; Y t\u00fa mi refugio fuerte.\n71:8 Sea llena mi boca de tu alabanza, De tu gloria todo el d\u00eda.\n71:9 No me deseches en el tiempo de la vejez; Cuando mi fuerza se acabare, no me desampares.\n71:10 Porque mis enemigos han tratado de m\u00ed; Y los que acechan mi alma, consultaron juntamente.\n71:11 Diciendo: Dios lo ha dejado: Perseguid y tomadle, porque no hay quien le libre.\n71:12 Oh Dios, no te alejes de m\u00ed: Dios m\u00edo, acude presto \u00e1 mi socorro.\n71:13 Sean avergonzados, fallezcan los adversarios de mi alma; Sean cubiertos de verg\u00fcenza y de confusi\u00f3n los que mi mal buscan.\n71:14 Mas yo siempre esperar\u00e9, Y a\u00f1adir\u00e9 sobre toda tu alabanza.\n71:15 Mi boca publicar\u00e1 tu justicia Y tu salud todo el d\u00eda, Aunque no s\u00e9 el n\u00famero de ellas.\n71:16 Vendr\u00e9 \u00e1 las valent\u00edas del Se\u00f1or Jehov\u00e1: Har\u00e9 memoria de sola tu justicia.\n71:17 Oh Dios, ense\u00f1\u00e1steme desde mi mocedad; Y hasta ahora he manifestado tus maravillas.\n71:18 Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, Hasta que denuncie tu brazo \u00e1 la posteridad, Tus valent\u00edas \u00e1 todos los que han de venir.\n71:19 Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; Porque has hecho grandes cosas: Oh Dios, \u00bfqui\u00e9n como t\u00fa?\n71:20 T\u00fa, que me has hecho ver muchas angustias y males, Volver\u00e1s \u00e1 darme vida, Y de nuevo me levantar\u00e1s de los abismos de la tierra.\n71:21 Aumentar\u00e1s mi grandeza, Y volver\u00e1s \u00e1 consolarme.\n71:22 Asimismo yo te alabar\u00e9 con instrumento de salterio, Oh Dios m\u00edo: tu verdad cantar\u00e9 yo \u00e1 ti en el arpa, Oh Santo de Israel.\n71:23 Mis labios cantar\u00e1n cuando \u00e1 ti salmeare, Y mi alma, \u00e1 la cual redimiste.\n71:24 Mi lengua hablar\u00e1 tambi\u00e9n de tu justicia todo el d\u00eda: Por cuanto fueron avergonzados, porque fueron confusos los que mi mal procuraban.\n72:1 Para Salom\u00f3n. OH Dios, da tus juicios al rey, Y tu justicia al hijo del rey.\n72:2 El juzgar\u00e1 tu pueblo con justicia, Y tus afligidos con juicio.\n72:3 Los montes llevar\u00e1n paz al pueblo, Y los collados justicia.\n72:4 Juzgar\u00e1 los afligidos del pueblo, Salvar\u00e1 los hijos del menesteroso, Y quebrantar\u00e1 al violento.\n72:5 Temerte han mientras duren el sol Y la luna, por generaci\u00f3n de generaciones.\n72:6 Descender\u00e1 como la lluvia sobre la hierba cortada; Como el roc\u00edo que destila sobre la tierra.\n72:7 Florecer\u00e1 en sus d\u00eda justicia, Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna.\n72:8 Y dominar\u00e1 de mar \u00e1 mar, Y desde el r\u00edo hasta los cabos de la tierra.\n72:9 Delante de \u00e9l se postrar\u00e1n los Etiopes; Y sus enemigos lamer\u00e1n la tierra.\n72:10 Los reyes de Tharsis y de las islas traer\u00e1n presentes: Los reyes de Sheba y de Seba ofrecer\u00e1n dones.\n72:11 Y arrodillarse han \u00e1 \u00e9l todos los reyes; Le servir\u00e1n todas las gentes.\n72:12 Porque \u00e9l librar\u00e1 al menesteroso que clamare, Y al afligido que no tuviere quien le socorra.\n72:13 Tendr\u00e1 misericordia del pobre y del menesteroso, Y salvar\u00e1 las almas de los pobres.\n72:14 De enga\u00f1o y de violencia redimir\u00e1 sus almas: Y la sangre de ellos ser\u00e1 preciosa en sus ojos.\n72:15 Y vivir\u00e1, y dar\u00e1sele del oro de Seba; Y orar\u00e1se por \u00e9l continuamente; Todo el d\u00eda se le bendecir\u00e1.\n72:16 Ser\u00e1 echado un pu\u00f1o de grano en tierra, en las cumbres de los montes; Su fruto har\u00e1 ruido como el L\u00edbano, Y los de la ciudad florecer\u00e1n como la hierba de la tierra.\n72:17 Ser\u00e1 su nombre para siempre, Perpetuar\u00e1se su nombre mientras el sol dure: Y benditas ser\u00e1n en \u00e9l todas las gentes: Llamarlo han bienaventurado.\n72:18 Bendito Jehov\u00e1 Dios, el Dios de Israel, Que solo hace maravillas.\n72:19 Y bendito su nombre glorioso para siempre: Y toda la tierra sea llena de su gloria. Am\u00e9n y Am\u00e9n.\n72:20 Ac\u00e1banse las oraciones de David, hijo de Isa\u00ed.\n73:1 Salmo de Asaph. CIERTAMENTE bueno es Dios \u00e1 Israel, A los limpios de coraz\u00f3n.\n73:2 Mas yo, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos.\n73:3 Porque tuve envidia de los insensatos, Viendo la prosperidad de los imp\u00edos.\n73:4 Porque no hay ataduras para su muerte; Antes su fortaleza est\u00e1 entera.\n73:5 No est\u00e1n ellos en el trabajo humano; Ni son azotados con los otros hombres.\n73:6 Por tanto soberbia los corona: C\u00fabrense de vestido de violencia.\n73:7 Sus ojos est\u00e1n salidos de gruesos: Logran con creces los antojos del coraz\u00f3n.\n73:8 Solt\u00e1ronse, y hablan con maldad de hacer violencia; Hablan con altaner\u00eda.\n73:9 Ponen en el cielo su boca, Y su lengua pasea la tierra.\n73:10 Por eso su pueblo vuelve aqu\u00ed, Y aguas de lleno le son exprimidas.\n73:11 Y dicen: \u00bfC\u00f3mo sabe Dios? \u00bfY hay conocimiento en lo alto?\n73:12 He aqu\u00ed estos imp\u00edos, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.\n73:13 Verdaderamente en vano he limpiado mi coraz\u00f3n, Y lavado mis manos en inocencia;\n73:14 Pues he sido azotado todo el d\u00eda, Y empezaba mi castigo por las ma\u00f1anas.\n73:15 Si dijera yo, Discurrir\u00e9 de esa suerte; He aqu\u00ed habr\u00eda negado la naci\u00f3n de tus hijos:\n73:16 Pensar\u00e9 pues para saber esto: Es \u00e1 mis ojos duro trabajo,\n73:17 Hasta que venido al santuario de Dios, Entender\u00e9 la postrimer\u00eda de ellos.\n73:18 Ciertamente los has puesto en deslizaderos; En asolamientos los har\u00e1s caer.\n73:19 C\u00f3mo han sido asolados! cu\u00e1n en un punto! Acab\u00e1ronse, fenecieron con turbaciones.\n73:20 Como sue\u00f1o del que despierta, As\u00ed, Se\u00f1or, cuando despertares, menospreciar\u00e1s sus apariencias.\n73:21 Desazon\u00f3se \u00e1 la verdad mi coraz\u00f3n, Y en mis ri\u00f1ones sent\u00eda punzadas.\n73:22 Mas yo era ignorante, y no entend\u00eda: Era como una bestia acerca de ti.\n73:23 Con todo, yo siempre estuve contigo: Trabaste de mi mano derecha.\n73:24 Hasme guiado seg\u00fan tu consejo, Y despu\u00e9s me recibir\u00e1s en gloria.\n73:25 \u00bfA qui\u00e9n tengo yo en los cielos? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.\n73:26 Mi carne y mi coraz\u00f3n desfallecen: Mas la roca de mi coraz\u00f3n y mi porci\u00f3n es Dios para siempre.\n73:27 Porque he aqu\u00ed, los que se alejan de ti perecer\u00e1n: T\u00fa cortar\u00e1s \u00e1 todo aquel que fornicando, de ti se aparta.\n73:28 Y en cuanto \u00e1 m\u00ed, el acercarme \u00e1 Dios es el bien: He puesto en el Se\u00f1or Jehov\u00e1 mi esperanza, Para contar todas tus obras.\n74:1 Masquil de Asaph. \u00bfPOR qu\u00e9, oh Dios, nos has desechado para siempre? \u00bfPor qu\u00e9 ha humeado tu furor contra las ovejas de tu dehesa?\n74:2 Acu\u00e9rdate de tu congregaci\u00f3n, que adquiriste de antiguo, Cuando redimiste la vara de tu heredad; Este monte de Si\u00f3n, donde has habitado.\n74:3 Levanta tus pies \u00e1 los asolamientos eternos: A todo enemigo que ha hecho mal en el santuario.\n74:4 Tus enemigos han bramado en medio de tus sinagogas: Han puesto sus divisas por se\u00f1as.\n74:5 Cualquiera se hac\u00eda famoso seg\u00fan que hab\u00eda levantado El hacha sobre los gruesos maderos.\n74:6 Y ahora con hachas y martillos Han quebrado todas sus entalladuras.\n74:7 Han puesto \u00e1 fuego tus santuarios, Han profanado el tabern\u00e1culo de tu nombre ech\u00e1ndolo \u00e1 tierra.\n74:8 Dijeron en su coraz\u00f3n: Destruy\u00e1moslos de una vez; Han quemado todas las sinagogas de Dios en el tierra.\n74:9 No vemos ya nuestras se\u00f1ales: No hay m\u00e1s profeta; Ni con nosotros hay quien sepa hasta cu\u00e1ndo.\n74:10 \u00bfHasta cu\u00e1ndo, oh Dios, el angustiador nos afrentar\u00e1? \u00bfHa de blasfemar el enemigo perpetuamente tu nombre?\n74:11 \u00bfPor qu\u00e9 retraes tu mano, y tu diestra? \u00bfPor qu\u00e9 la escondes dentro de tu seno?\n74:12 Empero Dios es mi rey ya de antiguo; El que obra saludes en medio de la tierra.\n74:13 T\u00fa hendiste la mar con tu fortaleza: Quebrantaste cabezas de ballenas en las aguas.\n74:14 T\u00fa magullaste las cabezas del leviath\u00e1n; D\u00edstelo por comida al pueblo de los desiertos.\n74:15 T\u00fa abriste fuente y r\u00edo; T\u00fa secaste r\u00edos impetuosos.\n74:16 Tuyo es el d\u00eda, tuya tambi\u00e9n es la noche: T\u00fa aparejaste la luna y el sol.\n74:17 T\u00fa estableciste todos los t\u00e9rminos de la tierra: El verano y el invierno t\u00fa los formaste.\n74:18 Acuerd\u00e1te de esto: que el enemigo ha dicho afrentas \u00e1 Jehov\u00e1, Y que el pueblo insensato ha blasfemado tu nombre.\n74:19 No entregues \u00e1 las bestias el alma de tu t\u00f3rtola: Y no olvides para siempre la congregaci\u00f3n de tus afligidos.\n74:20 Mira al pacto: Porque las tenebrosidades de la tierra llenas est\u00e1n de habitaciones de violencia.\n74:21 No vuelva avergonzado el abatido: El afligido y el menesteroso alabar\u00e1n tu nombre.\n74:22 Lev\u00e1ntate, oh Dios, aboga tu causa: Acu\u00e9rdate de c\u00f3mo el insensato te injuria cada d\u00eda.\n74:23 No olvides las voces de tus enemigos: El alboroto de los que se levantan contra ti sube continuamente.\n75:1 Al M\u00fasico principal: sobre No destruyas: Salmo de Asaph: C\u00e1ntico. ALABAR\u00c9MOSTE, oh Dios, alabaremos; Que cercano est\u00e1 tu nombre: Cuenten tus maravillas.\n75:2 Cuando yo tuviere tiempo, Yo juzgar\u00e9 rectamente.\n75:3 Arruin\u00e1base la tierra y sus moradores: Yo sostengo sus columnas. (Selah.)\n75:4 Dije \u00e1 los insensatos: No os infatu\u00e9is; Y \u00e1 los imp\u00edos: No levant\u00e9is el cuerno:\n75:5 No levant\u00e9is en alto vuestro cuerno; No habl\u00e9is con cerviz erguida.\n75:6 Porque ni de oriente, ni de occidente, Ni del desierto viene el ensalzamiento.\n75:7 Mas Dios es el juez: A \u00e9ste abate, y \u00e1 aquel ensalza.\n75:8 Porque el c\u00e1liz est\u00e1 en la mano de Jehov\u00e1, y el vino es tinto, Lleno de mistura; y \u00e9l derrama del mismo: Ciertamente sus heces chupar\u00e1n y beber\u00e1n todos los imp\u00edos de la tierra.\n75:9 Mas yo anunciar\u00e9 siempre, Cantar\u00e9 alabanzas al Dios de Jacob.\n75:10 Y quebrar\u00e9 todos los cuernos de los pecadores: Los cuernos del justo ser\u00e1n ensalzados.\n76:1 Al M\u00fasico principal: sobre Neginoth: Salmo de Asaph: Canci\u00f3n. DIOS es conocido en Jud\u00e1: En Israel es grande su nombre.\n76:2 Y en Salem est\u00e1 su tabern\u00e1culo, Y su habitaci\u00f3n en Si\u00f3n.\n76:3 All\u00ed quebr\u00f3 las saetas del arco, El escudo, y la espada, y tren de guerra. (Selah.)\n76:4 Ilustre eres t\u00fa; fuerte, m\u00e1s que los montes de caza.\n76:5 Los fuertes de coraz\u00f3n fueron despojados, durmieron su sue\u00f1o; Y nada hallaron en sus manos todos los varones fuertes.\n76:6 A tu reprensi\u00f3n, oh Dios de Jacob, El carro y el caballo fueron entorpecidos.\n76:7 T\u00fa, terrible eres t\u00fa: \u00bfY qui\u00e9n parar\u00e1 delante de ti, en comenzando tu ira?\n76:8 Desde los cielos hiciste oir juicio; La tierra tuvo temor y qued\u00f3 suspensa,\n76:9 Cuando te levantaste, oh Dios, al juicio, Para salvar \u00e1 todos los mansos de la tierra. (Selah.)\n76:10 Ciertamente la ira del hombre te acarrear\u00e1 alabanza: T\u00fa reprimir\u00e1s el resto de las iras.\n76:11 Prometed, y pagad \u00e1 Jehov\u00e1 vuestro Dios: Todos los que est\u00e1n alrededor de \u00e9l, traigan presentes al Terrible.\n76:12 Cortar\u00e1 \u00e9l el esp\u00edritu de los pr\u00edncipes: Terrible es \u00e1 los reyes de la tierra.\n77:1 Al M\u00fasico principal: para Jeduth\u00fan: Salmo de Asaph. CON mi voz clam\u00e9 \u00e1 Dios, A Dios clam\u00e9, y \u00e9l me escuchar\u00e1.\n77:2 Al Se\u00f1or busqu\u00e9 en el d\u00eda de mi angustia: Mi mal corr\u00eda de noche y no cesaba: Mi alma rehusaba consuelo.\n77:3 Acord\u00e1bame de Dios, y gritaba: Quej\u00e1bame, y desmayaba mi esp\u00edritu. (Selah.)\n77:4 Ten\u00edas los p\u00e1rpados de mis ojos: Estaba yo quebrantado, y no hablaba.\n77:5 Consideraba los d\u00edas desde el principio, Los a\u00f1os de los siglos.\n77:6 Acord\u00e1bame de mis canciones de noche; Meditaba con mi coraz\u00f3n, Y mi esp\u00edritu inquir\u00eda.\n77:7 \u00bfDesechar\u00e1 el Se\u00f1or para siempre, Y no volver\u00e1 m\u00e1s \u00e1 amar?\n77:8 \u00bfHase acabado para siempre su misericordia? \u00bfHase acabado la palabra suya para generaci\u00f3n y generaci\u00f3n?\n77:9 \u00bfHa olvidado Dios el tener misericordia? \u00bfHa encerrado con ira sus piedades? (Selah.)\n77:10 Y dije: Enfermedad m\u00eda es esta; Traer\u00e9 pues \u00e1 la memoria los a\u00f1os de la diestra del Alt\u00edsimo.\n77:11 Acordar\u00e9me de las obras de JAH: S\u00ed, har\u00e9 yo memoria de tus maravillas antiguas.\n77:12 Y meditar\u00e9 en todas tus obras, Y hablar\u00e9 de tus hechos.\n77:13 Oh Dios, en santidad es tu camino: \u00bfQu\u00e9 Dios grande como el Dios nuestro?\n77:14 T\u00fa eres el Dios que hace maravillas: T\u00fa hiciste notoria en los pueblos tu fortaleza.\n77:15 Con tu brazo redimiste \u00e1 tu pueblo, A los hijos de Jacob y de Jos\u00e9. (Selah.)\n77:16 Vi\u00e9ronte las aguas, oh Dios; Vi\u00e9ronte las aguas, temieron; Y temblaron los abismos.\n77:17 Las nubes echaron inundaciones de aguas; Tronaron los cielos, Y discurrieron tus rayos.\n77:18 Anduvo en derredor el sonido de tus truenos; Los rel\u00e1mpagos alumbraron el mundo; Estremeci\u00f3se y tembl\u00f3 la tierra.\n77:19 En la mar fu\u00e9 tu camino, Y tus sendas en las muchas aguas; Y tus pisadas no fueron conocidas.\n77:20 Condujiste \u00e1 tu pueblo como ovejas, Por mano de Mois\u00e9s y de Aar\u00f3n.\n78:1 Masquil de Asaph. ESCUCHA, pueblo m\u00edo, mi ley: Inclinad vuestro o\u00eddo \u00e1 las palabras de mi boca.\n78:2 Abrir\u00e9 mi boca en par\u00e1bola; Hablar\u00e9 cosas reservadas de antiguo:\n78:3 Las cuales hemos o\u00eddo y entendido; Que nuestros padres nos las contaron.\n78:4 No las encubriremos \u00e1 sus hijos, Contando \u00e1 la generaci\u00f3n venidera las alabanzas de Jehov\u00e1, Y su fortaleza, y sus maravillas que hizo.\n78:5 El estableci\u00f3 testimonio en Jacob, Y pus\u00f3 ley en Israel; La cual mand\u00f3 \u00e1 nuestros padres Que la notificasen \u00e1 sus hijos;\n78:6 Para que lo sepa la generaci\u00f3n venidera, y los hijos que nacer\u00e1n; Y los que se levantar\u00e1n, lo cuenten \u00e1 sus hijos;\n78:7 A fin de que pongan en Dios su confianza, Y no se olviden de las obras de Dios, Y guarden sus mandamientos:\n78:8 Y no sean como sus padres, Generaci\u00f3n contumaz y rebelde; Generaci\u00f3n que no apercibi\u00f3 su coraz\u00f3n, Ni fu\u00e9 fiel para con Dios su esp\u00edritu.\n78:9 Los hijos de Ephraim armados, flecheros, Volvieron las espaldas el d\u00eda de la batalla.\n78:10 No guardaron el pacto de Dios, Ni quisieron andar en su ley:\n78:11 Antes se olvidaron de sus obras, Y de sus maravillas que les hab\u00eda mostrado.\n78:12 Delante de sus padres hizo maravillas En la tierra de Egipto, en el campo de Zo\u00e1n.\n78:13 Rompi\u00f3 la mar, \u00e9 h\u00edzolos pasar; E hizo estar las aguas como en un mont\u00f3n.\n78:14 Y llev\u00f3los de d\u00eda con nube, Y toda la noche con resplandor de fuego.\n78:15 Hendi\u00f3 las pe\u00f1as en el desierto: Y di\u00f3les \u00e1 beber como de grandes abismos;\n78:16 Pues sac\u00f3 de la pe\u00f1a corrientes, E hizo descender aguas como r\u00edos.\n78:17 Empero aun tornaron \u00e1 pecar contra \u00e9l, Enojando en la soledad al Alt\u00edsimo.\n78:18 Pues tentaron \u00e1 Dios en su coraz\u00f3n, Pidiendo comida \u00e1 su gusto.\n78:19 Y hablaron contra Dios, Diciendo: \u00bfPodr\u00e1 poner mesa en el desierto?\n78:20 He aqu\u00ed ha herido la pe\u00f1a, y corrieron aguas, Y arroyos salieron ondeando: \u00bfPodr\u00e1 tambi\u00e9n dar pan? \u00bfAparejar\u00e1 carne \u00e1 su pueblo?\n78:21 Por tanto oy\u00f3 Jehov\u00e1, \u00e9 indign\u00f3se: Y encendi\u00f3se el fuego contra Jacob, Y el furor subi\u00f3 tambi\u00e9n contra Israel;\n78:22 Por cuanto no hab\u00edan cre\u00eddo \u00e1 Dios, Ni hab\u00edan confiado en su salud:\n78:23 A pesar de que mand\u00f3 \u00e1 las nubes de arriba, Y abri\u00f3 las puertas de los cielos,\n78:24 E hizo llover sobre ellos man\u00e1 para comer, Y di\u00f3les trigo de los cielos.\n78:25 Pan de nobles comi\u00f3 el hombre: Envi\u00f3les comida \u00e1 hartura.\n78:26 Movi\u00f3 el solano en el cielo, Y trajo con su fortaleza el austro.\n78:27 E hizo llover sobre ellos carne como polvo, Y aves de alas como arena de la mar.\n78:28 E h\u00edzolas caer en medio de su campo, Alrededor de sus tiendas.\n78:29 Y comieron, y hart\u00e1ronse mucho: Cumpli\u00f3les pues su deseo.\n78:30 No hab\u00edan quitado de s\u00ed su deseo, Aun estaba su vianda en su boca,\n78:31 Cuando vino sobre ellos el furor de Dios, Y mat\u00f3 los m\u00e1s robustos de ellos, Y derribo los escogidos de Israel.\n78:32 Con todo esto pecaron a\u00fan, Y no dieron cr\u00e9dito \u00e1 sus maravillas.\n78:33 Consumi\u00f3 por tanto en nada sus d\u00edas, Y sus a\u00f1os en la tribulaci\u00f3n.\n78:34 Si los mataba, entonces buscaban \u00e1 Dios; Entonces se volv\u00edan sol\u00edcitos en busca suya.\n78:35 Y acord\u00e1banse que Dios era su refugio. Y el Dios Alto su redentor.\n78:36 Mas le lisonjeaban con su boca, Y con su lengua le ment\u00edan:\n78:37 Pues sus corazones no eran rectos con \u00e9l, Ni estuvieron firmes en su pacto.\n78:38 Empero \u00e9l misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destru\u00eda: Y abund\u00f3 para apartar su ira, Y no despert\u00f3 todo su enojo.\n78:39 Y acord\u00f3se que eran carne; Soplo que va y no vuelve.