{"collection":"Bible & Christianity","html_url":"https://unchartedknowledge.5gfusion.net/browse/bib/wb/spa/rom.htm","path":"bib/wb/spa/rom.htm","source_url":"https://sacred-texts.com/bib/wb/spa/rom.htm","text":"1:1 PABLO, siervo de Jesucristo, llamado \u00e1 ser ap\u00f3stol, apartado para el evangelio de Dios,\n1:2 Que \u00e9l hab\u00eda antes prometido por sus profetas en las santas Escrituras,\n1:3 Acerca de su Hijo, (que fu\u00e9 hecho de la simiente de David seg\u00fan la carne;\n1:4 El cual fu\u00e9 declarado Hijo de Dios con potencia, seg\u00fan el esp\u00edritu de santidad, por la resurrecci\u00f3n de los muertos), de Jesucristo Se\u00f1or nuestro,\n1:5 Por el cual recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia de la fe en todas las naciones en su nombre,\n1:6 Entre las cuales sois tambi\u00e9n vosotros, llamados de Jesucristo:\n1:7 A todos los que est\u00e1is en Roma, amados de Dios, llamados santos: Gracia y paz teng\u00e1is de Dios nuestro Padre, y del Se\u00f1or Jesucristo.\n1:8 Primeramente, doy gracias \u00e1 mi Dios por Jesucristo acerca de todos vosotros, de que vuestra fe es predicada en todo el mundo.\n1:9 Porque testigo me es Dios, al cual sirvo en mi esp\u00edritu en el evangelio de su Hijo, que sin cesar me acuerdo de vosotros siempre en mis oraciones,\n1:10 Rogando, si al fin alg\u00fan tiempo haya de tener, por la voluntad de Dios, pr\u00f3spero viaje para ir \u00e1 vosotros.\n1:11 Porque os deseo ver, para repartir con vosotros alg\u00fan don espiritual, para confirmaros;\n1:12 Es \u00e1 saber, para ser juntamente consolado con vosotros por la com\u00fan fe vuestra y juntamente m\u00eda.\n1:13 Mas no quiero, hermanos, que ingnor\u00e9is que muchas veces me he propuesto ir \u00e1 vosotros (empero hasta ahora he sido estorbado), para tener tambi\u00e9n entre vosotros alg\u00fan fruto, como entre los dem\u00e1s Gentiles.\n1:14 A Griegos y \u00e1 b\u00e1rbaros, \u00e1 sabios y \u00e1 no sabios soy deudor.\n1:15 As\u00ed que, cuanto \u00e1 m\u00ed, presto estoy \u00e1 anunciar el evangelio tambi\u00e9n \u00e1 vosotros que est\u00e1is en Roma.\n1:16 Porque no me averg\u00fcenzo del evangelio: porque es potencia de Dios para salud \u00e1 todo aquel que cree; al Jud\u00edo primeramente y tambi\u00e9n al Griego.\n1:17 Porque en \u00e9l la justicia de Dios se descubre de fe en fe; como est\u00e1 escrito: Mas el justo vivir\u00e1 por la fe.\n1:18 Porque manifiesta es la ira de Dios del cielo contra toda impiedad \u00e9 injusticia de los hombres, que detienen la verdad con injusticia:\n1:19 Porque lo que de Dios se conoce, \u00e1 ellos es manifiesto; porque Dios se lo manifest\u00f3.\n1:20 Porque las cosas invisibles de \u00e9l, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la creaci\u00f3n del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; de modo que son inexcusables:\n1:21 Porque habiendo conocido \u00e1 Dios, no le glorificaron como \u00e1 Dios, ni dieron gracias; antes se desvanecieron en sus discursos, y el necio coraz\u00f3n de ellos fu\u00e9 entenebrecido.\n1:22 Dici\u00e9ndose ser sabios, se hicieron fatuos,\n1:23 Y trocaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, y de aves, y de animales de cuatro pies, y de serpientes.\n1:24 Por lo cual tambi\u00e9n Dios los entreg\u00f3 \u00e1 inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de suerte que contaminaron sus cuerpos entre s\u00ed mismos:\n1:25 Los cuales mudaron la verdad de Dios en mentira, honrando y sirviendo \u00e1 las criaturas antes que al Criador, el cual es bendito por los siglos. Am\u00e9n.\n1:26 Por esto Dios los entreg\u00f3 \u00e1 afectos vergonzosos; pues aun sus mujeres mudaron el natural uso en el uso que es contra naturaleza:\n1:27 Y del mismo modo tambi\u00e9n los hombres, dejando el uso natural de las mujeres, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo cosas nefandas hombres con hombres, y recibiendo en s\u00ed mismos la recompensa que convino \u00e1 su extrav\u00edo.\n1:28 Y como \u00e1 ellos no les pareci\u00f3 tener \u00e1 Dios en su noticia, Dios los entreg\u00f3 \u00e1 una mente depravada, para hacer lo que no conviene,\n1:29 Estando atestados de toda iniquidad, de fornicaci\u00f3n, de malicia, de avaricia, de maldad; llenos de envidia, de homicidios, de contiendas, de enga\u00f1os, de malignidades;\n1:30 Murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes \u00e1 los padres,\n1:31 Necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia:\n1:32 Que habiendo entendido el juicio de Dios que los que hacen tales cosas son dignos de muerte, no s\u00f3lo las hacen, m\u00e1s a\u00fan consienten \u00e1 los que las hacen.\n2:1 POR lo cual eres inexcusable, oh hombre, cuaquiera que juzgas: porque en lo que juzgas \u00e1 otro, te condenas \u00e1 ti mismo; porque lo mismo haces, t\u00fa que juzgas.\n2:2 Mas sabemos que el juicio de Dios es seg\u00fan verdad contra los que hacen tales cosas.\n2:3 \u00bfY piensas esto, oh hombre, que juzgas \u00e1 los que hacen tales cosas, y haces las mismas, que t\u00fa escapar\u00e1s del juicio de Dios.?\n2:4 \u00bfO menosprecias las riquezas de su benignidad, y fhfifhfi ignorando que su benignidad te gu\u00eda \u00e1 arrepentimiento?\n2:5 Mas por tu dureza, y por tu coraz\u00f3n no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el d\u00eda de la ira y de la manifestaci\u00f3n del justo juicio de Dios;\n2:6 El cual pagar\u00e1 \u00e1 cada uno conforme \u00e1 sus obras:\n2:7 A los que perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, la vida eterna.\n2:8 Mas \u00e1 los que son contenciosos, y no obedecen \u00e1 la verdad, antes obedecen \u00e1 la injusticia, enojo \u00e9 ira;\n2:9 Tribulaci\u00f3n y angustia sobre toda persona humana que obra lo malo, el Jud\u00edo primeramente, y tambi\u00e9n el Griego.\n2:10 Mas gloria y honra y paz \u00e1 cualquiera que obra el bien, al Jud\u00edo primeramente, y tambi\u00e9n al Griego.\n2:11 Porque no hay acepci\u00f3n de personas para con Dios.\n2:12 Porque todos lo que sin ley pecaron, sin ley tambi\u00e9n perecer\u00e1n; y todos los que en la ley pecaron, por la ley ser\u00e1n juzgados:\n2:13 Porque no los oidores de la ley son justos para con Dios, mas los hacedores de la ley ser\u00e1n justificados.\n2:14 Porque los Gentiles que no tienen ley, naturalmente haciendo lo que es de la ley, los tales, aunque no tengan ley, ellos son ley \u00e1 s\u00ed mismos:\n2:15 Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio juntamente sus conciencias, y acus\u00e1ndose y tambi\u00e9n excus\u00e1ndose sus pensamientos unos con otros;\n2:16 En el d\u00eda que juzgar\u00e1 el Se\u00f1or lo encubierto de los hombres, conforme \u00e1 mi evangelio, por Jesucristo.\n2:17 He aqu\u00ed, t\u00fa tienes el sobrenombre de Jud\u00edo, y est\u00e1s reposado en la ley, y te glor\u00edas en Dios,\n2:18 Y sabes su voluntad, y apruebas lo mejor, instru\u00eddo por la ley;\n2:19 Y conf\u00edas que eres gu\u00eda de los ciegos, luz de los que est\u00e1n en tinieblas,\n2:20 Ense\u00f1ador de los que no saben, maestro de ni\u00f1os, que tienes la forma de la ciencia y de la verdad en la ley:\n2:21 T\u00fa pues, que ense\u00f1as \u00e1 otro, \u00bfno te ense\u00f1as \u00e1 ti mismo? \u00bfT\u00fa, que predicas que no se ha de hurtar, hurtas?\n2:22 \u00bfT\u00fa, que dices que no se ha de adulterar, adulteras? \u00bfT\u00fa, que abominas los \u00eddolos, cometes sacrilegio?