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Bible & Christianity

Spanish Bible: Psalms

1:1 BIENAVENTURADO el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; 1:2 Antes en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. 1:3 Y será como el árbol plantado junto á arroyos de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará. 1:4 No así los malos: Sino como el tamo que arrebata el viento. 1:5 Por tanto no se levantarán los malos en el juicio, Ni los pecadores en la congregación de los justos. 1:6 Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá. 2:1 ¿POR qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan vanidad? 2:2 Estarán los reyes de la tierra, Y príncipes consultarán unidos Contra Jehová, y contra su ungido, diciendo: 2:3 Rompamos sus coyundas, Y echemos de nosotros sus cuerdas. 2:4 El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos. 2:5 Entonces hablará á ellos en su furor, Y turbarálos con su ira. 2:6 Yo empero he puesto mi rey Sobre Sión, monte de mi santidad. 2:7 Yo publicaré el decreto: Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. 2:8 Pídeme, y te daré por heredad las gentes, Y por posesión tuya los términos de la tierra. 2:9 Quebrantarlos has con vara de hierro: Como vaso de alfarero los desmenuzarás. 2:10 Y ahora, reyes, entended: Admitid corrección, jueces de la tierra. 2:11 Servid á Jehová con temor, Y alegraos con temblor. 2:12 Besad al Hijo, porque no se enoje, y perezcáis en el camino, Cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en él confían. 3:1 Salmo de David, cuando huía de adelante de Absalom su hijo. OH Jehová, cuánto se han multiplicado mis enemigos! Muchos se levantan contra mí. 3:2 Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.) 3:3 Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: Mi gloria, y el que ensalza mi cabeza. 3:4 Con mi voz clamé á Jehová, Y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.) 3:5 Yo me acosté, y dormí, Y desperté; porque Jehová me sostuvo. 3:6 No temeré de diez millares de pueblos, Que pusieren cerco contra mí. 3:7 Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío: Porque tú heriste á todos mis enemigos en la quijada; Los dientes de los malos quebrantaste. 3:8 De Jehová es la salud: Sobre tu pueblo será tu bendición. (Selah.) 4:1 Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David. RESPONDEME cuando clamo, oh Dios de mi justicia: Estando en angustia, tú me hiciste ensanchar: Ten misericordia de mí, y oye mi oración. 4:2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? (Selah.) 4:3 Sabed pues, que Jehová hizo apartar al pío para sí: Jehová oirá cuando yo á él clamare. 4:4 Temblad, y no pequéis: Conversad en vuestro corazón sobre vuestra cama, y desistid. (Selah.) 4:5 Ofreced sacrificios de justicia, Y confiad en Jehová. 4:6 Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro. 4:7 Tú diste alegría en mi corazón, Más que tienen ellos en el tiempo que se multiplicó su grano y su mosto. 4:8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado. 5:1 Al Músico principal: sobre Nehiloth: Salmo de David. ESCUCHA, oh Jehová, mis palabras; Considera la meditación mía. 5:2 Está atento á la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, Porque á ti oraré. 5:3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré á ti, y esperaré. 5:4 Porque tú no eres un Dios que ame la maldad: El malo no habitará junto á ti. 5:5 No estarán los insensatos delante de tus ojos: Aborreces á todos los que obran iniquidad. 5:6 Destruirás á los que hablan mentira: Al hombre de sangres y de engaño abominará Jehová. 5:7 Y yo en la multitud de tu misericordia entraré en tu casa: Adoraré hacia el templo de tu santidad en tu temor. 5:8 Guíame, Jehová, en tu justicia á causa de mis enemigos; Endereza delante de mí tu camino. 5:9 Porque no hay en su boca rectitud: Sus entrañas son pravedades; Sepulcro abierto su garganta: Con su lengua lisonjearán. 5:10 Desbarátalos, oh Dios; Caigan de sus consejos: Por la multitud de sus rebeliones échalos, Porque se rebelaron contra ti. 5:11 Y alegrarse han todos los que en ti confían; Para siempre darán voces de júbilo, porque tú los defiendes: Y en ti se regocijarán los que aman tu nombre. 5:12 Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; Lo cercarás de benevolencia como con un escudo. 6:1 Al Músico principal: en Neginoth sobre Seminith: Salmo de David. JEHOVA, no me reprendas en tu furor, Ni me castigues con tu ira. 6:2 Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque yo estoy debilitado: Sáname, oh Jehová, porque mis huesos están conmovidos. 6:3 Mi alma asimismo está muy conturbada: Y tú, Jehová, ¿hasta cuándo? 6:4 Vuelve, oh Jehová, libra mi alma; Sálvame por tu misericordia. 6:5 Porque en la muerte no hay memoria de ti: ¿Quién te loará en el sepulcro? 6:6 Heme consumido á fuerza de gemir: Todas las noches inundo mi lecho, Riego mi estrado con mis lágrimas. 6:7 Mis ojos están carcomidos de descontento; Hanse envejecido á causa de todos mis angustiadores. 6:8 Apartaos de mí, todos los obradores de iniquidad; Porque Jehová ha oído la voz de mi lloro. 6:9 Jehová ha oído mi ruego; Ha recibido Jehová mi oración. 6:10 Se avergonzarán, y turbaránse mucho todos mis enemigos; Volveránse y serán avergonzados subitáneamente. 7:1 Sigaión de David, que cantó á Jehová sobre las palabras de Cus, hijo de Benjamín. JEHOVA Dios mío, en ti he confiado: Sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame; 7:2 No sea que arrebate mi alma, cual león Que despedaza, sin que haya quien libre. 7:3 Jehová Dios mío, si yo he hecho esto, Si hay en mis manos iniquidad; 7:4 Si dí mal pago al pacífico conmigo, (Hasta he libertado al que sin causa era mi enemigo;) 7:5 Persiga el enemigo mi alma, y alcánce la; Y pise en tierra mi vida, Y mi honra ponga en el polvo. (Selah.) 7:6 Levántate; oh Jehová, con tu furor; Alzate á causa de las iras de mis angustiadores, Y despierta en favor mío el juicio que mandaste. 7:7 Y te rodeará concurso de pueblo; Por cuyo amor vuélvete luego á levantar en alto. 7:8 Jehová juzgará los pueblos: Júzgame, oh Jehová, conforme á mi justicia y conforme á mi integridad. 7:9 Consúmase ahora la malicia de los inicuos, y establece al justo; Pues el Dios justo prueba los corazones y los riñones. 7:10 Mi escudo está en Dios, Que salva á los rectos de corazón. 7:11 Dios es el que juzga al justo: Y Dios está airado todos los días contra el impío. 7:12 Si no se convirtiere, él afilará su espada: Armado tiene ya su arco, y lo ha preparado. 7:13 Asimismo ha aparejado para él armas de muerte; Ha labrado sus saetas para los que persiguen. 7:14 He aquí ha tenido parto de iniquidad: Concibió trabajo, y parió mentira. 7:15 Pozo ha cavado, y ahondádolo; Y en la fosa que hizo caerá. 7:16 Su trabajo se tornará sobre su cabeza, Y su agravio descenderá sobre su mollera. 7:17 Alabaré yo á Jehová conforme á su justicia, Y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo. 8:1 Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo de David. OH Jehová, Señor nuestro, Cuán grande es tu nombre en toda la tierra, Que has puesto tu gloria sobre los cielos! 8:2 De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer cesar al enemigo, y al que se venga. 8:3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste: 8:4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, que lo visites? 8:5 Pues le has hecho poco menor que los ángeles, Y coronástelo de gloria y de lustre. 8:6 Hicístelo enseñorear de las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: 8:7 Ovejas, y bueyes, todo ello; Y asimismo las bestias del campo, 8:8 Las aves de los cielos, y los peces de la mar; Todo cuanto pasa por los senderos de la mar. 8:9 Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán grande es tu nombre en toda la tierra! 9:1 Al Músico principal: sobre Muth-labben: Salmo de David. TE alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; Contaré todas tus maravillas. 9:2 Alegraréme y regocijaréme en ti: Cantaré á tu nombre, oh Altísimo; 9:3 Por haber sido mis enemigos vueltos atrás: Caerán y perecerán delante de ti. 9:4 Porque has hecho mi juicio y mi causa: Sentástete en silla juzgando justicia. 9:5 Reprendiste gentes, destruiste al malo, Raíste el nombre de ellos para siempre jamás. 9:6 Oh enemigo, acabados son para siempre los asolamientos; Y las ciudades que derribaste, Su memoria pereció con ellas. 9:7 Mas Jehová permanecerá para siempre: Dispuesto ha su trono para juicio. 9:8 Y él juzgará el mundo con justicia; Y juzgará los pueblos con rectitud. 9:9 Y será Jehová refugio al pobre, Refugio para el tiempo de angustia. 9:10 Y en ti confiarán los que conocen tu nombre; Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste á los que te buscaron. 9:11 Cantad á Jehová, que habita en Sión: Noticiad en los pueblos sus obras. 9:12 Porque demandando la sangre se acordó de ellos: No se olvidó del clamor de los pobres. 9:13 Ten misericordia de mí, Jehová: Mira mi aflicción que padezco de los que me aborrecen, Tú que me levantas de las puertas de la muerte; 9:14 Porque cuente yo todas tus alabanzas En las puertas de la hija de Sión, Y me goce en tu salud. 9:15 Hundiéronse las gentes en la fosa que hicieron; En la red que escondieron fué tomado su pie. 9:16 Jehová fué conocido en el juicio que hizo; En la obra de sus manos fué enlazado el malo. (Higaion. Selah.) 9:17 Los malos serán trasladados al infierno, Todas las gentes que se olvidan de Dios. 9:18 Porque no para siempre será olvidado el pobre; Ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente. 9:19 Levántate, oh Jehová; no se fortalezca el hombre; Sean juzgadas las gentes delante de ti. 9:20 Pon, oh Jehová, temor en ellos: Conozcan las gentes que son no más que hombres. (Selah.) 10:1 ¿POR qué estás lejos, oh Jehová, Y te escondes en el tiempo de la tribulación? 10:2 Con arrogancia el malo persigue al pobre: Serán cogidos en los artificios que han ideado. 10:3 Por cuanto se alaba el malo del deseo de su alma, Y bendice al codicioso ó quien Jehová aborrece. 10:4 El malo, por la altivez de su rostro, no busca á Dios: No hay Dios en todos sus pensamientos. 10:5 Sus caminos son viciosos en todo tiempo: Tus juicios los tiene muy lejos de su vista: Echa bocanadas en orden á todos sus enemigos. 10:6 Dice en su corazón: No seré movido en ningún tiempo, Ni jamás me alcanzará el infortunio. 10:7 Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude: Debajo de su lengua, vejación y maldad. 10:8 Está en las guaridas de las aldeas: En los escondrijos mata al inocente: Sus ojos están acechando al pobre. 10:9 Acecha en oculto, como el león desde su cama: Acecha para arrebatar al pobre: Arrebata al pobre trayéndolo á su red. 10:10 Encógese, agáchase, Y caen en sus fuerzas muchos desdichados. 10:11 Dice en su corazón: Dios está olvidado, Ha encubierto su rostro; nunca lo verá. 10:12 Levántate, oh Jehová Dios, alza tu mano, No te olvides de los pobres. 10:13 ¿Por qué irrita el malo á Dios? En su corazón ha dicho que no lo inquirirás. 10:14 Tú lo tienes visto: porque tú miras el trabajo, y la vejación, para vengar le por tu mano: A ti se acoge el pobre, Tú eres el amparo del huérfano. 10:15 Quebranta el brazo del malo: Del maligno buscarás su maldad, hasta que ninguna halles. 10:16 Jehová, Rey eterno y perpetuo: De su tierra fueron destruídas las gentes. 10:17 El deseo de los humildes oíste, oh Jehová: Tú dispones su corazón, y haces atento tu oído; 10:18 Para juzgar al huérfano y al pobre, A fin de que no vuelva más á hacer violencia el hombre de la tierra. 11:1 Al Músico principal: Salmo de David. EN Jehová he confiado; ¿Cómo decís á mi alma: Escapa al monte cual ave? 11:2 Porque he aquí, los malos flecharon el arco, Apercibieron sus saetas sobre la cuerda, Para asaetear en oculto á los rectos de corazón. 11:3 Si fueren destruídos los fundamentos, ¿Qué ha de hacer el justo? 11:4 Jehová en el templo de su santidad: La silla de Jehová está en el cielo: Sus ojos ven, sus párpados examinan á los hijos de los hombres. 11:5 Jehová prueba al justo; Empero al malo y al que ama la violencia, su alma aborrece. 11:6 Sobre los malos lloverá lazos; Fuego y azufre, con vientos de torbellinos, será la porción del cáliz de ellos. 11:7 Porque el justo Jehová ama la justicia: Al recto mirará su rostro. 12:1 Al Músico principal: sobre Seminith: Salmo de David. SALVA, oh Jehová, porque se acabaron los misericordiosos: Porque se han acabado los fieles de entre los hijos de los hombres. 12:2 Mentira habla cada uno con su prójimo; Con labios lisonjeros, con corazón doble hablan. 12:3 Destruirá Jehová todos los labios lisonjeros, La lengua que habla grandezas, 12:4 Que dijeron: Por nuestra lengua prevaleceremos; Nuestros labios están con nosotros: ¿quién nos es señor? 12:5 Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, Ahora me levantaré, dice Jehová: Pondrélos en salvo del que contra ellos se engríe. 12:6 Las palabras de Jehová, palabras limpias; Plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces. 12:7 Tú, Jehová, los guardarás; Guárdalos para siempre de aquesta generación. 12:8 Cercando andan los malos, Mientras son exaltados los más viles de los hijos de los hombres. 13:1 Al Músico principal: Salmo de David. ¿HASTA cuándo, Jehová? ¿me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? 13:2 ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, Con ansiedad en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? 13:3 Mira, óyeme, Jehová Dios mío: Alumbra mis ojos, porque no duerma en muerte; 13:4 Porque no diga mi enemigo, Vencílo: Mis enemigos se alegrarán, si yo resbalare. 13:5 Mas yo en tu misericordia he confiado: Alegraráse mi corazón en tu salud. 13:6 Cantaré á Jehová, Porque me ha hecho bien. 14:1 Al Músico principal: Salmo de David. DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse, hicieron obras abominables; No hay quien haga bien. 14:2 Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, Por ver si había algún entendido, Que buscara á Dios. 14:3 Todos declinaron, juntamente se han corrompido: No hay quien haga bien, no hay ni siquiera uno. 14:4 ¿No tendrán conocimiento todos los que obran iniquidad, Que devoran á mi pueblo como si pan comiesen, Y á Jehová no invocaron? 14:5 Allí temblaron de espanto; Porque Dios está con la nación de los justos. 14:6 El consejo del pobre habéis escarnecido, Por cuanto Jehová es su esperanza. 14:7 Quién diese de Sión la salud de Israel! En tornando Jehová la cautividad de su pueblo, Se gozará Jacob, y alegraráse Israel. 15:1 Salmo de David. JEHOVA, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién residirá en el monte de tu santidad? 15:2 El que anda en integridad, y obra justicia, Y habla verdad en su corazón. 15:3 El que no detrae con su lengua, Ni hace mal á su prójimo, Ni contra su prójimo acoge oprobio alguno. 15:4 Aquel á cuyos ojos es menospreciado el vil; Mas honra á los que temen á Jehová: Y habiendo jurado en daño suyo, no por eso muda. 15:5 Quien su dinero no dió á usura, Ni contra el inocente tomó cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará para siempre. 16:1 Michtham de David. GUARDAME, oh Dios, porque en ti he confiado. 16:2 Dijiste, oh alma mía, á Jehová: Tú eres el Señor: Mi bien á ti no aprovecha; 16:3 Sino á los santos que están en la tierra, Y á los íntegros: toda mi afición en ellos. 16:4 Multiplicaránse los dolores de aquellos que sirven diligentes á otro dios: No ofreceré yo sus libaciones de sangre, Ni en mis labios tomaré sus nombres. 16:5 Jehová es la porción de mi parte y de mi copa; Tú sustentarás mi suerte. 16:6 Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, Y es hermosa la heredad que me ha tocado. 16:7 Bendeciré á Jehová que me aconseja: Aun en las noches me enseñan mis riñones. 16:8 A Jehová he puesto siempre delante de mí: Porque está á mi diestra no seré conmovido. 16:9 Alegróse por tanto mi corazón, y se gozó mi gloria: También mi carne reposará segura. 16:10 Porque no dejarás mi alma en el sepulcro; Ni permitirás que tu santo vea corrupción. 16:11 Me mostrarás la senda de la vida: Hartura de alegrías hay con tu rostro; Deleites en tu diestra para siempre. 17:1 Oración de David. OYE, oh Jehová, justicia; está atento á mi clamor; Escucha mi oración hecha sin labios de engaño. 17:2 De delante de tu rostro salga mi juicio; Vean tus ojos la rectitud. 17:3 Tú has probado mi corazón, hasme visitado de noche; Me has apurado, y nada inicuo hallaste: Heme propuesto que mi boca no ha de propasarse. 17:4 Para las obras humanas, por la palabra de tus labios Yo me he guardado de las vías del destructor. 17:5 Sustenta mis pasos en tus caminos, Porque mis pies no resbalen. 17:6 Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios: Inclina á mí tu oído, escucha mi palabra. 17:7 Muestra tus estupendas misericordias, tú que salvas á los que en ti confían. De los que se levantan contra tu diestra. 17:8 Guárdame como lo negro de la niñeta del ojo, Escóndeme con la sombra de tus alas, 17:9 De delante de los malos que me oprimen, De mis enemigos que me cercan por la vida. 17:10 Cerrados están con su grosura; Con su boca hablan soberbiamente. 17:11 Nuestros pasos nos han cercado ahora: Puestos tienen sus ojos para echar nos por tierra. 17:12 Parecen al león que desea hacer presa, Y al leoncillo que está escondido. 17:13 Levántate, oh Jehová; Prevén su encuentro, póstrale: Libra mi alma del malo con tu espada; 17:14 De los hombres con tu mano, oh Jehová, De los hombres de mundo, cuya parte es en esta vida, Y cuyo vientre hinches de tu tesoro: Hartan sus hijos, Y dejan el resto á sus chiquitos. 17:15 Yo en justicia veré tu rostro: Seré saciado cuando despertare á tu semejanza. 18:1 Al Músico principal: Salmo de David, siervo de Jehová, el cual profirió á Jehová las palabras de este cántico el día que le libró Jehová de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. Entonces dijo: AMARTE he, oh Jehová, fortaleza mía. 18:2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; Escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio. 18:3 Invocaré á Jehová, digno de ser alabado, Y seré salvo de mis enemigos. 18:4 Cercáronme dolores de muerte, Y torrentes de perversidad me atemorizaron. 18:5 Dolores del sepulcro me rodearon, Previniéronme lazos de muerte. 18:6 En mi angustia invoqué á Jehová, Y clamé á mi Dios: El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos. 18:7 Y la tierra fué conmovida y tembló; Y moviéronse los fundamentos de los montes, Y se estremecieron, porque se indignó él. 18:8 Humo subió de su nariz, Y de su boca consumidor fuego; Carbones fueron por él encendidos. 18:9 Y bajó los cielos, y descendió; Y oscuridad debajo de sus pies. 18:10 Y cabalgó sobre un querubín, y voló: Voló sobre las alas del viento. 18:11 Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; Oscuridad de aguas, nubes de los cielos. 18:12 Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; Granizo y carbones ardientes. 18:13 Y tronó en los cielos Jehová, Y el Altísimo dió su voz; Granizo y carbones de fuego. 18:14 Y envió sus saetas, y desbaratólos; Y echó relámpagos, y los destruyó. 18:15 Y aparecieron las honduras de las aguas, Y descubriéronse los cimientos del mundo, A tu reprensión, oh Jehová, Por el soplo del viento de tu nariz. 18:16 Envió desde lo alto; tomóme, Sácome de las muchas aguas. 18:17 Libróme de mi poderoso enemigo, Y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo. 18:18 Asaltáronme en el día de mi quebranto: Mas Jehová fué mi apoyo. 18:19 Y sacóme á anchura: Libróme, porque se agradó de mí. 18:20 Hame pagado Jehová conforme á mi justicia: Conforme á la limpieza de mis manos me ha vuelto. 18:21 Porque yo he guardado los caminos de Jehová, Y no me aparté impíamente de mi Dios. 18:22 Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, Y no eché de mí sus estatutos. 18:23 Y fuí integro para con él, y cauteléme de mi maldad. 18:24 Pagóme pues Jehová conforme á mi justicia; Conforme á la limpieza de mis manos delante de sus ojos. 18:25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, Y recto para con el hombre íntegro. 18:26 Limpio te mostrarás para con el limpio, Y severo serás para con el perverso. 18:27 Y tú salvarás al pueblo humilde, Y humillarás los ojos altivos. 18:28 Tú pues alumbrarás mi lámpara: Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas. 18:29 Porque contigo desharé ejércitos; Y con mi Dios asaltaré muros. 18:30 Dios, perfecto su camino: Es acendrada la palabra de Jehová: Escudo es á todos los que en él esperan. 18:31 Porque ¿qué Dios hay fuera de Jehová? ¿Y qué fuerte fuera de nuestro Dios? 18:32 Dios es el que me ciñe de fuerza, E hizo perfecto mi camino; 18:33 Quien pone mis pies como pies de ciervas, E hízome estar sobre mis alturas; 18:34 Quien enseña mis manos para la batalla, Y será quebrado con mis brazos el arco de acero. 18:35 Dísteme asimismo el escudo de tu salud: Y tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha acrecentado. 18:36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí, Y no titubearon mis rodillas. 18:37 Perseguido he mis enemigos, y alcancélos, Y no volví hasta acabarlos. 18:38 Helos herido, y no podrán levantarse: Cayeron debajo de mis pies. 18:39 Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; Has agobiado mis enemigos debajo de mí. 18:40 Y dísteme la cerviz de mis enemigos, Y destruí á los que me aborrecían. 18:41 Clamaron, y no hubo quien salvase: Aun á Jehová, mas no los oyó. 18:42 Y molílos como polvo delante del viento; Esparcílos como lodo de las calles. 18:43 Librásteme de contiendas de pueblo: Pusísteme por cabecera de gentes: Pueblo que yo no conocía, me sirvió. 18:44 Así que hubo oído, me obedeció; Los hijos de extraños me mintieron; 18:45 Los extraños flaquearon, Y tuvieron miedo desde sus encerramientos. 18:46 Viva Jehová, y sea bendita mi roca; Y ensalzado sea el Dios de mi salud: 18:47 El Dios que me da las venganzas, Y sujetó pueblos á mí. 18:48 Mi libertador de mis enemigos: Hicísteme también superior de mis adversarios; Librásteme de varón violento. 18:49 Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, Y cantaré á tu nombre. 18:50 El cual engrandece las saludes de su rey, Y hace misericordia á su ungido, A David y á su simiente, para siempre. 19:1 Al Músico principal: Salmo de David. LOS cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos. 19:2 El un día emite palabra al otro día, Y la una noche á la otra noche declara sabiduría. 19:3 No hay dicho, ni palabras, Ni es oída su voz. 19:4 Por toda la tierra salió su hilo, Y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol. 19:5 Y él, como un novio que sale de su tálamo, Alégrase cual gigante para correr el camino. 19:6 Del un cabo de los cielos es su salida, Y su giro hasta la extremidad de ellos: Y no hay quien se esconda de su calor. 19:7 La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma: El testimonio de Jehová, fiel, que hace sabio al pequeño. 19:8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: El precepto de Jehová, puro, que alumbra los ojos. 19:9 El temor de Jehová, limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos. 19:10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal. 19:11 Tu siervo es además amonestado con ellos: En guardarlos hay grande galardón. 19:12 Los errores, ¿quién los entenderá? Líbrame de los que me son ocultos. 19:13 Detén asimismo á tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí: Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. 19:14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío 20:1 Al Músico principal: Salmo de David. OIGATE Jehová en el día de conflicto; Defiéndate el nombre del Dios de Jacob. 20:2 Envíete ayuda desde el santuario, Y desde Sión te sostenga. 20:3 Haga memoria de todos tus presentes, Y reduzca á ceniza tu holocausto. (Selah.) 20:4 Déte conforme á tu corazón, Y cumpla todo tu consejo. 20:5 Nosotros nos alegraremos por tu salud, Y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios: Cumpla Jehová todas tus peticiones. 20:6 Ahora echo de ver que Jehová guarda á su ungido: Oirálo desde los cielos de su santidad, Con la fuerza de la salvación de su diestra. 20:7 Estos confían en carros, y aquéllos en caballos: Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria. 20:8 Ellos arrodillaron, y cayeron; Mas nosotros nos levantamos, y nos enhestamos. 20:9 Salva, Jehová: Que el Rey nos oiga el día que lo invocáremos. 21:1 Al Músico principal: Salmo de David. ALEGRARASE el rey en tu fortaleza, oh Jehová; Y en tu salud se gozará mucho. 21:2 El deseo de su corazón le diste, Y no le negaste lo que sus labios pronunciaron. (Selah.) 21:3 Pues le has salido al encuentro con bendiciones de bien: Corona de oro fino has puesto sobre su cabeza. 21:4 Vida te demandó, y dístele Largura de días por siglos y siglos. 21:5 Grande es su gloria en tu salud: Honra y majestad has puesto sobre él. 21:6 Porque lo has bendecido para siempre; Llenástelo de alegría con tu rostro. 21:7 Por cuanto el rey confía en Jehová, Y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido. 21:8 Alcanzará tu mano á todos tus enemigos; Tu diestra alcanzará á los que te aborrecen. 21:9 Ponerlos has como horno de fuego en el tiempo de tu ira: Jehová los deshará en su furor, Y fuego los consumirá. 21:10 Su fruto destruirás de la tierra, Y su simiente de entre los hijos de los hombres. 21:11 Porque trazaron el mal contra ti: Fraguaron maquinaciones, mas no prevalecerán. 21:12 Pues tú los pondrás en fuga, Cuando aparejares en tus cuerdas las saetas contra sus rostros. 21:13 Ensálzate, oh Jehová, con tu fortaleza: Cantaremos y alabaremos tu poderío. 22:1 Al Músico principal, sobre Ajeleth-sahar Salmo de David. DIOS mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿Por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor? 22:2 Dios mío, clamo de día, y no oyes; Y de noche, y no hay para mí silencio. 22:3 Tú empero eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel. 22:4 En ti esperaron nuestros padres: Esperaron, y tú los libraste. 22:5 Clamaron á ti, y fueron librados: Esperaron en ti, y no se avergonzaron. 22:6 Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y desecho del pueblo. 22:7 Todos los que me ven, escarnecen de mí; Estiran los labios, menean la cabeza, diciendo: 22:8 Remítese á Jehová, líbrelo; Sálvele, puesto que en él se complacía. 22:9 Empero tú eres el que me sacó del vientre, El que me haces esperar desde que estaba á los pechos de mi madre. 22:10 Sobre ti fuí echado desde la matriz: Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios. 22:11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; Porque no hay quien ayude. 22:12 Hanme rodeado muchos toros; Fuertes toros de Basán me han cercado. 22:13 Abrieron sobre mí su boca, Como león rapante y rugiente. 22:14 Heme escurrido como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron: Mi corazón fué como cera, Desliéndose en medio de mis entrañas. 22:15 Secóse como un tiesto mi vigor, Y mi lengua se pegó á mi paladar; Y me has puesto en el polvo de la muerte. 22:16 Porque perros me han rodeado, Hame cercado cuadrilla de malignos: Horadaron mis manos y mis pies. 22:17 Contar puedo todos mis huesos; Ellos miran, considéranme. 22:18 Partieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes. 22:19 Mas tú, Jehová, no te alejes; Fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda. 22:20 Libra de la espada mi alma; Del poder del perro mi única. 22:21 Sálvame de la boca del león, Y óyeme librándome de los cuernos de los unicornios. 22:22 Anunciaré tu nombre á mis hermanos: En medio de la congregación te alabaré. 22:23 Los que teméis á Jehová, alabadle; Glorificadle, simiente toda de Jacob; Y temed de él, vosotros, simiente toda de Israel. 22:24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó á él, oyóle. 22:25 De ti será mi alabanza en la grande congregación; Mis votos pagaré delante de los que le temen. 