\n78:40 Cu\u00e1ntas veces lo ensa\u00f1aron en el desierto, Lo enojaron en la soledad!\n78:41 Y volv\u00edan, y tentaban \u00e1 Dios, Y pon\u00edan l\u00edmite al Santo de Israel.\n78:42 No se acordaron de su mano, Del d\u00eda que los redimi\u00f3 de angustia;\n78:43 Cuando puso en Egipto sus se\u00f1ales, Y sus maravillas en el campo de Zo\u00e1n;\n78:44 Y volvi\u00f3 sus r\u00edos en sangre, Y sus corrientes, porque no bebiesen.\n78:45 Envi\u00f3 entre ellos una mistura de moscas que los com\u00edan, Y ranas que los destruyeron.\n78:46 Di\u00f3 tambi\u00e9n al pulg\u00f3n sus frutos, Y sus trabajos \u00e1 la langosta.\n78:47 Sus vi\u00f1as destruy\u00f3 con granizo, Y sus higuerales con piedra;\n78:48 Y entreg\u00f3 al pedrisco sus bestias, Y al fuego sus ganados.\n78:49 Envi\u00f3 sobre ellos el furor de su sa\u00f1a, Ira y enojo y angustia, Con misi\u00f3n de malos \u00e1ngeles.\n78:50 Dispuso el camino \u00e1 su furor; No eximi\u00f3 la vida de ellos de la muerte, Sino que entreg\u00f3 su vida \u00e1 la mortandad.\n78:51 E hiri\u00f3 \u00e1 todo primog\u00e9nito en Egipto, Las primicias de las fuerzas en las tiendas de Ch\u00e2m.\n78:52 Empero hizo salir \u00e1 su pueblo como ovejas, Y llev\u00f3los por el desierto, como un reba\u00f1o.\n78:53 Y gui\u00f3los con seguridad, que no tuvieron miedo; Y la mar cubri\u00f3 \u00e1 sus enemigos.\n78:54 Meti\u00f3los despu\u00e9s en los t\u00e9rminos de su santuario, En este monte que gan\u00f3 su mano derecha.\n78:55 Y ech\u00f3 las gentes de delante de ellos, Y reparti\u00f3les una herencia con cuerdas; E hizo habitar en sus moradas \u00e1 las tribus de Israel.\n78:56 Mas tentaron y enojaron al Dios Alt\u00edsimo, Y no guardaron sus testimonios;\n78:57 Sino que se volvieron, y se rebelaron como sus padres: Volvi\u00e9ronse como arco enga\u00f1oso.\n78:58 Y enoj\u00e1ronlo con sus altos, Y provoc\u00e1ronlo \u00e1 celo con sus esculturas.\n78:59 Oy\u00f3lo Dios, y enoj\u00f3se, Y en gran manera aborreci\u00f3 \u00e1 Israel.\n78:60 Dej\u00f3 por tanto el tabern\u00e1culo de Silo, La tienda en que habit\u00f3 entre los hombres;\n78:61 Y di\u00f3 en cautividad su fortaleza, Y su gloria en mano del enemigo.\n78:62 Entreg\u00f3 tambi\u00e9n su pueblo \u00e1 cuchillo, Y air\u00f3se contra su heredad.\n78:63 El fuego devor\u00f3 sus mancebos, Y sus v\u00edrgenes no fueron loadas en cantos nupciales.\n78:64 Sus sacerdotes cayeron \u00e1 cuchillo, Y sus viudas no lamentaron.\n78:65 Entonces despert\u00f3 el Se\u00f1or \u00e1 la manera del que ha dormido, Como un valiente que grita excitado del vino:\n78:66 E hiri\u00f3 \u00e1 sus enemigos en las partes posteriores: Di\u00f3les perpetua afrenta.\n78:67 Y desech\u00f3 el tabern\u00e1culo de Jos\u00e9, Y no escogi\u00f3 la tribu de Ephraim.\n78:68 Sino que escogi\u00f3 la tribu de Jud\u00e1, El monte de Si\u00f3n, al cual am\u00f3.\n78:69 Y edific\u00f3 su santuario \u00e1 manera de eminencia, Como la tierra que ciment\u00f3 para siempre.\n78:70 Y eligi\u00f3 \u00e1 David su siervo, Y tom\u00f3lo de las majadas de las ovejas:\n78:71 De tras las paridas lo trajo, Para que apacentase \u00e1 Jacob su pueblo, y \u00e1 Israel su heredad.\n78:72 Y apacent\u00f3los con entereza de su coraz\u00f3n; Y pastore\u00f3los con la pericia de sus manos.\n79:1 Salmo de Asaph. OH Dios, vinieron las gentes \u00e1 tu heredad; El templo de tu santidad han contaminado; Pusieron \u00e1 Jerusalem en montones.\n79:2 Dieron los cuerpos de tus siervos por comida \u00e1 las aves de los cielos; La carne de tus santos \u00e1 las bestias de la tierra.\n79:3 Derramaron su sangre como agua en los alrededores de Jerusalem; Y no hubo quien los enterrase.\n79:4 Somos afrentados de nuestros vecinos, Escarnecidos y burlados de los que est\u00e1n en nuestros alrededores.\n79:5 \u00bfHasta cu\u00e1ndo, oh Jehov\u00e1? \u00bfhas de estar airado para siempre? \u00bfArder\u00e1 como fuego tu celo?\n79:6 Derrama tu ira sobre las gentes que no te conocen, Y sobre los reinos que no invocan tu nombre.\n79:7 Porque han consumido \u00e1 Jacob, Y su morada han asolado.\n79:8 No recuerdes contra nosotros las iniquidades antiguas: Antic\u00edpennos presto tus misericordias, Porque estamos muy abatidos.\n79:9 Ay\u00fadanos, oh Dios, salud nuestra, por la gloria de tu nombre: Y l\u00edbranos, y apl\u00e1cate sobre nuestros pecados por amor de tu nombre.\n79:10 Porque dir\u00e1n las gentes: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 su Dios? Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, La venganza de la sangre de tus siervos, que fu\u00e9 derramada.\n79:11 Entre ante tu acatamiento el gemido de los presos: Conforme \u00e1 la grandeza de tu brazo preserva \u00e1 los sentenciados \u00e1 muerte.\n79:12 Y torna \u00e1 nuestros vecinos en su seno siete tantos De su infamia, con que te han deshonrado, oh Jehov\u00e1.\n79:13 Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu dehesa, Te alabaremos para siempre: Por generaci\u00f3n y generaci\u00f3n cantaremos tus alabanzas.\n80:1 Al M\u00fasico principal: sobre Sosannim Eduth: Salmo de Asaph. OH Pastor de Israel, escucha: T\u00fa que pastoreas como \u00e1 ovejas \u00e1 Jos\u00e9, Que est\u00e1s entre querubines, resplandece.\n80:2 Despierta tu valent\u00eda delante de Ephraim, y de Benjam\u00edn, y de Manas\u00e9s, Y ven \u00e1 salvarnos.\n80:3 Oh Dios, haznos tornar; Y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.\n80:4 Jehov\u00e1, Dios de los ej\u00e9rcitos, \u00bfHasta cu\u00e1ndo humear\u00e1s t\u00fa contra la oraci\u00f3n de tu pueblo?\n80:5 D\u00edsteles \u00e1 comer pan de l\u00e1grimas, Y d\u00edsteles \u00e1 beber l\u00e1grimas en gran abundancia.\n80:6 Pus\u00edstenos por contienda \u00e1 nuestros vecinos: Y nuestros enemigos se burlan entre s\u00ed.\n80:7 Oh Dios de los ej\u00e9rcitos, haznos tornar; Y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.\n80:8 Hiciste venir una vid de Egipto: Echaste las gentes, y plant\u00e1stela.\n80:9 Limpiaste sitio delante de ella, E hiciste arraigar sus ra\u00edces, y llen\u00f3 la tierra.\n80:10 Los montes fueron cubiertos de su sombra; Y sus sarmientos como cedros de Dios.\n80:11 Extendi\u00f3 sus v\u00e1stagos hasta la mar, Y hasta el r\u00edo sus mugrones.\n80:12 \u00bfPor qu\u00e9 aportillaste sus vallados, Y la vendimian todos los que pasan por el camino?\n80:13 Estrope\u00f3la el puerco mont\u00e9s, Y paci\u00f3la la bestia del campo.\n80:14 Oh Dios de los ej\u00e9rcitos, vuelve ahora: Mira desde el cielo, y considera, y visita esta vi\u00f1a,\n80:15 Y la planta que plant\u00f3 tu diestra, Y el renuevo que para ti corroboraste.\n80:16 Quemada \u00e1 fuego est\u00e1, asolada: Perezcan por la reprensi\u00f3n de tu rostro.\n80:17 Sea tu mano sobre el var\u00f3n de tu diestra, Sobre el hijo del hombre que para ti corroboraste.\n80:18 As\u00ed no nos volveremos de ti: Vida nos dar\u00e1s, \u00e9 invocaremos tu nombre.\n80:19 Oh Jehov\u00e1, Dios de los ej\u00e9rcitos, haznos tornar; Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.\n81:1 Al M\u00fasico principal: sobre Gittith: Salmo de Asaph. CANTAD \u00e1 Dios, fortaleza nuestra: Al Dios de Jacob celebrad con j\u00fabilo.\n81:2 Tomad la canci\u00f3n, y ta\u00f1ed el adufe, El arpa deliciosa con el salterio.\n81:3 Tocad la trompeta en la nueva luna, En el d\u00eda se\u00f1alado, en el d\u00eda de nuestra solemnidad.\n81:4 Porque estatuto es de Israel, Ordenanza del Dios de Jacob.\n81:5 Por testimonio en Jos\u00e9 lo ha constitu\u00eddo, Cuando sali\u00f3 por la tierra de Egipto; Donde o\u00ed lenguaje que no entend\u00eda.\n81:6 Apart\u00e9 su hombro de debajo de la carga; Sus manos se quitaron de vasijas de barro.\n81:7 En la calamidad clamaste, y yo te libr\u00e9: Te respond\u00ed en el secreto del trueno; Te prob\u00e9 sobre las aguas de Meriba. (Selah.)\n81:8 Oye, pueblo m\u00edo y te protestar\u00e9. Israel, si me oyeres,\n81:9 No habr\u00e1 en ti dios ajeno, Ni te encorvar\u00e1s \u00e1 dios extra\u00f1o.\n81:10 Yo soy Jehov\u00e1 tu Dios, Que te hice subir de la tierra de Egipto: Ensancha tu boca, y henchirla he.\n81:11 Mas mi pueblo no oy\u00f3 mi voz, E Israel no me quiso \u00e1 m\u00ed.\n81:12 Dej\u00e9los por tanto \u00e1 la dureza de su coraz\u00f3n: Caminaron en sus consejos.\n81:13 Oh, si me hubiera o\u00eddo mi pueblo, Si en mis caminos hubiera Israel andado!\n81:14 En una nada habr\u00eda yo derribado sus enemigos, Y vuelto mi mano sobre sus adversarios.\n81:15 Los aborrecedores de Jehov\u00e1 se le hubieran sometido; Y el tiempo de ellos fuera para siempre.\n81:16 Y Dios lo hubiera mantenido de grosura de trigo: Y de miel de la piedra te hubiera saciado.\n82:1 Salmo de Asaph. DIOS est\u00e1 en la reuni\u00f3n de los dioses; En medio de los dioses juzga.\n82:2 \u00bfHasta cu\u00e1ndo juzgar\u00e9is injustamente, Y aceptar\u00e9is las personas de los imp\u00edos? (Selah.)\n82:3 Defended al pobre y al hu\u00e9rfano: Haced justicia al afligido y al menesteroso.\n82:4 Librad al afligido y al necesitado: Libradlo de mano de los imp\u00edos.\n82:5 No saben, no entienden, Andan en tinieblas: Vacilan todos los cimientos de la tierra.\n82:6 Yo dije: Vosotros sois dioses. E hijos todos vosotros del Alt\u00edsimo.\n82:7 Empero como hombres morir\u00e9is. Y caer\u00e9is como cualquiera de los tiranos.\n82:8 Lev\u00e1ntate, oh Dios, juzga la tierra: Porque t\u00fa heredar\u00e1s en todas las gentes.\n83:1 Canci\u00f3n: Salmo de Asaph. OH Dios no tengas silencio: No calles, oh Dios, ni te est\u00e9s quieto.\n83:2 Porque he aqu\u00ed que braman tus enemigos; Y tus aborrecedores han alzado cabeza.\n83:3 Sobre tu pueblo han consultado astuta y secretamente, Y han entrado en consejo contra tus escondidos.\n83:4 Han dicho: Venid, y cort\u00e9moslos de ser pueblo, Y no haya m\u00e1s memoria del nombre de Israel.\n83:5 Por esto han conspirado de coraz\u00f3n \u00e1 una, Contra ti han hecho liga;\n83:6 Los pabellones de los Idumeos y de los Ismaelitas, Moab y los Agarenos;\n83:7 Gebal, y Amm\u00f3n, y Amalec; Los Filisteos con los habitadores de Tiro.\n83:8 Tambi\u00e9n el Assur se ha juntado con ellos: Son por brazo \u00e1 los hijos de Lot. (Selah.)\n83:9 Hazles como \u00e1 Madi\u00e1n; Como \u00e1 S\u00edsara, como \u00e1 Jab\u00edn en el arroyo de Cis\u00f3n;\n83:10 Que perecieron en Endor, Fueron hechos muladar de la tierra.\n83:11 Pon \u00e1 ellos y \u00e1 sus capitanes como \u00e1 Oreb y como \u00e1 Zeeb; Y como \u00e1 Zeba y como \u00e1 Zalmunna, \u00e1 todos sus pr\u00edncipes;\n83:12 Que han dicho: Heredemos para nosotros Las moradas de Dios.\n83:13 Dios m\u00edo, ponlos como \u00e1 torbellinos; Como \u00e1 hojarascas delante del viento.\n83:14 Como fuego que quema el monte, Como llama que abrasa las bre\u00f1as.\n83:15 Pers\u00edguelos as\u00ed con tu tempestad, Y as\u00f3mbralos con tu torbellino.\n83:16 Llena sus rostros de verg\u00fcenza; Y busquen tu nombre, oh Jehov\u00e1.\n83:17 Sean afrentados y turbados para siempre; Y sean deshonrados, y perezcan.\n83:18 Y conozcan que tu nombre es JEHOVA; T\u00fa solo Alt\u00edsimo sobre toda la tierra.\n84:1 Al M\u00fasico principal: sobre Gittith: Salmo para los hijos de Cor\u00e9. CUAN amables son tus moradas, oh Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos!\n84:2 Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehov\u00e1: Mi coraz\u00f3n y mi carne cantan al Dios vivo.\n84:3 Aun el gorri\u00f3n halla casa, Y la golondrina nido para s\u00ed, donde ponga sus pollos En tus altares, oh Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos, Rey m\u00edo, y Dios m\u00edo.\n84:4 Bienaventurados los que habitan en tu casa: Perpetuamente te alabar\u00e1n (Selah.)\n84:5 Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; En cuyo coraz\u00f3n est\u00e1n tus caminos.\n84:6 Atravesando el valle de Baca p\u00f3nenle por fuente, Cuando la lluvia llena los estanques.\n84:7 Ir\u00e1n de fortaleza en fortaleza, Ver\u00e1n \u00e1 Dios en Si\u00f3n.\n84:8 Jehov\u00e1 Dios de los ej\u00e9rcitos, oye mi oraci\u00f3n: Escucha, oh Dios de Jacob (Selah.)\n84:9 Mira, oh Dios, escudo nuestro, Y pon los ojos en el rostro de tu ungido.\n84:10 Porque mejor es un d\u00eda en tus atrios que mil fuera de ellos: Escoger\u00eda antes estar \u00e1 la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad.\n84:11 Porque sol y escudo es Jehov\u00e1 Dios: Gracia y gloria dar\u00e1 Jehov\u00e1: No quitar\u00e1 el bien \u00e1 los que en integridad andan.\n84:12 Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos, Dichoso el hombre que en ti conf\u00eda.\n85:1 Al M\u00fasico principal: Salmo para los hijos de Cor\u00e9. FUISTE propicio \u00e1 tu tierra, oh Jehov\u00e1: Volviste la cautividad de Jacob.\n85:2 Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; Todos los pecados de ellos cubriste. (Selah.)\n85:3 Dejaste toda tu sa\u00f1a: Te volviste de la ira de tu furor.\n85:4 Vu\u00e9lvenos, oh Dios, salud nuestra, Y haz cesar tu ira de sobre nosotros.\n85:5 \u00bfEstar\u00e1s enojado contra nosotros para siempre? \u00bfExtender\u00e1s tu ira de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n?\n85:6 \u00bfNo volver\u00e1s t\u00fa \u00e1 darnos vida, Y tu pueblo se alegrar\u00e1 en ti?\n85:7 Mu\u00e9stranos, oh Jehov\u00e1, tu misericordia, Y danos tu salud.\n85:8 Escuchar\u00e9 lo que hablar\u00e1 el Dios Jehov\u00e1: Porque hablar\u00e1 paz \u00e1 su pueblo y \u00e1 sus santos, Para que no se conviertan \u00e1 la locura.\n85:9 Ciertamente cercana est\u00e1 su salud \u00e1 los que le temen; Para que habite la gloria en nuestra tierra.\n85:10 La misericordia y la verdad se encontraron: La justicia y la paz se besaron.\n85:11 La verdad brotar\u00e1 de la tierra; Y la justicia mirar\u00e1 desde los cielos.\n85:12 Jehov\u00e1 dar\u00e1 tambi\u00e9n el bien; Y nuestra tierra dar\u00e1 su fruto.\n85:13 La justicia ir\u00e1 delante de \u00e9l; Y sus pasos pondr\u00e1 en camino.\n86:1 Oraci\u00f3n de David. INCLINA, oh Jehov\u00e1, tu o\u00eddo, y \u00f3yeme; Porque estoy afligido y menesteroso.\n86:2 Guarda mi alma, porque soy p\u00edo: Salva t\u00fa, oh Dios m\u00edo, \u00e1 tu siervo que en ti conf\u00eda.\n86:3 Ten misericordia de m\u00ed, oh Jehov\u00e1: Porque \u00e1 ti clamo todo el d\u00eda.\n86:4 Alegra el alma de tu siervo: Porque \u00e1 ti, oh Se\u00f1or, levanto mi alma.\n86:5 Porque t\u00fa, Se\u00f1or, eres bueno y perdonador, Y grande en misericordia para con todos los que te invocan.\n86:6 Escucha, oh Jehov\u00e1, mi oraci\u00f3n, Y est\u00e1 atento \u00e1 la voz de mis ruegos.\n86:7 En el d\u00eda de mi angustia te llamar\u00e9: Porque t\u00fa me respondes.\n86:8 Oh Se\u00f1or, ninguno hay como t\u00fa entre los dioses, Ni obras que igualen tus obras.\n86:9 Todas las gentes que hiciste vendr\u00e1n y se humillar\u00e1n delante de ti, Se\u00f1or; Y glorificar\u00e1n tu nombre.\n86:10 Porque t\u00fa eres grande, y hacedor de maravillas: T\u00fa solo eres Dios.\n86:11 Ens\u00e9\u00f1ame, oh Jehov\u00e1, tu camino; caminar\u00e9 yo en tu verdad: Consolida mi coraz\u00f3n para que tema tu nombre.\n86:12 Te alabar\u00e9, oh Jehov\u00e1 Dios m\u00edo, con todo mi coraz\u00f3n; Y glorificar\u00e9 tu nombre para siempre.\n86:13 Porque tu misericordia es grande para conmigo; Y has librado mi alma del hoyo profundo.\n86:14 Oh Dios, soberbios se levantaron contra m\u00ed, Y conspiraci\u00f3n de fuertes ha buscado mi alma, Y no te pusieron delante de s\u00ed.\n86:15 Mas t\u00fa, Se\u00f1or, Dios misericordioso y clemente, Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad;\n86:16 M\u00edrame, y ten misericordia de m\u00ed: Da tu fortaleza \u00e1 tu siervo, Y guarda al hijo de tu sierva.\n86:17 Haz conmigo se\u00f1al para bien, Y ve\u00e1nla los que me aborrecen, y sean avergonzados; Porque t\u00fa, Jehov\u00e1, me ayudaste, y me consolaste.\n87:1 A los hijos de Cor\u00e9: Salmo: Canci\u00f3n. SU cimiento es en montes de santidad.\n87:2 Ama Jehov\u00e1 las puertas de Si\u00f3n M\u00e1s que todas las moradas de Jacob.\n87:3 Cosas ilustres son dichas de ti, Ciudad de Dios. (Selah.)\n87:4 Yo me acordar\u00e9 de Rahab y de Babilonia entre los que me conocen: He aqu\u00ed Palestina, y Tiro, con Etiop\u00eda: Este naci\u00f3 all\u00e1.\n87:5 Y de Si\u00f3n se dir\u00e1: Este y aqu\u00e9l han nacido en ella; Y fortificar\u00e1la el mismo Alt\u00edsimo.\n87:6 Jehov\u00e1 contar\u00e1 cuando se escribieren los pueblos: Este naci\u00f3 all\u00ed. (Selah.)\n87:7 Y cantores y ta\u00f1edores en ella dir\u00e1n: Todas mis fuentes estar\u00e1n en ti.\n88:1 Canci\u00f3n: Salmo para los hijos de Cor\u00e9: al M\u00fasico principal: para cantar sobre Mahalath; Masquil de Hem\u00e1n Ezrahita. OH Jehov\u00e1, Dios de mi salud, D\u00eda y noche clamo delante de ti.\n88:2 Entre mi oraci\u00f3n en tu presencia: Inclina tu o\u00eddo \u00e1 mi clamor.\n88:3 Porque mi alma est\u00e1 harta de males, Y mi vida cercana al sepulcro.\n88:4 Soy contado con los que descienden al hoyo, Soy como hombre sin fuerza:\n88:5 Libre entre los muertos, Como los matados que yacen en el sepulcro, Que no te acuerdas m\u00e1s de ellos, Y que son cortados de tu mano.\n88:6 Hasme puesto en el hoyo profundo, En tinieblas, en honduras.\n88:7 Sobre m\u00ed se ha acostado tu ira, Y me has afligido con todas tus ondas. (Selah.)\n88:8 Has alejado de m\u00ed mis conocidos: Hasme puesto por abominaci\u00f3n \u00e1 ellos: Encerrado estoy, y no puedo salir.\n88:9 Mis ojos enfermaron \u00e1 causa de mi aflicci\u00f3n: Hete llamado, oh Jehov\u00e1, cada d\u00eda; He extendido \u00e1 ti mis manos.\n88:10 \u00bfHar\u00e1s t\u00fa milagro \u00e1 los muertos? \u00bfLevantar\u00e1nse los muertos para alabarte? (Selah.)\n88:11 \u00bfSer\u00e1 contada en el sepulcro tu misericordia, O tu verdad en la perdici\u00f3n?