{"collection":"Bible & Christianity","html_url":"https://unchartedknowledge.5gfusion.net/browse/bib/wb/spa/sa2.htm","path":"bib/wb/spa/sa2.htm","source_url":"https://sacred-texts.com/bib/wb/spa/sa2.htm","text":"1:1 Y ACONTECIO despu\u00e9s de la muerte de Sa\u00fal, que vuelto David de la derrota de los Amalecitas, estuvo dos d\u00edas en Siclag:\n1:2 Y al tercer d\u00eda acaeci\u00f3, que vino uno del campo de Sa\u00fal, rotos sus vestidos, y tierra sobre su cabeza: y llegando \u00e1 David, postr\u00f3se en tierra, \u00e9 hizo reverencia.\n1:3 Y pregunt\u00f3le David: \u00bfDe d\u00f3nde vienes? Y \u00e9l respondi\u00f3: Heme escapado del campo de Israel.\n1:4 Y David le dijo: \u00bfQu\u00e9 ha acontecido? ru\u00e9gote que me lo digas. Y \u00e9l respondi\u00f3: El pueblo huy\u00f3 de la batalla, y tambi\u00e9n muchos del pueblo cayeron y son muertos: tambi\u00e9n Sa\u00fal y Jonath\u00e1n su hijo murieron.\n1:5 Y dijo David \u00e1 aquel mancebo que le daba las nuevas: \u00bfC\u00f3mo sabes que Sa\u00fal es muerto, y Jonath\u00e1n su hijo?\n1:6 Y el mancebo que le daba las nuevas respondi\u00f3: Casualmente vine al monte de Gilboa, y hall\u00e9 \u00e1 Sa\u00fal que estaba recostado sobre su lanza, y ven\u00edan tras \u00e9l carros y gente de \u00e1 caballo.\n1:7 Y como \u00e9l mir\u00f3 atr\u00e1s, vi\u00f3me y llam\u00f3me; y yo dije: Heme aqu\u00ed.\n1:8 Y \u00e9l me dijo: \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa? Y yo le respond\u00ed: Soy Amalecita.\n1:9 Y \u00e9l me volvi\u00f3 \u00e1 decir: Yo te ruego que te pongas sobre m\u00ed, y me mates, porque me toman angustias, y toda mi alma est\u00e1 a\u00fan en m\u00ed.\n1:10 Yo entonces p\u00faseme sobre \u00e9l, y mat\u00e9lo, porque sab\u00eda que no pod\u00eda vivir despu\u00e9s de su ca\u00edda: y tom\u00e9 la corona que ten\u00eda en su cabeza, y la ajorca que tra\u00eda en su brazo, y helas tra\u00eddo ac\u00e1 \u00e1 mi se\u00f1or.\n1:11 Entonces David trabando de sus vestidos, rompi\u00f3los; y lo mismo hicieron los hombres que estaban con \u00e9l.\n1:12 Y lloraron y lamentaron, y ayunaron hasta la tarde, por Sa\u00fal y por Jonath\u00e1n su hijo, y por el pueblo de Jehov\u00e1, y por la casa de Israel: porque hab\u00edan ca\u00eddo \u00e1 cuchillo.\n1:13 Y David dijo \u00e1 aquel mancebo que le hab\u00eda tra\u00eddo las nuevas: \u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa? Y \u00e9l respondi\u00f3: Yo soy hijo de un extranjero, Amalecita.\n1:14 Y d\u00edjole David: \u00bfC\u00f3mo no tuviste temor de extender tu mano para matar al ungido de Jehov\u00e1?\n1:15 Entonces llam\u00f3 David uno de los mancebos, y d\u00edjole: Llega, y m\u00e1talo. Y \u00e9l lo hiri\u00f3, y muri\u00f3.\n1:16 Y David le dijo: Tu sangre sea sobre tu cabeza, pues que tu boca atestigu\u00f3 contra ti, diciendo: Yo mat\u00e9 al ungido de Jehov\u00e1.\n1:17 Y endech\u00f3 David \u00e1 Sa\u00fal y \u00e1 Jonath\u00e1n su hijo con esta endecha.\n1:18 (Dijo tambi\u00e9n que ense\u00f1asen al arco \u00e1 los hijos de Jud\u00e1. He aqu\u00ed que est\u00e1 escrito en el libro del derecho:)\n1:19 Perecido ha la gloria de Israel sobre tus monta\u00f1as! C\u00f3mo han ca\u00eddo los valientes!\n1:20 No lo denunci\u00e9is en Gath, No deis las nuevas en las plazas de Ascal\u00f3n; Porque no se alegren las hijas de los Filisteos, Porque no salten de gozo las hijas de los incircuncisos.\n1:21 Montes de Gilboa, Ni roc\u00edo ni lluvia caiga sobre vosotros, ni se\u00e1is tierras de ofrendas; Porque all\u00ed fu\u00e9 desechado el escudo de los valientes, El escudo de Sa\u00fal, como si no hubiera sido ungido con aceite.\n1:22 Sin sangre de muertos, sin grosura de valientes, El arco de Jonath\u00e1n nunca volvi\u00f3, Ni la espada de Sa\u00fal se torn\u00f3 vac\u00eda.\n1:23 Sa\u00fal y Jonath\u00e1n, amados y queridos en su vida, En su muerte tampoco fueron apartados: M\u00e1s ligeros que \u00e1guilas, M\u00e1s fuertes que leones.\n1:24 Hijas de Israel, llorad sobre Sa\u00fal, Que os vest\u00eda de escarlata en regocijos, Que adornaba vuestras ropas con ornamentos de oro.\n1:25 C\u00f3mo han ca\u00eddo los valientes en medio de la batalla! Jonath\u00e1n, muerto en tus alturas!\n1:26 Angustia tengo por ti, hermano m\u00edo Jonath\u00e1n, Que me fuiste muy dulce: M\u00e1s maravilloso me fu\u00e9 tu amor, Que el amor de las mujeres.\n1:27 C\u00f3mo han ca\u00eddo los valientes, Y perecieron las armas de guerra!\n2:1 DESPU\u00c9S de esto aconteci\u00f3 que David consult\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1, diciendo: \u00bfSubir\u00e9 \u00e1 alguna de las ciudades de Jud\u00e1? Y Jehov\u00e1 le respondi\u00f3: Sube. Y David torn\u00f3 \u00e1 decir: \u00bfA d\u00f3nde subir\u00e9? Y \u00e9l le dijo: A Hebr\u00f3n.\n2:2 Y David subi\u00f3 all\u00e1, y con \u00e9l sus dos mujeres, Ahinoam Jezreelita y Abigail, la que fu\u00e9 mujer de Nabal del Carmelo.\n2:3 Y llev\u00f3 tambi\u00e9n David consigo los hombres que con \u00e9l hab\u00edan estado, cada uno con su familia; los cuales moraron en las ciudades de Hebr\u00f3n.\n2:4 Y vinieron los varones de Jud\u00e1, y ungieron all\u00ed \u00e1 David por rey sobre la casa de Jud\u00e1. Y dieron aviso \u00e1 David, diciendo: Los de Jabes de Galaad son los que sepultaron \u00e1 Sa\u00fal.\n2:5 Y envi\u00f3 David mensajeros \u00e1 los de Jabes de Galaad, dici\u00e9ndoles: Benditos se\u00e1is vosotros de Jehov\u00e1, que hab\u00e9is hecho esta misericordia con vuestro se\u00f1or Sa\u00fal en haberle dado sepultura.\n2:6 Ahora pues, Jehov\u00e1 haga con vosotros misericordia y verdad; y yo tambi\u00e9n os har\u00e9 bien por esto que hab\u00e9is hecho.\n2:7 Esfu\u00e9rcense pues ahora vuestras manos, y sed valientes; pues que muerto Sa\u00fal vuestro se\u00f1or, los de la casa de Jud\u00e1 me han ungido por rey sobre ellos.\n2:8 Mas Abner hijo de Ner, general de ej\u00e9rcito de Sa\u00fal, tom\u00f3 \u00e1 Is-boseth hijo de Sa\u00fal, \u00e9 h\u00edzolo pasar al real:\n2:9 Y alz\u00f3lo por rey sobre Galaad, y sobre Gessuri, y sobre Jezreel, y sobre Ephraim, y sobre Benjam\u00edn, y sobre todo Israel.\n2:10 De cuarenta a\u00f1os era Is-boseth hijo de Sa\u00fal, cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar sobre Israel; y rein\u00f3 dos a\u00f1os. Sola la casa de Jud\u00e1 segu\u00eda \u00e1 David.\n2:11 Y fu\u00e9 el n\u00famero de los d\u00edas que David rein\u00f3 en Hebr\u00f3n sobre la casa de Jud\u00e1, siete a\u00f1os y seis meses.\n2:12 Y Abner hijo de Ner sali\u00f3 de Mahanaim \u00e1 Gaba\u00f3n con los siervos de Is-boseth hijo de Sa\u00fal.\n2:13 Y Joab hijo de Sarvia, y los siervos de David, salieron y encontr\u00e1ronlos junto al estanque de Gaba\u00f3n: y como se juntaron, par\u00e1ronse los unos de la una parte del estanque, y los otros de la otra.\n2:14 Y dijo Abner \u00e1 Joab: Lev\u00e1ntense ahora los mancebos, y maniobren delante de nosotros. Y Joab respondi\u00f3: Lev\u00e1ntense.\n2:15 Entonces se levantaron, y en n\u00famero de doce, pasaron de Benjam\u00edn de la parte de Is-boseth hijo de Sa\u00fal; y doce de los siervos de David.\n2:16 Y cada uno ech\u00f3 mano de la cabeza de su compa\u00f1ero, y meti\u00f3le su espada por el costado, cayendo as\u00ed \u00e1 una; por lo que fu\u00e9 llamado aquel lugar, Helcath-assurim, el cual est\u00e1 en Gaba\u00f3n.\n2:17 Y hubo aquel d\u00eda una batalla muy recia, y Abner y los hombres de Israel fueron vencidos de los siervos de David.\n2:18 Y estaban all\u00ed los tres hijos de Sarvia: Joab, y Abisai, y Asael. Este Asael era suelto de pies como un corzo del campo.\n2:19 El cual Asael sigui\u00f3 \u00e1 Abner, yendo tras de \u00e9l sin apartarse \u00e1 diestra ni \u00e1 siniestra.\n2:20 Y Abner mir\u00f3 atr\u00e1s, y dijo: \u00bfNo eres t\u00fa Asael? Y \u00e9l respondi\u00f3: S\u00ed.\n2:21 Entonces Abner le dijo: Ap\u00e1rtate \u00e1 la derecha \u00f3 \u00e1 la izquierda, y ag\u00e1rrate alguno de los mancebos, y toma para ti sus despojos. Pero Asael no quiso apartarse de en pos de \u00e9l.\n2:22 Y Abner torn\u00f3 \u00e1 decir \u00e1 Asael: Ap\u00e1rtate de en pos de m\u00ed, porque te herir\u00e9 derrib\u00e1ndote en tierra, y despu\u00e9s \u00bfc\u00f3mo levantar\u00e9 mi rostro \u00e1 tu hermano Joab?\n2:23 Y no queriendo \u00e9l irse, hiri\u00f3lo Abner con el regat\u00f3n de la lanza por la quinta costilla, y sali\u00f3le la lanza por las espaldas, y cay\u00f3 all\u00ed, y muri\u00f3 en aquel mismo sitio. Y todos los que ven\u00edan por aquel lugar donde Asael hab\u00eda ca\u00eddo y estaba muerto, se par\n2:24 Mas Joab y Abisai siguieron \u00e1 Abner; y p\u00fasoseles el sol cuando llegaron al collado de Amma, que est\u00e1 delante de G\u00eda, junto al camino del desierto de Gaba\u00f3n.\n2:25 Y junt\u00e1ronse los hijos de Benjam\u00edn en un escuadr\u00f3n con Abner, y par\u00e1ronse en la cumbre del collado.\n2:26 Y Abner di\u00f3 voces \u00e1 Joab, diciendo: \u00bfConsumir\u00e1 la espada perpetuamente? \u00bfno sabes t\u00fa que al cabo se sigue amargura? \u00bfhasta cu\u00e1ndo no has de decir al pueblo que se vuelvan de seguir \u00e1 sus hermanos?\n2:27 Y Joab respondi\u00f3: Vive Dios que si no hubieras hablado, ya desde esta ma\u00f1ana el pueblo hubiera dejado de seguir \u00e1 sus hermanos.\n2:28 Entonces Joab toc\u00f3 el cuerno, y todo el pueblo se detuvo, y no sigui\u00f3 m\u00e1s \u00e1 los de Israel, ni pele\u00f3 m\u00e1s.\n2:29 Y Abner y los suyos caminaron por la campi\u00f1a toda aquella noche, y pasando el Jord\u00e1n cruzaron por todo Bitr\u00f3n, y llegaron \u00e1 Mahanaim.\n2:30 Joab tambi\u00e9n volvi\u00f3 de seguir \u00e1 Abner, y juntando todo el pueblo, faltaron de los siervos de David diecinueve hombres, y Asael.\n2:31 Mas los siervos de David hirieron de los de Benjam\u00edn y de los de Abner, trescientos y sesenta hombres, que murieron. Tomaron luego \u00e1 Asael, y sepult\u00e1ronlo en el sepulcro de su padre en Beth-lehem.\n2:32 Y caminaron toda aquella noche Joab y los suyos, y amaneci\u00f3les en Hebr\u00f3n.\n3:1 Y HUBO larga guerra entre la casa de Sa\u00fal y la casa de David; mas David se iba fortificando, y la casa de Sa\u00fal iba en disminuci\u00f3n.\n3:2 Y nacieron hijos \u00e1 David en Hebr\u00f3n: su primog\u00e9nito fu\u00e9 Amm\u00f3n, de Ahinoam Jezreelita;\n3:3 Su segundo Chileab, de Abigail la mujer de Nabal, el del Carmelo; el tercero, Absal\u00f3m, hijo de Maach\u00e2, hija de Talmai rey de Gessur:\n3:4 El cuarto, Adon\u00edas hijo de Haggith; el quinto, Saphat\u00edas hijo de Abital;\n3:5 El sexto, Jetream, de Egla mujer de David. Estos nacieron \u00e1 David en Hebr\u00f3n.\n3:6 Y como hab\u00eda guerra entre la casa de Sa\u00fal y la de David, aconteci\u00f3 que Abner se esforzaba por la casa de Sa\u00fal.\n3:7 Y hab\u00eda Sa\u00fal tenido una concubina que se llamaba Rispa, hija de Aja. Y dijo Is-boseth \u00e1 Abner: \u00bfPor qu\u00e9 has entrado \u00e1 la concubina de mi padre?\n3:8 Y enoj\u00f3se Abner en gran manera por las palabras de Is-boseth, y dijo: \u00bfSoy yo cabeza de perros respecto de Jud\u00e1? Yo he hecho hoy misericordia con la casa de Sa\u00fal tu padre, con sus hermanos, y con sus amigos, y no te he entregado en las manos de David: \u00bfy\n3:9 As\u00ed haga Dios \u00e1 Abner y as\u00ed le a\u00f1ada, si como ha jurado Jehov\u00e1 \u00e1 David no hiciere yo as\u00ed con \u00e9l,\n3:10 Trasladando el reino de la casa de Sa\u00fal, y confirmando el trono de David sobre Israel y sobre Jud\u00e1, desde Dan hasta Beer-sebah.\n3:11 Y \u00e9l no pudo responder palabra \u00e1 Abner, porque le tem\u00eda.\n3:12 Y envi\u00f3 Abner mensajeros \u00e1 David de su parte, diciendo: \u00bfC\u00faya es la tierra? Y que le dijesen: Haz alianza conmigo, y he aqu\u00ed que mi mano ser\u00e1 contigo para volver \u00e1 ti \u00e1 todo Israel.\n3:13 Y David dijo: Bien; yo har\u00e9 contigo alianza: mas una cosa te pido, y es, que no me vengas \u00e1 ver sin que primero traigas \u00e1 Mich\u00e2l la hija de Sa\u00fal, cuando vinieres \u00e1 verme.\n3:14 Despu\u00e9s de esto envi\u00f3 David mensajeros \u00e1 Is-boseth hijo de Sa\u00fal, diciendo: Restit\u00fayeme \u00e1 mi mujer Mich\u00e2l, la cual yo despos\u00e9 conmigo por cien prepucios de Filisteos.\n3:15 Entonces Is-boseth envi\u00f3, y quit\u00f3la \u00e1 su marido Paltiel, hijo de Lais.\n3:16 Y su marido fu\u00e9 con ella, sigui\u00e9ndola y llorando hasta Bahurim. Y d\u00edjole Abner: Anda, vu\u00e9lvete. Entonces \u00e9l se volvi\u00f3.\n3:17 Y habl\u00f3 Abner con los ancianos de Israel, diciendo: Ayer y antes procurabais que David fuese rey sobre vosotros;\n3:18 Ahora, pues, hacedlo; porque Jehov\u00e1 ha hablado \u00e1 David, diciendo: Por la mano de mi siervo David librar\u00e9 \u00e1 mi pueblo Israel de mano de los Filisteos, y de mano de todos sus enemigos.\n3:19 Y habl\u00f3 tambi\u00e9n Abner \u00e1 los de Benjam\u00edn: y fu\u00e9 tambi\u00e9n Abner \u00e1 Hebr\u00f3n \u00e1 decir \u00e1 David todo el parecer de los de Israel y de toda la casa de Benjam\u00edn.\n3:20 Vino pues Abner \u00e1 David en Hebr\u00f3n, y con \u00e9l veinte hombres: y David hizo banquete \u00e1 Abner y \u00e1 los que con \u00e9l hab\u00edan venido.\n3:21 Y dijo Abner \u00e1 David: Yo me levantar\u00e9 \u00e9 ir\u00e9, y juntar\u00e9 \u00e1 mi se\u00f1or el rey \u00e1 todo Israel, para que hagan contigo alianza, y t\u00fa reines como deseas. David despidi\u00f3 luego \u00e1 Abner, y \u00e9l se fu\u00e9 en paz.\n3:22 Y he aqu\u00ed los siervos de David y Joab, que ven\u00edan del campo, y tra\u00edan consigo gran presa. Mas Abner no estaba con David en Hebr\u00f3n, que ya lo hab\u00eda \u00e9l despedido, y \u00e9l se hab\u00eda ido en paz.\n3:23 Y luego que lleg\u00f3 Joab y todo el ej\u00e9rcito que con \u00e9l estaba, fu\u00e9 dado aviso \u00e1 Joab, diciendo: Abner hijo de Ner ha venido al rey, y \u00e9l le ha despedido, y se fu\u00e9 en paz.\n3:24 Entonces Joab vino al rey, y d\u00edjole: \u00bfQu\u00e9 has hecho? He aqu\u00ed hab\u00edase venido Abner \u00e1 ti; \u00bfpor qu\u00e9 pues lo dejaste que se fu\u00e9se?\n3:25 \u00bfSabes t\u00fa que Abner hijo de Ner ha venido para enga\u00f1arte, y \u00e1 saber tu salida y tu entrada, y por entender todo lo que t\u00fa haces?\n3:26 Y sali\u00e9ndose Joab de con David, envi\u00f3 mensajeros tras Abner, los cuales le volvieron desde el pozo de Sira, sin saberlo David.\n3:27 Y como Abner volvi\u00f3 \u00e1 Hebr\u00f3n, apart\u00f3lo Joab al medio de la puerta, hablando con \u00e9l blandamente, y all\u00ed le hiri\u00f3 por la quinta costilla, \u00e1 causa de la muerte de Asael su hermano, y muri\u00f3.\n3:28 Cuando David supo despu\u00e9s esto, dijo: Limpio estoy yo y mi reino, por Jehov\u00e1, para siempre, de la sangre de Abner hijo de Ner.\n3:29 Caiga sobre la cabeza de Joab, y sobre toda la casa de su padre; que nunca falte de la casa de Joab quien padezca flujo, ni leproso, ni quien ande con b\u00e1culo, ni quien muera \u00e1 cuchillo, ni quien tenga falta de pan.