22:26 Comerán los pobres, y serán saciados: Alabarán á Jehová los que le buscan: Vivirá vuestro corazón para siempre. 22:27 Acordarse han, y volveránse á Jehová todos los términos de la tierra; Y se humillarán delante de ti todas las familias de las gentes. 22:28 Porque de Jehová es el reino; Y él se enseñoreará de las gentes. 22:29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra: Postraránse delante de él todos los que descienden al polvo, Si bien ninguno puede conservar la vida á su propia alma. 22:30 La posteridad le servirá; Será ella contada por una generación de Jehová. 22:31 Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, Su justicia que él hizo. 23:1 Salmo de David. JEHOVA es mi pastor; nada me faltará. 23:2 En lugares de delicados pastos me hará yacer: Junto á aguas de reposo me pastoreará. 23:3 Confortará mi alma; Guiárame por sendas de justicia por amor de su nombre. 23:4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. 23:5 Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: Ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando. 23:6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: Y en la casa de Jehová moraré por largos días. 24:1 Salmo de David. DE Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. 24:2 Porque él la fundó sobre los mares, Y afirmóla sobre los ríos. 24:3 ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en el lugar de su santidad? 24:4 El limpio de manos, y puro de corazón: El que no ha elevado su alma á la vanidad, Ni jurado con engaño. 24:5 El recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salud. 24:6 Tal es la generación de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. (Selah.) 24:7 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. 24:8 ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla. 24:9 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria. 24:10 ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, El es el Rey de la gloria. (Selah.) 25:1 Salmo de David. A TI, oh Jehová, levantaré mi alma. 25:2 Dios mío, en ti confío; No sea yo avergonzado, No se alegren de mí mis enemigos. 25:3 Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será confundido: Serán avergonzados los que se rebelan sin causa. 25:4 Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas. 25:5 Encamíname en tu verdad, y enséñame; Porque tú eres el Dios de mi salud: En ti he esperado todo el día. 25:6 Acuérdate, oh Jehová, de tus conmiseraciones y de tus misericordias, Que son perpetuas. 25:7 De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes; Conforme á tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh Jehová. 25:8 Bueno y recto es Jehová: Por tanto él enseñará á los pecadores el camino. 25:9 Encaminará á los humildes por el juicio, Y enseñará á los mansos su carrera. 25:10 Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, Para los que guardan su pacto y sus testimonios. 25:11 Por amor de tu nombre, oh Jehová, Perdonarás también mi pecado; porque es grande. 25:12 ¿Quién es el hombre que teme á Jehová? El le enseñará el camino que ha de escoger. 25:13 Su alma reposará en el bien, Y su simiente heredará la tierra. 25:14 El secreto de Jehová es para los que le temen; Y á ellos hará conocer su alianza. 25:15 Mis ojos están siempre hacia Jehová; Porque él sacará mis pies de la red. 25:16 Mírame, y ten misericordia de mí; Porque estoy solo y afligido. 25:17 Las angustias de mi corazón se han aumentado: Sácame de mis congojas. 25:18 Mira mi aflicción y mi trabajo: Y perdona todos mis pecados. 25:19 Mira mis enemigos, que se han multiplicado, Y con odio violento me aborrecen. 25:20 Guarda mi alma, y líbrame: No sea yo avergonzado, porque en ti confié. 25:21 Integridad y rectitud me guarden; Porque en ti he esperado. 25:22 Redime, oh Dios, á Israel De todas sus angustias. 26:1 Salmo de David. JUZGAME, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado: Confiado he asimismo en Jehová, no vacilaré. 26:2 Pruébame, oh Jehová, y sondéame: Examina mis riñones y mi corazón. 26:3 Porque tu misericordia está delante de mis ojos, Y en tu verdad ando. 26:4 No me he sentado con hombres de falsedad; Ni entré con los que andan encubiertamente. 26:5 Aborrecí la reunión de los malignos, Y con los impíos nunca me senté. 26:6 Lavaré en inocencia mis manos, Y andaré alrededor de tu altar, oh Jehová: 26:7 Para exclamar con voz de acción de gracias, Y para contar todas tus maravillas. 26:8 Jehová, la habitación de tu casa he amado, Y el lugar del tabernáculo de tu gloria. 26:9 No juntes con los pecadores mi alma, Ni con los hombres de sangres mi vida: 26:10 En cuyas manos está el mal, Y su diestra está llena de sobornos. 26:11 Yo empero andaré en mi integridad: Redímeme, y ten misericordia de mí. 26:12 Mi pie ha estado en rectitud: En las congregaciones bendeciré á Jehová. 27:1 Salmo de David. JEHOVA es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme? 27:2 Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. 27:3 Aunque se asiente campo contra mí, No temerá mi corazón: Aunque contra mí se levante guerra, Yo en esto confío. 27:4 Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. 27:5 Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Ocultaráme en lo reservado de su pabellón; Pondráme en alto sobre una roca. 27:6 Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: Cantaré y salmearé á Jehová. 27:7 Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; Y ten misericordia de mí, respóndeme. 27:8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová. 27:9 No escondas tu rostro de mí, No apartes con ira á tu siervo: Mi ayuda has sido; No me dejes y no me desampares, Dios de mi salud. 27:10 Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá. 27:11 Enséñame, oh Jehová, tu camino, Y guíame por senda de rectitud, A causa de mis enemigos. 27:12 No me entregues á la voluntad de mis enemigos; Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad. 27:13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes. 27:14 Aguarda á Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón: Sí, espera á Jehová. 28:1 Salmo de David. A TI clamaré, oh Jehová, Fortaleza mía: no te desentiendas de mí; Porque no sea yo, dejándome tú, Semejante á los que descienden al sepulcro. 28:2 Oye la voz de mis ruegos cuando clamo á ti, Cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad. 28:3 No me arrebates á una con los malos, Y con los que hacen iniquidad: Los cuales hablan paz con sus prójimos, Y la maldad está en su corazón. 28:4 Dales conforme á su obra, y conforme á la malicia de sus hechos: Dales conforme á la obra de sus manos, Dales su paga. 28:5 Porque no atendieron á las obras de Jehová, Ni al hecho de sus manos, Derribarálos, y no los edificará. 28:6 Bendito Jehová, Que oyó la voz de mis ruegos. 28:7 Jehová es mi fortaleza y mi escudo: En él esperó mi corazón, y fuí ayudado; Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi canción le alabaré. 28:8 Jehová es su fuerza, Y la fortaleza de las saludes de su ungido. 28:9 Salva á tu pueblo, y bendice á tu heredad; Y pastoréalos y ensálzalos para siempre. 29:1 Salmo de David. DAD á Jehová, oh hijos de fuertes, Dad á Jehová la gloria y la fortaleza. 29:2 Dad á Jehová la gloria debida á su nombre: Humillaos á Jehová en el glorioso santuario. 29:3 Voz de Jehová sobre las aguas: Hizo tronar el Dios de gloria: Jehová sobre las muchas aguas. 29:4 Voz de Jehová con potencia; Voz de Jehová con gloria. 29:5 Voz de Jehová que quebranta los cedros; Y quebrantó Jehová los cedros del Líbano. 29:6 E hízolos saltar como becerros; Al Líbano y al Sirión como hijos de unicornios. 29:7 Voz de Jehová que derrama llamas de fuego. 29:8 Voz de Jehová que hará temblar el desierto; Hará temblar Jehová el desierto de Cades. 29:9 Voz de Jehová que hará estar de parto á las ciervas, Y desnudará la breñas: Y en su templo todos los suyos le dicen gloria. 29:10 Jehová preside en el diluvio, Y asentóse Jehová por rey para siempre. 29:11 Jehová dará fortaleza á su pueblo: Jehová bendecirá á su pueblo en paz. Salmo de David. 30:1 Salmo cantado en la dedicación de la Casa: GLORIFICARTE he, oh Jehová; porque me has ensalzado, Y no hiciste á mis enemigos alegrarse de mí. 30:2 Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste. 30:3 Oh Jehová, hiciste subir mi alma del sepulcro; Dísteme vida, para que no descendiese á la sepultura. 30:4 Cantad á Jehová, vosotros sus santos, Y celebrad la memoria de su santidad. 30:5 Porque un momento será su furor; Mas en su voluntad está la vida: Por la tarde durará el lloró, Y á la mañana vendrá la alegría. 30:6 Y dije yo en mi prosperidad: No seré jamás conmovido; 30:7 Porque tú, Jehová, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fuí conturbado. 30:8 A ti, oh Jehová, clamaré; Y al Señor suplicaré. 30:9 ¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda al hoyo? ¿Te alabará el polvo? ¿anunciará tu verdad? 30:10 Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí: Jehová, sé tú mi ayudador. 30:11 Has tornado mi endecha en baile; Desataste mi saco, y ceñísteme de alegría. 30:12 Por tanto á ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre. 31:1 Al Músico principal: Salmo de David. EN ti, oh Jehová, he esperado; no sea yo confundido para siempre: Líbrame en tu justicia. 31:2 Inclina á mí tu oído, líbrame presto; Séme por roca de fortaleza, por casa fuerte para salvarme. 31:3 Porque tú eres mi roca y mi castillo; Y por tu nombre me guiarás, y me encaminarás. 31:4 Me sacarás de la red que han escondido para mí; Porque tú eres mi fortaleza. 31:5 En tu mano encomiendo mi espíritu: Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad. 31:6 Aborrecí á los que esperan en vanidades ilusorias; Mas yo en Jehová he esperado. 31:7 Me gozaré y alegraré en tu misericordia; Porque has visto mi aflicción; Has conocido mi alma en las angustias: 31:8 Y no me encerraste en mano del enemigo; Hiciste estar mis pies en anchura. 31:9 Ten misericordia de mí, oh Jehová, que estoy en angustia: Hanse consumido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas. 31:10 Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar: Hase enflaquecido mi fuerza á causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido. 31:11 De todos mis enemigos he sido oprobio, Y de mis vecinos en gran manera, y horror á mis conocidos: Los que me veían fuera, huían de mí. 31:12 He sido olvidado de su corazón como un muerto: He venido á ser como un vaso perdido. 31:13 Porque he oído afrenta de muchos; Miedo por todas partes, Cuando consultaban juntos contra mí, E ideaban quitarme la vida. 31:14 Mas yo en ti confié, oh Jehová: Yo dije: Dios mío eres tú. 31:15 En tu mano están mis tiempos: Líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores. 31:16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo: Sálvame por tu misericordia. 31:17 No sea yo confundido, oh Jehová, ya que te he invocado; Sean corridos los impíos, estén mudos en el profundo. 31:18 Enmudezcan los labios mentirosos, Que hablan contra el justo cosas duras, Con soberbia y menosprecio. 31:19 Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, Que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres! 31:20 Los esconderás en el secreto de tu rostro de las arrogancias del hombre: Los pondrás en un tabernáculo á cubierto de contención de lenguas. 31:21 Bendito Jehová, Porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fuerte. 31:22 Y decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos: Tú empero oíste la voz de mis ruegos, cuando á ti clamaba. 31:23 Amad á Jehová todos vosotros sus santos: A los fieles guarda Jehová, Y paga abundantemente al que obra con soberbia. 31:24 Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome vuestro corazón aliento. 32:1 Salmo de David: Masquil. BIENAVENTURADO aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados. 32:2 Bienaventurado el hombre á quien no imputa Jehová la iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay superchería. 32:3 Mientras callé, envejeciéronse mis huesos En mi gemir todo el día. 32:4 Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Volvióse mi verdor en sequedades de estío. (Selah.) 32:5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.) 32:6 Por esto orará á ti todo santo en el tiempo de poder hallarte: Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas á él. 32:7 Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; Con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.) 32:8 Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: Sobre ti fijaré mis ojos. 32:9 No seáis como el caballo, ó como el mulo, sin entendimiento: Con cabestro y con freno su boca ha de ser reprimida, Para que no lleguen á ti. 32:10 Muchos dolores para el impío; Mas el que espera en Jehová, lo cercará misericordia. 32:11 Alegraos en Jehová, y gozaos, justos: Y cantad todos vosotros los rectos de corazón. 33:1 ALEGRAOS, justos, en Jehová: A los rectos es hermosa la alabanza. 33:2 Celebrad á Jehová con arpa: Cantadle con salterio y decacordio. 33:3 Cantadle canción nueva: Hacedlo bien tañendo con júbilo. 33:4 Porque recta es la palabra de Jehová, Y toda su obra con verdad hecha. 33:5 El ama justicia y juicio: De la misericordia de Jehová está llena la tierra. 33:6 Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el espíritu de su boca. 33:7 El junta como en un montón las aguas de la mar: El pone en depósitos los abismos. 33:8 Tema á Jehová toda la tierra: Teman de él todos los habitadores del mundo. 33:9 Porque él dijo, y fué hecho; El mandó, y existió. 33:10 Jehová hace nulo el consejo de las gentes, Y frustra las maquinaciones de los pueblos. 33:11 El consejo de Jehová permanecerá para siempre; Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones. 33:12 Bienaventurada la gente de que Jehová es su Dios; El pueblo á quien escogió por heredad para sí. 33:13 Desde los cielos miró Jehová; Vió á todos los hijos de los hombres: 33:14 Desde la morada de su asiento miró Sobre todos los moradores de la tierra. 33:15 El formó el corazón de todos ellos; El considera todas sus obras. 33:16 El rey no es salvo con la multitud del ejército: No escapa el valiente por la mucha fuerza. 33:17 Vanidad es el caballo para salvarse: Por la grandeza de su fuerza no librará. 33:18 He aquí, el ojo de Jehová sobre los que le temen, Sobre los que esperan en su misericordia; 33:19 Para librar sus almas de la muerte, Y para darles vida en el hambre. 33:20 Nuestra alma esperó á Jehová; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él. 33:21 Por tanto en él se alegrará nuestro corazón, Porque en su santo nombre hemos confiado. 33:22 Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros, Como esperamos en ti. 34:1 Salmo de David, cuando mudó su semblante delante de Abimelech, y él lo echó, y fuése. BENDECIRÉ á Jehová en todo tiempo; Su alabanza será siempre en mi boca. 34:2 En Jehová se gloriará mi alma: Oiránlo los mansos, y se alegrarán. 34:3 Engrandeced á Jehová conmigo, Y ensalcemos su nombre á una. 34:4 Busqué á Jehová, y él me oyó, Y libróme de todos mis temores. 34:5 A él miraron y fueron alumbrados: Y sus rostros no se avergonzaron. 34:6 Este pobre clamó, y oyóle Jehová, Y librólo de todas sus angustias. 34:7 El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, Y los defiende. 34:8 Gustad, y ved que es bueno Jehová: Dichoso el hombre que confiará en él. 34:9 Temed á Jehová, vosotros sus santos; Porque no hay falta para los que le temen. 34:10 Los leoncillos necesitaron, y tuvieron hambre; Pero los que buscan á Jehová, no tendrán falta de ningún bien. 34:11 Venid, hijos, oidme; El temor de Jehová os enseñaré. 34:12 ¿Quién es el hombre que desea vida, Que codicia días para ver bien? 34:13 Guarda tu lengua de mal, Y tus labios de hablar engaño. 34:14 Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela. 34:15 Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos. 34:16 La ira de Jehová contra los que mal hacen, Para cortar de la tierra la memoria de ellos. 34:17 Clamaron los justos, y Jehová oyó, Y librólos de todas sus angustias. 34:18 Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; Y salvará á los contritos de espíritu. 34:19 Muchos son los males del justo; Mas de todos ellos lo librará Jehová. 34:20 El guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos será quebrantado. 34:21 Matará al malo la maldad; Y los que aborrecen al justo serán asolados. 34:22 Jehová redime el alma de sus siervos; Y no serán asolados cuantos en él confían. 35:1 Salmo de David. DISPUTA, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea con los que me combaten. 35:2 Echa mano al escudo y al pavés, Y levántate en mi ayuda. 35:3 Y saca la lanza, cierra contra mis perseguidores; Di á mi alma: Yo soy tu salud. 35:4 Avergüéncense y confúndanse los que buscan mi alma: Vuelvan atrás, y sean avergonzados los que mi mal intentan. 35:5 Sean como el tamo delante del viento; Y el ángel de Jehová los acose. 35:6 Sea su camino oscuridad y resbaladeros; Y el ángel de Jehová los persiga. 35:7 Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo; Sin causa hicieron hoyo para mi alma. 35:8 Véngale el quebrantamiento que no sepa, Y su red que escondió lo prenda: Con quebrantamiento en ella caiga. 35:9 Y gócese mi alma en Jehová; Y alégrese en su salud. 35:10 Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú, Que libras al afligido del más fuerte que él, Y al pobre y menesteroso del que le despoja? 35:11 Levantáronse testigos falsos; Demandáronme lo que no sabía; 35:12 Volviéronme mal por bien, Para abatir á mi alma. 35:13 Mas yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de saco; Afligí con ayuno mi alma, Y mi oración se revolvía en mi seno. 35:14 Como por mi compañero, como por mi hermano andaba; Como el que trae luto por madre, enlutado me humillaba. 35:15 Pero ellos se alegraron en mi adversidad, y se juntaron; Juntáronse contra mí gentes despreciables, y yo no lo entendía: Despedazábanme, y no cesaban; 35:16 Con los lisonjeros escarnecedores truhanes, Crujiendo sobre mí sus dientes. 35:17 Señor, ¿hasta cuándo verás esto? Recobra mi alma de sus quebrantamientos, mi única de los leones. 35:18 Te confesaré en grande congregación; Te alabaré entre numeroso pueblo. 35:19 No se alegren de mí mis enemigos injustos: Ni los que me aborrecen sin causa hagan del ojo. 35:20 Porque no hablan paz; Y contra los mansos de la tierra piensan palabras engañosas. 35:21 Y ensancharon sobre mí su boca; Dijeron: Ea, ea, nuestros ojos lo han visto! 35:22 Tú lo has visto, oh Jehová; no calles: Señor, de mí no te alejes. 35:23 Muévete y despierta para mi juicio, Para mi causa, Dios mío y Señor mío. 35:24 Júzgame conforme á tu justicia, Jehová Dios mío; Y no se alegren de mí. 35:25 No digan en su corazón: Ea, alma nuestra! No digan: Hémoslo devorado! 35:26 Avergüencense, y sean confundidos á una los que de mi mal se alegran: Vístanse de vergüenza y de confusión los que se engrandecen contra mí. 35:27 Canten y alégrense los que están á favor de mi justa causa, Y digan siempre: Sea ensalzado Jehová, Que ama la paz de su siervo. 35:28 Y mi lengua hablará de tu justicia, Y de tu loor todo el día. 36:1 Al Músico principal: Salmo de David, siervo del Señor. LA iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos. 36:2 Lisonjéase, por tanto, en sus propios ojos, Hasta que su iniquidad sea hallada aborrecible. 36:3 Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; No quiso entender para bien hacer. 36:4 Iniquidad piensa sobre su cama; Está en camino no bueno, El mal no aborrece. 36:5 Jehová, hasta los cielos es tu misericordia; Tu verdad hasta las nubes. 36:6 Tu justicia como los montes de Dios, Tus juicios abismo grande: Oh Jehová, al hombre y al animal conservas. 36:7 Cuán ilustre, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas. 36:8 Embriagarse han de la grosura de tu casa; Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias. 36:9 Porque contigo está el manantial de la vida: En tu luz veremos la luz. 36:10 Extiende tu misericordia á los que te conocen, Y tu justicia á los rectos de corazón. 36:11 No venga contra mí pie de soberbia; Y mano de impíos no me mueva. 36:12 Allí cayeron los obradores de iniquidad; Fueron rempujados, y no pudieron levantarse. 37:1 Salmo de David. NO te impacientes á causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. 37:2 Porque como hierba serán presto cortados, Y decaerán como verdor de renuevo. 37:3 Espera en Jehová, y haz bien; Vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado. 37:4 Pon asimismo tu delicia en Jehová, Y él te dará las peticiones de tu corazón. 37:5 Encomienda á Jehová tu camino, Y espera en él; y él hará. 37:6 Y exhibirá tu justicia como la luz, Y tus derechos como el medio día. 37:7 Calla á Jehová, y espera en él: No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades. 37:8 Déjate de la ira, y depón el enojo: No te excites en manera alguna á hacer lo malo. 37:9 Porque los malignos serán talados, Mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. 37:10 Pues de aquí á poco no será el malo: Y contemplarás sobre su lugar, y no parecerá. 37:11 Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz. 37:12 Maquina el impío contra el justo, Y cruje sobre él sus dientes. 37:13 El Señor se reirá de él; Porque ve que viene su día. 37:14 Los impíos desenvainaron espada, y entesaron su arco, Para derribar al pobre y al menesteroso, Para matar á los de recto proceder. 37:15 La espada de ellos entrará en su mismo corazón, Y su arco será quebrado. 37:16 Mejor es lo poco del justo, Que las riquezas de muchos pecadores. 37:17 Porque los brazos de los impíos serán quebrados: Mas el que sostiene á los justos es Jehová. 37:18 Conoce Jehová los días de los perfectos: Y la heredad de ellos será para siempre. 37:19 No serán avergonzados en el mal tiempo; Y en los días de hambre serán hartos. 37:20 Mas los impíos perecerán, Y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros Serán consumidos: se disiparán como humo. 37:21 El impío toma prestado, y no paga; Mas el justo tiene misericordia, y da. 37:22 Porque los benditos de él heredarán la tierra; Y los malditos de él serán talados. 37:23 Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y aprueba su camino. 37:24 Cuando cayere, no quedará postrado; Porque Jehová sostiene su mano. 37:25 Mozo fuí, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su simiente que mendigue pan. 37:26 En todo tiempo tiene misericordia, y presta; Y su simiente es para bendición. 37:27 Apártate del mal, y haz el bien, Y vivirás para siempre. 37:28 Porque Jehová ama la rectitud, Y no desampara sus santos: Mas la simiente de los impíos será extirpada. 37:29 Los justos heredarán la tierra, Y vivirán para siempre sobre ella. 37:30 La boca del justo hablara sabiduría; Y su lengua proferirá juicio. 37:31 La ley de su Dios está en su corazón; Por tanto sus pasos no vacilarán. 37:32 Acecha el impío al justo, Y procura matarlo. 37:33 Jehová no lo dejará en sus manos, Ni lo condenará cuando le juzgaren. 37:34 Espera en Jehová, y guarda su camino, Y él te ensalzará para heredar la tierra: Cuando serán talados los pecadores, lo verás. 37:35 Vi yo al impío sumamente ensalzado, Y que se extendía como un laurel verde. 37:36 Empero pasóse, y he aquí no parece; Y busquélo, y no fué hallado. 37:37 Considera al íntegro, y mira al justo: Que la postrimería de cada uno de ellos es paz. 37:38 Mas los transgresores fueron todos á una destruídos: La postrimería de los impíos fué talada. 37:39 Pero la salvación de los justos es de Jehová, Y él es su fortaleza en el tiempo de angustia. 37:40 Y Jehová los ayudará, Y los librará: y libertarálos de los impíos, y los salvará, Por cuanto en él esperaron. 38:1 Salmo de David, para recordar. JEHOVA, no me reprendas en tu furor, Ni me castigues en tu ira. 38:2 Porque tus saetas descendieron á mí, Y sobre mí ha caído tu mano. 38:3 No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado. 38:4 Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: Como carga pesada se han agravado sobre mí. 38:5 Pudriéronse, corrompiéronse mis llagas, A causa de mi locura. 38:6 Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, Ando enlutado todo el día. 38:7 Porque mis lomos están llenos de irritación, Y no hay sanidad en mi carne. 38:8 Estoy debilitado y molido en gran manera; Bramo á causa de la conmoción de mi corazón. 38:9 Señor, delante de ti están todos mis deseos; Y mi suspiro no te es oculto. 38:10 Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor; Y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo. 38:11 Mis amigos y mis compañeros se quitaron de delante de mi plaga; Y mis cercanos se pusieron lejos. 38:12 Y los que buscaban mi alma armaron lazos; Y los que procuraban mi mal hablaban iniquidades, Y meditaban fraudes todo el día. 38:13 Mas yo, como si fuera sordo no oía; Y estaba como un mudo, que no abre su boca. 38:14 Fuí pues como un hombre que no oye, Y que en su boca no tiene reprensiones. 38:15 Porque á ti, oh Jehová, esperé yo: Tú responderás, Jehová Dios mío. 38:16 Porque dije: Que no se alegren de mí: Cuando mi pie resbalaba, sobre mí se engrandecían. 38:17 Empero yo estoy á pique de claudicar, Y mi dolor está delante de mí continuamente. 38:18 Por tanto denunciaré mi maldad; Congojaréme por mi pecado. 38:19 Porque mis enemigos están vivos y fuertes: Y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa: 38:20 Y pagando mal por bien Me son contrarios, por seguir yo lo bueno. 38:21 No me desampares, oh Jehová: Dios mío, no te alejes de mí. 38:22 Apresúrate á ayudarme, Oh Señor, mi salud. 39:1 Al Músico principal, á Jeduthún: Salmo de David. YO DIJE: Atenderé á mis caminos, Para no pecar con mi lengua: Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío fuere contra mí. 39:2 Enmudecí con silencio, calléme aun respecto de lo bueno: Y excitóse mi dolor. 39:3 Enardecióse mi corazón dentro de mí; Encendióse fuego en mi meditación, Y así proferí con mi lengua: 39:4 Hazme saber, Jehová, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días; Sepa yo cuánto tengo de ser del mundo. 39:5 He aquí diste á mis días término corto, Y mi edad es como nada delante de ti: Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.) 39:6 Ciertamente en tinieblas anda el hombre; Ciertamente en vano se inquieta: Junta, y no sabe quién lo allegará. 39:7 Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza en ti está. 39:8 Líbrame de todas mis rebeliones; No me pongas por escarnio del insensato. 39:9 Enmudecí, no abrí mi boca; Porque tú lo hiciste. 39:10 Quita de sobre mí tu plaga; De la guerra de tu mano soy consumido. 39:11 Con castigos sobre el pecado corriges al hombre, Y haces consumirse como de polilla su grandeza: Ciertamente vanidad es todo hombre. (Selah.) 39:12 Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor: No calles á mis lágrimas; Porque peregrino soy para contigo, Y advenedizo, como todos mis padres. 39:13 Déjame, y tomaré fuerzas, Antes que vaya y perezca. 40:1 Al Músico principal: Salmo de David. RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, E inclinóse á mí, y oyó mi clamor. 40:2 E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; Y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. 40:3 Puso luego en mi boca canción nueva, alabanza á nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y esperarán en Jehová. 40:4 Bienaventurado el hombre que puso á Jehová por su confianza, Y no mira á los soberbios, ni á los que declinan á la mentira. 40:5 Aumentado has tú, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; Y tus pensamientos para con nosotros, No te los podremos contar: Si yo anunciare y hablare de ellos, No pueden ser enarrados. 40:6 Sacrificio y presente no te agrada; Has abierto mis oídos; Holocausto y expiación no has demandado. 40:7 Entonces dije: He aquí, vengo; En el envoltorio del libro está escrito de mí: 40:8 El hacer tu voluntad, Dios mío, hame agradado; Y tu ley está en medio de mis entrañas. 