\n2:23 \u00bfT\u00fa, que te jactas de la ley, con infracci\u00f3n de la ley deshonras \u00e1 Dios?\n2:24 Porque el nombre de Dios es blasfemado por causa de vosotros entre los Gentiles, como est\u00e1 esctrito.\n2:25 Porque la circuncisi\u00f3n en verdad aprovecha, si guardares la ley; mas si eres rebelde \u00e1 la ley, tu circuncisi\u00f3n es hecha incircuncisi\u00f3n.\n2:26 De manera que, si el incircunciso guardare las justicias de la ley, \u00bfno ser\u00e1 tenida su incircuncisi\u00f3n por circuncisi\u00f3n?\n2:27 Y lo que de su natural es incircunciso, guardando perfectamente la ley, te juzgar\u00e1 \u00e1 ti, que con la letra y con la circuncisi\u00f3n eres rebelde \u00e1 la ley.\n2:28 Porque no es Jud\u00edo el que lo es en manifiesto; ni la circuncisi\u00f3n es la que es en manifiesto en la carne:\n2:29 Mas es Jud\u00edo el que lo es en lo interior; y la circuncisi\u00f3n es la del coraz\u00f3n, en esp\u00edritu, no en letra; la alabanza del cual no es de los hombres, sino de Dios.\n3:1 \u00bfQU\u00c9, pues, tiene m\u00e1s el Jud\u00edo? \u00bf\u00f3 qu\u00e9 aprovecha la circuncisi\u00f3n?,\n3:2 Mucho en todas maneras. Lo primero ciertamente, que la palabra de Dios les ha sido confiada.\n3:3 \u00bfPues qu\u00e9 si algunos de ellos han sido incr\u00e9dulos? \u00bfla incredulidad de ellos habr\u00e1 hecho vana la verdad de Dios?\n3:4 En ninguna manera; antes bien sea Dios verdadero, mas todo hombre mentiroso; como est\u00e1 escrito: Para que seas justificado en tus dichos, Y venzas cuando de ti se juzgare.\n3:5 Y si nuestra iniquidad encarece la justicia de Dios, \u00bfqu\u00e9 diremos? \u00bfSer\u00e1 injusto Dios que da castigo? (hablo como hombre.)\n3:6 En ninguna manera: de otra suerte \u00bfc\u00f3mo juzgar\u00eda Dios el mundo?\n3:7 Empero si la verdad de Dios por mi mentira creci\u00f3 \u00e1 gloria suya, \u00bfpor qu\u00e9 aun as\u00ed yo soy juzgado como pecador?\n3:8 \u00bfY por qu\u00e9 no decir (como somos blasfemados, y como algunos dicen que nosotros decimos): Hagamos males para que vengan bienes? la condenaci\u00f3n de los cuales es justa.\n3:9 \u00bfQu\u00e9 pues? \u00bfSomos mejores que ellos? En ninguna manera: porque ya hemos acusado \u00e1 Jud\u00edos y \u00e1 Gentiles, que todos est\u00e1n debajo de pecado.\n3:10 Como est\u00e1 escrito: No hay justo, ni aun uno;\n3:11 No hay quien entienda, No hay quien busque \u00e1 Dios;\n3:12 Todos se apartaron, \u00e1 una fueron hechos in\u00fatiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno:\n3:13 Sepulcro abierto es su garganta; Con sus lenguas tratan enga\u00f1osamente; Veneno de \u00e1spides est\u00e1 debajo de sus labios;\n3:14 Cuya boca est\u00e1 llena de maledicencia y de amargura;\n3:15 Sus pies son ligeros \u00e1 derramar sangre;\n3:16 Quebrantamiento y desventura hay en sus caminos;\n3:17 Y camino de paz no conocieron:\n3:18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.\n3:19 Empero sabemos que todo lo que la ley dice, \u00e1 los que est\u00e1n en la ley lo dice, para que toda boca se tape, y que todo el mundo se sujete \u00e1 Dios:\n3:20 Porque por las obras de la ley ninguna carne se justificar\u00e1 delante de \u00e9l; porque por la ley es el conocimiento del pecado.\n3:21 Mas ahora, sin la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, testificada por la ley y por los profetas:\n3:22 La justicia de Dios por la fe de Jesucristo, para todos los que creen en \u00e9l: porque no hay diferencia;\n3:23 Por cuanto todos pecaron, y est\u00e1n distitu\u00eddos de la gloria de Dios;\n3:24 Siendo justificados gratuitamente por su gracia por la redenci\u00f3n que es en Cristo Jes\u00fas;\n3:25 Al cual Dios ha propuesto en propiciaci\u00f3n por la fe en su sangre, para manifestaci\u00f3n de su justicia, atento \u00e1 haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,\n3:26 Con la mira de manifestar su justicia en este tiempo: para que \u00e9l sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jes\u00fas.\n3:27 \u00bfDond\u00e9 pues est\u00e1 la jactancia? Es exclu\u00edda. \u00bfPor cu\u00e1l ley? \u00bfde las obras? No; mas por la ley de la fe.\n3:28 As\u00ed que, conclu\u00edmos ser el hombre justificado por fe sin las obras de la ley.\n3:29 \u00bfEs Dios solamente Dios de los Jud\u00edos? \u00bfNo es tambi\u00e9n Dios de los Gentiles? Cierto, tambi\u00e9n de los Gentiles.\n3:30 Porque uno es Dios, el cual justificar\u00e1 por la fe la circuncisi\u00f3n, y por medio de la fe la incircuncisi\u00f3n.\n3:31 \u00bfLuego deshacemos la ley por la fe? En ninguna manera; antes establecemos la ley.\n4:1 \u00bfQU\u00c9, pues, diremos que hall\u00f3 Abraham nuestro padre seg\u00fan la carne?\n4:2 Que si Abraham fu\u00e9 justificado por la obras, tiene de qu\u00e9 gloriarse; mas no para con Dios.\n4:3 Porque \u00bfqu\u00e9 dice la Escritura? Y crey\u00f3 Abraham \u00e1 Dios, y le fu\u00e9 atribu\u00eddo \u00e1 justicia.\n4:4 Empero al que obra, no se le cuenta el salario por merced, sino por deuda.\n4:5 Mas al que no obra, pero cree en aqu\u00e9l que justifica al imp\u00edo, la fe le es contada por justicia.\n4:6 Como tambi\u00e9n David dice ser bienaventurado el hombre al cual Dios atribuye justicia sin obras,\n4:7 Diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, Y cuyos pecados son cubiertos.\n4:8 Bienaventurado el var\u00f3n al cual el Se\u00f1or no imput\u00f3 pecado.\n4:9 \u00bfEs pues esta bienaventuranza solamente en la circuncisi\u00f3n \u00f3 tambi\u00e9n en la incircuncisi\u00f3n? porque decimos que \u00e1 Abraham fu\u00e9 contada la fe por justicia.\n4:10 \u00bfC\u00f3mo pues le fu\u00e9 contada? \u00bfen la circuncisi\u00f3n, \u00f3 en la incircuncisi\u00f3n? No en la circuncisi\u00f3n, sino en la incircuncisi\u00f3n.\n4:11 Y recibi\u00f3 la circuncisi\u00f3n por se\u00f1al, por sello de la justicia de la fe que tuvo en la incircuncisi\u00f3n: para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, para que tambi\u00e9n \u00e1 ellos les sea contado por justicia;\n4:12 Y padre de la circuncisi\u00f3n, no solamente \u00e1 los que son de la circuncisi\u00f3n, m\u00e1s tambi\u00e9n \u00e1 los que siguen las pisadas de la fe que fu\u00e9 en nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado.\n4:13 Porque no por la ley fu\u00e9 dada la promesa \u00e1 Abraham \u00f3 \u00e1 su simiente, que ser\u00eda heredero del mundo, sino por la justicia de la fe.\n4:14 Porque si los que son de la ley son los herederos, vana es la fe, y anulada es la promesa.\n4:15 Porque la ley obra ira; porque donde no hay ley, tampoco hay transgresi\u00f3n.\n4:16 Por tanto es por la fe, para que sea por gracia; para que la promesa sea firme \u00e1 toda simiente, no solamente al que es de la ley, mas tambi\u00e9n al que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros.\n4:17 (Como est\u00e1 escrito: Que por padre de muchas gentes te he puesto) delante de Dios, al cual crey\u00f3; el cual da vida \u00e1 los muertos, y llama las cosas que no son, como las que son.\n4:18 El crey\u00f3 en esperanza contra esperanza, para venir \u00e1 ser padre de muchas gentes, conforme \u00e1 lo que le hab\u00eda sido dicho: As\u00ed ser\u00e1 tu simiente.