\n88:12 \u00bfSer\u00e1 conocida en las tinieblas tu maravilla, Ni tu justicia en la tierra del olvido?\n88:13 Mas yo \u00e1 ti he clamado, oh Jehov\u00e1; Y de ma\u00f1ana mi oraci\u00f3n te previno.\n88:14 \u00bfPor qu\u00e9, oh Jehov\u00e1, desechas mi alma? \u00bfPor qu\u00e9 escondes de m\u00ed tu rostro?\n88:15 Yo soy afligido y menesteroso: Desde la mocedad he llevado tus terrores, he estado medroso.\n88:16 Sobre m\u00ed han pasado tus iras; Tus espantos me han cortado.\n88:17 Hanme rodeado como aguas de continuo; Hanme cercado \u00e1 una.\n88:18 Has alejado de m\u00ed el enemigo y el compa\u00f1ero; Y mis conocidos se esconden en la tiniebla.\n89:1 Masquil de Eth\u00e1n Ezrahita. LAS misericordias de Jehov\u00e1 cantar\u00e9 perpetuamente; En generaci\u00f3n y generaci\u00f3n har\u00e9 notoria tu verdad con mi boca.\n89:2 Porque dije: Para siempre ser\u00e1 edificada misericordia; En los mismos cielos apoyar\u00e1s tu verdad.\n89:3 Hice alianza con mi escogido; Jur\u00e9 \u00e1 David mi siervo: diciendo.\n89:4 Para siempre confirmar\u00e9 tu simiente, Y edificar\u00e9 tu trono por todas las generaciones. (Selah.)\n89:5 Y celebrar\u00e1n los cielos tu maravilla, oh Jehov\u00e1; Tu verdad tambi\u00e9n en la congregaci\u00f3n de los santos.\n89:6 Porque \u00bfqui\u00e9n en los cielos se igualar\u00e1 con Jehov\u00e1? \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 semejante \u00e1 Jehov\u00e1 entre los hijos de los potentados?\n89:7 Dios terrible en la grande congregaci\u00f3n de los santos, Y formidable sobre todos cuantos est\u00e1n alrededor suyo.\n89:8 Oh Jehov\u00e1, Dios de los ej\u00e9rcitos, \u00bfQui\u00e9n como t\u00fa? Poderoso eres, Jehov\u00e1, Y tu verdad est\u00e1 en torno de ti.\n89:9 T\u00fa tienes dominio sobre la bravura de la mar: Cuando se levantan sus ondas, t\u00fa las sosiegas.\n89:10 T\u00fa quebrantaste \u00e1 Rahab como \u00e1 un muerto: Con el brazo de tu fortaleza esparciste \u00e1 tus enemigos.\n89:11 Tuyos los cielos, tuya tambi\u00e9n la tierra: El mundo y su plenitud, t\u00fa lo fundaste.\n89:12 Al aquil\u00f3n y al austro t\u00fa los criaste: Tabor y Herm\u00f3n cantar\u00e1n en tu nombre.\n89:13 Tuyo el brazo con valent\u00eda; Fuerte es tu mano, ensalzada tu diestra.\n89:14 Justicia y juicio son el asiento de tu trono: Misericordia y verdad van delante de tu rostro.\n89:15 Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte: Andar\u00e1n, oh Jehov\u00e1, \u00e1 la luz de tu rostro.\n89:16 En tu nombre se alegrar\u00e1n todo el d\u00eda; Y en tu justicia ser\u00e1n ensalzados.\n89:17 Porque t\u00fa eres la gloria de su fortaleza; Y por tu buena voluntad ensalzar\u00e1s nuestro cuerno.\n89:18 Porque Jehov\u00e1 es nuestro escudo; Y nuestro rey es el Santo de Israel.\n89:19 Entonces hablaste en visi\u00f3n \u00e1 tu santo, Y dijiste: Yo he puesto el socorro sobre valiente; He ensalzado un escogido de mi pueblo.\n89:20 Hall\u00e9 \u00e1 David mi siervo; Ung\u00edlo con el aceite de mi santidad.\n89:21 Mi mano ser\u00e1 firme con \u00e9l, Mi brazo tambi\u00e9n lo fortificar\u00e1.\n89:22 No lo avasallar\u00e1 enemigo, Ni hijo de iniquidad lo quebrantar\u00e1.\n89:23 Mas yo quebrantar\u00e9 delante de \u00e9l \u00e1 sus enemigos, Y herir\u00e9 \u00e1 sus aborrecedores.\n89:24 Y mi verdad y mi misericordia ser\u00e1n con \u00e9l; Y en mi nombre ser\u00e1 ensalzado su cuerno.\n89:25 Asimismo pondr\u00e9 su mano en la mar, Y en los r\u00edos su diestra.\n89:26 El me llamar\u00e1: Mi padre eres t\u00fa, Mi Dios, y la roca de mi salud.\n89:27 Yo tambi\u00e9n le pondr\u00e9 por primog\u00e9nito, Alto sobre los reyes de la tierra.\n89:28 Para siempre le conservar\u00e9 mi misericordia; Y mi alianza ser\u00e1 firme con \u00e9l.\n89:29 Y pondr\u00e9 su simiente para siempre, Y su trono como los d\u00edas de los cielos.\n89:30 Si dejaren sus hijos mi ley, Y no anduvieren en mis juicios;\n89:31 Si profanaren mis estatutos, Y no guardaren mis mandamientos;\n89:32 Entonces visitar\u00e9 con vara su rebeli\u00f3n, Y con azotes sus iniquidades.\n89:33 Mas no quitar\u00e9 de \u00e9l mi misericordia, Ni falsear\u00e9 mi verdad.\n89:34 No olvidar\u00e9 mi pacto, Ni mudar\u00e9 lo que ha salido de mis labios.\n89:35 Una vez he jurado por mi santidad, Que no mentir\u00e9 \u00e1 David.\n89:36 Su simiente ser\u00e1 para siempre, Y su trono como el sol delante de m\u00ed.\n89:37 Como la luna ser\u00e1 firme para siempre, Y como un testigo fiel en el cielo. (Selah.)\n89:38 Mas t\u00fa desechaste y menospreciaste \u00e1 tu ungido; Y te has airado con \u00e9l.\n89:39 Rompiste el pacto de tu siervo; Has profanado su corona hasta la tierra.\n89:40 Aportillaste todos sus vallados; Has quebrantado sus fortalezas.\n89:41 Menoscab\u00e1ronle todos los que pasaron por el camino: Es oprobio \u00e1 sus vecinos.\n89:42 Has ensalzado la diestra de sus enemigos; Has alegrado \u00e1 todos sus adversarios.\n89:43 Embotaste asimismo el filo de su espada, Y no lo levantaste en la batalla.\n89:44 Hiciste cesar su brillo, Y echaste su trono por tierra.\n89:45 Has acortado los d\u00edas de su juventud; Hasle cubierto de afrenta. (Selah.)\n89:46 \u00bfHasta cu\u00e1ndo, oh Jehov\u00e1? \u00bfte esconder\u00e1s para siempre? \u00bfArder\u00e1 tu ira como el fuego?\n89:47 Acu\u00e9rdate de cu\u00e1n corto sea mi tiempo: \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00e1s criado en vano \u00e1 todos los hijos del hombre?\n89:48 \u00bfQu\u00e9 hombre vivir\u00e1 y no ver\u00e1 muerte? \u00bfLibrar\u00e1s su vida del poder del sepulcro? (Selah.)\n89:49 Se\u00f1or, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n tus antiguas misericordias, Que juraste \u00e1 David por tu verdad?\n89:50 Se\u00f1or, acu\u00e9rdate del oprobio de tus siervos; Oprobio que llevo yo en mi seno de muchos pueblos.\n89:51 Porque tus enemigos, oh Jehov\u00e1, han deshonrado, Porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido.\n89:52 Bendito Jehov\u00e1 para siempre. Am\u00e9n, y Am\u00e9n.\n90:1 Oraci\u00f3n de Mois\u00e9s var\u00f3n de Dios. SE\u00d1OR, t\u00fa nos has sido refugio En generaci\u00f3n y en generaci\u00f3n.\n90:2 Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo, Y desde el siglo y hasta el siglo, t\u00fa eres Dios.\n90:3 Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, Y dices: Convert\u00edos, hijos de los hombres.\n90:4 Porque mil a\u00f1os delante de tus ojos, Son como el d\u00eda de ayer, que pas\u00f3, Y como una de las vigilias de la noche.\n90:5 H\u00e1ceslos pasar como avenida de aguas; son como sue\u00f1o; Como la hierba que crece en la ma\u00f1ana:\n90:6 En la ma\u00f1ana florece y crece; A la tarde es cortada, y se seca.\n90:7 Porque con tu furor somos consumidos, Y con tu ira somos conturbados.\n90:8 Pusiste nuestras maldades delante de ti, Nuestros yerros \u00e1 la luz de tu rostro.\n90:9 Porque todos nuestros d\u00edas declinan \u00e1 causa de tu ira; Acabamos nuestros a\u00f1os como un pensamiento.\n90:10 Los d\u00edas de nuestra edad son setenta a\u00f1os; Que si en los m\u00e1s robustos son ochenta a\u00f1os, Con todo su fortaleza es molestia y trabajo; Porque es cortado presto, y volamos.\n90:11 \u00bfQui\u00e9n conoce la fortaleza de tu ira, Y tu indignaci\u00f3n seg\u00fan que debes ser temido?\n90:12 Ens\u00e9\u00f1anos de tal modo \u00e1 contar nuestros d\u00edas, Que traigamos al coraz\u00f3n sabidur\u00eda.\n90:13 Vu\u00e9lvete, oh Jehov\u00e1: \u00bfhasta cu\u00e1ndo? Y apl\u00e1cate para con tus siervos.\n90:14 S\u00e1cianos presto de tu misericordia: Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros d\u00edas.\n90:15 Al\u00e9granos conforme \u00e1 los d\u00edas que nos afligiste, Y los a\u00f1os que vimos mal.\n90:16 Aparezca en tus siervos tu obra, Y tu gloria sobre sus hijos.\n90:17 Y sea la luz de Jehov\u00e1 nuestro Dios sobre nosotros: Y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, La obra de nuestras manos confirma.\n91:1 EL que habita al abrigo del Alt\u00edsimo, Morar\u00e1 bajo la sombra del Omnipotente.\n91:2 Dir\u00e9 yo \u00e1 Jehov\u00e1: Esperanza m\u00eda, y castillo m\u00edo; Mi Dios, en \u00e9l confiar\u00e9.\n91:3 Y \u00e9l te librar\u00e1 del lazo del cazador: De la peste destruidora.\n91:4 Con sus plumas te cubrir\u00e1, Y debajo de sus alas estar\u00e1s seguro: Escudo y adarga es su verdad.\n91:5 No tendr\u00e1s temor de espanto nocturno, Ni de saeta que vuele de d\u00eda;\n91:6 Ni de pestilencia que ande en oscuridad, Ni de mortandad que en medio del d\u00eda destruya.\n91:7 Caer\u00e1n \u00e1 tu lado mil, Y diez mil \u00e1 tu diestra: Mas \u00e1 ti no llegar\u00e1.\n91:8 Ciertamente con tus ojos mirar\u00e1s, Y ver\u00e1s la recompensa de los imp\u00edos.\n91:9 Porque t\u00fa has puesto \u00e1 Jehov\u00e1, que es mi esperanza. Al Alt\u00edsimo por tu habitaci\u00f3n,\n91:10 No te sobrevendr\u00e1 mal, Ni plaga tocar\u00e1 tu morada.\n91:11 Pues que \u00e1 sus \u00e1ngeles mandar\u00e1 acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos.\n91:12 En las manos te llevar\u00e1n, Porque tu pie no tropiece en piedra.\n91:13 Sobre el le\u00f3n y el basilisco pisar\u00e1s; Hollar\u00e1s al cachorro del le\u00f3n y al drag\u00f3n.\n91:14 Por cuanto en m\u00ed ha puesto su voluntad, yo tambi\u00e9n lo librar\u00e9: Pondr\u00e9lo en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.\n91:15 Me invocar\u00e1, y yo le responder\u00e9: Con \u00e9l estare yo en la angustia: Lo librar\u00e9, y le glorificar\u00e9.\n91:16 Saciar\u00e9lo de larga vida, Y mostrar\u00e9le mi salud.\n92:1 Salmo: Canci\u00f3n para el d\u00eda del S\u00e1bado. BUENO es alabar \u00e1 Jehov\u00e1, Y cantar salmos \u00e1 tu nombre, oh Alt\u00edsimo;\n92:2 Anunciar por la ma\u00f1ana tu misericordia, Y tu verdad en las noches,\n92:3 En el decacordio y en el salterio, En tono suave con el arpa.\n92:4 Por cuanto me has alegrado, oh Jehov\u00e1, con tus obras; En las obras de tus manos me gozo.\n92:5 Cu\u00e1n grandes son tus obras, oh Jehov\u00e1! Muy profundos son tus pensamientos.\n92:6 El hombre necio no sabe, Y el insensato no entiende esto:\n92:7 Que brotan los imp\u00edos como la hierba, Y florecen todos los que obran iniquidad, Para ser destru\u00eddos para siempre.\n92:8 Mas t\u00fa, Jehov\u00e1, para siempre eres Alt\u00edsimo.\n92:9 Porque he aqu\u00ed tus enemigos, oh Jehov\u00e1, Porque he aqu\u00ed, perecer\u00e1n tus enemigos; Ser\u00e1n disipados todos los que obran maldad.\n92:10 Empero t\u00fa ensalzar\u00e1s mi cuerno como el de unicornio: Ser\u00e9 ungido con aceite fresco.\n92:11 Y mirar\u00e1n mis ojos sobre mis enemigos: Oir\u00e1n mis o\u00eddos de los que se levantaron contra m\u00ed, de los malignos.\n92:12 El justo florecer\u00e1 como la palma: Crecer\u00e1 como cedro en el L\u00edbano.\n92:13 Plantados en la casa de Jehov\u00e1, En los atrios de nuestro Dios florecer\u00e1n.\n92:14 Aun en la vejez fructificar\u00e1n; Estar\u00e1n vigorosos y verdes;\n92:15 Para anunciar que Jehov\u00e1 mi fortaleza es recto. Y que en \u00e9l no hay injusticia.\n93:1 JEHOVA reina, visti\u00f3se de magnificencia, Visti\u00f3se Jehov\u00e1, ci\u00f1ose de fortaleza; Afirm\u00f3 tambi\u00e9n el mundo, que no se mover\u00e1.\n93:2 Firme es tu trono desde entonces: T\u00fa eres eternalmente.\n93:3 Alzaron los r\u00edos, oh Jehov\u00e1, Alzaron los r\u00edos su sonido; Alzaron los r\u00edos sus ondas.\n93:4 Jehov\u00e1 en las alturas es m\u00e1s poderoso Que el estruendo de las muchas aguas, M\u00e1s que las recias ondas de la mar.\n93:5 Tus testimonios son muy firmes: La santidad conviene \u00e1 tu casa, Oh Jehov\u00e1, por los siglos y para siempre.\n94:1 JEHOVA, Dios de las venganzas, Dios de las venganzas, mu\u00e9strate.\n94:2 Ens\u00e1lzate, oh Juez de la tierra: Da el pago \u00e1 los soberbios.\n94:3 \u00bfHasta cu\u00e1ndo los imp\u00edos, Hasta cu\u00e1ndo, oh Jehov\u00e1, se gozar\u00e1n los imp\u00edos?\n94:4 \u00bfHasta cu\u00e1ndo pronunciar\u00e1n, hablar\u00e1n cosas duras, Y se vanagloriar\u00e1n todos los que obran iniquidad?\n94:5 A tu pueblo, oh Jehov\u00e1, quebrantan, Y \u00e1 tu heredad afligen.\n94:6 A la viuda y al extranjero matan, Y \u00e1 los hu\u00e9rfanos quitan la vida.\n94:7 Y dijeron: No ver\u00e1 JAH, Ni entender\u00e1 el Dios de Jacob.\n94:8 Entended, necios del pueblo; Y vosotros fatuos, \u00bfcu\u00e1ndo ser\u00e9is sabios?\n94:9 El que plant\u00f3 el o\u00eddo, \u00bfno oir\u00e1? El que form\u00f3 el ojo, \u00bfno ver\u00e1?\n94:10 El que castiga las gentes, \u00bfno reprender\u00e1? \u00bfNo sabr\u00e1 el que ense\u00f1a al hombre la ciencia?\n94:11 Jehov\u00e1 conoce los pensamientos de los hombres, Que son vanidad.\n94:12 Bienaventurado el hombre \u00e1 quien t\u00fa, JAH, castigares, Y en tu ley lo instruyeres;\n94:13 Para tranquilizarle en los d\u00edas de aflicci\u00f3n, En tanto que para el imp\u00edo se cava el hoyo.\n94:14 Porque no dejar\u00e1 Jehov\u00e1 su pueblo, Ni desamparar\u00e1 su heredad;\n94:15 Sino que el juicio ser\u00e1 vuelto \u00e1 justicia, Y en pos de ella ir\u00e1n todos los rectos de coraz\u00f3n.\n94:16 \u00bfQui\u00e9n se levantar\u00e1 por m\u00ed contra los malignos? \u00bfQui\u00e9n estar\u00e1 por m\u00ed contra los que obran iniquidad?\n94:17 Si no me ayudara Jehov\u00e1, Presto morara mi alma en el silencio.\n94:18 Cuando yo dec\u00eda: Mi pie resbala: Tu misericordia, oh Jehov\u00e1, me sustentaba.\n94:19 En la multitud de mis pensamientos dentro de m\u00ed, Tus consolaciones alegraban mi alma.\n94:20 \u00bfJuntar\u00e1se contigo el trono de iniquidades, Que forma agravio en el mandamiento?\n94:21 P\u00f3nense en corros contra la vida del justo, Y condenan la sangre inocente.\n94:22 Mas Jehov\u00e1 me ha sido por refugio; Y mi Dios por roca de mi confianza.\n94:23 Y \u00e9l har\u00e1 tornar sobre ellos su iniquidad, Y los destruir\u00e1 por su propia maldad; Los talar\u00e1 Jehov\u00e1 nuestro Dios.\n95:1 VENID, celebremos alegremente \u00e1 Jehov\u00e1: Cantemos con j\u00fabilo \u00e1 la roca de nuestra salud.\n95:2 Lleguemos ante su acatamiento con alabanza; Aclam\u00e9mosle con c\u00e1nticos.\n95:3 Porque Jehov\u00e1 es Dios grande; Y Rey grande sobre todos los dioses.\n95:4 Porque en su mano est\u00e1n las profundidades de la tierra, Y las alturas de los montes son suyas.\n95:5 Suya tambi\u00e9n la mar, pues \u00e9l la hizo; Y sus manos formaron la seca.\n95:6 Venid, adoremos y postr\u00e9monos; Arrodill\u00e9monos delante de Jehov\u00e1 nuestro hacedor.\n95:7 Porque \u00e9l es nuestro Dios; Nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. Si hoy oyereis su voz,\n95:8 No endurezc\u00e1is vuestro coraz\u00f3n como en Meriba, Como el d\u00eda de Masa en el desierto;\n95:9 Donde me tentaron vuestros padres, Prob\u00e1ronme, y vieron mi obra.\n95:10 Cuarenta a\u00f1os estuve disgustado con la naci\u00f3n, Y dije: Pueblo es que divaga de coraz\u00f3n, Y no han conocido mis caminos.\n95:11 Por tanto jur\u00e9 en mi furor Que no entrar\u00edan en mi reposo.\n96:1 CANTAD \u00e1 Jehov\u00e1 canci\u00f3n nueva; Cantad \u00e1 Jehov\u00e1, toda la tierra.\n96:2 Cantad \u00e1 Jehov\u00e1, bendecid su nombre: Anunciad de d\u00eda en d\u00eda su salud.\n96:3 Contad entre las gentes su gloria, En todos los pueblos sus maravillas.\n96:4 Porque grande es Jehov\u00e1, y digno de suprema alabanza; Terrible sobre todos los dioses.\n96:5 Porque todos los dioses de los pueblos son \u00eddolos: Mas Jehov\u00e1 hizo los cielos.\n96:6 Alabanza y magnificencia delante de \u00e9l: Fortaleza y gloria en su santuario.\n96:7 Dad \u00e1 Jehov\u00e1, oh familias de los pueblos, Dad \u00e1 Jehov\u00e1 la gloria y la fortaleza.\n96:8 Dad \u00e1 Jehov\u00e1 la honra debida \u00e1 su nombre: Tomad presentes, y venid \u00e1 sus atrios.\n96:9 Encorvaos \u00e1 Jehov\u00e1 en la hermosura de su santuario: Temed delante de \u00e9l, toda la tierra.\n96:10 Decid en las gentes: Jehov\u00e1 rein\u00f3, Tambi\u00e9n afirm\u00f3 el mundo, no ser\u00e1 conmovido: Juzgar\u00e1 \u00e1 los pueblos en justicia.\n96:11 Al\u00e9grense los cielos, y g\u00f3cese la tierra: Brame la mar y su plenitud.\n96:12 Regoc\u00edjese el campo, y todo lo que en \u00e9l est\u00e1: Entonces todos los \u00e1rboles del bosque rebosar\u00e1n de contento.\n96:13 Delante de Jehov\u00e1 que vino: Porque vino \u00e1 juzgar la tierra. Juzgar\u00e1 al mundo con justicia, Y \u00e1 los pueblos con su verdad.\n97:1 JEHOVA rein\u00f3: regoc\u00edjese la tierra: Al\u00e9grense las muchas islas.\n97:2 Nube y oscuridad alrededor de \u00e9l: Justicia y juicio son el asiento de su trono.\n97:3 Fuego ir\u00e1 delante de \u00e9l, Y abrasar\u00e1 en derredor sus enemigos.\n97:4 Sus rel\u00e1mpagos alumbraron el mundo: La tierra vi\u00f3, y estremeci\u00f3se.\n97:5 Los montes se derritieron como cera delante de Jehov\u00e1, Delante del Se\u00f1or de toda la tierra.\n97:6 Los cielos denunciaron su justicia, Y todos los pueblos vieron su gloria.\n97:7 Averg\u00fc\u00e9ncense todos los que sirven \u00e1 las im\u00e1genes de talla, Los que se alaban de los \u00eddolos: Los dioses todos \u00e1 \u00e9l se encorven.\n97:8 Oy\u00f3 Si\u00f3n, y alegr\u00f3se; Y las hijas de Jud\u00e1, Oh Jehov\u00e1, se gozaron por tus juicios.\n97:9 Porque t\u00fa, Jehov\u00e1, eres alto sobre toda la tierra: Eres muy ensalzado sobre todos los dioses.\n97:10 Los que \u00e1 Jehov\u00e1 am\u00e1is, aborreced el mal: Guarda \u00e9l las almas de sus santos; De mano de los imp\u00edos los libra.\n97:11 Luz est\u00e1 sembrada para el justo, Y alegr\u00eda para los rectos de coraz\u00f3n.\n97:12 Alegraos, justos, en Jehov\u00e1: Y alabad la memoria de su santidad.\n98:1 Salmo. CANTAD \u00e1 Jehov\u00e1 canci\u00f3n nueva; Porque ha hecho maravillas: Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo.\n98:2 Jehov\u00e1 ha hecho notoria su salud: En ojos de las gentes ha descubierto su justicia.\n98:3 Hase acordado de su misericordia y de su verdad para con la casa de Israel: Todos los t\u00e9rminos de la tierra han visto la salud de nuestro Dios.\n98:4 Cantad alegres \u00e1 Jehov\u00e1, toda la tierra; Levantad la voz, y aplaudid, y salmead.\n98:5 Salmead \u00e1 Jehov\u00e1 con arpa; Con arpa y voz de c\u00e1ntico.\n98:6 Aclamad con trompetas y sonidos De bocina delante del rey Jehov\u00e1.\n98:7 Brame la mar y su plenitud; El mundo y los que en \u00e9l habitan;\n98:8 Los r\u00edos batan las manos; Los montes todos hagan regocijo,\n98:9 Delante de Jehov\u00e1; porque vino \u00e1 juzgar la tierra: Juzgar\u00e1 al mundo con justicia, Y \u00e1 los pueblos con rectitud.\n99:1 JEHOVA rein\u00f3, temblar\u00e1n los pueblos: El est\u00e1 sentado sobre los querubines, conmover\u00e1se la tierra.\n99:2 Jehov\u00e1 en Si\u00f3n es grande, Y ensalzado sobre todos los pueblos.\n99:3 Alaben tu nombre grande y tremendo: El es santo.\n99:4 Y la gloria del rey ama el juicio: T\u00fa confirmas la rectitud; T\u00fa has hecho en Jacob juicio y justicia.\n99:5 Ensalzad \u00e1 Jehov\u00e1 nuestro Dios, Y encorvaos al estrado de sus pies: El es santo.\n99:6 Mois\u00e9s y Aar\u00f3n entre sus sacerdotes, Y Samuel entre los que invocaron su nombre; Invocaban \u00e1 Jehov\u00e1, y \u00e9l les respond\u00eda.\n99:7 En columna de nube hablaba con ellos: Guardaban sus testimonios, y el estatuto que les hab\u00eda dado.\n99:8 Jehov\u00e1 Dios nuestro, t\u00fa les respond\u00edas: T\u00fa les fuiste un Dios perdonador, Y vengador de sus obras.\n99:9 Ensalzad \u00e1 Jehov\u00e1 nuestro Dios, Y encorvaos al monte de su santidad; Porque Jehov\u00e1 nuestro Dios es santo.\n100:1 Salmo de alabanza. CANTAD alegres \u00e1 Dios, habitantes de toda la tierra.\n100:2 Servid \u00e1 Jehov\u00e1 con alegr\u00eda: Venid ante su acatamiento con regocijo.\n100:3 Reconoced que Jehov\u00e1 \u00e9l es Dios: El nos hizo, y no nosotros \u00e1 nosotros mismos. Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.\n100:4 Entrad por sus puertas con reconocimiento, Por sus atrios con alabanza: Alabadle, bendecid su nombre.\n100:5 Porque Jehov\u00e1 es bueno: para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.\n101:1 Salmo de David. MISERICORDIA y juicio cantar\u00e9: A ti cantar\u00e9 yo, oh Jehov\u00e1.\n101:2 Entender\u00e9 en el camino de la perfecci\u00f3n Cuando vinieres \u00e1 m\u00ed: En integridad de mi coraz\u00f3n andar\u00e9 en medio de mi casa.\n101:3 No pondr\u00e9 delante de mis ojos cosa injusta: Aborrezco la obra de los que se desv\u00edan: Ninguno de ellos se allegar\u00e1 \u00e1 m\u00ed.\n101:4 Coraz\u00f3n perverso se apartar\u00e1 de m\u00ed; No conocer\u00e9 al malvado.\n101:5 Al que solapadamente infama \u00e1 su pr\u00f3jimo, yo le cortar\u00e9; No sufrir\u00e9 al de ojos altaneros, y de coraz\u00f3n vanidoso.\n101:6 Mis ojos pondr\u00e9 en los fieles de la tierra, para que est\u00e9n conmigo: El que anduviere en el camino de la perfecci\u00f3n, \u00e9ste me sevir\u00e1.\n101:7 No habitar\u00e1 dentro de mi casa el que hace fraude: El que habla mentiras no se afirmar\u00e1 delante de mis ojos.\n101:8 Por las ma\u00f1anas cortar\u00e9 \u00e1 todos los imp\u00edos de la tierra; Para extirpar de la ciudad de Jehov\u00e1 \u00e1 todos los que obraren iniquidad.\n102:1 Oraci\u00f3n del pobre, cuando estuviere angustiado, y delante de Jehov\u00e1 derramare su lamento. JEHOVA, oye mi oraci\u00f3n, Y venga mi clamor \u00e1 ti.\n102:2 No escondas de m\u00ed tu rostro: en el d\u00eda de mi angustia Inclina \u00e1 m\u00ed tu o\u00eddo; El d\u00eda que te invocare, apres\u00farate \u00e1 responderme.\n102:3 Porque mis d\u00edas se han consumido como humo; Y mis huesos cual tiz\u00f3n est\u00e1n quemados.\n102:4 Mi coraz\u00f3n fu\u00e9 herido, y sec\u00f3se como la hierba; Por lo cual me olvid\u00e9 de comer mi pan.\n102:5 Por la voz de mi gemido Mis huesos se han pegado \u00e1 mi carne.\n102:6 Soy semejante al pel\u00edcano del desierto; Soy como el buho de las soledades.\n102:7 Velo, y soy Como el p\u00e1jaro solitario sobre el tejado.\n102:8 Cada d\u00eda me afrentan mis enemigos; Los que se enfurecen contra m\u00ed, hanse contra m\u00ed conjurado.\n102:9 Por lo que como la ceniza \u00e1 manera de pan, Y mi bebida mezclo con lloro,\n102:10 A causa de tu enojo y de tu ira; Pues me alzaste, y me has arrojado.\n102:11 Mis d\u00edas son como la sombra que se va; Y heme secado como la hierba.\n102:12 Mas t\u00fa, Jehov\u00e1, permanecer\u00e1s para siempre, Y tu memoria para generaci\u00f3n y generaci\u00f3n.\n102:13 T\u00fa levant\u00e1ndote, tendr\u00e1s misericordia de Si\u00f3n; Porque el tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo es llegado.\n102:14 Porque tus siervos aman sus piedras, Y del polvo de ella tienen compasi\u00f3n.\n102:15 Entonces temer\u00e1n las gentes el nombre de Jehov\u00e1, Y todos los reyes de la tierra tu gloria;\n102:16 Por cuanto Jehov\u00e1 habr\u00e1 edificado \u00e1 Si\u00f3n, Y en su gloria ser\u00e1 visto;\n102:17 Habr\u00e1 mirado \u00e1 la oraci\u00f3n de los solitarios, Y no habr\u00e1 desechado el ruego de ellos.\n102:18 Escribirse ha esto para la generaci\u00f3n venidera: Y el pueblo que se criar\u00e1, alabar\u00e1 \u00e1 JAH.\n102:19 Porque mir\u00f3 de lo alto de su santuario; Jehov\u00e1 mir\u00f3 de los cielos \u00e1 la tierra,\n102:20 Para oir el gemido de los presos, Para soltar \u00e1 los sentenciados \u00e1 muerte;\n102:21 Porque cuenten en Si\u00f3n el nombre de Jehov\u00e1, Y su alabanza en Jerusalem,\n102:22 Cuando los pueblos se congregaren en uno, Y los reinos, para servir \u00e1 Jehov\u00e1.\n102:23 El afligi\u00f3 mi fuerza en el camino; Acort\u00f3 mis d\u00edas.\n102:24 Dije: Dios m\u00edo, no me cortes en el medio de mis d\u00edas: Por generaci\u00f3n de generaciones son tus a\u00f1os.\n102:25 T\u00fa fundaste la tierra antiguamente, Y los cielos son obra de tus manos.\n102:26 Ellos perecer\u00e1n, y t\u00fa permanecer\u00e1s; Y todos ellos como un vestido se envejecer\u00e1n; Como una ropa de vestir los mudar\u00e1s, y ser\u00e1n mudados:\n102:27 Mas t\u00fa eres el mismo, Y tus a\u00f1os no se acabar\u00e1n.\n102:28 Los hijos de tus siervos habitar\u00e1n, Y su simiente ser\u00e1 afirmada delante de ti.\n103:1 Salmo de David. BENDICE, alma m\u00eda \u00e1 Jehov\u00e1; Y bendigan todas mis entra\u00f1as su santo nombre.\n103:2 Bendice, alma m\u00eda, \u00e1 Jehov\u00e1, Y no olvides ninguno de sus beneficios.\n103:3 El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;\n103:4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;\n103:5 El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el \u00e1guila.\n103:6 Jehov\u00e1 el que hace justicia Y derecho \u00e1 todos los que padecen violencia.\n103:7 Sus caminos notific\u00f3 \u00e1 Mois\u00e9s, Y \u00e1 los hijos de Israel sus obras.\n103:8 Misericordioso y clemente es Jehov\u00e1; Lento para la ira, y grande en misericordia.\n103:9 No contender\u00e1 para siempre, Ni para siempre guardar\u00e1 el enojo.\n103:10 No ha hecho con nosotros conforme \u00e1 nuestras iniquidades; Ni nos ha pagado conforme \u00e1 nuestros pecados.\n103:11 Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeci\u00f3 su misericordia sobre los que le temen.\n103:12 Cuanto est\u00e1 lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.\n103:13 Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehov\u00e1 de los que le temen.\n103:14 Porque \u00e9l conoce nuestra condici\u00f3n; Acu\u00e9rdase que somos polvo.\n103:15 El hombre, como la hierba son sus d\u00edas, Florece como la flor del campo.\n103:16 Que pas\u00f3 el viento por ella, y pereci\u00f3: Y su lugar no la conoce m\u00e1s.\n103:17 Mas la misericordia de Jehov\u00e1 desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos;\n103:18 Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.\n103:19 Jehov\u00e1 afirm\u00f3 en los cielos su trono; Y su reino domina sobre todos.\n103:20 Bendecid \u00e1 Jehov\u00e1, vosotros sus \u00e1ngeles, Poderosos en fortaleza, que ejecut\u00e1is su palabra, Obedeciendo \u00e1 la voz de su precepto.\n103:21 Bendecid \u00e1 Jehov\u00e1, vosotros todos sus ej\u00e9rcitos, Ministros suyos, que hac\u00e9is su voluntad.\n103:22 Bendecid \u00e1 Jehov\u00e1, vosotras todas sus obras, En todos los lugares de su se\u00f1or\u00edo. Bendice, alma m\u00eda \u00e1 Jehov\u00e1.\n104:1 BENDICE, alma m\u00eda, \u00e1 Jehov\u00e1. Jehov\u00e1, Dios m\u00edo, mucho te has engrandecido; Haste vestido de gloria y de magnificencia.\n104:2 El que se cubre de luz como de vestidura, Que extiende los cielos como una cortina;\n104:3 Que establece sus aposentos entre las aguas; El que pone las nubes por su carroza, El que anda sobre las alas del viento;\n104:4 El que hace \u00e1 sus \u00e1ngeles esp\u00edritus, Sus ministros al fuego flameante.\n104:5 El fund\u00f3 la tierra sobre sus basas; No ser\u00e1 jam\u00e1s removida.\n104:6 Con el abismo, como con vestido, la cubriste; Sobre los montes estaban las aguas.\n104:7 A tu reprensi\u00f3n huyeron; Al sonido de tu trueno se apresuraron;\n104:8 Subieron los montes, descendieron los valles, Al lugar que t\u00fa les fundaste.\n104:9 Pus\u00edsteles t\u00e9rmino, el cual no traspasar\u00e1n; Ni volver\u00e1n \u00e1 cubrir la tierra.\n104:10 T\u00fa eres el que env\u00edas las fuentes por los arroyos; Van entre los montes.\n104:11 Abrevan \u00e1 todas las bestias del campo: Quebrantan su sed los asnos montaraces.\n104:12 Junto \u00e1 aquellos habitar\u00e1n las aves de los cielos; Entre las ramas dan voces.\n104:13 El que riega los montes desde sus aposentos: Del fruto de sus obras se sacia la tierra.\n104:14 El que hace producir el heno para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre; Sacando el pan de la tierra.\n104:15 Y el vino que alegra el coraz\u00f3n del hombre, Y el aceite que hace lucir el rostro, Y el pan que sustenta el coraz\u00f3n del hombre.\n104:16 Ll\u00e9nanse de jugo los \u00e1rboles de Jehov\u00e1, Los cedros del L\u00edbano que \u00e9l plant\u00f3.\n104:17 All\u00ed anidan las aves; En las hayas hace su casa la cig\u00fce\u00f1a.\n104:18 Los montes altos para las cabras monteses; Las pe\u00f1as, madrigueras para los conejos.\n104:19 Hizo la luna para los tiempos: El sol conoce su ocaso.\n104:20 Pone las tinieblas, y es la noche: En ella corretean todas las bestias de la selva.\n104:21 Los leoncillos braman \u00e1 la presa, Y para buscar de Dios su comida.\n104:22 Sale el sol, rec\u00f3gense, Y \u00e9chanse en sus cuevas.\n104:23 Sale el hombre \u00e1 su hacienda, Y \u00e1 su labranza hasta la tarde.\n104:24 Cu\u00e1n muchas son tus obras, oh Jehov\u00e1! Hiciste todas ellas con sabidur\u00eda: La tierra est\u00e1 llena de tus beneficios.\n104:25 Asimismo esta gran mar y ancha de t\u00e9rminos: En ella pescados sin n\u00famero, Animales peque\u00f1os y grandes.\n104:26 All\u00ed andan nav\u00edos; All\u00ed este leviath\u00e1n que hiciste para que jugase en ella.\n104:27 Todos ellos esperan en ti, Para que les des su comida \u00e1 su tiempo.\n104:28 Les das, recogen; Abres tu mano, h\u00e1rtanse de bien.\n104:29 Escondes tu rostro, t\u00farbanse: Les quitas el esp\u00edritu, dejan de ser, Y t\u00f3rnanse en su polvo.\n104:30 Env\u00edas tu esp\u00edritu, cr\u00edanse: Y renuevas la haz de la tierra.\n104:31 Sea la gloria de Jehov\u00e1 para siempre; Al\u00e9grese Jehov\u00e1 en sus obras;\n104:32 El cual mira \u00e1 la tierra, y ella tiembla; Toca los montes, y humean.\n104:33 A Jehov\u00e1 cantar\u00e9 en mi vida: A mi Dios salmear\u00e9 mientras viviere.\n104:34 Serme ha suave hablar de \u00e9l: Yo me alegrar\u00e9 en Jehov\u00e1.\n104:35 Sean consumidos de la tierra los pecadores, Y los imp\u00edos dejen de ser. Bendice, alma m\u00eda, \u00e1 Jehov\u00e1. Aleluya.\n105:1 ALABAD \u00e1 Jehov\u00e1, invocad su nombre. Haced notorias sus obras en los pueblos.\n105:2 Cantadle, cantadle salmos: Hablad de todas sus maravillas.\n105:3 Gloriaos en su santo nombre: Al\u00e9grese el coraz\u00f3n de los que buscan \u00e1 Jehov\u00e1.\n105:4 Buscad \u00e1 Jehov\u00e1, y su fortaleza: Buscad siempre su rostro.\n105:5 Acordaos de sus maravillas que hizo, De sus prodigios y de los juicios de su boca,\n105:6 Oh vosotros, simiente de Abraham su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos.\n105:7 El es Jehov\u00e1 nuestro Dios; En toda la tierra son sus juicios.\n105:8 Acord\u00f3se para siempre de su alianza; De la palabra que mand\u00f3 para mil generaciones,\n105:9 La cual concert\u00f3 con Abraham; Y de su juramento \u00e1 Isaac.\n105:10 Y estableci\u00f3la \u00e1 Jacob por decreto, A Israel por pacto sempiterno,\n105:11 Diciendo: A ti dar\u00e9 la tierra de Cana\u00e1n Por cordel de vuestra heredad.\n105:12 Esto siendo ellos pocos hombres en n\u00famero, Y extranjeros en ella.\n105:13 Y anduvieron de gente en gente, De un reino \u00e1 otro pueblo.\n105:14 No consinti\u00f3 que hombre los agraviase; Y por causa de ellos castig\u00f3 los reyes.\n105:15 No toqu\u00e9is, dijo, \u00e1 mis ungidos, Ni hag\u00e1is mal \u00e1 mis profetas.\n105:16 Y llam\u00f3 al hambre sobre la tierra, Y quebrant\u00f3 todo mantenimiento de pan.\n105:17 Envi\u00f3 un var\u00f3n delante de ellos, A Jos\u00e9, que fu\u00e9 vendido por siervo.\n105:18 Afligieron sus pies con grillos; En hierro fu\u00e9 puesta su persona.\n105:19 Hasta la hora que lleg\u00f3 su palabra, El dicho de Jehov\u00e1 le prob\u00f3.\n105:20 Envi\u00f3 el rey, y solt\u00f3le; El se\u00f1or de los pueblos, y desat\u00f3le.\n105:21 P\u00fasolo por se\u00f1or de su casa, Y por ense\u00f1oreador en toda su posesi\u00f3n;\n105:22 Para que reprimiera \u00e1 sus grandes como \u00e9l quisiese, Y \u00e1 sus ancianos ense\u00f1ara sabidur\u00eda.\n105:23 Despu\u00e9s entr\u00f3 Israel en Egipto, Y Jacob fu\u00e9 extranjero en la tierra de Ch\u00e2m.\n105:24 Y multiplic\u00f3 su pueblo en gran manera, E h\u00edzolo fuerte m\u00e1s que sus enemigos.\n105:25 Volvi\u00f3 el coraz\u00f3n de ellos para que aborreciesen \u00e1 su pueblo, Para que contra sus siervos pensasen mal.\n105:26 Envi\u00f3 \u00e1 su siervo Mois\u00e9s, Y \u00e1 Aar\u00f3n al cual escogi\u00f3.\n105:27 Pusieron en ellos las palabras de sus se\u00f1ales, Y sus prodigios en la tierra de Ch\u00e2m.\n105:28 Ech\u00f3 tinieblas, \u00e9 hizo oscuridad; Y no fueron rebeldes \u00e1 su palabra.\n105:29 Volvi\u00f3 sus aguas en sangre, Y mat\u00f3 sus pescados.\n105:30 Produjo su tierra ranas, Aun en las c\u00e1maras de sus reyes.\n105:31 Dijo, y vinieron enjambres de moscas, Y piojos en todo su t\u00e9rmino.\n105:32 Volvi\u00f3 en su tierra sus lluvias en granizo, Y en fuego de llamaradas.\n105:33 E hiri\u00f3 sus vi\u00f1as y sus higueras, Y quebr\u00f3 los \u00e1rboles de su t\u00e9rmino.\n105:34 Dijo, y vinieron langostas, Y pulg\u00f3n sin n\u00famero;\n105:35 Y comieron toda la hierba de su pa\u00eds, Y devoraron el fruto de su tierra.\n105:36 Hiri\u00f3 adem\u00e1s \u00e1 todos los primog\u00e9nitos en su tierra, El principio de toda su fuerza.\n105:37 Y sac\u00f3los con plata y oro; Y no hubo en sus tribus enfermo.\n105:38 Egipto se alegr\u00f3 de que salieran; Porque su terror hab\u00eda ca\u00eddo sobre ellos.\n105:39 Extendi\u00f3 una nube por cubierta, Y fuego para alumbrar la noche.\n105:40 Pidieron, \u00e9 hizo venir codornices; Y saci\u00f3los de pan del cielo.\n105:41 Abri\u00f3 la pe\u00f1a, y fluyeron aguas; Corrieron por los secadales como un r\u00edo.\n105:42 Porque se acord\u00f3 de su santa palabra, Dada \u00e1 Abraham su siervo.\n105:43 Y sac\u00f3 \u00e1 su pueblo con gozo; Con j\u00fabilo \u00e1 sus escogidos.\n105:44 Y di\u00f3les las tierras de las gentes; Y las labores de las naciones heredaron:\n105:45 Para que guardasen sus estatutos, Y observasen sus leyes. Aleluya.\n106:1 ALELUYA. Alabad \u00e1 Jehov\u00e1, porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia.\n106:2 \u00bfQui\u00e9n expresar\u00e1 las valent\u00edas de Jehov\u00e1? \u00bfQui\u00e9n contar\u00e1 sus alabanzas?\n106:3 Dichosos los que guardan juicio, Los que hacen justicia en todo tiempo.\n106:4 Acu\u00e9rdate de m\u00ed, oh Jehov\u00e1, seg\u00fan tu benevolencia para con tu pueblo: Vis\u00edtame con tu salud;\n106:5 Para que yo vea el bien de tus escogidos, Para que me goce en la alegr\u00eda de tu gente, Y me glor\u00ede con tu heredad.\n106:6 Pecamos con nuestros padres, Hicimos iniquidad, hicimos impiedad.\n106:7 Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; No se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias; Sino que se rebelaron junto \u00e1 la mar, en el mar Bermejo.\n106:8 Salv\u00f3los empero por amor de su nombre, Para hacer notoria su fortaleza.\n106:9 Y reprendi\u00f3 al mar Bermejo, y sec\u00f3lo; E h\u00edzoles ir por el abismo, como por un desierto.\n106:10 Y salv\u00f3los de mano del enemigo, Y rescat\u00f3los de mano del adversario.\n106:11 Y cubrieron las aguas \u00e1 sus enemigos: No qued\u00f3 uno de ellos.\n106:12 Entonces creyeron \u00e1 sus palabras, Y cantaron su alabanza.\n106:13 Apresur\u00e1ronse, olvid\u00e1ronse de sus obras; No esperaron en su consejo.\n106:14 Y desearon con ansia en el desierto; Y tentaron \u00e1 Dios en la soledad.\n106:15 Y \u00e9l les di\u00f3 lo que pidieron; Mas envi\u00f3 flaqueza en sus almas.\n106:16 Tomaron despu\u00e9s celo contra Mois\u00e9s en el campo, Y contra Aar\u00f3n el santo de Jehov\u00e1.\n106:17 Abri\u00f3se la tierra, y trag\u00f3 \u00e1 Dath\u00e1n, Y cubri\u00f3 la compa\u00f1\u00eda de Abiram.\n106:18 Y encendi\u00f3se el fuego en su junta; La llama quem\u00f3 los imp\u00edos.\n106:19 Hicieron becerro en Horeb, Y encorv\u00e1ronse \u00e1 un vaciadizo.