40:9 Anunciado he justicia en grande congregación: He aquí no detuve mis labios, Jehová, tú lo sabes. 40:10 No encubrí tu justicia dentro de mi corazón: Tu verdad y tu salvación he dicho: No oculté tu misericordia y tu verdad en grande concurso. 40:11 Tú, Jehová, no apartes de mí tus misericordias: Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre. 40:12 Porque me han cercado males hasta no haber cuento: Hanme comprendido mis maldades, y no puedo levantar la vista: Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falta. 40:13 Quieras, oh Jehová, librarme; Jehová, apresúrate á socorrerme. 40:14 Sean avergonzados y confusos á una Los que buscan mi vida para cortarla: Vuelvan atrás y avergüéncense Los que mi mal desean. 40:15 Sean asolados en pago de su afrenta Los que me dicen: Ea, ea! 40:16 Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; Y digan siempre los que aman tu salud: Jehová sea ensalzado. 40:17 Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará de mí: Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes. 41:1 Al Músico principal: Salmo de David. BIENAVENTURADO el que piensa en el pobre: En el día malo lo librará Jehová. 41:2 Jehová lo guardé, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, Y no lo entregues á la voluntad de sus enemigos. 41:3 Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: Mullirás toda su cama en su enfermedad. 41:4 Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado. 41:5 Mis enemigos dicen mal de mí preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre? 41:6 Y si venía á ver me, hablaba mentira: Su corazón se amontonaba iniquidad; Y salido fuera, hablába la. 41:7 Reunidos murmuraban contra mí todos los que me aborrecían: Contra mí pensaban mal, diciendo de mí: 41:8 Cosa pestilencial de él se ha apoderado; Y el que cayó en cama, no volverá á levantarse. 41:9 Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, Alzó contra mí el calcañar. 41:10 Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar, Y daréles el pago. 41:11 En esto habré conocido que te he agradado, Que mi enemigo no se holgará de mí. 41:12 En cuanto á mí, en mi integridad me has sustentado, Y me has hecho estar delante de ti para siempre. 41:13 Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, Por siglos de siglos. Amén y Amén. 42:1 Al Músico principal: Masquil á los hijos de Coré. COMO el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. 42:2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: Cuándo vendré, y pareceré delante de Dios! 42:3 Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios? 42:4 Acordaréme de estas cosas, y derramaré sobre mí mi alma: Cuando pasaré en el número, iré con ellos hasta la casa de Dios, Con voz de alegría y de alabanza, haciendo fiesta la multitud. 42:5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar Por las saludes de su presencia. 42:6 Dios mío, mi alma está en mí abatida: Acordaréme por tanto de ti desde tierra del Jordán, Y de los Hermonitas, desde el monte de Mizhar. 42:7 Un abismo llama á otro á la voz de tus canales: Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. 42:8 De día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su canción será conmigo, Y oración al Dios de mi vida. 42:9 Diré á Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo? 42:10 Mientras se están quebrantando mis huesos, mis enemigos me afrentan, Diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios? 42:11 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; Es él salvamento delante de mí, y el Dios mío. 43:1 JUZGAME, oh Dios, y aboga mi causa: Líbrame de gente impía, del hombre de engaño é iniquidad. 43:2 Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo? 43:3 Envía tu luz y tu verdad: éstas me guiarán, Me conducirán al monte de tu santidad, Y á tus tabernáculos. 43:4 Y entraré al altar de Dios, Al Dios alegría de mi gozo; Y alabaréte con arpa, oh Dios, Dios mío. 43:5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te conturbes en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; Es él salvamento delante de mí, y el Dios mío. 44:1 Al Músico principal: de los hijos de Coré: Masquil. OH Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado, La obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos. 44:2 Tú con tu mano echaste las gentes, y los plantaste á ellos; Afligiste los pueblos, y los arrojaste. 44:3 Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, Ni su brazo los libró; Sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, Porque te complaciste en ellos. 44:4 Tú, oh Dios, eres mi rey: Manda saludes á Jacob. 44:5 Por medio de ti sacudiremos á nuestros enemigos: En tu nombre atropellaremos á nuestros adversarios. 44:6 Porque no confiaré en mi arco, Ni mi espada me salvará. 44:7 Pues tú nos has guardado de nuestros enemigos, Y has avergonzado á los que nos aborrecían. 44:8 En Dios nos gloriaremos todo tiempo, Y para siempre loaremos tu nombre. (Selah.) 44:9 Empero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; Y no sales en nuestros ejércitos. 44:10 Nos hiciste retroceder del enemigo, Y saqueáron nos para sí los que nos aborrecían. 44:11 Pusístenos como á ovejas para comida, Y esparcístenos entre las gentes. 44:12 Has vendido tu pueblo de balde, Y no pujaste en sus precios. 44:13 Pusístenos por vergüenza á nuestros vecinos, Por escarnio y por burla á los que nos rodean. 44:14 Pusístenos por proverbio entre las gentes, Por movimiento de cabeza en los pueblos. 44:15 Cada día mi vergüenza está delante de mí, Y cúbreme la confusión de mi rostro, 44:16 Por la voz del que me vitupera y deshonra, Por razón del enemigo y del que se venga. 44:17 Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti; Y no hemos faltado á tu pacto. 44:18 No se ha vuelto atrás nuestro corazón, Ni tampoco se han apartado nuestros pasos de tus caminos. 44:19 Cuando nos quebrantaste en el lugar de los dragones, Y nos cubriste con sombra de muerte, 44:20 Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios, O alzado nuestras manos á dios ajeno, 44:21 ¿No demandaría Dios esto? Porque él conoce los secretos del corazón. 44:22 Empero por tu causa nos matan cada día; Somos tenidos como ovejas para el matadero. 44:23 Despierta; ¿por qué duermes, Señor? Despierta, no te alejes para siempre. 44:24 ¿Por qué escondes tu rostro, Y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra? 44:25 Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo: Nuestro vientre está pegado con la tierra. 44:26 Levántate para ayudarnos, Y redímenos por tu misericordia. 45:1 Al Músico principal: sobre Sosannim: para los hijos de Coré: Masquil: Canción de amores. REBOSA mi corazón palabra buena: Refiero yo al Rey mis obras: Mi lengua es pluma de escribiente muy ligero. 45:2 Haste hermoseado más que los hijos de los hombres; La gracia se derramó en tus labios: Por tanto Dios te ha bendecido para siempre. 45:3 Cíñete tu espada sobre el muslo, oh valiente, Con tu gloria y con tu majestad. 45:4 Y en tu gloria sé prosperado: Cabalga sobre palabra de verdad, y de humildad, y de justicia; Y tu diestra te enseñará cosas terribles. 45:5 Tus saetas agudas Con que caerán pueblos debajo de ti, Penetrarán en el corazón de los enemigos del Rey. 45:6 Tu trono, oh Dios, eterno y para siempre: Vara de justicia la vara de tu reino. 45:7 Amaste la justicia y aborreciste la maldad: Por tanto te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de gozo sobre tus compañeros. 45:8 Mirra, áloe, y casia exhalan todos tus vestidos: En estancias de marfil te han recreado. 45:9 Hijas de reyes entre tus ilustres: Está la reina á tu diestra con oro de Ophir. 45:10 Oye, hija, y mira, é inclina tu oído; Y olvida tu pueblo, y la casa de tu padre; 45:11 Y deseará el rey tu hermosura: E inclínate á él, porque él es tu Señor. 45:12 Y las hijas de Tiro vendrán con presente; Implorarán tu favor los ricos del pueblo. 45:13 Toda ilustre es de dentro la hija del rey: De brocado de oro es su vestido. 45:14 Con vestidos bordados será llevada al rey; Vírgenes en pos de ella: Sus compañeras serán traídas á ti. 45:15 Serán traídas con alegría y gozo: Entrarán en el palacio del rey. 45:16 En lugar de tus padres serán tus hijos, A quienes harás príncipes en toda la tierra. 45:17 Haré perpetua la memoria de tu nombre en todas las generaciones: Por lo cual te alabarán los pueblos eternamente y para siempre. 46:1 Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 46:2 Por tanto no temeremos aunque la tierra sea removida; Aunque se traspasen los montes al corazón de la mar. 46:3 Bramarán, turbaránse sus aguas; Temblarán los montes á causa de su braveza. (Selah.) 46:4 Del río sus conductos alegrarán la ciudad de Dios, El santuario de las tiendas del Altísimo. 46:5 Dios está en medio de ella; no será conmovida: Dios la ayudará al clarear la mañana. 46:6 Bramaron las gentes, titubearon los reinos; Dió él su voz, derritióse la tierra. 46:7 Jehová de los ejércitos es con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.) 46:8 Venid, ved las obras de Jehová, Que ha puesto asolamientos en la tierra. 46:9 Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra: Que quiebra el arco, corta la lanza, Y quema los carros en el fuego. 46:10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: Ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado seré en la tierra. 46:11 Jehová de los ejércitos es con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.) 47:1 Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo. PUEBLOS todos, batid las manos; Aclamad á Dios con voz de júbilo. 47:2 Porque Jehová el Altísimo es terrible; Rey grande sobre toda la tierra. 47:3 El sujetará á los pueblos debajo de nosotros, Y á las gentes debajo de nuestros pies. 47:4 El nos elegirá nuestras heredades; La hermosura de Jacob, al cual amó. (Selah.) 47:5 Subió Dios con júbilo, Jehová con sonido de trompeta. 47:6 Cantad á Dios, cantad: Cantad á nuestro Rey, cantad. 47:7 Porque Dios es el Rey de toda la tierra: Cantad con inteligencia. 47:8 Reinó Dios sobre las gentes: Asentóse Dios sobre su santo trono. 47:9 Los príncipes de los pueblos se juntaron Al pueblo del Dios de Abraham: Porque de Dios son los escudos de la tierra; El es muy ensalzado. 48:1 Canción: Salmo de los hijos de Coré. GRANDE es Jehová y digno de ser en gran manera alabado, En la ciudad de nuestro Dios, en el monte de su santuario. 48:2 Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra Es el monte de Sión, á los lados del aquilón, La ciudad del gran Rey. 48:3 Dios en sus palacios es conocido por refugio. 48:4 Porque he aquí los reyes de la tierra se reunieron; Pasaron todos. 48:5 Y viéndola ellos así, maravilláronse, Se turbaron, diéronse priesa á huir. 48:6 Tomólos allí temblor; Dolor, como á mujer que pare. 48:7 Con viento solano Quiebras tú las naves de Tharsis. 48:8 Como lo oímos, así hemos visto En la ciudad de Jehová de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios: Afirmarála Dios para siempre. (Selah.) 48:9 Esperamos tu misericordia, oh Dios, En medio de tu templo. 48:10 Conforme á tu nombre, oh Dios, Así es tu loor hasta los fines de la tierra: De justicia está llena tu diestra. 48:11 Alegraráse el monte de Sión; Se gozarán las hijas de Judá Por tus juicios. 48:12 Andad alrededor de Sión, y rodeadla: Contad sus torres. 48:13 Poned vuestro corazón á su antemuro, Mirad sus palacios; Para que lo contéis á la generación venidera. 48:14 Porque este Dios es Dios nuestro eternalmente y para siempre: El nos capitaneará hasta la muerte. 49:1 Al Músico principal: Salmo para los hijos de Coré. OID esto, pueblos todos; Escuchad, habitadores todos del mundo: 49:2 Así los plebeyos como los nobles, El rico y el pobre juntamente. 49:3 Mi boca hablará sabiduría; Y el pensamiento de mi corazón inteligencia. 49:4 Acomodaré á ejemplos mi oído: Declararé con el arpa mi enigma. 49:5 ¿Por qué he de temer en los días de adversidad, Cuando la iniquidad de mis insidiadores me cercare? 49:6 Los que confían en sus haciendas, Y en la muchedumbre de sus riquezas se jactan, 49:7 Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, Ni dar á Dios su rescate. 49:8 (Porque la redención de su vida es de gran precio, Y no se hará jamás;) 49:9 Que viva adelante para siempre, Y nunca vea la sepultura. 49:10 Pues se ve que mueren los sabios, Así como el insensato y el necio perecen, Y dejan á otros sus riquezas. 49:11 En su interior tienen que sus casas serán eternas, Y sus habitaciones para generación y generación: Llamaron sus tierras de sus nombres. 49:12 Mas el hombre no permanecerá en honra: Es semejante á las bestias que perecen. 49:13 Este su camino es su locura: Con todo, corren sus descendientes por el dicho de ellos. (Selah.) 49:14 Como rebaños serán puestos en la sepultura; La muerte se cebará en ellos; Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana: Y se consumirá su bien parecer en el sepulcro de su morada. 49:15 Empero Dios redimirá mi vida del poder de la sepultura, Cuando me tomará. (Selah.) 49:16 No temas cuando se enriquece alguno, Cuando aumenta la gloria de su casa; 49:17 Porque en muriendo no llevará nada, Ni descenderá tras él su gloria. 49:18 Si bien mientras viviere, dirá dichosa á su alma: Y tú serás loado cuando bien te tratares. 49:19 Entrará á la generación de sus padres: No verán luz para siempre. 49:20 El hombre en honra que no entiende, Semejante es á las bestias que perecen. 50:1 Salmo de Asaph. EL Dios de dioses, Jehová, ha hablado, Y convocado la tierra desde el nacimiento del sol hasta donde se pone. 50:2 De Sión, perfección de hermosura, Ha Dios resplandecido. 50:3 Vendrá nuestro Dios, y no callará: Fuego consumirá delante de él, Y en derredor suyo habrá tempestad grande. 50:4 Convocará á los cielos de arriba, Y á la tierra, para juzgar á su pueblo. 50:5 Juntadme mis santos; Los que hicieron conmigo pacto con sacrificio. 50:6 Y denunciarán los cielos su justicia; Porque Dios es el juez. (Selah.) 50:7 Oye, pueblo mío, y hablaré: Escucha, Israel, y testificaré contra ti: Yo soy Dios, el Dios tuyo. 50:8 No te reprenderé sobre tus sacrificios, Ni por tus holocaustos, que delante de mí están siempre. 50:9 No tomaré de tu casa becerros, Ni machos cabríos de tus apriscos. 50:10 Porque mía es toda bestia del bosque, Y los millares de animales en los collados. 50:11 Conozco todas las aves de los montes, Y en mi poder están las fieras del campo. 50:12 Si yo tuviese hambre, no te lo diría á ti: Porque mío es el mundo y su plenitud. 50:13 ¿Tengo de comer yo carne de toros, O de beber sangre de machos cabríos? 50:14 Sacrifica á Dios alabanza, Y paga tus votos al Altísimo. 50:15 E invócame en el día de la angustia: Te libraré, y tú me honrarás. 50:16 Pero al malo dijo Dios: ¿Qué tienes tú que enarrar mis leyes, Y que tomar mi pacto en tu boca, 50:17 Pues que tú aborreces el castigo, Y echas á tu espalda mis palabras? 50:18 Si veías al ladrón, tú corrías con él; Y con los adúlteros era tu parte. 50:19 Tu boca metías en mal, Y tu lengua componía engaño. 50:20 Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano: Contra el hijo de tu madre ponías infamia. 50:21 Estas cosas hiciste, y yo he callado: Pensabas que de cierto sería yo como tú: Yo te argüiré, y pondré las delante de tus ojos. 50:22 Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios; No sea que arrebate, sin que nadie libre. 50:23 El que sacrifica alabanza me honrará: Y al que ordenare su camino, Le mostraré la salud de Dios. 51:1 Al Músico principal: Salmo de David, cuando después que entró á Bath-sebah, vino á él Nathán el profeta. TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: Conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. 51:2 Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. 51:3 Porque yo reconozco mis rebeliones; Y mi pecado está siempre delante de mí. 51:4 A ti, á ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos: Porque seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio. 51:5 He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre. 51:6 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. 51:7 Purifícame con hisopo, y será limpio: Lávame, y seré emblanquecido más que la nieve. 51:8 Hazme oir gozo y alegría; Y se recrearán los huesos que has abatido. 51:9 Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades. 51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; Y renueva un espíritu recto dentro de mí. 51:11 No me eches de delante de ti; Y no quites de mí tu santo espíritu. 51:12 Vuélveme el gozo de tu salud; Y el espíritu libre me sustente. 51:13 Enseñaré á los prevaricadores tus caminos; Y los pecadores se convertirán á ti. 51:14 Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud: Cantará mi lengua tu justicia. 51:15 Señor, abre mis labios; Y publicará mi boca tu alabanza. 51:16 Porque no quieres tú sacrificio, que yo daría; No quieres holocausto. 51:17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. 51:18 Haz bien con tu benevolencia á Sión: Edifica los muros de Jerusalem. 51:19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto ú ofrenda del todo quemada: Entonces ofrecerán sobre tu altar becerros. 52:1 Al Músico principal: Masquil de David, cuando vino Doeg Idumeo y dió cuenta á Saúl, diciéndole: David ha venido á casa de Ahimelech. ¿POR qué te glorías de maldad, oh poderoso? La misericordia de Dios es continua. 52:2 Agravios maquina tu lengua: Como navaja amolada hace engaño. 52:3 Amaste el mal más que el bien; La mentira más que hablar justicia. (Selah.) 52:4 Has amado toda suerte de palabras perniciosas, Engañosa lengua. 52:5 Por tanto Dios te derribará para siempre: Te asolará y te arrancará de tu morada, Y te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah.) 52:6 Y verán los justos, y temerán; Y reiránse de él, diciendo: 52:7 He aquí el hombre que no puso á Dios por su fortaleza, Sino que confió en la multitud de sus riquezas. Y se mantuvo en su maldad. 52:8 Mas yo estoy como oliva verde en la casa de Dios: En la misericordia de Dios confío perpetua y eternalmente. 52:9 Te alabaré para siempre por lo que has hecho: Y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos. 53:1 Al Músico principal: sobre Mahalath: Masquil de David. DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse é hicieron abominable maldad: No hay quien haga bien. 53:2 Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, Por ver si hay algún entendido Que busque á Dios. 53:3 Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido: No hay quien haga bien, no hay ni aun uno. 53:4 ¿No tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad? Que comen á mi pueblo como si comiesen pan: A Dios no han invocado. 53:5 Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo: Porque Dios ha esparcido los huesos del que asentó campo contra ti: Los avergonzaste, porque Dios los desechó. 53:6 Oh quién diese de Sión saludes á Israel! En volviendo Dios la cautividad de su pueblo, Gozarse ha Jacob, y alegraráse Israel. 54:1 Al Músico principal: en Neginoth: Masquil de David, cuando vinieron los Zipheos y dijeron á Saúl: ¿No está David escondido en nuestra tierrra? OH Dios, sálvame por tu nombre, Y con tu poder defiéndeme. 54:2 Oh Dios, oye mi oración; Escucha las razones de mi boca. 54:3 Porque extraños se han levantado contra mí, Y fuertes buscan mi alma: No han puesto á Dios delante de sí. (Selah.) 54:4 He aquí, Dios es el que me ayuda; El Señor es con los que sostienen mi vida. 54:5 El volverá el mal á mis enemigos: Córtalos por tu verdad. 54:6 Voluntariamente sacrificaré á ti; Alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno. 54:7 Porque me ha librado de toda angustia, Y en mis enemigos vieron mis ojos mi deseo. 55:1 Al Músico principal: en Neginoth: Masquil de David. ESCUCHA, oh Dios, mi oración, Y no te escondas de mi súplica. 55:2 Estáme atento, y respóndeme: Clamo en mi oración, y levanto el grito, 55:3 A causa de la voz del enemigo, Por la opresión del impío; Porque echaron sobre mí iniquidad, Y con furor me han amenazado. 55:4 Mi corazón está doloroso dentro de mí, Y terrores de muerte sobre mí han caído. 55:5 Temor y temblor vinieron sobre mí, Y terror me ha cubierto. 55:6 Y dije: Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría. 55:7 Ciertamente huiría lejos: Moraría en el desierto. (Selah.) 55:8 Apresuraríame á escapar Del viento tempestuoso, de la tempestad. 55:9 Deshace, oh Señor, divide la lengua de ellos; Porque he visto violencia y rencilla en la ciudad. 55:10 Día y noche la rodean sobre sus muros; E iniquidad y trabajo hay en medio de ella. 55:11 Agravios hay en medio de ella, Y el fraude y engaño no se apartan de sus plazas. 55:12 Porque no me afrentó un enemigo, Lo cual habría soportado; Ni se alzó contra mí el que me aborrecía, Porque me hubiera ocultado de él: 55:13 Mas tú, hombre, al parecer íntimo mío, Mi guía, y mi familiar: 55:14 Que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, A la casa de Dios andábamos en compañía. 55:15 Condenados sean á muerte, Desciendan vivos al infierno: Porque maldades hay en su compañía, entre ellos. 55:16 Yo á Dios clamaré; Y Jehová me salvará. 55:17 Tarde y mañana y á medio día oraré y clamaré; Y él oirá mi voz. 55:18 El ha redimido en paz mi alma de la guerra contra mí; Pues fueron contra mí muchos. 55:19 Dios oirá, y los quebrantará luego, El que desde la antigüedad permanece (Selah); Por cuanto no se mudan, Ni temen á Dios. 55:20 Extendió sus manos contra sus pacíficos: Viólo su pacto. 55:21 Ablandan más que manteca su boca, Pero guerra hay en su corazón: Suavizan sus palabras más que el aceite, Mas ellas son cuchillos. 55:22 Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo. 55:23 Mas tú, oh Dios, harás descender aquéllos al pozo de la sepultura: Los hombres sanguinarios y engañadores no demediarán sus días: Empero yo confiaré en ti. 56:1 Al Músico principal: sobre La paloma silenciosa en paraje muy distante. Michtam de David, cuando los Filisteos le prendieron en Gath. TEN misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre: Me oprime combatiéndome cada día. 56:2 Apúranme mis enemigos cada día; Porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo. 56:3 En el día que temo, Yo en ti confío. 56:4 En Dios alabaré su palabra: En Dios he confiado, no temeré Lo que la carne me hiciere. 56:5 Todos los días me contristan mis negocios; Contra mí son todos sus pensamientos para mal. 56:6 Reúnense, escóndense, Miran ellos atentamente mis pasos, Esperando mi vida. 56:7 ¿Escaparán ellos por la iniquidad? Oh Dios, derriba en tu furor los pueblos. 56:8 Mis huídas has tú contado: Pon mis lágrimas en tu redoma: ¿No están ellas en tu libro? 56:9 Serán luego vueltos atrás mis enemigos el día que yo clamare: En esto conozco que Dios es por mí. 56:10 En Dios alabaré su palabra; En Jehová alabaré su palabra. 56:11 En Dios he confiado: no temeré Lo que me hará el hombre. 56:12 Sobre mí, oh Dios, están tus votos: Te tributaré alabanzas. 56:13 Porque has librado mi vida de la muerte, Y mis pies de caída, Para que ande delante de Dios En la luz de los que viven. 57:1 Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David, cuando huyó de delante de Saúl á la cueva. TEN misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; Porque en ti ha confiado mi alma, Y en la sombra de tus alas me ampararé, Hasta que pasen los qu 57:2 Clamaré al Dios Altísimo, Al Dios que me favorece. 57:3 El enviará desde los cielos, y me salvará De la infamia del que me apura; (Selah) Dios enviará su misericordia y su verdad. 57:4 Mi vida está entre leones; Estoy echado entre hijos de hombres encendidos: Sus dientes son lanzas y saetas, Y su lengua cuchillo agudo. 57:5 Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; Sobre toda la tierra tu gloria. 57:6 Red han armado á mis pasos; Hase abatido mi alma: Hoyo han cavado delante de mí; En medio de él han caído. (Selah.) 57:7 Pronto está mi corazón, oh Dios, mi corazón está dispuesto: Cantaré, y trovaré salmos. 57:8 Despierta, oh gloria mía; despierta, salterio y arpa: Levantaréme de mañana. 57:9 Alabarte he en los pueblos, oh Señor; Cantaré de ti en las naciones. 57:10 Porque grande es hasta los cielos tu misericordia, Y hasta las nubes tu verdad. 57:11 Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; Sobre toda la tierra tu gloria. 58:1 Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David. OH congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia? ¿Juzgáis rectamente, hijos de los hombres? 58:2 Antes con el corazón obráis iniquidades: Hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra. 58:3 Enajenáronse los impíos desde la matriz; Descarriáronse desde el vientre, hablando mentira. 58:4 Veneno tienen semejante al veneno de la serpiente: Son como áspide sordo que cierra su oído; 58:5 Que no oye la voz de los que encantan, Por más hábil que el encantador sea. 58:6 Oh Dios, quiebra sus dientes en sus bocas: Quiebra, oh Jehová, las muelas de los leoncillos. 58:7 Corránse como aguas que se van de suyo: En entesando sus saetas, luego sean hechas pedazos. 58:8 Pasen ellos como el caracol que se deslíe: Como el abortivo de mujer, no vean el sol. 58:9 Antes que vuestras ollas sientan las espinas, Así vivos, así airados, los arrebatará él con tempestad. 58:10 Alegraráse el justo cuando viere la venganza: Sus pies lavará en la sangre del impío. 58:11 Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay fruto para el justo; Ciertamente hay Dios que juzga en la tierra. 59:1 Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David, cuando envió Saúl, y guardaron la casa para matarlo. LIBRAME de mis enemigos, oh Dios mío: Ponme en salvo de los que contra mí se levantan. 59:2 Líbrame de los que obran iniquidad, Y sálvame de hombres sanguinarios. 59:3 Porque he aquí están acechando mi vida: Hanse juntado contra mí fuertes, No por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová. 59:4 Sin delito mío corren y se aperciben: Despierta para venir á mi encuentro, y mira. 59:5 Y tú, Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel, Despierta para visitar todas las gentes: No hayas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. (Selah.) 59:6 Volveránse á la tarde, ladrarán como perros, Y rodearán la ciudad. 59:7 He aquí proferirán con su boca; Cuchillos están en sus labios, Porque dicen: ¿Quién oye? 59:8 Mas tú, Jehová, te reirás de ellos, Te burlarás de todas las gentes. 59:9 De su fuerza esperaré yo en ti: Porque Dios es mi defensa. 59:10 El Dios de mi misericordia me prevendrá: Dios me hará ver en mis enemigos mi deseo. 59:11 No los matarás, porque mi pueblo no se olvide: Hazlos vagar con tu fortaleza, y abátelos. Oh Jehová, escudo nuestro, 59:12 Por el pecado de su boca, por la palabra de sus labios; Y sean presos por su soberbia, Y por la maldición y mentira que profieren. 59:13 Acábalos con furor, acábalos, y no sean: Y sepan que Dios domina en Jacob Hasta los fines de la tierra. (Selah). 59:14 Vuelvan pues á la tarde, y ladren como perros, Y rodeen la ciudad. 59:15 Anden ellos errantes para hallar qué comer: Y si no se saciaren, murmuren. 59:16 Yo empero cantaré tu fortaleza, Y loaré de mañana tu misericordia: Porque has sido mi amparo Y refugio en el día de mi angustia. 59:17 Fortaleza mía, á ti cantaré; Porque eres Dios de mi amparo, Dios de mi misericordia. 60:1 Al Músico principal: sobre Susan-Heduth: Michtam de David, para enseñar, cuando tuvo guerra contra Aram-Naharaim y contra Aram de Soba, y volvió Joab, é hirió de Edom en el valle de las Salina doce mil. OH Dios, tú nos has desechado, nos disipaste; Te has 60:2 Hiciste temblar la tierra, abrístela: Sana sus quiebras, porque titubea. 60:3 Has hecho ver á tu pueblo duras cosas: Hicístenos beber el vino de agitación. 60:4 Has dado á los que te temen bandera Que alcen por la verdad. (Selah.) 60:5 Para que se libren tus amados, Salva con tu diestra, y óyeme. 