\n3:30 Joab pues y Abisai su hermano mataron \u00e1 Abner, porque \u00e9l hab\u00eda muerto \u00e1 Asael, hermano de ellos en la batalla de Gaba\u00f3n.\n3:31 Entonces dijo David \u00e1 Joab, y \u00e1 todo el pueblo que con \u00e9l estaba: Romped vuestros vestidos, y ce\u00f1\u00edos de sacos, y haced duelo delante de Abner. Y el rey iba detr\u00e1s del f\u00e9retro.\n3:32 Y sepultaron \u00e1 Abner en Hebr\u00f3n: y alzando el rey su voz, llor\u00f3 junto al sepulcro de Abner; y llor\u00f3 tambi\u00e9n todo el pueblo.\n3:33 Y endechando el rey al mismo Abner, dec\u00eda: \u00bfMur\u00edo Abner como muere un villano?\n3:34 Tus manos no estaban atadas, ni tus pies ligados con grillos: Ca\u00edste como los que caen delante de malos hombres. Y todo el pueblo volvi\u00f3 \u00e1 llorar sobre \u00e9l.\n3:35 Y como todo el pueblo viniese \u00e1 dar de comer pan \u00e1 David siendo a\u00fan de d\u00eda, David jur\u00f3, diciendo: As\u00ed me haga Dios y as\u00ed me a\u00f1ada, si antes que se ponga el sol gustare yo pan, \u00fa otra cualquier cosa.\n3:36 S\u00fapolo as\u00ed todo el pueblo, y plugo en sus ojos; porque todo lo que el rey hac\u00eda parec\u00eda bien en ojos de todo el pueblo.\n3:37 Y todo el pueblo y todo Israel entendieron aquel d\u00eda, que no hab\u00eda venido del rey que Abner hijo de Ner muriese.\n3:38 Y el rey dijo \u00e1 sus siervos: \u00bfNo sab\u00e9is que ha ca\u00eddo hoy en Israel un pr\u00edncipe, y grande?\n3:39 Que yo ahora a\u00fan soy tierno rey ungido; y estos hombres, los hijos de Sarvia, muy duros me son: Jehov\u00e1 d\u00e9 el pago al que mal hace, conforme \u00e1 su malicia.\n4:1 LUEGO que oy\u00f3 el hijo de Sa\u00fal que Abner hab\u00eda sido muerto en Hebr\u00f3n, las manos se le descoyuntaron, y fu\u00e9 atemorizado todo Israel.\n4:2 Y ten\u00eda el hijo de Sa\u00fal dos varones, los cuales eran capitanes de compa\u00f1\u00eda, el nombre de uno era Baana, y el del otro Rech\u00e2b, hijos de Rimm\u00f3n Beerothita, de los hijos de Benjam\u00edn: (porque Beeroth era contada con Benjam\u00edn;\n4:3 Estos Beerothitas se hab\u00edan hu\u00eddo \u00e1 Gittaim, y hab\u00edan sido peregrinos all\u00ed hasta entonces.)\n4:4 Y Jonath\u00e1n, hijo de Sa\u00fal, ten\u00eda un hijo lisiado de los pies de edad de cinco a\u00f1os: que cuando la noticia de la muerte de Sa\u00fal y de Jonath\u00e1n vino de Jezreel, tom\u00f3le su ama y huy\u00f3; y como iba huyendo con celeridad, cay\u00f3 el ni\u00f1o y qued\u00f3 cojo. Su nombre era M\n4:5 Los hijos pues de Rimm\u00f3n Beerothita, Rech\u00e2b y Baana, fueron y entraron en el mayor calor del d\u00eda en casa de Is-boseth, el cual estaba durmiendo en su c\u00e1mara la siesta.\n4:6 Entonces entraron ellos en medio de la casa en h\u00e1bito de mercaderes de grano, y le hirieron en la quinta costilla. Escap\u00e1ronse luego Rech\u00e2b y Baana su hermano;\n4:7 Pues como entraron en la casa, estando \u00e9l en su cama en su c\u00e1mara de dormir, lo hirieron y mataron, y cort\u00e1ronle la cabeza, y habi\u00e9ndola tomado, caminaron toda la noche por el camino de la campi\u00f1a.\n4:8 Y trajeron la cabeza de Is-boseth \u00e1 David en Hebr\u00f3n, y dijeron al rey: He aqu\u00ed la cabeza de Is-boseth hijo de Sa\u00fal tu enemigo, que procuraba matarte; y Jehov\u00e1 ha vengado hoy \u00e1 mi se\u00f1or el rey, de Sa\u00fal y de su simiente.\n4:9 Y David respondi\u00f3 \u00e1 Rech\u00e2b y \u00e1 su hermano Baana, hijos de Rimm\u00f3n Beerothita, y d\u00edjoles: Vive Jehov\u00e1 que ha redimido mi alma de toda angustia,\n4:10 Que cuando uno me di\u00f3 nuevas, diciendo: He aqu\u00ed Sa\u00fal es muerto imagin\u00e1ndose que tra\u00eda buenas nuevas, yo lo prend\u00ed, y le mat\u00e9 en Siclag en pago de la nueva.\n4:11 \u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s \u00e1 los malos hombres que mataron \u00e1 un hombre justo en su casa, y sobre su cama? Ahora pues, \u00bfno tengo yo de demandar su sangre de vuestras manos, y quitaros de la tierra?\n4:12 Entonces David mand\u00f3 \u00e1 los mancebos, y ellos los mataron, y cort\u00e1ronles las manos y los pies, y colg\u00e1ronlos sobre el estanque, en Hebr\u00f3n. Luego tomaron la cabeza de Is-boseth, y enterr\u00e1ronla en el sepulcro de Abner en Hebr\u00f3n.\n5:1 Y VINIERON todas las tribus de Israel \u00e1 David en Hebr\u00f3n, y hablaron, diciendo: He aqu\u00ed nosotros somos tus huesos y t\u00fa carne.\n5:2 Y aun ayer y antes, cuando Sa\u00fal reinaba sobre nosotros, t\u00fa sacabas y volv\u00edas \u00e1 Israel. Adem\u00e1s Jehov\u00e1 te ha dicho: T\u00fa apacentar\u00e1s \u00e1 mi pueblo Israel, y t\u00fa ser\u00e1s sobre Israel pr\u00edncipe.\n5:3 Vinieron pues todos los ancianos de Israel al rey en Hebr\u00f3n, y el rey David hizo con ellos alianza en Hebr\u00f3n delante de Jehov\u00e1; y ungieron \u00e1 David por rey sobre Israel.\n5:4 Era David de treinta a\u00f1os cuando comenz\u00f3 \u00e1 reinar, y rein\u00f3 cuarenta a\u00f1os.\n5:5 En Hebr\u00f3n rein\u00f3 sobre Jud\u00e1 siete a\u00f1os y seis meses: y en Jerusalem rein\u00f3 treinta y tres a\u00f1os sobre todo Israel y Jud\u00e1.\n5:6 Entonces el rey y los suyos fueron \u00e1 Jerusalem al Jebuseo que habitaba en la tierra; el cual habl\u00f3 \u00e1 David, diciendo: T\u00fa no entrar\u00e1s ac\u00e1, si no echares los ciegos y los cojos; diciendo: No entrar\u00e1 ac\u00e1 David.\n5:7 Empero David tom\u00f3 la fortaleza de Si\u00f3n, la cual es la ciudad de David.\n5:8 Y dijo David aquel d\u00eda: \u00bfQui\u00e9n llegar\u00e1 hasta las canales, y herir\u00e1 al Jebuseo, y \u00e1 los cojos y ciegos, \u00e1 los cuales el alma de David aborrece? Por esto se dijo: Ciego ni cojo no entrar\u00e1 en casa.\n5:9 Y David mor\u00f3 en la fortaleza y p\u00fasole por nombre la Ciudad de David: y edific\u00f3 alrededor, desde Millo para adentro.\n5:10 Y David iba creciendo y aument\u00e1ndose, y Jehov\u00e1 Dios de los ej\u00e9rcitos era con \u00e9l.\n5:11 E Hiram rey de Tiro envi\u00f3 tambi\u00e9n embajadores \u00e1 David, y madera de cedro, y carpinteros, y canteros para los muros, los cuales edificaron la casa de David.\n5:12 Y entendi\u00f3 David que Jehov\u00e1 le hab\u00eda confirmado por rey sobre Israel, y que hab\u00eda ensalzado su reino por amor de su pueblo Israel.\n5:13 Y tom\u00f3 David m\u00e1s concubinas y mujeres de Jerusalem despu\u00e9s que vino de Hebr\u00f3n, y naci\u00e9ronle m\u00e1s hijos \u00e9 hijas.\n5:14 Estos son los nombres de los que le nacieron en Jerusalem: Sammua, y Sobab, y Nath\u00e1n, y Salom\u00f3n,\n5:15 E Ibhar, y Elisua, y Nepheg,\n5:16 Y Japhia, y Elisama, y Eliada, y Eliphelet.\n5:17 Y oyendo los Filisteos que hab\u00edan ungido \u00e1 David por rey sobre Israel, todos los Filisteos subieron \u00e1 buscar \u00e1 David: lo cual como David oy\u00f3, vino \u00e1 la fortaleza.\n5:18 Y vinieron los Filisteos, y extendi\u00e9ronse por el valle de Raphaim.\n5:19 Entonces consult\u00f3 David \u00e1 Jehov\u00e1, diciendo: \u00bfIr\u00e9 contra los Filisteos? \u00bflos entregar\u00e1s en mis manos? Y Jehov\u00e1 respondi\u00f3 \u00e1 David: Ve, porque ciertamente entregar\u00e9 los Filisteos en tus manos.\n5:20 Y vino David \u00e1 Baal-perasim, y all\u00ed los venci\u00f3 David, y dijo: Rompi\u00f3 Jehov\u00e1 mis enemigos delante de m\u00ed, como quien rompe aguas. Y por esto llam\u00f3 el nombre de aquel lugar Baal-perasim.\n5:21 Y dejaron all\u00ed sus \u00eddolos, los cuales quem\u00f3 David y los suyos.\n5:22 Y los Filisteos tornaron \u00e1 venir, y extendi\u00e9ronse en el valle de Raphaim.\n5:23 Y consultando David \u00e1 Jehov\u00e1, \u00e9l le respondi\u00f3: No subas; mas rod\u00e9alos, y vendr\u00e1s \u00e1 ellos por delante de los morales:\n5:24 Y cuando oyeres un estruendo que ir\u00e1 por las copas de los morales, entonces te mover\u00e1s; porque Jehov\u00e1 saldr\u00e1 delante de ti \u00e1 herir el campo de los Filisteos.\n5:25 Y David lo hizo as\u00ed, como Jehov\u00e1 se lo hab\u00eda mandado; \u00e9 hiri\u00f3 \u00e1 los Filisteos desde Gabaa hasta llegar \u00e1 Gaza.\n6:1 Y DAVID torn\u00f3 \u00e1 juntar todos los escogidos de Israel, treinta mil.\n6:2 Y levant\u00f3se David, y fu\u00e9 con todo el pueblo que ten\u00eda consigo, de Baal de Jud\u00e1, para hacer pasar de all\u00ed el arca de Dios, sobre la cual era invocado el nombre de Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos, que mora en ella entre los querubines.\n6:3 Y pusieron el arca de Dios sobre un carro nuevo, y llev\u00e1ronla de la casa de Abinadab, que estaba en Gabaa: y Uzza y Ahio, hijos de Abinadab, guiaban el carro nuevo.\n6:4 Y cuando lo llevaban de la casa de Abinadab que estaba en Gabaa, con el arca de Dios, Ahio iba delante del arca.\n6:5 Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehov\u00e1 con toda suerte de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, adufes, flautas y c\u00edmbalos.\n6:6 Y cuando llegaron \u00e1 la era de Nach\u00f4n, Uzza extendi\u00f3 la mano al arca de Dios, y t\u00favola; porque los bueyes daban sacudidas.\n6:7 Y el furor de Jehov\u00e1 se encendi\u00f3 contra Uzza, \u00e9 hiri\u00f3lo all\u00ed Dios por aquella temeridad, y cay\u00f3 all\u00ed muerto junto al arca de Dios.\n6:8 Y entristeci\u00f3se David por haber herido Jehov\u00e1 \u00e1 Uzza: y fu\u00e9 llamado aquel lugar P\u00e9rez-uzza, hasta hoy.\n6:9 Y temiendo David \u00e1 Jehov\u00e1 aquel d\u00eda, dijo: \u00bfC\u00f3mo ha de venir \u00e1 m\u00ed el arca de Jehov\u00e1?\n6:10 No quiso pues David traer \u00e1 s\u00ed el arca de Jehov\u00e1 \u00e1 la ciudad de David; mas llev\u00f3la David \u00e1 casa de Obed-edom Getheo.\n6:11 Y estuvo el arca de Jehov\u00e1 en casa de Obed-edom Getheo tres meses: y bendijo Jehov\u00e1 \u00e1 Obed-edom y \u00e1 toda su casa.\n6:12 Y fu\u00e9 dado aviso al rey David, diciendo: Jehov\u00e1 ha bendecido la casa de Obed-edom, y todo lo que tiene, \u00e1 causa del arca de Dios. Entonces David fu\u00e9, y trajo el arca de Dios de casa de Obed-edom \u00e1 la ciudad de David con alegr\u00eda.\n6:13 Y como los que llevaban el arca de Dios hab\u00edan andado seis pasos, sacrificaban un buey y un carnero grueso.\n6:14 Y David saltaba con toda su fuerza delante de Jehov\u00e1; y ten\u00eda vestido David un ephod de lino.\n6:15 As\u00ed David y toda la casa de Israel llevaban el arca de Jehov\u00e1 con j\u00fabilo y sonido de trompeta.\n6:16 Y como el arca de Jehov\u00e1 lleg\u00f3 \u00e1 la ciudad de David, aconteci\u00f3 que Mich\u00e2l hija de Sa\u00fal mir\u00f3 desde una ventana, y vi\u00f3 al rey David que saltaba con toda su fuerza delante de Jehov\u00e1: y menospreci\u00f3le en su coraz\u00f3n.\n6:17 Metieron pues el arca de Jehov\u00e1, y pusi\u00e9ronla en su lugar en medio de una tienda que David le hab\u00eda tendido: y sacrific\u00f3 David holocaustos y pac\u00edficos delante de Jehov\u00e1.\n6:18 Y como David hubo acabado de ofrecer los holocaustos y pac\u00edficos, bendijo al pueblo en el nombre de Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos.\n6:19 Y reparti\u00f3 \u00e1 todo el pueblo, y \u00e1 toda la multitud de Israel, as\u00ed \u00e1 hombres como \u00e1 mujeres, \u00e1 cada uno una torta de pan, y un pedazo de carne, y un frasco de vino. Y fu\u00e9se todo el pueblo, cada uno \u00e1 su casa.\n6:20 Volvi\u00f3 luego David para bendecir su casa: y saliendo Mich\u00e2l \u00e1 recibir \u00e1 David, dijo: Cu\u00e1n honrado ha sido hoy el rey de Israel, desnud\u00e1ndose hoy delante de las criadas de sus siervos, como se desnudara un juglar!\n6:21 Entonces David respondi\u00f3 \u00e1 Mich\u00e2l: Delante de Jehov\u00e1, que me eligi\u00f3 m\u00e1s bien que \u00e1 tu padre y \u00e1 toda su casa, mand\u00e1ndome que fuese pr\u00edncipe sobre el pueblo de Jehov\u00e1, sobre Israel, danzar\u00e9 delante de Jehov\u00e1.\n6:22 Y aun me har\u00e9 m\u00e1s vil que esta vez, y ser\u00e9 bajo \u00e1 mis propios ojos; y delante de las criadas que dijiste, delante de ellas ser\u00e9 honrado.\n6:23 Y Mich\u00e2l hija de Sa\u00fal nunca tuvo hijos hasta el d\u00eda de su muerte.\n7:1 Y ACONTECIO que, estando ya el rey asentado en su casa, despu\u00e9s que Jehov\u00e1 le hab\u00eda dado reposo de todos sus enemigos en derredor,\n7:2 Dijo el rey al profeta Nath\u00e1n: Mira ahora, yo moro en edificios de cedro, y el arca de Dios est\u00e1 entre cortinas.\n7:3 Y Nath\u00e1n dijo al rey: Anda, y haz todo lo que est\u00e1 en tu coraz\u00f3n, que Jehov\u00e1 es contigo.\n7:4 Y aconteci\u00f3 aquella noche, que fu\u00e9 palabra de Jehov\u00e1 \u00e1 Nath\u00e1n, diciendo:\n7:5 Ve y di \u00e1 mi siervo David: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: \u00bfT\u00fa me has de edificar casa en que yo more?\n7:6 Ciertamente no he habitado en casas desde el d\u00eda que saqu\u00e9 \u00e1 los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que anduve en tienda y en tabern\u00e1culo.\n7:7 Y en todo cuanto he andado con todos los hijos de Israel, \u00bfhe hablado palabra en alguna de las tribus de Israel, \u00e1 quien haya mandado que apaciente mi pueblo de Israel, para decir: \u00bfPor qu\u00e9 no me hab\u00e9is edificado casa de cedros?\n7:8 Ahora pues, dir\u00e1s as\u00ed \u00e1 mi siervo David: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos: Yo te tom\u00e9 de la majada, de detr\u00e1s de las ovejas, para que fueses pr\u00edncipe sobre mi pueblo, sobre Israel;\n7:9 Y he sido contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he talado todos tus enemigos, y te he hecho nombre grande, como el nombre de los grandes que son en la tierra.\n7:10 Adem\u00e1s yo fijar\u00e9 lugar \u00e1 mi pueblo Israel; yo lo plantar\u00e9, para que habite en su lugar, y nunca m\u00e1s sea removido, ni los inicuos le aflijan m\u00e1s, como antes,\n7:11 Desde el d\u00eda que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y yo te dar\u00e9 descanso de todos tus enemigos. Asimimso Jehov\u00e1 te hace saber, que \u00e9l te quiere hacer casa.\n7:12 Y cuando tus d\u00edas fueren cumplidos, y durmieres con tus padres, yo establecer\u00e9 tu simiente despu\u00e9s de ti, la cual proceder\u00e1 de tus entra\u00f1as, y asegurar\u00e9 su reino.\n7:13 El edificar\u00e1 casa \u00e1 mi nombre, y yo afirmar\u00e9 para siempre el trono de su reino.\n7:14 Yo le ser\u00e9 \u00e1 \u00e9l padre, y \u00e9l me ser\u00e1 \u00e1 m\u00ed hijo. Y si \u00e9l hiciere mal, yo le castigar\u00e9 con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres;\n7:15 Empero mi misericordia no se apartar\u00e9 de \u00e9l, como la apart\u00e9 de Sa\u00fal, al cual quit\u00e9 de delante de ti.\n7:16 Y ser\u00e1 afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro; y tu trono ser\u00e1 estable eternalmente.\n7:17 Conforme \u00e1 todas estas palabras, y conforme \u00e1 toda esta visi\u00f3n, as\u00ed habl\u00f3 Nath\u00e1n \u00e1 David.\n7:18 Y entr\u00f3 el rey David, y p\u00fasose delante de Jehov\u00e1, y dijo: Se\u00f1or Jehov\u00e1, \u00bfQui\u00e9n soy yo, y qu\u00e9 es mi casa, para que t\u00fa me traigas hasta aqu\u00ed?