\n4:19 Y no se enflaqueci\u00f3 en la fe, ni consider\u00f3 su cuerpo ya muerto (siendo ya de casi cien a\u00f1os,) ni la matriz muerta de Sara;\n4:20 Tampoco en la promesa de Dios dud\u00f3 con desconfianza: antes fu\u00e9 esforzado en fe, dando gloria \u00e1 Dios,\n4:21 Plenamente convencido de que todo lo que hab\u00eda prometido, era tambi\u00e9n poderoso para hacerlo.\n4:22 Por lo cual tambi\u00e9n le fu\u00e9 atribu\u00eddo \u00e1 justicia.\n4:23 Y no solamente por \u00e9l fu\u00e9 escrito que le haya sido imputado;\n4:24 Sino tambi\u00e9n por nosotros, \u00e1 quienes ser\u00e1 imputado, esto es, \u00e1 los que creemos en el que levant\u00f3 de los muertos \u00e1 Jes\u00fas Se\u00f1or nuestro,\n4:25 El cual fu\u00e9 entregado por nuestros delitos, y resucitado para nuestra justificaci\u00f3n\n5:1 JUSTIFICADOS pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo:\n5:2 Por el cual tambi\u00e9n tenemos entrada por la fe \u00e1 esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.\n5:3 Y no s\u00f3lo esto, mas aun nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulaci\u00f3n produce paciencia;\n5:4 Y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;\n5:5 Y la esperanza no averg\u00fcenza; porque el amor de Dios est\u00e1 derramado en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo que nos es dado.\n5:6 Porque Cristo, cuando a\u00fan \u00e9ramos flacos, \u00e1 su tiempo muri\u00f3 por los imp\u00edos.\n5:7 Ciertamente apenas muere algun por un justo: con todo podr\u00e1 ser que alguno osara morir por el bueno.\n5:8 Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo a\u00fan pecadores, Cristo muri\u00f3 por nosotros.\n5:9 Luego mucho m\u00e1s ahora, justificados en su sangre, por \u00e9l seremos salvos de la ira.\n5:10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliado con Dios por la muerte de su Hijo, mucho m\u00e1s, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.\n5:11 Y no s\u00f3lo esto, mas aun nos gloriamos en Dios por el Se\u00f1or nuestro Jesucristo, por el cual hemos ahora recibido la reconciliaci\u00f3n.\n5:12 De consiguiente, vino la reconciliaci\u00f3n por uno, as\u00ed como el pecado entr\u00f3 en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte as\u00ed pas\u00f3 \u00e1 todos los hombres, pues que todos pecaron.\n5:13 Porque hasta la ley, el pecado estaba en el mundo; pero no se imputa pecado no habiendo ley.\n5:14 No obstante, rein\u00f3 la muerte desde Adam hasta Mois\u00e9s, aun en los que no pecaron \u00e1 la manera de la rebeli\u00f3n de Adam; el cual es figura del que hab\u00eda de venir.\n5:15 Mas no como el delito, tal fu\u00e9 el don: porque si por el delito de aquel uno murieron los muchos, mucho m\u00e1s abund\u00f3 la gracia de Dios \u00e1 los muchos, y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo.\n5:16 Ni tampoco de la manera que por un pecado, as\u00ed tambi\u00e9n el don: porque el juicio \u00e1 la verdad vino de un pecado para condenaci\u00f3n, mas la gracia vino de muchos delitos para justificaci\u00f3n.\n5:17 Porque, si por un delito rein\u00f3 la muerte por uno, mucho m\u00e1s reinar\u00e1n en vida por un Jesucristo los que reciben la abundancia de gracia, y del don de la justicia.\n5:18 As\u00ed que, de la manera que por un delito vino la culpa \u00e1 todos los hombres para condenaci\u00f3n, as\u00ed por una justicia vino la gracia \u00e1 todos los hombres para justificaci\u00f3n de vida.\n5:19 Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constitu\u00eddos pecadores, as\u00ed por la obediencia de uno los muchos ser\u00e1n constitu\u00eddos justos.\n5:20 La ley empero entr\u00f3 para que el pecado creciese; mas cuando el pecado creci\u00f3, sobrepuj\u00f3 la gracia;\n5:21 Para que, de la manera que el pecado rein\u00f3 para muerte, as\u00ed tambi\u00e9n la gracia reine por la justicia para vida eterna por Jesucristo Se\u00f1or nuestro.\n6:1 \u00bfPUES qu\u00e9 diremos? Perseveraremos en pecado para que la gracia crezca?\n6:2 En ninguna manera. Porque los que somos muertos al pecado, \u00bfc\u00f3mo viviremos a\u00fan en \u00e9l?\n6:3 \u00bfO no sab\u00e9is que todos los que somos bautizados en Cristo Jes\u00fas, somos bautizados en su muerte?\n6:4 Porque somos sepultados juntamente con \u00e9l \u00e1 muerte por el bautismo; para que como Cristo resucit\u00f3 de los muertos por la gloria del Padre, as\u00ed tambi\u00e9n nosotros andemos en novedad de vida.\n6:5 Porque si fuimos plantados juntamente en \u00e9l \u00e1 la semejanza de su muerte, as\u00ed tambi\u00e9n lo seremos \u00e1 la de su resurrecci\u00f3n:\n6:6 Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre juntamente fu\u00e9 crucificado con \u00e9l, para que el cuerpo del pecado sea deshecho, \u00e1 fin de que no sirvamos m\u00e1s al pecado.\n6:7 Porque el que es muerto, justificado es del pecado.\n6:8 Y si morimos con Cristo, creemos que tambi\u00e9n viviremos con \u00e9l;\n6:9 Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, ya no muere: la muerte no se ense\u00f1orear\u00e1 m\u00e1s de \u00e9l.\n6:10 Porque el haber muerto, al pecado muri\u00f3 una vez; mas el vivir, \u00e1 Dios vive.\n6:11 As\u00ed tambi\u00e9n vosotros, pensad que de cierto est\u00e1is muertos al pecado, mas vivos \u00e1 Dios en Cristo Jes\u00fas Se\u00f1or nuestro.\n6:12 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que le obedezc\u00e1is en sus concupiscencias;\n6:13 Ni tampoco present\u00e9is vuestros miembros al pecado por instrumento de iniquidad; antes presentaos \u00e1 Dios como vivos de los muertos, y vuestros miembros \u00e1 Dios por instrumentos de justicia.\n6:14 Porque el pecado no se ense\u00f1orear\u00e1 de vosotros; pues no est\u00e1is bajo la ley, sino bajo la gracia.\n6:15 \u00bfPues qu\u00e9? \u00bfPecaremos, porque no estamos bajo de la ley, sino bajo de la gracia? En ninguna manera.\n6:16 \u00bfNo sab\u00e9is que \u00e1 quien os prest\u00e1is vosotros mismos por siervos para obedecer le, sois siervos de aquel \u00e1 quien obedec\u00e9is, \u00f3 del pecado para muerte, \u00f3 de la obediencia para justicia?\n6:17 Empero gracias \u00e1 Dios, que aunque fuistes siervos del pecado, hab\u00e9is obedecido de coraz\u00f3n \u00e1 aquella forma de doctrina \u00e1 la cual sois entregados;\n6:18 Y libertados del pecado, sois hechos siervos de la justicia.\n6:19 Humana cosa digo, por la flaqueza de vuestra carne: que como para iniquidad presentasteis vuestros miembros \u00e1 servir \u00e1 la inmundicia y \u00e1 la iniquidad, as\u00ed ahora para santidad present\u00e9is vuestros miembros \u00e1 servir \u00e1 la justicia.\n6:20 Porque cuando fuisteis siervos del pecado, erais libres acerca de la justicia.\n6:21 \u00bfQu\u00e9 fruto, pues, ten\u00edais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonz\u00e1is? porque el fin de ellas es muerte.\n6:22 Mas ahora, librados del pecado, y hechos siervos \u00e1 Dios, ten\u00e9is por vuestro fruto la santificaci\u00f3n, y por fin la vida eterna.\n6:23 Porque la paga del pecado es muerte: mas la d\u00e1diva de Dios es vida eterna en Cristo Jes\u00fas Se\u00f1or nuestro.\n7:1 \u00bfIGNORAIS, hermanos, (porque hablo con los que saben la ley) que la ley se ense\u00f1orea del hombre entre tanto que vive?\n7:2 Porque la mujer que est\u00e1 sujeta \u00e1 marido, mientras el marido vive est\u00e1 obligada \u00e1 la ley; mas muerto el marido, libre es de la ley del marido.\n7:3 As\u00ed que, viviendo el marido, se llamar\u00e1 ad\u00faltera si fuere de otro var\u00f3n; mas si su marido muriere, es libre de la ley; de tal manera que no ser\u00e1 ad\u00faltera si fuere de otro marido.