60:6 Dios pronunció por su santuario; yo me alegraré; Partiré á Sichêm, y mediré el valle de Succoth. 60:7 Mío es Galaad, y mío es Manasés; Y Ephraim es la fortaleza de mi cabeza; Judá, mi legislador; 60:8 Moab, la vasija de mi lavatorio; Sobre Edom echaré mi zapato: Haz júbilo sobre mí, oh Palestina. 60:9 ¿Quién me llevará á la ciudad fortalecida? ¿Quién me llevará hasta Idumea? 60:10 Ciertamente, tú, oh Dios, que nos habías desechado; Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos. 60:11 Danos socorro contra el enemigo, Que vana es la salud de los hombres. 60:12 En Dios haremos proezas; Y él hollará nuestros enemigos. 61:1 Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David. OYE, oh Dios, mi clamor; A mi oración atiende. 61:2 Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: A la peña más alta que yo me conduzcas. 61:3 Porque tú has sido mi refugio, Y torre de fortaleza delante del enemigo. 61:4 Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre: Estaré seguro bajo la cubierta de tus alas. 61:5 Porque tú, oh Dios, has oído mis votos, Has dado heredad á los que temen tu nombre. 61:6 Días sobre días añadirás al rey: Sus años serán como generación y generación. 61:7 Estará para siempre delante de Dios: Misericordia y verdad prepara que lo conserven. 61:8 Así cantaré tu nombre para siempre, Pagando mis votos cada día. 62:1 Al Músico principal: á Jeduthúm: Salmo de David. EN Dios solamente está callada mi alma: De él viene mi salud. 62:2 El solamente es mi fuerte, y mi salud; Es mi refugio, no resbalaré mucho. 62:3 ¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre? Pereceréis todos vosotros, Caeréis como pared acostada, como cerca ruinosa. 62:4 Solamente consultan de arrojarle de su grandeza; Aman la mentira, Con su boca bendicen, pero maldicen en sus entrañas. (Selah.) 62:5 Alma mía, en Dios solamente reposa; Porque de él es mi esperanza. 62:6 El solamente es mi fuerte y mi salud: Es mi refugio, no resbalaré. 62:7 En Dios está mi salvación y mi gloria: En Dios está la roca de mi fortaleza, y mi refugio. 62:8 Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.) 62:9 Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón: Pesándolos á todos igualmente en la balanza, Serán menos que la vanidad. 62:10 No confiéis en la violencia, Ni en la rapiña; no os envanezcáis: Si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón en ella. 62:11 Una vez habló Dios; Dos veces he oído esto: Que de Dios es la fortaleza. 62:12 Y de ti, oh Señor, es la misericordia: Porque tú pagas á cada uno conforme á su obra. 63:1 Salmo de David, estando en el desierto de Judá. DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: Mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, En tierra de sequedad y transida sin aguas; 63:2 Para ver tu fortaleza y tu gloria, Así como te he mirado en el santuario. 63:3 Porque mejor es tu misericordia que la vida: Mis labios te alabarán. 63:4 Así te bendeciré en mi vida: En tu nombre alzaré mis manos. 63:5 Como de meollo y de grosura será saciada mi alma; Y con labios de júbilo te alabará mi boca, 63:6 Cuando me acordaré de ti en mi lecho, Cuando meditaré de ti en las velas de la noche. 63:7 Porque has sido mi socorro; Y así en la sombra de tus alas me regocijaré. 63:8 Está mi alma apegada á ti: Tu diestra me ha sostenido. 63:9 Mas los que para destrucción buscaron mi alma, Caerán en los sitios bajos de la tierra. 63:10 Destruiránlos á filo de espada; Serán porción de las zorras. 63:11 Empero el rey se alegrará en Dios; Será alabado cualquiera que por él jura: Porque la boca de los que hablan mentira, será cerrada. 64:1 Al Músico principal: Salmo de David. ESCUCHA, oh Dios, mi voz en mi oración: Guarda mi vida del miedo del enemigo. 64:2 Escóndeme del secreto consejo de los malignos; De la conspiración de los que obran iniquidad: 64:3 Que amolaron su lengua como cuchillo, Y armaron por su saeta palabra amarga; 64:4 Para asaetear á escondidas al íntegro: De improviso lo asaetean, y no temen. 64:5 Obstinados en su inicuo designio, Tratan de esconder los lazos, Y dicen: ¿Quién los ha de ver? 64:6 Inquieren iniquidades, hacen una investigación exacta; Y el íntimo pensamiento de cada uno de ellos, así como el corazón, es profundo. 64:7 Mas Dios los herirá con saeta; De repente serán sus plagas. 64:8 Y harán caer sobre sí sus mismas lenguas: Se espantarán todos los que los vieren. 64:9 Y temerán todos los hombres, Y anunciarán la obra de Dios, Y entenderán su hecho. 64:10 Alegraráse el justo en Jehová, y confiaráse en él; Y se gloriarán todos los rectos de corazón. 65:1 Al Músico principal: Salmo: Cántico de David. A TI es plácida la alabanza en Sión, oh Dios: Y á ti se pagarán los votos. 65:2 Tú oyes la oración: A ti vendrá toda carne. 65:3 Palabras de iniquidades me sobrepujaron: Mas nuestras rebeliones tú las perdonarás. 65:4 Dichoso el que tú escogieres, é hicieres llegar á ti, Para que habite en tus atrios: Seremos saciados del bien de tu casa, De tu santo templo. 65:5 Con tremendas cosas, en justicia, nos responderás tú, Oh Dios de nuestra salud, Esperanza de todos los términos de la tierra, Y de los más remotos confines de la mar. 65:6 Tú, el que afirma los montes con su potencia, Ceñido de valentía: 65:7 El que amansa el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas, Y el alboroto de las gentes. 65:8 Por tanto los habitadores de los fines de la tierra temen de tus maravillas. Tú haces alegrar las salidas de la mañana y de la tarde. 65:9 Visitas la tierra, y la riegas: En gran manera la enriqueces Con el río de Dios, lleno de aguas: Preparas el grano de ellos, cuando así la dispones. 65:10 Haces se empapen sus surcos, Haces descender sus canales: Ablándasla con lluvias, Bendices sus renuevos. 65:11 Tú coronas el año de tus bienes; Y tus nubes destilan grosura. 65:12 Destilan sobre las estancias del desierto; Y los collados se ciñen de alegría. 65:13 Vístense los llanos de manadas, Y los valles se cubren de grano: Dan voces de júbilo, y aun cantan. 66:1 Al Músico principal: Cántico: Salmo. ACLAMAD á Dios con alegría, toda la tierra: 66:2 Cantad la gloria de su nombre: Poned gloria en su alabanza. 66:3 Decid á Dios: Cuán terribles tus obras! Por lo grande de tu fortaleza te mentirán tus enemigos. 66:4 Toda la tierra te adorará, Y cantará á ti; Cantarán á tu nombre. (Selah.) 66:5 Venid, y ved las obras de Dios, Terrible en hechos sobre los hijos de los hombres. 66:6 Volvió la mar en seco; Por el río pasaron á pie; Allí en él nos alegramos. 66:7 El se enseñorea con su fortaleza para siempre: Sus ojos atalayan sobre las gentes: Los rebeldes no serán ensalzados. (Selah.) 66:8 Bendecid, pueblos, á nuestro Dios, Y haced oir la voz de su alabanza. 66:9 El es el que puso nuestra alma en vida, Y no permitió que nuestros pies resbalasen. 66:10 Porque tú nos probaste, oh Dios: Ensayástenos como se afina la plata. 66:11 Nos metiste en la red; Pusiste apretura en nuestros lomos. 66:12 Hombres hiciste subir sobre nuestra cabeza; Entramos en fuego y en aguas, Y sacástenos á hartura. 66:13 Entraré en tu casa con holocaustos: Te pagaré mis votos, 66:14 Que pronunciaron mis labios, Y habló mi boca, cuando angustiado estaba. 66:15 Holocaustos de cebados te ofreceré, Con perfume de carneros: Sacrificaré bueyes y machos cabríos. (Selah.) 66:16 Venid, oid todos los que teméis á Dios, Y contaré lo que ha hecho á mi alma. 66:17 A él clamé con mi boca, Y ensalzado fué con mi lengua. 66:18 Si en mi corazón hubiese yo mirado á la iniquidad, El Señor no me oyera. 66:19 Mas ciertamente me oyó Dios; Antendió á la voz de mi súplica. 66:20 Bendito Dios, Que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia. 67:1 Al Músico principal: en Neginoth: Salmo: Cántico. DIOS tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; Haga resplandecer su rostro sobre nosotros (Selah); 67:2 Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las gentes tu salud. 67:3 Alábente los pueblos, oh Dios; Alábente los pueblos todos. 67:4 Alégrense y gocénse las gentes; Porque juzgarás los pueblos con equidad, Y pastorearás las naciones en la tierra. (Selah.) 67:5 Alábente los pueblos, oh Dios: Todos los pueblos te alaben. 67:6 La tierra dará su fruto: Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro. 67:7 Bendíganos Dios, Y témanlo todos los fines de la tierra. 68:1 Al Músico principal: Salmo de David: Canción. LEVANTESE Dios, sean esparcidos sus enemigos, Y huyan de su presencia los que le aborrecen. 68:2 Como es lanzado el humo, los lanzarás: Como se derrite la cera delante del fuego, Así perecerán los impíos delante de Dios. 68:3 Mas los justos se alegrarán: gozarse han delante de Dios, Y saltarán de alegría. 68:4 Cantad á Dios, cantad salmos á su nombre: Ensalzad al que sube sobre los cielos En JAH su nombre, y alegraos delante de él. 68:5 Padre de huérfanos y defensor de viudas, Es Dios en la morada de su santuario: 68:6 El Dios que hace habitar en familia los solos; Que saca á los aprisionados con grillos: Mas los rebeldes habitan en sequedad. 68:7 Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, Cuando anduviste por el desierto, (Selah,) 68:8 La tierra tembló; También destilaron los cielos á la presencia de Dios: Aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel. 68:9 Abundante lluvia esparciste, oh Dios, á tu heredad; Y cuando se cansó, tú la recreaste. 68:10 Los que son de tu grey han morado en ella: Por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre. 68:11 El Señor daba palabra: De las evangelizantes había grande ejército. 68:12 Huyeron, huyeron reyes de ejércitos; Y las que se quedaban en casa partían los despojos. 68:13 Bien que fuiesteis echados entre los tiestos, Seréis como las alas de la paloma cubierta de plata, Y sus plumas con amarillez de oro. 68:14 Cuando esparció el Omnipotente los reyes en ella, Emblanquecióse ésta como la nieve en Salmón. 68:15 Monte de Dios es el monte de Basán; Monte alto el de Basán. 68:16 ¿Por qué os levantáis, oh montes altos? Este monte amó Dios para su asiento; Ciertamente Jehová habitará en él para siempre. 68:17 Los carros de Dios son veinte mil, y más millares de ángeles. El Señor entre ellos, como en Sinaí, así en el santuario. 68:18 Subiste á lo alto, cautivaste la cautividad, Tomaste dones para los hombres, Y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios. 68:19 Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios El Dios de nuestra salud. (Selah.) 68:20 Dios, nuestro Dios ha de salvarnos; Y de Dios Jehová es el librar de la muerte. 68:21 Ciertamente Dios herirá la cabeza de sus enemigos, La cabelluda mollera del que camina en sus pecados. 68:22 El Señor dijo: De Basán haré volver, Te haré volver de los profundos de la mar: 68:23 Porque tu pie se enrojecerá de sangre de tus enemigos, Y de ella la lengua de tus perros. 68:24 Vieron tus caminos, oh Dios; Los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario. 68:25 Los cantores iban delante, los tañedores detrás; En medio, las doncellas, con adufes. 68:26 Bendecid á Dios en congregaciones: Al Señor, vosotros de la estirpe de Israel. 68:27 Allí estaba el joven Benjamín señoreador de ellos, Los príncipes de Judá en su congregación, Los príncipes de Zabulón, los príncipes de Nephtalí. 68:28 Tu Dios ha ordenado tu fuerza; Confirma, oh Dios, lo que has obrado en nosotros. 68:29 Por razón de tu templo en Jerusalem Los reyes te ofrecerán dones. 68:30 Reprime la reunión de gentes armadas, La multitud de toros con los becerros de los pueblos, Hasta que todos se sometan con sus piezas de plata: Disipa los pueblos que se complacen en la guerra. 68:31 Vendrán príncipes de Egipto; Etiopía apresurará sus manos á Dios. 68:32 Reinos de la tierra, cantad á Dios, Cantad al Señor (Selah); 68:33 Al que cabalga sobre los cielos de los cielos que son de antiguo: He aquí á su voz dará voz de fortaleza. 68:34 Atribuid fortaleza á Dios: Sobre Israel es su magnificencia, Y su poder está en los cielos. 68:35 Terrible eres, oh Dios, desde tus santuarios: El Dios de Israel, él da fortaleza y vigor á su pueblo. Bendito Dios. 69:1 Al Músico principal: sobre Sosannim: Salmo de David. SALVAME, oh Dios, Porque las aguas han entrado hasta el alma. 69:2 Estoy hundido en cieno profundo, donde no hay pie: He venido á abismos de aguas, y la corriente me ha anegado. 69:3 Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; Han desfallecido mis ojos esperando á mi Dios. 69:4 Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; Hanse fortalecido mis enemigos, los que me destruyen sin por qué: He venido pues á pagar lo que no he tomado. 69:5 Dios, tú sabes mi locura; Y mis delitos no te son ocultos. 69:6 No sean avergonzados por mi causa los que te esperan, oh Señor Jehová de los ejércitos; No sean confusos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel. 69:7 Porque por amor de ti he sufrido afrenta; Confusión ha cubierto mi rostro. 69:8 He sido extrañado de mis hermanos, Y extraño á los hijos de mi madre. 69:9 Porque me consumió el celo de tu casa; Y los denuestos de los que te vituperaban, cayeron sobre mí. 69:10 Y lloré afligiendo con ayuno mi alma; Y esto me ha sido por afrenta. 69:11 Puse además saco por mi vestido; Y vine á serles por proverbio. 69:12 Hablaban contra mí los que se sentaban á la puerta, Y me zaherían en las canciones de los bebederos de sidra. 69:13 Empero yo enderezaba mi oración á ti, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad: Oh Dios, por la multitud de tu misericordia, Por la verdad de tu salud, óyeme. 69:14 Sácame del lodo, y no sea yo sumergido: Sea yo libertado de los que me aborrecen, y del profundo de las aguas. 69:15 No me anegue el ímpetu de las aguas, Ni me suerba la hondura, Ni el pozo cierre sobre mí su boca. 69:16 Oyeme, Jehová, porque apacible es tu misericordia; Mírame conforme á la multitud de tus miseraciones. 69:17 Y no escondas tu rostro de tu siervo; Porque estoy angustiado; apresúrate, óyeme. 69:18 Acércate á mi alma, redímela: Líbrame á causa de mis enemigos. 69:19 Tú sabes mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio: Delante de ti están todos mis enemigos. 69:20 La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado: Y esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo: Y consoladores, y ninguno hallé. 69:21 Pusiéronme además hiel por comida, Y en mi sed me dieron á beber vinagre. 69:22 Sea su mesa delante de ellos por lazo, Y lo que es para bien por tropiezo. 69:23 Sean oscurecidos sus ojos para ver, Y haz siempre titubear sus lomos. 69:24 Derrama sobre ellos tu ira, Y el furor de tu enojo los alcance. 69:25 Sea su palacio asolado: En sus tiendas no haya morador. 69:26 Porque persiguieron al que tú heriste; Y cuentan del dolor de los que tú llagaste. 69:27 Pon maldad sobre su maldad, Y no entren en tu justicia. 69:28 Sean raídos del libro de los vivientes, Y no sean escritos con los justos. 69:29 Y yo afligido y dolorido, Tu salud, oh Dios, me defenderá. 69:30 Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, Ensalzarélo con alabanza. 69:31 Y agradará á Jehová más que sacrificio de buey, O becerro que echa cuernos y uñas. 69:32 Veránlo los humildes, y se gozarán; Buscad á Dios, y vivirá vuestro corazón. 69:33 Porque Jehová oye á los menesterosos, Y no menosprecia á sus prisioneros. 69:34 Alábenlo los cielos y la tierra, Los mares, y todo lo que se mueve en ellos. 69:35 Porque Dios guardará á Sión, y reedificará las ciudades de Judá; Y habitarán allí, y la poseerán. 69:36 Y la simiente de sus siervos la heredará, Y los que aman su nombre habitarán en ella. 70:1 Al Músico principal: Salmo de David, para conmemorar. OH Dios, acude á librarme; Apresúrate, oh Dios, á socorrerme. 70:2 Sean avergonzados y confusos Los que buscan mi vida; Sean vueltos atrás y avergonzados Los que mi mal desean. 70:3 Sean vueltos, en pago de su afrenta hecha, Los que dicen: Ah! ah! 70:4 Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; Y digan siempre los que aman tu salud: Engrandecido sea Dios. 70:5 Yo estoy afligido y menesteroso; Apresúrate á mí, oh Dios: Ayuda mía y mi libertador eres tú; Oh Jehová, no te detengas. 71:1 EN ti, oh Jehová, he esperado; No sea yo confuso para siempre. 71:2 Hazme escapar, y líbrame en tu justicia: Inclina tu oído y sálvame. 71:3 Séme por peña de estancia, adonde recurra yo continuamente: Mandado has que yo sea salvo; Porque tú eres mi roca, y mi fortaleza. 71:4 Dios mío, líbrame de la mano del impío, De la mano del perverso y violento. 71:5 Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza: Seguridad mía desde mi juventud. 71:6 Por ti he sido sustentado desde el vientre: De las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: De ti será siempre mi alabanza. 71:7 Como prodigio he sido á muchos; Y tú mi refugio fuerte. 71:8 Sea llena mi boca de tu alabanza, De tu gloria todo el día. 71:9 No me deseches en el tiempo de la vejez; Cuando mi fuerza se acabare, no me desampares. 71:10 Porque mis enemigos han tratado de mí; Y los que acechan mi alma, consultaron juntamente. 71:11 Diciendo: Dios lo ha dejado: Perseguid y tomadle, porque no hay quien le libre. 71:12 Oh Dios, no te alejes de mí: Dios mío, acude presto á mi socorro. 71:13 Sean avergonzados, fallezcan los adversarios de mi alma; Sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que mi mal buscan. 71:14 Mas yo siempre esperaré, Y añadiré sobre toda tu alabanza. 71:15 Mi boca publicará tu justicia Y tu salud todo el día, Aunque no sé el número de ellas. 71:16 Vendré á las valentías del Señor Jehová: Haré memoria de sola tu justicia. 71:17 Oh Dios, enseñásteme desde mi mocedad; Y hasta ahora he manifestado tus maravillas. 71:18 Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, Hasta que denuncie tu brazo á la posteridad, Tus valentías á todos los que han de venir. 71:19 Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; Porque has hecho grandes cosas: Oh Dios, ¿quién como tú? 71:20 Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, Volverás á darme vida, Y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra. 71:21 Aumentarás mi grandeza, Y volverás á consolarme. 71:22 Asimismo yo te alabaré con instrumento de salterio, Oh Dios mío: tu verdad cantaré yo á ti en el arpa, Oh Santo de Israel. 71:23 Mis labios cantarán cuando á ti salmeare, Y mi alma, á la cual redimiste. 71:24 Mi lengua hablará también de tu justicia todo el día: Por cuanto fueron avergonzados, porque fueron confusos los que mi mal procuraban. 72:1 Para Salomón. OH Dios, da tus juicios al rey, Y tu justicia al hijo del rey. 72:2 El juzgará tu pueblo con justicia, Y tus afligidos con juicio. 72:3 Los montes llevarán paz al pueblo, Y los collados justicia. 72:4 Juzgará los afligidos del pueblo, Salvará los hijos del menesteroso, Y quebrantará al violento. 72:5 Temerte han mientras duren el sol Y la luna, por generación de generaciones. 72:6 Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada; Como el rocío que destila sobre la tierra. 72:7 Florecerá en sus día justicia, Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna. 72:8 Y dominará de mar á mar, Y desde el río hasta los cabos de la tierra. 72:9 Delante de él se postrarán los Etiopes; Y sus enemigos lamerán la tierra. 72:10 Los reyes de Tharsis y de las islas traerán presentes: Los reyes de Sheba y de Seba ofrecerán dones. 72:11 Y arrodillarse han á él todos los reyes; Le servirán todas las gentes. 72:12 Porque él librará al menesteroso que clamare, Y al afligido que no tuviere quien le socorra. 72:13 Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso, Y salvará las almas de los pobres. 72:14 De engaño y de violencia redimirá sus almas: Y la sangre de ellos será preciosa en sus ojos. 72:15 Y vivirá, y darásele del oro de Seba; Y oraráse por él continuamente; Todo el día se le bendecirá. 72:16 Será echado un puño de grano en tierra, en las cumbres de los montes; Su fruto hará ruido como el Líbano, Y los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra. 72:17 Será su nombre para siempre, Perpetuaráse su nombre mientras el sol dure: Y benditas serán en él todas las gentes: Llamarlo han bienaventurado. 72:18 Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, Que solo hace maravillas. 72:19 Y bendito su nombre glorioso para siempre: Y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén. 72:20 Acábanse las oraciones de David, hijo de Isaí. 73:1 Salmo de Asaph. CIERTAMENTE bueno es Dios á Israel, A los limpios de corazón. 73:2 Mas yo, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos. 73:3 Porque tuve envidia de los insensatos, Viendo la prosperidad de los impíos. 73:4 Porque no hay ataduras para su muerte; Antes su fortaleza está entera. 73:5 No están ellos en el trabajo humano; Ni son azotados con los otros hombres. 73:6 Por tanto soberbia los corona: Cúbrense de vestido de violencia. 73:7 Sus ojos están salidos de gruesos: Logran con creces los antojos del corazón. 73:8 Soltáronse, y hablan con maldad de hacer violencia; Hablan con altanería. 73:9 Ponen en el cielo su boca, Y su lengua pasea la tierra. 73:10 Por eso su pueblo vuelve aquí, Y aguas de lleno le son exprimidas. 73:11 Y dicen: ¿Cómo sabe Dios? ¿Y hay conocimiento en lo alto? 73:12 He aquí estos impíos, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas. 73:13 Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia; 73:14 Pues he sido azotado todo el día, Y empezaba mi castigo por las mañanas. 73:15 Si dijera yo, Discurriré de esa suerte; He aquí habría negado la nación de tus hijos: 73:16 Pensaré pues para saber esto: Es á mis ojos duro trabajo, 73:17 Hasta que venido al santuario de Dios, Entenderé la postrimería de ellos. 73:18 Ciertamente los has puesto en deslizaderos; En asolamientos los harás caer. 73:19 Cómo han sido asolados! cuán en un punto! Acabáronse, fenecieron con turbaciones. 73:20 Como sueño del que despierta, Así, Señor, cuando despertares, menospreciarás sus apariencias. 73:21 Desazonóse á la verdad mi corazón, Y en mis riñones sentía punzadas. 73:22 Mas yo era ignorante, y no entendía: Era como una bestia acerca de ti. 73:23 Con todo, yo siempre estuve contigo: Trabaste de mi mano derecha. 73:24 Hasme guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria. 73:25 ¿A quién tengo yo en los cielos? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. 73:26 Mi carne y mi corazón desfallecen: Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre. 73:27 Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán: Tú cortarás á todo aquel que fornicando, de ti se aparta. 73:28 Y en cuanto á mí, el acercarme á Dios es el bien: He puesto en el Señor Jehová mi esperanza, Para contar todas tus obras. 74:1 Masquil de Asaph. ¿POR qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿Por qué ha humeado tu furor contra las ovejas de tu dehesa? 74:2 Acuérdate de tu congregación, que adquiriste de antiguo, Cuando redimiste la vara de tu heredad; Este monte de Sión, donde has habitado. 74:3 Levanta tus pies á los asolamientos eternos: A todo enemigo que ha hecho mal en el santuario. 74:4 Tus enemigos han bramado en medio de tus sinagogas: Han puesto sus divisas por señas. 74:5 Cualquiera se hacía famoso según que había levantado El hacha sobre los gruesos maderos. 74:6 Y ahora con hachas y martillos Han quebrado todas sus entalladuras. 74:7 Han puesto á fuego tus santuarios, Han profanado el tabernáculo de tu nombre echándolo á tierra. 74:8 Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez; Han quemado todas las sinagogas de Dios en el tierra. 74:9 No vemos ya nuestras señales: No hay más profeta; Ni con nosotros hay quien sepa hasta cuándo. 74:10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, el angustiador nos afrentará? ¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu nombre? 74:11 ¿Por qué retraes tu mano, y tu diestra? ¿Por qué la escondes dentro de tu seno? 74:12 Empero Dios es mi rey ya de antiguo; El que obra saludes en medio de la tierra. 74:13 Tú hendiste la mar con tu fortaleza: Quebrantaste cabezas de ballenas en las aguas. 74:14 Tú magullaste las cabezas del leviathán; Dístelo por comida al pueblo de los desiertos. 74:15 Tú abriste fuente y río; Tú secaste ríos impetuosos. 74:16 Tuyo es el día, tuya también es la noche: Tú aparejaste la luna y el sol. 74:17 Tú estableciste todos los términos de la tierra: El verano y el invierno tú los formaste. 74:18 Acuerdáte de esto: que el enemigo ha dicho afrentas á Jehová, Y que el pueblo insensato ha blasfemado tu nombre. 74:19 No entregues á las bestias el alma de tu tórtola: Y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos. 74:20 Mira al pacto: Porque las tenebrosidades de la tierra llenas están de habitaciones de violencia. 74:21 No vuelva avergonzado el abatido: El afligido y el menesteroso alabarán tu nombre. 74:22 Levántate, oh Dios, aboga tu causa: Acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día. 74:23 No olvides las voces de tus enemigos: El alboroto de los que se levantan contra ti sube continuamente. 75:1 Al Músico principal: sobre No destruyas: Salmo de Asaph: Cántico. ALABARÉMOSTE, oh Dios, alabaremos; Que cercano está tu nombre: Cuenten tus maravillas. 75:2 Cuando yo tuviere tiempo, Yo juzgaré rectamente. 75:3 Arruinábase la tierra y sus moradores: Yo sostengo sus columnas. (Selah.) 75:4 Dije á los insensatos: No os infatuéis; Y á los impíos: No levantéis el cuerno: 75:5 No levantéis en alto vuestro cuerno; No habléis con cerviz erguida. 75:6 Porque ni de oriente, ni de occidente, Ni del desierto viene el ensalzamiento. 75:7 Mas Dios es el juez: A éste abate, y á aquel ensalza. 75:8 Porque el cáliz está en la mano de Jehová, y el vino es tinto, Lleno de mistura; y él derrama del mismo: Ciertamente sus heces chuparán y beberán todos los impíos de la tierra. 75:9 Mas yo anunciaré siempre, Cantaré alabanzas al Dios de Jacob. 75:10 Y quebraré todos los cuernos de los pecadores: Los cuernos del justo serán ensalzados. 76:1 Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de Asaph: Canción. DIOS es conocido en Judá: En Israel es grande su nombre. 76:2 Y en Salem está su tabernáculo, Y su habitación en Sión. 76:3 Allí quebró las saetas del arco, El escudo, y la espada, y tren de guerra. (Selah.) 76:4 Ilustre eres tú; fuerte, más que los montes de caza. 76:5 Los fuertes de corazón fueron despojados, durmieron su sueño; Y nada hallaron en sus manos todos los varones fuertes. 76:6 A tu reprensión, oh Dios de Jacob, El carro y el caballo fueron entorpecidos. 76:7 Tú, terrible eres tú: ¿Y quién parará delante de ti, en comenzando tu ira? 76:8 Desde los cielos hiciste oir juicio; La tierra tuvo temor y quedó suspensa, 76:9 Cuando te levantaste, oh Dios, al juicio, Para salvar á todos los mansos de la tierra. (Selah.) 76:10 Ciertamente la ira del hombre te acarreará alabanza: Tú reprimirás el resto de las iras. 76:11 Prometed, y pagad á Jehová vuestro Dios: Todos los que están alrededor de él, traigan presentes al Terrible. 76:12 Cortará él el espíritu de los príncipes: Terrible es á los reyes de la tierra. 77:1 Al Músico principal: para Jeduthún: Salmo de Asaph. CON mi voz clamé á Dios, A Dios clamé, y él me escuchará. 77:2 Al Señor busqué en el día de mi angustia: Mi mal corría de noche y no cesaba: Mi alma rehusaba consuelo. 77:3 Acordábame de Dios, y gritaba: Quejábame, y desmayaba mi espíritu. (Selah.) 77:4 Tenías los párpados de mis ojos: Estaba yo quebrantado, y no hablaba. 77:5 Consideraba los días desde el principio, Los años de los siglos. 77:6 Acordábame de mis canciones de noche; Meditaba con mi corazón, Y mi espíritu inquiría. 77:7 ¿Desechará el Señor para siempre, Y no volverá más á amar? 77:8 ¿Hase acabado para siempre su misericordia? ¿Hase acabado la palabra suya para generación y generación? 77:9 ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus piedades? (Selah.) 77:10 Y dije: Enfermedad mía es esta; Traeré pues á la memoria los años de la diestra del Altísimo. 