\n106:20 As\u00ed trocaron su gloria Por la imagen de un buey que come hierba.\n106:21 Olvidaron al Dios de su salud, Que hab\u00eda hecho grandezas en Egipto;\n106:22 Maravillas en la tierra de Ch\u00e2m, Cosas formidables sobre el mar Bermejo.\n106:23 Y trat\u00f3 de destruirlos, A no haberse puesto Mois\u00e9s su escogido al portillo delante de \u00e9l, A fin de apartar su ira, para que no los destruyese.\n106:24 Empero aborrecieron la tierra deseable: No creyeron \u00e1 su palabra;\n106:25 Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehov\u00e1.\n106:26 Por lo que alz\u00f3 su mano \u00e1 ellos, En orden \u00e1 postrarlos en el desierto,\n106:27 Y humillar su simiente entre las gentes, Y esparcirlos por las tierras.\n106:28 Alleg\u00e1ronse asimismo \u00e1 Baalpeor, Y comieron los sacrificios de los muertos.\n106:29 Y ensa\u00f1aron \u00e1 Dios con sus obras, Y desarroll\u00f3se la mortandad en ellos.\n106:30 Entonces se levant\u00f3 Phinees, \u00e9 hizo juicio; Y se detuvo la plaga.\n106:31 Y fu\u00e9le contado \u00e1 justicia De generaci\u00f3n en generaci\u00f3n para siempre.\n106:32 Tambi\u00e9n le irritaron en las aguas de Meriba: E hizo mal \u00e1 Mois\u00e9s por causa de ellos;\n106:33 Porque hicieron se rebelase su esp\u00edritu, Como lo expres\u00f3 con sus labios.\n106:34 No destruyeron los pueblos Que Jehov\u00e1 les dijo;\n106:35 Antes se mezclaron con las gentes, Y aprendieron sus obras.\n106:36 Y sirvieron \u00e1 sus \u00eddolos; Los cuales les fueron por ruina.\n106:37 Y sacrificaron sus hijos y sus hijas \u00e1 los demonios;\n106:38 Y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, Que sacrificaron \u00e1 los \u00eddolos de Cana\u00e1n: Y la tierra fu\u00e9 contaminada con sangre.\n106:39 Contamin\u00e1ronse as\u00ed con sus obras, Y fornicaron con sus hechos.\n106:40 Encendi\u00f3se por tanto el furor de Jehov\u00e1 sobre su pueblo, Y abomin\u00f3 su heredad:\n106:41 Y entreg\u00f3los en poder de las gentes, Y ense\u00f1ore\u00e1ronse de ellos los que los aborrec\u00edan.\n106:42 Y sus enemigos los oprimieron, Y fueron quebrantados debajo de su mano.\n106:43 Muchas veces los libr\u00f3; Mas ellos se rebelaron \u00e1 su consejo, Y fueron humillados por su maldad.\n106:44 El con todo, miraba cuando estaban en angustia, Y o\u00eda su clamor:\n106:45 Y acord\u00e1base de su pacto con ellos, Y arrepent\u00edase conforme \u00e1 la muchedumbre de sus miseraciones.\n106:46 Hizo asimismo tuviesen de ellos misericordia todos los que los ten\u00edan cautivos.\n106:47 S\u00e1lvanos, Jehov\u00e1 Dios nuestro, Y j\u00fantanos de entre las gentes, Para que loemos tu santo nombre, Para que nos gloriemos en tus alabanzas.\n106:48 Bendito Jehov\u00e1 Dios de Israel, Desde el siglo y hasta el siglo: Y diga todo el pueblo, Am\u00e9n. Aleluya.\n107:1 ALABAD \u00e1 Jehov\u00e1, porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia.\n107:2 Digan lo los redimidos de Jehov\u00e1, Los que ha redimido del poder del enemigo,\n107:3 Y los ha congregado de las tierras, Del oriente y del occidente, Del aquil\u00f3n y de la mar.\n107:4 Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, No hallando ciudad de poblaci\u00f3n.\n107:5 Hambrientos y sedientos, Su alma desfallec\u00eda en ellos.\n107:6 Habiendo empero clamado \u00e1 Jehov\u00e1 en su angustia, Libr\u00f3los de sus aflicciones:\n107:7 Y dirigi\u00f3los por camino derecho, Para que viniesen \u00e1 ciudad de poblaci\u00f3n.\n107:8 Alaben la misericordia de Jehov\u00e1, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.\n107:9 Porque saci\u00f3 al alma menesterosa, Y llen\u00f3 de bien al alma hambrienta.\n107:10 Los que moraban en tinieblas y sombra de muerte, Aprisionados en aflicci\u00f3n y en hierros;\n107:11 Por cuanto fueron rebeldes \u00e1 las palabras de Jehov\u00e1, Y aborrecieron el consejo del Alt\u00edsimo.\n107:12 Por lo que quebrant\u00f3 \u00e9l con trabajo sus corazones, Cayeron y no hubo quien los ayudase;\n107:13 Luego que clamaron \u00e1 Jehov\u00e1 en su angustia, Libr\u00f3los de sus aflicciones.\n107:14 Sac\u00f3los de las tinieblas y de la sombra de muerte, Y rompi\u00f3 sus prisiones.\n107:15 Alaben la misericordia de Jehov\u00e1, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.\n107:16 Porque quebrant\u00f3 las puertas de bronce, Y desmenuz\u00f3 los cerrojos de hierro.\n107:17 Los insensatos, \u00e1 causa del camino de su rebeli\u00f3n Y \u00e1 causa de sus maldades, fueron afligidos.\n107:18 Su alma abomin\u00f3 toda vianda, Y llegaron hasta las puertas de la muerte.\n107:19 Mas clamaron \u00e1 Jehov\u00e1 en su angustia, Y salv\u00f3los de sus aflicciones.\n107:20 Envi\u00f3 su palabra, y cur\u00f3los, Y libr\u00f3los de su ruina.\n107:21 Alaben la misericordia de Jehov\u00e1, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres:\n107:22 Y sacrifiquen sacrificios de alabanza, Y publiquen sus obras con j\u00fabilo.\n107:23 Los que descienden \u00e1 la mar en nav\u00edos, Y hacen negocio en las muchas aguas,\n107:24 Ellos han visto las obras de Jehov\u00e1, Y sus maravillas en el profundo.\n107:25 El dijo, \u00e9 hizo saltar el viento de la tempestad, Que levanta sus ondas.\n107:26 Suben \u00e1 los cielos, descienden \u00e1 los abismos: Sus almas se derriten con el mal.\n107:27 Tiemblan, y titubean como borrachos, Y toda su ciencia es perdida.\n107:28 Claman empero \u00e1 Jehov\u00e1 en su angustia, Y l\u00edbralos de sus aflicciones.\n107:29 Hace parar la tempestad en sosiego, Y se apaciguan sus ondas.\n107:30 Al\u00e9granse luego porque se reposaron; Y \u00e9l los gu\u00eda al puerto que deseaban.\n107:31 Alaben la misericordia de Jehov\u00e1, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.\n107:32 Y ens\u00e1lcenlo en la congregaci\u00f3n del pueblo; Y en consistorio de ancianos lo alaben.\n107:33 El vuelve los r\u00edos en desierto, Y los manantiales de las aguas en secadales;\n107:34 La tierra fruct\u00edfera en salados, Por la maldad de los que la habitan.\n107:35 Vuelve el desierto en estanques de aguas, Y la tierra seca en manantiales.\n107:36 Y all\u00ed aposenta \u00e1 los hambrientos, Y disponen ciudad para habitaci\u00f3n;\n107:37 Y siembran campos, y plantan vi\u00f1as, Y rinden crecido fruto.\n107:38 Y los bendice, y se multiplican en gran manera; Y no disminuye sus bestias.\n107:39 Y luego son menoscabados y abatidos A causa de tiran\u00eda, de males y congojas.\n107:40 El derrama menosprecio sobre los pr\u00edncipes, Y les hace andar errados, vagabundos, sin camino:\n107:41 Y levanta al pobre de la miseria, Y hace multiplicar las familias como reba\u00f1os de ovejas.\n107:42 Vean los rectos, y al\u00e9grense; Y toda maldad cierre su boca.\n107:43 \u00bfQui\u00e9n es sabio y guardar\u00e1 estas cosas, Y entender\u00e1 las misericordias de Jehov\u00e1?\n108:1 Canci\u00f3n: Salmo de David. MI coraz\u00f3n est\u00e1 dispuesto, oh Dios; Cantar\u00e9 y salmear\u00e9 todav\u00eda en mi gloria.\n108:2 Despi\u00e9rtate, salterio y arpa: Despertar\u00e9 al alba.\n108:3 Te alabar\u00e9, oh Jehov\u00e1, entre los pueblos; A ti cantar\u00e9 salmos entre las naciones.\n108:4 Porque grande m\u00e1s que los cielos es tu misericordia, Y hasta los cielos tu verdad.\n108:5 Ens\u00e1lzate, oh Dios, sobre los cielos; Y sobre toda la tierra tu gloria.\n108:6 Para que sean librados tus amados, Salva con tu diestra y resp\u00f3ndeme.\n108:7 Dios habl\u00f3 por su santuario: alegrar\u00e9me, Repartir\u00e9 \u00e1 Sich\u00eam, y medir\u00e9 el valle de Succoth.\n108:8 M\u00edo es Galaad, m\u00edo es Manas\u00e9s; Y Eprhaim es la fortaleza de mi cabeza; Jud\u00e1 es mi legislador;\n108:9 Moab, la vasija de mi lavatorio: Sobre Edom echar\u00e9 mi calzado; Regocijar\u00e9me sobre Palestina.\n108:10 \u00bfQui\u00e9n me guiar\u00e1 \u00e1 la ciudad fortalecida? \u00bfQui\u00e9n me guiar\u00e1 hasta Idumea?\n108:11 Ciertamente t\u00fa, oh Dios, que nos hab\u00edas desechado; Y no sal\u00edas, oh Dios, con nuestros ej\u00e9rcitos.\n108:12 Danos socorro en la angustia: Porque mentirosa es la salud del hombre.\n108:13 En Dios haremos proezas; Y \u00e9l hollar\u00e1 nuestros enemigos.\n109:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David. OH Dios de mi alabanza, no calles;\n109:2 Porque boca de imp\u00edo y boca de enga\u00f1ador se han abierto sobre m\u00ed: Han hablado de m\u00ed con lengua mentirosa,\n109:3 Y con palabras de odio me rodearon; Y pelearon contra m\u00ed sin causa.\n109:4 En pago de mi amor me han sido adversarios: Mas yo oraba.\n109:5 Y pusieron contra m\u00ed mal por bien, Y odio por amor.\n109:6 Pon sobre \u00e9l al imp\u00edo: Y Sat\u00e1n est\u00e9 \u00e1 su diestra.\n109:7 Cuando fuere juzgado, salga imp\u00edo; Y su oraci\u00f3n sea para pecado.\n109:8 Sean sus d\u00edas pocos: Tome otro su oficio.\n109:9 Sean sus hijos hu\u00e9rfanos, Y su mujer viuda.\n109:10 Y anden sus hijos vagabundos, y mendiguen; Y procuren su pan lejos de sus desolados hogares.\n109:11 Enrede el acreedor todo lo que tiene, Y extra\u00f1os saqueen su trabajo.\n109:12 No tenga quien le haga misericordia; Ni haya quien tenga compasi\u00f3n de sus hu\u00e9rfanos.\n109:13 Su posteridad sea talada; En segunda generaci\u00f3n sea ra\u00eddo su nombre.\n109:14 Venga en memoria cerca de Jehov\u00e1 la maldad de sus padres, Y el pecado de su madre no sea borrado.\n109:15 Est\u00e9n siempre delante de Jehov\u00e1, Y \u00e9l corte de la tierra su memoria.\n109:16 Por cuanto no se acordo de hacer misericordia, Y persigui\u00f3 al hombre afligido y menesteroso Y quebrantado de coraz\u00f3n, para matar lo.\n109:17 Y am\u00f3 la maldici\u00f3n, y v\u00ednole; Y no quiso la bendici\u00f3n, y ella se alej\u00f3 de \u00e9l.\n109:18 Y visti\u00f3se de maldici\u00f3n como de su vestido, Y entr\u00f3 como agua en sus entra\u00f1as, Y como aceite en sus huesos.\n109:19 S\u00e9ale como vestido con que se cubra, Y en lugar de cinto con que se ci\u00f1a siempre.\n109:20 Este sea el pago de parte de Jehov\u00e1 de los que me calumnian, Y de los que hablan mal contra mi alma.\n109:21 Y t\u00fa, Jehov\u00e1 Se\u00f1or, haz conmigo por amor de tu nombre: L\u00edbrame, porque tu misericordia es buena.\n109:22 Porque yo estoy afligido y necesitado; Y mi coraz\u00f3n est\u00e1 herido dentro de m\u00ed.\n109:23 Voime como la sombra cuando declina; Soy sacudido como langosta.\n109:24 Mis rodillas est\u00e1n debilitadas \u00e1 causa del ayuno, Y mi carne desfallecida por falta de gordura.\n109:25 Yo he sido para ellos objeto de oprobio; Mir\u00e1banme, y meneaban su cabeza.\n109:26 Ay\u00fadame, Jehov\u00e1 Dios m\u00edo: S\u00e1lvame conforme \u00e1 tu misericordia.\n109:27 Y entiendan que \u00e9sta es tu mano; Que t\u00fa, Jehov\u00e1, has hecho esto.\n109:28 Maldigan ellos, y bendice t\u00fa: Lev\u00e1ntense, mas sean avergonzados, y regoc\u00edjese tu siervo.\n109:29 Sean vestidos de ignominia los que me calumnian; Y sean cubiertos de su confusi\u00f3n como con manto.\n109:30 Yo alabar\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1 en gran manera con mi boca, Y le loar\u00e9 en medio de muchos.\n109:31 Porque \u00e9l se pondr\u00e1 \u00e1 la diestra del pobre, Para librar su alma de los que le juzgan.\n110:1 Salmo de David. JEHOVA dijo \u00e1 mi Se\u00f1or: Si\u00e9ntate \u00e1 mi diestra, En tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies.\n110:2 La vara de tu fortaleza enviar\u00e1 Jehov\u00e1 desde Si\u00f3n: Domina en medio de tus enemigos.\n110:3 Tu pueblo ser\u00e1lo de buena voluntad en el d\u00eda de tu poder, En la hermosura de la santidad: desde el seno de la aurora, Tienes t\u00fa el roc\u00edo de tu juventud.\n110:4 Jur\u00f3 Jehov\u00e1, y no se arrepentir\u00e1: T\u00fa eres sacerdote para siempre Seg\u00fan el orden de Melch\u00eesedech.\n110:5 El Se\u00f1or \u00e1 tu diestra Herir\u00e1 \u00e1 los reyes en el d\u00eda de su furor:\n110:6 Juzgar\u00e1 en las gentes, Llenar\u00e1 las de cad\u00e1veres: Herir\u00e1 las cabezas en muchas tierras.\n110:7 Del arroyo beber\u00e1 en el camino: Por lo cual levantar\u00e1 cabeza.\n111:1 Aleluya. ALABAR\u00c9 \u00e1 Jehov\u00e1 con todo el coraz\u00f3n, En la compa\u00f1\u00eda y congregaci\u00f3n de los rectos.\n111:2 Grandes son las obras de Jehov\u00e1; Buscadas de todos los que las quieren.\n111:3 Gloria y hermosura es su obra; Y su justicia permanece para siempre.\n111:4 Hizo memorables sus maravillas: Clemente y misericordioso es Jehov\u00e1.\n111:5 Di\u00f3 mantenimiento \u00e1 los que le temen; Para siempre se acordar\u00e1 de su pacto.\n111:6 El poder de sus obras anunci\u00f3 \u00e1 su pueblo, D\u00e1ndole la heredad de las gentes.\n111:7 Las obras de sus manos son verdad y juicio: Fieles son todos sus mandamientos;\n111:8 Afirmados por siglo de siglo, Hechos en verdad y en rectitud.\n111:9 Redenci\u00f3n ha enviado \u00e1 su pueblo; Para siempre ha ordenado su pacto: Santo y terrible es su nombre.\n111:10 El principio de la sabidur\u00eda es el temor de Jehov\u00e1: Buen entendimiento tienen cuantos ponen aqu\u00e9llos por obra: Su loor permanece para siempre.\n112:1 Aleluya. BIENAVENTURADO el hombre que teme \u00e1 Jehov\u00e1, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.\n112:2 Su simiente ser\u00e1 poderosa en la tierra: La generaci\u00f3n de los rectos ser\u00e1 bendita.\n112:3 Hacienda y riquezas hay en su casa; Y su justicia permanece para siempre.\n112:4 Resplandeci\u00f3 en las tinieblas luz \u00e1 los rectos: Es clemente, y misericordioso, y justo.\n112:5 El hombre de bien tiene misericordia y presta; Gobierna sus cosas con juicio.\n112:6 Por lo cual no resbalar\u00e1 para siempre: En memoria eterna ser\u00e1 el justo.\n112:7 De mala fama no tendr\u00e1 temor: Su coraz\u00f3n est\u00e1 apercibido, confiado en Jehov\u00e1.\n112:8 Asentado est\u00e1 su coraz\u00f3n, no temer\u00e1, Hasta que vea en sus enemigos su deseo.\n112:9 Esparce, da \u00e1 los pobres: Su justicia permanece para siempre; Su cuerno ser\u00e1 ensalzado en gloria.\n112:10 Ver\u00e1lo el imp\u00edo, y se despechar\u00e1; Crujir\u00e1 los dientes, y se repudrir\u00e1: Perecer\u00e1 el deseo de los imp\u00edos.\n113:1 Aleluya. ALABAD, siervos de Jehov\u00e1, Alabad el nombre de Jehov\u00e1.\n113:2 Sea el nombre de Jehov\u00e1 bendito, Desde ahora y para siempre.\n113:3 Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, Sea alabado el nombre de Jehov\u00e1.\n113:4 Alto sobre todas las naciones es Jehov\u00e1; Sobre los cielos su gloria.\n113:5 \u00bfQui\u00e9n como Jehov\u00e1 nuestro Dios, Que ha enaltecido su habitaci\u00f3n,\n113:6 Que se humilla \u00e1 mirar En el cielo y en la tierra?\n113:7 El levanta del polvo al pobre, Y al menesteroso alza del esti\u00e9rcol,\n113:8 Para hacerlos sentar con los pr\u00edncipes, Con los pr\u00edncipes de su pueblo.\n113:9 El hace habitar en familia \u00e1 la est\u00e9ril, Gozosa en ser madre de hijos. Aleluya.\n114:1 CUANDO sali\u00f3 Israel de Egipto, La casa de Jacob del pueblo b\u00e1rbaro,\n114:2 Jud\u00e1 fu\u00e9 su consagrada heredad, Israel su se\u00f1or\u00edo.\n114:3 La mar vi\u00f3, y huy\u00f3; El Jord\u00e1n se volvi\u00f3 atr\u00e1s.\n114:4 Los montes saltaron como carneros: Los collados como corderitos.\n114:5 \u00bfQu\u00e9 tuviste, oh mar, que huiste? \u00bfY t\u00fa, oh Jord\u00e1n, que te volviste atr\u00e1s?\n114:6 Oh montes, \u00bfpor qu\u00e9 saltasteis como carneros, Y vosotros, collados, como corderitos?\n114:7 A la presencia del Se\u00f1or tiembla la tierra, A la presencia del Dios de Jacob;\n114:8 El cual torn\u00f3 la pe\u00f1a en estanque de aguas, Y en fuente de aguas la roca.\n115:1 NO \u00e1 nosotros, oh Jehov\u00e1, no \u00e1 nosotros, Sino \u00e1 tu nombre da gloria; Por tu misericordia, por tu verdad.\n115:2 Por qu\u00e9 dir\u00e1n las gentes: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 ahora su Dios?\n115:3 Y nuestro Dios est\u00e1 en los cielos: Todo lo que quiso ha hecho.\n115:4 Sus \u00eddolos son plata y oro, Obra de manos de hombres.\n115:5 Tienen boca, mas no hablar\u00e1n; Tienen ojos, mas no ver\u00e1n;\n115:6 Orejas tienen, mas no oir\u00e1n; Tienen narices, mas no oler\u00e1n;\n115:7 Manos tienen, mas no palpar\u00e1n; Tienen pies, mas no andar\u00e1n; No hablar\u00e1n con su garganta.\n115:8 Como ellos son los que los hacen; Cualquiera que en ellos conf\u00eda.\n115:9 Oh Israel, conf\u00eda en Jehov\u00e1: El es su ayuda y su escudo.\n115:10 Casa de Aar\u00f3n, confiad en Jehov\u00e1: El es su ayuda y su escudo.\n115:11 Los que tem\u00e9is \u00e1 Jehov\u00e1, confiad en Jehov\u00e1: El es su ayuda y su escudo.\n115:12 Jehov\u00e1 se acord\u00f3 de nosotros: nos bendecir\u00e1: Bendecir\u00e1 \u00e1 la casa de Israel; Bendecir\u00e1 \u00e1 la casa de Aar\u00f3n.\n115:13 Bendecir\u00e1 \u00e1 los que temen \u00e1 Jehov\u00e1; A chicos y \u00e1 grandes.\n115:14 Acrecentar\u00e1 Jehov\u00e1 bendici\u00f3n sobre vosotros; Sobre vosotros y sobre vuestros hijos.\n115:15 Benditos vosotros de Jehov\u00e1, Que hizo los cielos y la tierra.\n115:16 Los cielos son los cielos de Jehov\u00e1: Y ha dado la tierra \u00e1 los hijos de los hombres.\n115:17 No alabar\u00e1n los muertos \u00e1 JAH, Ni cuantos descienden al silencio;\n115:18 Mas nosotros bendeciremos \u00e1 JAH, Desde ahora para siempre. Aleluya.\n116:1 AMO \u00e1 Jehov\u00e1, pues ha o\u00eddo Mi voz y mis s\u00faplicas.\n116:2 Porque ha inclinado \u00e1 m\u00ed su o\u00eddo, Invocar\u00e9 le por tanto en todos mis d\u00edas.\n116:3 Rode\u00e1ronme los dolores de la muerte, Me encontraron las angustias del sepulcro: Angustia y dolor hab\u00eda yo hallado.\n116:4 Entonces invoqu\u00e9 el nombre de Jehov\u00e1, diciendo: Libra ahora, oh Jehov\u00e1, mi alma.\n116:5 Clemente es Jehov\u00e1 y justo; S\u00ed, misericordioso es nuestro Dios.