\n7:19 Y aun te ha parecido poco esto, Se\u00f1or Jehov\u00e1, pues que tambi\u00e9n has hablado de la casa de tu siervo en lo por venir. \u00bfEs \u00e9se el modo de obrar del hombre, Se\u00f1or Jehov\u00e1?\n7:20 \u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s puede a\u00f1adir David hablando contigo? T\u00fa pues conoces tu siervo, Se\u00f1or Jehov\u00e1.\n7:21 Todas estas grandezas has obrado por tu palabra y conforme \u00e1 tu coraz\u00f3n, haci\u00e9ndolas saber \u00e1 tu siervo.\n7:22 Por tanto t\u00fa te has engrandecido, Jehov\u00e1 Dios: por cuanto no hay como t\u00fa, ni hay Dios fuera de ti, conforme \u00e1 todo lo que hemos o\u00eddo con nuestros o\u00eddos.\n7:23 \u00bfY qui\u00e9n como tu pueblo, como Israel, en la tierra? una gente por amor de la cual Dios fuese \u00e1 redim\u00edrsela por pueblo, y le pusiese nombre, \u00e9 hiciese por vosotros, oh Israel, grandes y espantosas obras en tu tierra, por amor de tu pueblo, oh Dios, que t\u00fa\n7:24 Porque t\u00fa te has confirmado \u00e1 tu pueblo Israel por pueblo tuyo para siempre: y t\u00fa, oh Jehov\u00e1, fuiste \u00e1 ellos por Dios.\n7:25 Ahora pues, Jehov\u00e1 Dios, la palabra que has hablado sobre tu siervo y sobre su casa, despi\u00e9rtala para siempre, y haz conforme \u00e1 lo que has dicho.\n7:26 Que sea engrandecido tu nombre para siempre, y d\u00edgase: Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos es Dios sobre Israel; y que la casa de tu siervo David sea firme delante de ti.\n7:27 Porque t\u00fa, Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos, Dios de Israel, revelaste al o\u00eddo de tu siervo, diciendo: Yo te edificar\u00e9 casa. Por esto tu siervo ha hallado en su coraz\u00f3n para hacer delante de ti esta s\u00faplica.\n7:28 Ahora pues, Jehov\u00e1 Dios, t\u00fa eres Dios, y tus palabras ser\u00e1n firmes, ya que has dicho \u00e1 tu siervo este bien.\n7:29 Tenlo pues ahora \u00e1 bien, y bendice la casa de tu siervo, para que perpetuamente permanezca delante de ti: pues que t\u00fa, Jehov\u00e1 Dios, lo has dicho, y con tu bendici\u00f3n ser\u00e1 bendita la casa de tu siervo para siempre.\n8:1 DESPU\u00c9S de esto aconteci\u00f3, que David hiri\u00f3 \u00e1 los Filisteos, y los humill\u00f3: y tom\u00f3 David \u00e1 Methegamma de mano de los Filisteos.\n8:2 Hiri\u00f3 tambi\u00e9n \u00e1 los de Moab, y midi\u00f3los con cordel, haci\u00e9ndolos echar por tierra; y midi\u00f3 con dos cordeles para muerte, y un cordel entero para vida; y fueron los Moabitas siervos debajo de tributo.\n8:3 Asimismo hiri\u00f3 David \u00e1 Hadad-ezer hijo de Rehob, rey de Soba, yendo \u00e9l \u00e1 extender su t\u00e9rmino hasta el r\u00edo de Eufrates.\n8:4 Y tom\u00f3 David de ellos mil y setecientos de \u00e1 caballo, y veinte mil hombres de \u00e1 pie; y desjarret\u00f3 David los caballos de todos los carros, excepto cien carros de ellos que dej\u00f3.\n8:5 Y vinieron los Siros de Damasco \u00e1 dar ayuda \u00e1 Hadad-ezer rey de Soba; y David hiri\u00f3 de los Siros veinte y dos mil hombres.\n8:6 Puso luego David guarnici\u00f3n en Siria la de Damasco, y fueron los Siros siervos de David sujetos \u00e1 tributo. Y Jehov\u00e1 guard\u00f3 \u00e1 David donde quiere que fu\u00e9.\n8:7 Y tom\u00f3 David los escudos de oro que tra\u00edan los siervos de Hadad-ezer, y llev\u00f3los \u00e1 Jerusalem.\n8:8 Asimismo de Beta y de Beeroth, ciudades de Hadad-ezer, tom\u00f3 el rey David gran copia de metal.\n8:9 Entonces oyendo Toi, rey de Hamath, que David hab\u00eda herido todo el ej\u00e9rcito de Hadad-ezer,\n8:10 Envi\u00f3 Toi \u00e1 Joram su hijo al rey David, \u00e1 saludarle pac\u00edficamente y \u00e1 bendecirle, porque hab\u00eda peleado con Hadad-ezer y lo hab\u00eda vencido: porque Toi era enemigo de Hadad-ezer. Y Joram llevaba en su mano vasos de plata, y vasos de oro, y de metal;\n8:11 Los cuales el rey David dedic\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1, con la plata y el oro que ten\u00eda dedicado de todas las naciones que hab\u00eda sometido:\n8:12 De los Siros, de los Moabitas, de los Ammonitas, de los Filisteos, de los Amalecitas, y del despojo de Hadad-ezer hijo de Rehob, rey de Soba.\n8:13 Y gan\u00f3 David fama cuando, volviendo de la rota de los Siros, hiri\u00f3 diez y ocho mil hombres en el valle de la sal.\n8:14 Y puso guarnici\u00f3n en Edom, por toda Edom puso guarnici\u00f3n; y todos los Idumeos fueron siervos de David. Y Jehov\u00e1 guard\u00f3 \u00e1 David por donde quiera que fu\u00e9.\n8:15 Y rein\u00f3 David sobre todo Israel; y hac\u00eda David derecho y justicia \u00e1 todo su pueblo.\n8:16 Y Joab hijo de Sarvia era general de su ej\u00e9rcito; y Josaphat hijo de Ahilud, canciller;\n8:17 Y Sadoc hijo de Ahitud, y Ahimelech hijo de Abiathar, eran sacerdotes; y Sera\u00eda era escriba;\n8:18 Y Benah\u00eda hijo de Joiada, era sobre los Ceretheos y Peletheos; y los hijos de David eran los pr\u00edncipes.\n9:1 Y DIJO David: \u00bfHa quedado alguno de la casa de Sa\u00fal, \u00e1 quien haga yo misericordia por amor de Jonath\u00e1n?\n9:2 Y hab\u00eda un siervo de la casa de Sa\u00fal, que se llamaba Siba, al cual como llamaron que viniese \u00e1 David, el rey le dijo: \u00bfEres t\u00fa Siba? Y \u00e9l respondi\u00f3: Tu siervo.\n9:3 Y el rey dijo: \u00bfNo ha quedado nadie de la casa de Sa\u00fal, \u00e1 quien haga yo misericordia de Dios? Y Siba respondi\u00f3 al rey: Aun ha quedado un hijo de Jonath\u00e1n, lisiado de los pies.\n9:4 Entonces el rey le dijo: \u00bfY \u00e9se d\u00f3nde est\u00e1? Y Siba respondi\u00f3 al rey: He aqu\u00ed, est\u00e1 en casa de Mach\u00eer hijo de Amiel, en Lodebar.\n9:5 Y envi\u00f3 el rey David, y tom\u00f3lo de casa de Mach\u00eer hijo de Amiel, de Lodebar.\n9:6 Y venido Mephi-boseth, hijo de Jonath\u00e1n hijo de Sa\u00fal, \u00e1 David, postr\u00f3se sobre su rostro, \u00e9 hizo reverencia. Y dijo David: Mephi-boseth. Y \u00e9l respondi\u00f3: He aqu\u00ed tu siervo.\n9:7 Y d\u00edjole David: No tengas temor, porque yo \u00e1 la verdad har\u00e9 contigo misericordia por amor de Jonath\u00e1n tu padre, y te har\u00e9 volver todas las tierras de Sa\u00fal tu padre; y t\u00fa comer\u00e1s siempre pan \u00e1 mi mesa.\n9:8 Y \u00e9l inclin\u00e1ndose, dijo: \u00bfQui\u00e9n es tu siervo, para que mires \u00e1 un perro muerto como yo?\n9:9 Entonces el rey llam\u00f3 \u00e1 Siba, siervo de Sa\u00fal, y d\u00edjole: Todo lo que fu\u00e9 de Sa\u00fal y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu se\u00f1or.\n9:10 T\u00fa pues le labrar\u00e1s las tierras, t\u00fa con tus hijos, y tus siervos, y encerrar\u00e1s los frutos, para que el hijo de tu Se\u00f1or tenga con qu\u00e9 mantenerse; y Mephi-boseth el hijo de tu se\u00f1or tenga con qu\u00e9 mantenerse; y Mephi-boseth el hijo de tu se\u00f1or comer\u00e1 siempr\n9:11 Y respondi\u00f3 Siba al rey: Conforme \u00e1 todo lo que ha mandado mi Se\u00f1or el rey \u00e1 su siervo, as\u00ed lo har\u00e1 tu siervo. Mephi-boseth, dijo el rey, comer\u00e1 \u00e1 mi mesa, como uno de los hijos del rey.\n9:12 Y ten\u00eda Mephi-boseth un hijo peque\u00f1o, que se llamaba Mich\u00e2. Y toda la familia de la casa de Siba eran siervos de Mephi-boseth.\n9:13 Y moraba Mephi-boseth en Jerusalem, porque com\u00eda siempre \u00e1 la mesa del rey; y era cojo de ambos pies.\n10:1 DESPU\u00c9S de esto aconteci\u00f3, que muri\u00f3 el rey de los hijos de Amm\u00f3n: y rein\u00f3 en lugar suyo Han\u00fan su hijo.\n10:2 Y dijo David: Yo har\u00e9 misericordia con Han\u00fan hijo de Naas, como su padre la hizo conmigo. Y envi\u00f3 David sus siervos \u00e1 consolarlo por su padre. Mas llegados los siervos de David \u00e1 la tierra de los hijos de Amm\u00f3n,\n10:3 Los pr\u00edncipes de los hijos de Amm\u00f3n dijeron \u00e1 Han\u00fan su se\u00f1or: \u00bfTe parece que por honrar David \u00e1 tu padre te ha enviado consoladores? \u00bfno ha enviado David sus siervos \u00e1 ti por reconocer \u00e9 inspeccionar la ciudad, para destruirla?\n10:4 Entonces Han\u00fan tom\u00f3 los siervos de David, y rap\u00f3les la mitad de la barba, y cort\u00f3les los vestidos por la mitad hasta las nalgas, y despach\u00f3los.\n10:5 Lo cual como fu\u00e9 hecho saber \u00e1 David, envi\u00f3 \u00e1 encontrarles, porque ellos estaban en extremo avergonzados; y el rey hizo decir les: Estaos en Jeric\u00f3 hasta que os vuelva \u00e1 nacer la barba, y entonces regresar\u00e9is.\n10:6 Y viendo los hijos de Amm\u00f3n que se hab\u00edan hecho odiosos \u00e1 David, enviaron los hijos de Amm\u00f3n y tomaron \u00e1 sueldo \u00e1 los Siros de la casa de Rehob, y \u00e1 los Siros de Soba, veinte mil hombres de \u00e1 pie: y del rey de Maaca mil hombres, y de Is-tob doce mil hombr\n10:7 Lo cual como oy\u00f3 David, envi\u00f3 \u00e1 Joab con todo el ej\u00e9rcito de los valientes.\n10:8 Y saliendo los hijos de Amm\u00f3n, ordenaron sus escuadrones \u00e1 la entrada de la puerta: mas los Siros de Soba, y de Rehob, y de Is-tob, y de Maaca, estaban de por s\u00ed en le campo.\n10:9 Viendo pues Joab que hab\u00eda escuadrones delante y detr\u00e1s de \u00e9l, entresac\u00f3 de todos los escogidos de Israel, y p\u00fasose en orden contra los Siros.\n10:10 Entreg\u00f3 luego lo que qued\u00f3 del pueblo en mano de Abisai su hermano, y p\u00fasolo en orden para encontrar \u00e1 los Ammonitas.\n10:11 Y dijo: Si los Siros me fueren superiores, t\u00fa me ayudar\u00e1s; y si los hijos de Amm\u00f3n pudieren m\u00e1s que t\u00fa, yo te dar\u00e9 ayuda.\n10:12 Esfu\u00e9rzate, y esforc\u00e9monos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios: y haga Jehov\u00e1 lo que bien le pareciere.\n10:13 Y acerc\u00f3se Joab, y el pueblo que con \u00e9l estaba, para pelear con los Siros; mas ellos huyeron delante de \u00e9l.\n10:14 Entonces los hijos de Amm\u00f3n, viendo que los Siros hab\u00edan hu\u00eddo, huyeron tambi\u00e9n ellos delante de Abisai, y entr\u00e1ronse en la ciudad. Y volvi\u00f3 Joab de los hijos de Amm\u00f3n, y v\u00ednose \u00e1 Jerusalem.\n10:15 Mas viendo los Siros que hab\u00edan ca\u00eddo delante de Israel, torn\u00e1ronse \u00e1 juntar.\n10:16 Y envi\u00f3 Hadad-ezer, y sac\u00f3 los Siros que estaban de la otra parte del r\u00edo, los cuales vinieron \u00e1 Helam, llevando por jefe \u00e1 Sobach general del ej\u00e9rcito de Hadad-ezer.\n10:17 Y como fu\u00e9 dado aviso \u00e1 David, junt\u00f3 \u00e1 todo Israel, y pasando el Jord\u00e1n vino \u00e1 Helam: y los Siros se pusieron en orden contra David, y pelearon con \u00e9l.\n10:18 Mas los Siros huyeron delante de Israel: \u00e9 hiri\u00f3 David de los Siros la gente de setecientos carros, y cuarenta mil hombres de \u00e1 caballo: hiri\u00f3 tambi\u00e9n \u00e1 Sobach general del ej\u00e9rcito, y muri\u00f3 all\u00ed.\n10:19 Viendo pues todos los reyes que asist\u00edan \u00e1 Hadad-ezer, como hab\u00edan ellos sido derrotados delante de Israel, hicieron paz con Israel, y sirvi\u00e9ronle; y de all\u00ed adelante temieron los Siros de socorrer \u00e1 los hijos de Amm\u00f3n.\n11:1 Y ACONTECIO \u00e1 la vuelta de un a\u00f1o, en el tiempo que salen los reyes \u00e1 la guerra, que David envi\u00f3 \u00e1 Joab, y \u00e1 sus siervos con \u00e9l, y \u00e1 todo Israel; y destruyeron \u00e1 los Ammonitas, y pusieron cerco \u00e1 Rabba: mas David se qued\u00f3 en Jerusalem.\n11:2 Y acaeci\u00f3 que levant\u00e1ndose David de su cama \u00e1 la hora de la tarde, pase\u00e1base por el terrado de la casa real, cuando vi\u00f3 desde el terrado una mujer que se estaba lavando, la cual era muy hermosa.\n11:3 Y envi\u00f3 David \u00e1 preguntar por aquella mujer, y dij\u00e9ronle: Aquella es Bath-sheba hija de Eliam, mujer de Ur\u00eda Hetheo.\n11:4 Y envi\u00f3 David mensajeros, y tom\u00f3la: y as\u00ed que hubo entrado \u00e1 \u00e9l, \u00e9l durmi\u00f3 con ella. Purific\u00f3se luego ella de su inmundicia, y se volvi\u00f3 \u00e1 su casa.\n11:5 Y concibi\u00f3 la mujer, y envi\u00f3lo \u00e1 hacer saber \u00e1 David, diciendo: Yo estoy embarazada.\n11:6 Entonces David envi\u00f3 \u00e1 decir \u00e1 Joab: Env\u00edame \u00e1 Ur\u00eda Hetheo. Y envi\u00f3lo Joab \u00e1 David.\n11:7 Y como Ur\u00eda vino \u00e1 \u00e9l, pregunt\u00f3le David por la salud de Joab, y por la salud del pueblo, y asimismo de la guerra.\n11:8 Despu\u00e9s dijo David \u00e1 Ur\u00eda: Desciende \u00e1 tu casa, y lava tus pies. Y saliendo Ur\u00eda de casa del rey, vino tras de \u00e9l comida real.\n11:9 Mas Ur\u00eda durmi\u00f3 \u00e1 la puerta de la casa del rey con todos los siervos de su se\u00f1or, y no descendi\u00f3 \u00e1 su casa.\n11:10 E hicieron saber esto \u00e1 David, diciendo: Ur\u00eda no ha descendido \u00e1 su casa. Y dijo David \u00e1 Ur\u00eda: \u00bfNo has venido de camino? \u00bfpor qu\u00e9 pues no descendiste \u00e1 tu casa?\n11:11 Y Ur\u00eda respondi\u00f3 \u00e1 David: El arca, \u00e9 Israel y Jud\u00e1, est\u00e1n debajo de tiendas; y mi se\u00f1or Joab, y los siervos de mi se\u00f1or sobre la haz del campo: \u00bfy hab\u00eda yo de entrar en mi casa para comer y beber, y \u00e1 dormir con mi mujer? Por vida tuya, y por vida de tu a\n11:12 Y David dijo \u00e1 Ur\u00eda: Est\u00e1te aqu\u00ed a\u00fan hoy, y ma\u00f1ana te despachar\u00e9. Y qued\u00f3se Ur\u00eda en Jerusalem aquel d\u00eda y el siguiente.\n11:13 Y David lo convid\u00f3, \u00e9 h\u00edzole comer y beber delante de s\u00ed, hasta embriagarlo. Y \u00e9l sali\u00f3 \u00e1 la tarde \u00e1 dormir en su cama con los siervos de su se\u00f1or; mas no descendi\u00f3 \u00e1 su casa.\n11:14 Venida la ma\u00f1ana, escribi\u00f3 David \u00e1 Joab una carta, la cual envi\u00f3 por mano de Ur\u00eda.\n11:15 Y escribi\u00f3 en la carta, diciendo: Poned \u00e1 Ur\u00eda delante de la fuerza de la batalla, y desamparadle, para que sea herido y muera.\n11:16 As\u00ed fu\u00e9 que cuando Joab cerc\u00f3 la ciudad, puso \u00e1 Ur\u00eda en el lugar donde sab\u00eda que estaban los hombres m\u00e1s valientes.\n11:17 Y saliendo luego los de la ciudad, pelearon con Joab, y cayeron algunos del pueblo de los siervos de David; y muri\u00f3 tambi\u00e9n Ur\u00eda Hetheo.\n11:18 Entonces envi\u00f3 Joab, \u00e9 hizo saber \u00e1 David todos los negocios de la guerra.\n11:19 Y mand\u00f3 al mensajero, diciendo: Cuando acabares de contar al rey todos los negocios de la guerra,\n11:20 Si el rey comenzare \u00e1 enojarse, y te dijere: \u00bfPor qu\u00e9 os acercasteis \u00e1 la ciudad peleando? \u00bfno sab\u00edais lo que suelen arrojar del muro?\n11:21 \u00bfQui\u00e9n hiri\u00f3 \u00e1 Abimelech hjo de Jerobaal? \u00bfno ech\u00f3 una mujer del muro un pedazo de una rueda de molino, y muri\u00f3 en Thebes? \u00bfpor qu\u00e9 os llegasteis al muro?: entonces t\u00fa le dir\u00e1s: Tambi\u00e9n tu siervo Ur\u00eda Hetheo es muerto.\n11:22 Y fu\u00e9 el mensajero, y llegando, cont\u00f3 \u00e1 David todas las cosas \u00e1 que Joab le hab\u00eda enviado.\n11:23 Y dijo el mensajero \u00e1 David: Prevalecieron contra nosotros los hombres, que salieron \u00e1 nosotros al campo, bien que nosotros les hicimos retroceder hasta la entrada de la puerta;\n11:24 Pero los flecheros tiraron contra tus siervos desde el muro, y murieron algunos de los siervos del rey; y muri\u00f3 tambi\u00e9n tu siervo Ur\u00eda Hetheo.