\n7:4 As\u00ed tambi\u00e9n vosotros, hermanos m\u00edos, est\u00e1is muertos \u00e1 la ley por el cuerpo de Cristo, para que se\u00e1is de otro, \u00e1 saber, del que resucit\u00f3 de los muertos, \u00e1 fin de que fructifiquemos \u00e1 Dios.\n7:5 Porque mientras est\u00e1bamos en la carne, los afectos de los pecados que eran por la ley, obraban en nuestros miembros fructificando para muerte.\n7:6 Mas ahora estamos libres de la ley, habiendo muerto \u00e1 aquella en la cual est\u00e1bamos detenidos, para que sirvamos en novedad de esp\u00edritu, y no en vejez de letra.\n7:7 \u00bfQu\u00e9 pues diremos? \u00bfLa ley es pecado? En ninguna manera. Empero yo no conoc\u00ed el pecado sino por la ley: porque tampoco conociera la concupiscencia, si la ley no dijera: No codiciar\u00e1s.\n7:8 Mas el pecado, tomando ocasi\u00f3n, obr\u00f3 en m\u00ed por el mandamiento toda concupiscencia: porque sin la ley el pecado est\u00e1 muerto.\n7:9 As\u00ed que, yo sin la ley viv\u00eda por alg\u00fan tiempo: mas venido el mandamiento, el pecado revivi\u00f3, y yo mor\u00ed.\n7:10 Y hall\u00e9 que el mandamiento, \u00e1 intimado para vida, para m\u00ed era mortal:\n7:11 Porque el pecado, tomando ocasi\u00f3n, me enga\u00f1\u00f3 por el mandamiento, y por \u00e9l me mat\u00f3.\n7:12 De manera que la ley \u00e1 la verdad es santa, y el mandamiento santo, y justo, y bueno.\n7:13 \u00bfLuego lo que es bueno, \u00e1 m\u00ed me es hecho muerte? No; sino que el pecado, para mostrarse pecado, por lo bueno me obr\u00f3 la muerte, haci\u00e9ndose pecado sobremanera pecante por el mandamiento.\n7:14 Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido \u00e1 sujeci\u00f3n del pecado.\n7:15 Porque lo que hago, no lo entiendo; ni lo que quiero, hago; antes lo que aborrezco, aquello hago.\n7:16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.\n7:17 De manera que ya no obro aquello, sino el pecado que mora en m\u00ed.\n7:18 Y yo s\u00e9 que en m\u00ed (es \u00e1 saber, en mi carne) no mora el bien: porque tengo el querer, mas efectuar el bien no lo alcanzo.\n7:19 Porque no hago el bien que quiero; mas el mal que no quiero, \u00e9ste hago.\n7:20 Y si hago lo que no quiero, ya no obro yo, sino el mal que mora en m\u00ed.\n7:21 As\u00ed que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: Que el mal est\u00e1 en m\u00ed.\n7:22 Porque seg\u00fan el hombre interior, me deleito en la ley de Dios:\n7:23 Mas veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi esp\u00edritu, y que me lleva cautivo \u00e1 la ley del pecado que est\u00e1 en mis miembros.\n7:24 Miserable hombre de m\u00ed! \u00bfqui\u00e9n me librar\u00e1 del cuerpo de esta muerte?\n7:25 Gracias doy \u00e1 Dios, por Jesucristo Se\u00f1or nuestro. As\u00ed que, yo mismo con la mente sirvo \u00e1 la ley de Dios, mas con la carne \u00e1 la ley del pecado.\n8:1 AHORA pues, ninguna condenaci\u00f3n hay para los que est\u00e1n en Cristo Jes\u00fas, los que no andan conforme \u00e1 la carne, mas conforme al esp\u00edritu.\n8:2 Porque la ley del Esp\u00edritu de vida en Cristo Jes\u00fas me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.\n8:3 Porque lo que era imposible \u00e1 la ley, por cuanto era d\u00e9bil por la carne, Dios enviando \u00e1 su Hijo en semejanza de carne de pecado, y \u00e1 causa del pecado, conden\u00f3 al pecado en la carne;\n8:4 Para que la justicia de la ley fuese cumplida en nosotros, que no andamos conforme \u00e1 la carne, mas conforme al esp\u00edritu.\n8:5 Porque los que viven conforme \u00e1 la carne, de las cosas que son de la carne se ocupan; mas los que conforme al esp\u00edritu, de las cosas del esp\u00edritu.\n8:6 Porque la intenci\u00f3n de la carne es muerte; mas la intenci\u00f3n del esp\u00edritu, vida y paz:\n8:7 Por cuanto la intenci\u00f3n de la carne es enemistad contra Dios; porque no se sujeta \u00e1 la ley de Dios, ni tampoco puede.\n8:8 As\u00ed que, los que est\u00e1n en la carne no pueden agradar \u00e1 Dios.\n8:9 Mas vosotros no est\u00e1is en la carne, sino en el esp\u00edritu, si es que el Esp\u00edritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Esp\u00edritu de Cristo, el tal no es de \u00e9l.\n8:10 Empero si Cristo est\u00e1 en vosotros, el cuerpo \u00e1 la verdad est\u00e1 muerto \u00e1 causa del pecado; mas el esp\u00edritu vive \u00e1 causa de la justicia.\n8:11 Y si el Esp\u00edritu de aquel que levant\u00f3 de los muertos \u00e1 Jes\u00fas mora en vosotros, el que levant\u00f3 \u00e1 Cristo Jes\u00fas de los muertos, vivificar\u00e1 tambi\u00e9n vuestros cuerpos mortales por su Esp\u00edritu que mora en vosotros.\n8:12 As\u00ed que, hermanos, deudores somos, no \u00e1 la carne, para que vivamos conforme \u00e1 la carne:\n8:13 Porque si viviereis conforme \u00e1 la carne, morir\u00e9is; mas si por el esp\u00edritu mortific\u00e1is las obras de la carne, vivir\u00e9is.\n8:14 Porque todos los que son guiados por el Esp\u00edritu de Dios, los tales son hijos de Dios.\n8:15 Porque no hab\u00e9is recibido el esp\u00edritu de servidumbre para estar otra vez en temor; mas hab\u00e9is recibido el esp\u00edritu de adopci\u00f3n, por el cual clamamos, Abba, Padre.\n8:16 Porque el mismo Esp\u00edritu da testimonio \u00e1 nuestro esp\u00edritu que somos hijos de Dios.\n8:17 Y si hijos, tambi\u00e9n herederos; herederos de Dios, y coherederos de Cristo; si empero padecemos juntamente con \u00e9l, para que juntamente con \u00e9l seamos glorificados.\n8:18 Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no es de comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada.\n8:19 Porque el continuo anhelar de las criaturas espera la manifestaci\u00f3n de los hijos de Dios.\n8:20 Porque las criaturas sujetas fueron \u00e1 vanidad, no de grado, mas por causa del que las sujet\u00f3 con esperanza,\n8:21 Que tambi\u00e9n las mismas criaturas ser\u00e1n libradas de la servidumbre de corrupci\u00f3n en la libertad gloriosa de los hijos de Dios.\n8:22 Porque sabemos que todas las criaturas gimen \u00e1 una, y \u00e1 una est\u00e1n de parto hasta ahora.\n8:23 Y no s\u00f3lo ellas, mas tambi\u00e9n nosotros mismos, que tenemos las primicias del Esp\u00edritu, nosotros tambi\u00e9n gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopci\u00f3n, es \u00e1 saber, la redenci\u00f3n de nuestro cuerpo.\n8:24 Porque en esperanza somos salvos; mas la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, \u00bf\u00e1 qu\u00e9 esperarlo?\n8:25 Empero si lo que no vemos esperamos, por paciencia esperamos.\n8:26 Y asimismo tambi\u00e9n el Esp\u00edritu ayuda nuestra flaqueza: porque qu\u00e9 hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Esp\u00edritu pide por nosotros con gemidos indecibles.\n8:27 Mas el que escudri\u00f1a los corazones, sabe cu\u00e1l es el intento del Esp\u00edritu, porque conforme \u00e1 la voluntad de Dios, demanda por los santos.\n8:28 Y sabemos que \u00e1 los que \u00e1 Dios aman, todas las cosas les ayudan \u00e1 bien, es \u00e1 saber, \u00e1 los que conforme al prop\u00f3sito son llamados.\n8:29 Porque \u00e1 los que antes conoci\u00f3, tambi\u00e9n predestin\u00f3 para que fuesen hechos conformes \u00e1 la imagen de su Hijo, para que \u00e9l sea el primog\u00e9nito entre muchos hermanos;\n8:30 Y \u00e1 los que predestin\u00f3, \u00e1 \u00e9stos tambi\u00e9n llam\u00f3; y \u00e1 los que llam\u00f3, \u00e1 \u00e9stos tambi\u00e9n justific\u00f3; y \u00e1 los que justific\u00f3, \u00e1 \u00e9stos tambi\u00e9n glorific\u00f3.