\n116:6 Jehov\u00e1 guarda \u00e1 los sinceros: Estaba yo postrado, y salv\u00f3me.\n116:7 Vuelve, oh alma m\u00eda, \u00e1 tu reposo; Porque Jehov\u00e1 te ha hecho bien.\n116:8 Pues t\u00fa has librado mi alma de la muerte, Mis ojos de l\u00e1grimas, Y mis pies de desbarrar.\n116:9 Andar\u00e9 delante de Jehov\u00e1 En la tierra de los vivientes.\n116:10 Cre\u00ed; por tanto habl\u00e9, Estando afligido en gran manera.\n116:11 Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso.\n116:12 \u00bfQu\u00e9 pagar\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1 Por todos sus beneficios para conmigo?\n116:13 Tomar\u00e9 la copa de la salud, E invocar\u00e9 el nombre de Jehov\u00e1.\n116:14 Ahora pagar\u00e9 mis votos \u00e1 Jehov\u00e1 Delante de todo su pueblo.\n116:15 Estimada es en los ojos de Jehov\u00e1 La muerte de sus santos.\n116:16 Oh Jehov\u00e1, que yo soy tu siervo, Yo tu siervo, hijo de tu sierva: Rompiste mis prisiones.\n116:17 Te ofrecer\u00e9 sacrificio de alabanza, E invocar\u00e9 el nombre de Jehov\u00e1.\n116:18 A Jehov\u00e1 pagar\u00e9 ahora mis votos Delante de todo su pueblo;\n116:19 En los atrios de la casa de Jehov\u00e1, En medio de ti, oh Jerusalem. Aleluya.\n117:1 ALABAD \u00e1 Jehov\u00e1, naciones todas; Pueblos todos, alabadle.\n117:2 Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia; Y la verdad de Jehov\u00e1 es para siempre. Aleluya.\n118:1 ALABAD \u00e1 Jehov\u00e1, porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia.\n118:2 Diga ahora Israel: Que para siempre es su misericordia.\n118:3 Diga ahora la casa de Aar\u00f3n: Que para siempre es su misericordia.\n118:4 Digan ahora los que temen \u00e1 Jehov\u00e1: Que para siempre es su misericordia.\n118:5 Desde la angustia invoqu\u00e9 \u00e1 JAH; Y respondi\u00f3me JAH, poni\u00e9ndome en anchura.\n118:6 Jehov\u00e1 est\u00e1 por m\u00ed: no temer\u00e9 Lo que me pueda hacer el hombre.\n118:7 Jehov\u00e1 est\u00e1 por m\u00ed entre los que me ayudan: Por tanto yo ver\u00e9 mi deseo en los que me aborrecen.\n118:8 Mejor es esperar en Jehov\u00e1 Que esperar en hombre.\n118:9 Mejor es esperar en Jehov\u00e1 Que esperar en pr\u00edncipes.\n118:10 Todas las gentes me cercaron: En nombre de Jehov\u00e1, que yo los romper\u00e9.\n118:11 Cerc\u00e1ronme y asedi\u00e1ronme: En nombre de Jehov\u00e1, que yo los romper\u00e9.\n118:12 Cerc\u00e1ronme como abejas; fueron apagados como fuegos de espinos: En nombre de Jehov\u00e1, que yo los romper\u00e9.\n118:13 Empuj\u00e1steme con violencia para que cayese: Empero ayud\u00f3me Jehov\u00e1.\n118:14 Mi fortaleza y mi canci\u00f3n es JAH; Y \u00e9l me ha sido por salud.\n118:15 Voz de j\u00fabilo y de salvaci\u00f3n hay en las tiendas de los justos: La diestra de Jehov\u00e1 hace proezas.\n118:16 La diestra de Jehov\u00e1 sublime: La diestra de Jehov\u00e1 hace valent\u00edas.\n118:17 No morir\u00e9, sino que vivir\u00e9, Y contar\u00e9 las obras de JAH.\n118:18 Castig\u00f3me gravemente JAH: Mas no me entreg\u00f3 \u00e1 la muerte.\n118:19 Abridme las puertas de la justicia: Entrar\u00e9 por ellas, alabar\u00e9 \u00e1 JAH.\n118:20 Esta puerta de Jehov\u00e1, Por ella entrar\u00e1n los justos.\n118:21 Te alabar\u00e9 porque me has o\u00eddo, Y me fuiste por salud.\n118:22 La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido \u00e1 ser cabeza del \u00e1ngulo.\n118:23 De parte de Jehov\u00e1 es esto: Es maravilla en nuestros ojos.\n118:24 Este es el d\u00eda que hizo Jehov\u00e1 Nos gozaremos y alegraremos en \u00e9l.\n118:25 Oh Jehov\u00e1, salva ahora, te ruego: Oh Jehov\u00e1, ru\u00e9gote hagas prosperar ahora.\n118:26 Bendito el que viene en nombre de Jehov\u00e1: Desde la casa de Jehov\u00e1 os bendecimos.\n118:27 Dios es Jehov\u00e1 que nos ha resplandecido: Atad v\u00edctimas con cuerdas \u00e1 los cuernos del altar.\n118:28 Mi Dios eres t\u00fa, y \u00e1 ti alabar\u00e9: Dios m\u00edo, \u00e1 ti ensalzar\u00e9.\n118:29 Alabad \u00e1 Jehov\u00e1 porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia.\n119:1 ALEPH. BIENAVENTURADOS los perfectos de camino; Los que andan en la ley de Jehov\u00e1.\n119:2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el coraz\u00f3n le buscan:\n119:3 Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos.\n119:4 T\u00fa encargaste Que sean muy guardados tus mandamientos.\n119:5 Ojal\u00e1 fuesen ordenados mis caminos A observar tus estatutos!\n119:6 Entonces no ser\u00eda yo avergonzado, Cuando atendiese \u00e1 todos tus mandamientos.\n119:7 Te alabar\u00e9 con rectitud de coraz\u00f3n, Cuando aprendiere los juicios de tu justicia.\n119:8 Tus estatutos guardar\u00e9: No me dejes enteramente.\n119:9 BETH. \u00bfCon qu\u00e9 limpiar\u00e1 el joven su camino? Con guardar tu palabra.\n119:10 Con todo mi coraz\u00f3n te he buscado: No me dejes divagar de tus mandamientos.\n119:11 En mi coraz\u00f3n he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.\n119:12 Bendito t\u00fa, oh Jehov\u00e1: Ens\u00e9\u00f1ame tus estatutos.\n119:13 Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca.\n119:14 Heme gozado en el camino de tus testimonios, Como sobre toda riqueza.\n119:15 En tus mandamientos meditar\u00e9, Considerar\u00e9 tus caminos.\n119:16 Recrear\u00e9me en tus estatutos: No me olvidar\u00e9 de tus palabras.\n119:17 GIMEL. Haz bien \u00e1 tu siervo; que viva Y guarde tu palabra.\n119:18 Abre mis ojos, y mirar\u00e9 Las maravillas de tu ley.\n119:19 Advenedizo soy yo en la tierra: No encubras de m\u00ed tus mandamientos.\n119:20 Quebrantada est\u00e1 mi alma de desear Tus juicios en todo tiempo.\n119:21 Destruiste \u00e1 los soberbios malditos, Que se desv\u00edan de tus mandamientos.\n119:22 Aparta de m\u00ed oprobio y menosprecio; Porque tus testimonios he guardado.\n119:23 Pr\u00edncipes tambi\u00e9n se sentaron y hablaron contra m\u00ed: Mas tu siervo meditaba en tus estatutos.\n119:24 Pues tus testimonios son mis deleites, Y mis consejeros.\n119:25 DALETH. Peg\u00f3se al polvo mi alma: Vivif\u00edcame seg\u00fan tu palabra.\n119:26 Mis caminos te cont\u00e9, y me has respondido: Ens\u00e9\u00f1ame tus estatutos.\n119:27 Hazme entender el camino de tus mandamientos, Y hablar\u00e9 de tus maravillas.\n119:28 Desh\u00e1cese mi alma de ansiedad: Corrob\u00f3rame seg\u00fan tu palabra.\n119:29 Aparta de m\u00ed camino de mentira; Y hazme la gracia de tu ley.\n119:30 Escog\u00ed el camino de la verdad; He puesto tus juicios delante de m\u00ed.\n119:31 Alleg\u00e1dome he \u00e1 tus testimonios; Oh Jehov\u00e1, no me averg\u00fcences.\n119:32 Por el camino de tus mandamientos correr\u00e9, Cuando ensanchares mi coraz\u00f3n.\n119:33 HE. Ens\u00e9\u00f1ame, oh Jehov\u00e1, el camino de tus estatutos, Y guardar\u00e9lo hasta el fin.\n119:34 Dame entendimiento, y guardar\u00e9 tu ley; Y la observar\u00e9 de todo coraz\u00f3n.\n119:35 Gu\u00edame por la senda de tus mandamientos; Porque en ella tengo mi voluntad.\n119:36 Inclina mi coraz\u00f3n \u00e1 tus testimonios, Y no \u00e1 la avaricia.\n119:37 Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Av\u00edvame en tu camino.\n119:38 Confirma tu palabra \u00e1 tu siervo, Que te teme.\n119:39 Quita de m\u00ed el oprobio que he temido: Porque buenos son tus juicios.\n119:40 He aqu\u00ed yo he codiciado tus mandamientos: Vivif\u00edcame en tu justicia.\n119:41 VAV. Y venga \u00e1 m\u00ed tu misericordia, oh Jehov\u00e1; Tu salud, conforme \u00e1 tu dicho.\n119:42 Y dar\u00e9 por respuesta \u00e1 mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado.\n119:43 Y no quites de mi boca en nig\u00fan tiempo la palabra de verdad; Porque \u00e1 tu juicio espero.\n119:44 Y guardar\u00e9 tu ley siempre, Por siglo de siglo.\n119:45 Y andar\u00e9 en anchura, Porque busqu\u00e9 tus mandamientos.\n119:46 Y hablar\u00e9 de tus testimonios delante de los reyes, Y no me avergonzar\u00e9.\n119:47 Y deleitar\u00e9me en tus mandamientos, Que he amado.\n119:48 Alzar\u00e9 asimismo mis manos \u00e1 tus mandamientos que am\u00e9; Y meditar\u00e9 en tus estatutos.\n119:49 ZAYIN. Acu\u00e9rdate de la palabra dada \u00e1 tu siervo, En la cual me has hecho esperar.\n119:50 Esta es mi consuelo en mi aflicci\u00f3n: Porque tu dicho me ha vivificado.\n119:51 Los soberbios se burlaron mucho de m\u00ed: Mas no me he apartado de tu ley.\n119:52 Acord\u00e9me, oh Jehov\u00e1, de tus juicios antiguos, Y consol\u00e9me.\n119:53 Horror se apoder\u00f3 de m\u00ed, \u00e1 causa De los imp\u00edos que dejan tu ley.\n119:54 C\u00e1nticos me fueron tus estatutos En la mansi\u00f3n de mis peregrinaciones.\n119:55 Acord\u00e9me en la noche de tu nombre, oh Jehov\u00e1, Y guard\u00e9 tu ley.\n119:56 Esto tuve, Porque guardaba tus mandamientos.\n119:57 JET. Mi porci\u00f3n, oh Jehov\u00e1, Dije, ser\u00e1 guardar tus palabras.\n119:58 Tu presencia supliqu\u00e9 de todo coraz\u00f3n: Ten misericordia de m\u00ed seg\u00fan tu palabra.\n119:59 Consider\u00e9 mis caminos, Y torn\u00e9 mis pies \u00e1 tus testimonios.\n119:60 Apresur\u00e9me, y no me retard\u00e9 En guardar tus mandamientos.\n119:61 Compa\u00f1\u00eda de imp\u00edos me han robado: Mas no me he olvidado de tu ley.\n119:62 A media noche me levantaba \u00e1 alabarte Sobre los juicios de tu justicia.\n119:63 Compa\u00f1ero soy yo de todos los que te temieren Y guardaren tus mandamientos.\n119:64 De tu misericordia, oh Jehov\u00e1, est\u00e1 llena la tierra: Ens\u00e9\u00f1ame tus estatutos.\n119:65 TETH. Bien has hecho con tu siervo, Oh Jehov\u00e1, conforme \u00e1 tu palabra.\n119:66 Ens\u00e9\u00f1ame bondad de sentido y sabidur\u00eda; Porque tus mandamientos he cre\u00eddo.\n119:67 Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; Mas ahora guardo tu palabra.\n119:68 Bueno eres t\u00fa, y bienhechor: Ens\u00e9\u00f1ame tus estatutos.\n119:69 Contra m\u00ed forjaron mentira los soberbios: Mas yo guardar\u00e9 de todo coraz\u00f3n tus mandamientos.\n119:70 Engras\u00f3se el coraz\u00f3n de ellos como sebo; Mas yo en tu ley me he deleitado.\n119:71 Bueno me es haber sido humillado, Para que aprenda tus estatutos.\n119:72 Mejor me es la ley de tu boca, Que millares de oro y plata.\n119:73 YOD. Tus manos me hicieron y me formaron: Hazme entender, y aprender\u00e9 tus mandamientos.\n119:74 Los que te temen, me ver\u00e1n, y se alegrar\u00e1n; Porque en tu palabra he esperado.\n119:75 Conozco, oh Jehov\u00e1, que tus juicios son justicia, Y que conforme \u00e1 tu fidelidad me afligiste.\n119:76 Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme \u00e1 lo que has dicho \u00e1 tu siervo.\n119:77 Vengan \u00e1 m\u00ed tus misericordias, y viva; Porque tu ley es mi deleite.\n119:78 Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado: Yo empero, meditar\u00e9 en tus mandamientos.\n119:79 T\u00f3rnense \u00e1 m\u00ed los que te temen Y conocen tus testimonios.\n119:80 Sea mi coraz\u00f3n \u00edntegro en tus estatutos; Porque no sea yo avergonzado.\n119:81 KAF. Desfallece mi alma por tu salud, Esperando en tu palabra.\n119:82 Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: \u00bfCu\u00e1ndo me consolar\u00e1s?\n119:83 Porque estoy como el odre al humo; Mas no he olvidado tus estatutos.\n119:84 \u00bfCu\u00e1ntos son los d\u00edas de tu siervo? \u00bfCu\u00e1ndo har\u00e1s juicio contra los que me persiguen?\n119:85 Los soberbios me han cavado hoyos; Mas no obran seg\u00fan tu ley.\n119:86 Todos tus mandamientos son verdad: Sin causa me persiguen; ay\u00fadame.\n119:87 Casi me han echado por tierra: Mas yo no he dejado tus mandamientos.\n119:88 Vivif\u00edcame conforme \u00e1 tu misericordia; Y guardar\u00e9 los testimonios de tu boca.\n119:89 LAMED. Para siempre, oh Jehov\u00e1, Permenece tu palabra en los cielos.\n119:90 Por generaci\u00f3n y generaci\u00f3n es tu verdad: T\u00fa afirmaste la tierra, y persevera.\n119:91 Por tu ordenaci\u00f3n perseveran hasta hoy las cosas criadas; Porque todas ellas te sirven.\n119:92 Si tu ley no hubiese sido mis delicias, Ya en mi aflicci\u00f3n hubiera perecido.\n119:93 Nunca jam\u00e1s me olvidar\u00e9 de tus mandamientos; Porque con ellos me has vivificado.\n119:94 Tuyo soy yo, gu\u00e1rdame; Porque he buscado tus mandamientos.\n119:95 Los imp\u00edos me han aguardado para destruirme: Mas yo entender\u00e9 en tus testimonios.\n119:96 A toda perfecci\u00f3n he visto fin: Ancho sobremanera es tu mandamiento.\n119:97 MEM. Cu\u00e1nto amo yo tu ley! Todo el d\u00eda es ella mi meditaci\u00f3n.\n119:98 Me has hecho m\u00e1s sabio que mis enemigos con tus mandamientos; Porque me son eternos.\n119:99 M\u00e1s que todos mis ense\u00f1adores he entendido: Porque tus testimonios son mi meditaci\u00f3n.\n119:100 M\u00e1s que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos.\n119:101 De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra.\n119:102 No me apart\u00e9 de tus juicios; Porque t\u00fa me ense\u00f1aste.\n119:103 Cu\u00e1n dulces son \u00e1 mi paladar tus palabras! M\u00e1s que la miel \u00e1 mi boca.\n119:104 De tus mandamientos he adquirido inteligencia: Por tanto he aborrecido todo camino de mentira.\n119:105 NUN. L\u00e1mpara es \u00e1 mis pies tu palabra, Y lumbrera \u00e1 mi camino.\n119:106 Jur\u00e9 y ratifiqu\u00e9 El guardar los juicios de tu justicia.\n119:107 Afligido estoy en gran manera: oh Jehov\u00e1, Vivif\u00edcame conforme \u00e1 tu palabra.\n119:108 Ru\u00e9gote, oh Jehov\u00e1, te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca; Y ens\u00e9\u00f1ame tus juicios.\n119:109 De continuo est\u00e1 mi alma en mi mano: Mas no me he olvidado de tu ley.\n119:110 Pusi\u00e9ronme lazo los imp\u00edos: Empero yo no me desvi\u00e9 de tus mandamientos.\n119:111 Por heredad he tomado tus testimonios para siempre; Porque son el gozo de mi coraz\u00f3n.\n119:112 Mi coraz\u00f3n inclin\u00e9 \u00e1 poner por obra tus estatutos De continuo, hasta el fin.\n119:113 SAMECH. Los pensamientos vanos aborrezco; Mas amo tu ley.\n119:114 Mi escondedero y mi escudo eres t\u00fa: En tu palabra he esperado.\n119:115 Apartaos de m\u00ed, malignos; Pues yo guardar\u00e9 los mandamientos de mi Dios.\n119:116 Sust\u00e9ntame conforme \u00e1 tu palabra, y vivir\u00e9: Y no me averg\u00fcences de mi esperanza.\n119:117 Sost\u00e9nme, y ser\u00e9 salvo; Y deleitar\u00e9me siempre en tus estatutos.\n119:118 Hollaste \u00e1 todos los que se desv\u00edan de tus estatutos: Porque mentira es su enga\u00f1o.\n119:119 Como escorias hiciste consumir \u00e1 todos los imp\u00edos de la tierra: Por tanto yo he amado tus testimonios.\n119:120 Mi carne se ha extremecido por temor de ti; Y de tus juicios tengo miedo.\n119:121 AIN. Juicio y justicia he hecho; No me dejes \u00e1 mis opresores.\n119:122 Responde por tu siervo para bien: No me hagan violencia los soberbios.\n119:123 Mis ojos desfallecieron por tu salud, Y por el dicho de tu justicia.\n119:124 Haz con tu siervo seg\u00fan tu misericordia, Y ens\u00e9\u00f1ame tus estatutos.\n119:125 Tu siervo soy yo, dame entendimiento; Para que sepa tus testimonios.\n119:126 Tiempo es de hacer, oh Jehov\u00e1; Disipado han tu ley.\n119:127 Por eso he amado tus mandamientos M\u00e1s que el oro, y m\u00e1s que oro muy puro.\n119:128 Por eso todos los mandamientos de todas las cosas estim\u00e9 rectos: Aborrec\u00ed todo camino de mentira.\n119:129 PE. Maravillosos son tus testimonios: Por tanto los ha guardado mi alma.\n119:130 El principio de tus palabras alumbra; Hace entender \u00e1 los simples.\n119:131 Mi boca abr\u00ed y suspir\u00e9; Porque deseaba tus mandamientos.\n119:132 M\u00edrame, y ten misericordia de m\u00ed, Como acostumbras con los que aman tu nombre.\n119:133 Ordena mis pasos con tu palabra; Y ninguna iniquidad se ense\u00f1oree de m\u00ed.\n119:134 Red\u00edmeme de la violencia de los hombres; Y guardar\u00e9 tus mandamientos.\n119:135 Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo; Y ens\u00e9\u00f1ame tus estatutos.\n119:136 R\u00edos de agua descendieron de mis ojos, Porque no guardaban tu ley.\n119:137 TZADDI. Justo eres t\u00fa, oh Jehov\u00e1, Y rectos tus juicios.\n119:138 Tus testimonios, que has recomendado, Son rectos y muy fieles.\n119:139 Mi celo me ha consumido; Porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras.\n119:140 Sumamente acendrada es tu palabra; Y la ama tu siervo.\n119:141 Peque\u00f1o soy yo y desechado; Mas no me he olvidado de tus mandamientos.\n119:142 Tu justicia es justicia eterna, Y tu ley la verdad.\n119:143 Aflicci\u00f3n y angustia me hallaron: Mas tus mandamientos fueron mis deleites.\n119:144 Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y vivir\u00e9.\n119:145 COPH. Clam\u00e9 con todo mi coraz\u00f3n; resp\u00f3ndeme, Jehov\u00e1, Y guardar\u00e9 tus estatutos.\n119:146 A ti clam\u00e9; s\u00e1lvame, Y guardar\u00e9 tus testimonios.\n119:147 Anticip\u00e9me al alba, y clam\u00e9: Esper\u00e9 en tu palabra.\n119:148 Previnieron mis ojos las vigilias de la noche, Para meditar en tus dichos.\n119:149 Oye mi voz conforme \u00e1 tu misericordia; Oh Jehov\u00e1, vivif\u00edcame conforme \u00e1 tu juicio.\n119:150 Acerc\u00e1ronse \u00e1 la maldad los que me persiguen; Alej\u00e1ronse de tu ley.\n119:151 Cercano est\u00e1s t\u00fa, oh Jehov\u00e1; Y todos tus mandamientos son verdad.\n119:152 Ya ha mucho que he entendido de tus mandamientos, Que para siempre los fundaste.\n119:153 RESH. Mira mi aflicci\u00f3n, y l\u00edbrame; Porque de tu ley no me he olvidado.\n119:154 Aboga mi causa, y red\u00edmeme: Vivif\u00edcame con tu dicho.\n119:155 Lejos est\u00e1 de los imp\u00edos la salud; Porque no buscan tus estatutos.\n119:156 Muchas son tus misericordias, oh Jehov\u00e1: Vivif\u00edcame conforme \u00e1 tus juicios.\n119:157 Muchos son mis perseguidores y mis enemigos; Mas de tus testimonios no me he apartado.