\n11:25 Y David dijo al mensajero: Dir\u00e1s as\u00ed \u00e1 Joab: No tengas pesar de esto, que de igual y semejante manera suele consumir la espada: esfuerza la batalla contra la ciudad, hasta que la rindas. Y t\u00fa ali\u00e9ntale.\n11:26 Y oyendo la mujer de Ur\u00eda que su marido Ur\u00eda era muerto, hizo duelo por su marido.\n11:27 Y pasado el luto, envi\u00f3 David y recogi\u00f3la \u00e1 su casa: y fu\u00e9 ella su mujer, y pari\u00f3le un hijo. Mas esto que David hab\u00eda hecho, fu\u00e9 desagradable \u00e1 los ojos de Jehov\u00e1.\n12:1 Y ENVIO Jehov\u00e1 \u00e1 Nath\u00e1n \u00e1 David, el cual viniendo \u00e1 \u00e9l, d\u00edjole: Hab\u00eda dos hombres en una ciudad, el uno rico, y el otro pobre.\n12:2 El rico ten\u00eda numerosas ovejas y vacas:\n12:3 Mas el pobre no ten\u00eda m\u00e1s que una sola cordera, que \u00e9l hab\u00eda comprado y criado, y que hab\u00eda crecido con \u00e9l y con sus hijos juntamente, comiendo de su bocado, y bebiendo de su vaso, y durmiendo en su seno: y ten\u00edala como \u00e1 una hija.\n12:4 Y vino uno de camino al hombre rico; y \u00e9l no quiso tomar de sus ovejas y de sus vacas, para guisar al caminante que le hab\u00eda venido, sino que tom\u00f3 la oveja de aquel hombre pobre, y aderez\u00f3la para aqu\u00e9l que le hab\u00eda venido.\n12:5 Entonces se encendi\u00f3 el furor de David en gran manera contra aquel hombre, y dijo \u00e1 Nath\u00e1n: Vive Jehov\u00e1, que el que tal hizo es digno de muerte.\n12:6 Y que \u00e9l debe pagar la cordera con cuatro tantos, porque hizo esta tal cosa, y no tuvo misericordia.\n12:7 Entonces dijo Nath\u00e1n \u00e1 David: T\u00fa eres aquel hombre. As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1, Dios de Israel: Yo te ung\u00ed por rey sobre Israel, y te libr\u00e9 de la mano de Sa\u00fal;\n12:8 Yo te d\u00ed la casa de tu se\u00f1or, y las mujeres de tu se\u00f1or en tu seno: dem\u00e1s de esto te d\u00ed la casa de Israel y de Jud\u00e1; y si esto es poco, yo te a\u00f1adir\u00e9 tales y tales cosas.\n12:9 \u00bfPor qu\u00e9 pues tuviste en poco la palabra de Jehov\u00e1, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Ur\u00eda Hetheo heriste \u00e1 cuchillo, y tomaste por tu mujer \u00e1 su mujer, y \u00e1 \u00e9l mataste con el cuchillo de los hijos de Amm\u00f3n.\n12:10 Por lo cual ahora no se apartar\u00e1 jam\u00e1s de tu casa la espada; por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Ur\u00eda Hetheo para que fuese tu mujer.\n12:11 As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: He aqu\u00ed yo levantar\u00e9 sobre ti el mal de tu misma casa, y tomar\u00e9 tus mujeres delante de tus ojos, y las dar\u00e9 \u00e1 tu pr\u00f3jimo, el cual yacer\u00e1 con tus mujeres \u00e1 la vista de este sol.\n12:12 Porque t\u00fa lo hiciste en secreto; mas yo har\u00e9 esto delante de todo Israel, y delante del sol.\n12:13 Entonces dijo David \u00e1 Nath\u00e1n: Pequ\u00e9 contra Jehov\u00e1. Y Nath\u00e1n dijo \u00e1 David: Tambi\u00e9n Jehov\u00e1 ha remitido tu pecado: no morir\u00e1s.\n12:14 Mas por cuanto con este negocio hiciste blasfemar \u00e1 los enemigos de Jehov\u00e1, el hijo que te ha nacido morir\u00e1 ciertamente.\n12:15 Y Nath\u00e1n se volvi\u00f3 \u00e1 su casa. Y Jehov\u00e1 hiri\u00f3 al ni\u00f1o que la mujer de Ur\u00eda hab\u00eda parido \u00e1 David, y enferm\u00f3 gravemente.\n12:16 Entonces rog\u00f3 David \u00e1 Dios por el ni\u00f1o; y ayun\u00f3 David, recogi\u00f3se, y pas\u00f3 la noche acostado en tierra.\n12:17 Y levant\u00e1ndose los ancianos de su casa fueron \u00e1 \u00e9l para hacerlo levantar de tierra; mas \u00e9l no quiso, ni comi\u00f3 con ellos pan.\n12:18 Y al s\u00e9ptimo d\u00eda muri\u00f3 el ni\u00f1o; pero sus siervos no osaban hacerle saber que el ni\u00f1o era muerto, diciendo entre s\u00ed: Cuando el ni\u00f1o aun viv\u00eda, le habl\u00e1bamos, y no quer\u00eda oir nuestra voz: \u00bfpues cu\u00e1nto m\u00e1s mal le har\u00e1, si le dij\u00e9remos que el ni\u00f1o es muerto?\n12:19 Mas David viendo \u00e1 sus siervos hablar entre s\u00ed, entendi\u00f3 que el ni\u00f1o era muerto; por lo que dijo David \u00e1 sus siervos: \u00bfEs muerto el ni\u00f1o? Y ellos respondieron: Muerto es.\n12:20 Entonces David se levant\u00f3 de tierra, y lav\u00f3se y ungi\u00f3se, y mud\u00f3 sus ropas, y entr\u00f3 \u00e1 la casa de Jehov\u00e1, y ador\u00f3. Y despu\u00e9s vino \u00e1 su casa, y demand\u00f3, y pusi\u00e9ronle pan, y comi\u00f3.\n12:21 Y dij\u00e9ronle sus siervos: \u00bfQu\u00e9 es esto que has hecho? Por el ni\u00f1o, viviendo a\u00fan, ayunabas y llorabas; y \u00e9l muerto, levant\u00e1stete y comiste pan.\n12:22 Y \u00e9l respondi\u00f3: Viviendo a\u00fan el ni\u00f1o, yo ayunaba y lloraba, diciendo: \u00bfQui\u00e9n sabe si Dios tendr\u00e1 compasi\u00f3n de m\u00ed, por manera que viva el ni\u00f1o?\n12:23 Mas ahora que ya es muerto, \u00bfpara qu\u00e9 tengo de ayunar? \u00bfpodr\u00e9 yo hacerle volver? Yo voy \u00e1 \u00e9l, mas \u00e9l no volver\u00e1 \u00e1 m\u00ed.\n12:24 Y consol\u00f3 David \u00e1 Bath-sheba su mujer, y entrando \u00e1 ella, durmi\u00f3 con ella; y pari\u00f3 un hijo, y llam\u00f3 su nombre Salom\u00f3n, al cual am\u00f3 Jehov\u00e1:\n12:25 Que envi\u00f3 por mano de Nath\u00e1n profeta, y llam\u00f3 su nombre Jedidiah, \u00e1 causa de Jehov\u00e1.\n12:26 Y Joab peleaba contra Rabba de los hijos de Amm\u00f3n, y tom\u00f3 la ciudad real.\n12:27 Entonces envi\u00f3 Joab mensajeros \u00e1 David, diciendo: Yo he peleado contra Rabba, y he tomado la ciudad de las aguas.\n12:28 Junta pues ahora el pueblo que queda, y asienta campo contra la ciudad, y t\u00f3mala; porque tomando yo la ciudad, no se llame de mi nombre.\n12:29 Y juntando David todo el pueblo fu\u00e9 contra Rabba, y combati\u00f3la, y tom\u00f3la.\n12:30 Y tom\u00f3 la corona de su rey de su cabeza, la cual pesaba un talento de oro, y ten\u00eda piedras preciosas; y fu\u00e9 puesta sobre la cabeza de David. Y trajo muy grande despojo de la ciudad.\n12:31 Sac\u00f3 adem\u00e1s el pueblo que estaba en ella, y p\u00fasolo debajo de sierras, y de trillos de hierro, y de hachas de hierro; \u00e9 h\u00edzolos pasar por hornos de ladrillos: y lo mismo hizo \u00e1 todas las ciudades de los hijos de Amm\u00f3n. Volvi\u00f3se luego David con todo el pueb\n13:1 ACONTECIO despu\u00e9s de esto, que teniendo Absalom hijo de David una hermana hermosa que se llamaba Thamar, enamor\u00f3se de ella Amn\u00f3n hijo de David.\n13:2 Y estaba Amn\u00f3n angustiado hasta enfermar, por Thamar su hermana: porque por ser ella virgen, parec\u00eda \u00e1 Amn\u00f3n que ser\u00eda cosa dificultosa hacerle algo.\n13:3 Y Amn\u00f3n ten\u00eda un amigo que se llamaba Jonadab, hijo de Simea, hermano de David: y era Jonadab hombre muy astuto.\n13:4 Y \u00e9ste le dijo: Hijo del rey, \u00bfpor qu\u00e9 de d\u00eda en d\u00eda vas as\u00ed enflaqueciendo? \u00bfno me lo descubrir\u00e1s \u00e1 m\u00ed? Y Amn\u00f3n le respondi\u00f3: Yo amo \u00e1 Thamar la hermana de Absalom mi hermano.\n13:5 Y Jonadab le dijo: Acu\u00e9state en tu cama, y finge que est\u00e1s enfermo; y cuando tu padre viniere \u00e1 visitarte, dile: Ru\u00e9gote que venga mi hermana Thamar, para que me conforte con alguna comida, y aderece delante de m\u00ed alguna vianda, para que viendo yo, la com\n13:6 Acost\u00f3se pues Amn\u00f3n, y fingi\u00f3 que estaba enfermo, y vino el rey: \u00e1 visitarle: y dijo Amn\u00f3n al rey: Yo te ruego que venga mi hermana Thamar, y haga delante de m\u00ed dos hojuelas, que coma yo de su mano.\n13:7 Y David envi\u00f3 \u00e1 Thamar \u00e1 su casa, diciendo: Ve ahora \u00e1 casa de Amn\u00f3n tu hermano, y hazle de comer.\n13:8 Y fu\u00e9 Thamar \u00e1 casa de su hermano Amn\u00f3n, el cual estaba acostado; y tom\u00f3 harina, y amas\u00f3 \u00e9 hizo hojuelas delante de \u00e9l, y aderez\u00f3las.\n13:9 Tom\u00f3 luego la sart\u00e9n, y sac\u00f3las delante de \u00e9l: mas \u00e9l no quiso comer. Y dijo Amn\u00f3n: Echad fuera de aqu\u00ed \u00e1 todos. Y todos se salieron de all\u00ed.\n13:10 Entonces Amn\u00f3n dijo \u00e1 Thamar: Trae la comida \u00e1 la alcoba, para que yo coma de tu mano. Y tomando Thamar las hojuelas que hab\u00eda aderezado, llev\u00f3las \u00e1 su hermano Amn\u00f3n \u00e1 la alcoba.\n13:11 Y como ella se las puso delante para que comiese, \u00e9l trab\u00f3 de ella, dici\u00e9ndole: Ven, hermana m\u00eda acu\u00e9state conmigo.\n13:12 Ella entonces le respondi\u00f3: No, hermano m\u00edo, no me hagas fuerza; porque no se ha de hacer as\u00ed con Israel. No hagas tal desacierto.\n13:13 Porque, \u00bfd\u00f3nde ir\u00eda yo con mi deshonra? Y aun t\u00fa ser\u00edas estimado como uno de los perversos en Israel. Ru\u00e9gote pues ahora que hables al rey, que no me negar\u00e1 \u00e1 ti.\n13:14 Mas \u00e9l no la quiso oir; antes pudiendo m\u00e1s que ella la forz\u00f3, y ech\u00f3se con ella.\n13:15 Aborreci\u00f3la luego Amn\u00f3n de tan grande aborrecimiento, que el odio con que la aborreci\u00f3 fu\u00e9 mayor que el amor con que la hab\u00eda amado. Y d\u00edjole Amn\u00f3n: Lev\u00e1ntate y vete.\n13:16 Y ella le respondi\u00f3: No es raz\u00f3n; mayor mal es \u00e9ste de echarme, que el que me has hecho. Mas \u00e9l no la quiso oir:\n13:17 Antes llamando su criado que le serv\u00eda dijo: Echame \u00e9sta all\u00e1 fuera, y tras ella cierra la puerta.\n13:18 Y ten\u00eda ella sobre s\u00ed una ropa de colores, traje que las hijas v\u00edrgenes de los reyes vest\u00edan. Ech\u00f3la pues fuera su criado, y cerr\u00f3 la puerta tras ella.\n13:19 Entonces Thamar tom\u00f3 ceniza, y esparci\u00f3la sobre su cabeza, y rasg\u00f3 su ropa de colores de que estaba vestida, y puestas sus manos sobre su cabeza, fu\u00e9se gritando.\n13:20 Y d\u00edjole su hermano Absalom: \u00bfHa estado contigo tu hermano Amn\u00f3n? Pues calla ahora, hermana m\u00eda: tu hermano es; no pongas tu coraz\u00f3n en este negocio. Y qued\u00f3se Thamar desconsolada en casa de Absalom su hermano.\n13:21 Y luego que el rey David oy\u00f3 todo esto, fu\u00e9 muy enojado.\n13:22 Mas Absalom no habl\u00f3 con Amn\u00f3n ni malo ni bueno, bien que Absalom aborrec\u00eda \u00e1 Amn\u00f3n, porque hab\u00eda forzado \u00e1 Thamar su hermana.\n13:23 Y aconteci\u00f3 pasados dos a\u00f1os, que Absalom ten\u00eda esquiladores en Bala-hasor, que est\u00e1 junto \u00e1 Ephraim; y convid\u00f3 Absalom \u00e1 todos los hijos del rey.\n13:24 Y vino Absalom al rey, y d\u00edjole: He aqu\u00ed, tu siervo tiene ahora esquiladores: yo ruego que venga el rey y sus siervos con tu siervo.\n13:25 Y respondi\u00f3 el rey \u00e1 Absalom: No, hijo m\u00edo, no vamos todos, porque no te hagamos costa. Y aunque porfi\u00f3 con \u00e9l, no quiso ir, mas bend\u00edjolo.\n13:26 Entonces dijo Absalom: Si no, ru\u00e9gote que venga con nosotros Amn\u00f3n mi hermano. Y el rey le respondi\u00f3: \u00bfPara qu\u00e9 ha de ir contigo?\n13:27 Y como Absalom lo importunase, dej\u00f3 ir con \u00e9l \u00e1 Amn\u00f3n y \u00e1 todos los hijos del rey.\n13:28 Y hab\u00eda Absalom dado orden \u00e1 sus criados, diciendo: Ahora bien, mirad cuando el coraz\u00f3n de Amn\u00f3n estar\u00e1 alegre del vino, y en dici\u00e9ndoos yo: Herid \u00e1 Amn\u00f3n, entonces matadle, y no tem\u00e1is; que yo os lo he mandado. Esforzaos pues, y sed valientes.\n13:29 Y los criados de Absalom hicieron con Amn\u00f3n como Absalom lo hab\u00eda mandado. Levant\u00e1ronse luego todos los hijos del rey, y subieron todos en sus mulos, y huyeron.\n13:30 Y estando a\u00fan ellos en el camino, lleg\u00f3 \u00e1 David el rumor que dec\u00eda: Absalom ha muerto \u00e1 todos los hijos del rey, que ninguno de ellos ha quedado.\n13:31 Entonces levant\u00e1ndose David, rasg\u00f3 sus vestidos, y ech\u00f3se en tierra, y todos sus criados, rasgados sus vestidos, estaban delante.\n13:32 Y Jonadab, hijo de Simea hermano de David, habl\u00f3 y dijo: No diga mi se\u00f1or que han muerto \u00e1 todos los j\u00f3venes hijos del rey, que s\u00f3lo Amn\u00f3n es muerto: porque en boca de Absalom estaba puesto desde el d\u00eda que Amn\u00f3n forz\u00f3 \u00e1 Thamar su hermana.\n13:33 Por tanto, ahora no ponga mi se\u00f1or el rey en su coraz\u00f3n esa voz que dice: Todos los hijos del rey son muertos: porque s\u00f3lo Amn\u00f3n es muerto.\n13:34 Absalom huy\u00f3 luego. Entre tanto, alzando sus ojos el mozo que estaba en atalaya, mir\u00f3, y he aqu\u00ed mucho pueblo que ven\u00eda \u00e1 sus espaldas por el camino de hacia el monte.\n13:35 Y dijo Jonadab al rey: He all\u00ed los hijos del rey que vienen: es as\u00ed como tu siervo ha dicho.\n13:36 Y como \u00e9l acab\u00f3 de hablar, he aqu\u00ed los hijos del rey que vinieron, y alzando su voz lloraron. Y tambi\u00e9n el mismo rey y todos sus siervos lloraron con muy grandes lamentos.\n13:37 Mas Absalom huy\u00f3, y fu\u00e9se \u00e1 Talmai hijo de Amiud, rey de Gessur. Y David lloraba por su hijo todos los d\u00edas.\n13:38 Y despu\u00e9s que Absalom huy\u00f3 y se fu\u00e9 \u00e1 Gessur, estuvo all\u00e1 tres a\u00f1os.\n13:39 Y el rey David dese\u00f3 ver \u00e1 Absalom: porque ya estaba consolado acerca de Amn\u00f3n que era muerto.\n14:1 Y CONOCIENDO Joab hijo de Sarvia, que el coraz\u00f3n del rey estaba por Absalom,\n14:2 Envi\u00f3 Joab \u00e1 Tecoa, y tom\u00f3 de all\u00e1 una mujer astuta, y d\u00edjole: Yo te ruego que te enlutes, y te vistas de ropas de luto, y no te unjas con \u00f3leo, antes s\u00e9 como mujer que ha mucho tiempo que trae luto por alg\u00fan muerto;\n14:3 Y entrando al rey, habla con \u00e9l de esta manera. Y puso Joab las palabras en su boca.\n14:4 Entr\u00f3 pues aquella mujer de Tecoa al rey, y postr\u00e1ndose en tierra sobre su rostro hizo reverencia, y dijo: Oh rey, salva.\n14:5 Y el rey dijo: \u00bfQu\u00e9 tienes? Y ella respondi\u00f3: Yo \u00e1 la verdad soy una mujer viuda y mi marido es muerto.\n14:6 Y tu sierva ten\u00eda dos hijos y los dos ri\u00f1eron en el campo; y no habiendo quien los despartiese, hiri\u00f3 el uno al otro, y mat\u00f3lo.\n14:7 Y he aqu\u00ed toda la parentela se ha levantado contra tu sierva, diciendo: Entrega al que mat\u00f3 \u00e1 su hermano, para que le hagamos morir por la vida de su hermano \u00e1 quien \u00e9l mat\u00f3, y quitemos tambi\u00e9n el heredero. As\u00ed apagar\u00e1n el ascua que me ha quedado, no deja\n14:8 Entonces el rey dijo \u00e1 la mujer: Vete \u00e1 tu casa, que yo mandar\u00e9 acerca de ti.\n14:9 Y la mujer de Tecoa dijo al rey: Rey se\u00f1or m\u00edo, la maldad sea sobre m\u00ed y sobre la casa de mi padre; mas el rey y su trono sin culpa.\n14:10 Y el rey dijo: Al que hablare contra t\u00ed, tr\u00e1elo \u00e1 m\u00ed, que no te tocar\u00e1 m\u00e1s.\n14:11 Dijo ella entonces: Ru\u00e9gote, oh rey, que te acuerdes de Jehov\u00e1 tu Dios, que no dejes \u00e1 los cercanos de la sangre aumentar el da\u00f1o con destruir \u00e1 mi hijo. Y \u00e9l respondi\u00f3: Vive Jehov\u00e1, que no caer\u00e1 ni un cabello de la cabeza de tu hijo en tierra.