\n8:31 \u00bfPues qu\u00e9 diremos \u00e1 esto? Si Dios por nosotros, \u00bfqui\u00e9n contra nosotros?\n8:32 El que aun \u00e1 su propio Hijo no perdon\u00f3, antes le entreg\u00f3 por todos nosotros, \u00bfc\u00f3mo no nos dar\u00e1 tambi\u00e9n con \u00e9l todas las cosas?\n8:33 \u00bfQui\u00e9n acusar\u00e1 \u00e1 los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.\n8:34 \u00bfQui\u00e9n es el que condenar\u00e1? Cristo es el que muri\u00f3; m\u00e1s a\u00fan, el que tambi\u00e9n resucit\u00f3, quien adem\u00e1s est\u00e1 \u00e1 la diestra de Dios, el que tambi\u00e9n intercede por nosotros.\n8:35 \u00bfQui\u00e9n nos apartar\u00e1 del amor de Cristo? tribulaci\u00f3n? \u00f3 angustia? \u00f3 persecuci\u00f3n? \u00f3 hambre? \u00f3 desnudez? \u00f3 peligro? \u00f3 cuchillo?\n8:36 Como est\u00e1 escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo: Somos estimados como ovejas de matadero.\n8:37 Antes, en todas estas cosas hacemos m\u00e1s que vencer por medio de aquel que nos am\u00f3.\n8:38 Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni \u00e1ngeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,\n8:39 Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podr\u00e1 apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jes\u00fas Se\u00f1or nuestro.\n9:1 VERDAD digo en Cristo, no miento, d\u00e1ndome testimonio mi conciencia en el Esp\u00edritu Santo,\n9:2 Que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi coraz\u00f3n.\n9:3 Porque deseara yo mismo ser apartado de Cristo por mis hermanos, los que son mis parientes seg\u00fan la carne;\n9:4 Que son israelitas, de los cuales es la adopci\u00f3n, y la gloria, y el pacto, y la data de la ley, y el culto, y las promesas;\n9:5 Cuyos son los padres, y de los cuales es Cristo seg\u00fan la carne, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Am\u00e9n.\n9:6 No empero que la palabra de Dios haya faltado: porque no todos los que son de Israel son Israelitas;\n9:7 Ni por ser simiente de Abraham, son todos hijos; mas: En Isaac te ser\u00e1 llamada simiente.\n9:8 Quiere decir: No los que son hijos de la carne, \u00e9stos son los hijos de Dios; mas los que son hijos de la promesa, son contados en la generaci\u00f3n.\n9:9 Porque la palabra de la promesa es esta: Como en este tiempo vendr\u00e9, y tendr\u00e1 Sara un hijo.\n9:10 Y no s\u00f3lo esto; mas tambi\u00e9n Rebeca concibiendo de uno, de Isaac nuestro padre,\n9:11 (Porque no siendo a\u00fan nacidos, ni habiendo hecho a\u00fan ni bien ni mal, para que el prop\u00f3sito de Dios conforme \u00e1 la elecci\u00f3n, no por las obras sino por el que llama, permaneciese;)\n9:12 Le fu\u00e9 dicho que el mayor servir\u00eda al menor.\n9:13 Como est\u00e1 escrito: A Jacob am\u00e9, mas \u00e1 Esa\u00fa aborrec\u00ed.\n9:14 \u00bfPues qu\u00e9 diremos? \u00bfQue hay injusticia en Dios? En ninguna manera.\n9:15 Mas \u00e1 Mois\u00e9s dice: Tendr\u00e9 misericordia del que tendr\u00e9 misericordia, y me compadecer\u00e9 del que me compadecer\u00e9.\n9:16 As\u00ed que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.\n9:17 Porque la Escritura dice de Fara\u00f3n: Que para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi potencia, y que mi nombre sea anunciado por toda la tierra.\n9:18 De manera que del que quiere tiene misericordia; y al que quiere, endurece.\n9:19 Me dir\u00e1s pues: \u00bfPor qu\u00e9, pues, se enoja? porque \u00bfqui\u00e9n resistir\u00e1 \u00e1 su voluntad?\n9:20 Mas antes, oh hombre, \u00bfqui\u00e9n eres t\u00fa, para que alterques con Dios? Dir\u00e1 el vaso de barro al que le labr\u00f3: \u00bfPor qu\u00e9 me has hecho tal?\n9:21 \u00bfO no tiene potestad el alfarero para hacer de la misma masa un vaso para honra, y otro para verg\u00fcenza?\n9:22 \u00bfY qu\u00e9, si Dios, queriendo mostrar la ira y hacer notoria su potencia, soport\u00f3 con mucha mansedumbre los vasos de ira preparados para muerte,\n9:23 Y para hacer notorias las riquezas de su gloria, mostr\u00f3las para con los vasos de misericordia que \u00e9l ha preparado para gloria;\n9:24 Los cuales tambi\u00e9n ha llamado, es \u00e1 saber, \u00e1 nosotros, no s\u00f3lo de los Jud\u00edos, mas tambi\u00e9n de los Gentiles?\n9:25 Como tambi\u00e9n en Oseas dice: Llamar\u00e9 al que no era mi pueblo, pueblo m\u00edo; Y \u00e1 la no amada, amada.\n9:26 Y ser\u00e1, que en el lugar donde les fu\u00e9 dicho: Vosotros no sois pueblo m\u00edo: All\u00ed ser\u00e1n llamados hijos del Dios viviente.\n9:27 Tambi\u00e9n Isa\u00edas clama tocante \u00e1 Israel: Si fuere el n\u00famero de los hijos de Israel como la arena de la mar, las reliquias ser\u00e1n salvas:\n9:28 Porque palabra consumadora y abreviadora en justicia, porque palabra abreviada, har\u00e1 el Se\u00f1or sobre la tierra.\n9:29 Y como antes dijo Isa\u00edas: Si el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos no nos hubiera dejado simiente, Como Sodoma habr\u00edamos venido \u00e1 ser, y \u00e1 Gomorra fu\u00e9ramos semejantes.\n9:30 \u00bfPues qu\u00e9 diremos? Que los Gentiles que no segu\u00edan justicia, han alcanzado la justicia, es \u00e1 saber, la justicia que es por la fe;\n9:31 Mas Israel que segu\u00eda la ley de justicia, no ha llegado \u00e1 la ley de justicia.\n9:32 \u00bfPor qu\u00e9? Porque la segu\u00edan no por fe, mas como por las obras de la ley: por lo cual tropezaron en la piedra de tropiezo,\n9:33 Como est\u00e1 escrito: He aqu\u00ed pongo en Si\u00f3n piedra de tropiezo, y piedra de ca\u00edda; Y aquel que creyere en ella, no ser\u00e1 avergonzado.\n10:1 HERMANOS, ciertamente la voluntad de mi coraz\u00f3n y mi oraci\u00f3n \u00e1 Dios sobre Israel, es para salud.\n10:2 Porque yo les doy testimonio que tienen celo de Dios, mas no conforme \u00e1 ciencia.\n10:3 Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado \u00e1 la justicia de Dios.\n10:4 Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia \u00e1 todo aquel que cree.\n10:5 Porque Mois\u00e9s describe la justicia que es por la ley: Que el hombre que hiciere estas cosas, vivir\u00e1 por ellas.\n10:6 Mas la justicia que es por la fe dice as\u00ed: No digas en tu coraz\u00f3n: \u00bfQui\u00e9n subir\u00e1 al cielo? (esto es, para traer abajo \u00e1 Cristo:)\n10:7 O, \u00bfqui\u00e9n descender\u00e1 al abismo? (esto es, para volver \u00e1 traer \u00e1 Cristo de los muertos.)\n10:8 Mas \u00bfqu\u00e9 dice? Cercana est\u00e1 la palabra, en tu boca y en tu coraz\u00f3n. Esta es la palabra de fe, la cual predicamos:\n10:9 Que si confesares con tu boca al Se\u00f1or Jes\u00fas, y creyeres en tu coraz\u00f3n que Dios le levant\u00f3 de los muertos, ser\u00e1s salvo.\n10:10 Porque con el coraz\u00f3n se cree para justicia; mas con la boca se hace confesi\u00f3n para salud.\n10:11 Porque la Escritura dice: Todo aquel que en \u00e9l creyere, no ser\u00e1 avergonzado.\n10:12 Porque no hay diferencia de Jud\u00edo y de Griego: porque el mismo que es Se\u00f1or de todos, rico es para con todos los que le invocan:\n10:13 Porque todo aquel que invocare el nombre del Se\u00f1or, ser\u00e1 salvo.