77:11 Acordaréme de las obras de JAH: Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas. 77:12 Y meditaré en todas tus obras, Y hablaré de tus hechos. 77:13 Oh Dios, en santidad es tu camino: ¿Qué Dios grande como el Dios nuestro? 77:14 Tú eres el Dios que hace maravillas: Tú hiciste notoria en los pueblos tu fortaleza. 77:15 Con tu brazo redimiste á tu pueblo, A los hijos de Jacob y de José. (Selah.) 77:16 Viéronte las aguas, oh Dios; Viéronte las aguas, temieron; Y temblaron los abismos. 77:17 Las nubes echaron inundaciones de aguas; Tronaron los cielos, Y discurrieron tus rayos. 77:18 Anduvo en derredor el sonido de tus truenos; Los relámpagos alumbraron el mundo; Estremecióse y tembló la tierra. 77:19 En la mar fué tu camino, Y tus sendas en las muchas aguas; Y tus pisadas no fueron conocidas. 77:20 Condujiste á tu pueblo como ovejas, Por mano de Moisés y de Aarón. 78:1 Masquil de Asaph. ESCUCHA, pueblo mío, mi ley: Inclinad vuestro oído á las palabras de mi boca. 78:2 Abriré mi boca en parábola; Hablaré cosas reservadas de antiguo: 78:3 Las cuales hemos oído y entendido; Que nuestros padres nos las contaron. 78:4 No las encubriremos á sus hijos, Contando á la generación venidera las alabanzas de Jehová, Y su fortaleza, y sus maravillas que hizo. 78:5 El estableció testimonio en Jacob, Y pusó ley en Israel; La cual mandó á nuestros padres Que la notificasen á sus hijos; 78:6 Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; Y los que se levantarán, lo cuenten á sus hijos; 78:7 A fin de que pongan en Dios su confianza, Y no se olviden de las obras de Dios, Y guarden sus mandamientos: 78:8 Y no sean como sus padres, Generación contumaz y rebelde; Generación que no apercibió su corazón, Ni fué fiel para con Dios su espíritu. 78:9 Los hijos de Ephraim armados, flecheros, Volvieron las espaldas el día de la batalla. 78:10 No guardaron el pacto de Dios, Ni quisieron andar en su ley: 78:11 Antes se olvidaron de sus obras, Y de sus maravillas que les había mostrado. 78:12 Delante de sus padres hizo maravillas En la tierra de Egipto, en el campo de Zoán. 78:13 Rompió la mar, é hízolos pasar; E hizo estar las aguas como en un montón. 78:14 Y llevólos de día con nube, Y toda la noche con resplandor de fuego. 78:15 Hendió las peñas en el desierto: Y dióles á beber como de grandes abismos; 78:16 Pues sacó de la peña corrientes, E hizo descender aguas como ríos. 78:17 Empero aun tornaron á pecar contra él, Enojando en la soledad al Altísimo. 78:18 Pues tentaron á Dios en su corazón, Pidiendo comida á su gusto. 78:19 Y hablaron contra Dios, Diciendo: ¿Podrá poner mesa en el desierto? 78:20 He aquí ha herido la peña, y corrieron aguas, Y arroyos salieron ondeando: ¿Podrá también dar pan? ¿Aparejará carne á su pueblo? 78:21 Por tanto oyó Jehová, é indignóse: Y encendióse el fuego contra Jacob, Y el furor subió también contra Israel; 78:22 Por cuanto no habían creído á Dios, Ni habían confiado en su salud: 78:23 A pesar de que mandó á las nubes de arriba, Y abrió las puertas de los cielos, 78:24 E hizo llover sobre ellos maná para comer, Y dióles trigo de los cielos. 78:25 Pan de nobles comió el hombre: Envióles comida á hartura. 78:26 Movió el solano en el cielo, Y trajo con su fortaleza el austro. 78:27 E hizo llover sobre ellos carne como polvo, Y aves de alas como arena de la mar. 78:28 E hízolas caer en medio de su campo, Alrededor de sus tiendas. 78:29 Y comieron, y hartáronse mucho: Cumplióles pues su deseo. 78:30 No habían quitado de sí su deseo, Aun estaba su vianda en su boca, 78:31 Cuando vino sobre ellos el furor de Dios, Y mató los más robustos de ellos, Y derribo los escogidos de Israel. 78:32 Con todo esto pecaron aún, Y no dieron crédito á sus maravillas. 78:33 Consumió por tanto en nada sus días, Y sus años en la tribulación. 78:34 Si los mataba, entonces buscaban á Dios; Entonces se volvían solícitos en busca suya. 78:35 Y acordábanse que Dios era su refugio. Y el Dios Alto su redentor. 78:36 Mas le lisonjeaban con su boca, Y con su lengua le mentían: 78:37 Pues sus corazones no eran rectos con él, Ni estuvieron firmes en su pacto. 78:38 Empero él misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruía: Y abundó para apartar su ira, Y no despertó todo su enojo. 78:39 Y acordóse que eran carne; Soplo que va y no vuelve. 78:40 Cuántas veces lo ensañaron en el desierto, Lo enojaron en la soledad! 78:41 Y volvían, y tentaban á Dios, Y ponían límite al Santo de Israel. 78:42 No se acordaron de su mano, Del día que los redimió de angustia; 78:43 Cuando puso en Egipto sus señales, Y sus maravillas en el campo de Zoán; 78:44 Y volvió sus ríos en sangre, Y sus corrientes, porque no bebiesen. 78:45 Envió entre ellos una mistura de moscas que los comían, Y ranas que los destruyeron. 78:46 Dió también al pulgón sus frutos, Y sus trabajos á la langosta. 78:47 Sus viñas destruyó con granizo, Y sus higuerales con piedra; 78:48 Y entregó al pedrisco sus bestias, Y al fuego sus ganados. 78:49 Envió sobre ellos el furor de su saña, Ira y enojo y angustia, Con misión de malos ángeles. 78:50 Dispuso el camino á su furor; No eximió la vida de ellos de la muerte, Sino que entregó su vida á la mortandad. 78:51 E hirió á todo primogénito en Egipto, Las primicias de las fuerzas en las tiendas de Châm. 78:52 Empero hizo salir á su pueblo como ovejas, Y llevólos por el desierto, como un rebaño. 78:53 Y guiólos con seguridad, que no tuvieron miedo; Y la mar cubrió á sus enemigos. 78:54 Metiólos después en los términos de su santuario, En este monte que ganó su mano derecha. 78:55 Y echó las gentes de delante de ellos, Y repartióles una herencia con cuerdas; E hizo habitar en sus moradas á las tribus de Israel. 78:56 Mas tentaron y enojaron al Dios Altísimo, Y no guardaron sus testimonios; 78:57 Sino que se volvieron, y se rebelaron como sus padres: Volviéronse como arco engañoso. 78:58 Y enojáronlo con sus altos, Y provocáronlo á celo con sus esculturas. 78:59 Oyólo Dios, y enojóse, Y en gran manera aborreció á Israel. 78:60 Dejó por tanto el tabernáculo de Silo, La tienda en que habitó entre los hombres; 78:61 Y dió en cautividad su fortaleza, Y su gloria en mano del enemigo. 78:62 Entregó también su pueblo á cuchillo, Y airóse contra su heredad. 78:63 El fuego devoró sus mancebos, Y sus vírgenes no fueron loadas en cantos nupciales. 78:64 Sus sacerdotes cayeron á cuchillo, Y sus viudas no lamentaron. 78:65 Entonces despertó el Señor á la manera del que ha dormido, Como un valiente que grita excitado del vino: 78:66 E hirió á sus enemigos en las partes posteriores: Dióles perpetua afrenta. 78:67 Y desechó el tabernáculo de José, Y no escogió la tribu de Ephraim. 78:68 Sino que escogió la tribu de Judá, El monte de Sión, al cual amó. 78:69 Y edificó su santuario á manera de eminencia, Como la tierra que cimentó para siempre. 78:70 Y eligió á David su siervo, Y tomólo de las majadas de las ovejas: 78:71 De tras las paridas lo trajo, Para que apacentase á Jacob su pueblo, y á Israel su heredad. 78:72 Y apacentólos con entereza de su corazón; Y pastoreólos con la pericia de sus manos. 79:1 Salmo de Asaph. OH Dios, vinieron las gentes á tu heredad; El templo de tu santidad han contaminado; Pusieron á Jerusalem en montones. 79:2 Dieron los cuerpos de tus siervos por comida á las aves de los cielos; La carne de tus santos á las bestias de la tierra. 79:3 Derramaron su sangre como agua en los alrededores de Jerusalem; Y no hubo quien los enterrase. 79:4 Somos afrentados de nuestros vecinos, Escarnecidos y burlados de los que están en nuestros alrededores. 79:5 ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿has de estar airado para siempre? ¿Arderá como fuego tu celo? 79:6 Derrama tu ira sobre las gentes que no te conocen, Y sobre los reinos que no invocan tu nombre. 79:7 Porque han consumido á Jacob, Y su morada han asolado. 79:8 No recuerdes contra nosotros las iniquidades antiguas: Anticípennos presto tus misericordias, Porque estamos muy abatidos. 79:9 Ayúdanos, oh Dios, salud nuestra, por la gloria de tu nombre: Y líbranos, y aplácate sobre nuestros pecados por amor de tu nombre. 79:10 Porque dirán las gentes: ¿Dónde está su Dios? Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, La venganza de la sangre de tus siervos, que fué derramada. 79:11 Entre ante tu acatamiento el gemido de los presos: Conforme á la grandeza de tu brazo preserva á los sentenciados á muerte. 79:12 Y torna á nuestros vecinos en su seno siete tantos De su infamia, con que te han deshonrado, oh Jehová. 79:13 Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu dehesa, Te alabaremos para siempre: Por generación y generación cantaremos tus alabanzas. 80:1 Al Músico principal: sobre Sosannim Eduth: Salmo de Asaph. OH Pastor de Israel, escucha: Tú que pastoreas como á ovejas á José, Que estás entre querubines, resplandece. 80:2 Despierta tu valentía delante de Ephraim, y de Benjamín, y de Manasés, Y ven á salvarnos. 80:3 Oh Dios, haznos tornar; Y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos. 80:4 Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Hasta cuándo humearás tú contra la oración de tu pueblo? 80:5 Dísteles á comer pan de lágrimas, Y dísteles á beber lágrimas en gran abundancia. 80:6 Pusístenos por contienda á nuestros vecinos: Y nuestros enemigos se burlan entre sí. 80:7 Oh Dios de los ejércitos, haznos tornar; Y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos. 80:8 Hiciste venir una vid de Egipto: Echaste las gentes, y plantástela. 80:9 Limpiaste sitio delante de ella, E hiciste arraigar sus raíces, y llenó la tierra. 80:10 Los montes fueron cubiertos de su sombra; Y sus sarmientos como cedros de Dios. 80:11 Extendió sus vástagos hasta la mar, Y hasta el río sus mugrones. 80:12 ¿Por qué aportillaste sus vallados, Y la vendimian todos los que pasan por el camino? 80:13 Estropeóla el puerco montés, Y pacióla la bestia del campo. 80:14 Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora: Mira desde el cielo, y considera, y visita esta viña, 80:15 Y la planta que plantó tu diestra, Y el renuevo que para ti corroboraste. 80:16 Quemada á fuego está, asolada: Perezcan por la reprensión de tu rostro. 80:17 Sea tu mano sobre el varón de tu diestra, Sobre el hijo del hombre que para ti corroboraste. 80:18 Así no nos volveremos de ti: Vida nos darás, é invocaremos tu nombre. 80:19 Oh Jehová, Dios de los ejércitos, haznos tornar; Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos. 81:1 Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo de Asaph. CANTAD á Dios, fortaleza nuestra: Al Dios de Jacob celebrad con júbilo. 81:2 Tomad la canción, y tañed el adufe, El arpa deliciosa con el salterio. 81:3 Tocad la trompeta en la nueva luna, En el día señalado, en el día de nuestra solemnidad. 81:4 Porque estatuto es de Israel, Ordenanza del Dios de Jacob. 81:5 Por testimonio en José lo ha constituído, Cuando salió por la tierra de Egipto; Donde oí lenguaje que no entendía. 81:6 Aparté su hombro de debajo de la carga; Sus manos se quitaron de vasijas de barro. 81:7 En la calamidad clamaste, y yo te libré: Te respondí en el secreto del trueno; Te probé sobre las aguas de Meriba. (Selah.) 81:8 Oye, pueblo mío y te protestaré. Israel, si me oyeres, 81:9 No habrá en ti dios ajeno, Ni te encorvarás á dios extraño. 81:10 Yo soy Jehová tu Dios, Que te hice subir de la tierra de Egipto: Ensancha tu boca, y henchirla he. 81:11 Mas mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso á mí. 81:12 Dejélos por tanto á la dureza de su corazón: Caminaron en sus consejos. 81:13 Oh, si me hubiera oído mi pueblo, Si en mis caminos hubiera Israel andado! 81:14 En una nada habría yo derribado sus enemigos, Y vuelto mi mano sobre sus adversarios. 81:15 Los aborrecedores de Jehová se le hubieran sometido; Y el tiempo de ellos fuera para siempre. 81:16 Y Dios lo hubiera mantenido de grosura de trigo: Y de miel de la piedra te hubiera saciado. 82:1 Salmo de Asaph. DIOS está en la reunión de los dioses; En medio de los dioses juzga. 82:2 ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, Y aceptaréis las personas de los impíos? (Selah.) 82:3 Defended al pobre y al huérfano: Haced justicia al afligido y al menesteroso. 82:4 Librad al afligido y al necesitado: Libradlo de mano de los impíos. 82:5 No saben, no entienden, Andan en tinieblas: Vacilan todos los cimientos de la tierra. 82:6 Yo dije: Vosotros sois dioses. E hijos todos vosotros del Altísimo. 82:7 Empero como hombres moriréis. Y caeréis como cualquiera de los tiranos. 82:8 Levántate, oh Dios, juzga la tierra: Porque tú heredarás en todas las gentes. 83:1 Canción: Salmo de Asaph. OH Dios no tengas silencio: No calles, oh Dios, ni te estés quieto. 83:2 Porque he aquí que braman tus enemigos; Y tus aborrecedores han alzado cabeza. 83:3 Sobre tu pueblo han consultado astuta y secretamente, Y han entrado en consejo contra tus escondidos. 83:4 Han dicho: Venid, y cortémoslos de ser pueblo, Y no haya más memoria del nombre de Israel. 83:5 Por esto han conspirado de corazón á una, Contra ti han hecho liga; 83:6 Los pabellones de los Idumeos y de los Ismaelitas, Moab y los Agarenos; 83:7 Gebal, y Ammón, y Amalec; Los Filisteos con los habitadores de Tiro. 83:8 También el Assur se ha juntado con ellos: Son por brazo á los hijos de Lot. (Selah.) 83:9 Hazles como á Madián; Como á Sísara, como á Jabín en el arroyo de Cisón; 83:10 Que perecieron en Endor, Fueron hechos muladar de la tierra. 83:11 Pon á ellos y á sus capitanes como á Oreb y como á Zeeb; Y como á Zeba y como á Zalmunna, á todos sus príncipes; 83:12 Que han dicho: Heredemos para nosotros Las moradas de Dios. 83:13 Dios mío, ponlos como á torbellinos; Como á hojarascas delante del viento. 83:14 Como fuego que quema el monte, Como llama que abrasa las breñas. 83:15 Persíguelos así con tu tempestad, Y asómbralos con tu torbellino. 83:16 Llena sus rostros de vergüenza; Y busquen tu nombre, oh Jehová. 83:17 Sean afrentados y turbados para siempre; Y sean deshonrados, y perezcan. 83:18 Y conozcan que tu nombre es JEHOVA; Tú solo Altísimo sobre toda la tierra. 84:1 Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo para los hijos de Coré. CUAN amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos! 84:2 Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehová: Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo. 84:3 Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos En tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío. 84:4 Bienaventurados los que habitan en tu casa: Perpetuamente te alabarán (Selah.) 84:5 Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; En cuyo corazón están tus caminos. 84:6 Atravesando el valle de Baca pónenle por fuente, Cuando la lluvia llena los estanques. 84:7 Irán de fortaleza en fortaleza, Verán á Dios en Sión. 84:8 Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración: Escucha, oh Dios de Jacob (Selah.) 84:9 Mira, oh Dios, escudo nuestro, Y pon los ojos en el rostro de tu ungido. 84:10 Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: Escogería antes estar á la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad. 84:11 Porque sol y escudo es Jehová Dios: Gracia y gloria dará Jehová: No quitará el bien á los que en integridad andan. 84:12 Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía. 85:1 Al Músico principal: Salmo para los hijos de Coré. FUISTE propicio á tu tierra, oh Jehová: Volviste la cautividad de Jacob. 85:2 Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; Todos los pecados de ellos cubriste. (Selah.) 85:3 Dejaste toda tu saña: Te volviste de la ira de tu furor. 85:4 Vuélvenos, oh Dios, salud nuestra, Y haz cesar tu ira de sobre nosotros. 85:5 ¿Estarás enojado contra nosotros para siempre? ¿Extenderás tu ira de generación en generación? 85:6 ¿No volverás tú á darnos vida, Y tu pueblo se alegrará en ti? 85:7 Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia, Y danos tu salud. 85:8 Escucharé lo que hablará el Dios Jehová: Porque hablará paz á su pueblo y á sus santos, Para que no se conviertan á la locura. 85:9 Ciertamente cercana está su salud á los que le temen; Para que habite la gloria en nuestra tierra. 85:10 La misericordia y la verdad se encontraron: La justicia y la paz se besaron. 85:11 La verdad brotará de la tierra; Y la justicia mirará desde los cielos. 85:12 Jehová dará también el bien; Y nuestra tierra dará su fruto. 85:13 La justicia irá delante de él; Y sus pasos pondrá en camino. 86:1 Oración de David. INCLINA, oh Jehová, tu oído, y óyeme; Porque estoy afligido y menesteroso. 86:2 Guarda mi alma, porque soy pío: Salva tú, oh Dios mío, á tu siervo que en ti confía. 86:3 Ten misericordia de mí, oh Jehová: Porque á ti clamo todo el día. 86:4 Alegra el alma de tu siervo: Porque á ti, oh Señor, levanto mi alma. 86:5 Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, Y grande en misericordia para con todos los que te invocan. 86:6 Escucha, oh Jehová, mi oración, Y está atento á la voz de mis ruegos. 86:7 En el día de mi angustia te llamaré: Porque tú me respondes. 86:8 Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses, Ni obras que igualen tus obras. 86:9 Todas las gentes que hiciste vendrán y se humillarán delante de ti, Señor; Y glorificarán tu nombre. 86:10 Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas: Tú solo eres Dios. 86:11 Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad: Consolida mi corazón para que tema tu nombre. 86:12 Te alabaré, oh Jehová Dios mío, con todo mi corazón; Y glorificaré tu nombre para siempre. 86:13 Porque tu misericordia es grande para conmigo; Y has librado mi alma del hoyo profundo. 86:14 Oh Dios, soberbios se levantaron contra mí, Y conspiración de fuertes ha buscado mi alma, Y no te pusieron delante de sí. 86:15 Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad; 86:16 Mírame, y ten misericordia de mí: Da tu fortaleza á tu siervo, Y guarda al hijo de tu sierva. 86:17 Haz conmigo señal para bien, Y veánla los que me aborrecen, y sean avergonzados; Porque tú, Jehová, me ayudaste, y me consolaste. 87:1 A los hijos de Coré: Salmo: Canción. SU cimiento es en montes de santidad. 87:2 Ama Jehová las puertas de Sión Más que todas las moradas de Jacob. 87:3 Cosas ilustres son dichas de ti, Ciudad de Dios. (Selah.) 87:4 Yo me acordaré de Rahab y de Babilonia entre los que me conocen: He aquí Palestina, y Tiro, con Etiopía: Este nació allá. 87:5 Y de Sión se dirá: Este y aquél han nacido en ella; Y fortificarála el mismo Altísimo. 87:6 Jehová contará cuando se escribieren los pueblos: Este nació allí. (Selah.) 87:7 Y cantores y tañedores en ella dirán: Todas mis fuentes estarán en ti. 88:1 Canción: Salmo para los hijos de Coré: al Músico principal: para cantar sobre Mahalath; Masquil de Hemán Ezrahita. OH Jehová, Dios de mi salud, Día y noche clamo delante de ti. 88:2 Entre mi oración en tu presencia: Inclina tu oído á mi clamor. 88:3 Porque mi alma está harta de males, Y mi vida cercana al sepulcro. 88:4 Soy contado con los que descienden al hoyo, Soy como hombre sin fuerza: 88:5 Libre entre los muertos, Como los matados que yacen en el sepulcro, Que no te acuerdas más de ellos, Y que son cortados de tu mano. 88:6 Hasme puesto en el hoyo profundo, En tinieblas, en honduras. 88:7 Sobre mí se ha acostado tu ira, Y me has afligido con todas tus ondas. (Selah.) 88:8 Has alejado de mí mis conocidos: Hasme puesto por abominación á ellos: Encerrado estoy, y no puedo salir. 88:9 Mis ojos enfermaron á causa de mi aflicción: Hete llamado, oh Jehová, cada día; He extendido á ti mis manos. 88:10 ¿Harás tú milagro á los muertos? ¿Levantaránse los muertos para alabarte? (Selah.) 88:11 ¿Será contada en el sepulcro tu misericordia, O tu verdad en la perdición? 88:12 ¿Será conocida en las tinieblas tu maravilla, Ni tu justicia en la tierra del olvido? 88:13 Mas yo á ti he clamado, oh Jehová; Y de mañana mi oración te previno. 88:14 ¿Por qué, oh Jehová, desechas mi alma? ¿Por qué escondes de mí tu rostro? 88:15 Yo soy afligido y menesteroso: Desde la mocedad he llevado tus terrores, he estado medroso. 88:16 Sobre mí han pasado tus iras; Tus espantos me han cortado. 88:17 Hanme rodeado como aguas de continuo; Hanme cercado á una. 88:18 Has alejado de mí el enemigo y el compañero; Y mis conocidos se esconden en la tiniebla. 89:1 Masquil de Ethán Ezrahita. LAS misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; En generación y generación haré notoria tu verdad con mi boca. 89:2 Porque dije: Para siempre será edificada misericordia; En los mismos cielos apoyarás tu verdad. 89:3 Hice alianza con mi escogido; Juré á David mi siervo: diciendo. 89:4 Para siempre confirmaré tu simiente, Y edificaré tu trono por todas las generaciones. (Selah.) 89:5 Y celebrarán los cielos tu maravilla, oh Jehová; Tu verdad también en la congregación de los santos. 89:6 Porque ¿quién en los cielos se igualará con Jehová? ¿Quién será semejante á Jehová entre los hijos de los potentados? 89:7 Dios terrible en la grande congregación de los santos, Y formidable sobre todos cuantos están alrededor suyo. 89:8 Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Quién como tú? Poderoso eres, Jehová, Y tu verdad está en torno de ti. 89:9 Tú tienes dominio sobre la bravura de la mar: Cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas. 89:10 Tú quebrantaste á Rahab como á un muerto: Con el brazo de tu fortaleza esparciste á tus enemigos. 89:11 Tuyos los cielos, tuya también la tierra: El mundo y su plenitud, tú lo fundaste. 89:12 Al aquilón y al austro tú los criaste: Tabor y Hermón cantarán en tu nombre. 89:13 Tuyo el brazo con valentía; Fuerte es tu mano, ensalzada tu diestra. 89:14 Justicia y juicio son el asiento de tu trono: Misericordia y verdad van delante de tu rostro. 89:15 Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte: Andarán, oh Jehová, á la luz de tu rostro. 89:16 En tu nombre se alegrarán todo el día; Y en tu justicia serán ensalzados. 89:17 Porque tú eres la gloria de su fortaleza; Y por tu buena voluntad ensalzarás nuestro cuerno. 89:18 Porque Jehová es nuestro escudo; Y nuestro rey es el Santo de Israel. 89:19 Entonces hablaste en visión á tu santo, Y dijiste: Yo he puesto el socorro sobre valiente; He ensalzado un escogido de mi pueblo. 89:20 Hallé á David mi siervo; Ungílo con el aceite de mi santidad. 89:21 Mi mano será firme con él, Mi brazo también lo fortificará. 89:22 No lo avasallará enemigo, Ni hijo de iniquidad lo quebrantará. 89:23 Mas yo quebrantaré delante de él á sus enemigos, Y heriré á sus aborrecedores. 89:24 Y mi verdad y mi misericordia serán con él; Y en mi nombre será ensalzado su cuerno. 89:25 Asimismo pondré su mano en la mar, Y en los ríos su diestra. 89:26 El me llamará: Mi padre eres tú, Mi Dios, y la roca de mi salud. 89:27 Yo también le pondré por primogénito, Alto sobre los reyes de la tierra. 89:28 Para siempre le conservaré mi misericordia; Y mi alianza será firme con él. 89:29 Y pondré su simiente para siempre, Y su trono como los días de los cielos. 89:30 Si dejaren sus hijos mi ley, Y no anduvieren en mis juicios; 89:31 Si profanaren mis estatutos, Y no guardaren mis mandamientos; 89:32 Entonces visitaré con vara su rebelión, Y con azotes sus iniquidades. 89:33 Mas no quitaré de él mi misericordia, Ni falsearé mi verdad. 89:34 No olvidaré mi pacto, Ni mudaré lo que ha salido de mis labios. 89:35 Una vez he jurado por mi santidad, Que no mentiré á David. 89:36 Su simiente será para siempre, Y su trono como el sol delante de mí. 89:37 Como la luna será firme para siempre, Y como un testigo fiel en el cielo. (Selah.) 89:38 Mas tú desechaste y menospreciaste á tu ungido; Y te has airado con él. 89:39 Rompiste el pacto de tu siervo; Has profanado su corona hasta la tierra. 89:40 Aportillaste todos sus vallados; Has quebrantado sus fortalezas. 89:41 Menoscabáronle todos los que pasaron por el camino: Es oprobio á sus vecinos. 89:42 Has ensalzado la diestra de sus enemigos; Has alegrado á todos sus adversarios. 89:43 Embotaste asimismo el filo de su espada, Y no lo levantaste en la batalla. 89:44 Hiciste cesar su brillo, Y echaste su trono por tierra. 89:45 Has acortado los días de su juventud; Hasle cubierto de afrenta. (Selah.) 89:46 ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿te esconderás para siempre? ¿Arderá tu ira como el fuego? 89:47 Acuérdate de cuán corto sea mi tiempo: ¿Por qué habrás criado en vano á todos los hijos del hombre? 89:48 ¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿Librarás su vida del poder del sepulcro? (Selah.) 89:49 Señor, ¿dónde están tus antiguas misericordias, Que juraste á David por tu verdad? 89:50 Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; Oprobio que llevo yo en mi seno de muchos pueblos. 89:51 Porque tus enemigos, oh Jehová, han deshonrado, Porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido. 89:52 Bendito Jehová para siempre. Amén, y Amén. 90:1 Oración de Moisés varón de Dios. SEÑOR, tú nos has sido refugio En generación y en generación. 90:2 Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo, Y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios. 90:3 Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, Y dices: Convertíos, hijos de los hombres. 90:4 Porque mil años delante de tus ojos, Son como el día de ayer, que pasó, Y como una de las vigilias de la noche. 90:5 Háceslos pasar como avenida de aguas; son como sueño; Como la hierba que crece en la mañana: 90:6 En la mañana florece y crece; A la tarde es cortada, y se seca. 90:7 Porque con tu furor somos consumidos, Y con tu ira somos conturbados. 90:8 Pusiste nuestras maldades delante de ti, Nuestros yerros á la luz de tu rostro. 90:9 Porque todos nuestros días declinan á causa de tu ira; Acabamos nuestros años como un pensamiento. 90:10 Los días de nuestra edad son setenta años; Que si en los más robustos son ochenta años, Con todo su fortaleza es molestia y trabajo; Porque es cortado presto, y volamos. 90:11 ¿Quién conoce la fortaleza de tu ira, Y tu indignación según que debes ser temido? 90:12 Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría. 90:13 Vuélvete, oh Jehová: ¿hasta cuándo? Y aplácate para con tus siervos. 90:14 Sácianos presto de tu misericordia: Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días. 90:15 Alégranos conforme á los días que nos afligiste, Y los años que vimos mal. 90:16 Aparezca en tus siervos tu obra, Y tu gloria sobre sus hijos. 90:17 Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: Y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, La obra de nuestras manos confirma. 91:1 EL que habita al abrigo del Altísimo, Morará bajo la sombra del Omnipotente. 91:2 Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en él confiaré. 91:3 Y él te librará del lazo del cazador: De la peste destruidora. 91:4 Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro: Escudo y adarga es su verdad. 91:5 No tendrás temor de espanto nocturno, Ni de saeta que vuele de día; 91:6 Ni de pestilencia que ande en oscuridad, Ni de mortandad que en medio del día destruya. 91:7 Caerán á tu lado mil, Y diez mil á tu diestra: Mas á ti no llegará. 91:8 Ciertamente con tus ojos mirarás, Y verás la recompensa de los impíos. 91:9 Porque tú has puesto á Jehová, que es mi esperanza. Al Altísimo por tu habitación, 91:10 No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada. 91:11 Pues que á sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos. 91:12 En las manos te llevarán, Porque tu pie no tropiece en piedra. 91:13 Sobre el león y el basilisco pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón. 91:14 Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré: Pondrélo en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. 91:15 Me invocará, y yo le responderé: Con él estare yo en la angustia: Lo libraré, y le glorificaré. 91:16 Saciarélo de larga vida, Y mostraréle mi salud. 