\n14:12 Y la mujer dijo: Ru\u00e9gote que hable tu criada una palabra \u00e1 mi se\u00f1or el rey. Y \u00e9l dijo: Habla.\n14:13 Entonces la mujer dijo: \u00bfPor qu\u00e9 pues piensas t\u00fa otro tanto contra el pueblo de Dios? que hablando el rey esta palabra, es como culpado, por cuanto el rey no hace volver \u00e1 su fugitivo.\n14:14 Porque de cierto morimos, y somos como aguas derramadas por tierra, que no pueden volver \u00e1 recogerse: ni Dios quita la vida, sino que arbitra medio para que su desviado no sea de \u00e9l excluido.\n14:15 Y que yo he venido ahora para decir esto al rey mi se\u00f1or, es porque el pueblo me ha puesto miedo. Mas tu sierva dijo: Hablar\u00e9 ahora al rey: quiz\u00e1 \u00e9l har\u00e1 lo que su sierva diga.\n14:16 Pues el rey oir\u00e1, para librar \u00e1 su sierva de mano del hombre que me quiere raer \u00e1 m\u00ed, y \u00e1 mi hijo juntamente, de la heredad de Dios.\n14:17 Tu sierva pues dice: Que sea ahora la respuesta de mi se\u00f1or el rey para descanso; pues que mi se\u00f1or el rey es como un \u00e1ngel de Dios para escuchar lo bueno y lo malo. As\u00ed Jehov\u00e1 tu Dios sea contigo.\n14:18 Entonces \u00e9l respondi\u00f3, y dijo \u00e1 la mujer: Yo te ruego que no me encubras nada de lo que yo te preguntare. Y la mujer dijo: Hable mi se\u00f1or el rey.\n14:19 Y el rey dijo: \u00bfNo ha sido la mano de Joab contigo en todas estas cosas? Y la mujer respondi\u00f3 y dijo: Vive tu alma, rey se\u00f1or m\u00edo, que no hay que apartarse \u00e1 derecha ni \u00e1 izquierda de todo lo que mi se\u00f1or el rey ha hablado: porque tu siervo Joab, \u00e9l me ma\n14:20 Y que trocara la forma de las palabras, Joab tu siervo lo ha hecho: mas mi se\u00f1or es sabio, conforme \u00e1 la sabidur\u00eda de un \u00e1ngel de Dios, para conocer lo que hay en la tierra.\n14:21 Entonces el rey dijo \u00e1 Joab: He aqu\u00ed yo hago esto: ve, y haz volver al mozo Absalom.\n14:22 Y Joab se postr\u00f3 en tierra sobre su rostro, \u00e9 hizo reverencia, y despu\u00e9s que bendijo al rey, dijo: Hoy ha entendido tu siervo que he hallado gracia en tus ojos, rey se\u00f1or m\u00edo; pues que ha hecho el rey lo que su siervo ha dicho.\n14:23 Levant\u00f3se luego Joab, y fu\u00e9 \u00e1 Gessur, y volvi\u00f3 \u00e1 Absalom \u00e1 Jerusalem.\n14:24 Mas el rey dijo: V\u00e1yase \u00e1 su casa, y no vea mi rostro. Y volvi\u00f3se Absalom \u00e1 su casa, y no vi\u00f3 el rostro del rey.\n14:25 Y no hab\u00eda en todo Israel hombre tan hermoso como Absalom, de alabar en gran manera: desde la planta de su pie hasta la mollera no hab\u00eda en \u00e9l defecto.\n14:26 Y cuando se cortaba el cabello, (lo cual hac\u00eda al fin de cada a\u00f1o, pues le causaba molestia, y por eso se lo cortaba,) pesaba el cabello de su cabeza doscientos siclos de peso real.\n14:27 Y Naci\u00e9ronle \u00e1 Absalom tres hijos, y una hija que se llam\u00f3 Thamar, la cual era hermosa de ver.\n14:28 Y estuvo Absalom por espacio de dos a\u00f1os en Jerusalem, y no vi\u00f3 la cara del rey.\n14:29 Y mand\u00f3 Absalom por Joab, para enviarlo al rey; mas no quiso venir \u00e1 \u00e9l; ni aunque envi\u00f3 por segunda vez, quiso \u00e9l venir.\n14:30 Entonces dijo \u00e1 sus siervos: Bien sab\u00e9is las tierras de Joab junto \u00e1 mi lugar, donde tiene sus cebadas; id, y pegadles fuego; y los siervos de Absalom pegaron fuego \u00e1 las tierras.\n14:31 Levant\u00f3se por tanto Joab, y vino \u00e1 Absalom \u00e1 su casa, y d\u00edjole: \u00bfPor qu\u00e9 han puesto fuego tus siervos \u00e1 mis tierras?\n14:32 Y Absalom respondi\u00f3 \u00e1 Joab: He aqu\u00ed, yo he enviado por ti, diciendo que vinieses ac\u00e1, \u00e1 fin de enviarte yo al rey \u00e1 que le dijeses: \u00bfPara qu\u00e9 vine de Gessur? mejor me fuera estar a\u00fan all\u00e1. Vea yo ahora la cara del rey; y si hay en m\u00ed pecado, m\u00e1teme.\n14:33 Vino pues Joab al rey, \u00e9 h\u00edzoselo saber. Entonces llam\u00f3 \u00e1 Absalom, el cual vino al rey, \u00e9 inclin\u00f3 su rostro \u00e1 tierra delante del rey: y el rey bes\u00f3 \u00e1 Absalom.\n15:1 ACONTECIO despu\u00e9s de esto, que Absalom se hizo de carros y caballos, y cincuenta que corriesen delante de \u00e9l.\n15:2 Y levant\u00e1base Absalom de ma\u00f1ana, y pon\u00edase \u00e1 un lado del camino de la puerta; y \u00e1 cualquiera que ten\u00eda pleito y ven\u00eda al rey \u00e1 juicio, Absalom le llamaba \u00e1 s\u00ed, y dec\u00edale: \u00bfDe qu\u00e9 ciudad eres? Y \u00e9l respond\u00eda: Tu siervo es de una de las tribus de Israel.\n15:3 Entonces Absalom le dec\u00eda: Mira, tus palabras son buenas y justas: mas no tienes quien te oiga por el rey.\n15:4 Y dec\u00eda Absalom: Qui\u00e9n me pusiera por juez en la tierra, para que viniesen \u00e1 m\u00ed todos los que tienen pleito \u00f3 negocio, que yo les har\u00eda justicia!\n15:5 Y acontec\u00eda que, cuando alguno se llegaba para inclinarse \u00e1 \u00e9l, \u00e9l extend\u00eda su mano, y lo tomaba, y lo besaba.\n15:6 Y de esta manera hac\u00eda con todo Israel que ven\u00eda al rey \u00e1 juicio: y as\u00ed robaba Absalom el coraz\u00f3n de los de Israel.\n15:7 Y al cabo de cuarenta a\u00f1os aconteci\u00f3 que Absalom dijo al rey: Yo te ruego me permitas que vaya \u00e1 Hebr\u00f3n, \u00e1 pagar mi voto que he prometido \u00e1 Jehov\u00e1:\n15:8 Porque tu siervo hizo voto cuando estaba en Gessur en Siria, diciendo: Si Jehov\u00e1 me volviere \u00e1 Jerusalem, yo servir\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1.\n15:9 Y el rey dijo: Ve en paz. Y \u00e9l se levant\u00f3, y se fu\u00e9 \u00e1 Hebr\u00f3n.\n15:10 Empero envi\u00f3 Absalom esp\u00edas por todas las tribus de Israel, diciendo: Cuando oyereis el sonido de la trompeta, dir\u00e9is: Absalom reina en Hebr\u00f3n.\n15:11 Y fueron con Absalom doscientos hombres de Jerusalem por \u00e9l convidados, los cuales iban en su sencillez, sin saber nada.\n15:12 Tambi\u00e9n envi\u00f3 Absalom por Achitophel Gilonita, del consejo de David, \u00e1 Gilo su ciudad, mientras hac\u00eda sus sacrificios. Y la conjuraci\u00f3n vino \u00e1 ser grande, pues se iba aumentando el pueblo con Absalom.\n15:13 Y vino el aviso \u00e1 David, diciendo: El coraz\u00f3n de todo Israel va tras Absalom.\n15:14 Entonces David dijo \u00e1 todos sus siervos que estaban con \u00e9l en Jerusalem: Levantaos, y huyamos, porque no podremos escapar delante de Absalom; daos priesa \u00e1 partir, no sea que apresur\u00e1ndose \u00e9l nos alcance, y arroje el mal sobre nosotros, y hiera la ciudad\n15:15 Y los siervos del rey dijeron al rey: He aqu\u00ed, tus siervos est\u00e1n prestos \u00e1 todo lo que nuestro se\u00f1or el rey eligiere.\n15:16 El rey entonces sali\u00f3, con toda su familia en pos de \u00e9l. Y dej\u00f3 el rey diez mujeres concubinas para que guardasen la casa.\n15:17 Sali\u00f3 pues el rey con todo el pueblo que le segu\u00eda, y par\u00e1ronse en un lugar distante.\n15:18 Y todos sus siervos pasaban \u00e1 su lado, con todos los Ceretheos y Peletheos; y todos los Getheos, seiscientos hombres que hab\u00edan venido \u00e1 pie desde Gath, iban delante del rey.\n15:19 Y dijo el rey \u00e1 Ittai Getheo: \u00bfPara qu\u00e9 vienes t\u00fa tambi\u00e9n con nosotros? vu\u00e9lvete y qu\u00e9date con el rey; porque t\u00fa eres extranjero, y desterrado tambi\u00e9n de tu lugar.\n15:20 \u00bfAyer viniste, y t\u00e9ngote de hacer hoy que mudes lugar para ir con nosotros? Yo voy como voy: t\u00fa vu\u00e9lvete, y haz volver \u00e1 tus hermanos: en ti haya misericordia y verdad.\n15:21 Y respondi\u00f3 Ittai al rey, diciendo: Vive Dios, y vive mi se\u00f1or el rey, que, \u00f3 para muerte \u00f3 para vida, donde mi se\u00f1or el rey estuviere, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n tu siervo.\n15:22 Entonces David dijo \u00e1 Ittai: Ven pues, y pasa. Y pas\u00f3 Ittai Getheo, y todos sus hombres, y toda su familia.\n15:23 Y todo el pa\u00eds llor\u00f3 en alta voz; pas\u00f3 luego toda la gente el torrente de Cedr\u00f3n; asimismo pas\u00f3 el rey, y todo el pueblo pas\u00f3, al camino que va al desierto.\n15:24 Y he aqu\u00ed, tambi\u00e9n iba Sadoc, y con \u00e9l todos los Levitas que llevaban el arca del pacto de Dios; y asentaron el arca del pacto de Dios. Y subi\u00f3 Abiathar despu\u00e9s que hubo acabado de salir de la ciudad todo el pueblo.\n15:25 Pero dijo el rey \u00e1 Sadoc: Vuelve el arca de Dios \u00e1 la ciudad; que si yo hallare gracia en los ojos de Jehov\u00e1, \u00e9l me volver\u00e1, y me har\u00e1 ver \u00e1 ella y \u00e1 su tabern\u00e1culo:\n15:26 Y si dijere: No me agradas: aqu\u00ed estoy, haga de m\u00ed lo que bien le pareciere.\n15:27 Dijo a\u00fan el rey \u00e1 Sadoc sacerdote: \u00bfNo eres t\u00fa el vidente? Vu\u00e9lvete en paz \u00e1 la ciudad; y con vosotros vuestros dos hijos, tu hijo Ahimaas, y Jonath\u00e1n hijo de Abiathar.\n15:28 Mirad, yo me detendr\u00e9 en los campos del desierto, hasta que venga respuesta de vosotros que me d\u00e9 aviso.\n15:29 Entonces Sadoc y Abiathar volvieron el arca de Dios \u00e1 Jerusalem; y estuvi\u00e9ronse all\u00e1.\n15:30 Y David subi\u00f3 la cuesta de las olivas; y subi\u00f3 la llorando, llevando la cabeza cubierta, y los pies descalzos. Tambi\u00e9n todo el pueblo que ten\u00eda consigo cubri\u00f3 cada uno su cabeza, y subieron llorando as\u00ed como sub\u00edan.\n15:31 Y dieron aviso \u00e1 David, diciendo: Achitophel est\u00e1 entre los que conspiraron con Absalom. Entonces dijo David: Entontece ahora, oh Jehov\u00e1, el consejo de Achitophel.\n15:32 Y como David lleg\u00f3 \u00e1 la cumbre del monte para adorar all\u00ed \u00e1 Dios, he aqu\u00ed Husai Arach\u00eeta que le sali\u00f3 al encuentro, trayendo rota su ropa, y tierra sobre su cabeza.\n15:33 Y d\u00edjole David: Si pasares conmigo, serme has de carga;\n15:34 Mas si volvieres \u00e1 la ciudad, y dijeres \u00e1 Absalom: Rey, yo ser\u00e9 tu siervo; como hasta aqu\u00ed he sido siervo de tu padre, as\u00ed ser\u00e9 ahora siervo tuyo, entonces t\u00fa me disipar\u00e1s el consejo de Achitophel.\n15:35 \u00bfNo estar\u00e1n all\u00ed contigo Sadoc y Abiathar sacerdotes? Por tanto, todo lo que oyeres en la casa del rey, dar\u00e1s aviso de ello \u00e1 Sadoc y \u00e1 Abiathar sacerdotes.\n15:36 Y he aqu\u00ed que est\u00e1n con ellos sus dos hijos, Ahimaas el de Sadoc, y Jonath\u00e1n el de Abiathar: por mano de ellos me enviar\u00e9is aviso de todo lo que oyereis.\n15:37 As\u00ed se vino Husai amigo de David \u00e1 la ciudad; y Absalom entr\u00f3 en Jerusalem.\n16:1 Y como David pas\u00f3 un poco de la cumbre del monte, he aqu\u00ed Siba, el criado de Mephi-boseth, que lo sal\u00eda \u00e1 recibir con un par de asnos enalbardados, y sobre ellos doscientos panes, y cien hilos de pasas, y cien panes de higos secos, y un cuero de vino.\n16:2 Y dijo el rey \u00e1 Siba: \u00bfQu\u00e9 es esto? Y Siba respondi\u00f3: Los asnos son para la familia del rey, en que suban; los panes y la pasa para los criados, que coman; y el vino, para que beban los que se cansaren en el desierto.\n16:3 Y dijo el rey: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el hijo de tu se\u00f1or? Y Siba respondi\u00f3 al rey: He aqu\u00ed \u00e9l se ha quedado en Jerusalem, porque ha dicho: Hoy me devolver\u00e1 la casa de Israel el reino de mi padre.\n16:4 Entonces el rey dijo \u00e1 Siba: He aqu\u00ed, sea tuyo todo lo que tiene Mephi-boseth. Y respondi\u00f3 Siba inclin\u00e1ndose: Rey se\u00f1or m\u00edo, halle yo gracia delante de ti.\n16:5 Y vino el rey David hasta Bahurim: y he aqu\u00ed, sal\u00eda uno de la familia de la casa de Sa\u00fal, el cual se llamaba Semei, hijo de Gera; y sal\u00eda maldiciendo,\n16:6 Y echando piedras contra David, y contra todos los siervos del rey David: y todo el pueblo, y todos los hombres valientes estaban \u00e1 su diestra y \u00e1 su siniestra.\n16:7 Y dec\u00eda Semei, maldici\u00e9ndole: Sal, sal, var\u00f3n de sangres, y hombre de Belial;\n16:8 Jehov\u00e1 te ha dado el pago de toda la sangre de la casa de Sa\u00fal, en lugar del cual t\u00fa has reinado: mas Jehov\u00e1 ha entregado el reino en mano de tu hijo Absalom; y hete aqu\u00ed sorprendido en tu maldad, porque eres var\u00f3n de sangres.\n16:9 Entonces Abisai hijo de Sarvia, dijo al rey: \u00bfPor qu\u00e9 maldice este perro muerto \u00e1 mi se\u00f1or el rey? Yo te ruego que me dejes pasar, y quitar\u00e9le la cabeza.\n16:10 Y el rey respondi\u00f3: \u00bfQu\u00e9 tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia? El maldice as\u00ed, porque Jehov\u00e1 le ha dicho que maldiga \u00e1 David; \u00bfqui\u00e9n pues le dir\u00e1: Por qu\u00e9 lo haces as\u00ed?\n16:11 Y dijo David \u00e1 Abisai y \u00e1 todos sus siervos: He aqu\u00ed, mi hijo que ha salido de mis entra\u00f1as, acecha \u00e1 mi vida: \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s ahora un hijo de Benjam\u00edn? Dejadle que maldiga, que Jehov\u00e1 se lo ha dicho.\n16:12 Quiz\u00e1 mirar\u00e1 Jehov\u00e1 \u00e1 mi aflicci\u00f3n, y me dar\u00e1 Jehov\u00e1 bien por sus maldiciones de hoy.\n16:13 Y como David y los suyos iban por el camino, Semei iba por el lado del monte delante de \u00e9l, andando y maldiciendo, y arrojando piedras delante de \u00e9l, y esparciendo polvo.\n16:14 Y el rey y todo el pueblo que con \u00e9l estaba, llegaron fatigados, y descansaron all\u00ed.\n16:15 Y Absalom y todo el pueblo, los varones de Israel, entraron en Jerusalem, y con \u00e9l Achitophel.\n16:16 Y acaeci\u00f3 luego, que como Husai Arach\u00eeta amigo de David hubo llegado \u00e1 Absalom, d\u00edjole Husai: Viva el rey, viva el rey.\n16:17 Y Absalom dijo \u00e1 Husai: \u00bfEste es tu agradecimiento para con tu amigo? \u00bfpor qu\u00e9 no fuiste con tu amigo?\n16:18 Y Husai respondi\u00f3 \u00e1 Absalom: No: antes al que eligiere Jehov\u00e1 y este pueblo y todos los varones de Israel, de aqu\u00e9l ser\u00e9 yo, y con aqu\u00e9l quedar\u00e9.\n16:19 \u00bfY \u00e1 qui\u00e9n hab\u00eda yo de servir? \u00bfno es \u00e1 su hijo? Como he servido delante de tu padre, as\u00ed ser\u00e9 delante de ti.\n16:20 Entonces dijo Absalom \u00e1 Achitophel: Consultad qu\u00e9 haremos.\n16:21 Y Achitophel dijo \u00e1 Absalom: Entra \u00e1 las concubinas de tu padre, que \u00e9l dej\u00f3 para guardar la casa; y todo el pueblo de Israel oir\u00e1 que te has hecho aborrecible \u00e1 tu padre, y as\u00ed se esforzar\u00e1n las manos de todos los que est\u00e1n contigo.\n16:22 Entonces pusieron una tienda \u00e1 Absalom sobre el terrado, y entr\u00f3 Absalom \u00e1 las concubinas de su padre, en ojos de todo Israel.\n16:23 Y el consejo que daba Achitophel en aquellos d\u00edas, era como si consultaran la palabra de Dios. Tal era el consejo de Achitophel, as\u00ed con David como con Absalom.