\n10:14 \u00bfC\u00f3mo, pues invocar\u00e1n \u00e1 aquel en el cual no han cre\u00eddo? \u00bfy c\u00f3mo creer\u00e1n \u00e1 aquel de quien no han o\u00eddo? \u00bfy c\u00f3mo oir\u00e1n sin haber quien les predique?\n10:15 \u00bfY c\u00f3mo predicar\u00e1n si no fueren enviados? Como est\u00e1 escrito: Cu\u00e1n hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz, de los que anuncian el evangelio de los bienes!\n10:16 Mas no todos obedecen al evangelio; pues Isa\u00edas dice: Se\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n ha cre\u00eddo \u00e1 nuestro anuncio?\n10:17 Luego la fe es por el oir; y el oir por la palabra de Dios.\n10:18 Mas digo: \u00bfNo han o\u00eddo? Antes bien, Por toda la tierra ha salido la fama de ellos, Y hasta los cabos de la redondez de la tierra las palabras de ellos.\n10:19 Mas digo: \u00bfNo ha conocido esto Israel? Primeramente Mois\u00e9s dice: Yo os provocar\u00e9 \u00e1 celos con gente que no es m\u00eda; Con gente insensata os provocar\u00e9 \u00e1 ira.\n10:20 E Isa\u00edas determinadamente dice: Fu\u00ed hallado de los que no me buscaban; Manifest\u00e9me \u00e1 los que no preguntaban por m\u00ed.\n10:21 Mas acerca de Israel dice: Todo el d\u00eda extend\u00ed mis manos \u00e1 un pueblo rebelde y contradictor.\n11:1 DIGO pues: \u00bfHa desechado Dios \u00e1 su pueblo? En ninguna manera. Porque tambi\u00e9n yo soy Israelita, de la simiente de Abraham, de la tribu de Benjam\u00edn.\n11:2 No ha desechado Dios \u00e1 su pueblo, al cual antes conoci\u00f3. \u00bfO no sab\u00e9is qu\u00e9 dice de El\u00edas la Escritura? c\u00f3mo hablando con Dios contra Israel dice:\n11:3 Se\u00f1or, \u00e1 tus profetas han muerto, y tus altares han derru\u00eddo; y yo he quedado solo, y procuran matarme.\n11:4 Mas \u00bfqu\u00e9 le dice la divina respuesta? He dejado para m\u00ed siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.\n11:5 As\u00ed tambi\u00e9n, aun en este tiempo han quedado reliquias por la elecci\u00f3n de gracia.\n11:6 Y si por gracia, luego no por las obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por las obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.\n11:7 \u00bfQu\u00e9 pues? Lo que buscaba Israel aquello no ha alcanzado; mas la elecci\u00f3n lo ha alcanzado: y los dem\u00e1s fueron endurecidos;\n11:8 Como est\u00e1 escrito: Di\u00f3les Dios esp\u00edritu de remordimiento, ojos con que no vean, y o\u00eddos con que no oigan, hasta el d\u00eda de hoy.\n11:9 Y David dice: S\u00e9ales vuelta su mesa en lazo, y en red, Y en tropezadero, y en paga:\n11:10 Sus ojos sean obscurecidos para que no vean, Y ag\u00f3biales siempre el espinazo.\n11:11 Digo pues: \u00bfHan tropezado para que cayesen? En ninguna manera; mas por el tropiezo de ellos vino la salud \u00e1 los Gentiles, para que fuesen provocados \u00e1 celos.\n11:12 Y si la falta de ellos es la riqueza del mundo, y el menoscabo de ellos la riqueza de los Gentiles, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s el henchimiento de ellos?\n11:13 Porque \u00e1 vosotros hablo, Gentiles. Por cuanto pues, yo soy ap\u00f3stol de los Gentiles, mi ministerio honro.\n11:14 Por si en alguna manera provocase \u00e1 celos \u00e1 mi carne, e hiciese salvos \u00e1 algunos de ellos.\n11:15 Porque si el extra\u00f1amiento de ellos es la reconciliaci\u00f3n del mundo, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 el recibimiento de ellos, sino vida de los muertos?\n11:16 Y si el primer fruto es santo, tambi\u00e9n lo es el todo, y si la ra\u00edz es santa, tambi\u00e9n lo son las ramas.\n11:17 Que si algunas de las ramas fueron quebradas, y t\u00fa, siendo acebuche, has sido ingerido en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la ra\u00edz y de la grosura de la oliva;\n11:18 No te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas t\u00fa \u00e1 la ra\u00edz, sino la ra\u00edz \u00e1 ti.\n11:19 Pues las ramas, dir\u00e1s, fueron quebradas para que yo fuese ingerido.\n11:20 Bien: por su incredulidad fueron quebradas, mas t\u00fa por la fe est\u00e1s en pie. No te ensoberbezcas, antes teme.\n11:21 Que si Dios no perdon\u00f3 \u00e1 las ramas naturales, \u00e1 ti tampoco no perdone.\n11:22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios: la severidad ciertamente en los que cayeron; mas la bondad para contigo, si permanecieres en la bondad; pues de otra manera t\u00fa tambi\u00e9n ser\u00e1s cortado.\n11:23 Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, ser\u00e1n ingeridos; que poderoso es Dios para volverlos \u00e1 ingerir.\n11:24 Porque si t\u00fa eres cortado del natural acebuche, y contra natura fuiste ingerido en la buena oliva, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s \u00e9stos, que son las ramas naturales, ser\u00e1n ingeridos en su oliva?\n11:25 Porque no quiero, hermanos, que ignor\u00e9is este misterio, para que no se\u00e1is acerca de vosotros mismos arrogantes: que el endurecimiento en parte ha acontecido en Israel, hasta que haya entrado la plenitud de los Gentiles;\n11:26 Y luego todo Israel ser\u00e1 salvo; como est\u00e1 escrito: Vendr\u00e1 de Si\u00f3n el Libertador, Que quitar\u00e1 de Jacob la impiedad;\n11:27 Y este es mi pacto con ellos, Cuando quitare su pecados.\n11:28 As\u00ed que, cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros: mas cuanto \u00e1 la elecci\u00f3n, son muy amados por causa de los padres.\n11:29 Porque sin arrepentimiento son las mercedes y la vocaci\u00f3n de Dios.\n11:30 Porque como tambi\u00e9n vosotros en alg\u00fan tiempo no cre\u00edsteis \u00e1 Dios, mas ahora hab\u00e9is alcanzado misericordia por la incredulidad de ellos;\n11:31 As\u00ed tambi\u00e9n \u00e9stos ahora no ha cre\u00eddo, para que, por la misericordia para con vosotros, ellos tambi\u00e9n alcancen misericordia.\n11:32 Porque Dios encerr\u00f3 \u00e1 todos en incredulidad, para tener misericordia de todos.\n11:33 Oh profundidad de las riquezas de la sabidur\u00eda y de la ciencia de Dios! Cu\u00e1n incomprensibles son sus juicios, e inescrutables sus caminos!\n11:34 Porque \u00bfqui\u00e9n entendi\u00f3 la mente del Se\u00f1or? \u00bf\u00f3 qui\u00e9n fu\u00e9 su consejero?\n11:35 \u00bfO qui\u00e9n le di\u00f3 \u00e1 \u00e9l primero, para que le sea pagado?\n11:36 Porque de \u00e9l, y por \u00e9l, y en \u00e9l, son todas las cosas. A \u00e9l sea gloria por siglos. Am\u00e9n.\n12:1 ASI que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que present\u00e9is vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable \u00e1 Dios, que es vuestro racional culto.\n12:2 Y no os conform\u00e9is \u00e1 este siglo; mas reformaos por la renovaci\u00f3n de vuestro entendimiento, para que experiment\u00e9is cu\u00e1l sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.\n12:3 Digo pues por la gracia que me es dada, \u00e1 cada cual que est\u00e1 entre vosotros, que no tenga m\u00e1s alto concepto de s\u00ed que el que debe tener, sino que piense de s\u00ed con templanza, conforme \u00e1 la medida de la fe que Dios reparti\u00f3 \u00e1 cada uno.\n12:4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, empero todos los miembros no tienen la misma operaci\u00f3n;\n12:5 As\u00ed muchos somos un cuerpo en Cristo, mas todos miembros los unos de los otros.\n12:6 De manera que, teniendo diferentes dones seg\u00fan la gracia que nos es dada, si el de profec\u00eda, \u00fasese conforme \u00e1 la medida de la fe;\n12:7 si ministerio, en servir; \u00f3 el que ense\u00f1a, en doctrina;\n12:8 El que exhorta, en exhortar; el que reparte, h\u00e1galo en simplicidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegr\u00eda.