92:1 Salmo: Canción para el día del Sábado. BUENO es alabar á Jehová, Y cantar salmos á tu nombre, oh Altísimo; 92:2 Anunciar por la mañana tu misericordia, Y tu verdad en las noches, 92:3 En el decacordio y en el salterio, En tono suave con el arpa. 92:4 Por cuanto me has alegrado, oh Jehová, con tus obras; En las obras de tus manos me gozo. 92:5 Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos. 92:6 El hombre necio no sabe, Y el insensato no entiende esto: 92:7 Que brotan los impíos como la hierba, Y florecen todos los que obran iniquidad, Para ser destruídos para siempre. 92:8 Mas tú, Jehová, para siempre eres Altísimo. 92:9 Porque he aquí tus enemigos, oh Jehová, Porque he aquí, perecerán tus enemigos; Serán disipados todos los que obran maldad. 92:10 Empero tú ensalzarás mi cuerno como el de unicornio: Seré ungido con aceite fresco. 92:11 Y mirarán mis ojos sobre mis enemigos: Oirán mis oídos de los que se levantaron contra mí, de los malignos. 92:12 El justo florecerá como la palma: Crecerá como cedro en el Líbano. 92:13 Plantados en la casa de Jehová, En los atrios de nuestro Dios florecerán. 92:14 Aun en la vejez fructificarán; Estarán vigorosos y verdes; 92:15 Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto. Y que en él no hay injusticia. 93:1 JEHOVA reina, vistióse de magnificencia, Vistióse Jehová, ciñose de fortaleza; Afirmó también el mundo, que no se moverá. 93:2 Firme es tu trono desde entonces: Tú eres eternalmente. 93:3 Alzaron los ríos, oh Jehová, Alzaron los ríos su sonido; Alzaron los ríos sus ondas. 93:4 Jehová en las alturas es más poderoso Que el estruendo de las muchas aguas, Más que las recias ondas de la mar. 93:5 Tus testimonios son muy firmes: La santidad conviene á tu casa, Oh Jehová, por los siglos y para siempre. 94:1 JEHOVA, Dios de las venganzas, Dios de las venganzas, muéstrate. 94:2 Ensálzate, oh Juez de la tierra: Da el pago á los soberbios. 94:3 ¿Hasta cuándo los impíos, Hasta cuándo, oh Jehová, se gozarán los impíos? 94:4 ¿Hasta cuándo pronunciarán, hablarán cosas duras, Y se vanagloriarán todos los que obran iniquidad? 94:5 A tu pueblo, oh Jehová, quebrantan, Y á tu heredad afligen. 94:6 A la viuda y al extranjero matan, Y á los huérfanos quitan la vida. 94:7 Y dijeron: No verá JAH, Ni entenderá el Dios de Jacob. 94:8 Entended, necios del pueblo; Y vosotros fatuos, ¿cuándo seréis sabios? 94:9 El que plantó el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá? 94:10 El que castiga las gentes, ¿no reprenderá? ¿No sabrá el que enseña al hombre la ciencia? 94:11 Jehová conoce los pensamientos de los hombres, Que son vanidad. 94:12 Bienaventurado el hombre á quien tú, JAH, castigares, Y en tu ley lo instruyeres; 94:13 Para tranquilizarle en los días de aflicción, En tanto que para el impío se cava el hoyo. 94:14 Porque no dejará Jehová su pueblo, Ni desamparará su heredad; 94:15 Sino que el juicio será vuelto á justicia, Y en pos de ella irán todos los rectos de corazón. 94:16 ¿Quién se levantará por mí contra los malignos? ¿Quién estará por mí contra los que obran iniquidad? 94:17 Si no me ayudara Jehová, Presto morara mi alma en el silencio. 94:18 Cuando yo decía: Mi pie resbala: Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba. 94:19 En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma. 94:20 ¿Juntaráse contigo el trono de iniquidades, Que forma agravio en el mandamiento? 94:21 Pónense en corros contra la vida del justo, Y condenan la sangre inocente. 94:22 Mas Jehová me ha sido por refugio; Y mi Dios por roca de mi confianza. 94:23 Y él hará tornar sobre ellos su iniquidad, Y los destruirá por su propia maldad; Los talará Jehová nuestro Dios. 95:1 VENID, celebremos alegremente á Jehová: Cantemos con júbilo á la roca de nuestra salud. 95:2 Lleguemos ante su acatamiento con alabanza; Aclamémosle con cánticos. 95:3 Porque Jehová es Dios grande; Y Rey grande sobre todos los dioses. 95:4 Porque en su mano están las profundidades de la tierra, Y las alturas de los montes son suyas. 95:5 Suya también la mar, pues él la hizo; Y sus manos formaron la seca. 95:6 Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro hacedor. 95:7 Porque él es nuestro Dios; Nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. Si hoy oyereis su voz, 95:8 No endurezcáis vuestro corazón como en Meriba, Como el día de Masa en el desierto; 95:9 Donde me tentaron vuestros padres, Probáronme, y vieron mi obra. 95:10 Cuarenta años estuve disgustado con la nación, Y dije: Pueblo es que divaga de corazón, Y no han conocido mis caminos. 95:11 Por tanto juré en mi furor Que no entrarían en mi reposo. 96:1 CANTAD á Jehová canción nueva; Cantad á Jehová, toda la tierra. 96:2 Cantad á Jehová, bendecid su nombre: Anunciad de día en día su salud. 96:3 Contad entre las gentes su gloria, En todos los pueblos sus maravillas. 96:4 Porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Terrible sobre todos los dioses. 96:5 Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos: Mas Jehová hizo los cielos. 96:6 Alabanza y magnificencia delante de él: Fortaleza y gloria en su santuario. 96:7 Dad á Jehová, oh familias de los pueblos, Dad á Jehová la gloria y la fortaleza. 96:8 Dad á Jehová la honra debida á su nombre: Tomad presentes, y venid á sus atrios. 96:9 Encorvaos á Jehová en la hermosura de su santuario: Temed delante de él, toda la tierra. 96:10 Decid en las gentes: Jehová reinó, También afirmó el mundo, no será conmovido: Juzgará á los pueblos en justicia. 96:11 Alégrense los cielos, y gócese la tierra: Brame la mar y su plenitud. 96:12 Regocíjese el campo, y todo lo que en él está: Entonces todos los árboles del bosque rebosarán de contento. 96:13 Delante de Jehová que vino: Porque vino á juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, Y á los pueblos con su verdad. 97:1 JEHOVA reinó: regocíjese la tierra: Alégrense las muchas islas. 97:2 Nube y oscuridad alrededor de él: Justicia y juicio son el asiento de su trono. 97:3 Fuego irá delante de él, Y abrasará en derredor sus enemigos. 97:4 Sus relámpagos alumbraron el mundo: La tierra vió, y estremecióse. 97:5 Los montes se derritieron como cera delante de Jehová, Delante del Señor de toda la tierra. 97:6 Los cielos denunciaron su justicia, Y todos los pueblos vieron su gloria. 97:7 Avergüéncense todos los que sirven á las imágenes de talla, Los que se alaban de los ídolos: Los dioses todos á él se encorven. 97:8 Oyó Sión, y alegróse; Y las hijas de Judá, Oh Jehová, se gozaron por tus juicios. 97:9 Porque tú, Jehová, eres alto sobre toda la tierra: Eres muy ensalzado sobre todos los dioses. 97:10 Los que á Jehová amáis, aborreced el mal: Guarda él las almas de sus santos; De mano de los impíos los libra. 97:11 Luz está sembrada para el justo, Y alegría para los rectos de corazón. 97:12 Alegraos, justos, en Jehová: Y alabad la memoria de su santidad. 98:1 Salmo. CANTAD á Jehová canción nueva; Porque ha hecho maravillas: Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo. 98:2 Jehová ha hecho notoria su salud: En ojos de las gentes ha descubierto su justicia. 98:3 Hase acordado de su misericordia y de su verdad para con la casa de Israel: Todos los términos de la tierra han visto la salud de nuestro Dios. 98:4 Cantad alegres á Jehová, toda la tierra; Levantad la voz, y aplaudid, y salmead. 98:5 Salmead á Jehová con arpa; Con arpa y voz de cántico. 98:6 Aclamad con trompetas y sonidos De bocina delante del rey Jehová. 98:7 Brame la mar y su plenitud; El mundo y los que en él habitan; 98:8 Los ríos batan las manos; Los montes todos hagan regocijo, 98:9 Delante de Jehová; porque vino á juzgar la tierra: Juzgará al mundo con justicia, Y á los pueblos con rectitud. 99:1 JEHOVA reinó, temblarán los pueblos: El está sentado sobre los querubines, conmoveráse la tierra. 99:2 Jehová en Sión es grande, Y ensalzado sobre todos los pueblos. 99:3 Alaben tu nombre grande y tremendo: El es santo. 99:4 Y la gloria del rey ama el juicio: Tú confirmas la rectitud; Tú has hecho en Jacob juicio y justicia. 99:5 Ensalzad á Jehová nuestro Dios, Y encorvaos al estrado de sus pies: El es santo. 99:6 Moisés y Aarón entre sus sacerdotes, Y Samuel entre los que invocaron su nombre; Invocaban á Jehová, y él les respondía. 99:7 En columna de nube hablaba con ellos: Guardaban sus testimonios, y el estatuto que les había dado. 99:8 Jehová Dios nuestro, tú les respondías: Tú les fuiste un Dios perdonador, Y vengador de sus obras. 99:9 Ensalzad á Jehová nuestro Dios, Y encorvaos al monte de su santidad; Porque Jehová nuestro Dios es santo. 100:1 Salmo de alabanza. CANTAD alegres á Dios, habitantes de toda la tierra. 100:2 Servid á Jehová con alegría: Venid ante su acatamiento con regocijo. 100:3 Reconoced que Jehová él es Dios: El nos hizo, y no nosotros á nosotros mismos. Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. 100:4 Entrad por sus puertas con reconocimiento, Por sus atrios con alabanza: Alabadle, bendecid su nombre. 100:5 Porque Jehová es bueno: para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones. 101:1 Salmo de David. MISERICORDIA y juicio cantaré: A ti cantaré yo, oh Jehová. 101:2 Entenderé en el camino de la perfección Cuando vinieres á mí: En integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa. 101:3 No pondré delante de mis ojos cosa injusta: Aborrezco la obra de los que se desvían: Ninguno de ellos se allegará á mí. 101:4 Corazón perverso se apartará de mí; No conoceré al malvado. 101:5 Al que solapadamente infama á su prójimo, yo le cortaré; No sufriré al de ojos altaneros, y de corazón vanidoso. 101:6 Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo: El que anduviere en el camino de la perfección, éste me sevirá. 101:7 No habitará dentro de mi casa el que hace fraude: El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos. 101:8 Por las mañanas cortaré á todos los impíos de la tierra; Para extirpar de la ciudad de Jehová á todos los que obraren iniquidad. 102:1 Oración del pobre, cuando estuviere angustiado, y delante de Jehová derramare su lamento. JEHOVA, oye mi oración, Y venga mi clamor á ti. 102:2 No escondas de mí tu rostro: en el día de mi angustia Inclina á mí tu oído; El día que te invocare, apresúrate á responderme. 102:3 Porque mis días se han consumido como humo; Y mis huesos cual tizón están quemados. 102:4 Mi corazón fué herido, y secóse como la hierba; Por lo cual me olvidé de comer mi pan. 102:5 Por la voz de mi gemido Mis huesos se han pegado á mi carne. 102:6 Soy semejante al pelícano del desierto; Soy como el buho de las soledades. 102:7 Velo, y soy Como el pájaro solitario sobre el tejado. 102:8 Cada día me afrentan mis enemigos; Los que se enfurecen contra mí, hanse contra mí conjurado. 102:9 Por lo que como la ceniza á manera de pan, Y mi bebida mezclo con lloro, 102:10 A causa de tu enojo y de tu ira; Pues me alzaste, y me has arrojado. 102:11 Mis días son como la sombra que se va; Y heme secado como la hierba. 102:12 Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, Y tu memoria para generación y generación. 102:13 Tú levantándote, tendrás misericordia de Sión; Porque el tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo es llegado. 102:14 Porque tus siervos aman sus piedras, Y del polvo de ella tienen compasión. 102:15 Entonces temerán las gentes el nombre de Jehová, Y todos los reyes de la tierra tu gloria; 102:16 Por cuanto Jehová habrá edificado á Sión, Y en su gloria será visto; 102:17 Habrá mirado á la oración de los solitarios, Y no habrá desechado el ruego de ellos. 102:18 Escribirse ha esto para la generación venidera: Y el pueblo que se criará, alabará á JAH. 102:19 Porque miró de lo alto de su santuario; Jehová miró de los cielos á la tierra, 102:20 Para oir el gemido de los presos, Para soltar á los sentenciados á muerte; 102:21 Porque cuenten en Sión el nombre de Jehová, Y su alabanza en Jerusalem, 102:22 Cuando los pueblos se congregaren en uno, Y los reinos, para servir á Jehová. 102:23 El afligió mi fuerza en el camino; Acortó mis días. 102:24 Dije: Dios mío, no me cortes en el medio de mis días: Por generación de generaciones son tus años. 102:25 Tú fundaste la tierra antiguamente, Y los cielos son obra de tus manos. 102:26 Ellos perecerán, y tú permanecerás; Y todos ellos como un vestido se envejecerán; Como una ropa de vestir los mudarás, y serán mudados: 102:27 Mas tú eres el mismo, Y tus años no se acabarán. 102:28 Los hijos de tus siervos habitarán, Y su simiente será afirmada delante de ti. 103:1 Salmo de David. BENDICE, alma mía á Jehová; Y bendigan todas mis entrañas su santo nombre. 103:2 Bendice, alma mía, á Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. 103:3 El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; 103:4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; 103:5 El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila. 103:6 Jehová el que hace justicia Y derecho á todos los que padecen violencia. 103:7 Sus caminos notificó á Moisés, Y á los hijos de Israel sus obras. 103:8 Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia. 103:9 No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará el enojo. 103:10 No ha hecho con nosotros conforme á nuestras iniquidades; Ni nos ha pagado conforme á nuestros pecados. 103:11 Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen. 103:12 Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. 103:13 Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen. 103:14 Porque él conoce nuestra condición; Acuérdase que somos polvo. 103:15 El hombre, como la hierba son sus días, Florece como la flor del campo. 103:16 Que pasó el viento por ella, y pereció: Y su lugar no la conoce más. 103:17 Mas la misericordia de Jehová desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos; 103:18 Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra. 103:19 Jehová afirmó en los cielos su trono; Y su reino domina sobre todos. 103:20 Bendecid á Jehová, vosotros sus ángeles, Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, Obedeciendo á la voz de su precepto. 103:21 Bendecid á Jehová, vosotros todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad. 103:22 Bendecid á Jehová, vosotras todas sus obras, En todos los lugares de su señorío. Bendice, alma mía á Jehová. 104:1 BENDICE, alma mía, á Jehová. Jehová, Dios mío, mucho te has engrandecido; Haste vestido de gloria y de magnificencia. 104:2 El que se cubre de luz como de vestidura, Que extiende los cielos como una cortina; 104:3 Que establece sus aposentos entre las aguas; El que pone las nubes por su carroza, El que anda sobre las alas del viento; 104:4 El que hace á sus ángeles espíritus, Sus ministros al fuego flameante. 104:5 El fundó la tierra sobre sus basas; No será jamás removida. 104:6 Con el abismo, como con vestido, la cubriste; Sobre los montes estaban las aguas. 104:7 A tu reprensión huyeron; Al sonido de tu trueno se apresuraron; 104:8 Subieron los montes, descendieron los valles, Al lugar que tú les fundaste. 104:9 Pusísteles término, el cual no traspasarán; Ni volverán á cubrir la tierra. 104:10 Tú eres el que envías las fuentes por los arroyos; Van entre los montes. 104:11 Abrevan á todas las bestias del campo: Quebrantan su sed los asnos montaraces. 104:12 Junto á aquellos habitarán las aves de los cielos; Entre las ramas dan voces. 104:13 El que riega los montes desde sus aposentos: Del fruto de sus obras se sacia la tierra. 104:14 El que hace producir el heno para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre; Sacando el pan de la tierra. 104:15 Y el vino que alegra el corazón del hombre, Y el aceite que hace lucir el rostro, Y el pan que sustenta el corazón del hombre. 104:16 Llénanse de jugo los árboles de Jehová, Los cedros del Líbano que él plantó. 104:17 Allí anidan las aves; En las hayas hace su casa la cigüeña. 104:18 Los montes altos para las cabras monteses; Las peñas, madrigueras para los conejos. 104:19 Hizo la luna para los tiempos: El sol conoce su ocaso. 104:20 Pone las tinieblas, y es la noche: En ella corretean todas las bestias de la selva. 104:21 Los leoncillos braman á la presa, Y para buscar de Dios su comida. 104:22 Sale el sol, recógense, Y échanse en sus cuevas. 104:23 Sale el hombre á su hacienda, Y á su labranza hasta la tarde. 104:24 Cuán muchas son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría: La tierra está llena de tus beneficios. 104:25 Asimismo esta gran mar y ancha de términos: En ella pescados sin número, Animales pequeños y grandes. 104:26 Allí andan navíos; Allí este leviathán que hiciste para que jugase en ella. 104:27 Todos ellos esperan en ti, Para que les des su comida á su tiempo. 104:28 Les das, recogen; Abres tu mano, hártanse de bien. 104:29 Escondes tu rostro, túrbanse: Les quitas el espíritu, dejan de ser, Y tórnanse en su polvo. 104:30 Envías tu espíritu, críanse: Y renuevas la haz de la tierra. 104:31 Sea la gloria de Jehová para siempre; Alégrese Jehová en sus obras; 104:32 El cual mira á la tierra, y ella tiembla; Toca los montes, y humean. 104:33 A Jehová cantaré en mi vida: A mi Dios salmearé mientras viviere. 104:34 Serme ha suave hablar de él: Yo me alegraré en Jehová. 104:35 Sean consumidos de la tierra los pecadores, Y los impíos dejen de ser. Bendice, alma mía, á Jehová. Aleluya. 105:1 ALABAD á Jehová, invocad su nombre. Haced notorias sus obras en los pueblos. 105:2 Cantadle, cantadle salmos: Hablad de todas sus maravillas. 105:3 Gloriaos en su santo nombre: Alégrese el corazón de los que buscan á Jehová. 105:4 Buscad á Jehová, y su fortaleza: Buscad siempre su rostro. 105:5 Acordaos de sus maravillas que hizo, De sus prodigios y de los juicios de su boca, 105:6 Oh vosotros, simiente de Abraham su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos. 105:7 El es Jehová nuestro Dios; En toda la tierra son sus juicios. 105:8 Acordóse para siempre de su alianza; De la palabra que mandó para mil generaciones, 105:9 La cual concertó con Abraham; Y de su juramento á Isaac. 105:10 Y establecióla á Jacob por decreto, A Israel por pacto sempiterno, 105:11 Diciendo: A ti daré la tierra de Canaán Por cordel de vuestra heredad. 105:12 Esto siendo ellos pocos hombres en número, Y extranjeros en ella. 105:13 Y anduvieron de gente en gente, De un reino á otro pueblo. 105:14 No consintió que hombre los agraviase; Y por causa de ellos castigó los reyes. 105:15 No toquéis, dijo, á mis ungidos, Ni hagáis mal á mis profetas. 105:16 Y llamó al hambre sobre la tierra, Y quebrantó todo mantenimiento de pan. 105:17 Envió un varón delante de ellos, A José, que fué vendido por siervo. 105:18 Afligieron sus pies con grillos; En hierro fué puesta su persona. 105:19 Hasta la hora que llegó su palabra, El dicho de Jehová le probó. 105:20 Envió el rey, y soltóle; El señor de los pueblos, y desatóle. 105:21 Púsolo por señor de su casa, Y por enseñoreador en toda su posesión; 105:22 Para que reprimiera á sus grandes como él quisiese, Y á sus ancianos enseñara sabiduría. 105:23 Después entró Israel en Egipto, Y Jacob fué extranjero en la tierra de Châm. 105:24 Y multiplicó su pueblo en gran manera, E hízolo fuerte más que sus enemigos. 105:25 Volvió el corazón de ellos para que aborreciesen á su pueblo, Para que contra sus siervos pensasen mal. 105:26 Envió á su siervo Moisés, Y á Aarón al cual escogió. 105:27 Pusieron en ellos las palabras de sus señales, Y sus prodigios en la tierra de Châm. 105:28 Echó tinieblas, é hizo oscuridad; Y no fueron rebeldes á su palabra. 105:29 Volvió sus aguas en sangre, Y mató sus pescados. 105:30 Produjo su tierra ranas, Aun en las cámaras de sus reyes. 105:31 Dijo, y vinieron enjambres de moscas, Y piojos en todo su término. 105:32 Volvió en su tierra sus lluvias en granizo, Y en fuego de llamaradas. 105:33 E hirió sus viñas y sus higueras, Y quebró los árboles de su término. 105:34 Dijo, y vinieron langostas, Y pulgón sin número; 105:35 Y comieron toda la hierba de su país, Y devoraron el fruto de su tierra. 105:36 Hirió además á todos los primogénitos en su tierra, El principio de toda su fuerza. 105:37 Y sacólos con plata y oro; Y no hubo en sus tribus enfermo. 105:38 Egipto se alegró de que salieran; Porque su terror había caído sobre ellos. 105:39 Extendió una nube por cubierta, Y fuego para alumbrar la noche. 105:40 Pidieron, é hizo venir codornices; Y saciólos de pan del cielo. 105:41 Abrió la peña, y fluyeron aguas; Corrieron por los secadales como un río. 105:42 Porque se acordó de su santa palabra, Dada á Abraham su siervo. 105:43 Y sacó á su pueblo con gozo; Con júbilo á sus escogidos. 105:44 Y dióles las tierras de las gentes; Y las labores de las naciones heredaron: 105:45 Para que guardasen sus estatutos, Y observasen sus leyes. Aleluya. 106:1 ALELUYA. Alabad á Jehová, porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia. 106:2 ¿Quién expresará las valentías de Jehová? ¿Quién contará sus alabanzas? 106:3 Dichosos los que guardan juicio, Los que hacen justicia en todo tiempo. 106:4 Acuérdate de mí, oh Jehová, según tu benevolencia para con tu pueblo: Visítame con tu salud; 106:5 Para que yo vea el bien de tus escogidos, Para que me goce en la alegría de tu gente, Y me gloríe con tu heredad. 106:6 Pecamos con nuestros padres, Hicimos iniquidad, hicimos impiedad. 106:7 Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; No se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias; Sino que se rebelaron junto á la mar, en el mar Bermejo. 106:8 Salvólos empero por amor de su nombre, Para hacer notoria su fortaleza. 106:9 Y reprendió al mar Bermejo, y secólo; E hízoles ir por el abismo, como por un desierto. 106:10 Y salvólos de mano del enemigo, Y rescatólos de mano del adversario. 106:11 Y cubrieron las aguas á sus enemigos: No quedó uno de ellos. 106:12 Entonces creyeron á sus palabras, Y cantaron su alabanza. 106:13 Apresuráronse, olvidáronse de sus obras; No esperaron en su consejo. 106:14 Y desearon con ansia en el desierto; Y tentaron á Dios en la soledad. 106:15 Y él les dió lo que pidieron; Mas envió flaqueza en sus almas. 106:16 Tomaron después celo contra Moisés en el campo, Y contra Aarón el santo de Jehová. 106:17 Abrióse la tierra, y tragó á Dathán, Y cubrió la compañía de Abiram. 106:18 Y encendióse el fuego en su junta; La llama quemó los impíos. 106:19 Hicieron becerro en Horeb, Y encorváronse á un vaciadizo. 106:20 Así trocaron su gloria Por la imagen de un buey que come hierba. 106:21 Olvidaron al Dios de su salud, Que había hecho grandezas en Egipto; 106:22 Maravillas en la tierra de Châm, Cosas formidables sobre el mar Bermejo. 106:23 Y trató de destruirlos, A no haberse puesto Moisés su escogido al portillo delante de él, A fin de apartar su ira, para que no los destruyese. 106:24 Empero aborrecieron la tierra deseable: No creyeron á su palabra; 106:25 Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová. 106:26 Por lo que alzó su mano á ellos, En orden á postrarlos en el desierto, 106:27 Y humillar su simiente entre las gentes, Y esparcirlos por las tierras. 106:28 Allegáronse asimismo á Baalpeor, Y comieron los sacrificios de los muertos. 106:29 Y ensañaron á Dios con sus obras, Y desarrollóse la mortandad en ellos. 106:30 Entonces se levantó Phinees, é hizo juicio; Y se detuvo la plaga. 106:31 Y fuéle contado á justicia De generación en generación para siempre. 106:32 También le irritaron en las aguas de Meriba: E hizo mal á Moisés por causa de ellos; 106:33 Porque hicieron se rebelase su espíritu, Como lo expresó con sus labios. 106:34 No destruyeron los pueblos Que Jehová les dijo; 106:35 Antes se mezclaron con las gentes, Y aprendieron sus obras. 106:36 Y sirvieron á sus ídolos; Los cuales les fueron por ruina. 106:37 Y sacrificaron sus hijos y sus hijas á los demonios; 106:38 Y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, Que sacrificaron á los ídolos de Canaán: Y la tierra fué contaminada con sangre. 106:39 Contamináronse así con sus obras, Y fornicaron con sus hechos. 106:40 Encendióse por tanto el furor de Jehová sobre su pueblo, Y abominó su heredad: 106:41 Y entrególos en poder de las gentes, Y enseñoreáronse de ellos los que los aborrecían. 106:42 Y sus enemigos los oprimieron, Y fueron quebrantados debajo de su mano. 106:43 Muchas veces los libró; Mas ellos se rebelaron á su consejo, Y fueron humillados por su maldad. 106:44 El con todo, miraba cuando estaban en angustia, Y oía su clamor: 106:45 Y acordábase de su pacto con ellos, Y arrepentíase conforme á la muchedumbre de sus miseraciones. 106:46 Hizo asimismo tuviesen de ellos misericordia todos los que los tenían cautivos. 106:47 Sálvanos, Jehová Dios nuestro, Y júntanos de entre las gentes, Para que loemos tu santo nombre, Para que nos gloriemos en tus alabanzas. 106:48 Bendito Jehová Dios de Israel, Desde el siglo y hasta el siglo: Y diga todo el pueblo, Amén. Aleluya. 107:1 ALABAD á Jehová, porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia. 107:2 Digan lo los redimidos de Jehová, Los que ha redimido del poder del enemigo, 107:3 Y los ha congregado de las tierras, Del oriente y del occidente, Del aquilón y de la mar. 107:4 Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, No hallando ciudad de población. 107:5 Hambrientos y sedientos, Su alma desfallecía en ellos. 107:6 Habiendo empero clamado á Jehová en su angustia, Librólos de sus aflicciones: 107:7 Y dirigiólos por camino derecho, Para que viniesen á ciudad de población. 107:8 Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres. 107:9 Porque sació al alma menesterosa, Y llenó de bien al alma hambrienta. 107:10 Los que moraban en tinieblas y sombra de muerte, Aprisionados en aflicción y en hierros; 107:11 Por cuanto fueron rebeldes á las palabras de Jehová, Y aborrecieron el consejo del Altísimo. 107:12 Por lo que quebrantó él con trabajo sus corazones, Cayeron y no hubo quien los ayudase; 107:13 Luego que clamaron á Jehová en su angustia, Librólos de sus aflicciones. 107:14 Sacólos de las tinieblas y de la sombra de muerte, Y rompió sus prisiones. 107:15 Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres. 107:16 Porque quebrantó las puertas de bronce, Y desmenuzó los cerrojos de hierro. 107:17 Los insensatos, á causa del camino de su rebelión Y á causa de sus maldades, fueron afligidos. 107:18 Su alma abominó toda vianda, Y llegaron hasta las puertas de la muerte. 107:19 Mas clamaron á Jehová en su angustia, Y salvólos de sus aflicciones. 107:20 Envió su palabra, y curólos, Y librólos de su ruina. 107:21 Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres: 107:22 Y sacrifiquen sacrificios de alabanza, Y publiquen sus obras con júbilo. 107:23 Los que descienden á la mar en navíos, Y hacen negocio en las muchas aguas, 107:24 Ellos han visto las obras de Jehová, Y sus maravillas en el profundo. 107:25 El dijo, é hizo saltar el viento de la tempestad, Que levanta sus ondas. 107:26 Suben á los cielos, descienden á los abismos: Sus almas se derriten con el mal. 107:27 Tiemblan, y titubean como borrachos, Y toda su ciencia es perdida. 107:28 Claman empero á Jehová en su angustia, Y líbralos de sus aflicciones. 107:29 Hace parar la tempestad en sosiego, Y se apaciguan sus ondas. 107:30 Alégranse luego porque se reposaron; Y él los guía al puerto que deseaban. 107:31 Alaben la misericordia de Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres. 107:32 Y ensálcenlo en la congregación del pueblo; Y en consistorio de ancianos lo alaben. 107:33 El vuelve los ríos en desierto, Y los manantiales de las aguas en secadales; 107:34 La tierra fructífera en salados, Por la maldad de los que la habitan. 107:35 Vuelve el desierto en estanques de aguas, Y la tierra seca en manantiales. 107:36 Y allí aposenta á los hambrientos, Y disponen ciudad para habitación; 107:37 Y siembran campos, y plantan viñas, Y rinden crecido fruto. 107:38 Y los bendice, y se multiplican en gran manera; Y no disminuye sus bestias. 107:39 Y luego son menoscabados y abatidos A causa de tiranía, de males y congojas. 