\n17:1 ENTONCES Achitophel dijo \u00e1 Absalom: Yo escoger\u00e9 ahora doce mil hombres, y me levantar\u00e9, y seguir\u00e9 \u00e1 David esta noche;\n17:2 Y dar\u00e9 sobre \u00e9l cuando \u00e9l estar\u00e1 cansado y flaco de manos: lo atemorizar\u00e9, y todo el pueblo que est\u00e1 con \u00e9l huir\u00e1, y herir\u00e9 al rey solo.\n17:3 As\u00ed tornar\u00e9 \u00e1 todo el pueblo \u00e1 ti: y cuando ellos hubieren vuelto, (pues aquel hombre es el que t\u00fa quieres) todo el pueblo estar\u00e1 en paz.\n17:4 Esta raz\u00f3n pareci\u00f3 bien \u00e1 Absalom y \u00e1 todos los ancianos de Israel.\n17:5 Y dijo Absalom: Llama tambi\u00e9n ahora \u00e1 Husai Arach\u00eeta, para que asimismo oigamos lo que \u00e9l dir\u00e1.\n17:6 Y como Husai vino \u00e1 Absalom, habl\u00f3le Absalom, diciendo: As\u00ed ha dicho Achitophel; \u00bfseguiremos su consejo, \u00f3 no? Di t\u00fa.\n17:7 Entonces Husai dijo \u00e1 Absalom: El consejo que ha dado esta vez Achitophel no es bueno.\n17:8 Y a\u00f1adi\u00f3 Husai: T\u00fa sabes que tu padre y los suyos son hombres valientes, y que est\u00e1n con amargura de \u00e1nimo, como la osa en el campo cuando le han quitado los hijos. Adem\u00e1s, tu padre es hombre de guerra, y no tendr\u00e1 la noche con el pueblo.\n17:9 He aqu\u00ed \u00e9l estar\u00e1 ahora escondido en alguna cueva, \u00f3 en otro lugar: y si al principio cayeren algunos de los tuyos, oir\u00e1lo quien lo oyere, y dir\u00e1: El pueblo que sigue \u00e1 Absalom ha sido derrotado.\n17:10 As\u00ed aun el hombre valiente, cuyo coraz\u00f3n sea como coraz\u00f3n de le\u00f3n, sin duda desmayar\u00e1: porque todo Israel sabe que tu padre es hombre valiente, y que los que est\u00e1n con \u00e9l son esforzados.\n17:11 Aconsejo pues que todo Israel se junte \u00e1 ti, desde Dan hasta Beerseba, en multitud como la arena que est\u00e1 \u00e1 la orilla de la mar, y que t\u00fa en persona vayas \u00e1 la batalla.\n17:12 Entonces le acometeremos en cualquier lugar que pudiere hallarse, y daremos sobre \u00e9l como cuando el roc\u00edo cae sobre la tierra, y ni uno dejaremos de \u00e9l, y de todos los que con \u00e9l est\u00e1n.\n17:13 Y si se recogiere en alguna ciudad, todos los de Israel traer\u00e1n sogas \u00e1 aquella ciudad, y la arrastraremos hasta el arroyo, que nunca m\u00e1s parezca piedra de ella.\n17:14 Entonces Absalom y todos los de Israel dijeron: El consejo de Husai Arach\u00eeta es mejor que el consejo de Achitophel. Porque hab\u00eda Jehov\u00e1 ordenado que el acertado consejo de Achitophel se frustara, para que Jehov\u00e1 hiciese venir el mal sobre Absalom.\n17:15 Dijo luego Husai \u00e1 Sadoc y \u00e1 Abiathar sacerdotes: As\u00ed y as\u00ed aconsej\u00f3 Achitophel \u00e1 Absalom y \u00e1 los ancianos de Israel: y de esta manera aconsej\u00e9 yo.\n17:16 Por tanto enviad inmediatemente, y dad aviso \u00e1 David, diciendo: No quedes esta noche en los campos del desierto, sino pasa luego el Jord\u00e1n, porque el rey no sea consumido, y todo el pueblo que con \u00e9l est\u00e1.\n17:17 Y Jonath\u00e1n y Ahimaas estaban junto \u00e1 la fuente de Rogel, porque no pod\u00edan ellos mostrarse viniendo \u00e1 la ciudad; fu\u00e9 por tanto una criada, y di\u00f3les el aviso: y ellos fueron, y notici\u00e1ronlo al rey David.\n17:18 Empero fueron vistos por un mozo, el cual di\u00f3 cuenta \u00e1 Absalom: sin embargo los dos se dieron priesa \u00e1 caminar, y llegaron \u00e1 casa de un hombre en Bahurim, que ten\u00eda un pozo en su patio, dentro del cual se metieron.\n17:19 Y tomando la mujer de la casa una manta, extendi\u00f3la sobre la boca del pozo, y tendi\u00f3 sobre ella el grano trillado; y no se penetr\u00f3 el negocio.\n17:20 Llegando luego los criados de Absalom \u00e1 la casa \u00e1 la mujer, dij\u00e9ronle: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n Ahimaas y Jonath\u00e1n? Y la mujer les respondi\u00f3: Ya han pasado el vado de las aguas. Y como ellos los buscaron y no los hallaron volvi\u00e9ronse \u00e1 Jerusalem.\n17:21 Y despu\u00e9s que ellos se hubieron ido, estotros salieron del pozo, y fu\u00e9ronse, y dieron aviso al rey David; y dij\u00e9ronle: Levantaos y daos priesa \u00e1 pasar las aguas, porque Achitophel ha dado tal consejo contra vosotros.\n17:22 Entonces David se levant\u00f3, y todo el pueblo que con \u00e9l estaba, y pasaron el Jord\u00e1n antes que amaneciese; ni siquiera falt\u00f3 uno que no pasase el Jord\u00e1n.\n17:23 Y Achitophel, viendo que no se hab\u00eda puesto por obra su consejo, enalbard\u00f3 su asno, y levant\u00f3se, y fu\u00e9se \u00e1 su casa en su ciudad; y despu\u00e9s de disponer acerca de su casa, ahorc\u00f3se y muri\u00f3, y fu\u00e9 sepultado en el sepulcro de su padre.\n17:24 Y David lleg\u00f3 \u00e1 Mahanaim, y Absalom pas\u00f3 el Jord\u00e1n con toda la gente de Israel.\n17:25 Y Absalom constituy\u00f3 \u00e1 Amasa, sobre el ej\u00e9rcito en lugar de Joab, el cual Amasa fu\u00e9 hijo de un var\u00f3n de Israel llamado Itra, el cual hab\u00eda entrado \u00e1 Abigail hija de Naas, hermana de Sarvia, madre de Joab.\n17:26 Y asent\u00f3 campo Israel con Absalom en tierra de Galaad.\n17:27 Y luego que David lleg\u00f3 \u00e1 Mahanaim, Sobi hijo de Naas de Rabba de los hijos de Ammon, y Mach\u00eer hijo de Ammiel de Lodebar, y Barzillai Galaadita de Rogelim,\n17:28 Trajeron \u00e1 David y al pueblo que estaba con \u00e9l, camas, y tazas, y vasijas de barro, y trigo, y cebada, y harina, y grano tostado, habas, lentejas, y garbanzos tostados,\n17:29 Miel, manteca, ovejas, y quesos de vacas, para que comiesen; porque dijeron: Aquel pueblo est\u00e1 hambriento, y cansado, y tendr\u00e1 sed en el desierto.\n18:1 DAVID pues revist\u00f3 el pueblo que ten\u00eda consigo, y puso sobre ellos tribunos y centuriones.\n18:2 Y consign\u00f3 la tercera parte del pueblo al mando de Joab, y otra tercera al mando de Abisai, hijo de Sarvia, hermano de Joab, y la otra tercera parte al mando de Ittai Getheo. Y dijo el rey al pueblo: Yo tambi\u00e9n saldr\u00e9 con vosotros.\n18:3 Mas el pueblo dijo: No saldr\u00e1s; porque si nosotros huy\u00e9remos, no har\u00e1n caso de nosotros; y aunque la mitad de nosotros muera, no har\u00e1n caso de nosotros: mas t\u00fa ahora vales tanto como diez mil de nosotros. Ser\u00e1 pues mejor que t\u00fa nos des ayuda desde la ciud\n18:4 Entonces el rey les dijo: Yo har\u00e9 lo que bien os pareciere. Y p\u00fasose el rey \u00e1 la entrada de la puerta, mientras sal\u00eda todo el pueblo de ciento en ciento y de mil en mil.\n18:5 Y el rey mand\u00f3 \u00e1 Joab y \u00e1 Abisai y \u00e1 Ittai, diciendo: Tratad benignamente por amor de m\u00ed al mozo Absalom. Y todo el pueblo oy\u00f3 cuando di\u00f3 el rey orden acerca de Absalom \u00e1 todos los capitanes.\n18:6 Sali\u00f3 pues el pueblo al campo contra Israel, y di\u00f3se la batalla en el bosque de Ephraim;\n18:7 Y all\u00ed cay\u00f3 el pueblo de Israel delante de los siervos de David, \u00e9 h\u00edzose una gran matanza de veinte mil hombres.\n18:8 Y derram\u00e1ndose all\u00ed el ej\u00e9rcito por la haz de toda la tierra, fueron m\u00e1s los que consumi\u00f3 el bosque de los del pueblo, que los que consumi\u00f3 el cuchillo aquel d\u00eda.\n18:9 Y encontr\u00f3se Absalom con los siervos de David: \u00e9 iba Absalom sobre un mulo, y el mulo se entr\u00f3 debajo de un espeso y grande alcornoque, y asi\u00f3sele la cabeza al alcornoque, y qued\u00f3 entre el cielo y la tierra; pues el mulo en que iba pas\u00f3 delante.\n18:10 Y vi\u00e9ndolo uno, avis\u00f3 \u00e1 Joab, diciendo: He aqu\u00ed que he visto \u00e1 Absalom colgado de un alcornoque.\n18:11 Y Joab respondi\u00f3 al hombre que le daba la nueva: Y vi\u00e9ndolo t\u00fa, \u00bfpor qu\u00e9 no le heriste luego all\u00ed ech\u00e1ndole \u00e1 tierra? y sobre m\u00ed, que te hubiera dado diez siclos de plata, y un talabarte.\n18:12 Y el hombre dijo \u00e1 Joab: Aunque me importara en mis manos mil siclos de plata, no extendiera yo mi mano contra el hijo del rey; porque nosotros lo o\u00edmos cuando el rey te mand\u00f3 \u00e1 ti y \u00e1 Abisai y \u00e1 Ittai, diciendo: Mirad que ninguno toque en el joven Absalo\n18:13 Por otra parte, habr\u00eda yo hecho traici\u00f3n contra mi vida (pues que al rey nada se le esconde), y t\u00fa mismo estar\u00edas en contra.\n18:14 Y respondi\u00f3 Joab: No es raz\u00f3n que yo te ruegue. Y tomando tres dardos en sus manos, hinc\u00f3los en el coraz\u00f3n de Absalom, que aun estaba vivo en medio del alcornoque.\n18:15 Cerc\u00e1ndolo luego diez mancebos escuderos de Joab, hirieron \u00e1 Absalom, y acab\u00e1ronle.\n18:16 Entonces Joab toc\u00f3 la corneta, y el pueblo se volvi\u00f3 de seguir \u00e1 Israel, porque Joab detuvo al pueblo.\n18:17 Tomando despu\u00e9s \u00e1 Absalom, ech\u00e1ronle en un gran hoyo en el bosque, y levantaron sobre \u00e9l un muy grande mont\u00f3n de piedras; y todo Israel huy\u00f3, cada uno \u00e1 sus estancias.\n18:18 Y hab\u00eda Absalom en su vida tomado y levant\u00e1dose una columna, la cual est\u00e1 en el valle del rey; porque hab\u00eda dicho: Yo no tengo hijo que conserve la memoria de mi nombre. Y llam\u00f3 aquella columna de su nombre: y as\u00ed se llam\u00f3 el Lugar de Absalom, hasta hoy.\n18:19 Entonces Ahimaas hijo de Sadoc dijo: \u00bfCorrer\u00e9 ahora, y dar\u00e9 las nuevas al rey de c\u00f3mo Jehov\u00e1 ha defendido su causa de la mano de sus enemigos?\n18:20 Y respondi\u00f3 Joab: Hoy no llevar\u00e1s las nuevas: las llevar\u00e1s otro d\u00eda: no dar\u00e1s hoy la nueva, porque el hijo del rey es muerto.\n18:21 Y Joab dijo \u00e1 Cusi: Ve t\u00fa, y di al rey lo que has visto. Y Cusi hizo reverencia \u00e1 Joab, y corri\u00f3.\n18:22 Entonces Ahimaas hijo de Sadoc torn\u00f3 \u00e1 decir \u00e1 Joab: Sea lo que fuere, yo correr\u00e9 ahora tras Cusi. Y Joab dijo: Hijo m\u00edo, \u00bfpara qu\u00e9 has t\u00fa de correr, pues que no hallar\u00e1s premio por las nuevas?\n18:23 Mas \u00e9l respondi\u00f3: Sea lo que fuere, yo correr\u00e9. Entonces le dijo: Corre. Corri\u00f3 pues Ahimaas por el camino de la llanura, y pas\u00f3 delante de Cusi.\n18:24 Estaba David \u00e1 la saz\u00f3n sentado entre las dos puertas; y el atalaya hab\u00eda ido al terrado de sobre la puerta en el muro, y alzando sus ojos, mir\u00f3, y vi\u00f3 \u00e1 uno que corr\u00eda solo.\n18:25 El atalaya di\u00f3 luego voces, \u00e9 h\u00edzolo saber al rey. Y el rey dijo: Si es solo, buenas nuevas trae. En tanto que \u00e9l ven\u00eda acerc\u00e1ndose,\n18:26 Vi\u00f3 el atalaya otro que corr\u00eda; y di\u00f3 voces el atalaya al portero, diciendo: He aqu\u00ed otro hombre que corre solo. Y el rey dijo: Este tambi\u00e9n es mensajero.\n18:27 Y el atalaya volvi\u00f3 \u00e1 decir: Par\u00e9ceme el correr del primero como el correr de Ahimaas hijo de Sadoc. Y respondi\u00f3 el rey: Ese es hombre de bien, y viene con buena nueva.\n18:28 Entonces Ahimaas dijo en alta voz al rey: Paz. E inclin\u00f3se \u00e1 tierra delante del rey, y dijo: Bendito sea Jehov\u00e1 Dios tuyo, que ha entregado \u00e1 los hombres que hab\u00edan levantado sus manos contra mi se\u00f1or el rey.\n18:29 Y el rey dijo: \u00bfEl mozo Absalom tiene paz? Y Ahimaas respondi\u00f3: Vi yo un grande alboroto cuando envi\u00f3 Joab al siervo del rey y \u00e1 m\u00ed tu siervo; mas no s\u00e9 qu\u00e9 era.\n18:30 Y el rey dijo: Pasa, y ponte all\u00ed. Y \u00e9l pas\u00f3, y par\u00f3se.\n18:31 Y luego vino Cusi, y dijo: Reciba nueva mi se\u00f1or el rey, que hoy Jehov\u00e1 ha defendido tu causa de la mano de todos los que se hab\u00edan levantado contra ti.\n18:32 El rey entonces dijo \u00e1 Cusi: \u00bfEl mozo Absalom tiene paz? Y Cusi respondi\u00f3: Como aquel mozo sean los enemigos de mi se\u00f1or el rey, y todos los que se levantan contra ti para mal.\n18:33 Entonces el rey se turb\u00f3, y subi\u00f3se \u00e1 la sala de la puerta, y llor\u00f3; y yendo, dec\u00eda as\u00ed: Hijo m\u00edo Absalom, hijo m\u00edo, hijo m\u00edo Absalom! Qui\u00e9n me diera que muriera yo en lugar de ti, Absalom, hijo m\u00edo, hijo m\u00edo!\n19:1 Y DIERON aviso \u00e1 Joab: He aqu\u00ed el rey llora, y hace duelo por Absalom.\n19:2 Y volvi\u00f3se aquel d\u00eda la victoria en luto para todo el pueblo; porque oy\u00f3 decir el pueblo aquel d\u00eda que el rey ten\u00eda dolor por su hijo.\n19:3 Entr\u00f3se el pueblo aquel d\u00eda en la ciudad escondidamente, como suele entrar \u00e1 escondidas el pueblo avergonzado que ha hu\u00eddo de la batalla.\n19:4 Mas el rey, cubierto el rostro, clamaba en alta voz: Hijo m\u00edo Absalom, Absalom, hijo m\u00edo, hijo m\u00edo!\n19:5 Y entrando Joab en casa al rey, d\u00edjole: Hoy has avergonzado el rostro de todos tus siervos, que han hoy librado tu vida, y la vida de tus hijos y de tus hijas, y la vida de tus mujeres, y la vida de tus concubinas,\n19:6 Amando \u00e1 los que te aborrecen, y aborreciendo \u00e1 los que te aman: porque hoy has declarado que nada te importan tus pr\u00edncipes y siervos; pues hoy echo de ver que si Absalom viviera, bien que nosotros todos estuvi\u00e9ramos hoy muertos, entonces te contentaras.\n19:7 Lev\u00e1ntate pues ahora, y sal fuera, y halaga \u00e1 tus siervos: porque juro por Jehov\u00e1, que si no sales, ni aun uno quede contigo esta noche; y de esto te pesar\u00e1 m\u00e1s que de todos los males que te han sobrevenido desde tu mocedad hasta ahora.\n19:8 Entonces se levant\u00f3 el rey, y sent\u00f3se \u00e1 la puerta; y fu\u00e9 declarado \u00e1 todo el pueblo, diciendo: He aqu\u00ed el rey est\u00e1 sentado \u00e1 la puerta. Y vino todo el pueblo delante del rey; mas Israel hab\u00eda hu\u00eddo, cada uno \u00e1 sus estancias.\n19:9 Y todo el pueblo porfiaba en todas las tribus de Israel, diciendo: El rey nos ha librado de mano de nuestros enemigos, y \u00e9l nos ha salvado de mano de los Filisteos; y ahora hab\u00eda hu\u00eddo, de la tierra por miedo de Abaslom.\n19:10 Y Absalom, \u00e1 quien hab\u00edamos ungido sobre nosotros, es muerto en la batalla. \u00bfPor qu\u00e9 pues os est\u00e1is ahora quedos en orden \u00e1 hacer volver al rey?\n19:11 Y el rey David envi\u00f3 \u00e1 Sadoc y \u00e1 Abiathar sacerdotes, diciendo: Hablad \u00e1 los ancianos de Jud\u00e1 y decidles: \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e9is vosotros los postreros en volver el rey \u00e1 su casa, ya que la palabra de todo Israel ha venido al rey de volverle \u00e1 su casa?\n19:12 Vosotros sois mis hermanos; mis huesos y mi carne sois: \u00bfpor qu\u00e9 pues ser\u00e9is vosotros los postreros en volver al rey?\n19:13 Asimismo dir\u00e9is \u00e1 Amasa: \u00bfNo eres t\u00fa tambi\u00e9n hueso m\u00edo y carne m\u00eda? As\u00ed me haga Dios, y as\u00ed me a\u00f1ada, si no fueres general del ej\u00e9rcito delante de m\u00ed para siempre, en lugar de Joab.\n19:14 As\u00ed inclin\u00f3 el coraz\u00f3n de todos los varones de Jud\u00e1, como el de un solo hombre, para que enviasen \u00e1 decir al rey: Vuelve t\u00fa, y todos tus siervos.\n19:15 Volvi\u00f3 pues el rey, y vino hasta el Jord\u00e1n. Y Jud\u00e1 vino \u00e1 Gilgal, \u00e1 recibir al rey y pasarlo el Jord\u00e1n.