\n12:9 El amor sea sin fingimiento: aborreciendo lo malo, lleg\u00e1ndoos \u00e1 lo bueno;\n12:10 Am\u00e1ndoos los unos \u00e1 los otros con caridad fraternal; previni\u00e9ndoos con honra los unos \u00e1 los otros;\n12:11 En el cuidado no perezosos; ardientes en esp\u00edritu; sirviendo al Se\u00f1or;\n12:12 Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulaci\u00f3n; constantes en la oraci\u00f3n;\n12:13 Comunicando \u00e1 las necesidades de los santos; siguiendo la hospitalidad.\n12:14 Bendecid \u00e1 los que os persiguen: bendecid y no maldig\u00e1is.\n12:15 Gozaos con los que se gozan: llorad con los que lloran.\n12:16 Un\u00e1nimes entre vosotros: no altivos, mas acomod\u00e1ndoos \u00e1 los humildes. No se\u00e1is sabios en vuestra opini\u00f3n.\n12:17 No pagu\u00e9is \u00e1 nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.\n12:18 Si se puede hacer, cuanto est\u00e1 en vosotros, tened paz con todos los hombres.\n12:19 No os vengu\u00e9is vosotros mismos, amados m\u00edos; antes dad lugar \u00e1 la ira; porque escrito est\u00e1: M\u00eda es la venganza: yo pagar\u00e9, dice el Se\u00f1or.\n12:20 As\u00ed que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber: que haciendo esto, ascuas de fuego amontonas sobre su cabeza.\n12:21 No seas vencido de lo malo; mas vence con el bien el mal.\n13:1 TODA alma se someta \u00e1 las potestades superiores; porque no hay potestad sino de Dios; y las que son, de Dios son ordenadas.\n13:2 Asi que, el que se opone \u00e1 la potestad, \u00e1 la ordenaci\u00f3n de Dios resiste: y los que resisten, ellos mismos ganan condenaci\u00f3n para s\u00ed.\n13:3 Porque los magistrados no son para temor al que bien hace, sino al malo. \u00bfQuieres pues no temer la potestad? haz lo bueno, y tendr\u00e1s alabanza de ella;\n13:4 Porque es ministro de Dios para tu bien. Mas si hicieres lo malo, teme: porque no en vano lleva el cuchillo; porque es ministro de Dios, vengador para castigo al que hace lo malo.\n13:5 Por lo cual es necesario que le est\u00e9is sujetos, no solamente por la ira, mas aun por la conciencia.\n13:6 Porque por esto pag\u00e1is tambi\u00e9n los tributos; porque son ministros de Dios que sirven \u00e1 esto mismo.\n13:7 Pagad \u00e1 todos lo que deb\u00e9is: al que tributo, tributo; al que pecho, pecho; al que temor, temor; al que honra, honra.\n13:8 No deb\u00e1is \u00e1 nadie nada, sino amaros unos \u00e1 otros; porque el que ama al pr\u00f3jimo, cumpli\u00f3 la ley.\n13:9 Porque: No adulterar\u00e1s; no matar\u00e1s; no hurtar\u00e1s; no dir\u00e1s falso testimonio; no codiciar\u00e1s: y si hay alg\u00fan otro mandamiento, en esta sentencia se comprende sumariamente: Amar\u00e1s \u00e1 tu pr\u00f3jimo como \u00e1 ti mismo.\n13:10 La caridad no hace mal al pr\u00f3jimo: as\u00ed que, el cumplimento de la ley es la caridad.\n13:11 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sue\u00f1o; porque ahora nos est\u00e1 m\u00e1s cerca nuestra salud que cuando cre\u00edmos.\n13:12 La noche ha pasado, y ha llegado el d\u00eda: echemos, pues, las obras de las tinieblas, y vist\u00e1monos las armas de luz,\n13:13 Andemos como de d\u00eda, honestamente: no en glotoner\u00edas y borracheras, no en lechos y disoluciones, no en pedencias y envidia:\n13:14 Mas vest\u00edos del Se\u00f1or Jesucristo, y no hag\u00e1is caso de la carne en sus deseos.\n14:1 RECIBID al flaco en la fe, pero no para contiendas de disputas.\n14:2 Porque uno cree que se ha de comer de todas cosas: otro que es d\u00e9bil, come legumbres.\n14:3 El que come, no menosprecie al que no come: y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha levantado.\n14:4 \u00bfT\u00fa qui\u00e9n eres que juzgas al siervo ajeno? para su se\u00f1or est\u00e1 en pie, \u00f3 cae: mas se afirmar\u00e1; que poderoso es el Se\u00f1or para afirmarle.\n14:5 Uno hace diferencia entre d\u00eda y d\u00eda; otro juzga iguales todos los d\u00edas. Cada uno est\u00e9 asegurado en su \u00e1nimo.\n14:6 El que hace caso del d\u00eda, h\u00e1ce lo para el Se\u00f1or: y el que no hace caso del d\u00eda, no lo hace para el Se\u00f1or. El que come, come para el Se\u00f1or, porque da gracias \u00e1 Dios; y el que no come, no come para el Se\u00f1or, y da gracias \u00e1 Dios.\n14:7 Porque ninguno de nosotros vive para s\u00ed, y ninguno muere para s\u00ed.\n14:8 Que si vivimos, para el Se\u00f1or vivimos; y si morimos, para el Se\u00f1or morimos. As\u00ed que, \u00f3 que vivamos, \u00f3 que muramos, del Se\u00f1or somos.\n14:9 Porque Cristo para esto muri\u00f3, y resucit\u00f3, y volvi\u00f3 \u00e1 vivir, para ser Se\u00f1or as\u00ed de los muertos como de los que viven.\n14:10 Mas t\u00fa \u00bfpor qu\u00e9 juzgas \u00e1 tu hermano? \u00f3 t\u00fa tambi\u00e9n, \u00bfpor qu\u00e9 menosprecias \u00e1 tu hermano? porque todos hemos de estar ante el tribunal de Cristo.\n14:11 Porque escrito est\u00e1: Vivo yo, dice el Se\u00f1or, que \u00e1 m\u00ed se doblar\u00e1 toda rodilla, Y toda lengua confesar\u00e1 \u00e1 Dios.\n14:12 De manera que, cada uno de nosotros dar\u00e1 \u00e1 Dios raz\u00f3n de s\u00ed.\n14:13 As\u00ed que, no juzguemos m\u00e1s los unos de los otros: antes bien juzgad de no poner tropiezo \u00f3 esc\u00e1ndalo al hermano.\n14:14 Yo s\u00e9, y conf\u00edo en el Se\u00f1or Jes\u00fas, que de suyo nada hay inmundo: mas \u00e1 aquel que piensa alguna cosa ser inmunda, para \u00e9l es inmunda.\n14:15 Empero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme \u00e1 la caridad. No arruines con tu comida \u00e1 aqu\u00e9l por el cual Cristo muri\u00f3.\n14:16 No sea pues blasfemado vuestro bien:\n14:17 Que el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo por el Esp\u00edritu Santo.\n14:18 Porque el que en esto sirve \u00e1 Cristo, agrada \u00e1 Dios, y es acepto \u00e1 los hombres.\n14:19 As\u00ed que, sigamos lo que hace \u00e1 la paz, y \u00e1 la edificaci\u00f3n de los unos \u00e1 los otros.\n14:20 No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas \u00e1 la verdad son limpias: mas malo es al hombre que come con esc\u00e1ndalo.\n14:21 Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, \u00f3 se ofenda \u00f3 sea debilitado.\n14:22 \u00bfTienes t\u00fa fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena \u00e1 s\u00ed mismo con lo que aprueba.\n14:23 Mas el que hace diferencia, si comiere, es condenado, porque no comi\u00f3 por fe: y todo lo que no es de fe, es pecado.\n15:1 ASI que, los que somos m\u00e1s firmes debemos sobrellevar las flaquezas de los flacos, y no agradarnos \u00e1 nosotros mismos.\n15:2 Cada uno de nosotros agrade \u00e1 su pr\u00f3jimo en bien, \u00e1 edificaci\u00f3n.\n15:3 Porque Cristo no se agrad\u00f3 \u00e1 s\u00ed mismo; antes bien, como est\u00e1 escrito: Los vituperios de los que te vituperan, cayeron sobre m\u00ed.\n15:4 Porque las cosas que antes fueron escritas, para nuestra ense\u00f1anza fueron escritas; para que por la paciencia, y por la consolaci\u00f3n de las Escrituras, tengamos esperanza.\n15:5 Mas el Dios de la paciencia y de la consolaci\u00f3n os d\u00e9 que entre vosotros se\u00e1is un\u00e1nimes seg\u00fan Cristo Jes\u00fas;\n15:6 Para que concordes, \u00e1 una boca glorifiqu\u00e9is al Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.