107:40 El derrama menosprecio sobre los príncipes, Y les hace andar errados, vagabundos, sin camino: 107:41 Y levanta al pobre de la miseria, Y hace multiplicar las familias como rebaños de ovejas. 107:42 Vean los rectos, y alégrense; Y toda maldad cierre su boca. 107:43 ¿Quién es sabio y guardará estas cosas, Y entenderá las misericordias de Jehová? 108:1 Canción: Salmo de David. MI corazón está dispuesto, oh Dios; Cantaré y salmearé todavía en mi gloria. 108:2 Despiértate, salterio y arpa: Despertaré al alba. 108:3 Te alabaré, oh Jehová, entre los pueblos; A ti cantaré salmos entre las naciones. 108:4 Porque grande más que los cielos es tu misericordia, Y hasta los cielos tu verdad. 108:5 Ensálzate, oh Dios, sobre los cielos; Y sobre toda la tierra tu gloria. 108:6 Para que sean librados tus amados, Salva con tu diestra y respóndeme. 108:7 Dios habló por su santuario: alegraréme, Repartiré á Sichêm, y mediré el valle de Succoth. 108:8 Mío es Galaad, mío es Manasés; Y Eprhaim es la fortaleza de mi cabeza; Judá es mi legislador; 108:9 Moab, la vasija de mi lavatorio: Sobre Edom echaré mi calzado; Regocijaréme sobre Palestina. 108:10 ¿Quién me guiará á la ciudad fortalecida? ¿Quién me guiará hasta Idumea? 108:11 Ciertamente tú, oh Dios, que nos habías desechado; Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos. 108:12 Danos socorro en la angustia: Porque mentirosa es la salud del hombre. 108:13 En Dios haremos proezas; Y él hollará nuestros enemigos. 109:1 Al Músico principal: Salmo de David. OH Dios de mi alabanza, no calles; 109:2 Porque boca de impío y boca de engañador se han abierto sobre mí: Han hablado de mí con lengua mentirosa, 109:3 Y con palabras de odio me rodearon; Y pelearon contra mí sin causa. 109:4 En pago de mi amor me han sido adversarios: Mas yo oraba. 109:5 Y pusieron contra mí mal por bien, Y odio por amor. 109:6 Pon sobre él al impío: Y Satán esté á su diestra. 109:7 Cuando fuere juzgado, salga impío; Y su oración sea para pecado. 109:8 Sean sus días pocos: Tome otro su oficio. 109:9 Sean sus hijos huérfanos, Y su mujer viuda. 109:10 Y anden sus hijos vagabundos, y mendiguen; Y procuren su pan lejos de sus desolados hogares. 109:11 Enrede el acreedor todo lo que tiene, Y extraños saqueen su trabajo. 109:12 No tenga quien le haga misericordia; Ni haya quien tenga compasión de sus huérfanos. 109:13 Su posteridad sea talada; En segunda generación sea raído su nombre. 109:14 Venga en memoria cerca de Jehová la maldad de sus padres, Y el pecado de su madre no sea borrado. 109:15 Estén siempre delante de Jehová, Y él corte de la tierra su memoria. 109:16 Por cuanto no se acordo de hacer misericordia, Y persiguió al hombre afligido y menesteroso Y quebrantado de corazón, para matar lo. 109:17 Y amó la maldición, y vínole; Y no quiso la bendición, y ella se alejó de él. 109:18 Y vistióse de maldición como de su vestido, Y entró como agua en sus entrañas, Y como aceite en sus huesos. 109:19 Séale como vestido con que se cubra, Y en lugar de cinto con que se ciña siempre. 109:20 Este sea el pago de parte de Jehová de los que me calumnian, Y de los que hablan mal contra mi alma. 109:21 Y tú, Jehová Señor, haz conmigo por amor de tu nombre: Líbrame, porque tu misericordia es buena. 109:22 Porque yo estoy afligido y necesitado; Y mi corazón está herido dentro de mí. 109:23 Voime como la sombra cuando declina; Soy sacudido como langosta. 109:24 Mis rodillas están debilitadas á causa del ayuno, Y mi carne desfallecida por falta de gordura. 109:25 Yo he sido para ellos objeto de oprobio; Mirábanme, y meneaban su cabeza. 109:26 Ayúdame, Jehová Dios mío: Sálvame conforme á tu misericordia. 109:27 Y entiendan que ésta es tu mano; Que tú, Jehová, has hecho esto. 109:28 Maldigan ellos, y bendice tú: Levántense, mas sean avergonzados, y regocíjese tu siervo. 109:29 Sean vestidos de ignominia los que me calumnian; Y sean cubiertos de su confusión como con manto. 109:30 Yo alabaré á Jehová en gran manera con mi boca, Y le loaré en medio de muchos. 109:31 Porque él se pondrá á la diestra del pobre, Para librar su alma de los que le juzgan. 110:1 Salmo de David. JEHOVA dijo á mi Señor: Siéntate á mi diestra, En tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies. 110:2 La vara de tu fortaleza enviará Jehová desde Sión: Domina en medio de tus enemigos. 110:3 Tu pueblo serálo de buena voluntad en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad: desde el seno de la aurora, Tienes tú el rocío de tu juventud. 110:4 Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melchîsedech. 110:5 El Señor á tu diestra Herirá á los reyes en el día de su furor: 110:6 Juzgará en las gentes, Llenará las de cadáveres: Herirá las cabezas en muchas tierras. 110:7 Del arroyo beberá en el camino: Por lo cual levantará cabeza. 111:1 Aleluya. ALABARÉ á Jehová con todo el corazón, En la compañía y congregación de los rectos. 111:2 Grandes son las obras de Jehová; Buscadas de todos los que las quieren. 111:3 Gloria y hermosura es su obra; Y su justicia permanece para siempre. 111:4 Hizo memorables sus maravillas: Clemente y misericordioso es Jehová. 111:5 Dió mantenimiento á los que le temen; Para siempre se acordará de su pacto. 111:6 El poder de sus obras anunció á su pueblo, Dándole la heredad de las gentes. 111:7 Las obras de sus manos son verdad y juicio: Fieles son todos sus mandamientos; 111:8 Afirmados por siglo de siglo, Hechos en verdad y en rectitud. 111:9 Redención ha enviado á su pueblo; Para siempre ha ordenado su pacto: Santo y terrible es su nombre. 111:10 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: Buen entendimiento tienen cuantos ponen aquéllos por obra: Su loor permanece para siempre. 112:1 Aleluya. BIENAVENTURADO el hombre que teme á Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera. 112:2 Su simiente será poderosa en la tierra: La generación de los rectos será bendita. 112:3 Hacienda y riquezas hay en su casa; Y su justicia permanece para siempre. 112:4 Resplandeció en las tinieblas luz á los rectos: Es clemente, y misericordioso, y justo. 112:5 El hombre de bien tiene misericordia y presta; Gobierna sus cosas con juicio. 112:6 Por lo cual no resbalará para siempre: En memoria eterna será el justo. 112:7 De mala fama no tendrá temor: Su corazón está apercibido, confiado en Jehová. 112:8 Asentado está su corazón, no temerá, Hasta que vea en sus enemigos su deseo. 112:9 Esparce, da á los pobres: Su justicia permanece para siempre; Su cuerno será ensalzado en gloria. 112:10 Verálo el impío, y se despechará; Crujirá los dientes, y se repudrirá: Perecerá el deseo de los impíos. 113:1 Aleluya. ALABAD, siervos de Jehová, Alabad el nombre de Jehová. 113:2 Sea el nombre de Jehová bendito, Desde ahora y para siempre. 113:3 Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, Sea alabado el nombre de Jehová. 113:4 Alto sobre todas las naciones es Jehová; Sobre los cielos su gloria. 113:5 ¿Quién como Jehová nuestro Dios, Que ha enaltecido su habitación, 113:6 Que se humilla á mirar En el cielo y en la tierra? 113:7 El levanta del polvo al pobre, Y al menesteroso alza del estiércol, 113:8 Para hacerlos sentar con los príncipes, Con los príncipes de su pueblo. 113:9 El hace habitar en familia á la estéril, Gozosa en ser madre de hijos. Aleluya. 114:1 CUANDO salió Israel de Egipto, La casa de Jacob del pueblo bárbaro, 114:2 Judá fué su consagrada heredad, Israel su señorío. 114:3 La mar vió, y huyó; El Jordán se volvió atrás. 114:4 Los montes saltaron como carneros: Los collados como corderitos. 114:5 ¿Qué tuviste, oh mar, que huiste? ¿Y tú, oh Jordán, que te volviste atrás? 114:6 Oh montes, ¿por qué saltasteis como carneros, Y vosotros, collados, como corderitos? 114:7 A la presencia del Señor tiembla la tierra, A la presencia del Dios de Jacob; 114:8 El cual tornó la peña en estanque de aguas, Y en fuente de aguas la roca. 115:1 NO á nosotros, oh Jehová, no á nosotros, Sino á tu nombre da gloria; Por tu misericordia, por tu verdad. 115:2 Por qué dirán las gentes: ¿Dónde está ahora su Dios? 115:3 Y nuestro Dios está en los cielos: Todo lo que quiso ha hecho. 115:4 Sus ídolos son plata y oro, Obra de manos de hombres. 115:5 Tienen boca, mas no hablarán; Tienen ojos, mas no verán; 115:6 Orejas tienen, mas no oirán; Tienen narices, mas no olerán; 115:7 Manos tienen, mas no palparán; Tienen pies, mas no andarán; No hablarán con su garganta. 115:8 Como ellos son los que los hacen; Cualquiera que en ellos confía. 115:9 Oh Israel, confía en Jehová: El es su ayuda y su escudo. 115:10 Casa de Aarón, confiad en Jehová: El es su ayuda y su escudo. 115:11 Los que teméis á Jehová, confiad en Jehová: El es su ayuda y su escudo. 115:12 Jehová se acordó de nosotros: nos bendecirá: Bendecirá á la casa de Israel; Bendecirá á la casa de Aarón. 115:13 Bendecirá á los que temen á Jehová; A chicos y á grandes. 115:14 Acrecentará Jehová bendición sobre vosotros; Sobre vosotros y sobre vuestros hijos. 115:15 Benditos vosotros de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra. 115:16 Los cielos son los cielos de Jehová: Y ha dado la tierra á los hijos de los hombres. 115:17 No alabarán los muertos á JAH, Ni cuantos descienden al silencio; 115:18 Mas nosotros bendeciremos á JAH, Desde ahora para siempre. Aleluya. 116:1 AMO á Jehová, pues ha oído Mi voz y mis súplicas. 116:2 Porque ha inclinado á mí su oído, Invocaré le por tanto en todos mis días. 116:3 Rodeáronme los dolores de la muerte, Me encontraron las angustias del sepulcro: Angustia y dolor había yo hallado. 116:4 Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo: Libra ahora, oh Jehová, mi alma. 116:5 Clemente es Jehová y justo; Sí, misericordioso es nuestro Dios. 116:6 Jehová guarda á los sinceros: Estaba yo postrado, y salvóme. 116:7 Vuelve, oh alma mía, á tu reposo; Porque Jehová te ha hecho bien. 116:8 Pues tú has librado mi alma de la muerte, Mis ojos de lágrimas, Y mis pies de desbarrar. 116:9 Andaré delante de Jehová En la tierra de los vivientes. 116:10 Creí; por tanto hablé, Estando afligido en gran manera. 116:11 Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso. 116:12 ¿Qué pagaré á Jehová Por todos sus beneficios para conmigo? 116:13 Tomaré la copa de la salud, E invocaré el nombre de Jehová. 116:14 Ahora pagaré mis votos á Jehová Delante de todo su pueblo. 116:15 Estimada es en los ojos de Jehová La muerte de sus santos. 116:16 Oh Jehová, que yo soy tu siervo, Yo tu siervo, hijo de tu sierva: Rompiste mis prisiones. 116:17 Te ofreceré sacrificio de alabanza, E invocaré el nombre de Jehová. 116:18 A Jehová pagaré ahora mis votos Delante de todo su pueblo; 116:19 En los atrios de la casa de Jehová, En medio de ti, oh Jerusalem. Aleluya. 117:1 ALABAD á Jehová, naciones todas; Pueblos todos, alabadle. 117:2 Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia; Y la verdad de Jehová es para siempre. Aleluya. 118:1 ALABAD á Jehová, porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia. 118:2 Diga ahora Israel: Que para siempre es su misericordia. 118:3 Diga ahora la casa de Aarón: Que para siempre es su misericordia. 118:4 Digan ahora los que temen á Jehová: Que para siempre es su misericordia. 118:5 Desde la angustia invoqué á JAH; Y respondióme JAH, poniéndome en anchura. 118:6 Jehová está por mí: no temeré Lo que me pueda hacer el hombre. 118:7 Jehová está por mí entre los que me ayudan: Por tanto yo veré mi deseo en los que me aborrecen. 118:8 Mejor es esperar en Jehová Que esperar en hombre. 118:9 Mejor es esperar en Jehová Que esperar en príncipes. 118:10 Todas las gentes me cercaron: En nombre de Jehová, que yo los romperé. 118:11 Cercáronme y asediáronme: En nombre de Jehová, que yo los romperé. 118:12 Cercáronme como abejas; fueron apagados como fuegos de espinos: En nombre de Jehová, que yo los romperé. 118:13 Empujásteme con violencia para que cayese: Empero ayudóme Jehová. 118:14 Mi fortaleza y mi canción es JAH; Y él me ha sido por salud. 118:15 Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos: La diestra de Jehová hace proezas. 118:16 La diestra de Jehová sublime: La diestra de Jehová hace valentías. 118:17 No moriré, sino que viviré, Y contaré las obras de JAH. 118:18 Castigóme gravemente JAH: Mas no me entregó á la muerte. 118:19 Abridme las puertas de la justicia: Entraré por ellas, alabaré á JAH. 118:20 Esta puerta de Jehová, Por ella entrarán los justos. 118:21 Te alabaré porque me has oído, Y me fuiste por salud. 118:22 La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido á ser cabeza del ángulo. 118:23 De parte de Jehová es esto: Es maravilla en nuestros ojos. 118:24 Este es el día que hizo Jehová Nos gozaremos y alegraremos en él. 118:25 Oh Jehová, salva ahora, te ruego: Oh Jehová, ruégote hagas prosperar ahora. 118:26 Bendito el que viene en nombre de Jehová: Desde la casa de Jehová os bendecimos. 118:27 Dios es Jehová que nos ha resplandecido: Atad víctimas con cuerdas á los cuernos del altar. 118:28 Mi Dios eres tú, y á ti alabaré: Dios mío, á ti ensalzaré. 118:29 Alabad á Jehová porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia. 119:1 ALEPH. BIENAVENTURADOS los perfectos de camino; Los que andan en la ley de Jehová. 119:2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan: 119:3 Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos. 119:4 Tú encargaste Que sean muy guardados tus mandamientos. 119:5 Ojalá fuesen ordenados mis caminos A observar tus estatutos! 119:6 Entonces no sería yo avergonzado, Cuando atendiese á todos tus mandamientos. 119:7 Te alabaré con rectitud de corazón, Cuando aprendiere los juicios de tu justicia. 119:8 Tus estatutos guardaré: No me dejes enteramente. 119:9 BETH. ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. 119:10 Con todo mi corazón te he buscado: No me dejes divagar de tus mandamientos. 119:11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti. 119:12 Bendito tú, oh Jehová: Enséñame tus estatutos. 119:13 Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca. 119:14 Heme gozado en el camino de tus testimonios, Como sobre toda riqueza. 119:15 En tus mandamientos meditaré, Consideraré tus caminos. 119:16 Recrearéme en tus estatutos: No me olvidaré de tus palabras. 119:17 GIMEL. Haz bien á tu siervo; que viva Y guarde tu palabra. 119:18 Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley. 119:19 Advenedizo soy yo en la tierra: No encubras de mí tus mandamientos. 119:20 Quebrantada está mi alma de desear Tus juicios en todo tiempo. 119:21 Destruiste á los soberbios malditos, Que se desvían de tus mandamientos. 119:22 Aparta de mí oprobio y menosprecio; Porque tus testimonios he guardado. 119:23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí: Mas tu siervo meditaba en tus estatutos. 119:24 Pues tus testimonios son mis deleites, Y mis consejeros. 119:25 DALETH. Pegóse al polvo mi alma: Vivifícame según tu palabra. 119:26 Mis caminos te conté, y me has respondido: Enséñame tus estatutos. 119:27 Hazme entender el camino de tus mandamientos, Y hablaré de tus maravillas. 119:28 Deshácese mi alma de ansiedad: Corrobórame según tu palabra. 119:29 Aparta de mí camino de mentira; Y hazme la gracia de tu ley. 119:30 Escogí el camino de la verdad; He puesto tus juicios delante de mí. 119:31 Allegádome he á tus testimonios; Oh Jehová, no me avergüences. 119:32 Por el camino de tus mandamientos correré, Cuando ensanchares mi corazón. 119:33 HE. Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, Y guardarélo hasta el fin. 119:34 Dame entendimiento, y guardaré tu ley; Y la observaré de todo corazón. 119:35 Guíame por la senda de tus mandamientos; Porque en ella tengo mi voluntad. 119:36 Inclina mi corazón á tus testimonios, Y no á la avaricia. 119:37 Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino. 119:38 Confirma tu palabra á tu siervo, Que te teme. 119:39 Quita de mí el oprobio que he temido: Porque buenos son tus juicios. 119:40 He aquí yo he codiciado tus mandamientos: Vivifícame en tu justicia. 119:41 VAV. Y venga á mí tu misericordia, oh Jehová; Tu salud, conforme á tu dicho. 119:42 Y daré por respuesta á mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado. 119:43 Y no quites de mi boca en nigún tiempo la palabra de verdad; Porque á tu juicio espero. 119:44 Y guardaré tu ley siempre, Por siglo de siglo. 119:45 Y andaré en anchura, Porque busqué tus mandamientos. 119:46 Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes, Y no me avergonzaré. 119:47 Y deleitaréme en tus mandamientos, Que he amado. 119:48 Alzaré asimismo mis manos á tus mandamientos que amé; Y meditaré en tus estatutos. 119:49 ZAYIN. Acuérdate de la palabra dada á tu siervo, En la cual me has hecho esperar. 119:50 Esta es mi consuelo en mi aflicción: Porque tu dicho me ha vivificado. 119:51 Los soberbios se burlaron mucho de mí: Mas no me he apartado de tu ley. 119:52 Acordéme, oh Jehová, de tus juicios antiguos, Y consoléme. 119:53 Horror se apoderó de mí, á causa De los impíos que dejan tu ley. 119:54 Cánticos me fueron tus estatutos En la mansión de mis peregrinaciones. 119:55 Acordéme en la noche de tu nombre, oh Jehová, Y guardé tu ley. 119:56 Esto tuve, Porque guardaba tus mandamientos. 119:57 JET. Mi porción, oh Jehová, Dije, será guardar tus palabras. 119:58 Tu presencia supliqué de todo corazón: Ten misericordia de mí según tu palabra. 119:59 Consideré mis caminos, Y torné mis pies á tus testimonios. 119:60 Apresuréme, y no me retardé En guardar tus mandamientos. 119:61 Compañía de impíos me han robado: Mas no me he olvidado de tu ley. 119:62 A media noche me levantaba á alabarte Sobre los juicios de tu justicia. 119:63 Compañero soy yo de todos los que te temieren Y guardaren tus mandamientos. 119:64 De tu misericordia, oh Jehová, está llena la tierra: Enséñame tus estatutos. 119:65 TETH. Bien has hecho con tu siervo, Oh Jehová, conforme á tu palabra. 119:66 Enséñame bondad de sentido y sabiduría; Porque tus mandamientos he creído. 119:67 Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; Mas ahora guardo tu palabra. 119:68 Bueno eres tú, y bienhechor: Enséñame tus estatutos. 119:69 Contra mí forjaron mentira los soberbios: Mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos. 119:70 Engrasóse el corazón de ellos como sebo; Mas yo en tu ley me he deleitado. 119:71 Bueno me es haber sido humillado, Para que aprenda tus estatutos. 119:72 Mejor me es la ley de tu boca, Que millares de oro y plata. 119:73 YOD. Tus manos me hicieron y me formaron: Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos. 119:74 Los que te temen, me verán, y se alegrarán; Porque en tu palabra he esperado. 119:75 Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justicia, Y que conforme á tu fidelidad me afligiste. 119:76 Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme á lo que has dicho á tu siervo. 119:77 Vengan á mí tus misericordias, y viva; Porque tu ley es mi deleite. 119:78 Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado: Yo empero, meditaré en tus mandamientos. 119:79 Tórnense á mí los que te temen Y conocen tus testimonios. 119:80 Sea mi corazón íntegro en tus estatutos; Porque no sea yo avergonzado. 119:81 KAF. Desfallece mi alma por tu salud, Esperando en tu palabra. 119:82 Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás? 119:83 Porque estoy como el odre al humo; Mas no he olvidado tus estatutos. 119:84 ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen? 119:85 Los soberbios me han cavado hoyos; Mas no obran según tu ley. 119:86 Todos tus mandamientos son verdad: Sin causa me persiguen; ayúdame. 119:87 Casi me han echado por tierra: Mas yo no he dejado tus mandamientos. 119:88 Vivifícame conforme á tu misericordia; Y guardaré los testimonios de tu boca. 119:89 LAMED. Para siempre, oh Jehová, Permenece tu palabra en los cielos. 119:90 Por generación y generación es tu verdad: Tú afirmaste la tierra, y persevera. 119:91 Por tu ordenación perseveran hasta hoy las cosas criadas; Porque todas ellas te sirven. 119:92 Si tu ley no hubiese sido mis delicias, Ya en mi aflicción hubiera perecido. 119:93 Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos; Porque con ellos me has vivificado. 119:94 Tuyo soy yo, guárdame; Porque he buscado tus mandamientos. 119:95 Los impíos me han aguardado para destruirme: Mas yo entenderé en tus testimonios. 119:96 A toda perfección he visto fin: Ancho sobremanera es tu mandamiento. 119:97 MEM. Cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. 119:98 Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos; Porque me son eternos. 119:99 Más que todos mis enseñadores he entendido: Porque tus testimonios son mi meditación. 119:100 Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos. 119:101 De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra. 119:102 No me aparté de tus juicios; Porque tú me enseñaste. 119:103 Cuán dulces son á mi paladar tus palabras! Más que la miel á mi boca. 119:104 De tus mandamientos he adquirido inteligencia: Por tanto he aborrecido todo camino de mentira. 119:105 NUN. Lámpara es á mis pies tu palabra, Y lumbrera á mi camino. 119:106 Juré y ratifiqué El guardar los juicios de tu justicia. 119:107 Afligido estoy en gran manera: oh Jehová, Vivifícame conforme á tu palabra. 119:108 Ruégote, oh Jehová, te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca; Y enséñame tus juicios. 119:109 De continuo está mi alma en mi mano: Mas no me he olvidado de tu ley. 119:110 Pusiéronme lazo los impíos: Empero yo no me desvié de tus mandamientos. 119:111 Por heredad he tomado tus testimonios para siempre; Porque son el gozo de mi corazón. 119:112 Mi corazón incliné á poner por obra tus estatutos De continuo, hasta el fin. 119:113 SAMECH. Los pensamientos vanos aborrezco; Mas amo tu ley. 119:114 Mi escondedero y mi escudo eres tú: En tu palabra he esperado. 119:115 Apartaos de mí, malignos; Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios. 119:116 Susténtame conforme á tu palabra, y viviré: Y no me avergüences de mi esperanza. 119:117 Sosténme, y seré salvo; Y deleitaréme siempre en tus estatutos. 119:118 Hollaste á todos los que se desvían de tus estatutos: Porque mentira es su engaño. 119:119 Como escorias hiciste consumir á todos los impíos de la tierra: Por tanto yo he amado tus testimonios. 119:120 Mi carne se ha extremecido por temor de ti; Y de tus juicios tengo miedo. 119:121 AIN. Juicio y justicia he hecho; No me dejes á mis opresores. 119:122 Responde por tu siervo para bien: No me hagan violencia los soberbios. 119:123 Mis ojos desfallecieron por tu salud, Y por el dicho de tu justicia. 119:124 Haz con tu siervo según tu misericordia, Y enséñame tus estatutos. 119:125 Tu siervo soy yo, dame entendimiento; Para que sepa tus testimonios. 119:126 Tiempo es de hacer, oh Jehová; Disipado han tu ley. 119:127 Por eso he amado tus mandamientos Más que el oro, y más que oro muy puro. 119:128 Por eso todos los mandamientos de todas las cosas estimé rectos: Aborrecí todo camino de mentira. 119:129 PE. Maravillosos son tus testimonios: Por tanto los ha guardado mi alma. 119:130 El principio de tus palabras alumbra; Hace entender á los simples. 119:131 Mi boca abrí y suspiré; Porque deseaba tus mandamientos. 119:132 Mírame, y ten misericordia de mí, Como acostumbras con los que aman tu nombre. 119:133 Ordena mis pasos con tu palabra; Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí. 119:134 Redímeme de la violencia de los hombres; Y guardaré tus mandamientos. 119:135 Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo; Y enséñame tus estatutos. 119:136 Ríos de agua descendieron de mis ojos, Porque no guardaban tu ley. 119:137 TZADDI. Justo eres tú, oh Jehová, Y rectos tus juicios. 119:138 Tus testimonios, que has recomendado, Son rectos y muy fieles. 119:139 Mi celo me ha consumido; Porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras. 119:140 Sumamente acendrada es tu palabra; Y la ama tu siervo. 119:141 Pequeño soy yo y desechado; Mas no me he olvidado de tus mandamientos. 119:142 Tu justicia es justicia eterna, Y tu ley la verdad. 119:143 Aflicción y angustia me hallaron: Mas tus mandamientos fueron mis deleites. 119:144 Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré. 119:145 COPH. Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Jehová, Y guardaré tus estatutos. 119:146 A ti clamé; sálvame, Y guardaré tus testimonios. 119:147 Anticipéme al alba, y clamé: Esperé en tu palabra. 119:148 Previnieron mis ojos las vigilias de la noche, Para meditar en tus dichos. 119:149 Oye mi voz conforme á tu misericordia; Oh Jehová, vivifícame conforme á tu juicio. 119:150 Acercáronse á la maldad los que me persiguen; Alejáronse de tu ley. 119:151 Cercano estás tú, oh Jehová; Y todos tus mandamientos son verdad. 119:152 Ya ha mucho que he entendido de tus mandamientos, Que para siempre los fundaste. 119:153 RESH. Mira mi aflicción, y líbrame; Porque de tu ley no me he olvidado. 119:154 Aboga mi causa, y redímeme: Vivifícame con tu dicho. 119:155 Lejos está de los impíos la salud; Porque no buscan tus estatutos. 119:156 Muchas son tus misericordias, oh Jehová: Vivifícame conforme á tus juicios. 119:157 Muchos son mis perseguidores y mis enemigos; Mas de tus testimonios no me he apartado. 119:158 Veía á los prevaricadores, y carcomíame; Porque no guardaban tus palabras. 119:159 Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos: Vivifícame conforme á tu misericordia. 119:160 El principio de tu palabra es verdad; Y eterno es todo juicio de tu justicia. 119:161 SIN. Príncipes me han perseguido sin causa; Mas mi corazón tuvo temor de tus palabras. 119:162 Gózome yo en tu palabra, Como el que halla muchos despojos. 119:163 La mentira aborrezco y abomino: Tu ley amo. 119:164 Siete veces al día te alabo Sobre los juicios de tu justicia. 119:165 Mucha paz tienen los que aman tu ley; Y no hay para ellos tropiezo. 119:166 Tu salud he esperado, oh Jehová; Y tus mandamientos he puesto por obra. 119:167 Mi alma ha guardado tus testimonios, Y helos amado en gran manera. 119:168 Guardado he tus mandamientos y tus testimonios; Porque todos mis caminos están delante de ti. 119:169 TAU. Acérquese mi clamor delante de ti, oh Jehová: Dame entendimiento conforme á tu palabra. 119:170 Venga mi oración delante de ti: Líbrame conforme á tu dicho. 119:171 Mis labios rebosarán alabanza, Cuando me enseñares tus estatutos. 119:172 Hablará mi lengua tus dichos; Porque todos tus mandamientos son justicia. 119:173 Sea tu mano en mi socorro; Porque tus mandamientos he escogido. 119:174 Deseado he tu salud, oh Jehová; Y tu ley es mi delicia. 119:175 Viva mi alma y alábete; Y tus juicios me ayuden. 119:176 Yo anduve errante como oveja extraviada; busca á tu siervo; Porque no me he olvidado de tus mandamientos. 120:1 Cántico gradual. A JEHOVA llamé estando en angustia, Y él me respondió. 120:2 Libra mi alma, oh Jehová, de labio mentiroso, De la lengua fraudulenta. 120:3 ¿Qué te dará, ó qué te aprovechará, Oh lengua engañosa? 120:4 Agudas saetas de valiente, Con brasas de enebro. 120:5 Ay de mí, que peregrino en Mesech, Y habito entre las tiendas de Kedar! 120:6 Mucho se detiene mi alma Con los que aborrecen la paz. 120:7 Yo soy pacífico: Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra. 121:1 Cántico gradual. ALZARÉ mis ojos á los montes, De donde vendrá mi socorro. 121:2 Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra. 121:3 No dará tu pie al resbaladero; Ni se dormirá el que te guarda. 121:4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda á Israel. 121:5 Jehová es tu guardador: Jehová es tu sombra á tu mano derecha. 121:6 El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche. 121:7 Jehová te guardará de todo mal: El guardará tu alma. 121:8 Jehová guardará tu salida y tu entrada, Desde ahora y para siempre. 122:1 Cántico gradual: de David. YO me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos. 122:2 Nuestros pies estuvieron En tus puertas, oh Jerusalem; 122:3 Jerusalem, que se ha edificado Como una ciudad que está bien unida entre sí. 122:4 Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, Conforme al testimonio dado á Israel, Para alabar el nombre de Jehová. 