\n119:158 Ve\u00eda \u00e1 los prevaricadores, y carcom\u00edame; Porque no guardaban tus palabras.\n119:159 Mira, oh Jehov\u00e1, que amo tus mandamientos: Vivif\u00edcame conforme \u00e1 tu misericordia.\n119:160 El principio de tu palabra es verdad; Y eterno es todo juicio de tu justicia.\n119:161 SIN. Pr\u00edncipes me han perseguido sin causa; Mas mi coraz\u00f3n tuvo temor de tus palabras.\n119:162 G\u00f3zome yo en tu palabra, Como el que halla muchos despojos.\n119:163 La mentira aborrezco y abomino: Tu ley amo.\n119:164 Siete veces al d\u00eda te alabo Sobre los juicios de tu justicia.\n119:165 Mucha paz tienen los que aman tu ley; Y no hay para ellos tropiezo.\n119:166 Tu salud he esperado, oh Jehov\u00e1; Y tus mandamientos he puesto por obra.\n119:167 Mi alma ha guardado tus testimonios, Y helos amado en gran manera.\n119:168 Guardado he tus mandamientos y tus testimonios; Porque todos mis caminos est\u00e1n delante de ti.\n119:169 TAU. Ac\u00e9rquese mi clamor delante de ti, oh Jehov\u00e1: Dame entendimiento conforme \u00e1 tu palabra.\n119:170 Venga mi oraci\u00f3n delante de ti: L\u00edbrame conforme \u00e1 tu dicho.\n119:171 Mis labios rebosar\u00e1n alabanza, Cuando me ense\u00f1ares tus estatutos.\n119:172 Hablar\u00e1 mi lengua tus dichos; Porque todos tus mandamientos son justicia.\n119:173 Sea tu mano en mi socorro; Porque tus mandamientos he escogido.\n119:174 Deseado he tu salud, oh Jehov\u00e1; Y tu ley es mi delicia.\n119:175 Viva mi alma y al\u00e1bete; Y tus juicios me ayuden.\n119:176 Yo anduve errante como oveja extraviada; busca \u00e1 tu siervo; Porque no me he olvidado de tus mandamientos.\n120:1 C\u00e1ntico gradual. A JEHOVA llam\u00e9 estando en angustia, Y \u00e9l me respondi\u00f3.\n120:2 Libra mi alma, oh Jehov\u00e1, de labio mentiroso, De la lengua fraudulenta.\n120:3 \u00bfQu\u00e9 te dar\u00e1, \u00f3 qu\u00e9 te aprovechar\u00e1, Oh lengua enga\u00f1osa?\n120:4 Agudas saetas de valiente, Con brasas de enebro.\n120:5 Ay de m\u00ed, que peregrino en Mesech, Y habito entre las tiendas de Kedar!\n120:6 Mucho se detiene mi alma Con los que aborrecen la paz.\n120:7 Yo soy pac\u00edfico: Mas ellos, as\u00ed que hablo, me hacen guerra.\n121:1 C\u00e1ntico gradual. ALZAR\u00c9 mis ojos \u00e1 los montes, De donde vendr\u00e1 mi socorro.\n121:2 Mi socorro viene de Jehov\u00e1, Que hizo los cielos y la tierra.\n121:3 No dar\u00e1 tu pie al resbaladero; Ni se dormir\u00e1 el que te guarda.\n121:4 He aqu\u00ed, no se adormecer\u00e1 ni dormir\u00e1 El que guarda \u00e1 Israel.\n121:5 Jehov\u00e1 es tu guardador: Jehov\u00e1 es tu sombra \u00e1 tu mano derecha.\n121:6 El sol no te fatigar\u00e1 de d\u00eda, Ni la luna de noche.\n121:7 Jehov\u00e1 te guardar\u00e1 de todo mal: El guardar\u00e1 tu alma.\n121:8 Jehov\u00e1 guardar\u00e1 tu salida y tu entrada, Desde ahora y para siempre.\n122:1 C\u00e1ntico gradual: de David. YO me alegr\u00e9 con los que me dec\u00edan: A la casa de Jehov\u00e1 iremos.\n122:2 Nuestros pies estuvieron En tus puertas, oh Jerusalem;\n122:3 Jerusalem, que se ha edificado Como una ciudad que est\u00e1 bien unida entre s\u00ed.\n122:4 Y all\u00e1 subieron las tribus, las tribus de JAH, Conforme al testimonio dado \u00e1 Israel, Para alabar el nombre de Jehov\u00e1.\n122:5 Porque all\u00e1 est\u00e1n las sillas del juicio, Las sillas de la casa de David.\n122:6 Pedid la paz de Jerusalem: Sean prosperados los que te aman.\n122:7 Haya paz en tu antemuro, Y descanso en tus palacios.\n122:8 Por amor de mis hermanos y mis compa\u00f1eros Hablar\u00e9 ahora paz de ti.\n122:9 A causa de la casa de Jehov\u00e1 nuestro Dios, Buscar\u00e9 bien para ti.\n123:1 C\u00e1ntico gradual. A TI que habitas en los cielos, Alc\u00e9 mis ojos.\n123:2 He aqu\u00ed como los ojos de los siervos miran \u00e1 la mano de sus se\u00f1ores, Y como los ojos de la sierva \u00e1 la mano de su se\u00f1ora; As\u00ed nuestros ojos miran \u00e1 Jehov\u00e1 nuestro Dios, Hasta que haya misericordia de nosotros.\n123:3 Ten misericordia de nosotros, oh Jehov\u00e1, ten misericordia de nosotros; Porque estamos muy hartos de menosprecio.\n123:4 Muy harta est\u00e1 nuestra alma Del escarnio de los holgados, Y del menosprecio de los soberbios.\n124:1 C\u00e1ntico gradual: de David. A NO haber estado Jehov\u00e1 por nosotros, Diga ahora Israel;\n124:2 A no haber estado Jehov\u00e1 por nosotros, Cuando se levantaron contra nosotros los hombres,\n124:3 Vivos nos habr\u00edan entonces tragado, Cuando se encendi\u00f3 su furor en nosotros.\n124:4 Entonces nos habr\u00edan inundado las aguas; Sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente:\n124:5 Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas soberbias.\n124:6 Bendito Jehov\u00e1, Que no nos di\u00f3 por presa \u00e1 sus dientes.\n124:7 Nuestra alma escap\u00f3 cual ave del lazo de los cazadores: Quebr\u00f3se el lazo, y escapamos nosotros.\n124:8 Nuestro socorro es en el nombre de Jehov\u00e1, Que hizo el cielo y la tierra.\n125:1 C\u00e1ntico gradual. LOS que conf\u00edan en Jehov\u00e1 Son como el monte de Si\u00f3n que no deslizar\u00e1: estar\u00e1 para siempre.\n125:2 Como Jerusalem tiene montes alrededor de ella, As\u00ed Jehov\u00e1 alrededor de su pueblo Desde ahora y para siempre.\n125:3 Porque no reposar\u00e1 la vara de la impiedad sobre la suerte de los justos; Porque no extiendan los justos sus manos \u00e1 la iniquidad.\n125:4 Haz bien, oh Jehov\u00e1, \u00e1 los buenos, Y \u00e1 los que son rectos en sus corazones.\n125:5 Mas \u00e1 los que se apartan tras sus perversidades, Jehov\u00e1 los llevar\u00e1 con los que obran iniquidad: Y paz sea sobre Israel.\n126:1 C\u00e1ntico gradual. CUANDO Jehov\u00e1 hiciere tornar la cautividad de Si\u00f3n, Seremos como los que sue\u00f1an.\n126:2 Entonces nuestra boca se henchir\u00e1 de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dir\u00e1n entre las gentes: Grandes cosas ha hecho Jehov\u00e1 con \u00e9stos.\n126:3 Grandes cosas ha hecho Jehov\u00e1 con nosotros; Estaremos alegres.\n126:4 Haz volver nuestra cautividad oh Jehov\u00e1, Como los arroyos en el austro.\n126:5 Los que sembraron con l\u00e1grimas, con regocijo segar\u00e1n.\n126:6 Ir\u00e1 andando y llorando el que lleva la preciosa simiente; Mas volver\u00e1 \u00e1 venir con regocijo, trayendo sus gavillas.\n127:1 C\u00e1ntico gradual: para Salom\u00f3n. SI Jehov\u00e1 no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican: Si Jehov\u00e1 no guardare la ciudad, En vano vela la guarda.\n127:2 Por dem\u00e1s os es el madrugar \u00e1 levantaros, el veniros tarde \u00e1 reposar, El comer pan de dolores: Pues que \u00e1 su amado dar\u00e1 Dios el sue\u00f1o.\n127:3 He aqu\u00ed, heredad de Jehov\u00e1 son los hijos: Cosa de estima el fruto del vientre.\n127:4 Como saetas en mano del valiente, As\u00ed son los hijos habidos en la juventud.\n127:5 Bienaventurado el hombre que hinchi\u00f3 su aljaba de ellos: No ser\u00e1 avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta.\n128:1 C\u00e1ntico gradual. BIENAVENTURADO todo aquel que teme \u00e1 Jehov\u00e1, Que anda en sus caminos.\n128:2 Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado t\u00fa, y tendr\u00e1s bien.\n128:3 Tu mujer ser\u00e1 como parra que lleva fruto \u00e1 los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivas alrededor de tu mesa.\n128:4 He aqu\u00ed que as\u00ed ser\u00e1 bendito el hombre Que teme \u00e1 Jehov\u00e1.\n128:5 Bend\u00edgate Jehov\u00e1 desde Si\u00f3n, Y veas el bien de Jerusalem todos los d\u00edas de tu vida.\n128:6 Y veas los hijos de tus hijos, Y la paz sobre Israel.\n129:1 C\u00e1ntico gradual. MUCHO me han angustiado desde mi juventud, Puede decir ahora Israel;\n129:2 Mucho me han angustiado desde mi juventud; Mas no prevalecieron contra m\u00ed.\n129:3 Sobre mis espaldas araron los aradores: Hicieron largos surcos.\n129:4 Jehov\u00e1 es justo; Cort\u00f3 las coyundas de los imp\u00edos.\n129:5 Ser\u00e1n avergonzados y vueltos atr\u00e1s Todos los que aborrecen \u00e1 Si\u00f3n.\n129:6 Ser\u00e1n como la hierba de los tejados, Que se seca antes que crezca:\n129:7 De la cual no hinchi\u00f3 segador su mano, Ni sus brazos el que hace gavillas.\n129:8 Ni dijeron los que pasaban: Bendici\u00f3n de Jehov\u00e1 sea sobre vosotros; Os bendecimos en el nombre de Jehov\u00e1.\n130:1 C\u00e1ntico gradual. DE los profundos, oh Jehov\u00e1, \u00e1 ti clamo.\n130:2 Se\u00f1or, oye mi voz; Est\u00e9n atentos tus o\u00eddos A la voz de mi s\u00faplica.\n130:3 JAH, si mirares \u00e1 los pecados, \u00bfQui\u00e9n, oh Se\u00f1or, podr\u00e1 mantenerse?\n130:4 Empero hay perd\u00f3n cerca de ti, Para que seas temido.\n130:5 Esper\u00e9 yo \u00e1 Jehov\u00e1, esper\u00f3 mi alma; En su palabra he esperado.\n130:6 Mi alma espera \u00e1 Jehov\u00e1 M\u00e1s que los centinelas \u00e1 la ma\u00f1ana. M\u00e1s que los vigilantes \u00e1 la ma\u00f1ana.\n130:7 Espere Israel \u00e1 Jehov\u00e1; Porque en Jehov\u00e1 hay misericordia. Y abundante redenci\u00f3n con \u00e9l.\n130:8 Y \u00e9l redimir\u00e1 \u00e1 Israel De todos sus pecados.\n131:1 C\u00e1ntico gradual: de David. JEHOVA, no se ha envanecido mi coraz\u00f3n, ni mis ojos se enaltecieron; Ni anduve en grandezas, Ni en cosas para m\u00ed demasiado sublimes.\n131:2 En verdad que me he comportado y he acallado mi alma, Como un ni\u00f1o destetado de su madre: Como un ni\u00f1o destetado est\u00e1 mi alma.\n131:3 Espera, oh Israel, en Jehov\u00e1 Desde ahora y para siempre.\n132:1 C\u00e1ntico gradual. ACU\u00c9RDATE, oh Jehov\u00e1, de David, Y de toda su aflicci\u00f3n;\n132:2 Que jur\u00f3 \u00e9l \u00e1 Jehov\u00e1, Prometi\u00f3 al Fuerte de Jacob:\n132:3 No entrar\u00e9 en la morada de mi casa, Ni subir\u00e9 sobre el lecho de mi estrado;\n132:4 No dar\u00e9 sue\u00f1o \u00e1 mis ojos, Ni \u00e1 mis p\u00e1rpados adormecimiento.\n132:5 Hasta que halle lugar para Jehov\u00e1, Moradas para el Fuerte de Jacob.\n132:6 He aqu\u00ed, en Ephrata o\u00edmos de ella: Hallam\u00f3sla en los campos del bosque.\n132:7 Entraremos en sus tiendas; Encorvarnos hemos al estrado de sus pies.\n132:8 Lev\u00e1ntate, oh Jehov\u00e1, \u00e1 tu reposo; T\u00fa y el arca de tu fortaleza.\n132:9 Tus sacerdotes se vistan de justicia, Y regoc\u00edjense tus santos.\n132:10 Por amor de David tu siervo No vuelvas de tu ungido el rostro.\n132:11 En verdad jur\u00f3 Jehov\u00e1 \u00e1 David, No se apartar\u00e1 de ellos: Del fruto de tu vientre pondr\u00e9 sobre tu trono.\n132:12 Si tus hijos guardaren mi alianza, Y mi testimonio que yo les ense\u00f1ar\u00e9, Sus hijos tambi\u00e9n se sentar\u00e1n sobre tu trono para siempre.\n132:13 Porque Jehov\u00e1 ha elegido \u00e1 Si\u00f3n; Dese\u00f3la por habitaci\u00f3n para s\u00ed.\n132:14 Este es mi reposo para siempre: Aqu\u00ed habitar\u00e9, porque la he deseado.\n132:15 A su mantenimiento dar\u00e9 bendici\u00f3n: Sus pobres saciar\u00e9 de pan.\n132:16 Asimismo vestir\u00e9 \u00e1 sus sacerdotes de salud, Y sus santos dar\u00e1n voces de j\u00fabilo.\n132:17 All\u00ed har\u00e9 reverdecer el cuerno de David: He prevenido l\u00e1mpara \u00e1 mi ungido.\n132:18 A sus enemigos vestir\u00e9 de confusi\u00f3n: Mas sobre \u00e9l florecer\u00e1 su corona.\n133:1 C\u00e1ntico gradual: de David. MIRAD cu\u00e1n bueno y cu\u00e1n delicioso es Habitar los hermanos igualmente en uno!\n133:2 Es como el buen \u00f3leo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aar\u00f3n, Y que baja hasta el borde de sus vestiduras;\n133:3 Como el roc\u00edo de Herm\u00f3n, Que desciende sobre los montes de Si\u00f3n: Porque all\u00ed env\u00eda Jehov\u00e1 bendici\u00f3n, Y vida eterna.\n134:1 C\u00e1ntico gradual. MIRAD, bendecid \u00e1 Jehov\u00e1, Vosotros todos los siervos de Jehov\u00e1, Los que en la casa de Jehov\u00e1 est\u00e1is por las noches.\n134:2 Alzad vuestras manos al santuario, Y bendecid \u00e1 Jehov\u00e1.\n134:3 Bend\u00edgate Jehov\u00e1 desde Si\u00f3n, El cual ha hecho los cielos y la tierra.\n135:1 Aleluya. ALABAD el nombre de Jehov\u00e1; Alabad le, siervos de Jehov\u00e1;\n135:2 Los que est\u00e1is en la casa de Jehov\u00e1, En los atrios de la casa de nuestro Dios.\n135:3 Alabad \u00e1 JAH, porque es bueno Jehov\u00e1: Cantad salmos \u00e1 su nombre, porque es suave.\n135:4 Porque JAH ha escogido \u00e1 Jacob para s\u00ed, A Israel por posesi\u00f3n suya.\n135:5 Porque yo se que Jehov\u00e1 es grande, Y el Se\u00f1or nuestro, mayor que todos los dioses.\n135:6 Todo lo que quiso Jehov\u00e1, ha hecho En los cielos y en la tierra, en las mares y en todos los abismos.\n135:7 El hace subir las nubes del cabo de la tierra; El hizo los rel\u00e1mpagos para la lluvia; El saca los vientos de sus tesoros.\n135:8 El es el que hiri\u00f3 los primog\u00e9nitos de Egipto, Desde el hombre hasta la bestia.\n135:9 Envi\u00f3 se\u00f1ales y prodigios en medio de ti, oh Egipto, Sobre Fara\u00f3n, y sobre todos sus siervos.\n135:10 El que hiri\u00f3 muchas gentes, Y mat\u00f3 reyes poderosos:\n135:11 A Seh\u00f3n rey Amorrheo, Y \u00e1 Og rey de Bas\u00e1n, Y \u00e1 todos los reinos de Cana\u00e1n.\n135:12 Y di\u00f3 la tierra de ellos en heredad, En heredad \u00e1 Israel su pueblo.\n135:13 Oh Jehov\u00e1, eterno es tu nombre; Tu memoria, oh Jehov\u00e1 para generaci\u00f3n y generaci\u00f3n.\n135:14 Porque juzgar\u00e1 Jehov\u00e1 su pueblo, Y arrepentir\u00e1se sobre sus siervos.\n135:15 Los \u00eddolos de las gentes son plata y oro, Obra de manos de hombres.\n135:16 Tienen boca, y no hablan; Tienen ojos, y no ven;\n135:17 Tienen orejas, y no oyen; Tampoco hay esp\u00edritu en sus bocas.\n135:18 Como ellos son los que los hacen; Todos los que en ellos conf\u00edan.\n135:19 Casa de Israel, bendecid \u00e1 Jehov\u00e1: Casa de Aar\u00f3n, bendecid \u00e1 Jehov\u00e1:\n135:20 Casa de Lev\u00ed, bendecid \u00e1 Jehov\u00e1: Los que tem\u00e9is \u00e1 Jehov\u00e1, bendecid \u00e1 Jehov\u00e1:\n135:21 Bendito de Si\u00f3n Jehov\u00e1, Que mora en Jerusalem. Aleluya.\n136:1 ALABAD \u00e1 Jehov\u00e1, porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia.\n136:2 Alabad al Dios de los dioses, Porque para siempre es su misericordia.\n136:3 Alabad al Se\u00f1or de los se\u00f1ores, Porque para siempre es su misericordia.\n136:4 Al solo que hace grandes maravillas, Porque para siempre es su misericordia.\n136:5 Al que hizo los cielos con entendimiento, Porque para siempre es su misericordia.\n136:6 Al que tendi\u00f3 la tierra sobre las aguas, Porque para siempre es su misericordia;\n136:7 Al que hizo las grandes luminarias, Porque para siempre es su misericordia;\n136:8 El sol para que dominase en el d\u00eda, Porque para siempre es su misericordia;\n136:9 La luna y las estrellas para que dominasen en la noche, Porque para siempre es su misericordia.\n136:10 Al que hiri\u00f3 \u00e1 Egipto en sus primog\u00e9nitos, Porque para siempre es su misericordia.\n136:11 Al que sac\u00f3 \u00e1 Israel de en medio de ellos, Porque para siempre es su misericordia;\n136:12 Con mano fuerte, y brazo extendido, Porque para siempre es su misericordia.\n136:13 Al que dividi\u00f3 el mar Bermejo en partes, Porque para siempre es su misericordia;\n136:14 E hizo pasar \u00e1 Israel por medio de \u00e9l, Porque para siempre es su misericordia;\n136:15 Y arroj\u00f3 \u00e1 Fara\u00f3n y \u00e1 su ej\u00e9rcito en el mar Bermejo, Porque para siempre es su misericordia.\n136:16 Al que pastore\u00f3 \u00e1 su pueblo por el desierto, Porque para siempre es su misericordia.\n136:17 Al que hiri\u00f3 grandes reyes, Porque para siempre es su misericordia;\n136:18 Y mat\u00f3 reyes poderosos, Porque para siempre es su misericordia;\n136:19 A Seh\u00f3n rey Amorrheo, Porque para siempre es su misericordia,\n136:20 Y \u00e1 Og rey de Bas\u00e1n, Porque para siempre es su misericordia;\n136:21 Y di\u00f3 la tierra de ellos en heredad, Porque para siempre es su misericordia;\n136:22 En heredad \u00e1 Israel su siervo, Porque para siempre es su misericordia.\n136:23 El es el que en nuestro abatimiento se acord\u00f3 de nosotros, Porque para siempre es su misericordia;\n136:24 Y nos rescat\u00f3 de nuestros enemigos, Porque para siempre es su misericordia.\n136:25 El da mantenimiento \u00e1 toda carne, Porque para siempre es su misericordia.\n136:26 Alabad al Dios de los cielos: Porque para siempre es su misericordia.\n137:1 JUNTO \u00e1 los r\u00edos de Babilonia, All\u00ed nos sent\u00e1bamos, y aun llor\u00e1bamos, Acord\u00e1ndonos de Si\u00f3n.\n137:2 Sobre los sauces en medio de ella Colgamos nuestras arpas.\n137:3 Y los que all\u00ed nos hab\u00edan llevado cautivos nos ped\u00edan que cant\u00e1semos, Y los que nos hab\u00edan desolado nos ped\u00edan alegr\u00eda, diciendo:\n137:4 Cantadnos algunos de los himnos de Si\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo cantaremos canci\u00f3n de Jehov\u00e1 En tierra de extra\u00f1os?\n137:5 Si me olvidare de ti, oh Jerusalem, Mi diestra sea olvidada.\n137:6 Mi lengua se pegue \u00e1 mi paladar, Si de ti no me acordare; Si no ensalzare \u00e1 Jerusalem Como preferente asunto de mi alegr\u00eda.\n137:7 Acu\u00e9rdate, oh Jehov\u00e1, de los hijos de Edom En el d\u00eda de Jerusalem; Quienes dec\u00edan: Arrasadla, arrasadla Hasta los cimientos.\n137:8 Hija de Babilonia destru\u00edda, Bienaventurado el que te diere el pago De lo que t\u00fa nos hiciste.\n137:9 Bienaventurado el que tomar\u00e1 y estrellar\u00e1 tus ni\u00f1os Contra las piedras.\n138:1 Salmo de David. ALABARTE he con todo mi coraz\u00f3n: Delante de los dioses te cantar\u00e9 salmos.\n138:2 Encorvar\u00e9me al templo de tu santuario, Y alabar\u00e9 tu nombre por tu misericordia y tu verdad: Porque has hecho magn\u00edfico tu nombre, y tu dicho sobre todas las cosas.