\n19:16 Y Semei hijo de Gera, hijo de Benjam\u00edn, que era de Bahurim, di\u00f3se priesa \u00e1 venir con los hombres de Jud\u00e1 \u00e1 recibir al rey David;\n19:17 Y con \u00e9l ven\u00edan mil hombres de Benjam\u00edn; asimismo Siba criado de la casa de Sa\u00fal, con sus quince hijos y sus veinte siervos, los cuales pasaron el Jord\u00e1n delante del rey.\n19:18 Atraves\u00f3 despu\u00e9s la barca para pasar la familia del rey, y para hacer lo que le pluguiera. Entonces Semei hijo de Gera se postr\u00f3 delante del rey cuando \u00e9l hab\u00eda pasado el Jord\u00e1n.\n19:19 Y dijo al rey: No me impute mi se\u00f1or iniquidad, ni tengas memoria de los males que tu siervo hizo el d\u00eda que mi se\u00f1or el rey sali\u00f3 de Jerusalem, para guardarlos el rey en su coraz\u00f3n;\n19:20 Porque yo tu siervo conozco haber pecado, y he venido hoy el primero de toda la casa de Jos\u00e9, para descender \u00e1 recibir \u00e1 mi se\u00f1or el rey.\n19:21 Y Abisai hijo de Sarvia responidi\u00f3 y dijo: \u00bfNo ha de morir por esto Semei, que maldijo al ungido de Jehov\u00e1?\n19:22 David entonces dijo: \u00bfQu\u00e9 ten\u00e9is vosotros conmigo, hijos de Sarvia, que me hab\u00e9is de ser hoy adversarios? \u00bfha de morir hoy alguno en Israel? \u00bfno conozco yo que hoy soy rey sobre Israel?\n19:23 Y dijo el rey \u00e1 Semei: No morir\u00e1s. Y el rey se lo jur\u00f3.\n19:24 Tambi\u00e9n Mephi-boseth hijo de Sa\u00fal descendi\u00f3 \u00e1 recibir al rey: no hab\u00eda lavado sus pies, ni hab\u00eda cortado su barba, ni tampoco hab\u00eda lavado sus vestidos, desde el d\u00eda que el rey sali\u00f3 hasta el d\u00eda que vino en paz.\n19:25 Y luego que vino \u00e9l \u00e1 Jerusalem \u00e1 recibir al rey, el rey le dijo: Mephi-boseth, \u00bfPor qu\u00e9 no fuiste conmigo?\n19:26 Y \u00e9l dijo: Rey se\u00f1or m\u00edo, mi siervo me ha enga\u00f1ado; pues hab\u00eda tu siervo dicho: Enalbardar\u00e9 un asno, y subir\u00e9 en \u00e9l, \u00e9 ir\u00e9 al rey; porque tu siervo es cojo.\n19:27 Empero \u00e9l revolvi\u00f3 \u00e1 tu siervo delante de mi se\u00f1or el rey; mas mi se\u00f1or el rey es como un \u00e1ngel de Dios: haz pues lo que bien te pareciere.\n19:28 Porque toda la casa de mi padre era digna de muerte delante de mi se\u00f1or el rey, y t\u00fa pusiste \u00e1 tu siervo entre los convidados de tu mesa. \u00bfQu\u00e9 derecho pues tengo a\u00fan para quejarme m\u00e1s contra el rey?\n19:29 Y el rey le dijo: \u00bfPara qu\u00e9 hablas m\u00e1s palabras? Yo he determinado que t\u00fa y Siba part\u00e1is las tierras.\n19:30 Y Mephi-boseth dijo al rey: Y aun t\u00f3melas \u00e9l todas, pues que mi se\u00f1or el rey ha vuelto en paz \u00e1 su casa.\n19:31 Tambi\u00e9n Barzillai Galaadita descendi\u00f3 de Rogelim, y pas\u00f3 el Jord\u00e1n con el rey, para acompa\u00f1arle de la otra parte del Jord\u00e1n.\n19:32 Y era Barzillai muy viejo, de ochenta a\u00f1os, el cual hab\u00eda dado provisi\u00f3n al rey cuando estaba en Mahanaim, porque era hombre muy rico.\n19:33 Y el rey dijo \u00e1 Barzillai: Pasa conmigo, y yo te dar\u00e9 de comer conmigo en Jerusalem.\n19:34 Mas Barzillai dijo al rey: \u00bfCu\u00e1ntos son los d\u00edas del tiempo de mi vida, para que yo suba con el rey \u00e1 Jerusalem?\n19:35 Yo soy hoy d\u00eda de edad de ochenta a\u00f1os, que ya no har\u00e9 diferencia entre lo bueno y lo malo: \u00bftomar\u00e1 gusto ahora tu siervo en lo que comiere \u00f3 bebiere? \u00bfoir\u00e9 m\u00e1s la voz de los cantores y de las cantoras? \u00bfpara qu\u00e9, pues, ser\u00eda a\u00fan tu siervo molesto \u00e1 mi se\n19:36 Pasar\u00e1 tu siervo un poco el Jord\u00e1n con el rey: \u00bfpor qu\u00e9 me ha de dar el rey tan grande recompensa?\n19:37 Yo te ruego que dejes volver \u00e1 tu siervo, y que muera en mi ciudad, junto al sepulcro de mi padre y de mi madre. He aqu\u00ed tu siervo Chimham; que pase \u00e9l con mi se\u00f1or el rey, y hazle lo que bien te pareciere.\n19:38 Y el rey dijo: Pues pase conmigo Chimham, y yo har\u00e9 con \u00e9l como bien te parezca: y todo lo que t\u00fa pidieres de m\u00ed, yo lo har\u00e9.\n19:39 Y todo el pueblo pas\u00f3 el Jord\u00e1n: y luego que el rey hubo tambi\u00e9n pasado, el rey bes\u00f3 \u00e1 Barzillai, y bend\u00edjolo; y \u00e9l se volvi\u00f3 \u00e1 su casa.\n19:40 El rey entonces pas\u00f3 \u00e1 Gilgal, y con \u00e9l pas\u00f3 Chimham; y todo el pueblo de Jud\u00e1, con la mitad del pueblo de Israel, pasaron al rey.\n19:41 Y he aqu\u00ed todos los varones de Israel vinieron al rey, y le dijeron: \u00bfPor qu\u00e9 los hombres de Jud\u00e1, nuestros hermanos, te han llevado, y han hecho pasar el Jord\u00e1n al rey y \u00e1 su familia, y \u00e1 todos los varones de David con \u00e9l?\n19:42 Y todos los varones de Jud\u00e1 respondieron \u00e1 todos los de Israel: Porque el rey es nuestro pariente. Mas \u00bfpor qu\u00e9 os enoj\u00e1is vosotros de eso? \u00bfhemos nosotros comido algo del rey? \u00bfhemos recibido de \u00e9l alg\u00fan don?\n19:43 Entonces respondieron los varones de Israel, y dijeron \u00e1 los de Jud\u00e1: Nosotros tenemos en el rey diez partes, y en el mismo David m\u00e1s que vosotros: \u00bfpor qu\u00e9 pues nos hab\u00e9is tenido en poco? \u00bfno hablamos nosotros primero en volver \u00e1 nuestro rey? Y el razona\n20:1 Y ACAECIO estar all\u00ed un hombre perverso que se llamaba Seba, hijo de Bichri, hombre de Benjam\u00edn, el cual toc\u00f3 la corneta, y dijo: No tenemos nosotros parte en David, ni heredad en el hijo de Isa\u00ed: Israel, cada uno \u00e1 sus estancias!\n20:2 As\u00ed se fueron de en pos de David todos los hombres de Israel, y segu\u00edan \u00e1 Seba hijo de Bichri: mas los de Jud\u00e1 fueron adheridos \u00e1 su rey, desde el Jord\u00e1n hasta Jerusalem.\n20:3 Y luego que lleg\u00f3 David \u00e1 su casa en Jerusalem, tom\u00f3 el rey las diez mujeres concubinas que hab\u00eda dejado para guardar la casa, y p\u00fasolas en una casa en guarda, y di\u00f3les de comer: pero nunca m\u00e1s entr\u00f3 \u00e1 ellas, sino que quedaron encerradas hasta que muriero\n20:4 Despu\u00e9s dijo el rey \u00e1 Amasa: J\u00fantame los varones de Jud\u00e1 para dentro de tres d\u00edas, y h\u00e1llate t\u00fa aqu\u00ed presente.\n20:5 Fu\u00e9 pues Amasa \u00e1 juntar \u00e1 Jud\u00e1; pero det\u00favose m\u00e1s del tiempo que le hab\u00eda sido se\u00f1alado.\n20:6 Y dijo David \u00e1 Abisai: Seba hijo de Bichri nos har\u00e1 ahora m\u00e1s mal que Absalom: toma pues t\u00fa los siervos de tu se\u00f1or, y ve tras \u00e9l, no sea que halle las ciudades fortificadas, y se nos vaya de delante.\n20:7 Entonces salieron en pos de \u00e9l los hombres de Joab, y los Ceretheos y Peletheos, y todos los valientes: salieron de Jerusalem para ir tras Seba hijo de Bichri.\n20:8 Y estando ellos cerca de la grande pe\u00f1a que est\u00e1 en Gaba\u00f3n, sali\u00f3les Amasa al encuentro. Ahora bien, la vestidura que Joab ten\u00eda sobrepuesta est\u00e1bale ce\u00f1ida, y sobre ella el cinto de una daga pegada \u00e1 sus lomos en su vaina, de la que as\u00ed como \u00e9l avanz\u00f3, c\n20:9 Entonces Joab dijo \u00e1 Amasa: \u00bfTienes paz, hermano m\u00edo? Y tom\u00f3 Joab con la diestra la barba de Amasa, para besarlo.\n20:10 Y como Amasa no se cuid\u00f3 de la daga que Joab en la mano ten\u00eda, hiri\u00f3le \u00e9ste con ella en la quinta costilla, y derram\u00f3 sus entra\u00f1as por tierra, y cay\u00f3 muerto sin darle segundo golpe. Despu\u00e9s Joab y su hermano Abisai fueron en seguimiento de Seba hijo de Bi\n20:11 Y uno de los criados de Joab se par\u00f3 junto \u00e1 \u00e9l, diciendo: Cualquiera que amare \u00e1 Joab y \u00e1 David vaya en pos de Joab.\n20:12 Y Amasa se hab\u00eda revolcado en la sangre en mitad del camino: y viendo aquel hombre que todo el pueblo se paraba, apart\u00f3 \u00e1 Amasa del camino al campo, y ech\u00f3 sobre \u00e9l una vestidura, porque ve\u00eda que todos los que ven\u00edan se paraban junto \u00e1 \u00e9l.\n20:13 Luego, pues, que fu\u00e9 apartado del camino, pasaron todos los que segu\u00edan \u00e1 Joab, para ir tras Seba hijo de Bichri.\n20:14 Y \u00e9l pas\u00f3 por todas las tribus de Israel hasta Abel y Beth-maach\u00e2 y todo Barim: y junt\u00e1ronse, y sigui\u00e9ronlo tambi\u00e9n.\n20:15 Y vinieron y cerc\u00e1ronlo en Abel de Beth-maach\u00e2, y pusieron baluarte contra la ciudad; y puesto que fu\u00e9 al muro, todo el pueblo que estaba con Joab trabajaba por derribar la muralla.\n20:16 Entonces una mujer sabia di\u00f3 voces en la ciudad, diciendo: Oid, oid; ru\u00e9goos que dig\u00e1is \u00e1 Joab se llegue \u00e1 ac\u00e1, para que yo hable con \u00e9l.\n20:17 Y como \u00e9l se acerc\u00f3 \u00e1 ella, dijo la mujer: \u00bfEres t\u00fa Joab? Y \u00e9l respondi\u00f3: Yo soy. Y ella le dijo: Oye las palabras de tu sierva. Y \u00e9l respondi\u00f3: Oigo.\n20:18 Entonces torn\u00f3 ella \u00e1 hablar, diciendo: Antiguamente sol\u00edan hablar, diciendo: Quien preguntare, pregunte en Abel: y as\u00ed conclu\u00edan.\n20:19 Yo soy de las pac\u00edficas y fieles de Israel: y t\u00fa procuras destruir una ciudad que es madre de Israel: \u00bfpor qu\u00e9 destruyes la heredad de Jehov\u00e1?\n20:20 Y Joab respondi\u00f3, diciendo: Nunca tal, nunca tal me acontezca, que yo destruya ni deshaga.\n20:21 La cosa no es as\u00ed: mas un hombre del monte de Ephraim, que se llama Seba hijo de Bichri, ha levantado su mano contra el rey David: entregad \u00e1 \u00e9se solamente, y me ir\u00e9 de la ciudad. Y la mujer dijo \u00e1 Joab: He aqu\u00ed su cabeza te ser\u00e1 echada desde el muro.\n20:22 La mujer fu\u00e9 luego \u00e1 todo el pueblo con su sabidur\u00eda; y ellos cortaron la cabeza \u00e1 Seba hijo de Bichri, y ech\u00e1ronla \u00e1 Joab. Y \u00e9l toc\u00f3 la corneta, y esparci\u00e9ronse de la ciudad, cada uno \u00e1 su estancia. Y Joab se volvi\u00f3 al rey \u00e1 Jerusalem.\n20:23 As\u00ed qued\u00f3 Joab sobre todo el ej\u00e9rcito de Israel; y Bena\u00eda hijo de Joiada sobre los Ceretheos y Peletheos;\n20:24 Y Adoram sobre los tributos; y Josaphat hijo de Ahillud, el canciller;\n20:25 Y Seba, escriba; y Sadoc y Abiathar, sacerdotes;\n20:26 (H20-25) \u00e9 Ira Jaireo fu\u00e9 un jefe principal cerca de David.\n21:1 Y EN los d\u00edas de David hubo hambre por tres a\u00f1os consecutivos. Y David consult\u00f3 \u00e1 Jehov\u00e1, y Jehov\u00e1 le dijo: Es por Sa\u00fal, y por aquella casa de sangre; porque mat\u00f3 \u00e1 los Gabaonitas.\n21:2 Entonces el rey llam\u00f3 \u00e1 los Gabaonitas, y habl\u00f3les. (Los Gabaonitas no eran de los hijos de Israel, sino del residuo de los Amorrheos, \u00e1 los cuales los hijos de Israel hab\u00edan hecho juramento: mas Sa\u00fal hab\u00eda procurado matarlos con motivo de celo por los hi\n21:3 Dijo pues David \u00e1 los Gabaonitas: \u00bfQu\u00e9 os har\u00e9, y con qu\u00e9 expiar\u00e9 para que bendig\u00e1is \u00e1 la heredad de Jehov\u00e1?\n21:4 Y los Gabaonitas le respondieron: No tenemos nosotros querella sobre plata ni sobre oro con Sa\u00fal, y con su casa: ni queremos que muera hombre de Israel. Y \u00e9l les dijo: Lo que vosotros dijereis os har\u00e9.\n21:5 Y ellos respondieron al rey: De aquel hombre que nos destruy\u00f3, y que maquin\u00f3 contra nosotros, para extirparnos sin dejar nada de nosotros en todo el t\u00e9rmino de Israel;\n21:6 D\u00e9nsenos siete varones de sus hijos, para que los ahorquemos \u00e1 Jehov\u00e1 en Gabaa de Sa\u00fal, el escogido de Jehov\u00e1. Y el rey dijo: Yo los dar\u00e9.\n21:7 Y perdon\u00f3 el rey \u00e1 Mephi-boseth, hijo de Jonath\u00e1n, hijo de Sa\u00fal, por el juramento de Jehov\u00e1 que hubo entre ellos, entre David y Jonath\u00e1n hijo de Sa\u00fal.\n21:8 Mas tom\u00f3 el rey dos hijos de Rispa hija de Aja, los cuales ella hab\u00eda parido \u00e1 Sa\u00fal, \u00e1 saber, \u00e1 Armoni y \u00e1 Mephi-boseth; y cinco hijos de Mich\u00e2l hija de Sa\u00fal, los cuales ella hab\u00eda parido \u00e1 Adriel, hijo de Barzillai Molathita;\n21:9 Y entreg\u00f3los en manos de los Gabaonitas, y ellos los ahorcaron en el monte delante de Jehov\u00e1: y murieron juntos aquellos siete, lo cuales fueron muertos en el tiempo de la siega, en los primeros d\u00edas, en el principio de la siega de las cebadas.\n21:10 Tomando luego Rispa hija de Aja un saco, tendi\u00f3selo sobre un pe\u00f1asco, desde el principio de la siega hasta que llovi\u00f3 sobre ellos agua del cielo; y no dej\u00f3 \u00e1 ninguna ave del cielo asentarse sobre ellos de d\u00eda, ni bestias del campo de noche.\n21:11 Y fu\u00e9 dicho \u00e1 David lo que hac\u00eda Rispa hija de Aja, concubina de Sa\u00fal.\n21:12 Entonces David fu\u00e9, y tom\u00f3 los huesos de Sa\u00fal y los huesos de Jonath\u00e1n su hijo, de los hombres de Jabes de Galaad, que los hab\u00edan hurtado de la plaza de Beth-san, donde los hab\u00edan colgado los Filisteos, cuando deshicieron los Filisteos \u00e1 Sa\u00fal en Gilboa:\n21:13 E hizo llevar de all\u00ed los huesos de Sa\u00fal y los huesos de Jonath\u00e1n su hijo; y juntaron tambi\u00e9n los huesos de los ahorcados.\n21:14 Y sepultaron los huesos de Sa\u00fal y los de su hijo Jonath\u00e1n en tierra de Benjam\u00edn, en Sela, en el sepulcro de Cis su padre; \u00e9 hicieron todo lo que el rey hab\u00eda mandado. Despu\u00e9s se aplac\u00f3 Dios con la tierra.\n21:15 Y como los Filisteos tornaron \u00e1 hacer guerra \u00e1 Israel, descendi\u00f3 David y sus siervos con \u00e9l, y pelearon con los Filisteos: y David se cans\u00f3.\n21:16 En esto Isbi-benob, el cual era de los hijos del gigante, y el peso de cuya lanza era de trescientos siclos de metal, y ten\u00eda \u00e9l ce\u00f1ida una nueva espada, trat\u00f3 de herir \u00e1 David:\n21:17 Mas Abisai hijo de Sarvia le socorri\u00f3, \u00e9 hiri\u00f3 al Filisteo, y mat\u00f3lo. Entonces los hombres de David le juraron, diciendo: Nunca m\u00e1s de aqu\u00ed adelante saldr\u00e1s con nosotros \u00e1 batalla, porque no apagues la l\u00e1mpara de Israel.\n21:18 Otra segunda guerra hubo despu\u00e9s en Gob contra los Filisteos: entonces Sibech\u00e2i Husathita hiri\u00f3 \u00e1 Saph, que era de los hijos del gigante.\n21:19 Otra guerra hubo en Gob contra los Filisteos, en la cual Elhanan, hijo de Jaare-oregim de Beth-lehem, hiri\u00f3 \u00e1 Goliath Getheo, el asta de cuya lanza era como un enjullo de telar.\n21:20 Despu\u00e9s hubo otra guerra en Gath, donde hubo un hombre de grande altura, el cual ten\u00eda doce dedos en las manos, y otros doce en los pies, veinticuatro en todos: y tambi\u00e9n era de lo hijos del gigante.\n21:21 Este desafi\u00f3 \u00e1 Israel, y mat\u00f3lo Jonath\u00e1n, hijo de Sima hermano de David.\n21:22 Estos cuatro le hab\u00edan nacido al gigante en Gath, los cuales cayeron por la mano de David, y por la mano de sus siervos.\n22:1 Y HABLO David \u00e1 Jehov\u00e1 las palabras de este c\u00e1ntico, el d\u00eda que Jehov\u00e1 le hab\u00eda librado de la mano de todos sus enemigos, y de la mano de Sa\u00fal.