\n15:7 Por tanto, sobrellevaos los unos \u00e1 los otros, como tambi\u00e9n Cristo nos sobrellev\u00f3, para gloria de Dios.\n15:8 Digo, pues, que Cristo Jes\u00fas fu\u00e9 hecho ministro de la circuncisi\u00f3n por la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas \u00e1 los padres,\n15:9 Y para que los Gentiles glorifiquen \u00e1 Dios por la misericordia; como est\u00e1 escrito: Por tanto yo te confesar\u00e9 entre los Gentiles, Y cantar\u00e9 \u00e1 tu nombre.\n15:10 Y otra vez dice: Alegraos, Gentiles, con su pueblo.\n15:11 Y otra vez: Alabad al Se\u00f1or todos los Gentiles, Y magnificadle, todos los pueblos.\n15:12 Y otra vez, dice Isa\u00edas: Estar\u00e1 la ra\u00edz de Jess\u00e9, Y el que se levantar\u00e1 \u00e1 regir los Gentiles: Los Gentiles esperar\u00e1n en \u00e9l.\n15:13 Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abund\u00e9is en esperanza por la virtud del Esp\u00edritu Santo.\n15:14 Empero cierto estoy yo de vosotros, hermanos m\u00edos, que aun vosotros mismos est\u00e1is llenos de bodad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que pod\u00e1is amonestaros los unos \u00e1 los otros.\n15:15 Mas os he escrito, hermanos, en parte resueltamente, como amonest\u00e1doos por la gracia que de Dios me es dada,\n15:16 Para ser ministro de Jesucristo \u00e1 los Gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que la ofrenda de los Gentiles sea agradable, santificada por el Esp\u00edritu Santo.\n15:17 Tengo, pues, de qu\u00e9 gloriarme en Cristo Jes\u00fas en lo que mira \u00e1 Dios.\n15:18 Porque no osar\u00eda hablar alguna cosa que Cristo no haya hecho por m\u00ed para la obediencia de los Gentiles, con la palabra y con las obras,\n15:19 Con potencia de milagros y prodigios, en virtud del Esp\u00edritu de Dios: de manera que desde Jerusalem, y por los alrededores hasta Il\u00edrico, he llenado todo del evangelio de Cristo.\n15:20 Y de esta manera me esforc\u00e9 \u00e1 predicar el evangelio, no donde antes Cristo fuese nombrado, por no edificar sobre ajeno fundamento:\n15:21 Sino, como esta escrito: A los que no fu\u00e9 anunciado de \u00e9l, ver\u00e1n: Y los que no oyeron, entender\u00e1n.\n15:22 Por lo cual aun he sido impedido muchas veces de venir \u00e1 vosotros.\n15:23 Mas ahora no teniendo m\u00e1s lugar en estas regiones, y deseando ir \u00e1 vosotros muchos a\u00f1os h\u00e1,\n15:24 Cuando partiere para Espa\u00f1a, ir\u00e9 \u00e1 vosotros; porque espero que pasando os ver\u00e9, y que ser\u00e9 llevado de vosotros all\u00e1, si empero antes hubiere gozado de vosotros.\n15:25 Mas ahora parto para Jerusalem \u00e1 ministrar \u00e1 los santos.\n15:26 Porque Macedonia y Acaya tuvieron por bien hacer una colecta para los pobres de los santos que est\u00e1n en Jerusalem.\n15:27 Porque les pareci\u00f3 bueno, y son deudores \u00e1 ellos: porque si los Gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben tambi\u00e9n ellos servirles en los carnales.\n15:28 As\u00ed que, cuando hubiere conclu\u00eddo esto, y les hubiere consignado este fruto, pasar\u00e9 por vosotros \u00e1 Espa\u00f1a.\n15:29 Y s\u00e9 que cuando llegue \u00e1 vosotros, llegar\u00e9 con abundancia de la bendici\u00f3n del evangelio de Cristo.\n15:30 Ru\u00e9goos empero, hermanos, por el Se\u00f1or nuestro Jesucristo, y por la caridad del Esp\u00edritu, que me ayud\u00e9is con oraciones por m\u00ed \u00e1 Dios,\n15:31 Que sea librado de los rebeldes que est\u00e1n en Judea, y que la ofrenda de mi servicio \u00e1 los santos en Jerusalem sea acepta;\n15:32 Para que con gozo llegue \u00e1 vosotros por la voluntad de Dios, y que sea recreado juntamente con vosotros.\n15:33 Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Am\u00e9n.\n16:1 ENCOMI\u00c9NDOOS empero \u00e1 Febe nuestra hermana, la cual es diaconisa de la iglesia que est\u00e1 en Cencreas:\n16:2 Que la recib\u00e1is en el Se\u00f1or, como es digno \u00e1 los santos, y que la ayud\u00e9is en cualquiera cosa en que os hubiere menester: porque ella ha ayudado \u00e1 muchos, y \u00e1 m\u00ed mismo.\n16:3 Saludad \u00e1 Priscila y Aquila, mis coadjutores en Cristo Jes\u00fas;\n16:4 (Que pusieron sus cuellos por mi vida: \u00e1 los cuales no doy gracias yo s\u00f3lo, mas aun todas las iglesias de los Gentiles;)\n16:5 Asimismo \u00e1 la iglesia de su casa. Saludad \u00e1 Epeneto, amado m\u00edo, que es las primicias de Acaya en Cristo.\n16:6 Saludad \u00e1 Mar\u00eda, la cual ha trabajado mucho con vosotros.\n16:7 Saludad \u00e1 Andr\u00f3nico y \u00e1 Junia, mis parientes, y mis compa\u00f1eros en la cautividad, los que son insignes entre los ap\u00f3stoles; los cuales tambi\u00e9n fueron antes de m\u00ed en Cristo.\n16:8 Saludad \u00e1 Amplias, amado m\u00edo en el Se\u00f1or.\n16:9 Saludad \u00e1 Urbano, nuestro ayudador en Cristo Jes\u00fas, y \u00e1 Stach\u00ees, amado m\u00edo.\n16:10 Saludad \u00e1 Apeles, probado en Cristo. Saludad \u00e1 los que son de Arist\u00f3bulo.\n16:11 Saludad \u00e1 Herodi\u00f3n, mi pariente. Saludad \u00e1 los que son de la casa de Narciso, los que est\u00e1n en el Se\u00f1or.\n16:12 Saludad \u00e1 Trifena y \u00e1 Trifosa, las cuales trabajan en el Se\u00f1or. Saludad \u00e1 P\u00e9rsida amada, la cual ha trabajado mucho en el Se\u00f1or.\n16:13 Saludad \u00e1 Rufo, escogido en el Se\u00f1or, y \u00e1 su madre y m\u00eda.\n16:14 Saludad \u00e1 As\u00edncrito, y \u00e1 Flegonte, \u00e1 Hermas, \u00e1 Patrobas, \u00e1 Hermes, y \u00e1 los hermanos que est\u00e1n con ellos.\n16:15 Saludad \u00e1 Fil\u00f3logo y \u00e1 Julia, \u00e1 Nereo y \u00e1 su hermana, y \u00e1 Olimpas, y \u00e1 todos los santos que est\u00e1n con ellos.\n16:16 Saludaos los unos \u00e1 los otros con \u00f3sculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo.\n16:17 Y os ruego hermanos, que mir\u00e9is los que causan disensiones y esc\u00e1ndalos contra la doctrina que vosotros hab\u00e9is aprendido; y apartaos de ellos.\n16:18 Porque los tales no sirven al Se\u00f1or nuestro Jesucristo, sino \u00e1 sus vientres; y con suaves palabras y bendiciones enga\u00f1an los corazones de los simples.\n16:19 Porque vuestra obediencia ha venido \u00e1 ser notoria \u00e1 todos; as\u00ed que me gozo de vosotros; mas quiero que se\u00e1is sabios en el bien, y simples en el mal.\n16:20 Y el Dios de paz quebrantar\u00e1 presto \u00e1 Satan\u00e1s debajo de vuestros pies. la gracia del Se\u00f1or nuestro Jesucristo sea con vosotros.\n16:21 Os saludan Timoteo, mi coadjutor, y Lucio y Jas\u00f3n y Sosipater, mis parientes.\n16:22 Yo Tercio, que escrib\u00ed la ep\u00edstola, os saludo en el Se\u00f1or.\n16:23 Sal\u00fadaos Gayo, mi hu\u00e9sped, y de toda la iglesia. Sal\u00fadaos Erasto, tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto.\n16:24 La gracia del Se\u00f1or nuestro Jesucristo sea con todos vosotros. Am\u00e9n.\n16:25 Y al que puede confirmaros seg\u00fan mi evangelio y la predicaci\u00f3n de Jesucristo, segun la revelaci\u00f3n del misterio encubierto desde tiempos eternos,\n16:26 Mas manifestado ahora, y por las Escrituras de los profetas, seg\u00fan el mandamiento del Dios eterno, declarado \u00e1 todas las gentes para que obedezcan \u00e1 la fe;\n16:27 Al s\u00f3lo Dios sabio, sea gloria por Jesucristo para siempre. Am\u00e9n.","title":"Spanish Bible: Romans","type":"page"}