122:5 Porque allá están las sillas del juicio, Las sillas de la casa de David. 122:6 Pedid la paz de Jerusalem: Sean prosperados los que te aman. 122:7 Haya paz en tu antemuro, Y descanso en tus palacios. 122:8 Por amor de mis hermanos y mis compañeros Hablaré ahora paz de ti. 122:9 A causa de la casa de Jehová nuestro Dios, Buscaré bien para ti. 123:1 Cántico gradual. A TI que habitas en los cielos, Alcé mis ojos. 123:2 He aquí como los ojos de los siervos miran á la mano de sus señores, Y como los ojos de la sierva á la mano de su señora; Así nuestros ojos miran á Jehová nuestro Dios, Hasta que haya misericordia de nosotros. 123:3 Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros; Porque estamos muy hartos de menosprecio. 123:4 Muy harta está nuestra alma Del escarnio de los holgados, Y del menosprecio de los soberbios. 124:1 Cántico gradual: de David. A NO haber estado Jehová por nosotros, Diga ahora Israel; 124:2 A no haber estado Jehová por nosotros, Cuando se levantaron contra nosotros los hombres, 124:3 Vivos nos habrían entonces tragado, Cuando se encendió su furor en nosotros. 124:4 Entonces nos habrían inundado las aguas; Sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente: 124:5 Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas soberbias. 124:6 Bendito Jehová, Que no nos dió por presa á sus dientes. 124:7 Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores: Quebróse el lazo, y escapamos nosotros. 124:8 Nuestro socorro es en el nombre de Jehová, Que hizo el cielo y la tierra. 125:1 Cántico gradual. LOS que confían en Jehová Son como el monte de Sión que no deslizará: estará para siempre. 125:2 Como Jerusalem tiene montes alrededor de ella, Así Jehová alrededor de su pueblo Desde ahora y para siempre. 125:3 Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la suerte de los justos; Porque no extiendan los justos sus manos á la iniquidad. 125:4 Haz bien, oh Jehová, á los buenos, Y á los que son rectos en sus corazones. 125:5 Mas á los que se apartan tras sus perversidades, Jehová los llevará con los que obran iniquidad: Y paz sea sobre Israel. 126:1 Cántico gradual. CUANDO Jehová hiciere tornar la cautividad de Sión, Seremos como los que sueñan. 126:2 Entonces nuestra boca se henchirá de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las gentes: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos. 126:3 Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres. 126:4 Haz volver nuestra cautividad oh Jehová, Como los arroyos en el austro. 126:5 Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. 126:6 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa simiente; Mas volverá á venir con regocijo, trayendo sus gavillas. 127:1 Cántico gradual: para Salomón. SI Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican: Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guarda. 127:2 Por demás os es el madrugar á levantaros, el veniros tarde á reposar, El comer pan de dolores: Pues que á su amado dará Dios el sueño. 127:3 He aquí, heredad de Jehová son los hijos: Cosa de estima el fruto del vientre. 127:4 Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud. 127:5 Bienaventurado el hombre que hinchió su aljaba de ellos: No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta. 128:1 Cántico gradual. BIENAVENTURADO todo aquel que teme á Jehová, Que anda en sus caminos. 128:2 Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado tú, y tendrás bien. 128:3 Tu mujer será como parra que lleva fruto á los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivas alrededor de tu mesa. 128:4 He aquí que así será bendito el hombre Que teme á Jehová. 128:5 Bendígate Jehová desde Sión, Y veas el bien de Jerusalem todos los días de tu vida. 128:6 Y veas los hijos de tus hijos, Y la paz sobre Israel. 129:1 Cántico gradual. MUCHO me han angustiado desde mi juventud, Puede decir ahora Israel; 129:2 Mucho me han angustiado desde mi juventud; Mas no prevalecieron contra mí. 129:3 Sobre mis espaldas araron los aradores: Hicieron largos surcos. 129:4 Jehová es justo; Cortó las coyundas de los impíos. 129:5 Serán avergonzados y vueltos atrás Todos los que aborrecen á Sión. 129:6 Serán como la hierba de los tejados, Que se seca antes que crezca: 129:7 De la cual no hinchió segador su mano, Ni sus brazos el que hace gavillas. 129:8 Ni dijeron los que pasaban: Bendición de Jehová sea sobre vosotros; Os bendecimos en el nombre de Jehová. 130:1 Cántico gradual. DE los profundos, oh Jehová, á ti clamo. 130:2 Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos A la voz de mi súplica. 130:3 JAH, si mirares á los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse? 130:4 Empero hay perdón cerca de ti, Para que seas temido. 130:5 Esperé yo á Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado. 130:6 Mi alma espera á Jehová Más que los centinelas á la mañana. Más que los vigilantes á la mañana. 130:7 Espere Israel á Jehová; Porque en Jehová hay misericordia. Y abundante redención con él. 130:8 Y él redimirá á Israel De todos sus pecados. 131:1 Cántico gradual: de David. JEHOVA, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; Ni anduve en grandezas, Ni en cosas para mí demasiado sublimes. 131:2 En verdad que me he comportado y he acallado mi alma, Como un niño destetado de su madre: Como un niño destetado está mi alma. 131:3 Espera, oh Israel, en Jehová Desde ahora y para siempre. 132:1 Cántico gradual. ACUÉRDATE, oh Jehová, de David, Y de toda su aflicción; 132:2 Que juró él á Jehová, Prometió al Fuerte de Jacob: 132:3 No entraré en la morada de mi casa, Ni subiré sobre el lecho de mi estrado; 132:4 No daré sueño á mis ojos, Ni á mis párpados adormecimiento. 132:5 Hasta que halle lugar para Jehová, Moradas para el Fuerte de Jacob. 132:6 He aquí, en Ephrata oímos de ella: Hallamósla en los campos del bosque. 132:7 Entraremos en sus tiendas; Encorvarnos hemos al estrado de sus pies. 132:8 Levántate, oh Jehová, á tu reposo; Tú y el arca de tu fortaleza. 132:9 Tus sacerdotes se vistan de justicia, Y regocíjense tus santos. 132:10 Por amor de David tu siervo No vuelvas de tu ungido el rostro. 132:11 En verdad juró Jehová á David, No se apartará de ellos: Del fruto de tu vientre pondré sobre tu trono. 132:12 Si tus hijos guardaren mi alianza, Y mi testimonio que yo les enseñaré, Sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre. 132:13 Porque Jehová ha elegido á Sión; Deseóla por habitación para sí. 132:14 Este es mi reposo para siempre: Aquí habitaré, porque la he deseado. 132:15 A su mantenimiento daré bendición: Sus pobres saciaré de pan. 132:16 Asimismo vestiré á sus sacerdotes de salud, Y sus santos darán voces de júbilo. 132:17 Allí haré reverdecer el cuerno de David: He prevenido lámpara á mi ungido. 132:18 A sus enemigos vestiré de confusión: Mas sobre él florecerá su corona. 133:1 Cántico gradual: de David. MIRAD cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos igualmente en uno! 133:2 Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y que baja hasta el borde de sus vestiduras; 133:3 Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sión: Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna. 134:1 Cántico gradual. MIRAD, bendecid á Jehová, Vosotros todos los siervos de Jehová, Los que en la casa de Jehová estáis por las noches. 134:2 Alzad vuestras manos al santuario, Y bendecid á Jehová. 134:3 Bendígate Jehová desde Sión, El cual ha hecho los cielos y la tierra. 135:1 Aleluya. ALABAD el nombre de Jehová; Alabad le, siervos de Jehová; 135:2 Los que estáis en la casa de Jehová, En los atrios de la casa de nuestro Dios. 135:3 Alabad á JAH, porque es bueno Jehová: Cantad salmos á su nombre, porque es suave. 135:4 Porque JAH ha escogido á Jacob para sí, A Israel por posesión suya. 135:5 Porque yo se que Jehová es grande, Y el Señor nuestro, mayor que todos los dioses. 135:6 Todo lo que quiso Jehová, ha hecho En los cielos y en la tierra, en las mares y en todos los abismos. 135:7 El hace subir las nubes del cabo de la tierra; El hizo los relámpagos para la lluvia; El saca los vientos de sus tesoros. 135:8 El es el que hirió los primogénitos de Egipto, Desde el hombre hasta la bestia. 135:9 Envió señales y prodigios en medio de ti, oh Egipto, Sobre Faraón, y sobre todos sus siervos. 135:10 El que hirió muchas gentes, Y mató reyes poderosos: 135:11 A Sehón rey Amorrheo, Y á Og rey de Basán, Y á todos los reinos de Canaán. 135:12 Y dió la tierra de ellos en heredad, En heredad á Israel su pueblo. 135:13 Oh Jehová, eterno es tu nombre; Tu memoria, oh Jehová para generación y generación. 135:14 Porque juzgará Jehová su pueblo, Y arrepentiráse sobre sus siervos. 135:15 Los ídolos de las gentes son plata y oro, Obra de manos de hombres. 135:16 Tienen boca, y no hablan; Tienen ojos, y no ven; 135:17 Tienen orejas, y no oyen; Tampoco hay espíritu en sus bocas. 135:18 Como ellos son los que los hacen; Todos los que en ellos confían. 135:19 Casa de Israel, bendecid á Jehová: Casa de Aarón, bendecid á Jehová: 135:20 Casa de Leví, bendecid á Jehová: Los que teméis á Jehová, bendecid á Jehová: 135:21 Bendito de Sión Jehová, Que mora en Jerusalem. Aleluya. 136:1 ALABAD á Jehová, porque es bueno; Porque para siempre es su misericordia. 136:2 Alabad al Dios de los dioses, Porque para siempre es su misericordia. 136:3 Alabad al Señor de los señores, Porque para siempre es su misericordia. 136:4 Al solo que hace grandes maravillas, Porque para siempre es su misericordia. 136:5 Al que hizo los cielos con entendimiento, Porque para siempre es su misericordia. 136:6 Al que tendió la tierra sobre las aguas, Porque para siempre es su misericordia; 136:7 Al que hizo las grandes luminarias, Porque para siempre es su misericordia; 136:8 El sol para que dominase en el día, Porque para siempre es su misericordia; 136:9 La luna y las estrellas para que dominasen en la noche, Porque para siempre es su misericordia. 136:10 Al que hirió á Egipto en sus primogénitos, Porque para siempre es su misericordia. 136:11 Al que sacó á Israel de en medio de ellos, Porque para siempre es su misericordia; 136:12 Con mano fuerte, y brazo extendido, Porque para siempre es su misericordia. 136:13 Al que dividió el mar Bermejo en partes, Porque para siempre es su misericordia; 136:14 E hizo pasar á Israel por medio de él, Porque para siempre es su misericordia; 136:15 Y arrojó á Faraón y á su ejército en el mar Bermejo, Porque para siempre es su misericordia. 136:16 Al que pastoreó á su pueblo por el desierto, Porque para siempre es su misericordia. 136:17 Al que hirió grandes reyes, Porque para siempre es su misericordia; 136:18 Y mató reyes poderosos, Porque para siempre es su misericordia; 136:19 A Sehón rey Amorrheo, Porque para siempre es su misericordia, 136:20 Y á Og rey de Basán, Porque para siempre es su misericordia; 136:21 Y dió la tierra de ellos en heredad, Porque para siempre es su misericordia; 136:22 En heredad á Israel su siervo, Porque para siempre es su misericordia. 136:23 El es el que en nuestro abatimiento se acordó de nosotros, Porque para siempre es su misericordia; 136:24 Y nos rescató de nuestros enemigos, Porque para siempre es su misericordia. 136:25 El da mantenimiento á toda carne, Porque para siempre es su misericordia. 136:26 Alabad al Dios de los cielos: Porque para siempre es su misericordia. 137:1 JUNTO á los ríos de Babilonia, Allí nos sentábamos, y aun llorábamos, Acordándonos de Sión. 137:2 Sobre los sauces en medio de ella Colgamos nuestras arpas. 137:3 Y los que allí nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos, Y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo: 137:4 Cantadnos algunos de los himnos de Sión. ¿Cómo cantaremos canción de Jehová En tierra de extraños? 137:5 Si me olvidare de ti, oh Jerusalem, Mi diestra sea olvidada. 137:6 Mi lengua se pegue á mi paladar, Si de ti no me acordare; Si no ensalzare á Jerusalem Como preferente asunto de mi alegría. 137:7 Acuérdate, oh Jehová, de los hijos de Edom En el día de Jerusalem; Quienes decían: Arrasadla, arrasadla Hasta los cimientos. 137:8 Hija de Babilonia destruída, Bienaventurado el que te diere el pago De lo que tú nos hiciste. 137:9 Bienaventurado el que tomará y estrellará tus niños Contra las piedras. 138:1 Salmo de David. ALABARTE he con todo mi corazón: Delante de los dioses te cantaré salmos. 138:2 Encorvaréme al templo de tu santuario, Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu verdad: Porque has hecho magnífico tu nombre, y tu dicho sobre todas las cosas. 138:3 En el día que clamé, me respondiste; Esforzásteme con fortaleza en mi alma. 138:4 Confesarte han, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, Cuando habrán oído los dichos de tu boca. 138:5 Y cantarán de los caminos de Jehová: Que la gloria de Jehová es grande. 138:6 Porque el alto Jehová atiende al humilde; Mas al altivo mira de lejos. 138:7 Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás: Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y salvaráme tu diestra. 138:8 Jehová cumplirá por mí: Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No dejarás la obra de tus manos. 139:1 Al Músico principal: Salmo de David. OH Jehová, tú me has examinado y conocido. 139:2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, Has entendido desde lejos mis pensamientos. 139:3 Mi senda y mi acostarme has rodeado, Y estás impuesto en todos mis caminos. 139:4 Pues aun no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. 139:5 Detrás y delante me guarneciste, Y sobre mí pusiste tu mano. 139:6 Más maravillosa es la ciencia que mi capacidad; Alta es, no puedo comprenderla. 139:7 ¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia? 139:8 Si subiere á los cielos, allí estás tú: Y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás. 139:9 Si tomare las alas del alba, Y habitare en el extremo de la mar, 139:10 Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra. 139:11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá tocante á mí. 139:12 Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día: Lo mismo te son las tinieblas que la luz. 139:13 Porque tú poseiste mis riñones; Cubrísteme en el vientre de mi madre. 139:14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: Estoy maravillado, Y mi alma lo conoce mucho. 139:15 No fué encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fuí formado, Y compaginado en lo más bajo de la tierra. 139:16 Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas. 139:17 Así que cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! Cuán multiplicadas son sus cuentas! 139:18 Si los cuento, multiplícanse más que la arena: Despierto, y aun estoy contigo. 139:19 De cierto, oh Dios, matarás al impío; Apartaos pues de mí, hombres sanguinarios. 139:20 Porque blasfemias dicen ellos contra ti: Tus enemigos toman en vano tu nombre 139:21 ¿No tengo en odio, oh Jehová, á los que te aborrecen, Y me conmuevo contra tus enemigos? 139:22 Aborrézcolos con perfecto odio; Téngolos por enemigos. 139:23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: Pruébame y reconoce mis pensamientos: 139:24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno. 140:1 Al Músico principal: Salmo de David. LIBRAME, oh Jehová, de hombre malo: Guárdame de hombre violento; 140:2 Los cuales maquinan males en el corazón, Cada día urden contiendas. 140:3 Aguzaron su lengua como la serpiente; Veneno de áspid hay debajo de sus labios. (Selah.) 140:4 Guárdame, oh Jehová, de manos del impío, Presérvame del hombre injurioso; Que han pensado de trastornar mis pasos. 140:5 Hanme escondido lazo y cuerdas los soberbios; Han tendido red junto á la senda; Me han puesto lazos. (Selah.) 140:6 He dicho á Jehová: Dios mío eres tú; Escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos. 140:7 Jehová Señor, fortaleza de mi salud, Tú pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas. 140:8 No des, oh Jehová, al impío sus deseos; No saques adelante su pensamiento, que no se ensoberbezca. (Selah.) 140:9 En cuanto á los que por todas partes me rodean, La maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza. 140:10 Caerán sobre ellos brasas; Dios los hará caer en el fuego, En profundos hoyos de donde no salgan. 140:11 El hombre deslenguado no será firme en la tierra: El mal cazará al hombre injusto para derribarle. 140:12 Yo sé que hará Jehová el juicio del afligido, El juicio de los menesterosos. 140:13 Ciertamente los justos alabarán tu nombre; Los rectos morarán en tu presencia. 141:1 Salmo de David. JEHOVA, á ti he clamado; apresúrate á mí; Escucha mi voz, cuando te invocare. 141:2 Sea enderezada mi oración delante de ti como un perfume, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde. 141:3 Pon, oh Jehová, guarda á mi boca: Guarda la puerta de mis labios. 141:4 No dejes se incline mi corazón á cosa mala, A hacer obras impías Con los que obran iniquidad, Y no coma yo de sus deleites. 141:5 Que el justo me castigue, será un favor, Y que me reprenda será un excelente bálsamo. Que no me herirá la cabeza: Así que aun mi oración tendrán en sus calamidades. 141:6 Serán derribados en lugares peñascosos sus jueces, Y oirán mis palabras, que son suaves. 141:7 Como quien hiende y rompe la tierra, Son esparcidos nuestros huesos á la boca de la sepultura. 141:8 Por tanto á ti, oh Jehová Señor, miran mis ojos: En ti he confiado, no desampares mi alma. 141:9 Guárdame de los lazos que me han tendido, Y de los armadijos de los que obran iniquidad. 141:10 Caigan los impíos á una en sus redes, Mientras yo pasaré adelante. 142:1 Masquil de David: Oración que hizo cuando estaba en la cueva. CON mi voz clamaré á Jehová, Con mi voz pediré á Jehová misericordia. 142:2 Delante de él derramaré mi querella; Delante de él denunciaré mi angustia. 142:3 Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo. 142:4 Miraba á la mano derecha, y observaba; mas no había quien me conociese; No tuve refugio, no había quien volviese por mi vida. 142:5 Clamé á ti, oh Jehová, Dije: Tú eres mi esperanza, Y mi porción en la tierra de los vivientes. 142:6 Escucha mi clamor, que estoy muy afligido; Líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo. 142:7 Saca mi alma de la cárcel para que alabe tu nombre: Me rodearán los justos, Porque tú me serás propicio. 143:1 Salmo de David. OH Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos: Respóndeme por tu verdad, por tu justicia. 143:2 Y no entres en juicio con tu siervo; Porque no se justificará delante de ti ningún viviente. 143:3 Porque ha perseguido el enemigo mi alma; Ha postrado en tierra mi vida; Hame hecho habitar en tinieblas como los ya muertos. 143:4 Y mi espíritu se angustió dentro de mí; Pasmóse mi corazón. 143:5 Acordéme de los días antiguos; Meditaba en todas tus obras, Reflexionaba en las obras de tus manos. 143:6 Extendí mis manos á ti; Mi alma á ti como la tierra sedienta. (Selah.) 143:7 Respóndeme presto, oh Jehová que desmaya mi espíritu: No escondas de mí tu rostro, Y venga yo á ser semejante á los que descienden á la sepultura. 143:8 Hazme oir por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado: Hazme saber el camino por donde ande, Porque á ti he alzado mi alma 143:9 Líbrame de mis enemigos, oh Jehová: A ti me acojo. 143:10 Enséñame á hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios: Tu buen espíritu me guíe á tierra de rectitud. 143:11 Por tu nombre, oh Jehová me vivificarás: Por tu justicia, sacarás mi alma de angustia. 143:12 Y por tu misericordia disiparás mis enemigos, Y destruirás todos los adversarios de mi alma: Porque yo soy tu siervo. 144:1 Salmo de David. BENDITO sea Jehová, mi roca, Que enseña mis manos á la batalla, Y mis dedos á la guerra: 144:2 Misericordia mía y mi castillo, Altura mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que allana mi pueblo delante de mí. 144:3 Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que de él conozcas? ¿O el hijo del hombre, para que lo estimes? 144:4 El hombre es semejante á la vanidad: Sus días son como la sombra que pasa. 144:5 Oh Jehová, inclina tus cielos y desciende: Toca los montes, y humeen. 144:6 Despide relámpagos, y disípalos, Envía tus saetas, y contúrbalos. 144:7 Envía tu mano desde lo alto; Redímeme, y sácame de las muchas aguas, De la mano de los hijos de extraños; 144:8 Cuya boca habla vanidad, Y su diestra es diestra de mentira. 144:9 Oh Dios, á ti cantaré canción nueva: Con salterio, con decacordio cantaré á ti. 144:10 Tú, el que da salud á los reyes, El que redime á David su siervo de maligna espada. 144:11 Redímeme, y sálvame de mano de los hijos extraños, Cuya boca habla vanidad, Y su diestra es diestra de mentira. 144:12 Que nuestros hijos sean como plantas crecidas en su juventud; Nuestras hijas como las esquinas labradas á manera de las de un palacio; 144:13 Nuestros graneros llenos, provistos de toda suerte de grano; Nuestros ganados, que paran á millares y diez millares en nuestras plazas: 144:14 Que nuestros bueyes estén fuertes para el trabajo; Que no tengamos asalto, ni que hacer salida, Ni grito de alarma en nuestras plazas. 144:15 Bienaventurado el pueblo que tiene esto: Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová. 145:1 Salmo de alabanza: de David. ENSALZARTE he, mi Dios, mi Rey; Y bendeciré tu nombre por siglo y para siempre. 145:2 Cada día te bendeciré, Y alabaré tu nombre por siglo y para siempre. 145:3 Grande es Jehová y digno de suprema alabanza: Y su grandeza es inescrutable. 145:4 Generación á generación narrará tus obras, Y anunciarán tus valentías. 145:5 La hermosura de la gloria de tu magnificencia, Y tus hechos maravillosos, hablaré. 145:6 Y la terribilidad de tus valentías dirán los hombres; Y yo recontaré tu grandeza. 145:7 Reproducirán la memoria de la muchedumbre de tu bondad, Y cantarán tu justicia. 145:8 Clemente y misericordioso es Jehová, Lento para la ira, y grande en misericordia. 145:9 Bueno es Jehová para con todos; Y sus misericordia sobre todas sus obras. 145:10 Alábente, oh Jehová, todas tus obras; Y tus santos te bendigan. 145:11 La gloria de tu reino digan, Y hablen de tu fortaleza; 145:12 Para notificar á los hijos de los hombre sus valentías, Y la gloria de la magnificencia de su reino. 145:13 Tu reino es reino de todos los siglos, Y tu señorío en toda generación y generación. 145:14 Sostiene Jehová á todos los que caen, Y levanta á todos los oprimidos. 145:15 Los ojos de todos esperan en ti, Y tú les das su comida en su tiempo. 145:16 Abres tu mano, Y colmas de bendición á todo viviente. 145:17 Justo es Jehová en todos sus caminos, Y misericordioso en todas sus obras. 145:18 Cercano está Jehová á todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras. 145:19 Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará. 145:20 Jehová guarda á todos los que le aman; Empero destruirá á todos los impíos. 145:21 La alabanza de Jehová hablará mi boca; Y bendiga toda carne su santo nombre por siglo y para siempre. 146:1 Aleluya. ALABA, oh alma mía, á Jehová. 146:2 Alabaré á Jehová en mi vida: Cantaré salmos á mi Dios mientras viviere. 146:3 No confiéis en los príncipes, Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salud. 146:4 Saldrá su espíritu, tornaráse en su tierra: En aquel día perecerán sus pensamientos. 146:5 Bienaventurado aquel en cuya ayuda es el Dios de Jacob, Cuya esperanza es en Jehová su Dios: 146:6 El cual hizo los cielos y la tierra, La mar, y todo lo que en ellos hay; Que guarda verdad para siempre; 146:7 Que hace derecho á los agraviados; Que da pan á los hambrientos: Jehová suelta á los aprisionados; 146:8 Jehová abre los ojos á los ciegos; Jehová levanta á los caídos; Jehová ama á los justos. 146:9 Jehová guarda á los extranjeros; Al huérfano y á la viuda levanta; Y el camino de los impíos trastorna. 146:10 Reinará Jehová para siempre; Tu Dios, oh Sión, por generación y generación. Aleluya. 147:1 ALABAD á JAH, Porque es bueno cantar salmos á nuestro Dios; Porque suave y hermosa es la alabanza. 147:2 Jehová edifica á Jerusalem; A los echados de Israel recogerá. 147:3 El sana á los quebrantados de corazón, Y liga sus heridas. 147:4 El cuenta el número de las estrellas; A todas ellas llama por sus nombres. 147:5 Grande es el Señor nuestro, y de mucha potencia; Y de su entendimiento no hay número. 147:6 Jehová ensalza á los humildes; Humilla los impíos hasta la tierra. 147:7 Cantad á Jehová con alabanza, Cantad con arpa á nuestro Dios. 147:8 El es el que cubre los cielos de nubes, El que prepara la lluvia para la tierra, El que hace á los montes producir hierba. 147:9 El da á la bestia su mantenimiento, Y á los hijos de los cuervos que claman. 147:10 No toma contentamiento en la fortaleza del caballo, Ni se complace en las piernas del hombre. 147:11 Complácese Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia. 147:12 Alaba á Jehová, Jerusalem; Alaba á tu Dios, Sión. 147:13 Porque fortificó los cerrojos de tus puertas; Bendijo á tus hijos dentro de ti. 147:14 El pone en tu término la paz; Te hará saciar de grosura de trigo. 147:15 El envía su palabra á la tierra; Muy presto corre su palabra. 147:16 El da la nieve como lana, Derrama la escarcha como ceniza. 147:17 El echa su hielo como pedazos: Delante de su frío ¿quién estará? 147:18 Enviará su palabra, y los derretirá: Soplará su viento, y fluirán las aguas. 147:19 El denuncia sus palabras á Jacob, Sus estatutos y sus juicios á Israel. 147:20 No ha hecho esto con toda gente; Y no conocieron sus juicios. Aleluya. 148:1 Aleluya. ALABAD á Jehová desde los cielos: Alabadle en las alturas. 148:2 Alabadle, vosotros todos sus ángeles: Alabadle, vosotros todos sus ejércitos. 148:3 Alabadle, sol y luna: Alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas. 148:4 Alabadle, cielos de los cielos, Y las aguas que están sobre los cielos. 148:5 Alaben el nombre de Jehová; Porque él mandó, y fueron criadas. 148:6 Y las hizo ser para siempre por los siglos; Púso les ley que no será quebrantada. 148:7 Alabad á Jehová, de la tierra Los dragones y todos los abismos; 148:8 El fuego y el granizo, la nieve y el vapor, El viento de tempestad que ejecuta su palabra; 148:9 Los montes y todos los collados; El árbol de fruto, y todos los cedros; 148:10 La bestia y todo animal; Reptiles y volátiles; 148:11 Los reyes de la tierra y todos los pueblos; Los príncipes y todos los jueces de la tierra; 148:12 Los mancebos y también las doncellas; Los viejos y los niños, 148:13 Alaben el nombre de Jehová, Porque sólo su nombre es elevado; Su gloria es sobre tierra y cielos. 148:14 El ensalzó el cuerno de su pueblo; Aláben le todos sus santos, los hijos de Israel, El pueblo á él cercano. Aleluya. 149:1 Aleluya. CANTAD á Jehová canción nueva: Su alabanza sea en la congregación de los santos. 149:2 Alégrese Israel en su Hacedor: Los hijos de Sión se gocen en su Rey. 149:3 Alaben su nombre con corro: Con adufe y arpa á él canten. 149:4 Porque Jehová toma contentamiento con su pueblo: Hermoseará á los humildes con salud. 149:5 Gozarse han los píos con gloria: Cantarán sobre sus camas. 149:6 Ensalzamientos de Dios modularán en sus gargantas. Y espadas de dos filos habrá en sus manos; 149:7 Para hacer venganza de las gentes, Y castigo en los pueblos; 149:8 Para aprisionar sus reyes en grillos, Y sus nobles con cadenas de hierro; 149:9 Para ejecutar en ellos el juicio escrito: Gloria será esta para todos sus santos. Aleluya. 150:1 Aleluya. ALABAD á Dios en su santuario: Alabadle en la extensión de su fortaleza. 150:2 Alabadle por sus proezas: Alabadle conforme á la muchedumbre de su grandeza. 150:3 Alabadle á son de bocina: Alabadle con salterio y arpa. 150:4 Alabadle con adufe y flauta: Alabadle con cuerdas y órgano. 150:5 Alabadle con címbalos resonantes: Alabadle con címbalos de júbilo. 150:6 Todo lo que respira alabe á JAH. Aleluya.