\n22:2 Y dijo: Jehov\u00e1 es mi roca, y mi fortaleza, y mi libertador;\n22:3 Dios de mi roca, en \u00e9l confiar\u00e9: Mi escudo, y el cuerno de mi salud, mi fortaleza, y mi refugio; Mi salvador, que me librar\u00e1s de violencia.\n22:4 Invocar\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1, digno de ser loado. Y ser\u00e9 salvo de mis enemigos.\n22:5 Cuando me cercaron ondas de muerte, Y arroyos de iniquidad me asombraron,\n22:6 Me rodearon los dolores del infierno, Y me tomaron descuidado lazos de muerte.\n22:7 Tuve angustia, invoqu\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1, Y clam\u00e9 \u00e1 mi Dios: Y \u00e9l oy\u00f3 mi voz desde su templo; Lleg\u00f3 mi clamor \u00e1 sus o\u00eddos.\n22:8 La tierra se removi\u00f3, y tembl\u00f3; Los fundamentos de los cielos fueron movidos, Y se estremecieron, porque \u00e9l se air\u00f3.\n22:9 Subi\u00f3 humo de sus narices, Y de su boca fuego consumidor, Por el cual se encendieron carbones.\n22:10 Y abajo los cielos, y descendi\u00f3: Una oscuridad debajo de sus pies.\n22:11 Subi\u00f3 sobre el querub\u00edn, y vol\u00f3: Apareci\u00f3se sobre las alas del viento.\n22:12 Puso tinieblas alrededor de s\u00ed \u00e1 modo de pabellones; Aguas negras y espesas nubes.\n22:13 Del resplandor de su presencia Se encendieron ascuas ardientes.\n22:14 Jehov\u00e1 tron\u00f3 desde los cielos, Y el Alt\u00edsimo di\u00f3 su voz;\n22:15 Arroj\u00f3 saetas, y desbarat\u00f3los; Relampague\u00f3, y consumi\u00f3los.\n22:16 Entonces aparecieron los manantiales de la mar, Y los fundamentos del mundo fueron descubiertos, A la reprensi\u00f3n de Jehov\u00e1, Al resoplido del aliento de su nariz.\n22:17 Extendi\u00f3 su mano de lo alto, y arrebat\u00f3me, Y sac\u00f3me de copiosas aguas.\n22:18 Libr\u00f3me de fuertes enemigos, De aquellos que me aborrec\u00edan, los cuales eran m\u00e1s fuertes que yo.\n22:19 Asalt\u00e1ronme en el d\u00eda de mi calamidad; Mas Jehov\u00e1 fu\u00e9 mi sost\u00e9n.\n22:20 Sac\u00f3me \u00e1 anchura; Libr\u00f3me, porque puso su voluntad en m\u00ed.\n22:21 Remuner\u00f3me Jehov\u00e1 conforme \u00e1 mi justicia: Y conforme \u00e1 la limpieza de mis manos, me di\u00f3 la paga.\n22:22 Porque yo guard\u00e9 los caminos de Jehov\u00e1; Y no me apart\u00e9 imp\u00edamente de mi Dios.\n22:23 Porque delante de m\u00ed tengo todas sus ordenanzas; Y atento \u00e1 sus fueros, no me retirar\u00e9 de ellos.\n22:24 Y fu\u00ed \u00edntegro para con \u00e9l, Y guard\u00e9me de mi iniquidad.\n22:25 Remuner\u00f3me por tanto Jehov\u00e1 conforme \u00e1 mi justicia, Y conforme \u00e1 mi limpieza delante de sus ojos.\n22:26 Con el bueno eres benigno, Y con el \u00edntegro te muestras \u00edntegro;\n22:27 Limpio eres para con el limpio, Mas con el perverso eres r\u00edgido.\n22:28 Y t\u00fa salvas al pueblo humilde; Mas tus ojos sobre los altivos, para abatirlos.\n22:29 Porque t\u00fa eres mi l\u00e1mpara, oh Jehov\u00e1: Jehov\u00e1 da luz \u00e1 mis tinieblas.\n22:30 Porque en ti romper\u00e9 ej\u00e9rcitos, Y con mi Dios saltar\u00e9 las murallas.\n22:31 Dios, perfecto su camino: La palabra de Jehov\u00e1 purificada, Escudo es de todos los que en \u00e9l esperan.\n22:32 Porque \u00bfqu\u00e9 Dios hay sino Jehov\u00e1? \u00bfO qui\u00e9n es fuerte sino nuestro Dios?\n22:33 Dios es el que con virtud me corrobora, y el que despeja mi camino;\n22:34 El que hace mis pies como de ciervas, Y el que me asienta en mis alturas;\n22:35 El que ense\u00f1a mis manos para la pelea, y da que con mis brazos quiebre el arco de acero.\n22:36 T\u00fa me diste asimismo el escudo de tu salud, Y tu benignidad me ha acrecentado.\n22:37 T\u00fa ensanchaste mis pasos debajo de m\u00ed, Para que no titubeasen mis rodillas.\n22:38 Perseguir\u00e9 \u00e1 mis enemigos, y quebrantar\u00e9los; Y no me volver\u00e9 hasta que los acabe.\n22:39 Los consumir\u00e9, y los herir\u00e9, y no se levantar\u00e1n; Y caer\u00e1n debajo de mis pies.\n22:40 Ce\u00f1\u00edsteme de fortaleza para la batalla, Y postraste debajo de m\u00ed los que contra m\u00ed se levantaron.\n22:41 T\u00fa me diste la cerviz de mis enemigos, De mis aborrecedores, y que yo los destruyese.\n22:42 Miraron, y no hubo quien los librase; A Jehov\u00e1, mas no les respondi\u00f3.\n22:43 Yo los desmenuzar\u00e9 como polvo de la tierra; Hollar\u00e9los como \u00e1 lodo de las plazas, y los disipar\u00e9.\n22:44 T\u00fa me libraste de contiendas de pueblos: T\u00fa me guardaste para que fuese cabeza de gentes: Pueblos que no conoc\u00eda, me sirvieron.\n22:45 Los extra\u00f1os titubeaban \u00e1 m\u00ed: En oyendo, me obedec\u00edan.\n22:46 Los extra\u00f1os desfallec\u00edan, Y temblaban en sus escondrijos.\n22:47 Viva Jehov\u00e1, y sea bendita mi roca; Sea ensalzado el Dios, la roca de mi salvamento:\n22:48 El Dios que me ha vengado, Y sujeta los pueblos debajo de m\u00ed:\n22:49 Y que me saca de entre mis enemigos: Tu me sacaste en alto de entre los que se levantaron contra mi: Libr\u00e1steme del var\u00f3n de iniquidades.\n22:50 Por tanto yo te confesar\u00e9 entre las gentes, oh Jehov\u00e1, Y cantar\u00e9 \u00e1 tu nombre.\n22:51 El que engrandece las saludes de su rey, Y hace misericordia \u00e1 su ungido, A David, y \u00e1 su simiente, para siempre.\n23:1 ESTAS son las postreras palabras de David. Dijo David hijo de Isa\u00ed, Dijo aquel var\u00f3n que fu\u00e9 levantado alto, El ungido del Dios de Jacob, El suave en c\u00e1nticos de Israel:\n23:2 El esp\u00edritu de Jehov\u00e1 ha hablado por m\u00ed, Y su palabra ha sido en mi lengua.\n23:3 El Dios de Israel ha dicho, Habl\u00f3me el Fuerte de Israel: El se\u00f1oreador de los hombres ser\u00e1 justo. Se\u00f1oreador en temor de Dios.\n23:4 Ser\u00e1 como la luz de la ma\u00f1ana cuando sale el sol, De la ma\u00f1ana sin nubes; Cuando la hierba de la tierra brota Por medio del resplandor despu\u00e9s de la lluvia.\n23:5 No as\u00ed mi casa para con Dios: Sin embargo \u00e9l ha hecho conmigo pacto perpetuo, Ordenado en todas las cosas, y ser\u00e1 guardado; Bien que toda esta mi salud, y todo mi deseo No lo haga \u00e9l florecer todav\u00eda.\n23:6 Mas los de Belial ser\u00e1n todos ellos como espinas arrancadas, Las cuales nadie toma con la mano;\n23:7 Sino que el que quiere tocar en ellas, Armase de hierro y de asta de lanza, Y son quemadas en su lugar.\n23:8 Estos son los nombres de los valientes que tuvo David: El Tachmonita, que se sentaba en c\u00e1tedra, principal de los capitanes: era \u00e9ste Adino el Eznita, que mat\u00f3 en una ocasi\u00f3n sobre ochocientos hombres.\n23:9 Despu\u00e9s de \u00e9ste, Eleazar, hijo de Dodo de Ahohi, fu\u00e9 de los tres valientes que estaban con David, cuando desafiaron \u00e1 los Filisteos que se hab\u00edan juntado all\u00ed \u00e1 la batalla, y subieron los de Israel.\n23:10 Este, levant\u00e1ndose, hiri\u00f3 \u00e1 los Filisteos, hasta que su mano se cans\u00f3, y qued\u00f3sele contra\u00edda \u00e1 la espada. Aquel d\u00eda Jehov\u00e1 hizo gran salud: y volvi\u00f3se el pueblo en pos de \u00e9l solamente \u00e1 tomar el despojo.\n23:11 Despu\u00e9s de \u00e9ste fu\u00e9 Samma, hijo de Age Araita: que habi\u00e9ndose juntado los Filisteos en una aldea, hab\u00eda all\u00ed una suerte de tierra llena de lentejas, y el pueblo hab\u00eda hu\u00eddo delante de los Filisteos:\n23:12 El entonces se par\u00f3 en medio de la suerte de tierra, y defendi\u00f3la, \u00e9 hiri\u00f3 \u00e1 los Filisteos; y Jehov\u00e1 hizo una gran salud.\n23:13 Y tres de los treinta principales descendieron y vinieron en tiempo de la siega \u00e1 David \u00e1 la cueva de Adullam: y el campo de los Filisteos estaba en el valle de Raphaim.\n23:14 David entonces estaba en la fortaleza, y la guarnici\u00f3n de los Filisteos estaba en Beth-lehem.\n23:15 Y David tuvo deseo, y dijo: Qui\u00e9n me diera \u00e1 beber del agua de la cisterna de Beth-lehem, que est\u00e1 \u00e1 la puerta!\n23:16 Entonces los tres valientes rompieron por el campo de los Filisteos, y sacaron agua de la cisterna de Beth-lehem, que estaba \u00e1 la puerta; y tomaron, y traj\u00e9ronla \u00e1 David: mas \u00e9l no la quiso beber, sino derram\u00f3la \u00e1 Jehov\u00e1, diciendo:\n23:17 Lejos sea de m\u00ed, oh Jehov\u00e1, que yo haga esto. \u00bfHe de beber yo la sangre de los varones que fueron con peligro de su vida? Y no quiso beberla. Los tres valientes hicieron esto.\n23:18 Y Abisai hermano de Joab, hijo de Sarvia, fu\u00e9 el principal de los tres; el cual alz\u00f3 su lanza contra trescientos, que mat\u00f3; y tuvo nombre entre los tres.\n23:19 El era el m\u00e1s aventajado de los tres, y el primero de ellos; mas no lleg\u00f3 \u00e1 los tres primeros.\n23:20 Despu\u00e9s, Bena\u00eda hijo de Joiada, hijo de un var\u00f3n esforzado, grande en hechos, de Cabseel. Este hiri\u00f3 dos leones de Moab: y \u00e9l mismo descendi\u00f3, \u00e9 hiri\u00f3 un le\u00f3n en medio de un foso en el tiempo de la nieve:\n23:21 Tambi\u00e9n hiri\u00f3 \u00e9l \u00e1 un Egipcio, hombre de grande estatura: y ten\u00eda el Egipcio una lanza en su mano; mas descendi\u00f3 \u00e1 \u00e9l con un palo, y arrebat\u00f3 al Egipcio la lanza de la mano, y mat\u00f3lo con su propia lanza.\n23:22 Esto hizo Bena\u00eda hijo de Joiada, y tuvo nombre entre los tres valientes.\n23:23 De los treinta fu\u00e9 el m\u00e1s aventajado; pero no lleg\u00f3 \u00e1 los tres primeros. Y p\u00fasolo David en su consejo.\n23:24 Asael hermano de Joab fu\u00e9 de los treinta; Elhaanan hijo de Dodo de Beth-lehem;\n23:25 Samma de Harodi, Elica de Harodi;\n23:26 Heles de Palti, Hira, hijo de Jecces, de Tecoa;\n23:27 Abiezer de Anathoth, Mebunnai de Husa;\n23:28 Selmo de Hahoh, Maharai de Netophath;\n23:29 Helec hijo de Baana de Netophath, Ittai hijo de Ribai de Gabaa de los hijos de Benjam\u00edn;\n23:30 Bena\u00eda Pirathonita, Hiddai del arroyo de Gaas;\n23:31 Abi-albon de Arbath, Asmaveth de Barhum;\n23:32 Elihaba de Saalb\u00f3n, Jonath\u00e1n de los hijo de Jass\u00e9n;\n23:33 Samma de Arar, Ahiam hijo de Sarar de Arar.\n23:34 Elipheleth hijo de Asbai hijo de Maach\u00e2ti; Eliam hijo de Ach\u00eetophel de Gel\u00f3n;\n23:35 Hesrai del Carmelo, Pharai de Arbi;\n23:36 Igheal hijo de Nath\u00e1n de Soba, Bani de Gadi;\n23:37 Selec de Amm\u00f3n, Naharai de Beeroth, escudero de Joab hijo de Sarvia;\n23:38 Ira de Ithri, Gareb de Ithri;\n23:39 Ur\u00eda Hetheo. Entre todos treinta y siete.\n24:1 Y VOLVIO el furor de Jehov\u00e1 \u00e1 encenderse contra Israel, \u00e9 incit\u00f3 \u00e1 David contra ellos \u00e1 que dijese: Ve, cuenta \u00e1 Israel y \u00e1 Jud\u00e1.\n24:2 Y dijo el rey \u00e1 Joab, general del ej\u00e9rcito que ten\u00eda consigo: Rodea todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Beer-seba, y contad el pueblo, para que yo sepa el n\u00famero de la gente.\n24:3 Y Joab respondi\u00f3 al rey: A\u00f1ada Jehov\u00e1 tu Dios al pueblo cien veces tanto como son, y que lo vea mi se\u00f1or al rey; mas \u00bfpara qu\u00e9 quiere esto mi se\u00f1or el rey?\n24:4 Empero la palabra del rey pudo m\u00e1s que Joab, y que los capitanes del ej\u00e9rcito. Sali\u00f3 pues Joab, con los capitanes del ej\u00e9rcito, de delante del rey, para contar el pueblo de Israel.\n24:5 Y pasando el Jord\u00e1n asentaron en Aroer, \u00e1 la mano derecha de la ciudad que est\u00e1 en medio de la arroyada de Gad y junto \u00e1 Jazer.\n24:6 Despu\u00e9s vinieron \u00e1 Galaad, y \u00e1 la tierra baja de Absi: y de all\u00ed vinieron \u00e1 Dan-ja\u00e1n y alrededor de Sid\u00f3n.\n24:7 Y vinieron luego \u00e1 la fortaleza de Tiro, y \u00e1 todas las ciudades de los Heveos y de los Cananeos; y salieron al mediod\u00eda de Jud\u00e1, \u00e1 Beer-seba.\n24:8 Y despu\u00e9s que hubieron andado toda la tierra, volvieron \u00e1 Jerusalem al cabo de nueve meses y veinte d\u00edas.\n24:9 Y Joab di\u00f3 la cuenta del n\u00famero del pueblo al rey; y fueron los de Israel ochocientos mil hombres fuertes que sacaban espada; y de los de Jud\u00e1 quinientos mil hombres.\n24:10 Y despu\u00e9s que David hubo contado el pueblo, punz\u00f3le su coraz\u00f3n; y dijo David \u00e1 Jehov\u00e1: Yo he pecado gravemente por haber hecho esto; mas ahora, oh Jehov\u00e1, ru\u00e9gote que quites el pecado de tu siervo, porque yo he obrado muy neciamente.\n24:11 Y por la ma\u00f1ana, cuando David se hubo levantado, fu\u00e9 palabra de Jehov\u00e1 \u00e1 Gad profeta, vidente de David, diciendo:\n24:12 Ve, y di \u00e1 David: As\u00ed ha dicho Jehov\u00e1: Tres cosas te ofrezco: t\u00fa te escoger\u00e1s una de ellas, la cual yo haga.\n24:13 Vino pues Gad \u00e1 David, \u00e9 intim\u00f3le, y d\u00edjole: \u00bfQuieres que te vengan siete a\u00f1os de hambre en tu tierra? \u00bf\u00f3 que huyas tres meses delante de tus enemigos, y que ellos te persigan? \u00bfo que tres d\u00edas haya pestilencia en tu tierra? Piensa ahora, y mira qu\u00e9 respo\n24:14 Entonces David dijo \u00e1 Gad: En grande angustia estoy: ruego que caiga en la mano de Jehov\u00e1, porque sus miseraciones son muchas, y que no caiga yo en manos de hombres.\n24:15 Y envi\u00f3 Jehov\u00e1 pestilencia \u00e1 Israel desde la ma\u00f1ana hasta el tiempo se\u00f1alado: y murieron del pueblo, desde Dan hasta Beer-seba, setenta mil hombres.\n24:16 Y como el \u00e1ngel extendi\u00f3 su mano sobre Jerusalem para destruirla, Jehov\u00e1 se arrepinti\u00f3 de aquel mal, y dijo al \u00e1ngel que destru\u00eda el pueblo: Basta ahora; det\u00e9n tu mano. Entonces el \u00e1ngel de Jehov\u00e1 estaba junto \u00e1 la era de Arauna Jebuseo.\n24:17 Y David dijo \u00e1 Jehov\u00e1, cuando vi\u00f3 al \u00e1ngel que her\u00eda al pueblo: Yo pequ\u00e9, yo hice la maldad: \u00bfqu\u00e9 hicieron estas ovejas? Ru\u00e9gote que tu mano se torne contra m\u00ed, y contra la casa de mi padre.\n24:18 Y Gad vino \u00e1 David aquel d\u00eda, y d\u00edjole: Sube, y haz un altar \u00e1 Jehov\u00e1 en la era de Arauna Jebuseo.\n24:19 Y subi\u00f3 David, conforme al dicho de Gad, que Jehov\u00e1 le hab\u00eda mandado.\n24:20 Y mirando Arauna, vi\u00f3 al rey y \u00e1 sus siervos que pasaban \u00e1 \u00e9l. Saliendo entonces Arauna, inclin\u00f3se delante del rey hacia tierra.\n24:21 Y Arauna dijo: \u00bfPor qu\u00e9 viene mi se\u00f1or el rey \u00e1 su siervo? Y David respondi\u00f3: Para comprar de ti la era, para edificar altar \u00e1 Jehov\u00e1, \u00e1 fin de que la mortandad cese del pueblo.\n24:22 Y Arauna dijo \u00e1 David: Tome y sacrifique mi se\u00f1or el rey lo que bien le pareciere; he aqu\u00ed bueyes para el holocausto; y trillos y otros pertrechos de bueyes para le\u00f1a:\n24:23 Todo lo da como un rey Arauna al rey. Luego dijo Arauna al rey: Jehov\u00e1 tu Dios te sea propicio.\n24:24 Y el rey dijo \u00e1 Arauna: No, sino por precio te lo comprar\u00e9; porque no ofrecer\u00e9 \u00e1 Jehov\u00e1 mi Dios holocaustos por nada. Entonces David compr\u00f3 la era y los bueyes por cincuenta siclos de plata.\n24:25 Y edific\u00f3 all\u00ed David un altar \u00e1 Jehov\u00e1, y sacrific\u00f3 holocaustos y pac\u00edficos; y Jehov\u00e1 se aplac\u00f3 con la tierra, y ces\u00f3 la plaga de Israel.","title":"Spanish Bible: 2 Samuel","type":"page"}