\n138:3 En el d\u00eda que clam\u00e9, me respondiste; Esforz\u00e1steme con fortaleza en mi alma.\n138:4 Confesarte han, oh Jehov\u00e1, todos los reyes de la tierra, Cuando habr\u00e1n o\u00eddo los dichos de tu boca.\n138:5 Y cantar\u00e1n de los caminos de Jehov\u00e1: Que la gloria de Jehov\u00e1 es grande.\n138:6 Porque el alto Jehov\u00e1 atiende al humilde; Mas al altivo mira de lejos.\n138:7 Si anduviere yo en medio de la angustia, t\u00fa me vivificar\u00e1s: Contra la ira de mis enemigos extender\u00e1s tu mano, Y salvar\u00e1me tu diestra.\n138:8 Jehov\u00e1 cumplir\u00e1 por m\u00ed: Tu misericordia, oh Jehov\u00e1, es para siempre; No dejar\u00e1s la obra de tus manos.\n139:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David. OH Jehov\u00e1, t\u00fa me has examinado y conocido.\n139:2 T\u00fa has conocido mi sentarme y mi levantarme, Has entendido desde lejos mis pensamientos.\n139:3 Mi senda y mi acostarme has rodeado, Y est\u00e1s impuesto en todos mis caminos.\n139:4 Pues aun no est\u00e1 la palabra en mi lengua, Y he aqu\u00ed, oh Jehov\u00e1, t\u00fa la sabes toda.\n139:5 Detr\u00e1s y delante me guarneciste, Y sobre m\u00ed pusiste tu mano.\n139:6 M\u00e1s maravillosa es la ciencia que mi capacidad; Alta es, no puedo comprenderla.\n139:7 \u00bfAd\u00f3nde me ir\u00e9 de tu esp\u00edritu? \u00bfY ad\u00f3nde huir\u00e9 de tu presencia?\n139:8 Si subiere \u00e1 los cielos, all\u00ed est\u00e1s t\u00fa: Y si en abismo hiciere mi estrado, he aqu\u00ed all\u00ed t\u00fa est\u00e1s.\n139:9 Si tomare las alas del alba, Y habitare en el extremo de la mar,\n139:10 Aun all\u00ed me guiar\u00e1 tu mano, Y me asir\u00e1 tu diestra.\n139:11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrir\u00e1n; Aun la noche resplandecer\u00e1 tocante \u00e1 m\u00ed.\n139:12 Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el d\u00eda: Lo mismo te son las tinieblas que la luz.\n139:13 Porque t\u00fa poseiste mis ri\u00f1ones; Cubr\u00edsteme en el vientre de mi madre.\n139:14 Te alabar\u00e9; porque formidables, maravillosas son tus obras: Estoy maravillado, Y mi alma lo conoce mucho.\n139:15 No fu\u00e9 encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fu\u00ed formado, Y compaginado en lo m\u00e1s bajo de la tierra.\n139:16 Mi embri\u00f3n vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.\n139:17 As\u00ed que cu\u00e1n preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! Cu\u00e1n multiplicadas son sus cuentas!\n139:18 Si los cuento, multipl\u00edcanse m\u00e1s que la arena: Despierto, y aun estoy contigo.\n139:19 De cierto, oh Dios, matar\u00e1s al imp\u00edo; Apartaos pues de m\u00ed, hombres sanguinarios.\n139:20 Porque blasfemias dicen ellos contra ti: Tus enemigos toman en vano tu nombre\n139:21 \u00bfNo tengo en odio, oh Jehov\u00e1, \u00e1 los que te aborrecen, Y me conmuevo contra tus enemigos?\n139:22 Aborr\u00e9zcolos con perfecto odio; T\u00e9ngolos por enemigos.\n139:23 Exam\u00edname, oh Dios, y conoce mi coraz\u00f3n: Pru\u00e9bame y reconoce mis pensamientos:\n139:24 Y ve si hay en m\u00ed camino de perversidad, Y gu\u00edame en el camino eterno.\n140:1 Al M\u00fasico principal: Salmo de David. LIBRAME, oh Jehov\u00e1, de hombre malo: Gu\u00e1rdame de hombre violento;\n140:2 Los cuales maquinan males en el coraz\u00f3n, Cada d\u00eda urden contiendas.\n140:3 Aguzaron su lengua como la serpiente; Veneno de \u00e1spid hay debajo de sus labios. (Selah.)\n140:4 Gu\u00e1rdame, oh Jehov\u00e1, de manos del imp\u00edo, Pres\u00e9rvame del hombre injurioso; Que han pensado de trastornar mis pasos.\n140:5 Hanme escondido lazo y cuerdas los soberbios; Han tendido red junto \u00e1 la senda; Me han puesto lazos. (Selah.)\n140:6 He dicho \u00e1 Jehov\u00e1: Dios m\u00edo eres t\u00fa; Escucha, oh Jehov\u00e1, la voz de mis ruegos.\n140:7 Jehov\u00e1 Se\u00f1or, fortaleza de mi salud, T\u00fa pusiste \u00e1 cubierto mi cabeza el d\u00eda de las armas.\n140:8 No des, oh Jehov\u00e1, al imp\u00edo sus deseos; No saques adelante su pensamiento, que no se ensoberbezca. (Selah.)\n140:9 En cuanto \u00e1 los que por todas partes me rodean, La maldad de sus propios labios cubrir\u00e1 su cabeza.\n140:10 Caer\u00e1n sobre ellos brasas; Dios los har\u00e1 caer en el fuego, En profundos hoyos de donde no salgan.\n140:11 El hombre deslenguado no ser\u00e1 firme en la tierra: El mal cazar\u00e1 al hombre injusto para derribarle.\n140:12 Yo s\u00e9 que har\u00e1 Jehov\u00e1 el juicio del afligido, El juicio de los menesterosos.\n140:13 Ciertamente los justos alabar\u00e1n tu nombre; Los rectos morar\u00e1n en tu presencia.\n141:1 Salmo de David. JEHOVA, \u00e1 ti he clamado; apres\u00farate \u00e1 m\u00ed; Escucha mi voz, cuando te invocare.\n141:2 Sea enderezada mi oraci\u00f3n delante de ti como un perfume, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde.\n141:3 Pon, oh Jehov\u00e1, guarda \u00e1 mi boca: Guarda la puerta de mis labios.\n141:4 No dejes se incline mi coraz\u00f3n \u00e1 cosa mala, A hacer obras imp\u00edas Con los que obran iniquidad, Y no coma yo de sus deleites.\n141:5 Que el justo me castigue, ser\u00e1 un favor, Y que me reprenda ser\u00e1 un excelente b\u00e1lsamo. Que no me herir\u00e1 la cabeza: As\u00ed que aun mi oraci\u00f3n tendr\u00e1n en sus calamidades.\n141:6 Ser\u00e1n derribados en lugares pe\u00f1ascosos sus jueces, Y oir\u00e1n mis palabras, que son suaves.\n141:7 Como quien hiende y rompe la tierra, Son esparcidos nuestros huesos \u00e1 la boca de la sepultura.\n141:8 Por tanto \u00e1 ti, oh Jehov\u00e1 Se\u00f1or, miran mis ojos: En ti he confiado, no desampares mi alma.\n141:9 Gu\u00e1rdame de los lazos que me han tendido, Y de los armadijos de los que obran iniquidad.\n141:10 Caigan los imp\u00edos \u00e1 una en sus redes, Mientras yo pasar\u00e9 adelante.\n142:1 Masquil de David: Oraci\u00f3n que hizo cuando estaba en la cueva. CON mi voz clamar\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1, Con mi voz pedir\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1 misericordia.\n142:2 Delante de \u00e9l derramar\u00e9 mi querella; Delante de \u00e9l denunciar\u00e9 mi angustia.\n142:3 Cuando mi esp\u00edritu se angustiaba dentro de m\u00ed, t\u00fa conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo.\n142:4 Miraba \u00e1 la mano derecha, y observaba; mas no hab\u00eda quien me conociese; No tuve refugio, no hab\u00eda quien volviese por mi vida.\n142:5 Clam\u00e9 \u00e1 ti, oh Jehov\u00e1, Dije: T\u00fa eres mi esperanza, Y mi porci\u00f3n en la tierra de los vivientes.\n142:6 Escucha mi clamor, que estoy muy afligido; L\u00edbrame de los que me persiguen, porque son m\u00e1s fuertes que yo.\n142:7 Saca mi alma de la c\u00e1rcel para que alabe tu nombre: Me rodear\u00e1n los justos, Porque t\u00fa me ser\u00e1s propicio.\n143:1 Salmo de David. OH Jehov\u00e1, oye mi oraci\u00f3n, escucha mis ruegos: Resp\u00f3ndeme por tu verdad, por tu justicia.\n143:2 Y no entres en juicio con tu siervo; Porque no se justificar\u00e1 delante de ti ning\u00fan viviente.\n143:3 Porque ha perseguido el enemigo mi alma; Ha postrado en tierra mi vida; Hame hecho habitar en tinieblas como los ya muertos.\n143:4 Y mi esp\u00edritu se angusti\u00f3 dentro de m\u00ed; Pasm\u00f3se mi coraz\u00f3n.\n143:5 Acord\u00e9me de los d\u00edas antiguos; Meditaba en todas tus obras, Reflexionaba en las obras de tus manos.\n143:6 Extend\u00ed mis manos \u00e1 ti; Mi alma \u00e1 ti como la tierra sedienta. (Selah.)\n143:7 Resp\u00f3ndeme presto, oh Jehov\u00e1 que desmaya mi esp\u00edritu: No escondas de m\u00ed tu rostro, Y venga yo \u00e1 ser semejante \u00e1 los que descienden \u00e1 la sepultura.\n143:8 Hazme oir por la ma\u00f1ana tu misericordia, Porque en ti he confiado: Hazme saber el camino por donde ande, Porque \u00e1 ti he alzado mi alma\n143:9 L\u00edbrame de mis enemigos, oh Jehov\u00e1: A ti me acojo.\n143:10 Ens\u00e9\u00f1ame \u00e1 hacer tu voluntad, porque t\u00fa eres mi Dios: Tu buen esp\u00edritu me gu\u00ede \u00e1 tierra de rectitud.\n143:11 Por tu nombre, oh Jehov\u00e1 me vivificar\u00e1s: Por tu justicia, sacar\u00e1s mi alma de angustia.\n143:12 Y por tu misericordia disipar\u00e1s mis enemigos, Y destruir\u00e1s todos los adversarios de mi alma: Porque yo soy tu siervo.\n144:1 Salmo de David. BENDITO sea Jehov\u00e1, mi roca, Que ense\u00f1a mis manos \u00e1 la batalla, Y mis dedos \u00e1 la guerra:\n144:2 Misericordia m\u00eda y mi castillo, Altura m\u00eda y mi libertador, Escudo m\u00edo, en quien he confiado; El que allana mi pueblo delante de m\u00ed.\n144:3 Oh Jehov\u00e1, \u00bfqu\u00e9 es el hombre, para que de \u00e9l conozcas? \u00bfO el hijo del hombre, para que lo estimes?\n144:4 El hombre es semejante \u00e1 la vanidad: Sus d\u00edas son como la sombra que pasa.\n144:5 Oh Jehov\u00e1, inclina tus cielos y desciende: Toca los montes, y humeen.\n144:6 Despide rel\u00e1mpagos, y dis\u00edpalos, Env\u00eda tus saetas, y cont\u00farbalos.\n144:7 Env\u00eda tu mano desde lo alto; Red\u00edmeme, y s\u00e1came de las muchas aguas, De la mano de los hijos de extra\u00f1os;\n144:8 Cuya boca habla vanidad, Y su diestra es diestra de mentira.\n144:9 Oh Dios, \u00e1 ti cantar\u00e9 canci\u00f3n nueva: Con salterio, con decacordio cantar\u00e9 \u00e1 ti.\n144:10 T\u00fa, el que da salud \u00e1 los reyes, El que redime \u00e1 David su siervo de maligna espada.\n144:11 Red\u00edmeme, y s\u00e1lvame de mano de los hijos extra\u00f1os, Cuya boca habla vanidad, Y su diestra es diestra de mentira.\n144:12 Que nuestros hijos sean como plantas crecidas en su juventud; Nuestras hijas como las esquinas labradas \u00e1 manera de las de un palacio;\n144:13 Nuestros graneros llenos, provistos de toda suerte de grano; Nuestros ganados, que paran \u00e1 millares y diez millares en nuestras plazas:\n144:14 Que nuestros bueyes est\u00e9n fuertes para el trabajo; Que no tengamos asalto, ni que hacer salida, Ni grito de alarma en nuestras plazas.\n144:15 Bienaventurado el pueblo que tiene esto: Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehov\u00e1.\n145:1 Salmo de alabanza: de David. ENSALZARTE he, mi Dios, mi Rey; Y bendecir\u00e9 tu nombre por siglo y para siempre.\n145:2 Cada d\u00eda te bendecir\u00e9, Y alabar\u00e9 tu nombre por siglo y para siempre.\n145:3 Grande es Jehov\u00e1 y digno de suprema alabanza: Y su grandeza es inescrutable.\n145:4 Generaci\u00f3n \u00e1 generaci\u00f3n narrar\u00e1 tus obras, Y anunciar\u00e1n tus valent\u00edas.\n145:5 La hermosura de la gloria de tu magnificencia, Y tus hechos maravillosos, hablar\u00e9.\n145:6 Y la terribilidad de tus valent\u00edas dir\u00e1n los hombres; Y yo recontar\u00e9 tu grandeza.\n145:7 Reproducir\u00e1n la memoria de la muchedumbre de tu bondad, Y cantar\u00e1n tu justicia.\n145:8 Clemente y misericordioso es Jehov\u00e1, Lento para la ira, y grande en misericordia.\n145:9 Bueno es Jehov\u00e1 para con todos; Y sus misericordia sobre todas sus obras.\n145:10 Al\u00e1bente, oh Jehov\u00e1, todas tus obras; Y tus santos te bendigan.\n145:11 La gloria de tu reino digan, Y hablen de tu fortaleza;\n145:12 Para notificar \u00e1 los hijos de los hombre sus valent\u00edas, Y la gloria de la magnificencia de su reino.\n145:13 Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu se\u00f1or\u00edo en toda generaci\u00f3n y generaci\u00f3n.\n145:14 Sostiene Jehov\u00e1 \u00e1 todos los que caen, Y levanta \u00e1 todos los oprimidos.\n145:15 Los ojos de todos esperan en ti, Y t\u00fa les das su comida en su tiempo.\n145:16 Abres tu mano, Y colmas de bendici\u00f3n \u00e1 todo viviente.\n145:17 Justo es Jehov\u00e1 en todos sus caminos, Y misericordioso en todas sus obras.\n145:18 Cercano est\u00e1 Jehov\u00e1 \u00e1 todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras.\n145:19 Cumplir\u00e1 el deseo de los que le temen; Oir\u00e1 asimismo el clamor de ellos, y los salvar\u00e1.\n145:20 Jehov\u00e1 guarda \u00e1 todos los que le aman; Empero destruir\u00e1 \u00e1 todos los imp\u00edos.\n145:21 La alabanza de Jehov\u00e1 hablar\u00e1 mi boca; Y bendiga toda carne su santo nombre por siglo y para siempre.\n146:1 Aleluya. ALABA, oh alma m\u00eda, \u00e1 Jehov\u00e1.\n146:2 Alabar\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1 en mi vida: Cantar\u00e9 salmos \u00e1 mi Dios mientras viviere.\n146:3 No confi\u00e9is en los pr\u00edncipes, Ni en hijo de hombre, porque no hay en \u00e9l salud.\n146:4 Saldr\u00e1 su esp\u00edritu, tornar\u00e1se en su tierra: En aquel d\u00eda perecer\u00e1n sus pensamientos.\n146:5 Bienaventurado aquel en cuya ayuda es el Dios de Jacob, Cuya esperanza es en Jehov\u00e1 su Dios:\n146:6 El cual hizo los cielos y la tierra, La mar, y todo lo que en ellos hay; Que guarda verdad para siempre;\n146:7 Que hace derecho \u00e1 los agraviados; Que da pan \u00e1 los hambrientos: Jehov\u00e1 suelta \u00e1 los aprisionados;\n146:8 Jehov\u00e1 abre los ojos \u00e1 los ciegos; Jehov\u00e1 levanta \u00e1 los ca\u00eddos; Jehov\u00e1 ama \u00e1 los justos.\n146:9 Jehov\u00e1 guarda \u00e1 los extranjeros; Al hu\u00e9rfano y \u00e1 la viuda levanta; Y el camino de los imp\u00edos trastorna.\n146:10 Reinar\u00e1 Jehov\u00e1 para siempre; Tu Dios, oh Si\u00f3n, por generaci\u00f3n y generaci\u00f3n. Aleluya.\n147:1 ALABAD \u00e1 JAH, Porque es bueno cantar salmos \u00e1 nuestro Dios; Porque suave y hermosa es la alabanza.\n147:2 Jehov\u00e1 edifica \u00e1 Jerusalem; A los echados de Israel recoger\u00e1.\n147:3 El sana \u00e1 los quebrantados de coraz\u00f3n, Y liga sus heridas.\n147:4 El cuenta el n\u00famero de las estrellas; A todas ellas llama por sus nombres.\n147:5 Grande es el Se\u00f1or nuestro, y de mucha potencia; Y de su entendimiento no hay n\u00famero.\n147:6 Jehov\u00e1 ensalza \u00e1 los humildes; Humilla los imp\u00edos hasta la tierra.\n147:7 Cantad \u00e1 Jehov\u00e1 con alabanza, Cantad con arpa \u00e1 nuestro Dios.\n147:8 El es el que cubre los cielos de nubes, El que prepara la lluvia para la tierra, El que hace \u00e1 los montes producir hierba.\n147:9 El da \u00e1 la bestia su mantenimiento, Y \u00e1 los hijos de los cuervos que claman.\n147:10 No toma contentamiento en la fortaleza del caballo, Ni se complace en las piernas del hombre.\n147:11 Compl\u00e1cese Jehov\u00e1 en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia.\n147:12 Alaba \u00e1 Jehov\u00e1, Jerusalem; Alaba \u00e1 tu Dios, Si\u00f3n.\n147:13 Porque fortific\u00f3 los cerrojos de tus puertas; Bendijo \u00e1 tus hijos dentro de ti.\n147:14 El pone en tu t\u00e9rmino la paz; Te har\u00e1 saciar de grosura de trigo.\n147:15 El env\u00eda su palabra \u00e1 la tierra; Muy presto corre su palabra.\n147:16 El da la nieve como lana, Derrama la escarcha como ceniza.\n147:17 El echa su hielo como pedazos: Delante de su fr\u00edo \u00bfqui\u00e9n estar\u00e1?\n147:18 Enviar\u00e1 su palabra, y los derretir\u00e1: Soplar\u00e1 su viento, y fluir\u00e1n las aguas.\n147:19 El denuncia sus palabras \u00e1 Jacob, Sus estatutos y sus juicios \u00e1 Israel.\n147:20 No ha hecho esto con toda gente; Y no conocieron sus juicios. Aleluya.\n148:1 Aleluya. ALABAD \u00e1 Jehov\u00e1 desde los cielos: Alabadle en las alturas.\n148:2 Alabadle, vosotros todos sus \u00e1ngeles: Alabadle, vosotros todos sus ej\u00e9rcitos.\n148:3 Alabadle, sol y luna: Alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas.\n148:4 Alabadle, cielos de los cielos, Y las aguas que est\u00e1n sobre los cielos.\n148:5 Alaben el nombre de Jehov\u00e1; Porque \u00e9l mand\u00f3, y fueron criadas.\n148:6 Y las hizo ser para siempre por los siglos; P\u00faso les ley que no ser\u00e1 quebrantada.\n148:7 Alabad \u00e1 Jehov\u00e1, de la tierra Los dragones y todos los abismos;\n148:8 El fuego y el granizo, la nieve y el vapor, El viento de tempestad que ejecuta su palabra;\n148:9 Los montes y todos los collados; El \u00e1rbol de fruto, y todos los cedros;\n148:10 La bestia y todo animal; Reptiles y vol\u00e1tiles;\n148:11 Los reyes de la tierra y todos los pueblos; Los pr\u00edncipes y todos los jueces de la tierra;\n148:12 Los mancebos y tambi\u00e9n las doncellas; Los viejos y los ni\u00f1os,\n148:13 Alaben el nombre de Jehov\u00e1, Porque s\u00f3lo su nombre es elevado; Su gloria es sobre tierra y cielos.\n148:14 El ensalz\u00f3 el cuerno de su pueblo; Al\u00e1ben le todos sus santos, los hijos de Israel, El pueblo \u00e1 \u00e9l cercano. Aleluya.\n149:1 Aleluya. CANTAD \u00e1 Jehov\u00e1 canci\u00f3n nueva: Su alabanza sea en la congregaci\u00f3n de los santos.\n149:2 Al\u00e9grese Israel en su Hacedor: Los hijos de Si\u00f3n se gocen en su Rey.\n149:3 Alaben su nombre con corro: Con adufe y arpa \u00e1 \u00e9l canten.\n149:4 Porque Jehov\u00e1 toma contentamiento con su pueblo: Hermosear\u00e1 \u00e1 los humildes con salud.\n149:5 Gozarse han los p\u00edos con gloria: Cantar\u00e1n sobre sus camas.\n149:6 Ensalzamientos de Dios modular\u00e1n en sus gargantas. Y espadas de dos filos habr\u00e1 en sus manos;\n149:7 Para hacer venganza de las gentes, Y castigo en los pueblos;\n149:8 Para aprisionar sus reyes en grillos, Y sus nobles con cadenas de hierro;\n149:9 Para ejecutar en ellos el juicio escrito: Gloria ser\u00e1 esta para todos sus santos. Aleluya.\n150:1 Aleluya. ALABAD \u00e1 Dios en su santuario: Alabadle en la extensi\u00f3n de su fortaleza.\n150:2 Alabadle por sus proezas: Alabadle conforme \u00e1 la muchedumbre de su grandeza.\n150:3 Alabadle \u00e1 son de bocina: Alabadle con salterio y arpa.\n150:4 Alabadle con adufe y flauta: Alabadle con cuerdas y \u00f3rgano.\n150:5 Alabadle con c\u00edmbalos resonantes: Alabadle con c\u00edmbalos de j\u00fabilo.\n150:6 Todo lo que respira alabe \u00e1 JAH. Aleluya.","title":"Spanish Bible: Psalms","type":"page"}
